Simeone y Griezmann, el yin y el yang del 'nuevo' Atlético: "No es fácil dejar fuera tres veces al Barça de Messi y Yamal"

Simeone y Griezmann, el yin y el yang del ‘nuevo’ Atlético: “No es fácil dejar fuera tres veces al Barça de Messi y Yamal”

Es el contraste de este Atlético. El yin y el yang. Clement Turpin pitaba el final y Simeone se quedaba quieto, como una estatua, en la banda junto a su banquillo. Griezmann iniciaba su serie de saltos y celebraciones que culminarían en un baile, solo, en el centro del campo del Metropolitano. "Es la canción que solemos hacer después del partido, me salió solo y disfruté mucho ese momento", explicó el jugador.

Era una hazaña rojiblanca este pase a semifinales de Champions. Otra protagonizada por el equipo del Cholo que vuelve al penúltimo paso de la máxima competición continental tras nueve años. "No es fácil dejar tres veces a fuera al Barça de Messi y de Yamal", comenzaba el técnico para culminar con un eslogan atlético sobre el merecimiento: "Mucho trabajo y corazón". Y Griezmann.

El argentino pareció acordarse de aquello de si el francés comía en la mesa de Messi y Cristiano. Él no duda de que fue una de las claves de este pase a semifinales. El galo es su niño bonito, el que mereció el mayor de sus halagos en la sala de prensa del Camp Nou en la ida de esta nueva batalla ante el Barça en Champions y que este martes repitió sin dudar. "Hablamos tanto con Antoine. Él sabe lo mucho que le quiero y lo dije delante de todos porque es un genio. Nos daremos cuenta con el tiempo. Es un jugador diferencial, con personalidad, increíble. Ojalá Dios y el destino le den lo que está buscando", alabó de nuevo.

Lo que está buscando el francés son títulos. Se perdió alguno importante con el Atlético y ahora los pelea con ahínco, sudando cada minuto. "Es mi profesión", ha dicho con humildad para luego devolver los piropos a su técnico sobre lo que está consiguiendo en los últimos años. Hablamos de cuatro semifinales europeas de las siete en la historia del club y tres eliminaciones del todopoderoso Barcelona. "No habrá otro como él, ojalá se quede lo máximo posible. Lo que está haciendo es increíble y no lo puedo explicar en dos minutos", lanzó el jugador.

El nuevo Atlético

Lo que resulta inverosímil, para los mayores seguidores de Simeone y para sus detractores, es el cambio de rumbo de su equipo. El Atlético de Lookman, un futbolista de una categoría y características que "nunca" tuvo el Atlético según el Cholo, de Julián, de Sorloth, al que el argentino llama cariñosamente El Flaco y de Antoine, claro, no se parece en nada al que forjó el entrenador para intentar asaltar dos finales de Champions.

"Cada equipo tiene su patrón de juego y con los años hemos ido evolucionando a distintos patrones, pero tenemos muy claro lo que queremos. Atacamos mejor que defendemos, no tenemos otro camino. El patrón es ése", definió el Cholo. En 14 partidos de la máxima competición continental, los rojiblancos suman 34 goles a favor en 208 disparos y 26 en contra. Son 2,43 tantos marcados y 1,86 encajados por partido cuando la media de las últimas 10 temporadas es 1,36 a favor por encuentro frente a 1,25 en contra.

El equipo de las últimas semifinales, las que se perdieron ante el Real Madrid en la 2016/17, apenas encajó 10 tantos en 12 partidos y si nos vamos al finalista del curso anterior, apenas siete tantos en 13 partidos y el de la 2013/14, 10 en los mismos encuentros.

A este nuevo Atlético, le viene otra montaña el sábado. En esta ocasión se trata ya de hollar cumbre. "Ahora queremos ganar la Copa. Llevamos mucho tiempo sin ganarla y vamos a ir a por ella", expresó el capitán Koke. La Real Sociedad espera a este ofensivo equipo rojiblanco.

La gran locura del Cholo

La gran locura del Cholo

Aunque parezca un milagro, lo cierto es que el Cholo ha logrado, indiscutiblemente, meter al Atlético de Madrid en una semifinal de la Champions nueve años después. Hasta el final jamás se sabrá si el Cholo podrá por fin ganar una Champions que le tiene retorcido por dentro, como un castigo pendiente.

Con el segundo gol azulgrana, el de Ferrán, vi a un Barcelona imparable y a un Atleti excesivamente asustado, incapaz de frenar esa orgía de pases entre Pedri, Fermín, Olmo y el increíble Lamine Yamal. Más de un momento pensé que el Atleti, una vez más, iba a ser el acostumbrado 'pupas'.

¿Qué pasó para que la inercia del partido cambiara mágicamente a favor del Atlético? Pues la carrera espectacular de Llorente y el inmejorable remate de Lookman, con la inestimable ayuda del desastroso Koundé, que atraviesa una simbiosis perfecta entre la mediocridad absoluta y el error perpetuo.

Pero el gran culpable fue Flick, al que una vez más le pillaron al equipo completamente desnudo. Por eso Flick no ganará nunca una Champions con el Barcelona. No se puede jugar con un sistema tan adelantado y tan suicida. Siempre encontrará la misma muerte defensiva.

El gol de Lookman fue otra muerte en vida para el Barcelona. Ya no hubo más exhibiciones de esos jugadores que volvían locos a los rojiblancos, ni aparecieron los regalos del inefable Lenglet, que había entregado dos goles al Barcelona en bandeja. Sobre todo en el primero de Lamine Yamal.

El cambio de Yamal

Yamal nunca pudo deshacerse de Ruggeri, a pesar de que Simeone había tomado la decisión y solo el argentino le marcaba. Pero Lamine es como un suflé chispeante que se apaga: algo deslumbrante que acaba siendo inoperante. Incluso tuvo que desplazarse al lado izquierdo, porque Flick se dio cuenta de que no había más remedio, ante la aparición del diminuto Correa.

En la segunda parte el Barcelona lo siguió intentando, pero las fuerzas se habían agotado. Gavi hizo su habitual faena y fue con rabia a golpear al rival Ruggeri, que había sido el culpable de que su Lamine no funcionara como se esperaba. Fue roja, pero el pulcro Turpin no la sacó.

Sean mentalmente sinceros. ¿Creen que un árbitro español hubiera expulsado al exaltado EricGarcía? De ninguna manera. Incluso los árbitros del Comité Técnico han premiado con una final de Copa al árbitro que no pitó el penalti a Mbappé, que en aquel momento valía más que el agua. La corrupción es absoluta. Al árbitro al que llaman barcelonista.

Los catalanes nunca lograrán que el catalán se hable en Europa. Ni siquiera en la Champions, donde acaban como un equipo que ni siente ni padece fuera de casa. El gran abrazo del Atleti.

Simeone le quita la Play a Lamine

Simeone le quita la Play a Lamine

Me decía mi amigo Kiko, que es del Atleti, que si el Real Madrid seguía adelante, prefería quedar eliminado de la Champions League. Las dos finales perdidas le han generado tal estrés postraumático, que no es que haya dejado de creer en los milagros, sino que ha dejado de creer en los milagros del Atleti. Quizá sea ese el principal problema de los del Cholo, pero también de los del Barça, quienes por una inescrutable razón se ven cada año levantando la orejona.

Tenía razón el Cholo Simeone. El Cholo Simeone siempre tiene razón, cuando se marcó como objetivo para el partido de ida la amarilla para Lamine que le impidiera jugar la vuelta. Sin ella, el 0-2 fue lo de menos. Si acaso, un contratiempo, al proponerle a quien aspira a mejor jugador del mundo el trámite obligatorio: lograr un imposible que, otra vez de milagro, lo sigue siendo.

Lamine Yamal llegó al Metropolita con gafas y zapatillas de andar por casa, y se puso a jugar a la Play, ya que todo lo que hizo durante 90 minutos es biológicamente inviable sin una consola. O inútil, a ojos de un madridista.

Saliendo con once en el partido de vuelta, superar al Barça otra vez era dificilísimo. Con Lamine imposible. Encima el Barça hizo lo más difícil, que fue remontar la eliminatoria en 20 minutos. Solo que el Atleti, también, que fue no dejar escaparla antes del descanso, y retomar la superioridad numérica a la media hora de la segunda. Sin embargo, el verdadero milagro es de los del Cholo es que sigan acabando los partidos con once.

Como la eliminatoria exigía altas dosis de sacrificio, Flick apostó por Gavi y Fermín, quienes no dejarían que una hemorragia masiva, o una mera rotura de menisco y ligamento, les impidiera estar en semifinales. Gavi ha vuelto, sin ninguna duda, y España recupera a un centrocampista para el Mundial. O a todos. Con él, a los culés, ya solo les faltaría un delantero. Y eso que tras el partido ante el Espanyol, Ferrán salió a reivindicarse: "Les jode, pero yo siempre pienso en trabajar", soltó tras conseguir el reto de pasarse trece partidos sin marcar, y tener que regresar a lo que se supone más fácil para un delantero del Barça: meter alguna de las decenas de ocasiones que generan por partido.

En la misma mesa que Lamine, Griezmann sigue disfrutando de la despedida más larga de la historia. Le salió bien a Simeone decirle adiós a falta de por lo menos diez partidos, porque a partir de ese momento dejó de alinear a un delantero, para alinear a un mito.

El Barça juega a otra cosa. Como siempre. Y lo hace tan bien que, a la hora la verdad, casi nunca gana en Europa, lo que nos lleva a pensar si a eso de ganar se le puede llamar fútbol.

El Atlético se repone a sí mismo y al Barça y pasa a semifinales de la Champions

El Atlético se repone a sí mismo y al Barça y pasa a semifinales de la Champions

Decía el Cholo que tenía un plan. Flick, claro, atesoraba otro muy diferente. No se sabe si el del alemán era para contrarrestar el del argentino o viceversa. Pero hay factores externos que hay que prever tengas el plan que tengas. Quizás Simeone contó con la inoperancia de Lenglet. O no. La historia es que si el francés decide asistir a Lamine en el primero del partido y enjuagar la mitad de la ventaja que traías del Camp Nou es difícil de augurarlo aunque seas pitoniso. [Narración y estadísticas, 1-2]

Pero el Atlético se repuso a ese y a otro del francés que costó el segundo. Se repuso al miedo y a los nervios. Griezmann enseñó el camino a semifinales que ya conocen los rojiblancos y Lookman abrió la puerta. Nueve años hace. Casi nada.

Simeone no quiso añadir sobresaltos a los que ya tenía en defensa y salió con Musso para no experimentarlos en la portería después de mes y medio de ausencia de Oblak. Y lo cierto es que el cancerbero ya tuvo que intervenir antes del primer minuto ante Lamine y dos después en un mano a mano de Olmo. El Barça salió como un cohete. No sabe contemporizar y generó cuatro ocasiones en cuatro minutos.

Lo bueno que mostró la escuadra de Simeone es que no se plantó en dos líneas de cinco frente a su meta pese al gol en contra. Los rojiblancos presionaban arriba y salían rápido a la contra, aunque sí se juntaban atrás cuando el Barça les empujaba. Valentía, sí, pero con cabeza, y más cuando cuentas con un defensa titular de los cuatro disponibles. La espalda de Molina era una preocupación y desde ahí llegó el segundo y terminó la ventaja del Atlético con Lenglet de nuevo mirando a las musarañas. Fue Olmo quien encontró a Ferran que embocó desde el perfil izquierdo. Si Flick tenía un plan, era el de Aníbal el del Equipo A. Le faltaba el puro.

Y la fiesta seguía. Apenas un minuto después, Lamine encontró a Fermín para el tercero, pero Musso detuvo bien el cabezazo aunque en su salida golpeó al blaugrana con la bota. Más susto que muerte. Peor le sentó al bando barcelonista lo que ocurrió poco después. Una triangulación rápida entre Griezmann, Llorente y Lookman terminó con el tanto del nigeriano. Ya llovía menos en el Metropolitano. Sólo atacando podría superar la actuación de Lenglet, algo así a lo que sufrió el Barça ante el Inter en las semifinales del año pasado.

El partido no tenía freno. Si el Cholo de hace 10 años viera al Cholo de ahora, jugando de poder a poder ante el Barcelona, al intercambio de golpes, se echaría las manos a la cabeza. Pero hace una década estábamos en las mismas. Pasó el Atlético. En el minuto 45 la ventaja aún era rojiblanca, aunque Ferran intentara enjugarla antes del descanso con un libre directo a las nubes del Metropolitano. Quedaba un mundo.

La segunda parte dio un respiro, si a cinco minutos sin ocasiones puede contarse como tal. El vértigo inicial dio lugar a mayor control del Barça y a un Atlético que buscaba a Griezmann como su brújula para salir de la cueva. El francés mejoró cada balón que tocó. Tenía uno de esos días en los que baila.

Sin embargo, quien retornó como nunca de las catacumbas es Ferran. Tres meses sin meter un gol y el valenciano ha vuelto a marcarlos a pares. Se destapó con dos en el derbi e hizo lo propio en el Metropolitano, hasta que el VAR le anuló el segundo por fuera de juego milimétrico. Se salvaba el Atlético. Lo que daría el Cholo por tener a un Gabi y a un Godín para cerrar su portería, pero uno debe luchar con lo que tiene. Incluido Lenglet.

Ajedrez y resistencia

El primer movimiento de ajedrez fue el del argentino cambiando sus bandas. Puso más balón y brega con Baena y Nico a lo que el germano respondió con pólvora: Lewandowski y Rashford. Si no defiendes bien, lo mejor es admitirlo y tirarte a tumba abierta, aunque si llegas a recibir el segundo con dos remates de Le Normand tras un córner y una falta... acababa todo.

No fue un gol, pero sí la expulsión de Eric la que volvió a poner la eliminatoria cuesta abajo para los intereses rojiblancos. Los momentos, que decía Flick, de nuevo para el Atlético. El Barça no pudo con el peso de la historia. Nunca eliminó al Atlético del Cholo en Champions.

Lamine y su táctica para remontar ante el Atlético: "Ojalá el Cholo me haga un favor y me ponga uno contra uno con alguien"

Lamine y su táctica para remontar ante el Atlético: “Ojalá el Cholo me haga un favor y me ponga uno contra uno con alguien”

Hay confianza, mucha, en la remontada ante el Atlético de Madrid desde el FC Barcelona. Para mostrarlo, los dos pesos pesados del lado culé, en la previa de Champions, tomando la sala de prensa del Metropolitano. "Tenemos que salir con intensidad, pero no perder nuestro juego y no pensar que es un milagro remontar", ha apuntado Lamine Yamal.

El extremo de Rocafonda no cree que la remontada del Barcelona pase por él, "pero si pasara, no pasa nada", ha explicado el futbolista para luego pedir un favor al técnico rival. "Ojalá el Cholo me haga un favor y me ponga uno contra uno con alguien", ha solicitado entre risas al entrenador del Atlético.

Lamine, de 18 años, es consciente de que el Barça actual es un equipo joven, pero está integrado por jugadores "muy culés" y que luchan "por el escudo". Prometen pelear "hasta el final" aunque queden eliminados, pero esa opción no está precisamente en el imaginario culé.

Para conseguirlo, Lamine ha adoptado una foto de Lebron James en su Instagram y ha dicho que se quiere inspirar en la famosa remontada del alero cuando militaba en los Cavaliers hace 10 años frente a los Golden State Warriors. "Hay muchos líderes en el vestuario, los veteranos, y sí, me considero uno más", ha apuntado el futbolista que ha ensalzado también lo conseguido por Neymar ante el PSG y lo ha mencionado como uno de sus "ídolos".

Lo que el delantero culé no ha querido hacer es entrar en polémicas acerca de los gestos que ha podido tener en partidos pasados y apunta que no se deben a un exceso de responsabilidad. "He tenido la suerte que desde pequeño tenía que coger más responsabilidad de la que debía y estoy acostumbrado y no lo veo como un problema sino como una virtud", ha revelado el de Rocafonda que dice haber superado ya completamente sus problemas de pubalgia.

Responsabilidad en el banquillo

Desde el lado del banquillo, Hansi Flick no ha querido calificar de "final" este partido frente al Atlético, pero sí ha apuntado que quiere ganar este duelo y que está "enfocado 100%" en ello. El técnico alemán es consciente de que la remontada pasa por mantener su estilo y que no se debe correr antes que andar. "Hay que centrarse en hacer un buen partido, no en los goles, o no podremos marcar", ha especificado.

El alemán sabe que la atmósfera del Metropolitano hará diferente este choque de los cinco que han jugado frente a los rojiblancos esta temporada, aunque mantiene que su equipo "está preparado". "La mentalidad y la actitud serán importantes", ha manifestado.

Respecto a las dudas en el once, no ha querido dar pistas a su rival y no ha entrado en si jugará Fermín, De Jong o Bernal, aunque del canterano descarta que pueda empezar de inicio ya que la recuperación es muy reciente. No obstante, estaba en el entrenamiento junto a sus compañeros en el Metropolitano.

Quien estará seguro y será una de las claves del encuentro es, claro, Lamine Yamal. "Ha jugado muy bien los ultimos duelos. El tiene que hacer lo que hace el mejor del mundo, uno contra uno", ha expresado el alemán y confía en que se creen "momentos" que decanten el duelo del lado culé.

Simeone apela a la "fe" y a "la seguridad en lo que queremos" para eliminar al Barça: "El objetivo es seguir adelante"

Simeone apela a la “fe” y a “la seguridad en lo que queremos” para eliminar al Barça: “El objetivo es seguir adelante”

Es un partido importante. Tanto, que Diego Simeone, habitualmente parco en palabras, ha despachado varias cuestiones en la previa de la Champions ante el FC Barcelona con respuestas monosilábicas o tan breves que provocaba arqueo de cejas en la audiencia. Sólo un mensaje se repitió constantemente en varias de sus alocuciones: "Nuestro objetivo es seguir adelante".

Dice el argentino que el equipo está "convencido" de lo que necesitan. Ya son cinco partidos esta temporada contra ellos de los que los ligueros se saldan con dos derrotas, los de Copa del Rey con una victoria holgada y una derrota y la ida con la sorpresa por vencer en el Camp Nou, donde nunca había ganado. "Todo lo que imaginemos pueden ser solo imaginaciones. Luego comienza el juego y todo queda atrás", ha explicado el Cholo y ha añadido: "Fe, esperar que el equipo pueda seguir respondiendo y seguridad en lo que queremos".

Esa seguridad dependerá de dos defensas que no han sido titulares en lo que llevamos de temporada. Le Normand y Lenglet ocuparán el centro de la zaga y el entrenador ha admitido que no necesita hablar con ellos porque "saben lo que necesitamos". "Robin viene creciendo y Clement tiene mucha experiencia", ha explicado.

No ha desvelado, en cambio, el nombre del que vaya a ocupar la portería el martes a las 21.00 horas. Pese a que Oblak lleva varios días entrenándose con el grupo, el esloveno no ha participado desde hace mes y medio. "No di la formación. La daré a las 19.00 horas en el hotel. Tiempo para saber quiénes empiezan", ha apuntado.

Centro del campo definido

La línea que parece más definida para la vuelta de cuartos de final de Champions es la del mediocampo. Con la recuperación in extremis de Cardoso y Barrios, parece que Koke y Llorente repetirán en la medular para intentar contener al equipo blaugrana.

El capitán habla de un partido "para entrar en la historia"."Lo jugaremos como una final", ha apuntado el jugador sobre una vuelta de cuartos de la que dice que se ha intentado mentalizar "visualizando cosas positivas" como el gol que les anotó para forzar su eliminación en la última eliminatoria europea que jugaron hace ya 10 años.

El seis rojiblanco ha apuntado que los jugadores están "motivadísimos" respecto a los 90 minutos que vienen y ha resaltado, como clave táctica, la importancia de salir bien de la presión y mostrar personalidad para no terminar "ahogado" por el Barça.

El Barça deja la Liga vista para sentencia tras golear al Espanyol

El Barça deja la Liga vista para sentencia tras golear al Espanyol

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Dos zarpazos de un Ferran Torres al fin reconciliado con el gol, en los primeros 45 minutos, y dos tantos más marcados por un Lamine Yamal que se vació sobre el terreno de juego y Rashford en la recta final de un segundo tiempo en el que el Espanyol amenazó muy seriamente con empatar el choque le sirvieron al Barça de Flick para dejar la Liga un poco más vista para sentencia. [Narración y estadísticas, 4-1]

El marcador final fue más que contundente: un 4-1 que permitió aprovechar a lo grande el tropiezo del Madrid en casa con el Girona. Los blanquiazules casi no hicieron acto de presencia en el primer acto, pero se metieron con todo en el partido a raíz del 2-1 anotado por Pol Lozano. Un gol que, de hecho, llegó a meterle el miedo en el cuerpo a un conjunto azulgrana que, hasta que Lamine no puso de nuevo tierra de por medio con el 3-1. El triunfo, a la postre, fue muy celebrado por un Spotify Camp Nou que registró su récord de asistencia desde la apertura del gol norte: 60.736 espectadores.

Flick, consciente de la importancia de la victoria para dar un paso más para prácticamente asegurarse la Liga, alineó de inicio tanto a Pedri como a Lamine Yamal. Y el de Rocafonda, pese a no ver portería en el primer acto, fue determinante para que los azulgrana se marcharan 2-0 al descanso.

Más aún, eso sí, lo fue un Ferran Torres que supo aprovechar un servicio de córner del joven crack azulgrana, en primera instancia, y uno de sus pases con el exterior marca de la casa para romper una mala racha de 14 partidos sin enviar el balón al fondo de las mallas.

Los dos tantos dejaron sin capacidad de respuesta a un Espanyol que, inicialmente, trató de amenazar la portería rival, pero que acabó por diluirse como un azucarillo con el paso de los minutos en la primera mitad del encuentro. Y aun suerte que Dmitrovic se las arregló para sacar una mano milagrosa ante un segundo remate de Fermín, tras frustrar un primer intento de los locales, para evitar que lo que señala el luminoso al término del primer acto fuera un aún más sangrante 3-0.

Un remate a manos de Joan García obra de Kike y un centro envenenado de Dolan que se estrelló en la parte superior del larguero fueron, de hecho, las acciones más peligrosas del Espanyol en unos primeros 45 minutos en los que Gerard Martín puso el alma en vilo a los suyos tras irse a suelo el solo.

Todo, al final, se quedaría en un susto. Pero, cuando más parecía que el Barça iba a sentenciar, el Espanyol acabó por meterse en el partido. De lo que podía ser 3-0 y hat trick de Ferran, se pasó al 2-1, obra de Pol Lozano. Rashford, quien entró como relevo de Gavi, yerró inexplicablemente, solo ante el portero, una grandísima opción para volver a poner tierra de por medio.

Toma y daca

Joan García, poco después, salvaría sobre la línea un remate rival que casi olía a empate. Con el partido convertido en un toma y daca, Dmitrovic, acto seguido, se encargaría de interceptar el disparo con el que Cancelo finalizó una gran acción personal.

Con el paso de los minutos, los blanquiazules rozaron cada vez más con la yema de los dedos el 2-2, ante un rival que le empezaron a temblar las piernas en el peor momento posible. Hasta que Lamine Yamal, en una acción cargada de perseverancia, tras pase de Casadó, marcó el 3-1 y Rashford, aprovechando una asistencia de un Frenkie de Jong perfectamente habilitado por el de Rocafonda, dictó la sentencia definitiva con el 4-1.

El Barcelona, con un ojo en el derbi y otro en la Champions

El Barcelona, con un ojo en el derbi y otro en la Champions

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Hansi Flick no puede evitarlo. Por mucho que imponerse al Espanyol en el derbi de este sábado sea algo fundamental para afianzar un poco más el liderazgo del Barça en la Liga, tampoco puede evitar tener muy en mente un cruce de cuartos de final de la Champions con el Atlético que, pese al 0-2 encajado en la ida, se resiste a dar por perdido. Por eso, no es nada raro que se esté planteando muy seriamente dar minutos a jugadores que últimamente han tenido menos minutos. Algo que, de paso, le permitiría que algunas piezas lleguen con algo más de frescura a un duelo del próximo martes en el que pretende dar muchísima guerra a los de Simeone.

«Tenemos que gestionar los minutos, como siempre, pero creo que tenemos mucha calidad en este equipo y el equipo que sea finalmente titular será sin ninguna duda fantástico», deslizó un Flick que concedió además la posible presencia en este once inicial de Gavi. «Es una muy buena opción que empiece mañana el partido. Luego, ya veremos si juega o no si juega los 90 minutos. Tenemos que ir paso a paso, pero creo que está preparado para empezar el encuentro», aseguró el germano, quien, eso sí, no parece muy predispuesto a dejar a Lamine Yamal inicialmente en el banquillo. Sobre todo, porque el joven crack azulgrana es de esos a los que no les gusta perderse ni un minuto de juego.

«Para él, es bueno empezar el partido y ver luego qué pasa, pero, a decir verdad, aún no hemos decidido qué haremos», dejó caer el alemán jugando un poco al despiste. En cuanto a Pedri, pese a las molestias que le obligaron a perderse la segunda parte del último encuentro contra el Atlético, ha podido trabajar con normalidad y formará parte de la convocatoria para el derbi. Con la duda, eso sí, de si jugará o no de inicio, con vistas a dosificar sus minutos. En el caso de Frenkie de Jong, mientras, su presencia en la lista aún no está decidida. Lo que sí tiene muy claro Flick es que, si forma finalmente parte de ella, empezará el duelo desde el banquillo. Con el holandés quiere ir paso a paso, con vistas a tenerlo al máximo para la recta final de la campaña.

En sus esquemas, la Liga es una competición que marca el tono de competición de un equipo y premia, sobre todo, la regularidad. No obstante, puestos a elegir, tiene también muy claro que hay una que está por encima de todo. «La Liga es la base, pero el sueño para todos es ganar la Champions, y en todos los partidos podemos comprobar cómo el equipo está motivado incluso por encima del cien por cien. Tenemos que hacer nuestro trabajo de cada día en la Liga, pero lo más importante es ganar la Champions», aseguró el técnico barcelonista. Por eso, tal vez, no dudó tampoco a la hora de retomar sus quejas por la actuación del VAR del pasado martes. «Lo tenemos para eso. Si ven algo que no es correcto, tienen que avisar y decirle al árbitro que lo mire. Eso es lo que eché de menos en ese partido. También es cierto que no hicimos nuestro mejor partido, pero esos errores creo que acabaron siendo decisivos», aseveró.

En ese sentido, se mostró también satisfecho por la queja formal que el Barça ya ha presentado ante la UEFA, por mucho que esta acción de los azulgrana, a la postre, no parece que vaya a tener precisamente mucha trascendencia. «No sé cuál será el resultado pero, para mí y para el equipo, me parece perfecto que el club nos apoye, porque me parece que fue injusto todo lo que ocurrió. A este nivel, se puede cometer un error, pero no dos», recalcó el entrenador azulgrana quien, pese a mostrarse combativo en este aspecto, prefirió no entrar al trapo con los dardos que cada vez por tres lanza Álvaro Arbeloa contra la entidad barcelonista. «No pierdo mi energía con eso. Es su opinión, así que adelante. Me centro en mi equipo y en lo que yo puedo controlar», señaló. «Estas cosas ni me interesan ni me preocupan. A nuestro alrededor siempre hay mucho ruido. Lo que tenemos que hacer es centrarnos en nuestro equipo y no pensar en el Real Madrid», sentenció.

Dos remontadas imposibles y el sueño de la Champions: las opciones de los españoles en los cuartos de final

Dos remontadas imposibles y el sueño de la Champions: las opciones de los españoles en los cuartos de final

"Con el Barcelona hay pocos resultados, casi ninguno, que dejen esto cerrado". Giuliano Simeone, desde las entrañas del Camp Nou, lanzaba el primer aviso de precaución. Una advertencia basada en su apellido, no en la historia de la competición. En la Champions, sólo se ha remontado una vez una eliminatoria con dos goles en contra del equipo visitante . Y no fue el Barça, pero sí la protagonizó un jugador hoy culé.

En los octavos de final de la temporada 2018/19 se enfrentaban el Manchester United y el PSG. Los británicos andaban huérfanos de Alex Ferguson y parecían dar por terminada su temporada cuando dejaron Old Trafford con una derrota (0-2) ante el conjunto parisino. Pero en el Parque de los Príncipes aparecieron los viejos laureles de los red devils bajo la batuta del alumno de Ferguson. Solskjaer insufló a los suyos una energía perdida y Lukaku anotó los goles que ponían el partido a un suspiro. Entonces, Kimpembe, en su área, golpeó el balón con la mano en el minuto 94 y Marcus Rashford transformó el penalti que daba el pase a los cuartos a los británicos y dejaba en anécdota el gol de Bernat. "Siempre creímos", apuntó el técnico danés tras el 1-3 en el electrónico, aprovechando el valor doble de los goles fuera de casa en caso de empate, circusntacia ya eliminada en el nuevo formato.

No era una remontada cualquiera, era historia de la Champions. Algo que no había ocurrido y que no se ha vuelto a producir. Sí se han remontado desventajas como visitante de un gol. De hecho ha ocurrido seis veces en la máxima competición continental. "En la segunda parte, buscaron acortar el resultado, pero tuvimos el 0-2, lo aseguramos y tuvimos la calma para llevar a casa un buen resultado, sabiendo de la dificultad que nos encontraremos el martes que viene. Y la vamos a asumir". Es Simeone padre el que, consciente o no de la estadística, sabía de la importancia de no recibir un tanto en contra ante un equipo que jugó con 10 toda la segunda parte.

Porque, el propio Barça también ha sufrido una eliminación en su casa en los cuartos del curso 2023/24, pese a arrancar un triunfo en París (2-3). El PSG consiguió, con una exhibición de Mbappé culminada con un doblete y tras una tarjeta roja absurda de Araujo, remontar en el Camp Nou por 1-4. También la sufrieron el propio PSG ante el Liverpool el año pasado, el Inter ante el Bayern en 2011. Y luego está el caso del Ajax, que es el perejil de todas las salsas. Los holandeses fueron remontados por el Tottenham en las semifinales de la 2018/19, pero consiguieron la heroicidad ante el Panathinaikos en la campaña 195/96, también en semifinales, y frente al Real Madrid en los octavos de la 2018/19, con una exhibición en el Bernabéu.

Los madridistas lamentando la derrota en el Bernabéu.

Los madridistas lamentando la derrota en el Bernabéu.EFE

Ahora son los blancos los que están en esa tesitura frente a un Bayern al que parecía tener dominado en Europa en los últimos años: seis de los anteriores nueve duelos fueron para los madridistas, tres de ellos en el Allianz Arena. Sin embargo, sólo uno de esos tres resultados les valdrían a los jugadores de Arbeloa para pasar la eliminatoria. Fue aquel 0-4, en el partido en el que Guardiola calificó a los blancos como "atletas". En aquella plantilla, por cierto, jugaba el acutal entrenador del equipo blanco.

En años recientes, los enfrentamientos entre españoles y bávaros han sido siempre igualados: 13 victorias alemanas, 12 españolas y cuatro empates; 47 goles para cada uno. Es uno de los cruces más repetidos en la máxima competición continental.

Una rivalidad dispar

En cambio, la rivalidad entre barcelonistas y rojiblancos es menos igualada. No sólo porque el Atlético llevara sin ganar 20 años en el Camp Nou, hazaña lograda por Pepe Murcia, con El NiñoTorres como protagonista, y consiguiera replicar el Cholo tras 14 temporadas en el banquillo rojiblanco, sino porque, contando todas las competiciones, son 82 victorias rojiblancas, 115 blaugranas y 57 empates.

La historia en Europa, en cambio, es muy diferente entre ambos. El Atlético ha ganado tres de cinco duelos, el Barça, uno y otro ha terminado en tablas. Pero, lo que es más importante, las dos eliminatorias previas que han jugado entre ambos en la máxima competición, los cuartos de final de 2014 y 2016, terminaron con el pase de elimiantoria del conjunto dirigido por Simeone.

Hay algo seguro este año y es que, mínimo, un equipo español disputará las semifinales. El Atlético es el que tiene más posibilidades, el Real Madrid ha remontado dos de las 13 eliminatorias que empezó perdiendo ante el Bayern Múnich, pero ninguna como visitante. El Barça nunca ha eliminado a Simeone. Pero, para todo hay una primera vez, si no que lo digan al argentino en el Camp Nou.

Un recuerdo a Pepe Murcia, historia del Cholo y una polémica ridícula: "Marc recibió el balón para empezar la jugada y el árbitro entendió lo mismo"

Un recuerdo a Pepe Murcia, historia del Cholo y una polémica ridícula: “Marc recibió el balón para empezar la jugada y el árbitro entendió lo mismo”

Nunca lo había logrado Simeone y el Atlético, desde hacía 20 años. Eso es lo que ha supuesto la victoria rojiblanca en la Ciudad Condal. Una ruptura de una racha, una machada histórica y un recuerdo a Pepe Murcia, el último técnico que consiguió ganar en el estadio blaugrana. "No habíamos ganado nunca en el Camp Nou. Es muy difícil. Es un equipo que es posiblemente el mejor de Europa con PSG y Bayern", valoró el Cholo en la entrevista postpartido.

El técnico argentino no contó esta vez con El Niño, Fernando Torres, el que con un doblete, terminó con el Barça de Frank Rijkard en febrero de 2006. Los protagonistas de esta nueva hazaña, que se repite 20 años después, fueron Julián Álvarez, con un disparo de falta directa que limpió la escuadra de Joan García, y Cubarsí, cuya expulsión no sólo generó el tiro libre que embocó el delantero sino que dejó a su equipo con 10 durante una parte.

No fue la única polémica arbitral ya que en la segunda mitad una mala interpretación del colegiado del encuentro, Kovacs, podría haber complicado el encuentro. "Hay sentido común. Si Marc recibe un supuesto pase para iniciar la jugada, el árbitro interpretó lo mismo que Marc", explicó Simeone por qué Pubill paró el balón con la mano cuando se lo cedió Musso dentro del área.

Más allá de polémicas, Simeone no se fue feliz del Camp Nou. "Pocas veces estoy contento, siempre encuentro algo para no disfrutar lo que estamos haciendo", apuntó un entrenador que quiso más de ese 2-0, el segundo tanto logrado por Sorloth, para llegar al Metropolitano con una mayor renta. "No tenemos todas las opciones para estar en semis. Tenemos la humildad para decir que ellos son muy buenos, pero tenemos todo el compromiso para seguir en esta competición que tanto queremos", valoró.

Hay, sin embargo, precedentes positivos para el Atlético del Cholo y son, por ejemplo, que la única eliminatoria de Champions que ha jugado con el Barça la ha ganado aún sin vencer en el Camp Nou. Con ventaja o sin ella.

Desconfianza en el Barça

No obstante, y pese a la angustiosa experiencia en Copa del Rey, donde el Atlético casi malogra una ventaja de cuatro goles, Simeone prefiere planificar desde la ventaja. "Tras el 4-0, ya vimos lo bien que respondieron ellos en casa. Imaginamos un partido difícil, complejo. Miramos quién tenemos por delante y sabemos que tenemos que pasar", apuntó y recordó la contundencia que mostraron tanto en ataque como en defensa.

Tampoco Giuliano quiso echar las campanas al vuelo. "Hay pocos resultados que con el Barça dejen esto cerrado", apuntó en zona mixta. Pero Simeone Jr. dice que es importante el trabajo grupal, aunque también lo es tener "jugadores extraordinarios" como Julián Álvarez y que con su trabajo y tranquilidad consigan esos resultados.

Otro de los ejemplos y de los jugadores extraordinarios es Griezmann, para el que el argentino tuvo palabras de cariño por el ejemplo que supone en el vestuario y también para la sociedad por lo "buena persona que es" además, claro, de un extraordinario futbolista.