La mejor version de Jon Rahm cae en el playoff de Sudáfrica ante DeChambeau

La mejor version de Jon Rahm cae en el playoff de Sudáfrica ante DeChambeau

Actualizado

El golf es así de incomprensible. Jon Rahm acumuló 539 días sin victoria y este domingo acarició la segunda en solo 14. Sólo una madera supersónica desde el rough de Bryson DeChambeau frustró el segundo titulo del español.

Tras romper la racha en Honk Kong, Rahm ha llegado al desempate en LIV Golf de Sudáfrica, ya una cita histórica a la altura del multitudinario torneo de Australia en público y ambiente. En la fabricación de este tipo de espectáculos, que acercan el golf a territorios con hambre de golf, LIV está ganado la partida a sus competidores en Europa y Estados Unidos. Es la primera visita de la gira saudí al continente africano y el primer torneo que Rahm disputa en este territorio en toda su carrera profesional.

El español, en medio de la lluvia y un impresionante ambiente, culminó una remontada frente a DeChambeau gracias a una ronda final de 63 golpes. Rahm tuvo un comienzo tibio con tres pares en los primeros tres hoyos y su ronda arrancó con fuerza con el birdie en el hoyo 4, el primer par cinco del día, para encadenar cinco birdies más y un eagle para cerrar la jornada con -8, la ronda más baja de todo el domingo. El español completó la semana con -26 y un único bogey en 72 hoyos.

A 18 días para el Masters de Augusta, Rahm acumula 79 golpes bajo el par en los cinco torneos disputados en LIV, posicionándose como uno de los claros favoritos para pelear por la chaqueta verde, pese a que las condiciones de los campos del LIV no hayan sido las más exigentes ni efectivas para preparar el primer major del año.

El punto de inflexión definitivo de la jornada coincidió con el momento de lluvia más intensa. Rahm arrancó el birdie en el hoyo 16 desde alrededor de cinco metros, mientras el norteamericano que venía por detrás falló su salida al rough y metió un compromiso de dos metros para par. Cerró con fuerza su puño 'el científico', que venía de ganar la semana pasada en Singapur. Rahm dejó colgando su birdie en el 'party hole '(hoyo fiesta) en el 17 y en el 18, tras una gran salida bajo el diluvio, cometió un grave error estratégico enviando su bola al rough. Desde la pesada hierba kikuyu no pudo el español ser preciso y se dejaba una larga oportunidad de birdie en el par cinco final que no convirtió, dejando la victoria en bandeja para DeChambeau.

Tampoco aprovechó Bryson una oportunidad de birdie en el 17 y, con el torneo empatado, el mayor pegador que el golf ha dado, se enfrentaba al par cinco final, largo y pesado por la lluvia, pero ideal para su descomunal potencia. La salida por la izquierda terminó en el rough pisado por espectadores, bajo la atenta mirada de Jon Rahm, esperando a pie de green del 18 sin poder disimular su cara de enfado. Tras un dropaje por acumulación de agua, la posición de la bola del americano mejoró considerablemente, pero envió su madera al bunker a unos 70 metros de green, un golpe complicado con la arena apelmazada por la lluvia, donde apenas logró salir de la trampa. Tuvo la templanza suficiente DeChambeau para hacer un gran approach y salvar el par que llevó a Rahm y al norteamericano, los dos principales nombres del LIV, a disputar un desempate en un desenlace digno del mejor guion.

Southern Guards

En el desempate, Bryson volvió a fallar al rough de la izquierda, ya convertido en un lodazal; volvió a aliviarse sin castigo, pero esta vez a una zona más delicada, donde con la madera, pegó el americano el golpe del torneo: un misil antológico que sobrevolaba el bunker de green, dejando su bola a unos tres metros del hoyo para eagle, un golpe solo al alcance de Bryson, de nadie más. En la respuesta de Jon Rahm, desde la calle y a unos 290 metros del hoyo, dejó su bola corta en el bunker. No tiene la distancia 'Rahmbo' para emular a su rival. Desde algo más de tres metros no tuvo opción de embocar su birdie, dejando la victoria de nuevo a dos putts de DeChambeau, que aseguró su segundo título consecutivo con el birdie. Las dos estrellas se abrazaban en el hoyo 18 ante el reconocimiento del público.

En la agónica clasificación por equipos, el torneo también se resolvió en el último golpe del último partido. Los locales Southern Guards dominaron todo el torneo, contribuyendo a una gran fiesta colectiva, hasta los tres últimos hoyos, donde los Crushers G.C. de Bryson DeChambeau dieron la vuelta a la situación y lograron la victoria con un golpe de ventaja. Tuvo Branden Grace la opción de birdie definitiva en el 18 para culminar una semana histórica para el golf sudafricano. Los miles de espectadores cantaron en el green del 18 el himno sudafricano a capela en uno de los momentos más emocionantes vividos en la gira saudí, antes de que Grace fallara su putt y diera el triunfo con -76 al equipo formado por DeChambeau, Paul Casey, Charles Howell III y el indio Anirban Lahiri.

David Puig terminó quinto con -22 y acumulará algunos puntos vitales para el ranking mundial, donde es el segundo mejor español en el puesto 85. A Puig le quedará un último cartucho la próxima semana en India para ganarse un lugar entre los 50 mejores del mundo y poder jugar el Masters de Augusta. A las puertas del top-10 y de los puntos se quedó Josele Ballester con -17, compartiendo la duodécima plaza. Sergio García finalizó en el puesto decimoséptimo, mientras que Luis Masaveu completó su mejor actuación en LIV desde que compite en las filas de los Fireballs y finalizó vigésimo cuarto.

El Barça evita el sofoco ante el Rayo con un gol de Araujo y agarrado a Joan Garcia

El Barça evita el sofoco ante el Rayo con un gol de Araujo y agarrado a Joan Garcia

Ganar es marcar y evitar que el contrario lo haga. Así de simple dibujó el Barça, espeso, su duelo ante el Rayo Vallecano. Encontró el gol de Araujo y se agarró aún más al salvavidas de Joan Garcia, que demostró por qué debe tener hueco en la España de Luis de la Fuente. Con eso le bastó para esperar a ver si el derbi madrileño le coloca más líder de LaLiga. [Narración y estadísticas:1-0]

A los azulgranas les cuesta adaptar sus biorritmos a la luz solar de las dos de la tarde, aunque sea jugando en casa, donde nadie ha sido capaz de robarle puntos. Las dos cosas las tuvo en cuenta el Rayo, preparado para sufrir pero sin renunciar a asestarles un bocado al mínimo descuido. En el primer minuto de juego, el desajuste apareció. Chavarria cogió la espalda de Araujo para poner un centro perfecto que Carlos Martín embocó a gol, pero se estrelló en un agigantado Joan Garcia. Había jugado Flick al equívoco con Szczesny muy protagonista en el calentamiento, pero el nuevo internacional fue, una vez más, el seguro de vida.

Poco más tuvo la pelota el Rayo hasta los minutos finales de la primera parte. Ordenado, con claras las vigilancias sobre Fermín y Lamine, vivió encerrado en su campo viendo cómo el Barça buscaba huecos donde no los había. El susto se lo dio Raphinha. Aprovechó un error de Pathé Ciss en la salida de balón para plantarse en un mano a mano con Batalla que definió al lateral del poste. Suspiraron los vallecanos, pero volvieron a encogerse cuando el central senegalés, esta vez en la línea de fondo, derribó a Lamine y todo el estadio reclamó un penalti que ni Cordero Vega ni el VAR señalaron.

A quien también se le cortó la respiración fue al técnico culé cuando Joan Garcia se quedó clavado, rodilla en tierra, tocándose el gemelo. Una mínima atención y de vuelta a la portería. Aceleró de nuevo su equipo, esta vez con un centro de Lamine con el exterior, como si quisiera sacudirse se la pelota, que fue telegrafiado a la otra orilla donde Raphinha lo cazó con una vaselina forzada ante la que se estiró Batalla. De ese córner llegó el gol: Joao Cancelo, con el guante, le puso el balón perfecto al segundo palo a Araujo, que le ganó el salto a Pathé Ciss para abrir el marcador.

Se había engrasado el Barça, con Raphinha intimidando y probando al guardameta argentino, pero con poca colaboración de Lamine y nula de Lewandowski, desaparecido en toda la primera parte. Parecía que podía salir el Rayo, pero consiguió estirarse, plantarse en el área y reclamar un posible penalti, discutido, de Fermín a Ratiu que los colegiados no vieron. Llegaron entonces una seguidilla de saques de esquina de los que no sacó provecho para empatar, pero que inquietaron a la grada hasta el descanso.

Sin llegar a sestear, Flick también percibió que necesitaba más energía para volver a inquietar a la defensa del Rayo y dejó al polaco en el banquillo para buscar el colmillo de Ferran Torres. Al regreso también se encontró un rival más ajustado, con Pacha Espino incomodando a Fermín y Álvaro García buscando desequilibrar para nutrir a Isi, vestido de 9 en el Camp Nou.

Joan Garcia vuelva para atajar una ocasión del Rayo.

Joan Garcia vuelva para atajar una ocasión del Rayo.TONI ALBIREFE

El Rayo tenía las ideas claras y esperaba su oportunidad. Bien es cierto que el marcador siguió corto porque ni Lamine ni Raphinha, a centro de Ferran, estuvieron finos. Entonces volvió a aparecer Joan Garcia. Primero, para atajar un disparo del diabólico Álvaro García, quebradero de cabeza en la izquierda, y mostrar reflejos para salvar un testarazo de Unai López a saque de esquina. Estaba claro que el Rayo se sentía muy vivo, aunque dio y recibió algún sobresalto.

El primero lo provocó Batalla queriendo regatear a Raphinha fuera de su área y provocando un centro del brasileño que, a puerta vacía, nadie pudo empujar. Falló el Barça... y el Rayo. Un envío largo a la espalda de los centrales a Pacha Espino que, ante Joan Garcia, malgasta el que pudo ser el empate. Se revolucionaron los vallecanos, con Cancelo sufriendo ante Camello y Ratiu y el golpeo seco de Jorge De Frutos que hizo lucirse, una vez más, al cancerbero culé. Con agarrarse a él les bastó.

Un cardenal francés corre el maratón de Roma entre miles de atletas de todo el mundo

Un cardenal francés corre el maratón de Roma entre miles de atletas de todo el mundo

Actualizado

El maratón de Roma ha contado este domingo con un corredor insólito: un cardenal de la iglesia, el francés Jean-Paul Vesco, que se ha unido a miles de atletas para recorrer las calles de la ciudad y, de paso, superar su marca personal.

Vesco (Lyon, 1962) es conocido como el cardenal maratoneta dada su pasión por dicho deporte y, aunque en el pasado se le ha visto entrenar por las calles de Roma, ahora se ha animado a la conquista de la carrera anual de Roma, el epicentro del catolicismo mundial.

La competición ha empezado esta mañana a los pies del Coliseo y ha transcurrido a lo largo de 42,195 extenuantes kilómetros, pasando por los principales puntos de la Ciudad Eterna hasta concluir en el Circo Máximo, el vestigio de un antiguo estadio imperial.

El purpurado se ha calzado las zapatillas, ha vestido las mallas y la camiseta con su dorsal y los colores blanco y amarillo de la bandera vaticana y ha echado a correr con las otras 32.000 personas de medio mundo inscritas este año al evento.

El objetivo, bajo un cielo que amenazaba lluvia, era disfrutar de este deporte, pero también superar su marca personal, de 2 horas, 53 minutos y 38 segundos lograda en la maratón de Nueva York en 1989.

Sorpresas del destino

El prelado siempre fue un apasionado del running y, de hecho, de muy joven soñaba con convertirse algún día en un atleta profesional, especialmente de cross... pero el destino le deparaba sorpresas.

Vesco acabaría estudiando Derecho y ejerciendo como abogado en un despacho de París hasta que sintió la vocación sacerdotal durante una misa en 1994 y decidió tomar el hábito blanco de la Orden de los Predicadores, los dominicos.

Ordenado sacerdote en 2001, fue después enviado como misionero a Argelia, donde tiene nacionalidad. En 2012 se le nombró arzobispo de Orán y tres años después de Argel. Hasta que en 2024, el papa Francisco le elevó al mayor rango eclesiástico, el cardenalicio.

Por eso Vesco fue uno de los cardenales electores -y de los más jóvenes- que participaron en el cónclave que el pasado mayo eligió al nuevo papa, León XIV, también reconocido aficionado del deporte, especialmente del tenis.

Correr como terapia

En la víspera de la carrera, el cardenal y arzobispo de Argel ofició una misa en la céntrica iglesia de Ara Coeli para bendecir a los atletas participantes y en su homilía reflexionó sobre la importancia del deporte, tanto física como espiritualmente.

"La carrera ocupa un lugar importante en la vida de cada uno y cada una de nosotros. Es un deporte, pero aún más que eso, parece una terapia ya que contribuye en gran medida a nuestro equilibrio de vida. Sabemos lo dolorosos que son los periodos de lesión, y cuánto nos desestabilizan. Pero la carrera, y la maratón en particular, es sobre todo una escuela de vida", afirmó. Sobre todo porque la belleza de este desafío físico reside en que "enseña la unidad".

"Mañana no correremos unos contra otros sino unidos con los demás, afrontando los kilómetros juntos, cada cual a su ritmo. No hay muchas competiciones en que se sea solo compañeros, no rivales", meditó.

Como prueba de ello, el purpurado confesó que correría junto a su "amigo y hermano" argelino Khaled, que padece cáncer desde una década: "Es mi héroe", reconoció.

Terminada la misa, el cardenal bendijo a los presentes, decenas de atletas de distintos países del mundo, y después rezó con ellos la 'Oración del Maratoneta'.

La 'Atletica Vaticana'

Pero en la carrera romana el cardenal no ha estado solo sino que corrió con el equipo de la Atlética Vaticana, integrada por religiosos, funcionarios o ciudadanos del pequeño estado pontificio.

Entre ellos había seis miembros de la Guardia Suiza, el ejército que protege a los papas desde hace siglos, y la monja francesa sor Marie-Théo, conocida como la maratoneta de Dios.

La competición también ha bordeando la plaza de San Pedro del Vaticano, donde miles de fieles esperaban las palabras del papa León XIV por el Ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico.

Nada más rezarlo, el pontífice estadounidense se refirió al maratón que pasaba bajo sus dominios para destacarlo como un ejemplo de convivencia por las múltiples nacionalidades de sus atletas.

"Esta es una señal de esperanza. ¡Que el deporte pueda trazar senderos de paz, inclusión social y espiritualidad", proclamó el papa.

Muere un aficionado del Racing tras una violenta discusión con un hincha del Albacete en Santander

Muere un aficionado del Racing tras una violenta discusión con un hincha del Albacete en Santander

Actualizado

Las primeras averiguaciones policiales sobre la muerte de un hombre en Santander tras una agresión apuntan a que se produjo tras una discusión entre la víctima, que era un aficionado del Racing, y el detenido, seguidor del Albacete.

Tanto la víctima como el detenido por la agresión son vecinos de Santander, según la Policía Nacional y la Delegación del Gobierno, que han explicado que los hechos han sido puestos en conocimiento de la Oficina Nacional de Deportes.

Las primeras averiguaciones apuntan a que los hechos se iniciaron en el transcurso de una discusión entre los seguidores de ambos equipos, ya que el Racing de Santander y el Albacete disputaron en la capital cántabra un partido de LaLiga Hypermotion.

La Policía sigue practicando diligencias para cerrar el atestado antes de que el detenido pase a disposición del juez y se prevé que ocurra el lunes.

Una herida en la cabeza

Sobre las 16:00 horas del sábado se recibió la alerta por este suceso en el 091, informando de una agresión en una calle de Santander. Inmediatamente se trasladaron al lugar de los hechos dotaciones de Policía Nacional y localizaron en la plaza Simón Cabarga de la ciudad a dos hombres que asistían a una persona que estaba tumbada en la calle y con una herida sangrante a la altura de la cabeza.

Instantes después, se personaron en el lugar servicios sanitarios que prestaron la primera asistencia in situ al herido, para proceder a su traslado al servicio de Urgencias del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.

Los agentes policiales identificaron a las personas que se hallaban en el lugar, entre los que se encontraba el presunto agresor, que fue detenido y trasladado a dependencias policiales. Según Europa Press, el detenido vestía una camiseta del Albacete.

El herido, que había sido trasladado al centro sanitario, falleció posteriormente.

Un eficaz Valencia condena al Sevilla al sufrimiento

Un eficaz Valencia condena al Sevilla al sufrimiento

Quién está más lejos de lo que fue y quién más aclimatado a su realidad, por triste que sea. Esa era la respuesta que iba a dar el partido entre quienes tocaron la gloria y ahora están expulsados del paraíso. El Sevilla aún no lo ha asimilado. Sangra por la herida. El Valencia ya tiene cicatriz y, hasta por momentos, sabe cómo tratarla para que no duela. Por eso buscó dos zarpazos, de Hugo Duro y Ramazani, para enterrar a un rival sin constantes vitales, incapaces y jugando a nada a tres puntos del descenso. [Narración y estadística: 0-2]

El duelo ponía en problemas a quien lo perdiera y eso pesó como una losa al inicio. Los valencianistas quisieron ser intensos, pero el primer movimiento en ataque lo hizo el Sevilla con Vargas. Al remate lateral del suizo, buscando puerta o rematador, respondió bien Unai Núñez como lateral derecho de emergencia. Se fueron haciendo los andaluces con el control, pero sin saber qué hacer con él. Plano, sin ideas y sin poder llegar con peligro al área. Si era cuestión de coger ritmo, los dos parones por dos golpes en la cabeza de Gayà en pugna con Juanlu se lo rompieron. El capitán tuvo que salir del campo en el minuto 24 porque no veía bien y fue trasladado al hospital para someterlo a pruebas rutinarias. Antes, su equipo ya se había estirado y Guido probó a Vlachodimos en una buena recuperación a Almeida ante Vargas y con Ramazani culebreando en el área para habilitar el disparo del argentino en la frontal.

No reaccionaron los sevillistas, que solo buscaban a Vargas para generar zozobra. Y cada error encogía el corazón de la grada. Almeida filtró un pase de nuevo para Ramazani, pero se le fue el control y encaró forzado al meta griego. No había forma de detectar al belga, libre para aparecer por todo el ataque. Si ya le costaba al Sevilla, con la lesión de Azpilicueta se le complicó todo más. La decisión del Almeida sancionado y en la grada sobre cómo suplir la baja del navarro desorientó a su equipo. Y descolocados, vieron caer los goles.

El primero, en un error en la salida de balón del veterano Alexis. Se lo robó Unai para entregársela a Hugo Duro que, de tacón, asistió a Ramazani, pero su golpeo seco lo repelió Vlachodimos y lo cazó, de cabeza sin dejarla botar, el 9 del Valencia. Vuelta a la titularidad de Hugo Duro para marcar otro tanto más, el noveno en Liga.

Que el Valencia se adelantara descompuso al Sevilla... y la grada, harta de ver cómo su equipo se va cayendo en la tabla y puede meterse en problemas. Aún visualizaron más ese temor en el tiempo añadido de la primera parte cuando, a trompicones, el Valencia armó una jugada desde Dimitrievski hasta que la pelota cayó en las botas de Javi Guerra para abrir a Rioja que, casi desde la línea de fondo, trazó un centro al segundo palo que Ramazani solo tuvo que empujar. El Sánchez Pizjuán estalló en una protesta que había amasado viendo que su equipo ni remató a puerta.

Algo tenía que hacer el banquillo del Sevilla para reaccionar y buscó a Isaac Romero, Mendy y Carmona, a ver si conseguían, aunque fuera a empujones. Solo fueron capaces de inquietar con un potente disparo lejano de Isaac desde el pico del área. Eran los dueños de la pelota, con el Valencia replegado, pero la llevaban de orilla a orilla sin inquietar.

Buscó Corberán estirar a su equipo buscando la pólvora de Sadiq y el pulmón de Beltrán, a lo que el Sevilla respondió con Oso y Castrín para evitar una derrota que se asomaba ya peligrosamente. Eran incapaces de crear ocasiones para no irse del duelo sin disparar entre los tres palos. Un tiro de Isaac a las manos de Dimitrievski les libró de esa estadística.

Casi nada más cambió en el césped en los últimos 20 minutos, salvo un tiro de Mendy en el añadido que hizo estirarse al portero macedonio. Al Valencia no le hizo falta arriesgar. Fue sólido durante muchos minutos porque tuvo la victoria en el bolsillo ante un rival ofuscado y una grada que se incendió contra el palco.

Armand Duplantis, en el nombre de la madre

Armand Duplantis, en el nombre de la madre

Armand Duplantis nació en Estados Unidos, pero su madre es sueca. Tiene un padre estadounidense, pero su madre es sueca. Es hijo de un ex pertiguista de talento, pero su madre es sueca. Lleva el apellido de su padre, pero su madre es sueca. Piensa y se expresa en inglés, pero su madre es sueca. Goza de doble nacionalidad, pero representa a Suecia porque su madre es sueca y en el nombre de ella contribuye más que nadie al prestigio deportivo del país.

Es el único atleta que amenaza el récord del mundo, ese dios esquivo, cada vez que compite. Ya lo ha roto 15 veces, rozado otras tantas y establecido hace unos días en 6,31. Aquí, después de ganar con 6,25, renunció a intentar 6,32. Físicamente no había sido especialmente exigido. Sólo realizó seis saltos, y ninguno nulo. Pero ManoloKaralis (6,05), en un juego de renuncias improvisando sobre la marcha, le había apurado psicológicamente. Mondo descartó más emociones innecesarias y se retiró entre el aplauso y la comprensión del entendido público que llenaba el recinto.

De Suecia a Suiza, Simon Ehammer rompió el récord del mundo de heptatlón de Ashton Eaton (6.645 puntos) con 6.670 y unos parciales soberbios: 6,69 en 60 metros; 8,15 en longitud; 14,87 en peso; 2,02 en altura; 7,52 en 60 vallas (la mejor marca obtenida nunca en un heptatlón); 5,30 en pértiga y 2:41.04 en 1000. Se proyecta como un tiro hacia el decatlón veraniego.

Yulimar Rojas volvió a los podios, aunque no al oro, después de su operación en el tendón de Aquiles. Con 14,86 apuró a la imponente cubana Leyanis Pérez (14,95, líder mundial del año) y mantuvo las distancias con la liviana senegalesa Saly Sarr (14,70).

Al igual que la altura femenina, la masculina fue ucraniana. Oleh Doroshchuk, un habitual en las más grandes finales, se llevó por fin una de ellas, después de su título europeo indoor de 2025, con la mínima marca admisible en estos lances: 2,30. Si no se puede ganar una competición de postín con mejor marca, que, al menos, no lo sea con peor.

La italiana Zaynab Dosso (7.00) no necesitó bajar de los siete segundos, la gran frontera en los 60 metros, para llevarse el oro. Una final un poco decepcionante.

Hancko, un general sin mili en el ejército de Simeone: 3.458 minutos de juego, fichado por un plantón y goleador inesperado

Hancko, un general sin mili en el ejército de Simeone: 3.458 minutos de juego, fichado por un plantón y goleador inesperado

Parece mentira que un plantón fuera el culpable de que Diego Simeone consiguiera por fin a David Hancko (Prievidza, Eslovaquia, 1997) tras varios intentos infructuosos. Pero tuvo que dejarle el Al Nassr tirado en el hotel Saalfelden, lugar de concentración del equipo árabe en Austria, sin alojamiento y sin posibilidad de que entrenara con ellos, para que el acuerdo de 40 millones que existía por su traspaso del Feyenoord se rompiera el pasado verano.

Así que Carlos Bucero, director de Fútbol del Atlético de Madrid, consiguió pescar en río revuelto y traerse al central eslovaco por 10 millones menos y dejó al equipo holandés quejándose por la maniobra del equipo de Cristiano, pero satisfecho por haber obtenido una recompensa por su jugador. A ojos del futbolista, el plan B había resultado mejor que su primera opción y más teniendo en cuenta su aterrizaje en el Metropolitano.

David Hancko entró enseguida por el ojo de su entrenador y no ha salido de él. Es el futbolista con más minutos de toda la plantilla del Atlético de Madrid con 3.458, 100 más que Oblak, que es el segundo, y 300 más que Giuliano, el tercero. Aunque comenzó como suplente en Champions, su titularidad en Liga ha sido casi incuestionable. En este último tramo, además, su pareja con Pubill es lo que ha dado estabilidad a la defensa rojiblanca.

Una estabilidad no exenta de eficacia. Hasta el duelo liguero frente a la Real Sociedad del pasado 7 de marzo, Hancko era el único defensor que no había recibido amarilla en las cinco grandes ligas europeas, 3.208 minutos, concretamente. Además, y comparado con el resto de sus compañeros de la línea defensiva, les supera por un amplio margen en conducciones y pases progresivos, intercepciones y en unos contra uno ganados. Sofascore le sitúa entre los 10 jugadores con mejor nota media del Atlético este curso. Parece mentira que fuera su padre el que le tuviera que convencer que su futuro estaba de central y no de delantero, como le gustaba jugar en su infancia.

Nacido en la pequeña localidad de Prievidza, en el corazón de Eslovaquia, Hancko fue un jugador de desarrollo tardío. Su carácter sobrio no fue un aliado a la hora de tener mayor protagonismo en clubes como el MSK Zilina, donde comenzó y alternó con el segundo equipo, y la Fiorentina, primer club europeo que le fichó tras comenzar por fin a despuntar en su país. Así, una cesión que terminó siendo compra al Sparta de Praga, fue el motivo de su despegue. El futbolista aprendió checo nada más llegar para acelerar su adaptación y terminó, tras cuatro años, como uno de los capitanes extranjeros más jóvenes en la historia del club centroeuropeo.

Su rendimiento le valió la llamada del Feyenoord, donde fue indiscutible su liderazgo y su progresión gracias a los consejos de Arne Slot, hoy entrenador del Liverpool, que le sugirió iniciar los ataques con conducciones rompiendo líneas. Y el doble enfrentamiento en la fase de grupos de la Champions en la 2023/24 ante el Atlético, en el que llegó incluso a marcar un gol aunque su equipo perdiera los dos duelos, terminó por enamorar a un Simeone con el que se le ha visto más de una vez departiendo en los entrenamientos del Cerro del Espino. "Ante el Betis también fue a domicilio. Me encantaría marcar en el Metropolitano, sólo he marcado ahí con el Feyenoord, nunca con el Atlético", apuntó el eslovaco tras el duelo ante el Tottenham, donde hizo el gol de la tranquilidad para los rojiblancos.

Humildad y paciencia

"Ha llegado como lo imaginábamos, la temporada pasada ya habíamos pensado en él y no había podido llegar", destacó Simeone sobre su rendimiento y resaltó su "humildad" y su "paciencia para trabajar". "Necesitamos tenerlo de esta manera, es un chico que tiene una gran responsabilidad por lo que hace", añadió. Tanta acumula y tanta le ve capaz de aguantar el argentino que le ha brindado un privilegio raro de encontrar en este Atlético como es una confianza sin mili. Es el hombre fuerte del Cholo ante el derbi descafeinado de esta noche en una defensa para la que Giménez ha perdido peso así como Le Normand.

El regreso de Bellingham y el "bendito problema" para Arbeloa que ni Ancelotti ni Alonso pudieron solucionar

El regreso de Bellingham y el “bendito problema” para Arbeloa que ni Ancelotti ni Alonso pudieron solucionar

Vuelve Jude Bellingham y vuelve un «bendito problema» para Álvaro Arbeloa. Así responde cuando se le pregunta por la situación que se le avecina. El técnico del Real Madrid ha encontrado en ese cuarteto formado por Tchouaméni, Fede Valverde, Thiago Pitarch y Arda Güler el mediocampo ideal para su equipo y así lo demuestran las cuatro victorias consecutivas, dos de ellas ante el Manchester City en el Bernabéu y en el Etihad. Pero el regreso del inglés, hoy en el banquillo de Chamartín para el derbi y en adelante titular y pieza capital en el proyecto madridista, sitúa de nuevo en el centro de la conversación su posición, su rol dentro del equipo y a qué futbolista deberá dejar Arbeloa en la banda para hacer hueco al inglés. Dónde y cómo utilizar a Bellingham es ese «bendito problema» para el técnico.

Y es que no está siendo una temporada fácil para el centrocampista británico. De hecho, el de Stourbridge lleva un año y medio, también en el último curso de Ancelotti, sin terminar de encontrarse, casi como el Madrid. Después de un primer año extraordinario, levantando la Liga y la Champions, marcando 23 goles, dando 13 asistencias y acabando como tercero en el Balón de Oro, desde el verano del 2024, con la llegada de Mbappé, el futbolista deja una sensación agridulce. Terminó el curso pasado con 14 tantos, 15 pases de gol y momentos de gran fútbol, pero también otros en los que a través de él, de su posición anárquica, el Madrid se rompió. Vinicius y Mbappé descolgados en ataque y el inglés más cerca de ellos que de Tchouaméni, Valverde y Güler en un conjunto que fracasó en España y en Europa en los momentos clave del curso.

Bellingham, lastrado por su lesión en el hombro y jugando con un aparatosa protección desde noviembre de 2023, mantuvo su producción estadística, pero no recuperó las sensaciones del inicio y decidió parar después del Mundial de clubes. Se operó el hombro y se perdió los cinco primeros partidos de la temporada, todos triunfos para el Madrid de Xabi Alonso. Siguió dos encuentros en el banquillo y fue titular por primera vez, curiosamente y para su desgracia, en el 5-2 del Metropolitano ante el Atlético.

También salió en el once titular en la derrota en Liverpool, en los empates en Vallecas, Elche y Girona y en los duelos perdidos ante City y Celta en el Bernabéu y más tarde en la final de la Supercopa contra el Barça, que finiquitó el proyecto de Alonso. También estuvo en Lisboa en el 4-2 ante el Benfica que dejó al Madrid sin Top-8. Como él, muchos jugadores disputaron esos encuentros, pero llama la atención cómo la presencia de Bellingham junto a Vinicius y Mbappé, a medio camino el inglés entre un falso delantero y un centrocampista ofensivo, termina condicionando la ocupación de espacios del Madrid. Nada de eso se ha solucionado en año y medio.

La explosión de Thiago Pitarch

Durante los 10 partidos que se ha perdido Bellingham, con ocho victorias y dos derrotas para el Madrid, la entrada de Thiago Pitarch le ha dado al equipo un extra de compromiso defensivo y de reparto de roles que lo ha mejorado todo. Por eso ayer, en la rueda de prensa previa al derbi, Arbeloa rechazaba que la vuelta de Bellingham significara la salida de Pitarch. El salmantino necesita del trabajo del canterano. «Pueden jugar juntos. Tienen que entender lo que han entendido en los últimos partidos, que atacamos y defendemos todos. Debo encontrar su mejor posición y rol, pero si no trabajamos los once da igual el rival que tengas delante, vas a sufrir», explicó el técnico, con un mensaje claro y repitiendo eso de «bendito problema». «Que pongan todo su talento al servicio del colectivo», insistió. Sentar a Güler parece la opción más probable cuando el inglés coja ritmo.

Entre la operación de hombro y los problemas musculares del último mes y medio, Bellingham sólo ha podido jugar 1.974 minutos. Se ha perdido 16 partidos, con 14 victorias y dos derrotas para el Madrid. Esta noche regresa al banquillo del Bernabéu con la necesidad de acelerar el ritmo, de asentar su rol en este nuevo Madrid de Arbeloa y de apuntalar su posición dentro del vestuario de Inglaterra de cara al Mundial.

Un Madrid-Atlético sin Courtois ni Oblak 11 años y 34 derbis después: la noche de Lunin y Musso

Un Madrid-Atlético sin Courtois ni Oblak 11 años y 34 derbis después: la noche de Lunin y Musso

Era el 7 de febrero de 2015 en el antiguo Vicente Calderón. Hace 4.061 días, poco más de 11 años, Atlético de Madrid y Real Madrid saltaban al césped para un nuevo derbi. En las bandas, Diego Pablo Simeone y Carlo Ancelotti. En las porterías, Miguel Ángel Moyá e Iker Casillas. Ese fue el último duelo entre colchoneros y madridistas que no disputó Jan Oblak, fichaje estrella de los rojiblancos en el verano de 2014 para sustituir, lo que es la vida, a Thibaut Courtois. Desde entonces, el esloveno ha acumulado 34 derbis consecutivos, 17 de ellos con el belga bajo el larguero de la meta rival, pero esta noche ninguno estará en el Santiago Bernabéu por sendas lesiones musculares que a la edad de ambos, 33 años, generan temor en sus vestuarios y aficiones. Hoy será el día de Andriy Lunin y Juan Musso.

Courtois y Oblak serán las grandes ausencias de un choque que siempre les ha tenido como protagonistas. Como hombres clave. La influencia del belga en la realidad del Madrid es evidente, pero los números contra el Atlético la vuelven todavía más clara: Courtois ha defendido la portería del Madrid ante los rojiblancos en 17 ocasiones, de las cuales los blancos han ganado o empatado el 88%: nueve triunfos, seis empates y sólo dos derrotas, recibiendo un tanto por partido (17) y anotando 1,5 por encuentro.

Y por si no les convencen las estadísticas con Courtois, al observar los números sin "el mejor portero de la historia", como le denomina Arbeloa en cada rueda de prensa, su importancia se eleva aún más. Desde su llegada al Madrid en el verano de 2018, el belga se ha perdido cinco derbis por lesión, sanción o decisión técnica, y el Madrid sólo ha ganadouno: las semifinales de la Supercopa de España de 2024, con Kepa en la portería. El español disputó dos duelos y Lunin tres. De los cinco, tres victorias rojiblancas, un empate y ese triunfo madridista. Los blancos recibieron 2,4 goles por duelo, 1,4 más que con Courtois bajo palos.

El belga ha sido clave en la historia moderna del Madrid, vital en las dos finales de Champions ganadas en 2022 y 2024, en las eliminatorias continentales y en los partidos de liga en los que ha evitado peores resultados para su equipo, pero antes incluso de su llegada, la realidad del conjunto blanco en los derbis también explica la necesidad de su fichaje. El Madrid, campeón de Europa en 2016, 2017 y 2018 con Keylor Navas, sufrió para superar al Atlético en los derbis mucho más que lo ha vivido desde la llegada de Courtois.

Entre el fichaje de Oblak por el Atlético en 2014 y el del belga por el Madrid en 2018 pasaron cuatro años y 14 derbis en los que también se demostraron las virtudes del esloveno. Durante esos cuatro cursos con Oblak y sin Courtois, el Madrid alineó a Keylor Navas (11 derbis), Iker Casillas (2) y Kiko Casilla (1) ante el Atlético, perdiendo cuatro duelos, empatando seis (uno de ellos la final de la Champions que terminó ganando en penaltis) y venciendo tres, recibiendo también un gol por encuentro.

El resumen es contundente: con Courtois y ante Oblak, el Madrid gana el 52,9% de los partidos y vence o empata en el 88% de ellos. Sin el belga y con el esloveno, los blancos sólo han ganado el 21% de los encuentros y no han perdido en el 57%. Un 30% menos que teniendo a Courtois. Una cifra que tratarán de mejorar, cada uno para su lado, Lunin y Musso, suplentes de emergencia y de talento.

Marc Márquez domina la 'sprint race' del Gran Premio de Brasil

Marc Márquez domina la ‘sprint race’ del Gran Premio de Brasil

Actualizado

Marc Márquez supo esperar el momento oportuno para golpear y volver a conseguir un triunfo que llevaba resistiéndosele desde el Gran Premio de Cataluña. El de Cervera, que partía desde la tercera plaza de la parrilla, apretó lo indecible a un Fabio di Giannantonio capaz de rodar por delante durante gran parte de esta primera sprint race disputada en Brasiltras salir desde la pole, pero que acabó cometiendo un par de errores que el vigente campeón del mundo no dudó en aprovechar.

El encargado de completar el podio de una carrera marcada también por un agujero en el asfalto, causado por un corrimiento de tierra y que obligó a retrasar el arranque algo más de una hora y veinte minutos sobre el tiempo previsto, fue Jorge Martín, quien, cómo no, se mostraría del todo eufórico con su resultado. A Pedro Acosta, mientras, no le fueron tan bien las cosas. Quedó noveno, pero conservará el liderato por lo menos hasta el final de la prueba de este domingo en un circuito de Goiania que no albergaba una prueba del Campeonato Mundial de motociclismo desde el año 1989 y cuyo trazado, de hecho, es ahora bastante diferente del de aquel entonces.

"Estoy muy contento, muchas gracias a todos los que me han ayudado a llegar aquí. Ha sido un camino difícil, hace dos meses casi ni podía comer solo, tenía que ayudarme mi novia. Ahora espero seguir mejorando", aseveró Martín ante las cámaras al final de la carrera, en los prolegómenos de una ceremonia de entrega de trofeos que tuvo que ser más acelerada que de costumbre.

Condiciones distintas

«Las condiciones eran un poco diferentes, había dos curvas con menos agarre y después he cometido dos fallos en la misma curva que son los que me hicieron perder las posibilidades de luchar con Marc. Pese a todo, estamos muy contentos con este segundo puesto y este domingo volveremos a intentarlo», resumió Di Giannantonio muy poco antes de que interviniera Marc. "Es una victoria muy importante, en Tailandia sufría y aquí he dado un paso adelante, pero aún no piloto como quiero hacerlo. Por eso, vamos a seguir apretando y trataremos de pelear por el triunfo este domingo", sentenció el español.

Su compañero de equipo, el dos veces campeón del mundo Pecco Bagnaia, sigue aparentemente lejos de su mejor versión y terminó octavo, en una carrera en la que las Yamaha, sobre todo la de Fabio Quartaro, parecieron rendir un poco mejor que en Tailandia, mientras las Honda de Johann Zarco y Joan Mir acabaron por irse al suelo, algo que, de hecho, le sucedería también a Maverick Viñales en los compases finales de la prueba. En cuanto al resto de pilotos españoles, Álex Márquez fue séptimo, Raúl Fernández, duodécimo, Álex Rins, decimotercero, y Fermín Aldeguer, decimosexto.