El intenso legado de Pellegrini en el Betis, un club al que le ha cambiado la vida

El intenso legado de Pellegrini en el Betis, un club al que le ha cambiado la vida

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A Manuel Pellegrini (Santiago, Chile; 1953) te lo puedes encontrar algún sábado en una mesa esquinada en el Milonga's, un restaurante argentino en el barrio del rival, Nervión, desde el que casi puede verse el azulejo del Ramón Sánchez-Pizjuán. Vino de malbec, lomo bajo al punto de la casa y en el móvil, apoyado en el vaso de agua, algún partido de LaLiga. Firma servilletas, se hace fotos con los niños que se lo piden y se despide con timidez de los camareros. Es un hombre pausado, de voz baja y enfados hacia dentro.

"Es una herida profunda que tardará en cicatrizar. La menor preocupación es la parte mía. Mi preocupación es seguir ganando con el Betis. Tengo un año más firmado", dijo en la primera rueda de prensa tras la dolorosa eliminación frente al Sporting de Braga la semana pasada en la Europa League. La herida, al parecer, va a tener que suturarla otro.

"La primera forma de un fracaso es pensar en el futuro sin mirar al presente", declaró enigmáticamente el presidente Ángel Haro. Luego sentenció antes del partido en Girona: "Espero que ganemos, ya no vale otra cosa". El Betis ganó en Montilivi y lo hizo gracias al regreso de Isco. Si el centrocampista hubiera estado bien, si hubiera tenido continuidad, quizá el tramo final del equipo verdiblanco habría sido otro.

"No saco nada con tener una orquesta con los diez mejores guitarristas si no tengo un pianista", dijo Pellegrini cuando fue despedido del Real Madrid tras sumar 96 puntos y quedar segundo por detrás del Barcelona. Isco apenas ha jugado 50 minutos esta temporada y el fútbol de su equipo lo ha pagado. El juego del Betis se convirtió por momentos en una gimnasia previsible. Ahí aparece uno de los argumentos contra la continuidad de Pellegrini. Su fútbol ha perdido frescura, le ha faltado cintura en la zozobra y sus ideas no tenían la plantilla adecuada para sostenerse.

Llegó al Betis en el verano de 2020. Aterrizó en un club nervioso, con demasiadas mudanzas en el banquillo y poca personalidad en el rectángulo. Su primer trabajo fue ordenar el vestuario. El segundo, bajar la ansiedad en los despachos. El tercero, instalar una rutina competitiva en un equipo que vivía más pendiente de las sacudidas emocionales que de lo que ocurría sobre la hierba. Pellegrini, con su seriedad y su flema, le dio al Betis paciencia y regularidad.

Primer éxito

La Copa del Rey de 2022 avaló pronto el trabajo. Con una media de 60 puntos en Liga, el club enlazó cinco clasificaciones europeas consecutivas. Alcanzó en 2025 su primera final continental, la Conference perdida 1-4 contra el Chelsea. Se convirtió además en el entrenador con más victorias en la historia del Betis y en el técnico con más partidos dirigidos por la entidad en Primera y en Europa. Los datos bastan para medir su importancia en la historia reciente del club.

La eliminación en casa contra el Braga alimentó nuevas dudas y agrandó la sensación de desgaste. El equipo parece haber tocado techo con él y empieza el crespúsculo. Ya no sorprende, ya no muerde y no ha estado a la altura en los momentos decisivos. Ya nadie le concede demasiado valor a haber llegado a la cima. Pesa no haber sabido pinchar en ella la bandera.

La plantilla de esta temporada ha estado descompensada y el míster no ha sabido mover las piezas adecuadas para reparar los desconchones. Se ha percibido incluso una leve sombra de conformismo. El mediocentro volvió a ser un abismo. Deossa y Amrabat llegaron para reforzar un lugar capital en su sistema y no han logrado darle al equipo jerarquía ni una lectura limpia de los partidos. Pellegrini ha convivido con ese hueco durante demasiados meses y el equipo se le ha caído en los momentos más sensibles del curso.

Antony es lo que en Manchester ya se intuía, un talentoso intermitente. El club hizo un esfuerzo económico importante para quedárselo tras una cesión que dejó goles, asistencias y un impacto sentimental inmediato. Este curso ha seguido siendo un puntal ofensivo, pero le han faltado balones que alimentaran su ataque. Su tramo final está siendo irregular. Las molestias físicas y la pérdida de contundencia le han quitado influencia.

Antony, en un partido con el Betis.

Antony, en un partido con el Betis.EFE

Sorprende también la gestión de vestuario de Pellegrini. Nunca ha sido un entrenador invasivo, dicen desde dentro. Su autoridad es sobria y delegada. Su método descansa en la jerarquía natural de la plantilla. Él ordena lo táctico y entrega buena parte del pulso interno a los veteranos. Esa fórmula le dio paz al grupo durante mucho tiempo, pero en las fases de tormenta deja un equipo más entregado a sus inercias. En esa grieta aparecen algunas críticas de los futbolistas, porque la calma de Pellegrini se ha traducido en cierta distancia con sus propios jugadores. Ya no todos compran sus mensajes y algunos echan en falta más pasión desde la línea de cal.

De Pellegrini quedará la obra que deja. Ha hecho competir al Betis con una seriedad que el club no encontraba desde hacía mucho tiempo. Deja al equipo en un exilio extraño, en La Cartuja, mientras el Benito Villamarín se remodela y el club imagina un futuro que solidifique las buenas sensaciones que ha dejado el chileno en Heliópolis. El estadio provisional encaja casi como una metáfora de este momento deportivo. Buscando un tiempo nuevo sin haber cerrado del todo el anterior. Pellegrini deja algo valioso en medio de esa mudanza. Deja una medida de exigencia, una pausa por encima del arrebato y un aroma a fútbol clásico, pragmático y lacónico que casa muy bien con los colores verde y blanco.

Plasma rico en plaquetas, láser, radiofrecuencia y corrientes: así será el tratamiento "conservador" de Lamine para llegar al Mundial

Plasma rico en plaquetas, láser, radiofrecuencia y corrientes: así será el tratamiento “conservador” de Lamine para llegar al Mundial

Cerrada la puerta de la Liga y abierta la ventana del Mundial. Lamine Yamal, tras el lanzamiento de penalti que otorgó la victoria al Barça ante el Celta, sufrió una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda que le impide participar en la Liga. Podría estar de baja durante un mes y medio, justo para llegar al campeonato de selecciones, que arrancarán dentro de 50 días. Lo previsible es que el delantero no esté en plenitud de condiciones para los primeros partidos del torneo. España debutará el 15 de junio contra Cabo Verde.

Luis de la Fuente respira aliviado y Hansi Flick se resigna a perder a su jugador más determinante. Al Barcelona, que acaricia el título de Liga, le restan seis encuentros, ante Getafe (mañana), Osasuna (2 de mayo), Real Madrid (día 10), Alavés (13), Betis (17) y Valencia (24).

El Barcelona aseguró ayer que Lamine seguirá un tratamiento conservador. Esta es la segunda lesión del extremo de Rocafonda en esta campaña. La anterior fue una pubalgia que le hizo perderse cinco partidos. Por cierto, que el Real Madrid también ha confirmado que Militao y Arda Güler sufren sendas lesiones en los bíceps femorales: el brasileño en la pierna izquierda y el turco, en la derecha. En el club del Bernabéu creen que ambos jugadores se perderán el resto de la temporada y son dudoso para el Mundial.

Los expertos en medicina deportiva sostienen que la lesión en el bíceps femoral es una de las más habituales en futbolistas, pero sobre todo en jugadores explosivos, como Lamine. «Este músculo trabaja al límite en acciones como el sprint o los cambios de ritmo. La clave de la recuperación de Lamine Yamal va a depender fundamentalmente del lugar en el que se localiza la lesión, siendo un caso mucho más problemático si esta rotura se sitúa cerca de la inserción del músculo con el tendón (unión miotendinosa)», advierte Luis García, fisioterapeuta y osteópata, responsable del área Fisioterapia en la Clínica iQtra Medicina Avanzada.

«De esta manera estaríamos hablando de unos plazos que podrían prolongarse entre cinco y ocho semanas, aunque en el deporte de élite estos plazos tratan de acortarse al máximo mediante tratamientos como el plasma rico en plaquetas (PRP), que aporta factores de crecimiento y ayuda a optimizar la reparación del tejido muscular, fisioterapia invasiva como la Electrolisis Percutánea Intratisular (EPI) o no invasiva con láser de alta potencia o radiofrecuencia; todas ellas encaminadas a mejorar la vascularización y el entorno biológico de la lesión», añade Luis García.

Este especialista apunta que el gran reto al que se enfrenta Lamine no es sólo la recuperación, sino evitar recaídas: «Los isquiotibiales, y el bíceps femoral es uno de los tres músculos que componen los isquiotibiales, tienen una alta tasa de recidiva si no se respetan los tiempos biológicos de curación y una correcta readaptación. Es necesario hacer un abordaje progresivo que combine control de la carga, trabajo de fuerza y una reintroducción gradual al gesto deportivo».

En este sentido coincide con el doctor Pedro Luis Ripoll, que apunta que esta lesión tiene un índice de recaída del 30%. «Hay que tener mucho cuidado. Hay que ser extremadamente precavidos con los plazos de la recuperación... No hay que meter presión al jugador», dijo en Radio Marca. El galeno también advirtió de que en esta temporada nueve jugadores del Barça han padecido lesiones en el bíceps femoral, y seis de ellos tuvieron recaídas.

Luis García recalca que la vuelta a la competición no debe marcarla el calendario, sino la funcionalidad del jugador: «Deberá regresar cuando haya ausencia de dolor, recuperación completa de la fuerza y capacidad para realizar esfuerzos máximos sin riesgo. Forzar una reincorporación precoz puede aumentar significativamente el riesgo de recaída y prolongar el tiempo total de baja».

Sin prisas, pues, con Lamine.

El Levante apunta al Sevilla al descenso

El Levante apunta al Sevilla al descenso

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En un duelo dramático de matar o morir se enfrantaron el Levante y el Sevilla en el Ciudad de Valencia. Los granotas se llevaron un partido muy intenso gracias al doblete de Iván Romero (2-0) y meten de lleno a los hispalenses en el barro del descenso.

En estos momentos, los de García Plaza, que sólo han podido ganar a un Atlético que piensa en Europa, están apenas un punto por encima del descenso que marca el Alavés con 33. Los granotas están a dos de la salvación gracias a que sólo han perdido un partido de los últimos cinco y, de esos, han ganado tres.

Quedan seis jornadas, 18 puntos en juego, y son ocho equipos los que están en esa batalla por no descender a Segunda División. Uno de los que están en esa tesitura es el Rayo Vallecano que ayer se enfrentó al RCD Espanyol en Vallecas (1-0) y, gracias al tanto de Camello, ganó algo de aire para afrontar el gran objetivo de su temporada que se trata de aspirar al primer título europeo de su historia. Los de la franja comienzan su eliminatoria de semifinales en Conference League el próximo jueves ante el Estrasburgo.

Por su parte, los de Manolo González no terminan de abandonar los puestos de peligro y siguen sin conocer la victoria en los últimos 15 partidos. La excepcional primera vuelta de los periquitos, donde coquetearon con Europa, les permite seguir vivos por evitar un descenso que se va a poner muy caro. Hay que saber pelear estas últimas jornadas y a un histórico como el Sevilla le podría pesar la falta de costumbre de pelear en esas latitudes.

"Tratamiento conservador" para Lamine, que no volverá a jugar con el Barça esta temporada pero sí estará en el Mundial

“Tratamiento conservador” para Lamine, que no volverá a jugar con el Barça esta temporada pero sí estará en el Mundial

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Lamine Yamal podrá jugar el Mundial con España. No podrá participar en ninguno de los seis partidos que le quedan al Barça antes de terminar la Liga, pero sí estará a las órdenes de Luis de la Fuente el próximo 30 de mayo. Así lo ha comunicado oficialmente el Barcelona.

"Las pruebas realizadas han confirmado que el jugador del primer equipo Lamine Yamal tiene una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda. El jugador seguirá un tratamiento conservador. Lamine Yamal se perderá lo que resta de la temporada y está previsto que esté disponible para la disputa del Mundial", dice el texto del club azulgrana.

El futbolista se lesionó en el minuto 40 del partido de este miércoles contra el Celta al lanzar el penalti que supuso el único gol del partido para su equipo, que venció (1-0) y mantiene la distancia de 9 puntos respecto al Real Madrid, con seis jornadas por disputarse.

Se alivia en parte el miedo que recorrió el Camp Nou cuando el futbolista, después de marcar, miró al banquillo, pidió el cambio y se tumbó en el césped ante la atónita mirada de sus compañeros. Después se levantó, caminó hacia el banquillo, recibió el abrazo de su entrenador, Hansi Flick, y se metió dentro del vestuario.

Tras pasar una mala noche, en la mañana de este jueves, pasadas las 11.00 horas, entraba en la ciudad deportiva del Barça, donde ha pasado las pruebas médicas pertinentes, que han puesto nombre a una lesión que ya se filtraba desde el propio club en la noche del miércoles. Aunque no hay confirmación oficial, los plazos hablan de una rotura muscular.

El problema ahora es para Luis de la Fuente, que recibirá el 30 de mayo, día del inicio de la concentración, a su estrella en los últimos días de su recuperación, lejos del ritmo competitivo con el que se supone que debía llegar. España tiene, antes de comenzar el Mundial (el lunes 15 de junio contra Cabo Verde), dos partidos amistosos, uno el día 4, sin rival y sede confirmados, y otro el día 8, contra Perú en la ciudad mexicana de Puebla.

El Barça choca con la la pedagogía del miedo de China por una foto de niños con la bandera de Taiwan

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La escena tiene algo de tragicomedia globalizada. Un club de fútbol del top mundial que presume de formar talento adolescente y valores universales descubre, en chino mandarín, que también forma parte indirectamente de la compleja cartografía política actual. El FC Barcelona pidió ayer disculpas en Weibo, equivalente a X en China, tras la difusión de una fotografía inofensiva en apariencia: un grupo de niños de su academia sujetando en un torneo juvenil de Asia la bandera de Taiwan, la isla que de facto funciona como un país independiente, pero que Pekín reclama como parte de su territorio.

El club alegó en su disculpa que la web era de un tercero, que la imagen se retiró con diligencia quirúrgica y que se reforzarán los protocolos. Traducción: alguien olvidó que en el ecosistema digital chino no pasan por alto esos detalles y el Barça no se puede permitir enfurecer a sus muchos fans en el gigante asiático -como así sucedió en redes-, donde además tiene muchos intereses comerciales.

Al final, el equico catalán terminó actuando como un actor disciplinado en el teatro de la soberanía que dicta China. Pidió perdón por "cualquier inconveniente causado" y aseguró que tomaría las medidas oportunas para evitar que incidentes similares se repitan.

El deporte lleva años funcionando como un campo de pruebas de esa sensibilidad extrema. En 2019, el entonces mánager general de los Houston Rockets, Daryl Morey, publicó un tuit de apoyo a las protestas en Hong Kong. El mensaje duró horas; las consecuencias, meses. La NBA vio cómo se suspendían retransmisiones en China, se cancelaban patrocinios y se evaporaban ingresos. Morey se retractó, la liga y el episodio dejó una lección nítida: el mercado chino no discute, sanciona.

Algo parecido ocurrió con el gigante del entretenimiento deportivo. La WWE obligó al luchador John Cena a disculparse en mandarín después de referirse a Taiwan como "país" durante la promoción de una película. Las marcas mas importantes que orbitan el deporte tampoco han escapado. Nike y Adidas han tenido que navegar polémicas recurrentes sobre mapas, listados de países o productos que mencionaban a Taiwan de forma incompatible con la narrativa oficial de Pekín. En cada caso, el patrón se repite: indignación en redes chinas, presión coordinada y rectificación rápida para proteger negocio y acceso al consumidor local.

Incluso las competiciones internacionales viven bajo esa lupa. En torneos donde participan delegaciones taiwanesas, el nombre "Chinese Taipei", una fórmula diplomática tan enrevesada como funcional, es la única etiqueta aceptable para evitar conflictos con China. Cuando organizadores, comentaristas o federaciones se desvían de ese guion, las protestas llegan con precisión milimétrica. No hay margen para la espontaneidad en la nomenclatura.

Estos episodios no son anécdotas aisladas sino un síntoma. Pekín lleva años afinando una maquinaria de presión en la delicada cuestión de Taiwan, mientras que el buscado aislamiento de la isla autobobernada se vuelve cada vez más visible. Esta misma semana, el presidente taiwanés, Lai Ching-te, canceló un viaje a Eswatini, el último aliado diplomático de Taipei en África, un socio minúsculo en términos de PIB y peso internacional, pero con alto valor simbólico.

Los taiwaneses denunciaron que la "intensa presión" de China había provocado que varios países (Seychelles, Mauricio y Madagascar, todos aliados de China) revocaran los permisos de sobrevuelo. Apenas una docena de naciones mantienen relaciones diplomáticas plenas con Taiwan, y casi todas orbitan en la periferia del poder global.

China ha logrado que el debate sobre Taiwan se formule casi siempre en sus términos: integridad territorial frente a "separatismo". En ese marco, cualquier gesto -una foto, una escala aérea, una visita parlamentaria- se convierte en un acto político de alto voltaje. Y la mayoría de actores, desde multinacionales hasta clubes de fútbol, optan por minimizar riesgos.

El Barça da un paso más hacia la Liga ante el Celta, pero paga una gran factura

El Barça da un paso más hacia la Liga ante el Celta, pero paga una gran factura

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El Barça sumó una victoria muy cara ante el Celta. Los azulgrana se impusieron por un solitario 1-0 gracias a un penalti transformado por Lamine Yamal que, justo tras enviar el balón al fondo de la red, pidió el cambio y se marchó lesionado. Este mismo viernes se sabrá por cuánto tiempo deberá estar alejado de los terrenos de juego. Los culés, seguro, cruzarán los dedos. [Narración y estadísticas, 1-0]

No en vano, en un par de semanas se disputará un clásico ante el Real Madrid en el Spotify Camp Nou que se prevé de alto voltaje, con la posibilidad de llegar al mismo ya como campeones o de sentenciar el título de Liga precisamente ante el eterno rival.

El de Rocafonda, además, no fue el único caído por parte barcelonista. El portugués Joao Cancelo, quien últimamente se había desvelado vital en los esquemas de Hansi Flick, también tuvo que marcharse a los vestuarios antes de tiempo por un problema en la rodilla. Eric,además, vio una postrera amarilla que le impedirá jugar este sábado ante el Getafe por acumulación de amonestaciones.

El primer tiempo del duelo que protagonizaron ambos conjuntos en el Spotify Camp Nou tuvo un desenlace tremendamente atípico. Lamine Yamal, nada más convertir el penalti provocado por él mismo, se tiró al suelo aquejado de molestias en los isquiotibiales de su pierna izquierda que provocaron que Flick gastara la segunda de sus ventanas de cambio para sustituirlo por Roony.

Mucho antes, el técnico germano ya se había visto obligado a utilizar la primera de ellas para que Balde relevara a un Cancelo que había notado algún problema en la rodilla derecha. El partido, además, estuvo suspendido durante casi 20 minutos para atender la emergencia médica de una de las personas que estaban en la primera grada del lateral y que, finalmente, fue evacuada a un centro médico.

Con todo ello, los teóricos primeros 45 minutos se convirtieron en algo más de 67, con los jugadores calentando sobre el césped mientras el juego, de acuerdo con lo que dicta el protocolo, permanecía detenido.

Hasta el gol convertido por el joven crack azulgrana, que pudo dejar el césped por su propio pie, lo cierto es que unos y otros habían firmado unos minutos muy igualados, en los que hubo un intercambio de golpes en toda regla.

Por parte del Barça, con Lamine Yamal como gran protagonista. Por cuenta de los visitantes, mientras, quien más buscó la portería fue un Pablo Durán que obligó en los compases iniciales a Joan García una plástica y decisiva intervención. Jutglà, por su parte, pudo materializar la tan manida ley del ex, pero su disparo se perdió por encima del travesaño.

En la larguísima prolongación, eso si, quienes tuvieron de nuevo una magnífica oportunidad para enviar el balón al fondo de la red fueron los locales. Por medio, en este caso, de un duro disparo lejano de Roony que Radu se encargó de frustrar enviando el esférico por encima de su portería.

Dominio del Barça

Tras el descanso, los locales trataron de dejar lo más rápido posible el encuentro visto para sentencia buscando con ahínco un segundo tanto que obligara al Celta a rebajar una combatividad que seguía fuera de toda duda.

Ferran Torres pareció lograrlo. E, incluso, lo celebró mostrando un mensaje a la cámara en recuerdo de la joven María Camaño, fallecida en los últimos días tras una larga enfermedad y a quien llegó a regalarle una de sus camisetas tras coincidir hace años en un partido. La jugada, no obstante, acabó siendo invalidada por un fuera de juego tremendamente ajustado, según se mostraría poco después en la retransmisión.

La respuesta de los visitantes, desde luego, fue fulgurante, con una acción que obligó a Joan García a estar tremendamente atento para hacerse con el esférico. El conjunto gallego, por supuesto, aprovechó la falta de concreción en los ataques de los barcelonistas para sembrar algo de incertidumbre en una grada en la que se extendían sensaciones algo gélidas, tanto por la climatología como por el percance sufrido en el primer tiempo por su gran estrella y que respiró aliviada con el silbato final del árbitro, poco después de que los visitantes tuvieran un servicio directo de falta que podría haberse convertido en un demoledor 1-1.

Un depresivo Atlético da esperanzas al Elche en el manicomio del Martínez Valero

Un depresivo Atlético da esperanzas al Elche en el manicomio del Martínez Valero

Uno en depresión y otro en estado de nervios. Atlético de Madrid y Elche decidieron montar un manicomio en el Martínez Valero que empezó con retraso por fallo del VAR. En los primeros 45 minutos donde hubo cuatro goles y una expulsión. Pero en este hospital psiquiátrico dos hombres tuvieron un duelo sin cuartel: Nico González y Affengruber.

La guerra se la llevó el austriaco, que lo hizo todo. Omnipresente y omnipotente. Los goles del argentino no sirvieron porque la expulsión de Almada pesó demasiado en el bienestar rojiblanco. André Silva, con un doblete, fue el ejecutor final de un equipo colchonero que no puede olvidar la final de Copa. [Narración y estadísticas, 3-2]

No es el Elche la Real, aunque se quisiera vestir como tal al inicio del encuentro. Germán Valera se quiso convertir en Guedes, pero Rafa Mir no atinó, como sí hizo Barrenetxea. El balón se fue alto y con él las esperanzas del equipo ilicitano de arrancar por encima en el marcador. Pese a la presión alta, y a un par de balones perdidos por la zaga rojiblanca que se pudieron complicar, el primer golpe sería rojiblanco.

Es Nico González puro corazón. Un jugador con alma de niño y espíritu de hombre. Juega sin reservas y pelea cada balón como si fuera el último, tanto en ataque como en defensa. Si el Cholo tuviera que proyectar su personalidad en el campo, su estilo estaría entre el del propio González y su hijo. A falta de Giuliano en el campo, el 23 rojiblanco fue el que puso el coraje primero en una diagonal con un disparo flojo y después con una cabalgada desde su propio campo que coronó con el primero del partido tras una delicatesen de Mendoza.

El Atlético parecía quitarse por un momento las penas del último tramo de temporada donde ha perdido seis de los últimos ocho encuentros, aunque serían siete si contamos la final de Copa que se decidió en penaltis. Lo triste es que apenas le duraría ocho minutos esa media sonrisa porque Affengruber se la borraría en una jugada ridícula.

El central ilicitano le hizo la de Godín a Casillas en la final de Lisboa. Se aprovechó del mes y medio que llevaba desaparecido Oblak de los terrenos de juego. El esloveno no se vio para volver en Champions y no le correspondía la Copa y en este primer duelo concedió un tanto al defensor por salir tarde y mal. Ese tanto volvió a hacer creer al Elche, que inclinó el campo con algunas internadas bufalescas del propio Affengruber.

Y en otra del austríaco, Almada decidió secundar la falta de concentración de su portero para dejarse robar la cartera en su propia área. En lugar de recular, tuvo tiempo de mirar al árbitro antes de agarrar al central y provocar el penalti y su expulsión. André Silva no perdonó y el partido se puso cuesta arriba para casi toda la plantilla rojiblanca. Pero no para Nico. El argentino volvió a mostrar todo lo escrito y en otra cabalgada mezcla de técnica y fuerza culminó su doblete con el suspense del VAR. En el campo se decretó en un primer momento saque de puerta hasta que desde Las Rozas avisaron de que el balón no sólo no había salido sino que tampoco lo había conseguido salvar sobre la línea Affengruber, que estaba en todas.

Nico celebra uno de sus tantos en el Martínez Valero.

Nico celebra uno de sus tantos en el Martínez Valero.JOSE JORDANAFP

Tras 45 minutos de manicomio, Cuadra Fernández decretó la tregua del descanso, que la necesitaban unos para bajar pulsaciones y otros para recuperar el aliento. No notaron los rojiblancos jugar con 10 el último cuarto de hora, pero quedaba una parte igual ante un equipo que debía puntuar para seguir vivo en la batalla por no descender. Lo increíble es que la segunda parte ya comenzó con un gol anulado a Baena por fuera de juego. Parecía que nadie quería poner cordura en el césped.

Un equipo desdibujado

El Elche comenzó a monopolizar la posesión aprovechando que el Atlético bajó su bloque casi hasta su área. No era mala opción para un conjunto de Simeone cuyas mayores virtudes aparecen siempre al espacio. El Cholo movió el banquillo pronto, quiso sacar a Barrios para darle minutos y a Griezmann y Giuliano para que buscaran nuevas opciones en ataque. Antes habían salido Pubill y Molina para refrescar la exigida línea defensiva.

Los cambios dieron más balón a los rojiblancos, que se sacudieron un poco el dominio local, con un Griezmann al mando de las operaciones. Aunque el Elche cada vez que probaba a Oblak dejaba sensación de peligro. Mal presagio para los envites de Champions en los que, tras el duelo copero, no parece que ninguno de los dos guardametas del Atlético esté en su mejor momento. Tras un córner, en el que al esloveno le salvó el poste, Affengruber, quién si no, encontró a André Silva para hacer el tercero en segunda jugada.

El Atlético empujó con poco al final. Más por vergüenza que por otra cosa. Y el que más tiene es Griezmann, claro, que puso a prueba a Dituro en el último minuto. Respondió bien el argentino. No hubo tiempo para más. Van a ser largos los partidos mientras se mantengan las esperanzas en la Champions. Demasiado.

Absuelven definitivamente a Neymar y a la ex directiva del Barça de irregularidades en su fichaje en 2013

Absuelven definitivamente a Neymar y a la ex directiva del Barça de irregularidades en su fichaje en 2013

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El Tribunal Supremo ha absuelto de manera definitiva a Neymar y a los exdirectivos del FC Barcelona que le ficharon en 2013. Ambas partes estaban acusadas de los delitos de corrupción en los negocios y estafa impropia en la modalidad de contrato simulado. Finalmente, la gran sala ha resuelto en el mismo sentido que la Audiencia Provincial de Barcelona.

La sentencia recoge en sus hechos probados que la mercantil DIS, que fue la querellante, "adquirió en fecha 6 de marzo de 2009 los derechos económicos derivados de los derechos federativos del jugador de fútbol profesional Neymar Da Silva Santos Júnior, que en ese momento pertenecía a la plantilla del Santos Futebol Clube. A cambio de la adquisición de esos derechos, DIS le pagó cinco millones de reales brasileños".

Posteriormente, el Barça firmó un pacto con el jugador para que cuando quedara libre firmara por ellos y abonó una cantidad sobre la que la querellante entiende que hubo fraude porque debió estar integrada en sus derechos económicos a percibir como indemnización. No obstante, el club adelantó su fichaje a 2013 y mantuvo que no sólo pagó el pertinente traspaso sino también la parte que correspondía a DIS, que se cifra en 6,8 millones de euros.

Para el alto Tribunal la clave es que ser titular del 40% de los derechos económicos del jugador no te convierte en el de los derechos federativos, que son los que permiten que el jugador pueda fichar por otro club. Eso se produce, según normativa FIFA, en el momento del transfer, que es cuando ambas entidades se ponen de acuerdo para el traspaso.

La sentencia, por tanto, descarta que existiera una simulación contractual o un soborno encubierto. Para los magistrados, no hay pruebas de que las partes actuaran con mala fe para defraudar a DIS. De hecho, interpretan que los acuerdos eran reales y que perseguían un objetivo deportivo legítimo: garantizar el fichaje del futbolista brasileño antes de otros clubes europeos.

Juicio del Bernabéu, pitos a Mbappé, Camavinga y Vinicius y 'perdón' del brasileño: "Espero que Vini se quiera quedar muchos años en el Madrid"

Juicio del Bernabéu, pitos a Mbappé, Camavinga y Vinicius y ‘perdón’ del brasileño: “Espero que Vini se quiera quedar muchos años en el Madrid”

La ausencia de partidos de Liga durante el fin de semana de la final de la Copa alejó a la plantilla del Real Madrid del Santiago Bernabéu durante un par de días más de lo esperado. Pasó casi una semana entre la dolorosa derrota en Múnich contra el Bayern, no que provocó la eliminación de los blancos en la Copa de Europa, y el regreso a Chamartín para recibir el veredicto de su afición antes de iniciar el último esfuerzo en una Liga prácticamente decidida.

La conclusión de la previa en la Castellana es que el público parece haber desconectado del equipo tras el resultado de Alemania. La hora del partido, nueve y media de la noche, no ayudaba a llenar las gradas en un martes laborable, pero la distancia de nueve puntos hasta el Barça hace de estos siete encuentros ligueros una llamada de atención demasiado escasa para la afición madridista.

Eso sí, los que se dieron cita en el Bernabéu dictaron su propia sentencia. Hubo indiferencia cuando los jugadores saltaron a calentar y al anunciarse la alineación por megafonía, con el audio a todo volumen, pero cuando empezó el partido los silbidos se centraron en dos futbolistas: Vinicius Júnior y Kylian Mbappé. El brasileño estaría ya acostumbrado a ello porque desde la crisis del equipo bajo el mando de Xabi Alonso ha sido el foco de la crítica de la grada, pero ésta había salvado al francés hasta ahora.

Mbappé, que no marcaba en Liga desde el 8 de febrero pero anotó dos tantos en la eliminatoria contra el Bayern, fue pitado cada vez que tocó el balón durante los primeros minutos del partidos. Algo menos que Vinicius, pero se notó el enfado del público con él.

El tanto del francés en el primer tiempo le sirvió para recibir algunos aplausos, aunque no cruzó sus brazos en la celebración como acostumbra. Se quedó quieto, sonrió y abrazó a sus compañeros. Más tarde, falló una vaselina y recibió nuevos pitos. Su gol le distancia un poco más de Muriqi en la pelea por el Pichichi de la competición. Mbappé suma 24 tantos, por 21 del kosovar.

Vinicius, por su parte, tuvo su redención en la segunda parte al marcar un gran gol desde fuera del área. Lejos de mostrar su sonrisa, el brasileño levantó los brazos, hizo un gesto de 'perdón' y se besó el escudo del Madrid.

"Vini ha hecho un gran esfuerzo en momentos complicados y se ha echado el equipo a la espalda. No podemos negarle la actitud, no se esconde y tiene una gran valentía. Es un gran madridista, siente mucho la camiseta y me alegra cuando al final el público le recompensa con aplausos", aseguró Arbeloa, que espera que "Vinicius se quiera quedar muchos años en el Madrid". "Creo que Vini cuenta con el cariño de la afición", insistió.

A pesar del foco sobre las dos grandes estrellas del equipo, la pitada de la noche se la llevó Eduardo Camavinga cuando entró al campo. En su caso, la mayor parte del estadio abucheó su nombre cuando la megafonía anunció el cambio por Tchouaméni, y el público, en un volumen mucho mayor que con Mbappé y Vinicius, le silbó cada vez que tocó el balón. Su error en Mallorca y su expulsión en Múnich han torcido del todo su temporada y la del Bernabéu, que vivió su peor entrada del año: 61.468 espectadores.

Fue una alineación sin Carvajal, que volvió a ser suplente: "Tengo 23 jugadores y cualquier jugador del Madrid tiene opciones para ir al Mundial. Si me lo permitís, voy a pensar en lo mejor para mi equipo", contestó Arbeloa a la prensa.

El Madrid es un puro disparate

El Madrid es un puro disparate

Casi al borde del abismo, con unos disparates que había imaginado ese espectro de entrenador que es Arbeloa. El Madrid, al fin, logra una victoria tras encadenar cuatro derrotas consecutivas. Rozando el disparate, porque ganó salvado por la campana y con un Alavés que parecía el Bayern en el segundo tiempo.

No jugó mal el Madrid en la primera parte, aunque la renta fue escasa, con el solitario gol de Mbappé, que incluso pareció darle vergüenza celebrar. Vinicius parecía un loco atacando con los mismos trucos ya muy vistos.

Pero la segunda parte, amén del golazo de Vinicius, fue una auténtica vergüenza, perpetrada por ese ignorante Arbeloa, que solo le hace la pelota a sus jugadores. Sin criterio ni imaginación, se comportó como un esperpento, cometiendo errores tácticos y realizando cambios absurdos. Estúpidos.

Arbeloa le dio todas las oportunidades al Alavés para ganar el partido. En un gesto de inutilidad, quitó a Bellingham y a Güler. No se conformó con eso: luego aparecieron Camavinga, Brahim y Mantantuono, por orden directiva. Qué mediocre argentino. Incluso le dio unos minutos para contentar al impertinente que es el veterano capitán Carvajal, en su viaje a los infiernos, que una vez más parece vivir en el pasado.

Cuatro o cinco ocasiones tuvo el Alavés para empatar el partido, y solo la mala suerte evitó otra vergüenza mayúscula del Madrid. El Alavés logró acortar distancias cuando apenas quedaba un minuto, a punto de partir en dos al equipo blanco.

El Madrid tiene un calendario de pánico para los últimos seis partidos y cuenta con un entrenador indigente. Pensé en este equipo ante el Barcelona: puede ser una hecatombe madridista o, peor aún, un fracaso infinito. El club azulgrana espera con cierta malicia, sabiendo que es la mejor oportunidad para lograr otra goleada de cinco tantos.

Ya sabemos que para los barcelonistas es casi más importante golear al Madrid que ganar la Liga. Sería el colmo de la catástrofe, la guinda de una segunda temporada en blanco. Más blanco que nunca.

Y hay otras muchas reflexiones: entre la hora (las nueve y media) y la situación irrisoria del equipo blanco, se produjo una de las mayores caídas de asistencia en el Santiago Bernabéu de los últimos años. El estadio es muy bonito, pero el equipo es muy feo. Y lo veo con ojos cada vez más pesimistas. Es un dislate total. Salir de esta crisis será algo más que un laberinto.