El presidente del Consejo Superior de Deportes, Jose Manuel Rodríguez Uribes ha aprovechado un acto este mediodía en la sede de la institución para valorar la propuesta de Antiviolencia sobre los incidentes del Metropolitano en la que se solicitaba una multa de 65.000 euros y el cierre del estadio durante dos semanas.
"La Comisión de Antiviolencia es una comisión compuesta por LaLiga, la Fiscalía, el CSD, la Guardia Civil y la Policía, y fue una propuesta de sanción, digamos, proporcional a la gravedad de los hechos. Yo creo que eso es lo que debo decir y debo respetar absolutamente esa propuesta", espetó el máximo mandatario del deporte español.
Rodríguez Uribes aprovechó un corrillo con los periodistas en el acto de presentación del equipo español que competirán en los FIA Motorsport Games de Valencia para entrar en el tema de la actualidad deportiva referente a la presencia de ultras en el mundo del fútbol.
"El deporte y la violencia son incompatibles"
"Tenemos entre todos que hacer un trabajo muy serio, muy concienzudo para erradicar la violencia de los estadios y del deporte en general. El deporte y la violencia son incompatibles", apuntó el presidente del CSD.
Uribes recordó también que el deporte "son valores" e hizo referencia al acto en el que estaban pilotos de todas las edades y aseguró que la práctica deportiva nunca puede estar relacionada con la violencia.
Los ultras del Atlético, durante el último derbi madrileño.
Así, el presidente del CSD calificó de "necesaria, justa y proporcional", la propuesta de sanción al Metropolitano aunque matizó que "se pueden alegar otras posiciones". "Cuando sea definitiva, se ejecutará", afirmó.
El proceso administrativo pasa ahora porque la Secretaría de Estado de Seguridad reciba la propuesta e incoe el expediente. Posteriormente se abrirá el plazo de alegaciones y presentación de pruebas para que el Atlético pueda ejercer su derecho a la defensa. Cuando se haya recabado toda la información, llegará la decisión en un plazo que rondará los dos meses.
A la tercera propuesta de sanción ha salido el CEO del Atlético de Madrid, Miguel Ángel Gil Marín, para responder ante lo que considera un "uso populista y demagogo" de los incidentes que obligaron a suspender provisionalmente el derbi en el Metropolitano tras el lanzamiento de objetos al portero del Real Madrid, Thibaut Courtois.
"Estamos hartos del uso populista y demagogo de estos incidentes. No se debe politizar la justicia deportiva. Se han dicho algunas verdades, verdades a medias y también muchas mentiras. Desde aquel domingo todo el mundo ha opinado sobre los hechos en nuestro estadio cuando, por desgracia, ha habido incidentes generalizados en otros estadios y ciudades", ha afirmado con rotundidad el máximo mandatario rojiblanco en un comunicado hecho público el martes por la noche.
Unas horas después de que la Comisión Antiviolencia haya propuesto sancionar al Atlético de Madrid con 65.000 euros y el cierre total de su estadio durante dos semanas, Gil Marín ha querido salir para recordar que se pretende castigar a 70.000 personas por el "injustificable comportamiento de unos pocos".
"No pretendo justificar el comportamiento de una pequeña minoría que no representa ni al aficionado del Atlético de Madrid ni a los valores del club. Tenemos claro que el comportamiento de esa gente es inaceptable, no los queremos aquí. Estamos cansados de repetir que luchamos contra la violencia y el racismo, pero la realidad es que lo estamos haciendo", apuntó el CEO.
Por su parte, Gil Marín afirmó que llevan años persiguiendo esos comportamientos y expulando a los que los cometen. De hecho, recuerdan que fue la seguridad del club la que localizó a los primeros cuatro identificados que ya han sido expulsados y suspendida su condición de socio.
"Necesitamos información para poder actuar contra los violentos y expulsarles de forma permanente del club", asegura el consejero delegado y recuerda que en el dictamen de Antiviolencia se menciona a seis personas y a otros 20 que están en proceso de identificación.
"Es un problema de todos"
El máximo mandatario colchonero pide "ayuda" para acabar con los violentos. "Por desgracia, no es un problema sólo nuestro, convive en nuestra sociedad, aunque algunos pretendan poner el foco exclusivamente aquí. Es un problema de todos y necesitamos solucionarlo entre todos", afirma.
Esta propuesta de Antiviolencia llega 13 días después de la sanción del Comité de Disciplina de la RFEF en la que se les condenaba a una sanción de 45.000 euros y al cierre parcial del estadio durante tres partidos. A juicio del mandatario están siendo juzgados en dos instancias por los mismos hechos. "No tiene sentido un doble enjuiciamiento", concluye.
A estas dos sanciones hay que añadir los 30.000 euros que le impuso el Comité de Apelación de la UEFA por la muestra de simbología nazi por parte de sus aficionados en el desplazamiento a Lisboa para el enfrentamiento ante el Benfica en la segunda jornada de la Champions League.
Tres instancias, 15 días y un solo culpable. El Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol, luego el Comité de Apelación de la UEFA y, por último, la Comisión Antiviolencia han dictaminado contra el Atlético de Madrid por causa del Frente Atlético. Hablamos de 140.000 euros de multa en total por los incidentes que el grupo ultra ha protagonizado desde el derbi hasta el enfrentamiento de Champions League ante el Benfica. Además, tres días de cierre parcial por parte del primer organismo y el cierre total durante dos semanas según ha propuesto el último.
De hecho, faltaban menos de dos horas para que comenzara el encuentro europeo cuando comenzó esta serie de varapalos jurídicos. Primero, fue el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol el que emitía el primer dictamen contra el club tras los lanzamientos del derbi. Tres días de cierre parcial y 45.000 euros de multa. El pasado viernes, el Comité de Apelación de la UEFA confirmaba la sanción ya comunicada a la entidad de 30.000 euros por los saludos nazis de los ultras rojiblancos precisamente en el partido de Lisboa.
Son 75.000 euros que se suman a los 65.000 que hoy ha propuesto la Comisión Antiviolencia, perteneciente al Consejo Superior de Deportes, sobre los incidentes del Metropolitano así como un cierre total durante dos semanas del estadio. Ahora, será la Secretaría de Estado de Seguridad la que tenga que decidir con esta propuesta encima de la mesa.
Antiviolecia que había condenado los hechos a través de un comunicado de su Comisión Permanente y que, según ha podido saber EL MUNDO, se ha tomado su tiempo para evaluar bien estos hechos y responder de manera "severa" como finalmente ha hecho. Y es que, según fuentes del CSD, no se han evaluado solo los lanzamientos sino que ha habido numerosas conductas punibles.
El plazo de conocimiento de los incidentes se ha prolongado hasta este martes porque se pidió a la Policía que "pusiera todos los esfuerzos en la elaboración de un informe que sea muy completo". Un informe que ha ido creciendo desde el pasado 29 de septiembre, día de los hechos, hasta la emisión del dictamen y en el que se buscaba también "tener el mayor número de implicados".
Y es que son ya seis los identificados por el lanzamiento de objetos al portero del Real Madrid, Thibaut Courtois. El primero se localizó la noche de autos y los otros han ido cayendo a cuentagotas hasta la fecha de hoy. Los cuatro primeros identificados y que tenían condición de socio han sido expulsados de manera permanente así como han visto retirada su condición de socio. La Policía está en proceso de localizar a otros 20 sospechosos de diversos incidentes en el día del derbi.
De los seis involucrados en el lanzamiento de objetos, Antiviolencia propone sanciones que van desde los 30.000 euros y prohibición de entrar durante 18 meses a un recinto deportivo al aficionado al que se le encontró una navaja, a los 10.000 euros al que tapado con una capucha de simbología nazi invadió el terreno de juego o los 9.000 de otro que subido en un atril arengó a la masa y también invadió el campo. A estos dos últimos, la prohibición de entrada a los estadios es de 12 meses. También se propone una multa de 3.001 euros y veto de seis meses a un recinto deportivo a los restantes tres aficionados que lanzaron objetos, insultaron y realizaron acciones obscenas a los rivales.
No obstante, la Comisión Antiviolencia se ha encontrado en la denuncia de LaLiga otros elementos que también se han tenido en consideración como la citada tenencia de un arma blanca, simbología nazi y banderas prohibidas, invasión de campo y, además y no menos importante, el acercamiento de los jugadores a la grada desde donde se produjeron los incidentes.
Desde el organismo consideran esta acción, según ha podido saber este periódico, como "un error grave" y estiman que los futbolistas se equivocaron y se ha tenido muy en cuenta en la sanción al club así como la reiteración de los incidentes violentos en los últimos años en el Metropolitano, circunstancias comunicadas y conocidas por el club. Habla Antiviolencia de graves deficiencias en las medidas de control de acceso y permanencia de espectadores y el apoyo y promoción del grupo radical y/o violento anteriormente señalado.
Reiteración
Los hermanos Williams, tras los cánticos racistas en el Metropolitano.MariscalEFE
En abril del año pasado, en el encuentro entre el Atlético de Madrid y el Athletic club, ya se sancionó al club con una multa de 20.000 euros y un cierre parcial del fondo sur durante dos partidos por insultos racistas a Nico Williams. Finalmente, el club recurrió la sanción y el Comité de Apelación de la RFEF estimó los motivos expuestos por la entidad y le retiró la sanción al haber mostrado "la máxima diligencia" en sus actuaciones.
Quizás, tomando en cuenta ese éxito, el club ha decidido también recurrir la sanción que le ha impuesto el Comité de Disciplina de la RFEF por considerarla "desproporcionada" y, a juicio de esta parte, creen que "el comportamiento inaceptable de unos pocos no puede suponer un castigo tan desmedido hacia una gran mayoría que no cometió ninguna falta".
No obstante, los episodios racistas se han repetido en el Metropolitano aunque, en esta ocasión, no sea el Atlético de Madrid la entidad responsable de lo ocurrido. En el partido de Youtubers que se produjo el pasado domingo entre España y Francia, la selección gala se llegó a retirar del campo por sufrir un episodio xenófobo. Al parecer un aficionado realizó los gestos del mono a jugadores franceses. Algo por cierto que llevó al llanto al creador de contenido Koko DC que posteriormente escribió en redes: "Yo no recibí insultos racistas. Lloré de la impotencia por las faltas de respeto hacia nuestros invitados hasta tal punto de tirarles objetos".
El Atlético de Madrid ha decidido procedente recurrir la sanción del cierre parcial del Metropolitano por tres partidos y la multa de 45.000 euros que le impuso el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol por considerarla "desproporcionada".
El club rojiblanco cree que "el comportamiento inaceptable de unos pocos no puede suponer un castigo tan desmedido hacia una gran mayoría que no cometió ninguna falta", según ha explicado en un comunicado que ha publicado a tal efecto.
La entidad y sus aficionados se consideran los "grandes perjudicados" del lanzamiento de objetos que obligó a suspender provisionalemente el derbi del Metropolitano. Y consideran como únicos responsables a los "implicados" en el citado lanzamiento. A su juicio, son ellos los que tienen que ser castigados y no el resto.
En la nota, el Atlético de Madrid ha querido también reiterar su condena de los incidentes y recuerda su política de tolerancia cero contra la violencia. Aseguran que seguirán persiguiendo "cualquier manifestación de esta índole" como demuestran tras la identificación y expulsión de tres socios rojiblancos implicados en el lanzamiento de hasta cinco mecheros al portero del Real Madrid, Thibaut Courtois.
Aseguran que su departamento de seguridad continúa colaborando con la Policía en la búsqueda del resto de implicados y que procederán de la misma manera que a los tres que ya han conseguido localizar.
La sanción de cierre parcial de los sectores 127 al 133 del fondo sur supone la afectación de en torno a 3.500 socios, que son los que se sientan en medio de las escaleras de bajada a los córners y entre la portería y el primer descansillo del estadio.
Confianza
El Atlético confía en que, como ya ocurriera con los cánticos racistas a Nico Williams en el que se le impuso una sanción del mismo sector durante dos partidos y 60.000 euros de multa, el Comité estime que procedieron con la "máxima diligencia".
No obstante, en su decisión sobre los incidentes en el derbi, el Comité ya escribía en su dictamen que el club no había dispuesto las medidas preventivas adecuadas aunque sí las reactivas. "No se adoptaron las medidas suficientes para prevenir unos incidentes tan graves en la propia acción multitudinaria y en su resultado o, cuando menos, las medidas que se adoptaron no fueron las idóneas para un partido de especial rivalidad", escribió en su dictamen.
El organismo estimó que los hechos ocurridos constituyen una falta muy grave recogida en el artículo 76.2 en consonancia con el artículo 15 del Código Disciplinario ya que se tuvo que suspender provisionalmente el encuentro durante 14 minutos. "Nos encontramos ante unos incidentes de especial gravedad y repercusión en el desarrollo del encuentro", mantuvo el Comité.
El Atlético de Madrid ampliará su acuerdo con Riyadh Air para que la aerolínea saudí preste su nombre al Metropolitano. Según informa Expansión, el estadio pasará a denominarse Riyadh Air Metropolitano durante las próximas nueve temporadas. El mayor acuerdo de patrocinio de su historia reportará al club rojiblanco entre 250 y 300 millones de euros, bonus incluidos. La nueva denominación se estrenará el próximo 20 de octubre, cuando el equipo de Diego Simeone se enfrente al Leganés en la 10ª jornada de Liga.
Una de las claves del acuerdo, según la información del diario de Unidad Editorial, sería la creación del Riyahd Air Club en el hospitality del coliseo rojiblanco.
La pasada temporada, Riyadh Air se convirtió en el patrocinador principal del Atlético, que recibe en torno a 40 millones de euros anuales por lucir el logo de la compañía en el frontal de su camiseta.
De este modo, Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del club, rescinde el contrato del estadio con Civitas, rubricado en 2022 para un plazo de 10 años. La inmobiliaria, sin embargo, seguirá ejerciendo como patrocinador durante cinco años más. Cabe recordar que la empresa presidida por Alejandro Ayala tomó en 2022 el relevo de Wanda, que había dado su nombre al Metropolitano desde 2017.
"Griezmann, muérete", gritó una y otra vez la parte cretina de la afición de la Real Sociedad, aunque asumo que en su caso sin la coma del vocativo, a quien fue su canterano, su estrella y jamás ha dejado de expresar agradecimiento hacia su antiguo hogar. Sucedió una semana después de que Courtois escuchara cánticos similares en el Metropolitano, desencadenando su celebración en el gol del Madrid y el lanzamiento de objetos que obligó a parar el
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La última vez que unos aficionados desearon a un jugador la muerte, se montó un escándalo que trascendió al mundo del fútbol. Aquel, "Courtois, muérete", terminó con el derbi madrileño suspendido provisionalmente por el lanzamiento de varios mecheros y las consecuencias siguen coleando administrativa y mediáticamente.
En el partido entre la Real Sociedad y el Atlético de Madrid se volvió a oir ese cántico. En esta ocasión fue Antoine Griezmann el que tuvo que escuchar como unos aficionados de un sector de la grada del Reale Arena le deseaba la muerte. Y no es la primera vez que le ocurre al francés, que abandonó la Real en 2014.
Ocurrió en torno al minuto 14 se partido, y se escuchó nítidamente desde el césped, pero el árbitro, Isidro Díaz de Mera, pese a que la megafonía del estadio tuvo que pedir que cesaran ese tipo de proclamas, no lo ha reflejado en el acta oficial del encuentro. También se indicó desde las pantallas gigantes el mensaje: "No a los cánticos racistas, xenófobos e intolerantes, anima y apoya al equipo respetando al rival".
Parte de la afición no valora los 202 partidos y 53 tantos que el jugador galo hizo defendiendo los colores blanquiazules. Quizás escoció más la preciosa jugada que el francés se inventó para que Julián Álvarez abriera el marcador del encuentro.
Tampoco tuvieron un recuerdo para el delantero del Atlético de Madrid, Alexandre Sorloth. No bueno, al menos. El noruego, aunque la temporada pasada militó en el Villarreal, jugó dos años con la Real en diferentes etapas en los que hizo 16 goles. El nueve rojiblanco se llevó una sonora pitada cuando salió al campo.
Ya el recibimiento de la afición a la expedición rojiblanca no fue nada amistoso con varios insultos de por medio. Afortunadamente, no fue tan grave como el de 2022, en el que el autobús en el que viajaban los jugadores y el cuerpo técnico fue apedreado por varios radicales obligando al club y al propio Imanol Alguacil a pedir perdón y a recordar que fue una «minoría que no representa la afición realista».
Detalle con la grada familiar
Sin embargo, los jugadores txuriurdines sí quisieron tener un detalle con los aficionados que se sientan bajo el sector visitante en el Reale Arena, la grada familiar, y que fueron los que tuvieron que soportar otros incidentes violentos. Entre ellos hay muchos niños y menores de edad.
Hay que recordar que, el pasado jueves, tuvieron que soportar como los ultras belgas del Anderlecht les lanzaban trozos de silla y de metacrilato desde su anfiteatro pudiendo haber causado una desgracia. Hubo cinco detenidos por esos incidentes.
Así, al término del calentamiento del encuentro, los jugadores de la Real Sociedad se acercaron a ese lugar para entregar a sus ocupantes varias prendas de material deportivo: camisetas, jerseys y pantalones de entrenamiento.
Cuando Griezmann deje el Atlético de Madrid, el equipo perderá no sólo al mayor goleador de su historia sino también a su mejor director de orquesta. Lleva el francés unos años teniendo el mismo mapa de calor en el juego rojiblanco que el de un suelo radiante. Está en todas partes y, generalmente, en todas ellas lo hace bien. Solo un equipo acomplejado en ataque impidió que su genialidad valiera una victoria. Sucic igualó la maravilla con un zapatazo desde fuera del área. Empate a golazos. [Narración y Estadísticas, 1-1]
Lo del primer gol, en cambio, no es hacerlo bien, es dar la vuelta al mundo. Hay jugadores que necesitan manosear el balón para provocar algo, Griezmann, con dos toques, atrae, controla y deja solo de tacón a Julián Álvarez para inaugurar el marcador. Si no lo han visto, corran a Youtube, es uno de los goles de la temporada. Casi asiste con otra maravilla de pase para el segundo 10 minutos después al mismo protagonista, pero el argentino se cayó o le derribaron. Dependerá de los ojos del juez que lo mire.
El Principito fue la dulzura ante una semana violenta. Una semana marcada por el fenómeno ultra en los dos frentes. Siete días para olvidar. Y a ello se pusieron ambos contendientes en el césped desde el inicio. Se rehizo la Real a ese empuje rojiblanco inicial echando el balón al piso. Y pudo empatar en una doble oportunidad tras un córner si no es por Oblak. Ya son muchas crónicas citando al esloveno. Todas bien. Lo merece. No es que haya recuperado su nivel, es que vuelve a dar puntos a su equipo. En Lisboa, pese al cuatro a cero, fue el mejor.
Este duelo era de urgencias, con el Atlético a ocho puntos del Barcelona antes del pitido inicial y la Real solo dos por encima del descenso. Quizás unos tienen más puntos de los que merecen y otros menos, pero el fútbol no va de merecimientos sino de goles y el Atlético parece que encontró su goleador.
Julián Álvarez ha abierto la lata y la definición en el primer tanto evidencia que la confianza ha vuelto al segundo fichaje más caro de la historia del Atlético. Además, el argentino, pone trabajo, así que ya tiene ganado no solo a su público sino también a su entrenador. El problema es que, tras el tanto, estuvo desasistido porque el balón, que sólo se juega con uno, lo tenía la Real. Pero los Oyarzábal, Kubo y Becker son futbolistas técnicos, pero no potenciales pichichis. Seis goles en ocho partidos, los datos no les respaldan.
En una cueva
El Atlético se refugió cerca de Oblak en un 5-4-1 a esperar a una Real volcada y necesitada. El problema es que no amenazaba como debería salvo en algún error donostiarra en salida de balón que no pudieron aprovechar. La segunda mitad inició como la primera. Una Real agarrada a la profundidad de Kubo y con más presencia en ataque gracias a la salida de Brais Méndez mientras el Atlético achicando balones y un bloque bajísimo aprovechando la ventaja en el marcador. El japonés era un tormento para la defensa atlética percutiendo sobre Lenglet y Javi Galán tanto por dentro como por fuera.
A medida que avanzaba el partido, la Real perdía fuelle, minada por el resultado, y el Atlético asomaba más desde su cueva. Estirado, muchas veces, por Nahuel Molina, los rojiblancos tuvieron alguna oportunidad ante Remiro. Sin embargo, sin juego trenzado, sin tikitaka, llegó el empate de la Real con un gol de Sucic al primer toque desde fuera del área que se coló por la escuadra de Oblak. Aún pudo ganar la Real, lo necesitaba y lo mereció, pero todo quedó en empate. A golazos.
El Atlético de Madrid experimentará en los próximos tres partidos en su estadio una mutilación: el cierre de siete sectores del Fondo Sur, ese gueto donde acampa una tribu de salvajes con denominación de origen que avergüenza a la mayoritariamente sensata grey rojiblanca.
Simeone, adulador demagógico, definió en una ocasión al Atleti como «el equipo del pueblo», dejando al barrial Rayo y a los periféricos Geta y Lega sin representación popular alg
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