En defensa de las mujeres

En defensa de las mujeres

Justo un año después de la histórica elección de Kirsty Coventry como presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), éste, en la primera gran decisión ejecutiva desde la toma de posesión de la ex nadadora de Zimbabue, ha anunciado el veto en las competiciones femeninas a las mujeres trans, díganse transgénero o transexuales. Asimismo, las consideradas niñas desde su nacimiento que presenten más adelante variaciones genéticas no podrán competir junto a las mujeres biológicas.

La norma, sin efectos retroactivos, que entrará en vigor a partir de los Juegos de Los Angeles28, anula la anterior, que permitía desde 2021 a las distintas federaciones internacionales establecer sus propios dictados al respecto. Algunas, no obstante, como las de atletismo, natación, boxeo y esquí, ya se habían pronunciado en la línea establecida ahora por el COI.

Estaba tardando Lausana en tomar oficialmente partido por la protección de la categoría femenina. Una decisión basada en consideraciones médicas, estudios neutrales, datos imparciales y criterios técnicos sin contaminaciones ideológicas ni prejuiciales. Una medida avalada por la ciencia, exigida por la equidad, sostenida por el sentido común y respaldada por la objetividad frente al ímpetu de un feminismo desbocado que, por defender a unas pocas, castiga a la mayoría y dicta lo "políticamente correcto" (impuesto) en detrimento de lo fisiológicamente justo.

Al igual que entre los hombres, ya se encarga la Naturaleza por sí sola de establecer las diferencias físicas, anatómicas, orgánicas de las mujeres biológicas y colocar a cada una en su correspondiente lugar de la jerarquía deportiva. La Naturaleza es, a la vez, igualitaria y discriminadora con relación al completo reino animal. Especialmente, en la cima evolutiva, con la vida humana, que es la que le pone rostro, presta voz y otorga algún sentido. Nos reparte aleatoriamente en la cuna cartas de distinto valor, que tendremos que jugar lo mejor posible durante todo nuestro trayecto en el mundo. De algún modo están marcadas.

El COI ha abandonado por fin su equidistante ambigüedad, su medrosa tibieza, su acomplejada cautela y remite la autoridad de su decisión a una prueba cromosómica del gen SRY. Un test definitorio, definitivo al que someterse una única vez en la vida. No se necesita más. Nos viene de origen y se mantiene en destino. Practicado antaño, fue abandonado en 1999 entre la desaprobación de la comunidad científica y las críticas de las propias deportistas biológicas, víctimas de una discriminación impropia y que han visto también demasiados casos de hiperandrogenismo, el más célebre y polémico de los cuales llevó el nombre de Caster Semenya. Quienes lo sufren no tienen la culpa de sus efectos masculinizantes. Pero la inocencia original es incompatible con el ventajismo conferido.

Kirsty Coventry es mujer biológica, fue deportista de máximo nivel y preside el órgano supremo del deporte mundial. Conoce de primera mano el paño. Sabe lo que dice. Sabe lo que hace.

¿Quién es Kimi Antonelli, el líder más joven de la historia de la Fórmula 1? De colarse en el paddock siendo un niño a ser rechazado por Ferrari

¿Quién es Kimi Antonelli, el líder más joven de la historia de la Fórmula 1? De colarse en el paddock siendo un niño a ser rechazado por Ferrari

El niño quería ir a ver la Fórmula 1. El niño quería ir de verdad. Y no había manera de decirle que no.

Cuando tenía siete años, Kimi Antonelli se empecinó en ir a ver la Fórmula 1. Por entonces su padre, Marco Antonelli, dirigía un equipo de la Porsche Supercup y había semanas en las que ambas competiciones coincidían, así que el niño no paraba. «Llévame. Llévame. Llévame.» Tanto insistió que lo llevó a Hockenheim, lo metió en el interior de una pila de neumáticos, lo tapó con un paraguas y lo coló en el paddock. Por fin, ya era hora. Aquel fue el debut de Antonelli en la Fórmula 1 y hoy, 12 años después, con apenas 19, es el líder más joven de la historia del Mundial al encadenar dos victorias consecutivas.

Este domingo, en Japón, tuvo buena suerte al aprovecharse de un coche de seguridad para dominar a Oscar Piastri, Charles Leclerc y a su compañero, George Russell, que solo pudo ser cuarto. El Mercedes es muy superior y Russell se supone el favorito, pero si falla allí estará el adolescente Antonelli para aprovecharlo.

¿Por qué no está en Ferrari?

Es el destino lógico de un chaval formado en todos los aspectos para ser piloto de Fórmula 1, incluso para ser campeón de Fórmula 1. Nacido en Bolonia el 25 de agosto de 2006, se subió por primera vez a un kart con solo dos años, empezó a competir ya a los cinco y fue campeón de Europa antes de los 14. Su padre siempre ha explicado que quería que jugara al fútbol, pero lo cierto es que creció en circuitos como aquel Hockenheim primigenio. Marco Antonelli fue piloto y director de equipos de categorías como la Fórmula 4 o el Mundial de grandes turismos, y su hijo siempre estuvo a su vera, absorbiendo su pasión, creando la suya propia. Talento, además, le sobraba.

Según el progenitor, fue a los 10 años, al verle conducir en un Lamborghini en el circuito de Adria, cuando tuvo claro que el pequeño Kimi podría dedicarse al automovilismo. «Lo senté en mi regazo, pilotaba encima de mí e iba tan rápido como yo», recuerda Marco. Poco después, eso sí, llegaría una decepción.

EFE

¿Cómo puede ser que un joven italiano así nunca haya corrido en Ferrari? La explicación tiene guasa. Al empezar a sobresalir en los karts, Massimo Rivola, entonces responsable de la Ferrari Driver Academy, le convocó para una sesión de pruebas, pero poco después le retiró la invitación. «Dijeron que era demasiado pequeño, que ya habría tiempo», cuenta su padre. Mercedes estuvo atenta, incorporó al chico a su academia, y el resto es historia.

La defensa de Wolff

La progresión de Antonelli tuvo a partir de ese momento la frialdad de un plan bien ejecutado. En categorías de formación lo ganó prácticamente todo hasta que el año pasado saltó a la Fórmula 1. Con la marcha de Lewis Hamilton, Mercedes le entregó un volante por prescripción de Toto Wolff, defensor de Antonelli. En su primera temporada combinó errores con tres podios y recibió ciertas críticas. Pero este año es su año. «Era demasiado joven. Ponle en un equipo modesto. Necesita experiencia. Mira los errores que comete. Aquí estamos. Victoria», le decía Wolff por radio en Shanghái.

La Fórmula 1 ya tiene un nuevo prodigio, el chico tiene suerte y puede aspirar al título.

Antonelli luce la suerte de los campeones en Japón y Alonso acaba la carrera

Antonelli luce la suerte de los campeones en Japón y Alonso acaba la carrera

«¡No me lo puedo creer, no me lo puedo creer!», gritaba George Russell en el momento clave de la carrera en Japón. El líder de Mercedes acababa de pasar por boxes cuando Oliver Bearman se estrelló a toda velocidad contra un muro y obligó al coche de seguridad a salir a pista. Ahí se decidió la victoria. Kimi Antonelli, el compañero de Russell, todavía no había visitado el garaje y la aparición del safety car le condujo directo al éxito. El segundo triunfo de su vida. Su segundo triunfo consecutivo. A los 19 años, el prodigio italiano ya encabeza el Mundial de Fórmula 1 y, lo que es mejor para él, luce la suerte de los campeones.

Como ya ocurrió 15 días atrás en China, en el circuito de Suzuka todos los elementos se conjugaron para que Antonelli acabara en lo más alto del podio. Desde la pole, su salida fue nefasta —cayó hasta la sexta posición—, pero el talento y la fortuna le devolvieron a la cabeza. Fue mérito suyo el adelantamiento a Lewis Hamilton en la primera vuelta o el movimiento contra Lando Norris poco después. Fue el azar el que hizo aparecer el coche de seguridad en el momento exacto que le beneficiaba. En cuanto la carrera se reanudó, el italiano supo alejarse de sus perseguidores y cruzó la meta con más de 14 segundos de ventaja sobre el segundo, Oscar Piastri, y el tercero, Charles Leclerc.

¿Y Russell? El británico, absorbido por el grupo, desquiciado por su mala suerte y peleado con sus neumáticos, solo pudo terminar cuarto. Por primera vez esta temporada no hubo un doblete de Mercedes. La reaparición de los McLaren sazonó la competición y multiplicó el entretenimiento por detrás de Antonelli. En el grupo hubo de todo, aunque destacó la defensa de Leclerc contra Russell para conservar una posición en el podio.

ANDREW CABALLERO-REYNOLDSAFP

Viene un mes de parón en la Fórmula 1 por la cancelación de los Grandes Premios de Arabia Saudí y Baréin, y a la vuelta habrá más batalla entre los tres mejores equipos de la parrilla. Los Mercedes están por delante, sí, más con un piloto tan afortunado como Antonelli, pero los McLaren y los Ferrari han demostrado que pueden discutirles el liderato y, quién sabe, arrebatarles alguna victoria si aciertan con las evoluciones.

Alonso, en meta

El resto de escuderías está a un universo de distancia. El drama de Max Verstappen, que solo pudo acabar octavo, merece un capítulo aparte, igual que la actuación de los dos españoles. Llegaba Carlos Sainz de la alegría de haber puntuado en Shanghái y se topó de nuevo con la realidad de su Williams, que lo envió al decimoquinto puesto mientras su compañero Alex Albon encadenaba paradas en boxes sin cuento. Esta temporada parece condenado al grupo trasero del pelotón, rodando sin más, carente de objetivos.

Su único consuelo es que su coche es fiable, una máxima que no puede celebrar Fernando Alonso. A sus 45 años, el bicampeón del mundo aspira únicamente a ver la bandera a cuadros: esa es su condena. A la tercera fue la vencida, pero a qué precio. Para aguantar hasta el final, el asturiano no pudo arriesgar en la salida y se limitó a rodar en las últimas posiciones hasta el final. Con Albon y Valtteri Bottas por detrás, firmó la decimoctava plaza. Ni el parón parece que vaya a servirle para mejorar.

El enésimo escándalo de Tiger Woods que enreda su futuro

El enésimo escándalo de Tiger Woods que enreda su futuro

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Cuando el mundo del golf se relamía ante el regreso competitivo de Tiger Woods, más de 600 días después de su última aparición, otro macabro suceso le ha llevado a ver la vida al revés desde el asiento de su todoterreno, volcado a pocos metros de su casa en Júpiter ( Florida). El pasado viernes, un par de horas después de sú último accidente, el sheriff del Condado de Martin, comunicó que Tiger estaba ileso, pero detenido. El sábado fue puesto en libertad bajo fianza.

Para saber más

El primer descenso a los infiernos del jugador llegó en 2009, cuando rompió una boca de riego mientras huía de su ex esposa, Elin Nordegren. En 2017, en Palm Beach Gardens, trascendió su primer arresto y unas virales imágenes de un Woods semiconsciente, incapaz de hilar una conversación coherente. El ganador de 18 majors dijo que llevaba en el cuerpo un letal cóctel de medicamentos, tranquilizantes y marihuana. El tercer incidente automovilístico, muy serio, llegó en 2021 por exceso de velocidad y destrozó por completo su pierna. Desde entonces, la pelea de Woods por volver a ser golfista ha sido muy intensa. En total, Woods ha disputado en estos seis años 11 torneos, donde sólo llegó a pasar tres cortes y nunca se acercó a un top-10. Tampoco ha competido en los últimos dos años y medio, encadenando lesiones en un cuerpo remendado con más de 20 intervenciones quirúrgicas. Woods lleva mucho tiempo conviviendo con el dolor, los analgésicos y ansiolíticos. Por eso, ya debería saber que este menú no marida bien con un volante de conducción.

El 30 de diciembre, Woods cumplió 50 años y los tigristas esperaban expectantes su retorno, aunque fuera en el Championship Tour, circuito reservado para los veteranos. Hace unos días hizo sus primeros swings públicos en la liga TGL indoor con simuladores de golf. Una pachanga artificial e iluminada que vieron un millón de espectadores por televisión en Estados Unidos. Una cita que sólo tuvo repercusión por la presencia del californiano. Un test poco convincente, pero suficiente para alimentar esperanzas de ver a Tiger Woods en el Masters de Augusta ( 9 de abril). «Lo estoy intentando», dijo entonces. Sólo unas horas antes del accidente, la altivez presidencial de Donald Trump anunciaba que Woods estaría en Augusta, pero no para jugar, sino para hacer, más o menos, una labor de imagen y relaciones públicas .

El accidente y sus consecuencias no favorecen que Woods aparezca por Magnolia Lane la semana del Masters de Augusta, sobre todo sabiendo que los rectores del torneo huyen de cualquier foco sensacionalista. No les gusta que nada desvíe la atención de la chaqueta verde y su majestuoso campo de golf. Independientemente de que jugara o no, Woods tenía previsto asistir a la cena de campeones y al acto de inauguración de un campo público que él mismo ha diseñado. ¿Estará Woods en el Masters? Los periodistas más allegados a él insisten en darle normalidad al asunto y, pese a las reticencias de Augusta, apuestan que Woods se paseará por la casa club, aunque sin palos de golf. Al parecer, la decisión de acudir de este modo ya la habría tomado antes de producirse el accidente.

Muchos también se preguntan cómo puede afectar este nuevo incidente a sus responsabilidades fuera de los campos de golf. Consciente del ocaso de su carrera, Woods ya se había afanado en los últimos tiempos en acumular poder dentro del deporte. Brian Rolapp, nuevo comisionado del PGA Tour, le creó un cargo de ejecutivo como vicepresidente de PGA Tour Enterprises, con la misión de crear una nueva estructura para el golf americano. En eso ocupaba su tiempo hasta ahora Tiger, haciendo borradores de calendarios, marcando reuniones con jugadores, patrocinadores...

Mientras tanto, deshojaba la margarita sobre si ser o no el capitán americano en la Ryder Cup de Irlanda en 2027. No es una edición cualquiera, la del centenario, en casa de su gran amigo el multimillonario irlandés JP McManus, que invitaba a Woods a pescar todos los veranos. En la decisión de Woods también debería pesar ser un revulsivo que dé la vuelta al dominio europeo de los últimos años. La derrota de Nueva York en 2025 sigue aún escociendo en el cuartel general de la PGA de America. Todos quieren que Tiger dé un paso adelante y asuma la responsabilidad, pero últimamente se hizo de rogar, aduciendo que tenía que chequear la compatibilidad de sus nuevos quehaceres con el PGA Tour con ser capitán. Woods mandaba y el resto esperaba. Pero lo ocurrido el pasado viernes puede trastocar todo, dado que su popularidad ha sufrido un duro golpe. Tiger enreda su propio destino.

Hugo Duro: “Me encantaría ser como Iniesta, super majo, con su calidad, y no tener que usar el temperamento”

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Hugo Duro (Getafe, 1999) se define como «cabezón», indiferente a la crítica, bromista y, sobre todo, currante. Lleva cinco años en el Valencia y aún se pellizca por haber llegado a la élite. Más después de haber sumado en las tres últimas temporadas 33 goles, más que Oyarzabal, Ayoze y Ferran Torres. Ahora, quiere superar la barrera de los 13 para impulsar al Valencia a Europa.

¿Sorprendido por esos números?
Sí. Que se me ponga a la altura de jugadores que van con la selección española y que han dado tanto es muy gratificante.
Ya fue una vez con De la Fuente en la Sub-21 en 2020
Fue un poco raro por el COVID. Venía de acabar tarde con el Getafe en Europa League y fui directamente a la sub-21. Metí un gol y fue una experiencia muy bonita. Luego jugaba en el Castilla en Segunda B y había jugadores en Primera y Segunda, así que era normal que no volviera.
R. Fue un poco raro por el COVID. Venía de acabar tarde con el Getafe en Europa League y fui directamente a la sub-21. Metí un gol y fue una experiencia muy bonita. Luego jugaba en el Castilla en Segunda B y había jugadores en Primera y Segunda, así que era normal que no volviera.
¿Tiene en mente que quizá podría entrar en el debate del 9 para la selección?
Es un sueño, pero no depende de mí; está el seleccionador, que viene de ganar la Eurocopa y sabe bastante. Trabajaré por si algún día tengo la oportunidad.
Ya fue una vez con De la Fuente en la Sub-21
Fue un poco raro por el Covid. Venía de acabar tarde con el Getafe en Europa League y fui directamente a la Sub-21. Metí un gol y fue una experiencia muy bonita. Luego jugaba en el Castilla, en Segunda B, y había jugadores en Primera y Segunda, así que era normal que no volviera.
Llegó al Valencia hace casi cinco temporadas, no es capitán pero, ¿tiene galones en el vestuario?
Estar en un club como el Valencia, con la afición, en la ciudad, es una experiencia increíble. Algo me tienen en cuenta (se ríe), aunque soy una persona que siempre está haciendo bromas.
Pero han sido años sufridos...
Ha sido extraño. El primer año estuvimos a nada de ganar la Copa y de entrar en Europa, y luego han venido temporadas de mucho desgaste mental. Pero es culpa nuestra, porque la clasificación marca lo que haces en el campo. Creo que no deberíamos haber sufrido, porque tenemos buen equipo. No sé si nos ha faltado competir, o qué nos ha faltado, que no hemos podido estar arriba. Por eso tenemos que dar un paso adelante.
Después vino una mala temporada tuya, con lesiones y frustraciones. ¿Qué pasó?
Fue un año muy difícil. Era joven y quizá no tuve la mentalidad adecuada. Además, sufrí una lesión dura, porque no me dejaba andar, pero jugaba. A la larga, me alegro, porque me hizo afrontar situaciones que no había vivido y me ayudó a madurar.
¿Y quién hizo de ancla, necesitó psicólogo?
No, aunque quizá me habría venido bien. Pero ese año conocí a mi mujer y creo que, con mis padres, fue la que más me ayudó, porque tiene las ideas muy claras. Tampoco soy una persona fácil de ayudar, porque soy muy cabezón.
Suele ser muy sincero en sus análisis, ¿a veces se arrepiente?
Sí, porque en redes se busca el morbo y se sacan cosas de contexto. Hace unos días decían que tuve una bronca con Guido, y no es verdad. Me da pena que en una entrevista no puedas decir lo que piensas sin maldad, que tenga que ser siempre el mismo relato.
¿Hay autocensura?
A mí me pasa. Pero parece que a todo el país. Parece que si no opinas como otros, está mal.
Sabe que en el valencianismo genera tantas filias como fobias...
A cada uno le puede gustar un tipo de delantero. Que lleve cinco años aquí y que los entrenadores cuenten conmigo habla bien de mí.
¿Le gusta la imagen que da en el campo?
Sé que soy a veces polémico, intenso, un jugador caliente, pero es lo que me ha hecho llegar. Me encantaría ser como Iniesta, super majo, con su calidad, y no tener que usar el temperamento. Pero mis cualidades son esas. Dentro del campo soy uno y fuera soy otro.
¿Griezmann sigue siendo su jugador favorito de todos a los que se ha enfrentado?
También me gusta mucho Isco, con quien compartí vestuario en el Madrid. Pero me quedo con Griezmann. Sigue siendo un espectáculo y ha sido mi debilidad. Me da mucha pena que se vaya a la MLS y estuve a punto de subir algo a redes. Hubiera sido un sueño jugar con él.
¿El vestuario del Madrid ha devorado a muchos jóvenes?
A mí me trataron genial los meses que estuve por la lesión de Mariano y Benzema. Siempre estaré agradecido, especialmente a Sergio Ramos, que me acogió como a un hijo, y eso es tener mucho ganado.
¿Da envidia ver a Gonzalo, Thiago o Asencio en el primer equipo?
Ninguna. Han tenido que currar mucho. En mi caso, gracias a que el Madrid no me quiso estoy en el Valencia.
¿Quién entraría en esa galaxia?
¿Quién entraría en esa galaxia?R. Ahora Lamine Yamal, que es increíble por su madurez. Porque salir a un campo no es jugar con los colegas, está toda la presión de la gente, de la prensa... Raphinha y Julián Álvarez también me alucinan.
¿Qué se puede aprender de entrenar con Benzema?
Todo y nada. Aunque te fijes y quieras hacer algo, es muy difícil. Es un talento único.
¿Quién entraría en esa galaxia?
Ahora Lamine Yamal, que es increíble por su madurez. Porque salir a un campo no es jugar con los colegas, está toda la presión de la gente, de la prensa... Raphinha y Julián Álvarez también me alucinan.
Cuando vuelve a Getafe, hay gente que le insulta.
A la mayoría los conozco y me da pena. No quiero que me aplaudan, pero no sé cómo no les causo indiferencia. Me molesta solo por cómo les afecta a mis abuelos o a la familia que va a verme.
¿Hay ambición europea en el vestuario?
Sí, debemos tener ambición. Pero tenemos que ir paso a paso, sin cuentos de la lechera.
¿Eligen partidos?
No. El día de Oviedo salimos sin intensidad, sin eso que sí tuvimos en Sevilla. Yo quiero ganar a todos, aunque fuera de casa nos ha costado, como a muchos otros equipos.
¿Cómo se corrige la falta de intensidad?
Es responsabilidad de todos. Jugadores, banquillo y cuerpo técnico. El partido de Sevilla nos tiene que servir de ejemplo.
¿Es difícil ser bromista con un 'jefe' tan serio como Corberán?
Cuando viene un entrenador, mi preocupación es si va a compartir mi humor (se ríe). Cuando lo vi llegar, tan serio, tuve una preocupación gorda. Ya me conoce y sabe que puedo hacer bromas, pero también correr y ser un tío serio.
Me hablaba de una polémica con Guido, ¿cómo es?
Fuera del campo no habla mucho. Dentro es la sombra del entrenador, es el que organiza, manda, comunica... hace que todo el equipo vaya coordinado. Es un futbolista top. Que haya sido campeón del mundo, por suerte no es.
¿Qué significa para Hugo Duro, el Valencia?
Es el club de mi vida junto al Getafe. Siempre voy a ser valencianista, esté aquí o no. A la ciudad no había venido. Veraneábamos en Gandía y recuerdo pedirle a mi padre que me comprara petardos. Ahora seguro que me quedo a vivir aquí. Solo me falta hablar valenciano.
Marcos Llorente, de olvidado a fijo en la selección: "Ha puesto a todos a tomar el sol"

Marcos Llorente, de olvidado a fijo en la selección: “Ha puesto a todos a tomar el sol”

El pasado miércoles, durante una de las entrevistas que Marcos Llorente (Madrid, 31 años) concedió en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, le preguntaron que a qué se refería cuando hablaba de evitar lo artificial. "Pues la luz que me tienes puesta ahí enfrente", respondió el futbolista del Atlético de Madrid, uno de los tipos más comentados de la presente selección, y no por lo que hace dentro del campo, fuera de toda duda su rendimiento, sino por esa cruzada que ha emprendido contra todo lo que no es natural y que se sustancia, a ojos no iniciados, en las gafas de colores, la dieta paleolítica y, en fin, la vida extremadamente sana y reglada.

El jugador del Atlético de Madrid, sin embargo, se toma todo esto con distancia. Con mucha distancia. Dicen quienes le conocen bien que no es una pose. Que de verdad ha encontrado una postura ante la vida donde lo importante se reduce a un puñadito, escaso, de cosas. La familia, los amigos, el contacto con la naturaleza y... poco más. El resto es accesorio, y como tal, no importante. Lo dejó claro hace unos meses en la Cope. "La selección no es algo que me quite el sueño, sé que es un privilegio y una motivación estar aquí porque significa que estás haciendo las cosas bien, pero estoy igual de feliz si vengo o si no", dijo, en algo que muchos alrededor del equipo entendieron como un cierto menosprecio.

No parece que sea así. De hecho, esa frase la dijo Llorente en su retorno a la selección, con la que acumula 24 presencias desde su debut, en noviembre de 2020, todavía en pandemia, en el Amsterdam Arena. El último partido que había jugado habían sido los octavos de final del Mundial de Qatar contra Marruecos, con el resultado que no hace falta recordar. De la Fuente se olvidó de él durante más de dos años (estuvo únicamente en la pre-lista de la Eurocopa, jugó contra Andorra, pero se cayó), aunque en la búsqueda incesante de un sustituto de garantías para Carvajal, reapareció en octubre del año pasado. Y en un lugar que parecía destinado a Pedro Porro, casi más por descarte que por convicción, emerge ahora la figura de Llorente.

Elogios del seleccionador

"Marcos es un futbolista muy completo. Interpreta, entiende y desarrolla el fútbol muy bien, tanto de lateral, como de carrilero, como de mediocentro, con unas condiciones físicas y técnicas muy buenas", le elogió el seleccionador el viernes por la noche en La Cerámica. Tan contento está con él que entró en detalles. "Tal y como jugamos nosotros, aporta estabilidad y seguridad defensiva, hace muy bien las coberturas a los centrales cuando nos atacan por la otra banda, interpreta muy bien los momentos de presión y, además de todo eso, suma mucho en el grupo. ¡Fíjate, ha puesto a todos a tomar el sol, está todo el mundo ya tomando el sol como él!", explicó De la Fuente.

Porque sí, durante estos días en Las Rozas, varios compañeros le han acompañado en su rutina de tomar el sol, descalzos y sin camiseta, sólo con un pantalón corto puesto, en los campos de entrenamiento. Más o menos, aquello del Earthing que puso tan de moda Luis Enrique en su momento, y que es caminar sobre la hierba para estar en contacto con la naturaleza. Ya sea el césped o el sol.

Esos elogios del seleccionador responden a que le ha quitado un peso de encima. Aunque va a esperar hasta el final, porque en un mundo ideal sería su titular, la situación de Carvajal invita a no ser demasiado optimistas, y necesita un lateral derecho de primer nivel. Ese lugar del campo le ha traído por la calle de la amargura desde la lesión del madridista, y ahora, a dos meses del Mundial, parece haberse solucionado. Si el torneo comenzara mañana, el titular sería Llorente, cuyo despliegue físico, hacia delante y hacia atrás, se valora mucho en el staff de De la Fuente.

Es la culminación a una temporada completísima para el madrileño. Acumula 3.080 minutos este curso en el Atlético, uno de los más utilizados, con cuatro goles y cinco asistencias, combinando el lateral con el puesto de interior en el centro del campo. De hecho, en el club rojiblanco ya manejan los tiempos para ofrecerle la renovación, pues termina contrato en 2027. Lo hará con 32 años, pero ese extremo cuidado de su físico aleja las dudas al mirar el DNI. "Llegará un día, más pronto que tarde, en el que el fútbol dejará de compensarme", dijo hace poco él en sus redes sociales, explicando que el deporte profesional con es sano ni saludable. Será, en todo caso, tras el Mundial.

Jorge Martín, nuevo líder del Mundial de MotoGP, tras vencer el sprint en EEUU

Jorge Martín, nuevo líder del Mundial de MotoGP, tras vencer el sprint en EEUU

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Jorge Martín acabó la sprint race del Gran Premio de Estados Unidos no solo encaramado al primer escalón del podio, sino también erigido como nuevo líder del mundial, con solo un punto de ventaja de un Marco Bezzecchi que se fue al suelo en la penúltima vuelta y tras firmar un giro final de altísimo voltaje. Su mayor velocidad en el auténtico momento de la verdad le permitió adelantar a un Pecco Bagnaia que había liderado prácticamente la totalidad de la prueba y que tuvo que conformarse con el segundo puesto.

Pedro Acosta, mientras, fue tercero, pendiente de ser investigado por un problema con la presión de sus neumáticos, mientras que Marc Márquez, quien parecía llegar a esta cita con opciones de mostrar de nuevo su mejor versión, acabó decimoséptimo tras caerse en la primera vuelta y llevarse por delante también a un Fabio di Giannantonio que, de nuevo, había logrado hacerse con la pole y que, después de rodar durante algunas vueltas más, prefirió marcharse finalmente a los boxes.

"Sabía que iba a ser duro, pero KTM está trabajando bien y tenemos que estar contentos", señaló un Pedro Acosta más parco en palabras que de costumbre al término de la carrera. "Traté de ser suave tras la primera vuelta, de guardar un poco el neumático trasero, pero empezó a desgastarse mucho. En cualquier caso, estoy contento, nos merecíamos este resultado y trabajaremos para que las cosas salgan mejor este domingo", explicó por su parte un Pecco Bagnaia que, durante muchos minutos, retomó las sensaciones que le permitieron alzarse como doble campeón del mundo.

"Estoy muy contento, es la primera vez que ganó aquí en MotoGP y todo esto es algo fantástico. Quizás me la jugué apostando por el neumático medio, pero sabía que era la buena elección. Tuve que esperar hasta la última vuelta, nunca había ganado una carrera de esta manera, pero significa muchísimo para mí", zanjó por su parte un Jorge Martín eufórico. Tanto, que firmó una intrascendente y aparatosa caída después de celebrar su triunfo haciendo un caballito.

En cuanto al resto de pilotos españoles, Álex Márquez acabó quinto, Raúl Fernández, octavo, pendientes ambos de lo que pudiera decir dirección de carrera finalmente acerca de Acosta, y Fermín Aldeguer fue décimo, mientras que Joan Mir y Álex Rins, pese a firmar sendas caídas, fueron decimoquinto y decimosexto respectivamente, por delante de un Marc Márquez que fue decimoséptimo con vuelta perdida.

Tiger Woods sale de prisión tras su arresto por conducir drogado: "Es un gran hombre, pero tiene problemas"

Tiger Woods sale de prisión tras su arresto por conducir drogado: “Es un gran hombre, pero tiene problemas”

La foto policial del arresto de Tiger Woods es demoledora. La imagen tomada a medianoche por los paparazzis, en el asiento del conductor de un Cadillac huyendo por la puerta de atrás de la prisión, con la mirada perdida, es todavía peor. No es la primera, no es la más grave, pero el mundo del golf avisa estos día de que si su familia y amigos no hacen algo, si no recibe ayuda pronto, tampoco será la última.

El golfista, de 50 años, salió anoche de la celda en la que pasó toda la tarde del viernes tras haber sido detenido por conducir "bajo los efectos de sustancias", tras causar un accidente de circulación, afortunadamente sin heridos. Ocurrió en Jupiter Island, en Florida, muy cerca de su residencia y de donde ya tuvo un incidente parecido hace años. Woods circulaba por encima de la velocidad permitida, en una zona residencial, y chocó con una pick-up que intentaba girar hacia un camino. Su coche, un Land Rover de grandes dimensiones, volcó sobre el lado izquierdo, pero el deportista logró salir sin heridas trepando hasta el otro lado.

La policía interrogó a los dos conductores e hizo una prueba de alcoholemia a Woods, que dio negativo. Pero al constatar que no estaba en plenas facultades, y admitir él sus problemas de dolor y los medicamentos que está recibiendo, lo arrestó. Ya en comisaría, Woods no quiso someterse a una prueba de orina. "Me siento muy mal por él. Tiene... tiene algunas dificultades", lamentó el presidente estadounidense, Donald Trump, también desde Florida. "Hubo un accidente, y eso es todo lo que sé. Es un amigo muy cercano mío. Una persona increíble, un hombre increíble... pero con algunas dificultades", añadió Trump.

No es ningún secreto, Woods tiene un problema de drogas, con medicamentos recetados para el dolor, tras siete operaciones de espalda y varias más en la pierna, una lesión grave del tendón de Aquiles y un brutal accidente en 2021. Ya antes había mostrado sus problemas, pues el de ayer fue el cuarto accidente o incidente al volante en el que se ve implicado. En el pasado, al menos una vez ha estado ingresado en una clínica para tratar su adicción a los calmantes, según The New York post.

Un amigo del golfista, citado por el diario neoyorkino, dice que los medicamentos no son el problema o no el único, y que Woods conduce "como un murciélago saliendo del infierno", a demasiada velocidad, de forma muy imprudente. Que siempre lo ha hecho, pero ahora va a peor.

Fuentes del circuito citadas por Golf.com dicen que sus problemas son un secreto a voces. Que Woods siempre ha tenido problemas para dormir bien, y de ahí también algunos medicamentos recetados. Que es una persona que madruga mucho, pero que a partir del mediodía... tiene dificultades. "Ha sido un secreto a voces en el estrecho círculo que rodea a Tiger Woods desde hace años: si se desea mantener una conversación seria con él —ya sea sobre su labor benéfica y arquitectónica, sobre el futuro del PGA Tour o sobre sus 15 victorias en torneos de Grand Slam—, hay que hacerlo por la mañana. Es bien sabido que Woods duerme mal y se levanta temprano. La impresión general que se obtiene, según personas con conocimiento de causa, es que —si uno forma parte de ese círculo— es posible abordarlo a primera hora del día. A medida que avanza la jornada, Woods se vuelve menos accesible y menos predecible. No se trata de una especulación ociosa ni malintencionada; son, más bien, observaciones nacidas del afecto, de la preocupación".

La prensa estadounidense ha amanecido este sábado con un mensaje unánime: "necesita ayuda". Decenas de periodistas deportivos, columnistas y presentadores, afectados por la (re)caída de uno de los grandes ídolos del siglo XX, se han pronunciado en la misma línea. "Su vida fuera del campo sigue cayendo en picado. El accidente del viernes por la tarde es tan solo otra línea roja brillante en un mensaje claro e inequívoco para Woods: busca ayuda. Y hazlo pronto", afirmaba Jay Busbee, de Yahoo! Sports.

"Tiger Woods necesita ayuda. No un abogado costoso capaz de hacer desaparecer los cargo por conducir bajo los efectos del alcohol. No un experto en relaciones públicas que invente excusas para él. No aduladores que le digan lo maravilloso que es y minimicen la imprudencia de sus actos. Tan pronto como sea puesto en libertad de la cárcel del condado de Martin, en Florida, Woods debe dirigirse directamente a un centro de rehabilitación y permanecer allí el tiempo que sea necesario para superar su adicción", escribe Nancy Armour, columnista deportiva del USA TODAY. "Es tan triste, es inquietante y es, francamente, indignante. ¿Por qué no está recibiendo ayuda?", clamó Christine Brennan, analista deportiva de la CNN.

Los mensajes llegan también de otras leyendas. "Mi madre murió atropellada por un conductor ebrio. Espero que espabile señor. Woods", tuiteó Wade Boggs, miembro del Salón de la Fama de la liga de béisbol.

Un sueño roto

Woods, que ha cumplido 50 años, volvió a la competición esta semana precisamente, después de estar ausente del tour desde 2024. Probándose para el complicado sueño de participar en el próximo Masters de Augusta, algo de por sí duro sin estar al 100% físicamente. Pero ya demostró, tras el brutal choque de 2021 que casi le cuesta la pierna, que aún medio cojo podía superar el corte en Augusta una y otra vez. Además, se ha inscrito para disputar su primer Senior Open, en julio, en Scioto, el campo en Ohio donde aprendió a jugar Jack Nicklaus, el jugador con 18 majors, un récord ya del todo imposible de alcanzar.

El incidente crea también un problema para la PGA. A efectos prácticos, Woods es más un ejecutivo que un golfista. Es vicepresidente de PGA Tour Enterprises, con un puesto casi permanente en la junta directiva creado y reservado exclusivamente para él. Por si fuera poco, preside el Comité de Competición Futura, el grupo encargado de diseñar un nuevo modelo para el golf profesional. Y todos quieren que sea el capital del equipo estadounidense en la Rydr Cup de 2027. Mucha presión.

Con el "entrenador" Oyarzabal no hay debate; con Rodri "ya al nivel de Balón de Oro", tampoco

Con el “entrenador” Oyarzabal no hay debate; con Rodri “ya al nivel de Balón de Oro”, tampoco

La Cerámica y Serbia fueron testigos de cómo se zanjaban dos debates que venían planeando sobre la selección española ahora que se encamina al Mundial. No existían en la cabeza de Luis de la Fuente y en su proyección de lo que será España cuando debute en Atlanta ante Cabo Verde, pero cualquier duda se esfumó en el amistoso ante Serbia. Rodrigo y Mikel Oyarzabal son dos anclas en este equipo.

"Mikel le conocí en el 2015, cuando jugaba en la selección de Guipuzcoa como mediapunta y delantero centro. Con nosotros lo ha hecho, además, en la banda derecha y la izquierda. Y lo hace todo bien. Tiene una condición innata para jugar entrelíneas, tirar los desmarques... y lee el fútbol muy bien. Puede ser un gran entrenador en el futuro", aventuró el seleccionador, que lo ve como un "capitán con todas las letras, serio, maduro, que aporta tablas y entereza", añadió.

Todo eso y goles. El delantero no osa ponerse el 9 a la espalda pero, ojeando sus números, nadie puede dudar de que lo es. Si no marca, asiste, pero es que es el jugador que más ha visto puerta. Suma 24 goles con España, 18 desde que De la Fuente se sienta en el banquillo y nueve en el camino a la Copa del Mundo. Máximo goleador de España y que completa sus números con asistencias, tres, lo que le convierte en el internacional español que más ha marcado o regalado goles en diez partidos. Mirando la estadística de los últimos cinco, en todos ha marcado y, si lo hace en Cornellá ante Egipto, habrá igualado a David Villa, que lo hizo en seis. Quizá incluso pueda superarlo porque Oyarzabal, que celebra de manera serena y apenas con una sonrisa, como un obrero que cumple con su tarea, tiene un hueco en la lista final y, sin duda, en el once de España. Luis de la Fuente lo vio y el capitán de la Real le ha dado la razón.

En esa lista tampoco faltará Rodrigo Hernández. "Ya está al nivel que le hizo ser el mejor del mundo. Es la brújula, marca el ritmo del partido hace coberturas, equilibra a todo el equipo, y tiene ascendencia con el grupo", resumió De la Fuente. En el estadio en el que nació al fútbol profesional, volvió a la titularidad, algo que no ocurría desde la final de la Eurocopa ante Inglaterra y demostró todo eso que desgranaba el seleccionador.

El calvario de la lesión de rodilla le impidió jugar la Nations League y buena parte de la clasificación hacia el campeonato del Mundo. Zubimiendi emergió para que nadie le echara de menos. De la Fuente, sí. Tanto que empezó a darle minutos en septiembre sin poder cargar sobre sus hombros el peso del equipo hasta este amistoso. Y lo acompañó del brazalete de capitán. Galones con el balón, ejerciendo de ancla que facilitaba la vida a Laporte y Cubarsí, incluso despejando el primer centro con peligro de los serbios. Su tarea también incluía cubrir el brío con que Llorente cabalgaba por la banda -porque Banea tapaba a Cucurella pero Lamine, no- e, incluso, pisar la frontal del área en la primera parte. Bien escalonado con Pedri y permitiendo que tuviera libertad, demostró que, si nada se tuerce, ha recuperado su rol en la selección.

A casa también regresó Álex Baena, que hace pocos meses vestía la camiseta del Villarreal y la grada aún lo recuerda como jugador propio. Suyo fue la primera ocasión de España, con un recorte y un disparo que buscó la escuadra de Milinkovic-Savic. Magistral también fue su movimiento, engañando a toda la defensa serbia con el cuerpo cuando Fermín asistió a Oyarzabal para el primer gol. Salió del campo ovacionado, junto a Rodri para dejar hueco a otro ex groguet cuyo nombre coreó La Cerámica: Jeremy Pino.

Debut y gol

De las caras nuevas que ha reclutado el seleccionador en esta última ventana, Joan Garcia vio el partido desde la grada, alimentando la duda de que tendrá su momento en Cornellá, estadio en el que explotó. En el banquillo estuvieron Barrenetxea, Mosquera, que debutó en el 80, y Víctor Muñoz, que fue el primero en debutar y con premio. En el minuto 63, De la Fuente lo mandó al césped para sustituir a Lamine, que buscó su oportunidad en la primera parte sin encontrarla.

Al diablillo de Osasuna le costó menos de diez minutos endulzar su debut con un gol. Un pase filtrado de Olmo a Ferran que, de taconazo, le regaló el premio al chaval, aplaudido por el seleccionador. Desde 1929 no marcaba un jugador de Osasuna con España. Ni sus abuelos habrían nacido. Este debut le hace olvidar todo el odio que recibió en redes sociales cuando, con el Real Madrid, falló un gol cantado en un Clásico. "Todo es parte del proceso de sentirse futbolista, nadie llega arriba enseñado. Es cuestión de trabajo y constancia, y Osasuna me ha ayudado a acostumbrarme a esto de la elite", reconoció con prudencia y madurez. La misma que mostró Mosquera, que lleva una temporada de ensueño: su salto a la Premier le ha llevado a ser importante en el Arsenal y le pone a un paso del Mundial. "No fue fácil salir de casa, pero la verdad es que estoy muy contento y agradecido por todo lo que me está pasando".

La España de los trileros despacha a Serbia y sonríe camino del Mundial

La España de los trileros despacha a Serbia y sonríe camino del Mundial

A Luis de la Fuente se le puede decir misa. Que si los jugadores están en mitad de lo mollar de la temporada, que si es conveniente probar cosas nuevas, que si tal, que si cual o que si Pascual. Luis de la Fuente escucha, asiente y luego hace lo que le da la gana, que es, siempre, poner a los buenos a jugar, a los que él considera buenos, a los titulares, en el primer partido de las concentraciones. Y veremos lo que ocurre en Cornellá contra Egipto el martes, pero es posible que haga pocos cambios respecto a los que puso ayer, un equipo, el que salió de inicio, que podría ser el mismo (habrá que ver la evolución de los lesionados) que inicie el Mundial el próximo día 15 de junio en Atlanta contra Cabo Verde. España está camino de su objetivo y sonríe [Narración y estadísticas].

Antes, por la mañana, había descartado el seleccionador a Joan García, el portero del Barça, que está aquí en parte por merecimientos, pero en parte también para calmar un debate que no existe en la cabeza del cuerpo técnico. Unai Simón es el portero titular de España, del mismo modo que el resto de los que iniciaron contra Serbia. Quitando a Fermín (en el lugar de Fabián o Merino) y Baena (en el lugar de Nico), el resto son los buenos, los titulares. Así que eso de las pruebas para el martes. O no.

Fue un monólogo de España, para qué cambiar una inercia que mantiene a este equipo invicto en partido oficial desde hace tres años y dos si contamos los amistosos. Baena ya avisó nada más comenzar, pero apenas tardó el equipo un cuarto de hora en ponerse por delante. El primer gol, de hecho, fue similar al segundo. Fueron, ambos, un resumen del juego de la selección, basado en la hipnosis. Consiste el plan en descolocar al rival sin que se entere. Para ello, todo el mundo comienza a revolotear por ahí, y siempre, o casi siempre, hay un momento en que alguien, algún jugador español, se queda solo.

Ese alguien, en los dos primeros goles de ayer, fue Oyarzabal. En el primero después de una jugada estupenda entre Lamine, Fermín, Baena, que dejó pasar el balón entre sus piernas, y el delantero de la Real. El segundo le halló más solito que la una en la frontal del área. Se quedó quieto, miró al portero y la puso en la escuadra así, sin carrerilla, sin avisar.

MODUS OPERANDI

El modus operandi del equipo de Luis de la Fuente es muy difícil de sostener para el rival, que en algún momento de la hora y media que duran los partidos se despista, se descose, se equivoca en un seguimiento, en un cambio, en un desmarque. Y, encima, los equipos inferiores, como lo fue ayer Serbia, corren tanto que luego les cuesta devolver golpes. Unai Simón estuvo, pero podría no haber estado y nadie le hubiera echado de menos. Podría haber sido algún gol más, pero en fin, un 2-0 daba al descanso una placidez bien ganada.

Luego, ya sí, empezó el carrusel. Pedri y Fermín fuera y Fornals y Olmo dentro. Y luego fueron pasando el resto. Víctor Muñoz, que debutaba, Ferran Torres, que anda algo apagado, etc... Entre los dos fabricaron el tercero, dos balas a la carrera contra una Serbia ya cansada de perseguir trileros. Olmo puso a correr a su compañero en el Barça, que hizo lo mismo que Guti en Riazor con Benzemá, dejó un taconazo maravilloso que el chaval de Osasuna completó con un remate de mucho nivel, con el exterior al palo largo. Un registro más, el de salir a toda pastilla, que gasta esta selección tan completa.

Más allá del gol, la noche devino en una cosa bastante aburrida, con la particularidad de que el público, silencioso, permitía oír los gritos de los jugadores como si fuese un entrenamiento. No pasó gran cosa, y dio la sesión para fijarse en los detalles. Por ejemplo en Rodri, recuperado para el mediocentro, donde habrá debate, cómo no, con Zubimendi, a la espera de ver si los dos son una opción para el seleccionador. Por ejemplo también, hubo tiempo para reparar en Laporte, el dueño de esa defensa que espera compañero definitivo para él, siendo los dos laterales ya claros salvo recuperación milagrosa de Carvajal en el Real Madrid.

Entre esas disquisiciones se fue la noche, la penúltima antes de la lista del Mundial, que ya está en la mente de todos y que vendrá marcado, su éxito o no, por este juego de hipnosis, de trileros, que gasta la selección española.