Cinco últimas jornadas:

es tiempo de taquicardia

Cinco últimas jornadas: es tiempo de taquicardia

Actualizado Domingo, 21 abril 2024 - 20:59

Se van agotando las fechas y crece el sentido de urgencia y necesidad en muchos de los partidos de la ACB, llegando la tensión a su máximo, en la jornada de ayer, con el último partido, el de Málaga: tras haber vencido el Real Madrid en Zaragoza por la mañana, el Unicaja debía ganar para recuperar el primer puesto de la clasificación, pero aún llegaba con mayor presión el Baskonia, noveno y amenazado de exclusión de los 'playoffs', algo inusitado

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
Un guion insólito: Deck, por segundo partido consecutivo, da sobre la bocina el triunfo al Real Madrid

Un guion insólito: Deck, por segundo partido consecutivo, da sobre la bocina el triunfo al Real Madrid

Actualizado Domingo, 14 abril 2024 - 21:00

El Real Madrid de las "dudas", reconocidas hasta por Chus Mateo, de las derrotas inesperadas, del juego sin demasiada consistencia y de los apuros. También el Real Madrid de los increíbles, porque en eso no hay nadie como él, ese ADN para las remontadas o para las canastas imposibles. Gaby Deck firmó dos triples tan parecidos como insólitos, de jueves a domingo, de Kaunas al WiZink, de Llull a Llull y de triunfo en triunfo. Sobre la bocina, el argentino finiquitó a un Joventut de mérito, que plantó cara pero no pudo escapar de su crisis. [98-95: Narración y estadísticas]

Para saber más

Hubiera sido otro disparo en el pie, otra derrota en ACB para estropear todo lo anterior e impulsar más el liderato que todavía conserva Unicaja. Deck (y antes los triples de Hezonja), evitó el mal mayor desde la esquina, escondido cuando todos miraban a Llull para jugarse la última. Finiquitó al Zalgiris en Euroliga y finiquitó al Joventut -que estrenaba a Dani Miret en el banquillo después de cinco derrotas consecutivas y casi despedirse del playoff- para evitar el tercer tropiezo seguido.

"Decide partidos", dice Mateo de Deck, que también admite las "distracciones" de su equipo, esta vez sin Campazzo, espeso y de nuevo perezoso, a merced por momentos del Joventut. Fue, otra vez, una primera parte desconcertante del Madrid. Se viene repitiendo últimamente y, por supuesto, no es buen síntoma. Apatía, descontrol, poco énfasis en defensa. La Penya, que llegaba del fin de la era Carles Duran, se encontró cómoda en el WiZink después de superar el mal trago inicial.

Cuando el joven Dani Miret impulsó sus rotaciones y el brío al juego visitante, el Madrid se quedó alarmantemente petrificado. Llegó a mandar por siete (17-10) y se fue al descanso ocho abajo y con caras largas (37-45). Nada reactivaba a los de Chus Mateo, que miraban las transiciones verdinegras como meros espectadores pasar un avión. Baloncesto andando que no desaprovechaba el Joventut, con los puntos de Tomic en la pintura y el acierto desde el perímetro.

Tomic, ante Tavares, en el WiZink.

Tomic, ante Tavares, en el WiZink.Javier LizonEFE

Hubo reacción a la vuelta de vestuarios, como no podía ser de otra forma. Arreón de orgullo, de físico y de intensidad que no duró tanto. Un parcial de 16-3, liderado por Musa, en poco más de tres minutos que equilibró la tarde en el Palacio. Pero era un espejismo, porque no tardó en rehacerse la Penya, con el descaro de Andrés Feliz. Un parcial final de 10-2 dejó al Madrid con una pequeña ventaja para afrontar el acto final. Los triples de Hezonja habían sido el resquicio a su espesura.

Esas idas y venidas en el marcador iban a ser la tónica de toda la segunda parte. El ímpetu del Joventut, la inconsistencia del Madrid. Cuando apretó un poco más (y en ese tramo un triple de esos de frotarse los ojos de Llull) y pareció paladear el triunfo (88-79), con el quinto acierto de Hezonja, de nuevo regresó la Penya, también desde el perímetro, el veterano Pau Ribas, el jovenzuelo (otro más de la cantera) Ruzic, el americano Andrew Andrews (91-90, a 1:15 del final).

Hasta la misma orilla. "Hemos podido ganar", reconoció Miret, que observó con calma la polémica, un tapón ilegal de Hezonja a Andrews que tras la revisión no lo fue. Igualó el alero desde el tiro libre, pero en la última posesión murió su equipo. Asistencia de Llull, triple de Deck. Por segundo partido consecutivo.

Otra vez, eso de echar al entrenador en abril...

Otra vez, eso de echar al entrenador en abril…

Son más sorprendentes los cambios de entrenador en los equipos de baloncesto cuanto más cerca del final de la temporada se producen, porque al técnico recién llegado le queda muy poco tiempo para cambiar cosas de manera efectiva, sobre todo cuando los problemas parecen más relacionados con la calidad de la plantilla que con la tarea del predecesor. Acaban de producirse dos muy sonados en dos clubes históricos de la ACB, el Joventut y el Valencia,

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
Ricky cambia el Clásico y el Barça deja al Real Madrid sin liderato

Ricky cambia el Clásico y el Barça deja al Real Madrid sin liderato

Unicaja es el nuevo líder de la Liga Endesa, a estas alturas, un mérito terrible. Esa es la conclusión del sexto clásico de la temporada, en el que el Barcelona se sintió poderoso y el Real Madrid irreconocible. Un cambio de síntomas que mucho tiene que ver (o todo) con la aparición de Ricky Rubio, cada vez más pleno. Su temple, su dominio del ritmo y su experiencia marcaron la tarde en el Palau. Después, en la resolución, ahí estaban Vesely (con las dos torres blancas expulsadas por faltas) y la magia de Laprovittola. [85-79: Narración y estadísticas]

Venció de principio a fin el Barça, seguro de sí mismo, agresivo, acertado por momentos y con la cabeza fría siempre. Capaz de golpear de inicio y de aguantar las embestidas del Madrid, que se intentó rebelar en la segunda mitad, pero era "remar" demasiado en ambiente hostil. De nuevo en el Palau vence el Barça (como en el precedente de Euroliga), más triunfo moral que otra cosa, porque se aproxima la hora de la verdad del curso y porque arrebata un bien preciado a su rival directo. Nada menos que el liderato que lucía desde la jornada 1. Igualado con Unicaja (que remontó por la mañana al Manresa), pero con mejor basket average para los malagueños, históricos, que dependen de sí mismos para acabar ahí.

"La manera en la que hemos salido es simplemente vergonzosa, hay que hacérselo mirar". La frase de Llull todavía con el aliento entrecortado, contundente como un puñetazo al mentón, resumió mejor que nada los 15 primeros minutos del Real Madrid en el Palau. Se vienen repitiendo estas autocríticas últimamente en los blancos y eso no es buena señal. El Barça le había pasado por encima como casi nadie este curso (llegó a mandar por 21, 38-17) y sólo una pequeña reacción antes del paso por vestuarios dejaba con vida a los de Chus Mateo.

El Barça fue un pitbull. Su amanecer, como una revancha llena de rabia por lo sucedido en el último clásico, la final copera. El meneo fue aún más evidente cuando Ricky Rubio ingresó en cancha con ocho puntos en dos minutos y junto a Laprovittola golpearon una y otra vez a un Madrid aturdido, que encajó un parcial de 24-2. No permitían los de Roger Grimau ni una canasta sencilla y, en el otro aro, martilleaban con su acierto desde el perímetro (anotaron sus seis primeros triples sin fallo).

Vesely

En semejante crisis, tuvo que salir al rescate el coraje del capitán. Llull espabiló a los blancos antes del descanso con dos triples. Después, un horrible Satoransky y la irrupción de Deck (recordando su versión de hace tiempo) firmaron un parcial de 2-14 que era oxígeno para el Madrid. Fue Ricky, en cancha de nuevo, quien con tres tiros libres de pillo puso un poco de orden.

Esos minutos, tantas veces clave y que tantos equipos desprecian, de antes y después del descanso, iban a resultar un alivio para el Madrid. Porque a la vuelta ya era otro y también el Clásico, que fue elevando su temperatura como no podía ser de otra forma. El Barça ya no encontraba un amigo en el triple y había perdido momentáneamente a Kalinic por faltas. Y el Madrid, con Campazzo a los mandos, se encontraba cómodo en la remontada (llegó a ponerse a tres, 57-54), aunque también vio como Tavares, penalizado por un claro tapón a Willy (de nuevo muy gris, aunque luego lo arregló), se iba al banco con cuatro personales.

El Clásico ya eran detalles. Y el Madrid estaba en la orilla (64-63) cuando su rival tardó tres minutos en anotar la primera canasta del acto definitivo. Un volver a empezar. Pero ahí ya las riendas las tenía Ricky, que no jugaba un partido de este tipo desde 2011, y el Madrid comprobó como todo iban a ser malas noticias. La quinta de Tavares, la irrupción de Vesely (que tanto daño le suele hacer), una técnica al desquiciado Poirier que poco después también abandonaba la cancha y la puntilla de Laprovittola, con los cinco puntos finales (para un total de 25), con esa clase única que posee el argentino, para cerrar la fiesta.

Nadie tiene esta Liga ganada de antemano

Nadie tiene esta Liga ganada de antemano

Perder en casa contra el Manresa no es a estas alturas de la temporada un serio trauma para un Real Madrid líder en la ACB y en Euroliga. Pero sí ilustra bien las vulnerabilidades del actual campeón europeo y, de paso, la ambición del trabajo que est

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
El Manresa de un extraordinario Badio sorprende a un perezoso Real Madrid

El Manresa de un extraordinario Badio sorprende a un perezoso Real Madrid

Jugar tanto con fuego suele tener consecuencias. A la segunda vez que el Real Madrid no estuvo a su altura competitiva en tres días, llegó la derrota en el WiZink. Un estupendo BAXI Manresa, aupado por el descaro y el talento de Brancou Badio, tumbó a los blancos, incapaces esta vez de remontar, de enmendar demasiados errores. [72-83: Narración y estadísticas]

Contrastó la seriedad visitante con la ansiedad local. Fue así toda la mañana en el Palacio. El líder de la ACB parecía el grupo de Pedro Martínez, sólido ante las embestidas del Madrid, agresivo y acertado, un ejercicio que confirma al equipo revelación de la Liga Endesa, que ya estuvo presente en la Copa de Málaga y es muy probable que también lo este en los próximos playoffs. Con la de este domingo ya son cuatro victorias seguidas y 16 en lo que va de curso.

Cuando más quemaba la responsabilidad, con el Madrid apretando en la remontada, en los del Bagés apareció un héroe. Badio, ex del Barça, acertó con un tremendo triple a falta de minuto y medio que sentenció todo. Fueron 12 de sus 23 puntos en el acto final, al que el Madrid llegó apuradísimo, pese a que Sergio Rodríguez y Poirier amenazaron con otra remontada marca de la casa.

El partido se asemejó desde el comienzo al del viernes ante el Estrella Roja, aunque esta vez el Real Madrid sí tenga objetivos aún latentes en ACB, mantener esa primera plaza que lleva luciendo desde el inicio del curso. Y además, Chus Mateo recuperaba a tres de sus puntales (Campazzo, Deck y Poirier), que descansaron en Euroliga. Y, aunque el arranque fue alegre (11-2), pronto el Manresa se reordenó para dejar en el WiZink una estupenda primera mitad.

Deck, ante el Manresa.

Deck, ante el Manresa.ZIPI ARAGONEFE

Con intensidad y sabiduría táctica logró hacer dudar al Madrid. Paulatinamente fue adueñándose de todas las facetas del juego hasta sumar un parcial de 12-29 y verse nueve arriba (23-31, tras triple de Geben), con la buena dirección de Dani Pérez, los puntos de Robinson y la defensa que hacía perder balones a un Madrid precipitado. El viernes, Hezonja (que esta vez no jugó, pese a estar convocado), lo dijo claro, como suele: "La primera parte fue baloncesto de verano, una vergüenza". Se podría aplicar esta vez también.

A la vuelta no mejoraron mucho las sensaciones para un Madrid perezoso, que llegaba tarde a casi todo y hasta fallaba canastas insólitas. Además de todos los triples. De todo eso se aprovechaba un serio Manresa, que con un triple de Oriola puso el alarmante +11 (38-49). Y, entonces, los nervios. Porque los árbitros no daban ni una, siempre corregidos desesperadamente por las revisiones. Y en tal ansiedad por remontar, eso sacaba de quicio a unos y otros.

Con tres triples de 25 aciertos, la misión del Madrid se tornó en imposible. Campazzo, Tavares y Musa grises, Hezonja descansando y sólo Poirier y algo de Deck. Con la irrupción de Badio, llegó la segunda derrota en casa en toda la temporada ACB del Madrid en un fin de semana de no muy buenas sensaciones en el WiZink.

Bien Real Madrid y Unicaja, muy herido el actual Barça

Bien Real Madrid y Unicaja, muy herido el actual Barça

Actualizado Domingo, 17 marzo 2024 - 21:10

Con gran indignación de los comentaristas televisivos por el último y decisivo robo de balón del Real Madrid, entre Facu Campazzo y Alberto Abalde -que era claramente reglamentario, por cierto-, el partido entre los dos primeros de la Liga ACB ha aca

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
El Real Madrid escapa más líder del Carpena tras una frenética victoria ante Unicaja

El Real Madrid escapa más líder del Carpena tras una frenética victoria ante Unicaja

Se jugaba el liderato en el Carpena y no era baladí aunque resten 10 jornadas y un mundo. Por la mañana había perdido en casa el Barça, por si había alguna duda de que Real Madrid y Unicaja están siendo los mejores equipos de la ACB. Y verdes y blancos brindaron un choque a la altura de las expectativas, de una intensidad tremenda, de idas y vueltas y de hasta un final con cierta polémica, cuando Campazzo robó a Carter en una acción dudosa -"es falta porque querían hacerla", se quejó Ibon Navarro- y Deck sentenció a la contra. Sale más líder el Madrid de Málaga y suma dos triunfos en la carretera (el viernes se impuso en Bolonia) de los que atajan supuestas crisis. [81-87: Narración y estadísticas]

Para saber más

Se desgañitó Málaga entera con esa acción en el filo, porque en ella iban sus esperanzas de un triunfo colosal. Antes había ocurrido de todo en el Carpena, con un Madrid lastrado por sus pérdidas y algo irregular en su consistencia, y un Unicaja todo amor propio, que se repuso de la floja primera parte y que no encontró más triples de Osetkowski ni de ningún otro cuando los necesitó para resolver el thriller. Aunque logró mantener el basket-average, se queda a dos triunfos de los de Chus Mateo en la tabla.

El primer impacto en el Carpena lo asestó un tipo insospechado, siempre tan en la sombra Abalde -Hezonja causó baja-, con la sensación perenne de no alcanzar lo que prometía. Pero en el Carpena sí, bajando la temperatura al envite, tirando de clase y esta vez también de efectividad. Sus tres triples sin fallo aplacaron el ímpetu inicial de Unicaja, contrarrestaron los dos de Osetkowski y equilibraron a un Madrid dominador del rebote.

Sólo dos antideportivas (una a Campazzo y otra a Musa, ambas claras) cortaron el ritmo del equipo de Mateo, como revitalizado tras su visita a Bolonia. Ibon Navarro, pese a la desventaja y la pérdida por lesión temprana de Kendrick Perry, seguía metiendo gasolina al duelo, así se entiende el baloncesto en Málaga, ritmo, agresividad, frenesí. Pero no le llegaban los triples y se vio 11 abajo (21-32), más complicado todo para los locales con Poirier y su dominio de la pintura en cancha. Tras un pequeño arrimón verde, un triple de Campazzo cerró una primera parte eléctrica.

Osetkowski celebra uno de sus triples.

Osetkowski celebra uno de sus triples.ACB Photo

Pero no estaba dicha la última palabra de Unicaja, un grupo orgulloso, que había ganado 19 de los últimos 20 partidos en la ACB, que sueña con lo de 2006, el liderato en la temporada regular, aquel título histórico. Que ya levantó 21 puntos en el WiZink y que a la vuelta le hizo un 12-2, con cuatro triples, dos de ellos de Alberto Díaz, el motor, el corazón. Tres más para Osetkowski, inspiradísimo, un fracontirador en cuerpo de pívot y la respuesta del Musa para una batalla estupenda, una final en mitad de marzo, los dos púgiles a tumba abierta igualados (64-64) para entrar en el cuarto final.

Y ahí siguió todo avanzando en la agonía, con la irrupción de Sima (10 puntos ante Poirier) pero también el rebote ofensivo blanco, que destrozaba las opciones locales. Un triple de Yabusele y un alley-oop de Poirier dejaron al Madrid enfilado en la recta de meta (74-78). Aunque tras el tiempo muerto, un 6-0 verde, la penúltima respuesta, porque el Madrid tenía el golpe sobre la mesa preparado.

Regresó Tavares a pista y le encontró Campazzo en los cielos cuando se comía la posesión. El propio Campazzo iba a ser protagonista con ese robo polémico a Carter que dejó todo visto para sentencia.

La semana de desenfreno de Markus Howard: 100 puntos y 22 triples en tres partidos

La semana de desenfreno de Markus Howard: 100 puntos y 22 triples en tres partidos

Que Markus Howard es uno de los tipos más geniales que habitan en el baloncesto continental nadie lo discute. No le hace falta ni alcanzar el 1,80 metros para resultar imparable, capaz de armar su lanzamiento desde cualquier rincón del campo ofensivo y a una velocidad de ejecución tantas veces imposible para el defensor. En su segunda temporada en el Baskonia, parece que encuentra además la regularidad en el juego que se le echaba de menos. Aunque lo de sus últimos siete días sobrepase todos los asombros.

La semana de desenfreno del estadounidense con orígenes en Puerto Rico -en su Universidad, Marquette, es el máximo anotador histórico y lideró la NCAA en anotación en la temporada 2020- comenzó el pasado domingo nada menos que contra el Barça. Para vencer a los azulgrana en el Buesa Arena se disparó con 37 puntos y ocho triples (llegó a lanzar hasta 22). El jueves, ya en Euroliga y también en Vitoria, siguió con el show ante el Emporio Armani de Milán: 26 puntos con cuatro de 10 en triples.

Todo redondeado este sábado, sin salir del Buesa, en la visita del Covirán Granada, al que los de Dusko Ivanovic derrotaron (104-88) para seguir en la puja por los puestos de playoffs. El ex de los Nuggets se fue otra vez a los 37 puntos, esta vez con hasta 10 triples (de 14 intentos) para 31 de valoración. Igualó su tope de anotación en Liga Endesa y superó su récord de triples en la competición, donde promedia 18,7 puntos (es el máximo anotador con diferencia). En Euroliga está en 18,5, sólo por detrás de Mike James (19,3).

Los 10 triples de Howard son la tercera mejor marca de todos los tiempos en la ACB, sólo por detrás de Jacob Pullen (12 en 2014) y el legendario Oscar Schmidt (11 en 1994). Según los datos estadísticos de la competición, sus 18 lanzamientos de tres anotados en las últimas dos jornadas solo han fueron superado por el brasileño, que cosechó 19 en dos partidos consecutivos en 1994 (8 + 11).

Markus Howard, tras la victoria ante el Granada.

Markus Howard, tras la victoria ante el Granada.E. OtxoaACB Photo

El Baskonia, por su parte, igualó ante el Granada su tope en Liga Endesa tras quedarse en 19 triples, marca que ha conseguido en cuatro encuentros anteriores. Pero los 35 convertidos en los últimos dos choques se han quedado a uno del récord histórico: 36 sumó UCAM Murcia en las jornadas 23 y 24 de la 2018-19, y 36 encestó el propio club vasco en las Jornadas 28 y 29 del pasado curso.

Desde 1984, cuando se introdujo a la Liga Endesa la línea de tres, hasta el 2021 solo tres jugadores baskonistas habían conseguido alcanzar los ocho aciertos: Igor Rakocevic (2007), Saulius Stombergas (2001) y Velimir Perasovic (1994). En solo dos temporadas en Vitoria, Howard ya lo ha conseguido en cuatro ocasiones.

El jodido Ricky Rubio

El jodido Ricky Rubio

Con 14 años colocaron el peso del futuro sobre sus adolescentes hombros. Un crío, todo pelo y nariz, designado como the next big thing. Era Magic Johnson, era Pete Maravich, era El Elegido.

Con 15 años, llevó a España al oro en el Europeo cadete con,

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->