El descaro de Lamine Yamal que cierra la primera remontada al Atlético de Simeone: "Marco en los partidos importantes"

El descaro de Lamine Yamal que cierra la primera remontada al Atlético de Simeone: “Marco en los partidos importantes”

El fútbol de elite tiene currantes, estrellas, jugadores pesadilla para un rival y otros que siempre aparecen para resolver desde el banquillo. De todos ellos hubo una versión en el Metropolitano, en un duelo tenso y parejo que enloqueció los últimos 30 minutos para caer del lado azulgrana. Dejó el Atlético de Simeone escapar un 2-0 por primera vez desde 2007 ante un Barça letal.

Tuvo el duelo el Atlético en las diabluras de Giuliano Simeone, que persigue cada balón con voracidad y la generosidad necesaria para regalárselo a quien más daño puede hacer con él. Y tuvo a Lamine Yamal, capaz de colarse en el área como un fantasma para enganchar un disparo que se estrelló en el poste y esperar con paciencia que llegara su momento, su gol, ése que tapa bocas críticas. "Marco en los partidos importantes", aseguraba con una sonrisa pícara al final del encuentro. No le falta razón. Su último tanto en Liga, donde suma seis, se lo hizo al Real Madrid en el Bernabéu el 26 de octubre.

Letal fue desde el principio el jugador que casi tiene la mezcla perfecta entre Giuliano y Lamine: Julián Álvarez. El argentino es capaz de bregar sin descanso para encontrar las cosquillas a los rivales y, sobre todo, de asestarles el golpe en cuando detecta por dónde flaquean. Hasta donde le aguantaron la fuerzas y le dieron tregua sus problemas estomacales, fue un dolor de muelas para la defensa culé.

Con su gol a Szczesny en el minuto 45, la Araña suma 23 en su primera temporada en el Atleti, unos números que hacen pesar que firmará su mejor temporada como profesional. Tiene dos aliados para lograrlo. Uno es Griezmann, al borde de la jubilación pero con colmillo para ganarle una disputa a Lamine y a Koundé, y el otro Giuliano, que no dejó progresar a Balde y rebañó cualquier pelota que pasaba por su zona hasta sumar la séptima asistencia de gol, la cuarta a su compatriota esta temporada. Ambos son la pareja más productiva del ataque rojiblanco.

Al Barça, pese al arranque inicial con una conexión Olmo-Lamine que acabó en poste, el partido se le atragantó en la sala de máquinas durante demasiado tiempo. Anduvieron espesos Casadó, Pedri y Olmo, incapaces de morder y sin tener ni un segundo para levantar la cabeza. No encontraban el camino para asistir a Raphinha, engrisecido toda la primera parte, ni a Lamine, que tampoco pudo aparecer con facilidad sintiendo el aliento de Reinildo en su cogote. Como un islote estaba Lewandowski, que tuvo una asistencia de Pedri en el minuto 43 y la mandó rozando el larguero. Era el lanzamiento 21 que hace el Barça a los palos esta temporada y el polaco es quien más se ha estrellado, con seis remates. Todos tuvieron paciencia y todos fueron protagonistas.

Fue un Barça tan exigido como irreconocible durante la primera parte, sin tener en ningún momento el control del duelo y sin superpoderes. Por convicción, el Atlético le fue ganando terreno con la intención de proteger su ventaja en la segunda mitad. Pero aún tenían que aparecer más protagonistas. El primero fue Sorloth para convertirse en el mejor suplente de Europa. Saltó al campo para marcarle al equipo al que le tiene cogida la medida: seis goles en los últimos seis partidos, a los que suma tres asistencias. El noruego ha hecho 15 goles y de ellos diez los ha logrado saliendo del banquillo. El Atlético tenía que manejar una ventaja de dos goles, algo que nunca había dejado escapar en la era Simeone. No le ocurría desde el 4 de noviembre de 2007, cuando el Villarreal salió con un 3-4 del Calderón. Pero el Barça no había dicho su última palabra.

No lo había hecho Lewandowski, que apenas un minuto después bajó con el pecho un centro de Íñigo Martínez para batir a Oblak y sumar 22 goles en Liga y afianzarse en el Pichichi. Era el minuto 71, quedaban 20 y el Barça amenazaba, más aún cuando Flick mandó a Ferran al campo. No tardó en cabecear un centro de Raphinha para poner el empate en el marcador.

"De la rabia y de la impotencia hemos mostrado nuestra mejor cara", reconocía Lamine. Con el 2-2 empezó a despertar todo el talento culé y a pesarle en las piernas al Atlético la prórroga y los penaltis, pero no había daño moral ni fantasmas porque seguían buscando la portería de Szczesny.

No pensaban en que aún falta un futbolista por aparecer. Se había estrellado en un palo, rozado otro, pero esta vez armó un zurdazo que rozó en Reinildo para que Lamine Yamal saliera del Metropolitano con su sexto gol en Liga y un 2-3 que redondeó Ferran con el cuarto. Líder en solidez.

El Barça agarra la liga en el Metropolitano

El Barça agarra la liga en el Metropolitano

Venían los corazones rojiblancos aquejados ya de estrés postraumático de la batalla del miércoles. Faltaba saber la respuesta al miedo generado de estar hace cinco días aspirando a tres competiciones y poder estar fuera de dos en un suspiro. La respuesta del organismo es lucha o huida. Tocó lucha. La batalla en el Metropolitano comenzó en un duelo de trincheras para luego convertirse en una guerra a campo abierto. Una oda a la liga. El empate era el resultado más justo, pero Lamine no lo quiso. Pese a su discreto partido, el extremo culé y la suerte quisieron dar un golpe a la liga y quitarse a un rival. Queda mucho, pero anímicamente fue un mazazo redondeado por Ferran. [Narración y estadísticas, 2-4]

Los primeros cinco minutos de encuentro fueron un monólogo barcelonista. Se jugaron en los 30 metros más cercanos a Oblak. Los ataques eran tan fulgurantes que al público ni siquiera le dio tiempo a acusar una clarísima ocasión de Lamine que se fue tocando el poste. La velocidad de la pared con Olmo cogió a los asistentes despistados, como si la grada percibiera la realidad en 24 fotogramas y el ataque culé fuera a 50.

De director estaba Pedri, y más tras la ausencia repentina de De Jong por un problema estomacal. Lo del canario este año está siendo de Óscar. El juego del Barça ofensivo, pero también defensivo, pasaba por sus botas. Ordenaba la presión de su equipo cuando no tenían el balón y todos le buscaban cuando estaban en fase ofensiva. Mejoraba cada pase en cualquier región del campo y cortaba las líneas de salida del Atlético las veces que los rojiblancos conseguían superar la presión blaugrana.

Su espejo en la parte rojiblanca debía ser De Paul. Decimos debía porque el argentino estaba pesado en el campo. Fallando pases que no acostumbra y causando pérdidas peligrosas. Tenía excusa el argentino y no sólo por el descanso, poco, que ha tenido tras el duelo de Champions. Venía de un golpe en el duelo ante el Getafe del que no ha podido recuperarse del todo por el calendario exigente de la escuadra del Cholo.

Más allá de la dureza física, se vivía también algo de cansancio mental por la semana de polémica en torno al penalti de Julián. Y hablando de penas máximas, estuvo permisivo De Burgos con un agarrón de Íñigo a Llorente en una gran arrancada del lateral rojiblanco. Está el arbitraje en un estado de nervios insoportable con el tema de las manos, pero los agarrones pasan sin pena ni gloria en cada partido. Como mutis se hizo también el colegiado con un golpe de Koundé a Giuliano en una falta que podría haber sido la segunda amarilla.

Julián y Giulano celebran el primer gol del equipo rojiblanco.

Julián y Giulano celebran el primer gol del equipo rojiblanco.J.J.GuillenEFE

De hecho, fue el defensa galo el que se comió el saque de Oblak en el que se originó el gol del Atlético de Madrid. Reinildo le ganó el salto para prolongar a Griezmann y éste puso una banana a Giuliano que dejó el balón para que la Araña picase otra vez. Todo ocurrió en el 45, en el que más duele recibir un gol. Algo impensable tal y como comenzó el duelo, pero nadie sabe como el Cholo que un partido tiene dientes de sierra. Y en los bajos hay que intentar no cortarse.

Si echaba de menos el respetable a Griezmann, el francés apareció para dar esa comba que valió el primer tanto. Hizo una primera parte bastante discreta. Pero Simeone sigue confiando en sus destellos, cada vez más esporádicos, aunque siempre igual de efectivos.

Estrellas postreras

Para el que no pasan los años es para Lewandowski, que apareció en un momento clave para el Barça. Lo hizo medio minuto después del segundo del Atlético, una nueva contra rojiblanca bien conducida por Gallagher y bien definida por Sorloth. Parecía que el partido terminaba ahí, pero el polaco se revolvió con el balón y contra la suerte para perforar la portería de Oblak. Un parpadeo le duró la alegría al Atlético. Comenzaron los minutos locos tras 70 de control. Malo para el Atlético, bueno para el Barça. Así lo demostró Ferran, que tiene algo con el gol. Se adelantó a la defensa dormida del Atlético para poner la testa e igualar el marcador. Estos Atlético- Barça últimamente son un espectáculo.

Llegaban los dos equipos en estados de ánimo diferentes a este duelo. Los rojiblancos de una derrota inesperada en Liga y la polémica y dolorosa eliminación de Champions. El Barça afrontaba este encuentro tras 17 partidos sin perder y en cuartos de la máxima competición europea. El último rival que había conseguido vencerles, por cierto, fue un tal Atlético de Madrid en Montjuic. En el Metropolitano murió en la orilla. Lo acarició, pero Lamine dijo no con algo de suerte ya que su disparo pegó en Reinildo y despistó a Oblak. 17 años tiene la criatura. Ferran redondeó el marcador, pero el golpe fue de Yamal. Y la liga pudo perder un contendiente.

Otro Samaranch frente a la apuesta del sistema por una mujer y la arrogancia de Sebastian Coe "Nunca pensé que tuviera que defenderme de mi apellido"

Otro Samaranch frente a la apuesta del sistema por una mujer y la arrogancia de Sebastian Coe “Nunca pensé que tuviera que defenderme de mi apellido”

Jamás pensó Juan Antonio Samaranch Salisachs que debería repetir tantas veces que no sufre 'complejo de Edipo', que no pretende suplantar al padre, como hizo el hijo del rey de Tebas al matar a su progenitor y casarse con su madre. Samaranch Salisachs, en realidad, está casado con el olimpismo desde su juventud, aunque no fue hasta la madurez, con su nombramiento como vicepresidente del Comité Olímpico Internacional (COI), en 2016, cuando empezó a fraguar en su cabeza la idea de alcanzar el puesto que ocupó su padre, el gran patriarca que salvó al movimiento en tiempos de boicots y crisis económica, durante los años 80, y lo condujo a una era de prosperidad y gigantismo. Donde hay prosperidad, hay corrupción. A sus 65 años, aunque en los pasillos olímpicos es conocido todavía como el 'Júnior', se presenta, junto a otros seis aspirantes, a la elección más abierta del olimpismo, el jueves en Grecia, en la 144 Sesión del COI.

Samaranch Salisachs insiste en que estos tiempos no son los de su padre, por lo que propone una modernización en la captación de recursos, avalada por su formación financiera, pero encuentra, precisamente, su mayor rival en un signo de los tiempos actuales. El ascenso de la mujer toma forma en la figura de Kirsty Coventry, una gran ex campeona olímpica, con otro en la carrera, Sebastian Coe. El británico es el candidato perfecto, un 'Carro de fuego', atleta, dirigente y ministro. Pero ostentosamente perfecto e individualista para buena parte de la 'Olympic Family'. Samaranch Salisachs, en cambio, pretende encontrar el equilibrio entre el apellido del pasado y un presente propio, frente a un futuro con nombre de mujer.

Thomas Bach y Samaranch Salisachs.

Thomas Bach y Samaranch Salisachs.David GoldmanAP

Cuando Samaranch Salisachs se dirigió a los miembros del COI, en los turnos privados de los candidatos, dijo que se había preparado para todo menos para tener que justificar su apellido. La influencia en el voto por la herencia de su padres es prácticamente nula en una Asamblea renovada, con un 70% de miembros elegidos a petición del presidente saliente, Thomas Bach, y en el que ha crecido el número de mujeres casi hasta la paridad: 47 de 109, al haber dos suspendidos. Bach quiere a una en su puesto. La única de los siete candidatos es Coventry, por la que se ha decantado sin ocultarse.

Polémicos premios en metálico

Bach no quiere dejar el COI en manos del español ni de Coe, aunque su animadversión por el británico es mayor. Le ocurre a buena parte del Movimiento Olímpico, que considera que va por libre, con un estilo arrogante. La iniciativa de Coe, presidente de la World Athletics, de conceder premios en metálico a los campeones del atletismo en los Juegos de París generó muchas críticas y un agravio con otros deportes, hecho que comprometió a otros presidentes de federaciones internacionales. El ex doble campeón olímpico de 1.500 tiene un suelo de votos, pero poco margen para crecer en las siguientes votaciones, a medida que se eliminen candidatos. Los primeros en caer deberían ser el japonés Morinori Watanabe, el jordano Feisal al Hussein, el sueco Johan Eliasch y el francés David Lappartient, siempre que alguno de los favoritos no obtenga mayoría absoluta en las primeras rondas.

Sebastian Coe.

Sebastian Coe.JOEL SAGETAFP

«Con todo el amor, el respeto y el orgullo que tengo por mi herencia, mi apellido y mi padre, los escenarios son diferentes. Nunca pensé que tuviera que defenderme de mi apellido. Estoy muy orgulloso de ser el hijo de mi padre, pero estoy tratando de mantenerlo fuera de esta carrera de todas las formas posibles. Él se unió al Movimiento Olímpico hace casi 60 años y se fue hace 25. Ninguno de los desafíos a los que se enfrentó y las recetas a utilizar se parecen a los de hoy. Así que no hay conexión. No hay nada de allí que se pueda aplicar hoy en día», repitió Samaranch Salisachs en un encuentro con periodistas organizado por la Asociación Internacional de la Prensa Deportiva (AIPS) y conducido por su presidente, Gianni Merlo.

La claridad de la declaración revela que el español necesita más de sí mismo que de su apellido, aunque sin ser un Samaranch difícilmente habría entrado en el COI. Lo hizo en la misma sesión en la que se retiraba su padre, en 2001. Un último servicio a la familia. A pesar de formar parte de la estructura olímpica, como vicepresidente de Bach, no representa el continuismo, sino que su programa es más concreto con respecto a los cambios, fundamentalmente los que se refieren a la sostenibilidad económica del olimpismo del futuro, que los de la propia Coventry, 14 años más joven, centrados en la revolución que supondría que una mujer alcanzara por primera vez la presidencia.

«No hay nada de las recetas que generaron la bonanza de las finanzas olímpicas para poder florecer los Juegos Olímpicos hace 45 años que se pueda aplicar hoy. Tenemos socios de transmisión fuertes, y ahora con lo digital estamos entendiendo cada vez más cómo esto nos moverá en las próximas décadas. Todavía operamos con el programa de marketing deportivo más exitoso de la historia, llamado TOP, que necesita actualizarse, ser más flexible y adaptarse a las necesidades de marketing actuales», explica el hijo del patriarca, respetuoso con Bach, aunque no le apoye. El presidente actual entró en el COI a propuesta de su padre, pero Samaranch Salisachs no cuenta siquiera con su neutralidad. Coventry es su apuesta.

Kirsty Coventry.

Kirsty Coventry.FABRICE COFFRINIAFP

Joven, africana, mujer y campeona olímpica, la ex nadadora de Zimbabue insiste en que «Bach y yo somos personas muy diferentes. Tenemos estilos de liderazgo completamente distintos, pero compartimos el amor por nuestro movimiento». Se separa lo justo para subrayar su independencia y no generar rechazo por el favor de quien manda, aunque ya no se manda como antes, como en tiempos de Samaranch padre. Entonces una llamada era clave para movilizar a un grupo. Hoy no hay jefes de fila a la antigua, familias que decanten una elección en una Asamblea renovada y con solo tres españoles: Marisol Casado, ex presidenta internacional de triatlón, y Pau Gasol, además de Samaranch Salisachs, que intenta demostrar que no es su padre ni Edipo a la conquista del Olimpo.

Hezonja y Abalde prolongan la racha del Madrid y el Baskonia de Laso no levanta cabeza

Hezonja y Abalde prolongan la racha del Madrid y el Baskonia de Laso no levanta cabeza

Pablo Laso es ovacionado y añorado en el Palacio, donde corren tiempos de dudas, donde duele la comparación con aquella maravillosa aventura de títulos y diversión que fue el lasismo. Y, sin embargo, su Baskonia es un desastre que no levanta cabeza ni en la ACB (ni jugó la Copa ni está en puestos de playoff) ni en Europa (17 derrotas, se quedó sin opciones). Cayó en el Palacio, para alimentar su crisis, en un duelo igualado pero en el que nunca soñó con derrotar a un Madrid que suma 11 triunfos seguidos en ACB, su paraíso. [83-78: Narración y estadísticas]

Respiran los blancos, líderes en solitario (segundo ahora es La Laguna Tenerife) y con Gaby Deck de vuelta más de dos meses después de lesionarse. Un puntal clave para el marrón que tienen en el final de temporada regular de Euroliga. Fue titular, jugó minutos salteados y dejó alguna acción positiva en una tarde disputada en la que Mario Hezonja (16 puntos, 10 rebotes) y Alberto Abalde (defensa sobre Howard y otros 16 puntos) tiraron del colectivo ante un rival sin Moneke pero que "volvía después de cada tiempo muerto".

El domingo tarde fue resaca continental, dos equipos exhaustos y con poca chispa. Cabalgaron de la mano hasta prácticamente el final, una igualdad sorprendente, como si ninguno fuera capaz de romper al rival. Demasiadas pérdidas y tramos de baloncesto descontrolado para mal. El Madrid era más contundente con los titulares y flojeaba con la segunda unidad, especialmente errático Andrés Feliz ante los bases baskonistas -aunque después el dominicano se rehízo, ocho puntos y algún rebote decisivo en el acto final- y un Bruno Fernando que no se encuentra.

Campazzo, ante el Baskonia.

Campazzo, ante el Baskonia.Daniel GonzalezEFE

Dzanan Musa fue el protagonista del arranque (11 puntos, tres tapones), escapando de su versión más gris de últimamente. Pero el Baskonia aguantaba el envite, bien Kamar Baldwin desde el banquillo, de vuelta tras unas semanas lesionado.

Del vestuario regresó el Madrid con un 8-0 y un Baskonia con apenas tres puntos en siete minutos. Hubo una ventaja que pareció un intento de escapada (51-43), con un gran Abalde, pero los visitantes encontraron a Luwawu-Cabarrot y se metieron de nuevo en una batalla que no querían perder.

Hasta que Llull dijo basta. Los chispazos de un genio que no caduca. Se balanceaba el partido sin dueño y el balear lo agarró por la solapa. Dos triples y una estupenda asistencia de campo a campo para Hezonja que casi noquearon al Baskonia (69-60). Esos minutos coincidió en pista con Feliz, mejorando sus prestaciones, siendo clave también.

Los de Laso iban ya sin aliento. Markus Howard, ese tipo genial que anda bastante perdido este curso, intentó el imposible. Pero no hubo manera.

Un implacable Márquez iguala el récord de victorias de Nieto

Un implacable Márquez iguala el récord de victorias de Nieto

Actualizado Domingo, 16 marzo 2025 - 20:39

Marc Márquez es implacable. Por mucho que tras su victoria en Tailandia bromeara con su hermano con la opción de intercambiarse el primer y el segundo puesto conseguido en el arranque del Mundial en la cita de Argentina, a la hora de la verdad, por mucho que Álex liderara la mayor parte de la prueba, no pudo evitar volver a subirse otra vez a lo más alto, por mucho que esta vez tuviera que trabajar de lo lindo para conseguirlo. Por eso, no es nada raro que le hiciera el gesto de sacarse el sombrero ante su pilotaje mientras iba celebrando su nueva victoria, la número 90 en su carrera y que le permite igualar a todo un mito como Ángel Nieto, a quien homenajeó con la tan clásica como espectacular corona de laurel y una banda con un mensaje muy claro: «Gracias Ángel».

«Estoy súper contento de conseguir igualar al gran Ángel Nieto, esta victoria va dedicada a él y a toda su familia. Ha sido y es una persona muy importante para el campeonato tanto en España como en el campeonato y es un honor haber podido igualarlo», señaló Marc nada más acabar la prueba.

Juan Ignacio RoncoroniEFE

«Ha sido una carrera implacable, me he ido largo, no tenía mucha confianza en el neumático trasero, vi que Álex controlaba y pensé 'bueno, un segundo puesto puede estar bien', pero, al final, vi que podía ir mejor. Es difícil atacar a tu hermano, la primera vez no me salió bien, pero en la segunda la cosa ya fue mucho mejor. Estoy impresionado con el nivelazo que ha marcado en estas primeras carreras», recalcó ante las cámaras el mayor de los Márquez, quien se afianza como líder del Mundial con 74 puntos en su casillero.

El recuerdo a Rossi

«Estoy muy contento, he acabado lleno de mosquitos por todos lados. Cuando Marc se fue largo, me dije 'venga, tengo ritmo, voy a liderar'. Traté de controlar la distancia, mantener la constancia y tener el ritmo alto, lo di todo, pero, al final Marc me adelantó. Trate de apretar, pero ya era imposible. Me siento muy feliz, porque creo que he estado más cerca que nunca de mi primera victoria en un Gran Premio y hay que seguir trabajando así», explicó por su parte Álex Márquez al término de la carrera.

No en vano, los cuatro segundos puestos conseguidos en este arranque del campeonato entre las sprint races y los domingos de Gran Premio le permiten estar en el segundo puesto de la clasificación, con 58 puntos, a 16 de su hermano Marc y con una ventaja de 15 puntos sobre un Pecco Bagnaia que fue finalmente cuarto en las Termas de Río Hondo.

El tercer escalón, en este caso, lo ocupó un Franco Morbidelli que llevaba desde el Gran Premio de España de 2021 sin estar en el podio y que logró regresar a él desde las filas del VR46, a lomos, cómo no, de una Ducati. «El equipo tiene una gran conexión con este lugar y ha sido muy bonito conseguirlo», aseveró el italiano en referencia a un Valentino Rossi que, en 2015, vivió su primer encontronazo serio con Marc Márquez en las Termas de Río Hondo.

LUIS ROBAYOAFP

En esta ocasión, el mayor de los Márquez firmó en Argentina su pleno número 28 (victoria, pole y vuelta rápida, con un tiempo tremendo de 1:38.243), igualando de esta manera a todo un mito de las dos ruedas como el australiano Mick Doohan. Para ello, tras un arranque tan fulgurante como de costumbre, tuvo que saber aguantar y esperar el momento oportuno para asestarle a su hermano un golpe definitivo, mientras su moto le hacía algún que otro extraño, solucionado, eso sí, con su habitual solvencia.

Los Márquez, de nuevo, coparon las dos primeras plazas de un Gran Premio de Argentina en el que el resto de pilotos españoles quedó mucho más descolgado y en el que Marco Bezzecchi se fue al suelo prácticamente en la salida. Pedro Acosta acabó la prueba en novena posición, Joan Mir fue décimo, Álex Rins, duodécimo, Maverick Viñales, decimotercero, Raúl Fernández, decimosexto y Fermín Aldeguer, quien arrastraba una long lap desde el sábado, finalmente, decimoséptimo. El Gran Premio de las Américas, a finales de este mismo mes, será una nueva oportunidad para refrendar o mejorar sensaciones.

Bienvenidos al caos

Bienvenidos al caos

Actualizado Domingo, 16 marzo 2025 - 20:33

Mereció la pena el madrugón porque el arranque del Mundial 2025 no pudo ser más emocionante. Lástima que Carlos Sainz y Fernando Alonso acabasen contra el muro, porque el GP de Australia ha sido una de esas ventanas de oportunidad para los equipos que en una carrera en seco y tranquila no tendrían ninguna opción.

Australia nos ha regalado un gran espectáculo y un cambio en una tendencia que empezaba a ser tediosa. Por primera vez en casi tres años, Max Verstappen no lidera el campeonato. Puede parecer una tontería, pero el holandés ocupaba la primera plaza del Mundial desde el GP de Miami 2022. 63 carreras consecutivas al frente que le sirvieron para abrochar tres títulos. Lograr el quinto no va a ser fácil. Como pronosticábamos, Red Bull encara la temporada con un coche que no es dominante. De hecho, el RB21 sigue siendo tan difícil de conducir como su predecesor. Un potro salvaje que sólo Max es capaz de domar. Como era previsible, el sucesor de Sergio Pérez en la escudería de Milton Keynes, Liam Lawson ha sufrido mucho en su primer fin de semana. No pasó de la Q1 el sábado, no tuvo ritmo el domingo en ningún momento, fue doblado en carrera y acabó contra el muro.

Lando Norris se mostró mucho más serio y sólido que en 2024 para solventar una de las carreras más complicadas de su vida. A pesar del dominio de McLaren, que se confirma un paso por delante del resto, el drama meteorológico de Melbourne le metió bajo mucha presión. Sólo cuando la pista se secó y pusieron los slicks, pudieron demostrar su ventaja ambos McLaren. En pocas vueltas Max se quedó atrás, pero los sucesivos coches de seguridad compactaron al grupo y los trompos, las salidas de pista y las llamadas a boxes moldearon el orden de la clasificación.

Hubo un momento estelar a pocas vueltas del final en el que en McLaren se tragaron la muerte. Todos en pista con slicks y en el radar una tromba de agua que se acercaba con malicia a Melbourne y que iba a durar apenas una vuelta. Todos los muros informaban a sus pilotos y les pedían que apretasen los dientes y aguantasen como fuera, pero resultó imposible. Cuando los McLaren se encontraron con la cortina de lluvia y la pista empapada en una parte de Albert Park, los dos, Norris y Oscar Piastri se fueron a la hierba. Norris salvó la situación y entró en boxes, Max siguió. En ese momento el 1-2 de McLaren se había convertido en un liderato de Verstappen, un Piastri atrapado en la escapatoria y un Norris con neumáticos de lluvia saliendo del pit-lane. Si no llovía más, ganaba el holandés. El cielo se apiadó de Lando y jarreó sobre la pista. Max tuvo que parar y aceptar la segunda plaza.

Cuando acabó todo, la clasificación era irreconocible. Siete equipos diferentes en las ocho primeras posiciones. Entre ellos un Williams, un Aston Martin y un Sauber. Todos ellos por delante de los dos Ferrari, uno de los equipos que más ha decepcionado en este arranque.

¿Qué hemos aprendido en Australia? Siendo sinceros, mucho menos de lo que nos hubiese gustado, porque la clasificación final es confusa. Lo más claro es que McLaren tiene el mejor coche y en China, dentro de siete días, si no llueve, serán claramente superiores al resto. También confirmamos que Verstappen resiste y que tergiversa el rendimiento real del Red Bull. Hemos aprendido que Mercedes ha mejorado, que Williams ha dado un gran paso adelante, que Aston Martin está mejor de lo que esperábamos y que la igualdad en la zona media entre ellos, Racing Bulls y Alpine va a ser máxima. Un cambio de circuito, una pequeña evolución, un acierto en los reglajes alterarían este orden.

Lewis Hamilton ha aprendido cómo se las gasta su nuevo compañero, Charles Leclerc. En el único momento del fin de semana en el que Lewis estuvo por delante de él, el monegasco le contestó con un adelantamiento al límite con toque de alerón incluido. Por su parte, los novatos han descubierto que la Fórmula 1 es otra historia. De todos los rookies, sólo Andrea Kimi Antonelli vio la bandera de cuadros. Todos los demás acabaron contra al muro. Alguno, como Isaak Hadjar en la vuelta de formación, antes incluso de que empezase la carrera. Se salvó Antonelli y yo salvaría también a Gabriel Bortoleto. Derrotó a Nico Hulkenberg en clasificación, aguantó en carrera, pero acabó contra el muro a pocas vueltas del final. En cualquier caso, debut prometedor.

También hemos visto que todo sigue muy apretado. Quizá la clasificación del sábado en seco sea la mejor referencia con un Racing Bulls y un Williams por delante de los dos Ferrari y a menos de dos décimas de Verstappen. Si alguno de los grandes se equivoca, el segundo grupo, a una vuelta, no está tan lejos.

El próximo fin de semana llega el GP de China, con sprint race para poner un poco más de tensión y estrés en los equipos. Un formato que no te deja probar ni experimentar y donde pueden aflorar los errores.

Moraleja después de una carrera: ¡Cómo nos vamos a divertir este año!

Un inicio de Mundial plagado de sucesos extraños: el récord negativo de Hamilton, un abandono entre lágrimas y el consejo clave de Sainz

Un inicio de Mundial plagado de sucesos extraños: el récord negativo de Hamilton, un abandono entre lágrimas y el consejo clave de Sainz

La elección de Rob Marshall para acompañar a Lando Norris en lo más alto del podio no pareció mera casualidad en Melbourne. McLaren optaba por subir al veterano jefe de ingeniería que el año pasado pudo arrebatar a Red Bull, aunque realmente sobrasen los motivos a la hora de descochar el champán. No sólo porque Lando iniciaba el curso tal y como había cerrado el anterior en Abu Dhabi, sino porque por primera vez desde Lewis Hamilton en el GP de Canadá 2012, la escudería de Woking lideraba el Mundial de pilotos.

El remate de Norris, tras una carrera presidida por las dificultades propias de un asfalto deslizante, adquirió además tintes épicos. Según confirmó Andrea Stella, el joven británico había perdido rendimiento aerodinámico en las últimas vueltas. "Tenía el suelo bastante dañado, por lo que no podía utilizar todo el ritmo del coche. Así que creo que la situación se volvió más tensa de lo que habría sido normalmente", explicó el team principal sobre lo sucedido en el MCL39.

Tras su rosario de errores del pasado Mundial, donde perdió numerosas batallas ante Max Verstappen, Norris ofreció una actuación de lo más convincente en Melbourne. El sábado rubricó la pole position, mientras que en carrera supo gestionar los neumáticos ante las acometidas de su compañero Oscar Piastri. Asimismo, controló las resalidas con pulso firme y mantuvo el control ante el acoso postrero del holandés.

"Nadie me dijo que llovía"

Estos días de vino y rosas de McLaren contrastan con el arranque de Ferrari, que abandona Melbourne con un paupérrimo botín de cinco puntos. Lewis Hamilton, décimo, firmó el segundo peor debut de un piloto de la Scuderia en el siglo XXI, sólo por detrás de Luca Badoer, decimoséptimo en el GP de Europa 2009. "A veces está bien sentirme fuera de mi zona de confort, pero hoy definitivamente no me sentía así, sino todo lo contrario", admitió el heptacampeón.

La escasa confianza de Sir Lewis al volante del SF25 quedó en evidencia desde el viernes, pero se acrecentó sobre un firme mojado. "He sufrido muchos contratiempos, con la frenada y la estabilidad trasera. El equilibrio del coche era muy, muy complicado", enfatizó. De ello ya tenía constancia Riccardo Adami, su ingeniero de pista, con quien había compartido unos mensajes no precisamente amables y a quien no dejó en buen lugar ante los periodistas. "Nadie me dijo que llovía más en otras partes del circuito y de repente me encontré con ello. Fue una oportunidad perdida", comentó el británico, hastiado después de tantas vueltas tras el alerón trasero de Alex Albon.

Hamilton y Leclerc, rueda con rueda, en Albert Park.

Hamilton y Leclerc, rueda con rueda, en Albert Park.AP

Hamilton cruzó la meta con el alerón delantero roto, víctima de un toque con Oscar Piastri. Durante esa última vuelta hubo de ceder sitio ante la ambición del australiano, autor de un soberbio adelantamiento. Unos minutos antes, Charles Leclerc también le había rebasado con autoridad en la curva 1. Primera advertencia para Fred Vasseur, team principal de Ferrari, obligado a preservar un ambiente sano dentro de su garaje.

"Carlos tenía toda la razón"

De esos conflictos internos bien sabe Carlos Sainz, que siguió el desenlace del GP de Australia desde las instalaciones de Williams, trabajando junto a Charles-Antoine Florentin, jefe de estrategia de la escudería de Grove. Nada le importaba entonces su precipitado abandono. "Hemos comprobado los datos y hemos detectado rápidamente lo que pasaba, así que me deja más tranquilo. Sin entrar en detalles, estaba relacionado con las subidas de marchas en el modo safety car", explicó el madrileño, que ni siquiera tras ese varapalo quiso bajar los brazos.

Según reveló James Vowles, jefe de Williams, Carlos les recomendó llamar a boxes a Albon para montar el neumático medio, justo después de la excursión por la hierba de Norris y Piastri en la curva 12. "Tenía toda la razón. Nos ha ayudado en un momento crítico", aclaró el británico sobre la clave del domingo.

Así se cerró el primer top-5 para Williams desde 2017, cuando Lance Stroll acabó tercero en el GP de Azerbaiyán. Porque mejor no recordar el infausto GP de Bélgica 2021, de una sola vuelta por culpa de la lluvia, donde George Russell subió al segundo escalón del podio. En cualquier caso, Albon admitía sentir un sabor "extraño", dado que había acariciado la cuarta plaza, finalmente restituida por los comisarios en favor de Andrea Kimi Antonelli. Con 18 años, seis meses y 19 días, el rookie de Mercedes ya es el segundo piloto más joven de la historia capaz de sumar puntos, sólo por detrás de Verstappen (17 años, cinco meses, 29 días en el GP de Malasia 2015).

"Un espectáculo lacrimógeno"

Tal y como advertido el propio Albon en la previa, el domingo no se presentaba precisamente propicio para los seis novatos de la parrilla. Con lo que nadie contaba era con la desventura de Isack Hadjar, que ni siquiera pudo oficializar su puesta de largo en el Mundial 2025, ya que se estrelló durante la vuelta de formación. "Estos errores pueden ocurrir, pero romper el coche de este modo me rompe el corazón", concedió el piloto de Racing Bulls.

Hadjar, consolado por un comisario, tras su precipitado adiós.

Hadjar, consolado por un comisario, tras su precipitado adiós.EFE

El caso de Hadjar trajo a la memoria a Nikita Mazepin, incapaz de completar el primer giro durante la cita inaugural del Mundial 2021. Entonces, sin motivo aparente, el ruso perdió el control de su Haas en la curva 3 de Sakhir. En Albert Park, Hadjar sólo pudo alegar la coartada de la lluvia. "Me pasé, patiné demasiado y una vez que perdí el coche, traté de salvarlo, pero era sólo un pasajero", analizó.

Estas explicaciones, por descontado, no acabaron de convencer a Helmut Marko. "Ha sido un poco embarazoso", dijo el plenipotenciario asesor de Red Bull, sin pudor a la hora de definir lo sucedido como un "espectáculo lacrimógeno". Marko hacía alusión al llanto de Hadjar bajo el casco, mientras Anthony Hamilton, padre del heptacampeón, intentaba consolarle.

Desde el GP de Australia 2016, cuando Daniil Kvyat sufrió una avería eléctrica en los instantes previos a la salida, nadie iniciaba el Mundial con tan mal pie. Y eso que el arranque del pasado año se saldó, por primera vez en la historia, sin una sola baja. De hecho, el primer abandono de 2024 lo protagonizó Pierre Gasly, por culpa de un contratiempo en la caja de cambios en la segunda vuelta del GP de Arabia Saudí.

Jokic, el antisistema rechoncho

Jokic, el antisistema rechoncho

Actualizado Domingo, 16 marzo 2025 - 18:15

Tu algoritmo decide tu tiempo. Estás recocido leyendo la enésima reacción intrascendente del penalti de los dos toques. Mientras, un jugador serbio, que no parece estar en forma física, domina el baloncesto mundial. Ya son cinco años de lo mismo. Nikola Jokic destroza el algoritmo con unos hombros imponentes e inteligentes. Asistencias maravillosas de un solo toque de dedos.

Lleva una vida modesta de cara al escenario público. Sólo quiere ser el mejor jugador posible. Lo es. No se habla mucho de él. Pero factos son factos. Jokic, en cuanto a su rendimiento individual, ya está al nivel de Wilt Chamberlain y nada lejos de Kareem o Bill Russell. De hecho, si esta temporada gana el MVP de nuevo (sería el cuarto en cinco años) se sentaría en la mesa con estos tres y con Michael Jordan y LeBron James. Palabras mayores. Tiene 30 años, entre tres y cinco temporadas más a plena capacidad.

Colectivamente juega en unos pequeños Nuggets que ganaron hace dos temporadas el anillo. Teniendo al mejor, deberían llegar más lejos en playoffs, pero nunca han contado con una gran plantilla. El convenio actual concede que los mejores ganen unos salarios súpermáximos. Jokic, tras conseguir el título, firmó el mejor contrato de la historia. Pero eso obliga a los ejecutivos a acertar mucho con poco dinero para rodear bien a la gran estrella. No es el caso. No son favoritos. En la tierra de súpercompetitividad económica, la NBA tiene reglas extremadamente igualadoras de la competición. Igual con Serbia. Con un poquito de mejor equipo, se hubiera cargado a Curry, Durant y compañía en los Juegos de París.

Hablando de General Managers, si a Vlado Divac, de Sacramento, le despidieron por dejar pasar la elección de Doncic, con Jokic deberían haber despedido a más de la mitad de los fichadores de USA: no fue seleccionado hasta el puesto 41 en 2014. Nunca una posición tan baja del draft fue MVP. Ojos clínicos.

Jokic domina el arte de la asistencia, es el mejor pívot pasador de toda la historia del baloncesto. Claro que Sabonis padre fue una maravilla, pero además de la simpatía de los héroes de nuestros años mozos, cuenta más la perseverancia y control absoluto del sistema. A Sabonis había que hacerle llegar la bola para que creara, Jokic es un sistema en sí mismo. Hasta hace 10 años, los bases y escoltas alimentaban a los grandes. Ahora no hay ese espacio, los grandes inteligentes encuentran a los demás en habilitadas posiciones.

Este aficionado a las carreras de caballos está promediando casi 30 puntos por partido, domina la cancha con un trote pesado, absorbe mucha bola pero también sabe jugar sin ella. Tiene buenos números en robos, no es fácil sobrepasarle. Hace unos días se convirtió en el primer jugador en alcanzar un 30-20-20, un triple doble atómico. Jokic vende poco, no pierde el tiempo fuera de la cancha con redes sociales, zapatillas o publicidades. Jokic domina todo menos el algoritmo. Por eso no aparece en tu lupa. Ídolo.

Sobre defensas centrales

Sobre defensas centrales

Los dos mejores, más laureados y prestigiosos equipos de Madrid, que, además, en su denominación, llevan con la cabeza alta por el mundo el nombre de la capital del país. Dos de los más grandes clubes de fútbol del planeta (uno de ellos, el Rey coronado y Dios venerado). Dos de los tres líderes de la actual Liga contribuyen con dos jugadores, uno por cabeza, a la Selección española. Únicamente dos de los 27 futbolistas que han manado, en metafórica abundancia hídrica, del pelado cráneo y el frondoso cerebro de De la Fuente.

Dos jugadores. Curiosamente, dos defensas centrales. Más curiosamente aún, dos anomalías. Bueno, dos rarezas. El Madrid aporta a un novato (Asencio). El Atleti, a un francés (Le Normand). Alguien nacido en Francia, queremos decir, que no se nos ofenda nadie en el nombre de la universalidad sin fronteras de la especie humana y la supresión de las segregadoras barreras distintivas de nacionalidades y razas.

A tono con la pluviosidad reinante, llueve sobre mojado. No: diluvia sobre inundado. Es una situación, más que una circunstancia, harto frecuente. Cada vez de modo más expreso, el Madrid y el Atleti ceban sus canteras para la exportación, no para el uso y disfrute propios. Por su parte, el tercer equipo más laureado, prestigioso y demás del (aún) país, que pasea con orgullo por doquier el olímpico nombre de Barcelona, pone dos velas. Una al abierto internacionalismo de Raphinhas y Lewandowskis y otra a la fértil autarquía de Rufianes y Puigdemon(t)es. O sea, de Gavis y Lamines.

Estos "nois" juegan con España. Pero no es descartable que Moncloa, luego de los indultos, la supresión de la sedición y la rebaja de la malversación. Luego de la amnistía, la financiación singular y la quita. Luego de la introducción del catalán en el Congreso y la promesa de traspasar la gestión de Cercanías. Luego de la delegación de competencias, aún pendientes de aprobación, de inmigración y control de fronteras, autorice que los deportistas catalanes puedan renunciar a representar a España.

Los dos defensas centrales con más internacionalidades con España son Sergio Ramos (180), un exiliado, y Gerard Piqué (102), un jubilado. Ambos se han visto envueltos estos días en insólitos y desagradables episodios. El Rayados de Monterrey, el equipo mexicano de Ramos, cayó eliminado en la CONCAChampions, en la que Messi y Suárez siguen marcando goles a porrillo, ante el canadiense Vancouver Whitecaps. Es posible que, entre otras razones, porque no jugó en su estadio, ocupado por Shakira. Es algo muy de ahora la conversión de estadios de fútbol en salas de conciertos. Así que la colombiana no se fue con la música a otra parte, sino el balón, al que lo echaron de casa.

Casi simultáneamente, por estos "pagos", valga la polisemia, Piqué, su denostado y puesto en solfa ex, declaraba ante la juez(a) Delia Rodrigo por el asunto de las comisiones de la Supercopa hispano-arábiga. Geri, un replicante procedente del planeta Kosmos, ha visto cosas que no creeríamos. Ha visto arder naves más allá de Riad. Humanizado por las circunstancias, se emocionó hasta el llanto. También sus lágrimas, como las de todos nosotros, se perderán en la lluvia.

Ayuso, 11 años después, toma el relevo de Contador en el trono de los dos mares de Italia:''Me preparé para este objetivo''

Ayuso, 11 años después, toma el relevo de Contador en el trono de los dos mares de Italia:”Me preparé para este objetivo”

Once años atrás, Juan Ayuso se peleaba con su amigo Mateo para ver quién era el más rápido en las calles de Jávea. Por las tardes, se plantaba delante de la televisión para disfrutar con las exhibiciones de su ídolo en la Tirreno-Adriático. ''Cuando sea mayor quiero ser como él'', decía mientras veía a Alberto Contador en las ascensiones a los puertos de los Abruzos. En este invierno lluvioso, el escalador de Pinto ha encontrado relevo español en la travesía que enlaza, de oeste a este, los dos mares de Italia.

Ayuso, el nuevo fenómeno del ciclismo español, conquistó este domingo el tridente de Neptuno que acredita al vencedor de la primera carrera italiana por etapas encuadrada en la temporada UCI World Tour, que finalizó en la tradicional meta de San Benedetto del Tronto, ganada al sprint por el italiano Jonathan Milan.

La jornada de clausura de la Tirreno-Adriático, con un recorrido sin apenas dificultades orográficas, estuvo controlada por el UAE y por el Ineos de Filippo Ganna, que consiguió bonificar en el sprint intermedio para arrebatar a Antonio Tiberi la segunda plaza del podio. La nota de calidad la puso Van der Poel, que se fugó y luego fue neutralizado en el ecuador de la etapa. Los últimos kilómetros, ya en las calles de San Benedetto del Tronto, fueron dominados por el Visma de Olav Kooij y Lidl de Milan. El velocista italiano, que contó con ayuda de su amigo Filippo Ganna, se anotó su segundo triunfo parcial en la ronda de los mares, la quinta de la temporada.

líder que no sabe ejercer de gregario

Cuarto triunfo del curso para Ayuso, credenciales idénticas a las de su compañero Tadej Pogacar. El español se ha impuesto en el Trofeo Laigueglia, en la Drôme Classic y en la sexta etapa y la general de la Tirreno-Adriático; el esloveno, en la Strade Bianche y en dos jornadas y la general del Tour de Emiratos Árabes Unidos.

Ayuso vence y los aficionados se ilusionan con el nuevo ídolo, tan parecido, tan ambicioso como Contador. Ambos son los mejores contrarrelojistas entre los escaladores. Ayuso, que sólo ha comenzado a crecer, tampoco se asusta en la asunción de responsabilidades y reclama un equipo a su disposición. Es un líder que no sabe ejercer de gregario, por eso la dirección del UAE le ha diseñado una temporada en la que apenas coincidirá con Pogacar. El 24 de marzo acudirá a la Volta a Catalunya, donde pugnará con Primoz Roglic y Jonas Vingegaard (si se recupera bien de la caída en París-Niza), y luego afrontará su primer Giro de Italia.

Ayuso, a sus 22 años, cinco meses y 28 días, se ha convertido en el sexto ganador más joven de la historia de la Tirreno-Adriático, un peldaño por detrás Pogacar, que ganó, en 2021, con 22 años, cinco meses y 23 días. Una ronda que sonrió por quinta vez al ciclismo español, las anteriores ediciones favorables fueron las de 1991, con triunfo de Herminio Díaz Zabala; la de 2000, con Abraham Olano; la de 2005, con Óscar Freire, y la ya comentada de 2014, con Contador.

''En el comienzo de la temporada trabajé duro para conseguir el triunfo en la Tirreno-Adriático, que era mi primer gran objetivo. El esfuerzo ha tenido sus resultados'' dijo Ayuso tras enfundarse el maillot azzurro el pasado sábado en una ronda en la que siempre ha tenido estrella. El pasado año finalizó segundo, tras Vingegaard, y superó a Filippo Ganna en la contrarreloj inaugural (en esta edición se intercambiaron las posiciones). El español se siente muy cómodo en Italia, su gran rampa de lanzamiento. En 2021, cuando militaba en el Colpack Ballan, arrasó en el Baby Giro al imponerse en la clasificación general y en tres etapas. Tras su espectacular victoria pasó al primer equipo del UAE, donde cautiva por su descaro.

Ayuso, suma y sigue en una campaña que promete sensaciones intensas.