El autobús del Atlético y la venganza de Griezmann, ¿estará o no en la final de Copa?: "Esta foto va muy dura"

El autobús del Atlético y la venganza de Griezmann, ¿estará o no en la final de Copa?: “Esta foto va muy dura”

El Atlético de Madrid vuelve a una final de Copa del Rey 13 años después. El Atlético de Madrid marcó cuatro goles al Barça en el Metropolitano y resistió perder 3-0 en el Camp Nou poniendo un muro frente a Musso. "El Atlético de Madrid está destinado a sufrir", dijo Diego Simeone en la sala de prensa del estadio blaugrana tras la dulce derrota. Pero, tras todo eso, había otro nombre que no paraba de repetirse en la boca de la expedición del Atlético de Madrid: Antoine Griezmann.

El francés entraba al autobús rojiblanco en las tripas del Camp Nou con una sonrisa en los labios. Él había sido la principal arma del Cholo en la eliminatoria de semifinales ante el todopoderoso Barça: dando una exhibición ofensiva sin precedentes en la goleada a favor de la ida y aguantando el balón cuando más quemaba en el ejercicio de supervivencia de la vuelta. Porque los culés dominaron la posesión, 71% frente a 29%, y remataron 21 veces, nueve a portería, frente a las siete rojiblancas, dos a puerta. Y sin embargo...

Él francés fue el que se dio el abrazo más emotivo con su entrenador cuando terminó la vuelta de las semifinales. Su hijo pequeño, Amaro, vino a verle sufrir al Camp Nou y sufrió él mismo porque quizás sabe que puede ser uno de los últimos días de su padre con la rojiblanca, aunque a su madre le decía: "Esto no se entiende, se siente". Y porque alguno de sus compañeros en la zona mixta hablaban de él en pasado.

"Antoine ha dado mucho al equipo y estos años al club", comenzaba Juan Musso, otro de los héroes de la eliminatoria que mantuvo al equipo cuando el Barça consiguió llegar hasta su portería, que fueron muchas veces. El argentino tuvo que realizar seis paradas y algunas de mucho mérito, porque sus compañeros no atinaban a alejar el balón. Apenas dieron 212 pases precisos frente a los 616 del FC Barcelona. Y sólo entre Ruggeri (9), Lookman (9), Giuliano (7) y Llorente (7), tuvieron 32 pérdidas.

Pero el siete rojiblanco terminó con 3 ocasiones creadas, 35 pases totales y nueve recuperaciones en un día en el que el mapa de calor del partido quemaba en campo propio ya que el 80% de los toques que se dieron en el encuentro fueron en terreno rojiblanco. "En la ida nos dio mucho y en esta fase fue fundamental, pero si clasificamos fue por nuestra cancha", concedió Musso.

También Simeone, cuyos ensayos previos a esta vuelta de Copa se centraron más en cómo seguir atacando al Barça más que en lo que se vio en el Camp Nou. El Atlético fue un equipo impreciso y tímido que puso siempre 11 jugadores por detrás del balón y que estuvo los 90 minutos intentando administrar los cuatro goles de renta, que casi se esfuman. "No pudimos jugar como quisimos. Pero nos encontramos con un pase importantísimo para nuestra gente, necesitaba una final", valoró el técnico argentino.

Así, el Atlético estará en La Cartuja frente a la Real Sociedad o el Athletic de Bilbao. Los rojiblancos apearon a un equipo que ha ganado seis de las últimas 11 ediciones de la Copa del Rey. Y Griezmann se pudo vengar de un club no sólo con el que no terminó de cuajar sino que le lanzó un dardito con una foto suya hundido tras la última derrota y que él devolvió con el mismo mensaje y una imagen similar pero con los protagonistas invertidos. "Esta foto va muy dura", escribió el francés en sus redes mientras celebraba el pase con dos futbolistas culés tumbados en el césped.

Pero la pregunta que seguía en los atléticos no era si Griezmann se vengaría, si no si estaría el 18 de abril en Sevilla o el 26 de marzo, día en que se cierra el mercado de la MLS, se marcharía a Orlando City. "No sé qué va a pasar con Antoine, es él quien tiene que decidir su futuro y ojalá sea lo mejor para él, para los atléticos y para el club. Todos queremos que esté con nosotros y con el Atlético", dijo Koke, uno de sus mejores amigos, en zona mixta. "Es una decisión superpersonal. Decidirá lo mejor para él y le apoyaremos. Grizzi para mí es un gran amigo, compañero y tenerle en el equipo viene bien. Pero somos personas y tenemos unos objetivos en la vida y unas sensaciones y hay que respetarlas", explicó Marcos Llorente.

Confianza en el club

Sin embargo, desde el club son conscientes de la importancia que tiene el francés, máximo goleador rojiblanco de la historia con 210 tantos, y Enrique Cerezo no paró de indicar que Griezmann tenía contrato con la entidad. "El misterio ya se sabe cuál es, que es jugador del Atlético de Madrid. ¿Se va a quedar? En un principio, no veo ningún problema", expresó el presidente a la Cadena Ser.

Tanto Carlos Bucero, director de fútbol del club, como Mateu Alemany, director deportivo de la primera plantilla, estaban el martes en el Camp Nou. El nivel exhibido por Griezmann merece atención para ambos directivos porque la del Cholo ya la tiene. "Ojalá que sí la juegue. Se la merece más que nadie. Su calidad y talento lo va a mantener toda la vida. Qué puedo agregar más. Lo quiero mucho, quiero siempre lo mejor, ojalá pueda jugar esa final", lanzó Simeone por enésima vez.

Simeone: "Cuando ellos se pusieron 3-0, pensé: 'esto es el Atlético'"

Simeone: “Cuando ellos se pusieron 3-0, pensé: ‘esto es el Atlético'”

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Diego Pablo Simeone respiró después de sufrir durante los 90 minutos. "Cuando nos metieron el tercero, pensé: 'esto es el Atlético'", manifestó con una sonrisa. El técnico rojiblanco puso la vista en un hipotético enfrentamiento continental, que podría producirse en cuartos de final. "Ojalá nos veamos de nuevo en la Champions y podamos seguir compitiendo. Sabíamos que iba a ser un partido difícil, porque ellos saben jugar muy bien al fútbol".

"Tenemos que hacer posible lo imposible", había arengado Hansi Flick en la previa. Y el ambiente que mostró el Spotify Camp Nou en los prolegómenos, desde luego, estuvo a la altura de las circunstancias: estreno de la grada de animación, pirotecnia, himno cantado a capella por un público entregado y despliegue de un tifo que mostraba jugadores azulgrana con aspecto de dibujos animados y el lema "Juguem com som" ("Jugamos como somos"). Había muchas ganas de vivir una noche mágica... Pero, al final, la lógica se impuso a la ilusión. Por mucho que los azulgrana saltaran al césped con el cuchillo entre los dientes, no lograron convertir los cuatro goles que, por lo menos, les habrían permitido llevar el partido a la prórroga y alargar un poco más un sueño que acabó por quedarse en el tintero.

Los de Flick lo buscaron con ahínco, espoleados por unos seguidores que les empujaron hasta el límite, pero les faltó un gol más. Solo uno."Salgo orgulloso del equipo. Han hecho lo que les había pedido y esto nos debe servir para los próximos partidos", comentó el técnico alemán. "Estoy muy feliz de que nada le haya sucedido", respondió sobre el estado de Pedri, admitiendo que había asumido un riesgo manteniéndole tanto tiempo sobre el terreno de juego.

"No hay que buscar excusas"

"Lo dimos todo desde el principio. Nos vamos decepcionados, porque queríamos estar en la final. Lo merecíamos por el partido que hemos hecho en el Spotify Camp Nou. No obstante, hay que respetar lo que ha hecho el Atlético. Son un gran equipo y lo han hecho muy bien, defendiendo lo suyo", señaló Raphinha en declaraciones a las televisiones al término del duelo. "Lo hemos dado todo, remontar un 4-0 no es nada fácil. Podríamos haberlo hecho mejor en la ida, pero no hay que buscar excusas. Con el apoyo de nuestra afición fue mucho más fácil y solo nos faltó un gol para empatar la eliminatoria. Me voy bastante orgulloso, con más cosas positivas que negativas. Si lo hacemos siempre como lo hemos hecho esta vez, tendremos un final de temporada espectacular", recalcó el brasileño.

"No se le puede reprochar nada al equipo, lo dimos todo, pero el partido de allí fue lo que nos complicó. Dimos la cara, ganamos el partido, pero nos faltó un poquito", señaló Araujo. "El míster dijo que estaba orgulloso del equipo. Creo que dimos la cara, hicimos un gran partido y nos faltó solo un poco. Nos condicionó la ida. Estas ganas y este espíritu es lo que hay que seguir mostrando. Ante todo, quiero agradecerle a nuestra gente su apoyo, porque es muy importante. Jugando de esta manera, podemos lograr los dos títulos que nos quedan", sentenció el uruguayo.

Recordar la remontada más reciente no fue talismán, por mucho que guardará muchos paralelismos con la que debían buscar frente al Atlético. En la Champions 2016-17, tras caer en París por 4-0 en la ida de los octavos de final, el equipo dirigido entonces por Luis Enrique debía lograr lo nunca visto. Y lo consiguió. En un encuentro cargado de épica, los azulgrana acabaron viéndose obligados a ganar por 6-1 al conjunto francés, después de llegar a mandar por 3-0 en el marcador y que Cavani pusiera el 3-1. Entre el minuto 88 y el 95, los culés lograron tres tantos más que permitieron darle la vuelta a la eliminatoria, el último de ellos obra de Sergi Roberto al límite del final del duelo.

Simeone casi se carga la final

Simeone casi se carga la final

La angustia del Atlético para que no le marcaran el 4-0 debe adjudicarse por completo a Simeone. Con un planteamiento miserable dejó al Barça que se comiera a su equipo con patatas. Fue inaudito ver el partido de ida, comparado con este lamentable de vuelta. Simeone hizo una genialidad en el Metropolitano. Y en el Camp Nou, un infame planteamiento. Su dispositivo miserable defensivo incluso desmotivó a su equipo con un espíritu perdedor.

Con decir que Griezmann fue el mejor del Atlético ya está todo dicho. Lo que ocurre es que pasado el minuto 60 el francés fue un artista paseante por el terreno de juego. ¿Por qué no alineó a Sorloth de inicio? Es otra de las desgraciadas decisiones de Simeone, que se garra a su propia salvación como alma que se lleva el diablo. El noruego es el goleador. El que puede jugar más en punta, sustentar el balón o una jugada de un centro para convertirlo en gol.

El Cholo se ha cargado definitivamente a Julián Alvarez. Me daba pena verle achicando balones en su área y tardando a incorporarse de punta. Ni se entera de que no es un jugador de ida y vuelta. También tiene culpa el argentino, porque no se atreve a contestar a su entrenador a la cara.

Hemos visto durante muchos años destrozar Simeone a futbolistas de una calidad sublime. Pero a él le importan un bledo los artistas. Sólo quiere siervos a los que manejar a placer. Y que no protesten. Ya se ha cargado a Julián y va camino de hacer lo mismo con Baena, aunque éste se rebele más. Por eso no le da tanta vida de titular.

Pese a la victoria, no me dio la impresión de que el juego rabioso del Barça pudiera con la línea Maginot rojiblanca. Además, dos goles, como siempre, fueron de arquitectura Negreira. Pedri buscaba el penalti y lo provocó con el pasmo de Pubill. Pero más escandaloso fue el 3-0 de Marc Bernal, cuando todos vimos el fuera de juego, pero el VAR, por sólo un tacón decidió otra cosa. En repeticiones televisivas se notó el off side, pero para el VAR de De Burgos Bengoetxea no lo fue. Lo que me gustaría siempre saber el punto del centro y cuando Bernal remata. Pero sólo ponen los cartones finales. Y nunca te enterarás.

Veo muy nervioso a Flick, como si supiera que su equipo sólo es un leve retrato del año pasado. Pero con la mortecina aptitud del Real Madrid, no va a atener ningún problema en ganar la Liga. Aunque, como siempre, la Champions será otra historia.

El Atlético sobrevive al Barça y a sí mismo y jugará la final de Copa

El Atlético sobrevive al Barça y a sí mismo y jugará la final de Copa

Le preguntaban en la previa a Simeone si firmaría un 3-0. El entrenador, se revolvió incómodo en la silla y dijo que habría que esperar a ver cómo se desarrollaba el partido. Debería haberlo firmado, se habría ahorrado 90 minutos de sufrimiento. Pero alcanzar una final es lo que tiene. Flick a punto estuvo de hacer posible lo imposible, pero se quedó sin tiempo y sin Pedri. Cuando se fundió el canario, se fundió el Barça, que rozó la proeza. Los rojiblancos irán a La Cartuja por los pelos. Primera final en 13 años. Menudo respiro. [Narración y estadísticas (3-0)]

El récord mundial de apnea está en algo más de 10 minutos y lo tiene un tal Vitomir Maricic. Son 600 segundos sin respirar los que estuvo el croata, más o menos es lo que soportó el Atlético en el Camp Nou. Los rojiblancos se atrincheraron en su campo, en una especie de recuerdo a la resistencia ante el Bayern, mientras el Barça tocaba y tocaba como si Musso fuera un trozo de carne en un tanque de tiburones.

No es lo mismo atacar sin Pedri y Raphinha, que hacerlo con ambos. La presión que imprime el brasileño en primera línea provoca pérdidas que permiten llegar más rápido a la portería contraria. Y el Barça necesitaba velocidad porque eran cuatro los goles a remontar. Entre ambos, se bastan y se sobran para cambiar la cara a un equipo en ataque y en defensa.

Escalofrío en el espinazo

Y luego está Lamine Yamal, claro. Hors categorie. Su primer eslalon provocó el remate peligroso de Ferran, pero se fue fuera. El segundo del valenciano fue tras una pérdida absurda de Koke que Musso desvió a córner. Pero, por volver a Yamal, fue a la salida de ese saque de esquina cuando se inventó un regate y un pase certero a Bernal para abrir el marcador y provocar el primer escalofrío en el espinazo rojiblanco. Griezmann había fallado un poco antes un disparo sólo ante Joan García que, quizás, habría apagado las llamas del Camp Nou, que el tanto avivó.

En la primera media hora los datos no mentían. Esto no era un partido, era un asedio. Además del gol, 10 remates, cinco de ellos a puerta, y la posesión 73% frente a 27%. El Atlético, aquella vez del francés y luego acercamientos con más susto que muerte. La imprecisión de Giuliano no estaba ayudando a las salidas del Atlético y tampoco los pases de Koke o Pubill, más veces a los pies del contrario que a los de los compañeros.

La renta de la ida seguía dando mucha holgura a los de Simeone y les permitía seguir jugando más a sobrevivir que al fútbol. Porque el único que parecía saber qué deporte era el del Camp Nou en el bando rojiblanco era Griezmann. Nunca le quema la pelota al francés tenga 34 o 50 años y un palo posterior certificó sus intenciones. Quizás no cambie el marcador, pero un susto de vez en cuando siempre enfría voluntades.

Raphinha coge el balón tras anotar el penalti.

Raphinha coge el balón tras anotar el penalti.LLUIS GENEAFP

Y si ya hubiera entrado el cabezazo de Lookman tras un gran centro de Llorente, todo habría cambiado. Pero el caprichoso fútbol quiso que en el descuento Pedri encontrara el carril central para ser derribado en el área. Penalti. Raphinha anotó y dejó la mitad del trabajo hecho antes del descanso. No quisiera estar en ese vestuario al descanso con el Cholo poseído por los demonios. Las sensaciones no eran buenas y quizás el equipo echaba en falta una torre que iluminara sus salidas, un noruego de dos metros sentado en el banquillo.

La segunda mitad comenzó más a golpes. Bueno para el Atlético. Faltaba que se conectaran Lookman y Julián para dar sentido al buen partido de Griezmann. Pero estaban ausentes y el Cholo quitó al primero para meter a Sorloth. Antes le dio tiempo a perder una pelota que permitió correr el Barça y casi termina en el tercero si no fuera por la intervención de Musso. Los azulgrana no jugaban con precipitación, como si fueran conscientes de que terminarían por conseguirlo.

Al borde de la proeza

Pero la sangre del noruego había conseguido enfriar un poco los ánimos culés. Encima su corpulencia permitía salir a los rojiblancos en largo y eso evitaba pérdidas cerca del área de Musso. Tampoco ayudó la lesión de Balde, que había salido por Koundé por el mismo motivo. Pero justo un minuto después, cuando nadie se había conectado al partido, Bernal encontró el tercer tanto barcelonista y terminó por meter el miedo al Atlético. Quedaban 20 minutos de sufrimiento.

El Barça se apagó como los músculos de Pedri. Los culés, sin cambios, necesitaban un esfuerzo extra y Flick lanzó a Araujo de nueve. Hubo más corazón que juego. Pero alguna hubo al final que obligó a Musso a seguir interviniendo. La supervivencia necesita de porteros firmes. Se rozó el drama, pero pasa el Atlético.

El Atleti te mata, te da la vida... aunque sea de milagro

El Atleti te mata, te da la vida… aunque sea de milagro

El lunes, el Madrid cayó contra el Getafe, en su estadio y perdiendo las formas y los nervios, un escenario que habría desatado el cachondeo en mis grupos de WhatsApp cualquier otra noche. Sin embargo, esta vez, la mayoría de atléticos callamos, preocupados porque cada pulla retornara 24 horas más tarde, asustados ante la posibilidad (absolutamente real en nuestras cabezas) de que el Barça remontara un 4-0 a los del Cholo. Yo mismo, que sólo creo en la ciencia y en la lógica, decidí, por si ayudaba, dejar esta columna escrita antes del comienzo del partido. Bueno, no exactamente esta, sino una versión en la que la catástrofe rojiblanca se consumaba y en vez de estar ahora mirando trenes a Sevilla, estaba buscando cuevas en las que esconderme un par de semanas.

Por supuesto, todas esas supersticiones y contragafes se transformaron en meras chorradas cuando la pelota echó a rodar. El fútbol es más lógico de lo que nos gusta pensar. Aunque ni él mismo parecía creérselo, el Atleti había cerrado la clasificación al descanso de la ida, pese al empeño de su entrenador y todos sus futbolistas, excepto Griezmann (sensacional), Llorente, Sorloth y Musso, en darle emoción. Extrema, eso sí.

Aun jugando fatal, la mezcla de riesgo extremo y defensa dadivosa del Barça dio al Atleti ocasiones de sobra para evitar el bochorno. Las falló todas. Un terrible cabezazo de Lookman, una colección de controles y pases malos de Giuliano, la absoluta insignificancia (una vez más) de Julián Álvarez, las imprecisiones de Koke y Johnny, los nervios de Pubill, el planteamiento timorato de Simeone... Fue un desastre absoluto, pero no lo suficiente como para borrar la exhibición del Metropolitano. Por poco, eso sí. Igual les salvó mi columna o su camiseta de la suerte o el muñeco girado en la estantería de mi padre. Cualquier cosa menos su juego.

"Las cosas que hacemos por amor", decía Jaime Lannister nada más tirar a un niño por la ventana para ocultar una relación, digamos, improcedente. Minucias, Jaime, comparado con las estupideces que hacemos por el fútbol. Lo asumo, pero sabe Luis Aragonés que horas antes de la final escribiré un texto titulado: "El Atleti regala la Copa". Por si acaso. Son nuestras costumbres y hay que respetarlas.

No venimos al fútbol a ser racionales. Y al Atleti, menos. Me mata, me da la vida. Más lo primero, no les voy a engañar.

El drama constante del Madrid: siete roturas de cruzado desde 2023, demasiadas molestias y los servicios médicos en la diana

El drama constante del Madrid: siete roturas de cruzado desde 2023, demasiadas molestias y los servicios médicos en la diana

«Mucha tristeza». La ciudad deportiva de Valdebebas amaneció ayer con caras largas. La derrota ante el Getafe en el Santiago Bernabéu dejó paso a una nueva noticia amarga en el vestuario del Real Madrid. De esas que dejan tocado al grupo. Rodrygo Goes, uno de los futbolistas más queridos de la plantilla, encontró diagnóstico a las molestias que había sentido durante el duelo ante los de Bordalás. Las pruebas médicas a las que se estuvo sometiendo durante varias horas determinaron un desenlace que el brasileño y su entorno no querían admitir. Sufre una rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco externo de la pierna derecha.

Una lesión gravísima que le hará perderse lo que queda de esta temporada, el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y gran parte del próximo curso. Según los servicios médicos del Madrid, el delantero estará de baja casi un año entero. «Está destrozado», admiten a este periódico fuentes cercanas al futbolista. A Rodrygo no sólo se le escapan los tres meses que quedan de campaña con el Madrid, sino que se le va el Mundial, cita cumbre en Brasil y donde era un fijo para Carlo Ancelotti en la selección. Un golpe anímico tremendo.

La situación, por desgracia, no es nueva en Valdebebas, donde todas las miradas se centran ahora en los servicios médicos, en la preparación física y en las decisiones que se han ido tomando en los últimos años. La sombra de la duda sobre el estado físico de la plantilla lleva rondando el primer equipo durante muchísimos meses, primero con la salida de Nico Mihic, jefe del departamento médico, después con el cambio de puesto de Antonio Pintus, apartado del día a día al llegar Xabi Alonso, y desde hace unas semanas con el regreso de ambos a la disciplina diaria. Decisiones que ponen de manifiesto la poca confianza que hay en el ambiente.

Debate médico

Las estadísticas, además, echan más gasolina al debate. Desde agosto de 2023, la plantilla del Madrid ha sufrido siete roturas del ligamento cruzado. Siete en apenas dos años y medio. Thibaut Courtois notó un 'crac' en su rodilla el 10 de agosto de 2023, en pleno entrenamiento, que le obligó a estar 234 días lejos de los terrenos de juego.

Pero es que un par de días después de Courtois, Militao sufrió la misma lesión en la rodilla izquierda, la rotura del ligamento cruzado anterior. En su caso fueron 213 los días que estuvo de baja, obligando a Ancelotti a recolocar a futbolistas en otras posiciones. En esos días, el canterano Joan Martínez, una promesa que ya había jugado con el primer equipo en pretemporada, se rompió también el cruzado. Y el 2023 no terminó ahí. El 18 de diciembre, David Alaba sufrió la misma lesión que el portero belga y el central brasileño. La misma: la rotura del ligamento cruzado anterior y un tiempo de baja que se alargó a los 384 días. Una barbaridad.

El drama se detuvo durante unos meses hasta que en octubre de 2024 Dani Carvajal sufrió una gravísima lesión de rodilla en un choque con Pino, futbolista del Villarreal. En su caso el diagnóstico fue mucho peor: rotura del ligamento cruzado anterior, rotura del ligamento colateral externo y rotura del tendón poplíteo de la pierna derecha. 238 días de baja. Un mes después de Carvajal, en noviembre de 2024, le tocó el turno otra vez a Militao, que se rompió el cruzado de la rodilla sana y estuvo 234 días de baja.

Militao, tras su lesión, en noviembre de 2024.

Militao, tras su lesión, en noviembre de 2024.EFE

Da la casualidad de que todas las lesiones de cruzado, las siete, se han producido en el césped del Bernabéu o de Valdebebas, otro de los frentes que se abren ahora en el club, donde se estudia si puede ser algo más que una casualidad. Y más allá de los cruzados, Rüdiger, Camavinga, Güler o Mbappé, que duda si operarse, han sufrido o sufren distintos contratiempos en sus rodillas.

En el caso de Rodrygo, el futbolista se lamenta de haber seguido en el campo durante media hora después de sentir las molestias tras una acción en el minuto 66. Empezó a cojear al instante y sintió como si se le fuera la rodilla, pero después de varios partidos ausente quería ayudar al equipo en un momento tan importante. Ni él ni los médicos, que por las sensaciones del brasileño no pensaron en algo grave, tomaron la decisión de parar.

Guedes, la resurrección de un puñal que acelera a la Real Sociedad en busca de la final

Guedes, la resurrección de un puñal que acelera a la Real Sociedad en busca de la final

Cuando en el verano de 2017 apareció en Valencia Gonçalo Guedes (Benavente, 1996) causó asombro. El portugués, rápido y habilidoso, era un puñal que había prestado el PSG a su amigo Peter Lim, que acabaría fichándolo por 40 millones. Desde que el Valencia lo vendió en el verano de 2022, el luso no había encontrado su lugar en el mundo...hasta que llegó a San Sebastián para convertirse en un futbolista diferencial que, a fuerza de goles y, sobre todo, asistencias, quiere llevar a la Real Sociedad a la final de la Copa del Rey. De eso sabe, porque ha jugado dos con el Valencia. La primera, se la ganó al Barça de Messi en 2019; la segunda, se le escapó por penaltis ante el Betis en La Cartuja en 2022.

Guedes es feliz en Anoeta y su sonrisa ha vuelto a aflorar tras años crudos en Wolverhampton y lesiones en el Benfica. Ni siquiera su paso por el Villarreal compensó. Es ahora, en San Sebastián y especialmente en este 2026 y de la mano de Matarazzo, cuando se ha convertido en el motor ofensivo del equipo. Erik Bretos, el cerebro gris en la dirección deportiva, confió en él y lo firmó por cuatro millones que han resultado ser una ganga.

Ha entrado en todas las convocatorias, también con Sergio Francisco en el inicio de la temporada, y es el único futbolista de campo que ha jugado minutos en todas las jornadas de Liga. La clave: su don para acelerar partidos, incansable en el uno contra uno, con un disparo potente y su capacidad de asociarse en ataque. Se entiende de maravilla con Oyarzabal, con quien reconoce tener «una conexión especial» en el campo y en el vestuario, donde hay complicidad con Remiro y Aritz Elustondo, además de con Carlos Soler, viejo amigo.

Influencia en todo el ataque

Desde la llegada de Pellegrino Matarazzo al banquillo, Guedes se ha desatado. Tanto que lidera la tabla de asistentes y persigue a Oyarzabal en la de goleadores, aunque el capitán le lleva cuatro de ventaja. En Liga suma seis tantos y cuatro asistencias, una cifra aún lejos de los 11 que logró como valencianista en la temporada 21/22, su mejor año en España. Sin embargo, la sensación que dejó en el mes de enero es que ese registro no es inalcanzable. Marcó tres goles y dio tres asistencias, por lo que lleva siete en total en ambas estadísticas.

Además, cuando la Copa exigió, él se agigantó con goles y acrecentó su influencia en todo el ataque. Fue decisivo ante el Eldense, con una conducción para filtrar un pase de gol a Pablo Marín en el añadido que deshizo el empate y clasificó a los donostiarras. Ante el Alavés, en cuartos, asistió a Oyarzabal en el primer gol y marcó el segundo de la Real para empezar a hilvanar la remontada que necesitaban, y que acabaron logrando. En el partido de ida en San Mamés, fue una pesadilla para la defensa rojiblanca y colaboró en el gol de Beñat Turrientes que da ventaja a los txuri-urdin en la eliminatoria.

El portugués vuelve a ser un jugador decisivo para el duelo de vuelta en Anoeta -más con la ausencia por lesión de Kubo- y, además, ha demostrado que la Copa es una competición que le motiva. De hecho, es el único futbolista de la plantilla de Matarazzo que ha jugado dos finales. Una disputaron Carlos Soler y quienes se proclamaron campeones en 2020, a puerta cerrada en La Cartuja: Oyarzabal, Remiro, Zubeldia, Elustondo y Ander Barrenetxea.

No mira otro horizonte Guedes que no sea esa final y acercar a la Real de nuevo a Europa, pero no se olvida de la selección portuguesa y el Mundial, por difícil que sea. No lo convocan desde junio de 2022 y, por tanto, nunca ha ido con Roberto Martínez, aunque no pierde la esperanza.

La tensión de Samuel Sánchez, un campeón olímpico, en Dubái: ''Caen trozos de metralla, el ruido es como el de una mascletá''

La tensión de Samuel Sánchez, un campeón olímpico, en Dubái: ”Caen trozos de metralla, el ruido es como el de una mascletá”

Un campeón olímpico de ciclismo, atrapado en la angustia de Dubái debido a la guerra. «Estamos con una calma tensa, sin saber muy bien lo que pueda suceder. En las primeras horas nos alarmamos con los mensajes de alerta y las explosiones que se oían a lo lejos», explica el asturiano Samuel Sánchez (48 años), ganador de la medalla de oro de ciclismo en ruta en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, que desde comienzo de enero reside en Dubái (Emiratos Árabes Unidos). El ex ciclista se marchó a esta ciudad, afectada por la guerra, junto con su esposa, para acompañar a su hijo mayor, que trabaja allí en una multinacional de publicidad.

«A mí, el pasado sábado, el comienzo del conflicto me pilló cerca del estrecho de Omán, donde había ido con la familia a pasar el día montando en bicicleta. Entonces nos llegaron mensajes de alerta, aconsejándonos que no saliéramos de casa. Luego vimos misiles, fogonazos en el cielo, el humo de los impactos y cómo caían restos de metralla. Es un gran ruido que te sorprende y te asusta. Lo más parecido es el sonido que se escucha en una mascletá», recuerda para EL MUNDO el ex ciclista asturiano, que reside cerca de Bussines Bay y Downtown.

Samuel Sánchez, que abandonó el ciclismo profesional en 2017, espera que baje la tensión en Oriente Próximo y no desea transmitir alarmismo por lo que sucede ahora en Dubái: «El Gobierno de Emiratos, el consulado y la Embajada española nos tranquilizan diciendo que los objetivos de los misiles de Irán son las bases militares, no las ciudades. También nos aseguran que las líneas de defensas de Emiratos están respondiendo bien... pero nunca sabes lo que pueda suceder».

Comercios abiertos

El ex corredor que triunfó en el equipo de Euskaltel-Euskadi (fue segundo en el Tour de Francia de 2010 y en la Vuelta a España de 2009) ha recibido en las últimas horas llamadas de ánimo de amigos, familiares y de la presidencia del Principado de Asturias. Asegura que la situación en Dubái no es angustiosa: «La vida aquí es relativamente tranquila, la gente puede hacer casi todas las actividades cotidianas. Están abiertas las tiendas, los supermercados, los establecimientos de comida, las gasolineras... Eso sí, muchas empresas han acordado el teletrabajo, los colegios están cerrados y las clases se hacen vía online».

«Hay un ambiente tenso, de vez en cuando en el cielo se ven las marcas de cómo interceptan algún misil. Nos recomiendan que no salgamos a la calle. Todo esto es preocupante, pero la ciudad no se ha paralizado», añade el ganador de cinco etapas en la Vuelta a España y una en el Tour de Francia.

El ex ciclista español advierte de que la situación en Dubái no se puede comparar con el miedo que pueden padecer en ciudades de Irán e Israel: «Aquí no han caído misiles, han aparecido drones interceptados, se escuchan las detonaciones, pero yo creo que esas explosiones están como a una distancia de 20 o 30 kilómetros. Existe el peligro de que caiga algún resto a la población, pero de momento, la vida apenas está alterada. Las noches las pasamos con cierta tranquilidad».

Samuel, escoltado por Bettini (izquierda) y Cancellara (derecha).

EFE

El medallista de oro en los Juegos de Pekín recalca que la Embajada española tranquiliza a la comunidad española de Dubái y que ellos se mantienen en contacto por grupos de whatsaap y redes sociales.

Samuel Sánchez abandonó Asturias a principio de año, pero su intención es venir periódicamente a España, algo que ahora es imposible debido al cierre del espacio aéreo de Emiratos Árabes. Él espera que pronto se reabra el aeropuerto de Dubái.

«Antes de que comenzara este conflicto, yo tenía previsto volver a España el día 9 de marzo, porque necesito ir a Asturias y resolver algunos asuntos en Madrid. A ver si pudiera ser. Nuestra idea es seguir en Emiratos durante un tiempo. Mi mujer y yo nos vinimos a principios de año para acompañar a un hijo que trabaja aquí. Nos gusta la ciudad y estamos cómodos. Tenemos otro hijo que estudia en Londres y esperamos que pronto se una a nosotros», añade un ex campeón olímpico que ahora se encuentra inquieto por la incertidumbre de Dubái.

Clàudia Pina tumba la muralla de Islandia camino del Mundial de Brasil

Clàudia Pina tumba la muralla de Islandia camino del Mundial de Brasil

España tumbó la muralla de Islandia para empezar con victoria el camino hacia el Mundial de Brasil, que se jugará mano a mano con Inglaterra si la campeona de Europa y del mundo no resbalan ante las islandesas o Ucrania. En el debut no hubo sorpresas. [Narración y estadísticas (3-0)]

Le costó a España romper a Islandia en Castalia. Advertía Sonia Bermúdez de que eran un equipo correoso y, quizá por eso, no se guardó ni una pizca de talento en el once. La portería, donde aparecía la duda de si recuperaría a Misa, fue para Adriana Nanclares, como ocurrió con la ausencia de Cata en la Euro, y María Méndez y Laia Codina fueron las novedades en el centro de la zaga. El resto, las imprescindibles, con Patri, Mariona y Alexia al mando, Clàudia Pina y Vicky haciendo diabluras e Inma Gabarro en boca de gol. Fue un asedio constante el que impuso la selección, con 34 remates a puerta y 16 saques de esquina, pero tardó en reflejarse en el marcador porque, o no aparecía la lucidez del último golpeo, o emergía la guardameta del Inter Rúnarsdótti para sostener a su equipo.

La primera que la probó fue Vicky, primero con un disparo que repelió y luego con un testarazo picado a centro de Pina que la portera salvó bajo palos. Estaban embotelladas, pero resistían los golpes y la infinidad de centros laterales y córners que botaban las españolas. Islandia solo se acercó a Nanclares en el minuto 33 con un tímido centro que no complicó a la vasca. La respuesta fue un latigazo de Ona que desvió Runarsdotti.

Cuestión de picardía

Tanto buscaron el gol que acabó llegando antes del descanso. Quizá en una jugada extraña que despistó a todas menos a la pícara Clàudia Pina. Las islandesas quedaron paralizadas por un choque de cabeza en el centro del campo entre Olga Carmona y Jónsdottir, pero como la colegiada albanesa Rusta no paró el juego, Pina recogió el balón, encaró y armó un disparo desde la frontal que acabó en el fondo de la red.

Para desatascar la segunda parte, Bermúdez echó mano de Edna Imade y la mandó al área. Antes de que tocara dos pelotas seguidas, apareció de nuevo Pina para marcar el segundo tras un cambio de juego de Mariona a la orilla izquierda, un control magistral que la pone en ventaja camino del área y un chut inapelable a la escuadra. El tercero lo tuvo Alexia, otra vez a pase de Mariona, y lo salvó, otra vez, a bocajarro Rúnarsdótti, que repitió después a disparo de Edna.

La cancerbera fue el baluarte al que se agarró Islandia, pero no pudo parar el segundo intento de la delantera del Bayern. El cabezazo picado de Edna a centro de Ona que se convirtió en el tercer tanto de España, su primero como internacional. Con el partido decidido, Islandia probó a Nanclares, que mantuvo la portería cero, el sello que Bermúdez ha impuesto a esta selección.

Edna Imade, el martes en Castalia.

Edna Imade, el martes en Castalia.AFP

Pese a la victoria, en el grupo ha comenzado mandando con autoridad Inglaterra, que le endosó un 1-6 a Ucrania en Turquía en los 45 minutos de la segunda parte.

Rompió la resistencia Alessia Russo con dos goles en cuatro minutos y, pese a que Kalimina recortó distancias con el 1-2, la goleada despegó con un penalti que marcó Georgia Stanway. De nuevo fue la centrocampista del Bayern la que redondeó con un doblete, lo mismo que hizo Jessica Park.

Será Ucrania el rival de España el próximo sábado a las 18 horas en Antalya, el exilio turco de las ucranianas, un partido que podrá disputarse pese a proximidad con la zona en conflicto.

Ultras del Barcelona revientan de una pedrada una luna del autobús del Atlético

Ultras del Barcelona revientan de una pedrada una luna del autobús del Atlético

Ultras del FC Barcelona que se habían juntado en los aledaños del estadio Spotify Camp Nou han reventado una luna del autobús que trasladaba a la expedición del Atlético de Madrid en la llegada del vehículo para el encuentro de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey.

La expedición rojiblanca llegaba poco después de las 19.30 horas de la tarde, tras salir de su hotel apenas 15 minutos antes. En las calles aledañas al estadio barcelonista se juntaban numerosos aficionados barcelonistas que cantaban canciones contra el Real Madrid, el Atlético y para animar a su equipo.

Pero, cuando apareción el autobús rojo característico del Atlético de Madrid, se pasó de los cánticos a los insultos y al lanzamiento de objetos. Uno de ellos era una piedra que impactó contra una de las lunas laterales del vehículo rompiéndola. Desde la expedición del Atlético hablan de un gan "susto" pero sin consecuencias físicas para las personas que viajaban en el autobús.

El bus rojiblanco no entró por el acceso del FC Barcelona, que es donde mayor fuerzas de seguridad se concentraban y fue imposible controlar a los radicales. Llegó, además, con algunos minutos de retraso porque fue retenido por los Mossos D'Escuadra antes de entrar al estadio.

No es la primera vez que el autobús del Atlético recibe daños. En San Sebastián y Bilbao, estas tristes imágenes se han repetido con unas fuerzas del orden que no pudieron impedir estas agresiones.

Para este partido, los Mossos D'Escuadra habían permitido al FC Barcelona una especie de grada de animación de en torno a 700 personas. Un número similar de aficionados rojiblancos ha viajado a la ciudad condal para animar a su equipo en esta vuelta de semifinales de la Copa del Rey.