Homenajes a Zabaleta y pugna entre silbidos y "lo, lo, lo, lo" durante el himno de España en la final de Copa del Rey

Homenajes a Zabaleta y pugna entre silbidos y “lo, lo, lo, lo” durante el himno de España en la final de Copa del Rey

Un tifo con un oso enfadado junto a un madroño y la Copa del Rey con la leyenda «Una pasión, un campeón» y una enorme efigie de Aitor Zabaleta destacaban en las gradas de La Cartuja antes de escuchar el himno ante la presencia del Rey Felipe VI. Pugna entre silbidos y tarareo de «Lo, lo, lo,lo» en un estadio azul y rojo. Los atléticos fueron mayoría ante un unos txuri-urdin que también pitaron a los ex Le Normand y Sorloth.

Una final que comenzó desde muy pronto en Sevilla. Caminaba Andrés Serrano por Triana escoltado por los hermanos DeGregorio, Santiago y Javier, con la hija de Santiago como guardesa. Más de dos siglos entre los tres amigos. Andrés, con 86 años, 72 como abonado, y socio número 80 del Atlético llevaba una camiseta de la generación de Luis Aragonés, con varios pins del club de sus diferentes épocas. Llegaron en AVE y andaban con miedo a la irregularidad de los rojiblancos. «Con el Atleti nunca se sabe», reflexionaba Andrés para luego preguntar: «¿Cómo puede ser que gane a los fuertes y pierda con los pequeños?».

Su andar era lento, claro, por el calor que pegaba en Sevilla, 33 grados a la sombra. Unos metros más adelante, les esperaba junto a la Catedral de Sevilla el grueso de los aficionados de la Real, unos 2.000, a los que su club recomendó juntarse sobre ese punto de la ciudad mientras que la afición rojiblanca, otros 2.000, hizo lo propio en la Alameda de Hércules, lugar que hace un par de años vivió una desagradable batalla campal en la final Athletic-Mallorca.

Intervención de objetos

Precisamente, en la calle Placentines, una de las vías que dan acceso a la Catedral bajaban cantando un grupo reducido de integrantes del Frente Atlético hasta que se encontraron con la masa blanquiazul. «Aitor, Aitor, Aitor Zabaleta», les devolvían los txuri-urdines mientras los rojiblancos daban media vuelta para evitar una confrontación. Por la mañana, la Policía identificó a 91 personas e intervenido objetos contundentes, cuchillos, palos, cadenas, pasamontañas y 95 barras de hierro.

Miles de rojiblancos atravesaban la ciudad para llegar hasta el parque del Alamillo, último paso de peregrinación camino del primer gran momento de la temporada. Muchos cánticos para el Cholo y un gran número de acólios se quedó en la puerta del hotel del equipo madrileño.

No estaba Sevilla de enfrentamientos, de hecho era más habitual ver a aficionados rivales haciéndose fotos juntos, especialmente en las Setas, donde la Real Federación Española de Fútbol había dispuesto una especie de festival futbolístico de confraternzación entre aficiones.

Y eso que en la capital hispalense se desayunó en vaso, como le gusta decir a Carlos Alcaraz. Desde las 11 de la mañana, numerosos bares del centro servían más cervezas y whiskys que cafés, especialmente en la Alameda de Hércules donde paseaban Félix Apalategui y su familia: tres hijos y dos nietos, que llevaban las camisetas de Guedes y Oyarzabal, la zamarra más habitual en la afición realista. «He estado en las últimas finales invitado por Adidas», mientras se dirigía rumbo a Triana.

"Desde antes de nacer"

Diego López, un rojiblanco de 20 años, había llegado desde Madrid y esperaba a su padre, que viajaba desde Málaga. El joven le había regalado por el Día del Padre las entradas para la final. «Soy socio del Atlético desde antes de nacer porque él está tan loco como yo», confesaba mientras enseñaba en su brazo los tatuajes del tridente de Neptuno y la fecha de nacimiento del club, 1903.

Sevilla fue tomada desde toda España y no sólo desde San Sebastián o Madrid. Fagogaga vino desde San Juan de Luz para animar a una Real de la que es socio desde hace 18 años y visitó la silla de Guipúzcoa en la Plaza de España, donde había una cola de 50 metros para poder hacerse una foto. Desde Logroño llegaron Álvaro Díez, Ángel López y Francisco González. Álvaro llevaba una camiseta de Simeone del doblete que se ganó en la 1995/96 con Antic en el banquillo. Consiguieron entradas a través de la Federación porque no son socios del Atlético y los dos se centraban en la Copa antes de mirar la Champions. «Vamos a empezar primero por hoy», decían sobre la posibilidad de otro doblete este curso. Como buenos cholistas, partido a partido. Las piernas no tienen que pesar, hay que jugar con el corazón», concluía Ángel.

Rafa Jódar cae con honores ante Fils en el Godó y promete un futuro magnífico

Rafa Jódar cae con honores ante Fils en el Godó y promete un futuro magnífico

Rafa Jódar embarcará este domingo en el puente aéreo de Barcelona a Madrid con la amargura de haberse quedado a un paso de la final del Trofeo Conde de Godó, pero con numerosas satisfacciones para encarar el Mutua Madrid Open. «Ya es un enorme tenista, ha jugado un primer set increíble. Le deseo mucho, mucho, mucho éxito en el futuro», le dedicaba su rival, Arthur Fils, que lo derrotó en semifinales por 3-6, 6-3 y 6-2 en casi dos horas de incertidumbre.

El francés, número 14 del mundo y semifinalista reciente en el Masters 1000 de Miami, necesitó sus mejores golpes y un sobreesfuerzo para deshacerse de Jódar, un novato al fin y al cabo. ¡Boom!, ¡Boom!, ¡Boom!, resonaban los derechazos del español y, sobre todo, sus reveses hasta que el cansancio hizo mella y su puntería decreció. Quedó una primera hora para el recuerdo: la primera hora de un futuro top 10, por no exagerar más el pronóstico. Una primera hora de ilusión.

EFE

Fils jugará por el título en el Godó este domingo (a las 16.00 horas, Teledeporte) ante Andrey Rublev, que derrotó a Hamad Medjedovic por 3-6, 6-2 y 6-2, pero el protagonista de la semana fue Jódar.

El crecimiento del español

Como ya hizo en el Open de Australia -donde logró su primera victoria en un Grand Slam- y en el ATP 250 de Marrakech -donde celebró su primer título profesional-, en el ATP 500 catalán el español dio varios pasos adelante en su crecimiento como tenista. «Mi objetivo en el tenis es disfrutar, jugar en el circuito y viajar. Cada semana en el Tour es muy divertida. Conoces a gente estupenda. Haces muchos amigos. Creo que la vida en el Tour es buena para los jugadores, con todas las facilidades que te dan los torneos. Es genial», repetía estos días, como ya había dicho en Melbourne en una entrevista con EL MUNDO. Con esa actitud, cada semana que pasa resulta más peligroso. Su juego consistente y agresivo está adquiriendo la velocidad de los mejores, y solo le falta madurez física para aspirar a cotas mayores. Tiene 19 años; llegará.

Además, en el Godó ha conectado con el público español -su público-, que lo encumbró como nuevo ídolo apenas minutos después de la retirada de Carlos Alcaraz, y ha escalado aún más en el ranking ATP. Este lunes, antes del inicio del Masters 1000 de Madrid, Jódar figurará en la lista como número 42, una posición ya más que notable. Por delante de él, solo tres españoles: Alcaraz (número 2), Alejandro Davidovich (24) y Jaume Munar (38).

El momento clave

En el duelo ante Fils hubo un juego decisivo que lo cambió todo. En el primer set, Jódar estuvo imparable. Sin los nervios iniciales que le habían afectado en otros partidos, desde el primer momento apabulló al francés con sus golpes planos y brilló especialmente en los puntos clave. Cada vez que Fils disponía de una bola de rotura, Jódar aceleraba; no logró quebrarle el servicio hasta el séptimo intento. Pero todo se torció al comienzo del segundo set.

MANAURE QUINTEROAFP

Con 1-1 y 15-40, el español contaba con dos opciones de break para lanzarse hacia la victoria. Ya se podía imaginar en la final, el público auguraba fiesta al día siguiente, y fue entonces cuando emergió Fils. Con su poderoso saque y su superioridad física, el francés salvó la situación y sometió a Jódar a un desgaste que, a la postre, resultaría decisivo. Con 4-3 en el marcador, Fils firmó su primer 'break' y a partir de entonces todo se inclinó de su lado.

España se da un baño de goles ante Ucrania en la persecución a Inglaterra

España se da un baño de goles ante Ucrania en la persecución a Inglaterra

Ganar y golear. Esos son los deberes que tiene España y, ante Ucrania, los cumplió. Se dio un baño de goles ante la selección que cierra el grupo tras convertir la segunda parte del duelo, a pleno sol cordobés, en un vendaval ofensivo. La goleada se abrió antes de los dos minutos de juego. Lucía Corrales, dueña del carril zurdo por las numerosas rotaciones que hizo Sonia Bermúdez, se coló en el área para servir un centro perfecto que Edna Imade cabeceó para marcar su cuarto gol como internacional.

Ese tanto les hizo encerrar a las ucranianas en su campo casi durante el resto de la primera parte. Sin embargo, faltó clarividencia para convertir los ataques que se sucedían en goles. Las más claras se acumularon poco antes de ir al descanso, con un latigazo de Salma Paralluelo y un remate de Alexia colándose entre tres rivales con rabona incluida que salvó la guardameta Keliushyk. Clàudia Pina, sin colmillo en esta ventana, también probó con un golpeo por encima del larguero. Sin embargo, Ucrania cuajó una contra y Oudiychuk estrelló el empate en el palo de una sorprendida Adriana Nanclares.

Cualquier esperanza de las ucranianas la tumbaron de nuevo Corrales y Edna. Calcaron la misma jugada al inicio de la segunda parte para meter en el bolsillo de España la victoria y los tres puntos en el minuto 46. Faltaba engordar la cuenta de goles para poder cazar a las inglesas en esa estadística y fiarlo todo al duelo en Mallorca.

Lo buscaron y María Méndez logró el tercero rematando un centro de Vicky López, a quien la seleccionadora había mandado al campo junto a Ona Batlle. El cuarto llegó con un brillante golpeo a escuadra de Eva Navarro y el quinto premió la picardía de Vicky López cazando una bola suelta en el área tras un mal despeje de las acaloradas ucranianas. El duelo estaba tan controlado que debutó Aiara Agirrezabala a sus 17 años. Se mantuvo la voracidad, aunque no llegaron más goles. Deberán aparecer el 5 de junio, en Son Moix, cuando España esté obligada a ganar a Inglaterra por más de un gol de diferencia para sacarse el billete directo a Brasil.

Asencio pierde seis kilos y seguirá de baja por la infección de una bacteria

Asencio pierde seis kilos y seguirá de baja por la infección de una bacteria

Raúl Asencio seguirá unos días más lejos de los terrenos de juego tras sufrir la infección de una bacteria. El central canario del Real Madrid, que se perdió el partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones contra el Bayern por lo que parecía una gastroenteritis, ha acudido en las últimas horas al hospital para pasar pruebas, tras sufrir vómitos y más dolores en los últimos días. Los resultados han derivado en una enterocolitis bacteriana, una inflamación del intestino delgado y el colon causada por infecciones bacterianas.

"Tras las pruebas realizadas a nuestro jugador Raúl Asencio por los Servicios Médicos del Real Madrid ha sido diagnosticado de una enterocolitis bacteriana. Asencio se encuentra en su domicilio bajo tratamiento. Pendiente de evolución", ha anunciado el Madrid en un comunicado publicado en su página web.

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El central seguirá ahora un tratamiento de antibióticos, pero tardará unos días en regresar con el grupo. Según fuentes del cuadro madridista, Asencio ha perdido alrededor de seis kilos durante el proceso vírico, que comenzó a inicios de esta semana.

A nivel deportivo, el defensa no estaba contando demasiado para Arbeloa en las últimas semanas tras un encontronazo con el técnico después del Celta - Madrid del pasado 6 de marzo. Asencio forzó para disputar ese encuentro en mitad de la plaga de bajas de la zaga madridista, pero fue suplente cuatro días después en la cita contra el Manchester City, algo que le enfadó. El canterano mostró su molestia a Arbeloa y al técnico no le gustó su reacción, por lo que le dejó fuera de varias convocatorias.

Fue ante el Girona, en el Bernabéu y antes de la vuelta contra el Bayern, cuando Arbeloa volvió a contar con él para que disputara los 90 minutos. Parecía que iba a entrar en la lista contra el Bayern, pero la infección le dejó fuera.

La situación no está siendo fácil para Asencio, que es consciente de que el club podría escuchar ofertas por él este verano. Aún así, el canterano tiene contrato hasta 2031 y su intención es seguir en el equipo e intentar ganarse un puesto en la próxima pretemporada.

Cuchillos, palos, cadenas y 95 barras de hierro intervenidas a ultras antes de la final de la Copa del Rey en Sevilla

Cuchillos, palos, cadenas y 95 barras de hierro intervenidas a ultras antes de la final de la Copa del Rey en Sevilla

Actualizado

La Policía Nacional ha identificado a 91 personas en el marco del dispositivo especial con motivo de la final de la Copa del Rey que disputan este sábado en Sevilla el Atlético de Madrid y la Real Sociedad, y ha intervenido una gran cantidad de objetos contundentes entre cuchillos, palos, cadenas, pasamontañas y hasta 95 barras de hierro.

Las intervenciones se han llevado a cabo en la autovía A4, en las inmediaciones del municipio de La Carlota (Córdoba), además de en la ciudad de Sevilla y en los puntos desde los que se trasladan los aficionados, los lugares de llegada y las rutas de desplazamiento, informa la Policía.

Sobre las 21:30 horas del viernes, en la Autovía A4 dirección Sevilla, en las inmediaciones de La Carlota (Córdoba), efectivos de este dispositivo especial integrado por más de 1.600 agentes detectaron dos autobuses de hinchas radicales procedentes de Madrid.

Durante la intervención se identificó a 91 personas y se levantaron actas por infracción a la Ley del Deporte y de Seguridad Ciudadana tras incautarse de numeroso material contundente y peligroso, que previsiblemente pretendía ser utilizado para enfrentramientos con otros aficionados rivales.

Entre el material intervenido se detectó una funda de pistola y 26 palos de madera que simulaban banderas y que estaban escondidos en uno de los autobuses. En el otro vehículo requisaron un bucal, numerosos pasamontañas, dos cadenas, un cuchillo, esprais de pintura y otros 25 palos de madera.

Además, durante esta pasada noche, se han llevado a cabo en Sevilla capital identificaciones y controles a aficionados ultras procedentes de las ciudades de los equipos que disputarán el encuentro de este sábado en el Estadio La Cartuja, a los que se intervino material contundente escondido en turismos y en furgonetas, como una caja cargada con 95 barras de hierro.

También han sido intervenidos otros objetos peligrosos y de defensa como chalecos, 12 cascos, un puño americano, 31 bengalas, 19 lanza-bengalas, dos navajas, tres protectores bucales, esprais de gas pimienta, camisetas con simbología ultra, cientos de guantes de moto con protecciones, pasamontañas y un chaleco antipinchazos.

Muere Oscar Schmidt, el mejor anotador que nunca jugó en la NBA

Muere Oscar Schmidt, el mejor anotador que nunca jugó en la NBA

Alguien contó todos los puntos que Oscar Schmidt Bezerra anotó en su desbordante carrera. Cuando colgó las botas con 45 años en el Regatas Flamengo, 32 de ellos entre canastas, sumaba 49.743. El mejor anotador que nunca pisó la NBA. Una de las más grandes leyendas del baloncesto que falleció este viernes los 68 años. Hace unos años superó un tumor cerebral.

Oscar era una pesadilla para sus defensores. Un tirador atildado, impecable, compulsivo. Mano Santa. En los Juegos de Seúl le hizo 55 puntos a España y promedió 42,5 (Y en el Mundial del 90, 53 a Australia. Ambos son récords). Disputó cinco citas olímpicas con Brasil, el país que nunca quiso traicionar para engrosar en la NBA, pues en los 80 acabar en la mejor liga del mundo (fue seleccionado en un sonrojante puesto 131 del draft de 1984, como lo fue el contrato que le ofrecieron después los Nets para quien ya era una estrella mundial) significaba no poder defender la camiseta de tu país. Anotó y anotó hasta superar en 2001 el récord de Kareem Abdul-Jabbar.

Oscar fue también una rareza, un genio de las canastas en el país del fútbol. Había nacido un 18 de febrero de 1958 en Natal, aunque pronto su familia se trasladó a Brasilia. Con 13 años medía 1,90 y su tío le llevó al club Unidade Vizinhança, donde aprendió a jugar con una disciplina única. Como recordaba en su precioso speech de ingreso en el Hall of Fame, al lado de su ídolo Larry Bird, "he entrenado para ser el mejor del mundo. No lo conseguí, pero trabajé más que cualquiera".

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Con 16 años, obsesionado ya, dejó a la familia y se marchó a Sao Paulo para seguir creciendo en el Palmeiras. Con 19 debutó con la canarinha y con 24 llegó por primera vez a Europa, al Caserta de la serie A2 italiana, donde fue entrenado por el mítico Zoran Slavnic, junto a Claudio Mortari y Ary Vidal, los tres entrenadores que marcaron su carrera, según reconoció.

Oscar Schmidt y Magic Johnson, en una imagen de archivo.

Oscar Schmidt y Magic Johnson, en una imagen de archivo.VANDERLEI ALMEIDAAFP

El Caserta se hizo leyenda gracias a Schmidt, un club al que llevó desde la nada a disputar dos finales ligueras y ganar la Copa del 88. En la Recopa del año siguiente, sólo el Madrid le derrotó en la final de Atenas: Petrovic metió 62 y él 44.

Su leyenda fue aún más con Brasil (326 veces internacional), a la que llevó a conquistar dos Copas de América, dos Sudamericanos y un Panamericano. Y, más importante, algo de lo que presumió siempre, a ser los primeros en derrotar en suelo estadounidense al USA Team. Ocurrió en Indianápolis, en el Panamericano del 87 (120-115, él metió 46).

Mano Santa, quien siempre estuvo en la órbita del Real Madrid, también dejó huella en España, dos temporadas, ya veterano, en Valladolid: fue máximo anotador de la ACB en la temporada 93/94 (33,2 puntos de media).

El Barça salva el match-ball, el Madrid se enfrentará al Hapoel (¿sin público?) y el Valencia acaba segundo y espera rival

El Barça salva el match-ball, el Madrid se enfrentará al Hapoel (¿sin público?) y el Valencia acaba segundo y espera rival

Y después de 38 jornadas...

Pese a que no fue jornada unificada y todo se resolvió en dos días (ni siquiera los horarios coincidieron, ni uno...), la Euroliga puso el broche a su larguísima temporada regular y lo hizo con casi todo en el aire. Los últimos resultados, sin sorpresas, ordenaron los cuartos de final, el camino previo a la Final Four de Atenas (del 22 al 24 de mayo).

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Allí quieren regresar los equipos españoles, ausentes todos de la última en Dubai. Y, menos el Baskonia (sin opciones desde hace semanas), los tres restantes cumplieron en la última fecha. El Real Madrid lo hizo el jueves, asegurando el factor cancha. Y este viernes el Barça salvó su match-ball y se metió en el play-in tras ganar de forma contundente al Bayern (95-89; nada se jugaban los alemanes, en el último partido de la carrera del legendario Svetislav Pesic). Y el Valencia Basket confirmó su histórica trayectoria: en su retorno a la máxima competición continental, sólo el Olympiacos fue mejor que ellos.

Los taronjas vencieron en Sarajevo al Dubai Basketball (85-95; aunque el Barça cumplió, le hizo un buen favor) y acabaron segundos. Han ganado 25 de los 30 partidos cuando casi nadie apostaba por ellos. Con ventaja de campo, aguardan rival del play-in: se enfrentarán al que venza del ganador del Panathinaikos-Monaco, que se disputa en el OAKA el martes. Si son los de Ergin Ataman, favoritos, los que se imponen, no será un rival nada apetecible.

Con su victoria, el Madrid acabó tercero y se las verá con el Hapoel de Tel Aviv, sexto. A los hebreos les ha derrotado en las dos ocasiones del curso, la última hace apenas unos días en el Palacio (92-83). Cuentan, eso sí, con una lujosa plantilla que encabezan Vasilje Micic y Elijah Bryant. Pero, sobre todo, tienen un hándicap. En esa ocasión, por medidas de seguridad a causa de la guerra en Oriente Próximo, no hubo espectadores en las tribunas. Así ha ocurrido con muchas de las visitas de los equipos de Tel Aviv, no todas. Falta por saber si en esta ocasión se repetirá, si el Madrid, después de los sudores para lograr el factor cancha, no podrá tener el aliento de su público en la eliminatoria clave. También si los de Itoudis seguirán jugando en su exilio de Sofia.

Pesic, homenajeado en el Palau Blaugrana.

Pesic, homenajeado en el Palau Blaugrana.EFE

El Barça, por su parte, deberá resolver un complicado play-in. Al acabar noveno, primero deberá vencer al Estrella Roja el martes en el Palau Blaugrana para no quedar eliminado. Y, después, siempre a domicilio, derrotar al perdedor del duelo entre Panathinaikos y Monaco. Si sobrevive a ambas citas, se las verá, nada menos, que con el mejor equipo de la temporada regular en cuartos: el Olympiacos.

La otra eliminatoria asegurada es que la enfrentará al Fenerbahçe, actual campeón y cuarto finalmente, contra el Zalgiris (quinto).

Beñat Turrientes: "Matarazzo es enorme e impone cuando se enfada, pero estamos muy contentos con él"

Beñat Turrientes: “Matarazzo es enorme e impone cuando se enfada, pero estamos muy contentos con él”

Beñat Turrientes (Beasain, 2002) es paciente y sereno gracias al influjo de su padre, a quién perdió en la pandemia. "Me acuerdo mucho de él en estos momentos en los que estoy consiguiendo cosas. Me da pena que no esté aquí, pero estoy seguro de que está muy orgulloso", explica a EL MUNDO. El mediocentro de la Real confía en que esté dándole "muchos ánimos" desde arriba para conseguir el primer título con el equipo de su vida.

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Porque Turrientes se acuerda perfectamente de aquella Copa del Rey de la pandemia en 2021 en la que Oyarzabal, hoy capitán del equipo, convertía un penalti que daba el título a los donostiarras en el derbi vasco. "Había salido por la tarde con amigos por Beasain y luego me fui a casa con mi familia y lo vimos ahí. Cuando ganaron, salí al balcón a gritar y a cantar el himno porque lo pusieron en algún balcón del barrio. Fue un día muy bonito", revela el jugador.

Ahora tiene la oportunidad de vivirlo él, después de que gracias a la fe de su padre y a su confianza en él, pese a la impaciencia de la juventud, esperara en el equipo de su pueblo junto a sus amigos la llamada del equipo txuri-urdin y rechazara la oferta que le hizo el Antiguoko, un equipo potente de la región. "Como era un chaval, quería ir pero mi padre insistió en que me quedase en el pueblo con los amigos y que si seguía jugando como lo estaba haciendo me llamaría a la Real", apunta.

Le llamó la Real y comenzó a quemar etapas en Zubieta hasta llegar al primer equipo donde su etapa antes de la llegada de Matarazzo era testimonial. "Un día estás abajo, otro te puede cambiar la vida. Este año, que ya era el tercero y no estaba teniendo minutos, creía que era el momento de salir. Pero al final ha venido Rino Matarazzo, ha confiado en mí y estoy muy contento", explica el mediocentro donostiarra que dice que sólo le pidió un cosa: "Que fuese yo mismo".

Pero la llegada de Matarazzo no supuso sólo un giro en su situación, sino también en la del equipo. "Cambió el chip", desvela sobre el cambio de estar luchando por el descenso a hacerlo por Europa y llegar, claro, a la final del torneo copero. "Al ser un entrenador de fuera todo el mundo quiso demostrarle las cualidades que teníamos", incide.

Cómo para no hacerle caso al técnico, con lo grande que es...
Sí (risas). Es enorme e impone un poco cuando algunas veces se enfada, pero estamos muy contentos con él.
El centrocampista en las gradas del campo de entrenamiento.

El centrocampista en las gradas del campo de entrenamiento.Jose Ignacio UnanueAraba

Ya son 14 partidos con Matarazzo con siete victorias, cuatro empates y sólo tres derrotas. Dice Turrientes que se puede imaginar la charla que les dará en los vestuarios de La Cartuja antes de saltar a la final y asegura que será "motivadora", pero que su obligación será "estar tranquilos" porque los nervios les pueden traicionar en una final tan importante y que muchos integrantes de esta plantilla no han jugado.

Tampoco Turrientes, pero el donostiarra sí que ha vivido, ni más ni menos, que una final olímpica en la que falló el penalti que pudo dar el oro antes de la prórroga. "Pasé de estar ahí abajo a, de repente, Camello meter los dos goles y ganar el oro. Para un deportista ganar un oro olímpico es lo máximo y estar en ese equipo y vivirlo fue algo muy bonito", revela el campeón vasco.

Leyendas enfrentadas

En Sevilla, y en frente, tendrá a Griezmann, "leyenda del Atlético y jugador muy querido en la Real". Pero la debilidad del vasco es Oyarzabal. "Sabemos lo que significa Mikel para la Real, es un referente para todos los chavales que subimos de la cantera y bueno, ahora en la selección también se está viendo", alaba el mediocentro.

Oyarzabal era uno de sus ídolos cuando corría por las calles de Beasain con sus amigos. Situaciones con las que soñaba con jugar en la Real Sociedad y que hoy se harán realidad en La Cartuja. "He tenido momentos malos y buenos, pero todos me han servido de aprendizaje y ahora estoy en uno muy bueno y espero que siga", dice un jugador que dedica su tiempo libre a pasear sus perros y aprender inglés: "Me gusta y me permite integrar en el equipo a la gente que viene de fuera".

Giuliano y el reto ganar la Copa que consiguió su padre cuando él tenía 10 años: "Como aficionado siempre estás nervioso por el equipo de tus sueños"

Giuliano y el reto ganar la Copa que consiguió su padre cuando él tenía 10 años: “Como aficionado siempre estás nervioso por el equipo de tus sueños”

Diez años tenía Giuliano Simeone cuando Joao Miranda metía el gol con el que el Atlético de Madrid tomaba el estadio Bernabéu en la última Copa del Rey conquistada por el equipo rojiblanco. Fue un 17 de mayo de 2013 en el que el menor de los hijos del Cholo, acompañado de su hermano mediano, Gianluca, saltaba en su casa de Argentina con el segundo título que ganaba su padre en el banquillo del equipo colchonero. "Siempre nos poníamos los partidos del Atlético y nos acordamos de muchos que veíamos cuando éramos chiquitos", explica el Cholito en el Media Day del equipo.

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Aquella Copa del Rey era el primer título nacional para Diego Simeone, la que se juega esta noche en el estadio de La Cartuja de Sevilla, es el primero al que aspira su hijo. "Estamos muy centrados, muy emocionados y con mucha ilusión, pero sabemos que cualquier final nunca es fácil", apunta el argentino sobre un partido ante la Real Sociedad cuya magnitud sólo conocen Koke y Diego Simeone en la plantilla actual del Atlético.

¿Ha hablado con el capitán o con tu padre sobre lo que supone una final de Copa?
No.

Es la sinceridad y la concentración de una nueva generación de Simeone que tiene "muchas ganas y mucha motivación" para conseguir su primer título con la camiseta del Atlético de Madrid. Su padre lo hizo tanto como jugador como entrenador con casi 20 años entre ambos títulos (1996 y 2013). "Como aficionado siempre estás nervioso por el equipo de tus sueños, siempre quieres lo mejor para ellos, pero bueno, ahora toca entrenar, plantear bien el encuentro y estar a la máxima disposición posible para el partido", apunta el Cholito.

El pequeño de los Simeone es un portento de la naturaleza que irrumpió en el primer equipo a base de coraje y corazón y que en la actualidad es indispensable en las alineaciones del Cholo. Es el segundo jugador más utilizado de la plantilla del Atlético, con 3.441 minutos, el primero es Hancko (3.579). Simeone valora mucho una virtud de su hijo: es el jugador de la zona de ataque con más tackles ganados y el cuarto de toda la plantilla, con 21, superado por Llorente (32), Hancko (26) y Koke (23).

Giuliano, en el calentamiento de un partido con el Atlético.

Giuliano, en el calentamiento de un partido con el Atlético.Manu FernandezAP

No escatimar esfuerzos y mantener un gran estado físico son capacidades que le permitem jugar cada tres días y disputar casi sin descanso las tres competiciones en las que sigue inmerso el club. Algo muy importante cuando sólo han transcurrido cuatro días entre el pase a semifinales de la Champions, en una batalla sin cuartel ante el Barcelona, y la final de Copa del Rey frente a la Real. "Ya tuvimos tiempo para descansar, estamos centrados en esta final", ha apuntado el argentino. "Este sábado nos toca jugar y tenemos que estar centrados en nuestro equipo, en dar lo mejor de nosotros para poder hacerle el máximo daño al rival".

Homenaje a Griezmann

La Real Sociedad es para el delantero un "grandísimo equipo" que tiene "en muchas líneas del campo grandes jugadores que hacen la diferencia". "Con el nuevo entrenador están haciendo las cosas muy bien. Hacen mucho daño a cualquier rival", ha dicho Giuliano sobre un conjunto que ha pasado de coquetear con el descenso a sólo perder tres partidos de los 14 que ha disputado con Pellegrino Matarazzo. Eso provoca que no haya jugador en el Atlético ni el staff técnico que se vean como favoritos, pese a que el presupuesto de ambos clubes se de 1 a 4. "En una final hay poco de favoritismo, casi ninguno, en una final se juega a todo o nada", apunta el argentino.

En el límite entre el sábado y el domingo se conocerá quién levanta esa Copa del Rey, tanto el equipo como el jugador, porque quizás Koke quiera dejar a Griezmann ese momento, en su año de despedida. "Antoine es una leyenda del club, un jugador increíble y un líder en la cancha. No tiene nada que demostrar", asegura el versátil argentino sobre un compañero que quiere su primer gran título nacional como rojiblanco.

La final que reivindica al entrenador: el liderazgo reforzado de Simeone ante la resurrección de la Real con Matarazzo

La final que reivindica al entrenador: el liderazgo reforzado de Simeone ante la resurrección de la Real con Matarazzo

Esta Copa tiene un peligro para el Atlético. Es el de entender la final de La Cartuja como una especie de meta volante camino de la cumbre que se ha convertido en el Grial del club, en su urgencia histórica: la Champions. La Real Sociedad no tiene ese dilema. La final es un premio inesperado al acierto en la elección del personaje elegido para arreglar el estropicio que sucedió a la marcha de Imanol Alguacil. Sergio Francisco no llegó a Navidad y la irrupción de Pellegrino Matarazzo, un italo-americano que parece escapado de Little Italy, fuera de los grandes radares del fútbol, cambió la dinámica de un equipo que se despeñaba.

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La final encuentra, pues, a dos equipos claramente definidos por la personalidad y el liderazgo de sus entrenadores. El de Diego Pablo Simeone, renovado por la posibilidad de volver a ganar un título y alcanzar las semifinales de la Champions, en ambos casos después de eliminar al Barcelona de Lamine Yamal y con el Madrid averiado en el varadero. El de Matarazzo, descubierto en unos meses con asombro. Si el juego que discurre en el campo es como la circulación de la sangre de los equipos, en La Cartuja, hoy, los corazones que la bombeen estarán en los banquillos.

"Volvemos a la tierra"

Simeone sabe bien de qué peligro hablamos, por lo que fue claro: «El martes jugamos Champions, pero ahora volvemos a la tierra, que es lo que cuenta». A su lado, Griezmann se lo dijo a sí mismo, que es como decírselo a todos: «Estaremos a full para regalarnos la Copa». Simeone insistirá. La Copa antes del regreso a la Champions necesita más que nunca de su «partido a partido».

Matarazzo no puede hablar tan directamente a los suyos, porque no domina todavía el castellano, pero se hace entender. El lenguaje emocional y corporal de este gigante tiene cosas en común con el de Simeone. Por ahí empezó para reconstruir a mitad de curso las ruinas de una Real deprimida y fragmentada, con capillitas en el vestuario y sin vida en el campo. «Le debemos mucho», reconoció Oyarzabal.

El inicio de su historia en la Real es como el de Simeone en el Atlético. Si el italoargentino llegó a Anoeta un 20 de diciembre, el argentino lo hizo un 23 del mismo mes, tras la destitución de Gregorio Manzano. Es utópico pensar que su recorrido será similar. Son ya más de 14 años.

Los parecidos en el campo

En el campo continúan algunas similitudes. Matarazzo organizó la presión en una Real indolente, y lo hizo rapidísimo. El equipo blanquiazul, sin embargo, no la realiza en cualquier lugar. Generalmente es una presión alta, sobre la salida de balón del contrario, para después replegarse, muy junto en la línea de su área. Eso recuerda algunos de los tempos del Atlético de Simeone, al que hemos visto en arranques a fuego, asfixiantes, para después optar por cerrar los espacios en su campo.

Matarazzo conversa con sus jugadores en La Cartuja.

Matarazzo conversa con sus jugadores en La Cartuja.EFE

Rino, como llaman al técnico realista, insistió mucho en la organización del juego ofensivo, en los roles de cada jugador, hecho que ha reforzado la autoridad de piezas clave, como Remiro, Aramburu, Brais Méndez u Oyarzabal, pero también ha devuelto su mejor versión a otros, en concreto Carlos Soler o Guedes. Matarazzo dejó la duda de si matendrá a Marrero en la portería. Veremos. En la del Atlético estará Musso. Simeone no traiciona ese código.

La Real de Matarazzo es camaleónica. Puede elegir la salida de balón, en busca de Brais o Turrientes, o decantarse por el despliegue de sus laterales y un juego más directo para conectar con Oyarzabal. Tras una etapa de éxito con Imanol, que incluyó el título de Copa de 2020, prorrogado a 2021 por la pandemia, caracterizada por la posesión, ahora la utiliza si la necesita. En cuanto puede, corre.

"Nunca jugué por un título"

Matarazzo minimiza los riegos de la posesión, las pérdidas de balón, contra los grandes y lo cierto es que le ha dado resultados, con un empate ante los atléticos o la victoria sobre el Barça en Liga. Todo indica que lo hará en La Cartuja para ceder metros e iniciativa al Atlético, aunque todo es nuevo para este técnico que llegó de la segunda línea de la Bundesliga: «Nunca había jugado por un título».

Simeone, en cambio, se ha sentido generalmente más cómodo cuando ha jugado desde la inferioridad. De ese modo ganó su primer título, precisamente la Copa, en el Bernabéu, la temporada siguiente a su llegada. Enfrente, el Madrid de Mourinho, Casillas, Sergio Ramos o Cristiano. Ahora se invierten los papeles, con la heráldica de Griezmann, en su última Copa, Lookman o Julián Álvarez.

Jugadores para ganar, aunque para abrir los caminos quizás necesite del sensiblemente recuperado Pablo Barrios. Juegan los jugadores, pero juega Simeone y juega Matarazzo, entrenadores intervencionistas, y juega la grada, con dos aficiones ante una fiesta, lejos ya de la lacra que acabó con la muerte de Aitor Zabaleta. O eso deseamos.