El LIV Golf se tambalea: podría perder su inversión y peligra su continuidad

El LIV Golf se tambalea: podría perder su inversión y peligra su continuidad

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Cuatro años después de su creación por parte del Fondo Soberano de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF), el LIV Golf podría desaparecer. La casa real saudí, que gestiona los multimillonarios fondos que hasta ahora han invertido cerca de 5 billones de dólares en estos cuatro años de competición, podría haber decidido cerrar el grifo.

El miércoles, el PIF anunció su estrategia para los próximos cinco años, en la que no aparece ninguna partida específica destinada al LIV Golf, en lo que parece un cambio de prioridades. Mohammed bin Salman, príncipe heredero de Arabia Saudí y presidente del PIF, aprobó un plan que "se centrará en ofrecer ecosistemas nacionales competitivos para conectar sectores, desbloquear todo el potencial de los activos estratégicos, maximizar los rendimientos a largo plazo y continuar impulsando la transformación económica de Arabia Saudí y mejorar aún más la calidad de vida de sus ciudadanos".

El domingo, tras la finalización del Masters de Augusta, comenzaron a sonar rumores: algunos jugadores y personal de la liga saudí no habían recibido sus pagos pendientes. Medios estadounidenses comenzaron a especular con un posible anuncio, una bomba que cambiaría de nuevo el panorama del golf como ya sucediera hace cuatro años. Algunas publicaciones hablaban de la posibilidad de un cierre inminente, poniendo en cuestión incluso el torneo que debía comenzar hoy.

Esta semana se disputa el LIV Golf México con toda la imponente estructura desplazada al Club de Golf Chapultepec. En el día de ayer saltaron las alarmas cuando se suspendieron algunas de las ruedas de prensa previstas, pero según ha podido confirmar EL MUNDO, la cancelación se debió a un corte de luz en el campo mexicano que, una vez subsanado, permitió retomar la actividad con normalidad.

El miércoles por la tarde, el CEO del LIV Golf, Scott O'Neil, envió un correo electrónico a todos los jugadores y a la estructura de la gira saudí en el que intentaba clarificar la situación y templar los ánimos: "Quiero ser absolutamente claro: nuestra temporada continúa exactamente según lo previsto, sin interrupciones y a pleno rendimiento. Aunque el panorama mediático suele estar lleno de especulaciones, nuestra realidad la define el trabajo que hacemos en el campo", comenzaba en el primer párrafo de la misiva. Y añadía: "La vida de un proyecto emergente suele definirse por estos momentos de presión. Nos apuntamos a esto porque creemos en romper el statu quo".

A última hora del día de ayer, el departamento de prensa del LIV remitió a las palabras del comisionado, sin querer hacer ninguna aclaración adicional al respecto. Sergio García ha sido uno de los pocos que ha respondido a alguna cuestión, afirmando que "no había escuchado nada" y que a los jugadores se les comunicó a principios de año que el LIV es "un proyecto de muchos años".

Después de varias reuniones de crisis entre los principales ejecutivos, patrocinadores e inversores con el PIF, Scott O'Neil estaría tratando de asegurar la inversión que garantice la temporada 2026 al completo, buscando así ganar tiempo para explorar posibles alternativas que aseguren la continuidad del LIV.

Sin el dinero del fondo soberano, que en estos cuatro años se ha enfrentado a pérdidas multimillonarias, parece que el castillo de naipes construido en 2022 a golpe de talonario terminaría desmoronándose, y la continuidad del circuito tal y como lo conocemos, con sus principales estrellas como Jon Rahm o Bryson DeChambeau, sería imposible de mantener.

Arbeloa, el error más grave de Florentino

Arbeloa, el error más grave de Florentino

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Se diga lo que se diga de este partido, verdad no hay más que una: un 15 de abril, el Madrid ha dado por concluida su temporada, sin ningún título y humillado hasta el final por un Bayern que no es ni siquiera el Bayern de Ribéry.

El Madrid de 2026, año infame, se ha tropezado con un auténtico hombre de récords. Arbeloa ha perdido tres títulos en poco más de dos meses. Así de estupendo. Arbeloa, por tanto, ha sido el mayor fracaso de Florentino Pérez como presidente del Real Madrid.

El presidente metió la pata con Xabi Alonso, que empezó a cabrearle cuando el vasco le dijo que no quería empezar su era en el Madrid con un Mundialito que no era el suyo ni mucho menos. A la sombra de Xabi, un traidor le clavó un puñal en la espalda y, con los peloteos al presidente, provocó el mayor error de Florentino en la historia del Madrid.

Ahora, un 15 de abril, se queda desnudo con dos temporadas en blanco, a pesar de tener al mejor jugador del mundo, Mbappé. El salvador de muchos partidos, junto a Courtois. Pero este no está ahora.

Con una prensa absurda picando al francés con el ganador del 'balón de playa'. Un grisáceo jugador que anoche perdió un gol que le dio Mbappé. Y no hizo nada más que el ridículo, como casi siempre.

Así que empiezo a pensar que vender a Vinicius va a ser imposible. Pero, desgraciadamente, Mbappé se fugará a las islas británicas. No podrá soportar ni la enfermiza crítica ni quedarse con cara de imbécil. Han sido probablemente los dos últimos partidos de ambos con el Madrid en la Champions.

Un Madrid con miedo

Se dice que Florentino, encima, tiene en contra a la directiva por culpa de la elección de Arbeloa. Aliado con José Ángel Sánchez, castigado a las telarañas, y un panorama deportivo y económico bastante difícil.

Escribirán que el Madrid tuvo mala suerte, que si la estupidez de Camavinga y tal y cual. Lo cierto es que no se puede perder un partido con un gol regalo a los 43 segundos y, además, protestado. Güler salvando otra vez al equipo, cuando Lunin había cometido el error del siglo ante un Bayern absolutamente desconcertado.

En vez de ir a por el partido y rematar definitivamente a los reyes de Baviera, se metió en una caverna defensiva absurda, con Vinicius y Mbappé incluso defendiendo. Arbeloa, que era un mal defensa y peor entrenador, se metió en una tela de araña que, con el nefasto Lunin, podía romperse en cualquier momento.

Ni Valverde ni Bellingham atravesaron el centro del campo. Quizá solo en contadas ocasiones. En definitiva, fue un Madrid acongojado, miedoso defensivamente.

¿Cómo se pueden hacer contragolpes con los atacantes a sesenta metros de la portería? Solo Arbeloa lo sabía. Y a Camavinga le debería encerrar en una prisión futbolística. Pero Camavinga es solo un esperpento más dentro del gran disparate del Madrid actual. Al socio le da asco lo que ocurre. Es como una tragedia griega absolutamente podrida.

La roja a Camavinga que decidió el Bayern-Real Madrid y la duda con el árbitro: “Creo que no sabía que era la segunda”

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24 minutos duró en el campo Eduardo Camavinga y ocho tardó en ver las dos amarillas que sentenciaron la noche y la temporada del Real Madrid. El futbolista francés vio una amarilla por un agarrón sobre Musiala y la segunda por retener el balón más de la cuenta tras una falta a Harry Kane. Protestó todo el banquillo del conjunto blanco, consciente de que ahí se terminaba el curso, pero no sirvió de nada. Tres minutos después, Luis Diaz anotó el empate a tres y clasificó al Bayern para las semifinales.

"Nadie entiende que puedas expulsar a un jugador por algo así. La eliminatoria se ha acabado en ese momento. Es inexplicable e injusto. Felicito al Bayern por la gran eliminatoria, pero nos hubiese gustado que nos ganaran de manera diferente. Es una expulsión inexplicable, una injusticia", criticó Arbeloa en la sala de prensa. En la misma, el técnico admitió que el vestuario cree que Vincic no sabía que Camavinga ya tenía tarjeta.

"Sí. Creo que le ha sacado la segunda porque han ido los del Bayern a decirlo. A veces parece que los árbitros o no han jugado al futbol o no entienden", insistió el entrenador.

El técnico salmantino apeló a la épica durante toda la semana, al escudo, a la historia... A todos menos al fútbol porque sabía bien que a veces el balón es lo menos importante en este deporte. A los 34 segundos, Múnich encontró la respuesta. Un error de Neuer en salida y un golazo de Güler, el segundo más rápido en la historia del club en la Copa de Europa tras uno de Rial al Amberes en 1957 (31 segundos). Puro Real Madrid.

El Madrid dio el primer puñetazo de una primera parte imparable, sin tiempos muertos. La entrada de Bellingham y Brahim en lugar de Camavinga y Pitarch dejó un centro del campo inédito en el cuadro blanco. Fede Valverde como mediocentro, tres mediaspuntas a su alrededor y Vinicius y Mbappé para meter peligro a la defensa del Bayern.

Atrás, Mendy, que jugó 45 minutos en la ida contra el Manchester City desapareció un mes hasta ser visto de nuevo en el tramo final del duelo contra el Girona. El francés, en una actuación extraordinaria a la par que inexplicable por su supuesta falta de ritmo competitivo, fue el antídoto de Olise, que había pasado por encima de Carreras en la ida. Al lado del francés, Militao, que no salía de inicio en Europa desde la cita de Anfield, allá por noviembre.

Todas esas circunstancias dieron igual porque no hubo ni tiempo para reflexionar sobre ellas. Güler marcó a los 34 segundos, Pavlovic en el minuto seis, Güler de nuevo en el 29 con una falta sensacional, Kane en el 38 y Mbappé en el 42. Cinco goles y tres del Madrid en un rato impredecible. Los blancos, que ya habían metido tres en el Allianz en la primera parte de las semifinales de 2014, repitieron hazaña en tierra hostil. Es el único club que lo ha hecho jamás.

Pero el esfuerzo del Madrid se encontró con la inmadurez de Camavinga y con la rigurosidad del esloveno Slavko Vincic, que no dudó en expulsarle antes de los goles de Diaz y Olise. Los blancos se comieron al árbitro y Güler terminó expulsado por protestar, pero todo lo tenían ya perdido.

El orgullo en Múnich no evita una derrota que aboca al Madrid a un año en blanco

El orgullo en Múnich no evita una derrota que aboca al Madrid a un año en blanco

El orgullo no evita un posible año blanco. Sería un año más, si no hay vuelco en la Liga, porque los apetitos de la aristocracia no los colma la Supercopa de Europa, único botín del Madrid en el pasado curso, aunque en puridad perteneciera al anterior. Son los dos años de Mbappé, determinado y goleador en Múnich, pero insuficiente. La estrella necesita equipo, lo que es el Bayern. El equipo necesita más del estrella. Es la enseñanza para el nuevo ciclo, algo que tampoco va a evitar el orgullo mostrado en el Allianz. Todo indica que el gol de Luis Díaz, tercero del Bayern, cierra la era de Arbeloa el breve. No hay culpa en su gestión. Tampoco mérito. Que pase el siguiente.

La sentencia llegó después de una controvertida expulsión de Camavinga, excesiva en el juicio del colegiado Vincic. No se puede dejar a un equipo en inferioridad por eso. Ello no exime de responsabilidad al francés, infantil y arriesgado en los tiempos. El gol decisivo llegó prácticamente en la acción siguiente, al que se añadió el definitivo de Olise (4-3). Al Madrid le queda la queja. Está en su derecho, pero el menor tiempo posible. Que no haga como Laporta. No le da coartada para lo sucedido esta temporada. En el Bernabéu el verano empieza en abril.

El error grosero de Neuer

Todos los porteros coinciden en la importancia de la primera parada. Las sensaciones de sentir el balón entre las manos. Detenerlo, apretarlo, ponerlo en juego. Neuer tuvo que empezar por lo último, fuera en el saque de centro o a los 38 segundos. Es el mejor del mundo con los pies, dicen en su gremio, amante de los pases de riesgo. El que falló no tenía ninguno. Fue grosero. Güler desenvolvió el regalo sin nervios, como el niño que ya conoce su contenido. Los nervios eran todos para el hombre de hielo. A Neuer le faltaba una parada, la primera antes de un gol. Cuando pudo hacerla, le falló el paso, le falló la mano. El Madrid había descubierto ya el talón del Aquiles de la portería. No lo rermató a tiempo.

A Lunin le pasó algo parecido. No es el Aquiles del Madrid, aunque sabe bien el oficio. Antes de poder sentir la seguridad de la pelota, sin embargo, olvidó lo fundamental, petrificado bajo palos. La acción exigía la autoridad del portero y es algo que el ucraniano no consiguió en el juego aéreo en todo el partido, especialmente en los saques de esquina, como el que provocó el empate del Bayern, a los pocos minutos del primer gol de Güler. Los alemanes dejaban a su Aquiles en su área pero metían en la contraria un caballo de Troya repleto de futbolistas. El tanto de Pavlovic, con vocación de gol olímpico en el golpeo de Kimmich, no sólo dejó en evidencia al portero, también a los centrales.

Los jugadores del Bayern celebran su clasificación para semifinales.

Los jugadores del Bayern celebran su clasificación para semifinales.Lennart PreissAP

La igualada devolvió la eliminatoria al punto de partida del encuentro, pero no suponía un empate a dudas. Ni los errores de Neuer y Lunin eran comparables ni lo es su jerarquía. El capitán del Bayern es el Courtois de su equipo, una baja crucial en el Madrid, porque sus manos valen Champions, en París o en Londres. Hasta el inicio del segundo tiempo no pudo el portero alemán sentir las sensaciones que buscaba, en una sensacional intervención ante Mbappé. Para entonces, el marcador era favorable al Madrid, con la eliminatoria igualada, en un contexto distinto.

La precisión de Güler

Habría necesitado esa mano cuando Güler puso su mirada semiestrábica sobre la pelota y después en el arco. La alineación del turco era una de las decisiones que debía tomar Arbeloa, en la recomposición del centro del campo, dada la ausencia de Tchouaméni, la boya del equipo. No dudó. Acertó. Posicionado a la izquierda, con Bellingham junto a Valverde en el mediocentro, el turco fue clave, por su visión, pero también por su trabajo. La salida de Camavinga, en la segunda mitad, llevó a Valverde a la derecha. El francés cometió un error infantil, al retener un balón tras una falta y vio la segunda amarilla. Todo indica que el colegiado no lo recordaba. A partir de ahí, todo se precipitó.

Camavinga abandona el campo, expulsado.

Camavinga abandona el campo, expulsado.EFE

Los errores y los goles agitaron el partido desde el principio, pero el Madrid se adaptó con inteligencia, replegado, muy junto, para cerrar los espacios al Bayern y buscar la dureza en los giros de Upamecano y Tah. Eran robles entre los zigzag de Mbappé. La estrategia era activar al francés y a Vinicius en las contras. Lo de siempre. Mejor Mbappé que el brasileño. El debate del futuro también le va a afectar. Cuando se asociaron, llegó el tercer gol del Madrid, a la carrera, limpia.

El Bayern no encontraba la misma claridad, como si el Madrid hubiera cerrado la cremallera sobre la línea del área. Valverde se multiplicaba y Mendy era como una roca ante Olise, que sólo se sintió libre en el último gol, una rúbrica ya sin valor para la eliminatoria. La alineación del defensa francés fue un acierto de Arbeloa, tenía todo el sentido. El problema, en cambio, era Harry Kane. Un nueve que está en todas partes y en todas toma buenas decisiones. Acabó por encontrar el claro para disparar y engañar a Lunin.

La segunda parte siguió en el intercambio de golpes, pero con más equilibrio y con Neuer en su sitio. Nada se movió hasta la expusión de Camavinga, como una punción en un partido que iba hacia la prórroga, con los dos equipos a la espera. Al Madrid le sentó fatal. Luis Díaz hizo todo lo que no había podido hacer frente a Trent, más firme que de costumbre, y su disparo acabó en un gol que lleva al Bayern a las semifinales de la Champions, en las que se medirá al PSG de Luis Enrique, y pone a Florentino Pérez a pensar en el futuro, porque este presente ha sido un disparate.

Vaishali Rameshbabu, la cenicienta del Candidatos, gana el torneo y podría ser la primera campeona del mundo india

Vaishali Rameshbabu, la cenicienta del Candidatos, gana el torneo y podría ser la primera campeona del mundo india

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Vaishali Rameshbabu no es la más famosa ni en su casa, donde Pragg, su hermano pequeño, parecía el elegido para la gloria, por su desarrollo más precoz. La ajedrecista india (Chennai, 2001) tampoco era la mejor de su país, que tiene a dos jugadoras por delante en la clasificación mundial. Una de ellas, Humpy Koneru, renunció a jugar el Candidatos por la cercanía de la guerra en Oriente Medio. Vaishali fue a Chipre sin miedo y sin nada que perder. Era la cenicienta del grupo.

Después de cinco partidas, ocupaba la última posición, el lugar previsto, pero a Vaishali nunca hay que darla por muerta en ninguna batalla, porque de su cabeza surgen los recursos más inesperados, como de la chistera de un mago. Es una jugadora valiente, original e imprevisible. Acabó ganando la competición y el derecho a disputar el Campeonato del Mundo a la gran maestra china Ju Wenjun. Será un duelo entre las dos grandes potencias del ajedrez femenino, aunque India parte con una desventaja: nunca han ganado el título de ajedrez clásico, que China monopoliza desde hace una década. Solo la mencionada Humpy Koneru llegó una vez a la final. en 2011, y perdió con Hou Yifan, cómo no, ajedrecista china.

Dos hermanos, contra dos novios

En Chipre se ha vivido una competición única entre dos cuentos muy distintos: la protagonizada por los hermanos Pragg y Vaishali (los primeros de distinto género que comparten el título de gran maestro) y la que nos ofrecieron los novios Sindarov y Assaubayeva, que estuvieron a punto de imponer su guión romántico. El uzbeko arrasó en la competición femenina y la kazaja llegó a la última ronda como colíder, orgullosa de su pareja. En la última partida, se recuperó de una posición desesperada, pero luego firmó unas tablas relativamente rápidas. Dejaba toda la presión a su rival, confiada en que acusara los nervios o que, como mucho, tuviera que jugarse el desempate contra ella.

La estrategia no es nueva y ha sido ensayada muchas veces con éxito. Esta vez no funcionó, aunque la historia del ajedrez está empedrada de errores garrafales en la jugada 40, la última antes de que los ajedrecistas reciban una inyección de tiempo adicional. A Vaishali le quedaban pocos segundos en su reloj para hacer los movimientos 39 y 40. La posición era muy ventajosa, pero la rusa Kateryna Lagno también amenazaba su enroque. Un primer plano en la retransmisión permitió ver cómo los ojos de la india bailaban a toda velocidad, escaneando el tablero en busca de la solución. La tensión no impidió a la india acertar con las dos jugadas ganadoras. Se proclamó ganadora del Candidatos y ahora disputará el Mundial, de nuevo como presunta víctima, aunque ya no hay nadie que se fíe de esta luchadora incansable.

La autocita es una costumbre fea, pero en la previa del torneo ya advertíamos de sus cualidades: «Explotó más tarde que su hermanito, uno de los favoritos, pero en forma no entiende de números Elo. Si sale cara, su estilo hiperagresivo puede ser letal».

Ajedrez contra el exceso de TV

Vaishali empezó a jugar por decisión de sus padres, que querían mantenerla apartada del televisor y los dibujos animados. Pronto demostró que el tablero era más que un pasatiempo. Se proclamó campeona del mundo sub 12 y sub 14, y a los 22 logró el título de gran maestro absoluto, que certificó en Llobregat.

Sus logros incluyen una victoria contra Magnus Carlsen en una sesión de simultáneas, cuando ella solo tenía doce años. Luego pudo parecer que iba despacio, sobre todo si se la comparaba con su hermano, un niño prodigio de manual, pero su triunfo en Chipre certifica un nivel de reconocimiento que ya no tiene vuelta atrás. Por suerte para el ajedrez, su madre seguirá siendo una presencia habitual en los principales torneos del mundo. Los chicos ya no son tan pequeños, pero agradecen su apoyo constante. En alguna entrevista, la hermana mayor, siempre generosa hacia Pragg, ha comentado lo mucho que él la ayuda en su preparación: «Entrenamos juntos siempre que estamos en casa».

Y ahora llega el Mundial, donde no hay que descartar nada. Vaishali tiene el récord, de hecho, de haber derrotado a tres campeonas mundiales en el mismo torneo, el Gran Suizo de 2023, en el que también se alzó con la victoria. En el último Norway Chess logró otro triunfo que podría ser premonitorio, contra la actual campeona, Ju Wenjun.

Todas las cuentas para la última jornada de la Euroliga: ¿pueden enfrentarse Madrid y Barça en cuartos?

Todas las cuentas para la última jornada de la Euroliga: ¿pueden enfrentarse Madrid y Barça en cuartos?

Nunca la Euroliga tuvo tantos partidos, nunca exprimió de tal manera a sus protagonistas, aunque, al fin, llega a su primer desenlace, el de su temporada regular. 38 jornadas después (las mismas, también en formato todos contra todos, que tendrá el curso que viene), casi todo está por decidir. De los cuatro equipos españoles en liza, dos estarán seguro en cuartos de final, otro lo tiene que sellar el viernes y el Kosner Baskonia está eliminado hace tiempo.

El primer turno será este jueves para el Real Madrid, que recibe en el Palacio al Estrella Roja (20.45 h.) con el alivio de su triunfo el pasado jueves en Estambul ante el Fenerbahçe y la garantía de su buen paso en casa: ha ganado 17 de sus 18 partidos. Un triunfo le asegura el factor cancha en la eliminatoria: será segundo o tercero dependiendo del resultado del Valencia Basket, que el viernes (20.00 h.) visita al Dubai en su exilio de Sarajevo.

"Somos conscientes de la importancia del partido. Clasificarnos directamente para el playoff ya ha sido un buen resultado, un punto de mejora claro, y ahora queremos dar un paso más y ganar el último encuentro. Nos hemos ganado, después de una temporada regular excelente, el derecho de depender de nosotros mismos para estar en una de las primeras tres posiciones", valoró Sergio Scariolo en la previa.

Las cosas se enredan para los del italiano en caso de derrota, aunque en ningún caso caerían hasta el play-in que se disputa la semana que viene. Si pierden contra el Estrella Roja, serán cuartos si de Zalgiris, Hapoel o Fenerbahçe sólo gana uno de ellos. Quinto si lo hacen dos de los tres y sexto si ganan los tres.

Por su parte, la extraordinaria temporada de los de Pedro Martínez les asegura el factor cancha en cuartos, pase lo que pase el viernes. Pueden incluso acabar como primeros si vencen y Olympiacos cae contra el Milán. Una derrota y un triunfo blanco le haría descender al tercer puesto.

Con todas estas combinaciones, no resulta sencillo adivinar su rival en la serie de cuartos. Hapoel, Fenerbahçe y Panathinaikos podrían evitar el play-in. Algo por lo que luchará el Barça.

Clyburn, contra el Mónaco.

Clyburn, contra el Mónaco.EFE

Los de Xavi Pascual reciben a un Bayern que nada se juega, aunque una derrota en el Palau unida a un triunfo del Dubai contra el Valencia les dejaría directamente eliminados. En cambio, si ganan, serán octavos si vence Mónaco y pierden Estrella Roja y Panathinaikos; noveno si Mónaco y Panathinaikos ganan y Estrella Roja pierde e incluso alguna combinación le dejaría 10º.

Después de todo esto, no parece sencillo, pero incluso hay alguna opción de que en cuartos de final Madrid y Barça se vean las caras. Si los blancos acaban segundos y el Barça, desde el play-in, logra billete de octavo ganando al séptimo... habrá clásico por un lugar en la Final Four de Atenas.

Hansi Flick cae en su propia trampa con la defensa adelantada

Hansi Flick cae en su propia trampa con la defensa adelantada

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La defensa adelantada es una de las señas de identidad del Barça de Hansi Flick. Algo irrenunciable para el técnico alemán. En su primer curso al frente del banquillo barcelonista, este sistema funcionó como un reloj. Pero, en esta segunda temporada, las cosas no han marchado tan bien. Sus rivales ya saben a qué juega el equipo y muchos han dado con la tecla para castigar su pasión por el riesgo. A lo largo de la presente edición de la Champions, su equipo nunca fue capaz de dejar la portería a cero. Y, además, fue también el más goleado de entre los ocho primeros.

En la liguilla, los azulgrana concedieron 14 tantos. Varios de los conjuntos que se vieron obligados a pasar por una ronda previa, entre los que estarían nombres como los del Inter, el Newcastle, el Galatasaray o, incluso, el Mónaco, fueron capaces de acabar la primera fase de la competición con menos goles en contra en su casillero. El PSG, el grupo más goleador de la Champions, logró imponerse a domicilio a los barcelonistas por 1-2 en un partido ciertamente muy competido, mientras que el Brujas (3-3) y el Chelsea (3-0) se mostraron como los más efectivos a la hora de castigar su fragilidad.

Expulsiones en el límite

Los riesgos que asumen los barcelonistas a la hora de defender explican también, en gran parte, cómo el Atlético consiguió que dos defensores del conjunto del Camp Nou se vieran abocados a marcharse a la caseta antes de tiempo, tanto en la ida como en la vuelta de su cruce en estos cuartos de final de la Champions. Para evitar lo que podía ser un uno contra uno letal ante su portero, Cubarsí, en el feudo barcelonista, y Eric García, en el Metropolitano, tuvieron que cometer sendas infracciones que, tras ser revisadas por el VAR, acabaron con sendas tarjetas rojas.

La semana pasada, los barcelonistas fueron capaces, pese a ello, de firmar un acoso casi infernal a la portería de Musso. El pasado martes, en cambio, el bajón físico provocado más que posiblemente por el desgaste de los primeros 45 minutos hizo que fuera menos patente.

A lo largo de este cruce de cuartos con el Atlético, el Barça ha sido capaz de generar muchas acciones ofensivas. En la ida, pese a jugar toda la segunda parte con un futbolista menos sobre el campo, firmaron un total de 60 ataques, mientras que los jugadores de Simeone, por su parte, rubricaron 20. En la vuelta, sobre todo en ese primer tiempo de alto voltaje, el equipo de Flick incluso mejoró los números de la semana anterior, con un total de 63 ataques. Los rojiblancos, por su parte, firmaron 27. En ambos casos, la efectividad ante la portería rival marcó la diferencia.

La semana pasada, por mucho que se volcaran una y otra vez en busca de la meta rival, los azulgrana fueron incapaces de marcar un solo tanto. Por contra, los visitantes asestaron dos zarpazos que dejó la eliminatoria terriblemente cuesta arriba para los culés por medio de Julián Álvarez y Sorloth.

En el Metropolitano, mientras, los barcelonistas vieron un poco más recompensado su esfuerzo. Únicamente, en los primeros 24 minutos del duelo. Lamine Yamal, incombustible a lo largo de todo el cruce y conjurado para lograr lo imposible, abrió el marcador y Ferran Torres puso el 0-2. No obstante, el buscadísimo 0-3 no quiso llegar. En gran parte por el buen hacer de Musso bajo los palos. Yendo a por todas, guardando como oro en paño el hecho de haber igualado la eliminatoria, el Atlético aprovechó los riesgos que tomaron los zagueros azulgrana para bajar el suflé con el 1-2.

Y, a partir de allí, los intentos por volver a igualar la situación de los visitantes, con la excepción del tanto anulado a Ferran Torres por fuera de juego, caerían en saco roto.

«En la primera parte, debimos marcar más goles y no esperábamos que ellos lo hicieran», confesó Flick tras un duelo en el que también le critican la falta de acierto en los cambios.

Ser más contundentes y defender mejor. Esas dos son las tareas pendientes en las que el equipo debe mejorar para ser de verdad serio aspirante a lograr un título tan exigente como la Champions.

Alcaraz se retira del Godó: "Es una lesión más seria de lo que esperábamos"

Alcaraz se retira del Godó: “Es una lesión más seria de lo que esperábamos”

Carlos Alcaraz no disputará el partido de octavos de final de Conde de Godó contra el checo Tomas Machac. Así lo ha anunciado el murciano este miércoles en comparecencia ante los medios después de no completar su entrenamiento del día a causa de las molestias en su muñeca derecha -"después de un resto"- que ya le impidieron rendir al 100% en su debut en el Barcelona Open Banc Sabadell.

El abandono no permitirá al español conquistar un torneo en el que el año pasado disputó la final, por lo que perderá 280 puntos en el ránking ATP.

La siguiente cita de Alcaraz debería situarle en Madrid, en el Mutua Madrid Open, a partir del 22 de abril. Un torneo en el que Jannick Sinner llegará sí o sí como número uno del mundo.

"Es una situación que creía que había sentido previamente y que no iba a ir a más. Que eran molestias de exigencia de toda la semana. Pero vistas las pruebas de hoy, es una lesión un poquito mas seria de lo que nos esperábamos", aclaró el murciano en el comunicado que leyó a los medios. "Tengo que escuchar a mi cuerpo, que no me repercuta para el futuro. Por eso de borrarme del torneo", concluyó, pensando en la gran cita de Roland Garros.

Simeone y Griezmann, el yin y el yang del 'nuevo' Atlético: "No es fácil dejar fuera tres veces al Barça de Messi y Yamal"

Simeone y Griezmann, el yin y el yang del ‘nuevo’ Atlético: “No es fácil dejar fuera tres veces al Barça de Messi y Yamal”

Es el contraste de este Atlético. El yin y el yang. Clement Turpin pitaba el final y Simeone se quedaba quieto, como una estatua, en la banda junto a su banquillo. Griezmann iniciaba su serie de saltos y celebraciones que culminarían en un baile, solo, en el centro del campo del Metropolitano. "Es la canción que solemos hacer después del partido, me salió solo y disfruté mucho ese momento", explicó el jugador.

Era una hazaña rojiblanca este pase a semifinales de Champions. Otra protagonizada por el equipo del Cholo que vuelve al penúltimo paso de la máxima competición continental tras nueve años. "No es fácil dejar tres veces a fuera al Barça de Messi y de Yamal", comenzaba el técnico para culminar con un eslogan atlético sobre el merecimiento: "Mucho trabajo y corazón". Y Griezmann.

El argentino pareció acordarse de aquello de si el francés comía en la mesa de Messi y Cristiano. Él no duda de que fue una de las claves de este pase a semifinales. El galo es su niño bonito, el que mereció el mayor de sus halagos en la sala de prensa del Camp Nou en la ida de esta nueva batalla ante el Barça en Champions y que este martes repitió sin dudar. "Hablamos tanto con Antoine. Él sabe lo mucho que le quiero y lo dije delante de todos porque es un genio. Nos daremos cuenta con el tiempo. Es un jugador diferencial, con personalidad, increíble. Ojalá Dios y el destino le den lo que está buscando", alabó de nuevo.

Lo que está buscando el francés son títulos. Se perdió alguno importante con el Atlético y ahora los pelea con ahínco, sudando cada minuto. "Es mi profesión", ha dicho con humildad para luego devolver los piropos a su técnico sobre lo que está consiguiendo en los últimos años. Hablamos de cuatro semifinales europeas de las siete en la historia del club y tres eliminaciones del todopoderoso Barcelona. "No habrá otro como él, ojalá se quede lo máximo posible. Lo que está haciendo es increíble y no lo puedo explicar en dos minutos", lanzó el jugador.

El nuevo Atlético

Lo que resulta inverosímil, para los mayores seguidores de Simeone y para sus detractores, es el cambio de rumbo de su equipo. El Atlético de Lookman, un futbolista de una categoría y características que "nunca" tuvo el Atlético según el Cholo, de Julián, de Sorloth, al que el argentino llama cariñosamente El Flaco y de Antoine, claro, no se parece en nada al que forjó el entrenador para intentar asaltar dos finales de Champions.

"Cada equipo tiene su patrón de juego y con los años hemos ido evolucionando a distintos patrones, pero tenemos muy claro lo que queremos. Atacamos mejor que defendemos, no tenemos otro camino. El patrón es ése", definió el Cholo. En 14 partidos de la máxima competición continental, los rojiblancos suman 34 goles a favor en 208 disparos y 26 en contra. Son 2,43 tantos marcados y 1,86 encajados por partido cuando la media de las últimas 10 temporadas es 1,36 a favor por encuentro frente a 1,25 en contra.

El equipo de las últimas semifinales, las que se perdieron ante el Real Madrid en la 2016/17, apenas encajó 10 tantos en 12 partidos y si nos vamos al finalista del curso anterior, apenas siete tantos en 13 partidos y el de la 2013/14, 10 en los mismos encuentros.

A este nuevo Atlético, le viene otra montaña el sábado. En esta ocasión se trata ya de hollar cumbre. "Ahora queremos ganar la Copa. Llevamos mucho tiempo sin ganarla y vamos a ir a por ella", expresó el capitán Koke. La Real Sociedad espera a este ofensivo equipo rojiblanco.

Muere Curro Sanjosé, leyenda del Sevilla

Muere Curro Sanjosé, leyenda del Sevilla

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Curro Sanjosé, 'VIII Dorsal de Leyenda' del Sevilla, ha muerto en la capital hispalense a los 73 años, ha informado el club sevillista, en el que el racial lateral zurdo jugó 16 temporadas en las que disputó 373 partidos oficiales.

Francisco Sanjosé García, octavo jugador con más partidos oficiales con la camiseta del Sevilla, fue lo que se conoce como jugador de un solo equipo, el Sevilla, al que llegó tras dos años en el Alcalá y en el que debutó con dieciciete años en Pontevedra, a las órdenes de Max Merkel en un partido copero.

Una temporada después, en la 1971/72, llegó el estreno liguero en el Camp Nou de la mano del griego Dan Georgiadis y, desde ese momento, no tardó en hacerse el dueño del lateral izquierdo del equipo, en el que permaneció de forma ininterrumpida hasta la 1985/86.

Tras colgar las botas, el club le rindió homenaje con un partido en el Ramón Sánchez-Pizjuán ante el Nacional de Montevideo en agosto de 1986 y, posteriormente, siguió vinculado a los veteranos y mundo de las peñas, acudiendo a todos los actos a los que se le requería.