La cara de Militao, la cruz de Camavinga y la "culpa" (otra vez) de Arbeloa: "La derrota es toda mía"

La cara de Militao, la cruz de Camavinga y la “culpa” (otra vez) de Arbeloa: “La derrota es toda mía”

Álvaro Arbeloa sufrió en Mallorca su quinta derrota como entrenador del Real Madrid, tras las vividas ante Albacete (Copa del Rey), Benfica (Champions), Osasuna y Getafe, estas últimas en Liga. Por el camino, nueve puntos al limbo de la pelea liguera contra un Barça que no parece relajarse en la lucha por el título. A pesar de esas derrotas, Arbeloa se niega a criticar en público a su equipo, que en Son Moix estuvo muy lejos del nivel mostrado en los encuentros anteriores.

El Madrid, que llevaba cinco victorias consecutivas ante Celta, City (dos veces), Elche y Atlético de Madrid, recuperó su peor versión ante un equipo que está peleando por el descenso y que sólo había ganado un partido de los últimos siete.

"Esta derrota es culpa mía y se lo he dicho a los jugadores. Toda mía y necesito que piensen ya en el partido del martes. Yo soy el que tomo las decisiones, el que hago los cambios y el que digo cómo tienen que jugar", repitió, en un mensaje que sonó similar al dado en el Carlos Belmonte de Albacete, donde los blancos quedaron eliminados en Copa del Rey.

Una derrota del Madrid y una espalda cargada de culpa para Arbeloa y ni una crítica pública hacia sus futbolistas. Sólo un pequeño desliz: "Lo complicado es que los jugadores sepan entender que hoy sin el 200% hoy no íbamos a poder ganar. Hemos sido superiores en la primera parte, pero en un desajuste nos han marcado. Aquí te despistas un momento, no ajustas bien, pierdes una marca, no la sigues... Y lo acabas pagando. Esto es la élite, es Primera División". Una declaración que suena directa hacia Eduardo Camavinga.

El centrocampista francés, que hace unas semanas decía en zona mixta que el Madrid no necesitaba nuevos centrocampistas, se despistó en su marca sobre Morlanes y dejó al jugador del Mallorca liberado para marcar a placer el 1-0. Un tanto que condicionó el guion de la tarde balear.

Camavinga, que lleva meses estancado, tampoco tiene asegurado su puesto en la selección francesa de cara al próximo Mundial y empieza a generar debate en la planta noble del Bernabéu sobre su futuro. A sus 23 años y después de haber ganado dos Champions en el Madrid, sigue estando lejos del nivel que ofreció en sus primeras dos temporadas en Chamartín y en Valdebebas existe mucha preocupación sobre su actitud sobre el césped y lo poco que ha evolucionado en estos últimos años. Su carrera, al trote detrás de un Morlanes liberado, tiró media Liga del Madrid.

En el tramo final, Militao ilusionó a los suyos con sacar algún punto en la visita a Palma gracias a un sensacional cabezazo desde el punto de penalti. No jugaba un partido oficial desde el 7 de diciembre de 2025, hace cuatro meses, y demostró que debe entrar directo al once para elevar el nivel competitivo y la actitud de un equipo que parece elegir los días para dar su mejor nivel. "Hay veces que no tienen su día y las cosas no salen. Hay que cambiar el chip", pidió Arbeloa, que volvió a mandar un mensaje a los suyos: "Sé de lo que son capaces mis jugadores. Sé que entienden la importancia del partido del martes. Necesito que crean en ganar el encuentro del martes. Es una competición muy importante ante un grandísimo rival", recalcó.

El mensaje sobre la Champions refleja también la realidad del club. Con la Liga cada vez más difícil, eliminados de Copa y con la Supercopa de España perdida ante el Barça, la Copa de Europa aparece como el único título en el que el Madrid mantiene todavía opciones reales de tocar metal.

El último reto emocional de Van der Poel: ganar el Tour de Flandes justo 40 años después de la íncreíble hazaña de su padre

El último reto emocional de Van der Poel: ganar el Tour de Flandes justo 40 años después de la íncreíble hazaña de su padre

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Con 10 años recolectó fresas y judías para comprarse su primera bicicleta. El barro, la arena y los adoquines moldearon al neerlandés Adrie van der Poel (Bergen op Zoom, 1959) para convertirse en un ciclista total. Profesional durante dos décadas, campeón de ruta y ciclocross, entrenador, director, organizador, conductor, auxiliar, mecánico... Es el padre de Mathieu, el fenómeno que se pelea con Tadej Pogacar en esta frenética primavera.

Para saber más

Adrie fue uno de los clasicómanos de referencia de la década de los 80. Vencedor del Tour de Flandes, la Ronde van Vlaanderen, el Monumento de los brutales muros de pavés. Ganó la edición de 1986, y ahora su hijo, 40 años después, pretende rendirle tributo cabalístico con una victoria. Es la recompensa a tanto esfuerzo y dedicación. Él fue quien le llevó por primera vez a una carrera, cuando sólo tenía seis años. Fue su entrenador hasta los 24 años, el que le moldeó para imponerse tres veces en Flandes (2020, 2022 y 2024). Este domingo, Mathieu espera frenar a Pogacar, que busca su tercera victoria consecutiva.

La edición del Tour de Flandes conquistada por Adrie van der Poel (6 de abril de 1986) fue terrible. Un suplicio de 275 kilómetros, con frío y viento, que duró mas de siete horas y 10 minutos. De los 200 valientes que tomaron la salida en Sint-Niklaas, sólo 40 llegaron a la meta de Meerbeke. Las rampas empedradas de Oude Kwaremont, Eikenberg, Koppenberg, Brendries y Kapelmuur destrozaron el pelotón. A falta de 30 kilómetros para la meta, después de una ofensiva inútil de Greg Lemond, se marcharon el belga Eddy Planckaert y el canadiense Steve Bauer. Contra pronóstico, el rodador del Panasonic desfalleció y el norteamericano se quedo solo en cabeza.

A ocho kilómetros de la llegada, ya en el tramo llano y sin pavés, saltaron del pelotón el irlandés Sean Kelly y el belga Jean-Philippe Vandenbrande. Poco después se unió a ellos Van der Poel. El trío neutralizó a Bauer y el cuarteto avanzó impulsado por la potencia de Kelly, que destacaba por el luminoso color amarillo del maillot del Kas.

Mathieu van der Poel, ganador el pasado lunes en la E3 Saxo Classic.

Mathieu van der Poel, ganador el pasado lunes en la E3 Saxo Classic.EFE

Sean Kelly era el gran favorito, dos semanas atrás se había impuesto en la Milán-San Remo. El irlandés y el generoso Vandenbrande hicieron todo el trabajo. Van der Poel viajó a cola de grupo, sin dar un relevo, reservando energías. Por detrás apretaba un grupo de lobos, con Claude Criquelion, Van Holen, Hennie Kuiper, Yvon Madiot, Bruno Leali, De Wolf y Eric Vanderaerden, a menos de un minuto. Los cuatro fugados consiguieron mantener la renta y se presentaron en la recta final con un margen de 30 segundos. Kelly no abandonaba la punta de lanza. A falta de 400 metros, Van der Poel se colocó a la estela del poderoso irlandés, que sprintó pegado a las vallas, por la derecha de la calzada. A falta de 100 metros, Van der Poel le superó por la izquierda y le batió ante el asombro de todos.

El neerlandés, que el año anterior se había impuesto en Clásica de San Sebastián y en la Flecha Brabanzona, se exhibió en su prueba predilecta, la que siempre soñó ganar cuando se compró aquella bici recogiendo los frutos del campo. Fue el triunfo de la inteligencia táctica. «No era el más fuerte en las subidas, así que esperé mi momento. Sabía que si llegábamos en un grupo pequeño, podía ganar al sprint. Los favoritos se vigilaban demasiado, y eso me dio mi oportunidad», explicó el hijo del granjero.

La conquista de la Ronde van Vlaanderen sirvió como rampa de lanzamiento de una sobresaliente carrera como sprinter y rodador, con medio centenar de triunfos en sus 20 años como profesional, desde 1981 hasta el 2000. Tras vencer en Flandes, en enero de 1987 conoció a Corinne, la hija de Raymond Poulidor, en una discoteca de Martinica. Poco después se casaría con ella y tendría dos hijos, David (nacido en junio de 1992) y Mathieu (junio 1995).

En Flandes fue tercero en 1988 y en ese mismo año se anotó su segundo Monumento, la Lieja-Bastoña-Lieja. Fue primero en la Amstel-Gold Race de 1990, en la París-Tours de 1987 y en el Campeonato de ruta de su país de 1987. Ganó etapas en el Tour de Francia (dos, fue líder en la cuarta etapa de 1984), París-Niza, Tirreno-Adriático, Dauphiné o Vuelta a Andalucía. En 1996, con 37 años, ya siendo yerno y padre de corredores, se anotó el Campeonato del mundo de ciclocross. El ciclista absoluto al que ahora su hijo quiere homenajear y cerrar el círculo en el lugar donde comenzó todo hace 40 años.

¡Adiós, Madrid!

¡Adiós, Madrid!

En poco más de dos meses, Arbeloa ha perdido dos títulos para el Madrid. Primero con aquel infame partido con el Albacete y, en un partido muy similar, ante el Mallorca, que llevaba una carrera hacia el infierno. El Madrid de Arbeloa, ahora, hasta ha resucitado al equipo balear.

En el primer período, el meta mallorquín Leo Román le robó hasta tres ocasiones de gol a Mbappé casi milagrosamente. Y eso fue decisivo para el partido. El Madrid solo era Mbappé y el resto una panda de muertos, que jugaban a la velocidad mínima, aplastados por el calor y el espíritu de salvación mallorquín.

Siempre dije que Arbeloa no daba la talla, aunque fuera un capricho del presidente. Lo del City solo fue un espejismo. En Son Moix volvió a tomar una entrada hacia el cadalso. Hizo una alineación repleta de desastres. Sacó otro conejo de la manga, pero era negro, porque Manuel Ángel no puede jugar en el Madrid. No tiene ni cuerpo ni calidad.

Todo para tapar el lado derecho de Trent, porque Arbeloa sabe que no defiende bien. Pero lo que logró fue que aún empeorara la situación. A Trent le tapó cualquier tipo de penetración y, defensivamente, el Mallorca se aprovechó.

Dejó a Vini para que descansara. Pero castigó a Güler, que se había dejado la vida con Turquía. Mantenía a Brahim, que parecía un muerto andante, tras jugar dos partidos con Marruecos. Pero también se le vio a Tchouaméni gastado por el fervor francés.

Llegó un momento en el que solo había quedado el petardo de Mastantuono, y el director técnico del Madrid había quemado en la hoguera de las vanidades a Carreras, que es un coladero, como demostró en el primer gol balear. Huijsen daba más sensación de error que de confianza. Y Trent era un fantasma.

En cuanto a Mastantuono, no más comentarios. Doscientos millones tirados a la basura, cuando hasta un tuerto veía que al Madrid le hacían falta dos creadores. Fue la aniquilación de la plantilla, con el error reforzado de Xabi Alonso.

Arbeloa es tan mediocre para hacer los cambios que, cansado y todo, el único que podía dar un pase de gol era Arda Güler, y lo quitó para que actuara su "descubrimiento", Thiago, cuando solo es un jugador de ir detrás de un balón.

Luego, cuando salieron Bellingham, Vini y Militao, sólo uno funcionó: el gran cabeceador Militao. Con él, Huijsen que se vaya despidiendo. Pero con todos los cambios, lo que logró Arbeloa fue cortarle los caminos a Mbappé. Le anularon en el segundo tiempo, porque le quitaron todos los conductos hacia la gloria. Vini y Bellingham lo taponaron, y hasta Thiago iba por la izquierda. ¿Quién había por la derecha? Nadie.

Efectivamente, Demichelis se burló de las posiciones tácticas, que hasta a cualquiera le hubieran provocado vergüenza. Y es que el Madrid sigue estando tan mal como cuando inició el Mundialito. No ha dado tregua a los malditos errores de falta de creación de fútbol.

¿Qué hará la Casa Blanca cuando el próximo martes el Bayern le deje otra vez desnudo? Dos temporadas con los títulos tirados a la cuneta; se me antoja que el equipo está ahogándose en la miseria. ¡Adiós, Madrid!

Muriqi noquea al Madrid en la pelea por la Liga

Muriqi noquea al Madrid en la pelea por la Liga

Muriqi había fallado un penalti clave contra el Elche y había sufrido la eliminación de Kosovo en el camino del Mundial, pero el destino del balón le tenía reservado al gigante de Prizren un momento icónico: noquear al Madrid en la pelea por la Liga y darle tres puntos vitales a su equipo en la lucha por la salvación. El delantero anotó un golazo en el descuento y dejó en la lona al cuadro de Arbeloa, inoperante a pesar de juntar a Mbappé, Vinicius y Bellingham en el tramo final. Sólo Militao, de vuelta tras meses lesionado, se elevó lo suficiente para prometer un empate que Muriqi dejó a cero con su gol. Si el Barça gana en el Metropolitano, se irá a siete puntos de los blancos.

"Mi amigo Carletto no le ha dado mucho descanso", ironizaba Arbeloa en la previa sobre el tiempo de juego de Vinicius con Brasil. Dos partidos como titular, uno entero y otro en el que disputó 70 minutos, que provocaron que el técnico salmantino dejara al brasileño en el banquillo en Mallorca. Una decisión que lastró al Madrid en la isla, aunque los defectos madridistas fueron más allá de la ausencia del brasileño.

El tópico dice que al Madrid le suele costar activarse después de un parón de selecciones y las sensaciones en Son Moix no ayudaron a reflexionar lo contrario. En plena urgencia por la Liga, con el Barça a cuatro puntos y visitando los azulgrana el Metropolitano, al Madrid le faltó preocupación e ímpetu. Todo lo que sí había tenido en las últimas fechas. Camavinga, estancado desde hace meses, fue el reflejo de esa autocomplacencia.

Sin Vinicius, Arbeloa apostó por Mbappé como titular y el francés fue el mejor del Madrid sobre el césped, pero se encontró con Leo Román una y otra vez durante los primeros 45 minutos, los únicos en los que el Madrid amagó con querer el triunfo. Iniciaron los blancos con Manuel Ángel sustituyendo al sancionado Valverde, suelto el canterano a un lado de Tchouaméni con Camavinga a la izquierda. Por delante, Güler surtiendo de balones a Mbappé y Brahim.

El plan tardó en funcionar porque el Mallorca de Demichelis se asentó bien sobre el campo al principio, pero con el paso de la primera parte el Madrid inclinó el juego sobre Román, héroe local.

En el 21, el portero local sacó el primer pie a disparo de Mbappé, siempre al espacio y casi siempre con la zurda de Güler como origen de todo. En el 24, la segunda, con un vuelo del guardameta a un intento de rosca del francés.

El error de Camavinga

Los roles se cambiaron unos minutos después, con Güler probando a Román dentro del área y encontrándose de nuevo con el portero. Tres acciones de 'valor gol' que terminaron en frustración para el Madrid. Más todavía cuando Morlanes, libre de marca, aprovechó para poner el 1-0 en el minuto 40 tras aterrizar en el área y controlar con calma un centro de Maffeo. Nadie le acompañó y Rüdiger se comió a Camavinga, dormido en la marca.

El tanto dejó en shock al Madrid, que no se volvió a despertar en todo el encuentro mientras la Liga se le escapaba entre las manos. Román volvió a hacerse grande ante Mbappé en el 54 y el Madrid desapareció.

Arbeloa lo intentó todo en cuanto a los nombres, pero los blancos no se levantaron del golpe. Militao, Vinicius, Bellingham, Pitarch y Mastantuono entraron de refresco en el segundo tiempo ante un Mallorca que sólo había ganado uno de los últimos siete partidos, pero no hubo manera.

Las estrellas del Madrid se acumularon sobre la frontal del área, sin movimiento, sin juego, sin combinaciones, sin nada... Sin un tiro a puerta y dependiendo únicamente de los regates de Vinicius en la izquierda, incapaz el brasileño ante Maffeo. Militao, de cabeza en el 87, demostrando que ninguna lesión puede con su fe, le entregaba un punto de oro en una tarde horrible al Madrid, pero Muriqi, cinco minutos después y en un despiste defensivo de los de Arbeloa, casi sentencia la Liga con un control sensacional y un disparo con la derecha que Lunin no pudo detener.

Estafa de 20 millones en altura: excursionistas en el Everest "drogados" por los guías y obligados a regresar en helicóptero

Estafa de 20 millones en altura: excursionistas en el Everest “drogados” por los guías y obligados a regresar en helicóptero

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Gran estafa en altura. Y concretamente en el Everest. Al menos eso sospecha la policía nepalí que, tras una investigación, ha descubierto que algunos guías de trekking del Monte Everest habrían administrado en secreto fármacos a grupos de excursionistas extranjeros, obligándolos así a recurrir a intervenciones urgentes de rescate aéreo y presentando después, con la complicidad de médicos afines, falsas solicitudes de indemnización a las compañías de seguros.

Un truco que, según los cálculos, habría generado unos 20 millones de dólares para toda la red criminal. Víctimas involuntarias, entre 2022 y 2025, casi 5.000 excursionistas, todos extranjeros. Al menos 32 personas, entre guías, médicos y pilotos, están siendo investigados. Según el Kathmandu Post, la policía, tras las primeras denuncias, puso bajo control unos 300 rescates en helicóptero y descubrió que 171 de ellos habían sido solicitados por guías implicados en la trama.

El mecanismo puesto en marcha se basaba precisamente en la experiencia de los guías del Monte Everest. A más de 3.000 metros es normal que los excursionistas, deseosos únicamente de alcanzar la cima más alta del mundo, presenten síntomas como dolor de cabeza y náuseas. Para paliar estas molestias, los guías administraban a los desafortunados alpinistas medicamentos con dosis incorrectas que agravaban los síntomas en lugar de aliviarlos.

Para evitar consecuencias peores, los propios guías sugerían un regreso inmediato al valle mediante un helicóptero. La policía nepalí descubrió, además, que en los hospitales se elaboraban informes médicos falsificados, con la documentación de vuelo correspondiente, con el fin de reclamar facturas infladas a las compañías aseguradoras internacionales.

Entre los casos citados destaca uno (documentado) considerado ejemplar: uno de los hospitales implicados habría cobrado casi 12.000 dólares por un excursionista trasladado en helicóptero al valle, atendido y dado de alta de inmediato. El hospital habría cobrado la cantidad a la aseguradora y repartido aproximadamente un 20% a los guías y otro 20% a los pilotos del rescate aéreo.

El drama de Luka Doncic: se despide por lesión de la temporada y del MVP en el mejor momento de su carrera

El drama de Luka Doncic: se despide por lesión de la temporada y del MVP en el mejor momento de su carrera

En el peor mejor momento. Oteando en el horizonte el fin de la temporada regular, apenas 10 días de calendario y un pequeño puñado de partidos para confirmar la tendencia al alza de los Lakers, Luka Doncic se despide de todo. Un desgarro muscular en los isquiotibiales de su pierna izquierda, un diagnóstico que se confirmó a primera hora del viernes en Los Ángeles, noche de Viernes Santo en Europa. No hay tiempo material para su recuperación física (se calculan al menos cuatro semanas de baja) y no sólo dice adiós a sus ilusiones colectivas, también al galardón al MVP al que optaba con merecimiento el esloveno: caminaba por la majestuosidad del mejor baloncesto de su carrera.

Corría la mitad del tercer acto, una paliza ya asumida contra los inalcanzables Thunder. Acudían los Lakers de ganar 13 de sus últimos 14 partidos (16 de 18), asentados en la tercera plaza del Oeste, y el duelo ante el campeón era una especie de test de realidad sobre sus opciones en los playoffs. La cosa iba ya mal, pero la mano a la parte posterior del muslo de Luka Doncic en una de sus acciones ofensivas resultó demoledora.

Ese mismo músculo isquiotibial había atormentado al ex madridista durante el mes de febrero. Se perdió cuatro partidos y le alivió el parón por el All Star. Ya en la primera mitad en el Paycom Center de Oklahoma había recibido algún aviso, pero tras ser evaluado por los médicos de los Lakers, decidieron continuar. Una vez realizada la resonancia magnética, no habrá margen para la recuperación a apenas 15 días del comienzo de los playoffs. Sólo si los Lakers avanzaran varias rondas se podría valorar su regreso.

Doncic, en Oklahoma.

Doncic, en Oklahoma.COOPER NEILLGetty Images via AFP

Doncic había anotado al menos 40 puntos en cinco de sus últimos siete partidos. En su octava temporada ya en la NBA, su primera completa de púrpura y oro, estaba en promedios disparados: 33,5 puntos (su tope eran los 33,9 de la 23/24), 8,3 asistencias, 7,7 rebotes... Es el máximo anotador de la competición (por delante de Shai Gilgeous-Alexander), el tercer asistente, el segundo jugador que más triples ha anotado (por detrás del rookie Kon Knueppel). Todo, manteniendo a los Lakers con 50 victorias pese a los problemas físicos de sus otros dos referentes, LeBron James y Austin Reaves.

Candidato evidente a su primer MVP de la NBA y, sin embargo, se quedará sin ello por un sólo partido. Por la polémica regla de los 65 partidos, los que un jugador debe disputar como mínimo en una fase regular para ser susceptible de acabar como uno de los galardonados de la temporada. Doncic se detuvo en 64. Otros aspirantes como Cade Cunningham o Anthony Edwards también quedaron fuera de esa carrera. Aunque ellos estuvieran objetivamente mucho más lejos del MVP.

Porque la tendencia de Doncic era asombrosa: habitaba en el mejor momento de su carrera. Su mes de marzo, en el que se convirtió en el jugador más joven (tras LeBron James y Kevin Durant) en llegar a los 15.000 puntos, quedará para el recuerdo. Antes de la desgracia contra los Thunder, acumulaba tres partidos de carrerilla de más de 40 puntos y 12 con al menos 30. Cifras que no se veían en un base desde hace 70 años.

El Real Madrid de los finales inexplicables se vuelve a disparar en el pie ante el Baskonia y se aleja del liderato

El Real Madrid de los finales inexplicables se vuelve a disparar en el pie ante el Baskonia y se aleja del liderato

Otro desenlace inexplicable, falto de contundencia, de sangre fría y hasta de inteligencia. Otro remate de partido para preocuparse, pues es tendencia lejos del Palacio. Un Madrid de nuevo desplumado a domicilio, arruinado en un final impropio ante un rival que nada se jugaba. Ahí estaba el liderato de la Euroliga, a tiro el Olympiacos y el Fenerbahçe (los oponentes de la semana que viene, la penúltima de la Liga Regular) , y lo dejó escapar el equipo de Scariolo como se deja escapar el agua entre los dedos. El Baskonia, tan repleto de bajas como de carácter, volvió a amargar a los blancos. [98-96: Narración y estadísticas]

Un parcial de 10-1 para deleite del Buesa. Esta vez fue más cuestión de acierto local que de despropósito del Madrid, aunque en ese trayecto Campazzo (21 puntos, nueve asistencias para nada) se dejó un tiro libre y Hezonja un lanzamiento, además de la ya desesperada de Llull. Apareció un impresionante Kobi Simmons, que alargó la fiesta anterior de Diakité (cinco triples sin fallo) y de Luwawu-Cabarrot (26 puntos). Y el Madrid se quedó con cara de tonto.

Imbuido en el espíritu rebelde que le hizo levantar la Copa hace poco más de un mes en el Roig Arena, sin nada que perder (desde hace tiempo sin opciones en Europa) y lleno de lesionados, el Baskonia salió a divertirse un rato en su último partido de Euroliga de la temporada en casa. A volver a arruinar el panorama al Madrid sin Trey Lyles ni Len. Y eso que Campazzo amaneció como una moto...

Los 15 primeros puntos blancos salieron de las manos del argentino (11 puntos, dos asistencias). Conectaba bien con Tavares y los de Galbiati (que a última hora perdieron también a Trent Forrest), apenas defendían. Se guardaban las fuerzas para torturar desde el perímetro. Completamente liberados de presión, acertaron con ocho de sus nueve primeros triples. Un tiroteo que no sólo les hizo mantenerse en la batalla. De repente, desconcertaron a su rival.

El Madrid enloqueció, se dejó llevar por el frenesí baskonista y encajó un parcial de 13-0, con Luwawu-Cabarrot y Simmons como estiletes. Once abajo, Scariolo tuvo que recomenzar, volver al quinteto y ponerse en manos de Llull y Hezonja. Logró responder con idéntico parcial para marcharse al descanso de nuevo con ventaja. En el segundo cuarto, los locales se quedaron secos desde el triple: 0 de 7.

Pero no aprendió la lección el Madrid. La de la contundencia ante un oponente tan peligroso. El tercer acto fue un intercambio que no conducía a nada. Desaparecieron las defensas y ambos equipos anotaban sin esfuerzo, con una alarmante igualdad en el marcador. Alarmante principalmente para los blancos, que era quien se la jugaban. Ganar fuera, después de 11 derrotas en Europa.

Lección sin aprender. El desenlace guardaba más espectáculo. Un partido que fue una montaña rusa. Siete arriba el Madrid con el cuarto triple de Llull, respondió con tres más el Baskonia, dos de Simmons para el más difícil todavía (94-95 con un minuto por jugar). Igualo TLC, erró Hezonja y el propio croata frenó en falta a Simmons a falta de poco más de un segundo. Difícil de creer.

El Madrid buscará la semana que viene, de nuevo fuera de casa, ser cabeza de serie. Doble reto en Atenas y Estambul. Le quedará una bala final, en el Palacio ante Estrella Roja.

Revolución 'central' en el Madrid: "sí' a Rüdiger, "no" a Alaba, duda con Asencio, negociación con Schlotterbeck y un ojo a Jacobo Ramón y Jon Martín

Revolución ‘central’ en el Madrid: “sí’ a Rüdiger, “no” a Alaba, duda con Asencio, negociación con Schlotterbeck y un ojo a Jacobo Ramón y Jon Martín

La primavera ya llegó a Valdebebas y con ella el foco hacia el tramo final de la Liga y la Champions, pero en algunos despachos de la ciudad deportiva del Real Madrid también se empieza a reflexionar sobre el próximo mercado de fichajes y sobre las necesidades de la plantilla. En la lista de prioridades aparece la posición de central, con los nombres de Antonio Rüdiger, Raúl Asencio, David Alaba, Nico Schlotterbeck, Jacobo Ramón o Jon Martín a debate.

Para saber más

El conjunto blanco tendrá que tomar decisiones complicadas en su zaga. Después de fichar a Trent Alexander-Arnold, Dean Huijsen y Álvaro Carreras el pasado verano, dejándose en ello 120 millones de euros, la preocupación por la situación de la defensa se mantiene. La dirección del Madrid tiene tomadas algunas decisiones: David Alaba, uno de los futbolistas con mayor salario de la plantilla, termina contrato en junio y no renovará. A sus 33 años, a punto de 34, y tras varias lesiones de rodilla, dejará el club.

El otro que acaba contrato es Rüdiger, aunque el caso del alemán es diferente. Ha cumplido 33 años hace un mes y ha demostrado que todavía puede ser importante en el campo. Después de exprimirse al máximo durante el curso pasado, llegando a jugar bastantes partidos con molestias en la rodilla, pasó por el quirófano y en el último mes y medio ha sido el mejor central de la plantilla. A este nivel, el club priorizará su renovación, aunque su salario no será el mismo que en los últimos años, cuando alcanzaba los nueve millones de euros netos. Un detalle que no importa al alemán, que quiere seguir en la capital de España y aún se ve con nivel para jugar en el Madrid. En las próximas semanas se debería llegar a un acuerdo definitivo para la ampliación por una temporada.

La continuidad de Rüdiger dejaría al Madrid con cuatro centrales en nómina. El alemán, Militao, que regresa a la convocatoria de este sábado para el partido de Liga ante el Mallorca, Huijsen y Asencio. El brasileño tiene contrato hasta 2028 y es un fijo para la dirección deportiva porque ya demostró que podía volver bien de su lesión de cruzado y porque tiene una influencia vital en el vestuario, siendo uno de sus líderes. Huijsen es la apuesta de futuro y a Asencio se le considera un complemento, aunque su nivel haya bajado en el último par de meses y en Valdebebas ya existan voces que no descartan una venta en caso de que llegue una oferta "interesante".

Jacobo Ramón, este verano o el siguiente

Entramos ahora en el terreno de los fichajes. En la lista de opciones del Madrid aparecen tres nombres, cada uno con sus circunstancias. Jacobo Ramón salió del Madrid al Como el pasado verano a cambio de 2,5 millones por el 50% de su pase, guardándose el cuadro madridista una opción de recompra en cada una de las tres primeras temporadas. En Chamartín se valora su gran año en Italia a las órdenes de Cesc Fábregas y le ven con opciones de regresar a casa, aunque la ventana que más gusta es la de 2027, ya sin Rüdiger.

Buscando un central que pueda dar un nivel inmediato, en Valdebebas aparece el nombre de Nico Schlotterbeck, defensa alemán zurdo de 26 años del Borussia Dortmund. Termina contrato en 2027 y entra dentro de ese plan de fichajes de jugadores con uno o dos años de contrato restante, aunque el conjunto alemán está intentando renovar (de momento sin éxito) al futbolista. El Madrid está tratando su fichaje y formaría junto a Huijsen una rotación ideal en el lado izquierdo del centro de la zaga.

Para el central derecho, el Madrid mantiene la esperanza en el canterano de 18 años Joan Martínez, que se rompió el cruzado en el verano de 2024 cuando ya participaba en entrenamientos del primer equipo. Ha jugado esta temporada en el Castilla y en Valdebebas esperan que su evolución continúe.

Observando fuera de la ciudad deportiva, en el Madrid gusta mucho Jon Martín, central de la Real Sociedad que a finales de mes cumplirá 20 años. Es un fijo en la selección sub'21 y se ha hecho con un hueco importante en la rotación del cuadro txuri-urdin. Renovó el año pasado, pero mantuvo su cláusula en 50 millones de euros.

Simeone y Flick, queridos enemigos: "Diego le tiene en alta estima"

Simeone y Flick, queridos enemigos: “Diego le tiene en alta estima”

Comienza una serie de partidos que puede determinar el futuro inmediato de dos de los mayores clubes españoles y, claro, de sus dos entrenadores. El Atlético de Madrid y el FC Barcelona inician este sábado una carrera de tres duelos con un ensayo liguero previo a la doble batalla europea. Pero, este ensayo, podría arruinar la Liga de los culés y, lo haga o no, servirá tanto para Hansi Flick como para Diego Simeone a la hora de afrontar el resto de escaramuzas.

Para saber más

Lo cierto es que la relación entre ambos técnicos es de admiración mutua. No sólo en público, donde lo han demostrado en más de una ocasión en las ruedas de prensa. "Me encanta la personalidad y la emotividad del Cholo Simeone y puedes ver que el equipo es igual que él", apuntó el alemán en su primera temporada en el banquillo culé. Mientras que el argentino explica que le encanta la capacidad del germano de "convencer al futbolista de jugar con tanto riesgo como les aparece".

También lo hacen en privado. De hecho, se les ha visto en los dos Comités de Entrenadores en los que han coincidido en la Federación Española hablando animadamente como dos amigos en este mundo del fútbol donde no abundan precisamente. "Diego le tiene en alta estima a Flick", cuentan desde el entorno del técnico argentino y dicen que no sólo como entrenador sino también como persona de fútbol. Explican que valora "el poso" del alemán y también su forma de transmitir tanto en el vestuario, donde consigue que todo el equipo siga su idea, como en ruedas de prensa.

El último enfrentamiento entre ambos terminó con la eliminación del Barça en las semifinales de la Copa del Rey pese a la victoria culé en el Camp Nou. El Cholo se acercó a un Flick enojado con ciertas decisiones arbitrales y ambos compartieron un saludo y varias impresiones del juego. "Le dije que jugaron bárbaro", reveló Simeone tras el duelo que perdieron por tres goles a cero en el campo barcelonista. "Ojalá podamos encontrarnos en cuartos de Champions si Dios quiere para seguir compitiendo de la mejor manera", completó el argentino.

Dicho y hecho. El sorteo de la máxima competición continental les puso en el mismo lado del cuadro y, tras eliminar los culés al Newcastle y los rojiblancos al Tottenham en octavos, los cuartos de final los dirimirán entre ellos. El rendimiento, sin embargo, de unos y otros varía mucho si son partidos de competición regular o eliminatorias.

Los técnicos del Atlético y Barça de compadreo.

Los técnicos del Atlético y Barça de compadreo.Ángel RiveroMARCA

Flick y Simeone se han visto en 9 ocasiones, de hecho es el técnico al que más veces se ha enfrentado en su carrera junto con el alemán Hermann Gerland. De ella, ha habido cinco victorias para el culé, dos para el argentino y dos empates. En eliminatorias, sin embargo, sólo se han visto las caras dos veces en Copa del Rey con una eliminación para cada uno.

Es en las fases regulares, sean europeas o domésticas, donde el balance de Flick supera al de Simeone. Como entrenador del Barça le ha ganado dos veces en liga y ha perdido una. Mientras que en Champions, cuando Flick entrenaba al Bayern, se enfrentaron en fase de grupos en la que los bávaros ganaron 4-0 en Munich y empataron a uno en el Metropolitano en 2020.

Sin embargo, algo se removió con la exhibición del Atlético en la ida de Copa del Rey. Los cuatro goles del Metropolitano mostraron el camino al equipo de Simeone sobre cómo atacar la espalda de un Barça que no pudo contar con Raphinha ni Pedri. El brasileño tampoco podrá estar en estos tres próximos duelos entre ambos, que se juegan en dos semanas, ya que una lesión en el bíceps femoral le tendrá apartado de los terrenos de juego más de un mes. "No sé cómo no ganó el Balón de Oro", valoró Simeone en una ocasión a un jugador que considera capital en el juego del Barça.

Táctica Raphinha

Es él, precisamente, el que inicia la primera presión a la línea defensiva y con la que consiguen ahogar a su rival. Esta asfixia impide sacar limpio el balón desde atrás y el Barcelona se aprovecha para atacar de manera más eficaz con un equipo muy junto gracias a una defensa muy adelantada. La ausencia de esa presión permite coger a los defensas del Barcelona con mucho espacio por detrás, algo que el Cholo explotó para eliminar a los culés en la Copa del Rey, pese a que no consiguiera hacerlo en la vuelta de aquellas semifinales.

La importancia de este duelo liguero es muy diferente a lo que viene. Mientras los culés se juegan la competición con el Madrid, los rojiblancos sólo buscan asegurar la tercera plaza. Sin embargo, este ensayo puede dar nuevas ideas para sorprender al rival... aunque los equipos sean a imagen y semejanza de ambos técnicos.

Juanito Oiarzabal: "No merece la pena perder el ápice de una uña por escalar una montaña"

Juanito Oiarzabal: “No merece la pena perder el ápice de una uña por escalar una montaña”

Es Juan Eusebio Oiarzábal (Vitoria, 1956), Juanito, un hombre coqueto. A veces habla de sí mismo en tercera persona y quizás por eso, y porque ha sido el tercero en subir los 14 ochomiles sin oxígeno, hayan decidido hacerle un documental. Oiarzábal, entre Juan y Juanito, repasa la vida de un alpinista excepcional y de una persona irrepetible.

¿Cuánto frío ha pasado en su vida?
Mucho, pero te voy a confesar un secreto: soy muy friolero. Quizás sea porque en el Himalaya he pasado tanto frío que al final... He tenido congelaciones dos veces en la nariz, en las orejas y, lo más fuerte de todo, la amputación de los diez dedos de mis pies.
Friolero y alpinista, vaya mezcla.
Te adaptas a todo. Yo he cruzado el desierto de Taklamakán, el Sáhara y pasas mucho calor, pero luego tu organismo lo asimila. En montaña es parecido.
¿Y cuándo nota que pasa el umbral de no aguantarlo?
Enseguida. Cuando subo por segunda vez a la cumbre del K2 ya veía que me estaba congelando. A lo largo de mi carrera he ido viendo cuando tengo los pies de una manera o de otra y en este caso cometí el mayor error de mi vida deportiva. Me tenía que haber dado la vuelta, pero esa cabezonería mía hizo que me fuera a la cumbre hasta que acabé con un edema pulmonar y la amputación de todos los dedos de los pies.
Entonces, ¿eso del K2 fue un milagro o traspasar el umbral?
No creo en los milagros y en los duendes menos. Fue una oportunidad única en mi carrera para conmemorar la primera ascensión a esa montaña hace 50 años y una década desde la primera vez que lo hice. Para mí era un reto. No es fácil volver a subir dos veces el K2. La montaña actúa como un imán. Te absorbe.
¿Se plantea si mereció la pena?
No merece la pena perder el ápice de una uña por subir una montaña. Pero siempre he sido muy ambicioso y, aunque no lo merezca, el éxito está muchas veces en arriesgar pese a las consecuencias. Seguramente me arrepentiré toda mi vida.
También perdió a muchos compañeros, ¿cómo vive con eso?
Pues se vive porque sabemos cómo es este negocio. Nada es seguro en montaña, siempre hay algo. Y cuando sales de casa lo haces mentalizado a que igual no puedas volver. Eso me hace un auténtico superviviente tras haber realizado 47 expediciones sólo al Himalaya y 26 ochomiles sin oxígeno.
Estadísticamente no tendría que estar aquí sentado.
A mí la suerte me ha sonreído mucho y estoy muy agradecido a la vida porque a mis mejores amigos, con los que he crecido, los he perdido en el Himalaya. Sin embargo, subir dos veces el Everest, el K2, el Kanchenjunga... y así repetir 10 de los 14 ochomiles no es fácil porque el Himalaya no da esas oportunidades. Lo natural sería que en alguna te pillara. Estadísticamente hablando yo tendría que haber perdido la vida.

¿Cómo afronta un deporte así?
No me lo planteo. Sabes que vas a una montaña de 8.000 metros y sabes sus características. Todo se estudia. Yo me dediqué a escalar en los Alpes y eso hizo una base increíble para poder solventar situaciones comprometidas en el Himalaya.
¿Es usted físicamente superior?
Lo bueno que he tenido, primero, mi mentalidad de no hundirme absolutamente nunca y, por supuesto, la adaptación a la altura, que es algo importantísimo a la hora de subir un ochomil sin oxígeno. Mis compañeros siempre eran más fuertes que yo, pero el aclimatar bien es clave.
Ahora todos usan oxígeno.
El Himalaya está totalmente prostituido. Pero también el Aneto, los Alpes, el Mont Blanc... Las agencias comerciales lo han prostituido para forrarse. Les da todo igual porque casi, casi, te aseguran la cumbre por 40.000 euros, que es la expedición más barata que hay.
¿Cómo es la vida en el Campo 4 del Everest?
El de la parte nepalí, pues es un collao, con miles de botellas de oxígeno vacías y tiendas abandonadas. Es el estercolero a mayor altura del mundo. Un lugar con mucho viento, inhóspito, diría que incluso cruel, cuando estás esperando la noche para salir y alcanzar la cumbre. Son momentos muy tensos en los que sólo se oye el ruido de los quemadores fundiendo nieve. Todo el mundo dándole vueltas a la cabeza. ¿Cómo estaré? ¿Llegaré a la cumbre? Esas son las preguntas que te haces.
O sea, ¿el peor momento para afrontar un 8.000 es la noche previa?
Claro, es lo que vale, todo lo demás es pasajero. Vas aclimatando tu cuerpo, vas abasteciendo los campamentos de altura, colocando las cuerdas, pero si el último día, cuando llegas al campo 4, no estás en condiciones... Es el día estrella, el día por excelencia. Y luego tener en mente lo más importante, que la meta no es llegar a la cumbre sino al campamento base. El 70% de los accidentes en el Himalaya son bajando.
El alpinista posa para la entrevista.

El alpinista posa para la entrevista.MUNDO

¿Y qué piensa a 8.000 metros?
En bajar (risas). Y cuando tienes un poquito de tiempo, te puedes recrear con el cielo ahí arriba. Aunque en el Cho Oyu fue distinto, fue mi primer ochomil y las sensaciones no se han vuelto a repetir. Es algo mágico.
¿Cuándo ve que puede vivir de ello?
Yo vengo de la gimnasia deportiva y eso fue mi base para la montaña. A los 14 descubrí ese mundo vertical, el de la escalada en roca. Y ahí empezó todo Hasta que me dije: 'Coño, voy a ver si soy capaz de ser el primer español en subirme los 14 ochomiles'. Y, efectivamente, lo fui.

Siempre hacia delante

Uno de sus hijos sigue sus pasos, ¿le asusta?
No. No me asusta. Me gusta incluso que se dedique a lo que yo he hecho toda la vida y me entretengo con él hablando de ello.
¿Hay algo que haría diferente?
No, la figura de Juanito es como es y Juanito no puede cambiar. Juanito es así de esporádico, así de natural y de campechano. Y en el documental se refleja de manera magistral la figura de Juanito.
¿Cómo casa la soledad de la montaña con hacer un documental?
En la montaña no hay soledad. Yo me divierto siempre, disfruto con cualquier cosa, me pongo a caminar y le doy la vuelta al mundo un millón de veces.