La “frustración” de Bellingham y la fe de Arbeloa: “No necesitamos un milagro”

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Jude Bellingham será titular el miércoles en un duelo vital para el Real Madrid, la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones contra el Bayern. El inglés, lesionado en los isquios durante varias semanas, volvió a ser titular en Liga ante el Girona y estrenará puesto en el once inicial ante el cuadro alemán. En juego, el curso entero del conjunto blanco. "Es una final para nosotros", admitió el británico en rueda de prensa, donde insistió en que "es todo o nada y no nos vamos a esconder". "No tenemos más ocasiones", añadió.

Cuestionado sobre su posición en el campo y el ataque con Vinicius y Mbappé, admitió que ha sido "difícil" y un "cambio" para él desde la llegada del francés. "Hemos tenido muchos partidos donde hemos jugado bien todos. Hay que mirar el momento de cada uno. Podemos encontrar ese equilibrio, tener esa libertad y jugar con fluidez. Hay que creer en Vini y Mbappé porque tienen mucho talento. No estoy preocupado, se mira el vaso medio vacío", dijo.

Sobre el cambio entre Xabi y Arbeloa, el británico, que admitió que "los últimos meses han sido frustrantes", reflexionó que "mi posición ha cambiado con los años". "Con Arbeloa juego un poco más retrasado, creo que puedo jugar en varias posiciones a buen nivel y eso es bueno y malo porque te tienes que adaptar. Cuando marco goles quiero marcar más pero también tienes que defender y cuando no marco goles tengo que ayudar al equipo", comentó.

Fue llamativa su celebración de un gol haciendo que bebía, algo que explicó con calma en la sala de prensa del Allianz Arena: "No se puede mezclar la vida privada con el fútbol. Salieron cosas que no eran ciertas, que salía mucho y que bebía mucho y no era cierto. Soy muy profesional. Fue una broma, nada más".

Unos segundos después hizo acto de presencia Álvaro Arbeloa, que rechazó hablar de "milagro". "No veo que tengamos que hacer ningún milagro. Si el otro día ganamos no hubiera sido ninguna locura. Su portero fue el MVP y somos capaces de hacerlo. Nadie que conozca al Madrid piensa que que el Madrid gane mañana será un milagro", explicó el técnico, que respondió a la frase de Kompany sobre la historia del Madrid.

"No creo mucho en esas historias (remontadas), todos tenemos nuestra historia", dijo el entrenador del Bayern. A lo que Arbeloa contestó: "No sé cuántos equipos pueden decir que han ganado 15 veces la Copa de Europa. Los jugadores creen, el club cree. Ni un aficionado madridista me ha dicho que no cree. El Madrid estará presente mañana y daremos lo mejor de nosotros mismos".

Sindarov, el niño que superó una crisis y ya es candidato a campeón del mundo

Sindarov, el niño que superó una crisis y ya es candidato a campeón del mundo

Al contrario que Magnus Carlsen, hincha del Real Madrid, Javokhir Sindarov es seguidor del Barça. En Chipre, donde lleva desde finales de marzo inmerso en el torneo más importante de su carrera, parecía más preocupado por la eliminatoria de Champions contra el Atlético que por su marcha en el Candidatos, que ha dominado de principio a fin. Su triunfo, una jornada antes del final, lo llevará a la final del Mundial, prevista para finales de 2026. La FIDE, no obstante, debe resolver un conflicto de calendario, porque el recién creado Mundial Total, que mezcla ritmos de juego y ha sabido atraer al número uno, Magnus Carlsen, podría obligar a un retraso hasta enero de 2027.

A los 20 años, Sindarov ya es un héroe en Uzbekistán, un país que mima a los ajedrecistas, y ahora tiene la ocasión de convertirse en leyenda. De momento, es favorito para derrocar a Gukesh Dommaraju (19 años), en el Campeonato del Mundo más joven de la historia. Juega a una velocidad de vértigo, encuentra las mejores jugadas y tiene una confianza en sí mismo que solo supera Hans Niemann, sin tantos motivos.

En el Candidatos, una liga a doble vuelta entre ocho ajedrecistas que termina este miércoles, solo cabe criticar a Sindarov que acabara con la emoción en la primera semana de juego, cuando el uzbeko logró cinco triunfos en seis partidas. Luego sumó una sexta victoria, récord de la competición desde que se instauró este formato. Con una salvedad: Susan Polgar ganó nueve partidas en las diez primeras rondas en 1992, antes de proclamarse campeona del mundo.

Gracias a su abuelo

Nunca valoramos lo suficiente la influencia de los abuelos. A Javokhir (Taskent, 2005) lo inició en los secretos del tablero el doctor Kamil Sindarov, cuando el chico solo tenía cuatro años. Ocho después, ya era gran maestro, y otros ocho más tarde acaba de ganar el Candidatos. Su carrera —en su caso, el doble sentido es evidente— incluye el oro olímpico logrado con Uzbekistán, cuando solo tenía 16 años, y su victoria en la Copa del Mundo de 2025, nuevo récord de precocidad, con 18.

Los padres de Javokhir nunca mostraron especial interés por el ajedrez, pero la semilla plantada por su abuelo floreció de manera salvaje. Kamil vio enseguida que el talento del joven era excepcional y lo llevó al club de ajedrez de su ciudad, la capital del país. Los entrenadores descubrieron que andaba sobrado de memoria, capacidad de trabajo y motivación. Parece el cuento de hadas de un joven prodigioso, pero nada más convertirse en el segundo gran maestro más joven de la historia, con 12 años y 10 meses, llegó la crisis de motivación (seguramente otra plusmarca), que por suerte superó a su velocidad habitual.

«No quería pasarme toda la infancia jugando al ajedrez», explica Sindarov, que tiene muchas más aficiones y que, quizá por eso, comparte con Carlsen su pasión por el Freestyle Chess, porque requiere menos estudio. «Me encanta el ajedrez, pero no me olvido de mi vida normal. Tengo mis propios intereses y pasatiempos, disfruto de mis amigos y mi familia. Encuentro tiempo para todo».

Al próximo retador de Gukesh le gusta leer, la música y el cine, sobre todo, aunque lo que más le atrapa es el fútbol, el único pasatiempo que se permite durante los torneos, además de hacerse alguna foto cariñosa con la kazaja Bibisara Assaubayeva. La joven conoce el oficio y no está en el Mediterráneo para hacer turismo; es una de las posibles ganadoras del torneo de Candidatas, que deberá esperar a mañana para resolverse. «Me gusta el trabajo, el juego, la rivalidad, los viajes, la gente. Hasta que me aburra, viviré así», afirmaba confiado a comienzos de año.

Uzbekistán, paraíso del ajedrez

Sindarov ni siquiera es todavía el mejor ajedrecista de un país que, con solo 37 millones de habitantes, tiene a los números 4 y 5 del mundo. El mayor hito para Uzbekistán ocurrió en 2004, cuando Rustam Kasimdzhanov se coronó campeón del mundo de la FIDE. Aún en activo, ahora es uno de sus mejores entrenadores. En Chipre, Javokhir empezó como número 11 del mundo, pero su excepcional rendimiento le ha hecho subir seis puestos. Uno por delante está su amigo Nodirbek Abdusattorov, cuya ausencia en el Candidatos fue una de las más lamentadas.

«De niño, a menudo me comparaba con él, pero con el tiempo dejé de fijarme en eso. Él tiene su propio camino y yo el mío. Siempre me he alegrado de sus éxitos. Somos un equipo muy unido». «Robar» el oro olímpico a India en su propia casa fue una demostración de unión y de poder, que ahora quieren hacer extensible al Mundial.

Uno de los secretos del milagro uzbeko es el decreto aprobado hace cinco años por el presidente del país, Shavkat Mirziyoyev. Se puso así en marcha un plan estatal para desarrollar el juego de las 64 casillas, con una inversión masiva en infraestructuras de entrenamiento, federaciones y becas para jóvenes talentos.

Cuando ganaron la Olimpiada de Ajedrez de 2022 en Chennai, el Gobierno recompensó a los jugadores con 50.000 euros por cabeza, casi una fortuna en Uzbekistán, además de coches de alta gama y el título honorífico de «Orgullo de Uzbekistán». Los beneficios son vitalicios e incluyen pensiones estatales. ¿Qué joven con talento no querría dedicarse al ajedrez en un sitio así?

Alcaraz gana feo en su debut en el Godó y enciende las alarmas por unas molestias en la muñeca: "Espero que no sea nada"

Alcaraz gana feo en su debut en el Godó y enciende las alarmas por unas molestias en la muñeca: “Espero que no sea nada”

La primavera despertó de forma violenta para Carlos Alcaraz. Más allá de su reciente derrota ante Jannik Sinner en la final del Masters 1000 de Montecarlo, encadena malas sensaciones, acusa el cansancio acumulado y, este martes, sumó un nuevo contratiempo: un dolor, una molestia, ¿una lesión? Llegaba al Trofeo Conde de Godó para disfrutar del tenis en casa, en España, arropado por su público y alejado de la exigencia que le impone el italiano, pero su debut fue de todo menos placentero.

Venció al finlandés Otto Virtanen por 6-4 y 6-2 en una hora y 25 minutos, aunque todo lo demás resultó adverso. El cambio de condiciones en menos de 48 horas le impidió encontrar su tenis, acumuló numerosos errores no forzados y, lo que es más preocupante, acabó lastimado.

A mediados del primer set, sin señales previas, pidió al juez de silla la asistencia del fisioterapeuta del torneo y le explicó que le dolía la muñeca derecha. Según relató, en uno de los primeros juegos había notado un tirón al sacar y desde entonces jugó con malestar. Recibió un masaje, le aplicaron crema y le hicieron un vendaje, pero no volvió a verse cómodo en toda la jornada. «Puedo jugar bien», aseguró, aunque su cuerpo decía otra cosa. Cuando quería invertir el revés, lo evitaba. Y al golpear de derecha armaba todo el brazo como hace dos años, cuando se lesionó en el antebrazo. En cualquier caso, esquivaba el gesto final con esa muñeca derecha.

Muchos fallos de inicio

«Al tener poco tiempo de descanso entre un torneo y otro siempre salen pequeños detalles, pequeñas molestias. Mañana [este miércoles] veré con mi fisio cómo está y esperemos que no sea nada», aseguró Alcaraz, que pese a todo se marchó al vestuario firmando autógrafos y entregándose a las fotos con sus aficionados.

El escaso descanso entre Montecarlo y Barcelona, unido a las molestias sufridas, convierte su victoria en algo difícil de catalogar. Virtanen, número 130 del mundo y conocido por llevar a Finlandia a las semifinales de la Copa Davis en 2023, ofreció su saque como principal argumento. Poco más. Con muchísimos errores —23 no forzados solo en el primer set— Alcaraz supo sobreponerse, consiguió los breaks en los momentos clave y mejoró en los instantes finales. «Sigue, sigue, y luego ya vemos», le indicaba desde el banquillo su entrenador, Samu López. Ganó de forma extraña Alcaraz, pero lo importante es si podrá jugar los octavos de final este jueves por la noche ante Tomas Machac.

Rafa Mir será juzgado el 28 de mayo por un presunto delito de agresión sexual

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Rafa Mir está jugándose con el Elche la permanencia en Primera División y, nada más acabar el campeonato, se enfrentará a su futuro judicial. El delantero se sentará en el banquillo el próximo 28 de mayo para ser juzgado por un presunto delito de agresión sexual agravado con acceso carnal y otro de lesiones a una joven ocurrido la madrugada del 1 de septiembre de 2024 en una urbanización de Bétera (Valencia) y mientras era jugador del conjunto valencianista, según ha avanzado el programa La Banda de À Punt y ha confirmado El Mundo. El juicio lo celebrará la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia.

La Fiscalía pide diez años y medio de prisión para el futbolista, que no pueda acercarse durante 13 años a 500 metros de la víctima, que tenga después siete años de libertad vigilada y ocho de inhabilitación especial para ejercer cualquier actividad que tenga relación con menores. Además, debería indemnizar a la joven con 64.000 euros.

Mir jugaba en el Valencia cedido por el Sevilla cuando fue detenido al haberle denunciado una joven que conoció en una discoteca. Ella y una amiga se fueron a casa del futbolista con dos amigos más. En el transcurso de la madrugada se produjeron las presuntas agresiones. El delantero mantuvo relaciones consentidas con una de las chicas y, después, la otra denunció que forzó, la encerró en un baño y le metió los dedos en la vagina. Cuando pretendían huir de la casa, la amiga recibió un guantazo por parte de un amigo de Mir, Pablo Jara, también procesado.

En septiembre de 2024, cuando Mir jugaba en el Valencia cedido por el Sevilla, fue detenido tras haber sido denunciado por una mujer a la que había conocido en una discoteca y con la que fue a su casa junto con una amiga de ella y dos amigos del futbolista murciano.

El jugador pasó dos días en el calabozo hasta que compareció ante la jueza y alegó que las relaciones fueron consentidas. Quedó en libertad provisional y ha podido seguir jugando al fútbol, tanto con el Valencia como con el Elche esta temporada.

El pasado mes de octubre finalizó la instrucción, y la jueza de la plaza número 8 del Juzgado de Instrucción de Llíria decidió procesar a Mir y a Jara tras practicar todas las diligencias requeridas por las partes y tomar testimonios de las víctimas, los denunciados así como vecinos, policías locales de Bétera y seguridad de la urbanización donde el delantero residía. La magistrada aprecia que "existen indicios y no meras sospechas" de que la agresión se produjo.

La defensa de Rafa Mir presentó en la última vista celebrada en el mes de octubre dos vídeos inéditos que 'desmontarían' las acusaciones de las víctimas. Las partes están decidiendo si la vista se celebrará en audiencia pública o a puerta cerrada, para evitar la sobrexposición mediática del jugador y de las víctimas.

Tres españolas hacen historia en el draft de la WNBA, con Awa Fam igualando el nº3 de Pau Gasol

Tres españolas hacen historia en el draft de la WNBA, con Awa Fam igualando el nº3 de Pau Gasol

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La presencia de tres jugadoras españolas en la primera ronda del draft de la WNBA refleja el excelente estado de salud del baloncesto femenino nacional. Nunca antes España había tenido una representación tan destacada en un mismo sorteo, consolidando su peso en el panorama internacional.

Con Awa Fam liderando esta nueva generación, el futuro de España en la liga profesional de EEUU apunta a una etapa de mayor protagonismo y visibilidad.

Awa Fam, un salto histórico

La gran protagonista fue Awa Fam, elegida en el número 3 del draft por Seattle Storm. La pívot alicantina, de solo 19 años, firmó la mejor posición de una española en la historia del draft, superando el anterior récord.

Formada en el Valencia Basket, Fam llega a la liga estadounidense como una de las grandes promesas del baloncesto europeo, destacando por su físico, versatilidad y capacidad anotadora.

Iyana Martín confirma su proyección

También en el top-10 fue seleccionada por Portland Fire Iyana Martín, elegida en la séptima posición. La base asturiana, habitual en las categorías inferiores de la selección española, da así el salto definitivo tras consolidarse como uno de los talentos jóvenes más prometedores.

Su elección refuerza la idea de que España no sólo produce talento interior, sino también jugadoras exteriores con capacidad para competir al máximo nivel.

Marta Suárez completa el trío español

La tercera española en el draft fue Marta Suárez, seleccionada en el puesto 16. La alero, con experiencia en el baloncesto universitario estadounidense, fue posteriormente traspasada a Golden State Valkyries tras su elección inicial.

Su perfil completo -anotación, rebote y experiencia NCAA- la convierte en una jugadora preparada para aportar desde el primer momento.

La deriva de Óscar Freire, un tipo peculiar: orden de alejamiento, desapariciones y comentarios impropios: ''No me lo puedo creer se conocen desde niños''

La deriva de Óscar Freire, un tipo peculiar: orden de alejamiento, desapariciones y comentarios impropios: ”No me lo puedo creer se conocen desde niños”

La armonía duró 23 años en la casa de Óscar Freire. Un tiempo marcado por la distancia que separa las iglesias Virgen Grande (Torrelavega) y Puente San Miguel (Reocín). En el primer templo, el domingo 26 de octubre de 2003, Óscar y Laura salieron comiéndose a besos y cogidos del brazo tras una boda a la que asistieron amigos y compañeros del pelotón: Joseba Beloki, José Iván Gutiérrez, Francisco Mancebo, Daniele Nardelo y Manolo Beltrán. En el segundo santuario, el pasado domingo, ella se sintió intimidada, discutieron y él la sujetó «fuertemente» por un brazo. A la salida de la capilla, ella se dirigió al cuartel de la Guardia Civil y presentó una denuncia por agresiones, amenazas, vejaciones y acoso.

El triple campeón del mundo en ruta, aquel que cautivó a todos por su osadía en los Mundiales de Verona (1999 y 2004) y Lisboa (2001), fue detenido poco después de la finalización de la París-Roubaix, esa carrera que tanto le apasiona, y pasó la noche en el calabozo de Torrelavega. El lunes por la mañana, el juez Guillermo Casal, titular del Número 5 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Torrelavega, le condenó por un delito leve de injurias y le impuso una pena de nueve días de localización permanente en un domicilio diferente al de la víctima y una orden de alejamiento de su mujer durante seis meses.

Ese fue el sprint más triste del tres veces vencedor de la Milán-San Remo, el mejor clasicómano español. El peor momento de los 50 años del ex ciclista y de su pareja, que tienen tres hijos (el mayor, Marcos, es ciclista profesional y milita en el equipo de Tadej Pogacar). En las últimas semanas habían iniciado el proceso de divorcio. Ambos fueron «novios de toda la vida». Estaban unidos desde críos. Han vivido en Lugano, Coldrerio (Suiza) y Mijares, cerca de Torrelavega, donde tiene un enorme chalet. Desde 2023, la relación comenzó a deteriorarse y ahora ha tocado fondo. La sinuosa deriva de la vida de Óscar Freiere extraña, y mucho, a su entorno más cercano.

A Jose Antonio Mantilla, amigo del ex corredor y ex entrenador de su hijo Marcos, le cuesta asimilar lo sucedido: «No me lo puedo creer. Yo siempre les he visto bien, sin aparentes problemas. Se conocen desde niños, desde que tenían 15 años. Se hicieron novios y siempre han estado juntos. Me extraña mucho lo ocurrido este domingo. Hace unos días, Óscar paseaba con su hijo pequeño por Suances», dice.

Mantilla, técnico del equipo Bathco de Besaya, asegura que Óscar y Laura hacían un tándem perfecto: «Nadie duda de que Freire era muy buen corredor, con unas condiciones excepcionales con las que habría llegado a profesional por su propia valía, pero lo que tengo claro es que no habría sido el campeón que fue sin la ayuda de su mujer. Ella le ayudó siempre, le cuidó como nadie.Óscar lo sabe muy bien».

Su hijo Marcos, también ciclista

El deporte, como no podía ser de otra manera, siempre ha marcado la vida de Freire. Tras 14 temporada en el ciclismo se retiró en 2012 y en 2016 debutó como piloto de rallys. Fue entrenador de su propio hijo, Marcos. «Al principio, tanto mi mujer como yo no queríamos que Marcos se dedicara al ciclismo por los peligros y riesgos que acarrean las competiciones y los entrenamientos, pero al final hemos tenido que aceptarlo. Yo le acompaño a las carreras, pero su madre lo lleva fatal y no va a verle. Ya sufrió mucho conmigo y ahora le toca lo de Marcos... Sé lo difícil que es llegar a ser profesional», explicaba en un reportaje publicado en ELMUNDO en octubre de 2023, antes de que todo empezara a ir mal.

Freire, como aseguran sus vecinos de Torrelavega, siempre ha sido un «tío muy singular, algo despistado». En su etapa de ciclista se perdía en los días de entrenamiento, se le olvidaban las citas. El 5 de febrero del pasado año se ausentó un par de días de su domicilio y su esposa denunció el caso. A las pocas horas, el ex corredor apareció sano y salvo en su casa. Todos los medios se hicieron eco de la noticia. Él despachó el caso con un comunicado en el que aseguraba que su marcha se debió a un «asunto estrictamente personal». También exigió que se respetara su intimidad y cesaran los comentarios en las redes sociales. Esas ausencias no eran extrañas, pero nunca fueron tan prolongadas como entonces.

Este suceso se produjo poco después de que no fuera elegido como seleccionador nacional de ciclismo, un puesto que recayó en Alejandro Valverde. Freire aseguró que José Vicioso, presidente de la Federación Española, le traicionó. Declaró que no fue elegido porque él no sabe moverse en política.

En los últimos años ha colaborado en varias emisoras de radio. En la pasada Vuelta a España recibió numerosos ataques por criticar, con comentarios impropios, a los que querían boicotear la carrera. «Son perroflautas agresivos que siempre buscan pelea», exclamó un campeón que ha emprendido una extraña deriva.

Un Liverpool en crisis se aferra a su decaído crédito en Anfield para remontar dos goles al PSG

Un Liverpool en crisis se aferra a su decaído crédito en Anfield para remontar dos goles al PSG

Pocas veces un 2-0 adverso puede merecer una interpretación esperanzadora. Arne Slot asumió que el Liverpool tuvo fortuna de salir con vida del Parque de los Príncipes. El PSG le sometió a un asedio poco rentabilizado en el marcador, que, no obstante, mantiene al vigente campeón de Europa como claro favorito para presentarse en las semifinales. "Tendremos que hacer algo muy especial. De otra manera, no habrá opción. Si jugamos como en París, estamos fuera", asumió este lunesr en conferencia de prensa Virgil van Dijk.

Goleado por el Manchester City en los cuartos de final de la Copa inglesa, tempranamente eliminado de la Copa de la Liga por el Crystal Palace y descabalgado de la lucha por la Premier, a 18 puntos del Arsenal, el Liverpool tiene esta noche la última oportunidad de hacer algo grande en un curso decepcionante.

Slot, que tras conquistar la Premier en primera temporada al frente del equipo ha visto cómo éste se le caía, esgrimió sus argumentos para levantar el marcador ante los de Luis Enrique, que ha tomado velocidad de crucero en el tramo crucial de la temporada. "En los 49 partidos que hemos jugado conmigo en el banquillo, 36 veces fuimos capaces de marcar dos o más goles. Cierto, no hemos jugador esos 49 partidos contra el PSG, pero los oponentes que tuvimos en la Liga de Campeones y en la Premier fueron muy fuertes".

Titubeante

Lo cierto es que Anfield, tradicionalmente bendecido por la mística, ha perdido este curso buena parte de su aura invulnerable. Son ya diez las derrotas sufridas por los reds en su propio estadio en la Premier League, donde el pasado sábado vencieron por 2-0 al modesto Fulham, con goles de Ngumoah y Salah. En Europa también asoma algún borrón, como el 1-4 sufrido ante el PSV Eindhoven en la fase regular.

En Salah se encarna la crisis del equipo al que ha liderado durante las últimas nueve temporadas. Suplente en el partido de ida, enfrentado con su entrenador a finales del pasado año, el delantero egipcio, de 33 años, afronta sus últimos meses en el club. Pero hay también problemas de otra naturaleza. La inversión de 450 millones de euros en fichajes no ha dado resultados.

Alexander Isak, por quien el Liverpool pagó 150 millones al Newcastle, sólo ha disputado 16 partidos, tras la grave lesión sufrida en diciembre. Volvió a una convocatoria para la ida en París. El francés Hugo Ekitike, contratado del PSG por 95 millones, ha sido la más rentable de las seis contrataciones y es el arma más solvente en ataque, con 17 goles, tres de ellos en el torneo continental.

Luis Enrique, cuyo equipo precisó los penaltis para eliminar al Liverpool en octavos de la pasada edición de la Liga de Campeones, se muestra en su papel y no quiere confianza alguna. "Necesitamos saber cómo manejar los momentos difíciles", dijo.

La historia de Zaire, el primer equipo del África negra en un Mundial: cuando la vida depende de ganar o perder

La historia de Zaire, el primer equipo del África negra en un Mundial: cuando la vida depende de ganar o perder

La clasificación de la República del Congo para el inminente Mundial desempolva el recuerdo de su lejana aventura de Alemania 1974, cuando aquel país, entonces con el nombre de Zaire, fue el primero del África negra en jugar una fase final de la Copa del Mundo. Antes sólo se habían producido dos presencias africanas. La primera, Egipto en 1934, tras ganar en eliminatoria única al Mandato Británico de Palestina, lo que terminaría siendo Israel. Luego hubo muchas ediciones sin representante del continente, bien por renunciar a disputar una plaza con Asia o incluso un tercio de plaza con Asia y un repescable de Europa, bien por el boicot en cadena a Israel en 1958... Para México 1970, ya con una plaza fija para África, se disputó una larga y seria fase de clasificación que ganaría Marruecos, que después no quedó mal: perdió por 2-1 con Alemania (finalista en la edición anterior y semifinalista en esta), por 3-0 ante Perú (con la mejor generación de su historia) y empató 1-1 con la Bulgaria de Asparukhov.

Para saber más

Los dos participantes del continente hasta ese momento representaban un fútbol que podríamos definir como europeizado: Egipto, de tanta influencia inglesa hasta la crisis del Canal de Suez, y Marruecos, durante mucho tiempo protectorado de Francia y España. Ahora se trataba de Zaire, un país subsahariano, del África negra, selvática, legendaria y misteriosa a los ojos del mundo de entonces.

Zaire fue el nombre que tuvo aquel país entre 1971 y 1997, antes conocido como Congo Belga, derivado del río que lo atraviesa y nutre. El dictador Mobutu Sese Seko lo rebautizó como Zaire, palabra equivalente a fuerza o energía, con la que era denominado también el río Congo por algunas tribus. Lo decidió así en el marco del proceso de "autenticidad", un distanciamiento del pasado colonial que impuso la sustitución de nombres europeos por los de lenguas autóctonas. Él mismo, que nació como Joseph-Désiré Mobutu, mutó su nombre en Mobutu Sese Seko Nkunku Ngbendu Wa Za Banga, traducible por "guerrero resistente que todo lo conquista dejando el fuego a su paso". Oficial ambicioso, llegó al poder en 1965 tras traicionar a quienes le auparon y se sostuvo férreamente hasta su muerte. Falleció con una fortuna de 5.000 millones de dólares en Suiza, equivalente en su momento a la deuda externa del país.

Zaire contrató como seleccionador al yugoslavo Blagoje Vidini, uno de esos sabios trotamundos futbolísticos que extendieron los modos de la Escuela del Danubio por el mundo. Había sido un buen portero, medalla de plata en Melbourne 1956 y de oro en Roma 1960. Jugó en Yugoslavia hasta que, a los 30 años, le permitieron fichar por el Sion, y se retiró en la incipiente liga norteamericana. Mobutu lo contrató porque había clasificado a Marruecos para México 1970, y aquí repetiría el éxito: Zaire apartó en eliminatorias de ida y vuelta a Togo, Camerún y Ghana para finalmente salir ganador de la liguilla triangular definitiva, con Marruecos y Zambia como rivales. Marruecos se sintió tan atracado por el árbitro en su visita a Zaire que se retiró, negándose a recibirlos después en su campo.

Su presencia constituyó una explosión de exotismo en Alemania 1974. No se sabía apenas nada del fútbol de aquella región del mundo, salvo por algunas figuras portuguesas nacidas en sus provincias africanas, los mozambiqueños Coluna y Eusébio, al fin y al cabo ciudadanos de un país de tradición futbolística europea. Aparte de ellos estaban las singularidades del maliense Salif Keita, que tras triunfar en Francia fichó por el Valencia en el verano de 1973, y del propio zaireño Kialunda, un gigantón líbero del Anderlecht, asiduo a los campeonatos europeos de clubes. Aun siendo el mejor jugador del país, no fue seleccionado. Los clubes tenían entonces la potestad de impedir que sus extranjeros fueran a sus selecciones. El Anderlecht le exigió a Mobutu 18 millones de francos para cederlo y este prefirió ahorrárselos. Tenía 34 años, había pasado del Anderlecht al AS Vita Club (entonces llamado Roi Léopold), pero se mantenía en gran forma y era todo un personaje. Era propietario de un establecimiento nocturno en el distrito de Matongé, llamado Le Vatican, punto de reunión de escritores, pintores, diplomáticos, políticos y periodistas. Allí reinaba él, apodado como "el Papa de Matongé".

La selección se compuso íntegramente con jugadores de la liga local. Salieron de Kinshasa como héroes, despedidos por miles de aficionados, pasaron un mes de concentración en Suiza y finalmente llegaron a Alemania por el aeropuerto de Fráncfort, desde donde se corrió el rumor de que en el equipaje llevaban carne de mono. Toda su estancia iba a estar acompañada de una curiosidad malsana, con el visible deseo en las informaciones de buscar ángulos extravagantes.

El primer rival fue Escocia, el escenario el Westfalenstadion de Dortmund, y la asistencia, 25.800 espectadores. Los escoceses tenían un buen equipo, con varios de los mejores jugadores de su historia. El capitán era Billy Bremner y el ataque lo formaban Kenny Dalglish, Joe Jordan, Dennis Law y Peter Lorimer. Los zaireños, unos perfectos desconocidos para el resto del mundo, llamaron la atención por el colorido de su vestimenta: verde chillón la camiseta, amarillo aún más chillón el pantalón, y en el pecho una circunferencia dorada que encerraba la cabeza igualmente dorada de un leopardo. Fuertes, altos, elásticos, rápidos, salieron del trance con un sobrio 2-0, goles de Lorimer (26') y Jordan. Las críticas fueron bastante buenas.

A la espera del segundo partido, contra Yugoslavia, que ocupaba en el campeonato la plaza que nos ganó a nosotros en el desempate, llegó a la concentración un grupo de hechiceros, los más destacados de cada etnia, con su cargamento de amuletos. Vidini les prohibió la entrada, y ellos respondieron con una conferencia de prensa en la que le acusaron de estar del lado del siguiente rival, su país de nacimiento. Para el seleccionador, desde luego, se trataba de un trance difícil, que se complicó aún más por el ambiente surgido en el seno del equipo esos días. Mobutu les había prometido un coche y una casa a cada uno si se clasificaban, pero veían que la promesa se desvanecía. Tampoco les daban dietas, alegando que el gasto de los vuelos y estancias agotaba las posibilidades económicas de la Federación. A medida que se enteraban de cómo vivían y eran tratados los jugadores de otras selecciones se fueron enfadando. Muchos salieron ante Yugoslavia decididos a hacer patente su descontento, con el equipo dividido entre los que querían boicotear el partido y los que no. Y sobrevino la catástrofe.

El escenario fue el Parkstadion de Gelsenkirchen, ante 31.700 espectadores, que presenciaron una masacre. Yugoslavia, ávida de goles por si al final del grupo se decidía por el goal average (como así sería), aprovechó las facilidades para firmar un estrepitoso 9-0. En 18 minutos ya habían entrado tres. El hombre de confianza enviado por Mobutu al Mundial ordenó a Vidini que sustituyera al meta titular, Kazadi Mwamba, por Tubilando Ndimbi, el preferido del presidente. Al poco fue expulsado por una patada a destiempo el defensa Ndaye Mulamba. Al descanso se llegó ya con 6-0. Kakoko Etepé, la gran figura del país (le llamaban "el Rey del Balón"), se negó a salir de nuevo al campo y hubo de ser sustituido por Mayanga Mapu. Finalmente encajaron nueve. La buena imagen del debut se derrumbó.

Dos días después aparecieron tres oficiales de la guardia personal de Mobutu que, tras hacer salir del hotel a los periodistas, al entrenador, al médico y al personal auxiliar, se encerraron con los jugadores para trasladarles un mensaje presidencial: si ante Brasil perdían por más de tres goles, no regresarían con vida al país y sus familias correrían peligro.

La selección de Zaire, antes del partido contra Escocia.

La selección de Zaire, antes del partido contra Escocia.GETTY

El 22 de junio cerraron su participación, de nuevo en el Parkstadion de Gelsenkirchen. Acudieron 36.200 espectadores. En aquel Brasil jugaban Pereira y Leivinha, que más adelante actuarían en el Atlético de Madrid, y tres supervivientes del equipo campeón de México 1970: Piazza, Jairzinho y Rivelino. Seguía también el seleccionador, Zagallo. La situación del grupo era curiosa: todo lo que no jugó Zaire fueron empates, de modo que Escocia y Yugoslavia tenían cuatro puntos y Brasil llegaba con dos. Se le daba por ganador ante Zaire, claro, pero ¿por cuántos goles? Le bastaba ganar por tres para quedar por delante de Escocia; no tenía necesidad de escalar los nueve de Yugoslavia. Por fortuna para los muchachos de Zaire, la cosa quedó exactamente en tres.

Pero aún sufrirían el último escarnio, a cuenta de su defensa Mwepu Ilunga. Quedaba poco para el final, y gana Brasil ya por 3-0 cuando hay una falta cerca de la frontal del área de Kazadi Mwamba, regresado a la titularidad y autor de un partido asombroso, mezclando paradas mágicas con salidas suicidas. Los zaireños forman la consabida barrera. El rumano Rdulescu Rainea hace el gesto y pita para autorizar el saque, y antes de que ninguno de los dos posibles lanzadores arranque, Mwepu Ilunga sale de la barrera como una exhalación y pega un zapatazo al balón que lo manda al otro campo. La jugada provoca estupefacción en el árbitro y en los brasileños, e hilaridad en los telespectadores de todo el mundo, confirmando los prejuicios: unos comedores de monos en manos de hechiceros y perfectos ignorantes. En la BBC, John Motson lo definió como "un extraño momento de locura africana". Mwepu fue amonestado y el posterior saque no tuvo consecuencias.

Habían salido como héroes y regresaron con sordina, pero al menos vivos, sin sufrir represalias. Mobutu ya estaba entretenido con un nuevo juguete: la preparación del Ali-Foreman, por el que puso 15 millones de dólares, aquel célebre Rumble in the Jungle que se disputaría en octubre de ese mismo año en Kinshasa. Mwepu se hizo popular en todo el mundo; se hicieron camisetas con su nombre y rostro y hasta fue invitado al programa humorístico de la ITV de David Baddiel y Frank Skinner, donde explicó que conocía de sobra la norma y que lo hizo como protesta contra Mobutu. Nadie le creyó.

En 2014 le entrevistó el periodista español José David López en la revista Panenka. Dijo que ya quiso quitarse de en medio en el partido ante Yugoslavia, "pero el árbitro se equivocó. Los blancos nos veían a todos iguales y expulsó a Mulamba por la patada que yo di". En el momento de la falta reaccionó así por un instinto de autodefensa ante la posibilidad del cuarto gol brasileño. "Lo hice a propósito. Por supuesto que conocía las normas del juego. Había jugado muchos años al fútbol, ¿cómo no iba a saberlas? No tenía razón ninguna para continuar jugando. Quería marcharme del partido, intentaba forzar mi expulsión. Los jugadores brasileños y la gente se rieron, me sentí muy enfadado con ellos en ese momento. No sabían la presión que estábamos sufriendo nosotros. Fue muy doloroso".

Vivía en extrema pobreza. Falleció al año siguiente, a los 66 años.

La extraña y duradera recuperación de Oblak ante el buen hacer de Musso: "No vuelve para devolverle los galones"

La extraña y duradera recuperación de Oblak ante el buen hacer de Musso: “No vuelve para devolverle los galones”

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"Jan es uno de los líderes del vestuario junto con Koke". Es una de las frases que deslizan desde el Atlético de Madrid para recordar quién es "uno de los mejores porteros del mundo". En 12 años defendiendo la portería rojiblanca ha conseguido seis veces el Zamora, el que más de toda la historia de España, una Liga, una Europa League y dos Supercopas, una de España y otra de Europa. Hasta ahí los datos. Pero luego aparece Musso, quien resuelve bien, con su sobriedad, duelos complicados y, aunque no haya dudas, hay una leve brisa externa respecto a la portería, no así a nivel interno. "Es una persona de mucho peso cuyas opiniones cuentan mucho", apuntan desde dentro sobre el esloveno.

Cuando se dio la convocatoria del partido ante el Sevilla, competición que corresponde a Oblak, y su nombre no estaba, volvieron las dudas. "Todavía no está para acompañarnos, esperemos que para el martes", comentó Simeone. Son seis los duelos que se ha perdido Oblak tras una lesión en el costado que sintió en el entrenamiento justo antes del partido frente al Getafe. "Depende del grado de dolor, pero un portero se resiente más de una dolencia en un costado o en un hombro que con un esguince de tobillo", apunta Roberto Jiménez, ex guardameta de Atlético de Madrid u Olympiakos, entre otros.

"La formación la daré a las 19.00 horas", adelantó el Cholo. Lo lógico sería que fuera titular hoy en el Metropolitano en estos cuartos de Champions ante un Barça que es, sin duda, su peor rival. Oblak sólo ha ganado cinco veces, ha empatado las mismas y ha perdido 17. Encima, su media de goles encajados se dobla con el conjunto azulgrana, de 0,8 por partido a 1,55. En el Camp Nou, además, nunca ha ganado, ya que se perdió la ida, y suma tres empates y ocho derrotas en 11 duelos. Venció en Montjuic, eso sí, en la Liga pasada.

La vuelta de uno de los capitanes al once ante un rival tan duro generaría dudas cuando se trata de un jugador de campo, pero para Jiménez no hay ninguna respecto a Oblak. "Cuando un futbolista dice que está apto lo está para cualquiera, tanto para una primera ronda de Copa como para unos cuartos de Champions. La responsabilidad es la misma", explica. El que fuera también guardameta rojiblanco tampoco cree que la inactividad de Oblak influya en el juego del Barcelona a la hora de probarle más y cree que "si desde el banco rival ven que está en la portería, estará para dar el máximo nivel".

La cumbre de Oblak ante el Barcelona fue también en los cuartos de la máxima competición europea en 2016. La única vez que el esloveno se enfrentó al equipo azulgrana, sus paradas sostuvieron en el Camp Nou a su equipo pese a que Torres fue expulsado por doble amarilla. Aunque perdieron por 2-1 en ese encuentro, los rojiblancos remontaron 2-0 en el Calderón para pasar a semifinales. Es de las pocas porterías a cero del guardameta ante los barcelonistas. Tres han sido en 27 duelos y sólo una en el Camp Nou. Fue un empate sin goles en 2021, en la Liga que terminaría ganando el Atlético en Valladolid.

Experiencia y liderazgo

Para Jiménez, ex compañero de puesto de Oblak, la "experiencia" le ayudará a volver más preparado de "apenas un mes de lesión". Él se conoce perfectamente y habrá hablado con Diego Simeone respecto a sus sensaciones en el terreno de juego. "Será una conversacion entre jugador y entrenador, y ambos decidiran si está apto. No lo basaran en devolverle los galones. Hay confianza y Oblak sabrá si está al 100%", dice.

Porque, a las buenas actuaciones de Musso con 11 porterías a cero en 18 partidos, se suman los rumores de la salida a Arabia de uno de los mejores porteros de la historia del club. "Le quedan dos años de contrato", responden desde la entidad sobre el jugador mejor pagado de la plantilla con 20 millones de euros. No obstante, la dirección deportiva no puede dejar de explorar recambios y Mamardashvili o Leo Román podrían ser candidatables a suplir esa gran ausencia.

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Fue el Pichichi del Depor y el '10' del Bayern durante años. Se cruzó contra el Madrid dos veces: una cara y otra cruz. Por el camino, el gol más rápido de la historia del torneo. Ahora analiza el duelo ante los blancos: "Vini y Mbappé son otro nivel, pero Zidane...", admite a EL MUNDO.