La Liga a destiempo

Actualizado Domingo, 1 septiembre 2024 - 22:13

La Liga, antes del parón, se ha puesto al día en la cuarta jornada. Pero con la tercera en pleno desarrollo, los equipos andaban aún ajustando las plantillas. En unas faltaban jugadores. En otras sobraban, tratando todos de encajar en un puzle con el tablero en movimiento. Sujetos a las distintas circunstancias de transacciones o de inscripciones, había nombres llamativos: Dani Olmo, Dani Ceballos, Julián Álvarez, Conor Gallagher, Vitor Roque, Er

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->

El Valencia se estrella contra sus propias limitaciones y un Villarreal sufridor

Actualizado Domingo, 1 septiembre 2024 - 00:05

Los nubarrones no se disipan para el Valencia ni con el calor que desprende Mestalla. No premia el fútbol a quien más lo intenta, ni siquiera al que más lo merece, sino al que logra encender la chispa que daña al rival. El equipo de Baraja no supo cómo doblegar a un Villarreal al que tuvo una y otra vez contra las cuerdas pero que, con un zarpazo de Ayoze, les robó la alegría. A los valencianistas no les alcanzó por más que durante toda la segunda parte vivieron en el área de Diego Conde. Eso hizo que el punto supiera amargo y que mirar desde el fondo de la clasificación asuste, y mucho. [Narración y estadísticas]

Fue una noche tórrida en el césped, con un juego pesado y lento, y en la grada. No se olvida el pueblo de Mestalla de la condena a jugar a la ruleta rusa que les ha impuesto Peter Lim, del pobre mercado, de las tres derrotas y de la ausencia de herramientas que alimenten la esperanza que desde Singapur se empeñan en matar. Aún así, las gargantas empujaron todo lo que fue posible. Ahí no hay fisuras. Nunca.

Se percibió pronto que al ritmo cansino del partido se adaptó mejor y más rápido el Valencia. Fue lo que le propuso un Villarreal que trató de mantener la pelota pero sin la energía suficiente para desbordar y poner en problemas a la zaga valencianista. Por eso, poco a poco el equipo de Baraja se fue creciendo. Sin verse exigido en defensa, fue descolgando a jugadores hacia el área grogueta cada vez con más asiduidad. Rioja fue el primero que puso un centro que cabeceó Almeida en fuera de juego a las manos de Diego Conde. El portugués se movía cómodo sin la presión suficiente de Parejo y Gueye mientras Hugo Duro se batía en un duelo permanente con el veterano Albiol, forzándole a errores de los que poder aprovecharse. A punto estuvo de hacerlo en el minuto 14, pero un mal control del madrileño le privó de plantarse en ventaja ante el portero.

El Villarreal sigue en fase de adaptación. Se ha fortalecido en ataque con la amenaza de Barry y ha ganado músculo en el centro del campo con Gueye, pero sigue sin ser absolutamente fiable. Sufre por los laterales y echa de menos a sus catalizadores: Gerard Moreno y, sobre todo, Álex Baena, con algún problema físico y mucha necesidad de descanso.

Aún así, tiene pólvora para sorprender y eso hizo Yeremy Pino por la banda izquierda para asistir a Comesaña casi en el punto de penalti, tan sorprendido de la clara ocasión que se le presentaba que Thierry se le echó encima.

El Valencia seguía cómodo, algo trabado en ataque, pero forzando al Villarreal hasta que, en un córner, tuvo premio. Lo puso Rioja al segundo palo y Hugo Duro, sin sombras alrededor, voleó un zurdazo para abrir el marcador en el minuto 24. Escarmentado en este decepcionante inicio de Liga, el equipo de Baraja hizo memoria para tener muy presente que debía aguantar una ventaja que, cuando se es colista, es oro. Una vez más, no lo logró y ni siquiera fue porque el Villarreal apretara el acelerador.

En el añadido de la primera parte, trianguló con comodidad y Comesaña encontró a Ayoze en la frontal para que el canario, sin presión, armara la pierna y pusiera el balón en la escuadra de Mamardashvili.

En el descanso, Marcelino dejó en la ducha a Parejo y buscó el desborde de Ilias, pero seguía costándole desordenar al Valencia, que se plantaba con más facilidad, pero el mismo barullo, en su área. Centraba Almeida pero no llegaba Hugo Duro y lo hacía Ilias para que, a bocajarro, sacara Mamamardashvili el remate de Barry en una jugada con superpoblación en el área. Ambos se atascaban en un juego cansino y no pudo aumentar la ventaja local Luis Rioja aprovechando la asistencia de Jesús Vázquez.

Expulsión de Gueye

No tardó en cambiar el partido en una jugada. La expulsión de Gueye en el minuto 67 hizo que el Villarreal se rindiera y el duelo se inclinó hacia su portería. De todas las maneras posibles intentó el Valencia batir a Conde y de ninguna lo consiguió.

Rioja se estrelló en el poste, el lejanísimo chut de Pepelu en Conde, y Rafa Mir, la pólvora que buscó Baraja, no pudo enganchar a la media vuelta un buen disparo. El Valencia se atragantaba en ataque, sin pulmones, sin ideas ante un Villarreal sufridor que se convirtió en un frontón. Probó Canós, lo hizo Tárrega de cabeza... y el resto, de uno y otro equipo, se sostenían hechos trizas por el esfuerzo. Nada fue suficiente para evitar que el premio sólo fuera un punto que no consuela al valencianismo.

Muere a los 86 años Paquito, leyenda del Valencia que rozó la gloria como técnico del Villarreal

Muere a los 86 años Paquito, leyenda del Valencia que rozó la gloria como técnico del Villarreal

Actualizado Miércoles, 21 agosto 2024 - 10:23

El ex jugador Paquito García, leyenda del Valencia como futbolista y que realizó una extensa carrera como técnico en varios equipos que acabó llevando al Villarreal a semifinales de la Copa de la UEFA, falleció a los 86 años, según confirmó el propio Valencia.

Internacional nueve veces con España durante la década de los sesenta y suplente durante la Eurocopa 1964 que ganó España, el centrocampista nacido en Oviedo fue futbolista del equipo de su ciudad durante cinco cursos en Primera División, un club en el que fue titular indiscutible entre 1959 y 1963, siendo parte indiscutible de la tercera plaza en Liga de la 1962-63.

Ese mismo verano llegó al Valencia, un equipo en el que años más tarde llegó a ser capitán, entrenador y secretario técnico y en el que, nada más llegar, ganó la final de la Copa de Ferias de la 1962-63, que se retrasó hasta septiembre de 1963.

El futbolista asturiano fue compañero de Roberto Gil en el centro del campo, una dupla con la que lograron la Copa de 1967. Tras retirarse, el jugador de Riba-roja de Túria (Valencia), siguió ocupando la misma posición con Pep Claramunt a su lado, una pareja que ayudó al Valencia a levantar la Liga en el curso 1970-71, un título que además alzó como capitán.

Tras nueve temporadas en el Valencia, decidió bajar al Mestalla para evitar que bajara a Tercera División y, tras ese último curso en la 1972-73, decidió colgar las botas, aunque desde ese mismo momento siguió muy vinculado al fútbol desde los banquillos.

El asturiano se estrenó como técnico en el Gandía y el Atlético Madrileño antes de completar una temporada en Segunda con el Valladolid, lo que le llevó a ser técnico del Castellón durante las siguientes dos temporadas. Tras ello, dirigió al Valladolid, esta vez en Primera, durante los cursos 1980-81 y 1981-82, antes de un breve paso en el Hércules en Segunda.

Tras ello, el Valencia se hizo con sus servicios en la Liga 1983-84 justo un curso después de salvarse en la última jornada, aunque no pudo completar una campaña que sí acabó con el Cádiz en la 1985-86, en la que logró salvar la categoría.

Paquito García pasó por varios equipos de Segunda antes de ascender al Villarreal a Primera en el curso 1999-00. Aunque no siguió como entrenador, sí lo hizo en uno de sus filiales, el Onda, antes de volver como primer técnico a mediados de la 2003-04, cuando ayudó al equipo a llegar a las semifinales de la Copa de la UEFA, aunque cayó ante el Valencia.

El Paquito García futbolista consiguió una Copa de Ferias, una Copa del Generalísimo y una Liga con el Valencia, además de un meritorio tercer puesto con el Real Oviedo en la temporada 1962-63, mientras que, como técnico, evitó el descenso del Cádiz en al 85-86, ascendió al Villarreal en la 99-00 y lo metió en semifinales de Copa de la UEFA en la 2003-04 en su último curso como primer entrenador.

El Valencia lamentó "profundamente" en un mensaje en la red social 'X' la pérdida de Paquito: "Siempre estará en nuestro recuerdo. Nuestras más sinceras condolencias a sus familiares y allegados. DEP", agregó el Valencia sobre un futbolista que disputó 302 partidos oficiales en el club.

Ni Sorloth ni Julián Álvarez desatascan al Atlético en un duelo frenético en Villarreal

Ni Sorloth ni Julián Álvarez desatascan al Atlético en un duelo frenético en Villarreal

Los cromos hay que ordenarlos en el álbum. El Atlético se atascó en su debut ante el Villarreal en un duelo en que mostró algunas virtudes y pagó muy caros sus errores. Debutó Julián Álvarez, hizo su gol Sorloth antes de irse al banquillo en el descanso y la defensa y Oblak vivieron en un agujero del que sacaron provecho los veloces jugadores groguets. [Narración y estadísticas]

A golpes decidieron jugarse el partido. El Atlético, bien apuntalado, y el Villarreal en reconversión. Ambos fueron capaces de mostrar los talentos que en los que se ampararán esta temporada, pero también errores groseros que arrastran de su pasado reciente. Con el escudo de ser el estreno, los rojiblancos mostraron un buena traza sólo eclipsada con una extrema fragilidad.

El Atlético necesitaba mandar en La Cerámica y mostrar que los fichajes son algo más que caras con los que engordar la ilusión colchonera. Simeone ha pedido, se le ha concedido y aún tendrá más. Era hora de que el equipo diera un paso al frente. Lo hizo sólo a medias. Primero Lino cabeceando un centro telegrafiado de Marcos Llorente que salvó la mano de Diego Conde. Después la asistencia fue para Reinildo, pero en fuera de juego. No tuvo premio, pero esa jugada se repetiría tanto a lo largo del partido que acabaría con mejor final.

Si ese fue el talón de Aquiles del Villarreal en toda la primera parte, el colchonero estaba en la espalda de su defensa. Sin punta de velocidad Witsel, Azpilicueta y Le Normand, sufrieron una y otra vez persiguiendo la sombra de las dos balas amarillas de Marcelino: Danjuma y Yeremy Pino. El neerlandés recogió un saque de puerta larguísimo de Diego Conde, se lanzó a la carrera en un mano a mano contra Witsel hasta el área, donde le recortó una y dos veces antes de cruzar la pelota para que se colara en la meta de Oblak pegadita a su poste izquierdo. Era el hueco que le había dejado el esloveno y allí la colocó.

Puso el balón el juego el Atlético y lo llevó en un pispás al fondo de la portería amarilla. Griezmann encontró el agujero en la orilla izquierda del debutante Cardona y lanzó a Marcos Llorente, que se coló en el área y puso un derechazo cruzado a la escuadra. Acción, reacción. Sin mostrar sus habilidades, los dos equipos sí fueron capaces de encontrar las grietas y repetir el guión.

Si Lino se estrelló en el poste, Danjuma hizo lo mismo en el cuerpo de Witsel tras el regalo que trató de hacerle Jeremy Pino. La espalda de la zaga rojiblanca era un boquete del que buscaban aprovecharse, pero el segundo gol llegó de otro error. En una segunda jugada tras un córner, Baena centró al corazón del área pequeña y Oblak, en una salida grosera, no pudo atajar un balón que rebotó en Koke y entró en la portería.

Sorloth, gol y cambio

Lejos de caerse, el Atlético volvió a reaccionar. Simeone, conscientes de dónde estaban las lagunas, quería que sus hombres aguantaran hasta el descanso para enmendar el once y, sin embargo, Sorloth le maquilló la noche.

Aislado en su pelea con Albiol y Bailly, la primera pelota que le rondó fue gol. Llovida desde la banda derecha por Barrios, la remató de un salto anticipándose a la defensa grogueta. De poco le sirvió, porque su nuevo entrenador le dejó en el banquillo tras el paso por el vestuario. Necesitaba más trabajo de su delantero.

Por eso el argentino no dudó en apuntalar el centro de la zaga con la rapidez de Giménez y el ataque con la movilidad de Correa. Se acabó el correcalles y el control cayó más del lado visitante cuando De Paul cogió el mando, aunque las ocasiones dejaron a aparecer. El partido se durmió.

Cuando el entrenador llamaba a Julián Álvarez a 15 minutos del final, Correa hizo una diablura que atajó Bailly. A la pólvora de La Araña en su debut fiaron los atléticos la victoria que también buscaba Marcelino. Desde la grada, buscó a Ilias, Gueye, Ayoze y Pépé, que estrelló una falta en la escuadra. El duelo había perdido electricidad. No quedaban ideas, ni fuerzas.

La “renovación” del Atlético: 141 millones y la inyección de ilusión de Julián Álvarez, pero Simeone pide más

Actualizado Domingo, 18 agosto 2024 - 23:58

En construcción. Así rezaría el cartel que a Diego Simeone le gustaría que llevara colgado su Atlético en el inicio de temporada esta noche en La Cerámica ante el Villarreal. Y es que la «renovación» aún no ha terminado. Al Cholo le faltan piezas para encajar el equipo que tiene en la cabeza y competir sin apuros por un objetivo que no se marcará hasta que no sepa cuáles son todas sus armas.

Con el mercado abierto hasta el 31, la inversión de 141,5 millones de euros que lleva realizada el conjunto rojiblanco no es suficiente para darle el nuevo aire que perfiló el argentino con la dirección del club hace unos meses. «Necesitamos terminar de cerrar la plantilla. No está cerrada. Estamos trabajando para tener a la gente que necesitamos», advertía el entrenador. Esa necesidad son un central zurdo y un centrocampista.

La operación con Conor Gallagher y el Chelsea encalló al descartar los ingleses la incorporación de Samu Omorodion, y con ella arrastró la opción del valencianista Javi Guerra. Sin embargo, el internacional inglés -a quien Maresca tiene en cuarentena y no jugó ante el City- sigue esperado al Atlético y la llave de su fichaje puede tenerla ahora Joao Félix. Inscrito en la Liga y a las órdenes de Simeone, que alaba su «predisposición» en esta pretemporada, el club necesita una venta jugosa para poder incorporar los refuerzos que reclama el técnico.

Para saber más

«Buscamos seguir mejorando, entendemos que todos los años no son iguales para traer futbolistas. Hoy podemos traer futbolistas que generan nuevos estímulos y ayudar a los jóvenes para que nos ayuden. Estamos en una transición importante, una renovación que esperamos demostrar pronto», reflexionó el entrenador, que estrenará algunas de sus nuevas armas en este debut liguero.

El Atlético se ha movido con soltura hasta ahora en este mercado. La inyección de capital de 70 millones de euros de los máximos accionistas, las bajas de jugadores con un coste salarial alto, como Hermoso, Savic o Saúl Ñíguez, y la venta de Söyüncü (8,5) y Morata (15) le han permitido afrontar una inversión muy alta para reforzar parcelas clave y, en algún caso, lanzar un mensaje ambicioso que sus aficionados han recibido con agrado.

Caras nuevas e ilusionantes

La delantera es la línea que más ilusiona. Simeone tiene una pieza efectiva con Alexander Sorloth que hoy lucirá en un estadio que el noruego conoce muy bien. Entró en escena cuando, tras cerrarse la puerta de Dovbyk, el Villarreal aceptó negociar su traspaso por 32 millones más seis en variables. No hubo dudas en el cuerpo técnico viendo los 26 goles (23 en Liga) y seis asistencias que aportó al conjunto de Marcelino la pasada temporada. Además, el precio lo aligeró la salida de Morata.

Sorloth, en un entrenamiento.

Sorloth, en un entrenamiento.Z. ARAGÓNEFE

Simeone tiene el '9' que buscaba: capaz de vivir en el área cómodo, chocar con los centrales, alimentarse de la creatividad de Griezmann o Samu Lino y generarles espacios, algo de lo que también se beneficiará Julián Álvarez.

La llegada del campeón del Mundo y de la Copa América ha supuesto una inyección de optimismo en la grada colchonera que bien valen los 75 millones de euros abonados al City. De momento, su incorporación al ataque, en cualquiera de las posiciones por donde se mueve, será progresiva. «Lleva cuatro entrenamientos y se está adaptando. Sabe dónde viene y todas las características que tiene se acercan al ADN del Atlético. Se ha ganado un lugar importante. Ojalá podamos formar un equipo para que nos ayuden sus características», reflexionó el Cholo. El tercer fichaje fue Le Normand, un central a quien habían seguido durante toda la temporada, por el que ha pagado 34,5 millones y arranca el elogio de rivales como Marcelino.

Si Simeone no tiene la plantilla cerrada, tampoco el Villarreal, que además soporta las bajas por lesiones de jugadores que deben tener hueco en el nuevo once, que ha sufrido una reestructuración para bajar la media de edad, de las más alta s de la Liga. El portero Diego Conde y Sergi Cardona son las novedades que verá a la afición. El objetivo de los amarillos es tratar de mirar a Europa. El del Atlético, Simeone se lo reserva: «Espera que se cierre la plantilla». No duda de que el Real Madrid parte como favorito, pero advierte de que el resto «le competirá a un equipo que ahora parece ser de los mejores».

El torneo más español desde hace dos décadas: menos de 200 jugadores extranjeros

El torneo más español desde hace dos décadas: menos de 200 jugadores extranjeros

El pasado 24 de febrero Pau Cubarsí fue el único futbolista español que formó de inicio en el Barça ante el Getafe. Tres meses antes, el Sevilla sólo había alineado a Juanlu frente al Villarreal, al igual que el Real Madrid, con la excepción de Lucas Vázquez en el Villamarín. Sin embargo, la tendencia en la nueva Liga que arranca el jueves no se parece en nada a estos casos. Por primera vez en 20 años, el campeonato español contará con menos de 200 futbolistas extranjeros. Horas antes de que el balón eche a rodar en San Mamés, el total ascenderá a tan sólo 197. Un 39,3% del medio millar de inscritos. Una minucia en comparación con los 401 de la Serie A (64,2%) o los 385 de la Premier League (65,4%).

Hay que remontarse a la temporada 2004/05 para encontrar un guarismo tan bajo de jugadores foráneos. Entre los 172 de aquel curso despuntaban Ronaldinho (Barcelona), Juan Román Riquelme (Villarreal) o Ronaldo (Real Madrid). Hoy, el campeonato dirigido por Javier Tebas puede celebrar las incorporaciones de Kylian Mbappé (Real Madrid), Luka Sucic (Real Sociedad) o Julián Álvarez (Atlético), pero la cifra total confirma una curva descendente iniciada hace algo más de una década.

La principal razón de este fenómeno estriba en la pérdida de poder económico. Si el pasado curso la Primera División quedó sexta en el ránking de gasto, con 443,8 millones de euros (22,2 millones de media por equipo), esta temporada el panorama no se antoja muy distinto. Incluso tras la estelar aparición de Julián Álvarez, LaLiga aún sigue sin alcanzar los 450 millones en fichajes. Esa falta de competitividad contrasta con el poder de atracción de la Premier League, que ya supera este curso los 1.500 millones, la Serie A, con más de 700 millones, o incluso la Bundelisga, a un paso de los 500.

Sube la media de edad

La dificultad a la hora de afrontar nuevas operaciones también repercute en la edad media de las plantillas. De hecho, LaLiga es el campeonato más viejo del Top-5 continental, con 26,9 años de promedio. Por encima de la Premier (26,0), la Serie A (25,9), la Bundesliga (25,7) y la Ligue 1 (25,4). Si sirven de ejemplos, el Rayo Vallecano ha tenido que tomar cedidos a Adrián Embarba (32 años) y Gerard Gumbau (29), mientras el Betis ha contratado a Diego Llorente (30), el Alavés a Stoichkov (30) y Las Palmas a Jaime Mata (35). Con presupuestos tan apretados, el futbolista español capaz de competir en la elite termina por imponerse. Más vale experto conocido, que extranjero por conocer. El club canario ha ido incluso un paso más allá pescando en el mercado de Segunda: Viti (Real Oviedo), Iván Gil (Andorra) y Álex Muñoz (Levante).

Por otro lado, los éxitos de España en la Eurocopa y los Juegos Olímpicos refuerzan la creencia de que el trabajo de formación termina dando fruto. Podría parecer una contradicción con los argumentos antes expuestos, pero lo cierto es que el atractivo de las canteras resulta cada día mayor. Al impulso de esos jóvenes se aferraron el curso pasado el Valencia, para su mejor actuación en el último lustro, o el Sevilla, salvado de la quema gracias a Isaac Romero, Kike Salas y Juanlu. La confianza en el filial sigue también guiando al Villarreal, que sólo se ha atrevido a gastar 10 millones en Willy Kambwala, un central francés de 19 años procedente del Manchester United. Dejando a un lado la anécdota de que un recién ascendido como el Leganés fiche a Enric Franquesa, criado en La Masia, a cambio de 90.000 euros, lo cierto es que los filiales de Barça y Real Madrid suponen el mejor caladero para Osasuna, Betis o Getafe.

En cualquier caso, parece fuera de toda duda que la clase media de LaLiga ha perdido un punto de talento diferencial. Ese extra que, en ocasiones, sólo se obtiene a cambio de mucho dinero. Para entender la repercusión del músculo económico en los resultados -y la influencia, por tanto, de los fichajes extranjeros- baste una ojeada al ránking que elabora la UEFA para sus competiciones (Champions, Europa League y Conference League). Si analizamos el coeficiente acumulado de los últimos cinco años, LaLiga ocupa la tercera posición con 89.489 puntos, por detrás de la Premier League (104.303) y la Serie A (90.284). Hace exactamente una década, impulsado por la expansión del gasto, el torneo español lideraba dicha tabla (97.713), muy por delante de la Premier (84.748) y la Bundesliga (81.641).

Rodri, en la justa pelea por un Balón de Oro (casi) imposible

Actualizado Sábado, 13 julio 2024 - 23:55

El «ordenador perfecto», el «mejor centrocampista del mundo», la «clave de España», «el jugador que manda en los partidos»... La lista de elogios de entrenadores, compañeros y rivales hacia Rodri Hernández se antoja interminable. Es el centrocampista total, que ha trasladado su brillo desde el Manchester City a la selección. Y hay quienes le ven como el mejor situado en la carrera hacia el Balón de Oro. No es algo fácil para un jugador clásico, alejado de las redes sociales, sin un gran perfil comercial y que nunca se muerde la lengua ante los periodistas.

Hace un año fue el mejor español en la lista de candidatos. El Balón de Oro volvió a manos de Leo Messi, por delante de Erling Haaland y Kylian Mbappé tras su éxito en el Mundial de Qatar. Cuarto fue Kevin de Bruyne y quinto, Rodri. Era su primera nominación. Se había acercado al podio y desbancado a Vinicius, que acabaría sexto. ¿Puede escalar ahora? Por números, sí, aunque sus principales adversarios (Jude Bellingham y Vinicius) lleguen avalados por una Champions y una Liga con el Real Madrid. Además, el inglés aún podría aumentar hoy su cuenta en la final de Berlín.

Rodri no presume esta temporada de una Champions, aunque sí de una Premier League y un récord que habla por sí mismo. Se trata del futbolista que más partidos consecutivos ha disputado sin perder. Desde marzo de 2023 jugó 80, con un balance de 63 victorias, 16 empates y sólo una derrota. La del derbi de la final de la FA Cup ante el United. Aunque detrás de esa cifras ya había quedado claro que, cuando no pudo jugar, el City tampoco carburaba.

Revisando vídeos

A las órdenes de Pep Guardiola, con quien disputó 257 partidos en cinco temporadas, ha superado dos desafíos: el de la adaptación al físico y la velocidad de la Premier y a lo que el técnico de Santpedor siempre requiere de un pivote. Un listón más elevado que en el Villarreal y el Atlético.

Rodri representa la calma para la selección. La seguridad, la interpretación del juego y el análisis. Su titularidad es indudable desde la marcha de Sergio Busquets, aunque nunca ha rechistado por comenzar como suplente o como central. Durante el Mundial 2022, Luis Enrique le retrasó a la zaga y él se preparó para cumplir revisando vídeos sobre su nueva posición.

En Alemania, vuelve a visualizar cada partido en vídeo, analiza su juego y el de sus compañeros. «Sin esa visión de Rodri, España no sacaría tanto rédito a la verticalidad de Nico y Lamine», cuentan desde el vestuario. Por eso todos lo quieren al lado, incluso Dani Carvajal lo ficharía para el Madrid. Desde Luka Modric en 2018, el Balón de Oro no ha vuelto a recaer en un centrocampista. Por eso Rodri no lo espera: «Si me quieren reconocer, bienvenido. Pero no me molesta».

La suerte de Andrei Ratiu, el "caballo descontrolado" que ganó el Gordo de Navidad

La suerte de Andrei Ratiu, el “caballo descontrolado” que ganó el Gordo de Navidad

Una de las posesiones más preciadas de Andrei Ratiu (Aiud, Rumanía, 1998) lleva la firma de Fito Cabrales. Se trata de una guitarra que Jorge Pulido, capitán del Huesca y fanático -como él- del rockero bilbaíno, le regaló a modo de despedida tras su etapa en El Alcoraz. Porque aquellas dos temporadas en Segunda División, tan explosivas, tan prometedoras, le iban a abrir las puertas de la selección rumana y el Rayo Vallecano. Sin embargo, su primer año con La Franja se ha saldado con apenas 16 partidos y el vago recuerdo de un soberano marcaje a Vinicius en el Bernabéu. Hoy, Ratiu debuta en la Eurocopa con el pelo teñido de azul y una melodía de Fito sobrevolando por Múnich: Un día, la suerte entró por mi ventana / Vino una noche, se fue una mañana / Quizás solamente me vino a enseñar / Que viene y va.

Según cuentan quienes mejor le conocen, Ratiu es un tipo tan tímido como perseverante. Uno de esos profesionales que aún cree en el valor del trabajo bien hecho. Sin embargo, los azares de la vida también le han reservado algunas sorpresas. Como la del otoño de 2021 cuando, a la vuelta de uno de sus primeros viajes con la selección, Andrei compró lotería en Madrid, su penúltima parada antes de tomar el tren rumbo a Huesca. Unas semanas después, aquel décimo resultó premiado con el Gordo de Navidad.

"Es un jugador hecho a sí mismo, que ha ido escalando a base de esfuerzo y de confiar en sus posibilidades. A veces ha creído más en sí mismo que quienes le rodeaban", cuenta Javi Calleja, el técnico que le hizo debutar con el primer equipo del Villarreal. Una noche de grave compromiso en Mestalla, donde los castellonenses se jugaban el pase a las semifinales de la Europa League. "Llegó muy, muy joven a nuestra cantera. Se había formado como extremo, aunque poco a poco fue retrasando su posición. Ya por entonces nos sorprendía por su capacidad para asociarse y llegar arriba, acabando las jugadas", revela a EL MUNDO el ex preparador amarillo.

Por encima de los 35 km/h

Ratiu, callado y laborioso, siempre cumplía con lo que esperaban de él. Sin embargo, necesitaba minutos lejos de La Cerámica. El Huesca, recién descendido, buscaba competencia para Julio Buffarini, recién fichado de Boca Juniors. De modo que Rubén García, su director deportivo, puso manos a la obra. "El lateral derecho ha sido uno de los puestos que más ha evolucionado en los últimos años. Todos han pasado a ser más atacantes que defensores. Fui un par de veces a ver a Andrei en directo y la sensación que me dio es que el campo se le quedaba pequeño. Era un caballo descontrolado, con una potencia bruta espectacular", relata García, en conversación con este periódico.

Según su testimonio y "salvando las distancias", en la línea de Achraf Hakimi o Trent Alexander Arnold. Durante aquel otoño de 2021, ya se había ganado el crédito del seleccionador Mirel Radoi y Edward Iordanescu, su sucesor en el cargo. Durante la última fase de clasificación para la Eurocopa, promedió 5,8 conducciones largas cada 90 minutos, la mayor cifra del torneo.

Con una velocidad punta superior a los 35 km/h, Andrei siempre se ha sentido mejor a campo abierto que a la hora de tomar decisiones en espacios reducidos. "Pisa área con mucha facilidad, pero aún debe mejorar esa pausa, sobre todo a la hora de centrar", abunda García. "Ha ido progresando a nivel táctico y defensivo, una de las facetas que más debía trabajar", completa Calleja. De esa consistencia, precisamente, andaba más bien sobrado Iván Balliu, que le cerraría el paso en Vallecas durante dos largos meses.

Frente a Mudryk

Hasta que el pasado 5 de noviembre, Ratiu debutó en Liga con la camiseta franjirroja ante uno de los extremos más desequilibrantes del panorama mundial. Aquel domingo, Vinicius acabaría desquiciado frente a un rival que acumuló cuatro tackles, dos despejes, 5/12 en duelos y una sola falta. La imagen de uno de sus retornos, acelerando durante casi 40 metros ante el brasileño -que había partido con leve ventaja- antes de cruzarse con limpieza y salir con el balón junto al banderín, le proporcionaron fama efímera. De ahí hasta final de curso, Ratiu únicamente jugó otras seis veces como titular.

Hoy, sí formará de inicio frente a Ucrania, donde intentará minimizar a Mykhaylo Mudryk. El '10' del Chelsea, diestro, parte desde el perfil zurdo para suministrar a Roman Yaremchuk y Viktor Tsygankov. De la fortaleza de Ratiu, escoltado por Radu Dragusin, el central del Tottenham, penden las opciones rumanas. Andrei ya ha adelantado a su círculo íntimo que mantendrá ese tinte capilar porque le viene dando suerte. Que viene y va.

Póker de Sorloth y pareja de diamantes de Arda Güler para firmar tablas en Villarreal

Póker de Sorloth y pareja de diamantes de Arda Güler para firmar tablas en Villarreal

El Real Madrid empató en Villarreal, algo que está lejos de ser preocupante para el conjunto blanco ahora mismo, pero encajó cuatro goles, su máximo de la temporada, golpeado una y otra vez por el noruego Sorloth, superior a Militao y autor de un póker extraordinario ante Lunin. Arda Güler siguió protagonizando el final de la temporada madridista y anotó dos goles, dos diamantes, para pulir su diamante, uno que comienza a brillar con luz propia.

Si Ancelotti quería utilizar este partido solventar alguna duda sobre la alineación de cara a la final de la Champions, los tantos de Sorloth, todos sobre la defensa de Militao, pueden haber decidido el once madridista ante el Dortmund. La actuación de Lunin, otras veces notable y esta tarde terrenal, tampoco le ayudan en su pelea por el puesto con Courtois. El belga, que será titular en el último duelo liguero ante el Betis, tiene todos los billetes para ser el guardameta en Londres.

Después de salir con su once favorito el martes ante el Alavés, Ancelotti volvió a darle la vuelta a la tortilla de su alineación fuera de casa para otorgar minutos a gran parte de su unidad B. Lunin, Lucas, Militao, Fran García, Ceballos, Modric, Brahim, Güler, Joselu... De todos ellos, los focos fueron para el joven turco, iluminado por el destino. Güler ha tirado seis veces a portería en esta Liga... Y las seis han sido gol. A sus 19 años, el final de la Liga madridista es suyo.

En el minuto 13, y después de un primer intento de Sorloth que Lunin rechazó al palo, Güler puso el primero para el Madrid. Brahim vio su desmarque hacia el área y el turco no tembló a la hora de controlar y cruzar la pelota ante Jorgensen. Fácil. Sin pensar.

En el 30, Joselu aprovechó un buen centro de Lucas para poner el 0-2 ante un Villarreal que se jugaba seguir peleando por el puesto que da acceso a la Conference League. A los de Marcelino les costó entrar en el partido, buscando las contras ante un Madrid lento pero sólido en la primera media hora. El submarino sólo encontró resquicios cuando los blancos cometieron errores.

Así llegó el 1-2. En el 38, Ceballos falló en su propia área, perdió el balón ante Mosquera y éste puso un centro que Sorloth cabeceó por encima de Militao, haciendo inútil la estirada de Lunin.

El tanto no cambió el plan del Madrid, que se notó cómodo con el balón a pesar de la poca necesidad del partido. Como en Granada, los blancos crecieron a partir de Modric, Brahim y Güler, y de sus botas salió el 1-3 apenas un minuto después del tanto del Villarreal. Modric encontró a Brahim, éste dejó un taconazo a Lucas y el lateral, con un desmarque de derecha a izquierda, cruzó el balón con la zurda para batir a Jorgensen.

No se quedaría ahí el olfato madridista en la primera parte. Rozando el descanso, Güler volvió a tocar la red rival. Recibió dentro del área, algo escorado, se perfiló y superó al guardameta rival con una buena definición de zurda. 6 goles en 6 disparos a puerta.

El descanso relajó del todo al Madrid, que se confió ante un equipo que ofreció mucho más que el Granada. La derrota del Betis ante la Real Sociedad ofrecía al Villarreal la posibilidad de acercarse a la Conference si ganaba, y los castellonenses pelearon por su suerte. En el 47, Sorloth volvió a ganarle un salto a Militao y cabeceó perfecto un centro de Gerard Moreno. Lunin volvió a volar, pero sin los brazos suficientes como para detener la pelota.

Sería el inicio de la locura noruega. El delantero anotó tres goles en nueve minutos. Uno en el 47, otro en el 51 y otro en el 56. Los tres ante Militao. Su tercer tanto, el 3-4, resultó tras un buen corte del central brasileño a un disparo del noruego, pero el balón le quedó franco de nuevo al delantero para batir a Lunin en el mano a mano.

El último, el cuarto, sí que llegó tras una pequeña debilidad de Militao. Guedes asistió al hueco a Sorloth y Militao no estuvo lo suficientemente rápido como para cortar o evitar el remate de su rival, que de primeras y con la zurda batió a Lunin con un disparo cruzado.

Los cuatro goles elevan a Sorloth en la carrera por elPichichi. El noruego lidera ahora la clasificación con 23 tantos, dos más que Dovbyk y cuatro por encima de Bellingham.

El 4-4 llegó con media hora por delante, así que Ancelotti decidió asentar su defensa. Entró Nacho y se retiró Militao, esperando que las dos semanas que quedan hasta Londres cambien un poco sus sensaciones. Ancelotti introdujo a Rodrygo para activar un poco su ataque, pero el partido murió en la pausa general.

Sorloth amarga al Sevilla en el último minuto del añadido

Sorloth amarga al Sevilla en el último minuto del añadido

Actualizado Sábado, 11 mayo 2024 - 19:33

Un gol de Alexander Sorloth en el último minuto del tiempo añadido permitió al Villarreal romper la buena racha del Sevilla y prolongar el sueño de lograr una plaza para competir en Europa. En un final frenético, con penaltis y goles anulados por el VAR, el equipo de Marcelino tuvo más fe y pegada para llevarte un partido repleto de alternativas, suspense y ocasiones. [Narración y estadísticas (3-2)]

El Sevilla, sin control del balón, supo sufrir para capear el dominio inicial castellonense y en su primera llegada encontró un premio inesperado en un penalti cometido por Kiko Femenía, al que el balón golpeó en el brazo tras un salto con Suso. En-Nesyri definió desde los 11 metros, pero la alegría visitante apenas duró cinco minutos. Sorloth convirtió en gol, con un cabezazo picado, un preciso servicio de Cuenca. El empate desató al Villarreal, que recuperó la chispa inicial, aunque el Sevilla no rehusó la pelea y también comenzó a asomarse.

Jesús Navas encontró un filón en su banda y comenzó a nutrir de balones a sus delanteros. Ocampos, con una chilena, desperdició el primer servicio del lateral, pero En-Nesyri no perdonó, ya al límite del descanso, con un cabezazo inapelable. El final de la primera parte aún deparó otra sorpresa desagradable para el Villarreal, que perdería en el añadido a Coquelin, lesionado.

De todas las formas posibles

Los locales repitieron el guion del primer periodo y salieron en tromba tras el descanso. En apenas un minuto, Álex Baena iba a desperdiciar dos ocasiones para el 2-2. En la primera, se topó con los reflejos de Nyland, salvador en el mano a mano, y en la segunda envió fuera de volea tras un pase al espacio de Parejo.

El Villarreal, desbocado, rozó el empate con un remate de cabeza de Cuenca y en un disparo de Guedes, tras un pase de fantasía de Baena, que Nyland volvió a salvar. El Submarino lo intentó de todas las formas posibles, con centros al área, balones filtrados y disparos lejanos, pero no encontró la forma de derribar la muralla del Sevilla hasta que Mosquera cazó un balón en el primer palo.

Rectificación del VAR

Con siete minutos aún por delante, y conscientes de que el punto no valía, ambos equipos se enzarzaron en un desenfrenado intercambio de golpes. En-Nesyri remató al palo y, poco después, el VAR rectificó un penalti señalado a favor del Sevilla por una mano de Capoué que resultó ser de Agoumé.

Terrats, ya en el descuento, también vio cómo Díaz de Mera le anuló el 3-2 por fuera de juego. En plena locura ofensiva, Baena volvió a frotar la lámpara para asistir a Sorloth, que no perdonó para tumbar al Sevilla, mantener vivo el sueño europeo y luchar por el Pichichi LaLiga. De momento suma 19 tantos, uno menos que Artem Dovbyk.