Vetada la entrada del mejor árbitro de África: la presión migratoria de la administración Trump marca el inicio del Mundial
Omar Abdulkadir Artan tiene 34 años, es somalí y en 2025 fue votado el mejor árbitro de África. Hace unos meses, la FIFA le confirmó que el sueño de toda su vida, acudir a un Mundial, se iba a hacer realidad. Consiguió toda la documentación, todos los permisos, y se subió a un avión con destino a Miami y tiempo más que suficiente para aclimatarse. Nada más tocar tierra, el sueño se volvió pesadilla.
Artan es uno de los 52 árbitros seleccionados, siete de ellos africanos. Se lleva formando la última década, viajando a lugares como Qatar o Emiratos Árabes por el bajo nivel del fútbol, y las difíciles condiciones, en su país de origen. Pero en cuanto llegó al mostrador de aduanas de Miami el sábado por la tarde empezaron los problemas. El colegiado ha explicado a The New York Times que tenía toda la documentación en regla, el visado correcto, documentación de la FIFA. No sirvió de nada.
Según indicó, la entrevista con las autoridades migratorias duró toda la noche, con muchas preguntas sobre política en Somalia y grupos terroristas, y sólo terminó tras 11 horas. En ese momento, sin darle explicaciones de por qué no le autorizaban la entrada, lo llevaron a una celda de detención donde permaneció varias horas más antes de ser embarcado en un vuelo de regreso. "Estoy muy, muy decepcionado. Simplemente soy un árbitro que intentaba cumplir su sueño, el mayor sueño de mi vida: ir al Mundial", ha dicho. No está claro si viajará a Canadá o México para algunos de los encuentros fuera de EEUU.
Los problemas de Irán
Su principal problema es su pasaporte. Somalia es de lejos la nación más criticada, insultada y denostada por Donald Trump. Durante la campaña electoral de 2024 se ensañó con los haitianos, viralizando un absurdo fake sobre cómo se estaban comiendo a los gatos en pueblos de Ohio. Pero su furia está desatada contra Somalia, en gran medida por su odio a la congresista demócrata Ilhan Omar, de origen somalí, y por la gran presencia de la comunidad en el Estado de Minnesota, que no escoge a un Republicano desde hace más de 20 años. Trump ha dicho que es un "país de mierda", "sucio, asqueroso, lleno de crimen y un desastre", cuya población "no aporta nada", son "basura" y sólo saben "piratear barcos". Por eso no sólo ha cancelado los programas de protección para refugiados, sino aplicado una prohibición de entrada muy estricta para los nacionales, alegando problemas de verificación documental, falta de control estatal sobre parte del territorio y "riesgos de seguridad nacional".
Lo mismo también aplica para la selección con más problemas y en el ojo del huracán. Irán está en guerra, más o menos abierta, con EEUU desde febrero. La presencia de la selección iraní ha estado en el aire desde entonces por razones obvias, e incluso en la Casa Blanca especularon con la posibilidad de dar su plaza a Italia. Finalmente, participan, pero han tenido que llevar su cuartel general a Tijuana, en México, Y aunque tienen sus partidos en EEUU, viajará apenas durante unas pocas horas, sin poder hacer noche.
EFE
Los medios de comunicación estatales han denunciado que en torno a 15 funcionarios y miembros de la delegación, considerados "fundamentales", no han recibido visado y no podrán pisar EEUU. Este martes la Federación de Irán ha explicado que las coacciones han ido a más después de que Washington, con un papel sin aclarar de la FIFA, ha revocado la asignación correspondiente de entradas para sus aficionados para los partidos de la fase de grupos, que juega en Los Ángeles y Seattle. "Estamos indignados por este comportamiento", ha criticado el seleccionador, Amir Ghalenoei.
En un comunicado, la federación iraní dice que a pesar de haber iniciado la venta de entradas ya no podía distribuirlas. "Privar a los aficionados iraníes del acceso a sus entradas, asignadas de forma legal y oficial, es una acción contraria al espíritu que rige las competiciones internacionales y al principio de igualdad entre los países participantes. Esta situación plantea serias dudas sobre la injerencia de consideraciones políticas y ajenas al deporte en la organización del mayor evento futbolístico del mundo", han lamentado.
Bienvenidas poco amistosas
En las últimas horas, las imágenes del trato recibido por las selecciones de Senegal o de Uzbekistán, entrenada por Fabio Cannavaro, se han viralizado. Instrucciones bruscas, detectores de metales y cacheos a pie de pista o al entrar al estadio, inspección una a una de sus mochilas y maletas, perros policiales olisqueando todas las pertenencias. Con la duda expresada en voz alta de si algo así sería concebible con otros combinados.
Hay más. El primer caso de un jugador afectado fue el de la estrella suiza Breel Embolo, que no pudo viajar con el resto del equipo después de que le congelaran la aprobación de su autorización ESTA, obligatoria para cualquier turista europeo. La causa fue una sentencia sobre un altercado en el que se vio involucrado en Basilea en 2018. Días después, sin embargo, pudo incorporarse a la concentración.
El siguiente caso fue el del delantero iraquí Aymen Hussein, una de las pocas figuras del equipo y el hombre que marcó el gol decisivo que consiguió la clasificación, quefue retenido e interrogado durante siete horas en el aeropuerto O'Hare de Chicago tras llegar con el resto de su selección el sábado. Hussain, indignado tras haber tenido que entregar su teléfono para que todo su contenido fuera descargado, logró superar el control, pero el fotógrafo del combinado no, tras 10 horas de preguntas en una sala cerrada, fue expulsado.

























