El Atlético, de nuevo, a por la sorpresa europea: "Me da igual quién sea favorito"

El Atlético, de nuevo, a por la sorpresa europea: “Me da igual quién sea favorito”

Pocos creían que el Atlético eliminara al FC Barcelona no una sino dos veces la misma temporada, especialmente de la Champions League, gran objetivo blaugrana. Pero este equipo está construido para sorprender. De hecho, le sentó peor el papel de favorito en la final de Copa del Rey ante la Real Sociedad y ahora prefiere no pensar en si lo es o no ante el Arsenal. "No sé si hay favorito, nosotros sólo tenemos que pensar en nosotros", ha lanzado Julián Álvarez que ya se encuentra recuperado de sus pequeñas molestias. "No pensamos en ello, nos enfocamos en nosotros", ha respondido Sorloth en el mismo sentido.

Diferente es el caso de Marcos Llorente, un futbolista que se sale de la norma. "Me da igual, me acabo de enterar que no", ha apuntado el madrileño para luego razonar que es lo lógico puesto que el "Arsenal no ha perdido en esta Champions". El polivalente futbolista rojiblanco ha asegurado que ese papel no va a influir en el partido, que "hay que estar bien en todos los detalles" y futbolísticamente "de 10". Pero también es consciente de que esta eliminatoria no se parecerá al partido que enfrentó a ambos en la fase de grupos y que se llevaron los ingleses por 4-0 en el Emirates. "Habrá que subir la concentración, pero es una eliminatoria diferente a lo que fue en su día", ha apuntado.

Llorente, en el media day del Atlético.

Llorente, en el media day del Atlético.EFE

Los jugadores saben que están en un momento clave de la temporada, el último clavo al que agarrarse tras una final de Copa que hacía mucha ilusión y generó mucha desazón dentro del vestuario. "Es difícil levantarse", expresó Oblak mientras que Julián habló de "golpe duro porque la ilusión era muy grande". Así que el Arsenal se presenta ahora como el último gran escollo para llegar a otra final este año. La de la ansiada Champions. "No hay tiempo de mirar hacia abajo, quedan dos meses de temporada", ha añadido el portero esloveno.

Si se mantiene la normalidad dentro de la meta rojiblanca será Oblak el que ocupe la portería ante el equipo inglés. Un futbolista que ha vuelto tras mes y medio de lesión y que ya se encuentra "al 100%". Sólo no podrán comparecer Barrios, al que sus compañeros le han mandado un mensaje de ánimo y le han aconsejado paciencia respecto a la lesión que se ha vuelto a producir, y Giménez.

Quienes se han recuperado ya al 100% son Julián Álvarez y Ademola Lookman, al que se le ha visto al mismo ritmo que sus compañeros en el entrenamiento de esta tarde y que dice que se siente agradecido por la "confianza" que le da Simeone. Además, ha afirmado que el argentino le ha convertido en un futbolista "más completo" porque le ha ayudado a mejorar su faceta defensiva.

Ilusión ante el Arsenal

El mensaje común a la hora de jugar contra el Arsenal es el que tantas veces ha repetido el Cholo en rueda de prensa y que este lunes ha repetido Nico González. "Sabemos la clase de rival que enfrentamos. Tenemos nuestras armas. Humildad y trabajo", ha apuntado el futbolista argentino que dice que la mente del equipo está ya completamente en el miércoles porque "la vida no se hunde por un partido", ha argumentado respecto a la derrota en La Cartuja.

Nadie quiere mirar aún a Budapest y muchos discursos comienzan con el clásico "partido a partido". Pero sí que hay atisbos de ilusión que nadie quiere que se desborde. Desde el "por qué no soñar" de Nico González hasta la ilusión que transmite Oblak a los jóvenes de estar en un lugar que no es habitual y que disfruten del camino.

De perder con Boca la final de la Libertadores en el Bernabéu al puñetazo a Pulido: el portero Andrada se prepara para recibir una sanción histórica en La Liga

De perder con Boca la final de la Libertadores en el Bernabéu al puñetazo a Pulido: el portero Andrada se prepara para recibir una sanción histórica en La Liga

Esteban Andrada afrontará una de las sanciones más duras de la historia de LaLiga tras propinar un fuerte puñetazo al central del Huesca, Jorge Pulido, en los minutos finales del derbi aragonés. El guardameta argentino fue expulsado instantes antes por empujar al capitán del conjunto oscense y, tras la decisión del árbitro, se fue corriendo contra él para agredirle.

El guardameta argentino ya se ha disculpado ante su afición y con Jorge Pulido por la agresión a través de un video difundido por el Real Zaragoza en sus redes sociales. En él, explica que se trata de un hecho aislado en su dilatada carrera, en la que solo ha tenido una expulsión provocada "por tocar el balón fuera del área con la mano". Por ello, asegura estar "muy arrepentido" por la acción, provocada por "una situación límite en la que me salí de contexto". "Sé que soy una persona pública, un profesional de muchos años en mi carrera y quiero pedirle disculpas a Jorge Pulido; somos colegas y fue un acto mío que me desconecté en ese momento y acá estoy para las consecuencias que me dé la Liga o, si quiere que vaya a dar explicaciones, estoy disponible para ello", expresó.

Andrada podría afrontar una sanción de entre 10 y 12 partidos por el puñetazo, atendiendo a los precedentes de las agresiones del "Mono" Burgos, cuando militaba en las filas del Mallorca, sobre el jugador del Espanyol, Óscar Serrano, en 1999, y la de Pepe sobre Albín y, especialmente, sobre Casquero en el histórico Real Madrid-Getafe de 2009. Fueron castigados con 11 y 10 jornadas de sanción, respectivamente.

En todo caso, el de ayer es el último partido que Esteban Andrada jugará con la camiseta del Real Zaragoza, ya que solo restan cinco jornadas para el final de la liga y se encuentra cedido por el Monterrey. El guardameta cierra de esta forma lamentable una temporada en la que ha estado cuestionado en todo momento, con errores garrafales que han sido clave para llevar al Real Zaragoza a estar a punto de abandonar el fútbol profesional por primera vez en su historia.

A sus 35 años, esta ha sido la primera experiencia del meta argentino en Europa, después de desarrollar la mayor parte de su carrera en su país de origen y los últimos años en México. Pese a sus cuestionables actuaciones, ha sido titular con los cuatro entrenadores que han pasado por el banquillo del Real Zaragoza durante esta campaña, sin dar opción a Adrián Rodríguez, su suplente cedido por el Alavés. Así, en los 27 partidos en los que ha formado parte del 11 inicial, ha encajado un total de 35 goles, ha detenido tres penaltis (ayer fue el último) y ha recibido un total de nueve tarjetas amarillas y una roja, un balance tremendamente elevado para un portero.

En su trayectoria destaca la disputa del pasado Mundial de Clubes en el Monterrey, donde fue compañero de Sergio Ramos, y su titularidad en la final de la Copa Libertadores de 2018 celebrada por primera vez fuera de Sudamérica, en el Santiago Bernabéu. Andrada defendió la portería de Boca Juniors en ese partido en el que acabó jugando de delantero después de encajar los tres goles que le dieron el título a River Plate.

El Real Zaragoza anunció su fichaje en el último día de mercado y llegó como uno de los nombres más destacados de una plantilla plagada de carencias. El derbi ante el Huesca fue el fiel reflejo de todo esto: un equipo sin fútbol, sin fuerza y sin esperanza que diluye su historia en un puñetazo que ya forma parte de la historia negra del fútbol español.

El equipo del león ha manifestado a través de un comunicado su condena por lo sucedido, "que ha manchado de manera inaceptable un partido de fútbol de especial trascendencia para nuestra región, algo que resulta inadmisible". En ese sentido, apuntan que "estos hechos no representan los valores del Real Zaragoza ni del zaragocismo, que a lo largo de su historia se ha caracterizado por la nobleza, el valor y el respeto al rival". "Somos ejemplo y referentes para muchos aficionados, sobre todo niños y niñas, que en cada partido nos alientan y aspiran a convertirse algún día en uno de sus ídolos. Es por ello que estas lamentables imágenes no deberían haberse producido jamás", sentencia el club.

El Huesca ha aceptado las disculpas emitidas por el meta argentino y defienden que, aunque se trata de unas imágenes que "no se corresponden con los valores del deporte ni con los principios", "no deben empañar lo que representa este encuentro". Después del puñetazo, las plantillas de ambos equipos se enzarzaron en una auténtica batalla campal por la que también fue expulsado el portero del conjunto oscense, Dani Jiménez, quien se lanzó a agredir a Andrada mientras este era agarrado para salir del campo.

Los hechos, que ya han dado la vuelta al mundo, también han trascendido al ámbito de la política. La directora general de Deportes del Gobierno de Aragón, Cristina García, expresó que lo ocurrido "es una vergüenza para el fútbol" y defendió que "el deporte no se corresponde con salvajes y violentos". Pilar Alegría, líder del PSOE en Aragón y ex ministra de Deportes, compartió el vídeo de la agresión en sus redes sociales para señalar que "el fútbol nunca puede ser esto". El presidente de la comunidad autónoma, Jorge Azcón, no se ha pronunciado al respecto.

Andrada se disculpa con Pulido: "Me desconecté, estoy muy arrependido y no lo volvería a hacer"

Andrada se disculpa con Pulido: “Me desconecté, estoy muy arrependido y no lo volvería a hacer”

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Esteban Andrada, portero argentino del Real Zaragoza, se mostró "muy arrepentido" por lo ocurrido este domingo en el partido frente al Huesca, en el que fue expulsado tras propinar un puñetazo a Jorge Pulido, capitán del equipo oscense, al que pidió disculpas por un acto que fue fruto de una desconexión y que, según aseguró, no volverá a ocurrir.

"Estoy muy arrepentido de lo sucedido. No es una buena imagen para el club, para la gente y para un profesional como lo soy", explicó el guardameta en un vídeo publicado en las redes sociales del Real Zaragoza.

"A lo largo de mi carrera sólo he tenido una expulsión y fue por tocarla con la mano, se puede ver mi trayectoria, Fue una situación límite, me salí del contexto y reaccioné de esa forma. Estoy muy arrepentido No lo volvería a hacer porque soy una persona pública y un profesional con muchos años de carrera", explicó Andrada, que se enfrenta ahora a una dura sanción.

También pidió disculpas a Jorge Pulido: "Somos colegas y sinceramente fue un acto mio que me desconecté en ese momento y acá estoy para las consecuencias que me diga LaLiga. Si quieren que vaya a hablar para dar explicaciones, iré", concluyó el portero zaragocista.

Previamente, el Zaragoza emitió un comunicado en el que condenaba los incidentes al final del partido contra el Huesca en El Alcoraz y señalaba que "analizará los hechos acaecidos y tomará las medidas disciplinarias pertinentes" con Esteban Andrada.

"Somos ejemplo y referentes para muchos aficionados, sobre todo niños y niñas, que en cada partido nos alientan y aspiran a convertirse algún día en uno de sus ídolos. Es por ello que estas lamentables imágenes no deberían haberse producido jamás", agregaba el texto.

Con 1-0 en el marcador y en el minuto 98, Andrada fue expulsado por empujar a Pulido. Nada más ver la tarjeta roja el argentino perdió el control y busco al capitán del Huesca para propinarle un puñetazo en la cara.

El derbi aragonés ente el Huesca y el Zaragoza acabó en una batalla campal en el campo en un final caótico y que se saldó con varias tarjetas y tres expulsiones entre los dos equipos, enzarzados a raíz de una entrada con un puñetazo de Andrada a Pulido.

A partir de ese momento a se produjo una batalla con todos los jugadores y suplentes enzarzados y peleándose entre ellos.

Las mil y una experiencias de Arteta: jugar en Escocia, ser compañero, ayudante y rival de Guardiola, casarse con una Miss y hasta apoderar a un novillero

Las mil y una experiencias de Arteta: jugar en Escocia, ser compañero, ayudante y rival de Guardiola, casarse con una Miss y hasta apoderar a un novillero

La frase de que el destino baraja las cartas, pero somos nosotros quienes las jugamos, se atribuye tanto a Shakespeare como al filósofo alemán Schopenhauer. No hace falta leerlos para jugarlas. Es lo que hizo el adolescente Mikel Arteta al dejar la Masía, lugar idílico al que le había invitado ese mismo destino. Con su decisión de irse al PSG, en realidad, lo desafió, como el Holandés errante condenado a surcar los océanos sin tocar jamás puerto. Cuando lo hizo con un regreso a la Real Sociedad para estar en San Sebastián, en casa, y evitar el divorcio de sus padres, nuestro español errante sufrió la maldición de la leyenda. Fracasó y volvió a los mares. Hay cosas que están escritas.

La toma de decisiones de Arteta, alejado de los días de vino y rosas del fútbol español, sin llegar a vestir un solo día la Roja de los mayores, le permitieron una suma de experiencias poco común, sintetizadas, hoy, a sus 44 años, en la figura de un entrenador moderno, intervencionista, iconoclasta y nada esclavo de sistemas o tradiciones, ni por su crianza en el Barça ni por el tiempo compartido en el banco con Pep Guardiola ni por las sensibilidades del Arsenal al que dirige.

El suyo es un equipo camaleónico, que juega en continuidad o en jugadas episódicas y que puede defender como no se defiende en la Premier, como lo hacía el Atlético del primer Simeone. En lucha por una Champions y una Premier que se comprime, Arteta lo controla todo en el Emirates. Es el mánager. Con ruido o sin ruido a alrededor, ahora en aumento, se ha ganado barajar las cartas.

Los golpes de mano

Con mirada de águila y barba de cubierta, Arteta combina bien la visión periférica y la acción, y eso se aprecia en el Arsenal que ha construido, táctico, pero sobre todo eficaz en los golpes de mano. El balón parado es únicamente un ejemplo. En una Premier bajo la colosal influencia de Guardiola, un entrenador español que pasó por la escuela azulgrana, ocupó su misma posición en el campo y fue su segundo en el Manchester City, podría entenderse como una réplica del catalán. No es así. El vasco sabe cómo dominar el juego, pero es más pragmático, más vertical, más metálico.

La relación entre ambos es una historia de encuentros y desencuentros. Cuando Arteta debutó en el Barça lo hizo, de hecho, para sustituir a Guardiola, en un partido europeo ante el Hertha Berlín. Tenía 16 años. Después del encuentro, Guardiola lo sometió a un tercer grado, le preguntó por sus sensaciones y le ofreció algunos consejos. Arteta lo recuerda, ya entonces, como el discurso de un entrenador. La cohabitación en el banquillo del City, 20 años después, fue como un máster. Cuando el vasco decidió irse, la relación se enfrió, dejaron de comunicarse, algo que, en plena disputa por la Premier, han vuelto a hacer. Las relaciones intensas son de ese modo. Con Guardiola no hay otra forma.

Guardiola y Arteta, antes de un partido.

Guardiola y Arteta, antes de un partido.EFE

Es influencia no ha sido la única para Arteta, cuyo paso por varias ligas le ofreció una perspectiva muy valiosa. Cuando todavía no era mayor de edad, se encontró en el PSG a Pochettino, un cacique del área que, nada más llegar a París, lo apadrinó. Fue como un padre en el campo. En aquel equipo que dirigía Luis Fernández, todo un carácter, deslumbraba ya Ronaldinho.

Ni Xabi Alonso, ni Cesc

La experiencia en el PSG, al que fue cedido, fue incomparable a la que tuvo en Ibrox Park. Los años en el Glasgow Rangers fueron realmente los que le curtieron, por la adaptación al altísimo rito de juego, con más nivel físico, y los balones aéreos. Cuando llegó al Everton y al Arsenal, ya dominaba todos los códigos de las islas, sin haber perdido los de su origen. No había podido ser Guardiola, tampoco Xabi Alonso, al que se planteó sustituir sin éxito en su año de regreso a la Real Sociedad, ni Cesc Fàbregas, leyenda en Highbury como en el Emirates. Pero había logrado reunir en su diario los secretos de todos ellos.

Parte de esas anotaciones trasladó a los lectores de EL MUNDO durante dos años, mientras jugaba en el Everton, bajo el epígrafe de Corresponsal en la Premier. No era un futbolista en una burbuja, sino alguien con una tremenda curiosidad por todo lo que pasaba a su alrededor. «Siempre he sido un poco guindilla», admite. Jugaba en la Premier y vivía Inglaterra, donde acabó por formar su familia junto a la ex Miss España Lorena Bernal. Escribía, montaba negocios y llegó a apoderar hasta a un joven novillero de Chiclana de la Frontera, Jesús Vela, junto a Gabi Heinze, por petición de Lorenzo Buenaventura, un mago del sur en la preparación física y la fisioterapia. Para muchos, incluido Areta, un oráculo.

Arteta celebra un gol con el Everton.

Arteta celebra un gol con el Everton.GETTY

Penaltis y comidas

Entonces estaba en uno de los epicentros de la Premier, ya que a Liverpool llegaron Rafa Benítez, Pepe Reina, Xabi Alonso y Fernando Torres para relanzar a su gran rival. De nuevo, los reencuentros. Reina había sido su compañero de litera en la Masía, del que todavía no ha podido olvidar sus ronquidos. Durante el tiempo compartido en Liverpool, se jugaron más de una comida en tandas de penaltis, aunque nunca le lanzó uno en partido oficial.

Con Xabi Alonso había jugado en el Antiguoko, club de San Sebastián en el que también coincidió con Andoni Iraola, que antes de irse al Athletic de Bilbao apura sus últimos días al frente del Bournemmouth, ante el que recientemente Arteta sufrió una derrota clave en el Emirates (1-2) que apretó la lucha por la Premier, después de haber tenido una amplia ventaja.

Primera Premier en 22 años

La caída en el Etihad (2-1) frente al City de Guardiola igualó el pulso, siempre que los citizens ganen su partido aplazado. Antes del duelo con el Atlético, el miércoles, el Arsenal mantuvo sus constantes vitales ante el Newcastle (1-0), lo mismo que hicieron los de Guardiola, seguramente en su último año antes de tomarse un tiempo sabático para dirigir a una selección. Quiere hacerlo con su séptima Premier y Arteta quiere ganar la primera en 22 años para el Arsenal.

Ambos se conocen hasta los huesos, saben sus secretos. Simeone estudia al detalle a Arteta, después de caer por 4-0 ya este año en la liguilla. No parece, hoy, el mismo Arsenal, pero mejor no fiarse de este español errante que puede jugar a toda vela o emboscar a su equipo entre la niebla.

El Atlético vence sin brillo al Athletic y prepara su batalla europea

El Atlético vence sin brillo al Athletic y prepara su batalla europea

Saben ese tiempo que uno tarda en desperezarse de una siesta. Un periodo en el que los sentidos están aturdidos y no hay manera de enterarse de lo que pasa a nuestro alrededor. Ese momento en que sales de un sueño precioso y vuelves a una realidad que te da pereza. En el fútbol ese espacio se llaman dinámicas. Y la del Atlético era un drama en una realidad que es la Liga, que aguzó Paredes a la salida de un córner. Hasta que Baena despertó al equipo y a él mismo con dos fogonazos. Griezmann y Sorloth fueron los destinatarios. El noruego repitió en el descuento y Guruzeta quiso asustar ya sin tiempo. Ensayo Europeo exitoso. El Arsenal, el miércoles. Dejamos la siesta y vuelve el sueño. [Narración y estadísticas, 3-2]

Al menos, Simeone quiso poner el despertador poniendo por fin un once reconocible en el Metropolitano. Muchos volverán el miércoles ante el Arsenal y pocos estuvieron en esa dinámica liguera rojiblanca que encadenaba cuatro derrotas seguidas. Así que el antídoto del Cholo pasaba por olvidar la rebelión juvenil y recuperar la veteranía. Además, volvía Barrios, quizás el mejor mediocentro de este equipo cuando las lesiones se lo permiten. Hasta que le volvieron a alcanzar. La peor noticia del partido fue su nueva lesión en su primer duelo como titular. Un drama.

El juego del Atlético comenzó lento y falto de intensidad. Perezoso, vamos. Poca actividad en las áreas y mucho pase largo en busca de sorprender al rival. Uno casi lo caza Baena a la espalda de los centrales pero Paredes, más rápido, se la rebañó cuando ya encaraba a Simón. Encima, el central vasco, era el encargado de abrir el marcador poco después con un cabezas soberbio en un córner. Solo y sin ningún jugador rival saltando a su lado. Si el Atlético no corrige eso, el Arsenal le mete un saco.

El gol no espoleó a un equipo que necesita tres marchas más para ganar los partidos. Este equipo ha vivido el último mes y medio corriendo a la espalda de defensas, pero cuando uno le mete un bloque medio-bajo, no tiene fútbol para romperlo. Además, le faltaba Lookman, el único futbolista capaz de romper líneas en uno contra uno. Porque en la otra banda, Giuliano, que cumplía 100 partidos como rojiblanco, ha perdido su mojo. Su padre, en cambio, hacía 1.000 como técnico.

A Sorloth le tocó hacer olvidar a un renacido Julián Álvarez. Tuvo poco éxito el noruego al inicio. Remató lo que tuvo, pero siempre centrado y sin malicia hasta que encontró el tanto gracias a Baena. Igualmente el Atlético no es que marque poco es que llega poco. El argentino siempre pide contundencia, pero para tenerla hay que llegar a las áreas, y eso estaba costando mucho salvo en acciones esporádicas. Al menos, Oblak dio signos de recuperación tras la falta de actividad que se le notó especialmente en el pasado duelo ante el Elche. El esloveno estuvo atento a los balones largos y respondió bien bajo palos las pocas opciones que tuvieron los de Valverde.

Bronca al descanso

El trabajo mental del Cholo, o la bronca monumental al descanso, funcionó porque tardó cinco minutos el equipo en empatar el duelo y ocho en remontarlo. Griezmann metió el puntín a un pase atrás de Baena y Sorloth culminó una pared con el de Roquetas. Dos fogonazos fueron suficientes para dar la vuelta al resultado contra un equipo en tierra de nadie. Pasados los miedos del Athletic con la victoria ante el Osasuna, Europa era un sueño lejano y la salvación cosa hecha. Seis partidos son muchos, sí, pero el Metropolitano era un envite complicado.

Aguado el subidón de la remontada con la lesión de Barrios, que se produjo poco después, tocaba aguantar a un Athletic al que le sentaron bien los cambios. Los Williams son una sombra de lo que fueron y todavía pueden volver a ser y Berenger y Sancet mantienen un picante que necesitaban los vascos en el Metropolitano. El arreón final lo afrontó el Cholo poniendo defensa de cinco. Era importante ganar, mucho. El Arsenal lo había hecho por la mínima y tocaba, al menos, igualar sus emociones. Con sufrimiento, pero lo consiguió y aún se llevó Sorloth un doblete en el descuento al que respondió Guruzeta también en el añadido. La excelencia se espera en Europa. El ensayo salió bien, el miércoles llega el examen.

Ramazani y Dimitrievski dan al Valencia una bocanada de salvación ante el Girona

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Mestalla solo quiere sobrevivir. Da igual que no disfrute, que el peregrinaje al templo sea para sufrir, porque su Valencia es incapaz de resolver un partido con rotundidad y ofrecerles una plácida tarde de fútbol. La parroquia se desesperó con una primera parte de errores groseros, pero vio a su equipo llegar al 60 cómodo con dos goles de ventaja porque Ramazani siguió creyendo y cargando el ataque a sus espaldas, porque Sadiq, fallón hasta la desesperación, no desperdició un centro maravilloso de Gayà. Fue un espejismo. Tocaba sufrir y que Dimitrievski fuera el héroe sin capa que voló en el añadido para atajar un disparo a bocajarro de Stuani y darle al Valencia una bocanada de salvación. [Narración y estadísticas:2-1]

Si alguien no entiende aún por qué el Valencia vive otra temporada más en el abismo, le basta con visualizar que, a los problemas estructurales arrastrados desde 2020 escasa inversión de Peter Lim, se unen los coyunturales: las decisiones en el campo casi siempre son erróneas. Da igual que el marcador no se haya estrenado, que vayan perdiendo o incluso ganando. Cuando no se equivoca Corberán no atinan los jugadores. Las, pocas, veces en que logran incomodar a los rivales, necesitan encadenar un carrusel de ocasiones porque el último pase suele ser siempre el equivocado. Al Girona le dio vida que Sadiq no hiciera una a derechas en toda la primera parte.

Míchel vio cómo sus jugadores dibujaban el partido parsimonioso que le gusta, adueñándose del balón y manejándolo a su antojo hasta desquiciar. Pero lo cierto es que no le sirvió para acosar a Dimitrievski. El Valencia, una vez más, no discutió ese dominio y lo fio todo a una contra. Gayà se convirtió en un estilete por la orilla izquierda, Rioja se esforzó en ayudar a Saravia a controlar las subidas de Álex Moreno y el peligro de Ounahi y Ramazani ratoneaba ante los centrales. Sin embargo, tuvo que ser un penalti sobre Sadiq no señalado ni en el campo ni por el VAR lo que aceleró a los valencianistas. Una jugada de Gayà y Ramazani que acabó con un centro perfecto del belga al que hubiera llegado el nigeriano de no haber sido agarrado.

A partir de ese minuto 15, el Valencia fue encadenando tantas ocasiones como clamorosos fallos. Entre Rioja y Guerra le fabricaron la primera a Beltrán, que apareció en el área para recoger un centro y estrellarlo en el poste. Después fue el pícaro Ramazani quien le birló la pelota a Blind para regalarle un gol a Sadiq... que tiró fuera.

Mestalla se desesperaba lamentando tanto error no forzado, porque Gazzaniga no blocó ni un balón. Siguieron una cabalgada de Saravia y otro increíble error de Sadiq, que eligió intentar un remate de rosca desde el lateral del área en lugar de ponerle un pase de la muerte al segundo palo a Ramazani, que asomaba al segundo palo. Con el empate llegaron al descanso porque Echeverri se le fue una falta directa desde la medialuna.

Al regreso del vestuario, el Valencia se entonó y, en diez minutos, se puso el duelo muy de cara. Un balón en largo de Javi Guerra, cambiando el juego, lo convirtió Ramazani en el primer gol burlando a Arnau y a Vitor Reis. Ese golpe activó al Girona, que se vio en el lío y buscó un juego más directo. El primer disparo del partido fue de Witsel y lo salvó Dimitrievski. Pero, antes de que se dieran cuenta, Gayà volvió a aparecer como centella por el costado izquierdo para llegar al área, recortar a Arnau y, con la derecha, poner un centro perfecto que, esta vez sí, Sadiq cabeceó. Un 2-0 que ponía las cosas más fáciles, aunque quedara media hora.

Ramazani y Sadiq celebran el primer gol del Valencia.

Ramazani y Sadiq celebran el primer gol del Valencia.ANA ESCOBAREFE

Fue entonces cuando Míchel movió su banquillo y Joel Roca, recién pisado el césped, empujó un centro de Francés desde la derecha que repelió el cancerbero macedonio como pudo. Todo el estadio entendió que tocaba apretar los dientes porque el duelo, que pareció encarrilado, se volvía a abrir.

Buscó piernas Corberán y peligro el Girona, con Bryan Gil retando, y tapando a Gayà, y Stuani molestando a un excelso Pepelu reconvertido en central. Salvó el empate primero Tàrrega y el Valencia solo podía intimidar con contras, como la que lanzó Ugrinic para servir a Hugo Duro el tercer gol si no hubiera llegado una milésima antes Francés.

Quedaba partido, tanto que tuvo que aparecer Dimitrievski para volar ante el remate de Stuani y Pepelu para rechazar otro tiro de Tsygankov después de tres remates en el área pequeña. En el añadido, convertido en una ida y vuelta, Ugrinic volvió a recorrerse todo el campo para volver a dejar a Hugo Duro ante Gazzaniga, pero apareció Rincón. Tuvo el Valencia que esforzarse en no perder lo ganado, que fue mucho.

Un Barça muy solvente se acerca aún más a la Liga en Getafe

Un Barça muy solvente se acerca aún más a la Liga en Getafe

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El Barça tiene la Liga cada vez más y más cerca. Sólo falta saber cuándo será un hecho. En un campo tan duro como el del Getafe, y con Lamine Yamal ausente ya por lo que queda de la competición, logró una trabajada victoria por 0-2 gracias a los goles convertidos por Fermín, en las postrimerías del primer tiempo, y Rashford. [Narración y estadísticas, 0-2]

El del inglés, de hecho, llegaría con el rival volcado buscando la igualada, pero no aplacó del todo el ímpetu de un Getafe que trató de seguir porfiando y que obligó a los azulgrana a estar fuertes y concentrados en tareas defensivas. Un negociado en el que Pau Cubarsí, a la práctica ya todo un veterano a pesar de su juventud, se mueve con un aplomo y madurez que muchos verían impropios de su edad. Tanto para cortar ataques rivales, recuperar balones e, incluso, evitar goles prácticamente sobre la línea, tal y como hizo este mismo sábado.

Los primeros compases del encuentro, desde luego, no fueron precisamente fáciles. Enfrentarse a un equipo de Bordalás es para el Barça como darse de cabeza una y otra vez contra un muro. El Getafe siempre busca incomodarlo al máximo. Empezando por un césped lo más alto y seco que permite el reglamento y siguiendo por un orden casi castrense y una rocosidad siempre al límite para que los azulgrana noten una y otra vez un agobio casi asfixiante. Ese manual, de hecho, les sirvió a los azulones para conceder muy pocas ocasiones realmente peligrosas frente a un rival plenamente consciente de que ganar, tras el empate del Real Madrid a domicilio ante el Betis, era escribir una línea más de una sentencia para la Liga que sigue acercándose inexorablemente.

Al entrenador del Getafe, quizás, se lo llevaron internamente los demonios cuando los de Flick, al límite del descanso, lograron al fin adelantarse en el marcador por medio de una acción a la contra. Pedri aprovechó una buena recuperación de Cubarsí para habilitar por sorpresa a un Fermín que, tras plantarse prácticamente solo ante Soria, envió el balón al fondo de las mallas.

El 0-1, además, tuvo una clara dedicatoria: Lamine Yamal. Ante la cámara, el onubense repitió el particular gesto, dibujar un tres, un cero y un cuatro con los dedos, el final del código postal de Rocafonda y que uno de sus más ilustres oriundos ha hecho una y otra vez para festejar sus tantos defendiendo tanto la elástica barcelonista como la de la Roja.

El 0-1 no cambió demasiado el manual de Bordalás con vistas al segundo tiempo, consciente de que estar a poca distancia podía darles a los suyos la posibilidad de rascar, quizás nunca mejor dicho, por lo menos un empate. Los azulgrana, por lo menos en el arranque del segundo acto, llegaron con algo más de claridad a los dominios de Soria, pero sin efectividad.

Tal vez por eso, Flick optó por sacar del campo a Roony, poco inspirado, Gavi y Koundé, ambos cargados con una amarilla que, en el caso del francés, le impedirá medirse a Osasuna el sábado que viene, y dar entrada a Rashford, De Jong y Araujo. Y el inglés, que sigue sin tener tanto protagonismo como llegó a tener antaño, acabó por marcar un 0-2 que, a la práctica, despejaba del todo el camino del triunfo para los suyos.

Rashford decide

El delantero cedido por el United se encargó de culminar una jugada a la contra, arrancando desde su propio campo y en pos de un balón largo de Lewandowski para anotar el segundo tanto de los barcelonistas en el Coliseum a poco más de 15 minutos para el final del tiempo reglamentario. No mucho antes, el Getafe había tenido una opción inmejorable para lograr ese 1-1 que dejaron en el alero durante tantos minutos. Cubarsí, prácticamente sobre la línea, se encargó de negar el gol después de que Davinchi metiera un peligrosísimo balón en el área barcelonista con un centro de golpeo tan inesperado como efectivo.

Pese al mazazo, los azulones no renunciaron a buscar la portería rival. Sus embestidas, no obstante, se estrellaron una y otra vez ante una esta vez sí ordenada y concentrada defensa azulgrana. Incluso, los azulgrana acabaron poniéndole un poco al final del partido ese cloroformo que Flick tantas veces ha echado de menos y cuya ausencia, en alguna ocasión, ha acabado por costarles terriblemente caro.

Muere Ángel Sánchez, exjugador de la UD Las Palmas, a los 49 años

Muere Ángel Sánchez, exjugador de la UD Las Palmas, a los 49 años

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La UD Las Palmas ha comunicado este sábado el fallecimiento del exjugador amarillo Ángel Sánchez Armas, a los 49 años de edad.

Su etapa en el club grancanario se inició en la temporada 1996-1997, debutando en partido oficial el 15 de junio de 1997 frente al CD Toledo, en Segunda División.

Ángel Sánchez defendió el escudo de la UD Las Palmas en 33 ocasiones, en diferentes temporadas (1996-97, 1998-1999, 2002-2003 y 2003-2004), con más de 1.300 minutos disputados.

Tras colgar las botas como jugador profesional, inició su trayectoria como entrenador, uniéndose al proyecto de Las Palmas C en la categoría regional Preferente, en la temporada 2016-2017, con Álex Castro como ayudante, tras su paso por la UD San Antonio, y en su etapa en el banquillo amarillo logró el ascenso al grupo canario de Tercera División.

"La UD Las Palmas lamenta el fallecimiento de Ángel Sánchez y muestra sus condolencias a sus familiares y amigos. Descanse en paz", finaliza el comunicado del club isleño.

Un sprint final con el Sevilla en peligro ante el posible descenso más caro de la historia

Un sprint final con el Sevilla en peligro ante el posible descenso más caro de la historia

Poco después de las diez de la noche del 21 de mayo de 2011, Aduriz adelantaba al Valencia en Riazor y metía al Deportivo en descenso en la temporada 2010/11. Los coruñeses dispondrían de numerosas ocasiones para empatar el partido frustradas por César antes de la sentencia de Soldado en el minuto 95. Tan pronto Muñiz Fernández pitaba el final del encuentro, se consumaba el descenso del conjunto de Miguel Ángel Lotina con 43 puntos, la mayor puntuación de la historia de un equipo con la que bajaba de categoría.

A día de hoy y a falta de seis jornadas, el Alavés marca el descenso con 33 puntos. Nunca antes había ocurrido salvo aquella fatídica temporada para el Depor, aunque el que ocupaba esa posición en esta jornada con esos mismos guarismos era el Zaragoza. La mejoría de los equipos en puestos de descenso de los que tanto los vitorianos, como el Levante y el Oviedo sólo han perdido un encuentro de los últimos cinco, presagia que esta temporada se podrá igualar o quizás superar la puntuación con la que bajó el Depor.

De hecho, hay diez equipos que aún no han llegado a los 40 puntos y entre el décimo y el decimoctavo sólo hay seis de diferencia. En las seis jornadas restantes hay numerosos duelos directos que determinarán si hay cambios en las posiciones de descenso que se han mantenido bastante estables a lo largo del curso. Pero el Oviedo ha encontrado a Fede Viñas (4 tantos en los últimos cuatro duelos), el Levante, a Carlos Espí (siete goles en los últimos siete encuentros) y el Alavés ha recurrido a Quique Sanchez Flores en su banquillo para intentar salvarse frente a otros clubes que están cerca en la clasificación.

La victoria del Elche (35 puntos) ante un Atlético de Madrid que tiene las miras puestas en otros objetivos, ha perdido sus últimos cuatro encuentros ligueros, ha sacado momentáneamente a los ilicitanos de unas posiciones que rondan el Sevilla (34 puntos), un histórico que se ha complicado la vida tras su derrota ante el Levante, y a un Rayo Vallecano (38 puntos) que ha cogido aire frente al Espanyol (38 puntos) para invertir su energía en la Conference League, competición en la que disputa las semifinales.

También está por ahí el Mallorca (35 puntos), que perdió una oportunidad de oro en la última jornada ante el Valencia para alejarse un poco más de un sprint final dramático. Aunque tendrá otra precisamente ante el Alavés (14.00 horas). Unos para dar un paso de gigante y otros, tras rozarlo ante el Real Madrid, para volver a hacer crecer la esperanza.

Quien ya parece fuera de esa carrera es el Athletic de Bilbao, que esta noche se enfrenta a un Atlético de Madrid en dinámica negativa. La victoria por la mínima ante Osasuna, en un duelo en el que los rojillos fallaron un penalti en las botas de Budimir, parece haberle alejado definitivamente e incluso virado los objetivos en la última temporada de Ernesto Valverde al frente del banquillo bilbaíno.

Del descenso a mirar a Europa

Cómo estará la Primera División de ajustada este año, que los leones con esa victoria, a día de hoy, puedan incluso soñar con Europa, que les queda a tan sólo un partido, cuando han estado coqueteando con el descenso todo el curso. Es el equipo bilbaíno el único club junto con Real Madrid y FC Barcelona que no ha bajado a Segunda División en toda su historia.

Con 44 puntos, a tres del Athletic y con los mismos que el Celta, el Getafe ocupa la plaza de la Conference League a la espera de saber si por coeficiente a final de este curso se consigue superar de manera definitiva a Alemania y se suma otra plaza de Champions League.

Está el Atlético muy tranquilo con sus ocho puntos de renta frente al Betis en esa cuarta posición liguera por detrás del Villarreal, pero a los de Simeone, que juegan el próximo miércoles contra el Arsenal las semifinales de la Champions, no les conviene despistarse. Sería un fracaso deportivo y financiero romper la racha de 14 temporadas seguidas en la máxima competición continental. Uno de los pocos clubes que puede presumir de ello en Europa. Pero Budapest, sobrevuela el horizonte.

El Madrid empata en La Cartuja ante el Betis y deja la Liga vista para sentencia

El Madrid empata en La Cartuja ante el Betis y deja la Liga vista para sentencia

La sentencia es definitiva. Ya sólo restan las cuentas del título para el Barça. Empiecen. Para el Madrid sólo quedaba retrasarla, llevarla con tensión hasta el clásico. Todo indica que ya no sucederá. Los azulgrana pueden, hoy, ampliar a 11 puntos su ventaja si ganan en Getafe. Es duro este anochecer de la Liga para un equipo que no se entiende sin la victoria, mientras sus jugadores miran ya al Mundial. El último, Mbappé, que se retiró por unas molestias. Ganar en La Cartuja, aunque fuera desde la portería de Lunin, ante un Betis entre la desilusión europea y la ilusión doméstica, entre la Semana Santa y la Feria, era ganar la honra, pero un empate no es honra ni victoria.

Carvajal volvió a empezar en el banco. Arbeloa dijo que no había nada personal en la decisión. No podía decir lo contrario. La realidad es que, si no hay nada personal para mantener al capitán en la suplencia, tampoco hay nada personal para devolverlo alguna vez al once. Es decir, ni pizca de cariño. Si Carvajal lo merece deben juzgarlo los socios.

Arbeloa ya sabe que no continuará, pero la impresión es que no está dispuesto a hacer concesiones. Tiene la coartada de que la Liga no está decidida matemáticamente. Veremos qué sucede cuando se produzca. Para otros jugadores la impresión es que ya hay cierta licencia. A las primeras molestias, al varadero y a pensar en el Mundial. Es lo que hizo Mbappé en la Cartuja. Si la Liga estuviera en un puño, quizás Militao y Güler tampoco habrían sido ya descartados para el resto de la temporada.

Además de Carvajal, tampoco estaba Camavinga entre los once. Ni Carreras. El francés no ha estado a su nivel y su futuro no sería de blanco si el Madrid decidiera, pero de este club no quiere irse nadie. Del Madrid ni de Madrid. Que se lo pregunten a Ceballos, fuera de la convocatoria en el día que el Madrid jugaba contra el equipo de sus orígenes. Ni un reproche por ello a Arbeloa. Todos para un jugador al que le ha faltado cuajo para responder a las expectativas que creó cuando apareció en el Villamarín y las categorías inferiores de la selección.

La ausencia de Carreras también señala la caída del rendimiento del lateral, de más a menos desde su llegada. Si Mendy no se lesionara tanto, habría sido titularísimo.

El gol de Vinicius

Con el trío de ases en el campo, Mbappé, Vinicius y Bellingham, lo fundamental del mensaje seguía en pie. El Madrid sólo respondió en el inicio, tenso y con ritmo, frente a un Betis algo deprimido, como su afición, pese a tener consolidada la quinta plaza. Lo del Braga en la Europa League fue muy duro, sobre todo en La Cartuja, y ha obligado a Pellegrini a tener que explicar cosas. El chileno ha hecho crecer a este Betis, pero hay caídas de las que cuesta levantarse. Cuando se acercaba al tesoro que el Sevilla, su gran rival, hizo suyo como un tirano, llegó la desilusión.

Con poco se adelantó el Madrid frente a un rival de mantequilla al comienzo. El disparo de Valverde no encontró unas manos como Dios manda y el rechace de Valles lo cazó Vinicius, al acecho en el área. Era la segunda aproximación de peligro tras una de Mbappé, habilitado con un envío de Trent marca de la casa. Lo repitió, aunque el francés voleó en fuera de juego. Pocos tienen en el fútbol el tiralíneas del inglés.

EFE

El regreso de Thiago Pitarch fue otra de las decisiones que sentaron bien al Madrid, junto a la alineación de Brahim, salvo por un error que pudo costarle al Madrid el empate. Lunin estuvo a nivel Courtois en la reacción. Repitió intervención poco después ante un remate de Antony. Pitarch ha sumado otros fallos, ante City o Bayern, algo que debe corregir. Tiene todo el tiempo por delante, si le dejan.

El empate de Bellerín

Pitarch y Brahim son jugadores de muy buen pie, pero, además, de un trabajo que el equipo necesita. Antony lo padeció, hasta el punto de pedirle perdón el canterano del Madrid. Valverde se benefició, al poder realizar más pases interiores de lo habitual. Cestero, Manuel Ángel, Diego Aguado y Javi Navarro ponían el color cantera al vestuario. El día después de Arbeloa, sin títulos, será una incógnita para ellos.

El Betis, que perdió a Bartra por lesión, se sacudió el tedio y acabó el primer tiempo con amenaza sobre la portería de Lunin, en su sitio. La crecida fue a más tras el descanso, con los cambios de Pellegrini, incluido Isco tras cinco meses ausente. El Madrid no era el mismo al sentirse apretado. El Cucho se sumó a las ocasiones de Antony o Fornals, pero ahí estaba el portero ucraniano hasta que Bellerín llegó para obtener el fruto que tanto había perseguido el Betis y dejar la Liga vista para sentencia.