Messi-Luis Enrique, cita con un pasado de peleas y títulos: “Tuvimos una discusión y nos duró un tiempito”

Actualizado Sábado, 28 junio 2025 - 22:36

«Tuvimos una discusión y nos duró un tiempito». Este domingo, el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta será testigo del reencuentro entre Leo Messi y Luis Enrique, ganadores del triplete con el Barça en 2015. Una tarde de cita con el pasado, con Javier Mascherano en el banquillo del Inter Miami y Jordi Alba, Sergio Busquets y Luis Suárez acompañando a la estrella argentina en el equipo de Florida, y el técnico asturiano liderando al PSG, actual dominador de Europa y club al que Messi no pudo hacer campeón. El duelo lo tiene todo, pero volvamos a 2015.

El triplete culé de hace justo 10 años se forjó en las semanas de enero que estuvieron a punto de hacer explotar la relación entre Messi y Luis Enrique. Un vaso que se fue llenando durante los primeros meses de aquella temporada, la del debut del entrenador en el Camp Nou, en un vestuario que venía de fracasar en Liga y Champions con el Tata Martino.

Para saber más

Luis Enrique, directo, sincero y con sus manías, tardó en encajar las piezas emocionales de un vestuario lleno de estrellas que venían de sufrir, cada una a su manera, en el Mundial de Brasil. Messi cayó en la final, Neymar se perdió el 7-1 de Alemania a la canarinha en semifinales por un rodillazo del colombiano Zúñiga en cuartos y la columna vertebral española no pasó de fase de grupos tras las derrotas ante Chile y Países Bajos.

Empezaron ganando partidos, pero las texturas comenzaron a rasgarse tras las dos derrotas seguidas ante Real Madrid (3-1 en el Bernabéu) y Celta (0-1 en el Camp Nou). Llegó el final de año y la promesa de Luis Enrique a los sudamericanos de que si ganaban todos los partidos de diciembre podrían volver un poco más tarde. Empataron en Getafe y se fueron de vacaciones de Navidad segundos, a cuatro puntos del Madrid.

"A Leo se le cruzaron los cables"

Al regresar, la relación entre Messi y Luis Enrique llegó a un punto límite. «Yo volví de Argentina después de las vacaciones, jugábamos el día 4 y salí desde el banquillo. Tuvimos una discusión y nos duró un tiempito», explicó el argentino en una entrevista con Jorge Valdano. El Barça perdió ese día en Anoeta contra la Real Sociedad, pero en la previa ya habían tenido un roce importante. «En el entrenamiento, Luis Enrique no le pitó a Messi una falta en el partidillo, a Leo se le cruzaron un poquito los cables y se dijeron las cosas que se tenían que decir», contó Mathieu, ex jugador del Barça, años después.

Tras la discusión, Messi fue suplente en San Sebastián, junto a Neymar y Dani Alves, que habían vuelto con él en el avión tras las vacaciones, y la pelea escaló esa misma noche en el vestuario de Anoeta, con insultos entre ambos y reproches. «Hubo una discusión, como pasa muchas veces. Se dijeron cosas que quedan dentro del vestuario», aseguró Messi.

Al día siguiente, Messi no se presentó al entrenamiento por una supuesta gastroenteritis y Luis Enrique pidió una sanción, pero la intervención de Xavi Hernández y los capitanes, el tiempo y las victorias terminaron haciendo olvidar aquella guerra. No hubo sanción y sí títulos. El Barça remontó la Liga al Madrid, ganó la Copa y la Champions y todo fue felicidad, aunque en un punto se acercaron al precipicio. «Hasta que se solucionó todo hubo un tiempo de tensión, que yo no busqué, pero que apareció y tuve que gestionar», admitió Luis Enrique en 2019. «Acabamos con una relación muy buena», insistió.

"Con presión pueden cometer un error"

«Dos personas de carácter y con una fuerte presión encima pueden cometer un error. Se solventó, se arregló y no tenemos ningún problema. Leo ha sido un jugador único. Es un privilegio decir que entrené al mejor jugador de la historia. Aprendí más de él que él de mí», aseguró Luis Enrique años más tarde. «Tuve una relación espectacular con él hasta el último día. Le decíamos que se quedara, que estábamos bien», dijo también el futbolista.

Hoy Messi se enfrentará por primera vez a uno de sus ex equipos, todavía con el resquemor por su parte y en París de la época en la que no consiguieron ganar la Champions. «No todo está perdonado», tituló el diario L'Équipe sobre el encuentro. «Nunca terminé de ser feliz en París. Después del Mundial de Qatar, el trato cambió. Fui campeón y eso no gustó en Francia», declaró Messi cuando llegó a Miami.

En la previa, Luis Enrique mantuvo el buen tono con respecto a sus ex jugadores: «Siempre es especial enfrentarte a jugadores con los que viviste grandes momentos, pero ahora estamos en lados diferentes». El PSG parece muy superior, pero con Messi nunca se sabe.

Palcos VIP a pie de campo por medio millón de dólares: el nuevo estadio ‘estilo NBA’ de Inter Miami para renovar a Leo Messi

Actualizado Sábado, 28 junio 2025 - 22:34

Leo Messi termina su contrato con el Inter Miami a finales de 2025 y ambas partes negocian una renovación que parece bien encaminada. El futbolista es feliz en la ciudad y en el país, donde es una de las principales imágenes publicitarias, acumula patrocinadores y el futuro futbolístico a medio plazo también le conecta con América, porque el próximo Mundial será aquí. Para entonces, el equipo presidido por David Beckham planea tener inaugurado Freedom Park (el Parque de la Libertad), su nuevo estadio. No será sede FIFA, reservado eso para el Hard Rock, pero con sus 25.000 espectadores, sus palcos VIP y las celebraciones de conciertos y eventos esperan convencer a Messi.

«Es uno de los proyectos más grandes de todo Miami», explica a EL MUNDO Víctor Oliver, vicepresidente de Ingresos y Operaciones del club. Este periódico pudo visitar las obras y conocer las interioridades de un proyecto que quiere convertir al Inter Miami en la mejor organización de la MLS y una de las principales del fútbol al otro lado del charco. Todo conectado entre el balón y el entretenimiento, algo clave en una ciudad multicultural y de negocios como Miami.

Freedom Park será un estadio de fútbol, pero también una sede de conciertos, un centro comercial gigante con tiendas y restaurantes y tendrá al lado un parque al aire libre que será uno de los más grandes de la ciudad.

Grada retráctil

Situado al lado del aeropuerto, han construido sólo un nivel por temas de seguridad y tendrá una cubierta que tape prácticamente todas las plazas del estadio. Además, una de las gradas será retráctil para favorecer la preparación y celebración de conciertos sin dañar demasiado el césped.

Y pegado a la hierba, una de las claves del nuevo proyecto. Freedom Park será uno de los primeros estadios de fútbol en tener palcos VIP situados en la banda del campo, una decisión que dentro del Inter Miami se valora como «estilo NBA» y que acercará a los famosos de la ciudad al juego, como en la liga de baloncesto. El conjunto de Florida tiene claro que quiere mezclar fútbol y entretenimiento.

«En el Chase Stadium, que ha sido nuestro estadio temporal hasta inaugurar el nuevo, han estado a pie de césped LeBron James, Karol G, Kim Kardashian, Serena Williams, Bizarrap... El concepto aquí es diferente. La gente quiere estar cerca, no sólo quiere ver bien el partido como en Europa», asegura Oliver.

La cultura deportiva en Estados Unidos es diferente. Los encuentros de béisbol, NBA o NFL duran más que los de fútbol y los espectadores no están sentados en su sitio durante todos los minutos del encuentro. Hacen vida social en el interior del estadio, beben, comen y se relacionan.

5.000 localidades premium

En el nuevo Freedom Park, Inter Miami tendrá diferentes palcos VIP en distintas partes del estadio, sumando 5.000 localidades premium, las más demandadas hasta ahora. Y las del césped han volado. Disponen de 18 y 17 de ellas ya están vendidas, dejando una para los compromisos del club y de sus propietarios, creando un clima similar al que lograron los Lakers en su pabellón, convirtiendo el asistir a sus partidos en una experiencia VIP rodeada de famosos.

El retorno económico, además, se estima gigante. Cada palco situado en el césped, una suite VIP para varias personas, se ha vendido entre 380.000 y 500.000 dólares sólo para la primera temporada, en la que esperan contar con Messi. 8,5 millones sólo por esos palcos que harán aumentar los beneficios de la organización en un 40%. Los Lakers, por ejemplo, tienen suites que alcanzan los 5 millones al año.

Real Madrid y Barça, en su caso, cuentan con asientos y zonas VIP en sus estadios, pero no a pie de campo. Un asiento 'super VIP' en el Bernabéu cuesta 250.000 euros... Pero por 30 años, más un adicional de 21.000 euros anuales. Hace unos meses, los blancos vendieron 300 asientos VIP para 30 años y ganaron 70 millones, mientras que los culés vendieron 475 para 30 años por 100 millones. El futuro quizás esté más cerca del césped.

El fútbol y las audiencias de Messi y el Inter Miami dan la razón al ‘Plan Infantino’ para el Mundial: “No hemos venido a retirarnos”

Actualizado Martes, 24 junio 2025 - 22:50

«Compra aquí tus entradas para ver a Lionel Messi en el Mundial de clubes». Hasta la web de la FIFA asume la realidad. «Sólo la demanda del Real Madrid supera a la que hay por el futbolista argentino», explican desde la organización que preside Gianni Infantino. Messi está en todas partes: en las televisiones, con el anuncio para la cerveza Michelob Ultra que se emite antes, en la mitad y después de cada partido del Mundial de clubes; en los carteles de Adidas, Apple TV, Pepsi o Gatorade que se pueden ver por varias ciudades de Estados Unidos; en las publicaciones de la cuenta del torneo en redes sociales, donde el argentino y el conjunto blanco son los que más 'Me Gusta' y visualizaciones acumulan; y está también en los octavos de final de la edición, para gloria del Inter Miami y del propio Infantino, tras el empate ante el Palmeiras. Ahí se medirá al PSG en una cita cumbre a nivel deportivo y mediático. Se cumple el 'Plan Infantino'.

La idea del máximo mandatario de la FIFA ha salido a la perfección tanto en la parte económica como en la futbolística. El Inter Miami no había ganado la Champions de la Concacaf ni su ránking en la confederación le otorgaba los puntos suficientes para estar en el torneo, requisito que sí se ha aplicado al resto de continentes, pero el directivo suizo invitó al cuadro de David Beckahm al Mundial tras ganar la Supporters Shield de la Major League Soccer.

Infantino aplicó una invitación al país organizador, Estados Unidos, y no tuvo en cuenta al último campeón de la liga estadounidense, Los Angeles Galaxy. Decidió que el invitado sería el ganador de la liga regular, no de los playoffs. Recibió muchas críticas, pero después de varias semanas de Mundial, la repercusión del torneo le está dando la razón en la decisión, aunque en su momento fuera comprometida.

Una ciudad volcada

En España las audiencias del torneo superan casi todos los días a los programas del prime time, sea un equipo español o sea Messi, que en el partido emitido el pasado jueves en Telecinco entre el Inter Miami y el Porto llegó al 12,9% de cuota de pantalla y superó el millón de espectadores. Y en el césped, sólo el PSG-Atlético del gigante Rose Bowl y el Madrid-Pachuca de Charlotte superaron en aficionados a los encuentros del Inter Miami en el Hard Rock. La ciudad de Florida, que también llenó su estadio para el Madrid - Al Hilal y para el Bayern - Boca Juniors, se ha volcado con su nuevo ídolo.

Y los resultados acompañan. El empate de Inter Miami ante Palmeiras le colocó en octavos de final, donde se medirá al PSG. Messi contra el campeón de Europa. El sueño de Infantino. El duelo llega, quizás, demasiado pronto para la competición, pero supone un impulso más para el torneo. Se jugará en Atlanta, en el imponente Mercedes-Benz Stadium, con capacidad para 71.000 espectadores, y con muchas historias en los vestuarios.

"Puede jugar hasta que él quiera"

Messi, que cumplió ayer 38 años, llega a los octavos como segundo futbolista del torneo con más regates, sólo superado por la joven promesa del PSG Desiré Doue, de 20. Enfrente, el equipo con el que fracasó junto a Neymar y Mbappé en la era galáctica del Parque de los Príncipes. Ganó dos ligas, pero cayó en Champions ante el Madrid y el Bayern para desesperar a Al Khelaifi, que le acabó entregando el equipo a Luis Enrique. El asturiano se reencuentra ahora con Mascherano, técnico, Alba, Busquets, Suárez y Messi, a los que lideró hacia el histórico triplete de 2015.

«Leo puede jugar muchos años más, hasta que el cuerpo o él quiera. Está hecho un chaval y sigue marcando la diferencia», explicó el lunes Jordi Alba en los pasillos del Hard Rock Stadium, donde dejó claro que Luis Enrique es «el mejor entrenador del mundo». «Es increíble ver cómo trabaja». El lateral, además, dejó claro que los cuatro exjugadores del Barça que están en el Inter «no hemos venido a retirarnos a Miami». «No es el nivel de Europa pero estamos compitiendo», finalizó.

El Inter Miami de Messi se mete en un lío ante Palmeiras y se medirá al PSG en octavos de final

Actualizado Martes, 24 junio 2025 - 07:01

Leo Messi abandonó el Hard Rock enfadado, mirando al suelo y negando con la cabeza. Está en octavos de final, un hito histórico para el Inter Miami, pero el equipo de Florida dejó escapar un 2-0 contra Palmeiras para terminar firmando unas tablas que le envían directamente a un cruce infernal contra el Paris Saint-Germain, actual campeón de Europa. Allende y Suárez pusieron tierra de por medio para los de Mascherano, pero los brasileños, en un asedio final en busca de la primera plaza del grupo, lograron su objetivo con tantos de Paulinho y Mauricio para conseguir el liderato. Se medirán al Botafogo en octavos.

El Inter mantuvo su evolución mundialista. Mascherano parece haber encontrado las armas para acompañar a Busquets, Messi y Suárez. Su defensa flaquea, pero entre Redondo y Segovia tienen la capacidad suficiente para acompañar en el dominio del juego y Allende ofrece la potencia y la verticalidad que necesitan Messi y Suárez en ataque. Así fueron mejores los de rosa.

Enfrente, el Palmeiras, cuarto del Brasileirao a dos puntos del Flamengo, cuajó sus peores minutos del torneo en una primera parte desastrosa. No tuvo la posesión y no hizo daño a la débil defensa rival. Ni siquiera Estevao, joven promesa del fútbol brasileño que ya ha firmado con el Chelsea, pudo brillar, demasiado anclado en la banda derecha.

A los 15 minutos, un balón largo lo dejó perfecto con el pecho Luis Suárez para la carrera de Allende, imponente al espacio. El argentino aprovechó el hueco creado por el uruguayo y atacó la espalda de los defensas para romper al Palmeiras y definir ante Weverton mientras Murilo, zaguero visitante, se rompía en la carrera.

El gol empujó la idea del Inter, que no es otra que pausar el juego al ritmo de sus veteranos y buscar las roturas al espacio de sus futbolistas más jóvenes. Entre Busquets y Redondo le dieron sentido a las posesiones, con Messi bajando a recibir y haciendo que el duelo se jugara a su velocidad. Lento cuando él quería, rápido cuando observaba algún defecto enfrente.

Pero el Inter no es el Barça de Guardiola y comete errores. Algunos de ellos casi los aprovecha Palmeiras, más cómodo en velocidad, a la contra. Torres estuvo a punto de empatar en el 32, pero no estuvo acertado y el tramo final de la primera parte murió en la pausa de Miami.

Tras el intermedio, se mantuvo el guion, aunque el Inter comenzaba a dar peligrosos pasos atrás y el Palmeiras le empezaba a hundir en su propia área, con Estevao ganando protagonismo.

El fútbol, eso sí, es caprichoso. Luis Suárez lleva unas semanas entre críticas por su nivel, y en el duelo más importante apareció para dar una asistencia y colocar el 2-0 en el marcador. Recibió en tres cuartos de campo rival, se giró, se escapó de un par de rivales y dentro del área superó a Weverton con la potencia de años anteriores. Besos a sus dedos y respuesta a aquellos que no creen en él.

El gol del uruguayo parecía sentenciar el grupo, con Inter primero y Palmeiras segundo mientras el Porto no podía con el Al Ahly. No había peligro para ambos. Pero nadie quería al PSG y el Palmeiras terminó apretando.

Los cambios ayudaron a los brasileños, más frescos de piernas, y Paulinho recortó distancias en el minuto 80. Un cuarto de hora de sufrimiento local que acabó en drama. En el 87, Mauricio aprovechó un mal despeje de la zaga del Inter ante un centro del Palmeiras y batió a Ustari con potencia.

Empate, alegría brasileña y drama para el Inter Miami, que ha pasado de unos octavos en los que podía competir a otros en los debe bailar con la más fea: el campeón de Europa. Messi contra su ex equipo y Luis Enrique contra la base de futbolistas a los que dirigió en el Barcelona.

Messi sorprende al Oporto y deja al Inter de Miami cerca de la clasificación

Messi sorprende al Oporto y deja al Inter de Miami cerca de la clasificación

Actualizado Jueves, 19 junio 2025 - 23:44

Un golpeo de falta magistral de Leo Messi, de zurda a la escuadra, con música, impulsó a Inter Miami en el Mundial de Clubes, a un paso de los octavos de final, tras remontar a un Oporto endeble en defensa y sin capacidad de reacción en un partido en el que se jugó a lo que impuso el astro argentino.

A cinco días de cumplir 38 años, Messi sigue dando lecciones de fútbol en los terrenos de juego. Eterno Leo, haciendo jugar a Inter Miami, diseñando cada acción de peligro con una visión privilegiada a la que ya no le acompaña a su velocidad Luis Suárez. A falta de socios, el argentino se bastó para tumbar a un decepcionante Oporto.

Era el 1:45 de partido y una acción devolvió a la memoria de cualquier aficionado al fútbol, tantas otras conexiones del pasado. Como si el tiempo no hubiera pasado. Messi se descuelga, la pone de zurda al espacio, donde tantas veces apareció Jordi Alba, hoy suplente, para que la enganchase de zurda Luis Suárez. La imaginación, la precisión en el toque suave a espalda de la defensa. La parada abajo de Claudio Ramos.

Fue toda una declaración de intenciones. En Atlanta se iba a jugar a lo que quisiera Leo. Arrancó dando una 'masterclass'. Inventando asistencias que en otros tiempos de Luis Suárez habrían acabado en la red. Al uruguayo le pesa la edad. Falto de velocidad pese a seguir viendo, como goleador hasta el último de sus días, el espacio por donde aparecer y la zona donde generar peligro.

Era un monólogo del Inter Miami hasta que la primera aparición del Oporto acabó en penalti. Una de esas acciones castigadas desde el videoarbitraje que un colegiado no considera penalti en directo. Allen, con la punta de la bota, impactó en la carrera de João Mario. Samu asumió la responsabilidad y, pese a que Ustari le adivinó el lado, la potencia del golpeo mantuvo su pleno de acierto en penas máximas. Su tanto 26 del curso. Un 9 potente al servicio de Luis de la Fuente en la selección española.

En el campo había un jugador que, pese a su edad, 18 años, asumió el pulso de calidad con Messi. Es Rodrigo Mora y cada partido deja gestos repletos de calidad. Uno de esos futbolistas diferentes que ya han derribado la puerta de la elite de forma prematura. Un gran control, un taconazo para inventar una ocasión de Samu, derrochando personalidad cada vez que entra en contacto con el balón.

En sus botas estuvo una acción que pudo cambiar el rumbo. Antes respondió Messi. Todo oscilaba en torno a su figura, sin un marcaje estrecho de ningún rival, disfrutando de su libertad de movimientos. Regates en seco y pases a los movimientos de sus compañeros. La velocidad por fuera Allende y Segovia, la aparición al espacio de Cremaschi. A Inter Miami le castigaba el error en la finalización.

Perdonaba una más Luis Suárez, con todo para marcar, en carrera, después de que un error en el inicio de jugada de Marcano acabase con el pase perfecto de Messi. El mano a mano ante el portero lo culminaba con un disparo al cuerpo. Sin confianza en la definición. Demostrando que su perfil actual no es el del 9 que pide la visión asistente de Leo.

El Oporto dio un paso atrás para rebajar sufrimiento. Pecó de conformismo. Se olvidó de atacar, no explotó el contragolpe que sacase a relucir las carencias defensivas del equipo de Mascherano. En acciones aisladas lo pudo comprobar. Cuando Samu pidió un penalti, agarrado en el momento de rematar un servicio desde la derecha de João Mário. Antes de la acción de Rodrigo Mora clave. Tras amagos y con un disparo de diestra que sacó bajo palos Falcon.

Esa renacer inesperado del Oporto le pudo dar el partido en momentos de cansancio del rival. Samu, exhibiendo potencia en carrera en una acción en solitario, se topaba con el portero rival de zurda. El poste repelía un gran disparo desde fuera del área de Alan Varela.

De golpe, todo cambió en la segunda parte. El Oporto se deshizo tras dos golpes recibidos en siete minutos. El primero nada más reanudarse el partido. Tras un gesto de calidad de Busquets, al mando del juego, girando y lanzando una acción que acabó en centro la derecha de Weigandt y un golpeo potente de Velasco Segovia castigando la pasividad defensiva portuguesa.

Sin tiempo para reaccionar, Messi era derribado al borde del área y no desaprovechaba la oportunidad. El golpeo con guante de seda de zurda a la escuadra. La locura desatada en un estadio vestido con su camiseta. Un nuevo capítulo de una leyenda que sigue ganando partidos.

Acoso final

Le tocaba proponer al Oporto y le faltaron cualidades. Incluso sufrió cuando Inter Miami, bien replegado, interpretando bien lo que le pedía el partido, le buscó en contragolpes. Los intentos portugueses fueron a la desesperada, sin espacios para correr. La única vez que lo hizo William Gomes se topó con la rápida salida de Ustari.

Y así murió el partido, entre intentos de Samu que no encontraron puerta, y dos ocasiones para hacer mayor la herida de Picault y un balón picado de Messi que habría sido la guinda al primer triunfo de Inter Miami que acaricia los octavos y llena de dudas al Oporto.

Messi y el Inter Miami se llevan un golpe de realidad en el inicio del Mundial de Clubes

Actualizado Domingo, 15 junio 2025 - 04:16

El tiempo pasa. Eso es inevitable. Y en el fútbol se nota como en la vida. Las piernas pesan más y la cabeza no resuelve con la misma agilidad. Lo saben Sergio Busquets, Luis Suárez y Leo Messi, a los que la edad no perdona. Su Inter Miami, que crece sobre ellos, especialmente sobre el argentino, se llevó un golpe de realidad ante el Al Ahly en el inicio del Mundial de clubes. Un empate a cero que, a la espera de los encuentros contra Palmeiras y Porto, les pone la clasificación para octavos en terreno peligroso. Los egipcios fallaron un penalti y Ustari salvó a un Inter que reaccionó en el tramo final pero no pudo con El Shenawy, guardameta africano. Messi se estrelló tímidamente contra los palos en una falta lejana y un centro chut, pero a sus 37 años el balón no vive igual en él. Lógico.

El Hard Rock Stadium tardó en llenarse pero finalmente rozó casi el aforo completo (60.927 según la FIFA), una gran cifra teniendo en cuenta los rumores previos sobre el pánico en Miami ante la presencia de la policía fronteriza de Donald Trump en los aledaños del estadio. Los aficionados egipcios se acumularon en la grada y compitieron de tú a tú con los latinos, que apoyaban al Inter y, por encima de todo, a Messi.

El argentino fue el más ovacionado en la curiosa presentación de los onces iniciales. Los jugadores caminaron uno a uno por el lateral del campo hasta formar un pasillo sobre una alfombra negra que terminaba en el círculo central. "Messi, Messi", cantó la gente mientras el '10', último en saltar al césped, corría hacia el Mundial de clubes.

El partido, sin embargo, situó al Inter Miami en su verdadero nivel. Ya en la previa, Mascherano, técnico de los de Florida, había reconocido que no tenían nivel para llegar lejos en el torneo, y la hierba del Hard Rock lo confirmó.

El Al Ahly fue superior en físico, en técnica y en calidad colectiva durante el primer tiempo, y sólo Óscar Ustari, el exportero del Getafe que tiene ya 38 años, evitó la contundente victoria egipcia al descanso. Busquets sufrió en el centro del campo y Suárez y Messi no aparecieron hasta el segundo tiempo.

Los africanos, con el gallego José Riveiro en el banquillo, perdonaron. Abou Ali, delantero estrella, se chocó contra Ustari una y otra vez, el portero salvó un cabezazo de Ibrahim y Trezeguet, el mejor del equipo africano, falló un penalti en el 41 que evitó Ustari volando hacia el costado derecho.

El empate del descanso despertó al Inter, que salió con otra cara de los vestuarios. Después de que Kaká, Del Piero, Agüero, Djorkaeff y Pepe jugaran con el youtuber Speed a ver quién daba al larguero durante el intermedio, Messi lideró la reacción estadounidense.

Allende falló a bocajarro ante El Shenawy tras un rechace y Messi tuvo su primera ocasión clara en el 56, cuando probó su clásica rosca desde la frontal y obligó a estirarse al guardameta egipcio. Los de Mascherano crecían en el partido con el argentino asumiendo todo el balón posible.

Leo volvió a rozar el tanto en el 63, con una falta exquisita que hizo la rosca por el exterior de la barrera y tocó en el palo del Al Ahly para delirio momentáneo de la grada local, que se desesperó en los últimos minutos con las intervenciones de El Shenawy, evitando el gol de Picault, Falcon y de Messi tras un centro chut que terminó dando en el larguero.

El ‘Universo Messi’ en Miami, “un antes y un después”: el millonario cuadrado Leo-Inter-Adidas-Apple que gobierna el sur de Florida y la MLS

Actualizado Viernes, 13 junio 2025 - 22:48

La cara de Leo Messi vestido con el rosa del Inter aparece imponente en la fachada del número 148 de la calle 28 de Miami, en el distrito cultural y moderno de Wynmood, lleno de murales realizados por algunos de los mejores artistas callejeros del mundo que no podían no inmortalizar en una de sus paredes al nuevo icono de la ciudad. Los colores reflejan el 'Universo Messi' construido al sur de Florida desde el verano de 2023, con un contrato no tan monstruosamente neto como los 200 millones de Cristiano en Arabia pero con las aristas suficientes como para impulsar su fortuna, el nivel del Inter Miami, que hoy debuta en el Mundial de clubes, y la Major League Soccer, en la búsqueda constante de Estados Unidos por entrar en el juego futbolístico mundial.

«La llegada de Leo ha sido un antes y un después para el Inter Miami y para el fútbol en Estados Unidos», explican en el conjunto de Florida, donde todo ha cambiado desde el fichaje de Messi. Fundado en 2018, la franquicia ha pasado de ser colista de la liga a campeón de dos títulos, y lo más importante: ha sufrido una evolución colosal a nivel económico y de aficionados.

La presencia de David Beckham como uno de los propietarios del club, fruto de su contrato con Los Ángeles Galaxy en 2007 que le permitía un descuento a la hora de acceder a la propiedad de una nueva franquicia, otorgó desde un primer momento al Inter un valor extra en el mercado. La unión de una estrella de tal nivel con la ciudad de Miami colocó al equipo en los 600 millones de valor, pero muy lejos de los Miami Dolphins y los Miami Heat, ejes deportivos de la ciudad, y de los principales clubes de la MLS.

La firma de Messi cambió eso. En apenas dos años, Inter Miami ha pasado de valer 600 millones, según Forbes, a alcanzar los 1.200 millones. En el fútbol de EEUU, sólo la franquicia de Los Ángeles FC vale más. Los Dolphins y los Heat siguen dominando la ciudad, pero el balón se abre paso gracias a Messi, que llena estadios por toda Norteamérica.

«Cada doce segundos se vende una camiseta de Messi en el mundo», cuenta a este periódico una de las responsables de la tienda del Inter Miami. «Antes de Messi aquí no venía casi nadie a ver los partidos. Regalaban entradas y ahora valen más de 300 dólares», cuenta Pablo Marino, periodista de Telemundo. «Es similar al fenómeno que sucedió con Beckham, pero Messi es más que Beckham y el impacto es mucho mayor», añade. «Todo se multiplicó por cinco», insiste Óscar Posedente, periodista argentino.

Nuevo estadio, nuevo contrato...

El Chase Stadium, con capacidad para 21.000 espectadores, se llena cada fin de semana a pesar de estar en Fort Lauderdale, condado al norte de Miami, y en 2026 el club quiere inaugurar Freedom Park, su nuevo estadio para 25.000 personas y situado pegado al centro de Miami. Y ahí, inaugurándolo, quieren a Messi. El argentino termina contrato afinales de 2025 pero las partes trabajan en ampliarlo, también para impulsar el Mundial 2026. Todo les encaja gracias al acuerdo a cuatro bandas entre Messi, el club, Apple y Adidas.

Messi se lleva una porción de los ingresos generados por los nuevos suscriptores al servicio de streaming de la MLS, cuyos derechos de televisión son propiedad de Apple tras un acuerdo de 10 años y 2.500 millones. Y Apple es uno de los patrocinadores de la camiseta del Inter Miami, creada por Adidas, firma que viste a Messi desde hace más de una década y es la marca oficial de la MLS. Además, uno de los últimos sponsors del Inter es la bebida Más+ by Messi. Lo dicho, todo encaja más allá del sueldo por jugador al fútbol.

Inter, por su parte, no deja de crecer. Ha pasado de un millón de seguidores en redes sociales a 18, se estrena en el Mundial a pesar de no haber ganado el título y ha conseguido a futbolistas como Suárez, Busquets o Alba que sin Messi quizás no estarían aquí. Messi no tendrá la opción de crear su propia franquicia, como Beckham, pero cuando se retire podrá acceder a una participación en la dirección del club.

De Deportivo LS a LSM: Suárez y Messi unen fuerzas para desarrollar un nuevo club en el fútbol uruguayo

De Deportivo LS a LSM: Suárez y Messi unen fuerzas para desarrollar un nuevo club en el fútbol uruguayo

Actualizado Martes, 3 junio 2025 - 14:22

Ya no se trata sólo de anotar goles en el campo, sino de hacerlo también desde el despacho: Luis Suárez y Lionel Messi unieron fuerzas para crear un nuevo club en el fútbol uruguayo, el Deportivo LSM.

El club, que nació en 2018 con impronta amateur como Deportivo LS, sumará a partir de ahora un área profesional, el Deportivo LSM, bajo el esquema de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) y con la intención de ir subiendo de categoría en el fútbol uruguayo. El Deportivo LSM comenzará su andadura en la cuarta división del profesionalismo, la "Primera D".

"Para Suárez y Messi, el nuevo emprendimiento tiene dos objetivos claros", destacó la edición uruguaya de la revista "Forbes". "El primero es social y consta de darle a [el suburbio montevideano de] Ciudad de la Costa un club de referencia que genere sentido de pertenencia y forme nuevos talentos para el país. Mientras que el segundo es empresarial y de negocios: proyectar una cantera fuerte que nutra al equipo y, eventualmente, genere ventas al exterior e ingresos al club".

Messi y Suárez construyeron una amistad en sus años en el Fútbol Club Barcelona, y hoy comparten el tramo final de su carrera en el Inter de Miami.

"Estoy muy entusiasmado, hay mucho potencial en el fútbol uruguayo", dijo Suárez a "Ovación". "Queremos darles posibilidades a los que quieran competir y tengan condiciones. Me encantaría que tengan las herramientas que yo no tuve de chico e inculcarles valores. Que la cabeza no tiene que estar solo en hacer dinero, sino en muchos otros factores", continuó.

Messi expresó la alegría de sumarse a Suárez en este proyecto: "Poder ser parte de esto junto a vos para mí es un orgullo, y es una alegría que me hayas invitado y elegido. Espero aportar todo lo que pueda para seguir creciendo y sobre todo estar en esto también al lado tuyo".

El fútbol uruguayo, dos veces campeón del mundo a nivel de selecciones, es un creciente objetivo de inversores internacionales, que buscan remozar clubes con historia. Muchos de ellos están en decadencia, pero con gran potencial de reventa, en inversiones que suelen amortizarse ampliamente con la venta al exterior de jugadores de las canteras de esos clubes.

Lamine Yamal, centenario con el Barça a los 17 años: "El miedo lo dejé en el parque de Mataró"

Lamine Yamal, centenario con el Barça a los 17 años: “El miedo lo dejé en el parque de Mataró”

Actualizado Martes, 29 abril 2025 - 23:09

El caso de Lamine Yamal es único. El delantero azulgrana disputará ante el Inter de Milán, en la ida nada más y nada menos, de las semifinales de la Champions, su partido número 100 con el Barça. Curiosamente, el mismo día en que se cumple el segundo aniversario de su estreno con el primer equipo, de la mano de Xavi Hernández, y cuando no ha alcanzado aún la mayoría de edad. Algo que, de hecho, no sucederá hasta el próximo 13 de julio.

Pero, pese a su juventud, se ha convertido ya en un futbolista clave tanto para el conjunto barcelonista como para la selección española, con la que levantó la Eurocopa el pasado verano. Si su progresión sigue por los mismos derroteros, tampoco será nada extraño verlo también muy pronto en el podio del Balón de Oro. O, incluso, alzando también ese trofeo.

«Nunca he tenido miedo. Sí tengo motivación, como unas cosquillas en la barriga antes del partido, pero yo creo que eso es bueno y que lo tenemos todos los jugadores. El miedo lo dejé en el parque de Mataró hace tiempo», comentó Lamine en la previa del duelo con el Inter. «Es mi primera semifinal de Champions, y también lo es para muchos compañeros. Tenemos muchas ganas de pasar a la final, de mostrar el equipo que somos y tenemos mucha ilusión», aseguró un Lamine Yamal que advirtió de que la mala racha de los italianos no hace que tengan menos opciones en el cruce. El conjunto neroazzurro, además, siempre se le resistió a nivel goleador a un jugador con el que muchos no dudan en compararlo: Leo Messi.

«No me comparo con nadie»

«No creo que ésta vaya a ser la época de Lamine Yamal. Espero que sea la del Barça. Si Messi no le marcó al Inter, imagino que sólo le habrá faltado ese rival... Ojalá pueda marcar yo», aseveró el delantero, quien prefiere huir de cualquier tipo de comparación, y menos con el argentino. «No me comparo con él ni con nadie. Esas cosas se las dejo a la prensa. Yo sólo pienso en mejorar cada día. Pienso que hacer comparaciones no tiene sentido, y menos con Messi», señaló el de Mataró, quien apuntó, además, que no ha hablado con el actual futbolista del Inter de Miami, con quien protagonizó, cuando solo era un bebé, una imagen para un calendario solidario del club azulgrana que muchos ven ahora como toda una premonición.

Y, por mucho que no quiera compararse, algunos datos son curiosos. Messi disputó su primer partido oficial con el Barça ya con 17 años, frente al Espanyol, el 16 de octubre de 2004. El número 100, mientras, lo disputaría ante el Valencia, a los 20 años. Antes de llegar a la mayoría de edad, sólo disputó nueve partidos con el primer equipo y estuvo en el once inicial en dos ocasiones.

«La edad es sólo un número»

Los tiempos, desde luego, son muy diferentes. Pero, ahora mismo, a las puertas de su partido 100 con el conjunto azulgrana, Lamine suma 21 goles y 27 asistencias, así como tres títulos: una Liga, una Supercopa de España y una Copa del Rey. Lo que es también innegable es que su actitud dista mucho de aquella timidez inicial del argentino. Algunos, incluso, le acusan de ir muy crecido: «Mientras gane, no me pueden decir nada. Cuando no gane, sí».

«Como jugador, quiero ser un buen futbolista, y, además, ser una persona respetuosa y educada, que es lo que me han enseñado mis padres en casa», recalcó el de Rocafonda, quien opina que la juventud no debe ser nunca un problema. «Para el fútbol no hay edad. Es un deporte que va de la calidad y de la mentalidad que tenga cada uno. Si estás preparado, lo estás. La edad es sólo un número», apostilló, si bien quiso defender también la gran importancia que tiene la cantera en el club. «De pequeños, hemos visto al Barça ganar la Champions, en 2015. Jugamos porque sentimos la camiseta. No es lo mismo llegar de fuera que jugar un derbi o un clásico siendo de La Masía», sentenció.

Raphinha, la fiera poco brasileña que impulsa al Barça: “Quería tener esa conexión con Ronaldinho”

Actualizado Viernes, 25 abril 2025 - 22:53

Cuesta creer que Inter de Porto Alegre y Gremio rechazaran por pequeño y delgaducho a un futbolista que sus compañeros definen como «superdotado físico» y que, además, suma 53 participaciones de gol esta temporada -30 tantos y 23 asistencias-, ha superado a Leo Messi en su mejor temporada Champions y lleva camino de ser el máximo goleador de la competición. A Raphinha (Porto Alegre, 1996) nadie le esperaba esta temporada en el podio de los mejores de Europa. Ni siquiera el Barça, que le abrió la puertas hace unos meses para darle su dorsal 11 a Nico Williams. El brasileño está acostumbrado a la pelea constante y a apretar los dientes esperando su momento. Y ha sido Hansi Flick quien le ha preparado el mejor escenario.

Lo buscaba desde que con 18 años se subió a un autobús a ocho horas de casa para jugar en el Avaí persiguiendo un sueño. Le habían advertido que había dinero para la ida, pero no para la vuelta ni para mantenerle allí. Como hacía en el campo, también se buscó la vida fuera. Entonces ya sabía lo que era el Barça. Su padre, Raphael, músico percusionista apodado Maninho, tocaba con Samba Tri en las fiestas de Ronaldinho y, en cuanto destacó, le puso en contacto con Deco. El descenso del Avaí y la necesidad de hacer caja le lanzó a Portugal.

Al Vitória de Guimaraes primero y después al Sporting de Portugal. Ahí lo conoció Rodrigo Moreno, el internacional español que años después formaría con él delantera en el Leeds. «Con el Valencia jugamos un amistoso de pretemporada y recuerdo que en el vestuario comentamos la impresión que nos causaron Bruno Fernandes y Raphinha, del que nunca había oído hablar. Yo llegué al Leeds unos meses antes que él y cuando dijeron su nombre me acordé de aquel partido», explica a EL MUNDO desde Qatar.

«era un líder natural»

Antes de llegar a la Premier, el Rennes pagó 21 millones de euros en una temporada en la que jugó junto a Camavinga e impulsó al equipo a la Champions con ocho goles y siete asistencias. No pasó desapercibido para Víctor Orta y Andrea Radrizzani, los hombres que habían devuelto al Leeds a la Premier de la mano de Marcelo Bielsa.

Un pilar de aquel equipo era Pablo Hernández, ex jugador del Valencia. «Fue una sorpresa porque los brasileños siempre tienen esa etiqueta ofensiva, pero él era diferente. Se vio desde el primer día, con un físico superdotado, comprometido en defensa y que no desistía nunca», explica. Fue el estandarte del Leeds durante dos campañas y en la última «fue clave para evitar el descenso». Tanto que hizo la promesa de recorrer de rodillas el campo si lograban la permanencia. Rodrigo fue a abrazarle tras cumplirla: «Fue una locura. Nos salvamos ante el Brighton y dependíamos de otros resultado que se dio. Él, que era un líder natural, se quitó un peso de encima y maduró muchísimo aquella temporada», recuerda el atacante.

Ambos explican lo sencillo que era jugar con él. «Es de los mayores portentos con los que he jugado. Es capaz de repetir una y otra vez acciones de alta intensidad en un partido. Con lo que exigía Bielsa, se adaptó a la Premier en un instante», rememora Rodrigo, que compartió mucho dentro del campo y también fuera. En especial recuerda dos conversaciones personales que acabaron con decisiones que han marcado la carrera de Raphinha.

Abrazo entre Raphinha y Flick.

Abrazo entre Raphinha y Flick.AFP

«Cuando llegó al Leeds tuvo la oportunidad de ir con Italia. Además era año de Eurocopa. Pero tenía muchas dudas, porque deseaba jugar con Brasil aunque nunca le había llamado. Le dije que la Premier le daría la visibilidad que necesitaba y así fue», admite quien hoy le considera imprescindible en la selección por un rendimiento que le puede conducir al Balón de Oro.

La segunda conversación ya versó sobre la oferta del Barça: «El Leeds prefería que fuera al Chelsea, pero él quería repetir la historia de los brasileños en Barcelona. Quería tener esa conexión con Ronaldinho, Romario o Neymar», desvela.

«nunca tiene miedo»

La adaptación no fue fácil. Le costó seis meses de críticas por los 60 millones de traspaso, por llegar de la mano de Deco -a quien dejó- y por no adaptarse «a un juego más táctico, donde siempre hay menos espacios y los partidos son más cerrados que en la Premier, con menos transiciones», describe Rodrigo. Eso le llevó a pensar que LaLiga no era su lugar y que «el fútbol te destruye» con facilidad, por lo que nunca dudó en apoyarse en psicólogos.

Pero resistió y apareció Flick con el brazalete de capitán para propulsarle. «Dentro del vestuario la gente confía en mí y eso emociona», ha reconocido el jugador, con predicamento entre los más jóvenes. Lo mismo le limpia la bota a Lamine Yamal tras un gol espectacular que invita a su fiesta de cumpleaños a Pau Víctor o Gerard Martí tras endosarle una goleada al Real Madrid en la Supercopa.

Su liderazgo es generoso, como refleja su tatuaje en el cuello: «Soy uno, pero no estoy solo». Sobre él puede descansar el Barça porque, como recuerda Pablo Hernández, «nunca tiene miedo».