Lamine y su táctica para remontar ante el Atlético: "Ojalá el Cholo me haga un favor y me ponga uno contra uno con alguien"

Lamine y su táctica para remontar ante el Atlético: “Ojalá el Cholo me haga un favor y me ponga uno contra uno con alguien”

Hay confianza, mucha, en la remontada ante el Atlético de Madrid desde el FC Barcelona. Para mostrarlo, los dos pesos pesados del lado culé, en la previa de Champions, tomando la sala de prensa del Metropolitano. "Tenemos que salir con intensidad, pero no perder nuestro juego y no pensar que es un milagro remontar", ha apuntado Lamine Yamal.

El extremo de Rocafonda no cree que la remontada del Barcelona pase por él, "pero si pasara, no pasa nada", ha explicado el futbolista para luego pedir un favor al técnico rival. "Ojalá el Cholo me haga un favor y me ponga uno contra uno con alguien", ha solicitado entre risas al entrenador del Atlético.

Lamine, de 18 años, es consciente de que el Barça actual es un equipo joven, pero está integrado por jugadores "muy culés" y que luchan "por el escudo". Prometen pelear "hasta el final" aunque queden eliminados, pero esa opción no está precisamente en el imaginario culé.

Para conseguirlo, Lamine ha adoptado una foto de Lebron James en su Instagram y ha dicho que se quiere inspirar en la famosa remontada del alero cuando militaba en los Cavaliers hace 10 años frente a los Golden State Warriors. "Hay muchos líderes en el vestuario, los veteranos, y sí, me considero uno más", ha apuntado el futbolista que ha ensalzado también lo conseguido por Neymar ante el PSG y lo ha mencionado como uno de sus "ídolos".

Lo que el delantero culé no ha querido hacer es entrar en polémicas acerca de los gestos que ha podido tener en partidos pasados y apunta que no se deben a un exceso de responsabilidad. "He tenido la suerte que desde pequeño tenía que coger más responsabilidad de la que debía y estoy acostumbrado y no lo veo como un problema sino como una virtud", ha revelado el de Rocafonda que dice haber superado ya completamente sus problemas de pubalgia.

Responsabilidad en el banquillo

Desde el lado del banquillo, Hansi Flick no ha querido calificar de "final" este partido frente al Atlético, pero sí ha apuntado que quiere ganar este duelo y que está "enfocado 100%" en ello. El técnico alemán es consciente de que la remontada pasa por mantener su estilo y que no se debe correr antes que andar. "Hay que centrarse en hacer un buen partido, no en los goles, o no podremos marcar", ha especificado.

El alemán sabe que la atmósfera del Metropolitano hará diferente este choque de los cinco que han jugado frente a los rojiblancos esta temporada, aunque mantiene que su equipo "está preparado". "La mentalidad y la actitud serán importantes", ha manifestado.

Respecto a las dudas en el once, no ha querido dar pistas a su rival y no ha entrado en si jugará Fermín, De Jong o Bernal, aunque del canterano descarta que pueda empezar de inicio ya que la recuperación es muy reciente. No obstante, estaba en el entrenamiento junto a sus compañeros en el Metropolitano.

Quien estará seguro y será una de las claves del encuentro es, claro, Lamine Yamal. "Ha jugado muy bien los ultimos duelos. El tiene que hacer lo que hace el mejor del mundo, uno contra uno", ha expresado el alemán y confía en que se creen "momentos" que decanten el duelo del lado culé.

Simeone apela a la "fe" y a "la seguridad en lo que queremos" para eliminar al Barça: "El objetivo es seguir adelante"

Simeone apela a la “fe” y a “la seguridad en lo que queremos” para eliminar al Barça: “El objetivo es seguir adelante”

Es un partido importante. Tanto, que Diego Simeone, habitualmente parco en palabras, ha despachado varias cuestiones en la previa de la Champions ante el FC Barcelona con respuestas monosilábicas o tan breves que provocaba arqueo de cejas en la audiencia. Sólo un mensaje se repitió constantemente en varias de sus alocuciones: "Nuestro objetivo es seguir adelante".

Dice el argentino que el equipo está "convencido" de lo que necesitan. Ya son cinco partidos esta temporada contra ellos de los que los ligueros se saldan con dos derrotas, los de Copa del Rey con una victoria holgada y una derrota y la ida con la sorpresa por vencer en el Camp Nou, donde nunca había ganado. "Todo lo que imaginemos pueden ser solo imaginaciones. Luego comienza el juego y todo queda atrás", ha explicado el Cholo y ha añadido: "Fe, esperar que el equipo pueda seguir respondiendo y seguridad en lo que queremos".

Esa seguridad dependerá de dos defensas que no han sido titulares en lo que llevamos de temporada. Le Normand y Lenglet ocuparán el centro de la zaga y el entrenador ha admitido que no necesita hablar con ellos porque "saben lo que necesitamos". "Robin viene creciendo y Clement tiene mucha experiencia", ha explicado.

No ha desvelado, en cambio, el nombre del que vaya a ocupar la portería el martes a las 21.00 horas. Pese a que Oblak lleva varios días entrenándose con el grupo, el esloveno no ha participado desde hace mes y medio. "No di la formación. La daré a las 19.00 horas en el hotel. Tiempo para saber quiénes empiezan", ha apuntado.

Centro del campo definido

La línea que parece más definida para la vuelta de cuartos de final de Champions es la del mediocampo. Con la recuperación in extremis de Cardoso y Barrios, parece que Koke y Llorente repetirán en la medular para intentar contener al equipo blaugrana.

El capitán habla de un partido "para entrar en la historia"."Lo jugaremos como una final", ha apuntado el jugador sobre una vuelta de cuartos de la que dice que se ha intentado mentalizar "visualizando cosas positivas" como el gol que les anotó para forzar su eliminación en la última eliminatoria europea que jugaron hace ya 10 años.

El seis rojiblanco ha apuntado que los jugadores están "motivadísimos" respecto a los 90 minutos que vienen y ha resaltado, como clave táctica, la importancia de salir bien de la presión y mostrar personalidad para no terminar "ahogado" por el Barça.

Detenido el exciclista cántabro Óscar Freire por un presunto delito de maltrato a su mujer

Detenido el exciclista cántabro Óscar Freire por un presunto delito de maltrato a su mujer

El exciclista cántabro Óscar Freire, tricampeón mundial, ha sido detenido este domingo tras ser denunciado por su mujer por un supuesto delito de malos tratos en el ámbito familiar, consistente en agresiones, amenazas, vejaciones y acoso.

La esposa acudió el domingo, sobre las 14.00 horas, al puesto de la Guardia Civil de Torrelavega para denunciar al exciclista, con el que tiene tres hijos (dos de ellos aún menores en la actualidad), del que está en proceso de divorcio y con el que no convive desde noviembre de 2025

Según el relato de ésta, recogido en un atestado al que ha tenido acceso Europa Press, la mala relación entre ambos comenzó en 2023 --20 años después de casarse-- aunque la mujer afirma que el exciclista "siempre ha sido muy controlador durante toda la relación", algo que ella asumía como "normal".

Para saber más

Discusiones y control total

Además, asegura sufrir un "acoso continuo" por parte de él y afirma que éste le ha colocado micrófonos en el coche, en casa, localizadores GPS en el vehículo, y le ha duplicado la red social WhatsApp.

La denunciante ha afirmado que el control sobre ella "es total" y "siempre sabe dónde está y lo que hace" y es "muy celoso y posesivo" (en el atestado se indica que durante la recepción de la denuncia, él la llamó trece veces).

La mujer ha explicado que durante la relación ha conseguido que ella "se sienta inferior y muy sumisa", haciéndola sentir "de menos" en lo económico y con comentarios sobre su físico.

Indica que desde 2023 hasta la actualidad han tenido "muchas discusiones violentas", de las que ha relatado varias de las más fuertes a la Guardia Civil. Algunas de ellas han sido en presencia de los hijos.

Escenas de insultos, peleas y forcejeos

Entre los episodios que cita, hay uno de septiembre de 2025, en el que durante una "fuerte discusión", Freire supuestamente le habría arrebatado el teléfono con violencia cuando ella intentaba llamar al hermano del exciclista y se lo estrelló contra el suelo, destrozándoselo.

Tras ver a Freire "muy agresivo", cuando ella le dijo --siempre según la declaración recogida en el atestado-- que iba a avisar a la Policía, el exciclista la habría agarrado de los dos brazos, empujándola contra la puerta de la entrada, iniciándose un forcejeo entre ambos, aunque ella se pudo zafar y abandonar la vivienda.

También ha incluido en su relato lo ocurrido durante una discusión de madrugada, en la que él habría comenzado a destrozar mobiliario de la casa que aún compartían en la localidad de Mijares (Santillana del Mar), entre ellos un lienzo del que arrancó su cara y dirigiéndose a ella le espeto: "Esto es lo que quieres", arrojándole la fotografía a su rostro. Durante este episodio, los hijos del matrimonio estaban en la vivienda.

Además de este capítulo, hay otros en los que el exciclista le habría proferido insultos, comentarios vejatorios sobre su físico y le habría amenazado con "hacerle la vida imposible", dejarle "sin un duro" y también que iba a perder a sus hijos.

También ha asegurado que su marido habría llevado "una vida paralela" durante los dos últimos años, manteniendo relaciones sentimentales con otras mujeres. "Yo valgo mucho más que tú, eres una chica muy corriente. Esto yo me lo merezco y tú me lo tienes que perdonar", le habría dicho a la mujer en relación con sus otras relaciones con estas mujeres.

De hecho, según la mujer, el exciclista "no se escondía" a la hora de tener estas relaciones y le hacía comentarios sobre lo que sucedía con ellas y le "obligaba a realizar prácticas sexuales que hacía con su amantes".

Además, la víctima asegura haber accedido a mantener varias relaciones sexuales al día con el exciclista "sin ganas y por no discutir".

La discusión final

La última discusión que relata sucedió durante el mediodía de este domingo, durante una misa en la iglesia de Puente San Miguel. Cuando ella se dirigía a misa, él entró también en la iglesia. Aunque inicialmente se sentaron en bancos separados, él se habría cambiado de sitio y se colocó junto a ella.

Tras ello se inició una discusión. Ella le habría dicho que ese no era lugar y se levantó para irse, si bien Freire la habría agarrado "fuertemente" del brazo, obligándola a sentarse de nuevo con él.

Pudo volver a levantarse, abandonar la iglesia y salir a la calle. Cuando ella habría intentado llamar al hermano del exciclista, éste le arrebató el teléfono, aunque posteriormente se lo entregó. Esto, según relata, ocurrió "delante de mucha gente".

Menos de dos horas después fue cuando la mujer acudió a la Guardia Civil a denunciar a Freire, que fue detenido sobre las 19.00 horas. Se acogió a su derecho a no declarar.

Tras la denuncia y detención de Freire este lunes se ha celebrado un juicio rápido en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Torrelavega, plaza número 5. La mujer ha acudido asistida por su letrada, María Mendieta, a prestar declaración.

El 5 de febrero del año pasado, la mujer de Freire denunció ante la Guardia Civil la desaparición del exciclista tras dos días sin saber de él después de que éste abandonara de forma voluntaria el domicilio tras una discusión en el ámbito familiar, dejando documentación y otros enseres personales.

Tras hacerse pública la denuncia interpuesta por su esposa, el ciclista fue localizado a las pocas horas en buen estado.

El último cruce de cables de Sergio García le cuesta una "advertencia" en Augusta

El último cruce de cables de Sergio García le cuesta una “advertencia” en Augusta

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Cuando Sergio García era un niño de verdad -pecoso, desafiante y divertido- apuraba los fines de semana en el Club de Campo Mediterráneo, en Castellón, ganando coca-colas a los socios en el putting green. Por allí pululaba desde el amanecer hasta el último rayo de sol mientras su madre, Consuelo García, atendía la tienda del club y su padre, Víctor García, impartía clases de golf. Entonces le llamaban coloquialmente McEnroe, por los rizos, las pecas y un espíritu competitivo tan indómito como el del tenista que acabaría confesando haber roto cerca de 300 raquetas a lo largo de su carrera.

Sergio lleva instalado en la élite del golf mundial desde 1999, cuando plantó cara a Tiger Woods y el mundo se enamoró de un chico de 19 años, rebosante de desparpajo, al que bautizaron como El Niño. Desde entonces acumula cerca de 40 victorias profesionales en todos los continentes, ganó el Masters de 2017 y es el jugador con más puntos en la historia de la Ryder Cup. A sus 46 años, asentado como capitán de los Fireballs en el LIV Golf, García acapara hoy más portadas por sus recurrentes ataques de ira que por sus éxitos sobre los campos.

El Masters de 2026 ha sido el último capítulo de una historia que parecía escrita de antemano. Desde el primer día se intuía que algo terminaría sucediendo. El sábado, tras un mal drive, se enzarzó con unos arbustos en la salida del hoyo nueve, golpeando con furia el driver contra el suelo sin lograr su propósito. Durante la ronda final del domingo aprovechó una mala salida en el hoyo dos para destrozar primero una de las marcas de salida y, segundos después, partir su propio palo contra una de las neveras de bebidas situadas en el tee. La imagen se viralizó en cuestión de segundos. "Obviamente no estoy muy orgulloso de ello, pero a veces sucede", se justificó.

La respuesta ante la prensa estadounidense que aguardaba a García tras completar los 18 hoyos no ayudó, sino que echó gasolina al incendio. Su actitud, calificada por muchos como altiva y prepotente, encendió aún más los ánimos.

En el propio campo, tras el incidente, Geoff Yang, presidente del Comité de Competición del Masters, se acercó para advertir al español por su comportamiento en el tee del hoyo 4. "No te lo voy a decir", respondió Yang cuando otro periodista le preguntó por el contenido de la conversación. "Siguiente pregunta, gracias", zanjó ante un nuevo intento. Ni disculpa ni atisbo de autocrítica.

El problema es que no se trata de un hecho aislado. García es reincidente y ha demostrado a lo largo de su carrera una incapacidad persistente para controlar la ira en el campo de golf. En su primer año en Wentworth, en 1999, ya acaparó titulares tras lanzar un zapato al público; en 2007 escupió dentro de un hoyo; ha roto putters y drivers, los ha arrojado a lagos -como sucedió en 2012 en Tailandia- o los ha enterrado en arbustos; se ha encarado con el público y en 2019 fue incluso descalificado en Arabia Saudí tras dañar hasta cinco greenes. "Como fruto de la frustración he dañado un par de greenes y pido disculpas por ello", llegó a escribir entonces en un comunicado.

A lo largo de su carrera se ha ensañado con micrófonos ambientales, marcas de salida, bunkers y todo lo que se cruzara en su camino. Una actitud difícilmente justificable en un profesional que aspira a ser referente para futuras generaciones. En Estados Unidos, parte de la prensa reclama hoy un castigo más ejemplar para El Niño, que a sus 46 años debería haber dejado de serlo, aunque sus actos sigan diciendo lo contrario.

James Rodríguez también gana a Hacienda y la Audiencia Nacional obliga a que le devuelva más de tres millones de euros

James Rodríguez también gana a Hacienda y la Audiencia Nacional obliga a que le devuelva más de tres millones de euros

La Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional da la razón al ex jugador del Real Madrid James Rodríguez y ordena que Hacienda le devuelva más de tres millones de euros.

El futbolista colombiano, que ahora milita en el Minessota United F.C. de Estados Unidos, fue sancionado por la Agencia Tributaria, que le acusó de evadir impuestos a lo largo del ejercicio 2014, año en el que fichó por el club madrileño procedente del Mónaco.

El Fisco ha venido argumentando que James fue residente fiscal en España a lo largo de ese ejercicio mientras que el jugador ha defendido en sus recursos que residió "más de 183 días en el Principado de Mónaco". Para ello aportó en el procedimiento judicial un certificado de las autoridades monegascas que sostiene que residió allí entre el uno de julio de 2013 y el 21 de julio de 2014. Asimismo, recalcó que "no existía ningún vínculo previo, ni económico ni personal con España" hasta el día 22, cuando fue anunciado su fichaje por el Real Madrid.

Pese a ello, Hacienda desestimó la argumentación del futbolista y situó su centro de actividad económica en España, aferrándose a que recibió en 2014 muchos más ingresos procedentes de territorio español. Puso así en contraposición los 2,2 millones que había percibido hasta julio del Mónaco, club en el que militaba hasta ese momento, frente a los 4,3 que percibió del conjunto blanco. A lo que añadía los 11 millones que percibió en concepto de derechos de imagen a través de su sociedad Kenalton Assets Ltd. A esta cuestión le descontó las ausencias que había tenido el futbolista para jugar el Mundial de Brasil o para concentrarse con la selección de Colombia.

La Sala de lo Contencioso concluye, sin embargo, que James ha podido acreditar sin género de dudas que residió al menos 202 días en Mónaco. Pone en valor el certificado que presentó y que Hacienda no dio por válido por ser expedido por la Policía y no por el Fisco monegasco y da por buenos todos los argumentos esgrimidos por la defensa del jugador, liderada por Manuel de Vicente Tutor, de Equipo Económico.

La Audiencia Nacional considera finalmente que James fue residente en Mónaco hasta que firmó por el Real Madrid, aunque "esporádicamente" se hubiera ausentado para "concentraciones o vacaciones", porque era evidente su "clara intención de retorno al lugar de partida". De ahí que estime la sentencia que "carecen de relevancia" las alegaciones de la Abogacía del Estado en representación de Hacienda, que descontaba los desplazamientos que tuvo que realizar el jugador para acudir con su selección y las vacaciones que se tomó.

Por todo ello, ha procedido a anular la resolución del Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC) que fue dictada contra James Rodríguez el 27 de octubre de 2020 y todas las liquidaciones y sanciones remitidas al futbolista en relación con este procedimiento.

Rory McIlroy gana el Masters de Augusta y se ubica en la cima del golf europeo

Rory McIlroy gana el Masters de Augusta y se ubica en la cima del golf europeo

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Ni una sola gota de agua, muchos gnomos y un campeón aclamado por las masas. Rory McIlroy lo ha vuelto a hacer. Llegó y se irá vestido de verde. Tuvo que esperar casi 15 años para ponerse la chaqueta en 2025 y, de paso, completar los cuatro grandes. Ni doce meses han pasado desde aquella hazaña y Rory lo celebra repitiendo victoria e igualando a Nick Faldo como el mejor europeo en majors con seis triunfos. Además, se convierte en el cuarto jugador en defender con éxito la victoria en el primer major; antes lo hicieron Jack Nicklaus (1965-66), Nick Faldo (1989, 90) y Tiger Woods (2001-02).

El desenlace fue un domingo made in Augusta National. Hace ya algunos años, el Masters dio con la fórmula para que los domingos en Augusta sean aún más festivos. Una combinación de banderas accesibles con una preparación del campo en su justa medida daba el resultado de una jornada final repleta de sobresaltos, donde el público no dio abasto para celebrar los tiros a las banderas o las bolas cogiendo caídas, rodando generosamente hacia el hoyo; en definitiva, un festín siempre con el respeto debido al Amen Corner.

Rory, que partía en la jornada empatado en -11 con Cameron Young, sufrió como siempre, quizás lo que tocaba. Ya en el hoyo cuatro, un doble bogey con un tripateo desde apenas tres metros le hizo perder el liderato. A partir de entonces, el Masters fue una preciosa locura, con Justin Rose, Russell Henley, Tyrrell Hatton o Scottie Scheffler apurando sus opciones. Rose, Young y el propio McIlroy llegaron a liderar el torneo en el transcurso de la última jornada. Hatton protagonizó, con 66 golpes, la ronda más baja del día, que le sirvió para terminar con -10, empatar en la tercera posición y defender el honor del LIV Golf como único representante entre los 10 mejores. El Amen Corner hizo añicos las ilusiones de Haotong Li, que durante un tramo del día soñó con ser el primer chino vestido de verde. Triple bogey en el 12 y quíntuple bogey (10 golpes) en el 13. Justin Rose, segundo tres veces, tendría que conformarse con la tercera plaza.

La contienda pareció quedar para el número uno, dos y tres del mundo. Scheffler, segundo en solitario con -11, se dio una oportunidad final con un birdie antológico en el 15: mala salida a los árboles, segundo golpe que impacta en una rama, tercero desde el rough a 160 metros de la bandera y un putt de nueve metros. Atacó con un nuevo birdie en el 16 y se le escapó por milímetros en el 17. Rory, en el mismo Amen Corner que el año pasado lo torturó con saña, sacó dos birdies en el 12 y 13 y aguantó el sufrimiento con muy buenos pares, especialmente en el 17 y el 18, con una última espantada de salida que tensó más de la cuenta el final. El bogey en el 18 le sirvió para volver a emocionarse, cayó de rodillas como lo hiciera hace un año pero ya como doble campeón del Masters de Augusta.

El golf español, sin opciones La jornada fue completamente insulsa para los nuestros, que se citaron a las 9:30 horas para compartir partido con un resultado de partida de +5. Jon Rahm consiguió mejorar el sabor amargo del primer major con un -4, aunque su balance sigue siendo negativo en una semana de dudas con su juego. Un puesto 38 que no ayuda a mejorar su confianza en las grandes citas. Mucho más complicado fue el día de Sergio García, y no solo por el +3 de su resultado. En el hoyo dos, el ganador de 2017, víctima de la frustración y la ira, golpeó, tras un mal driver, una de las marcas de salida de Augusta National, que destrozó, para segundos después ensañarse con una nevera y partir su palo, que ya no pudo utilizar el resto de la ronda. Un par de hoyos más tarde, el español fue amonestado por uno de los árbitros del torneo. "Obviamente no estoy muy orgulloso de ello, pero a veces sucede". No se disculpó García por el incidente y su trato con la prensa volvió a ser desafiante. No es la primera vez que Sergio protagoniza un incidente en un campo de golf y veremos si, en un torneo tan especial como el Masters, la salida de tono del jugador no tiene consecuencias en el futuro.

Marie-Louise Eta, la primera ‘mister’ de las grandes ligas con “solo fútbol en la cabeza”

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«Crecí jugando al fútbol con chicos siendo niña y entreno a equipos masculinos y femeninos. No quiero que se me señale». Marie-Louise Eta (Dresde, 1991) no podía imaginarse en 2022 que esas palabras estarían plenamente vigentes el 12 de abril de 2026 cuando el Union Berlin tomó una decisión que haría que su nombre pasara a la historia. La alemana se ha convertido en la primera mujer que dirige a un equipo de las cinco grandes ligas europeas, haciendo añicos el techo de cristal que había mantenido a las entrenadoras, por exitosas que fueran, lejos de los banquillos de los clubes. En Berlín tiene el reto de mantener al equipo en la élite de la Bundesliga, con nueve puntos sobre el descenso y cinco partidos por delante ante Wolfsburgo, Leipzig, Colonia, Mainz y Ausgburgo.

Eta nunca ha huido de los desafíos. Ese deseo de no ser señalada lo mostró cuando en 2022, la Federación Alemana abrió solo 16 plazas para el curso de entrenadores UEFA Pro y fue la única mujer elegida. Incluso su marido, Benjamin Eta, también entrenador profesional, se quedó fuera. «Con más de 100 solicitantes, sabía que sería difícil, y ahora sé que esto me da una ventaja competitiva», decía entonces, cuando su intención, contada al diario alemán Kicker hace cuatro años, era «entrenar a alguna selección nacional juvenil, ser asistente en equipos masculinos o entrenar en la Bundesliga femenina». De entre esos 16 elegidos, solo ella trabajará en una de las cinco grandes ligas. Banquillo, en el histórico Glasgow Rangers, tiene también Danny Röhl.

Fue en ese curso, que acabó en abril de 2023, donde conoció al entonces entrenador del Colonia, Steffen Baumgert, el técnico al que sustituirá en Berlín. También se empapó del trabajo de Jürgen Klopp en el Liverpool y de Julian Nagelsmann, dos de sus referentes. Todos los pasos que se marcó, los ha dado.

Como futbolista, entonces de apellido Bagehorn, arrancó a los 13 años en el Turbine Potsdam, donde fue tres veces campeona sub-17, ganó la Eurocopa sub-17 en 2008 y el Mundial Sub-20 en 2010, aunque nunca llegó a debutar con la absoluta de Alemania. En Potsdam ganó la liga en 2009 y la Champions en 2010. Después firmó con el Hamburgo, pero a los pocos meses el club retiró a su equipo femenino de la Bundesliga, y se marchó dos años a BV Cloppenburg para acabar en el Werder Bremen entre 2014 y 2018, cuando puso fin a su carrera a los 26 años por las lesiones. «No puedo imaginarme haciendo nada sin el fútbol. Solo tengo eso en la cabeza», confiesa la alemana, que se encaminó a los banquillos mientras se licenciaba como gestora deportiva. Su primera experiencia fue en el equipo sub-13 del Werder Bremen, al que siguió hasta el sub-15. En otoño de 2019, Alemania la llamó para que fuera asistente de la selección femenina sub-19 para, un año después, ser segunda de la seleccionadora sub-15, Bettina Wiegmann.

Supera los precedentes de Wittmann y Diacre

Su salto al Union Berlin lo dio de la mano de Marco Grote, que la incorporó como su segunda para el juvenil de División de Honor. La destitución de Urs Fischer en noviembre de 2023 les hizo dar el salto al primer equipo, y Eta se convirtió en la primera mujer en un cuerpo técnico. Grote apenas estuvo un mes, porque llegó Nenad Bjelica, pero Eta siguió en el cuerpo técnico y, en enero, cuando al croata lo sancionaron con tres partidos por un manotazo a Leroy Sané, ella fue la que dirigió al equipo en el primer partido, con victoria.

El gran salto con el que pasará a los anales del fútbol europeo lo ha dado apenas unas semanas después de que Union Berlin hiciera público que sería la entrenadora de su equipo femenino la temporada 26/27.

De momento, esos planes tendrán que esperar. Eta ha adelantado a Sabrina Wittmann, que en mayo de 2024 comenzó a entrenar al Ingolstadt de tercera división alemana, y a la francesa Corinne Diacre, que entre 2014 y 2017, dirigió a Clermont francés en Segunda.

No lo ha hecho sin polémica, porque a su nombramiento han seguido tantos elogios como críticas que el propio Union Berlin ha definido en redes sociales como "machismo".

El amor por el riesgo de Neuer: pactar un partido con Guardiola como centrocampista, doblar a un personaje de Disney o dejar crecer el rumor de que era gay

El amor por el riesgo de Neuer: pactar un partido con Guardiola como centrocampista, doblar a un personaje de Disney o dejar crecer el rumor de que era gay

La crisis de los 40 no es únicamente una frase hecha o el título fácil para una comedia. Es un proceso analizado por la Psicología en el que algunas personas, especialmente varones, se cuestionan su existencia, producto de la rutina de su vida en pareja, los cambios físicos o las expectativas laborales frustradas. En el fútbol la cosa se agrava, porque los 40 marcan la frontera de la retirada para los más afortunados y el inicio de una nueva etapa con menos emociones. Es difícil igualar las que se sienten en el terreno de juego. Al paro de los millonarios parece irreverente llamarlo de tal forma, pero es también paro emocional y afecta a quienes lo sufren como a quienes lo comparten. Llegan los divorcios.

Manuel Neuer no esperó a los 40 para hacerlo, ni piensa en la retirada después de cumplirlos, el mes pasado. Puede mostrarse juguetón como un adolescente para lesionarse en una pista de esquí, o maduro como un cuarentón para ponerse un brazalete arcoíris y desafiar al establishment, pero siempre firme en la portería del Bayern cuando hay que estarlo. Lo estuvo en el Bernabéu y sabe que debe estarlo en el Allianz, como sabe bien este veterano de la portería que cualquier crisis, también la de los 40, se afronta mejor desde un muro, sea físico o emocional.

"Las dudas vienen de tu cuerpo"

«Las dos cosas son importantes, pero en este momento para Neuer lo principal es el físico. Cuando llegas a los 40 años bajo la portería, tu preocupación es que te responda, porque todo lo demás ya lo sabes, tienes experiencia y conoces las situaciones que pueden darse. Las dudas, en cambio, pueden venir de tu cuerpo», explica Andrés Palop, que llegó en activo hasta los 41, en el Bayer Leverkusen, aunque después de una última temporada con escaso protagonismo decidió retirarse.

«Por lo que vimos en el Bernabéu, no parece que Neuer se encuentre ante ese dilema, la verdad. Será su físico el que marque los tiempos», añade el ex portero del Valencia y Sevilla, entre otros, ahora en el equipo de la agencia AC Talent, liderada por el representante Arturo Canales.

«Otra de las cosas que nos ha ocurrido a los porteros que hemos estado tanto tiempo en activo es el tener que adaptarnos a los cambios, sean del reglamento o hasta de los balones, pensados siempre para el gol, para los delanteros, no para nosotros. Pero los porteros no somos como el resto de los jugadores. Somos sufridores, estamos solos en el campo, hacemos cosas distintas y no nos quejamos», continúa Palop. El valenciano enlaza su explicación con el caso del alemán: «Neuer ha tenido una ventaja, porque apareció ya con todo lo que se le exige hoy a un guardameta moderno, lo traía de serie. Creo que tiene el mejor juego de pies del mundo en una portería, y era ya de ese modo desde muy joven, en el Schalke».

Neuer rechaza un lanzamiento de Mbappé.

Neuer rechaza un lanzamiento de Mbappé.OSCAR DEL POZOAFP

La última temporada de Neuer en el conjunto de la cuenca del Ruhr fue la primera de Raúl, un cruce generacional entre dos líderes del fútbol europeo y de la Champions. Palop, que dejó el fútbol en 2014, se enfrentó a aquel Schalke, «aunque entonces Neuer era todavía suplente». Esa facilidad del alemán que describe para el juego con los pies fue una mina para Pep Guardiola cuando llegó al Bayern. Entre sus muchos experimentos, el catalán, un entrenador-alquimista, se planteó probar a Neuer en el centro del campo en un partido, según desveló en una entrevista Karl-Heinz Rummenige. «Fue difícil disuadirlo de esta intención, que podría haber sido interpretada como un acto de arrogancia. Sin embargo, creo que Neuer también lo habría hecho bien como volante», explicó el ex delantero y director general del Bayern.

A Guardiola le disuadieron, pues, de lo que hizo Javier Clemente con Molina en un partido de la selección, nada menos que el día del debut del portero, pero en el centro del campo. A Neuer le habría gustado la experiencia, seguro. Adora el riesgo, las experiencias nuevas, aunque alguna haya provocado controversias. Lo fue la decisión de irse a esquiar al volver del Mundial de Qatar, algo que prohíbe cualquier contrato del fútbol profesional, como ir en moto o practicar deportes de riesgo. Un futbolista es también un activo. El portero nacido en Gelsenkirchen lo minimizó al decir que era esquí de fondo. Es difícil romperse la tibia y el peroné en esa práctica, pero todo es posible. Consolidado ya como gran capitán del Bayern, el club donde más mandan los futbolistas, porque después de serlo se convierten en dirigentes, fue comprensivo con su portero. Ni un reproche. Quién sabe si Neuer, parte ya de la aristocracia del club bávaro, seguirá los pasos de Beckenbauer, Rummenigge o Hoeness.

Cáncer de piel

La pasión por el riesgo le llevó, asimismo, a aceptar una proposición de la Disney para doblar al alemán a uno de los personajes de Monster University, aunque otras arriesgadas decisiones han sido por convicción. Después de sufrir dos intervenciones en el rostro por carcinomas, una clase de cáncer de piel, decidió invertir en la creación de una línea de cosmética de protectores solares, junto a la tenista Angelique Kerber. «Ambos tenemos historias muy personales cuando se trata de enfermedades de la piel», explicó.

En 2011, animó a los futbolistas gays a salir del armario, «porque eso alivia». Cuando llegó la Eurocopa 2020, en la que la Hungría de ViktorOrban debía jugar en Múnich, se colocó un brazalete de capitán arcoíris por primera vez. Lo repitió en el Mundial de Qatar, un desafío a su propia Federación y a la UEFA y la FIFA.

La declaración alimentó los rumores sobre su propia homosexualidad, algo que ni se molestó en desmentir, mientras se le podía ver en Múnich con las modelos Katrin Gilch o Nina Weiss, con la que estuvo casado. A los meses de su divorcio, inició una relación con la jugadora de balonmano Alika Bisell, con un extraordinario parecido con su ex mujer, pero 15 años más joven que el portero. Todo un anticuerpo contra la crisis de los 40, si es que alguna vez merodeó alrededor de la portería de este amante de los riesgos al que buena parte de los alemanes pide que vuelva a la Mannschaft para el Mundial y entre los que el Madrid quiere encontrar su última prueba de vida.

Alcaraz, la recuperación exprés para el Godó, un problema reconocido y el halago a Sinner: "Es realmente peligroso"

Alcaraz, la recuperación exprés para el Godó, un problema reconocido y el halago a Sinner: “Es realmente peligroso”

Caía la noche en Montecarlo cuando Carlos Alcaraz llegaba a su hotel para una recuperación exprés. Horas después de su derrota en la final ante Jannik Sinner, este lunes, ya le tocaba ir al aeropuerto para volar hacia Barcelona y este martes debutará en el Trofeo Conde de Godó ante el finlandés Otto Virtanen. Su máxima concesión será saltarse el entrenamiento previo y plantarse directamente en competición.

El calendario ATP no ofrece un respiro, mucho menos unos días para llorar un título perdido, aunque sea un Masters 1000, aunque sea ante su rival histórico. «El objetivo sigue siendo jugar toda la temporada de tierra batida. Ya veremos cómo va. También quise hacerlo el año pasado y no pude por lesión. Así que cruzo los dedos y rezo para que no pase nada. Ahora escucho a mi cuerpo mucho mejor que el año pasado, eso seguro, y si tengo que perderme un torneo, lo haré», comentó mientras su rival, Sinner, anunciaba que no cogería una raqueta hasta el miércoles -no tiene torneo esta semana- y que después decidirá si va al Mutua Madrid Open.

Después de la derrota, Alcaraz podría recuperar el número uno si levanta el título del Godó -el año pasado perdió en la final-, pero eso no es lo primordial. Todo pasa ahora por reconstruir su tenis, por rehacer su confianza, por rearmarse de camino a Roland Garros. En solo seis semanas empieza el segundo Grand Slam de la temporada y, al contrario de lo que ocurrió en el Open de Australia, el español llegará por detrás de Sinner.

«No me sorprende en absoluto lo que ha hecho estos días en Montecarlo. Ya había visto el nivel de Jannik en tierra batida el año pasado, y creo que ha mejorado muchísimo. Está alcanzando un nivel en esta superficie que es realmente peligroso. Ahora entiende muy bien el juego en esta tierra», analizaba Alcaraz que, después del partido, en el típico intercambio en la red, quiso felicitar a su rival histórico por su evolución sobre arcilla. «Pista dura, hierba y tierra batida. Todas las superficies», le dijo, y Sinner le contestó, educado, que «siempre es un placer» enfrentarse a él.

"No jugué bien"

«En los momentos cruciales, en los puntos decisivos, no jugué bien. Tuve muchas oportunidades de break durante el partido y no las aproveché. Fallé en el tiebreak del primer set, cuando él jugó un tenis increíble. Esa fue la clave del partido de hoy. Las condiciones fueron difíciles. Me gusta jugar con viento, creo que me beneficia, y esta vez me pareció molesto porque no soplaba en una misma dirección. Pero el tenis de Jannik fue mejor», reconoció.

EFE

Por su parte, Sinner celebró el título con los recogepelotas y se marchó a su casa, pues vive en el Principado, en el barrio de La Condamine, donde asegura que puede hacer vida normal. Su emoción por la victoria pasaba por ahí, pues por primera vez en mucho tiempo su familia al completo estaba en las gradas. El italiano reconoció estar «sorprendido en el mejor sentido» por su rendimiento a lo largo de la semana.

«Creo que todavía necesito un poco de tiempo para darme cuenta de lo que ha pasado», admitió, antes de explicar que la clave había sido adaptar su juego a cada rival: «No he jugado el mismo tipo de tenis contra todos. Fuimos cambiando pequeñas cosas». De cara a lo que viene, el italiano no se confía: Roland Garros serán duro, pero llega a todos ellos con una certeza nueva bajo el brazo. Nunca había ganado un torneo importante en tierra batida, y ya lo ha hecho. El reto para Alcaraz será mayúsculo.

Carolina Marín, una carrera única en siete momentos: "Exprimí mi cuerpo más allá de lo imaginable"

Carolina Marín, una carrera única en siete momentos: “Exprimí mi cuerpo más allá de lo imaginable”

«No paro de ver las imágenes de mi lesión en los Juegos Olímpicos de París, no tengo más remedio, me las ponen allí donde voy, ¿y qué le voy a hacer? Lo tengo asimilado, lo tengo muy trabajado», reconoce Carolina Marín. Su dolor en aquellas semifinales trágicas vendrá a la memoria cuando se hable de ella en el futuro, pero tiene que haber otros recuerdos. Su palmarés enumera un oro olímpico, tres Mundiales y siete Europeos; su legado va más allá. De repente, de la nada, una española dominó Asia en bádminton. En Huelva, su ciudad, donde lleva días recibiendo homenajes, se sienta con EL MUNDO para repasar siete momentos de su carrera ya terminada.

1. UNA NIÑA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS

Antes de ser conocida en el mundo, en España o incluso en su Huelva, Marín ya lucía especial en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, donde se instaló a los 14 años. Contaba su entrenador Fernando Rivas que tenía una ambición impropia.

«Cuando llegué a Madrid ya quería ser la mejor en todo, campeona olímpica, número uno, todo lo que fuera posible. Nunca me conformaba y creo que eso fue lo que me empujó hacia arriba. Tenía dudas por dentro, pero por fuera siempre me mostraba muy segura. Ya entonces, desde los 15 años, empecé a trabajar con psicólogos para controlar los miedos, las inseguridades, los nervios», rememora Marín, que fue bronce en un Mundial júnior, debutó en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 con 19 años y al año siguiente ganó el Grand Prix Gold de Londres, el equivalente a un Grand Slam en el tenis.

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«Con Fernando creamos nuestra metodología, fuimos originales, hicimos nuestro propio camino. Si hubiera intentado imitar lo que hacían las asiáticas, tantas repeticiones, siempre hubiera ido por detrás», analiza.

2. EL PRIMER MUNDIAL: NACE EL MILAGRO

«Redunda su nombre, Carolina María Marín Martín, cumpliendo un cometido: la Historia ya no podrá olvidarlo», empezaba así este periódico la crónica de un éxito improbable. En 2014, en Copenhague, la española levantó su primer título en un Mundial y prometió más. «A principios de aquel año aprobé la selectividad y decidí dejar los estudios para centrarme en el bádminton. No es fácil dar ese paso, pero ahora sé que fue acerté», apunta Marín, que meses antes ya había ganado su primer Europeo. Acababa de cumplir 21 años y pasó de ser una rareza, una europea en la élite, a ser la rival más temible.

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«Diría que todo cambió en la segunda ronda de aquel Mundial 2014. Gané a la china Wang Yihan, que era la número tres del mundo, y en Asia empezaron a mirarme con otros ojos. Hasta ese momento nadie me hacía caso. A partir de entonces cada vez que jugaba tenía 10 cámaras de televisiones asiáticas alrededor. 'Cuidado, que viene la española'. Hablaban de mi carácter. Cuando iba a los torneos ya era diferente. Para mí era importante ese respeto, ahí noté que me había hecho hueco en el bádminton».

3. CAMPEONA OLÍMPICA, FOTOS EN ESPAÑA

En los años de plenitud Marín controló su deporte como nadie lo había hecho. Después de dos Mundiales consecutivos llegó el oro en los Juegos de Río 2016 y desde fuera parecía que nada fallaba. Aunque ella lo recuerda de otra manera.

«Aquel oro fue el mejor momento de mi carrera. Para mí fue maravilloso que mis padres estuvieran allí, pero detrás de todas mis medallas siempre ha habido una angustia. Antes del Mundial de 2014 me hice una luxación de hombro y no podía levantar el brazo; antes del Mundial de 2015 me rompí el quinto metatarsiano del pie derecho; y antes de los Juegos de Río tuve un problema en el sacro. Estuve los cuatro meses sin poder hacer un buen entrenamiento. He tenido momentos de felicidad, pero mi camino nunca ha sido un camino de rosas», admite Marín, que asegura que aquel oro le cambió la vida.

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«En el bádminton ya era conocida, pero después de los Juegos me di cuenta de que ya no sería anónima en España, que la gente me reconocía por la calle. Eso te cambia un poco la forma de actuar. Es bonito, pero siempre hay ese momento en el que alguien quiere una foto y no entiende que estás en algo personal».

4. EL TERCER MUNDIAL: ¿LA MEJOR DE LA HISTORIA?

«Después de aquellos Juegos fue el único momento en el que noté un vacío. Ya había ganado todo lo que soñaba desde niña; al volver de Río me costaba sacar motivación. Me senté con mi entrenador y pensé: '¿Y si me propongo ser la mejor de la historia?'», narra Marín, quien venció después de haber vencido, lo más difícil.

En 2018, en Nankín (China), se impuso en la final a la india Pusarla Sindhu, la rival más importante de su vida, también amiga, y se hizo con su tercer Mundial. Hasta ese momento ninguna jugadora había conquistado tres títulos, pero la española considera que eso no la convierte en la mejor de la historia en lo suyo.

MUNDO

«Me faltó un segundo oro en los Juegos . Pero igualmente yo ya no me quiero ni considerar ni la mejor ni nada de la historia. Ya no pienso así. Me quedo con que di todo lo que estaba en mis manos, exprimí mi cuerpo más allá de lo imaginable».

5. «EL PEOR MOMENTO DE MI VIDA»

En 2019, con todo su palmarés completo, Marín aún divisaba una década más de éxitos. Podría disputar dos o tres Juegos Olímpicos más y cinco o seis Mundiales... ¿Cuánto más ganaría? En realidad, ninguno. Lo cierto es que su carrera se frenó en seco después de que se rompiera la rodilla derecha primero y la rodilla izquierda después. Pese a sus esfuerzos, no pudo ir a los Juegos de Tokio 2020, aunque eso no fue lo más duro. A principios de 2020 su padre Gonzalo sufrió un accidente laboral y falleció meses después.

«El fallecimiento de mi padre fue el peor momento de mi vida, que a nadie le quepa duda. Las dos lesiones de rodilla que sufrí antes de París no fueron tan malas porque sabía que las podía superar. Me siento orgullosa de haber superado tantos obstáculos. La vida me ha puesto piedras grandes en el camino y siempre he querido tirar adelante. Al fin y al cabo he sido una privilegiada por haber vivido de mi deporte», proclama.

6. UN 'CREC' Y TODO SE ACABA

Un día después, su rival, la china He Bingjiao, contó que la admira. En semifinales de los Juegos de París 2024, tras recuperarse de todo, rozando ya su segundo oro, Marín se volvió a romper la rodilla derecha y toda España empatizó con sus lágrimas.

«Fue muy cruel», lamenta, y añade: «Había hecho la preparación más dura de toda mi carrera. Antes de empezar no confiaba en mí plenamente, pero una vez ya en semifinales la verdad es que tenía mucha confianza. Después tuve que trabajar mucho con mi psicóloga para entenderlo, para superarlo. Fue duro, evidentemente». En el momento de la lesión Marín tenía 31 años y por ello se agarró a un objetivo, un último objetivo. Huelva, su ciudad, había conseguido la organización del Europeo de 2026 y qué mejor lugar para retirarse, sobre la pista, con su gente. Tampoco pudo ser.

Después de un 2025 de dolores continuos, a principios de este año se volvió a operar y jugar de nuevo ya se convirtió en una quimera. «Hasta la última operación me costaba andar, iba coja. Sentía dolor desde que me levantaba hasta que me acostaba. Ahora tengo que ir con cuidado, no puedo salir a correr 10 kilómetros, pero puedo caminar y eso ya es vida», se congratula.

7. VIVIR DESPUÉS DEL BÁDMINTON

«¿Qué voy a hacer? Lo voy a hacer todo», resume Marín sobre lo que viene ahora. Desde la adolescencia su vida ha consistido en perseguir un volante con su raqueta y ahora brilla el sol y el mundo es infinito y no hay nada que la detenga. «Quiero probar todos los deportes que pueda, porque solo hacía bádminton. Quiero conocer mundo, no tenía tiempo libre. Quiero probar cosas diferentes. Estas primeras semanas las dedicaré a mi familia y a mis amigos, a recuperar las horas que no he tenido con ellos y después tengo el futuro abierto. No he decidido nada», asegura Marín, que en los últimos tiempos estudió a distancia Fisioterapia en la Universidad Católica San Antonio de Murcia y Dietética y Nutrición en la Universidad Alfonso X el Sabio, pero que parece improbable que vaya a ejercer.

EFE

Su vida laboral se intuye en los despachos, sean donde sean. «Ahora mismo puedo vivir tranquila. No voy a estar en el sofá de mi casa sin hacer nada, pero he tenido cabeza y he sabido invertir bien. Creo que con mi retirada he tomado la decisión acertada. Debía priorizar mi salud. Soy muy joven y ahora me toca vivir», finaliza.