La F1 seguirá en Barcelona hasta 2032, pero lo hará sólo los años pares

La F1 seguirá en Barcelona hasta 2032, pero lo hará sólo los años pares

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El Circuit de Barcelona-Cataluña se mantendrá en el calendario de la Fórmula Uno hasta 2032 y albergará un gran premio en los años 2028, 2030 y 2032, alternándose con el circuito belga de Spa-Francorchamps, según han anunciado este lunes oficialmente las partes implicadas.

El Circuit y la FOM (Formula One Management), los organizadores del Mundial de Fórmula Uno, han alcanzado este acuerdo después de meses de negociaciones y renovarán un vínculo que vencía este curso 2026.

De este modo, el Gran Premio de F1 de Barcelona-Catalunya, nueva denominación que se estrenará en el 2026 (el 12-14 de junio), dejará de ser ininterrumpido a partir de 2027, como lo había sido durante 36 ediciones desde la inauguración del trazado en 1991.

Este año, España organizará dos carreras de Fórmula Uno, en Montmeló (Barcelona) y en Madrid, que en 2024 acordó acoger un gran premio de manera ininterrumpida entre 2026 y 2035, y heredará la denominación del Gran Premio de España de F1 que hasta 2025 ostentó el circuito catalán.

El presidente y consejero delegado de la Fórmula Uno, Stefano Domenicali, ha destacado que "Barcelona es una ciudad increíble" y ha asegurado sentirse "encantado" de extender la alianza con un circuito en el que los aficionados "siempre reciben con mucha pasión" a los pilotos.

"El equipo ha invertido mucho en el circuito y ha organizado festivales fantásticos para los fans en los últimos años, y esperamos ver como siguen desarrollando la su conjunto", ha añadido Domenicali, que ha agradecido la colaboración de las autoridades catalanas en declaraciones difundidas por la organización.

Por su parte, el secretario general de Empresa y Trabajo, y consejero delegado de Circuits de Catalunya, Pol Gibert, ha celebrado "la confianza depositada en el Circuito de Barcelona-Catalunya y en el país a lo largo de todos estos años". "Esta renovación es fruto de una relación sólida y del trabajo conjunto, y representa un paso muy importante para seguir consolidando a Cataluña como una plaza de referencia dentro del calendario internacional", ha agregado.

Gibert ha remarcado que la Fórmula Uno supone "una inyección económica de más de 300 millones de euros por edición", aunque ha subrayado que "es sobre todo un evento estratégico para proyectar a Cataluña en el mundo como un país capaz de organizar competiciones deportivas del máximo nivel".

Loïc Meillard aprovecha la desgracia de McGrath y se lleva el oro en el eslalon

Loïc Meillard aprovecha la desgracia de McGrath y se lleva el oro en el eslalon

Ésta es una historia de triunfo, esperanza, derrota y dolor en una sola pieza. Vayamos con el planteamiento, el nudo y el desenlace. Nevaba copiosamente en Bormio, empañando y encogiendo el paisaje, envolviéndolo en una claridad lechosa y plana, cuando el noruego Atle Lie McGrath tomó el primero la salida en la primera manga del eslalon olímpico.

Obviamente, y aprovechando al máximo la calidad virginal de la nieve, estableció el primer mejor tiempo. Noventa y cinco esquiadores después, demasiados para una competición como los Juegos Olímpicos, que debe evitar el relleno, seguía siendo el mejor por delante del suizo Loïc Meillard, a 59 centésimas, y el austriaco Fabio Gstrein, a 96.

Cuando, en calidad de líder, salió en último lugar en una segunda manga sin ventisca e incluso con rodales azules en el cielo... hizo el temido "caballito" a los pocos segundos. El drama, como el de Lindsey Vonn en el descenso, más bien tragedia en el caso de la estadounidense, no se hizo esperar. McGrath enredó las tablas con el palo de la puerta y se le hundió todo de golpe. Iracundo hasta perder el control de sí mismo, arrojó los bastones, convertidos en herramientas enemigas a las que repudiar y castigar, todo lo lejos que pudo. Se quitó los esquíes, cuyo ominoso contacto no podía soportar, y, solo y "desnudo", atravesó la pista en dirección al bosque.

Y allí, junto a las protecciones que lo delimitaban, se arrojó boca arriba sobre la nieve, probablemente odiándose y sintiendo lástima de sí mismo, rumiando quién sabe qué pensamientos atropellados. En sumo contraste, allá abajo, Loïc Meillard celebraba el oro. Fabio Gstrein, a 35 centésimas, la plata. Y Henrik Kristoffersen, el otro gran noruego, a 1.13, el bronce. Quim Salarich, 22º en la primera manga, terminó en la decimonovena posición. Objetivo cumplido. Felicidades. En su tercera presencia olímpica le ha ido mejor que en las otras dos. En Pyeongchang 2018 no terminó la segunda manga. En Pekín 2022, la primera.

Las condiciones ambientales, a las que Salarich sobrevivió, condujeron a una enorme "mortandad" entre los participantes en el primer sector. No lo acabaron 52. Entre ellos Lucas Pinheiro-Braathen, el ganador del gigante, una de las estrellas carismáticas de los Juegos y con una victoria esta temporada en eslalon, en Levi. También se quedó en el camino el francés Paco Rassat, la revelación de la especialidad, con una victoria en Gurgl y otra en Adelboden. Y no respondió a las expectativas el francés Clément Noël, campeón en Pekín'22, que, además, no concluiría la segunda manga.

La prueba se presentaba bastante abierta. A diferencia del eslalon femenino, que no ha conocido en sus siete citas de la temporada más triunfadora que Mikaela Shiffrin, los nueve masculinos han saludado a siete vencedores distintos, incluyendo al propio McGrath, ganador en Alta Badia y en Wengen. La colérica desesperación del noruego estaba, a sus ojos, justificada. Nadie reunía tantas buenas cartas como él. Se había impuesto, como queda dicho, en dos eslalons este curso, lidera la clasificación de la especialidad en la Copa del Mundo y había realizado el mejor tiempo en el primer tramo. Disponía de muchos argumentos a su favor. Todos se fueron por la borda.

El miércoles termina el esquí alpino con la disputa del eslalon femenino. Mikaela Shiffrin, que no obtuvo recompensa alguna en la combinada por equipos ni en el gigante, se enfrenta a la última oportunidad, y la mejor, a tenor de los antecedentes descritos, de salir de estos Juegos con un oro. Seguramente, después de lo visto en la prueba masculina, estará reflexionando más de lo habitual acerca de la delgada frontera que separa la ilusión de la decepción, lo probable de lo imposible y, en definitiva, el éxito del fracaso.

Mourinho y su ‘regreso’ a Madrid: “No quiero alimentar historias. Se le puede decir ‘no’ a Florentino”

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Jose Mourinho ni puede ni parece querer desprenderse del nexo que une al Real Madrid. Mantiene relación de amistad con Florentino Pérez y su familia, se siente respetado por todos los aficionados y le desea a Álvaro Arbeloa que sea capaz de ganar la Liga. Ni siquiera oculta que para Benfica será una tarea titánica tratar de evitar que el "candidato número uno para ganar la Champions" se quede en el camino. Eso sí, mientras advierte de que no quiere alimentar "historias" sobre su posible vuelta al banquillo del Bernabéu, dejar claro que tiene una cláusula para salir de Lisboa en junio. Y también que "se le puede decir que 'no' a Florentino", con quien no esconde su "amistad" y que le felicitó por llegar al Benfica, "un club grande". Una forma de dejar la puerta entornada.

"Debo de ser de los pocos entrenadores que han salido del Real Madrid sin ser despedido. Por mi voluntad, con el alma limpia. El presidente y José Ángel me dijeron que ahora venía lo bueno, lo fácil, lo difícil está hecho. Fueron tres años intensos, casi violentos y nos separamos en el momento justo", argumentó un Mourinho, satisfecho con su etapa como madridista. "Yo he dado todo al Real Madrid, todo lo que tenía. He hecho cosas buenas, cosas malas, pero cuando un profesional sale de un club con esa sensación, existe una conexión. Siento respeto y, en general, creo que me quieren. Pero con eso no quiero alimentar historias que no existen", añadió.

"Lo único que existe es que tengo un año más en Benfica. Firmado en una situación especial, que es estamos en año electoral y el presidente Rui Costa y yo hemos acordado proteger por si hay una nueva presidencia y hay una cláusula para salir", desveló.

Acto seguido, elogió a Arbeloa: "Me gustaría mucho eliminar al Real Madrid, pero me gustaría mucho que Álvaro ganara la Liga y se quedara muchos años. Es un entrenador con capacidad y con mucho madridismo dentro, con personalidad para entender al Real Madrid, que no es fácil".

Sobre el primero de los duelos, el portugués no espera un equipo igual al que venció hace unas semanas. "Ganar al Real Madrid es muy difícil, hacerlo dos, más difícil y en una eliminatoria aún más. La mentalidad del Real Madrid no es ganar al Benfica, es ganar la Champions. Nosotros sabemos por qué ganamos, pero el partido no va a ser una copia. El Real Madrid ha crecido. El entrenador ha tenido la capacidad de adaptar su equipo y salir de una derrota contra Benfica y sumar tres victorias consecutivas. Ante Valencia y Real Sociedad vi una mentalidad y una estructura táctica diferente", analizó, defendiendo, aún así, que "no hace falta un milagro para ganar"."Solo quiero que mi equipo no juegue como quiere el Real Madrid".

El Atleti y Simeone: ¿Compensa el caos como forma de vida?

El Atleti y Simeone: ¿Compensa el caos como forma de vida?

En los últimos 20 días el Atleti ha jugado seis partidos. Goleó a Betis (0-5) y Barça (4-0) en dos de los mejores partidos de la era Simeone y, alrededor de esas exhibiciones, perdió en casa contra el mismo Betis y el Bodo Glimt noruego, cuya plantilla suma la mitad de valor de mercado que Julián Álvarez; fue incapaz de marcar al equipo más goleado de la Liga, el Levante, y decidió salir con suplentes (descanse en paz el glorioso partido a partido) para ser barrido por el Rayo.

Blanco reluciente o negro funerario, ni un mísero gris y todo, insisto, en los mismos 20 días en que usted no ha logrado sacar un rato para llevar el coche a la revisión, ir a cortarse el pelo o acabar esa serie. Si eres una persona ordenada, lógica y estable, hay opciones mejores. Si adoras el vodevil, este es tu sitio. Eso sí, si te gusta hablar de fútbol, aléjate rápido porque si juntas un equipo que es el mejor Liverpool de Klopp los miércoles y el Brasil de ‘Días de fútbol’ los domingos con una afición partida, el resultado es la esquizofrenia.

Tras los grandes días (tres en todo el curso, pero qué tres: los dos comentados y el 5-2 al Madrid), los cholistas salen en tromba a señalar a los antis y a los supuestos antis (cualquiera que ose criticar públicamente una decisión del técnico) con sus clásicos tabernarios de mamar y callar bocas, como si el hastío razonable ante cuatro años de vulgar día a día quedara invalidado por una noche de sexo salvaje.

Y tras cada ejercicio de impotencia frente a un rival menor, se invierten los roles y los que quieren echar a Simeone sacan los megáfonos, como si los argumentos del otro bando sobre el respeto debido a quien resucitó al club, las deficiencias de la plantilla y la zancadilla permanente de unos (aún) dueños cuya única ambición ha sido siempre llenarse el bolsillo no tuvieran una base sólida.

Cada tres días la brecha se agranda y entre medias queda una mayoría de atléticos que sólo quieren que su equipo funcione lo mejor posible y preferirían tener una conversación a una guerra, pero el clima hace imposible el análisis pausado, racional y necesario. El Atleti es un avión ante equipos ofensivos que le dejan espacios, pero el Cholo no ha logrado en todo este tiempo que sepa atacar a rivales cerrados. Ese es el gran problema deportivo, es crónico y es responsabilidad del entrenador. Es un lobo para los grandes y un cordero para los pequeños, lo que le aboca a entregar las ligas en invierno y pelear las copas en primavera, a cenar conservas todos los días del año menos cinco o seis noches que, eso sí, se da un homenaje en DiverXO, a vivir de extremos.

Esto es así y seguirá siéndolo salvo iluminación repentina, y cada vez menos probable, de Simeone. El Atleti debe decidir si compensa el modelo que propone y si su líder aún es la solución o, como Ross y Rachel, es hora de tomarse un descanso. Estaría bien poder discutirlo como personas adultas, pero olvídense. Para bien y para mal, nada es adulto en el Atleti. El caos lo ha devorado.

Anthony Edwards y Devin Booker imponen su ley en el nuevo formato del All Star de la NBA

Anthony Edwards y Devin Booker imponen su ley en el nuevo formato del All Star de la NBA

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El equipo de Anthony Edwards y Devin Booker se alzó con la corona del 'All Star' en una final que enfrentó este domingo a las dos selecciones estadounidenses después de que el equipo Mundo, compuesto por internacionales de la talla de Luka Doncic o Victor Wembanyama, cayera en las eliminatorias de este innovador formato. La estrella de los Minnesota Timberwolves, Anthony Edwards, fue elegido como el jugador más valioso (MVP) del 'All-Star'

El conjunto Estrellas, formado por Scottie Barnes, Booker, Cade Cunningham, Jalen Duren, Anthony Edwards, Chet Holmgren, Jalen Johnson y Maxey se impuso por 47-21 al equipo Barras.

A pesar de contar con la jerarquía de leyendas como LeBron James o Kawhi Leonard, el combinado veterano apenas encontró respuesta en un frenético encuentro de 12 minutos dominado por el ímpetu de las nuevas figuras.

El choque se concibió en una suerte de mini-mundial, en el que el orgullo estadounidense midió sus fuerzas frente al talento internacional, una innovadora apuesta con la que la NBA busca revivir uno de los mayores activos financieros de la franquicia.

El Mundo sucumbe ante EEUU

El nuevo formato del 'All-Star' comenzó enfrentando al grupo Mundo, integrado por el tridente Doncic, Nicola Jokic y Wembanyama, con el talento joven de la NBA, un encuentro que se saldó con la primera victoria de las Estrellas pese a la espectacular actuación del francés (14 puntos).

El duelo terminó con un empate a 32, a pesar que el equipo Mundo lideró casi todo el encuentro, forzando una segunda ronda de desempate que se disputó al mejor de cinco.

Más amargo se prestó el segundo partido para los de Booker, Edwards y compañía, quienes se vieron las caras ante un imponente LeBron James y Jaylen Brown, a los que sucumbieron por 42-40.

El suspenso se apoderó de la cancha en un cierre frenético donde las Estrellas rozaban el triunfo. Pero el destino guardaba un giro final: una magistral maniobra de James que culminó en las manos de De'Aaron Fox, quien, justo cuando el cronómetro agonizaba, encontró la red para transformar la incertidumbre en un grito de victoria.

El tercer enfrentamiento supuso la eliminación del equipo Mundo al caer contra los Barras por una diferencia de 3 puntos, en un partido en el que Doncic apenas tuvo minutos, recayendo todo el peso en un Wembanyama que estuvo fino en oportunidades de tiro (19 puntos).

Sin embargo, un arrollador Kawhi Leonard (L.A. Clippers) selló la batalla decisiva por entrar en la fase final, asumiendo el peso ofensivo con 31 de los 48 puntos de su equipo.

Ante tal despliegue de dominio, el bando internacional poco pudo hacer, acusando la sensible ausencia de astros como Giannis Antetokounmpo y Shai Gilgeous-Alexander, cuyas lesiones dejaron un vacío imposible de llenar en la pintura.

De antiguos presidentes a candidatas al Oscar

El nuevo coloso de Los Angeles Clippers, con una capacidad para 68.000 asistentes, no solo fue el escenario de la 75º edición del All-Star, sino el epicentro de una pasarela de celebridades que se encontraban entre el público que quiso disfrutar del espectáculo.

Bajo las luces de Los Ángeles, el torneo revivió su brillo rodeado de distinciones presidenciales como Barack y Michelle Obama, hasta el legado eterno de leyendas como Oscar Robertson, Julius Erving y Magic Johnson.

En las primera filas del estadio Intuit Dome también se encontraba la candidatas al Oscar Teyana Taylor ('One Battle After Another'), así como icónicas voces de la industria musical estadounidense como Queen Latifah, Kelly Rowland, Busta Rhymes o Tyla.

Casi 20.000 kilómetros por EEUU en busca del talento fugado del baloncesto español: "Son los futuros dueños de la selección"

Casi 20.000 kilómetros por EEUU en busca del talento fugado del baloncesto español: “Son los futuros dueños de la selección”

Han sido tres semanas, casi 20.000 kilómetros de Este a Oeste, un buen puñado de vuelos, alguna nevada y nueve ciudades estadounidenses. Como dos pioneros en busca del oro, Elisa Aguilar, presidenta de la Federación Española, y Chus Mateo, seleccionador. Porque las perlas del baloncesto nacional se pulen ya al otro lado del charco y a la familia, se la visita. Ese ha sido el concepto y el objetivo de un viaje al futuro, "para conocer en persona a los españoles en NCAA y NBA, transmitir ambición y proyectos, y reforzar la cercanía". Que la distancia no rompa el vínculo.

Para saber más

Lo repasa Elisa Aguilar, que bien conoce el terreno: fue una de las primeras españolas en jugar en la liga universitaria, de 1997 a 2000 en George Washington, de donde regresó licenciada en Económicas, aunque todo fuera tan distinto... "Ha cambiado mucho. El hecho de los contratos NIL (Name, image and likeness), por los que ahora los jugadores y las jugadoras perciben dinero, lo ha profesionalizado mucho. Y también que puedas cambiar de universidad sin tener que estar un año sentada, como pasaba en mi época", comenta sobre un universo al que adaptarse sin remedio. "Nos encantaría que estuvieran en España jugando minutos y adquiriendo experiencia, pero al final tienen unas circunstancias y unas condiciones muy favorables, a nivel económico y a nivel personal".

Ante el fenómeno imparable, la FEB se puso en marcha. Entre otras cosas, creó un grupo de seguimiento in situ, encabezado por Daniel Gómez Otero, que fue entrenador asistente del Estudiantes y lleva años ejerciendo de scouting NBA, ahora afincado en Phoenix y trabajando también para los Suns. Entre las dos divisiones de la NCAA y la NAIA hay hasta 300 chicos españoles, mayoría femenina. Y no hay que perder ojo. Entre ellos, hay una decena que son súper elite, jugadores llamados a ser "los dueños del futuro de la selección". Seguramente ya desde el Mundial de Qatar de 2028, un proyecto a medio plazo que incluye los Juegos de Los Ángeles y el colofón, el Eurobasket de Madrid en 2029, con final en el Bernabéu.

Elisa Aguilar, Hugo González y Chus Mateo, en Boston.

Elisa Aguilar, Hugo González y Chus Mateo, en Boston.FEB

Antes de la primera visita, además, hubo en Nueva York un interesante y fructífero encuentro con Adam Silver, Mark Tatum y Cathy Engelbert. Comunicación, buena sintonía y proyectos comunes con la NBA antes de la parada, en Boston, en mitad de una nevada que les dificultó el viaje en tren. Allí la presidenta y el seleccionador se encontraron con una de las joyas de la corona, ya realidad en los Celtics, impacto de rookie. Presenciaron un partido de Hugo González y se reunieron tanto con el General Manager Brad Stevens como con su entrenador, Joe Mazzula. "A Hugo, Chus le conoce del Real Madrid. Creo que no le ha sorprendido mucho. Está teniendo minutos de calidad. Sabe su rol. Todo el feedback que nos dan en la franquicia es positivo, están encantados con él. Con su aportación y con su forma de ser". El mensaje del alero madrileño fue común al del resto: "Gracias y a su disposición". Dependiendo de las circunstancias, Hugo podría estar con España durante las ventanas del próximo verano (julio y septiembre).

Después fue el turno de Michigan, donde comprobaron in situ la progresión del gigante Aday Mara en su nuevo entorno y en el derbi de Michigan. "Le vi feliz, cosa que por todo lo que ha pasado desde que empezó [estuvo dos años con menos protagonismo del esperado en UCLA], es la mejor palabra que le puede describir. Feliz, contento de estar en Michigan. Está muy asentado y con la cabeza en lo que quiere", describe Aguilar sobre el maño, que podría presentarse al próximo draft o esperar a 2027. En 24 partidos con los Wolverines, el pívot de 2,21 promedia 11,4 puntos y 6,9 rebotes. "Tener un pivot que lee tan bien las situaciones, que pasa tan bien, me parece una pasada", admite la presidenta.

Aday Mara, jugando con Michigan.

Aday Mara, jugando con Michigan.JAIME CRAWFORDGetty Images via AFP

En Oregon se vieron con Mario Saint Supery, aún con el regusto de su explosión durante el Eurobasket, y también aprovecharon para encontrarse allí con Santi Aldama, en su visita con los Grizzlies a Portland. De nuevo, comprobaron el compromiso de quien está llamado a liderar el proyecto. "El hecho de ponerse a disposición de la selección y de Chus, es de valorar. Tiene todo el calendario en la cabeza y sigue las ventanas", elogia Aguilar del pívot.

El tirador Rubén Domínguez en Texas, Baba Miller (uno de los que más está brillando, 13,7 puntos y 10,5 rebotes), y Jordi Rodríguez, ambos en Cincinnati, Álvaro Folgueiras (Iowa), los hermanos Díaz-Graham en San Francisco... "Nos hemos dado cuenta de que tienen un sentimiento de pertenencia a la selección y a su país enorme", admite la presidenta, que pretende revertir el concepto de fuga de talento.

El seleccionador y la presidenta junto a Jordi Rodríguez y Baba Miller, en Cincinnati.

El seleccionador y la presidenta junto a Jordi Rodríguez y Baba Miller, en Cincinnati.EM

Porque el viaje también tenía otro propósito, testar la impresión de las universidades con respecto al jugador español. "Tengo que sacar otra conclusión, de la que me siento súper orgullosa como presidenta. Cuando hablas con los entrenadores o con los General Manager te trasladan la ética de trabajo que tienen y su lectura del juego. Pero, sobre todo a nivel humano y a nivel personal, te los ponen por las nubes", revela Elisa. Y comprobar la predisposición a que estén en verano con la selección. La FEB pretende, además de la posible presencia de alguno en las ventanas, organizar una concentración de toma de contacto, "sin partidos". Y, en verano, volver a esa España B que tan positiva resultó y ahí sí, disputar algún amistoso incluso fuera de nuestro país.

¿Por qué no hay curling en España? Los intentos "imposibles", una pista en un centro comercial y los amigos que lo intentan en un pantano

¿Por qué no hay curling en España? Los intentos “imposibles”, una pista en un centro comercial y los amigos que lo intentan en un pantano

Cada año decenas de personas se reúnen el último domingo de febrero en el pantano de Vallvidrera, al lado del Tibidabo, en busca del milagro: jugar un partido de curling al aire libre en Barcelona. Se dividen en dos equipos, aparece un árbitro que lanza una piedra al agua y se hace el silencio. ¿Qué pasará? Si suena chof, el partido se cancelará y todos se irán a desayunar fricandó, cap i pota o butifarra. Pero si por casualidad, un día, por primera vez en la historia, el pantano se congela y la piedra aguanta sobre el hielo, el partido será memorable.

«Nunca hemos podido jugar, pero mantenemos la esperanza», comenta Marc de Vicente, miembro del Vallvidrera Curling Club que niega los rumores. Las malas lenguas dicen que la iniciativa, que forma parte de la fiesta mayor de invierno del barrio, es sólo una excusa para un desayuno de los que exigen siesta.

«Pero estamos siguiendo la tradición, siglos atrás se jugaba al curling en el pantano», cuenta con sorna y ningún documento que lo corrobore. «Nos encanta el curling, lo vemos en cada Juegos, pero da para meme, la verdad», añade De Vicente.

Su iniciativa resume a la perfección qué es el curling en España: expectación y bromas. Mientras en países como Suecia, Canadá, Reino Unido e incluso Italia se considera el deporte rey de los Juegos Olímpicos de invierno, con ligas profesionales y estrellas como Niklas Edin o Stefania Constantini, en nuestro país no se pasa de la curiosidad y la comedia entre las piedras y las escobas.

Éxito en televisión

Las audiencias de los partidos en Eurosport suelen ser notables, pero la selección nunca ha estado sobre el hielo. Después de que hubiera representantes en bobsleigh, luge, saltos de trampolín, patinaje artístico, skeleton o patinaje de velocidad, quedan cuatro deportes olímpicos en los que España todavía no ha participado y uno de ellos es el curling. ¿Por qué?

TIZIANA FABIAFP

«Porque es imposible. En España no tenemos pistas preparadas para el curling y eso hace que cualquier proyecto de tener una selección potente sea inviable. En otros deportes puede pasar, que salga un esquiador, un snowboarder o un patinador que se deje la vida para cumplir su sueño. Pero en el curling tienen que salir cuatro o cinco al mismo tiempo y aún así es complicadísimo», analiza José Luis Corral, narrador de curling en Eurosport, la voz del deporte en España.

A principios de siglo la Federación Internacional de Curling cedió los derechos de retransmisión de su Mundial al canal continental y, en 2002, Corral se encontró frente a un micrófono relatando una disciplina de la que nadie conocía las reglas.Los primeros clubes, como el Jaggers de Madrid, el Sporting L'Olla de Lliçà d'Amunt o el Igualada, todavía se estaban formando y hasta 2003 no se celebraría el primer Campeonato de España.

«El curling siempre tuvo buena acogida en España y buenas audiencias, pero falta mucha inversión para tener un equipo que pueda competir con los mejores. Sin instalaciones no hay manera», concluye.

España en el Preolímpico

Hoy en día hay 11 pistas de hielo en España, pero ninguna de ellas tiene una zona dedicada exclusivamente al curling. Para el Campeonato de España, que el pasado fin de semana se celebró en Jaca, se suele habilitar una durante varias semanas, pero eso es todo. Los poco menos de 100 practicantes que se dividen en 10 equipos se tienen que conformar.

«El curling necesita un hielo muy cuidado, con condiciones específicas. No se puede compartir con el hockey o el patinaje artísticos. Nosotros siempre nos vamos fuera a entrenar, a Suiza, Holanda o Dinamarca», explica Eduardo de Paz, campeón con el Txuri Berri de San Sebastián y miembro del equipo masculino español que intentó alcanzar los presentes Juegos Olímpicos de Milán-Cortina d'Ampezzo.

Pese a su histórico ascenso a la División A del curling europeo, no consiguieron plaza para disputar el Preolímpico. Los únicos que lo lograron fueron el dúo mixto formado por Oihane Otaegi y Mikel Unanue, pero acabaron penúltimos en la competición que daba acceso a los Juegos.

«Hace 10 años nos juntamos un grupo en el Txuri Berri con el objetivo de llegar a lo más alto, pero nos cuesta seguir. Ponemos nuestro dinero, nuestros días de vacaciones y cada vez se hace más difícil», reconoce De Paz.

El proyecto en Xanadú

Tienen el apoyo de la Federación Española de Deportes de Hielo (FedHielo) y del Gobierno vasco, pero ni con esas. La única vía para que España crezca en el curling sería que se abriera una pista en una gran ciudad y ahora mismo no hay proyectos. Los CAR de Madrid y Sant Cugat planearon en algún momento la construcción de un recinto de hielo, pero ninguno salió adelante. Hace un tiempo el Centro Comercial Xanadú de Madrid prometió que se podría jugar al curling junto a su zona de esquí indoor, pero nunca más se supo.

«En algún momento hemos estado cerca de sacar una pista de hielo, pero se requiere una gran inversión. Sin una pista propia no hay base y sin base sólo podemos hablar de subsistencia», asegura Víctor Navarro, vocal de curling de la FedHielo y jugador del Barcelona Curling Club, que sueña con un futuro más esperanzador para su deporte en España: «El curling tiene magia, engancha».

Un imparable Hezonja resucita al Real Madrid en el Carpena a cuatro días de la Copa

Un imparable Hezonja resucita al Real Madrid en el Carpena a cuatro días de la Copa

La palabra consistencia es la más anhelada por los entrenadores. Equipos pétreos, inextricables y capaces de mantener el pulso ante cualquier circunstancia y rival. Todavía lejos, mucho, de todo eso está este Real Madrid de Scariolo. Que volvió a experimentar una noche de toboganes, esta vez con final feliz. A cuatro días de la Copa, se llevó un alegrón en el Carpena, sexta victoria seguida en la ACB (donde manda con puño de hierro), una remontada ante el mismo rival contra el que disputará los cuartos el jueves en el Roig Arena. [92-96: Narración y estadísticas]

La "bronca" del descanso, resumía después un Hezonja que resultó inabordable. Y determinante con siete puntos en el último minuto. Un Madrid (sin Campazzo ni Deck) que se olvidó del desastre inicial, que recuperó la cordura y la energía y que se fue camino de Valencia con una mochila de optimismo a la que unir su triunfo en Belgrado.

Porque todo se puso del revés. Cuando Justin Cobbs, el último refuerzo de Unicaja en esta temporada tan movida para los malagueños en cuanto a los cambios en su plantilla, clavó el triple sobre la bocina del primer cuarto, a tabla, completaba un amanecer explosivo en el Carpena. Los de Ibon Navarro, desnivelados por los problemas físicos (sin Tillie, ni Tyson Pérez, ni Alberto Díaz y, desde hace mucho, sin Kravish), habían torturado al Madrid desde el perímetro. Un recurso de los que no tienen antídoto.

Feliz, ante Rubit.

Feliz, ante Rubit.Jorge ZapataEFE

Porque, nada más comenzar el segundo, Cobbs volvió a la faena. Era, entonces, el octavo triple de 12 intentos. Un parcial de 17-2 (para el 28-20), que había arruinado cualquier plan de Scariolo. El buen arranque de Okeke, el dominio en la pintura... Como un boomerang en contra, porque el perímetro fue el resorte que activó a los locales, dominio total de las sensaciones en un momento. Y un ciclón después, con más y más triples que desquiciaban al rival. Garuba perdía los papeles y la distancia se disparó (51-33).

El hundimiento fue total y la reacción tras el paso por vestuarios obligada. Este Madrid, tornasolado una vez más, volvió a sus básicos, a encontrar a Tavares en la zona, a abastecer a un Hezonja que regresó enchufado. 11 puntos en un momento y una remontada paulatina. Se llegó a arrimar a seis (74-68, tras un robo y dos más uno de un Garuba dispuesto a arreglar su fallo en la primera mitad), mientras el Unicaja no rehuía de los lanzamientos rápidos, de su ADN de baloncesto frenético. Contestaba con triples como latigazos, Webb, Duarte y un asombroso Cobbs... La batalla era ya un tiroteo.

Pero la presión del Madrid empezaba a ser insoportable. Y más cuando los triples abandonaban a Unicaja. Tres fallos seguidos de Perry y los blancos arriba (86-89 después de un parcial de 2-16) tras acciones individuales de Feliz y Lyles. Quedaban tres minutos y era como si todo lo que había luchado antes no le sirviera para nada a los de Ibon Navarro.

Tambaleándose en la lona, sin apenas fuelle ya, un triple de Sulejmanovic (partidazo) reactivó a los verdes. Dos minutos y vuelta a empezar. Erró Llull, Unicaja falló los tiros libres y, sobre todo, apareció Hezonja. Dos canastas casi seguidas encarando a Balcerowski y dos tiros libres para cerrar la noche.

Sadiq y Ramazani dan oxígeno al Valencia a costa de hundir más al Levante en un derbi con más tensión que fútbol

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No era un derbi libre de amarras, de esos donde la valentía de aplastar al rival da alas a los jugadores. En el Ciutat de València, a los 22 les lastraba el miedo. En zona de descenso, cualquier error tiene una penalización en la tabla y en el ánimo. Por eso Levante y Valencia se tantearon con más tensión que amenaza... hasta que en la segunda parte aparecieron dos futbolista descarados, a quienes no le pesan estos lastres. Ramazani y Sadiq quebraron la defensa del Levante y dieron con sus goles oxígeno al Valencia que se sigue agarrando a Primera mientras los granotas se hunden. [Narración y estadísticas: 0-2]

Arrancaron los dos equipos verticales, buscando a Ryan y a Dimitrievski sin lograrlo de otra forma que no fuera a trompicones y sin verdadero peligro. Los incesantes pitos e insultos a Pepelu, por cómo rompió su amor por el Levante para cruzar al estadio del otro lado del Turia, y la factura que la grada le tenía guardada a Hugo Duro por su chilena en Mestalla y su pique con Matías Moreno, fueron lo más destacable de una primera parte insulsa. Los valencianistas, chotos en este estadio, manejaban hasta los tres cuartos de campo, con una sala de máquinas alimentada por un engrandecido Pepelu y el incombustible Ugrinic, pero ahí se abría un abismo cuando había que encarar área. Por los costados, ni Rioja se soltaba de Manu Sánchez ni Ramazani ponía en problemas al jovencísimo debutante Nacho Pérez. Y así era imposible asustar. Cuando se cumplía el primer cuarto de hora, con el Valencia más estirado, se escapó Gayà por la orilla pero Lucas Beltrán no acertó a rematar su asistencia.

Hacia la otra portería lo intentaba también Tunde, porque a Iker Losada lo tenía bien vigilado Unai Núñez, de improvisado y excelso lateral derecho. La mejor ocasión granota fue un testarazo de Iván Romero a un balón que, con su zurda enguantada, le puso Carlos Álvarez en un saque de falta. El remate lo salvó Dimitrievski y el rechazo lo mandó a la grada de Orriols Matías Moreno. Tuvo el delantero sevillano otra clara oportunidad con una contra mano a mano con Gayà y el portero macedonio fuera de la portería, pero optó por una vaselina imprecisa.

Ya no se asomaron más en toda la primera parte, donde reinó el centrocampismo, sobre todo por la incapacidad del equipo de Corberán de encontrarse en ataque. Se sostenía sin sufrir y se estrellaba contra un muro a la hora de dañar.

En la segunda mitad, quiso el Levante crecer y pudo tener premio con un cabezazo de Dela a un falta servida por Carlos Álvarez. También armó la zurda Tunde en la frontal, pero su remate de perdió. Creía Pablo Martínez en el centro del campo y, con él, los granotas. Eso lo detectó Corberán y echó carbón a la caldera con Sadiq, Javi Guerra y Guido Rodríguez en el minuto 60. Cuatro minutos después, el Valencia hilvanó la mejor jugada del partido comandada por el nigeriano, que se la puso de tacón a Rioja para colocara un centro medido que Ramazani recibió para fusilar a Ryan. Primer tiro a puerta y ventaja en un derbi que ya nunca dejó de tener cara. Incluso pudo repetirse asistente y goleador un instante después, pero esta vez Rioja no estuvo preciso.

Luis Castro también inyectó energía a su once, con Etta Eyong, buscando juego más directo, pero todo se truncó cuando Guido cazó a Pablo Martínez en la frontal y el capitán levantinista se dañó la rodilla. Ese varapalo en el minuto 78 dejó frío al Levante, aunque Manu Sánchez desperdició solo ante Dimitrievski la ocasión más clara para el empate. De ahí nació un despeje a la carrera de Sadiq mano a mano con Matías Moreno que ganó el nigeriano para poner el segundo tanto en el marcador mientras todo el Ciutat reclamaba una falta que Ortiz Arias, ni el VAR, apreció.

Los jugadores del Levante, hundidos tras la derrota.

Los jugadores del Levante, hundidos tras la derrota.ANA ESCOBAREFE

No acabó la grada contenta con el árbitro, y aún se encendió más cuando mostró una amarilla a Arriaga y, al aplaudirle en la cara, le mandó al vestuario. Antes ya le había mostrado una roja directa a Vicente Iborra, ayudante de Luis Castro, por protestar dos disputas de Tárrega con Etta Eyong.

Con dos disparos a puerta, el Valencia se llevó el derbi y, por primera vez en la historia, venció al Levante dos veces en una misma temporada. Pero fue un duelo tenso hasta después del pitido final. El central suizo Cömert fue a celebrar la victoria al córner donde se concentraba la afición valencianista y cogió el banderín para ponerle la camiseta. Para impedirlo, se lanzaron empleados y jugadores granotas, hubo lanzamiento de decenas de botellas desde la grada y mientras el jugador se marchaba al túnel de vestuarios. Gesto feo del defensa que, desde el Levante se interpretó como una falta de respeto, y mala respuesta de una grada que se enfrentará a una multa.

El Rayo arrolla a un Atlético ramplón de resaca copera

Actualizado

El Atlético de Madrid tiene una cara B, se podría decir que esa es la que ha lucido durante toda la temporada cuando sale del fortín del Metropolitano. Y no cambió que, esta vez, el partido se jugara a unas decenas de kilómetros, en el exilio del Rayo en Leganés. Los dos zarpazos al filo del descanso de Fran Pérez y Óscar Valentín y el tercero de Mendy en la segunda parte fueron suficientes para bajar a los rojiblancos de la nube. Para que todos en el estadio se preguntaran cómo se podía descomponer un equipo apisonadora hace menos de 72 horas.[Narración y estadística:3-0]

Arrastra el Atlético un debe en la Liga, donde con solo tres victorias (Betis, Getafe y Girona), todas al final de la primera vuelta, no alcanza para pelear por la cabeza de la tabla, si es que ese no es un objetivo enterrado. Las miradas quizá estén en otros lugares. Hacia allá apareció señalar Simeone con un once remendado para este partido de entreguerras: la aplastante victoria sobre el Barça sin sufrir ni una escaramuza y la que le espera en Brujas por la supervivencia el miércoles en Champions.

En Butarque, pareció que el Atlético solo se transforma con los sorbos de la Copa, esos que sirven Griezmann y el recién descorchado Lookman, ambos suplentes. Era el momento de que tomara galones Álex Baena, crecieran Cardoso y, sobre todo, Rodrigo Mendoza, de que Sorloth se sumara como amenaza. Ni asomaron ellos ni la verticalidad de su cara A, la incontestable. El Rayo, con una presión alta, complicó todos los movimientos y al Atlético le quedaron ocasiones contadas, como el tiro de Nico González al larguero a centro de Nahuel Molina, un disparo de Baena rozando de nuevo los palos y una asistencia del almeriense que no pudo llegar a empujar el gigante noruego.

Estaban espesos los hombres de Simeone y el Rayo empezó a encontrar sus grietas por los costados. Lo hizo el Pacha Espino, obligando a Oblak a salvar su disparo, y tuvo que hacerlo también cuando Ilias Akhomach hilvanó, ayudado por Ratiu e Isi, un ataque primoroso. La respuesta la armó por su cuenta Nico González, en una contra buscando la portería de Batalla. Pero el varapalo no tardaría en llegar. Ruggeri, que estaba vigilado y recriminado por Simeone, se quebró ante el baile de Ratiu con un carrusel de bicicletas que lo hundió en el área sin poder evitar que el centro tenso del rumano lo cazara en el punto de penalti Fran Pérez. Le tocaba al Atlético subir su intensidad, y su fútbol, pero al descanso se fue con una desventaja mayor.

Óscar Valentín aprovechó las dudas de Lenglet para robar el balón y dejar un disparo a Isi que salvó Oblak con la punta de los dedos sin poder evitar que apareciera el propio Óscar Valentín para rebañar a gol. Al descanso, Simeone estaba obligado a resetear y darle un giro nuevo a su once con el arsenal que guardaba en el banquillo.

No fue de inicio, como si el argentino quisiera darle la oportunidad de espabilar a los titulares, sin embargo no podía esperar demasiado. En apenas siete minutos, agotó los cambios para apuntalar la defensa, castigando a los desacertados Ruggeri y Le Normand y, sobre todo, remodelar el centro del campo con los quilates de Julián Álvarez, Llorente y el colmillo de Lookman. De nada poco sirvió, porque llegó el tercero del Rayo en un córner en corto que Álvaro, desde el lateral del área, puso al remate de cabeza de Mendy ante la pasividad de todo el once rojiblanco. Aunque Giménez, en un escorzo, obligara a Batalla a salvar su remate, la victoria estaba absolutamente decantada y los olés se coreaban en una grada semivacía de Butarque, entremezclados con los cánticos contra Presa. El Rayo, sin ganar tres jornadas, había hecho jirones a Atlético 13 años después y salía del descenso.