Aday Mara se doctora y mete a Michigan en la final del 'March Madness' contra UConn

Aday Mara se doctora y mete a Michigan en la final del ‘March Madness’ contra UConn

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Los Michigan Wolverines de Aday Mara se clasificaron este sábado para la final del baloncesto universitario tras pasar el rodillo ante los Arizona Wildcats, a los que derrotaron por 91-73 con 26 puntos del jugador zaragozano.

Mara, pívot de 20 años y 2,21 metros, se convertirá en el primer español en jugar una final universitaria tras haber hecho historia como el primero en disputar una Final Four.

El aragonés se adueñó de la pintura con una actuación estelar en el Lucas Oil Stadium de Indianápolis, escaparate perfecto para su probable salto a la NBA. Firmó 26 puntos, 9 rebotes, 3 asistencias y 2 tapones, para cerrar el duelo como máximo anotador.

Los Arizona Wildcats son un equipo especialista en desgastar al rival cargándolo de faltas y en generar ventajas desde las penetraciones y el tiro libre.

Así arrancaron hoy: provocaron dos faltas de Yaxel Lendeborg, el otro pilar de Michigan junto a Mara, en un lapso de cinco segundos que le enviaron al banquillo a las primeras de cambio.

Pero Michigan liderado por Mara, arrancó con un 10-1 en un abrir y cerrar de ojos del que Arizona nunca se pudo recuperar.

Cuando Landeborg volvió a la pista, puso un triple para el 22-10, que en ese momento era la máxima diferencia del partido. El puertorriqueño, de origen dominicano, se dobló el tobillo minutos después abandonando el partido rumbo a vestuarios.

Arizona amagó con una remontada con un parcial de 0-9 que les colocó 28-23, pero fue solo un espejismo, el único del partido.

Al descanso, el marcador era de 48-32, con Arizona 16 abajo. Hasta ahora, su mayor desventaja al descanso esta temporada había sido de siete puntos.

Lendeborg salió en el segundo tiempo cojeando, anotó dos triples y volvió al banquillo. Michigan, con un dominio insultante, simplemente no dio opciones a Arizona, incapaz de desplegar las armas que le han hecho temible esta temporada.

La fuerza de Mara en la pintura y el 44% de acierto de Michigan desde el perímetro fueron una combinación letal para los Wildcats.

Los Wolverines se convirtieron en el primer equipo de la historia en anotar 90 puntos o más en los cinco partidos rumbo a la final. Todos ellos, ganados por dobles dígitos. El lunes, buscarán el segundo título de su historia tras el logrado en 1989.

Se medirán en la final del lunes a los UConn Huskies, que también este sábado se impusieron por 71-62 a los Illinois Fighting Illini.

UConn figura entre los programas más laureados del baloncesto universitario, con un total de seis títulos, incluidos los conquistados en 2023 y 2024.

"Tienen ADN de campeón", dijo Dusty May, entrenador de Michigan, preguntado sobre qué le preocupa de UConn.

La experiencia de los Huskies pondrá a prueba el dominio abrumador y la tremenda capacidad de adaptación al juego del adversario que han exhibido los Wolverines hasta ahora.

Un enfado monumental del Atlético con el árbitro en el día que un hombro aclara la Liga: "Cuando la jugada es tan clara, prefiero no hablar"

Un enfado monumental del Atlético con el árbitro en el día que un hombro aclara la Liga: “Cuando la jugada es tan clara, prefiero no hablar”

"Cuando la jugada es tan clara no hace falta ni hablar", sentenciaba, muy caliente, Diego Simeone en la entrevista postpartido acerca del lance entre Gerard Martin y Almada. El argentino tiraba de hemeroteca y recordaba una jugada similar en el Betis - Rayo, de la jornada 25 de la Liga.

En ese lance en el que estaban involucrados Valentín Gómez y Ratiu, el bético impactó en el tobillo del rumano tras despejar un balón. Según el Tiempo de Revisión, ese programa en el que el CTA analiza los errores arbitrales, hablaron de que el toque del esférico es irrelevante frente al "juego brusco grave". El bético tampoco fue expulsado lo que costó la corrección del máximo organismo arbitral.

"No me han perjudicado, se han equivocado, como lo hacen los entrenadores y los jugadores", explicó luego el técnico argentino en rueda de prensa. Y pedía al CTA a que la volviera a ver para aclarar a futuro ese impacto en la pierna de un rival.

No consideró tampoco la expulsión la sala VOR en el Metropolitano, después de que Gerard Martín hiciera lo propio con el tobillo de Almada. Una imagen horrorosa y violenta. "No vi lo de Gerard en la televisión. Lo que yo veo en directo es que él saca la pelota primero y para mí no es tarjeta roja", respondió por su parte el técnico azulgrana, Hansi Flick.

Así, tras la expulsión de Nico en el primer tiempo, el Barça pudo disfrutar de 45 minutos con un jugador más. Medio tiempo en los que los rojiblancos aguantaron a pie quieto las embestidas de los azulgranas. Gracias, en parte, al buen hacer de Juan Musso, MVP del partido. "La roja nos penalizó. Es muy difícil con uno menos. También creo que era roja para ellos. Lo vio el árbitro en la cancha. Eso podía haber hecho que el partido fuese más real. Pero bueno, a seguir", apuntó por su parte el guardameta.

El portero, al que ya no se le puede llamar suplente de Oblak, lo sacó casi todo hasta que Lewandowski se encontró un rechace en su hombro. El polaco, bien colocado, lo metió por inercia. Y con ese tanto la liga perdía color y fuste. Siete puntos son un abismo pese a que queden 24 en juego.

Flick salió sin nueves de inicio y fue el polaco el que le solucionó la papeleta. "Esto es mirar muy lejos ahora mismo. Tenemos ocho partidos para jugar de LaLiga, tenemos que estar centrados y preparados", apuntó el técnico germano cuando le preguntaron sobre la renovación de su ariete.

Llega la Champions

El siguiente episodio entre ambos será dentro de sólo dos días. La Champions espera. El Atlético pudo reservar a muchos titulares. No así Giuliano, incombustible y goleador de la noche. "Todos los partidos son importantes. Los jugamos al cien por cien", expresó el argentino.

En Champions, el hijo del Cholo se imagina una eliminatoria cambiante que puede ir de momentos en "bloque bajo", de "presión alta" o de "correr a los espacios". "Iremos al Camp Nou a correr y jugar igual que acá. Luego tendrán que venir aquí, con nuestra gente, que es el número doce. Podemos soñar", concluyó.

El enfado de Lamine y la polémica por la no expulsión de Gerard Martín: "Despejó el balón, no era roja"

El enfado de Lamine y la polémica por la no expulsión de Gerard Martín: “Despejó el balón, no era roja”

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Lamine Yamal ni siquiera celebró un gol de Robert Lewandowski que, además de darle la victoria al Barça en el Metropolitano, les permitió a los barcelonistas aprovechar la derrota encajada por el Real Madrid en Son Moix para marcharse a siete puntos de distancia de su más directo perseguidor en la tabla. Hansi Flick, pese a todo, quiso restarle importancia a la reacción del joven crack azulgrana. "No sé que pasó. Trató de marcar goles, de dar el último pase, pero no salió. Fue un partido cargado de emociones. Lo intentó todo y no tuvo la suerte de marcar, pero creo que volverá", apuntó el técnico en declaraciones a DAZN nada más acabar el partido.

Para saber más

"No sé exactamente que pasó, pero creo que fue un partido cargado de emociones. Lamine lo dio todo. No todo fue perfecto, pero lo intentó todo. Creo que es por eso por lo que estaba enfadado. Ahora, tenemos tres días para preparar el partido de Champions y llegar a él de la mejor manera posible", abundaría el técnico en la sala de prensa. En su opinión, además, el VAR acertó al avisar al árbitro del duelo para que diera marcha atrás a la roja mostrada a Gerard Martín. "Para mí, toco el balón, por eso creo que no era ni falta. El VAR actuó y fue una buena intervención para nosotros. Para mí, él despejó, no era roja", apuntó el entrenador azulgrana, quien valoró mucho el triunfo logrado en el Metropolitano, pero sin tirar las campanas al vuelo pese a la derrota encajada por el Real Madrid en Son Moix.

"No hay nada decidido en la Liga, tenemos que estar centrados, hacer nuestro trabajo y después ya veremos qué pasa", aseveró un Flick que procura siempre no vender la piel del oso antes de cazarlo. "Estamos contentos, son tres grandes puntos y el partido fue muy importante, pero todo el mundo sabe que el trabajo no está hecho aún y que el miércoles tenemos otro partido muy importante frente a un rival fantástico. Estamos contentos, pero tampoco lo hemos celebrado mucho", recalcó el preparador azulgrana, quien aseguró además que ni siquiera había visto el duelo entre el Mallorca y el Madrid. "No miro los otros equipos, me centro en el nuestro. Tras el parón, todos sabemos que no es fácil volver a jugar un primer partido. No lo fue para nosotros, para el Atlético, para el Madrid... Pero es nuestro trabajo y tenemos que adaptarnos", aseguró el alemán, quien quiso mostrarse esperanzado con los problemas físicos de un Marc Bernal y un Ronald Araujo que se someterán a pruebas médicas este domingo. "Espero que no sea mucho", zanjó.

Eric García, por su parte, sí admitió que en el vestuario eran muy conscientes de lo que había pasado en Mallorca antes de que el balón empezara a rodar sobre el césped del Metropolitano. "Está claro, al final todos sabíamos lo que había pasado. que si ganábamos, podíamos dar un salto muy importante. Creo que lo hemos dado y estamos muy contentos", aseguró el central azulgrana en unas declaraciones a DAZN en las que quiso elogiar también la resistencia de los rojiblancos. "En la primera parte nos buscaban la espalda todo el rato. Luego, se defienden muy bien atrás. Los que han estado en este partido son jugadores de muy alto nivel. Algunos dirán que han salido a regalarnos el partido, pero ha tocado sufrirlo", sentenció el defensa, quien empezó el partido reforzando el centro del campo azulgrana y acabó recolocado en la banda derecha a causa de las molestias del zaguero uruguayo.

El Barça acaricia la Liga en el Metropolitano

El Barça acaricia la Liga en el Metropolitano

Los ensayos tienen cosas traicioneras. Inesperadas. Como las balas de fogueo antes de meter los cartuchos en la escopeta. Suenan mucho, pero uno nunca sabe cómo va a salir. El Barça, claro, venía con la media sonrisa de la derrota del Real Madrid tras el almuerzo. Se le atragantaron los postres a los blancos y los culés lo aprovecharon con un atropello arbitral al Atlético. Se terminó la Liga. Lewandowski la acercó para el Barça, que remontó el tanto inicial de Giuliano. [Narración y estadísticas, 1-2]

El público dentro y fuera en el Metropolitano no sabía qué esperar en su feudo después del último vendaval con el que arrastraron al equipo culé. La motivación, claro, no es la misma en un torneo del ko que en uno en el que estás lejos de la meta, pero oye, siempre da gusto meter presión para batallas venideras y la del miércoles, se antoja dura. Así son los sueños. No se alcanzan sólo cerrando los ojos.

Aprendidos los errores, los blaugrana no vinieron de vacaciones al feudo rojiblanco. Y es que cuando el general de tu ejército es Pedri, la vida se ve de otra manera. Te faltaba el coronel, Raphinha, lesionado con Brasil, pero el que marca el tempo es el canario que ya avisó en el primer minuto con un pase a Rashford para que Musso oliera ya sudor azulgrana cerca de su marco. Lamine terminó la jugada estrellando el balón en la espalda de Nico.

Estuvo activo el inglés por banda izquierda. La espalda de Nahuel es un espacio muy jugoso para cualquier rival de los rojiblancos. Aunque la primera gran oportunidad de los azulgrana fue la de Fermín que desbarató Musso después de que el barcelonista dejara a sus espaldas a un Nico González que el Cholo quiso meterle de lateral para dar descanso a Ruggeri para la Champions. Tres minutos después, Lamine volvió a habilitar al interior barcelonista, pero esta vez fue Molina el que le cerró el espacio y provocó que su disparo se fuera.

Sorprendió Flick sin un nueve en el Metropolitano y hubo pasillos para que varios jugadores llegaran en segunda línea sorprendiendo a la pareja de Le Normand y Lenglet. Fermín fue el que más apareció por esos lares. Ya lo hace cuando están Ferran o Lewandowski, con más razón si no hay nadie fijo que cargue el área defendida por el arquero argentino, con un Oblak apurando los últimos días de du recuperación.

El partido esperaba al mago del bando contrario. Tardó en aparecer, pero lo hizo en el diez con un caño y un amago que terminó en las manos de Joan García. Es un jugador que "baila", según le concedió Hansi Flick, que va de puntillas, se suele decir. La segunda terminó en el limbo, un cuarto de hora después. El Atlético necesita más apariciones de su estrella, aunque esté en el ocaso de su etapa.

Se tiró a por la puerta de Joan García el equipo de Simeone a la media hora de juego. Quizás el periodo de mayor dominio claro de uno de los dos contendientes, con hasta tres acercamientos peligrosos casi consecutivos. Si tenía que haber liga, no sería por el Atlético. Pero siempre estará Lamine, que con una picadita tras una pared en el borde del área pegó con su balón en el palo y silenció el Metropolitano. Pero cinco minutos después, el estadio rojiblanco rugiría tras el tanto de Giuliano con un pase medido de Lenglet. El control orientado del argentino fue maravilloso y la definición certera. Lástima que la alegría apenas durara tres minutos, porque una pared entre Olmo y Rashford terminaría con el empate del británico.

Giuliano, tras el primer tanto.

Giuliano, tras el primer tanto.EFE

Disparidad del VAR

Justo antes del descanso se dio una jugada que cambiaría el encuentro. Nico, con amarilla por intentar coger un balón en la mano de manera infantil, entró a Lamine por detrás y Busquets Ferrer expulsó al argentino. Entró el VAR, pero no fue para salvar al jugador, sino para expulsarlo por roja directa, un doble castigo absurdo y arbitrario. Los errores se pagan y nadie se quiere imaginar la charla del Cholo en el vestuario. Con la Champions el miércoles, esta tontería cuesta minutos y sobreesfuerzo a los compañeros. Pero al rojiblanco le pudo salvar un rival. Fue Gerard Martín el que se jugó la roja con una entrada criminal a la tibia de Almada. El videoarbitraje, en cambio, entendió que con hueso intacto se puede seguir jugando al fútbol.

El partido se endureció con ese impasse, aunque el Barça intentó alejarse de eso por sus intereses y por su integridad. Tenían que ganar y para eso sacó Flick a Ferran al descanso, para buscar el gol que sentenciara la liga. Simeone respondería con la entrada de Sorloth. El poco balón rojiblanco, debía ganarlo el noruego en largo viniera por alto o por bajo. Junto a él salió también Morcillo, inédito con el primer equipo. Una marcianada de Simeone o un mensaje contra el agravio sufrido desde Las Rozas.

Con 10, y medio equipo suplente, era tiempo de Musso. El argentino sacó unas manos monumentales a disparo de Ferran tras una pared con Olmo. No parece un segundo portero el argentino. Serio, sobrio y con grandes actuaciones en momentos clave. Volvió a responder ante Ferran poco después. Resulta increíble que el Atlético cuente con estos dos porteros.

Nada pudo hacer el argentino al hombro circunstancial de Lewandowski. A veces, saber estar en el lugar es suficiente. La jugada y el disparo fueron de Cancelo, pero lo que cuenta es quien la mete en la red. Esas cosas tiene el polaco y tiene el Barça. La Liga está casi hecha. La Champions espera.

La cara de Militao, la cruz de Camavinga y la "culpa" (otra vez) de Arbeloa: "La derrota es toda mía"

La cara de Militao, la cruz de Camavinga y la “culpa” (otra vez) de Arbeloa: “La derrota es toda mía”

Álvaro Arbeloa sufrió en Mallorca su quinta derrota como entrenador del Real Madrid, tras las vividas ante Albacete (Copa del Rey), Benfica (Champions), Osasuna y Getafe, estas últimas en Liga. Por el camino, nueve puntos al limbo de la pelea liguera contra un Barça que no parece relajarse en la lucha por el título. A pesar de esas derrotas, Arbeloa se niega a criticar en público a su equipo, que en Son Moix estuvo muy lejos del nivel mostrado en los encuentros anteriores.

El Madrid, que llevaba cinco victorias consecutivas ante Celta, City (dos veces), Elche y Atlético de Madrid, recuperó su peor versión ante un equipo que está peleando por el descenso y que sólo había ganado un partido de los últimos siete.

"Esta derrota es culpa mía y se lo he dicho a los jugadores. Toda mía y necesito que piensen ya en el partido del martes. Yo soy el que tomo las decisiones, el que hago los cambios y el que digo cómo tienen que jugar", repitió, en un mensaje que sonó similar al dado en el Carlos Belmonte de Albacete, donde los blancos quedaron eliminados en Copa del Rey.

Una derrota del Madrid y una espalda cargada de culpa para Arbeloa y ni una crítica pública hacia sus futbolistas. Sólo un pequeño desliz: "Lo complicado es que los jugadores sepan entender que hoy sin el 200% hoy no íbamos a poder ganar. Hemos sido superiores en la primera parte, pero en un desajuste nos han marcado. Aquí te despistas un momento, no ajustas bien, pierdes una marca, no la sigues... Y lo acabas pagando. Esto es la élite, es Primera División". Una declaración que suena directa hacia Eduardo Camavinga.

El centrocampista francés, que hace unas semanas decía en zona mixta que el Madrid no necesitaba nuevos centrocampistas, se despistó en su marca sobre Morlanes y dejó al jugador del Mallorca liberado para marcar a placer el 1-0. Un tanto que condicionó el guion de la tarde balear.

Camavinga, que lleva meses estancado, tampoco tiene asegurado su puesto en la selección francesa de cara al próximo Mundial y empieza a generar debate en la planta noble del Bernabéu sobre su futuro. A sus 23 años y después de haber ganado dos Champions en el Madrid, sigue estando lejos del nivel que ofreció en sus primeras dos temporadas en Chamartín y en Valdebebas existe mucha preocupación sobre su actitud sobre el césped y lo poco que ha evolucionado en estos últimos años. Su carrera, al trote detrás de un Morlanes liberado, tiró media Liga del Madrid.

En el tramo final, Militao ilusionó a los suyos con sacar algún punto en la visita a Palma gracias a un sensacional cabezazo desde el punto de penalti. No jugaba un partido oficial desde el 7 de diciembre de 2025, hace cuatro meses, y demostró que debe entrar directo al once para elevar el nivel competitivo y la actitud de un equipo que parece elegir los días para dar su mejor nivel. "Hay veces que no tienen su día y las cosas no salen. Hay que cambiar el chip", pidió Arbeloa, que volvió a mandar un mensaje a los suyos: "Sé de lo que son capaces mis jugadores. Sé que entienden la importancia del partido del martes. Necesito que crean en ganar el encuentro del martes. Es una competición muy importante ante un grandísimo rival", recalcó.

El mensaje sobre la Champions refleja también la realidad del club. Con la Liga cada vez más difícil, eliminados de Copa y con la Supercopa de España perdida ante el Barça, la Copa de Europa aparece como el único título en el que el Madrid mantiene todavía opciones reales de tocar metal.

El último reto emocional de Van der Poel: ganar el Tour de Flandes justo 40 años después de la íncreíble hazaña de su padre

El último reto emocional de Van der Poel: ganar el Tour de Flandes justo 40 años después de la íncreíble hazaña de su padre

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Con 10 años recolectó fresas y judías para comprarse su primera bicicleta. El barro, la arena y los adoquines moldearon al neerlandés Adrie van der Poel (Bergen op Zoom, 1959) para convertirse en un ciclista total. Profesional durante dos décadas, campeón de ruta y ciclocross, entrenador, director, organizador, conductor, auxiliar, mecánico... Es el padre de Mathieu, el fenómeno que se pelea con Tadej Pogacar en esta frenética primavera.

Para saber más

Adrie fue uno de los clasicómanos de referencia de la década de los 80. Vencedor del Tour de Flandes, la Ronde van Vlaanderen, el Monumento de los brutales muros de pavés. Ganó la edición de 1986, y ahora su hijo, 40 años después, pretende rendirle tributo cabalístico con una victoria. Es la recompensa a tanto esfuerzo y dedicación. Él fue quien le llevó por primera vez a una carrera, cuando sólo tenía seis años. Fue su entrenador hasta los 24 años, el que le moldeó para imponerse tres veces en Flandes (2020, 2022 y 2024). Este domingo, Mathieu espera frenar a Pogacar, que busca su tercera victoria consecutiva.

La edición del Tour de Flandes conquistada por Adrie van der Poel (6 de abril de 1986) fue terrible. Un suplicio de 275 kilómetros, con frío y viento, que duró mas de siete horas y 10 minutos. De los 200 valientes que tomaron la salida en Sint-Niklaas, sólo 40 llegaron a la meta de Meerbeke. Las rampas empedradas de Oude Kwaremont, Eikenberg, Koppenberg, Brendries y Kapelmuur destrozaron el pelotón. A falta de 30 kilómetros para la meta, después de una ofensiva inútil de Greg Lemond, se marcharon el belga Eddy Planckaert y el canadiense Steve Bauer. Contra pronóstico, el rodador del Panasonic desfalleció y el norteamericano se quedo solo en cabeza.

A ocho kilómetros de la llegada, ya en el tramo llano y sin pavés, saltaron del pelotón el irlandés Sean Kelly y el belga Jean-Philippe Vandenbrande. Poco después se unió a ellos Van der Poel. El trío neutralizó a Bauer y el cuarteto avanzó impulsado por la potencia de Kelly, que destacaba por el luminoso color amarillo del maillot del Kas.

Mathieu van der Poel, ganador el pasado lunes en la E3 Saxo Classic.

Mathieu van der Poel, ganador el pasado lunes en la E3 Saxo Classic.EFE

Sean Kelly era el gran favorito, dos semanas atrás se había impuesto en la Milán-San Remo. El irlandés y el generoso Vandenbrande hicieron todo el trabajo. Van der Poel viajó a cola de grupo, sin dar un relevo, reservando energías. Por detrás apretaba un grupo de lobos, con Claude Criquelion, Van Holen, Hennie Kuiper, Yvon Madiot, Bruno Leali, De Wolf y Eric Vanderaerden, a menos de un minuto. Los cuatro fugados consiguieron mantener la renta y se presentaron en la recta final con un margen de 30 segundos. Kelly no abandonaba la punta de lanza. A falta de 400 metros, Van der Poel se colocó a la estela del poderoso irlandés, que sprintó pegado a las vallas, por la derecha de la calzada. A falta de 100 metros, Van der Poel le superó por la izquierda y le batió ante el asombro de todos.

El neerlandés, que el año anterior se había impuesto en Clásica de San Sebastián y en la Flecha Brabanzona, se exhibió en su prueba predilecta, la que siempre soñó ganar cuando se compró aquella bici recogiendo los frutos del campo. Fue el triunfo de la inteligencia táctica. «No era el más fuerte en las subidas, así que esperé mi momento. Sabía que si llegábamos en un grupo pequeño, podía ganar al sprint. Los favoritos se vigilaban demasiado, y eso me dio mi oportunidad», explicó el hijo del granjero.

La conquista de la Ronde van Vlaanderen sirvió como rampa de lanzamiento de una sobresaliente carrera como sprinter y rodador, con medio centenar de triunfos en sus 20 años como profesional, desde 1981 hasta el 2000. Tras vencer en Flandes, en enero de 1987 conoció a Corinne, la hija de Raymond Poulidor, en una discoteca de Martinica. Poco después se casaría con ella y tendría dos hijos, David (nacido en junio de 1992) y Mathieu (junio 1995).

En Flandes fue tercero en 1988 y en ese mismo año se anotó su segundo Monumento, la Lieja-Bastoña-Lieja. Fue primero en la Amstel-Gold Race de 1990, en la París-Tours de 1987 y en el Campeonato de ruta de su país de 1987. Ganó etapas en el Tour de Francia (dos, fue líder en la cuarta etapa de 1984), París-Niza, Tirreno-Adriático, Dauphiné o Vuelta a Andalucía. En 1996, con 37 años, ya siendo yerno y padre de corredores, se anotó el Campeonato del mundo de ciclocross. El ciclista absoluto al que ahora su hijo quiere homenajear y cerrar el círculo en el lugar donde comenzó todo hace 40 años.

¡Adiós, Madrid!

¡Adiós, Madrid!

En poco más de dos meses, Arbeloa ha perdido dos títulos para el Madrid. Primero con aquel infame partido con el Albacete y, en un partido muy similar, ante el Mallorca, que llevaba una carrera hacia el infierno. El Madrid de Arbeloa, ahora, hasta ha resucitado al equipo balear.

En el primer período, el meta mallorquín Leo Román le robó hasta tres ocasiones de gol a Mbappé casi milagrosamente. Y eso fue decisivo para el partido. El Madrid solo era Mbappé y el resto una panda de muertos, que jugaban a la velocidad mínima, aplastados por el calor y el espíritu de salvación mallorquín.

Siempre dije que Arbeloa no daba la talla, aunque fuera un capricho del presidente. Lo del City solo fue un espejismo. En Son Moix volvió a tomar una entrada hacia el cadalso. Hizo una alineación repleta de desastres. Sacó otro conejo de la manga, pero era negro, porque Manuel Ángel no puede jugar en el Madrid. No tiene ni cuerpo ni calidad.

Todo para tapar el lado derecho de Trent, porque Arbeloa sabe que no defiende bien. Pero lo que logró fue que aún empeorara la situación. A Trent le tapó cualquier tipo de penetración y, defensivamente, el Mallorca se aprovechó.

Dejó a Vini para que descansara. Pero castigó a Güler, que se había dejado la vida con Turquía. Mantenía a Brahim, que parecía un muerto andante, tras jugar dos partidos con Marruecos. Pero también se le vio a Tchouaméni gastado por el fervor francés.

Llegó un momento en el que solo había quedado el petardo de Mastantuono, y el director técnico del Madrid había quemado en la hoguera de las vanidades a Carreras, que es un coladero, como demostró en el primer gol balear. Huijsen daba más sensación de error que de confianza. Y Trent era un fantasma.

En cuanto a Mastantuono, no más comentarios. Doscientos millones tirados a la basura, cuando hasta un tuerto veía que al Madrid le hacían falta dos creadores. Fue la aniquilación de la plantilla, con el error reforzado de Xabi Alonso.

Arbeloa es tan mediocre para hacer los cambios que, cansado y todo, el único que podía dar un pase de gol era Arda Güler, y lo quitó para que actuara su "descubrimiento", Thiago, cuando solo es un jugador de ir detrás de un balón.

Luego, cuando salieron Bellingham, Vini y Militao, sólo uno funcionó: el gran cabeceador Militao. Con él, Huijsen que se vaya despidiendo. Pero con todos los cambios, lo que logró Arbeloa fue cortarle los caminos a Mbappé. Le anularon en el segundo tiempo, porque le quitaron todos los conductos hacia la gloria. Vini y Bellingham lo taponaron, y hasta Thiago iba por la izquierda. ¿Quién había por la derecha? Nadie.

Efectivamente, Demichelis se burló de las posiciones tácticas, que hasta a cualquiera le hubieran provocado vergüenza. Y es que el Madrid sigue estando tan mal como cuando inició el Mundialito. No ha dado tregua a los malditos errores de falta de creación de fútbol.

¿Qué hará la Casa Blanca cuando el próximo martes el Bayern le deje otra vez desnudo? Dos temporadas con los títulos tirados a la cuneta; se me antoja que el equipo está ahogándose en la miseria. ¡Adiós, Madrid!

Muriqi noquea al Madrid en la pelea por la Liga

Muriqi noquea al Madrid en la pelea por la Liga

Muriqi había fallado un penalti clave contra el Elche y había sufrido la eliminación de Kosovo en el camino del Mundial, pero el destino del balón le tenía reservado al gigante de Prizren un momento icónico: noquear al Madrid en la pelea por la Liga y darle tres puntos vitales a su equipo en la lucha por la salvación. El delantero anotó un golazo en el descuento y dejó en la lona al cuadro de Arbeloa, inoperante a pesar de juntar a Mbappé, Vinicius y Bellingham en el tramo final. Sólo Militao, de vuelta tras meses lesionado, se elevó lo suficiente para prometer un empate que Muriqi dejó a cero con su gol. Si el Barça gana en el Metropolitano, se irá a siete puntos de los blancos.

"Mi amigo Carletto no le ha dado mucho descanso", ironizaba Arbeloa en la previa sobre el tiempo de juego de Vinicius con Brasil. Dos partidos como titular, uno entero y otro en el que disputó 70 minutos, que provocaron que el técnico salmantino dejara al brasileño en el banquillo en Mallorca. Una decisión que lastró al Madrid en la isla, aunque los defectos madridistas fueron más allá de la ausencia del brasileño.

El tópico dice que al Madrid le suele costar activarse después de un parón de selecciones y las sensaciones en Son Moix no ayudaron a reflexionar lo contrario. En plena urgencia por la Liga, con el Barça a cuatro puntos y visitando los azulgrana el Metropolitano, al Madrid le faltó preocupación e ímpetu. Todo lo que sí había tenido en las últimas fechas. Camavinga, estancado desde hace meses, fue el reflejo de esa autocomplacencia.

Sin Vinicius, Arbeloa apostó por Mbappé como titular y el francés fue el mejor del Madrid sobre el césped, pero se encontró con Leo Román una y otra vez durante los primeros 45 minutos, los únicos en los que el Madrid amagó con querer el triunfo. Iniciaron los blancos con Manuel Ángel sustituyendo al sancionado Valverde, suelto el canterano a un lado de Tchouaméni con Camavinga a la izquierda. Por delante, Güler surtiendo de balones a Mbappé y Brahim.

El plan tardó en funcionar porque el Mallorca de Demichelis se asentó bien sobre el campo al principio, pero con el paso de la primera parte el Madrid inclinó el juego sobre Román, héroe local.

En el 21, el portero local sacó el primer pie a disparo de Mbappé, siempre al espacio y casi siempre con la zurda de Güler como origen de todo. En el 24, la segunda, con un vuelo del guardameta a un intento de rosca del francés.

El error de Camavinga

Los roles se cambiaron unos minutos después, con Güler probando a Román dentro del área y encontrándose de nuevo con el portero. Tres acciones de 'valor gol' que terminaron en frustración para el Madrid. Más todavía cuando Morlanes, libre de marca, aprovechó para poner el 1-0 en el minuto 40 tras aterrizar en el área y controlar con calma un centro de Maffeo. Nadie le acompañó y Rüdiger se comió a Camavinga, dormido en la marca.

El tanto dejó en shock al Madrid, que no se volvió a despertar en todo el encuentro mientras la Liga se le escapaba entre las manos. Román volvió a hacerse grande ante Mbappé en el 54 y el Madrid desapareció.

Arbeloa lo intentó todo en cuanto a los nombres, pero los blancos no se levantaron del golpe. Militao, Vinicius, Bellingham, Pitarch y Mastantuono entraron de refresco en el segundo tiempo ante un Mallorca que sólo había ganado uno de los últimos siete partidos, pero no hubo manera.

Las estrellas del Madrid se acumularon sobre la frontal del área, sin movimiento, sin juego, sin combinaciones, sin nada... Sin un tiro a puerta y dependiendo únicamente de los regates de Vinicius en la izquierda, incapaz el brasileño ante Maffeo. Militao, de cabeza en el 87, demostrando que ninguna lesión puede con su fe, le entregaba un punto de oro en una tarde horrible al Madrid, pero Muriqi, cinco minutos después y en un despiste defensivo de los de Arbeloa, casi sentencia la Liga con un control sensacional y un disparo con la derecha que Lunin no pudo detener.

Estafa de 20 millones en altura: excursionistas en el Everest "drogados" por los guías y obligados a regresar en helicóptero

Estafa de 20 millones en altura: excursionistas en el Everest “drogados” por los guías y obligados a regresar en helicóptero

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Gran estafa en altura. Y concretamente en el Everest. Al menos eso sospecha la policía nepalí que, tras una investigación, ha descubierto que algunos guías de trekking del Monte Everest habrían administrado en secreto fármacos a grupos de excursionistas extranjeros, obligándolos así a recurrir a intervenciones urgentes de rescate aéreo y presentando después, con la complicidad de médicos afines, falsas solicitudes de indemnización a las compañías de seguros.

Un truco que, según los cálculos, habría generado unos 20 millones de dólares para toda la red criminal. Víctimas involuntarias, entre 2022 y 2025, casi 5.000 excursionistas, todos extranjeros. Al menos 32 personas, entre guías, médicos y pilotos, están siendo investigados. Según el Kathmandu Post, la policía, tras las primeras denuncias, puso bajo control unos 300 rescates en helicóptero y descubrió que 171 de ellos habían sido solicitados por guías implicados en la trama.

El mecanismo puesto en marcha se basaba precisamente en la experiencia de los guías del Monte Everest. A más de 3.000 metros es normal que los excursionistas, deseosos únicamente de alcanzar la cima más alta del mundo, presenten síntomas como dolor de cabeza y náuseas. Para paliar estas molestias, los guías administraban a los desafortunados alpinistas medicamentos con dosis incorrectas que agravaban los síntomas en lugar de aliviarlos.

Para evitar consecuencias peores, los propios guías sugerían un regreso inmediato al valle mediante un helicóptero. La policía nepalí descubrió, además, que en los hospitales se elaboraban informes médicos falsificados, con la documentación de vuelo correspondiente, con el fin de reclamar facturas infladas a las compañías aseguradoras internacionales.

Entre los casos citados destaca uno (documentado) considerado ejemplar: uno de los hospitales implicados habría cobrado casi 12.000 dólares por un excursionista trasladado en helicóptero al valle, atendido y dado de alta de inmediato. El hospital habría cobrado la cantidad a la aseguradora y repartido aproximadamente un 20% a los guías y otro 20% a los pilotos del rescate aéreo.

El drama de Luka Doncic: se despide por lesión de la temporada y del MVP en el mejor momento de su carrera

El drama de Luka Doncic: se despide por lesión de la temporada y del MVP en el mejor momento de su carrera

En el peor mejor momento. Oteando en el horizonte el fin de la temporada regular, apenas 10 días de calendario y un pequeño puñado de partidos para confirmar la tendencia al alza de los Lakers, Luka Doncic se despide de todo. Un desgarro muscular en los isquiotibiales de su pierna izquierda, un diagnóstico que se confirmó a primera hora del viernes en Los Ángeles, noche de Viernes Santo en Europa. No hay tiempo material para su recuperación física (se calculan al menos cuatro semanas de baja) y no sólo dice adiós a sus ilusiones colectivas, también al galardón al MVP al que optaba con merecimiento el esloveno: caminaba por la majestuosidad del mejor baloncesto de su carrera.

Corría la mitad del tercer acto, una paliza ya asumida contra los inalcanzables Thunder. Acudían los Lakers de ganar 13 de sus últimos 14 partidos (16 de 18), asentados en la tercera plaza del Oeste, y el duelo ante el campeón era una especie de test de realidad sobre sus opciones en los playoffs. La cosa iba ya mal, pero la mano a la parte posterior del muslo de Luka Doncic en una de sus acciones ofensivas resultó demoledora.

Ese mismo músculo isquiotibial había atormentado al ex madridista durante el mes de febrero. Se perdió cuatro partidos y le alivió el parón por el All Star. Ya en la primera mitad en el Paycom Center de Oklahoma había recibido algún aviso, pero tras ser evaluado por los médicos de los Lakers, decidieron continuar. Una vez realizada la resonancia magnética, no habrá margen para la recuperación a apenas 15 días del comienzo de los playoffs. Sólo si los Lakers avanzaran varias rondas se podría valorar su regreso.

Doncic, en Oklahoma.

Doncic, en Oklahoma.COOPER NEILLGetty Images via AFP

Doncic había anotado al menos 40 puntos en cinco de sus últimos siete partidos. En su octava temporada ya en la NBA, su primera completa de púrpura y oro, estaba en promedios disparados: 33,5 puntos (su tope eran los 33,9 de la 23/24), 8,3 asistencias, 7,7 rebotes... Es el máximo anotador de la competición (por delante de Shai Gilgeous-Alexander), el tercer asistente, el segundo jugador que más triples ha anotado (por detrás del rookie Kon Knueppel). Todo, manteniendo a los Lakers con 50 victorias pese a los problemas físicos de sus otros dos referentes, LeBron James y Austin Reaves.

Candidato evidente a su primer MVP de la NBA y, sin embargo, se quedará sin ello por un sólo partido. Por la polémica regla de los 65 partidos, los que un jugador debe disputar como mínimo en una fase regular para ser susceptible de acabar como uno de los galardonados de la temporada. Doncic se detuvo en 64. Otros aspirantes como Cade Cunningham o Anthony Edwards también quedaron fuera de esa carrera. Aunque ellos estuvieran objetivamente mucho más lejos del MVP.

Porque la tendencia de Doncic era asombrosa: habitaba en el mejor momento de su carrera. Su mes de marzo, en el que se convirtió en el jugador más joven (tras LeBron James y Kevin Durant) en llegar a los 15.000 puntos, quedará para el recuerdo. Antes de la desgracia contra los Thunder, acumulaba tres partidos de carrerilla de más de 40 puntos y 12 con al menos 30. Cifras que no se veían en un base desde hace 70 años.