Sinner se suma a la amenaza de huelga de los tenistas en Roland Garros: "Sin nosotros el torneo no existe"

Sinner se suma a la amenaza de huelga de los tenistas en Roland Garros: “Sin nosotros el torneo no existe”

Jannik Sinner ya no sólo gana partidos. También empieza a ganar peso político en el tenis. El número uno del mundo se sumó este jueves en Roma a la creciente rebelión de los jugadores contra los Grand Slam, un pulso soterrado desde hace años y que ahora amenaza con hacerse público justo antes de Roland Garros. Incluso hay una amenaza de huelga sobre la mesa

«Quizás estamos recibiendo demasiado poco», dijo Sinner, con esa mezcla de calma y contundencia que le ha convertido en el jugador más dominante del circuito. No habló únicamente de dinero. O, al menos, no quiso que pareciera sólo dinero. «Lo importante es el respeto», insistió. Pero el mensaje era inequívoco: las grandes estrellas generan mucho más de lo que reciben.

Durante décadas, los Grand Slam han sido el gran negocio del tenis. Wimbledon, Roland Garros, el US Open y el Open de Australia concentran la atención mundial, disparan audiencias y multiplican ingresos por televisión, patrocinio y entradas. Sin embargo, los jugadores llevan tiempo denunciando que el reparto económico sigue lejos de otros deportes donde los protagonistas tienen una porción mucho más alta del pastel. Si en el fútbol los jugadores se llevan alrededor de un 70% de los ingresos y en la NBA el dinero se reparte 50/50, en el tenis la situación es muy distinta. Las estrellas no alcanzan a cobrar ni el 15% de lo que generan.

"Sin nosotros el torneo no existe", resumió Sinner. Y ahí está el corazón del conflicto.

Un comunicado conjunto

El italiano forma parte del grupo de jugadores y jugadoras -entre ellos Coco Gauff y Aryna Sabalenka- que, según adelantó The Guardian, firmó un comunicado mostrando su malestar por los premios previstos para Roland Garros. Serán 61.7 millones de euros, pero lo ven insuficiente. La protesta tiene un componente simbólico importante: por primera vez hombres y mujeres aparecen alineados públicamente en esta cuestión.

No es casualidad que sea Sinner quien dé el paso. El tenis masculino atraviesa un cambio de era acelerado. Con Novak Djokovic entrando en la recta final de su carrera y Carlos Alcaraz con problemas físicos, el italiano se ha convertido en la referencia más estable del circuito. Y eso le otorga una autoridad distinta. Cuando habla el número uno, el circuito escucha. También los torneos.

TIZIANA FABIAFP

Detrás de esta discusión hay una batalla mucho más profunda: quién controla el negocio del tenis. Los Grand Slam son entidades independientes, poderosísimas, acostumbradas a imponer condiciones. Los jugadores, en cambio, han vivido históricamente fragmentados entre ATP, WTA y calendarios imposibles. La sensación en el vestuario es que esa desunión les ha hecho perder fuerza durante años.

«Hemos estado callados demasiado tiempo», dijo Sinner. La frase sonó menos a queja y más a advertencia.

En Roma, mientras persigue el único Masters 1000 que falta en su colección, el italiano llega como gran favorito. Juega en casa, evita a Djokovic hasta una hipotética final y aterriza con el aura del campeón inevitable. Pero esta vez el foco no está sólo en su derecha o en su revés. También en su capacidad para liderar una reivindicación que empieza a crecer en el circuito.

Y que amenaza con convertir Roland Garros en algo más que un torneo de tenis.

Sinner arrolla a un pusilánime Zverev y se convierte en Madrid en el primer jugador que encadena cinco Masters 1000 consecutivos

Sinner arrolla a un pusilánime Zverev y se convierte en Madrid en el primer jugador que encadena cinco Masters 1000 consecutivos

Asumidos los distintos resultados y contingencias, Madrid no podía esperar sobre el papel una final mejor. Jannik Sinner, el número 1 del mundo y gran dominador del momento, frente a Alexander Zverev, segundo cabeza de serie, un competidor con caché en la capìtal, donde su tenis fluye con especial finura gracias a la altitud.

Sin Carlos Alcaraz, ausente debido a una lesión por segundo año consecutivo, y ya en el cercano y grato recuerdo Rafael Jódar, capaz de tutear al mismísimo Sinner en cuartos de final, el público se aprestaba a disfrutar de un último partido que tiene ya un cierto aroma de clásico después de los sucesivos cruces entre ambos protagonistas, en las últimas ocho ocasiones resueltos del lado del italiano.

No lo quiso así Alexander Zverev, poco menos que derrotado de antemano ante un rival que unió a su manifiesta superioridad la actitud pusilánime del alemán, en algunos trances ridiculizado. Sinner venció por 6-1 y 6-2, en tan sólo 57 minutos, y se convirtió en el primer tenista que logra hacerse con cinco Masters 1000 consecutivos: París-Bercy (2025), Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid, donde nunca había pasado de cuartos de final. Djokovic, en tres secuencias distintas, sumó cuatro seguidos; Nadal hizo lo propio en una ocasión.

Lejos de los grandes objetivos

A sus 29 años, Zverev cuenta con un oro olímpico y 24 títulos de la ATP, siete de ellos Masters 1000, pero se le siguen resistiendo los Grand Slam y está lejos de culminar los propósitos que sugería en sus comienzos.

Si en principio le tocó convivir con la generación de Nadal, Federer y Djokovic, a medida que éstos se fueron retirando o, en el caso del serbio, iniciando su ocaso, aparecieron Alcaraz y Sinner para cerrarle las puertas.

Aplicado como acostumbra, mejor en todos los frentes, también en el servicio, Sinner amplió las distancias que ya había puesto con Zverev en los duelos recientes, el abismo que existe ahora mismo entre los dos mejores jugadores del circuito y quienes vienen detrás.

Si en la final de 2023 al de Hamburgo le tocó salir ruborizado de la central Manolo Santana tras perder por 6-3, 6-1 ante Alcaraz, este domingo, para desconsuelo de unos aficionados que no dudaron en insuflarle ánimo a poco que ofrecía leves síntomas de combatividad, le tocó padecer un sofoco similar, esta vez sin la excusa de que había disputado las semifinales de madrugada.

Sinner tuvo en la final tal vez su partido más sencillo de un torneo del que sale sumamente fortalecido para Roland Garros, donde, además, no estará Alcaraz, con quien ensancha su distancia como número 1 del mundo: 14.950 puntos frente a 12.960.

Sinner se planta en la final y está a una victoria de convertirse en el primer hombre que gana cinco Masters 1000 consecutivos

Sinner se planta en la final y está a una victoria de convertirse en el primer hombre que gana cinco Masters 1000 consecutivos

Nadie puede detener a Jannik Sinner, que sumó ante Arthur Fils en las semifinales de Madrid su 27ª victoria en un Masters 1000 y buscará este domingo convertirse en el primer jugador capaz de ganar cinco títulos consecutivos de este rango. No alcanzó con la mejoría del francés, avasallado en el primer parcial, para comprometer el porvenir del número 1 del mundo, que respondió a las dificultades agregadas para imponerse por 6-2 y 6-4, en una hora y 26 minutos.

El paralelo de revés con el que consumó la rotura en el noveno juego del segundo set después de un intenso peloteo fue la expresión manifiesta de la distancia entre uno y otro a lo largo del partido.

Campeón el pasado año en Paris-Bercy y esta temporada en Indian Wells, Miami y Montecarlo, Sinner se encuentra a una victoria de conseguir algo insólito, un registro que, se concrete o no, demuestra la temperatura que ha tomado su raqueta y el dominio que ejerce en la competición.

Superado Rafael Jódar en un exigente partido de cuartos de final, Sinner se enfrentaba al hombre que detuvo al español en las semifinales del Conde de Godó para llevarse después del torneo. Fils, vigésimoprimer favorito, llegaba como un tiro, con nueve victorias consecutivas sobre arcilla, dispuesto a poner fin a la espectacular racha del italiano.

Quedaba por ver hasta dónde llegaría el tenis de Sinner, que se confesó fatigado tras el encuentro ante Jódar y tiene en las dos próximas semanas en Roma la penúltima cita antes de Roland Garros, donde, ausente por lesión Carlos Alcaraz, aparecerá como principal favorito.

Una tormenta incontenible

Las dudas sobre su plena implicación en el partido quedaron pronto resueltas. Tras un primer juego de siete minutos en el que el francés mantuvo a duras penas su servicio, Sinner desató una tormenta incontenible, arrinconando a su rival. Dominaba con su servicio y lo hacía también con el resto, castigando cualquier titubeo de su oponente con formidables devoluciones de revés.

Fils no encontraba su saque y pagó un alto precio por ello. Sinner ganaba en todas las circunstancias posibles: los largos intercambios, que alguno hubo, y los cortos, cuando encontraba el camino directo con la pulcritud y potencia de sus impactos. No daba con soluciones el francés, que se vio pronto un set por debajo.

Más afinado en el segundo, también por el receso que se tomó su oponente, nunca se le vio con verdaderas opciones de voltear el marcador. No creó una sola pelota de break e incluso con su mejoría fue siempre con el agua al cuello. Salvó dos amenazas sobre su saque en el quinto juego, pero no fue capaz de neutralizar la que enseñaría a Sinner el definitivo camino del triunfo. Será su primera final en Madrid, el único Masters 1000 donde no había litigado por el título.

Algo se mueve en el circuito: Alexander Blockx, otro agitador a escena

Algo se mueve en el circuito: Alexander Blockx, otro agitador a escena

Algo se mueve en el circuito. Lo recordaba Jannik Sinner tras vencer a Rafael Jódar en cuartos de final: ahora mismo hay jugadores jóvenes muy capacitados que en cualquier momento pueden sorprender. Citaba entre ellos a Alexander Blockx, un belga de 21 años que hasta el pasado torneo de Montecarlo no sabía lo que era ganar un partido sobre arcilla y este jueves, en el encuentro que abrió la jornada, despachó en dos sets a Casper Ruud, defensor del título, y se plantó en Madrid en las primeras semifinales de su carrera.

Ex número 1 del mundo júnior, Blockx es uno de los aventajados de esa generación que parece ajena a la duda. En la misma onda que Jódar, de 19, con quien coincidió en la última edición del Masters para jóvenes, el pasado diciembre, en Jeddah, donde el jugador de Amberes cedió en la final ante el estadounidense Learner Tiem, Blockx es un tenista resolutivo al que no le tiembla la mano.

Así volvió a demostrarlo ante Ruud a lo largo del duelo y en su desenlace, cuando, después de ver esfumarse dos bolas de partido al resto, cerró con naturalidad el encuentro con su servicio y sumó al noruego a su ilustre lista de damnificados en este torneo, en la que figuran Felix Auger-Aliassime, quinto cabeza de serie, y Francisco Cerúndolo, vigésimo, un argentino que se maneja bien en arcilla.

Blockx, que se impuso a Ruud por un doble 6-4 en una hora y 36 minutos, mide 1,91 y destaca por su poderoso servicio y la pegada que distingue a esta camada a la que también pertenece, entre otros, Joao Fonseca, superado por Jódar en tercera ronda, y Martín Landaluce, cuartofinalista en el Masters 1000 de Miami y recién ingresado entres los cien primeros del ránking.

Proyección en el ránking

"He jugado sólido y con algunos golpes increíbles. Me sentí muy cómodo con el saque", comentó Blockx una vez culminada la victoria más importante de su carrera, que le proyecta de momento hasta el puesto 35º del ránking. Hijo de Oleg y Natalia, ambos ex deportistas profesionales de origen ucraniano, alcanzó los octavos de Montecarlo tras disputar la fase previa. "Es muy firme desde el fondo, se apoya bien en su saque y puede hacer muchas cosas: atacar, irse a la red, defender, moverse bien. También tiene buena lectura del juego.No sólo me sorprendió su saque, sino su consistencia desde el fondo", dijo de él Ruud, tres veces finalista del Grand Slam, también subcampeón de las ATP Finals, y, a los 27 años, en un precipitado declinar. El próximo lunes caerá hasta el puesto 25º cuando buscaba regresar a unas semifinales, algo que hizo por última vez hace un año en Madrid.

Aún lejos de discutir con los mejores en los grandes escenarios, la aparición de agitadores de estas características resulta estimulante. Sinner, en su reflexivo discurso tras ver cómo Jódar no le bajaba la mirada en los cuartos del miércoles, dejaba la puerta abierta a lo que pueda suceder en un par de temporadas, también con la incorporación de otros nombres aún por determinar.

"Vamos a intentar competir con ellos, aunque todavía están un paso por delante, pero por eso jugamos, para darnos esa oportunidad", explicaba Blockx en relación a Sinner y Carlos Alcaraz, feliz en un torneo que, por sus singulares características de altitud, también propicia resultados inesperados. "Aquí las condiciones son un poco más rápidas que en la tierra habitual".

Jaime Alcaraz debuta con victoria en el torneo sub 16 con su hermano Carlos como testigo

Jaime Alcaraz debuta con victoria en el torneo sub 16 con su hermano Carlos como testigo

Ausente en el torneo y baja en Roland Garros por su lesión de muñeca, Carlos Alcaraz sí estuvo este jueves en el Masters de Madrid. Lo hizo como espectador, en la pista 7, acompañado por sus padres, Carlos y Virginia, para ver el debut de su hermano Jaime en el torneo sub 16. El pequeño de la familia se estrenó en la competición con victoria por un doble 6-3 ante Pol Mas.

Ya se sabe que el tenis forma parte del ADN de la familia. Mientras Jaime prosigue con sus pinitos, que podrían llevarle a hacerse una foto con Jannik Sinner si ambos ganan en sus respectivas categorías, Álvaro, el mayor de los hermanos, hace tiempo que viaja con Carlos por el circuito y ejerce de spárring en más de una ocasión.

Jaime, de 14 años, ha recibido una invitación para disputar el torneo dentro de la categoría de jóvenes promesas. La presencia del poseedor de siete títulos del Grand Slam pasó en principio inadvertida, dado que el partido coincidió con el que disputaban en la central Casper Ruud y Alexander Blockx. Fue al concluir este encuentro, con la sorpendente victoria del belga, cuando algunos aficionados repararon en la presencia de Carlos Alcaraz.

Rafael Jódar: valiente, agresivo y altamente cualificado

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Pese a que venía a Madrid con la bien ganada impronta de su paso por las semifinales del Conde de Godó y ya con un título ATP en el bolsillo, era difícil de imaginar que Rafael Jódar completase un torneo como el que ha hecho, metiéndose en sus primeros cuartos de final de una Masters 100.

No nos quedemos solo en el partido de ayer ante todo un número 1 del mundo como Jannik Sinner, a quien, por cierto, exigió lo suyo, sino que valoremos globalmentge su paso por la Caja Mágica, con victorias tan brillantes como las logradas ante Alex de Miñaur y Joao Fonseca e incluso en partidos trampa como el que solventó ante el checo Kopriva. Estamos ante un buen competidor, de alta capacidad técnica, eficaz tanto de derecha, donde golpea con mucha rosca, como de revés, que saca y resta bien, es rápido y va siempre a por los puntos.

Con todos esos ingredientes, ha dado un salto sideral en estas últimas semanas y tendrá que acostumbrarse a tener muchos ojos encima de él. ¿Qué buen aficionado al tenis no va a estar pendiente de la evolución de Rafa Jódar?

Ahora le toca procesar, digerir, pensar y analizar, acostumbrarse a soportar los focos, a mantener la adecuada distancia con respecto a ellos. Estoy segura de que este chico tímido, con los pies en el suelo, rodeado de su familia y de un buen equipo, va a sa ber metabolizar la nueva situación. Así se desprende de su discurso sinceramente humilde, de las ganas de aprender y de su actitud en la cancha.

De momento ha demostrado que sabe manejar las expectativas y estar a la altura ante un todo un número 1 del mundo y poseedor de cuatro títulos del Grand Slam, a quien llegó a comprometer en distintos momentos del partido, aunque no pudiera rentabilizar sus oportunidades.

De estas derrotas también se sacan muchas conclusiones. Se ganó el desafío de encontrarse con Sinner al otro lado de la red, de probar la velocidad de su pelota y de ver cómo responde ante las dificultades. Los grandes jugadores te muestran el camino. De momento el italiano está a otro nivel, pero estoy segura de que la nueva estrella del tenis español podrá estrechar las distancias en un futuro no demasiado lejano.

La impronta de Rafael Jódar, una estrella en ciernes: "Lo que está haciendo es increíble"

La impronta de Rafael Jódar, una estrella en ciernes: “Lo que está haciendo es increíble”

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"What a player!", escribió Jannik Sinner sobre Rafael Jódar en la cámara de televisión después del partido. Los elogios del italiano con ese "¡Qué jugador!" se vieron ampliados en la rueda de prensa posterior al duelo de cuartos de final del Masters de Madrid en el que le derrotó por 6-4 y 7-6 (0) después de una hora y 57 minutos.

"Al saludarnos en la red le dije que siguiera trabajando y mejorando. Es un jugador de alta calidad. Mi consejo es que se mantenga lo más posible ajeno a la presión. Lo que está haciendo es increíble, pero cuando la presión se te mete en la cabeza las cosas son más difíciles. Sé que su padre está creando una burbuja alrededor de él", dijo el número 1 del mundo.

No se trata de mera cortesía. Sabedor de sus andanzas y de que viajaban por el mismo lugar del cuadro, Sinner no dudó en presenciar en directo, en la pista Manolo Santana, donde el español ha disputado todos sus partidos, su encuentro de segunda ronda ante Alex de Miñaur, a quien Jódar tan sólo concedió cuatro juegos, y le ha seguido el rastro a lo largo de todo el torneo.

El impacto del nuevo fenómeno del tenis mundial, que el próximo lunes será 29º en el ránking, es brutal. Madrid despidió este miércoles con los lógicos honores a quien se ha encaramado por derecho como uno de sus nuevos ídolos. A falta del mejor tenis que le distinguió en su formidable periplo durante el torneo, Jódar, 19 años, presentó un combate digno ante Sinner, pero el techo del número 1 del mundo se reveló demasiado alto para este chaval capaz de despertar la ilusión entre una hinchada huérfana de la magia de Carlos Alcaraz, ausente del torneo por lesión por segundo año consecutivo.

Discurso humilde

"Trataré de aprender de este partido para el futuro. Veré el partido y analizaré las cosas que he hecho bien y las que hecho mal. Es mi primer año en el circuito y sé que estoy en un proceso de aprendizaje. No creo que por estos resultados sea mejor de lo que realmente soy. Tengo los pies en el suelo y sé que todo el mundo te puede ganar", dijo el también reciente semifinalista del Conde de Godó ante los medios.

Jódar no pudo aprovechar ninguna de sus seis oportunidades de rotura, dos de ellas en el primer parcial, con el partido aún parejo, y las otras cuatro en sendos juegos mediado el segundo set, con el italiano mostrando dudas con el servicio, lejos de percutir con el tenis al que nos tiene acostumbrados. Ahí le faltó al español el cuajo necesario para un desafío de semejante dimensión, mientras que su oponente encontraba las soluciones para llegar hasta un desempate donde no hubo color.

"Quiero analizar cómo he jugado esos puntos. Ahora mismo no los recuerdo muy bien", comentó sobre las opciones de rotura de las que no obtuvo provecho.

No parece que estemos ante un fenómeno circunstancial. Con unos resultados que le han proyectado de manera vertiginosa, el madrileño, que ocupaba el puesto 896º a principios de 2025, será cabeza de serie en Roland Garros, en su segundo grande en el cuadro principal tras caer en segunda ronda en el Abierto de Australia. Antes podremos verle en el Masters 1000 de Roma, último torneo antes de la gran cita en París.

Bajo techo debido a la lluvia, en unas condiciones más favorables para su oponente, el tenista de Leganés no se amedrantó después de un primer set que se le esfumó en un par de juegos erráticos. Mantuvo sus señas de identidad, yendo a por los puntos, si bien con menos orden y acierto que en los encuentros precedentes.

"Han sido cuatro partidos muy buenos ante rivales muy distintos, pero todo eso no cambia nada. Ha sido una experiencia muy bonita aquí, en Madrid, pero sé que queda mucho camino", insistió, en el discurso humilde del que lleva haciendo gala desde su estallido en el circuito.

Campeón el pasado año en Paris-Bercy y este curso en Indian Wells, Miami y Montecarlo, Sinner se encuentra a dos victorias de convertirse en el primer jugador capaz de conquistar cinco Masters 1000 consecutivos. No pierde un partido en un torneo de este rando desde que se retiró por calambres ante Tallon Griekspoor el pasado 5 de octubre, en Shanghai.

Jódar se despide en cuartos de Madrid con un digno partido ante Sinner

Jódar se despide en cuartos de Madrid con un digno partido ante Sinner

Hubo algunos momentos en los que Rafael Jódar alumbró la esperanza ante Jannik Sinner, como cuando creó dos pelotas de rotura en sendos juegos del comienzo del partido, mantuvo la cara en el segundo set y llegó a conseguir una imagen dubitativa del número 1 del mundo y ganador de cuatro títulos del Grand Slam. Pero será el italiano, mejor en el global, más certero a la hora de rentabilizar sus opciones, quien dispute las semifinales del torneo, tras imponerse por 6-4 y 7-6 (0), en una hora y 57 minutos.

Superado ese trance inicial, Sinner empezó a leer mejor el juego de un tenista al que nunca se había enfrentado y marcó las distancias lógicas ahora mismo entre uno y otro, entre el gran campeón consagrado que ya acumula 26 victorias consecutivas en Masters 1000 y el tenista emergente que sale más que fortalecido del torneo de Madrid y será 29º en el ránking la próxima semana.

Muy estable hasta esta instancia del torneo, capaz de demoler a Alex de Miñaur en su primera victoria ante un top ten y de vencer a Joao Fonseca en el choque entre dos ya afamados miembros de la nueva generación, el reciente semifinalista del Conde de Godó se encontró con un techo demasiado alto y unas exigencias a las que su tenis todavía no alcanza.

Pista cubierta

Con la pista cubierta, en condiciones desfavorables para él, fue fiel a sus principios, acudió a la disputa con su valentía natural, envidó en cada resto de segundo saque ganando metros sobre la línea de fondo y acertó en más de una ocasión con el saque abierto y la derecha cruzada. En el primer set, mantuvo la puja hasta el quinto juego, cuando dispuso de su segundo punto de break, para ver a partir de ahí como el ganador este año en Indian Wells, Miami y Montecarlo le quebraba en sendas ocasiones y parecía alejarse en el horizonte.

Aún con nostalgia de Rafael Nadal y huérfana por segundo año consecutivo de Carlos Alcaraz, la grada ha acogido a Jódar como un nuevo hijo pródigo, que sale de la Caja Mágica con un notable crédito añadido al que ya traía como ganador en el ATP 250 de Marrakech de su primer título en el circuito, además de su brillante paso por Barcelona.

Con todo, el campeón júnior del US Open 2024 no se dejó ir. Hizo asomar dos bolas para situarse 4-2 y saque e interactuó con el público, entre cuyos integrantes se encontraba Ion Tiriac, antiguo propietario del torneo, con la apariencia de un gigante intocado por el tiempo. Frustrada la tentativa, volvió a la carga en el octavo juego, aprovechando la debilidad de Sinner con el servicio a lo largo de toda la tarde. Ahí, en las seis bolas de rotura que no pudo aprovechar, también se definió el partido.

Ya en la orilla del desempate, se ampliaron los márgenes entre uno y otro. Tirando de trienios y de oficio, de las muchas y venturosas experiencias acumuladas, Sinner solo tuvo que esperar los errores de precipitación de quien se marcha, sin duda, como la sorpresa más grata del torneo.

Un virus pone en jaque al Mutua Madrid Open: "Estaba intentando no vomitar en la pista"

Un virus pone en jaque al Mutua Madrid Open: “Estaba intentando no vomitar en la pista”

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"Hay algo rondando entre los jugadores, un virus. Estoy segura de que estaré bien en un par de días, pero me faltaban las fuerzas, estabilidad, me encontraba muy mal. El viernes estaba incluso peor y pensé que quizá en el partido podría ir mejor", dijo la polaca Iga Switek, una de las jugadoras con más repercusión en el circuito femenino del Mutua Madrid Open, campeona en el 2024, poseedora de seis Grand Slams, entre ellos cuatro Roland Garros.

Y es que la jugadora de Varsovia dejó a medias, sin terminar, su partido de tercera ronda, contra la estadounidense Ann Li. Ganó en el desempate el primer set, perdió el segundo y con 3-0 en contra en el tercero, después de dos horas y cuarto de juego, decidió abandonar, enferma, la competición.

Swiatek desveló que hay un virus rondando entre los jugadores. Y es que desde el arranque de la competición son varios los tenistas, tanto del cuadro masculino como del femenino, que han dejado sus compromisos sin llegar a su fin o, más habitual, ni siquiera han comparecido en pista.

Otros casos significativos

Este domingo, cuando se cumple una semana de competición, ha habido otros dos casos llamativos.

La rusa Liudmila Samsonova no saltó a la pista para jugar su encuentro de tercera ronda contra la checa Linda Noskova que accedió directamente a los octavos de final. Argumentó enfermedad, malestar.

La estadounidense Coco Gauff, tercera favorita, tuvo que ser atendida por el médico durante su compromiso contra la rumana Sorana Cirstea. En un momento del choque, la norteamericana vomitó y requirió la presencia del médico. Continuó, sin embargo, su partido que sacó adelante en tres sets, después de remontar y tras dos horas y 21 minutos de juego.

"Sinceramente, solo intentaba terminar el partido. Fui punto a punto... Creo que, por desgracia, tengo lo mismo que varios aquí. Intentaré darlo todo el lunes; estaba intentando no vomitar en la pista. Fue una sensación muy, muy rara. No sé cómo lo superé", expresó la norteamericana.

Sinner le quita hierro al asunto

El número uno del mundo, el italiano Jannik Sinner, asumió con cierta normalidad los eventuales contagios que han sufrido algunos tenistas que se han dado de baja o se han retirado del Masters 1000 de Madrid estos días: "es algo que puede suceder".

El transalpino, que accedió a los octavos de final de la Caja Mágica tras vencer con facilidad al danés Elmer Moller, indicó que suele pasar poco tiempo en el recinto del torneo pero que cuando alguno cae enfermo, es un riesgo para los demás.

"He oído hablar de muchas bajas. No paso mucho tiempo aquí. Llego un poco antes los días de partido, pero muy tarde los días de entrenamiento. Entreno y luego me voy. Pero así es como hago cada torneo", dijo Sinner.

Son ya varios los jugadores que han tenido síntomas de enfermedad y la respuesta ha sido la presencia de un virus en la mayoría de los casos. La estadounidense Madison Keys se bajó a última hora, poco antes de comenzar el torneo, enferma y con malestar.

También el croata Marin Cilic que después de ganar su partido ante el belga Zizou Bergs y cuando tenía que enfrentarse al brasileño Joao Fonseca, no se presentó al choque a causa de un proceso vírico. El brasileño se clasificó directamente para los dieciseisavos de final y se enfrentará este domingo al español Rafael Jodar.

El francés Corentin Moutet también aludió al asunto. Aunque disputó el encuentro contra el español Daniel Mérida, en el último turno de la pista 3 de la Caja Mágica y fue superado en dos sets, señaló después que no pudo jugar bien ese encuentro "por culpa del virus".

La argentina Solana Sierra, sin embargo, fue de menos a más sin síntomas de afección alguna. Pero tras su triunfo, remontada incluida, ante la turca Zaynep Sonmez, reconoció que había un virus entre los jugadores del que ella, por ahora, se ha salvado. "No sé que puede ser. No nos dijeron nada. Pero tendremos cuidado con la comida e intentar estar alejados de todo y no correr riesgos", indicó la argentina.

El ciclón Jódar destroza a Alex de Miñaur y logra su primera victoria frente a un 'top ten'

El ciclón Jódar destroza a Alex de Miñaur y logra su primera victoria frente a un ‘top ten’

Con Jannik Sinner como atento testigo en la grada, después de ganar, no sin dificultades, en su debut, Rafael Jódar se exhibió su partido ante el australiano Alex de Miñaur, quinto cabeza de serie, y ya está en los dieciseisavos de final del Masters 1000 de Madrid tras cobrarse por primera vez la cabeza de un top ten. Venció por 6-3 y 6-1, en tan sólo una hora y 15 minutos. Su próximo adversario será el brasileño Joao Fonseca, un joven de también 19 años que ha visto detenida su progresión tras insinuar que tiraría la puerta a raquetazos.

Semifinalista del Conde de Godó, Jódar salió sin los nervios de su primer partido ante Jesper de Jong, y dejó claras sus intenciones desde el inicio ante un jugador que concede poco. Aprovechó su segunda opción para llevarse el primer set y desde ahí no flaqueó ni un instante, con un juego plagado de riesgo y siempre propositivo.

Al campeón júnior del Abierto de Estados Unidos en 2024 no le pesa haberse asegurado ya el 35º puesto del ránking y en su primera presencia en el cuadro final del torneo viaja con una brillantez asombrosa. Lo pega todo desde cualquier rincón de la cancha, juega con la determinación que distingue a los mejores y entusiasma a un público que, privado de Carlos Alcaraz y de Martín Landaluce, que fue eliminado de entrada, y aún con Jaume Munar, Pablo Carreño y Alejandro Davidovich (quienes se cruzan este sábado) en danza, le ha adoptado como su principal referente en esta edición del torneo.

Recién iniciado el segundo set, abrió una brecha sustancial en el partido, gracias a una doble falta de De Miñaur, exigido en cada una de sus acciones. El español, que juega como sin con él no fuera la cosa, ajeno a la responsabilidad, mantuvo la hoja de ruta hasta conseguir su objetivo, sin importarle los muy leves atisbos de reacción de su oponente.

Victoria del número 1

Sufrió Jannik Sinner en su estreno en el Masters 1000 de Madrid. El reciente campeón en Montecarlo necesitó elevar su exigencia para deshacerse del francés Benjamin Bonzi, procedente de la fase previa, por 6-7 (6), 6-1 y 6-4, después de dos horas y 20 minutos. "Es una pista única, las condiciones son especiales", comentó el número 1 del mundo, que pagó el peaje de la transición del nivel del mar en el Principado a la altura de la capital de España.

Sinner prosigue así una secuencia que puede convertirle en el primer jugador capaz de conquistar cinco Masters 1000 desde su creación en 1990. Vencedor el pasado año en Paris-Bercy, ha encadenado en este curso triunfos en Indian Wells y Miami, además del mencionado en uno de los templos de la arcilla. Nadie desde 2015, cuando lo hizo Novak Djokovic, había logrado llevarse los tres primeros en una misma temporada.

Bonzi superó una pelota de set en el desempate del primero y nunca bajó los brazos, incluso cuando parecía que su adversario ponía la directa tras hacerse cómodamente con el segundo parcial. Su juego alegre y sin prejuicios y el rodaje que le dio el hecho de haber disputado tres partidos previos le llevaron a discutir por momentos a un Sinner que estuvo por debajo de su mejor nivel. Su próximo oponente será el danés Elmer Moeller, 169º, también obligado a pasar por la fase de calificación, que sorprendió al canadiense Gabriel Diallo, 32º.