Vinicius supera sus fantasmas para noquear al Espanyol y evitar al Madrid el pasillo de la humillación en el Camp Nou

Vinicius supera sus fantasmas para noquear al Espanyol y evitar al Madrid el pasillo de la humillación en el Camp Nou

No habrá pasillo, un pasillo humillante para el Madrid. Habrá clásico. Menos morbo y más fútbol. Buena cosa. El título del Barcelona va a caer como las campanadas, pero todavía estamos en los cuartos y al menos el siguiente se ha puesto interesante. El único pasillo en Cornellà fue el que trazó Vinicius, indescifrable, como una cobra en el área, para lograr dos goles de bandera, por el amago en el primero y por el golpeo en el segundo. Gonzalo, sutil, y Bellingham, de tacón, intermediaron en dos acciones que sacaron al Madrid del tedio, entre su inapetencia inicial y la impotencia de un Espanyol que vive de las rentas, pero obligado cada jornada a mirar la peseta, como se decía antes. Casi media vuelta sin ganar es insoportable y le lleva a una situación límite. El Madrid, pese a la victoria, mira los euros en millones por lo que viene y por lo que se queda: Vinicius.

Si Hansi Flick vio el partido en pijama o se acostó después de bajar al perro sólo lo saben el técnico alemán y su señora. La cancelación de la función del Mago Pop le obliga a buscar otro día para asistir a la función. No será la semana que viene, ante un clásico en el que le vale empatar, pero que cobra un interés especial. Si el Madrid apretó, después de conjurarse con su melé en el centro del campo tras el descanso, algo que nunca hace, para evitar el pasillo, lo mismo hará para intentar que el Barça no cante el alirón en su presencia. La victoria en el Camp Nou sería, pues, como un título de chocolate en este año sin azúcar en el Bernabéu, sólo sal en el café.

Arbeloa, con todo

Arbeloa hará una alineación para ganar, quién sabe si ya con Mbappé, como la hizo en Cornellà. La atomésfera y la motivación no serán las mismas. El entrenador puso todo lo que tenía. Valverde volvió a explorar su terreno, el del nueve, como en aquel partido contra el City que supuso su mejor obra y hoy parece cosa del pasado. Brahim, entre líneas, en una posición donde puede sacar más partido a sus condiciones, a sus giros, sus pases y acelerones, y Thiago Pitarch en todas partes.

El canterano es la aportación de Arbeloa el breve. Veremos si lo que viene lo encuentra en el mismo lugar. Difícil. El Madrid afronta una reconversión que precisa garantías, y eso pasa por futbolistas. Dos años sin títulos de tronío, apenas una Supercopa de Europa, es ridículo para un club que no se entiende sin la victoria. Un tercero sería insoportable y peligroso en las alturas. Florentino Pérez ya ha escuchado gritos de dimisión en el Bernabéu. Cuidado.

En minutos quedó claro que lo importante no eran las piezas, sino la tensión con la que se plantaron sobre el césped. Escasa. No había llegado el minuto cuatro cuando el Espanyol ya había llegado tres veces al área de Lunin, aunque sin precisión. Iba a ser la cruz del equipo de Manolo González, que tuvo en los disparos de Terrats algunas de las escasas oportunidades, pero Lunin y la espalda de un compañero evitaron el gol. Más clara fue la de Cabrera tras un saque de esquina a la inglesa. El defensa cabeceó hacia atrás y los reflejos del ucraniano le hicieron saltar como si le hubiera dado la corriente. La ocasión cerró un primer tiempo entre la inacción y la frustración.

Conjura tras el descanso

Pocas cosas más habían pasado con la pelota en el primer tiempo, salvo por alguna carrera de Bellingham y la lesión de Mendy. La serie del francés es como una película de terror. Un déficit que el Madrid arrastra desde ya un largo tiempo, porque ni Carreras ni Fran García tienen su nivel defensivo.

Sin la pelota, pasaron algunas más, todas con Vinicius de por medio. El brasileño protestó desde el primer minuto, insistente, como si estuviera fuera de sí. La primera amarilla hizo temer lo peor, como las miradas de Gil Manzano. En una de ellas, el colegiado se equivocó al expulsar a El Hilali. El VAR rectificó la roja y puso a Vini al límite. Estaba en el alambre. De un lado u otro. El descanso le dio la paz para elegir el correcto.

Arbeloa movió el banco para dar minutos a Gonzalo y Mastantuono, y el primero intermedió en un gol de Vinicius a lo grande. El Madrid se activo frente a un Espanyol enfrentado a sus dudas sin respuestas y al abandono de la grada. Vini volvió a moder el gol y acabó como quiere empezar en el Camp Nou. No hay Liga, hay clásico.

La Fiscalía pide 9 años de prisión para el futbolista Álvaro Aguado por agresión sexual

La Fiscalía pide 9 años de prisión para el futbolista Álvaro Aguado por agresión sexual

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La Fiscalía pide 9 años de prisión para el futbolista Álvaro Agudo, exjugador del Espanyol, acusado de agredir sexualmente a una trabajadora de ese club en el baño de una discoteca de Barcelona en junio de 2024.

El ministerio público pide también que el futbolista indemnice con 65.000 euros a la víctima por el daño moral y las secuelas psicológicas causadas por la agresión sexual.

Según el escrito de acusación del ministerio público, al que ha tenido acceso EFE, Aguado, de 28 años, agredió a la mujer durante la madrugada del 24 de junio en el lavabo masculino de la discoteca Opium de Barcelona pese a que la víctima, que se hallaba en "estado de shock", le pidió que "parase", que "no quería tener relaciones sexuales".

Finalmente, sostiene la fiscal en su acusación, el procesado, que se encuentra en libertad provisional por esta causa, "cejó en su actitud, volvió a vestirse y le dijo a la mujer: 'Tú no me conoces, y yo a ti tampoco'.

De acuerdo con las conclusiones provisionales de la Fiscalía, sobre las cinco de la madrugada del 24 de junio, acusado y víctima se encontraban en una sala reservada de la discoteca Opium de Barcelona con motivo de la celebración del ascenso a Primera División del Espanyol donde estuvieron bailando juntos.

Tras haber bailado, el futbolista cogió de la mano a la mujer, que se hallaba "transitoriamente mareada y afectada" a consecuencia del consumo de bebidas alcohólicas, si bien no se encontraba totalmente privada de consciencia, la sacó de la sala y la condujo hasta las escaleras del aparcamiento del local de ocio, relata el ministerio público.

Después de que un miembro del personal de la discoteca les prohibiera el paso por dichas escaleras, añade, el procesado la llevó al lavabo masculino, donde la agredió sexualmente sin utilizar preservativo, con penetración vaginal y oral.

A raíz de esta agresión sexual, la mujer ha sufrido secuelas psicológicas.

Por estos hechos, la fiscal imputa a Aguado un delito de agresión sexual con penetración bucal y vaginal, por el que pide una condena de 9 años de prisión, y la medida de libertad vigilada por un periodo de 10 años una vez cumplida la pena privativa de libertad.

Asimismo, solicita que se le imponga la prohibición de aproximarse a menos de 1.000 metros de la víctima y a comunicarse con ella por cualquier medio durante 8 años, una vez cumplida la pena de cárcel.

En concepto de responsabilidad civil, el ministerio público pide una indemnización de 55.000 euros por el daño moral causado y otros 10.000 por las secuelas psicológicas que ha sufrido la víctima.

El Barça deja la Liga vista para sentencia tras golear al Espanyol

El Barça deja la Liga vista para sentencia tras golear al Espanyol

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Dos zarpazos de un Ferran Torres al fin reconciliado con el gol, en los primeros 45 minutos, y dos tantos más marcados por un Lamine Yamal que se vació sobre el terreno de juego y Rashford en la recta final de un segundo tiempo en el que el Espanyol amenazó muy seriamente con empatar el choque le sirvieron al Barça de Flick para dejar la Liga un poco más vista para sentencia. [Narración y estadísticas, 4-1]

El marcador final fue más que contundente: un 4-1 que permitió aprovechar a lo grande el tropiezo del Madrid en casa con el Girona. Los blanquiazules casi no hicieron acto de presencia en el primer acto, pero se metieron con todo en el partido a raíz del 2-1 anotado por Pol Lozano. Un gol que, de hecho, llegó a meterle el miedo en el cuerpo a un conjunto azulgrana que, hasta que Lamine no puso de nuevo tierra de por medio con el 3-1. El triunfo, a la postre, fue muy celebrado por un Spotify Camp Nou que registró su récord de asistencia desde la apertura del gol norte: 60.736 espectadores.

Flick, consciente de la importancia de la victoria para dar un paso más para prácticamente asegurarse la Liga, alineó de inicio tanto a Pedri como a Lamine Yamal. Y el de Rocafonda, pese a no ver portería en el primer acto, fue determinante para que los azulgrana se marcharan 2-0 al descanso.

Más aún, eso sí, lo fue un Ferran Torres que supo aprovechar un servicio de córner del joven crack azulgrana, en primera instancia, y uno de sus pases con el exterior marca de la casa para romper una mala racha de 14 partidos sin enviar el balón al fondo de las mallas.

Los dos tantos dejaron sin capacidad de respuesta a un Espanyol que, inicialmente, trató de amenazar la portería rival, pero que acabó por diluirse como un azucarillo con el paso de los minutos en la primera mitad del encuentro. Y aun suerte que Dmitrovic se las arregló para sacar una mano milagrosa ante un segundo remate de Fermín, tras frustrar un primer intento de los locales, para evitar que lo que señala el luminoso al término del primer acto fuera un aún más sangrante 3-0.

Un remate a manos de Joan García obra de Kike y un centro envenenado de Dolan que se estrelló en la parte superior del larguero fueron, de hecho, las acciones más peligrosas del Espanyol en unos primeros 45 minutos en los que Gerard Martín puso el alma en vilo a los suyos tras irse a suelo el solo.

Todo, al final, se quedaría en un susto. Pero, cuando más parecía que el Barça iba a sentenciar, el Espanyol acabó por meterse en el partido. De lo que podía ser 3-0 y hat trick de Ferran, se pasó al 2-1, obra de Pol Lozano. Rashford, quien entró como relevo de Gavi, yerró inexplicablemente, solo ante el portero, una grandísima opción para volver a poner tierra de por medio.

Toma y daca

Joan García, poco después, salvaría sobre la línea un remate rival que casi olía a empate. Con el partido convertido en un toma y daca, Dmitrovic, acto seguido, se encargaría de interceptar el disparo con el que Cancelo finalizó una gran acción personal.

Con el paso de los minutos, los blanquiazules rozaron cada vez más con la yema de los dedos el 2-2, ante un rival que le empezaron a temblar las piernas en el peor momento posible. Hasta que Lamine Yamal, en una acción cargada de perseverancia, tras pase de Casadó, marcó el 3-1 y Rashford, aprovechando una asistencia de un Frenkie de Jong perfectamente habilitado por el de Rocafonda, dictó la sentencia definitiva con el 4-1.

La denuncia racista de El Hilali que paró tres minutos el Elche-Espanyol por el insulto de Rafa Mir: "Viniste en patera"

La denuncia racista de El Hilali que paró tres minutos el Elche-Espanyol por el insulto de Rafa Mir: “Viniste en patera”

El fútbol español se enfrenta a otra denuncia de racismo que salpica la competición y la pone a prueba. La decisión de la UEFA de sancionar de manera preventiva a Prestiani por el presunto insulto racista a Vinicius en el Benfica-Real Madrid puede marcar un antes y un después. Esta vez serán la RFEF y LaLiga quienes tendrán que actuar ante lo ocurrido en el Elche- Espanyol.

Con el partido 1-2, en el minuto 78, el colegiado Iosu Galech, paró el encuentro, cruzó los brazos, el signo de que se activaba el protocolo antirracismo, y se fue a la banda a hablar con Eder Sarabia y Manolo González. Nadie en el estadio comprendía muy bien qué pasaba, pero sí que los protagonistas eran el delantero Rafa Mir y el lateral perico Omar El Hilali en una 'conversación' que produjo mientras esperaban un saque de puerta.

Ambos jugadores se reprocharon conforme se iban alejando el uno del otro y, cuando el árbitro trató de mediar, el marroquí le comunicó el insulto y decidió activar el protocolo. Todo en menos de tres minutos, tras los que reanudó el juego sin que ni siquiera hubiera advertencia por la megafonía del Martínez Valero.

Lo que pasó se conoció a través del acta del colegiado. "En el minuto 78, Omar El Hilali me comunicó que Rafa Mir se dirigió a él en los siguientes términos: «Viniste en patera», no pudiendo ser escuchado por ninguno de los componentes del equipo arbitral. En consecuencia, procedí a activar el protocolo contra el racismo, motivo por el cual el partido estuvo parado durante tres minutos", redactó el árbitro.

De esas palabras, por el momento, no han aparecido imágenes y los dos jugadores se taparon la boca en su cruce de palabras.

El Hilali salió del estadio en silencio y tampoco fue explícito su entrenador, que aseguró en rueda de prensa que no había hablado con su futbolista. "El racismo se debe sacar del fútbol y de la vida. Y todo tipo de insultos", se limitó a comentar.

Más contundente fue Edu Expósito. "Es un acto racista, LaLiga tiene que meterse. Hay micrófonos y cámaras. Además, lo ha escuchado un compañero. A ver si tantas campañas que se hacen sirven para algo", aseguró. Ese compañero más cercano podría ser Urko, cuyo testimonio puede resultar muy relevante.

El Espanyol dio apoyo a su futbolista, que acabó un partido en el que, después del incidente, el propio Rafa Mir marcó el 2-2 desde el punto de penalti tras una clara mano de Carlos Romero. Sin embargo, el club obedecerá el deseo de El Hilali de que el incidente, una vez denunciado, quede en manos de los comités. El Elche y su jugador tampoco han expresado su punto de vista de la denuncia por racismo.

El precedente de Diakhaby

El caso Prestiani y la determinación de la UEFA de sancionar al argentino aunque no hubiera imágenes ni sonidos de lo ocurrido entre el argentino y Vini Jr. ha convertido los indicios, en este caso la reacción del brasileño y el rotundo testimonio de Mbappé, en pruebas de cargo, al menos para que el jugador se perdiera el partido de vuelta.

En LaLiga solo ha habido un precedente similar que la RFEF y LaLiga dejaron sin sanción. El 4 de abril de 2022, en el minuto 29 del Cádiz-Valencia, Diakhaby informó de que el jugador Juan Cala le había insultado. "Interrumpí el partido debido a una confrontación entre jugadores de ambos equipos. El jugador Nº 12 del Valencia C.F. Mouctar Diakhaby, una vez amonestado por discutir con un contrario, me dice textualmente: "Me ha llamado negro de mierda" en referencia al jugador Nº 16 del Cádiz C.F. Juan Torres Ruiz. Este hecho no fue percibido por ningún integrante del equipo arbitral", recogió el acta arbitral.

Aquel partido estuvo parado durante 24 minutos, el Valencia se retiró del campo y solo volvió, ya con Diakhaby en la grada, muy afectado, ante la amenaza de perder los tres puntos. En ese momento, no había protocolo antirracista en LaLiga.

La conclusión del Comité de Competición, en una resolución firmada por Carmen Pérez, fue que "el indicio de la reacción del jugador del Valencia no es la única forma de entender el hecho de la autoría del insulto racista, pues es perfectamente compatible esa reacción con la creencia de haber escuchado el insulto, a pesar de que no se produjo", firmaba.

A eso añadía que "todas las pruebas periciales practicadas por diferentes expertos sobre los archivos audiovisuales concluyen de forma unánime lo contrario" y no existía "ningún testimonio directo ni indirecto del insulto (jugadores de un equipo, jugadores de otro, colegiado, etcétera)".

El Atlético toma aire en Liga ante un Espanyol que se desinfla

El Atlético toma aire en Liga ante un Espanyol que se desinfla

Es complicado mantener el ritmo en una maratón. No hablamos de Kipchoge sino de un Atlético que lleva este 2026 jugando cada tres días. Rota el Cholo, a veces mucho, a veces poco, como ante el Espanyol, y busca el argentino gestionar las cargas de sus futbolistas en vista de que el calendario no le deja. Y es que se habla de objetivos, pero podemos resaltar las prioridades. Lógicamente, 15 puntos de la cabeza en la Liga obliga a virar el foco a Copa y Champions, pero si las cosas no resultan hay que mantener el ritmo y así lo hizo el Atlético que venció al Espanyol con su versión copera, aunque se durmió un poco en el tramo final. [Narración y estadísticas, 4-2]

Estas carreras no siempre son para los de mejor físico, también para los que saben hacer más con menos. No hay mayor exponente que Griezmann. El francés ha perdido la explosividad de la juventud, pero no la agilidad mental que permite suplirla. Ante el Espanyol dio una masterclass de tempo. Manejó el juego desde donde estaba. Sus toques mejoraban las jugadas y en el 25 un control suyo silenció el estadio y no lo hizo estallar porque su disparo se fue fuera.

Es cierto que el equipo catalán no es el que empezó laliga y el que inició el campeonato llevándose el duelo ante los rojiblancos en Cornellá. Se le está haciendo un poco largo el campeonato y se le hizo un poco el partido. Porque Jofre le dio, de manera involuntaria, la ventaja en el marcador. Un cuarto de hora les duró la alegría, hasta que Llorente encontró a Sorloth en boca de gol.

Está el madrileño compensando los ataques que los colchoneros quieren volcar sobre la banda izquierda de la novedad, Lookman. Es cierto que el nigeriano justifica los balones que recibe con unos contra uno casi siempre con peligro, pero también evidencia que Giuliano no atraviesa el mismo momento con el que comenzó el curso. Mantiene su intensidad y sus ayudas, pero le falta la precisión que obliga su puesto. Hasta que marca y entonces los juicios quedan en papel mojado. Lo hizo tras pase de Baena, más que pase, asistencia, como si fuera baloncesto, porque el argentino sólo tuvo que ponerla bajo las piernas de Dmitrovic.

Lo que sigue siendo un quebradero de cabeza para el Cholo es encontrar alguien que mantenga el nivel de Koke y Barrios desde el mediocentro. Johnny no termina de mostrar el perfil que dio en el Betis y ante el Espanyol. Baena fue el encargado de acompañarle en el medio. El problema del almeriense es que la cabra tira al monte y, muchas veces, las pérdidas de su equipo le cogían muy fuera de su posición obligando al brasileño a intentar ocupar todo el mediocampo. Lo que pasa es que cuando das tanto arriba, las lagunas abajo cuentan menos.

Un nuevo Atlético

Es un poco así el nuevo Atlético de Simeone. Se olvidó la disciplina defensiva de otros tiempos. Más en Champions que en Liga, competición en la que es el segundo menos goleado tras el Madrid. Ahora juega a golpes, aprovechando los 400 millones estivales reforzados con las pinceladas invernales. Lookman, Griezmann, Sorloth o Julián son muchos gallos en el corral. La Araña entró en el minuto 60 sustituyendo a Lookman que retrasó su salida del campo con la inconveniencia para el Espanyol de meterles el tercer tanto.

También lo hizo Koke, otro que sabe de maratones. El capitán cogió junto a Griezmann la batuta del juego para apagar los aires de remontada del conjunto periquito. No tienen la dinámica para ello y quizás terminen viviendo al final de curso de los 33 puntos que hicieron en la primera vuelta. No es poco mérito para el equipo de un Manolo González que se salvó in extremis la temporada pasada. Recibió un cuarto tanto, un cabezazo soberbio de Sorloth, que contestó con otro tirazo de Expósito, pero la guerra estaba en armisticio pese a las escaramuzas finales. Llega el Brujas el martes, y hacía falta un duelo así para centrarse no en los objetivos sino en las prioridades. Los focos a la Copa y a la Champions.

El Valencia se sacude la amargura con una victoria ante el Espanyol gracias a un polémico penalti

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Si el fútbol es un estado de ánimo, al Valencia lo ha rescatado la terapia de enero. De ser el equipo frágil y magullado, condenado a vivir en el sótano de LaLiga, ha pasado a encadenar victorias, trabajadas, ajustadas e incluso con penaltis muy discutibles. Al Espanyol se le escapó un empate en Mestalla sudado con una decisión de Hernández Hernández que el VAR no discutió. Vio el colegiado que Rubén obstaculizó a Lucas Beltrán en el 90+1 y señaló los once metros. Con el estadio embravecido, marcó Ramazani para poner un 3-2 en el marcador que al valencianismo le sabe a gloria porque le saca de la amargura del descenso. [Narración y estadísticas: 3-2]

Verse en cuartos de final de la Copa del Rey, con la primera victoria fuera de casa, además frente al Getafe, y doblegando al descarado Espanyol, el Valencia da señales de haber encontrado el remedio para la ansiedad de unos jugadores lastrados que empiezan a deshacer sus nudos. A ello contribuye la grada, más calmada, ante la reacción de los suyos, y del club, cerrando fichajes de invierno como Sadiq, el central Unai Núñez y, sobre todo, el argentino Guido Rodríguez, con un caché que no llegaba al equipo desde hace más de una década.

Esos estímulos ejercieron de bálsamo, pero el Valencia dio mejores síntomas sin que esos rayos de sol llegaran al césped. Lo hizo sin el capitán Gayà, sancionado, sin el general al mando de la zaga, Tárrega, lesionado, y cruzando los dedos para que cumpliera el suizo Cömert, que lo hizo -hasta con un gol- y la parroquia se lo aplaudió. Quisieron apretar los pericos, con una defensa en el centro del campo y Roberto obligando a Dimitrievski a saltar a sus pies para atajar el primer balón en el área a los seis minutos. Si Manolo González quería jugar con los nervios del estadio, se equivocó. En un cuarto de hora el Valencia cobró ventaja.

En una jugada de vértigo, Copete buscó al incombustible Lucas Beltrán, que se giró cómodo ante Pol Lozano y filtró la pelota a Hugo Duro, que ya le ganaba la espalda a Cabrera, regateó a Dmitrovic y marcó su cuarto gol consecutivo en Mestalla. Si alguien no entiende por qué Sadiq no es titular indiscutible en este Valencia, esta jugada lo explica. El trabajo del argentino como segundo punta es incansable y muy provechoso. En el minuto 90+1 del partido volvería a demostrarse.

No pudo reaccionar el Espanyol, muy plano en ataque. Se vio noqueado y no se fue al descanso con un mayor castigo porque el Valencia fue romo. No sufría, pero tampoco intimidaba por sus imprecisiones. Esa vida extra la usaron los catalanes al regreso del vestuario.

Los aspavientos de cabreo de Manolo García en el área técnica durante toda la primera mitad hicieron que sus jugadores salieran encendidos para lograr un empate que no tardó en llegar. Primero, con una falta algo escorada a un metro de la frontal que Pere Milla estrelló a bocajarro en la barrera. Los blanquiazules estaban asediando la meta local y, para reforzar ese empuje, salieron del banquillo Expósito y Kike García. Fue el gigantón quien fabricó el empate. Forzó a Dimitrievski a escupir un centro raso perfecto de Jofre y cazó el rechazo para tocarlo atrás donde aparecía Ramón Terrats.

El partido empezaba de nuevo, pero el Valencia no flaqueó por mas que su rival estuviera poniéndole en problema. Estiró Danjuma al equipo por la orilla izquierda hasta la línea de fondo para colgar un balón en el área pequeña que cabeceó a placer Eray Cömert. Como si fuera invisible, el suizo había llegado desde la defensa al área sin que nadie le detectara.

El marcador estaba de nuevo a favor y el duelo destripado, por eso Corberán tenía que incrementar las amenazas, y fueron Sadiq y Diego López. En la ida y vuelta, el nigeriano probó con un disparo enroscado, pero fue el Espanyol quien tuvo el premio. Tuvo que bajar Beltrán al lateral derecho y su mal despeje lo rescató Dolan para servirle a Urko un tiro lejano que tocó en Pepelu y Copete para despistar a su portero.

El empate, como en el partido de ida, servía de poco a los valencianistas, que buscaron a fuerza de latigazos a la contra llevarse el partido, aunque también respiraron cuando Dimitrievski sacó el pie para tapar un remate de Kike García desde la línea de fondo ajustadísimo al primer palo. Toda la mala fortuna que ha acumulado el Valencia se le giró a favor en el tiempo añadido, cuando Lucas Beltrán no dio por perdido un remate de Ramazani escupido por la defensa y cayó en su pugna con Rubén. El estadio, sin imágenes, no dudó. El colegiado, tampoco. Y el VAR, que pudo revisar toda la jugada de principio a fin- incluso un agarrón al inicio de la jugada-, tampoco apreció que fue el argentino quien pudo acabar arrollando al lateral diestro. Un golpe de suerte que puede cambiar una temporada.

¿Alguien puede parar a Raphinha? Valverde se presume como su opositor, con las alternativas de Carvajal y Trent

¿Alguien puede parar a Raphinha? Valverde se presume como su opositor, con las alternativas de Carvajal y Trent

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"Siempre voy a tratar de alcanzar mi mejor nivel, nunca diré que ya estoy ahí. Siempre voy a intentar hacer una temporada si no perfecta, casi perfecta, buscando en todo momento lo mejor para el equipo". Así de contundente se mostraba Raphinha tras alzarse con el MVP de la semifinal de la Supercopa de España que disputaron el Barcelona y el Athletic el pasado miércoles. El brasileño, de nuevo, volvió a ser determinante: marcó dos goles y dio una asistencia. A pesar de que este curso se vio obligado a estar varias semanas en el dique seco por una lesión a la que le siguió una aparente recaída, ahora mismo parece realmente difícil de parar. Siempre y cuando arranque desde la banda izquierda del ataque azulgrana.

En los últimos cuatro partidos que ha jugado con el Barcelona, Raphinha suma cinco goles. En la Liga, marcó dos ante Osasuna en el nuevo Spotify Camp Nou y anotó uno en El Madrigal frente al Villarreal, pero no vio portería frente al Espanyol. En Cornella-El Prat, Hansi Flick lo situó como mediapunta por el centro, y desde allí sus características aparentemente se resienten. Si arranca desde la izquierda del ataque barcelonista, las cosas son muy diferentes, como demostró ante el Athletic.

Quién sería el jugador ideal para frenarlo será uno de los rompecabezas que tendrá que afrontar este domingo Xabi Alonso para preparar la final de la Supercopa. Una alternativa sería volver a apostar por Valverde, que ya jugó de lateral derecho ante el Atlético. Una posición que al uruguayo no le gusta, pero desde la que trata de cumplir de la mejor manera posible. Otras opciones serían apostar por la veteranía de Dani Carvajal o por la explosividad de Trent Alexander-Arnold.

Experiencia frente a carácter

Carvajal está encarando la recta final de su carrera en la élite y cuenta con experiencia más que de sobra para frenar las acometidas de Raphinha. El inglés, pese a que acaba de salir de una lesión, puede que tenga algo más de físico, pero su tendencia a subir al ataque y descuidar un tanto su zona defensiva puede abrir vías de agua que el brasileño no dudará ni un momento en aprovechar. Sus números, ahora mismo, son algo peores en comparación con los de una temporada 2024-25 en la que se perfilaba por lo menos entre los tres primeros clasificados para el Balón de Oro, pero no hay que olvidar su prolongada ausencia. A estas alturas, el delantero azulgrana sumaba el curso pasado 16 goles y 10 asistencias en 26 partidos. Ahora, acumula nueve tantos y cuatro asistencias en 16 encuentros.

La competición en la que Raphinha se mostró más acertado a estas alturas de la campaña pasada fue la Champions. En esa cita firmó seis tantos en seis encuentros, con un hat-trick frente al Bayern. En la presente, en cambio, aún no ha visto puerta en Europa, si bien solo ha jugado tres duelos en la máxima competición continental y en uno, de hecho, contó con menos de media hora. Si nos centramos únicamente en la Liga, las cosas han empezado a pintar mejor con su última racha, que le permite sumar siete goles en 12 partidos.

La temporada pasada, mientras, acumulaba antes de la final de la Supercopa de España 11 en 19 encuentros, un número de duelos que demuestra lo imprescindible que fue entonces para las estrategias de Hansi Flick. En la final del año pasado, el brasileño fue capaz de marcar dos de los cinco tantos que consiguieron los azulgrana, precisamente, en un duelo que fue también otro clásico, en el que se impusieron por 2-5, pese a jugar varios minutos con uno menos por la expulsión de Szczesny. Por lo pronto, el brasileño ya está con el cuchillo entre los dientes para el desafío de esta noche.

Manolo González, un técnico encomendado a la humildad y el trabajo: "Cuando vienes de abajo es más complicado"

Manolo González, un técnico encomendado a la humildad y el trabajo: “Cuando vienes de abajo es más complicado”

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El trabajo de Manolo González (Folgoso de Caurel, Lugo, 1979) al frente del Espanyol es digno de elogio. Con una de las plantillas más modestas de Primera, en una temporada en que la dirección deportiva, encabezada por Fran Garagarza, ha vuelto a hacer encaje de bolillos para reforzarse pese a los 25 millones de euros ingresados por la marcha de Joan Garcia, su equipo es una de las grandes revelaciones del campeonato. Ahora mismo, ocupa la quinta posición de la tabla. Una racha de cuatro victorias consecutivas, ante el Sevilla, el Celta, el Rayo y el Getafe, le permiten ser optimista. Sin dejar de lado, nunca, lo que considera las claves del éxito. "Tenemos que seguir compitiendo desde la humildad y el trabajo. Eso es lo que me ha llevado a Primera División", proclama el entrenador, artífice del último ascenso a la élite del fútbol español tras dar el salto, en apenas un año, desde Segunda RFEF a Segunda División.

El Espanyol, en estos momentos, suma un total de nueve victorias. Una estadística más que notable, teniendo en cuenta que a lo largo de todo el curso pasado solo fue capaz de atesorar 11. Uno de los factores que contribuyen a explicar este buen momento defensivo que atraviesa el equipo es su excelente rendimiento defensivo. A lo largo de toda la campaña 2024-25, marcó 40 tantos y encajó 51. Ahora, hasta la jornada 16, lleva 20 tantos a favor y 16 en contra, ha ganado por la mínima ocho partidos y ha sido capaz de dejar su portería a cero en siete ocasiones, de las que solo una se saldó con empate.

El buen hacer bajo los palos de Marko Dmitrovic, que llegó este verano sin coste procedente del Leganés, así como el trabajo de desgaste que lleva a cabo todo el equipo explican perfectamente este hecho. La del arquero serbio, además, no es la única incorporación a coste cero que está ofreciendo un enorme rendimiento. El extremo inglés Tyrhys Dolan, de quien sus compañeros hablan maravillas, y el veterano punta Kike García son los mejores ejemplos. También otros futbolistas por los que se tuvo que invertir dinero, como Roberto Fernández o Urko González, están aportando a su vez su granito de arena.

Afianzamiento del proyecto

El éxito de los blanquiazules, por encima de todo, se explica fundamentalmente como el afianzamiento de un proyecto. "Cuando vienes de abajo es más complicado, por la experiencia y por no conocer la categoría, que el club apueste por ti y te dé confianza. Por suerte, el año pasado pudimos salvar la temporada y, en un año trabajando con los jugadores, sabiendo que muchos repiten, hace que cada día te conozcas más. Todo eso ayuda a que el equipo rinda mucho mejor", señaló tras la victoria en Getafe un Manolo González capaz de trabajar hasta la extenuación sin que se le caigan los anillos y que ahora está disfrutando mucho el presente.

"Igual es el momento de retirarme ahora, antes de cagarla", llegó a bromear en el Coliseum. Lo fundamental, desde su punto de vista, es que el equipo mantenga el espíritu de familia que caracteriza a un buen número de conjuntos aficionados y que, a veces, se echa de menos en la élite. "Hay muchas maneras de jugar, pero yo no entiendo el fútbol de otra manera. El día que no viva el fútbol como lo vivo ahora, me retiraré. El día que el equipo no compita, así no seremos nosotros", zanjó el técnico blanquiazul, que va a tener la espinita de la eliminación en la Copa clavada durante mucho tiempo. "Puedes perder, pero la vergüenza que dimos ese día no tienen nombre y no se me va a olvidar", sentenció.

La condena a Hugo Mallo por abuso sexual contra la mujer que hacía de mascota del Espanyol durante un partido ya es firme

La condena a Hugo Mallo por abuso sexual contra la mujer que hacía de mascota del Espanyol durante un partido ya es firme

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Hugo Mallo, ex capitán del Celta de Vigo, fue sido declarado culpable en 2024 de un delito de abusos sexuales contra una empleada del RCD Espanyol que ejercía de mascota del equipo antes de un partido de Liga de la temporada 2018-19. Este jueves, la condena fue ratificada por la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Barcelona y ahora ha sido confirmada por José Manuel Delgado Seoane, Magistrado del Juzgado de lo Penal número 21 de Barcelona.

Tras este último paso en el proceso judicial al que ha sido sometido el jugador, deberá asumir las penas que le fueron impuestas en la sentencia emitida en 2024. El documento condenaba al lateral español a "una pena de 20 meses de multa con una cuota diaria de 10 euros con la responsabilidad personal del artículo 53 del Cp. en caso de impago, y al pago de las costas procesales causadas, con inclusión de las costas procesales causadas a la Acusación Particular, valoradas en su integridad. Asimismo, el referido acusado indemnizará a la víctima la suma de 1.000 euros más los intereses legales artículo 576 y 580 de la LEC por daño moral".

El defensa gallego tocó los pechos a la persona caracterizada como la mascota 'Periquita' en el saludo inicial del encuentro que que Celta y Espanyol disputaron en el estadio de Cornellà-El Prat el 24 de abril de 2019.

Durante el juicio, el juez consideró probado que, al llegar a la altura de la empleada del Espanyol, y "con la intención de satisfacer su ánimo libidinoso y de menoscabar la indemnidad sexual" de la mujer, Hugo Mallo "le metió las manos por debajo del disfraz y le tocó los pechos, viéndose obligada ella a retroceder y apartar al acusado con la mano derecha".

El Espanyol y el Girona, los únicos equipos de Primera que caen en la segunda ronda de Copa

El Espanyol y el Girona, los únicos equipos de Primera que caen en la segunda ronda de Copa

Actualizado

La noche copera empezó torcida para los equipos de Primera División. Parecía que esta segunda ronda, previa a la entrada de los equipos de la Supercopa, iba a estar abonada a pocas sorpresas, pero los partidos de las 19.00 fueron un verdadero tormento para Espanyol y Rayo Vallecano y dos horas después el Valencia también comenzó perdiendo en Cartagena. Finalmente, con sustos y heroica, todos los equipos de Primera menos los periquitos lograron pasar.

El Atlético Baleares y el Ávila, tras una primera parte igualada ante catalanes y madrileños, se adelantaron en el marcador, por medio de Tovar y Pascual respectivamente al iniciarse el segundo tiempo. Y no fueron tantos casuales ya que ambos conjuntos dispusieron de oportunidades para ampliar el marcador hasta que a la hora de partido los cambios reactivaron a los conjuntos de Primera División.

No pudo finalmente el Espanyol levantar el resultado ante el Baleares (1-0) y acompañó al Girona en las consabidas y habituales sorpresas coperas. El Rayo llevó el partido a la prórroga con un tanto de Isi en el último suspiro, ya con todo el arsenal en el campo. La prórroga fue franjirroja y el Ávila aguantó el empate hasta que Álvaro García, que había salido en el segundo tiempo, marcó de cabeza cuando los abulenses atisbaban los penaltis (1-2).

El Sevilla no quería ni sustos ni sorpresas. Los de Almeyda salieron a por el partido ante el Extremadura (1-2) desde el primer minuto y antes de que terminara el primer tiempo ya iban con dos tantos de ventaja. Isaac Romero, que no podrá jugar en liga tras ser expulsado ante el Betis, y Alfon, hicieron los tantos para la tranquilidad del sevillismo. En la segunda parte, en cambio, se revolvieron los extremeños, pero no terminaron de enjugar la ventaja sevillista.

El Valencia y Celta tuvieron que luchar sus encuentros ante Cartagena y Sant Andreu. Los de Corberán se encontraron con un gol de Ortuño en contra que remontaron con otro de Lucas Beltrán mientras que los celestes dispusieron de varias oportunidades para abrir el marcador de Hugo Álvarez, Jutglá y Swedberg, pero no terminaban de perforar la meta de García Alejo. Al final ambos partidos se fueron a la prórroga.

A los celestes se le ponía en chino el tiempo añadido con el gol de exterior de Alexis, pero Borja Iglesias consiguió empatar un minuto después. El Valencia no lograba marcar pese a los intentos de Rioja y la segunda parte de la prórroga la terminaron ambos equipos de Primera con uno menos. Pero, mientras los chés hicieron la heroica con un penalti parado por Dimitriesvski y luego un gol de Jesús Vázquez en el descuento, los vigueses fueron a los penaltis en los que, tras 14 lanzamientos, consiguieron el pase.