El Comité Olímpico Internacional (COI) condicionó este jueves la participación en las pruebas femeninas de los Juegos Olímpicos 2028 de Los Ángeles a test cromosómicos, ya en vigor de 1968 a 1996 en el mundo olímpico.
La admisión en las competiciones olímpicas femeninas "está ahora reservada a personas de sexo biológico femenino", no portadoras del gen SRY, explicó el COI en un comunicado, tras una reunión de su comisión ejecutiva.
La instancia da así la espalda a las reglas dictadas en 2021, que permitían a cada federación fijar su política, y el COI excluye a la vez a deportistas transgénero y a una gran parte de las deportistas intersexuales, portadoras de forma natural de variaciones genéticas y consideradas como niñas desde su nacimiento.
Esta nueva política, la primera gran medida de la presidenta zimbabuense Kirsty Coventry desde su elección hace un año a la cabeza del COI, se aplicará a partir de los Juegos 2028 y "no es retroactiva".
De esta forma no peligra el oro olímpico obtenido en los Juegos de París por la boxeadora argelina Imane Khelif, que reconoció ella misma ser portadora del gen SRY, si bien nació como niña y ha defendido su feminidad al ser atacada por su género.
La responsabilidad de organizar los test recaerá sobre las federaciones internacionales y en las instituciones deportivas nacionales. Estas pruebas se harán mediante un test de saliva, un raspado bucal o una muestra de sangre y deberán ser realizadas "una única vez en la vida del deportista", indicó el COI.
Esta medida está ya en vigor desde el año pasado en tres disciplinas: atletismo, boxeo y esquí, si bien su aplicación se enfrenta a problemas prácticos y legales.
El COI ya había recurrido a test cromosómicos de feminidad entre 1968 y los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996, antes de renunciar a ellos en 1999 bajo la presión de la comunidad científica, que cuestionaba su idoneidad, y de su propia comisión de deportistas.
Carolina Marín ha anunciado este jueves su retirada del bádminton profesional. La española no participará en el Campeonato de Europa de Huelva 2026, competición que iba a suponer su despedida en casa.
La decisión, según ha explicado la propia jugadora, responde al estado de su rodilla y a la prioridad de preservar su calidad de vida. «No quiero poner en riesgo mi cuerpo por ello», ha afirmado en el comunicado con el que ha hecho pública su retirada.
Marín ha cerrado así una carrera marcada por tres títulos mundiales, cuatro europeos y la medalla de oro olímpica en Río 2016. Su última competición oficial fueron los Juegos Olímpicos de París 2024, a los que llegó tras superar dos roturas de ligamento cruzado, en 2019 y 2021.
A pesar de no competir, la jugadora ha confirmado que estará presente en Huelva durante la semana del Europeo para participar en distintos actos públicos. «Quería que el camino acabase en Huelva y así será», ha señalado. La organización anunciará próximamente la agenda de esos eventos.
En su mensaje, Marín también ha dedicado palabras a su equipo y familia: «Este viaje no hubiera sido posible sin cada una de las personas que han formado parte de mi equipo ni mi familia. Gracias por no haberme dejado caer nunca».
Un aficionado de la Real Sociedad ha denunciado un nuevo timo al ser estafado con la compra de supuestas entradas para el partido de la final de la Copa del Rey que disputarán la Real Sociedad y el Atlético de Madrid el 18 de abril en Sevilla, ha informado este jueves la Guardia Civil.
Según ha indicado este cuerpo policial en las redes sociales, un vecino de Mataró (Barcelona), que cuenta con numerosos antecedentes por hechos similares, ha sido identificado como presunto culpable de la estafa y ha sido puesto a disposición judicial, al tiempo que se han aportado imágenes obtenidas a través de un cajero automático.
Los hechos fueron denunciados por un aficionado txuri urdin de Tolosa (Gipuzkoa) que fue víctima de una estafa de 200 euros, ha señalado la Guardia Civil, que ha precisado que el presunto delincuente facilitó para la transacción fraudulenta un número de teléfono móvil y una cuenta corriente que figuraban a su nombre.
Esta no es la primera estafa que se produce en la compra de entradas para el partido de la final de la Copa del Rey ya que, según indicó hace dos semanas la Guardia Civil, un donostiarra residente en Estados Unidos también denunció la pérdida de 3.000 euros.
La Ertzaintza ha alertado asimismo de estos timos y ha recomendado a los ciudadanos que confíen únicamente en los canales oficiales de venta de localidades.
Hasta que se consolide el nuevo supermundial que apoya Haaland, el ajedrez clásico sigue siendo el rey, y pocos torneos se pueden comparar con el Candidatos, aunque solo sea porque solo importa quedar en primera posición. Si la guerra lo permite, el día 28 empezará en Chipre una edición que vuelve a ser doble. Ocho candidatos masculinos y ocho femeninas lucharán por la única plaza que dará derecho a retar a los actuales campeones, el indio Gukesh Dommaraju y la china Ju Wenjun.
La india Humpy Koneru, la única intrusa en el monopolio chino del top 6 mundial, ya ha anunciado que no quiere participar, por miedo a una escalada bélica en Oriente Medio: «Tras una profunda reflexión, he tomado la difícil decisión de retirarme», explica. «Ningún evento, por importante que sea, puede anteponerse a la seguridad y el bienestar personal. A pesar de las garantías ofrecidas, no me siento completamente segura en las circunstancias actuales. Es una decisión dolorosa pero necesaria». Hay un precedente inquietante: en 2020, Teymour Radjabov se apeó de un Candidatos que empezó cuando se extendía la pandemia. La FIDE lo ignoró y luego tuvo que parar la competición, cuando estaba en su ecuador, durante casi un año. El azerbaiyano fue compensado con una plaza directa para Madrid 2022.
En Chipre, el Gobierno de Estados Unidos ha elevado el riesgo al nivel 3, mientras que el organizador alemán Wadim Rosenstein se ha ofrecido a albergar el torneo, sin costes y de un día para otro, si es preciso. La inercia y los lazos comerciales de la FIDE la han llevado a ignorar la oferta, de momento.
En Chipre también hay cierta polémica por la lista de participantes del cuadro masculino, sobre toto. Los caminos para clasificarse han evolucionado, pero alguno es casi inescrutable, con sistemas de desempate cercanos al bingo. Al Candidatos se puede llegar ganando el circuito de la Federación Internacional, por subir al podio en la Copa del Mundo, como primero o segundo en el Gran Suizo y por puntos Elo, pero hay otros requisitos que han demostrado cierta fragilidad. A Nakamura, por ejemplo, le faltaba cumplir el número mínimo de partidas y lo completó en torneos casi de pueblo. La norma para impedirlo llegó tarde.
Candidatos
Hikaru Nakamura (EEUU, número 2 del mundo, 2810 puntos Elo, 38 años)
Carlsen dice que «los viejos americanos» son los grandes favoritos. Naka aportaría dinero y popularidad. Él mismo gana más con sus 'streamings' que jugando, por lo que ya solo lo hace si está muy motivado. Otro aliciente es que suele comentar cada partida esa misma noche, un gasto de energía insólito en la élite. Para muchos, es su último tren, aunque en Barcelona me comentó que espera tener más oportunidades.
Fabiano Caruana, en 2022.
Fabiano Caruana (EEUU, 3, 2793, 33)
El italoamericano es el gran favorito para ganar el torneo, como hizo en 2018. Luego, empató las 12 partidas contra Carlsen y perdió el título en las rápidas de desempate. Tiene la edad ideal para un nuevo asalto, que sin el noruego como rival sería menos difícil.
Wei Yi (China, 8, 2754, 26)
Cuando aún era un adolescente, el GM chino era la mayor promesa mundial, pero entonces se centró en sus estudios económicos. Una vez terminados, ha vuelto con fuerza, quién sabe si suficiente.
Anish Giri (Países Bajos, 9, 2753, 31)
Empresario y «tuitstar», siempre parece un escalón por debajo de los favoritos. Su edad es perfecta, aunque hace una década deslumbraba más. Al menos ha corregido su fama de tablífero. Es su tercer Candidatos y sabe bien qué hace falta para ganar.
Javokhir Sindarov (Uzbekistán, 11, 2745, 20)
El ganador de la Copa del Mundo es el más joven, aunque solo con unos meses. Si Gukesh no fuera aún más precoz, la edad podría ser considerada un obstáculo. Pese a todo, su victoria sería una sorpresa.
Praggnanandhaa Rameshbabu (India, 12, 2741, 20)
Desde niño, es un ejemplo de dedicación absoluta. Nunca tuvo Netflix ni videojuegos, lo que según su entrenador le daba una ventaja definitiva frente a los occidentales. Es valiente hasta la imprudencia y para Magnus es el tercer favorito, con gran diferencia respecto al resto.
Andrey Esipenko (Rusia, 32, 2698, 24)
El ruso (con bandera de la FIDE) trata de seguir el consejo de su compatriota Ian Nepomniachtchi, antiguo aspirante al título: no darle demasiada importancia al torneo. Él cree que hay igualdad entre los ocho participantes.
Matthias Bluebaum (Alemania, 34, 2695, 28)
El segundo mejor alemán (Keymer es un gran ausente) cuenta tan poco en las apuestas que eso mismo ya es una ventaja. Como Wei Yi, antepuso sus estudios y quizás por eso no destacó antes, pero como buen matemático suma puntos tan bien como el mejor.
Candidatas
Zhu Jiner (China, 4, 2554, 23 años)
Una de las dos opciones para asegurar el monopolio chino, que ya dura más de una década. Agresiva y en pleno ascenso, su único punto débil podría ser la inexperiencia.
Zhu Jiner, en 2025, en Qatar.Noushad Thekkayil/NurPhoto via Getty Images
Tan Zhongyi (China, 6, 2535, 34)
La china más veterana ha ganado dos veces el torneo y las dos cayó luego ante Ju Wenjun. Seguro que tiene ganas de comprobar si es verdad lo de la tercera.
Alexandra Goryachkina (Rusia, 7, 2534, 27)
La rusa, durísima, asusta por su mezcla de veteranía y juventud. Ya ganó una vez el Candidatos y luego perdió el título por la mínima.
Anna Muzychuk (Ucrania, 8, 2522, 36)
Sustituta a última hora de Humpy Koneru, en 2018 fue muy aplaudida por negarse a jugar un Mundial de rápidas en Arabia Saudí. Un año antes perdió el Mundial clásico en las partidas de desempate.
Divya Deshmukh (India, 10, 2509, 20)
Es la más joven, pero acumula oros olímpicos y parece tocada por alguna varita.
Bibisara Assaubayeva (Kazakistán, 9, 2516, 22)
En pleno ascenso, parece aún algo tierna para conseguir la victoria final.
Kateryna Lagno (Rusia, 11, 2508, 36)
La segunda más veterana y la segunda rusa (nacida en Ucrania) es otra víctima de Ju Wenjun, asesina de toda una generación. Parece al comienzo de su declive.
Vaishali Rameshbabu (India, 19, 2470, 24)
Explotó más tarde que su hermanito, uno de los favoritos, pero en forma no entiende de números Elo. Si sale cara, su estilo hiperagresivo puede ser letal.
Una generación entera de italianos, todos aquellos que tienen alrededor de 16 años o menos, no han visto a su selección jugar un Mundial. Por eso lo que va a ocurrir esta noche en Bérgamo supone algo más que un simple partido. Es la necesidad, más que la oportunidad, de al menos participar en un torneo que ha ganado cuatro veces. Sólo Brasil (5) tiene más que Italia. Y eso son palabras mayores.
La de hoy contra Irlanda Del Norte será la noche del todo o nada para la selección. El equipo transalpino hace ya 12 años que no pisa el césped de un Campeonato del Mundo y el clima en el país está marcado por una mezcla de esperanza, preocupación y vértigo. Está en juego el prestigio del fútbol italiano ante la posibilidad de un fracaso deportivo y de imagen.
La fase de repesca será determinante para que los chicos de Gennaro Gattuso, campeón del mundo en 2006, puedan tener el camino allanado para el próximo verano hacia el continente americano. Aguantando la respiración, pues, arranca la cuenta atrás para el partido de esta noche en Bérgamo, en el Norte de Italia, donde la selección transalpina se enfrentará a los norirlandeses en la semifinal de la repesca en la que, si los 'azzurri' pierden, están directamente fuera del Mundial, como ya ocurrió en 2018 en Rusia y en 2022 en Qatar. Pero si Italia supera esta primea prueba, el siguiente paso le envía al martes 31 contra el vencedor del Gales-Bosnia.
"Pensar sólo en el partido"
La prensa deportiva italiana recoge el clima de serenidad y tranquilidad que quiere transmitir Gattuso: «Tenemos que pensar sólo en el partido. No hay que pensar en la próxima cita frente a Bosnia o Gales, ni en el pasado, los cuatro Mundiales ganados o el hecho de que hace 12 años que no jugamos uno», afirmó Gattuso en Coverciano, localidad de concentración. El técnico, de hecho, consciente del ambiente que se vive en el país, despegado de su selección desde hace mucho tiempo, tomó una decisión drástica para el partido de hoy. Él personalmente eligió el Estadio de Bérgamo, con capacidad para apenas 23.000 espectadores, en lugar de San Siro, admitiendo que temía el ambiente de un estadio más grande si el equipo tenía dificultades.
«En un estadio de 60.000 asientos como San Siro, podrían empezar a abuchear después de unos cuantos pases erróneos», explicó. «Quiero crear un ambiente de auténtica efervescencia», añadió. El entrenador 'azzurro', quien representa ahora mismo el espíritu de esperanza de la selección italiana. Hace hincapié en la «confianza» que tiene en el conjunto transalpino: «Creo en el grupo por el que he decidido apostar. Se trata de un conjunto que por su comportamiento y el apego demostrado merece una alegría, espero con todo el corazón que esto ocurra. Estos futbolistas no son unos chicos cualquiera: han ganado trofeos, ligas, finales de Champions y conquistado una Eurocopa».
La salida de Chiesa
Uno de los aspectos deportivos que más han preocupado, deportivamente, en los últimos días ha sido la llegada y sucesiva salida del delantero Federico Chiesa de Coverciano. Se presentó a la concentración de los 'azzurri' pero finalmente tuvo que marcharse porque tenía «problemas», según Gattuso: «No se encontraba al 100% y quería volver a casa, y es justo que lo haya hecho así. Lo hemos decidido juntos, tampoco es cuestión de insistir si alguien no se encuentra bien», explicó el seleccionador.
El excampeón del mundo y hoy entrenador de Italia ha estado trabajando a fondo con los futbolistas de la azzurra para cuidar el sentido de pertenencia entre todos ellos y salir victoriosos esta noche. «He intentado crear una relación con los jugadores. Se trata de un grupo del que estoy muy satisfecho y espero haber alcanzado el objetivo», apunta Gattuso. La clave para él reside sobre todo en la capacidad de mantener despejada la mente, porque hay que «quitarle peso a los chicos» y hay que «hacerles estar bien juntos», pero sabiendo que «puede haber dificultades» a lo largo de un partido.
El punto débil de la selección italiana es, precisamente, gestionar los momentos de dificultad. «Un solo evento no puede cambiar la dinámica de todo un partido», recuerda Gattuso. «Un momento negativo puede tener lugar, pero tenemos que ser buenos en gestionarlo». El seleccionador azzurro subraya que el «defecto» de su equipo es «la dificultad de oler el peligro» y la receta contra ello es «estar lúcidos» e «ir con muchas ganas» al partido de esta noche. Desde luego que hay mucho en juego.
En el Real Madrid hay conflictos que a veces no salen del vestuario. Peleas internas entre jugadores, entre compañeros, entre departamentos... Lo que podría suceder en cualquier club o empresa. «Lo normal», insisten en Valdebebas. Pero en los despachos de la ciudad deportiva del conjunto blanco hay una guerra silenciosa que ha terminado por estallar: la de los servicios médicos. El error en el diagnóstico inicial de la lesión de rodilla de Kylian Mbappé en diciembre ha sido la última trinchera del conflicto.
Para analizar la guerra primero hay que descubrir a los protagonistas. El nombre principal es Niko Mihic, médico croata que llegó al Madrid en el verano de 2017 por recomendación directa de Florentino Pérez. Su aterrizaje en Valdebebas coincidió con la salida del doctor Jesús Olmo, que finalizó su vinculación tras varias diferencias con Ramos o Cristiano, poniendo de manifiesto que la relación entre los futbolistas, especialmente las estrellas, y los médicos no siempre es ideal. Casi diez años después y a pesar de los distintos protagonistas, la realidad no es muy diferente.
Mihic fue jefe de los servicios médicos entre 2017 y noviembre 2023, cuando fue relevado de su puesto después de varios casos que causaron revuelo en la ciudad deportiva y debilitaron al croata. Primero las diferencias con Benzema durante varios meses en los que sufrió lesiones musculares y después, el principal, por el tratamiento de la lesión de rodilla de Arda Güler, fichado en verano y al que la rodilla le dio problemas durante el tramo inicial en Valdebebas. Desde 2021, al lado de Mihic estaba Felipe Segura, antiguo jefe médico del Granada, que ocupó puesto de máxima responsabilidad cuando Mihic fue apartado en 2023.
Durante estos dos años en los que Mihic ha estado ausente, aunque seguía actuando como asesor, el Madrid ha seguido sufriendo el drama de las lesiones, tanto musculares como articulares, elevando el grado de desconfianza entre el vestuario y los médicos y entre los diferentes actores que rodean a los futbolistas en el día a día: médicos, preparadores, readaptadores, fisioterapeutas, empleados de Sanitas, entrenadores personales de los jugadores... Entre tanta lesión, las culpas han volado de un despacho a otro.
Profesionales de confianza de los jugadores
Los futbolistas, que sólo se rodean de gente de su máxima confianza, tienen dentro del club sus propios empleados afines. De nuevo, es algo que sucede en todos los clubes y es una situación que a la larga, por la amistad que surge entre jugadores y fisios, genera recelos en aquellos que no alcanzan esa intimidad. Y esa tensión termina en discrepancias de criterios. Preparadores, muchos amigos de jugadores, y médicos no siempre coinciden en los tiempos de carga de trabajo, en plazos o en los protocolos de regreso al césped.
Y todo nos lleva a Mbappé y a diciembre. El error en el diagnóstico tras su primera resonancia, equivocando la imagen de la rodilla izquierda con la derecha, ha levantado mucho revuelo interno en Valdebebas, suavizado después de que el jugador dijera que "no es verdad", aunque el club no lo ha negado.
No ha habido despidos, pero el regreso de Mihic en enero coincidió con la salida de al menos un profesional del departamento médico, según pudo confirmar este periódico. La vuelta del croata no cayó del todo bien en algunos sectores de los servicios médicos. Felipe Segura, sustituto de Mihic en 2023 y jefe médico cuando se cometió el error, sigue como responsable médico del primer equipo, pero el croata actúa ahora como jefe a todos los niveles.
Fue Mihic quien contactó con Bertrand Sonnery-Cottet para pedirle si podía recibir a Mbappé porque el francés, tras casi dos meses jugando con dolor, estaba desesperado y enfadado tras haber jugado tres partidos sin saber la lesión que tenía y tras forzar en enero por petición expresa del club en mitad de la crisis de resultados que vivía el equipo después de la salida de Xabi Alonso. «Sentí frustración», dijo el lunes, en unas declaraciones que coincidieron con la información sobre el error en el diagnóstico.
Esa exclusiva está haciendo daño a la imagen de Segura, jefe hasta la vuelta de Mihic, y del Madrid, pero el club se mantiene en silencio a la espera de que amaine el temporal.
Podía sospecharse, con un alto grado de comprensión, que Martín Landaluce implosionara después de situarse por primera vez en los cuartos de final de un Masters 1000. Lo hizo con suma brillantez, tras neutralizar una bola de partido ante Sebastian Korda, certificando su progresión. Jiri Lehecka, 22º, era una frontera aún mayor que el hombre que sorprendió a Carlos Alcaraz en tercera ronda. Landaluce planteó combate durante dos horas y dos minutos, antes de caer por 7-6 (1) y 7-5.
El checo, poseedor de dos títulos ATP, es un hombre con un recorrido estimable en el circuito, un tenista peligroso, particularmente en superficies como la de Miami, a quien las lesiones han privado de una ventura mayor hasta la fecha. Es fácil establecer analogías entre ambos. Diríamos que Lehecka representa una versión más madura del español, quien, a sus 20 años, ingresa en un escenario nuevo después del esmerado tránsito recorrido desde que se proclamó campeón júnior del Abierto de Estados Unidos en 2022.
Lejos de dejarse ir, Landaluce defendió los argumentos que le habían traído hasta aquí desde la fase previa. Llegó con garbo hasta el desempate del primer set, tras superar cuatro pelotas de rotura a lo largo del set, pero pagó caros dos errores, una doble falta y una apresurada dejada en la cinta.
Si Lehecka se había mostrado más certero con el servicio en el primer set, Landaluce mejoró en el segundo y apretó con el resto, lo que le dio en el quinto juego su primera bola de break, sofocada por el checo. Landaluce no desfallecía, como tampoco lo hacían sus acólitos, bulliciosos en la grada. Sufría Lehecka, exigido, con la necesidad de buscar ángulos arriesgados para encontrar rédito, acaso sorprendido por la severa oposición a la que debía hacer frente.
Landaluce volvió a llegar hasta la orilla, superó las tres primeras pelotas de partido con la valentía que ya le distingue. No así la cuarta. Su derecha se fue larga. Sale del torneo como número 102º del mundo y, más allá de la progresión cualitativa, deja la impronta de un tenista con el que habrá que contar a partir de ahora.
Kylian Mbappé ha vuelto a hablar durante la concentración de la selección francesa en Boston, ciudad de Estados Unidos donde el combinado galo jugará varios partidos amistosos, el primero este jueves ante Brasil. En la previa de ese duelo, el delantero del Real Madrid actuó como portavoz y capitán de su equipo y valoró las últimas informaciones sobre su rodilla.
"Nunca me arrepiento, miro al presente y al futuro inmediato. Ahora mismo me siento bien, especialmente de ambas rodillas, que es algo importante para mí. También gracias a mi club, que ha cuidado bien de mí. Estoy en plenas condiciones", recalcó sobre su situación física de cara a los amistosos de su selección.
En la rueda de prensa ante los medios de comunicación, Mbappé negó el error del Madrid. "La información de que me revisaron la rodilla equivocada es falsa", dijo sobre la exclusiva que dio RMC. "Quizá yo tenga algo de responsabilidad indirecta, porque cuando no comunicas se generan rumores, así es el juego". Además, recalcó que la comunicación con el Real Madrid "siempre es bastante clara", y elogió el nivel de sus compañeros durante su ausencia.
"Estamos en un momento clave de la temporada y el equipo ha ganado partidos mientras yo no estaba, es muy positivo. Cuando me lesioné a principios de enero, muchos pensaban que yon era la única solución del club, pero no es así", reflexionó.
Siendo el capitán y uno de los jugadores destacados del Mundial, valoró su fama en Estados Unidos: "Aquí desde luego no soy un desconocido, ya lo he notado con lo difícil que fue salir del hotel. Es una cultura distinta a la nuestra y también es interesante aprender de todo eso. Pero sinceramente, ser la estrella del Mundial no es algo que me preocupe, eso no te da títulos", repitió.
Los argentinos sueñan con el cuarto título mundial para su selección de fútbol, pero los próximos rivales del equipo de Lionel Messi y compañía son Mauritania y Zambia, dos más en la llamativa lista de "amistosos chatarra" del equipo de Lionel Scaloni.
Brasil, eterno rival argentino, se mide en cambio a Francia y Croacia, en tanto que Uruguay, el otro campeón mundial sudamericano, se enfrentará a Inglaterra y Argelia. La comparación hizo saltar las alarmas de muchos aficionados argentinos. ¿Se puede llegar en forma al Mundial en Norteamérica si todos los rivales son selecciones de tercer o cuarto orden?
Las cosas pudieron ser un tanto diferentes si no se interponía la guerra en Irán, porque Argentina y España debían jugar este viernes la "Finalissima" en Doha que mide al campeón de América con el de Europa. Así y todo, ese choque de alto nivel hubiera sido la excepción en un camino para el asombro que se resume en 15 amistosos con 15 victorias, 49 goles a favor y apenas dos en contra.
Puesta la lupa en la lista de rivales, ese balance se demuestra engañoso: Estonia (5-0), Honduras (3-0), Jamaica (3-0), Emiratos Árabes Unidos (5-0), Panamá (2-0), Curazao (7-0), Australia (2-0), Indonesia (2-0), El Salvador (3-0), Costa Rica (3-1), Ecuador (1-0), Guatemala (4-1), Venezuela (1-0), Puerto Rico (6-0) y Angola (2-0).
De esos rivales, sólo tres estarán en el Mundial: Australia y Ecuador, además de los caribeños de Curazao, sin nivel ni historia mundialista, pero beneficiados por el "efecto Infantino" de inflar a 48 equipos la Copa del Mundo.
Scaloni
Alexis Mac Allister no ve problemas en la baja calidad de los rivales: "Lo importante es estar con el grupo y enfocados en nosotros". Es más: Lionel Scaloni, el seleccionador argentino, ve ventajas en evitar a las grandes potencias en la previa del Mundial. Él era parte del equipo técnico de Jorge Sampaoli en 2018 y vivió de primera mano el cimbronazo que fue perder 6-1 ante España, un resultado que impactó en la confianza del grupo durante el turbulento Mundial de Rusia. La Finalissima no era, en la visión de Scaloni, una buena idea, pero Qatar pagaba un muy buen dinero para tener a Argentina en el estadio Lusail.
Está también el recuerdo de la puesta a punto para Sudáfrica 2010, con Diego Maradona en el banquillo: Argentina derrotó a Alemania 1-0 en Múnich, pero fue vapuleada luego 4-0 por el mismo rival en el torneo.
Y es cierto, también, que Argentina jugó ante rivales sudamericanos de muy buen nivel en la Copa América 2024 y las eliminatorias mundialistas. Lo importante para Scaloni ante Mauritania y Zambia será probar jugadores y, sobre todo, que sus estrellas no se lesionen.
La clave, aseguró el lateral Nicolás Tagliafico en una entrevista con la agencia AFP, pasa más por lo que haga la propia selección que por sus rivales. Una posición muy similar a lo que sostiene Mac Allister. "Muchas veces pasa que cuando uno tiene amistosos de esta categoría, sin menospreciar a nadie, al final sabe que se entrena más fuerte en el día a día con sus compañeros que con el amistoso en sí. Entonces creo que la clave está ahí, en que los entrenamientos sean muy intensos y creo que eso fue lo que nos llevó a salir campeones del mundo".
Ajeno al debate interno argentino, Aritz López, el español que dirige a Mauritania, no tiene dudas: él y sus jugadores están ante el partido de sus vidas. Iban a medirse este viernes a Marruecos, pero estarán en Buenos Aires, en La Bombonera, para enfrentarse a la campeona del mundo.
"Ha sido un boom. Es un país futbolero. Ver que su selección va a jugar contra Argentina es un shock muy grande. Los jugadores están entusiasmados. Para nosotros va a ser una fecha inolvidable", dijo a TyC Sports el ex centrocampista del Celta, Córdoba y Sporting Gijón, entre otros.
Marco Odermatt y Mikaela Shiffrin son la pareja reinante del esquí alpino en la temporada 2025-26, que ha rendido viaje en la estación noruega de Lillehammer, sede olímpica en 1994. Ambos, con el triunfo en la general de la Copa de Mundo, ratificaron su preponderancia en el esquí actual.
El suizo obtuvo el máximo Globo de Cristal por quinta vez consecutiva; y por sexta, aunque no sucesivas, la estadounidense. Odermatt, de 28 años, iguala al luxemburgués Mark Girardelli, superados los dos por el austriaco Marcel Hirscher, coronado ocho veces. Shiffrin, de 30, se emparejó con otra leyenda austriaca, Anne Marie Moser-Pröll. Ninguna mujer las supera.
El último día, miércoles de gloria o de ceniza, concentró la emoción en esa general absoluta femenina entre Mikaela Shiffrin y Emma Aicher, la joven alemana de 22 años, auténtica revelación del año. Y en la parcial del eslalon masculino, con Atle Lie McGrath y Lucas Pinheiro-Braathen en un pañuelo. Un final ideal, como de encargo, que mantenía excitantemente viva la competición y no la dejaba en una mera exhibición de fin de fiesta.
Los demás Globos de Cristal ya estaban decididos matemáticamente con distinta antelación. Marco Odermatt (Suiza) había ratificado desde Courchevel su condición de monarca reinante del esquí con el triunfo en la general completa, arramblando de paso con las clasificaciones de descenso y supergigante. Y Lucas Pinheiro-Braathen (Brasil) se había llevado, ya en la misma Lillehammer, "in extremis", la de gigante ante el mismo y ya desfalleciente Odermatt, que se prodigó más que nadie, y también con más fruto que nadie, a lo largo del curso de octubre a marzo.
Entre las mujeres, se habían coronado de antemano dos italianas en las pruebas de velocidad: Laura Pirovano (descenso) y Sofia Goggia (supergigante). En las de habilidad, Mikaela Shiffrin había arrollado en el eslalon, con nueve victorias en las 10 citas del año. Y, por primera vez en su carrera, Julia Scheib (Austria) tenía en su poder el Globo de Cristal del gigante.
Así las cosas, Shiffrin y Aicher protagonizaron en ese mismo gigante, y por la general absoluta, un duelo generacional. A Shiffrin le bastaba con clasificarse entre las 15 primeras. Fue undécima. Aicher, curiosamente, casi por respeto y pleitesía, hizo duodécima en una prueba ganada por la canadiense Valerie Grenier.
Shiffrin, resuelta la tensión, rompió a llorar mansamente. La costumbre no inmuniza contra la emoción. Mikaela cimentó su cetro en su dominio aplastante en el eslalon. En el gigante no estuvo tan fina. Corrió riesgos al desentenderse por completo de los descensos y los supergigantes, que algunos puntos le hubieran aportado. Aicher se apuntó al programa completo y, entre triunfos y buenas clasificaciones, casi doblega a Shiffrin.
Amigos y rivales
El duelo Pinheiro-McGrath en el decisivo eslalon se vino abajo de pronto cuando el brasileño hizo el "caballito" en el comienzo de la segunda manga. La presión pudo con él, que incluso perdió el segundo puesto en beneficio del francés Clément Noël. Era un enfrentamiento entre amigos de la infancia que crecieron juntos en el mismo club y juntos llegaron a la élite. Pinheiro, al igual que McGrath, nació noruego y como noruego empezó a ganar desde muy joven.
Sólo desavenencias con la Federación lo llevaron a adoptar la nacionalidad brasileña de su madre. El abrazo entre ambos, estrecho, interminable, con un McGrath lloroso y un Pinheiro con un nudo en la garganta, constituyó una imagen impactante y conmovedora de deportividad absoluta. Casi nadie se fijó en el ganador de la prueba, el también noruego Timon Haugan.
La temporada, presidida por los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, fue la del regreso triunfal, a los 41 años, de Lindsey Vonn y su posterior drama, rota en Crans Montana y definitivamente deshecha en los Juegos. Lindsey nos premió con las mayores alegrías y, también, nos castigó con las mayores tristezas.