El Real Madrid acelera por Marc Cucurella

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El Real Madrid está negociando con el Chelsea para cerrar el fichaje de Marc Cucurella, lateral izquierdo internacional con la selección española, tal y como ha adelantado Fabrizio Romano y puede confirmar este periódico. El futbolista, que termina contrato en junio de 2028, es el elegido en el Santiago Bernabéu y el precio podría alcanzar los 50 millones de euros.

Cucurella, canterano del Barcelona, reforzaría una posición que ahora mismo cuenta con Álvaro Carreras, Fran García y Ferland Mendy, y en la que se esperan cambios en las próximas semanas. Como informó este periódico esta semana, Carreras, fichado el pasado verano a cambio de 50 millones, tiene un gran cartel en la Premier League y el Madrid vería con buenos ojos encontrarle una salida después de ir de más a menos durante el curso. Lo mismo sucede con Fran García, que ya pudo salir el pasado mercado de invierno al Bournemouth.

La llegada de Cucurella entra dentro del cambio de planes del Madrid, que tras el anuncio de José Mourinho quiere darle un giro a su plantilla y a su estrategia de fichajes. Después de muchos años firmando jóvenes promesas, el club de Chamartín ha modificado sus ideas y ha apostado por futbolistas más experimentados.

Durante la campaña electoral Florentino Pérez ya anunció los fichajes de Dumfries y Konaté, de 30 y 27 años, avanza en las negociaciones con Bernardo Silva, de 31, y ahora ha elegido a Cucurella, de 27, tras la renovación de Gvardiol con el Manchester City.

El club es consciente de la falta de experiencia que hay en el vestuario tras las salidas de jugadores importantes como Alaba y Carvajal y quiere reforzar el día a día del primer equipo a todos los niveles. Sigue buscando un central, un mediocentro y un refuerzo para la zona de ataque, aunque también debería dar salida a jugadores del segundo escalón de la plantilla.

Hamilton celebra su primera victoria con Ferrari y Antonelli descubre la mala suerte en Montmeló

Hamilton celebra su primera victoria con Ferrari y Antonelli descubre la mala suerte en Montmeló

Una pregunta se repetía en cada rueda de prensa de los últimos meses: "¿Cuándo te retiras, Lewis?". Con distintas palabras, distintos acentos, siempre el mismo fondo: la duda de si un siete veces campeón del mundo de 41 años, sin victorias, sin celebraciones, tenía todavía algo dentro. "I'm useless", llegó a declarar la temporada pasada en plena crisis. Inútil, se llamó. Otros le despedían mientras él se machacaba.

Este domingo en Montmeló, Lewis Hamilton respondió a todos, incluido a sí mismo, como siempre había sabido hacerlo. Una exhibición de pilotaje, fría y demoledora, le dio su primer triunfo con Ferrari. E incluso algo más grande que una victoria.

A cuatro vueltas del final, de repente, Kimi Antonelli, el joven italiano que dominaba el Mundial con cinco victorias consecutivas y llegaba pletórico a Barcelona, se quedó parado y todo cambió. El Mercedes del futuro, aparcado en la gravilla. El hombre del pasado, volando hacia el horizonte. Hamilton no ganó por el abandono del italiano, ya mandaba entonces, contaba con doce segundos cuando el Mercedes enmudeció, pero transformó el campeonato con su triunfo y la desdicha de su adversario.

Ahora Ferrari ya puede vencer y, con muchas carreras todavía por delante, los 41 puntos de ventaja de Antonelli sobre Hamilton no parecen tantos. El británico no sólo logró una victoria, la primera de rojo, también descubrió la opción de volver a ser campeón.

La estrategia de Ferrari

"Gracias por creer en mí y traerme a este equipo", proclamó Hamilton en un emotivo discurso dirigido a sus compañeros en la Scuderia. "El año pasado parecía imposible que volviera a ganar, pero nunca perdieron la esperanza en mí. Me levantaban una y otra vez e hicieron muchísimos cambios para ayudarme. Todas mis victorias han sido especiales, pero esta es algo distinto. Siempre me había preguntado qué sería ganar con Ferrari y ahora ya lo sé", continuó el británico, que también agradeció la estrategia planteada por el equipo.

Hamilton cruza la meta en Montmeló.

Hamilton cruza la meta en Montmeló.LLUIS GENEAFP

La estrategia que le llevó a la victoria. El brillo lo puso él con su ritmo, pero la táctica de Ferrari fue igual de determinante. Salir desde la segunda posición, con George Russell por delante y Antonelli por detrás, ofrecía dos caminos: el conservador, quedarse donde estaban, o el ambicioso, ir a por la victoria. Y eligieron el segundo. Hamilton haría tres paradas cuando lo habitual en Montmeló es hacer dos, una apuesta arriesgada que convertía cualquier imprevisto en una oportunidad. Exactamente eso ocurrió.

En la vuelta 40, después de una hora de monotonía, las cámaras enfocaron por primera vez a Fernando Alonso, que rodaba último, desquiciado con su Aston Martin, en una situación aún peor a la vivida por Hamilton en los últimos tiempos. Esta vez al español se le había estropeado la batería y por cuarta vez este año se veía obligado a abandonar. Entonces a Hamilton se le abrieron las puertas del cielo.

Gracias al virtual safety car forzado por Alonso, al británico apenas le penalizó su última parada en boxes y con neumáticos nuevos se abalanzó a por el triunfo mientras Russell y Antonelli sólo podían verle marchar, lejos, cada vez más lejos.

La desdicha de Antonelli

La jugada había sido redonda y más que lo fue cuando a seis vueltas para el final los dos Mercedes se enfrascaron en una batalla propia. En el garaje de la escudería alemana no querían ni mirar. Antonelli, mucho más rápido, se lanzó en recta para rebasar a Russell en la primera curva de Montmeló y lo hizo, pero el segundo puesto apenas le duró unos segundos. De golpe su monoplaza empezó a hacer cosas raras, a pararse, no avanzaba y llevarlo hasta meta se convirtió en una quimera. El líder del Mundial, que había disfrutado de mucha fortuna hasta el momento, supo entonces qué era sufrir una avería y no pudo más que retirarse.

Su infortunio devolvió a Russell a la segunda posición y elevó a LandoNorris a la tercera completando así el primer podio plenamente británico desde 1968, cuando Jackie Stewart, Graham Hill y John Surtees lo lograron en Watkins Glen.

Por detrás quedó el cuarto puesto de Max Verstappen, otra vez fuera del podio, una nueva desgracia para Charles Leclerc, decimoquinto por una avería en el gran día de su compañero en Ferrari, y otra jornada de vacío para Carlos Sainz. Como Alonso, el español espera que el verano cambie completamente su situación, pero de nuevo se quedó fuera de los puntos, esta vez sin posibilidades siquiera de pelear por entrar entre los 10 primeros.

La paradoja de David Raya, el portero invisible: "Puede que se hayan olvidado de mí"

La paradoja de David Raya, el portero invisible: “Puede que se hayan olvidado de mí”

En el Mundial de Qatar, 2022, la Federación de Rubiales estaba nerviosa. En abril había saltado el escándalo de los tejemanejes del presidente con Piqué para la Supercopa a Arabia, y llegados al Mundial, que se jugó entre noviembre y diciembre, la relación con varios medios de comunicación era tensa. A uno de esos medios, la Federación sólo le concedió una entrevista, cuando lo normal era, y es, poder tener a uno de los protagonistas antes de cada partido. El elegido fue David Raya, en ese momento el tercer portero de la selección, pues apenas llevaba, con esa, tres convocatorias. Por delante de él estaban, en teoría, y en la práctica, Unai Simón y Robert Sánchez.

Para saber más

Para quien no esté muy familiarizado con el funcionamiento de los medios de comunicación, una entrevista con el tercer portero de una selección en un Mundial, a priori, no es lo más atractivo, y no cambiaba esa percepción el hecho de que entonces fuese el guardameta del Brentford. No dejaba de ser el tercer portero, alguien que parece llamado a no jugar ni un minuto y, por tanto, de inicio lejos del interés del público (excepto en esta cita de EE.UU., claro, porque aquí el tercer portero es Joan García, del Barça, e interesa). Bueno, el caso es que aquella entrevista a David Raya (Barcelona, 30 años) descubrió uno de los personajes más interesantes de la selección.

"Si no me conoce nadie, mejor", decía en aquella conversación, algo que ha cambiado radicalmente en cuatro años. Hoy día es el portero titular del Arsenal, campeón de la Premier y subcampeón de la Copa de Europa. Sin embargo, vuelve a estar en una situación algo incómoda porque la llegada de Joan García ha producido un efecto curiosísimo: se ha abierto en algunos sectores de la prensa y de la afición un debate, estéril por el pensamiento del seleccionador, pero debate al fin y al cabo, según el cual hay que decidir quién debe jugar: Unai Simón (primer portero) o Joan García (tercer portero). ¿Y el segundo?

"Puede ser que se hayan olvidado de mí, puede ser que los medios, teniendo a los porteros que están en la Liga española, a Joan y a Unai, pongan ahí el debate. Me acuerdo de la primera vez que vine, que la gente no sabía quién era porque llevo muchos años fuera. Pero vamos, que el debate os lo dejo a vosotros. Yo estoy intentando hacerle la vida imposible al míster y nada más", explicó ayer él, educado, exquisito, con el don de la palabra y muy agradecido con la defensa que hizo de él Luis de la Fuente el día que dio la lista. "No entiendo que no me preguntéis si va a jugar Raya, no entiendo que sólo me preguntéis quién va a jugar, si Unai o Joan", dijo el técnico.

Raya (derecha) junto a Unai Simón.

Raya (derecha) junto a Unai Simón.PABLO GARCÍA

En realidad, está acostumbrado. Hablamos de un jugador que paraba en el Cornellá y que, gracias a un convenio de ese club con el Blackburn Rovers, con 16 años cogió la maleta y se fue para allá con el sueño de ser futbolista. De hecho, estaba decidido a, si no salía bien, dejar el fútbol y ponerse a estudiar ADE, que es lo que le atraía. Pero salió bien. No sin dar un montón de tumbos, entre ellos jugar cedido en un equipo que vendría a ser como una categoría regional en España, el Southport, donde vivió una experiencia humana que le ha marcado. "Allí, en quinta división, vi a la gente que dependía de la prima por ganar el partido para pagar la hipoteca, o gente que volvíamos de jugar a cinco o seis horas de viaje y al día siguiente había que levantarse a las seis para ir a trabajar", contó ayer. Todo eso lo tiene grabado a fuego. Volvió al Blackburn, logró debutar con el primer equipo y luego se marchó al Brentford. Le costó tanto que tiene tatuada en el cuello la fecha de su debut en la Premier.

Ahí fue cuando le llamó, por sorpresa, Luis Enrique en esa primavera de 2022. Desde entonces, ha jugado 13 partidos, todos a la sombra de Unai Simón, y eso que tuvo la oportunidad, real, de jugar con Inglaterra, que intentó 'ficharle'. Pero no: "Me siento español, siempre he querido representar a España. No jugaría con Inglaterra porque me sentiría un extraño por muchos años que lleve allí. Siempre me he sentido muy español y siempre va a ser así".

Volvió sobre la paradoja que vive: "La diferencia entre Joan y Unai y yo, para vuestro debate, es que juegan en España. La situación en sí, la convivencia con ellos, la vivo con naturalidad, compañerismo, empujándonos los unos a los otros para ser mejores. Y esa competencia no sólo nos hace mejores a nosotros mismos, sino a nuestros compañeros, así que lo vivimos con naturalidad, sabemos que tenemos una gran selección. Es un lujo trabajar con estos porterazos", explicó, e incluso detalló lo mejor de sus rivales: "De Unai me quedo con la serenidad y de Joan, el uno contra uno".

Luis Enrique, el hombre que apostó por él, le utilizaba en muchísimos entrenamientos para completar los 'partidillos'. "Tú puedes jugar de 10 en cualquier equipo, David", le decía el asturiano. Eso, el juego con los pies, es una de sus grandes virtudes. ¿Y saben por qué juega de portero? Porque su hermano mayor, que también le daba al fútbol, se lo llevaba a jugar con él, pero solamente para que se pusiera de portero con los grandes. Con su hermano, por cierto, diseñó unos anillos tipo NBA para celebrar la Eurocopa.

David, que tiene como ídolo a Casillas, viene de una familia de joyeros, y aprovecharon los dos para crear 26 piezas únicas, con el nombre y el dorsal de cada compañero, que recibieron el regalo encantados en una muestra más del buen ambiente que sigue presidiendo, hoy, el vestuario. "Estamos muy felices, como siempre, deseando ya que llegue el debut. Esperemos ganar, pero lo importante no es cómo se empieza, sino cómo se acaba", zanjó.

Partidos de hoy, domingo 14 de junio, del Mundial 2026: horarios y dónde ver por TV

Partidos de hoy, domingo 14 de junio, del Mundial 2026: horarios y dónde ver por TV

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Hoy, domingo 14 de junio, se juega la cuarta jornada del Mundial 2026, en el que varias selecciones se enfrentarán a lo largo del día en la fase de grupos del Mundial que se juega hasta el 19 de junio en Estados Unidos, México y Canadá.

Esta tarde, a las 19:00 horas, se enfrentan Alemania y Curazao, encuentro del grupo E que se retransmite en La 1 de RTVE, ya que forma parte de los partidos seleccionados por la televisión pública para darlos en abierto en España. Será el único del día que se pueda ver en RTVE.

Horas después, a las 22:00 horas, se jugará el Países Bajos - Japón, correspondiente al grupo F, que podrá seguirse en Dazn, igual que el resto de partidos del día, que ya se jugarán de madrugada.

A la 01:00 horas, se disputará el Costa de Marfil - Ecuador (grupo E), y a las 4:00 horas, el Suecia - Túnez.

Calendario semanal del Mundial 2026: Debut de España

La televisión pública española emitirá todos los partidos que juega España en el Mundial -que por ahora son tres en la fase de grupos los confirmados, el resto dependerá del recorrido de la Selección- y una amplia selección de partidos de otros países que consideran de interés (puedes consultar el listado completo de los partidos que se pueden ver en abierto desde España aquí).

Más allá de eso, los auténticos fanáticos del fútbol que no se quieran perder ni uno de los 104 partidos que se disputarán en el Mundial de Fútbol de 2026, podrán verlos por televisión en la plataforma de pago de DAZN, que ha comprado los derechos del mundial.

Mundial 2026 Semana del 11 al 17 de junio

Jueves 11 de junio Mundial 2026

  • 21:00 (Grupo A) México-Sudáfrica | La 1 y DAZN

Viernes 12 de junio Mundial 2026

  • 04:00 (Grupo A) Corea del Sur-Chequia | DAZN
  • 21:00 (Grupo B) Canadá-Bosnia-Herzegovina | DAZN y La 1

Sábado 13 de junio Mundial 2026

  • 03:00 (Grupo D) Estados Unidos-Paraguay | DAZN
  • 21:00 (Grupo B) Qatar-Suiza | DAZN

Domingo 14 de junio Mundial 2026

  • 00:00 (Grupo C) Brasil-Marruecos | DAZN y La 1
  • 03:00 (Grupo C) Haití-Escocia | DAZN
  • 06:00 (Grupo D) Australia-Turquía | DAZN
  • 19:00 (Grupo E) Alemania-Curazao | DAZN y La 1
  • 22:00 (Grupo F) Países Bajos-Japón | DAZN

Lunes 15 de junio Mundial 2026

  • 01:00 (Grupo E) Costa de Marfil-Ecuador | DAZN
  • 04:00 (Grupo F) Suecia-Túnez | DAZN
  • 18:00 (Grupo H) España-Cabo Verde | DAZN y La 1
  • 21:00 (Grupo G) Bélgica-Egipto | DAZN

Martes 16 de junio Mundial 2026

  • 00:00 (Grupo H) Arabia Saudí-Uruguay | DAZN
  • 03:00 (Grupo G) Irán-Nueva Zelanda | DAZN
  • 21:00 (Grupo I) Francia-Senegal | DAZN y La 1

Miércoles 17 de junio Mundial 2026

  • 00:00 (Grupo I) Irak-Noruega | DAZN
  • 03:00 (Grupo J) Argentina-Argelia | DAZN
  • 06:00 (Grupo J) Austria-Jordania | DAZN
  • 19:00 (Grupo K) Portugal-Congo | DAZN
  • 22:00 (Grupo L) Inglaterra-Croacia | DAZN y La 1

Para consultar todos los partidos de la fase de grupos, puedes acceder al calendario completo del Mundial 2026 de EL MUNDO.

Los Knicks ganan la NBA 53 años después y desatan la locura en Nueva York

Los Knicks ganan la NBA 53 años después y desatan la locura en Nueva York

Cincuenta y tres años y dos dolorosas finales después, los New York Knicks han hecho historia este sábado convirtiéndose de nuevo en campeones de la NBA, tras derrotar a los San Antonio Spurs de Victor Wembanyama en el quinto partido. Los Knicks tienen uno de los nombres más potentes de la liga, quizás el pabellón más icónico del planeta, y sin duda la primera fila de aficionados más ricos y famosos del deporte profesional, pero hasta ahora sólo habían logrado dos anillos. El último fue en 1973. Habían estado cerca en 1994 y 1999, en la era de Patrick Ewing, Allan Houston, Latrell Sprewell o Rick Brunson, pero no lo suficiente. El ciclo, sin embargo, se ha cerrado esta semana con el propio Brunson en el banquillo como entrenador asistente y con su hijo Jalen como estrella indiscutible de la franquicia y MVP de las finales.

Brunson es mucho más que el corazón y el alma del equipo. En estas finales ha sido sus piernas, sus brazos y su cerebro. Anotando 45 puntos esta pasada madrugada (15 en el último periodo) y manteniendo la cabeza fría cuando el resto de la cancha enloquecía o se encogía por los nervios. Los Knicks han logrado ganar los tres partidos como visitantes en Texas y uno en casa (sólo perdieron el tercero, el único con la presencia del presidente Donald Trump) remontando en todos y cada uno de ellos. Hasta 29 puntos en la segunda mitad en el cuarto partido y 16 más este sábado. Con más espíritu que estrategia, con más fe y ganas que dibujos en la pizarra.

El resultado, 94-90, refleja la igualdad en toda la eliminatoria (todos los partidos estaban en cuatro o menos puntos de diferencia en el último minuto), pero no el caos vivido en la pista. Un festival de errores, malas decisiones, tiros absurdos e imprecisiones al que sólo Brunson y el rookie Dylan Harper (el cuarto novato capaz de encadenar partidos de más de 20 puntos en una final) parecieron capaces de poner orden y sentido en los minutos finales. Penetrando una y otra vez con facilidad ante una defensa desconocida. Iban 13 abajo en el tercer cuarto; siete puntos por detrás al empezar el cuarto, pero fueron recortando poco a poco ante la impotencia de unos Spurs sin sangre fría cuando más falta hacía.

La ciudad de Nueva York, llena de pantallas gigantes, con entradas que costaban 20.000, 30.000, hasta 150.000 dólares durante la final, estalló cuando Wembanyama, con casi 20 puntos esta noche, falló el último triple sobre la bocina. No hubiera servido de nada pero fue el cierre perfecto para una afición acostumbrada a ganar en otros deportes, pero cínica con el equipo de su vida.

Desde 1973, los Yankees han ganado siete Series Mundiales de béisbol. Los Giants, cuatro Super Bowls. Los Islanders, otras cuatro Stanley Cup de Hockey. E incluso los Mets, los Rangers y el Liberty han ganado un campeonato desde entonces. Sólo faltaban los Knicks, una de las franquicias legendarias junto a los Lakers, los Celtics o los Bulls, con una de las sequías más largas y extrañas del deporte profesional.

El triunfo adquiere además una dimensión especial porque cierra un círculo abierto desde 1999. Aquella vez, la última que los Knicks llegaron a las Finales, lo hicieron como octavos cabezas de serie, sorprendieron a toda la NBA antes de caer precisamente ante los Spurs de Tim Duncan y David Robinson. Veintisiete años después, habiendo sido terceros en su conferencia, con un balance bueno pero no espectacular (con una racha de nueve derrotas en 11 partidos en enero y otra opuesta de 8 victorias consecutivas justo después) el rival volvía a ser San Antonio, y con otro pívot especial y destinado al olimpo, pero el desenlace es radicalmente distinto.

En las primeras dos décadas del siglo, Nueva York vivió obsesionada con el anillo. Fueron años de travesía en el desierto, fiándolo todo al sueño de un salvador. Pasaron por el Madison Square Garden Stephon Marbury, Steve Francis, Carmelo Anthony, incluso el extraño fenómeno de Jeremy Lin. Hasta Phil Jackson por los despachos, pero faltó un plan coherente a medio o largo plazo.

La llegada de Leon Rose como General Manager en 2020 cambió esa dinámica. Los Knicks, sin perder o dejarse ir para asegurarse buenas elecciones del draft, empezaron a crear una cultura como la de antaño. El punto de inflexión fue la llegada de Jalen Brunson como agente libre en 2022, apenas unas semanas después del fichaje de su padre para el cuerpo técnico. Hoy parece una decisión obvia, pero entonces muchos analistas consideraron exagerado el contrato para un base que ni siquiera había sido All-Star. Y que incluso este año, sin votos para MVP de la temporada, se tuvo que conformar con una mención para el segundo mejor quinteto. Los Knicks vieron algo que otros no vieron y construyeron todo el proyecto alrededor de él. Y la jugada salió bien, con el base formando ya parte, en el imaginario colectivo, del selecto grupo que incluye a Patrick Ewing o Willis Reed.

Este año, el equipo puso al frente a Mike Brown, un entrenador que venía de 'resucitar' otra franquicia caída en desgracia, Sacramento, y que esta noche se ha convertido en el 15º head coach en la historia de la liga en ganar un campeonato en su primera temporada al frente de un equipo. Su primera gran decisión: mantener a Brunson padre en el staff, consciente de los singulares lazos en la franquicia y la familia Brunson. Rose es el padrino y ex agente de Jalen; y a su vez, el hijo de Rose, Sam, se convirtió en su agente cuando Leon aceptó el puesto de manager de los Knicks.

A partir de ahí, cada movimiento tuvo lógica interna. Josh Hart, OG Anunoby, Mikal Bridges o Karl-Anthony Towns. Ninguno de los mejores jugadores de la rotación de los Knicks esta temporada salió de una primera ronda del draft propia. De hecho, solo Mitchell Robinson (segunda ronda, 2018) fue drafteado por el equipo. En una ciudad acostumbrada a la impaciencia y a la presión mediática, Leon Rose desafió las convenciones, casi comportándose como una franquicia pequeña: buscando talento infravalorado, evitando movimientos desesperados y construyendo un proyecto sólido paso a paso, sin atajos. Funcionó.

Hallan un cadáver en Tijuana, México, cerca de la sede de Irán en el Mundial

Hallan un cadáver en Tijuana, México, cerca de la sede de Irán en el Mundial

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El hallazgo de un cadáver humano en avanzado estado de descomposición dentro de un vehículo estacionado en las inmediaciones del estadio, donde entrena la selección de Irán para el Mundial 2026, volvió a colocar a la ciudad mexicana de Tijuana en el foco de la atención internacional, en medio de la presencia de equipos y aficionados de distintos países.

El cuerpo fue localizado en el maletero de una camioneta con placas de California, abandonada en el estacionamiento de un supermercado situado frente al Estadio Caliente, sede de los entrenamientos del combinado iraní durante su estancia en la ciudad fronteriza con EEUU.

De acuerdo con las autoridades locales, el cadáver se encontraba envuelto en una bolsa negra y presentaba huellas de violencia.

La localización del cuerpo ocurrió después de que personas que frecuentan la zona reportaran un fuerte olor proveniente del vehículo, que aparentemente llevaba varios días estacionado.

El caso atrajo atención debido a la cercanía con uno de los puntos más vigilados de la ciudad, donde se encuentra el centro de entrenamiento de la selección iraní que participa en el Mundial.

Aunque no existe indicio alguno que vincule el hecho con la delegación iraní ni con actividades relacionadas con el torneo, la noticia cobró relevancia por ocurrir a escasos metros del lugar donde el combinado asiático prepara sus partidos en Estados Unidos.

La selección iraní eligió Tijuana como base de preparación por su cercanía con territorio estadounidense y por las instalaciones deportivas disponibles en la ciudad.

Durante los últimos días, el equipo ha recibido muestras de apoyo tanto de aficionados iraníes residentes en la región como de seguidores mexicanos que han acudido a las inmediaciones de su concentración.

El caso también reavivó el debate sobre los desafíos de seguridad que enfrenta Tijuana, una de las principales ciudades de la frontera entre México y Estados Unidos.

Con una población superior a los dos millones de habitantes y una intensa dinámica migratoria y comercial, la ciudad suele atraer la atención internacional por su relevancia estratégica, pero también por los episodios de violencia que periódicamente ocupan titulares fuera del país.

Mientras los aficionados continúan llegando a la región con motivo del Mundial, las autoridades mantienen bajo resguardo las zonas relacionadas con las selecciones participantes y los eventos vinculados al torneo, en un esfuerzo por garantizar el desarrollo normal de las actividades deportivas y turísticas durante las próximas semanas.

Irán jugará su primer partido del torneo el próximo lunes 15 de junio en Los Ángeles contra Nueva Zelanda.

Vinicius salva a Brasil del fiasco ante la imponente superioridad de Marruecos

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Brasil y Marruecos firmaron tablas en el primer gran partido del Mundial. El primero entre dos selecciones Top-10 del ranking de la FIFA. Los africanos, semifinalistas en Qatar, volvieron a demostrar que han llegado a la elite para quedarse y fueron superiores con y sin balón a los de Ancelotti, que vivieron gracias a un golazo de Vinicius Júnior. Sairabi, nacido en Terrassa, marcó con una extraordinaria vaselina el primero de los Leones del Atlas a pase de Brahim, nacido en Málaga.

Decía Achraf Hakimi en la previa del partido que "somos la Brasil de África". En el momento pudo parecer exagerado, pero la realidad futbolística del MetLife Stadium de Nueva Jersey confirmó el comentario. Marruecos es más brasileña que la 'seleçao'. Achraf fue un lateral de largo recorrido y potente, Bouaddi y Ounahi centrocampistas de toque, desborde y verticalidad, Brahim el mediapunta técnico diferencial y Saibari, con su vaselina, el goleador extraordinario. Marruecos tuvo toque, posesión, paciencia, inteligencia con balón e ímpetu sin él. Y sólo sufrió cuando apareció Vinicius Júnior.

El runrún entre el público sudamericano comenzó durante los primeros 15 minutos. Su equipo era incapaz de dar más de dos pases y los marroquíes llegaban una y otra vez sobre la portería de Alisson. Ancelotti apostó por Casemiro, Guimarães y Paquetá en el centro del campo y no ganó el duelo ante su rival, demostrando que en esa zona del campo Brasil parece haber perdido jerarquía en el fútbol internacional.

Ahí crecieron Bouaddi y Brahim. Uno para construir y el otro para crear situaciones de peligro. Una de ellas acabó en gol. El jugador del Madrid recibió en el centro del campo, se giró rápido y vio y encontró el desmarque de Saibari, rápido ante la lentitud de Gabriel. Sin tiempo, el delantero del PSV, nacido en Terrassa picó la pelota ante la salida de Alisson. Un golazo 'Made in Spain'.

Ancelotti, sufriendo, encomendó el destino de su equipo a Vinicius, como en tantas otras ocasiones en el Real Madrid. Y el '7' respondió. Ya le había dejado un centro medido a Igor Thiago que éste no alcanzó a rematar con claridad, pero después del empate se echó a su selección a la espalda.

Retó a Achraf una y otra vez y en el 31 le venció en la línea de fondo, recortó hacia dentro del área y definió con fuerza al lado izquierdo de Bono. En el banquillo, puños en alto, Ancelotti respiraba.

Lo hacía también el público y los periodistas brasileños, con la presión de 22 años sin ganar un Mundial y 12 sin pasar de cuartos. Demasiado tiempo para el país que ha dominado la historia del balón.

En el descanso, Ancelotti retiró a Casemiro, amonestado y sufriendo para contener el poderío físico marroquí, y a Ibáñez, que también tenía amarilla, para darle el partido a Danilo y Fabinho, otros dos veteranos de guerra.

Pero Marruecos domó el balón, siempre en los pies y en la cabeza del joven Ayyoub Bouaddi, de 18 años. El del Lille, en su debut en un Mundial, se hizo con el partido cuando quiso con la pausa de un treinteañero. Junto a El Aynaoui, de la Roma, fabricó el fútbol de los africanos para meter miedo a una Brasil impotente con balón cuando Vinicius perdió oxígeno.

Raphinha probó a Bono rozando el 80, pero el duelo, con ambos equipos fundidos físicamente, murió con un empate que deja a los dos contentos lo suficientemente contentos. Amaimouni tuvo la victoria marroquí, pero Alisson reaccionó a tiempo tras un rechace.

Brasil y Marruecos suman un punto camino de las eliminatorias y a la espera de vencer en sus dos próximos partidos ante los rivales más débiles del grupo. Los sudamericanos se medirán el próximo viernes a Haití en Philadelphia, mientras que los africanos harán lo propio contra Escocia en Boston.

El Mundial da la espalda al cambio climático: nueve millones de toneladas de CO2 y excesiva dependencia del transporte aéreo

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El Mundial de 2026 será con creces el evento deportivo con un mayor impacto ambiental en la historia, con la generación de al menos nueve millones de toneladas de CO2, casi el doble que el celebrado en Qatar y cuatro veces más que los Juegos Olímpicos de París. La huella de carbono equivaldrá a la de un país de casi un millón de habitantes como Chipre o a la circulación de 6,5 millones de coches durante un año, según estimaciones de Científicos por la Responsabilidad Global (SGR).

"La FIFA debe asumir su responsabilidad global ante la crisis climática", ha advertido Stuart Parkinson, director del informe de SGR que ha alertado sobre el coste ecológico del evento que se celebra por primera vez en tres países (México, Estados Unidos y Canadá). De acuerdo con estimaciones de la BBC, los aficionados de un equipo como Inglaterra podrían llegar a recorrer hasta 23.645 kilómetros para ver todos los partidos de su equipo si llega a la final (más de media vuelta al mundo).

Para saber más

"Estamos ante el evento más contaminante de la historia por su dependencia del transporte áereo y por otras actividades altas en carbono", advierte Stuart Parkinson. "Con la crisis climática agravándose, la FIFA debería pasar a la acción inmediata para reducir las emisiones, pero está haciendo justo lo contrario".

El cálculo anunciado en el momento de la candidatura era de 3,6 millones de toneladas de CO2, con la construcción de nuevos estadios y el transporte aéreo como mayores contribuidores. Las primeras estimaciones, en base a 80 partidos y no a 104, nunca se actualizaron y el evento siguió expandiéndose.

La promesa de Gianni Infantino de aprovechar el Mundial de 2026 para "crear nuevos estándares de sostenibilidad ambiental" se la ha llevado el viento, así como la "estrategia climática" de reducir la mitad de las emisiones en el 2030 y llegar a la neutralidad del carbono en el 2040. Cualquiera diría que Donald Trump ha contagiado el negacionismo climático al patrón de la FIFA, criticado también por tener como principal patrocinador a Aramco, la compañía saudí de gas y petróleo (el aumento de sus ventas por la publicidad podría traducirse en 30 millones de toneladas de CO2 adicionales).

Calor asfixiante

El informe de Científicos para la Responsabilidad Glonal recalca cómo 16 estadios son especialmente vulnerables y seis de ellos presentan riesgos de "calor extremo" en pleno verano. En el Mundial de 1994 se alcanzó una temperatura de 41 grados en un partido entre México y la República de Irlanda en Orlando.

Cinco ciudades donde se disputarán partidos este año (Nueva York/Nueva Jersey, Los Angeles, San Francisco, Dallas y Boston) han experimentado un aumento significativo de días por encima de los 32 grados en las últimas tres décadas. En 2023, una ola de calor disparó los termómetros por encima de los 44 grados de Miami a Monterrey, que se quedó cerca de los 50 y volvió a "achicharrarse" un año después.

Los científicos muestran su preocupación ante el hecho de que el Mundial de 2026 marque una nueva pauta de "gigantismo" en los eventos de la FIFA como la edición de 2030, que se disputará también en tres países (España, Marruecos y Portugal), con partidos extras previstos en Uruguay, Argentina y Paraguay, más una posible nueva ampliación del número de países participantes (aumentado ya en esta ocasión de 32 a 48).

La edición de 2034 en Arabia Saudí preocupa doblemente por el contrato de 11.000 millones de euros firmado por la FIFA con Aramco de aquí a esa fecha (comparable a la alianza que tuvo la UEFA con la compañía rusa Gazprom como principal promotor de la Champions). "Es un orgullo embarcarse en un maravilloso viaje con la FIFA para el desarrollo del fútbol", declaró el presidente de Aramco Amin Nasser, reforzando los vínculos seculares del deporte con el petrodólar a través de Emirates, Etihad o Qatar Airways (gentil sponsor del PSG).

"El fútbol puede inspirar una acción global ante el cambio climático, de la misma manera que ha hecho con cuestiones como el racismo o el sexismo", ha advertido por su parte Andrew Simms, al frente de Cool Down (la red del deporte para la acción climática). "Pero eso solo será posible si la FIFA deja de promocionar a las mismas compañías contaminantes que están calentando el planeta".

"Los directivos del fútbol están traicionando a los aficionados, a los jugadores y al futuro del planeta, promocionando el torneo más contaminante en sus 95 años de historia", agregó Simms. "Es casi inimaginable que la FIFA se asocie con una de las mayores compañías de petróleo: han encontrado un sponsor peor aún que el tabaco".

Los autores del informe urgen a aumentar la presión sobre la FIFA para poner fin a sus vínculos con compañías de combustibles fósiles, así como una "marcha atrás" en la política de expansión del torneo a varios países, el establecimiento de estándares ambientales obligatorios (y no compromisos voluntarios) en los países elegidos como sede y la introducción de medidas para reducir el riesgo y la exposición a impactos climáticos de los deportistas y de los aficionados.

La guarida de Messi en Kansas, ‘pelu’, estanque para pescar y blindaje policial: “Ganar les ha dado paz para trabajar”

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Argentina ha elegido el corazón de Estados Unidos para establecer una guarida peculiar para ser vigente campeona. Imposible que Messi pudiera darse un paseo por el distrito Power and Light del Downtown, pero sí algún compañero podría pasar desapercibido en una ciudad donde reinan el fútbol americano y el béisbol. Si la concentración, en un hotel sin pretensiones frente al río Misuri, y el complejo de entrenamiento están blindados, no es por la atención de los lugareños, sino por la invasión de argentinos que se espera.

El equipo de Scaloni, al que le gusta cerrar los entrenamientos pero la FIFA obliga a abrir las puertas de vez en cuando, vive en un hotel vestido de albiazul y repleto de alusiones al triunfo en Qatar, pero donde pasan más horas en el Compass Minerals National Performance, un fortín al que no le falta detalle. Los accesos están cerrados y solo se permite pasar si, con credencial FIFA, te traslada un autobús escolar amarillo –recuerden aquel amarillo de Los Simpson– desde el parking de un centro comercial cercano a 30 minutos del centro. Tres campos juntos de la misma hierba natural que tiene el estadio de Kansas donde debutará la Scaloneta el martes frente a la Argelia de Mahrez y Luca Zidane. A las cámaras hiperbáricas y de crioterapia y la piscina salada para la recuperación, se unen las dos cocinas a disposición del nutricionista y el chef y otros secretos menos habituales. Messi y compañía tienen una zona para la siesta, videoconsolas para retarse y hasta una zona de peluquería y barbería con su tocador para que les acicalen.

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En el exterior guarda el complejo su mayor peculiaridad: un estanque con peces donde, bromean, pueden pescar. El Dibu Martínez, gran aficionado al arte del sedal, hubiera podido probar si no estuviera tan preocupado por el dolor que le causa el dedo de la mano que se fracturó en la final de la Europa League. Entrena suave y a menor ritmo y aprieta los dientes. «Tengo al mejor fisio del mundo», decía ayer mientras se retiraba de un caluroso entrenamiento, con una temperatura de 30 grados y una humedad que superaba el 60%. Hoy no estaba Djalminha, ex compañero de Scaloni en el Dépor que hace labores de comentarista de televisión y fue el último al que le han permitido en estos días saltar la barrera para abrazar a su amigo. En la preparación participaron todos los jugadores tocados, menos Tagliafico, y se incorporó ya Marcos Senesi, que llegó de Ibiza tras la lesión de Balerdi. Pero Emiliano Martínez es la principal preocupación de un cuerpo técnico que dio la tarde libre a sus jugadores, la última, para ver a sus familiares y compartir un asado.

De cómo se vive en Kansas habían recibido chivatazos los que rodean al seleccionador. De cicerone, avisándoles de la «humedad asfixiante» , ejerció Claudio Piojo López. Sabe lo que es pelear por la Copa del Mundo porque vistió la albiceleste en Francia en el 98 y en Corea y Japón en 2002 y, cuando cerró su periplo europeo en el Valencia y la Lazio, lo inició en la MSL norteamericana. Defendió los colores de los Kansas City Wizards de 2008 a 2010, justo cuando cambiaron de nombre para convertirse en el Sporting Kansas. De hecho, su camiseta está colgada en el hall del complejo.

«Kansas es una ciudad amante del deporte y comparte la cultura del fútbol que tiene Argentina, su idiosincrasia, por eso les ha recibido tan bien. El club ha crecido mucho, ha construido el complejo de entrenamiento, el nuevo estadio, y ha trabajado muy bien para crear afición al fútbol. Se han hecho bastante forofos, aunque todavía gana el fútbol americano», cuenta Piojo a EL MUNDO desde su país. Da fe de ello la cantidad de personas que se congregaron el viernes en dos puntos de la ciudad para seguir el debut de Estados Unidos. Por si faltaba algo, llega la campeona del mundo con una legión de seguidores que se harán notar en las calles. «No es que allí haya una colonia enorme de argentinos, como sí hay en otras ciudades americanas, pero seguro que la colapsarán», advierte.

No tiene previsto viajar a Estados Unidos, aunque amigos no le faltan. Compartió concentraciones con Scaloni, aunque solo coincidieron en el campo vistiendo la misma camiseta en un amistoso contra Libia en 2003, pero sí ha tenido mucha relación con Pablo Aimar y Fabián Ayala, dos de los pilares del seleccionador. «Scaloni tiene su idea, pero ellos han aportado la experiencia que han adquirido como jugadores de primer nivel y su formación como entrenadores. Se ha rodeado muy bien, de gente conocida para llevar adelante el proyecto en el que se encontró un grupo muy bueno de jugadores en un gran momento personal. Ha logrado congeniarlos y armar un grupo brillante», explica.

¿Ha mejorado Argentina respecto a la que se vio en Qatar? «Se quitaron un gran peso de encima. Ganar les dio tranquilidad, paz para trabajar y crecer. Este grupo se ha conformado en torno a eso, y creo que es una ventaja muy grande. Además, ha sumado a nuevas generaciones, que tomarán ejemplo de un grupo bien armado, un responsable, profesional, que saben para dónde van», argumenta. Lo que Piojo no le ve son debilidades. «Cuando empiece el Mundial te digo, pero no le veo ninguna. Los veo con ganas de ir a por todo de nuevo», advierte. Eso sí, no les ve campeones porque, a su nivel, pone a España, Francia y, quizá, Portugal. «Es que creo que a las finales casi siempre llegan los mismos, por más que haya muchos equipos y mucha variedad de estilos», justifica.

Jódar, un brevísimo descanso y a por la hierba de Wimbledon, su nuevo desafío: "No sé muy bien qué me espera"

Jódar, un brevísimo descanso y a por la hierba de Wimbledon, su nuevo desafío: “No sé muy bien qué me espera”

El año pasado, pocos días después de su retirada, Rafa Nadal fue visto en las gradas del torneo ITF que se celebra en las instalaciones de su academia de Manacor animando a un tenista japonés llamado Naoya Honda. Honda era y sigue siendo hoy alumno suyo, llegó a Mallorca a los 14 años sin saber ni una palabra de inglés y ahora, a los 20 años, intenta saltar al circuito profesional de challenger en challenger. ¿A qué viene todo esto? Un momento.

Después de su excelente gira de tierra batida, culminada con sus cuartos de final en Roland Garros, Rafa Jódar ya está en la élite -alcanzó el número 23 del ranking ATP-, lo que quiere decir que ya no tiene descanso. De regreso a Madrid desde París, estuvo un par de días sin tocar la raqueta, pero justo después ya volvió a los entrenamientos para empezar a prepararse para los torneos que vienen. "¿Qué voy a hacer estos días sin entrenar? Ni idea, la verdad. Estaré en casa, en Madrid, descansando. Supongo que ni lo he pensado ni por un momento", aseguraba con una manera de vivir muy distinta a la que tenía Carlos Alcaraz incluso a su edad.

Al salir de la Philippe-Chatrier, Jódar ya pensaba en el siguiente reto que tenía por delante y, de ahí, nacía una preocupación: ¿dónde entrenar? Las próximas competiciones se celebran sobre hierba y en su club de toda la vida, el Club Tenis Chamartín, no hay pistas de hierba natural. Tampoco en cualquier otro club de Madrid ni en la península ibérica. Las únicas seis pistas de hierba natural que sobreviven en España están en el Mallorca Country Club y difícilmente Jódar podía acudir allí a prepararse. ¿Qué hizo? Apuntarse a todo.

Podía haberse consolado con una pista de césped artificial, como las que tiene el Club de Campo Villa de Madrid, o utilizar algún campo de fútbol, como hizo tiempo atrás Alcaraz, pero prefirió entrenarse en competición. Antes del primer Wimbledon de su vida, que se celebrará del 29 de junio al 12 de julio, disputará el ATP 500 de Queen’s que empieza mañana y el ATP 250 de Eastbourne, donde podría incluso optar al título. Su experiencia sobre la superficie es corta, pero siempre le quedará hacer memoria. ¿Cómo era aquello de jugar sobre hierba? Ah, sí, Naoya Honda.

La experiencia de niño

En toda su vida, Jódar solo ha jugado 10 partidos sobre césped y los 10 se disputaron prácticamente de manera consecutiva, en 12 días. En el verano de 2024, en su ascenso como júnior, Jódar viajó al Reino Unido para descubrir esta superficie y los resultados fueron más que notables. En el J300 de Roehampton, un barrio cercano a Wimbledon, en Londres, ganó en dos sets los seis encuentros que disputó y se proclamó campeón. Y en el Wimbledon júnior venció en las tres primeras rondas y cayó en cuartos de final. ¿Ante quién? Ante Naoya Honda, el pupilo de Rafa Nadal.

De todos sus rivales en aquellos torneos, solo dos -el marroquí Reda Bennani y el polaco Tomasz Berkieta- han debutado en el ATP, pero ninguno de los dos está entre los 500 primeros del ranking. Tampoco lo está Honda, que ahora mismo ocupa el puesto 872. Es difícil valorar la calidad de aquellos partidos, pero en todo caso Jódar salió airoso, y ese es el único precedente para valorar lo que le viene.

Thibault CamusAP Photo/Thibault Camus

"La verdad es que lo hice bien en aquellos torneos, pero era júnior y creo que no sirven como referencia. No sé muy bien lo que me espera en hierba porque apenas he jugado", contaba Jódar, que luego valoró sus opciones en la gira que viene. "Intentaré prepararme lo mejor posible para conseguir experiencia, simplemente. No tengo muchos objetivos, solo disfrutar de los torneos previos y de Wimbledon", aseguró sobre el próximo Grand Slam.

En el ATP 500 de Queen's, donde debutará este lunes o el martes, partirá como quinto cabeza de serie con pocos rivales ante los que sentirse intimidado. Pese a la solera del torneo, un clásico en la preparación para Wimbledon, sólo se ha apuntado un Top 10, Alex de Miñaur, en una profunda crisis esta temporada, y otros tres jugadores con mejor ránking que Jódar, Jiri Lehecka, Jakub Mensik y Alejandro Davidovich. El joven español debutará ante el peruano Ignacio Buse, se encontraría a De Miñaur en cuartos y a Mensik en semifinales.

Después viajará a Eastbourn y, pase lo que pase, al All England Lawn Tennis and Croquet Club llegará seguro como uno de los 32 favoritos, lo que le evitará una primera ronda contra Jannik Sinner, Alexander Zverev o Novak Djokovic; allí intentará volver a asombrar como hizo recientemente en Roland Garros. Su experiencia sobre hierba es corta y habrá que ver cómo lleva la adaptación, pero siempre podrá hacer memoria y recordar a Naoya Honda.