En una imagen pocas veces vista en estos niveles, la rueda de prensa de Luis de la Fuente en el estadio Cuauhtémoc fue al aire libre, en la zona por donde entran los aficionados, una especie de explanada cubierta donde normalmente se ponen los bares y puestos de comida de los campos. Como encima estaba lloviendo (eran las 21.00 horas de aquí, las 5.00 en España), la imagen llamaba, y mucho, la atención.
Allí apareció el seleccionador, sonriente, atónito ante la cantidad de periodistas que tenía delante, para mostrarse optimista con todo en general. Con los lesionados, con el Mundial, con el propio amistoso de esta próxima madrugada frente a Perú (4.00, La 1)... con todo, en resumen.
Lo primero que hizo fue anunciar que, si nada cambia, los tres que están recuperándose de lesiones, y que no han viajado a Puebla, podrían participar en el debut en el Mundial, el próximo lunes contra Cabo Verde. Lamine, Nico y Víctor Muñoz cumplen los plazos previstos. "Si siguen esta evolución, creo que estarán disponibles. Los médicos y los preparadores físicos recomendaban que no hicieran este viaje y por eso se han quedado en Chattanooga, pero nada más. Será más complicado que puedan empezar el partido contra Cabo Verde, pero la idea es que estén disponibles para el número de minutos que decidamos", dijo el seleccionador.
Después le tocó afrontar una situación que se ha hecho viral. Durante el entrenamiento del sábado, en un balón dividido, Gavi pisó a Rodri, que se cabreó bastante con su compañero: "¡Gavi, joder!" y luego se dolió mucho de su tobillo derecho. A raíz del incidente se ha despertado un debate sobre la intensidad del jugador del Barça. "Esto es fútbol, es un entrenamiento, nadie tiene que pedir perdón. Son amigos y lo van a seguir siendo. Gavi es así, tiene energía, tiene ímpetu. Probablemente tenga que dosificarse un poco, pero yo quiero a este Gavi", razonó.
En el partido contra Perú se verá un once mucho más reconocible, bastante parecido al que comience el Mundial. No durará mucho, pues hay permitidos once cambios en cada equipo, pero sí servirá para intuir por dónde irán los títulos a la hora del debut.
Domingo 22 de junio de 1986. 16.00 hora local (madrugada ya del lunes en España). Estadio Cuauhtémoc de la ciudad mexicana de Puebla. Cuartos de final del Mundial de 1986.
A un lado, como local, Bélgica: Jean-Marie Pfaff; Gerets, Renquin, Grun, Demol; Vervoot, Vercauteren, Scifo, Ceulemans; Claesen y Veyt.
Al otro, como visitante, España: Zubizarreta; Tomás, Camacho, Chendo, Julio Alberto; Víctor, Gallego, Calderé, Míchel; Butragueño y Salinas.
España y Bélgica empatan a uno en los 90 minutos y en la prórroga. Van a los penaltis. Marca Señor (que había entrado por Tomás) y empata Claesen. Le toca a Eloy, entonces un chavalín de 21 años del Sporting de Gijón (cuarto en aquella Liga), que había entrado en el minuto 63 sustituyendo a Salinas. Pfaff le adivina el lanzamiento y la para. De ahí en adelante marcaron todos los que tiraron, por este orden: Scifo, Chendo, Broos, Butragueño, Vervoot, Víctor y Vaer der Elst, que firma el pase de los belgas a semifinales.
En el centro del campo, Eloy Olaya (Gijón, 61 años hoy) se lleva las manos a la cabeza. Era el protagonista, involuntario, de uno de los episodios más recordados del fútbol español en los Mundiales. La visita de la actual selección, esta próxima madrugada (4.00 horas, La 1) al mismo estadio ha dinamitado el móvil de quien hoy es propietario de varias agencias inmobiliarias en Gijón, comenta los partidos del Sporting en la radio autonómica y viaja, viaja mucho junto a su mujer (porque todavía está en forma).
"Esa noche fue muy dura, para mí y para todos. Más para mí, que era el que había fallado, y encima con 21 años... Fue muy duro, claro, pero hoy lo veo como una lección de vida", recuerda en conversación con este periódico el menudo ex delantero asturiano, que ayuda en las gestiones con el Sporting para hacer las fotografías que acompañan este reportaje.
Eloy, fotografiado en El Molinón hace unos días.CARLOS GARCÍA POZO
El penalti de Eloy, pues, es uno de esos iconos de las desgracias patrias en cuartos de final, desterradas en 2008 por aquellos penaltis contra Italia, en 2010 en la agonía con Paraguay, en 2012 frente a Portugal y en 2024 frente a Alemania (por el camino tocó perder mucho antes en otros torneos). "Fue un Mundial con un ambientazo tremendo en todos los campos. Como había muchísimos inmigrantes españoles, siempre nos sentimos como en casa. Y en ese partido fue más todavía", explica el ex internacional, que lo fue 15 veces, marcando cuatro goles.
Aquella selección había desatado la euforia en España después del también famosísimo 5-1 a Dinamarca en octavos de final, con los cuatro goles de Butragueño. Se habían disparado todas las ilusiones pensando en una semifinal contra la Argentina de Maradona, campeona finalmente. "Ese día no hacía tanto calor. Veníamos de jugar en Guadalajara, Querétaro, Monterrey, y en Puebla hacía algo menos de calor", prosigue Eloy. Hacía menos calor porque Puebla está a 2.100 metros de altitud, algo que también afectará a los internacionales hoy (para esta madrugada, vaya). Lo que no cambió fue "la hierba, siempre súper alta, muy espesa, le costaba correr al balón", el famoso Tango Azteca de Adidas, uno de los más bonitos de la historia del fútbol.
El partido fue bastante igualado, "aunque después lo he visto y creo que fuimos superiores", matiza Eloy. Se adelantó Bélgica en el minuto 35 con un gol de Ceulemans. En el descanso el seleccionador, Miguel Muñoz, quitó a Tomás Reñones y dio paso a Juan Señor. En el segundo tiempo España, sí, fue muy superior. El empate llegó a cinco minutos del final, gol precisamente de Señor. En la prórroga, poca cosa, y así aterrizaron en los penaltis.
"Nos reunimos todos y preguntaron quién estaba con confianza. Yo levanté la mano. Vino Vicente Miera [el segundo de Muñoz], me preguntó si estaba bien y le dije que sí. Ellos decidieron que tirara el segundo penalti". Lo escrito: gol de Claesen y gol de Señor. Y Eloy comienza a caminar hacia el punto de penalti. "Cuando iba andando hacia el balón tenía clarísimo dónde lo iba a tirar, a la derecha del portero. Pero hubo un momento, cuando vi a Pfaff delante, en que pensé tirarlo para el otro lado. No sé, por cómo estaba él colocado, por cómo se perfiló. Pero pensé: 'la primera idea es la mejor', y no quise cambiar. El golpeo fue malo, y por eso pasó lo que pasó", resumen sin dolor ya, han pasado 40 años, pero con ese 'mecagoen....' que se escapa entre los dientes.
Eloy, en la actualidad.CARLOS GARCÍA POZO
"Ahora es muy fácil decirlo, claro, pero me arrepentí de no haber cambiado de idea. En ese momento, de todas formas, yo no lo vi todo perdido. Pensé que ellos fallarían alguno y que volveríamos a empezar. Pero me equivoqué". Se equivocó.
P.D. Lo que pocos recuerdan de Eloy es que ese mismo año, en octubre, se proclamó campeón de Europa sub'21 en Valladolid. Él marcó uno de los goles que desembocaron en otra tanda de penaltis. España ganó 3-0. Eloy no tiró. "Lo hubiese cambiado con los ojos cerrados", bromea hoy.
¿En qué se va a parecer esta España que empata con Irak a la que saldrá a buscar la segunda estrella el día 15 de junio ante Cabo Verde? La respuesta es sencilla: en poco. Se repetirán algunos nombres, pocos, pero habrá otro orden, otra intención y otro espíritu. El último partido en suelo español sirvió para arrancar a sudar, echar a rodar a aquellos que llegan justos de kilómetros en las piernas y a proteger a los que son tan esenciales que no se quiere correr el más mínimo riesgo con ellos. Ahora bien, también para mantener los pies en la tierra. Y es que en el arranque del campeonato habrá rivales tan incómodos y poco estimulantes como los iraquíes, para quienes un empate ante la campeona de Europa tiene una relevancia histórica. [Narración y estadística: 1-1]
A España no le hacía falta que le recordaran que en un campeonato, cuando se llega como favorita, todos los rivales quieren derribarte. Es su momento de gloria, la lucha contra el gigante. Y esa fue la enseñanza que dejó el duelo en Riazor. De la Fuente quería aprovechar el amistoso, repitió que no era «un bolo de verano», pero también que el partido tenía que servir. Y lo hizo, pese al mal sabor de boca del empate. Reservó a la que debe ser columna vertebral del equipo nacional en el Mundial para buscar la activación de muchos futbolistas y premiar a otros de la unidad de apoyo que han sido esenciales en estos días. Optó por Joan Garcia, que quizá zanjó el debate de la portería en el debut ante Cabo Verde, si es que existe. Puso a Porro y a Grimaldo en los laterales e hizo debutar a Joan Martín junto a Laporte, un ancla en la defensa a la que no renuncia. El seleccionador no veía el momento de enrolar a Gavi, y lo colocó junto a Olmo, con Baena, Ferran y Borja Iglesias moviéndose por todo el frente de ataque.
España sabía que llevaría el peso del partido ante un rival que le esperaba ordenado en el centro del campo, buscando un robo que les lanzara hacia la portería. Había que desarmar esa telaraña, que es la misma que pueden tejer caboverdianos y saudíes en los dos primeros partidos de la Copa del Mundo. Incluso la Uruguay de Marcelo Bielsa. Era un buen momento para entrenarse en esa tarea.
Baena fue el primero que probó a Basil con un disparo que le obligó a sacar una mano milagrosa para desviarlo a córner. España, sin avasallar, empezaba a encontrar caminos, como las conducciones de Laporte rompiendo líneas o las recuperaciones rápidas que Olmo supo manejar para poner en ventaja a la selección. Pero el movimiento esencial lo hizo Borja Iglesias, dejando pasar el envío para habilitar a Ferran. Lanzado a la carrera en diagonal desde la derecha, el valenciano llegó a la frontal para cruzar un tiro imparable. Con el brazalete de capitán sumó su gol 24 con España en 56 partidos e igualó en esa marca a Oyarzabal.
Parecía que la selección podía desatarse con ese marcador a favor, pero no fue así. Al contrario. Irak se mantuvo en su idea y encontró premio. Doski, incorporado desde el lateral zurdo por la grieta entre Porro y Jon Martín, se plantó en el área y sorprendió a Joan Garcia con un tiro que suponía el empate. No estuvo acertado el cancerbero del Barça y a España le salió caro. A la campeona de Europa le estaba haciendo partido una selección que sufrió para estar en el Mundial.
Aun con el aturdimiento de verse sorprendidos, a cinco minutos del descanso, Ferran volvió a forzar a Basil a despejar al larguero otro tiro que armó en apenas una baldosa.
Si en la primera parte a España le costó ser reconocible, en la segunda la tarea se complicó cuando De la Fuente llevó al campo a Eric García, Sergio Gómez, Jesús Rodríguez, Jeremy Pino y Gonzalo. Reparto de minutos y activación, pero sirvió de poco porque la selección apenas puso a prueba al portero recién salido al campo, Hassan. Y eso que Jesús Rodríguez mandó ajustado al palo el primer balón que pateó. Un susto que no tuvo continuidad. España jugó deshilvanada. Hubiera sido un milagro hacerlo de otra manera cuando el carrusel de sustituciones volvió a aparecer, y esta vez en los dos equipos.
De la Fuente hizo debutar a Marc Pubill, que necesita soltar los nervios antes de tener minutos en Estados Unidos, a Turrientes y a Javi Guerra, que se movió con descaro en el ataque pero sin acierto para pisar área o alimentar a Gonzalo. Hasta Mikel Merino volvió en los últimos minutos para hacer el rodaje sin que su presencia se notara demasiado.
La cuestión era ya aguantar el tipo ante un rival que sabía que no perder ante España era un triunfo que les hace plantarse en el Mundial con una bocanada de confianza antes de arrancar en un grupo de la muerte, con la Francia de Mbappé, la Noruega de Haaland y el campeón, de momento, de la Copa África, Senegal. El fútbol les puede mandar de vuelta a casa el día 26 de junio, pero su empate ante España es un hito que no olvidarán.
Mientras, la selección tendrá que dar un paso adelante ante Perú en Puebla en el último amistoso. De momento, con este sabor amargo, pone rumbo a Estados Unidos hoy mismo para aclimatarse antes de viajar a México y recluirse ya para preparar el debut en Atlanta ante Cabo Verde. Hay días y entrenamientos para perfilar un equipo que muestre un fútbol más brillante y efectivo que el que exhibió en Riazor. Lo sabe De la Fuente, que ve irreconocible a su España con solo 13 remates a puerta y solo uno entre los tres palos. Suficiente para el último experimento, pero muy mejorable. Eso sí, artillería tenía guardada en la grada que irá apareciendo.
Los amistosos antes de un Mundial son tan necesarios como peligrosos. España e Irak se verán las caras en Riazor antes de poner rumbo a Estados Unidos con la doble misión de intensificar la puesta a punto con intensidad, pero sin correr riesgos. Cualquier contratiempo físico de un jugador le aparta del campeonato, y eso es algo que ronda sus mentes. La del seleccionador también, aunque no lo confiese. Luis de la Fuente asegura que «no se puede jugar a medio gas, no puedes no meter la pierna o no hacer un sprint» e insiste en que tanto este partido como el de Puebla dentro de unos días tienen importancia «para llegar al día 15 en las mejores condiciones». «No es un bolo de verano, es un partido de preparación», insiste el seleccionador, que, no obstante, no arriesgará con nadie. Tendrán minutos algunos, «no todos» de los nueve jugadores que han acompañado a la selección estos días y se cogerán vacaciones una vez acabe este partido. «Queremos que el partido sirva y, con este planteamiento, veremos lo que más nos interesa en cada momento», añadió.
No estarán ni siquiera en la convocatoria David Raya, Zubimendi y Fabián, que se incorporaron ayer por la tarde a la concentración tras disputar la final de la Champions. Merino, que estuvo en Budapest y no jugó ni un minuto, llegó el martes. A quienes tampoco verá el público gallego, que llenará el estadio, es a los jugadores que siguen en recuperación. A Lamine Yamal, Nico Williams y Víctor Muñoz se les mantiene entre algodones para tratar de que estén disponibles de cara al debut el 15 de junio en Atlanta ante Cabo Verde. A la hora de medir las opciones de que la estrella del Barça esté en el campo ese día, el seleccionador es optimista. «Está yendo todo muy bien y, si todo sigue como hasta ahora, podría llegar al debut», explica antes de añadir una pega: «pero eso no significa que tenga que jugar». Y es que cabe la posibilidad de que, aunque esté recuperado, Lamine solo aparezca en ese duelo para ir «aumentando las cargas», para entrar en calor en el campeonato.
Es el único puesto que el seleccionador tiene en el aire, porque el resto del once asegura que lo tiene claro. «Te diría que tengo el equipo, pero a veces el fútbol te hace las alineaciones sin querer. Vamos a ver en estos partidos si nos ratificamos o si tenemos que cambiar de idea», explicó. Muy decidido tiene quién será su portero en Estados Unidos, que no tiene por qué ser el mismo que salte en Riazor. «Sé el portero. Lo tengo claro, pero dejadme que se lo diga a él», se limitó a desvelar ayer. La sensación es que su confianza plena está depositada en Unai Simón y solo un contratiempo, en forma de lesión o sanción, le puede hacer cambiar de idea.
El duelo ante Irak tiene un factor de riesgo más que los habituales de un partido de fútbol: el terreno de juego. El Deportivo celebró el pasado sábado su ascenso y el césped acabó destrozado por la invasión de campo. «Se ha trabajado día y noche para que pueda estar en perfectas condiciones», aseguró el seleccionador. Aun así, la idea del seleccionador es repartir esfuerzos para no correr riesgos. Nadie se olvida de cómo Luis Enrique tuvo que correr para sustituir a Gayà en Qatar por su lesión de tobillo en la previa del último amistoso.
El seleccionador, Luis de la Fuente.E.M.
Hay algo más que, hasta que arranque el campeonato, puede perturbar a los futbolistas: su futuro. Aunque De la Fuente ha querido que esta primera semana de concentración sea para limpiar la mente y recargar energías, el mercado se ha puesto en marcha y son varios los futbolistas que pueden ser tentados. Habló de ello el capitán Rodrigo, a quien vinculan con una posible llegada al Real Madrid, advirtiendo que están acostumbrados a convivir con rumores. En el foco está también Cucurella y el interés del Atlético de Madrid. De la Fuente confía en que nada les desconcierte, pero lanza un mensaje: «Tenemos la experiencia de la Eurocopa, donde se resolvieron algunas situaciones. Lo que me gustaría es que, si hay que hacer algo, sea lo antes posible. Para que no estén en tensión mucho tiempo, por si se despistan en algo, aunque en este grupo no creo que pase», puntualizó.
De la Fuente vive «emocionado» su debut en una Copa del Mundo, con ganas de viajar a Estados Unidos y retarse ante un buen puñado de selecciones candidatas. «Es un Mundial histórico porque es en el que más selecciones hay con opciones de ganarlo», advirtió antes de demostrar que tiene la espalda muy ancha, y no solo por las horas de gimnasio, para cargar con la condición de favorita. El objetivo se lo pone alto: "Esta selección tiene una asignatura pendiente: ganar un Mundial como la del triplete".
La selección de Irán debe volar el sábado a España antes de trasladarse a su campamento base en México, mientras sigue a la espera de sus visados para el Mundial de 2026, anunció este martes el presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj.
"Partiremos a España el sábado y, desde allí, el equipo se dirigirá directamente a Tijuana, en México", declaró el lunes Taj en un programa deportivo emitido por la televisión estatal.
"Obtendremos el visado mexicano mañana (martes) o pasado mañana (miércoles) y luego se nos concederá rápidamente un visado estadounidense", añadió.
Sin visados a nueve días del mundial
El Mundial, que comienza el 11 de junio, está organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá. Pero ni México, que debe acoger el campamento base de Irán, ni Estados Unidos, donde los iraníes tienen que disputar sus tres partidos de la fase de grupos, han concedido por el momento los visados.
Esta situación, que pesa sobre la organización y la preparación, ya ha obligado a los iraníes a trasladar su campamento, inicialmente previsto en Estados Unidos, de Tucson a la ciudad mexicana de Tijuana.
Los iraníes deben disputar sus tres partidos de la fase de grupos en Estados Unidos: en Los Ángeles el 15 de junio contra Nueva Zelanda, luego ante Bélgica el 21 de junio, antes de un encuentro contra Egipto, el 26 de junio en Seattle.
La influencia de la guerra
Según el presidente de la Federación Iraní, la guerra contra Irán, desencadenada el 28 de febrero por un ataque conjunto israelí-estadounidense, "lo ha cambiado todo" para el Team Melli.
"La situación en el país, y en particular la guerra, ha trastocado todos nuestros planes. Habíamos previsto buenos partidos de preparación, entre ellos uno contra España, que fue cancelado" en febrero, explicó Mehdi Taj.
En Turquía actualmente, Irán debe disputar un partido amistoso contra Mali el jueves en Antalya, después de haberse enfrentado allí a Gambia el viernes (victoria de Irán 3-1).
La preparación para el Mundial de 2026 también se ha visto perturbada por las "dificultades financieras" derivadas de la crisis económica que atraviesa el país y, en particular, de la fuerte depreciación de la moneda nacional frente al dólar, subrayó Taj.
Los ingresos por apuestas durante el próximo Mundial de fútbol superarán probablemente los 50.000 millones de dólares, asegura el experto en apuestas Darren Small, un maná para las compañías del sector.
Los ingresos serán significativamente más altos que en la edición de 2022, en buena parte porque la gran fiesta futbolística cuatrienal se ha ampliado a 48 selecciones frente a las 32 de Catar. "Simplemente con el tamaño y el alcance de este torneo se garantiza que sea el mayor evento de apuestas de la historia", asegura David Stevens, jefe de Relaciones Públicas de la casa de apuestas inglesa Coral.
Otro factor, según Small, vicepresidente de Sportradar, una de las principales empresas tecnológicas del deporte a nivel mundial, es que los apostantes también se interesan por apuestas a jugadores, cuando antes se limitaban a apostar por la victoria o derrota de un equipo. "Esperamos mucho interés en las apuestas especiales sobre jugadores y en lo que llamamos 'bet builders' u opciones de apuestas personalizadas", añadió Small.
"Vamos a ver mucho más interés en ese tipo de apuestas. Por ejemplo, jugadores que marcan con la zurda, con la diestra, número de pases, tackles, cualquier cosa que sea estadística", asegura. "Luego, a partir de ahí, los clientes construyen narrativas, como historias del tipo: creo que este partido lo ganará el equipo X, ambos equipos marcarán, el jugador X anotará de cabeza y habrá 15 saques de esquina", apunta el experto.
Para Stevens, este tipo de apuestas a la carta es "una de las áreas de más rápido crecimiento" del sector, que sacia el apetito de una "nueva base de clientes más joven" que busca "oportunidades de apuesta más dinámicas".
Argentina y Francia, las favoritas
En cuanto a los favoritos al título, Small asegura que los dos equipos favoritos en las apuestas en todo el mundo son Argentina y Francia, aunque también hay una gran cantidad que ha puesto dinero a que Inglaterra ponga fin a 60 años de espera para levantar su segunda copa mundial.
"De hecho, (para los apostantes británicos) son el tercer favorito, solo por detrás de Francia y España, y si Thomas Tuchel (el seleccionador de Inglaterra) pone fin a 60 años de sufrimiento, los corredores de apuestas nos enfrentaremos a un pago significativo", dijo. "No obstante, la naturaleza cada vez más global de nuestro negocio significa que una victoria de Inglaterra no sería tan costosa como lo habría sido hace, por ejemplo, una década", matizó.
En lo que respecta a las estrellas individuales, hay un gran interés sobre las expectativas de quién terminará como máximo goleador, con la estrella francesa Kylian Mbappé y el atacante noruego Erling Haaland atrayendo mucho dinero en los pronósticos.
Los pronósticos extraños
Pero Small parece más intrigado por otro nombre que, por ahora, figura sorprendentemente en el Top 10 de posibles máximos anotadores de la Copa del Mundo, que inicia el 11 de junio, según las apuestas registradas.
Es el caso del delantero neozelandés Ben Waine, sobre quien se ha ido apostando de manera "extraña" y "peculiar" por encima de la estrella de su selección, Chris Wood, del Nottingham Forest inglés.
Tanto Small como Stevens coinciden en que la distribución geográfica de los partidos, entre Estados Unidos, Canadá y México, plantea problemas. "El único desafío que tenemos es, obviamente, la cuestión de los horarios desde el punto de vista del público europeo", señaló Small.
"Los partidos de la Costa Oeste ejercerán algo de presión en ese sentido, van a ser más difíciles de seguir desde Europa. Pero también tenemos una región sudamericana muy activa, con Brasil y otros países", destacó.
Small indica igualmente que entre los apostantes ha habido por ahora poco interés en un título mundial para el coanfitrión Estados Unidos, pero es previsible que si el país tiene que levantar el trofeo el presidente Donald Trump estará en el escenario junto a los jugadores.
"Si Estados Unidos desafía las probabilidades de 40-1 y levanta ese trofeo, ¡esperen cotas bajísimas sobre si el presidente va a estar en medio de las celebraciones!", sonrió.
La entrada de los jugadores a la residencia de la Ciudad del Fútbol no tiene nada especial. Los taxis, o el coche que les lleva (ninguno va en transporte público), les deja en un mini parking que hay apenas a 100 metros de la puerta. Nada, un caminito asfaltado, cuesta abajo, que tardan 30 segundos escasos en recorrer. Sin embargo el sábado, cuando llegaron (no todos, pues faltan los que jugaron la final de la Champions y Yeremi Pino, que llega hoy) los futbolistas se encontraron un pasillo de flores rojas y amarillas y un mural con dos mensajes: "Bienvenidos" y "¡Vamos España!". El camino, los 30 segundos fueron los mismos, pero la estética anunciaba que estamos ante algo especial.
Desde hoy hasta el 19 de julio han de pasar 48 días. Si se suman dos más (la concentración comenzó el sábado), cifra redonda: 50. Cincuenta, ahora en letra, días para que la selección española sueñe con ser campeona del mundo en Nueva York. Mucho menos, 14 días, faltan para el debut. Lo primero que hicieron, el sábado, fue ver la final de la Champions juntos. Lo último... Lo último no se sabe.
De momento ayer salieron al césped para hacer el primer entrenamiento. Fue abierto al público, que respondió pese a la lejanía del evento y al calor que hace estos días en Madrid. Sobre la hierba, poca cosa, la verdad. Entre los que faltan y los que van a comenzar a su ritmo, un poquito de balón, tres o cuatro ejercicios y poco más para los que no tienen ningún problema. Lo serio, de hecho, empieza hoy con la primera sesión a puerta cerrada, a la que seguirá un 'Media Day' para que la prensa pueda testar un poco cómo respira la expedición.
Después, la máquina empezará a rodar para no parar. Mañana (doble sesión) y pasado también entrenarán tranquilitos, y el jueves viajarán a Coruña para disputar contra Irak, en Riazor, el primer amistoso pre-Mundial. Dormirán en Coruña y al día siguiente, viernes 5, en autobús a Santiago para empezar la mayor peripecia de esta concentración: la llegada a EE.UU. El resumen es así: salen el viernes a las 10.00 de la mañana de Santiago y llegarán a Chattanooga, con escala en Nashville, 12 horas después.
Ocurre que, tras ese largo viaje, serán las 16.00 horas cuando lleguen al hotel, de modo que los médicos ya han preparado un plan de recomendaciones para que los jugadores traten de aguantar el sueño esa tarde y se vayan a dormir, aunque sea pronto, ya por la noche. Al día siguiente, el sábado 6, por la tarde (18.00 horas, las medianoche del sábado al domingo en España) harán un entrenamiento abierto al público en la Baylor School, lugar de concentración del equipo durante la primera fase (en una situación novedosa, dormirán, en cambio, en un hotel en el centro de la ciudad, apenas a 10 minutos de los campos).
El domingo 7 viajarán a Puebla (México) después de entrenar y allí darán solamente la rueda de prensa previa al segundo y último amistoso, que será contra Perú a las 20.00 horas locales (las 4 de la madrugada del lunes al martes en España). De ahí, vuelta a Chattanooga y luego ya sí, ya no hay más distracciones. Desde la noche (madrugada) del 9, habrá entrenamientos el 10, el 11, el 12 y el 13. Ese día, el sábado 13 por la tarde, viaje a Atlanta para el debut, ante Cabo Verde, que será el lunes 15 a las 12 del mediodía local (las 18.00 en España).
¿Dónde estará el foco estos días? Si no pasa nada raro, en la evolución de los que llegan ultimando la recuperación de sus lesiones. Nico Williams, Mikel Merino y, sobre todo, Lamine Yamal. Ver cómo avanzan y cuándo podrán debutar se convertirá en lo más interesante. No parece previsible que estén en el primer partido, pero quizá ya tengan minutos en el segundo, contra Arabia Saudí, el día 21. De hecho, el plan es que puedan estar en plenitud el día 26 contra Uruguay, fecha en la que todo el mundo sitúa el comienzo 'real' del torneo para España, aunque esto no lo dirán en voz alta.
Y no lo harán porque la obsesión de Luis de la Fuente, y de su 'staff', es repetir, en la medida de lo posible, la convivencia y las normas que marcaron la Eurocopa de 2024. Ni una voz más alta que otra, ni un gesto de prepotencia... Nada, sólo humildad y trabajo. Entonces funcionó. Ahora hay que verlo.
Las Fiscalías estatales de Nueva York y Nueva Jersey divulgaron este miércoles que han abierto una investigación contra la FIFA relativa a sus "prácticas" de ventas de entradas para los ocho partidos de la Copa Mundial de Fútbol que se jugarán en el estadio MetLife, incluida la final del torneo.
Las autoridades indicaron en un comunicado conjunto que este miércoles han solicitado documentación a la FIFA en reacción a noticias de prensa en las que fans dijeron haber sido "engañados" respecto a la ubicación de los asientos que compraron y a acciones que pudieron "contribuir" a "inflar" los precios, como declaraciones públicas.
Las Fiscalías, que cuentan con investigadores del Departamento de Protección al Consumidor y Trabajador de la ciudad de Nueva York, recogen denuncias sobre cambios en las categorías de las gradas, posteriores a la división inicial del estadio y una vez estaba en marcha la venta, para crear zonas nuevas más "deseables" y caras.
"Los reportes indican que los fans que compraron entradas antes de que se presentaran estas nuevas zonas fueron excluidos de esos asientos y en su lugar se les asignaron asientos menos deseables, incluyendo asientos lejos del campo o detrás de las porterías", señalan. Además, otros fans denunciaron no haber recibido entradas para la categoría que pagaron, agregan.
También se someterá a escrutinio el coste, que "ha excedido los precios de cualquier Copa Mundial previa" como resultado de un método de "precio dinámico" para ajustarse a la demanda, en el que la FIFA ha lanzado las entradas en fases a lo largo de varios meses.
"La investigación examinará si el calendario de lanzamiento de la FIFA, sus declaraciones públicas y otras conductas impactaron a los precios, y cómo", abunda la nota.
Según el portal SeatPick.com, las entradas de los ocho partidos en el estadio MetLife se están vendiendo por un precio medio de 2.400 euros.
La fiscal de Nueva York, Letitia James, y la de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, expresaron en la nota su compromiso con los consumidores de ambos estados y criticaron la "manipulación" y la "explotación" de los residentes y visitantes del torneo.
La FIFA ha oficializado la relación de los campos base de las 48 selecciones nacionales que participarán a partir del 11 de junio en el Mundial 2026, entre las que destaca el cambio del lugar de concentración de Irán, que ha cambiado Tucson por el Centro Xoloitzcuintle, en Tijuana (México).
La selección iraní anunció la semana pasada su intención de que su sede durante el Mundial estuviera en Tijuana, localidad fronteriza con Estados Unidos y localizada en el estado mexicano de Baja California (noroeste), para evitar problemas con los visados estadounidenses.
"Estados Unidos no quiere que la selección iraní se quede a pernoctar", explicó Claudia Sheinbaum, presidenta de México en su conferencia de prensa matutina. "Entonces nos preguntaron, '¿pueden pernoctar en México? Dijimos sí, sin problema'".
El club Xolos de Tijuana, ciudad en el noroeste y fronteriza con la estadounidense San Diego, confirmó este lunes a través de un comunicado que acogerá el campamento base de la selección iraní, y destacó que se trata de una sede "de puertas abiertas, amigable y hospitalaria".
Sheinbaum explicó que las autoridades mexicanas afinan con la FIFA los detalles para la estadía de Irán, cuya participación en la justa deportiva ha estado sumida en la incertidumbre desde la ofensiva estadounidense-israelí lanzada a finales de febrero pasado contra la república islámica.
El once iraní se desplazará desde allí hacia Los Ángeles para dos partidos y posteriormente a Seattle, todo en la costa del Pacífico. La selección está encuadrada en el Grupo G y debutará el 15 de junio contra Nueva Zelanda.
El ébola
Sheinbaum también abordó las posibles medidas sanitarias que afectan a los equipos que participan en el torneo, tras ser preguntado sobre los requisitos estadounidenses para que la selección nacional de la República Democrática del Congo se aísle antes de entrar en Estados Unidos debido a un brote de ébola en el país africano.
"Si existe un problema con una enfermedad contagiosa, entonces se deben tomar medidas de control sanitario para garantizar que no se propague en México", dijo Sheinbaum.
Irán participa en su cuarta Copa del Mundo consecutiva y la séptima en total, pero nunca ha logrado superar la fase de grupos.
Estados Unidos rompió las relaciones con Irán en 1980 tras la crisis de los rehenes, cuando un grupo afín a la Revolución islámica retuvo a unas 60 personas en la embajada estadounidense en Teherán.
Luis de la Fuente lleva unos meses de acá para allá. Agarrado a la ola de su agencia de representación, lo mismo presenta una biografía que da una charla a los jóvenes, igual te sirve para desayunar en una agencia de noticias que para presentar unos relojes. Le ha faltado presentar el Telecupón. Y eso ha sido posible por varios motivos, pero uno de los principales, seguramente, es que la lista de 26 jugadores que ofreció ayer en Madrid estaba clara desde hace semanas. Incluso meses. Quitando un contratiempo como el de Fermín, todo estaba bastante claro.
El trabajo, en realidad, estaba hecho, y era cuestión de ir siguiendo la evolución de los elegidos. Ha habido sustos, cómo no, y todos en forma de lesión. Lamine, Mikel Merino y Nico Williams llegarán el sábado a Las Rozas inmersos en procesos de recuperación. Con ellos, el contacto ha sido permanente y el alivio, casi inmediato. «Es muy probable que, vista la evolución que han tenido, podamos contar con todos ya para el primer partido», avanzó ayer el seleccionador, aunque nadie se cree que vaya a ponerles contra Cabo Verde el día 15. Arabia (día 21) y, sobre todo, Uruguay (día 26) sí cuentan con más opciones.
También ha tenido algún mal trago. Especialmente el de decirle a Alex Remiro, su tercer portero desde casi desde que llegó, que no iba a estar en el Mundial. «Sí, le llamé», concedió, saltándose la norma que suele utilizar de no hablar de los que no están. Cuentan quienes están cerca de De la Fuente que le costó. Más sencilla fue la conversación con Carvajal, esta hace varias semanas. Ambos sabían que era imposible. «El legado que dejan Dani y Álvaro [Morata] lo han cogido perfectamente Unai, Rodri, Ferran...», explicó.
Un repaso algo más sosegado a la citación descubre cuatro ejemplos bastante claros de una de las características, no demasiado visibles, del técnico. Detrás de su educación, de su gesto amable y de, casi siempre, una sonrisa, se esconde un tipo bastante duro. Implacable. Un entrenador de élite que toma decisiones, incluso sabiendo que van a generar más ruido que si decidiese lo contrario. Y, además, leyendo un poco entre líneas, lo explicita.
La primera es la inclusión de Joan García, el portero del Barcelona. Lo mete de tercer portero, un puesto casi simbólico en el que nadie suele reparar en este tipo de torneos. Lo más cómodo, quizá, hubiese sido seguir con Remiro, que no da un ruido. La presencia de Joan hará que, si las cosas no van bien o hay un fallo grosero de Unai, los medios hablen de ello. «¡Es tremendo, me quedo asustado!», soltó ayer cuando precisamente le preguntaron por eso, por si esperaba que pudiera surgir el debate. «¿Y nadie habla de David Raya? ¿En serio?». El caso es que él sabía que la temporada del guardameta del Barça merecía ir al Mundial y se lo ha llevado. Aunque el portero, eso está claro, es Unai, Joan hará más ruido que Remiro. Luis lo acepta.
Otra decisión dura fue la de prescindir de Le Normand. De la Fuente fue de los que más peleó para impulsar esa nacionalización, y en la primera oportunidad que tuvo, la Nations de 2023, le llevó y lo puso de titular, y así ha sido siempre hasta que el central perdió el sitio en el Atlético en favor de Pubill. Ese adelantamiento ha tenido continuidad en la selección. Cuestionado por ello, por el central hispano-francés y por otros, por si les había llamado por teléfono para decírselo, dejó una frase que habla de esa mano de hierro. «La vida no regala nada a nadie, los que están se lo han ganado. Y a los otros... no es un adiós, es un hasta pronto, porque tendrán más oportunidades». Sí, pero quizá no de un Mundial.
Tampoco ha sido el camino más fácil el de dejar, por primera vez en la historia, al Real Madrid fuera de una lista de un Mundial. Huijsen, el único que tenía opciones reales de ir, ha perdido el paso en la segunda parte de la temporada. Aún así, Luis de la Fuente sabía que habría más ruido si no había madridistas que si, al menos, había uno. «Los que vienen aquí son simplemente jugadores de la selección. No miro de qué equipo son», cerró.
Un último detalle. Había alguien en Las Rozas que sugirió, de algún modo, que quizá estuviera bien recuperar, aunque en un papel secundario, a Carvajal o Morata. Por el papel de capitanes, por el peso específico, por el control del vestuario. A Luis de la Fuente ni se le pasó por la cabeza. Los que están, están. Y punto. Luis, el implacable.