Parque de los Príncipes. 10 de mayo de 1995. Prórroga de la final de la Recopa de Europa. Minuto 120. Nayim, a 50,5 metros de la portería, ve adelantado a David Seaman. Golpea el balón en el aire y, con una parábola perfecta, supera al guardameta para hacer al Real Zaragoza campeón. 31 años y dos días han pasado de aquella noche en la que los maños entraron en el Olimpo del fútbol europeo. 31 años y dos días en los que la realidad del club del león ha cambiado por completo y le sitúa ahora muy cerca de abandonar el fútbol profesional.
A falta de tres jornadas para el final de la Segunda División, el Real Zaragoza se encuentra a cuatro puntos de la salvación tras acumular siete jornadas consecutivas sin ganar y habiendo desaprovechado un sinfín de tropiezos de sus rivales directos. Una tendencia repetida de forma constante por el conjunto maño durante toda una campaña que, si una racha milagrosa no lo impide, será la de la consumación de un descenso temido desde hace años.
Porque el fracaso actual del Real Zaragoza no es el resultado de una campaña aislada en la que todo ha salido mal, que también. Son las consecuencias de una gestión nefasta en el apartado deportivo, que ha terminado por aniquilar a un club histórico con plantillas incompetentes, muy alejadas del nivel de una entidad de este calibre.
Desde su entrada en 2022, la propiedad, en manos de un grupo inversor liderado por Jorge Mas, dueño también del Inter de Miami de Leo Messi y David Beckham, apostó por sanear las cuentas de un club en ruinas y elevar su imagen con la construcción de un nuevo estadio que, con dinero público, ya está en marcha. Lo logró, pero, por el camino, descuidó el equipo con fichajes de jugadores descartados por equipos de Primera División (Paul Akoukou o Valery Fernández), apuestas desconocidas (Samed Badar, cedido en Polonia tras pagar más de tres millones de euros por él, o William Agada) o jugadores de renombre en la categoría, pero que nunca han estado cerca de su nivel (Raúl Guti, Sinan Bak o Ager Aketxe, ya vendido).
Son algunos de los nombres de los futbolistas que conforman una plantilla sin alma, a la que ni siquiera su capitán, Francho Serrano, pese a estar armado de pasión ante su falta de calidad, puede reanimar. Tampoco han podido lograrlo los nueve entrenadores que ha tenido el club en estos últimos cuatro años, con una media de duración en el cargo de cinco meses.
Es la crónica de un naufragio del que han sido testigos todos los aficionados del Real Zaragoza, que en cada jornada llenan el estadio modular en el que juega el equipo mientras culmina la construcción de la Nueva Romareda. Un partido tras otro en el que la afición no puede encontrar algo de fútbol que echarse a la boca mientras clama, hambrienta, ante una propiedad de la que se desconoce su identidad exacta. «Los propietarios no conocen la ciudad y nadie sabe quiénes son. No hay una cara visible, solo unos gestores que han demostrado no estar a la altura», explica José Manuel Fábregas, presidente de la Federación de Peñas.
Él será uno de los miles que sostendrán al león en 1ª RFEF y le empujarán para que su vuelta sea rápida, porque, como asegura, «Zaragoza nunca se rinde».
Desde el ventanal de su despacho, en el séptimo piso de una urbanización de Valdebebas, se observa el tapiz verde del campo de golf de La Moraleja. La estantería de la pared rebosa libros. No hay balones, banderines o camisetas. Miguel Pardeza (La Palma del Condado, Huelva, 1965), el verso libre de La Quinta del Buitre, se abre camino como escritor. Acaba de publicar su tercera novela: Los últimos días de Alejandro Reig (Renacimiento). «Desde hace 10 años me aparté del fútbol y me centré en la escritura», dice el ex delantero del Real Madrid y del Zaragoza, que se estrenó en las librerías en 2016 con la novela Torneo (Malpaso), título adoptado de un programa de TVE de 1979 en el que fue elegido mejor jugador y le catapultó, con 14 años, a las categorías inferiores del Real Madrid. En 2020 publicó Angelópolis (Renacimiento), en la que narra el ocaso de un futbolista (él mismo) en el equipo mexicano del Puebla. Vive en Islantilla (Huelva) y Madrid. Es licenciado en Filología Hispánica y estudió hasta cuarto de Derecho..
No es habitual que un ex futbolista se dedique a la escritura.
Desde niño me gustó leer y escribir. Es algo innato, no me cuesta.
¿Es cierto que en su biblioteca tiene 15.000 libros?
Sí, más o menos. Los tengo repartidos entre Madrid e Islantilla. Claro que no he leído todos.
Torneo y Angelópolis estaban ambientadas en el fútbol. Los últimos días de Alejandro Reig es diferente, habla de las dudas de un escritor.
Las dos primeras eran autobiográficas, pero con fantasía. Torneo tiene que ver con los sueños de un chico que quiere jugar. Angelópolis va sobre la recta final de un jugador profesional. Quería narrar qué pasaba por las cabezas de ambos.
Esos libros representan el inicio y final de su trayectoria. Falta la etapa intermedia, la de éxito en el fútbol.
La parte intermedia de mi vida, la de los goles, los equipos, los títulos, la selección española, el Mundial que disputé... Todo eso se encuentra al alcance de cualquiera que acuda a la hemeroteca.
En Los últimos días de Alejandro Reig hay un cambio de temática, pero también se atisban apuntes biográficos: un abogado que quiere ser escritor y la ambientación en Islantilla...
Sí, hay un cambio. Con ello no quería cerrar cuentas, pero sí iniciar un nuevo ciclo en mi vida. Quería contar dos experiencias que podían transcender: la de un joven que quiere empezar a escribir y la de un viejo que ha dado por finiquitada su carrera, que vive retirado, amargado. Quería contar porqué entran en contradicción.Me interesaba contar porqué entran en contradicción. Lo ambienté en Islantilla porque yo necesitaba conocer bien el escenario y situarlo en un contexto extraordinario: un sitio de verano en otoño. En la novela llueve mucho, hace mal tiempo. La sucesión de tormentas que aparecen casa muy bien con lo que es el temperamento de Alejandro Reig.
¿La novela siguió un guion preconcebido o fue evolucionando, abriendo ventanas?
Yo no soy un escritor de planificación, ni de mapas, ni de guías. Tengo una idea en el origen. En este caso me imaginé a un escritor con dudas y otro que está de vuelta de todo. No tenía mucha más idea sobre la novela, ella fue descubriéndose.
¿Cuánto tiempo tardó en escribir la novela?
Dos años y medio. Escribo lento. Escribir 500 palabras al día me parece un éxito. Soy muy disperso, indisciplinado. No soy muy prolífico. Tardo mucho tiempo en corregir. En esta novela casi he tardado tanto en corregirla como en escribirla. Intentaba que la novela fluyera bien, que no sobrasen cosas.
¿Para usted escribir es algo innato?
Se aprende a escribir a lo largo del tiempo. Escribir no fue mi vocación original, pero desde niño tuve esa inquietud. Siempre me ha gustado más leer que escribir. No sufro escribiendo. Me divierte mucho, si no me divirtiese no escribiría. No creo que haya una necesidad de hacerlo, ni que una misión trascendente llame al escritor, no creo en esas paparruchas. Escribir es como cualquier otro trabajo. A mí me ayuda a pasar el tiempo, me entretiene, es un desafío permanente conmigo mismo.
¿Quién es su escritor referente?
Hay muchos, pero para mí, Ignacio Martínez de Pisón es el maestro de la narrativa. Leo a los autores clásicos, sigo a los escritores de ahora por estar al día, por curiosidad.
En su casa de Madrid apenas hay referencias a su pasado en el fútbol.
Me he ido alejando del fútbol de una manera gradual, en la medida que me he metido en los libros. Siempre quise ser futbolista, pero tuve claro que el fútbol se acabaría pronto y que debía estar preparado para hacer otras cosas. Me interesaba cerrar ese capítulo de mi vida, pero lo cierto es que me ha costado mucho, porque tras dejar el fútbol estuve seis años de director deportivo en el Zaragoza, cinco en el Real Madrid, colaboré con una agencia de representación... Al final tardé mucho tiempo en poner en práctica mi objetivo: sentarme y escribir. Esto lo hago desde hace 10 años y es lo que me gustaría hacer desde aquí hacía adelante.
¿Se puede vivir escribiendo?
Algunos sí, algunos no. Yo no podría, pero tengo los recursos que gané con el fútbol. Ese drama del escritor español está muy extendido, hay muy buenos escritores que malviven. Vender libos es muy complicado, excepto para los fenómenos, autores muy consagrados o los que hacen un género muy vendible. Los demás tiran como pueden.
Mientras que la mayoría de futbolistas, en concentraciones y viajes, jugaba a las cartas, usted leía ¿En el fútbol no se sintió un bicho raro?
No. Bueno, un poco raro siempre he sido. El mundo del fútbol es mucho más tolerante de lo que parece. A mí nadie me molestaba, ni nadie me decía nada. También leían gente como Jorge Valdano o Emilio Butragueño. Yo leo desde pequeño, para mí eso no era ninguna anomalía. Yo leía como jugaba.
¿La Quinta del Buitre tendría sitio en el fútbol actual?
Sí, el talento siempre tiene sitio, no tiene épocas.
Era el único no madrileño de La Quinta, el que tuvo que marcharse del Real Madrid debido a una gran competencia: Butragueño, Hugo Sánchez, Santillana, Juanito y Valdano. ¿Fue el desheredado del grupo?
No. Siempre tuve mucha suerte, eché los dientes en el Madrid y por varias circunstancias me tuve que marchar. Salí de aquí, pero en el Zaragoza gané tres títulos, fui internacional, pude jugar un Mundial. Me divertí mucho. Fui muy feliz en Zaragoza.
Estuvo algo desplazado en el fútbol y ahora le ocurre algo parecido en la literatura, donde algunos le ven como un intruso
Eso es inevitable. Siempre me he movido en tierra de nadie, ese ha sido mi sino. Con algunos amigos escritores ya lo he hablado, ese estigma de intruso lo voy a arrastrar siempre. Algunos pensarán en el jugador que he sido, otros pensarán que qué estoy haciendo ahora... Como si escribir fuera potestativo de una casta. Lo que hay que intentar es hacer las cosas bien, independientemente de donde provengas. Pero es inevitable que alguna gente piense que vengo de otro mundo y qué hago aquí. Como comprenderán, a estas alturas de mi vida esto me importa muy poco. Lo relevante es hacer las cosas bien y que lo que escriba tenga algún mérito, ese es mi objetivo. Si hago esto es porque, humildemente, creo que se pueden leer. No quiero superar a nadie, ni sentar cátedra de nada, ni escribir la obra perfecta. Para mí es una diversión, y si hay gente que comparte las cosas que escribo, pues bendito sea. Es una suerte poder hacer lo que te gusta. Me he empeñado en escribir libros, ya he escrito seis y pretendo seguir dando la paliza.
Además de sus tres novelas, tiene tres libros: uno de aforismos (La cola del cometa), otro sobre su vida (Teoría general del abandono) y otro de artículos (A pie cambiado), pero su debut en la escritura se produjo con un estudio del escritor y periodista César González-Ruano. ¿Por qué González-Ruano?
Fue por casualidad. Yo había acabado Filología, hice los dos años de doctorado y hablando con amigos surgió la figura de González-Ruano. Me llamó la atención que apenas hubiera obras sobre él, creo recordar que La escritura perpertua de Paco Umbral y poco más. Me parecía un personaje interesante, un buen escritor y que tenía una vida muy ajetreada, muy picaresca. Por todo eso me llamó la atención.
Usted también también tiene fama de pícaro, dentro y fuera del campo.
Risas. Yo creo que cualquier persona que tiene que salir muy joven de casa, como me sucedió a mí, que con 14 años me fui de La Palma del Condado a Madrid, tiene que desarrollar un cierto tipo de picardía para subsistir. La lucha por la vida es complicada, alguna picardía terminas por adquirir.
El puñetazo de Esteban Andrada, portero de Real Zaragoza, al capitán del Huesca, Jorge Pulido, durante el último derbi aragonés es la acción más comentada en el mundo del fútbol en las últimas 24 horas. Desde el final del partido, el guardameta argentino se ha convertido en el futbolista más mencionado en redes sociales, mientras aguarda la ejecución de una sanción que podría superar los 12 partidos sin jugar.
Una vez se confirme, Andrada verá finalizada su carrera en el conjunto maño, en el que ha sido titular indiscutible desde su llegada en el último día del mercado de fichajes. Fuentes cercanas al portero cuentan a EL MUNDO cómo está: "Se encuentra tranquilo y apartado de todo el ruido mediático". Aseguran también que está "muy arrepentido de todo lo sucedido porque él no es así y es consciente de que ha cometido un error gravísimo que no puede volver a suceder".
A lo largo de toda su carrera, desarrollada previamente en Argentina (Lanús, Arsenal de Sarandí y Boca Juniors) y México (Monterrey), solo había sido expulsado en una ocasión durante toda su carrera y, tal y como explicó en su video de perdón, "fue por tocar el balón con la mano fuera del área". Por ello, en Argentina, un veterano periodista que lo conoció en su etapa como arquero del club xeneize (donde disputó la final de la Copa Libertadores en el Santiago Bernabéu), se mostró sorprendido por lo ocurrido: "Le conozco y nunca tuvo una reacción así; es recontra tranquilo".
Andrada pide disculpas a su afición y a Jorge PulidoReal Zaragoza
Sin embargo, durante esta temporada en el Real Zaragoza, su primera experiencia en el fútbol europeo, no ha sido capaz de dar esa sensación de tranquilidad en ninguno de los 28 partidos que ha disputado. A los graves errores que han costado una buena cantidad de puntos al conjunto maño, que lleva toda la temporada en puestos de descenso, se suman un total de nueve amarillas recibidas, siendo, de largo, el portero más amonestado de la categoría. Una vez acabe la campaña, se mantenga o no el club en la categoría de plata del fútbol español, Andrada volverá al Monterrey, con el que tiene contrato en vigor hasta junio de 2027.
De este modo, el guardameta de 35 años dejará su vida en la capital del Ebro, en la que está totalmente instalado con su mujer e hijos. Ellos son los que siempre la han arropado a lo largo de toda su carrera, junto a su madre, quien le terminó de criar en solitario tras la muerte de su padre y uno de sus seis hermanos cuando era un adolescente. "En cuatro meses perdí a mi esposo y a uno de mis hijos", expresaba la mujer en una entrevista en Argentina, lo que llevó a Andrada a trabajar en el campo con 16 años para ganar dinero rápido, pese a haber debutado en el fútbol profesional.
"Cuando mi papá murió, se hizo muy difícil salir adelante. Mi mamá era empleada en un café y con su sueldo no alcanzaba para darnos de comer a mis hermanos y a mí. Y como yo no tenía contrato en San Martín de Mendoza, donde había debutado en Primera de la liga, seguí jugando, pero a su vez me puse a trabajar en un viñedo. No ganaba mucha plata, pero cada centavo ayudaba", expresaba en una entrevista al medio argentino Olé publicada hace nueve años.
Andrada estuvo recolectando uvas durante dos meses, cuando le fichó Lanús, un histórico del fútbol argentino. Antes de debutar, fue convocado por la selección argentina sub-20 para disputar el Sudamericano de 2011, en el que sus buenas actuaciones generaron el interés del PSV Eindhoven e, incluso, del FC Barcelona. "Me llamaron de la recepción del hotel y me entregaron un sobre con una carta. Era gente del PSV que quería saber mi situación. Y unas semanas más tarde apareció el Barcelona; ofrecía una buena cifra más un convenio con Lanús. Fue algo muy gratificante, y una linda oportunidad porque yo en el club estaba muy tapado. Pero la dirigencia no vendía a juveniles antes de que debutaran y tampoco hice fuerza para irme. No podía ir contra el club que me estaba dando absolutamente todo. Si a Lanús no le servía, chau", explicaba en la pieza mencionada.
Se quedó en Lanús y, con los años, acabó haciéndose con la titularidad. En 2014, meses antes de salir cedido al Arsenal de Sarandí en busca de más minutos, fue víctima de un secuestro exprés. "Estaba en la puerta de la casa de mi cuñado, que me había invitado a cenar. Estaba por tocar el timbre y fui interceptado por un auto. Me llevaron en mi auto y a las 15 cuadras me cambiaron de coche y ahí no vi nada más porque me taparon y empezaron a hablar con mi cuñado. Querían plata. Me acuerdo que arrancaron pidiéndole 80 mil pesos a mi cuñado, después 50 mil y terminó dándoles 23 mil, que era todo lo que él tenía, más dos mil que yo tenía en la billetera. Después me soltaron a los 10 minutos", explicaba.
Es la "cosa más fea que he vivido en mi vida", aseguraba un tipo "tranquilo" que ahora espera para recibir la que puede ser la mayor sanción de este siglo en el fútbol español.
Esteban Andrada afrontará una de las sanciones más duras de la historia de LaLiga tras propinar un fuerte puñetazo al central del Huesca, Jorge Pulido, en los minutos finales del derbi aragonés. El guardameta argentino fue expulsado instantes antes por empujar al capitán del conjunto oscense y, tras la decisión del árbitro, se fue corriendo contra él para agredirle.
El guardameta argentino ya se ha disculpado ante su afición y con Jorge Pulido por la agresión a través de un video difundido por el Real Zaragoza en sus redes sociales. En él, explica que se trata de un hecho aislado en su dilatada carrera, en la que solo ha tenido una expulsión provocada "por tocar el balón fuera del área con la mano". Por ello, asegura estar "muy arrepentido" por la acción, provocada por "una situación límite en la que me salí de contexto". "Sé que soy una persona pública, un profesional de muchos años en mi carrera y quiero pedirle disculpas a Jorge Pulido; somos colegas y fue un acto mío que me desconecté en ese momento y acá estoy para las consecuencias que me dé la Liga o, si quiere que vaya a dar explicaciones, estoy disponible para ello", expresó.
Andrada podría afrontar una sanción de entre 10 y 12 partidos por el puñetazo, atendiendo a los precedentes de las agresiones del "Mono" Burgos, cuando militaba en las filas del Mallorca, sobre el jugador del Espanyol, Óscar Serrano, en 1999, y la de Pepe sobre Albín y, especialmente, sobre Casquero en el histórico Real Madrid-Getafe de 2009. Fueron castigados con 11 y 10 jornadas de sanción, respectivamente.
En todo caso, el de ayer es el último partido que Esteban Andrada jugará con la camiseta del Real Zaragoza, ya que solo restan cinco jornadas para el final de la liga y se encuentra cedido por el Monterrey. El guardameta cierra de esta forma lamentable una temporada en la que ha estado cuestionado en todo momento, con errores garrafales que han sido clave para llevar al Real Zaragoza a estar a punto de abandonar el fútbol profesional por primera vez en su historia.
A sus 35 años, esta ha sido la primera experiencia del meta argentino en Europa, después de desarrollar la mayor parte de su carrera en su país de origen y los últimos años en México. Pese a sus cuestionables actuaciones, ha sido titular con los cuatro entrenadores que han pasado por el banquillo del Real Zaragoza durante esta campaña, sin dar opción a Adrián Rodríguez, su suplente cedido por el Alavés. Así, en los 27 partidos en los que ha formado parte del 11 inicial, ha encajado un total de 35 goles, ha detenido tres penaltis (ayer fue el último) y ha recibido un total de nueve tarjetas amarillas y una roja, un balance tremendamente elevado para un portero.
En su trayectoria destaca la disputa del pasado Mundial de Clubes en el Monterrey, donde fue compañero de Sergio Ramos, y su titularidad en la final de la Copa Libertadores de 2018 celebrada por primera vez fuera de Sudamérica, en el Santiago Bernabéu. Andrada defendió la portería de Boca Juniors en ese partido en el que acabó jugando de delantero después de encajar los tres goles que le dieron el título a River Plate.
El Real Zaragoza anunció su fichaje en el último día de mercado y llegó como uno de los nombres más destacados de una plantilla plagada de carencias. El derbi ante el Huesca fue el fiel reflejo de todo esto: un equipo sin fútbol, sin fuerza y sin esperanza que diluye su historia en un puñetazo que ya forma parte de la historia negra del fútbol español.
El equipo del león ha manifestado a través de un comunicado su condena por lo sucedido, "que ha manchado de manera inaceptable un partido de fútbol de especial trascendencia para nuestra región, algo que resulta inadmisible". En ese sentido, apuntan que "estos hechos no representan los valores del Real Zaragoza ni del zaragocismo, que a lo largo de su historia se ha caracterizado por la nobleza, el valor y el respeto al rival". "Somos ejemplo y referentes para muchos aficionados, sobre todo niños y niñas, que en cada partido nos alientan y aspiran a convertirse algún día en uno de sus ídolos. Es por ello que estas lamentables imágenes no deberían haberse producido jamás", sentencia el club.
El Huesca ha aceptado las disculpas emitidas por el meta argentino y defienden que, aunque se trata de unas imágenes que "no se corresponden con los valores del deporte ni con los principios", "no deben empañar lo que representa este encuentro". Después del puñetazo, las plantillas de ambos equipos se enzarzaron en una auténtica batalla campal por la que también fue expulsado el portero del conjunto oscense, Dani Jiménez, quien se lanzó a agredir a Andrada mientras este era agarrado para salir del campo.
Los hechos, que ya han dado la vuelta al mundo, también han trascendido al ámbito de la política. La directora general de Deportes del Gobierno de Aragón, Cristina García, expresó que lo ocurrido "es una vergüenza para el fútbol" y defendió que "el deporte no se corresponde con salvajes y violentos". Pilar Alegría, líder del PSOE en Aragón y ex ministra de Deportes, compartió el vídeo de la agresión en sus redes sociales para señalar que "el fútbol nunca puede ser esto". El presidente de la comunidad autónoma, Jorge Azcón, no se ha pronunciado al respecto.
Esteban Andrada, portero argentino del Real Zaragoza, se mostró "muy arrepentido" por lo ocurrido este domingo en el partido frente al Huesca, en el que fue expulsado tras propinar un puñetazo a Jorge Pulido, capitán del equipo oscense, al que pidió disculpas por un acto que fue fruto de una desconexión y que, según aseguró, no volverá a ocurrir.
"Estoy muy arrepentido de lo sucedido. No es una buena imagen para el club, para la gente y para un profesional como lo soy", explicó el guardameta en un vídeo publicado en las redes sociales del Real Zaragoza.
"A lo largo de mi carrera sólo he tenido una expulsión y fue por tocarla con la mano, se puede ver mi trayectoria, Fue una situación límite, me salí del contexto y reaccioné de esa forma. Estoy muy arrepentido No lo volvería a hacer porque soy una persona pública y un profesional con muchos años de carrera", explicó Andrada, que se enfrenta ahora a una dura sanción.
También pidió disculpas a Jorge Pulido: "Somos colegas y sinceramente fue un acto mio que me desconecté en ese momento y acá estoy para las consecuencias que me diga LaLiga. Si quieren que vaya a hablar para dar explicaciones, iré", concluyó el portero zaragocista.
Previamente, el Zaragoza emitió un comunicado en el que condenaba los incidentes al final del partido contra el Huesca en El Alcoraz y señalaba que "analizará los hechos acaecidos y tomará las medidas disciplinarias pertinentes" con Esteban Andrada.
"Somos ejemplo y referentes para muchos aficionados, sobre todo niños y niñas, que en cada partido nos alientan y aspiran a convertirse algún día en uno de sus ídolos. Es por ello que estas lamentables imágenes no deberían haberse producido jamás", agregaba el texto.
Con 1-0 en el marcador y en el minuto 98, Andrada fue expulsado por empujar a Pulido. Nada más ver la tarjeta roja el argentino perdió el control y busco al capitán del Huesca para propinarle un puñetazo en la cara.
El derbi aragonés ente el Huesca y el Zaragoza acabó en una batalla campal en el campo en un final caótico y que se saldó con varias tarjetas y tres expulsiones entre los dos equipos, enzarzados a raíz de una entrada con un puñetazo de Andrada a Pulido.
A partir de ese momento a se produjo una batalla con todos los jugadores y suplentes enzarzados y peleándose entre ellos.
El argentino Esteban Andrada, portero del Zaragoza, dio este domingo un puñetazo en el rostro al capitán del Huesca Jorge Pulido nada más ser expulsado en el tiempo añadido del partido entre ambos equipos en la jornada 37 de LaLiga Hypermotion.
Con 1-0 en el marcador y en el minuto 98, Andrada fue expulsado por empujar a Pulido. Nada más ver la tarjeta roja el argentino perdió el control y busco al capitán del Huesca para propinarle un puñetazo en la cara.
El derbi aragonés ente el Huesca y el Zaragoza acabó en una batalla campal en el campo en un final caótico y que se saldó con varias tarjetas y tres expulsiones entre los dos equipos, enzarzados a raíz de una entrada con un puñetazo de Andrada a Pulido.
A partir de ese momento a se produjo una batalla con todos los jugadores y suplentes enzarzados y peleándose entre ellos.
La réplica de los jugadores del Huesca no se hizo esperar y el portero del Huesca Dani Jiménez también propinó otro puñetazo a un rival y por tanto también era expulsado al igual que a Tasende. Tuvieron que intervenir las fuerzas de seguridad.
"Pedir disculpas; no tiene excusas lo que ha pasado", dijo David Navarro, entrenador del Real Zaragoza en la rueda de prensa posterior al parrido.
"Se va a hablar más del desenlace final que del partido. Quiero entender el sufrimiento de todos y no justifica y no hay por donde coger la acción y entiendo la tensión, pero estoy triste por lo que ha pasado; no hay explicación, ni justificación", ha dicho José Luis Oltra, entrenador del Huesca.
Jorge Casado (Madrid, 1989), uno de los puntales del Guadalajara, que buscará este martes dar el gran golpe ante el Barcelona en la Copa del Rey, es todo un trotamundos del fútbol. Sus primeros pasos serios los dio en las filas del Rayo Vallecano, que apostó por incorporarlo cuando tenía apenas 10 años y donde llegó a despuntar tanto que el Real Madrid acabaría haciéndose con sus servicios en 2010.
Aunque inicialmente estaba previsto que jugara para el tercer equipo, acabó por convertirse en una pieza básica para Alberto Toril en un Castilla que llegó incluso a jugar la promoción de ascenso a Segunda División, donde sería finalmente eliminado por el Alcoyano.
Sus buenas maneras tampoco pasaron inadvertidas para José Mourinho, que lo hizo debutar con el primer equipo, como titular, en una vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, en la temporada 2011-12 frente a la Ponferradina, al lado de jugadores como Pepe, Varane, Özil o Benzema, que se saldó con victoria madridista por 5-1. Esa, no obstante, sería también su única aparición.
Ascenso a Primera RFEF
Tal vez debido a ello, para buscar nuevas oportunidades de crecimiento, se incorporaría en 2014 al Betis, que militaba entonces en Segunda, para vivir la primera de las tres experiencias consecutivas de un solo año (le seguirían la Ponferradina y el Zaragoza) tras las que, en 2017, daría el salto a Grecia para jugar en primera desde las filas de un Xanthi con el que también acabaría viviendo algunos claroscuros.
En 2020, sus ganas de volver a casa le llevaron a firmar por el Rayo Majadahonda, club donde permanecería durante cuatro temporadas y donde llegaría a ser capitán hasta que en verano del año pasado firmó en principio por una única campaña por un Guadalajara con el que acabaría rubricando la ampliación de su contrato por un año más el pasado mes de junio.
En el club violeta alaban tanto su ascendencia en el vestuario como su participación en una campaña que acabó culminando con el ascenso a Primera RFEF y, aunque en la Liga se ha perdido siete de los 16 encuentros disputados, con solo una de esas ausencias en el banquillo, sí ha tenido presencia en los dos duelos de Copa que ha jugado el equipo, ante el Cacereño, en primer ronda, y con algo más de 11 minutos sobre el césped y, sobre todo, frente al Ceuta, en segunda ronda, ante el que jugó la totalidad del encuentro.
Duda bajo palos
El partido de este martes frente al Barcelona será un auténtico choque de contrastes. Por una parte, se medirá el conjunto más goleado del Grupo 1 de Primera RFEF, un Guadalajara que, ahora mismo, ha encajado 24 tantos en 16 partidos, tres de ellos este pasado sábado frente al Real Madrid Castilla en el Alfredo di Stéfano, en un partido en el que los visitantes lograron adelantarse en el marcador, frente al máximo goleador de Primera. Los azulgrana, en estos momentos, suman 49 goles a favor en 17 partidos, 14 más que su más directo perseguidor, el Real Madrid de Xabi Alonso.
La gran incógnita del equipo azulgrana, en estos momentos, es quién se encargará de estar bajo los palos en Guadalajara. Por lo pronto, Hansi Flick ya ha dejado claro que Joan Garcia tendrá descanso y que no decidirá hasta este mismo martes si quien deberá tomarle el relevo será Wojciech Szczesny, baja el sábado ante Osasuna por una gastroenteritis, o Marc-André ter Stegen, que sigue mostrándose poco dispuesto a dejar el club pese a que la inactividad podría costarle disputar el Mundial.
El Barcelona, defensor del título conseguido tras imponerse en la final al Real Madrid, llega en un excelente momento después de ganar a Osasuna en la Liga y ratificar el liderato y con la impresión de ser un equipo cada vez más fiable.
No era un simple trozo de tela, sino la causa que aún muchos defienden, uno de los emblemas de todo Aragón. Durante semanas, la bandera del Real Zaragoza flameó hecha jirones en la Ciudad Deportiva. Hasta que el pasado viernes, al fin, optaron por adecentarla. Dos días después, el equipo sumó en Granada su sexta derrota consecutiva, la novena en 13 jornadas, que le consolidaba como colista en Segunda. Jamás, en 93 años de historia, el club había vivido una situación tan crítica. Sin identidad, sin rumbo, sin puentes entre la afición y los propietarios, hoy parece abocado al descenso a Primera RFEF. De nada sirven ahora sus seis títulos de Copa del Rey, ni su millonario desembolso en el Ibercaja Romareda, el flamante estadio que acogerá el Mundial 2030. A nueve puntos de la salvación, el Real Zaragoza agoniza, víctima de una trágica concatenación de errores.
La total ausencia de explicaciones resulta tan flagrante que los gritos de Rubén Sellés se escucharon con nitidez el pasado lunes. "Estamos aquí otra vez en un puto velatorio. Vamos a darnos una oportunidad a todos porque ya está bien de victimismo", espetó el entrenador a sus futbolistas, sabedor de los micrófonos que le apuntaban. Esa calculada puesta en escena previa al entrenamiento compendia el momento actual del Real Zaragoza. Tras 13 temporadas de condena en Segunda, parece llegado el momento de que se ejecute la pena de muerte. No sólo se trata del ridículo, la improvisación y el sinsentido. También de una directiva ausente, de una entidad fantasma, que más que un equipo de fútbol parece una sociedad pantalla.
Desde julio de 2022, Jorge Mas, dueño del Inter Miami, ejerce como presidente del Real Zaragoza. El multimillonario de origen cubano es la cabeza visible del grupo inversor Real Z LLC, que agrupa a otras sociedades como Global Tavira, cuyo máximo accionista es Pablo Jiménez de Parga, secretario del consejo de administración del Atlético de Madrid. En el consejo de administración presidido por Mas también se sientan Mariano Aguilar y Emilio Cruz, hombres de la confianza de Miguel Ángel Gil Marín, CEO del club rojiblanco. Entre el resto de inversores destacan Joseph Oughourlian, presidente del grupo PRISA; Pilar Gil, vicepresidenta de PRISA; y el constructor Juan Forcén, el único consejero nacido en Zaragoza.
"Hay plantilla, pero no equipo"
Durante la etapa de Mas se han disputado 139 partidos y el presidente sólo asistió a nueve en directo. Desde el palco vio desfilar a nueve entrenadores distintos. A su llegada, la deuda neta se cifraba en 67 millones de euros. Desde entonces ha bajado un 28% en dos años, para situarse en 48,8. Y el capital social, tras cuatro ampliaciones, se ha multiplicado por siete, desde los 6,36 millones de euros, a los 44,98 actuales. Su límite salarial se eleva hoy a 11,3 millones, el décimo más alto de la categoria.
Esas cifras macro chocan con el demoledor balance futbolístico: 161 puntos de 417 posibles (38,6%); tres directores deportivos distintos, (Txema Indias, Juan Carlos Cordero y Miguel Torrecilla), dos directores generales (Raúl Sanllehí y Fernando López) y más de medio centenar de fichajes. El marfileño Paul Akouokou, una de sus últimas incorporaciones, fue expulsado durante la humillación ante la Cultural Leonesa (0-5) por romper en pedazos el monitor del VAR. El turco Sinan Bakis, defenestrado desde la primavera de 2024, disputó el pasado domingo sus primeros 20 minutos en Los Cármenes tras 12 jornadas inédito.
"El año pasado nos salvamos porque el Deportivo vino aquí de vacaciones. Sólo así pudimos ganarles. También tuvimos suerte con los resultados del Eldense", admiten fuentes cercanas al club. "Tenemos una plantilla similar a la de nuestros rivales, pero no un equipo que salga a competir como lo hacen los demás", añaden. Con este panorama, la salvación se antoja una cuestión de fe. "Estoy rezando para que el descenso sea barato, no como le sucedió al Deportivo, que bajó en 2020 con 51 puntos", concluye otro miembro del entorno blanquillo.
Vista exterior del Ibercaja Estadio.REAL ZARAGOZA
¿Cuál es, pues, la raíz del problema? ¿Y por qué nadie es capaz de dar con la tecla? Estas dos preguntas sobrevuelan hoy por el parking de la Expo 2008 donde se ha levantado, en apenas 26 semanas, el primer estadio modular y desmontable del fútbol profesional español. El Ibercaja Estadio, al que los socios han bautizado como el IberChapa. La sede del equipo hasta el final de la temporada 2026-27, cuando se inaugure el Ibercaja Romareda. La joya de la corona para el Gobierno de Aragón, presidido por Jorge Azcón (PP), y para el Ayuntamiento de la ciudad, con la alcaldesa Natalia Chueca (PP) al frente.
Según la última ampliación de capital de la sociedad mixta que regula la construcción y explotación del estadio, el coste asciende ya a 169 millones de euros, que se sufragarán en su mayor parte con fondos públicos. Por el momento, el club únicamente ha abonado los seis millones que le correspondían como primera aportación a la sociedad limitada que formó con el Ejecutivo autonómico y el Consistorio.
La salida del fútbol profesional pondría en serio riesgo la viabilidad económica del Real Zaragoza, que ya estuvo al borde de la desaparición en el verano de 2014 tras la ruinosa gestión de Agapito Iglesias. Así, como consecuencia de ello, los pagos que la entidad debe efectuar para afrontar la construcción de la Nueva Romareda se verían gravemente comprometidos.
"Con tanta presión social y mediática, para resolver el día a día hay que saber moverse en este mundillo pantanoso"
El club es el inversor de menor peso en el proyecto, ya que sólo aporta 40 millones. Dicha cantidad debe ser abonada en plazos anuales, de los cuales ya ha incumplido con la responsabilidad de sufragar los 6,8 millones correspondientes al primero. Para evitar el colapso de la sociedad en sus inicios, el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento decidieron no sancionar a la entidad, como estaba recogido en el acuerdo inicial, y reorganizar el cronograma de pagos para que en 2025 la cantidad a aportar fuese de 10 millones. Sin embargo, a falta de menos de dos meses para que finalice el año, aún no ha ingresado ese dinero.
"Esto da para una película", subraya un ex empleado del Zaragoza, en conversación con este diario. Tras 14 años en las oficinas del club, asiste estupefacto a la actual deriva. "Ahora se habla mucho de la influencia de Forcén, pero yo jamás lo vi por aquí. Sólo los días de la Junta de Accionistas. Siempre me pareció un personaje que maquinaba por los pasillos. Sin embargo es el único que conoce hoy la idiosincrasia del Zaragoza", prosigue. Por eso, a su juicio, no resulta casual que el técnico que rozó el ascenso fuese Víctor Fernández; que el mejor director deportivo fuese Lalo Arantegui, ex futbolista del filial; y que el capitán más firme ante las adversidades fuese Alberto Zapater.
"Con tanta presión social y mediática, para resolver el día a día hay que saber moverse en este mundillo pantanoso. Porque los maños somos raros, en el sentido de que criticamos siempre mucho lo nuestro, pero no permitimos que se critique desde fuera. Y esta manera de ser influye en todo", desarrolla.
Aficionados zaragocistas en Castellón, el pasado 31 de agosto.REAL ZARAGOZA
Zapater, leyenda viva del zaragocismo, ha sido el último en traspasar una de las puertas giratorias facilitadas por Alliance Global Partners, la estructura multipropiedad que hoy acoge al Zaragoza, en compañía de Atlético de Madrid, Inter Miami, Atlético San Luis (México), Lens (Francia), Millonarios (Colombia) y Ottawa (Canadá). El ex capitán disputó el pasado domingo el último partido de su carrera con el Ottawa, proclamándose campeón del campeonato canadiense. Otro que se benefició de los trasvases fue Sanllehí, ex del Barça (2008-2017) y del Arsenal (2018-2020), quien tras apenas dos años como director general y con contrato en vigor, cesó en el cargo para convertirse en presidente de operaciones del Inter Miami. Unos días más tarde fue relevado por López, también bajo el paraguas de Gil Marín, que había ejercido esa misma labor en el Ottawa.
En lo que respecta a la transición con el pasado, además de Forcén, destaca la figura de Fernando de Yarza-López Madrazo, consejero durante la etapa de la Fundación 2032, bajo los auspicios de César Alierta. Hoy, al presidente del grupo Henneo, empresa editora de El Heraldo, se le sigue considerando como un poder en la sombra. De hecho, las grandes decisiones en el Real Zaragoza parecen regirse bajo el sigilo y la opacidad.
"No entendemos los méritos de Aguilar para seguir como consejero delegado. Nadie ha escuchado su voz, no viene nunca por la ciudad. Ejerce como mano derecha de la propiedad, pero este hombre está arruinándolo todo", apuntan a EL MUNDO desde la Federación de Peñas del Real Zaragoza. "Aunque digan que no, se toman muchas decisiones desde Madrid. Además, el presidente vive en Miami. Así que da la sensación de que no hay nadie al mando y de que se gobierna el club como un grupo de WhatsApp", completan. "Existe una gran separación entre propiedad y gestores. De modo que lo único que reclamamos a los propietarios es que apuesten de verdad por unos gestores competentes", reclama esta agrupación, que el pasado 2 de noviembre ya convocó un acto de protesta previa al partido frente al Deportivo (0-2).
Cómo afrontar los pagos
Con 23.000 socios a medio camino entre la angustia y la resignación, resulta pertinente preguntarse por la mera supervivencia. "No creo que las instituciones dejen caer al club. Tampoco los actuales dueños, que han invertido mucho dinero", desliza una de las mencionadas fuentes.
Asimismo, desde el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza evitan hablar de un temor a que el club no sea capaz de afrontar sus pagos en el futuro y que la Nueva Romareda deba ser financiada casi exclusivamente con dinero público, a excepción de los 10 millones pagados por Ibercaja para dar nombre al recinto durante una década.
"Al club, mientras tanto, se le zarandea sin descanso"
Tanto Chueca como Azcón han reafirmado en numerosas ocasiones su "confianza" en la entidad y su dirigencia, y ambos esperan que sean capaces de revertir el nefasto momento deportivo. "No nos merecemos tener un equipo que es incapaz de tener una victoria. Lo que más me preocupa es la situación del club; el resto son cuestiones que habrá que gestionar", expresó la regidora local hace unas semanas.
El estadio es uno de los proyectos de más importancia en el desarrollo de las legislaturas de ambos dirigentes populares, por lo que su construcción, tal y como aseguró el propio Azcón, "es imparable". Gracias a él, la capital de Aragón será sede del Mundial 2030 y contará con una infraestructura de última generación para albergar todo tipo de conciertos y eventos. A la espera de la Copa del Mundo, las calamidades siguen azotando bajo un huracán de intereses cruzados: "Al club, mientras tanto, se le zarandea sin descanso".
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