Hugo Mallo, ex capitán del Celta de Vigo, fue sido declarado culpable en 2024 de un delito de abusos sexuales contra una empleada del RCD Espanyol que ejercía de mascota del equipo antes de un partido de Liga de la temporada 2018-19. Este jueves, la condena fue ratificada por la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Barcelona y ahora ha sido confirmada por José Manuel Delgado Seoane, Magistrado del Juzgado de lo Penal número 21 de Barcelona.
Tras este último paso en el proceso judicial al que ha sido sometido el jugador, deberá asumir las penas que le fueron impuestas en la sentencia emitida en 2024. El documento condenaba al lateral español a "una pena de 20 meses de multa con una cuota diaria de 10 euros con la responsabilidad personal del artículo 53 del Cp. en caso de impago, y al pago de las costas procesales causadas, con inclusión de las costas procesales causadas a la Acusación Particular, valoradas en su integridad. Asimismo, el referido acusado indemnizará a la víctima la suma de 1.000 euros más los intereses legales artículo 576 y 580 de la LEC por daño moral".
El defensa gallego tocó los pechos a la persona caracterizada como la mascota 'Periquita' en el saludo inicial del encuentro que que Celta y Espanyol disputaron en el estadio de Cornellà-El Prat el 24 de abril de 2019.
Durante el juicio, el juez consideró probado que, al llegar a la altura de la empleada del Espanyol, y "con la intención de satisfacer su ánimo libidinoso y de menoscabar la indemnidad sexual" de la mujer, Hugo Mallo "le metió las manos por debajo del disfraz y le tocó los pechos, viéndose obligada ella a retroceder y apartar al acusado con la mano derecha".
La noche copera empezó torcida para los equipos de Primera División. Parecía que esta segunda ronda, previa a la entrada de los equipos de la Supercopa, iba a estar abonada a pocas sorpresas, pero los partidos de las 19.00 fueron un verdadero tormento para Espanyol y Rayo Vallecano y dos horas después el Valencia también comenzó perdiendo en Cartagena. Finalmente, con sustos y heroica, todos los equipos de Primera menos los periquitos lograron pasar.
El Atlético Baleares y el Ávila, tras una primera parte igualada ante catalanes y madrileños, se adelantaron en el marcador, por medio de Tovar y Pascual respectivamente al iniciarse el segundo tiempo. Y no fueron tantos casuales ya que ambos conjuntos dispusieron de oportunidades para ampliar el marcador hasta que a la hora de partido los cambios reactivaron a los conjuntos de Primera División.
No pudo finalmente el Espanyol levantar el resultado ante el Baleares (1-0) y acompañó al Girona en las consabidas y habituales sorpresas coperas. El Rayo llevó el partido a la prórroga con un tanto de Isi en el último suspiro, ya con todo el arsenal en el campo. La prórroga fue franjirroja y el Ávila aguantó el empate hasta que Álvaro García, que había salido en el segundo tiempo, marcó de cabeza cuando los abulenses atisbaban los penaltis (1-2).
El Sevilla no quería ni sustos ni sorpresas. Los de Almeyda salieron a por el partido ante el Extremadura (1-2) desde el primer minuto y antes de que terminara el primer tiempo ya iban con dos tantos de ventaja. Isaac Romero, que no podrá jugar en liga tras ser expulsado ante el Betis, y Alfon, hicieron los tantos para la tranquilidad del sevillismo. En la segunda parte, en cambio, se revolvieron los extremeños, pero no terminaron de enjugar la ventaja sevillista.
El Valencia y Celta tuvieron que luchar sus encuentros ante Cartagena y Sant Andreu. Los de Corberán se encontraron con un gol de Ortuño en contra que remontaron con otro de Lucas Beltrán mientras que los celestes dispusieron de varias oportunidades para abrir el marcador de Hugo Álvarez, Jutglá y Swedberg, pero no terminaban de perforar la meta de García Alejo. Al final ambos partidos se fueron a la prórroga.
A los celestes se le ponía en chino el tiempo añadido con el gol de exterior de Alexis, pero Borja Iglesias consiguió empatar un minuto después. El Valencia no lograba marcar pese a los intentos de Rioja y la segunda parte de la prórroga la terminaron ambos equipos de Primera con uno menos. Pero, mientras los chés hicieron la heroica con un penalti parado por Dimitriesvski y luego un gol de Jesús Vázquez en el descuento, los vigueses fueron a los penaltis en los que, tras 14 lanzamientos, consiguieron el pase.
Lo que va a suceder esta tarde (18.00 horas) en el John F. Kennedy Center de Washington atraerá la atención del planeta. Del planeta fútbol, porque al final lo que se decide es contra quién va a jugar cada selección en el próximo Mundial, pero también del planeta que no tiene nada que ver con el fútbol, expectante ante la posibilidad, más que real, de que Gianni Infantino, presidente de la FIFA, otorgue al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, su recién creado Premio de la Paz.
Es, quitando lo puramente futbolístico, lo más novedoso que sucederá hoy en una cita que, como el Mundial en sí, tiene muchísimas novedades. Se trata, más que de un sorteo, de una gala al estilo de los Oscar, o de los Grammy, o de los Goya, para que nadie se enfade. La van a presentar Heidi Klum y el cómico Kevin Hart. Junto a ellos, el productor Danny Ramírez. Van a actuar Andrea Bocelli, que lo hará junto a Robbie Williams y a una «reconocida artista multifacética», que es la manera que ha encontrado FIFA de referirse a Nicole Scherzinger, ex pareja de Lewis Hamilton. El punto y final lo pondrán unos jovencitos llamados Village People, grupo de cabecera de Trump, que cantarán, cómo no, YMCA, la canción con la que llevan arrasando desde 1978 y que se ha convertido en un himno en los actos del presidente estadounidense.
Habrá un montón de famosos (Tom Brady, Shaquille O'Neal) y en mitad de todo este ruido, en algún momento alguien irá diciendo, poco a poco, cómo quedan conformados los 12 grupos de cuatro equipos que, entre el 11 de junio y el 19 de julio del año que viene, en las 16 sedes (dos en Canadá, tres en México y 11 en Estados Unidos) designadas, jugarán el Mundial más extraño de la historia. Hay muchos datos que corroboran esta afirmación (que es el más extraño de la historia), pero quizá uno por encima de todos: hasta ahora, en un Mundial entero se disputaban 64 partidos.
Pues bien, en el del próximo verano, sólo la primera fase, la fase de grupos, ya tiene 72 choques. Y todo para que, después de esos 72 partidos, apenas 16 equipos queden eliminados (avanzan a los dieciseisavos de final los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros). En esta toma de contacto, todos los días habrá cuatro partidos, y en las últimas cuatro jornadas serán seis.
Volviendo al sorteo de hoy, hay una novedad que para el gran público ha pasado desapercibida. Es la primera vez en la historia que FIFA dirige mínimamente el sorteo para que las cuatro primeras cabezas de serie, es decir, las cuatro mejores selecciones, no se enfrenten hasta semifinales. España, Argentina, Francia e Inglaterra no se verán hasta esa ronda si todas ganan sus grupos de clasificación.
Superados estos traumas, ¿cuál es el grupo más fácil y más difícil que le puede tocar a la mejor selección del mundo, España? Teniendo en cuenta que todavía hay equipos que no están clasificados, y que por ejemplo Italia puede ir al último bombo, sería algo como lo que sigue, ateniéndonos al ranking FIFA.
Grupo más fácil: Austria, Sudáfrica y Nueva Zelanda.
Grupo más difícil: Croacia, Egipto y Jordania.
Leído así, ambos parecen bastante sencillo. Ocurre que todo se puede complicar mucho si, por ejemplo, a España le cae Marruecos del Bombo 2, Costa de Marfil del Bombo 3 y tiene la mala suerte de que Italia se meta en la repesca y le caiga, al no haber caído ningún europeo del Bombo 2. El caso es que, por primera vez en muchos años, quienes no quieren jugar contra España son el resto. La gran favorita para levantar la Copa en Nueva York espera relativamente tranquila.
LaLiga ha presentado una denuncia contra los futbolistas ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) por el paro de 10 segundos que realizaron en la jornada 9 contra la realización del partido de Miami, según ha podido saber EL MUNDO. El encuentro iba a enfrentar a Villarreal y FC Barcelona el próximo 21 de diciembre. Este arbitraje deberá resolverse en un plazo de unas dos semanas antes de que se proceda, siempre que LaLiga se mantenga en su ánimo, a continuar por la vía de lo Social.
Hace menos de una semana, el presidente de LaLiga, Javier Tebas, concedía una entrevista a este periódico para hablar sobre la venta de los derechos audiovisuales y el resto de guerras que libra la patronal en otros frentes. El partido de Miami es una de las batallas que se perdieron y para Tebas, una supuesta falta de información no justificó "el número que se montó". Manifestó, además, que le molestó el gesto de los jugadores.
Así, aunque la patronal ya había sopesado previamente esa posibilidad y a pesar de haberse reunido en dos comisiones paritarias para tratar el tema una vez suspendido el encuentro, LaLiga ha decidido cumplir con sus amenazas y el 27 de noviembre presentó el escrito de denuncia contra los futbolistas para la "impugnación y declaración de nulidad de los paros realizados por los futbolistas en la jornada 9 del campeonato nacional de liga" así cómo la "reclamación de daños y perjuicios".
Esta reclamación se basaba en un informe de 30 páginas que la propia patronal encargó a una auditora externa tras la suspensión del encuentro que cuantificó en ocho millones de euros los daños reputacionales que sufrió la marca LaLiga. La empresa encargada, Hallon, se trata de una compañía especializada en realizar clippings de prensa utilizando Inteligencia Artificial y sería la que valoraría la cuantía que LaLiga reclamaba a los jugadores.
No obstante, la patronal, tras la designación de Bernardo García Rodríguez como su mediador, ha decidido en su posterior escrito de conciliación retirar la reclamación de esos ocho millones de euros por daños y perjuicios recogida en el dispositivo cuarto de la demanda inicial y mantener sólo la impugnación de los paros. Los mediadores ya se han puesto en contacto entre sí y falta que designen una fecha para realizar el acto de conciliación.
De no producirse un acuerdo entre ambas partes, si LaLiga quiere continuar el procedimiento se vería obligada a presentar una denuncia ante la sala Social de la Audiencia Nacional, toda vez que al ser un conflicto del convenio colectivo entre patronal y sindicato, sería la sala competente para conocer los hechos que se ponen en tela de juicio.
Desde AFE mantienen que el paro que realizaron los jugadores es un acto enmarcado en "la libertad de expresión" recogido en la Constitución Española en el que se reclama que se les tenga en cuenta a la hora de tomar una decisión que "afecta a su ámbito laboral" y que "adultera la competición".
Aclaración del paro
LaLiga, por su parte, cuenta que esta acción no es una medida coercitiva sino aclaratoria. Estiman que la mediación quiere "aclarar si se trata de una huelga y, en tal caso, debería seguir un proceso informado conforme al reglamento, y no convertirse en una acción espontánea que ponga en riesgo el normal desarrollo de la competición en cada partido".
Aclaran que la petición y presentación inicial del informe de la auditora es algo que se realiza "por protocolo" no con la intención real de reclamar una indemnización alguna de los jugadores. Explican que el tema principal es más relativo a la "organización jurídica".
En la noche del miércoles, en los pasillos de San Mamés, las caras y los tonos de los empleados del Real Madrid ya permitían intuir que las lesiones de Camavinga y de Trent, especialmente la del inglés, no eran poca cosa. En la mañana de este jueves se ha confirmado: el lateral estará más de dos meses de baja al sufrir una " lesión muscular en el recto anterior del cuádriceps de la pierna izquierda".
"Tras las pruebas realizadas hoy a nuestro jugador Trent Alexander-Arnold por los Servicios Médicos del Real Madrid se le ha diagnosticado una lesión muscular en el recto anterior del cuádriceps de la pierna izquierda", informó el club en un comunicado en su página web. Era la confirmación del sabor agridulce que había dejado el final del partido. De Camavinga todavía no hay parte médico.
El inglés se hizo daño en el muslo izquierdo al despejar un balón y al momento pidió el cambio, dando a entender que había sido un percance importante. La pierna se le quedó acalambrada y casi no podía pisar. Unos minutos después, el francés se quedó en el césped quejándose tras una entrada de Berenguer y aunque siguió durante unos segundos, terminó pidiendo el cambio. Sufrió una torcedura en su tobillo izquierdo. En sus lugares entraron Asencio y Arda Güler, suplente el turco en San Mamés y ausente en la mejor primera parte de la temporada.
Cambios
Alonso apostó por Camavinga en su lugar, cerró atrás en ataque con Rüdiger, Tchouaméni y Militao, dejó las bandas para Carreras y Valverde, pegó a Trent con Camavinga y liberó a Bellingham, Vinicius y Mbappé. Los espacios tuvieron más lógica y el Madrid funcionó como una apisonadora sobre la portería de Unai Simón. «Había que dejar de hablar y actuar. Y eso hemos hecho. Era una final», declaró, contundente, Courtois en la zona mixta de San Mamés. «Es el orgullo. Teníamos que dar más en el campo. En la primera parte de Girona no lo dimos y hoy en día si no juegas con el 100% de intensidad todos los equipos te ponen en peligro», sentenció el belga.
En la misma línea se mostró Alonso en la rueda de prensa, consciente de que han superado «un momento importante» y que había que pasar página sobre las conversaciones en el hotel de Atenas. «Queríamos romper la dinámica. Era un estadio importante en un momento importante, después de tres empates seguidos, y hemos hecho el partido más redondo de la temporada», señaló el vasco, insistiendo, cuestionado por los periodistas por las charlas de Grecia, que «lo de hoy es lo más importante».
«El calendario es exigente y no te permite darle demasiadas vueltas, tanto en los momentos buenos como en los no tan buenos. Después del empate de Girona sabíamos que era un momento importante», volvió a incidir.
A pesar de la suplencia de Güler, Xabi recordó que le ve «compatible» con Bellingham, aunque el buen hacer del equipo ante el Athletic Club seguro que tiene incidencia en las próximas alineaciones. «Arda es totalmente compatible con Jude. Hay muchos partidos y jugamos cada tres días. Ha sido una decisión técnica», puntualizó.
Mbappé, camino del récord
El partido dejó una nueva actuación colosal de Kylian Mbappé, que con sus dos tantos superó a Haaland en la carrera por la Bota de Oro. El galo lleva 16 goles en Liga, por 15 del noruego y 14 de Harry Kane, y lidera ahora una batalla que promete durar hasta finales de mayo. Suma ya 30 goles y siete asistencias en los 24 encuentros que ha disputado este curso entre el Madrid y la selección francesa. 25 tantos de blanco esta temporada y 55 en todo 2025, a cinco de superar el récord de Cristiano Ronaldo (59 en 2013). Para ello, le quedan cinco encuentros.
La tarde empezó a animarse ayer con las sorpresas de Talavera, Eldense y Murcia, que dejaron fuera a Málaga (2-1), Almería (2-1) y Cádiz (3-2). Una muestra del brío de los clubes de Primera RFEF, dado que el Guadalajara ya había dado la sorpresa la víspera frente al Ceuta (1-0). Sin embargo, los verdaderos aldabonazos de esta segunda ronda se hicieron esperar hasta bien entrada la noche, cuando el Ourense eliminó al Girona (2-1), mientras el Elche (1-2) y el Villarreal (1-1, 3-5) sólo tumbaron al Quintanar del Rey y el Atlético Antoniano en la prórroga y los penaltis, respectivamente.
El Ourense CF, verdugo del Real Oviedo (4-2) en primera ronda, aireó las carencias del equipo de Michel. Una nueva muestra de la competitividad de un equipo que el pasado curso ya dejó fuera a Deportivo de La Coruña y Real Valladolid. Los goles de Yuste y Omar Ouhdadi llevaron el delirio a O Couto, que en dieciseisavos recibirá a Barça, Real Madrid, Atlético o Athletic.
La visita a Lebrija resultó un tormento para el Villarreal, a quien no parecen haber escarmentado sus dos últimos tropiezos en el torneo, frente a Pontevedra y Unionistas. Ni siquiera gol de cabeza de Ayoze Pérez en el minuto 103, tras un saque de esquina botado por Dani Parejo, tranquilizó a los visitantes. Poco después, Pana estrelló contra la madera un formidable derechazo y Jesús García aprovechó el rechace para enviar el partido a la tanda de penaltis. Sólo una parada de Arnau Tenas en el tercer turno dio el pase al grupo de Marcelino.
'Hat trick' de Riquelme
Más de tres décadas después, el Torrent, un club con 103 años de historia, recibía a un Primera. La mala noticia para fue que las obras en el Municipal de Sant Gregori, escenario de sus partidos en Segunda RFEF, trasladaron el duelo al Ciutat de Valencia.
Aunque formó un once con Adrián, Valentín y Antony, Manuel Pellegrini dio descanso a sus mejores efectivos, dando paso en ataque a Cedric Bakambu y Chimy Ávila, que no cumplieron las expectativas. Traspasada la media hora, el argentino pudo ver la roja directa con una fea entrada sobre Miguelón. Quien sí aprovechó la oportunidad fue Rodrigo Riquelme, autor de tres goles, el primero de preciosa factura, con un toque sutil, casi sin ángulo, por encima del portero. Ese hat trick fue redondeado en el añadido por Ángel Ortiz para el 1-4 del Betis.
La Real, gris en Reus
Sobre un césped artificial en malas condiciones, el Reus impuso su fútbol durante 45 minutos, cediendo una sola ocasión antes del descanso. Sergio Francisco confió la titularidad a dos chicos del Sanse, el central Luken Beitia y el delantero Gorka Carrera. Sin embargo, el escaso entusiasmo de sus futbolistas le obligó a un triple cambio tras el descanso.
La entrada de Ander Barrenetxea y Umar Sadiq se hizo sentir en apenas tres minutos, ya que el primero sirvió un centro cabeceado por el nigeriano para que Mikel Goti enviase finalmente a la red. Los visitantes sólo pudieron respirar en el tiempo añadido, cuando Sadiq sentenció desde el punto de penalti (0-2).
«Ha sido el partido más redondo que hemos hecho». En la sala de prensa de San Mamés, Xabi Alonso apuntaba la necesidad de una noche así para el Real Madrid en pleno «momento importante» de la temporada a todos los niveles. En la parte deportiva, superados por el Barça en el liderato de la Liga, y en cuanto a las sensaciones, extrañas y con muchas nubes negras después de los tres empates seguidos en el torneo doméstico, de la derrota en Anfield y de la pérdida de feeling entre el vestuario y el técnico tolosarra. Todo eso se tapó, al menos de momento, en Bilbao, donde los blancos sonrieron con los tres goles y terminaron con un sabor agridulce por las lesiones de Trent Alexander-Arnold y Camavinga.
El inglés se hizo daño en el muslo izquierdo al despejar un balón y al momento pidió el cambio, dando a entender que había sido un percance importante. La pierna se le quedó acalambrada y casi no podía pisar. Unos minutos después, el francés se quedó en el césped quejándose tras una entrada de Berenguer y aunque siguió durante unos segundos, terminó pidiendo el cambio. Sufrió una torcedura en su tobillo izquierdo y desde el vestuario del conjunto blanco se tildaron las dos lesiones de «preocupantes».
Ambos futbolistas pasarán pruebas médicas este jueves en Valdebebas, pero es de esperar que sean baja contra el Celta, como mínimo. En sus lugares entraron Asencio y Arda Güler, suplente el turco en San Mamés y ausente en la mejor primera parte de la temporada.
Alonso apostó por Camavinga en su lugar, cerró atrás en ataque con Rüdiger, Tchouaméni y Militao, dejó las bandas para Carreras y Valverde, pegó a Trent con Camavinga y liberó a Bellingham, Vinicius y Mbappé. Los espacios tuvieron más lógica y el Madrid funcionó como una apisonadora sobre la portería de Unai Simón. «Había que dejar de hablar y actuar. Y eso hemos hecho. Era una final», declaró, contundente, Courtois en la zona mixta de San Mamés. «Es el orgullo. Teníamos que dar más en el campo. En la primera parte de Girona no lo dimos y hoy en día si no juegas con el 100% de intensidad todos los equipos te ponen en peligro», sentenció el belga.
En la misma línea se mostró Alonso en la rueda de prensa, consciente de que han superado «un momento importante» y que había que pasar página sobre las conversaciones en el hotel de Atenas. «Queríamos romper la dinámica. Era un estadio importante en un momento importante, después de tres empates seguidos, y hemos hecho el partido más redondo de la temporada», señaló el vasco, insistiendo, cuestionado por los periodistas por las charlas de Grecia, que «lo de hoy es lo más importante».
«El calendario es exigente y no te permite darle demasiadas vueltas, tanto en los momentos buenos como en los no tan buenos. Después del empate de Girona sabíamos que era un momento importante», volvió a incidir.
A pesar de la suplencia de Güler, Xabi recordó que le ve «compatible» con Bellingham, aunque el buen hacer del equipo ante el Athletic Club seguro que tiene incidencia en las próximas alineaciones. «Arda es totalmente compatible con Jude. Hay muchos partidos y jugamos cada tres días. Ha sido una decisión técnica», puntualizó.
Mbappé, camino del récord
El partido dejó una nueva actuación colosal de Kylian Mbappé, que con sus dos tantos superó a Haaland en la carrera por la Bota de Oro. El galo lleva 16 goles en Liga, por 15 del noruego y 14 de Harry Kane, y lidera ahora una batalla que promete durar hasta finales de mayo. Suma ya 30 goles y siete asistencias en los 24 encuentros que ha disputado este curso entre el Madrid y la selección francesa. 25 tantos de blanco esta temporada y 55 en todo 2025, a cinco de superar el récord de Cristiano Ronaldo (59 en 2013). Para ello, le quedan cinco encuentros.
"Hay maneras de irse cuando pierdes, puedes irte sabiendo que podías haber hecho más. Pero no es el caso. Para ganar una competición te vas a encontrar con un equipo así que es muy bueno". Este es el mensaje con el que Diego Simeone se despidió de su decimoctava visita al Camp Nou. Nunca ha ganado en el coliseo blaugrana el técnico argentino en los 14 años que lleva al frente del Atlético y sólo ha conseguido vencer al equipo culé en seis de los 41 duelos que se han enfrentado.
Si el Cholo se ha convertido en la kryptonita del Real Madrid, fue el que le derrotó tras estar el Atlético 14 años perdiendo ininterrumpidamente, el Barcelona sigue siendo una pesadilla para el entrenador rojiblanco. Aunque ambos gigantes de la Liga son los únicos que mantienen un balance positivo respecto al argentino, el de los blaugrana es netamente superior.
Ante el FC Barcelona ha conseguido sólo seis victorias, 12 empates y 23 derrotas. De esas seis, sólo una fue a domicilio y se produjo en el invierno pasado. Fue un milagro de esos que se producen en el fútbol en el que el Barcelona remató 19 veces y sólo consiguió un gol, mientras que los rojiblancos hicieron dos tantos en cinco remates. Alexander Sorloth se convirtió en el héroe de un encuentro que no rompe la estadística de Simeone en el Camp Nou ya que se produjo en Montjuic por las obras del estadio blaugrana. La derrota del pasado martes eleva a 18, las visitas sin conocer la victoria: 11 derrotas y seis empates.
17 de mayo de 2014
Sin embargo, no todas las derrotas o empates en campo rival fueron dolorosos. El que le viene a la mente a todos los atléticos fue aquel del gol de Diego Godín el 17 de mayo de 2014 que empataba el tanto inicial de Leo Messi y con el que el Cholo conseguiría la primera de las dos ligas que ha brindado al palmarés del Atlético. Posteriormente, tanto en 2014 como en 2016, los rojiblancos remontaron un empate y una derrota en el Calderón para colarse en las semifinales de la Champions League.
Lo dos tantos de la remontada de 2016 son de Antoine Griezmann, otro jugador que comparte la suerte del Cholo ante el conjunto culé. El francés acumula 36 partidos ante los blaugrana y sólo ha conseguido seis victorias (tres con la Real Sociedad), siete empates (uno con la Real) y 23 derrotas (cuatro con la Real). No obstante, son los números de su entrenador los que llaman la atención a nivel europeo.
El Barça celebra la victoria ante el Atlético.JOSEP LAGOAFP
La racha de Simeone ante el Barcelona ocupa el quinto lugar de técnicos con menos victorias ante un mismo equipo. Le superan David Moyes (Everton y West Ham, principalmente) por dos veces ante Arsenal y Tottenham. También son seis pero con 43 y 45 partidos respectivamente. Harry Redknapp (West Ham o el propio Tottenham, entre otros), que sólo pudo ganar al Manchester United cinco veces en 43 partidos, y Carlo Mazzone (Roma o Fiorentina, entre otros), que ganó cuatro veces al Milán en 49 encuentros.
Frente al Madrid, en cambio, ha conseguido ir enjugando la distancia con el tiempo. El técnico rojiblanco ha jugado en 48 ocasiones de las que ha conseguido vencer en 13, empatar en 15 y perder en 20 ocasiones. En el Bernabéu, su balance no es tan funesto y de las 23 veces que lo ha visitado, el Cholo ha conseguido ganar en cuatro ocasiones. Una de ellas fue la famosa Copa del Rey, el partido que puso final a la racha de 14 años de derrotas ante los blancos.
Desde luego hay que restregarse los ojos para ver cómo el Madrid ganó 0-3 a los Leones y su fiera parroquia. Una vez más, Mbappé volvió a hechizar con goles decisivos. Sobre todo, el último, algo espectacular ante un Athletic muy pobre, sin ideas y sin goleadores.
Xabi Alonso quiso volver a su personalidad táctica y jugó con tres defensas y dos carrileros. Trent fue un espectáculo con sus sensacionales pases. Luego se lesionó y vuelve a estropear su gran progresión.
Y Valverde jugó más de extremo que nunca, como le gusta al uruguayo. Pero quien hizo una brillante y sorprendente aparición fue Camavinga, que jugó como los ángeles negros de Machín. Incluso a la inteligencia de Mbappé logró un segundo tanto esencial para meter al Athletic en una depresión.
El problema es que Bellingham sigue sin ser una estrella. Corre mucho más que Arda Güler y pelea por cada balón. Pero esta vez jugó muy lejos del área y no le vi casi ni una llegada al área. Está estancado en su personalidad.
Es evidente que Vinicius juega peor a cada partido. El gol que perdió solo ante Unai es el perfecto ejemplo de ya no es el de antes. Ni su sombra. Ahora le cuesta meter un gol más que subir escaleras. Por no hablar de su compatriota Rodrygo, que parece un fantasma con sábana negra y que ya no sirve ni para disparar a puerta.
Aparecieron Arda, Brahim, Gonzalo y el inofensivo Rodrygo. Fueron jugadores persiguiendo al balón. Me sorprende la bajada a los infierno de Brahim. Ha perdido velocidad y confianza, porque Alonso cree muy poco en él. No sé si le vendrá bien ahora marcharse a Marruecos para jugar la Copa África. Lo digo desde otra perspectiva, porque allí lo tienen como a Lamine Yamal y le hacen confundirse cuando vuelve a la vieja Europa.
Es probablemente el peor Athletic que he visto en años. No extraña su deplorable camino en la Liga, acompañado con un castigo sin piedad por la Champions. Equipos de la calidad del Athletic actual no puedo jugar los dos torneos. Es imposible. Le ahogan, le asfixian y le hacen casi inútil ante lo portería contraria. Y no hablo de Nico Williams, que realmente ha bajado al infierno de los futbolistas minúsculos.
La victoria es San Mamés es una cura para Xabi Alonso y un enorme balón de oxígeno. La pregunta es si podrá continuar con esa polivalencia táctica y un orden que desde jornadas no había tenido. Luego está el efecto Mbappé, con alma humana, pero con pura espiritualidad en el futbol
El eje norte-sur sostiene al Madrid. El norte es Mbappé; el sur es Courtois. El primero marca los goles y el segundo valida el valor de esos goles, al impedir que el contrario los iguale. El la periferia del eje crecen algunos jugadores y decrecen otros. Crece Trent, convertido en lo más parecido a un kicker del fútbol americano, un pateador que siempre encuentra el norte, pero un norte en movimiento. La lesión que se produjo el inglés es un contratiempo en el peor momento, para sí mismo y para el equipo. Veremos. Decrece Güler, suplente en San Mamés en una situación extraña, como extraño fue su cambio en Girona. La diferencia es el resultado, un marcador contundente en un lugar difícil, menos hoy que en otras ocasiones, seamos claros. La victoria es una prueba de vida para Xabi Alonso, escondida todavía en el norte y el sur del Madrid. [Narración y estadísticas (0-3)]
Nada hay que reprochar al técnico, después de un ejercicio de dominio de los suyos, de los que mandan, porque el Madrid fue lo más jerárquico posible. Estaba Valverde, y estaba donde le gusta jugar, salvo por las necesidades del desenlace. Estaba Vinicius y estaba Bellingham, un paso adelante por la inclusión de Camavinga junto a Tchouaméni, y estaba Rüdiger, que ha regresado de su larga lesión sin contar los minutos. Camavinga desplazaba a Güler, uno de los pocos futbolistas que alumbran los espacios frente a defensas en formación, pero el tanto del francés carga el argumentario del técnico. No hay debate que se resista a los goles, aunque la lesión del francés, otra, devolverá protagonismo al turco.
Es posible que Xabi Alonso quisiera más físico frente aún rival que siempre propone duelos a cuerpo, pero la realidad es que esté Athletic no está para proponer muchas cosas, lejos de las mejores versiones que ha ofrecido con Ernesto Valverde. La impresión es que la exigente Champions lo ha desgastado y descolocado, y eso se paga siempre en la Liga.
opacado por el depredador
La debilidad defensiva, con muchas dudas, fue una prueba y quedó de manifiesto en los dos primeros goles del Madrid, con independencia de los méritos de Mbappé, que sorteó rivales como se sortean puertas de esquí para batir a Unai Simón. Trent lo habilitó en el espacio justo, por lo que algunos madridistas se fueron a felicitar al inglés, pero a partir de ahí los movimientos de Mbappé fueron inaccesibles, como si se evaporara, para culminar uno de los mejores tantos desde que está en el Madrid, aunque no el gol en el que haya tenido mayor oposición.
La defensa del Athletic estuvo contemplativa, tibia, y su portero no hizo un imposible. Antes y después, en cambio, evitó Unai Simón que los males fueran mayores, ante el propio Mbappé o en un mano a mano ganado a Vinicius, activo en el arranque, pero irremediablemente cada vez más opacado por el depredador que tiene a su lado. Es inevitable. El día que toma la iniciativa, como sucedió en Atenas, Mbappé logró cuatro goles. Continúa.
El segundo gol de los blancos, obra de Camavinga, con dos cabezazos en el área ganados por los visitantes, y el tercero, en el que Mbappé tuvo tiempo para mirar, medir y disparar, sin que Vivian pusiera la cabeza donde debía ponerla, ahondaron en la debilidad local.
El cabezazo de Camavinga que valió el 0-2 en San Mamés.EFE
En ataque, asimismo, le faltaron al Athletic tramos de alto ritmo de juego, aunque cazó acciones aisladas, gracias a segundas jugadas, en las que Courtois resultó fundamental, frente a Guruzeta, Berenguer o Jauregizar, en momentos importantes, sin que el marcador tuviera todavía la claridad del desenlace. Nico Williams tampoco consiguió poner en valor su explosión y ganar duelos individuales.
Zurcidos tras las lesiones
Ernesto Valverde intentó poner más agresividad tras el descanso con el recurso de Unai Gómez, pero no le sirvió para cambiar el escenario. Militao, Tchouaméni, Carreras o Camavinga eran ganadores de los duelos individuales, una especialidad habitual del Athletic debido a la intensidad que suele imponer en San Mamés. Ahora no está para eso.
El segundo gol de Mbappé, tercero del Madrid, tranquilizó a Xabi Alonso, que hasta entonces había tenido que zurcir al equipo por las lesiones. Primero al colocar a Asencio en el lateral derecho, por Trent, y a Güler por Camavinga. A partir de ahí, llegó el momento de pensar en lo que viene, el Celta y, especialmente, el City de Pep Guardiola, en el Bernabéu. Entre los que se fueron estaban Vinicius, Mbappé y Militao, jugadores indispensables.
En el caso del brasileño, además, quizás para evitar males mayores, ya que Vini hizo un feo gesto a la grada, al mostrar tres dedos en señal de la goleada. Se retiró de San Mamés al grito de «¡Tonto, tonto!». Tan feo como lo que había hecho. El Madrid lo necesita en su mejor versión, porque lo de San Mamés es sólo una prueba de vida. Si tiene dudas, que pregunte a Mbappé.