Valverde sueña despierto y abre en canal al Manchester City con tres goles de videoteca

Valverde sueña despierto y abre en canal al Manchester City con tres goles de videoteca

Fede Valverde despierta por la mañana. Ha tenido un sueño. Es el sueño de un niño que marca tres goles en el Bernabéu en la Copa de Europa, la Champions, pero no unos goles cualquiera. No. Unos goles de los que se sueñan, con los autopases de Cruyff, los controles en carrera de Maradona o el sombrerito del adolescente Pelé en la final del Mundial de Suecia. Esas cosas no pasan. Se sueñan. [Narración y estadísticas, 3-0]

Valverde despierta y mira el móvil. Pone la radio. No puede ser. Lee su sueño, lo escucha, incluso mejor de lo que es capaz de recordarlo. Un hat-trick con el que el Madrid vence al Manchester City de Pep Guardiola, nada menos, al anticristo del Bernabéu.

El relato que escucha está cargado de adjetivos en los que jamás piensa, sólo corre, como un antílope en el Serengueti, para dejar que piense su cuerpo, que decida el instinto de un futbolista difícil de clasificar. Quizás eso explique que se sintiera extraño en la clasificación pretendida por Xabi Alonso y, en cambio, explote en este caos que tan bien le sienta al Madrid. El caos, en realidad, es un orden distinto que te permite estar en todas partes, y eso es lo que hace el uruguayo, en defensa y en ataque, en el área propia como en la contraria. No es un desconocido para el gol, en absoluto, pero eran goles distintos, explosiones de su propio físico. Estos goles son otra cosa. Se sueñan.

Convertirlos en reales no depende únicamente de la determinación y el deseo. Necesitan de una atmósfera, de una fuerza telúrica. Sólo la combinación de ambas puede convertir en una noche a un gran jugador en la sombra chinesca de los mejores de la historia. El control y el autopase a Donnarumma en el primer tanto y el sombrero sobre el defensor en el tercero son propios de lo mejor que se puede encontrar en las videotecas, en blanco y negro o tecnicolor. A esos añadió Valverde el disparo del segundo, certero pero más propio de su condición humana. Por algo, el destino le escogió también a él para esa suerte.

Es cierto que hubo errores del rival, de O'Reilly y el propio Donnarumma, malas mediciones en el primer gol, y que un rebote lo habilitó en la acción del segundo. Nada de eso, sin embargo, resta mérito y mística a lo hecho por el uruguayo.

Valverde logra el primer gol.

Valverde logra el primer gol.OSCAR DEL POZOAFP

Los goles llegaron pronto, dos antes de la media hora y los tres antes del descanso, para rearmar moralmente a un Madrid ajado por las bajas, con Mbappé como un turista histérico en la grada vip después de su polémica estancia en París para recuperarse de una lesión. Guardiola olió el rastro de la sangre y salió con todas sus baterías. Incluso demasiadas. Se empachó. La sobrepoblación de delanteros apartó al técnico y a su equipo de su estado preferido, de las largas posesiones de su centro del campo. Rodri no parecía el Rodri renacido, sino un guardia urbano en la rotonda de Cibeles de madrugada. Cuando el técnico quiso corregirlo, con la entrada de Reinjders, ya iba tres abajo, ya jugaba sobre el desfiladero.

Guardiola buscó el talón de Aquiles del Madrid, la espalda de Trent, con insistencia. Lo hizo con Doku, un diablo. Las acometidas provocaron vértigo en el Bernabéu, miedo por lo que se venía, pero entonces Courtois tomó una decisión a contraestilo. Lanzó un balón larguísimo para la carrera de Valverde. Todo lo demás pasó en sus sueños.

Guardiola observa a Arbeloa.

Guardiola observa a Arbeloa.THOMAS COEXAFP

En el Bernabéu eran tan reales que acabaron por cambiar la realidad. El gol activó todavía más a un Madrid que había arrancado intenso, aunque no dominante. A partir de ahí, se comió el partido, con ayudas incesantes para auxiliar a Trent, fueran del propio Valverde o de un Thiago Pitarch estajanovista, de un lado a otro, imparable. El esfuerzo y despliegue físico del jugador de la cantera justifica la elección de Arbeloa como titular por delante de Camavinga, que salió en la segunda mitad. Uno llega con el compromiso que el Madrid, hoy, necesita. Hoy y siempre. El otro está detenido. El único error de Thiago Pitarch encontró la pierna salvadora de Courtois, el ángel de la guarda en el portal el Madrid.

Los goles continuaron para inflamar el alma blanca, con un tercero preciosista, en el que Brahim hizo un primer sombrero para que Valverde realizara el segundo y el remate definitivo. El malagueño fue un recuperado para la causa, después de llegar algo deprimido de la Copa de África. En la plaga bíblica que sufre el Madrid, su regreso es como el agua.

Tampoco para el City lo que pasaba era real. Era una pesadilla, con un ataque estéril, Haaland aislado, como un farero en un islote, y Guardiola con las manos en la cabeza. Le espera el rincón de pensar. Vinicius, en el punto de penalti, falló la estocada, aunque con este Madrid y este City quizás no sea necesario llevar el estoque a Manchester.

Los 17 insólitos minutos de Kinsky, el inexperto portero checo del Tottenham: "En 50 años no había hecho eso"

Los 17 insólitos minutos de Kinsky, el inexperto portero checo del Tottenham: “En 50 años no había hecho eso”

Recorría lentamente el campo con el antebrazo secándose el sudor y alguna lágrima. Era la oportunidad de su vida, le llegaba pronto, con apenas 22 años. Pero el sueño se convirtió en pesadilla para el checo Antonin Kinsky. "Antes del partido tomé la decisión correcta. Toni es muy bueno. Después de esto es fácil decir que me equivoqué", expresó Igor Tudor, entrenador del Tottenham en rueda de prensa.

"Esto" fueron dos errores garrafales que costaron dos tantos en contra al equipo británico. El primero tras un resbalón y el segundo tras una patada al aire. Cuando el técnico miró al marcador perdía 3-0 en el Metropolitano, curiosamente con otro fallo de su central. "Él lo lamenta mucho. El equipo está con él y yo también. Entendió porqué le cambié. El problema es que pasó en un gran campo y en Champions League", reveló el propio Tudor.

En el minuto 17, el entrenador tomó una decisión sin precedentes como fue cambiar al portero. "En 50 años nunca había hecho eso, pero quería protegerle a él y al equipo", explicó el técnico croata. Durante la salida, el Metropolitano rindió una ovación al checo. No se sabe si en tono de burla o como apoyo a una noche negra para el chaval y él se fue directo para el vestuario tras ser abrazado por el Cuti Romero y recibir una palmadita amistosa del entrenador.

"Es un momento muy difícil para él, cuando estas cosas pasan es importante intentar que no te afecten", apuntó su compañero Kevin Danso en zona mixta. Uno de los centrales que más cerca observaron los errores de su compañero. El austríaco confirmó, como hizo su técnico, que la decisión fue del entrenador y no que el cambio lo pidiera el portero y reiteró que el vestuario está con él y le apoyan pese a lo ocurrido.

"A mí me recuerda el resbalón en Escocia con España. Hay que levantarse. No he podido hablar con él y le daré un abrazo ahora grande", respondió por su parte Pedro Porro, compañero del checo, en las televisiones. El jugador español dio algo de esperanza a los suyos con su gol en el primer tiempo, pese a la noche de Kinsky.

Lo cierto es que la decisión del entrenador era muy arriesgada de inicio. El portero checo apenas había jugado dos partidos de la Copa inglesa cerrados con una victoria ante el Doncaster, equipo de inferior categoría, y una derrota frente al Newcastle, rival del Barça en esta Champions. Con 180 minutos jugados en 42 partidos, parecía muy difícil que el guardameta rindiera a un alto nivel.

"A nivel profesional no lo había visto", valoró primero Simeone en la televisión para luego afirmar en rueda de prensa que no opina "de las decisiones de un colega". Sin embargo, luego admitió que los errores del Tottenham fueron forzados por la presión del Atlético.

Griezmann continúa

Hubo otra cosa que no se olvidaría en esta noche de Champions y es la noticia más esperada por la parroquia rojiblanca y más viendo las exhibiciones que está haciendo partido a partido Antoine Griezmann. "Estoy muy bien aquí. Disfruto mucho. Lo que hago en el campo habla por mí. La idea es llegar hasta el final", apuntaló su futuro el francés en las televisiones.

Esa decisión fue muy celebrada por Simeone y los compañeros del galo. "Me pone muy contento la explicación de Antoine. Él sabe lo importante que es para la historia del Atlético. Ojalá termine de la mejor manera, como merece, y podamos cerrar una temporada extraordinaria", apuntó Simeone recordando la final de la Copa del Rey que jugarán el 18 de abril.

Julián Álvarez, además de llamarle genio, no quiso confirmar que se quedaba ni él ni su compañero pese a las palabras del francés, pero deseó que lo hiciera por lo que representa para el Atlético. "Si lo ha confirmado, le pegaré un abrazo ahora", cerró por su parte Llorente.

El madridismo sociológico de Ester Expósito

El madridismo sociológico de Ester Expósito

Los jugadores que a Xavi no le llegaban, no se puede decir que a Hansi Flick le sobren. El Barça se dejó la magia en el Matfen Hall Hotel, ese al que al llegar a Newcastle, Gavi creyó estar en Hogwarts, pero sobre todo se la dejó en una temporada que se le está haciendo infinita. Los de siempre ya no dan para más, y los que llegan del descanso de una lesión todavía dan para menos.

Eso de jugar mal y levantar los partidos en el último minuto y de penalti parecía terreno reservado para el Real Madrid, especialmente en la Champions, y al menos a eso se puede agarrar el Barça, que no a su juego. En St. James' Park sólo tiró dos veces a puerta: el penalti y otro tiro que debió ser tan malo que ni me acuerdo.

Sin Raphinha, quien por lo que se ve aún no ha vuelto de su lesión, el ataque del Barça para la vuelta se reduce a que a Lamine se le encienda la rosca o el exterior. Y con Araujo, la defensa del Barça se reduce a que en algún momento acabe de encontrarse a sí mismo, o sino que por lo menos encuentre la marca con la que ayer se le escapó el 1-0.

El que más contento debió acabar con el partido fue Laporta. El resultado bien le sirve para llegar todavía más tranquilo a las elecciones de este domingo. Los comicios del fútbol se diferencian de los de las cámaras de representantes en que en los segundos pocas veces importan los resultados. Los candidatos, que antes ofrecían el fichaje del mejor jugador del mundo, ahora ofrecen el no fichaje de Messi en 2023, prolongando la frase de Valdano de que el mejor jugador del mundo es Messi, el segundo Messi lesionado, y el tercero Messi a punto de ficharse.

Con eso y algo de madridismo sociológico, que debe ser eso que le ha pasado a Ester Expósito, Laporta parece haber armado la reelección. El tema de la relación de la actriz española con Mbappé preocupa tanto a Guardiola que lo ha sacado en rueda de prensa, por lo que pueda pasar especialmente en el partido de vuelta en Manchester. Si Mbappé es capaz de hacer esto lesionado, qué hará cuando recupere, que es lo mismo que se pregunta Ester Expósito.

Un Barça aturdido sale vivo del purgatorio de Newcastle con un penalti de Lamine Yamal en el último minuto

Un Barça aturdido sale vivo del purgatorio de Newcastle con un penalti de Lamine Yamal en el último minuto

Un paseo por el purgatorio se dio el Barça en St. James' Park, pero un penalti en el último minuto aún le permitirá subir al cielo. Fue un equipo desdibujado, aturdido, que no supo cómo salir de la trampa tendida por el Newcastle, hasta que Thiaw trabó a Dani Olmo en el área cuando el colegiado ya se llevaba el silbato a la boca para pitar el final. Lamine Yamal, con frialdad, rescató un partido que estaba perdido con merecimiento. [Narración y estadísticas: 1-1]

Habían aprendido la lección los ingleses de la fase de grupos y atosigaron al rival sin darle ni un minuto para pensar con el balón en los pies. Las urracas parecieron más bien una manada de búfalos que no dejaba de correr hacia la portería de Joan Garcia sin que pudieran sujetarlos. Especialmente sufrió Cancelo en el lateral izquierdo en cada carrera con Elanga, que le avisó con un centro nada más arrancar el duelo. Algo mejor pudo sostenerse Araújo, en el otro costado, y entre Cubarsí y Gerard Martín, no sin sobresaltos, vigilaban a Osula. Un cabezazo de Tonali que salvó Cubarsí fue el primer aviso de los diez minutos en que el Barça estuvo a merced del Newcastle, corriendo detrás del balón.

Al cuarto de hora empezó a estirarse, pero no estaba entonado. Enredado y lejísimos de generar zozobra. Raphinha, en una contra, logró llegar al área y se encontró con que su centro no tenía rematador. Ni lamentarse pudo porque los ingleses respondieron con un disparo cruzado de Elanga que con la punta de los dedos logró desviar el guardameta culé. No encontraba el Barça la forma de animar un partido pegajoso. Necesitaba que Pedri sacara el compás para dibujar las ocasiones, que Fermín saliera de la etapa obtusa en la que vive desde hace demasiadas jornadas y que Lamine agitara la varita. Fue el único que cumplió, aunque fuera en una solitaria transición que acabó con control, recorte y disparo para forzar un córner. Fue tan kafkiano ese saque de esquina que se convirtió en una contra que acabó con centro al área de Elanga, una vez más, y un testarazo de Osula que no cogió puerta. La fortuna es que el Newcastle, a pesar de plantarse en el área con demasiada facilidad, no estaba aprovechando el aturdimiento de los azulgrana.

No los sacó de ese estado ni Fermín con un disparo que mandó, sin colmillo, a las manos de Ramsdale que, hasta ese momento, había sido casi un espectador más. Como Lewandowski, enmascarado y perdido. Sin amedrentarse, el Newcastle acumuló una más antes del descanso con los mismos protagonistas a los que no estaban pudiendo sujetar: centro raso de Elanga que se paseó por el área sin que llegara ni Joan Garcia.

No cambió el guion del partido en la segunda parte, en la que el guardameta catalán fue el jugador del Barça que más pelotas tocó. Y en el Newcastle, el mismo protagonista: el endiablado Elanga, con el que soñará Cancelo. Por velocidad, el sueco era imparable y esa ventaja le permitía colocar balones en el área con comodidad. Por fortuna, Joan Garcia, con la lección aprendida, se anticipaba. Salvador otra vez el cancerbero, porque en ataque la ofuscación era total. Pedri, Fermín y Lamine hicieron la peor gestión posible de los pocos momentos en que podían correr contra la defensa de las urracas. Poco a poco entendieron que no era noche de lucir, sino de sufrir. Aún se le complicaría todo un poco más con la marcha, agotado, de Pedri y la lesión de Bernal. Ni Rashford, héroe hace unos meses, alivió. Tuvo una clara el Barça en un balón de Cancelo a la espalda de Trippier que Raphinha convirtió en un centro perfecto que Lewandowski no embocó.

Como Eddie Howe también había buscado más piernas, Gordon dirigió el ataque más prometedor que acabó con Burns estrellando su remate en el poste. Seguía el Barça con vida en el minuto 70, pero quedaba calvario por delante. Pareció arrebatársela Barnes con su gol en el 86, pero apareció entonces la vida extra que se inventó Dani Olmo. Un penalti en el último instante que nadie discutió y que Lamine Yamal, con sangre fría, convirtió en el empate de la supervivencia. Todo se decidirá en el Camp Nou.

El Atlético aprovecha el harakiri británico para poner pie y medio en cuartos

El Atlético aprovecha el harakiri británico para poner pie y medio en cuartos

Dicen que el fútbol es un juego de errores. En apenas 15 minutos no cabían más en la libreta del Tottenham y, la mayoría, con el mismo protagonista. Tudor decidió apostar en la portería por Kinsky, un joven de 22 años, al que le pudo el miedo escénico. Un mal saque costó el primer tanto, una patada al aire en el tercero y, en medio, un resbalón de Van de Ven había puesto el segundo. No aguantó más el técnico croata y lo cambió en el minuto 16. Ya Vicario recibió el cuarto en un cabezazo de Le Normand después de repeler fuego amigo y también el quinto en una carrera monumental de Julián. De poco valen los goles de Porro y Solanke, el segundo tras un favor de Oblak, los cuartos están ahí. No hay partido a partido que valga. [Narración y estadísticas, 5-2]

Resulta increíble que se vean esos fallos en el fútbol profesional. No parecen propios no sólo de jugadores de Primera División, tampoco de amateurs. Se puede decir que el estado del campo no era el mejor, ya lo habían avisado en una multitud de ocasiones los jugadores del Atlético, y tampoco la abundante lluvia ayudó al césped. Se vieron muchos resbalones, más del lado británico y el Atlético los castigó sin piedad. No sólo con los goles, también con la intención.

El equipo de Simeone se tiró a por el Tottenham al verlo en el suelo, como si fuera un combate de MMA. Un luchador noqueado no puede responder y hay que recordar que quedan 90 minutos en Londres. Las ocasiones en la primera media hora fueron casi exclusivas del bando rojiblanco. No sólo los goles. De Llorente, tras el resbalón, de Griezmann, tras otro traspié de Van de Ven, de Julián, después de la patada al aire y de Le Normand, a la salida de una falta. Las ocasiones, como la del francés que no conectó con el balón cuando le encontró Ruggeri con un pase atrás o la de Lookman, después de un gran pase de Julián en profundidad, pudieron poner un marcador aún más sonrojante.

Sin embargo, en el primer tiempo el equipo inglés encontró un gol que le dio cierto aire. Fue en una contra muy bien conducida por Richarlison que finalizó Pedro Porro. Aún hubo tiempo de amenazar otra vez la meta de Oblak con un saque de esquina. El Cuti Romero, objeto de deseo del Cholo, la estrelló en el palo. Habría sido muy injusto el fútbol con los méritos y deméritos de uno y otro, pero a veces esas cosas ocurren.

Lo cierto es que el balón parado era monopolio británico. Las torres inglesas amenazaban en cada córner, falta cercana y hasta lejana aprovechando su superioridad física. Hancko y Pubill son altos, pero estaban superados en número en las acometidas inglesas. La primera del segundo tiempo obligó a Oblak a realizar un auténtico paradón a Richarlison.

De aquellos barros, esos lodos con Griezmann transformándolos en arcilla. Las manos de Oblak encontraron al francés para poner a Julián en carrera. El argentino, si venía falto de confianza, no lo mostró en los 40 metros que tuvo de carrera para encarar a Vicario. Al hacerlo, demostró la calidad y la sangre fría que le trajeron al Atlético para ponerla en el palo contrario del italiano.

No le salía nada a los ingleses mientras que el viento soplaba muy a favor de los rojiblancos, que sabían que el set era cuestión de tiempo. Los británicos seguían intentado apretar arriba con más fe que cabeza y los colchoneros, contentos a la contra, esperaban los fallos de la defensa rival. Igualmente, que el partido quedara 5-1 era justicia poética y venganza histórica con el Tottenham, aunque la victoria por ese tanteo en el año 1963 diera a los británicos una Recopa de Europa.

Solidaridad entre guardametas

Pero no se pudo celebrar ese marcador porque Oblak no quiso. Regaló el balón a Solanke en un intento de sacar la pelota jugada y dio algo de aire a un conjunto británco que ya tenía el gesto torcido. Solidaridad entre guardametas se le podría llamar. Era un atisbo de esperanza para el Tottenham que ya hacía casi las maletas pese a que aún quedaba la vuelta y en su estadio. Buscó acercarse aún más, pero el equipo murió en la orilla.

Durmió el Atlético el partido en los últimos diez minutos porque el botín ya estaba en la buchaca. Se podría agrandar, claro, pero la avaricia no ha sido nunca una característica del Cholo, precisamente. De hecho el argentino fue quitando pólvora del campo para intentar guardar fuerzas no sólo para LaLiga, en la que tiene a un respondón Getafe este sábado, también para lo que queda de primavera con un título en juego y unos cuartos que quien sabe su tocará repetir visita a la ciudad Condal o volver de nuevo a Inglaterra. Tendrá la Premier un ritmo superior a LaLiga, pero el fútbol se juega con pie, con la cabeza y cometiendo menos errores que el rival. Ni adrede los futbolistas del Atlético podrían haber igualado los que hizo el Tottenham. Para la postdata hay que dejar el partido de Griezmann, un clínic, otro más. La gente se pregunta si se irá a Estados Unidos, para qué si en el Metropolitano es capitán general.

La explosión del "bicho" Thiago Pitarch en 12 meses: una conexión con Arbeloa y dos amistosos secretos en Valdebebas

La explosión del “bicho” Thiago Pitarch en 12 meses: una conexión con Arbeloa y dos amistosos secretos en Valdebebas

No hay muchos canteranos del Real Madrid que se hayan asentado en el primer equipo a los 18 años. Casi ninguno. Busquemos en la historia: Raúl debutó con 17, mientras que Martín Vázquez, Casillas, Morata, Alfonso, Sanchís, Camacho o Álvaro Benito lo hicieron ya con la mayoría de edad. La misma que tiene ahora Thiago Pitarch, que cumplirá 19 en el mes de agosto. Antes, acumulará en su mili personal tres partidos, como mínimo, claves en la temporada del conjunto blanco. 55 minutos ante el Getafe, 90 contra el Celta y un duelo contra el Manchester City de Guardiola en el que aparece como el comodín necesario en el centro del campo de Arbeloa.

La explosión de Pitarch en Valdebebas nace en esa conexión entre el técnico y el futbolista. «Es la persona que más ha apostado por él», aseguran los que mejor conocen al joven de Fuenlabrada. En 12 meses, Arbeloa ha puesto patas arriba la carrera del centrocampista. «Un jugador único», como le define en los pasillos de la ciudad deportiva.

En Valdebebas, Pitarch ha jugado dos encuentros no oficiales que han sido el eje central de su irrupción en la cantera. Dos duelos en los que el resultado no era lo de menos pero en los que ha convencido a las personas indicadas. El primero sucedió en enero de 2025 y fue un partido de entrenamiento entre el Juvenil A y el Juvenil B del Madrid. El primero, dirigido por Arbeloa. El segundo, el vestuario al que pertenecía Pitarch.

La actuación del joven de 17 años acaparó la atención del técnico, que a partir de ese momento lo subió al primer equipo juvenil, de donde no volvió a bajar. Los cambios en los banquillos del Madrid y del Castilla también le ayudaron. Xabi Alonso aterrizó en el primer equipo y Arbeloa ascendió al filial, y en esas conversaciones entre los dos entrenadores, también amigos, uno de los primeros nombres que surgió al hablar de la cantera fue el de Thiago.

El centrocampista no estuvo en el Mundial de clubes, a donde Xabi se llevó a Chema y Mario Martín, mediocentros más experimentados que ahora están en el Stuttgart y el Getafe. Pero el Madrid renovó su contrato ese verano y cuando el grupo volvió a Valdebebas y los más jóvenes se habían ido cedidos, Pitarch comenzó a tener la oportunidad de subir a algunos entrenamientos. Ahí, un nuevo amistoso como impulso.

El 8 de agosto del año pasado, el Madrid de Alonso se enfrentó al Leganés en Valdebebas. No hubo cámaras, pero sí muchos ojos en la grada. Alonso apostó por un once de futbolistas del primer equipo, pero en la segunda parte le dio la oportunidad a Thiago, que marcó el cuarto gol del equipo. A partir de ahí, su nombre no dejó de sonar en la ciudad deportiva.

Aunque no jugó, fue convocado a las tres primeras jornadas de LaLiga y luego se asentó en el Castilla de Arbeloa hasta que la llamada de España para el Mundial sub'20 le alejó del día a día del Madrid. En Chile, fue de menos a más en las alineaciones de Paco Gallardo. Comenzó como suplente, pero terminó siendo indiscutible al lado de Rodrigo Mendoza, entonces en el Elche, ahora en el Atlético y un año mayor que él.

A su vuelta del Mundial juvenil, siguió bailando entre el Castilla, los entrenamientos del primer equipo, las convocatorias de Alonso y un paso por la Champions juvenil, en la que de momento ha jugado un único partido. De hecho, si juega ante el City no podrá volver a ser convocado por el juvenil para la Youth League, donde el Madrid está en cuartos de final.

No parece importar mucho en Valdebebas ese detalle, porque en el entorno del primer equipo ya se trata a Pitarch como uno más de los 'mayores'. «Es muy dinámico, nos viene bien», detalla Arbeloa. «Es casi un niño, pero en el campo muerde», admiten en los pasillos de la ciudad deportiva. Al fondo, Marruecos aprieta para convencerle porque su abuelo es de Alhucemas, pero tanto él como su familia tienen claro que su futuro pasa por la Federación española, que le llamará para formar parte de la sub'21. Antes, el City.

Arbeloa, "la semana positiva de Mbappé" en París y el duelo contra Guardiola: "Siempre tiene una sorpresa preparada"

Arbeloa, “la semana positiva de Mbappé” en París y el duelo contra Guardiola: “Siempre tiene una sorpresa preparada”

Después de Mourinho, viene Guardiola. El camino de Álvaro Arbeloa como entrenador del Real Madrid, un camino que estos días cumple dos meses, está lleno de retos continentales. El salmantino se midió primero a su gran referente y ahora lo hará contra el que gran enemigo de la casa blanca. "Siempre tiene una sorpresa preparada. Es un entrenador que por mucho que veas a sus equipos, sabes que tiene algo diferente preparado. Me sorprendería que mañana no hubiese algún cambio en la estructura del City, que no metiera a algún jugador diferente. Siempre le da muchas vueltas a sus planteamientos", reflexionó Arbeloa sobre el entrenador de los 'citizens'.

Uno de los nombres propios del día ha sido Kylian Mbappé, que será baja en el partido del Bernabéu y continúa recuperándose de sus molestias en la rodilla. Primero en París, donde buscó una segunda opinión y estuvo unos días con varios preparadores físicos del Madrid, y ahora en Valdebebas, a donde regresó el domingo y donde sigue haciendo entrenamientos en solitario. "Mbappé está mucho mejor, es algo de ir día a día. Toda esta semana ha sido positiva, ha vuelto con grandes sensaciones y le esperamos pronto", aseguró el técnico.

Arbeloa tuvo que matizar su frase de la rueda de prensa de Balaídos, donde agradeció el esfuerzo de los jugadores "que han querido venir", en un discurso que pareció una indirecta a algunos ausentes, como Camavinga. "Es vuestra interpretación. Ni gramáticamente ni semánticamente significa que alguno no quería. Quería poner en valor el esfuerzo de varios jugadores por estar en Vigo, por salir al campo, por rendir. Eso es todo", insistió, y dejó un recado a Laporta, que ayer en Cope aseguró que el Madrid hizo lo mismo que el Barça con Negreira. "El candidato Laporta... Creo que fue él quien cuadruplicó los pagos a Negreira. No hay mucho más".

Sobre las dudas en la alineación inicial, informó que Camavinga ya ha superado su infección bucal de la semana pasada y está preparado para el partido. Algo que crea el debate entre el francés y Thiago Pitarch, que busca jugar su tercer encuentro seguido como titular. "No es fácil para el que esta aquí sentado confiar en la cantera porque aquí están a los mejores del mundo y para poner a alguien de la cantera tienes que dejar de poner a uno de la primera plantilla, y eso no es fácil. Pero confío mucho en ellos, tienen muchas ganas y talento y la gente se siente identificada con ellos", argumentó.

El codazo a Adelardo y la Recopa perdida en el único precedente entre Atlético y Tottenham: "Eran todos unos bestias"

El codazo a Adelardo y la Recopa perdida en el único precedente entre Atlético y Tottenham: “Eran todos unos bestias”

"Eran todos unos bestias". Adelardo Rodríguez, la estrella que más títulos ha ganado con el Atlético de Madrid (10), tiene un recuerdo físico de la única vez que los rojiblancos se enfrentaron al Tottenham Hotspur. Un sobrenombre, Hotspur, que viene de Henry Percy, un personaje histórico famoso por su agresividad en la batalla. "Iba a coger el balón a un central de ellos para sacar rápido y me dio un codazo que me rompió la nariz", completa la fotografía para EL MUNDO de aquella final por la Recopa de Europa de 1963, en la que los ingleses vencieron 5-1 a los colchoneros y la que el futbolista tuvo que aguantar desde el minuto 20 con el tabique roto.

Han pasado 63 años desde que el Atlético y los Spurs se enfrentaran en The Kuip, estadio del Feyenoord, por el título europeo que enfrentaba a los campeones de Copa. El habilidoso centrocampista rojiblanco tiene aún la imagen de cómo les recibieron los Países Bajos, con una niebla baja y frío, pese a que el partido se disputó en mayo. "Yo tenía miedo todo el tiempo", expresa el ex futbolista sobre uno de sus primeros vuelos a suelo europeo y completa: "Nunca había salido de casa y no lo pasé muy bien". De hecho, en plena dictadura franquista, no era tan sencillo viajar al extranjero aunque Adelardo, que ya tiene 86 años, explica que en el mundo del deporte no notaban tanto la situación por la que pasaba el resto del país, especialmente lo que respecta a la ausencia de libertades.

Resulta curioso que para aquella final los claros favoritos fueran los ingleses y más teniendo en cuenta que el vigente campeón era el equipo rojiblanco. Justo la temporada anterior, se alzaron con el trofeo, el primer título europeo de los colchoneros en su historia, tras vencer 3-0 la Fiorentina en el partido de desempate. Españoles e italianos habían empatado a uno en Glasgow en mayo y, como no había tanda de penaltis, aquel duelo se produjo en Stuttgart en septiembre, ya que se tuvo que retrasar por el Mundial de Chile.

"Ellos tenían un equipazo, especialmente un interior buenísimo, le marcaba Rivilla, que le tocó la negra"

Adelardo Rodríguez

Pero el equipo británico llegaba aquella temporada tras haber peleado al Everton la Primera División inglesa hasta los compases finales, donde se hizo con el título el Liverpool. "Ellos tenían un equipazo, especialmente un interior buenísimo, le marcaba Rivilla, que le tocó la negra", apunta Adelardo sobre un rival que, sin embargo, comenzó el duelo encerrado atrás y soportando las acometidas colchoneras, la mayoría finalizadas con disparos fuera del área.

El Atlético, pese a que ya no contaba con El Ala Infernal, la banda que ocupaban el recientemente fallecido, Enrique Collar, y Joaquín Peiró, que se había marchado a Italia la temporada anterior, también tenía futbolistas muy potentes como el citado Collar, Mendonça o Griffa. «Yo era un crío de 18 años al lado de jugadores que eran figuras», rememora Adelardo que, pese a su juventud, ya mostraba lo que sería en el Atlético, una leyenda que llegó a jugar 553 partidos, el que más. hasta que fue superado por Koke, y en el top 10 de máximos goleadores de su historia.

Primer título europeo para un club inglés

Sin embargo, en aquel encuentro, los goles iban a caer del otro lado. En el primer tiempo, Greaves y White pondrían en ventaja los ingleses y, pese a que Collar recortó diferencias de penalti al inicio de la segunda mitad, Madynabeita, portero rojiblanco, falló estrepitosamente en el tercero y la remontada se antojó imposible. Dyson y el propio Greaves cerraban la goleada con sendos dobletes y daban al Tottenham no sólo su primer título europeo sino el primero también para un equipo inglés en la historia.

El césped holandés no estaba en las mejores condiciones, pero ante un 5-1, poca excusa había y tampoco la busca el pacense, que jugó 70 minutos con una gasa metida en la nariz. "Yo he tenido mala suerte con los ingleses porque en el Mundial del 66 también me rompieron el tobillo", apunta Adelardo, que considera que los británicos son mucho más fuertes en su casa que a domicilio aunque, por cercanía y por la dictadura que asolaba España, resultaba lógico que en The Kuip se hablara más inglés que castellano.

Ya han pasado más de 50 años desde que Adelardo Rodríguez, un futbolista genial, pero una persona a la que le gustaba pasar inadvertida, colgara sus botas. "Siempre iba escondido", explica su timidez un jugador que a punta que Pablo Barrios es el futbolista de la plantilla actual que más le recuerda a él , no sólo porque compartan dorsal (8), sino por la gran presencia en el juego del equipo. «Yo no me daría un sobresaliente, pero he tenido suerte», apunta con modestia el que fuera espléndido futbolista. Barrios aún está en proceso de convertirse en ello y, antes de su lesión, era una pieza capital en el esquema de Simeone.

Mejor que el Tottenham

Esta leyenda ve al Atlético capaz de superar a un Tottenham que pugna por no descender en la Premier League. Está decimosexto y a sólo un punto del descenso. "El equipo demuestra que puede, tiene buenos y malos partidos, pero regularmente va bien", define al actual proyecto de un Cholo al que también guarda simpatía y en el que confía para triunfar en la final de Copa del próximo 18 de abril. "La plantilla va entonándose y este año apunta a que vamos a conseguir otro título", desea. De hacerlo, Koke llegaría a los nueve títulos como rojiblanco y se quedaría a sólo uno de un jugador al que ya ha conseguido superar en duelos con la zamarra colchonera llegando a los 724. "Tiene más partidos porque hoy en día se juega el doble de encuentros", apunta Adelardo.

La Recopa de Europa, título continental destinada a los campeones de Copa, desapareció en 1999, absorbida por la Copa de la UEFA. Así que ahora, el objetivo del Atlético es una Champions en la que si quieren ganarla podrían cruzarse con hasta cuatro equipos ingleses. Sería una bonita revancha de los herederos del ex futbolista pacense.

"¿Con quién vamos, papá?" y la aberración de apoyar a todos los equipos españoles

“¿Con quién vamos, papá?” y la aberración de apoyar a todos los equipos españoles

"Papá, ¿con quién vamos?", me pregunta mi hijo cada vez que se sienta a mi lado a ver deporte. Cualquiera. Fútbol, baloncesto, NFL... Si no juega el Atleti, esa es la única cuestión que importa. No afloja si le respondo que me da lo mismo, que no estoy prestando atención o que la única y enfermiza razón por la que me estoy tragando un Levante-Girona en la siesta de un sábado es porque tengo en la Fantasy a un central cuya existencia desconocía hasta que lo fiché y por eso he insultado a la pantalla cuando un delantero al que tampoco pongo cara ha marcado gol. Adiós a los puntos de la portería a cero. No me juzguen. Pero a Javi todo eso le da igual e insiste: «Vale, pero si tienes que elegir, ¿con quién vamos?».

Recuerdo ser igual a los nueve años, esa necesidad de implicarme en cualquier competición de cualquier deporte, de ser durante hora y media más del Elgorriaga Bidasoa que un vecino de Irún, de celebrar que Cayetano Cornet bajara de 45 segundos, de ir con (que no contra) todos los equipos españoles en Europa. Sí, con todos. Pienso que a mi padre, al que si Trump le pidiera hoy unas coordenadas le señalaría sin titubear ese edificio enorme de la Castellana, entonces nunca se le ocurrió decirme: "Los de rossonero son los nuestros". Eso es amor. No sé en qué momento nos hicimos antis.

Sostiene Rodrigo Terrasa que Emilio Aragón es la mejor persona de España y, cuanto más lo conozco, más claro tengo que Rodri acierta. El caso es que el otro día acabé charlando de fútbol con Emilio y detecté su amor por el Real Madrid. Salté como un resorte, casi emocionado: "¡Te pillé! Ya sabía yo que escondías algo chungo". Pues ni siquiera.

Me explicó que, como niño emigrante en América que fue y aunque su padre, el gran Miliki, sí era madridista, él hallaba su patria en apoyar a todos los equipos españoles y que todavía mantiene ese corazón sin bufandas. Si hay una persona en el mundo de la que me creo semejante aberración emocional es de Emilio. Tanta bondad sólo cabe en el corazón de un niño de nueve años y en el de la mejor persona de España. Punto. Es bonito...

¿Es bonito?

Mientras escribo esto, sólo puedo pensar en que ojalá el Manchester City le meta cinco al Madrid el miércoles y sé que usted no es distinto. Al fin y al cabo, con alguien hay que ir, ¿no?

Sigue el drama médico del Madrid: Mbappé y Carreras, bajas confirmadas contra el Manchester City

Sigue el drama médico del Madrid: Mbappé y Carreras, bajas confirmadas contra el Manchester City

Es el drama que no cesa. Álvaro Arbeloa ya sabía que contra el Manchester City no podría contar con Bellingham, Ceballos, Militao y Rodrygo, pero mantenía la esperanza con Mbappé, Carreras y Alaba. Pues bien, todas esas esperanzas se han borrado este lunes por la mañana en Valdebebas. Ninguno llegará al duelo contra el conjunto de Guardiola.

Mbappé, que regresó ayer a Madrid después de estar los últimos días en París buscando una segunda opinión sobre su lesión acompañado de varios fisioterapeutas del cuadro madridista, entrenó en solitario en la ciudad deportiva y ni siquiera tocó balón. Viendo esto, el cuerpo técnico terminó de asumir que el francés era una baja confirmada para el duelo ante los británicos. El delantero sigue con molestias en su rodilla y sin confianza para jugar un partido tan importante, así que centrará sus esfuerzos en llegar al partido de vuelta, que se disputará el martes que viene en el Etihad Stadium de Manchester.

En la misma situación se encuentra Carreras, que sufre una lesión muscular en el gemelo de la pierna derecha y estará una semana de baja. Se perderá el partido contra el City y el encuentro del sábado ante el Elche. Su idea, como la de Mbappé, es intentar estar en la vuelta en Manchester.

Alaba sigue con molestias y se une también a la lista, así que la plantilla de Arbeloa vuelve a quedar en cuadro, como en Balaídos. Al técnico le quedan pocas opciones. Trent o Carvajal en el lateral derecho, Rüdiger, Asencio o Huijsen en el centro de la zaga, Mendy o Fran García en el lateral izquierdo; Tchouméni en el pivote junto a Güler y Valverde y la duda de Camavinga o Thiago Pitarch como cuarto centrocampista. Arriba, Vinicius acompañado por Gonzalo, Brahim o Mastantuono. No hay mucho más en el Madrid ahora mismo.