El Atlético, el equipo de los grandes de Europa con más kilómetros en las piernas en 2026

El Atlético, el equipo de los grandes de Europa con más kilómetros en las piernas en 2026

Salió Diego Simeone a la sala de prensa de La Cartuja tras perder en los penaltis la Copa del Rey frente a la Real Sociedad con una lucha interior. Aceptar la derrota sin excusas, pero a la vez poner de manifiesto el kilometraje del Atlético de Madrid en este 2026. "El partido era en los 90", quiso exponer como realidad de que los rojiblancos se cayeron estrepitosamente en la prórroga. "Tras jugar 90 minutos con el Barcelona, el equipo pudo tener esa baja en el alargue", apuntó para luego concluir que "el equipo dio todo lo que tenía".

No se trata de recordar que la eliminatoria de Champions contra el Barcelona dejó a los rojiblancos con casi cuatro días menos de descanso que la Real Sociedad. Sino que el Atlético de Madrid es, simple y llanamente, el grande de Europa con más partidos en este 2026. El equipo del Cholo ha jugado 27 partidos en cuatro competiciones: 15 de Liga, seis de Champions, cinco de Copa del Rey y uno de Supercopa. Mientras que los donostiarras, por ejemplo, llegaban a esta final de La Cartuja con 19 partidos (14 de Liga y cinco de Copa), ocho menos que los rojiblancos.

Cómo será la exigencia que está sufriendo la plantilla rojiblanca para que un futbolista como Llorente, un portento físico donde los haya, se retirara acalambrado en el minuto 99 por Lenglet. Aunque tampoco quiso el polivalente jugador madrileño hablar del físico en la final de Sevilla y lo definió más como una falta de atención. "Salimos dormidos y nos marcaron un gol, luego hicimos un penalti... Se puso cuesta arriba todo", apuntó después del partido y añadió: "Hoy no fue. No estuvimos efectivos en las dos áreas y pasan cosas como éstas".

Es la contundencia, claro, un factor importante y muy repetido por el técnico atlético. Pero los datos no engañan y si el Atlético lleva 27 duelos en este 2026 y la Real, 19, hay otros grandes de Europa que también han jugado mucho menos que los rojiblancos. Por recordar los dos con los que comparte competición doméstica: el Real Madrid ha disputado 24 y el Barcelona, 25.

Y si nos vamos a la otra competición en la que el Atlético es el único superviviente español, como es la Champions, hablamos del semifinalista con más partidos en 2026. Aunque el Arsenal, con el duelo que disputó ayer ante el Manchester City en el Etihad le igualara a 27, las dos jornadas que quedan en la Liga frente a una que resta en la Premier antes del duelo que les enfrentará, les dejarán 29-28. En la otra semifinal, los contendientes están completamente igualados con 22 encuentros cada uno, cinco menos que españoles y británicos.

Simeone volverá a repartir minutos ante Elche y Athletic de Bilbao en los dos duelos que quedan antes de afrontar otro asalto al gran sueño rojiblanco y la obsesión del argentino como es la Champions. "No estoy pensando en el Arsenal. Me duele mucho lo de hoy", declaró después de la final de Copa, pero sabe el argentino, pese a su habitual "partido a partido", que el único objetivo vivo para el Atlético está en Europa. Desde que se alejó del líder en la Liga, la Champions y la Copa han sido la proridad.

Dinámica negativa

Pero debe el entrenador plantear un cambio de mentalidad en los suyos porque, aunque antes de la Copa del Rey pareciera que todo eran buenas noticias, el Atlético ha perdido seis de los últimos siete partidos. Bien es cierto que algunos de ellos los ha jugado con hasta cuatro canteranos, pero el equipo necesita volver a la dinámica positiva para intentar asaltar una competición que ya le ha reportado unos 100 millones de euros y que podría sumar, al menos, otros 30 más. El club ha ido creciendo estos años gracias a su regularidad europea y el salto definitivo sería levantar el trofeo en Budapest.

Matarazzo, un nuevo Toshack para la Real: "Necesitábamos alguien de fuera que nos dijera qué no hacíamos bien"

Matarazzo, un nuevo Toshack para la Real: “Necesitábamos alguien de fuera que nos dijera qué no hacíamos bien”

Cuando en 1985 la directiva de la Real Sociedad estimó que la exitosa etapa de Alberto Ormaetxea en el banquillo había acabado, pese a los dos campeonatos de Liga, puso sus ojos en un técnico sin mucho cartel. No era el preferido, pero contactaron con el entrenador que había dirigido al Sporting de Portugal y, sobre todo, compaginando su labor con la de futbolista, había llevado al modesto Swansea City galés de la cuarta división inglesa a la Premier. John Benjamin Toshack es una leyenda en Guipúzcoa y no solo por sus éxitos, la Copa de 1987 y los subcampeonatos de Liga y Copa un año después, sino por la huella que dejó en el club y en los realzales.

Desde diciembre, y especialmente desde que Marrero fue un muro y Pablo Marín metió el último penalti de la tanda ante el Atlético en La Cartuja, el 'vasco de Gales' tiene sucesor en el corazón de los aficionados. Nadie lo esperaba cuando en diciembre, Erik Bretos, el director deportivo, puso su nombre sobre la mesa ante la necesidad de destituir a Sergio Francisco. La Real estaba a dos puntos del descenso con una plantilla pensada, con la base de Zubieta, para pelear por Europa. «Quizá necesitábamos alguien de fuera que nos dijera qué no hacíamos bien», reconoció el presidente Jokin Aperribay. Justo lo mismo que en 1985.

Esta vez, la apuesta sería un americano, nacido y criado en Nueva Jersey, licenciado en matemáticas aplicadas en Columbia y con apenas dos años de experiencia en la Bundesliga. Si alguien temía que fuera un Ted Lasso, -el personaje que representa a un entrenador de fútbol americano de Kansas, protagonista de una exitosa serie, que llega a la Premier sin saber nada de fútbol-, pronto comprobó que no era el caso. Pellegrino Matarazzo (Wayne, 1977) tiene el alma atravesada por el balón desde que veía con su padre al Nápoles de Diego Armando Maradona. Puede que su nombre no sonara, y menos después de un año fuera de los banquillos, pero Bretos ya había visto en él todo aquello que le haría encajar en Anoeta.

Ni táctica ni big data ni trabajo físico exigente. Su camino para rescatar a la Real y llevarla al éxito ha pasado por la mente y el corazón de sus jugadores. Si Toshack se los ganó haciéndoles divertirse con balón en los entrenamientos, Rino ha estimulado su confianza. «Es cercano, vacila, habla contigo...», describía Álex Remiro. En eso sí se parece a Ted Lasso. «Pero es enorme e impone cuando se enfada», añadía Turrientes en estas páginas.

«A los jugadores hay que darles confianza y claridad, después ellos van solos». Esta reflexión ha sido la clave de la transformación que ha logrado el técnico, que no duda en reconocer que una de sus mayores fortalezas es la «habilidad» para adaptarse. La Real no necesitaba tanto su faceta táctica y matemática como la emocional. Sus conversaciones, uno por uno, con los jugadores le hicieron llegar a Oskarsson o a Sucic, pero también a Turrientes, Soler o Guedes. Todos han dado con el americano su mejor versión.

Del club y de su gente tampoco se olvida. «Sientes su voluntad de conectar con nuestra cultura y nuestra historia. Viene a contribuir», relatan desde dentro. Porque además de preparar entrenamientos, partidos y estar al lado de sus futbolistas con dedicación plena, conecta con los donostiarras tomándose dos copas de vino y unos pintxos en el Casco Viejo con sus ayudantes el día después de una victoria, descubriendo el placer de dormir la siesta o de dar paseos de tres horas como forma de calmar los nervios, como hizo antes de la primera final de su carrera. También pone empeño en aprender español -su lengua materna es el italiano, el inglés y habla alemán- y algo de euskera por respeto a su afición, «que tienen un fuerte sentido de quienes son», reconocía en una entrevista a los medios del club.

Matarazzo con su jugador Duje Caleta-Car tras ganar la Copa.

Matarazzo con su jugador Duje Caleta-Car tras ganar la Copa.J. BRETÓNAP

Esa faceta psicológica ha hecho volar a sus futbolistas y ha hecho añicos en apenas cuatro meses algunas maldiciones. El 13 de enero en El Sadar tumbó una que se arrastraba desde 1989: la Real no superaba una tanda de penaltis. Lo hizo ante Osasuna y también para proclamarse campeón de Copa.

Matarazzo ha dado gloria a la Real, pero también ha escrito su nombre en la élite del fútbol que, como jugador, le despreció. Tras acabar la carrera, se marchó a Italia, al pueblo natal de su madre, Ospedaletto D'Alpinolo, cerca de Salerno, para perseguir un sueño. Un agente le prometió una prueba en la Salernitana que nunca llegó y, tras meses entrenando entre olivos, firmó por el Nocerina.

Sin suerte en Italia, volvió a Estados Unidos antes de volver a probar después en Alemania. Deambuló por clubes de cuarta hasta llegar al Nuremberg en 2010. Jugaba de pivote con su 1,98 de estatura y parecía «de madera», como confesaba en The Guardian, pero veía el juego. Por eso se sacó el título de entrenador. Para llegar al UEFA Pro tuvo que solicitarlo dos veces, pero logró entrar en la misma promoción que Julian Nagelsmann.

Trabaron amistad y el hoy seleccionador alemán le llamó para ser su segundo en el Hoffenheim. Saltó al Stuttgart para llevarlo a la Bundesliga en 2019 y regresar al Hoffenheim para guiarlo de nuevo a la Europa League en 2024. Sin embargo, la relación se rompió y el italoamericano se quedó sin banquillo.

Los viajes con su hijo por Japón o Costa Rica llenaron algunos de esos meses, en los que vio cómo Mauricio Pochettino se convertía en seleccionador de Estados Unidos, un puesto para el que había sonado su nombre. Entonces la Real le llamó. «Congeniamos en todas las reuniones. Conocía el equipo, cuáles eran los puntos de mejora y por dónde pasaba la evolución. A partir de ahí, no tuvimos dudas», confesaba el presidente. Rino, tampoco. Ya ha superado el logro de Jesse Marsch, otro americano campeón... pero en Austria. Nada equiparable.

De los 10 minutos que pudieron virar la final para el Atlético hasta el beso de Marrero a Pablo Marín: "El partido era en los 90"

De los 10 minutos que pudieron virar la final para el Atlético hasta el beso de Marrero a Pablo Marín: “El partido era en los 90”

Primer minuto y gol de Barrenetxea. Minuto 45 y penalti de Oyarzabal. Pocos equipos se reponen de esa "falta de frescura" en una final de Copa del Rey que mostró el equipo de Diego Pablo Simeone, según el técnico en el primer tiempo, pero que luego se pudo ver cómo se extendía también hasta la prórroga del encuentro. No quiso el argentino hablar de físico, pero sí recordó el esfuerzo de Barcelona. Una batalla física y mental. "El partido era en los 90", ha concluido el Cholo con el diagnóstico que se pudo observar en La Cartuja.

Y tenía razón. Porque cuando Julián consiguió empatar el encuentro con otro gran gol, la Real Sociedad estaba en la lona. "No fue perfecto y sufrimos, pero es lo que define este equipo", ha explicado Rino Matarazzo sobre lo que ocurrió, especialmente, desde el tanto del argentino hasta el final del tiempo reglamentario. Baena por dos veces, Sorloth con un cabezazo y Cardoso pudieron llevar la Copa a Madrid. "Esa contundencia la tuvieron ellos y nosotros no", ha definido el técnico rojiblanco y ha completado "dimos todo lo que teníamos".

Pudo ser suficiente, pero la puntería no estaba del lado colchonero y algo ocurrió en el descanso antes del tiempo añadido. "Nos hemos mirado a la cara. Mikel ha hablado y su mensaje ha sido muy emocionante y todos hemos tirado para adelante, hemos creído y nos hemos llevado el premio", ha apuntado el héroe de la Real Sociedad y ha añadido su técnico: "Respiramos y nos estabilizamos".

Y entonces, lo que pudo haber sido, no fue. Las ocasiones se repartieron por bandos y nadie consiguió derrotar al otro hasta que llegó un momento que Unai Marrero conocía bien, porque ya lo vivió y superó ante Osasuna en octavos con otros dos penaltis parados. En esta ocasión, ni más ni menos, paró los dos primeros y llevó la final a un punto de no retorno pese al fallo de Oskarsson. "Estaba tranquilo, había tensión pero estaba a gusto. Piensas poco. La afición estaba detrás y me he venido arriba", ha revelado Marrero.

La tanda continuaba sin fallos y el guardameta de la Real se acordaba de que una lesión casi le aparta de este momento, pero volvió. "No había promesa con Marrero, solo lo decidí. Confío en él y me gusta confiar en ellos", ha desvelado su técnico, Rino Matarazzo, un entrenador que ha ganado un título con la Real tras apenas 15 encuentros en el cargo.

Entonces llegó el momento clave, con Pablo Marín cogiendo el balón de las manos de Musso tras la enésima discusión con Marrero para que no intentara intimidar a sus compañeros. Llegaron las palabras de ánimo y un beso en la mejilla. "Le dije que estuviese tranquilo, que confiaba en él", ha confiado el guardameta. Gol e historia.

Mitos para la historia

Matarazzo une su nombre a otros técnicos como Imanol Alguacil o John Benjamin Toshack y Unai Marrero emula no sólo por su vestimenta sino con su actuación a un de los mayores mitos de la Real Sociedad: Luis Arconada. "La Copa ha sido un viaje increíble", ha declarado el estadounidense y después sólo ha podido añadir: "Guau" con el halo del 87 sobrevolando la sala de prensa.

En un gesto de caballerosidad, los jugadores del Atlético han aguantado en el campo toda la ceremonia de entrega de la Copa del Rey a la Real Sociedad, no así los seguidores rojiblancos que han abandonado casi por completo la Cartuja. "Los aficionados necesitan ganar, no necesitan mensajes", ha respondido el argentino a la tristeza colchonera. Algo que podía haber sido diferente en esos 10 minutos claves del encuentro. Pero entonces llegó el beso y lo cambió todo.

Marrero emula a Arconada y da la Copa a la Real Sociedad en los penaltis ante el Atlético

Marrero emula a Arconada y da la Copa a la Real Sociedad en los penaltis ante el Atlético

Quizás Rino Matarazzo se había imaginado, en su paseo de 3 horas por San Sebastián, que su equipo levantaría el trofeo en la Cartuja dos días después. Quizás Oyarzabal proyectara, tras ver su gol en la última Copa del Rey, que volvería a tener suerte en una cita tan importante para su equipo y haría llorar a los casi 25.000 realtzales que les acompañaron a la capital hispalense. A veces los sueños se hacen realidad si se lucha mucho y, si al despertarse, uno los persigue para que no se desvanezcan. Quisieron los blanquiazules emular a la Real del 87 y fue Marrero el que, en esta ocasión, se vistió de Arconada y Marín, de héroe.

Pero la final la comenzó ganando Barrene que decidió introducir al Atlético en una nueva dimensión. Desconocida, deshabituado. Le dio el control del partido tras marcar un golazo a centro de Guedes en el primer minuto. Los rojiblancos debían olvidar la serie ante el Barça en la que explotaban la carrera y se aprovechaban del monopolio azulgrana del balón y la línea adelantada. Es la Real Sociedad un equipo valiente, pero no suicida. Aún así, Koke explotó en numerosas ocasiones la espalda de Aramburu con la velocidad de Lookman.

EFE

El británico estaba en ebullición. Las quería todas y al venezolano le estaba dando la noche. Tardó algo más de cuarto de hora en encontrar el premio a su constancia. No fue en velocidad o buscando la espalda sino en una preciosa jugada de tiralíneas que llegó a las botas de Griezmann para habilitar al extremo rojiblanco. Disparo cruzado y empate. Volver a empezar. El plan, con alguna curva, volvía a estar en marcha.

La primera parte se convirtió en un duelo de espejos. Como los entrenadores, ambos americanos y de riguroso negro. Y sus equipos se buscaban por el flanco izquierdo como si hubiera cristales rotos en la otra banda en un precioso duelo de pistoleros: Lookman-Guedes. La Real cedía el balón a los rojiblancos, pero no renunciaba a salir en tres pases usando a su capitán de pivote o buscando la espalda de Molina.

La Real, antes del descanso

El duelo estaba en un detalle y fue Musso el que fue sacudido por el aleteo de una mariposa. El portero, que seguía dando muestras de inseguridad en sus salidas, buscó de puños un centro de Soler. Su mano no encontró balón, si no la cabeza de Guedes. Alberola no dudó y Oyarzábal no falló, como en el 2021, para volver a ilusionar a media Cartuja y toda Guipúzcoa. En el minuto 45, además, ese tiempo donde los golpes duelen más, aunque no tumben.

Tenía el Cholo trabajo en el descanso. Esa palabra que le gusta tanto, la contundencia, estaba toda del lado donostiarra. Salieron con otra marcha los rojiblancos de los vestuarios y pronto avisaron con dos ocasiones de Griezmann y Lookman. Llorente aparecía por la banda derecha y equilibraba el peligro del equipo del Cholo. El siguiente movimiento de ajedrez fue sacar al británico, el mejor del equipo, y Ruggeri por Sorloth y Nico. Los caminos del Cholo son inescrutables. Respondió Matarazzo con Marín y Gorrotxa por Turrientes y Barrene, cemento al medio y a mantener la ventaja.

Tampoco quiso Simeone que Griezmann terminara el encuentro y el francés se llevó una ovación de ambas aficiones. Deportividad que continuaba tras un día de fraternidad en Sevilla. Pero el foco lo devolvió Julián al campo poco después. Tras una jugada de banda a banda del Atlético, terminó el balón en las botas de Julián, que con una gran maniobra empató el encuentro y silenció la Cartuja: una banda por asombro y la otra por miedo. La emoción cambiaba de bando y la Real debía afrontar los últimos 10 minutos sin su capitán y sin Barrene. Pero los rojiblancos, pese al empuje y las ocasiones de Baena y Sorloth, se quedaron sin tiempo y lo dejaron todo para la prórroga.

La alegría txuri-urdin

El tiempo extra siempre suele favorecer al que viene de atrás, aunque la Real intentó por medio de Kubo morder a un Atlético mandón. De hecho, se salvó en una ocasión cuádruple con un milagro de Cardoso. Poco después fue Oskarsson el que la tuvo por dos veces. Musso reaccionó mal al primer disparo y detuvo bien el segundo. Respondió Julián con un zambombazo a la cruceta. La final estaba para cualquiera, la Real, con corazón, había conseguido igualar el poderío rojiblanco.

EFE

Entonces llegó la suerte de los penaltis y el aroma del 87. Marrero, con el azul de Arconada, detuvo a Sorloth el primero y a Julián, el segundo. El fallo de Oskarrson dio un respiro al Atlético después del gol de Soler. Pero a partir de ahí nadie falló y el título, poco a poco, se fue tiñendo de blanquiazul hasta que Marín lo devolvió a donostia. Cinco años después y casi 30 desde el mito de la portería txuri-urdin.

Cuchillos, palos, cadenas y 95 barras de hierro intervenidas a ultras antes de la final de la Copa del Rey en Sevilla

Cuchillos, palos, cadenas y 95 barras de hierro intervenidas a ultras antes de la final de la Copa del Rey en Sevilla

Actualizado

La Policía Nacional ha identificado a 91 personas en el marco del dispositivo especial con motivo de la final de la Copa del Rey que disputan este sábado en Sevilla el Atlético de Madrid y la Real Sociedad, y ha intervenido una gran cantidad de objetos contundentes entre cuchillos, palos, cadenas, pasamontañas y hasta 95 barras de hierro.

Las intervenciones se han llevado a cabo en la autovía A4, en las inmediaciones del municipio de La Carlota (Córdoba), además de en la ciudad de Sevilla y en los puntos desde los que se trasladan los aficionados, los lugares de llegada y las rutas de desplazamiento, informa la Policía.

Sobre las 21:30 horas del viernes, en la Autovía A4 dirección Sevilla, en las inmediaciones de La Carlota (Córdoba), efectivos de este dispositivo especial integrado por más de 1.600 agentes detectaron dos autobuses de hinchas radicales procedentes de Madrid.

Durante la intervención se identificó a 91 personas y se levantaron actas por infracción a la Ley del Deporte y de Seguridad Ciudadana tras incautarse de numeroso material contundente y peligroso, que previsiblemente pretendía ser utilizado para enfrentramientos con otros aficionados rivales.

Entre el material intervenido se detectó una funda de pistola y 26 palos de madera que simulaban banderas y que estaban escondidos en uno de los autobuses. En el otro vehículo requisaron un bucal, numerosos pasamontañas, dos cadenas, un cuchillo, esprais de pintura y otros 25 palos de madera.

Además, durante esta pasada noche, se han llevado a cabo en Sevilla capital identificaciones y controles a aficionados ultras procedentes de las ciudades de los equipos que disputarán el encuentro de este sábado en el Estadio La Cartuja, a los que se intervino material contundente escondido en turismos y en furgonetas, como una caja cargada con 95 barras de hierro.

También han sido intervenidos otros objetos peligrosos y de defensa como chalecos, 12 cascos, un puño americano, 31 bengalas, 19 lanza-bengalas, dos navajas, tres protectores bucales, esprais de gas pimienta, camisetas con simbología ultra, cientos de guantes de moto con protecciones, pasamontañas y un chaleco antipinchazos.

Beñat Turrientes: "Matarazzo es enorme e impone cuando se enfada, pero estamos muy contentos con él"

Beñat Turrientes: “Matarazzo es enorme e impone cuando se enfada, pero estamos muy contentos con él”

Beñat Turrientes (Beasain, 2002) es paciente y sereno gracias al influjo de su padre, a quién perdió en la pandemia. "Me acuerdo mucho de él en estos momentos en los que estoy consiguiendo cosas. Me da pena que no esté aquí, pero estoy seguro de que está muy orgulloso", explica a EL MUNDO. El mediocentro de la Real confía en que esté dándole "muchos ánimos" desde arriba para conseguir el primer título con el equipo de su vida.

Para saber más

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Porque Turrientes se acuerda perfectamente de aquella Copa del Rey de la pandemia en 2021 en la que Oyarzabal, hoy capitán del equipo, convertía un penalti que daba el título a los donostiarras en el derbi vasco. "Había salido por la tarde con amigos por Beasain y luego me fui a casa con mi familia y lo vimos ahí. Cuando ganaron, salí al balcón a gritar y a cantar el himno porque lo pusieron en algún balcón del barrio. Fue un día muy bonito", revela el jugador.

Ahora tiene la oportunidad de vivirlo él, después de que gracias a la fe de su padre y a su confianza en él, pese a la impaciencia de la juventud, esperara en el equipo de su pueblo junto a sus amigos la llamada del equipo txuri-urdin y rechazara la oferta que le hizo el Antiguoko, un equipo potente de la región. "Como era un chaval, quería ir pero mi padre insistió en que me quedase en el pueblo con los amigos y que si seguía jugando como lo estaba haciendo me llamaría a la Real", apunta.

Le llamó la Real y comenzó a quemar etapas en Zubieta hasta llegar al primer equipo donde su etapa antes de la llegada de Matarazzo era testimonial. "Un día estás abajo, otro te puede cambiar la vida. Este año, que ya era el tercero y no estaba teniendo minutos, creía que era el momento de salir. Pero al final ha venido Rino Matarazzo, ha confiado en mí y estoy muy contento", explica el mediocentro donostiarra que dice que sólo le pidió un cosa: "Que fuese yo mismo".

Pero la llegada de Matarazzo no supuso sólo un giro en su situación, sino también en la del equipo. "Cambió el chip", desvela sobre el cambio de estar luchando por el descenso a hacerlo por Europa y llegar, claro, a la final del torneo copero. "Al ser un entrenador de fuera todo el mundo quiso demostrarle las cualidades que teníamos", incide.

Cómo para no hacerle caso al técnico, con lo grande que es...
Sí (risas). Es enorme e impone un poco cuando algunas veces se enfada, pero estamos muy contentos con él.
El centrocampista en las gradas del campo de entrenamiento.

El centrocampista en las gradas del campo de entrenamiento.Jose Ignacio UnanueAraba

Ya son 14 partidos con Matarazzo con siete victorias, cuatro empates y sólo tres derrotas. Dice Turrientes que se puede imaginar la charla que les dará en los vestuarios de La Cartuja antes de saltar a la final y asegura que será "motivadora", pero que su obligación será "estar tranquilos" porque los nervios les pueden traicionar en una final tan importante y que muchos integrantes de esta plantilla no han jugado.

Tampoco Turrientes, pero el donostiarra sí que ha vivido, ni más ni menos, que una final olímpica en la que falló el penalti que pudo dar el oro antes de la prórroga. "Pasé de estar ahí abajo a, de repente, Camello meter los dos goles y ganar el oro. Para un deportista ganar un oro olímpico es lo máximo y estar en ese equipo y vivirlo fue algo muy bonito", revela el campeón vasco.

Leyendas enfrentadas

En Sevilla, y en frente, tendrá a Griezmann, "leyenda del Atlético y jugador muy querido en la Real". Pero la debilidad del vasco es Oyarzabal. "Sabemos lo que significa Mikel para la Real, es un referente para todos los chavales que subimos de la cantera y bueno, ahora en la selección también se está viendo", alaba el mediocentro.

Oyarzabal era uno de sus ídolos cuando corría por las calles de Beasain con sus amigos. Situaciones con las que soñaba con jugar en la Real Sociedad y que hoy se harán realidad en La Cartuja. "He tenido momentos malos y buenos, pero todos me han servido de aprendizaje y ahora estoy en uno muy bueno y espero que siga", dice un jugador que dedica su tiempo libre a pasear sus perros y aprender inglés: "Me gusta y me permite integrar en el equipo a la gente que viene de fuera".

Giuliano y el reto ganar la Copa que consiguió su padre cuando él tenía 10 años: "Como aficionado siempre estás nervioso por el equipo de tus sueños"

Giuliano y el reto ganar la Copa que consiguió su padre cuando él tenía 10 años: “Como aficionado siempre estás nervioso por el equipo de tus sueños”

Diez años tenía Giuliano Simeone cuando Joao Miranda metía el gol con el que el Atlético de Madrid tomaba el estadio Bernabéu en la última Copa del Rey conquistada por el equipo rojiblanco. Fue un 17 de mayo de 2013 en el que el menor de los hijos del Cholo, acompañado de su hermano mediano, Gianluca, saltaba en su casa de Argentina con el segundo título que ganaba su padre en el banquillo del equipo colchonero. "Siempre nos poníamos los partidos del Atlético y nos acordamos de muchos que veíamos cuando éramos chiquitos", explica el Cholito en el Media Day del equipo.

Para saber más

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Aquella Copa del Rey era el primer título nacional para Diego Simeone, la que se juega esta noche en el estadio de La Cartuja de Sevilla, es el primero al que aspira su hijo. "Estamos muy centrados, muy emocionados y con mucha ilusión, pero sabemos que cualquier final nunca es fácil", apunta el argentino sobre un partido ante la Real Sociedad cuya magnitud sólo conocen Koke y Diego Simeone en la plantilla actual del Atlético.

¿Ha hablado con el capitán o con tu padre sobre lo que supone una final de Copa?
No.

Es la sinceridad y la concentración de una nueva generación de Simeone que tiene "muchas ganas y mucha motivación" para conseguir su primer título con la camiseta del Atlético de Madrid. Su padre lo hizo tanto como jugador como entrenador con casi 20 años entre ambos títulos (1996 y 2013). "Como aficionado siempre estás nervioso por el equipo de tus sueños, siempre quieres lo mejor para ellos, pero bueno, ahora toca entrenar, plantear bien el encuentro y estar a la máxima disposición posible para el partido", apunta el Cholito.

El pequeño de los Simeone es un portento de la naturaleza que irrumpió en el primer equipo a base de coraje y corazón y que en la actualidad es indispensable en las alineaciones del Cholo. Es el segundo jugador más utilizado de la plantilla del Atlético, con 3.441 minutos, el primero es Hancko (3.579). Simeone valora mucho una virtud de su hijo: es el jugador de la zona de ataque con más tackles ganados y el cuarto de toda la plantilla, con 21, superado por Llorente (32), Hancko (26) y Koke (23).

Giuliano, en el calentamiento de un partido con el Atlético.

Giuliano, en el calentamiento de un partido con el Atlético.Manu FernandezAP

No escatimar esfuerzos y mantener un gran estado físico son capacidades que le permitem jugar cada tres días y disputar casi sin descanso las tres competiciones en las que sigue inmerso el club. Algo muy importante cuando sólo han transcurrido cuatro días entre el pase a semifinales de la Champions, en una batalla sin cuartel ante el Barcelona, y la final de Copa del Rey frente a la Real. "Ya tuvimos tiempo para descansar, estamos centrados en esta final", ha apuntado el argentino. "Este sábado nos toca jugar y tenemos que estar centrados en nuestro equipo, en dar lo mejor de nosotros para poder hacerle el máximo daño al rival".

Homenaje a Griezmann

La Real Sociedad es para el delantero un "grandísimo equipo" que tiene "en muchas líneas del campo grandes jugadores que hacen la diferencia". "Con el nuevo entrenador están haciendo las cosas muy bien. Hacen mucho daño a cualquier rival", ha dicho Giuliano sobre un conjunto que ha pasado de coquetear con el descenso a sólo perder tres partidos de los 14 que ha disputado con Pellegrino Matarazzo. Eso provoca que no haya jugador en el Atlético ni el staff técnico que se vean como favoritos, pese a que el presupuesto de ambos clubes se de 1 a 4. "En una final hay poco de favoritismo, casi ninguno, en una final se juega a todo o nada", apunta el argentino.

En el límite entre el sábado y el domingo se conocerá quién levanta esa Copa del Rey, tanto el equipo como el jugador, porque quizás Koke quiera dejar a Griezmann ese momento, en su año de despedida. "Antoine es una leyenda del club, un jugador increíble y un líder en la cancha. No tiene nada que demostrar", asegura el versátil argentino sobre un compañero que quiere su primer gran título nacional como rojiblanco.

Simeone: "El martes jugamos Champions y fue muy bonito, pero ahora volvemos a la tierra"

Simeone: “El martes jugamos Champions y fue muy bonito, pero ahora volvemos a la tierra”

Más allá de la sonrisa que le sacó a Diego Simeone que se apagara la luz de la sala de prensa justo antes de su primera pregunta, el gesto del entrenador ha sido serio, concentrado, mejor dicho, en su comparecencia previa a la final de Copa del Rey ante la Real Sociedad. Como si fuera él el que se fuera a calzar las botas mañana para saltar al césped de la Cartuja. "El martes fue un paso muy bonito jugar y pasar a semifinales de Champions. Pero ahora volvemos a tierra y en la tierra estamos", ha apuntado el entrenador.

Ha dicho el argentino que él siempre imagina "lo mejor". "No sólo por poder ganar una Copa del Rey sino como propósito a un montón de cosas", ha aducido el entrenador sobre la ilusión que genera conseguir el noveno título desde que está en el banquillo rojiblanco hace ya algo más de 14 años. "Se gestiona con ilusión, con entusiasmo, con fe, con humildad y con seguridad", ha añadido.

Sin querer revelar sus cartas de cara a la convocatoria del partido de mañana, sabe el entrenador que el duelo ante la Real Sociedad será muy complicado porque el equipo vasco ha crecido mucho desde la llegada de su nuevo técnico, aunque en el Metropolitano consiguieran vencerles.

El argentino no cree que la experiencia en este tipo de encuentros sea un factor determinante. "No hay una regla, la edad no cuenta en el fútbol. Se puede ser un joven de 18 años con una cabeza enorme o uno de 36 años. El partido está dentro de sus cabezas. El que sepa jugarlo mejor será beneficiado", ha desvelado.

Cuenta que sus noches y sus días antes de una gran cita son "variados" en los que alterna el estar algo más "callado" y "tranquilo" a un poco más alterado. Pero ha explicado que él ha evolucionado, como hizo como futbolista. Aunque en esta segunda etapa "creciendo siempre con la posibilidad que el club ha brindado" siguiendo siempre una idea, un proyecto.

Tanto él como Griezmann, que le ha acompañado en la rueda de prensa previa a la final, han tenido palabras de agradecimiento a la afición, no sólo por el acompañamiento de este año, "siempre un empuje en momentos difíciles", sino durante la carrera de ambos.

Pero si hay un jugador para el que el duelo del sábado sea un poco más especial es sin duda para el delantero francés del Atlético y leyenda del club. "No lo estoy pensando mucho porque me emocionaría y no quiero porque quiero llegar fresco al partido. Me abrieron las puertas que en Francia no hicieron", ha citado Griezmann a la Real Sociedad.

Griezmann y su despedida

Ha dicho el francés que el pase a semifinales de Champions hace que "se olviden los esfuerzos y el cansancio" y que ve al grupo "enchufado y alegre sin quejas ni egos". No obstante, sabe que la nueva Real de Matarazzo y Guedes, al que ha querido destacar su nivel desde que militaba en el Valencia va a exigir a los suyos una gran organización defensiva y ofensiva.

Esta final será uno de los últimos grandes partidos de Griezmann como rojiblanco, aunque el francés no ha querido centrarse en estos 90 minutos y lleva tiempo disfrutando de los pequeños detalles que le unen al Atlético como un pase a algún compañero, una instrucción del Cholo y hasta de los cánticos de los aficiondos. "No pienso si va a ser la última. Solo si va a ser un partido muy importante, una final que muy pocos la pueden jugar", ha concluido el francés.

Máxima tensión por los ultras en el dispositivo policial de la final de Copa del Rey: "Sabemos que van a intentar quedar"

Máxima tensión por los ultras en el dispositivo policial de la final de Copa del Rey: “Sabemos que van a intentar quedar”

El 8 de diciembre de 1998 es una fecha que no se olvida y no se quiere olvidar. Hace casi 28 años, ultras del Atlético de Madrid asesinaban a sangre fría al seguidor de la Real Sociedad Aitor Zabaleta, y el odio permanece hasta nuestros días. "Unos descerebrados cometieron un asesinato y nadie quiere que esto se olvide, así que me temo que vamos a continuar con la tensión", asegura a EL MUNDO José Luis Tucho, inspector de la Policía Nacional y coordinador de Seguridad del Atlético de Madrid. Una tensión que en Liga se maneja con mayor facilidad gracias al acuerdo entre ambos clubes de no venderse entradas, pero que se deberá resolver mañana en La Cartuja en la final de Copa del Rey que enfrentará a los dos equipos.

Sevilla acoge desde ayer, durante tres días, a más de 70.000 personas relacionadas con un partido cuyo dispositivo de seguridad comenzó a perfilarse en enero. Un plan cuyo objetivo primordial es evitar que se junten las aficiones de ambos equipos, unas 25.000 por bando, salvo en el propio estadio de La Cartuja, donde estarán los rojiblancos (Fondo Norte), al ejercer de locales según el sorteo, y los donostiarras (Fondo Sur). "Lo que queremos es que el espectáculo esté en el césped", explica a este periódico Óscar González, inspector jefe de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y principal responsable del operativo de mañana.

Para ello, más de 1.200 miembros de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se distribuirán por la capital hispalense con especial prevención, lógicamente, en el estadio de La Cartuja y sus alrededores, donde se sitúan las fan zones de ambos equipos: la rojiblanca en el Parque del Alamillo y la txuri-urdin en el parking de la Avenida Carlos III. "Se trata de que ambas aficiones circulen y vivan lo más alejadas posible una de otra", explica González. De hecho, estos lugares se han elegido para que las rutas de acceso al estadio lleven directamente a los fondos que cada una debe ocupar.

Seguridad Final Copa del Rey Cartuja

"La Cartuja es un estadio fácil de controlar porque está fuera de la ciudad. Los de dentro tienen más barreras arquitectónicas que incomodan", apunta el jefe de un dispositivo que dispondrá de tres anillos de control hasta el estadio. El primero se instala principalmente porque el país se halla en alerta terrorista nivel 4, y vehículos blindados y miembros de la UIP con armas largas evitarán la posibilidad de arrollamientos. El segundo será a 20 metros de los tornos para prevenir avalanchas y realizar los primeros cacheos, y luego está el de las puertas de acceso, donde se repetirán las revisiones y se chequeará que la entrada coincida con la zona de acceso correspondiente.

El problema principal, pese a que La Cartuja es sede oficial de la Copa del Rey y ya hay mucho background al respecto, es lo que ocurra en la ciudad y, principalmente, en los 60/70 ultras que viajarán desde San Sebastián y en el más de un centenar que lo harán de Madrid. "Sabemos que van a intentar quedar, el miedo es que gente que no tiene nada que ver con esto salga perjudicada", revela Tucho. La Policía no quiere que se repitan las imágenes de las batallas campales que se produjeron en 2024 en la Alameda de Hércules, donde hasta cinco facciones ultras se enfrentaron el día de la final entre el Athletic y el Mallorca. "Hay que prever qué puede salir mal en una ciudad donde se van a juntar el Frente Atlético, los Biris, la Bultzada, Supporters Gol Sur y hasta Bukaneros", revela el coordinador de Seguridad. "Tenemos que vigilar tanto a los ultras que llegan como a los que ya son de la ciudad", completa González.

Apoyo de los clubes

De momento, los clubes participantes han provisto a la Policía de cualquier información relevante sobre sus aficionados: nombres, modo de desplazamiento... Desde el Atlético mantienen que no hay "ninguna preocupación por problemas entre las aficiones pese al pasado que hay". La Real Sociedad, por su parte, ha enviado una nota de prensa a sus seguidores para pedir un buen comportamiento y confían en que haya "normalidad y respeto".

La Policía mantiene que "los métodos de inteligencia" han mejorado desde la muerte de Zabaleta y esperan que eso les ayude a la hora de prever los movimientos de los aficionados más peligrosos. Una vez avistados, se trata de que no haya encuentros con ultras de la afición rival. "No van a pasar desapercibidos porque son grupos numerosos", augura Tucho. De hecho, saben que este tipo de aficionados son "cobardes" que se amparan en la masa y que, si consiguen evitar que haya quedadas para que se peguen entre ellos, puede haber otro problema mayor. "Creo que van a ir a la caza", explica el coordinador de Seguridad del Atlético sobre sus intenciones cuando vean una camiseta del equipo rival. Los ojos policiales ya están en Sevilla.

Mayor precaución por la presencia del Rey

La Jefatura Superior de Sevilla realizó un informe para que la Copa del Rey no coincidiera con la Feria de Abril. Obligaba a ampliar un dispositivo de seguridad que ya de por sí resulta complicado y numeroso. La otra variable que supone un especial cuidado a la hora de diseñar el operativo es la presencia de la Casa Real en el evento. El jefe del dispositivo, Óscar Gozález, asegura que la llegada de la familia del Rey a Sevilla implica «un despliegue especial, en el que se controlen itinerarios y haya una proteccion integral al Jefe del Estado». La mayor autoridad en España será el encargado de entregar el trofeo al equipo ganador mañana en el estadio de La Cartuja.

El árbitro de la final de Copa del Rey llevará por primera vez una cámara integrada en la retransmisión

El árbitro de la final de Copa del Rey llevará por primera vez una cámara integrada en la retransmisión

Actualizado

El árbitro de la final de la Copa del Rey entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad, Javier Alberola Rojas, portará una cámara integrada con micrófono en su diadema que formará parte de la retransmisión por televisión del partido con el fin de ofrecer una perspectiva inédita del encuentro y generar más atractivos a los aficionados.

Se trata de una medida innovadora, denominada RefCam, acordada entre la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y LaLiga para la final de este sábado en el estadio de La Cartuja de Sevilla, que se extenderá a los partidos de la competición liguera a partir del próximo día 22, informan ambas entidades en un comunicado.

La RefCam consiste en un dispositivo que ofrece en tiempo real la visión directa del colegiado durante el desarrollo del partido e incorpora audio, "lo que contribuye a una mayor comprensión de las decisiones arbitrales y aporta un nuevo nivel de transparencia y cercanía con el aficionado", remarca el comunicado.

El Betis-Real Madrid, primer partido de LaLiga con la RefCam

La cámara de Alberola Rojas proporcionará a la señal televisiva producida por RTVE "una perspectiva más cercana, inmersiva y completamente innovadora del desarrollo del juego" que permitirá a los aficionados "vivir la emoción del fútbol con un nivel de inmersión sin precedentes en el más alto nivel profesional", añade la nota.

Esta innovación se empezará a implantar en LaLiga en un partido por jornada a partir de la próxima semana con el propósito de "reforzar el compromiso de la competición con la evolución de la experiencia audiovisual del fútbol".

Los encuentros ya previstos en los que habrá imágenes de la cámara del árbitro serán en el Betis-Real Madrid (jornada 32), el Barcelona-Celta de Vigo (jornada 33), el Valencia-Atlético de Madrid (jornada 34) y el Barcelona-Real Madrid (jornada 35)

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