La extraña y duradera recuperación de Oblak ante el buen hacer de Musso: "No vuelve para devolverle los galones"

La extraña y duradera recuperación de Oblak ante el buen hacer de Musso: “No vuelve para devolverle los galones”

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"Jan es uno de los líderes del vestuario junto con Koke". Es una de las frases que deslizan desde el Atlético de Madrid para recordar quién es "uno de los mejores porteros del mundo". En 12 años defendiendo la portería rojiblanca ha conseguido seis veces el Zamora, el que más de toda la historia de España, una Liga, una Europa League y dos Supercopas, una de España y otra de Europa. Hasta ahí los datos. Pero luego aparece Musso, quien resuelve bien, con su sobriedad, duelos complicados y, aunque no haya dudas, hay una leve brisa externa respecto a la portería, no así a nivel interno. "Es una persona de mucho peso cuyas opiniones cuentan mucho", apuntan desde dentro sobre el esloveno.

Cuando se dio la convocatoria del partido ante el Sevilla, competición que corresponde a Oblak, y su nombre no estaba, volvieron las dudas. "Todavía no está para acompañarnos, esperemos que para el martes", comentó Simeone. Son seis los duelos que se ha perdido Oblak tras una lesión en el costado que sintió en el entrenamiento justo antes del partido frente al Getafe. "Depende del grado de dolor, pero un portero se resiente más de una dolencia en un costado o en un hombro que con un esguince de tobillo", apunta Roberto Jiménez, ex guardameta de Atlético de Madrid u Olympiakos, entre otros.

"La formación la daré a las 19.00 horas", adelantó el Cholo. Lo lógico sería que fuera titular hoy en el Metropolitano en estos cuartos de Champions ante un Barça que es, sin duda, su peor rival. Oblak sólo ha ganado cinco veces, ha empatado las mismas y ha perdido 17. Encima, su media de goles encajados se dobla con el conjunto azulgrana, de 0,8 por partido a 1,55. En el Camp Nou, además, nunca ha ganado, ya que se perdió la ida, y suma tres empates y ocho derrotas en 11 duelos. Venció en Montjuic, eso sí, en la Liga pasada.

La vuelta de uno de los capitanes al once ante un rival tan duro generaría dudas cuando se trata de un jugador de campo, pero para Jiménez no hay ninguna respecto a Oblak. "Cuando un futbolista dice que está apto lo está para cualquiera, tanto para una primera ronda de Copa como para unos cuartos de Champions. La responsabilidad es la misma", explica. El que fuera también guardameta rojiblanco tampoco cree que la inactividad de Oblak influya en el juego del Barcelona a la hora de probarle más y cree que "si desde el banco rival ven que está en la portería, estará para dar el máximo nivel".

La cumbre de Oblak ante el Barcelona fue también en los cuartos de la máxima competición europea en 2016. La única vez que el esloveno se enfrentó al equipo azulgrana, sus paradas sostuvieron en el Camp Nou a su equipo pese a que Torres fue expulsado por doble amarilla. Aunque perdieron por 2-1 en ese encuentro, los rojiblancos remontaron 2-0 en el Calderón para pasar a semifinales. Es de las pocas porterías a cero del guardameta ante los barcelonistas. Tres han sido en 27 duelos y sólo una en el Camp Nou. Fue un empate sin goles en 2021, en la Liga que terminaría ganando el Atlético en Valladolid.

Experiencia y liderazgo

Para Jiménez, ex compañero de puesto de Oblak, la "experiencia" le ayudará a volver más preparado de "apenas un mes de lesión". Él se conoce perfectamente y habrá hablado con Diego Simeone respecto a sus sensaciones en el terreno de juego. "Será una conversacion entre jugador y entrenador, y ambos decidiran si está apto. No lo basaran en devolverle los galones. Hay confianza y Oblak sabrá si está al 100%", dice.

Porque, a las buenas actuaciones de Musso con 11 porterías a cero en 18 partidos, se suman los rumores de la salida a Arabia de uno de los mejores porteros de la historia del club. "Le quedan dos años de contrato", responden desde la entidad sobre el jugador mejor pagado de la plantilla con 20 millones de euros. No obstante, la dirección deportiva no puede dejar de explorar recambios y Mamardashvili o Leo Román podrían ser candidatables a suplir esa gran ausencia.

Lamine y su táctica para remontar ante el Atlético: "Ojalá el Cholo me haga un favor y me ponga uno contra uno con alguien"

Lamine y su táctica para remontar ante el Atlético: “Ojalá el Cholo me haga un favor y me ponga uno contra uno con alguien”

Hay confianza, mucha, en la remontada ante el Atlético de Madrid desde el FC Barcelona. Para mostrarlo, los dos pesos pesados del lado culé, en la previa de Champions, tomando la sala de prensa del Metropolitano. "Tenemos que salir con intensidad, pero no perder nuestro juego y no pensar que es un milagro remontar", ha apuntado Lamine Yamal.

El extremo de Rocafonda no cree que la remontada del Barcelona pase por él, "pero si pasara, no pasa nada", ha explicado el futbolista para luego pedir un favor al técnico rival. "Ojalá el Cholo me haga un favor y me ponga uno contra uno con alguien", ha solicitado entre risas al entrenador del Atlético.

Lamine, de 18 años, es consciente de que el Barça actual es un equipo joven, pero está integrado por jugadores "muy culés" y que luchan "por el escudo". Prometen pelear "hasta el final" aunque queden eliminados, pero esa opción no está precisamente en el imaginario culé.

Para conseguirlo, Lamine ha adoptado una foto de Lebron James en su Instagram y ha dicho que se quiere inspirar en la famosa remontada del alero cuando militaba en los Cavaliers hace 10 años frente a los Golden State Warriors. "Hay muchos líderes en el vestuario, los veteranos, y sí, me considero uno más", ha apuntado el futbolista que ha ensalzado también lo conseguido por Neymar ante el PSG y lo ha mencionado como uno de sus "ídolos".

Lo que el delantero culé no ha querido hacer es entrar en polémicas acerca de los gestos que ha podido tener en partidos pasados y apunta que no se deben a un exceso de responsabilidad. "He tenido la suerte que desde pequeño tenía que coger más responsabilidad de la que debía y estoy acostumbrado y no lo veo como un problema sino como una virtud", ha revelado el de Rocafonda que dice haber superado ya completamente sus problemas de pubalgia.

Responsabilidad en el banquillo

Desde el lado del banquillo, Hansi Flick no ha querido calificar de "final" este partido frente al Atlético, pero sí ha apuntado que quiere ganar este duelo y que está "enfocado 100%" en ello. El técnico alemán es consciente de que la remontada pasa por mantener su estilo y que no se debe correr antes que andar. "Hay que centrarse en hacer un buen partido, no en los goles, o no podremos marcar", ha especificado.

El alemán sabe que la atmósfera del Metropolitano hará diferente este choque de los cinco que han jugado frente a los rojiblancos esta temporada, aunque mantiene que su equipo "está preparado". "La mentalidad y la actitud serán importantes", ha manifestado.

Respecto a las dudas en el once, no ha querido dar pistas a su rival y no ha entrado en si jugará Fermín, De Jong o Bernal, aunque del canterano descarta que pueda empezar de inicio ya que la recuperación es muy reciente. No obstante, estaba en el entrenamiento junto a sus compañeros en el Metropolitano.

Quien estará seguro y será una de las claves del encuentro es, claro, Lamine Yamal. "Ha jugado muy bien los ultimos duelos. El tiene que hacer lo que hace el mejor del mundo, uno contra uno", ha expresado el alemán y confía en que se creen "momentos" que decanten el duelo del lado culé.

Simeone apela a la "fe" y a "la seguridad en lo que queremos" para eliminar al Barça: "El objetivo es seguir adelante"

Simeone apela a la “fe” y a “la seguridad en lo que queremos” para eliminar al Barça: “El objetivo es seguir adelante”

Es un partido importante. Tanto, que Diego Simeone, habitualmente parco en palabras, ha despachado varias cuestiones en la previa de la Champions ante el FC Barcelona con respuestas monosilábicas o tan breves que provocaba arqueo de cejas en la audiencia. Sólo un mensaje se repitió constantemente en varias de sus alocuciones: "Nuestro objetivo es seguir adelante".

Dice el argentino que el equipo está "convencido" de lo que necesitan. Ya son cinco partidos esta temporada contra ellos de los que los ligueros se saldan con dos derrotas, los de Copa del Rey con una victoria holgada y una derrota y la ida con la sorpresa por vencer en el Camp Nou, donde nunca había ganado. "Todo lo que imaginemos pueden ser solo imaginaciones. Luego comienza el juego y todo queda atrás", ha explicado el Cholo y ha añadido: "Fe, esperar que el equipo pueda seguir respondiendo y seguridad en lo que queremos".

Esa seguridad dependerá de dos defensas que no han sido titulares en lo que llevamos de temporada. Le Normand y Lenglet ocuparán el centro de la zaga y el entrenador ha admitido que no necesita hablar con ellos porque "saben lo que necesitamos". "Robin viene creciendo y Clement tiene mucha experiencia", ha explicado.

No ha desvelado, en cambio, el nombre del que vaya a ocupar la portería el martes a las 21.00 horas. Pese a que Oblak lleva varios días entrenándose con el grupo, el esloveno no ha participado desde hace mes y medio. "No di la formación. La daré a las 19.00 horas en el hotel. Tiempo para saber quiénes empiezan", ha apuntado.

Centro del campo definido

La línea que parece más definida para la vuelta de cuartos de final de Champions es la del mediocampo. Con la recuperación in extremis de Cardoso y Barrios, parece que Koke y Llorente repetirán en la medular para intentar contener al equipo blaugrana.

El capitán habla de un partido "para entrar en la historia"."Lo jugaremos como una final", ha apuntado el jugador sobre una vuelta de cuartos de la que dice que se ha intentado mentalizar "visualizando cosas positivas" como el gol que les anotó para forzar su eliminación en la última eliminatoria europea que jugaron hace ya 10 años.

El seis rojiblanco ha apuntado que los jugadores están "motivadísimos" respecto a los 90 minutos que vienen y ha resaltado, como clave táctica, la importancia de salir bien de la presión y mostrar personalidad para no terminar "ahogado" por el Barça.

Un Atlético que piensa en Champions cae ante un Sevilla que sale del descenso

Un Atlético que piensa en Champions cae ante un Sevilla que sale del descenso

¿Cómo jugar con la urgencia del drama? ¿Cómo hacerlo con varios niños que aún ven lejos la Primera División? Esa doble dicotomía se debía resolver esta noche en el Sánchez Pizjuan. Era un duelo de supervivencia para unos y de entreguerras para otros. Empezar en descenso la jornada 31 ya no es mirar el abismo desde lo alto de un acantilado, es hacerlo con un pie en tierra y el otro suspendido en el aire. Los sevillistas quisieron agarrarse a la tierra, volvieron a respirar gracias a los tantos de Adams y Gudelj. De poco sirvió el tanto del canterano Boñar más que para la emoción del joven rojiblanco. [Narración y estadísticas, 2-1]

El heptacampeón de Europa notaba la brisa de Segunda en su nuca y, pese a los cambios de entrenador, la situación no había mejorado hasta este punto crítico del que le debe sacar Luis García Plaza, el último de los bomberos. Y en ello está un técnico llamado habitualmente para estas lides. El fuego del Pizjuan crepitó desde los primeros minutos. Mal negocio es este Atlético, aunque haya venido vestido de colegial a Sevilla. De hecho, su primera posesión fue de 1 minuto y 23 segundos, sin embargo, tan pronto cogió el balón el Sevilla, los hispalenses tuvieron una doble ocasión ante Musso.

El argentino es una de las mejores noticias de este nuevo Atlético. Las manos que sacó a un disparo de Manu Bueno fueron de las que habitualmente hace un tal Jan Oblak. Pero en ese barullo, el VAR llamó a Díaz de Mera por una inocencia de Daniel Martínez. Penalti y terrible debut para un canterano. El cancerbero casi le detiene la pena máxima a Akor Adams, pero la fuerza del disparo le impidió rechazarlo.

Adams anota el penalti en el Sánchez- Pizjuán.

Adams anota el penalti en el Sánchez- Pizjuán.CRISTINA QUICLERAFP

El partido siguió esa tónica extraña de este nuevo Atlético que está en esa transición de atacar mejor y defender peor, como resaltó su técnico recientemente. La posesión fue monopolizada por los, ayer, blanquiazules, que sobaban sin filo. Todo lo contrario que el Sevilla, cuyas intenciones cuando recuperaban el esférico eran verticales y de pocos pases. Vargas hizo pasar un pequeño calvario al joven Boñar en el ala izquierda y Adams aprovechó su espalda en una contra para amenazar con el segundo tanto sevillista.

Pero el fútbol tiene esas cosas de generar grandes historias, inesperadas a veces, y le tocó al canterano colchonero en el 35. Un defensa muy goleador en el Madrileño mostró su buena llegada arriba para rematar un centro de Julio Díaz y empatar el encuentro. La cara de emoción del joven de 20 años mostró lo que es el Atlético para un chico que siempre sintió la rojiblanca.

Boñar, tras marcar su gol en Sevilla.

Boñar, tras marcar su gol en Sevilla.CRISTINA QUICLERAFP

Antes del descanso mostró Gudelj, de nuevo, la inocencia de la línea defensiva improvisada de un Atlético de Madrid cuyas batallas están en otros territorios. El futbolista serbio remató solo un córner en área pequeña y daba una bombona de oxígeno a los hispalenses en el descuento del primer tiempo. El suspiro de Luis García Plaza movió hasta las ramas de los numerosos naranjos de la capital hispalense.

La Champions estaba en el horizonte y eso le valió al Sevilla para disfrutar de un rival poco habitual y poco habituado, sin los automatismos necesarios que se ven, especialmente, en la última línea. No es poca ventaja esa cuando uno está con el agua al cuello. Salir del vestuario fuera del descenso es un alivio, pero el objetivo era hacerlo transcurridos los 90 minutos.

Sufrimiento y victoria

Nada cambió en el segundo tiempo. Monólogo rojiblanco con balón y los hispalenses con el cuchillo entre los dientes para salir rápido a la contra. Isaac Romero perdonó el tercero tras un gran cruce de Agoumé en una de esas salidas. La pregunta sería si lo terminará echando de menos el equipo sevillano. Lo cierto es que los de García Plaza dieron un paso adelante conscientes de que jugar cerca de Odysseas era un peligro para sus intereses. A veces cuesta porque el miedo atenaza, pero un botín menor no era una opción para un equipo cuyo final de temporada debe plantearse casi como un título.

Con el puesto de Champions casi asegurado, el Atlético pareció conformarse con pelear y no morder. Apenas generó ocasiones para empatar el encuentro en un acto involuntario de solidaridad para salvar a un histórico español. Además, la pelea es el martes. Ahí está la temporada... y el sábado. También en Sevilla. Todo pasa por la capital hispalense. Derrota dulce de entreguerras, la Champions y la Copa esperan.

Dos remontadas imposibles y el sueño de la Champions: las opciones de los españoles en los cuartos de final

Dos remontadas imposibles y el sueño de la Champions: las opciones de los españoles en los cuartos de final

"Con el Barcelona hay pocos resultados, casi ninguno, que dejen esto cerrado". Giuliano Simeone, desde las entrañas del Camp Nou, lanzaba el primer aviso de precaución. Una advertencia basada en su apellido, no en la historia de la competición. En la Champions, sólo se ha remontado una vez una eliminatoria con dos goles en contra del equipo visitante . Y no fue el Barça, pero sí la protagonizó un jugador hoy culé.

En los octavos de final de la temporada 2018/19 se enfrentaban el Manchester United y el PSG. Los británicos andaban huérfanos de Alex Ferguson y parecían dar por terminada su temporada cuando dejaron Old Trafford con una derrota (0-2) ante el conjunto parisino. Pero en el Parque de los Príncipes aparecieron los viejos laureles de los red devils bajo la batuta del alumno de Ferguson. Solskjaer insufló a los suyos una energía perdida y Lukaku anotó los goles que ponían el partido a un suspiro. Entonces, Kimpembe, en su área, golpeó el balón con la mano en el minuto 94 y Marcus Rashford transformó el penalti que daba el pase a los cuartos a los británicos y dejaba en anécdota el gol de Bernat. "Siempre creímos", apuntó el técnico danés tras el 1-3 en el electrónico, aprovechando el valor doble de los goles fuera de casa en caso de empate, circusntacia ya eliminada en el nuevo formato.

No era una remontada cualquiera, era historia de la Champions. Algo que no había ocurrido y que no se ha vuelto a producir. Sí se han remontado desventajas como visitante de un gol. De hecho ha ocurrido seis veces en la máxima competición continental. "En la segunda parte, buscaron acortar el resultado, pero tuvimos el 0-2, lo aseguramos y tuvimos la calma para llevar a casa un buen resultado, sabiendo de la dificultad que nos encontraremos el martes que viene. Y la vamos a asumir". Es Simeone padre el que, consciente o no de la estadística, sabía de la importancia de no recibir un tanto en contra ante un equipo que jugó con 10 toda la segunda parte.

Porque, el propio Barça también ha sufrido una eliminación en su casa en los cuartos del curso 2023/24, pese a arrancar un triunfo en París (2-3). El PSG consiguió, con una exhibición de Mbappé culminada con un doblete y tras una tarjeta roja absurda de Araujo, remontar en el Camp Nou por 1-4. También la sufrieron el propio PSG ante el Liverpool el año pasado, el Inter ante el Bayern en 2011. Y luego está el caso del Ajax, que es el perejil de todas las salsas. Los holandeses fueron remontados por el Tottenham en las semifinales de la 2018/19, pero consiguieron la heroicidad ante el Panathinaikos en la campaña 195/96, también en semifinales, y frente al Real Madrid en los octavos de la 2018/19, con una exhibición en el Bernabéu.

Los madridistas lamentando la derrota en el Bernabéu.

Los madridistas lamentando la derrota en el Bernabéu.EFE

Ahora son los blancos los que están en esa tesitura frente a un Bayern al que parecía tener dominado en Europa en los últimos años: seis de los anteriores nueve duelos fueron para los madridistas, tres de ellos en el Allianz Arena. Sin embargo, sólo uno de esos tres resultados les valdrían a los jugadores de Arbeloa para pasar la eliminatoria. Fue aquel 0-4, en el partido en el que Guardiola calificó a los blancos como "atletas". En aquella plantilla, por cierto, jugaba el acutal entrenador del equipo blanco.

En años recientes, los enfrentamientos entre españoles y bávaros han sido siempre igualados: 13 victorias alemanas, 12 españolas y cuatro empates; 47 goles para cada uno. Es uno de los cruces más repetidos en la máxima competición continental.

Una rivalidad dispar

En cambio, la rivalidad entre barcelonistas y rojiblancos es menos igualada. No sólo porque el Atlético llevara sin ganar 20 años en el Camp Nou, hazaña lograda por Pepe Murcia, con El NiñoTorres como protagonista, y consiguiera replicar el Cholo tras 14 temporadas en el banquillo rojiblanco, sino porque, contando todas las competiciones, son 82 victorias rojiblancas, 115 blaugranas y 57 empates.

La historia en Europa, en cambio, es muy diferente entre ambos. El Atlético ha ganado tres de cinco duelos, el Barça, uno y otro ha terminado en tablas. Pero, lo que es más importante, las dos eliminatorias previas que han jugado entre ambos en la máxima competición, los cuartos de final de 2014 y 2016, terminaron con el pase de elimiantoria del conjunto dirigido por Simeone.

Hay algo seguro este año y es que, mínimo, un equipo español disputará las semifinales. El Atlético es el que tiene más posibilidades, el Real Madrid ha remontado dos de las 13 eliminatorias que empezó perdiendo ante el Bayern Múnich, pero ninguna como visitante. El Barça nunca ha eliminado a Simeone. Pero, para todo hay una primera vez, si no que lo digan al argentino en el Camp Nou.

Un recuerdo a Pepe Murcia, historia del Cholo y una polémica ridícula: "Marc recibió el balón para empezar la jugada y el árbitro entendió lo mismo"

Un recuerdo a Pepe Murcia, historia del Cholo y una polémica ridícula: “Marc recibió el balón para empezar la jugada y el árbitro entendió lo mismo”

Nunca lo había logrado Simeone y el Atlético, desde hacía 20 años. Eso es lo que ha supuesto la victoria rojiblanca en la Ciudad Condal. Una ruptura de una racha, una machada histórica y un recuerdo a Pepe Murcia, el último técnico que consiguió ganar en el estadio blaugrana. "No habíamos ganado nunca en el Camp Nou. Es muy difícil. Es un equipo que es posiblemente el mejor de Europa con PSG y Bayern", valoró el Cholo en la entrevista postpartido.

El técnico argentino no contó esta vez con El Niño, Fernando Torres, el que con un doblete, terminó con el Barça de Frank Rijkard en febrero de 2006. Los protagonistas de esta nueva hazaña, que se repite 20 años después, fueron Julián Álvarez, con un disparo de falta directa que limpió la escuadra de Joan García, y Cubarsí, cuya expulsión no sólo generó el tiro libre que embocó el delantero sino que dejó a su equipo con 10 durante una parte.

No fue la única polémica arbitral ya que en la segunda mitad una mala interpretación del colegiado del encuentro, Kovacs, podría haber complicado el encuentro. "Hay sentido común. Si Marc recibe un supuesto pase para iniciar la jugada, el árbitro interpretó lo mismo que Marc", explicó Simeone por qué Pubill paró el balón con la mano cuando se lo cedió Musso dentro del área.

Más allá de polémicas, Simeone no se fue feliz del Camp Nou. "Pocas veces estoy contento, siempre encuentro algo para no disfrutar lo que estamos haciendo", apuntó un entrenador que quiso más de ese 2-0, el segundo tanto logrado por Sorloth, para llegar al Metropolitano con una mayor renta. "No tenemos todas las opciones para estar en semis. Tenemos la humildad para decir que ellos son muy buenos, pero tenemos todo el compromiso para seguir en esta competición que tanto queremos", valoró.

Hay, sin embargo, precedentes positivos para el Atlético del Cholo y son, por ejemplo, que la única eliminatoria de Champions que ha jugado con el Barça la ha ganado aún sin vencer en el Camp Nou. Con ventaja o sin ella.

Desconfianza en el Barça

No obstante, y pese a la angustiosa experiencia en Copa del Rey, donde el Atlético casi malogra una ventaja de cuatro goles, Simeone prefiere planificar desde la ventaja. "Tras el 4-0, ya vimos lo bien que respondieron ellos en casa. Imaginamos un partido difícil, complejo. Miramos quién tenemos por delante y sabemos que tenemos que pasar", apuntó y recordó la contundencia que mostraron tanto en ataque como en defensa.

Tampoco Giuliano quiso echar las campanas al vuelo. "Hay pocos resultados que con el Barça dejen esto cerrado", apuntó en zona mixta. Pero Simeone Jr. dice que es importante el trabajo grupal, aunque también lo es tener "jugadores extraordinarios" como Julián Álvarez y que con su trabajo y tranquilidad consigan esos resultados.

Otro de los ejemplos y de los jugadores extraordinarios es Griezmann, para el que el argentino tuvo palabras de cariño por el ejemplo que supone en el vestuario y también para la sociedad por lo "buena persona que es" además, claro, de un extraordinario futbolista.

Adiós de Europa del Barça, otra vez

Adiós de Europa del Barça, otra vez

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El Barcelona es nuevamente un cadáver en la Champions, que siempre es un torneo maldito para los azulgrana. La jugada decisiva del partido fue obra, una vez más, del hijo Simeone. Cubarsí picó cuando era el último defensor. Roja y sablazo de Julián que aniquiló a un Barça que es la mitad del equipo del año pasado.

Flick es un gran culpable del despropósito táctico. El Barça del supuesto gran Lamine Yamal fue una paradoja en los primeros veinticinco minutos. El sistema resultó casi defensivo, porque cuando el Atleti le arrolla padece pánico por recuerdos recientes.

Al Atleti le faltó gas y el Barça se adueñó del partido. Y llegó la tragedia con el despido de Hanckok. De manera inesperada, el gran correcaminos Giuliano se encontró con un balón fenomenal de Julián en velocidad, y el mediocre Cubarsí provocó una roja.

El implacable disparo de Julián Álvarez ejecutó al despistado Joan Garcia, víctima de la propaganda catalana. Fue la clave de este partido de Champions y un ejercicio que envió al Barça al patíbulo europeo.

Tengo muchas razones para explicar por qué el Barcelona es un pobre tonto en la Copa de Europa. Piensen en la jugada de Cubarsí con un árbitro español. Ni borracho, el árbitro hubiera señalado la roja a Cubarsí.

Así que el Barcelona se confirma como un equipo de naciones español y es un cero a la izquierda en Europa, porque no cuenta con los Negreira boys. Siempre muere por intoxicación publicitaria nacionalista. No es más que un club, por más que lo prediquen.

La segunda parte del Atlético

No me gustó ese Atlético acomodándose al iniciar la segunda parte. Pero ya sabemos que con un gol a favor, Simeone se convierte en el 'avaro' de Molière. Es cierto que el Barça lo jugó todo en los primeros minutos, pero no tuvo ocasiones, se cansó y dio el partido por perdido. Mientras, el alemán Flick comía cerillas. Porque esto es un fracaso europeo más.

El Atlético no se cansó, naturalmente. Un centro a la zona de Sorloth y el noruego, un témpano, fue el verdugo de la eliminatoria. No entiendo la depresión de Simeone con Sorloth.

Ha demostrado mil veces que es un goleador implacable. Pero la frialdad nórdica le pone de los nervios al muy 'latino' Simeone. Sorloth fue quien llevó a la tumba en Europa al Barcelona enfermo de Flick. Esta vez no llegan ni a las semifinales.

Una vez más el Barça es un fiambre en Europa. Solo había que fijarse en la imagen de Laporta en el palco, entre el pasmo y la tragedia.

Julián Álvarez se aclimata al Camp Nou y Dios pone fecha a su venta

Julián Álvarez se aclimata al Camp Nou y Dios pone fecha a su venta

Aún no había empezado la comida de directivas y el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, ya estaba poniendo fecha a la marcha de Julián Álvarez al Barça. "Yo soy Dios, y hasta que no le diga que se marche, no se va a marchar", anunció a los periodistas. Su nombre suena tanto en el Camp Nou que su golazo de falta a Joan García pareció en propia puerta. Y se da la casualidad de que los culés llevan el mismo tiempo sin ver golazos de falta que sin ver a Dios.

Ya se ha dicho que una eliminatoria de Champions es cuestión de momentos, que en el caso del Atleti a veces duran unos segundos, y ni siquiera suceden en el campo. Simeone suele pedir al cuarto árbitro una media de 23 expulsiones por partido. A veces le dan la razón, y a veces incluso son. La de ayer de Pau Cubarsí, el mejor defensa de España, y casi siempre del Barça, resucitó el fantasma de Araújo, solo que enfrente estaba el Atleti que, con un gol a favor, suele recular tanto que a sus rivales le sobran dos o tres jugadores.

A Flick le está costando entender esta temporada que si sus dos nueves no están bien, y el que quiere juega en el otro equipo, lo mejor es no poner a ninguno. Con eso y con la expulsión el Barça mejoró muchísimo. Lamine celebraba los goles en fuera de juego, los que no entraban, y habría celebrado un penalti a favor, si el árbitro hubiera aplicado esa vieja norma que impide a los defensas, e incluso a Pubill, coger la pelota con la mano dentro del área. La presencia del VAR es lo está impidiendo a los árbitros ver las manos clarísimas.

Las celebraciones privadas de Lamine, y sus no celebraciones públicas, han sido elevadas a debate futbolístico, especialmente por los poco simpatizantes del Barça, que vienen a decir que da igual que sigan ganando partidos porque nunca encontrarán la felicidad. Y ya no digamos si los pierden. El mejor Barça coincidió con el segundo del Atleti en su tercer tiro a puerta de todo el partido. Los de Flick se están pareciendo cada vez más a los mejores años de Guardiola, cuyo preciosismo en el City le tiene en casa desde los octavos.

La semana que viene Atlético-Barça. Otra vez. La sexta esta temporada. Y ni tan mal.

Cuidado: nunca hay que dar por vivo al Atleti

Cuidado: nunca hay que dar por vivo al Atleti

Sospecho de la gente que disfruta del fútbol. No es de fiar. No lo entiende. Serán turistas.

Mientras ves un partido importante de tu equipo, todo lo que sucede te va mal. Las dos horas de este Barça-Atleti fueron una experiencia insana. Los del Cholo salieron valientes, presionando arriba, arriesgando en la salida y asumiendo el intercambio de golpes, así que miles de atléticos padecieron 20 minutos en los que sólo podían pensar en el inevitable error que estaba por llegar, en que recogidos estamos más guapos, en que ver a Lamine Yamal con tanto verde es una autopista hacia el ictus. Mal. Todo mal.

Entonces, como estabas pidiendo y empujado por la presencia de Pedri y la ausencia de Barrios y Cardoso más que por su deseo, el Atleti reculó, llevando tu estado de ánimo a un buen rato de mensajes apocalípticos con tu amigo Miki, más rojiblanco que Wally. "Ya estamos". "Siempre igual". "Convendría salir del área". "Hay que ser valientes, coño". Si tu yo del minuto 10 conoce a tu yo del minuto 30, acaban a tortas. Todo mal, de nuevo.

De golpe, roja a Cubarsí. Buena noticia, ¿no? En absoluto. Kovács odia al Atleti y no se la quería sacar, va a compensar seguro, el Barça nota menos la inferioridad que el resto, no vamos a saberlo aprovechar... Todo mal, ya saben, pero... ¡Golazo de Julián! "Ahora sí que estarán contentos", pensará el turista ese que disfruta del fútbol. Ignorante. ¡Es demasiado pronto para adelantarse! ¡Nos vamos a confiar! ¡Seguro que no rematamos! En fin, mal la roja y peor el gol. Miki lo resume con la genialidad de la noche: "Nunca hay que dar por vivo al Atleti". En el descanso, antiacido y lexatín. Ojalá ser canadiense y seguir el hockey.

En la segunda parte, absolutamente hundido porque tu equipo va ganando en el Camp Nou, la cosa no mejora. Sufres porque ves que van a echar a Koke, pero cuando lo quitan, te aterroriza un centro del campo con Baena y Griezmann de interiores. Te molesta que el Atleti no busque el segundo, pero gritas a la pantalla cada vez que alguien se da una alegría. Marca Sorloth el 0-2 y temes que se confíen para la vuelta. Quieres soplar y sorber, todo el rato. Sólo deseas que el suplicio acabe.

Y acaba, y el resultado es fabuloso, y no lo has pasado bien ni un segundo. Y en seis días otra vez. Puta vida. Bendita vida. Sospecho de la gente que disfruta del fútbol, pero todavía más de a quien no le gusta.

El Atlético toma el Camp Nou tras dos picotazos y jugar una parte contra diez

El Atlético toma el Camp Nou tras dos picotazos y jugar una parte contra diez

La liga es regularidad, pero la Champions son detalles. Y no nimios. El primer nivel hace que el aleteo de una mariposa cambie las apuestas y el futuro. O no. Pero este primer envite partió de un error doblemente castigado con una roja y una genialidad de un superhéroe. La Araña, deseada en la Ciudad Condal, presentaba su candidatura. El quinto combate fue suyo. También del dios noruego, al que se le da bien el Barça. Y del Cholo, que nunca había ganado en el Camp Nou. Los suyos quisieron enjugarle las lágrimas que soltó al despedir a Griezmann. [Narración y estadísticas, 0-2]

Divertía una lucha de poder a poder que nadie hubiera imaginado antaño. Seis disparos en 10 minutos, tres por bando, demostraban que la defensa no es la disciplina preferida de ambas escuadras. Ni siquiera para la del Cholo. Apenas costaba transitar por el medio, el balón iba como una flecha de área a área. Bueno para el público, no tanto para los entrenadores. Quizás un poco más claras las ocasiones iniciales de los culés.

El problema de defensas laxas es que se prioriza el toque y la precisión y, de los 22, hay un tal Pedri que de eso anda sobrado. Pese a que Griezmann le hacía la primera vigilancia, y Llorente, la segunda, el canario terminaba por encontrar espacio entre líneas para habilitar a sus compañeros. Especialmente bueno fue un pase quirúrgico que dejó sólo a Lamine Yamal para que diera el pase de la muerte a Rashford. No hizo falta el VAR, el propio juez de línea anuló el tanto por un fuera de juego justito.

A veces, tanta velocidad causaba atropellos y había numerosos jugadores con antecedentes de amarilla. Multitud en el Atlético y dos muy importantes, Yamal y Fermín, en el Barcelona. Koke no era uno de ellos y decidió embestir a Olmo para parar una salida del Barça, pero Kovacs, un árbitro con el que nunca ha ganado el equipo rojiblanco, le perdonó la amarilla. Se la sacó poco después tras patear otra vez al egarense. Así que mediada la primera parte, el equipo blaugrana decidió templar más el juego y cambió el vértigo por el control. Flick respiraba tranquilo.

A Simeone, en cambio, le llevaban los demonios. Hancko se lesionó en un salto y el cambio de Pubill se demoraba demasiado por burocracias. Intercambio entre los mejores centrales rojiblancos, pero se perdía la salida de balón del eslovaco. Gastar una ventana en media hora es algo que se puede llegar a sufrir en un campo como el Camp Nou, en el que hay que estar al 110% cada minuto.

Al 200% debían estar Molina y Ruggeri porque el duelo contra Rashford y Lamine era complicado de mantenerse. La suerte del italiano es que el de Rocafonda estuvo más impreciso en el pase de lo que acostumbra. Las diagonales regateando a tres y hasta cuatro rivales, en cambio, eran pura adrenalina. El inglés, por su parte, es menos habilidad y más velocidad, pero qué velocidad. Se lanzó a un centro largo de Eric, que si pilla a Musso despistado, le clava el primero.

Expulsión de Cubarsí.

Expulsión de Cubarsí.EFE

La polémica llegó al filo del descanso, como en el de la liga. Un balón largo cogió a la defensa del Barça dormida y Giuliano, el más listo, apareció por ahí para provocar a Cubarsí como último hombre. Kovacs necesitó del VAR para expulsar al central cuando su posición era clamorosa. Julián castigó doblemente la torpeza blaugrana clavando la falta en el ángulo. Se le ponía cuesta abajo la eliminatoria al Atlético y más después de que los cambios de Flick fueran Pedri y Lewandowski. No por que los que entraban, Fermín y Gavi, no fueran buenos peloteros, pero el canario es diferencial.

Pero aún quedaba en el campo Lamine Yamal. Y, cuando el campo se venía un poco abajo por la inferioridad numérica, un pase milimétrico a Rashford puso al inglés el empate. Lo falló, pero al menos se volvió a conectar el Camp Nou. Poco después casi emboca, en cambio, una falta similar a la que anotó Julián, pero Musso intervino con ayuda del larguero. Casi devuelve el favor el Atlético al Barça con un saque de puerta que Pubill, inocente, toca con la mano pensando que el balón no estaba el juego. Afortunadamente, Kovacs pensó lo mismo que el defensa.

La pausa de Baena

El juego, en contra del número de contendientes, lo manejaba el Barça. Y las ocasiones, también. Sacó el Cholo a Koke del campo para evitar igualar jugadores e ingresó Baena para recordar a los suyos que el fútbol se juega con balón. Y lo cierto es que el de Roquetas dio la pausa que necesitaban los rojiblancos para jugar contra diez y, gracias a eso, en la primera jugada trenzada del segundo tiempo llegó el segundo del Atlético con un gran remate de Sorloth a centro de Ruggeri.

El gol relajó al Atlético, mal hizo. El Barça es un equipo de vendavales y capaz es de generar una tormenta en el Metropolitano. Era mejor llevar más ventaja. Pero la primera batalla se decidió con dos picotazos. Suficiente. Las estadísticas están para romperlas y el Cholo puso una pica en semis. En una semana se volverán a ver las caras. Esta vez once contra once, lo que duren...