Mourinho manda huEGOS

Mourinho manda huEGOS

Visto el partido del sábado, la gestión de egos de Carletto no está funcionando en Brasil. Una de las grandes favoritas no pudo pasar del empate ante Marruecos, que, aunque ya no es la cenicienta de Qatar, tampoco está entre las candidatas a llevarse el título.

Vinícius volvió a salvar a Ancelotti, como tantas veces había hecho en el Madrid, y así pudo seguir dejándose ver por los rodizios de Río fumando puros entre otro tipo de carne mucho más suculenta.

El viernes, en mi cumbre con el mourinhismo histórico en Richelieu, se comparaba la vuelta del entrenador portugués al Madrid con el reencuentro con un gran amor: el que más quisiste, al que tuviste que dejar o que te abandonó, en el que no puedes evitar pensar cada día 20 años después.

Y eso no quiere decir que esos años hayan sido en balde. Al contrario: te casas con alguien al que amas, te mudas a las afueras, tienes hijos... pero no es esa emoción de ese gran amor. Y un día, ya con el divorcio firmado y la custodia y el hogar conyugal en el desguace te reencuentras con ese amor, el único. Y resulta que ambos estáis libres, sin ataduras ni impedimentos que os separen. La cosa puede salir muy bien y volver la magia, aunque no fuera perfecto. Claro, siempre quedará París, que son la Liga de los récords y la Copa del Rey ante el Barça. Y también puede salir mal, muy mal o fatal. El miedo al desastre, sin embargo, nunca disuade de querer vivir el gran amor porque... ¿de qué narices escribiríamos?

Mis amigos piperos andan muy pesados y machacones con la vuelta de Mourinho. También lo estarían si les dijera que iba a volver a intentarlo con el amor de mi vida, que fue bastante hijoputesco. (Me simultaneó con varias y me dejó por otra más joven). Tendrían razón en preocuparse, pero ya se sabe que el corazón tiene razones... y también dos coj... Y estoy segura de que con Mourinho, al menos, las ruedas de prensa volverán a ser muy divertidas. Como el cigarrillo de después.

Es de esperar que estos años hayan cambiado a nuestro amourinho (ojalá le den las dos ligas que le regalaron al Barça de Guardiola), pero el Madrid también ha cambiado: se ha acostumbrado al bonachismo de Carletto y a su gestión de huEGOS.

Un fin de semana de carnaval, Duolingo y el 'Gabbiano' de Río: así es el Brasil de Ancelotti antes de redebutar en el Mundial 32 años después

Un fin de semana de carnaval, Duolingo y el ‘Gabbiano’ de Río: así es el Brasil de Ancelotti antes de redebutar en el Mundial 32 años después

Hay algo mágico en este Mundial para Carlo Ancelotti. El técnico de Reggiolo volverá este sábado a los terrenos del MetLife Stadium de Nueva Jersey. En esa misma ubicación, aunque en un campo ya derribado, el Giants Stadium, debutó como entrenador asistente en el Mundial de 1994. Hace 32 años vivió su primera experiencia en los banquillos al lado de Arrigo Sacchi al frente de Italia, que terminaría perdiendo la final por penaltis, y ahora gobierna el destino de Brasil, verdugo transalpino en aquella fatídica tanda, el país futbolístico más importante de la historia del fútbol. Lo hace con su hijo, Davide, de 36 años, como segundo entrenador. 35 tenía Carletto en 1994.

Más allá de su presencia diaria en la Federación Brasileña, su residencia en la lujosa zona de Barra de Tijuca en Río de Janeiro, los detalles clave de su rápida adaptación al nuevo país son tres: el carnaval, el Duolingo y los restaurantes.

Cuando Brasil llamó a su puerta para convertirle en el primer extranjero elegido para el puesto, Ancelotti, finalizando una etapa indescriptible en el Real Madrid con dos Champions y una Liga, tuvo claro que no quería ser seleccionador por videollamada. Quería vivir en Brasil y lo más importante: quería "sentir" Brasil. Conocer el funcionamiento de la compleja Federación Brasileña (CBF), descubrir el día a día de Río y de su gente, acudir a los principales estadios de fútbol del país... En definitiva: ganarse el respeto del ciudadano.

En Barra de Tijuca tiene acceso directo a la playa, que casi no pisa, gimnasio para hacer algún ejercicio de fuerza y lo que más le preocupaba: está a seis minutos en coche de la CBF, en cuyas puertas ha entrado casi todos los días laborables de casi todas las semanas de estos dos años. Ha mantenido el núcleo de ayudantes que le acompañaron en Madrid, con Francesco Mauri y Simone Montanaro como asistentes, ha recuperado a Paul Clement, que formó parte de su cuerpo técnico en la primera etapa en Valdebebas, y para el Mundial se ha sumado su hijo Davide, con el que ha coincidido mucho en Brasil porque ha entrenado al Botafogo.

Esa experiencia de Davide en uno de los principales clubes del Brasileirão le ha servido a su padre para tener todavía más cercanía con la liga, porque a los jugadores 'europeos' los tenían controlados Mauri, encargado de la liga italiana, la francesa y la alemana junto a Davide en estos últimos meses tras romper con Botafogo, y Clement, enfocado en la Premier. Y mientras, el exentrenador del Madrid se ha movido por Curitiba, Portoalegre, Maracaná y todo el Brasileirão.

En las primeras semanas, le preocupó la aceptación que el aficionado brasileño pudiera tener sobre su llegada, pero una encuesta, positiva, en La Folha de São Paulo, uno de los diarios más importantes, le tranquilizó. Sumó a su equipo de trabajo más cercano a los exinternacionales Juan, antiguo central del Leverkusen, y Taffarel, ahora entrenador de porteros, y a varios fisios y médicos de la Federación, un detalle que gustó en los despachos de la CBF.

Cinco días de carnaval

Pero vayamos al carnaval. A través de su acuerdo con la marca de cerveza Brahma, la fiesta más importante del país fue lo que terminó de unir a Ancelotti con el pueblo brasileño. En febrero, este fue su fin de semana: el viernes estuvo en el carnaval de Salvador de Bahía, el sábado en el de São Paulo y el domingo en el de Río, donde se quedó dos días más disfrutando de las celebraciones. Cinco días de carnaval en los que coincidió con amigos, como Ronaldo Nazario, Kaká o Denilson, y se dejó ver en carrozas, cerveza en mano, para conectar directamente con la gente.

Al carnaval, ya en febrero, llegó sabiendo bastante portugués gracias a las clases casi diarias y particulares con un profesor y al uso constante de Duolingo, la aplicación móvil para aprender idiomas. De esta manera, ha logrado desenvolverse en portugués en las ruedas de prensa con relativa facilidad, otro aspecto que le ha hecho ganarse el aprecio de los periodistas.

La tercera clave de su adaptación son las cenas. A Ancelotti le gusta cenar pronto y convertir las sobremesas en largas charlas sobre el fútbol y vida. Uno de sus grandes amigos en Brasil está siendo Branco, ex lateral de la Brasil de 1994 y miembro ahora de la Federación. Muchas de ellas tienen lugar en el restaurante Gabbiano, el italiano favorito de Ancelotti en Río.

Junto a Rodrigo Caetano, director general de la CBF, ha reestructurado la Federación durante los últimos meses involucrándose a todos los niveles, lo que ha acelerado las conversaciones sobre su renovación, cerrada hasta 2030 y anunciada el pasado mes de mayo. Nadie quiso esperar a este Mundial, aunque Ancelotti, que viene de conocer la exigencia del Bernabéu, es consciente de la presión en Brasil, que no pisa unas semifinales desde 2014 y no gana una Copa del Mundo desde 2002.

Brasil en el Mundial 2026: grupo, rivales, fechas y horarios

Brasil en el Mundial 2026: grupo, rivales, fechas y horarios

Actualizado

Carlo Ancelotti se ha topado con un obstáculo en su misión de bordar la sexta estrella mundial de Brasil en EEUU, Canadá y México 2026: carencias en los laterales, una posición que durante décadas fue marca registrada del país del jogo bonito.

El entrenador italiano ha probado 24 jugadores en esa posición desde que asumió la conducción de la Canarinha hace un año, según un conteo del portal Globo Esporte.

El sábado pasado, a una semana exacta del debut contra Marruecos en el Grupo C, perdió por lesión al futbolista que más se acercaba a las características que hicieron de Brasil una referencia en esa zona del campo, Wesley.

"Todo el mundo sabe: falta lo que nunca ha faltado, los laterales. Brasil tenía laterales fantásticos, ahora hay un poco de carencia", dijo el afamado entrenador italiano en una entrevista en marzo.

Sin embargo, el ex técnico del Real Madrid destacó entonces la aparición de un futbolista para esa zona, huérfana desde la era de Marcelo y Dani Alves: "El joven Wesley, que está jugando muy bien en la Roma".

Pero el lateral derecho de 22 años sufrió una lesión muscular en el muslo izquierdo en el amistoso ante Egipto (triunfo 2-1) el sábado y fue desconvocado. Se convirtió en la cuarta baja de peso para Carletto en el camino al Mundial, tras Rodrygo, Estêvão y Éder Militão.

Carlos Ancelotti, durante un entrenamiento con Brasil.

Carlos Ancelotti, durante un entrenamiento con Brasil.MAURO PIMENTELAFP

Vinicius y el cambio de ley FIFA en el Mundial 2026

De todas las estrellas, quien menos experiencia tiene es Vinicius. Ancelotti sabe cómo manejar al brasileño, que llega a su segundo Mundial tras caer en cuartos con Croacia por penaltis y volverse de Qatar con solo un gol.

Su figura ha crecido desde entonces, en el campo y por haber denunciado campañas de racismo en los estadios. La última, contra Prestianni, que va a provocar cambios en la reglamentación en este Mundial: taparse la boca con la mano o la camiseta para dirigirse a un rival será tarjeta roja.

Pese a que su temporada con el Real Madrid no ha sido relevante, con su fútbol quiere ser el líder del ataque de una selección que necesita despertar, porque de su quinto título han pasado 24 años y seis campeonatos.

Fechas y sedes de Brasil en el grupo C del Mundial 2026

Jornada 1 Grupo C Mundial 2026

  • Sábado 13 de junio - 00:00 h Brasil-Marruecos - MetLife Stadium (New Jersey)

Jornada 2 Grupo C Mundial 2026

  • Viernes 19 de junio - 03:00 h Brasil-Haití - Lincoln Financial Field (Philadelphia)

Jornada 3 Grupo C Mundial 2026

  • Miércoles 24 de junio - 00:00 h Escocia-Brasil - Hard Rock Stadium (Miami)

Los partidos de Brasil en el Mundial 2026 se podrán ver en España a través de DAZN.

Cómo salvar un Mundial contra natura

Cómo salvar un Mundial contra natura

De España 82 sólo recuerdo a Naranjito y a su enemigo, Zruspa, que me hizo desconfiar de por vida de los calvos con bigote, excepto de Antonio Resines. A partir de México 86 ya me lo sé todo. No sólo Maradona, Romario, Zidane, Ronaldo e Iniesta de mi vida, también Roger Milla, Schillaci, Letchkov y Al-Deayea. El cabezazo de Omam-Biyik para tumbar a Argentina en el inaugural del 90, tan presente como el de Puyol a Alemania. No eran torneos, eran ritos de paso que fusionaban para siempre Querétaro con ver el fútbol con tu padre, el codazo de Tassotti con aquella fiesta en la piscina o el golazo de Ronaldinho a Inglaterra con esa crónica que escribiste sin pasar por casa a dormir. Nuestra vida se medía en Mundiales. Ya no. Y no es que nosotros nos hagamos mayores, es que ellos se hacen peores.

Cuando pensábamos que un Mundial en invierno era una sima de profundidad insuperable, llega éste monstruo de 48 equipos que fulmina la ilusión y la emoción hasta bien avanzada la fase de grupos. La avaricia matará al fútbol, pero hará millonarios a unos cuantos antes. Qatar 2022 lo salvó la gente, los aficionados de cada país que dieron realismo a un escenario de cartón piedra, pero es mucho más fácil iluminar un pisito que una mansión. Esta vez, el escenario es tan gigantesco y hay tanto partido morralla que no hay hinchada escocesa que lo llene todo. Se disputa en tres países de los que sólo uno ama de verdad el fútbol y únicamente 13 de los 104 partidos se disputarán allí, el mejor de ellos un encuentro de octavos de final en el Azteca del Diego y Calamaro. Sí, ahí acaba el Mundial en México.

Lo gordo irá a un país, Estados Unidos, que en los amistosos previos ha acumulado ridículos tragicómicos, desde ponerle a Argentina una cumbia en lugar del himno en Texas al estupor de los jugadores de Senegal al ver que el balón no botaba en Charlotte pasando por la alineación inglesa que alguien perpetró en el videomarcador de Tampa con un frente de ataque, cuando menos, sorprendente en los Three Lions: Djed Bellingham, Jarrell Rashford y Ollie Kane. No puedo esperar al primer once de Corea del Sur. El torneo saldrá bien, no me malinterpreten, organizar shows saben. Sin embargo, no hay dinero que compre pasión y alma. Será un Mundial emocionalmente hueco.

Y, en lo deportivo, el aumento de selecciones es una aberración. Un aficionado al fútbol de nivel alto, uno que vea partidos de diferentes ligas todas las semanas, no reconocería a dos jugadores de varias selecciones de este Mundial si coincidiera con la expedición al completo en un ascensor (uno muy grande, sí, pero permítanme la licencia). Haití, Curaçao, Cabo Verde... No es serio. Y no lo es porque la FIFA, con ese argumento maniqueo, torticero y, por encima de todo, falso de "democratizar el fútbol" lo único que está haciendo es exprimirlo hasta asfixiarlo. Democratizar los Mundiales es llevar de una vez un campeonato al África subsahariana, no hacer tragar a la fuerza al planeta entero un Uzbekistán-República Democrática del Congo jugado en Atlanta. Nadie contó al Infantino niño, si es que no nació encorbatado, la fábula de la gallina de los huevos de oro. O sí y le da igual porque, cuando todo explote, él ya estará bebiendo mojitos en la playa.

Antes, cada partido de un Mundial era un evento imperdible. En este hay mucho encuentro de relleno que será sustituido por una serie, una copa o el sueño. La necesidad de no perderte nada, eso que los chavales ahora llaman FOMO, nos llevó a disfrutar en masa de los cinco goles de Salenko o de la caída en desgracia de Higuita. Ver todos los partidos ha pasado de darse por hecho a ser un reto de sujétame el cubata. Es un Mundial, y van ya varios, abocado a caer en el batiburrillo de la memoria, donde mezclaremos fogonazos, incapaces de recordar sin la ayuda de Google si sucedió en Canadá, en Qatar o en Rusia.

A no ser que...

A no ser que Messi, liberado de la sombra del Maradona mundial, decida cerrar cualquier debate, ya no futbolístico sino mitológico. A no ser que Portugal se quite al fin la melancolía y regale a Cristiano la redención (innecesaria, pero acechante) que logró Leo en Qatar. A no ser que Tuchel se convierta en héroe inesperado y sitúe, al fin, a Inglaterra a la altura de la imagen que sólo ellos tienen de sí mismos, pese a una convocatoria hecha más para provocar que para ganar. A no ser que Ancelotti vuelva a ordenar el desorden con la vieja fórmula del carisma, ese que hace que hasta el más egoísta muera por ti. A no ser que Mbappé fulmine su leyenda negra siendo, por primera vez, el mejor de su equipo en un gran título. A no ser que gane España, favorita de verdad, para los demás y no sólo para nosotros como en aquellos Mundiales que soñamos tan fuerte que la hostia aún duele. A no ser que Curaçao nos cierre la boca.

A no ser que, en definitiva, el fútbol nos salve. Como siempre lo ha hecho.

El drama constante del Madrid: siete roturas de cruzado desde 2023, demasiadas molestias y los servicios médicos en la diana

El drama constante del Madrid: siete roturas de cruzado desde 2023, demasiadas molestias y los servicios médicos en la diana

«Mucha tristeza». La ciudad deportiva de Valdebebas amaneció ayer con caras largas. La derrota ante el Getafe en el Santiago Bernabéu dejó paso a una nueva noticia amarga en el vestuario del Real Madrid. De esas que dejan tocado al grupo. Rodrygo Goes, uno de los futbolistas más queridos de la plantilla, encontró diagnóstico a las molestias que había sentido durante el duelo ante los de Bordalás. Las pruebas médicas a las que se estuvo sometiendo durante varias horas determinaron un desenlace que el brasileño y su entorno no querían admitir. Sufre una rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco externo de la pierna derecha.

Una lesión gravísima que le hará perderse lo que queda de esta temporada, el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y gran parte del próximo curso. Según los servicios médicos del Madrid, el delantero estará de baja casi un año entero. «Está destrozado», admiten a este periódico fuentes cercanas al futbolista. A Rodrygo no sólo se le escapan los tres meses que quedan de campaña con el Madrid, sino que se le va el Mundial, cita cumbre en Brasil y donde era un fijo para Carlo Ancelotti en la selección. Un golpe anímico tremendo.

La situación, por desgracia, no es nueva en Valdebebas, donde todas las miradas se centran ahora en los servicios médicos, en la preparación física y en las decisiones que se han ido tomando en los últimos años. La sombra de la duda sobre el estado físico de la plantilla lleva rondando el primer equipo durante muchísimos meses, primero con la salida de Nico Mihic, jefe del departamento médico, después con el cambio de puesto de Antonio Pintus, apartado del día a día al llegar Xabi Alonso, y desde hace unas semanas con el regreso de ambos a la disciplina diaria. Decisiones que ponen de manifiesto la poca confianza que hay en el ambiente.

Debate médico

Las estadísticas, además, echan más gasolina al debate. Desde agosto de 2023, la plantilla del Madrid ha sufrido siete roturas del ligamento cruzado. Siete en apenas dos años y medio. Thibaut Courtois notó un 'crac' en su rodilla el 10 de agosto de 2023, en pleno entrenamiento, que le obligó a estar 234 días lejos de los terrenos de juego.

Pero es que un par de días después de Courtois, Militao sufrió la misma lesión en la rodilla izquierda, la rotura del ligamento cruzado anterior. En su caso fueron 213 los días que estuvo de baja, obligando a Ancelotti a recolocar a futbolistas en otras posiciones. En esos días, el canterano Joan Martínez, una promesa que ya había jugado con el primer equipo en pretemporada, se rompió también el cruzado. Y el 2023 no terminó ahí. El 18 de diciembre, David Alaba sufrió la misma lesión que el portero belga y el central brasileño. La misma: la rotura del ligamento cruzado anterior y un tiempo de baja que se alargó a los 384 días. Una barbaridad.

El drama se detuvo durante unos meses hasta que en octubre de 2024 Dani Carvajal sufrió una gravísima lesión de rodilla en un choque con Pino, futbolista del Villarreal. En su caso el diagnóstico fue mucho peor: rotura del ligamento cruzado anterior, rotura del ligamento colateral externo y rotura del tendón poplíteo de la pierna derecha. 238 días de baja. Un mes después de Carvajal, en noviembre de 2024, le tocó el turno otra vez a Militao, que se rompió el cruzado de la rodilla sana y estuvo 234 días de baja.

Militao, tras su lesión, en noviembre de 2024.

Militao, tras su lesión, en noviembre de 2024.EFE

Da la casualidad de que todas las lesiones de cruzado, las siete, se han producido en el césped del Bernabéu o de Valdebebas, otro de los frentes que se abren ahora en el club, donde se estudia si puede ser algo más que una casualidad. Y más allá de los cruzados, Rüdiger, Camavinga, Güler o Mbappé, que duda si operarse, han sufrido o sufren distintos contratiempos en sus rodillas.

En el caso de Rodrygo, el futbolista se lamenta de haber seguido en el campo durante media hora después de sentir las molestias tras una acción en el minuto 66. Empezó a cojear al instante y sintió como si se le fuera la rodilla, pero después de varios partidos ausente quería ayudar al equipo en un momento tan importante. Ni él ni los médicos, que por las sensaciones del brasileño no pensaron en algo grave, tomaron la decisión de parar.

Trent, Carvajal y la gran grieta que lo condiciona todo en el Madrid

Trent, Carvajal y la gran grieta que lo condiciona todo en el Madrid

El lateral derecho del Real Madrid lo ha condicionado todo en el sistema de Carlo Ancelotti, de Xabi Alonso y de Álvaro Arbeloa desde la grave lesión de rodilla de Dani Carvajal en octubre de 2024. Un año y medio de dudas, de parches, de partes médicos y de futbolistas jugando en una posición que no era la suya. Una grieta constantemente abierta en el carril derecho que ha lastrado al conjunto blanco a todos los niveles y que ahora, con Trent Alexander-Arnold y el defensa español de vuelta tras sus lesiones, el club espera solucionar de forma definitiva.

Esta noche ante la Real Sociedad, en un duelo que puede hacer que el Madrid duerma líder de la Liga, Arbeloa elegirá a Trent o a Carvajal para el puesto de titular en la banda por primera vez desde que es entrenador del cuadro madridista. Así de dura es la vida en el carril diestro del Bernabéu. Trent no es titular desde el 3 de diciembre contra el Athletic y ha sufrido ya tres percances desde que fichó por el conjunto de Chamartín en junio: uno en el Mundial de clubes antes de la semifinal contra el PSG, otro en septiembre y otro en diciembre.

Lesiones que le han hecho perderse 21 partidos con el Madrid. Su mal fario con la enfermería, además, no ha llegado en la Castellana, porque el curso pasado ya estuvo ausente en 11 duelos entre el Liverpool y la selección inglesa. De hecho, su último encuentro con los Three Lions data del 7 de junio de 2025 y el anterior del 13 de octubre de 2024. Una realidad que le podría dejar fuera del próximo Mundial si no consigue ser constante en Madrid.

Valverde, el titular

Carvajal, por su parte, está en una situación bastante parecida, aunque en su caso el debate sobre su nivel físico levanta mucha más polvareda. El defensa de Leganés no se ve en el once inicial del Madrid desde el 27 de septiembre en el Metropolitano y aunque estuvo en la convocatoria de Luis de la Fuente el pasado mes de septiembre, se ha perdido las dos siguientes y no parece que vaya a estar en la que dará el seleccionador en marzo. Una contrarreloj que le deja en serias dudas de cara a la Copa del Mundo y que como en el caso de Trent, necesita de minutos para convencer al técnico. Esta temporada, Carvajal se ha perdido 16 encuentros por lesión, mientras que la pasada campaña la cifra se elevó a 61 entre club y selección.

Los problemas físicos del inglés y del español les han limitado de forma individual pero sobre todo han sido un déficit claro para Xabi Alonso y para Arbeloa, que han tenido que optar por Fede Valverde en su lugar. El uruguayo, que no nació para ser lateral, como repitió en rueda de prensa, ha tenido que exprimirse físicamente y se ha visto obligado a aprender nuevos conceptos tácticos para ser el lateral titular del Madrid en 16 ocasiones esta temporada. El que más de toda la plantilla. Arnold ha salido en el once seis veces, Carvajal cinco, Asencio cuatro y el canterano David Jiménez en tres.

Se trata de la posición en la que más futbolistas han jugado de todo el once del Madrid. Courtois, Asencio, Huijsen, Carreras, Tchouaméni, Güler, Vinicius y Mbappé han repetido en su puesto en la mayor parte del curso, con la única variante de Mastantuono, Rodrygo y Brahim en el extremo diestro, el otro hueco donde más se han repartido los protagonistas, con Camavinga haciendo de comodín en el centro del campo.

Arbeloa, durante el entrenamiento del viernes en Valdebebas.

Arbeloa, durante el entrenamiento del viernes en Valdebebas.EFE

La suerte para Arbeloa es que parece que esos problemas físicos han llegado a su fin, al menos de momento. Trent ya jugó en Mestalla y apunta a titular esta noche contra la Real y el martes contra el Benfica en la ida del playoff. Mientras, Carvajal, que sólo ha jugado media hora desde que volviera el 4 de enero, podría empezar a tener minutos este mismo fin de semana tras la polémica que ha rodeado a su suplencia en los últimos días.

El español se veía para tener minutos desde hace un par de semanas y el técnico ha dudado por la opinión de los médicos, que creían que la rodilla del lateral todavía no estaba para el máximo nivel competitivo. Tras el «sofá gris» de Arbeloa, donde ha reconocido hablar con los jugadores «cuando alguien no está contento», parece que la grieta del lateral se va solucionando.

El Erasmus de Mbappé en Mónaco: la elección de papá, la compañía de Falcao y Bernardo Silva, y una graduación ante el City de Guardiola

El Erasmus de Mbappé en Mónaco: la elección de papá, la compañía de Falcao y Bernardo Silva, y una graduación ante el City de Guardiola

El Erasmus de Kyllian Mbappé no fue un pasatiempo, aunque lo cierto es que se divirtió mucho, junto a Bernardo Silva, Falcao o Fabinho. Mónaco era el lugar ideal, según decidió su padre, Wilfried Mbappé, para que su hijo evolucionara lejos del ruido de París. Tiempo habría de regresar y de marcharse, en una carrera que ha estado perfectamente diseñada desde el principio, en lo económico y lo futbolístico. Todo empezó en el Principado, a los 14 años.

Enfrentarse al Mónaco será, pues, para Mbappé como abrir el álbum de fotos. Lo ha hecho hasta 12 veces desde que dejó el equipo de sus principios, pero esta vez es diferente. Es en la Champions, el torneo más deseado y que acechó, por primera vez, cuando estrenaba su mayoría de edad. La Juventus impidió entonces que se hubiera jugado el título ante el Madrid de Zidane, en Cardiff. Contra su alter ego, aunque fuera en el banquillo. Para entonces las comparaciones lo acercaban a Thierry Henry, veloz, desbordante y goleador, más que a ZZ.

Había debutado con 16 años en el primer equipo, en 2015, pero la temporada de su explosión fue la 2016/17, en la que logró 29 goles y 16 asistencias en 60 partidos. El Mónaco, que había conocido días de gloria en los años 60 y 80, volvía a ganar la Ligue 1 después de 17 años. Antes de regresar a París, Mbappé rompía la hegemonía del que sería su futuro club. Fue como robar al rey en el mismísimo Palacio de Versalles.

Un fútbol a la medida

El estadio Luis II volvía a recodar los tiempos del Mónaco dirigido por Arsène Wenger, con Scifo o Klinsmann, pero en una clave muy distinta. El portugués Leonardo Jardim era mucho más pragmático que el romántico Wenger, con un equipo que no dudaba en replegarse y explotar el contraataque, los espacios desde las bandas. En pocas palabras, un fútbol a la medida de Mbappé.

Un duelo, sin embargo, marcó el salto de calidad del equipo. Fue en octavos de la Champions ante el City de Pep Guardiola. Después de perder por 5-3 en Manchester, el equipo de Mbappé remontó en la vuelta. El francés marcó un gol en cada uno de los partidos. Lo mismo hizo en cuartos, con un doblete ante el Borussia Dortmund. La experiencia de la Juve frenó un sueño pendiente antes del salto al PSG, donde las frustraciones en el gran torneo se acumularon.

Es imposible saber qué habría sucedido si entonces, en 2017, papá Mbappé, que dirigía la carrera de su hijo en lo deportivo, hubiera optado por el Madrid en lugar del conjunto parisino. Tres Champions ganaría el equipo blanco desde entonces, una más de la mano de Zinedine Zidane y dos con Carlo Ancelotti.

El Madrid, en la puja

El club de Florentino Pérez estuvo en la puja ante su salida del Mónaco, pero el primer destino de Mbappé era el dinero, en el momento de las grandes inversiones de Qatar en el fútbol, con el Mundial 2022 a la espera. Un fichaje de 180 millones de euros camuflado el primer año de cesión para no vulnerar las normas del Fair Play Financiero de la UEFA, acabó con el joven Mbappé en París. Ni el Madrid iba a alcanzar semejante cifra por el francés ni estaba dispuesto a pagar el salario que le esperaba en el Parque de los Príncipes.

La impresión es que el jugador no se hace ya esa pregunta, o al menos la disimula. Apareció ante los medios antes de enfrentarse, hoy, a su ex equipo, y no para hablar del Mónaco, sino para cerrar filas en torno a la crisis. Defendió a Vinicius y reconoció el derecho del público del Bernabéu a pitar a los futbolistas, algo que también dijo haber hecho de niño, como aficionado. Pero hizo una petición: «Que nos piten a todos, no sólo a Vini».

El francés no habló como ex jugador monegasco, pese a la oportunidad, sino como un futbolista maduro. Una voz que pesa mucho más que la de Álvaro Arbeloa, un entrenador circunstancial, y que suena a independiente. Para muestra, lo que dijo de Xabi Alonso: «Va a ser un grandísimo entrenador. Tengo una relación espectacular con él y le deseo lo mejor. Conoce mucho del fútbol moderno, es una decisión del club que hay que respetar». No dijo si la compartía. No lo necesita, ya no está de Erasmus.

Español y de la casa, la fórmula que no funciona con Florentino

Español y de la casa, la fórmula que no funciona con Florentino

Son 225 días. Es el tiempo que ha permanecido Xabi Alonso en el resbaladizo banquillo del Real Madrid. El tolosorra, que fue contratado para enderezar el rumbo de la nave dejada por Carlo Ancelotti, ha fracasado en su intento por no saber amoldarse a las condiciones y necesidades de la plantilla y por no responder a las exigencias de un staff directivo que en las últimas semanas había perdido la confianza en un preparador que prescindió de sus principios para continuar agónicamente en el cargo.

La derrota en la final de la Supercopa, en la que supuestamente había salido fortalecido, fue su tumba. Se marcha Xabi Alonso tras un ejercicio fallido en el que también queda en evidencia la directiva del club. El vasco continúa la maldición de los entrenadores españoles formados como técnicos y jugadores en el club blanco. Era el caso de Alonso. Una lista en la que figuran, entre otros, Julen Lopetegui, Rafa Benítez, José Antonio Camacho y Mariano García Remón. Con Florentino Pérez más raíces echaron Mourinho (1.097 días), Ancelotti (1.454, en la segunda etapa) o Zidane (879 en la primera etapa). El récord es para Vicente del Bosque (1.314), pero contando los siete meses que estuvo con el mandato de Lorenzo Sanz. Con esa estrategia de corto recorrido con los preparadores de casa, Florentino Pérez se ha convertido en el presidente con más títulos en la historia del club.

Xabi Alonso es el decimosexto entrenador del presidente, uno de los más breves en los dos ciclos como dirigente del empresario, el séptimo en esa nómina. El entrenador que estuvo menos tiempo fue García Remón, que permaneció 101 días en el periodo que fue desde el 20 septiembre de 2004 al 30 de diciembre de ese mismo año. El que fuera uno de los históricos porteros del club blanco tomó el relevo de José Antonio Camacho, que presentó su dimisión porque se sentía incómodo con el equipo de los Zidanes y Pavones que había diseñado Florentino. Curiosamente, el que fuera seleccionador español es el segundo en la clasificación de entrenadores madridistas con el recorrido más corto en la época de Florentino Pérez, con sólo 117 días, los que transcurrieron desde el 25 de mayo de 2004 al 20 de septiembre del mismo año.

Problema de rendimiento

Camacho es un caso singular, al presentar la renuncia en dos ocasiones. La primera fue con Lorenzo Sanz en el verano de 1998, sin empezar la temporada. En una entrevista reciente, el ex futbolista recordaba cómo anunció su baja ante un sorprendido Florentino Pérez: «Mire, presidente, a este equipo yo, particularmente, no le puedo sacar rendimiento, no sé si usted a lo mejor querrá entonces traer a otro entrenador o algo, pero yo a estos jugadores veo que no les puedo sacar rendimiento», le dijo a la cara.

El tercero en ese ránking de paso corto en el banquillo del estadio Bernabéu es otro ex futbolista blanco: Santiago Solari, con 132 días (30 de octubre de 2018-11 marzo de 2019), que tomó el testigo de Lopetegui. Precisamente el que fuera seleccionador nacional es el cuarto en ese escalafón, con 137 días, desde el 14 de junio de 2018 al 29 de octubre del mismo año. Solari continúa en el departamento técnico del club como asesor de la directiva.

A Lopetegui le sigue en esa lista Juan Ramón López Caro, con 207 jornadas. El que fuera técnico de las categorías inferiores no fue directamente despedido por Florentino, dado que llegó al cargo el 5 de diciembre de 2005 y Florentino Pérez dimitió en febrero de 2006. López Caro aguantó hasta el 30 de junio de 2006, cuando fue relevado por Fabio Capello, ya bajo el mandato de Ramón Calderón.

La trayectoria Xabi Alonso tiene semejanzas con la de Rafa Benítez, otro formado en la cantera del club, que estuvo 215 días, sólo 10 menos que el vasco. El madrileño se sentó en el banquillo el 3 de junio de 2018 y se marchó el 4 de enero. El ecuador de la primera vuelta de la liga como límite de la resistencia de la cuerda. Dos técnicos que no supieron ganarse la confianza de la directiva ni la admiración del vestuario. Y es que en el Madrid no basta con ser un buen entrenador.

Última llamada a Endrick, destino Lyon para jugar el Mundial

Última llamada a Endrick, destino Lyon para jugar el Mundial

Endrick quiere jugar el próximo Mundial. Es su gran obsesión. A sus 19 años, el delantero del Real Madrid ha desaparecido de las alineaciones del conjunto blanco y, con ello, ha perdido toda la presencia que había ganado en la selección brasileña. Por eso, su gran objetivo en este mercado de invierno es conseguir una cesión que le permita sumar minutos en la segunda parte de la temporada y convencer así a Carlo Ancelotti para que le convoque a la cita mundialista. Y el Olympique de Lyon parece haber accedido a sus peticiones. Según adelantó As y ha podido confirmar este periódico, las negociaciones entre el cuadro galo y el equipo del Bernabéu están muy avanzadas, con el «sí» del futbolista y de su entorno para la operación.

Si las conversaciones terminan en buen puerto, Endrick estaría en Lyon después del parón navideño y ya no contaría para Xabi Alonso en el duelo liguero del día 3 de enero ante el Betis. Antes, le queda un partido para demostrar lo que pueda, si es que el técnico se lo permite. El brasileño apunta a titular en el partido de Copa en Talavera, en lo que será su primera titularidad con el vasco en seis meses, y al estar sancionado en Liga, no podrá ni sentarse en el banquillo en el último encuentro del año, ante el Sevilla en Chamartín.

La vida de Endrick a las órdenes de Xabi Alonso no ha sido fácil. El brasileño fue titular en dos de los partidos del Real Madrid en el mes de mayo, los últimos de Ancelotti en equipo madridista, pero una lesión en los isquiotibiales le hizo perderse el Mundial de clubes. Aún así, y ante el empuje de Gonzalo, viajó a Miami para unirse a la nueva expedición de Alonso para conocer al nuevo cuerpo técnico y recuperarse al lado de sus nuevos jefes.

24 minutos con Alonso

La recuperación le tuvo de baja hasta la mitad del mes de septiembre, volviendo a una convocatoria 124 días después en el duelo ante el Espanyol. A pesar de eso, acumuló ocho partidos seguidos sin minutos, hasta que sumó sus primeros 12 en el 4-0 ante el Valencia. Después, otros siete en la banda, disputando otros 12 minutos contra el City en la última cita de Champions.

En total, Endrick ha jugado sólo 24 minutos bajo las órdenes de Alonso, distando mucho de las oportunidades que le dio Ancelotti en la parte final de la pasada campaña. Al italiano también le costó encontrarle sitio en la amplia rotación del ataque madridista, pero contó con el joven delantero en nueve de los últimos doce partidos del curso en los que estuvo disponible. Un tiempo de juego que ilusionaba al Bernabéu con una siguiente temporada en la que fuera importante.

Mientras, Endrick no faltó en las listas de Brasil, teniendo minutos en los parones de septiembre y octubre de 2024 y en el de marzo de 2025. Pero su lesión y la llegada de Alonso lo han cambiado todo. Joao Pedro, delantero centro del Chelsea, Richarlison, del Tottenham, y Vitor Roque, del Palmeiras, fueron los elegidos por Ancelotti para la posición de nueve en la última convocatoria, jugadores que junto a Vinicius, Raphinha, Rodrygo, Estevao y Cunha parecen ahora mismo por delante de Endrick en el ataque de Brasil.

Por eso Endrick quiere salir, jugar en Lyon y recuperar un puesto en la rotación de la canarinha.

Xabi Alonso: “He hablado esta mañana con Florentino, no es necesario un mensaje de apoyo”

Actualizado Martes, 25 noviembre 2025 - 19:01

48 horas después del empate en Elche, Xabi Alonso cambió la sala de prensa del Martínez Valero por las paredes del estadio Georgios Karaiskakis, en El Pireo, Atenas, cuna de la democracia y obligado punto de inflexión para un Real Madrid necesitado de alegrías. Frente a decenas de periodistas, el técnico de Tolosa admitió la pequeña crisis de su equipo, pero se mostró fuerte, con ganas y sin necesidad de ningún empujón institucional. "No es necesario ningún mensaje de apoyo, he hablado por la mañana con el presidente y hablo a menudo con José Ángel", reconoció.

Las últimas noticias del entorno del conjunto blanco apuntaban a un vestuario un tanto dividido con el entrenador, con futbolistas que se encuentran cómodos y otros que no terminan de encontrar su sitio en el estilo de juego del vasco, pero Alonso descartó cualquier cama hacia el entrenador. "Hay que tener mucho respeto por los jugadores. No voy a hablar de eso. Tienes que convivir con el ruido externo y lo intentamos hablar y manejar. Pero no nos tiene que hacer perder el foco de lo que es importante. Podemos controlar cómo entrenamos, cómo nos relacionamos, cómo superar estos resultados, que sabemos las consecuencias que tienen, pero que no nos saquen del camino que queremos", reflexionó.

Puntualizando en las circunstancias de la plantilla y en los problemas que están sufriendo internamente, Alonso declaró que "estamos evolucionando personal y futbolísticamente". "A veces hay una línea recta y una curva, y hay que saber tomar bien las curvas. Los resultados no son lo que esperábamos y somos autocríticos, tanto el cuerpo técnico como los jugadores, pero mañana tenemos otra oportunidad", explicó.

"Un orgullo y un privilegio"

Alonso reconoció que la gestión de los egos "es tan importante como la idea futbolística y el trabajo táctico y físico". "Es un proceso que tiene diferentes curvas y hay que saber tomarlas. En el Madrid es fundamental. Es un trabajo exigente, con momentos buenos y momentos en los que necesitas esa concentración y mostrar una reacción, y ahora estamos en uno de ellos. Lo estoy disfrutando con todo el pack, es un orgullo y un privilegio", añadió.

En ese punto de la rueda de prensa, una de las más complicadas de los seis meses que lleva en el cargo, Xabi recordó a Carlo Ancelotti y José Mourinho. "Es un trabajo exigente, está claro, pero seguro que no soy el primer entrenador que tiene que convivir con esto. Pienso mucho en cómo lo llevarían Carlo o Mou. No son situaciones nuevas y hay que saber convivir con ellas. No estamos contentos con los últimos partidos, pero también vemos cómo estamos en Liga y en Champions y a dónde queremos ir", argumentó, y volvió a incidir en la importancia de los jugadores. "En todos los equipos los más importantes son ellos. Nosotros tenemos un papel importante en prepararles, pero lo decisivo es la calidad de los jugadores. Les acompañamos y tenemos que estar al lado de ellos. Estar conectados con ellos".

Sobre el vestuario, no quiso responder a si se siente respaldado por los futbolistas, pero incidió en que "sabemos el momento que es y también la situación que tenemos en Liga y Champions". "Me preocupa lo que pasa en Valdebebas y en el campo, lo otro no". "Todo proceso no sucede inmediato, si miramos los partidos hay cosas que no me han gustado, pero mas atrás hay cosas buenas, así que vamos a intentar tirar de ese hilo de intensidad y de idea colectiva. No hemos sido constantes con balón y sin balón y por eso hemos tenido malos partidos", comentó.