Red Bull, haciendo el pino por Verstappen

Actualizado Domingo, 10 marzo 2024 - 20:51

El sábado, hora y media antes del inicio del GP de Arabia Saudí, dos instantes se entrelazaron en el paddock. Un par de escenas que evidencian el momento actual de la F1, sacudida últimamente por todo tipo de escándalos y rumores. Un presente convulso comprimido en las lujosas instalaciones del Corniche Circuit. Los magnates locales más jóvenes, en busca de autógrafo, abrían hueco a Oliver Mintzlaff, el director ejecutivo de Red Bull, que atravesaba la escena a paso ligero, intentando contener la curiosidad de los periodistas. A sólo unos metros, Toto Wolff contemplaba el espectáculo desde el hospitality de Mercedes y despedía con un abrazo a la familia de Carlos Sainz. El piloto madrileño, en busca de asiento para 2025, había aparecido por sorpresa entre una nube de focos para seguir la carrera desde el garaje de Ferrari. Pese a su reciente operación de apendicitis, todo aquel espectáculo, también para él, merecía la pena.

El momento crítico de Red Bull, con Christian Horner bajo los focos, ha concitado la atención mediática durante las dos últimas semanas. El team principal no sólo tuvo que sortear las acusaciones de una empleada por "comportamiento inadecuado", sino que debió poner orden en su garaje. Ante Jos Verstappen, padre del tricampeón mundial, y ante Helmut Marko, otrora fiel consejero, acusado ahora de filtrador. Ambos se han alineado contra el jefe, inflamando el clima de guerra civil.

De hecho, antes de aterrizar hace 10 días en Bahrein, muchos ya daban a Horner por amortizado. Pero él, con dos décadas de experiencia en las moquetas del Gran Circo, no iba a entregar su cabeza así como así. Sólo unas horas después del armisticio entre Marko y Mintzlaff y el doblete de Max Verstappen y Sergio Pérez sobre el asfalto, Horner lanzó un titular a modo de advertencia: "Ninguna persona es más grande que el equipo". Hacía alusión, por supuesto, a Verstappen, que la víspera había reiterado su inquebrantable lealtad hacia Marko. Cuando le incidieron por una hipotética marcha de su campeón, Horner ni siquiera enarcó una ceja. "Max es un piloto maravilloso, pero aquí dentro todo el mundo tiene un papel que desempeñar. Nunca digas de ese agua no beberé. Si un piloto no quiere estar en un sitio, se irá a otro". Y ese destino, obviamente, sólo podría ser Mercedes.

De ahí el interés, teñido de su habitual suficiencia, con el que Wolff observaba las prisas de Mintzlaff por el paddock. Después de las dos primeras citas del Mundial, las Flechas de Plata sólo han sumado 46 puntos, incapaces siquiera de seguir el rastro de Ferrari. Y la baja de Lewis Hamilton, camino de Maranello en 2025, le duele a Toto en el alma. Para ocupar el vacío del heptacampeón, nadie tan capacitado como Verstappen, tal y como el austriaco admitió. "Es una decisión de Max, pero todos los equipos de la parrilla se pondrían a hacer el pino con tal de tenerle en su coche".

Mercedes dice no tener prisa con este asunto, pero lo cierto es que, tal y como ruedan las cosas en Red Bull, el desenlace podría precipitarse. De momento, la facción austriaca del equipo, comandada por Marko y el entorno de Verstappen, obtuvo el sábado una bocanada de oxígeno. "Seguiré en mi puesto", confirmó el veterano asesor, tras su cordial encuentro con Mintzlaff. Nunca tuvo costumbre de que le amordazaran, pero Marko deberá vigilar a partir de ahora cada uno de sus pasos. Porque Horner se ha hartado de sus ínfulas de presunto portavoz oficial. Y sobre todo, porque le considera el topo que ha filtrado los documentos de su escándalo sexual.

Asimismo, la cadena alemana RTL adelantó el sábado que el team principal habría ofrecido 700.000 euros de indemnización a la trabajadora que lo denunció. Una suma que aumentaría hasta el millón de euros gracias a la compensación de la propia escudería. Horner, como ya todos saben en el paddock, cuenta con los favores del tailandés Chalerm Yoovidhya, propietario del 51% de las acciones de Red Bull GmbH. Parece que la facción británica, desde su factoría de Milton Keynes y desde las oficinas centrales en Bangkok, va ganando la guerra.

Este Real Madrid necesita sangre nueva, es evidente

Este Real Madrid necesita sangre nueva, es evidente

Actualizado Domingo, 10 marzo 2024 - 20:36

El Real Madrid está atravesando una etapa de desconexión, como relajándose después de lograr el liderato en la ACB y la Euroliga, y preparándose para las fases decisivas. Pero cuando esas etapas se traducen en derrota tras derrota, se pone en peligro

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
Rüdiger salta y el Madrid vuela ante el Celta

Rüdiger salta y el Madrid vuela ante el Celta

Las Ligas se ganan por tierra, mar y aire. Así de constante hay que ser para levantar el título. Y el Real Madrid consiguió este domingo mantener su ventaja de siete puntos con el Girona y de ocho con el Barça a base de saltos y vuelos. Especialmente los de Rüdiger, que provocó el primero, anotado por Vinicius tras la parada de Guaita al cabezazo del alemán, y el segundo, que se metió en propia el portero tras otro remate del central. El tercero, de Carlos Domínguez en propia, y el cuarto, del joven Güler, sentenciaron a un Celta con muchos problemas.

Después de cuajar uno de los peores partidos de la temporada en el agónico empate contra el Leipzig, Carlo Ancelotti metió aire fresco en su once inicial ante un Celta necesitado. El italiano sentó a Carvajal, Kroos y Tchouaméni, además de asumir la ausencia por sanción de Bellingham, e introdujo a Lucas, Modric, Brahim y Rodrygo, suplentes todos en Champions.

Las sensaciones fueron muy diferentes, aunque el rival también lo era. Los gallegos aterrizaron en el Bernabéu con el aliento del Cádiz y de los puestos de descenso sobre su espalda, a dos puntos, y mucho tendrán que mejorar para no pasar apuros en lo que queda de curso. En la primera parte, el Madrid quiso responder a los pitos continentales de su afición. Al descanso, 70% de posesión, 12 remates, 8 a puerta, 9 córners... Y un tanto, el de Vinicius, que se quedó corto para lo visto sobre el césped.

Los blancos se encontraron un partido conocido en Chamartín. Un rival con cinco atrás en defensa, que intentaba achicar todos los espacios y que quería correr a la contra. Ante eso, la entrada de Brahim y Modric, hábiles en el uno contra uno e inteligentes al espacio, alivió los problemas que el Madrid se podría encontrar contra una clásica defensa de balonmano. Ancelotti cargó más el ataque hacia la zona derecha, con Lucas, Valverde y Rodrygo apoyando al croata y al andaluz, y encontró ocasiones y resultados.

Tras varias arrancadas del lateral gallego y de Rodrygo, saldadas con despejes de la defensa, el primer tanto llegó en el minuto 21, en un córner, consecuencia de los ataques por esa banda. Modric colgó el balón, Rüdiger cabeceó a placer, Guaita rechazó la pelota y Vinicius, después de un primer remate que sacó el portero, anotó el 1-0.

El Madrid se adelantó merecidamente ante un Celta incapaz de aguantar el balón en sus pies y peligroso sólo cuando Aspas conseguía conectar con Larsen. En el medio, Camavinga fue el mejor de la primera parte, incombustible en la presión tras pérdida y atrevido en ataque. El francés decía en la previa de Champions que tenía que mejorar en la faceta goleadora y ser más valiente en los disparos. Y contra el Celta lo fue. Lideró la tabla de remates a puerta al descanso (5, 3 de ellos a puerta) y sólo Guaita evitó su gol.

Tras el descanso, el Madrid bajó unas cuantas marchas, cómodo en sensaciones a pesar de lo corto del resultado. Entregó algo más de balón al Celta, aunque sin permitir acercamientos peligrosos. El duelo entró en un terreno aburrido, de siesta, como esperando minutos más determinantes. Y llegaron.

El paso del tiempo dio oxígeno a un Celta que se siguió viendo en el partido quizás más de lo que esperaba en la previa. La conexión entre Valverde y Lucas en la derecha, menos constante que en la primera parte pero efectiva para su equipo, levantó el ánimo del Madrid con balón hacia el tramo final. Rodrygo pudo sentenciar después de una combinación con el uruguayo, pero sigue con la pólvora mojada.

En el 79, Rüdiger impuso de nuevo su ley aérea y cabeceó, imperial, para que Guaita se metiera su remate en la portería tras tocar el larguero. 2-0 y tranquilidad en el Bernabéu, que sigue viendo a sus rivales muy lejos. En el 88, Carlos Domínguez anotó en propia el 3-0 de los blancos y en el descuento bGüler marcó su primer gol con la camiseta del Madrid. 4-0 y a pensar en cotas mayores.

Incontestable victoria en Lusail del campeón Bagnaia, que ya es líder del campeonato

Incontestable victoria en Lusail del campeón Bagnaia, que ya es líder del campeonato

Actualizado Domingo, 10 marzo 2024 - 19:30

Pecco Bagnaia recordó a lo grande en el Gran Premio del domingo por qué ha logrado hacerse con dos campeonatos del mundo de MotoGP. El italiano firmó una carrera incontestable. Se puso primero en la tercera curva y ya no abandonó la cabeza hasta el final, manteniendo la cabeza fría y sin cometer ni un solo fallo. El tercer puesto de Jorge Martín, cuya pelea a brazo partido con Brad Binder cayó finalmente a favor del sudafricano, le permite al italiano marcharse de Lusail con el liderato del campeonato en sus manos. [Narración y clasificaciones]

Marc Márquez, mientras, transmitió unas sensaciones excelentes y acabó cuarto, pero quien firmó quizás la carrera más espectacular fue Pedro Acosta. El Tiburón de Mazarrón, en el fin de semana de su debut en la máxima categoría, fue capaz de arrebatarle durante unos instantes ese cuarto puesto al seis veces campeón del mundo de MotoGP, pero cuando tanto su físico como los neumáticos dijeron basta, acabó por caer finalmente hasta el noveno puesto en una carrera de inicio accidentado. La moto de Raúl Fernández falló justo antes de la primera salida, algo que redujo la carrera en una vuelta y le obligó a salir el último para, finalmente, acabar retirándose a cuatro vueltas del final.

«Trabajamos en silencio, ya sabíamos qué potencial tenemos. Traté de dar el máximo el sábado, pero sabiendo que era importante cambiar algunas cosas y el trabajo que hicimos por la noche fue importante. Esta carrera la gestionamos de manera distinta, todo ha funcionado muy bien y nos vamos a Portimao habiendo dado otro paso adelante con la moto», señaló un Bagnaia exultante por su triunfo. «Pecco no ha cometido ningún error, me quito el sombrero ante él», apuntó por su parte un Brad Binder contento por las mejoras introducidas en su montura. Jorge Martín, finalmente, aseguró marcharse también con buenas sensaciones.

Bagnaia, ganador en el GP de Qatar.

Bagnaia, ganador en el GP de Qatar.KARIM JAAFARAFP

«Ha sido una carrera difícil, el neumático trasero no me ha funcionado bien y Pecco ha podido tirar más. Trataba de controlar el grip y, cuando vi que llegaba Marc, aunque tiró mucho, también pude tirar para cerrar distancias y casi paso a Brad. Al final, he sido tercero, logré la victoria el sábado y hay que estar contentos», señaló el de San Sebastián de los Reyes. «No estoy pudiendo pilotar como me gustaría, por las vibraciones, pero de momento me toca adaptarme a mí», agregaría después en declaraciones a DAZN.

El primer Gran Premio de Marc Márquez con Ducati, mientras, dejó de nuevo muy buenas sensaciones. A pesar de que el descarado Pedro Acosta le tomó por sorpresa por un momento y logró arrebatarle, momentáneamente, el cuarto puesto de la carrera, el de Cervera evidenció que está cómodo en su nueva montura. Quizás, lo único que le falta es sólo acumular algunos kilómetros más.

En cuanto al resto de pilotos españoles, Álex Márquez acabó la carrera en sexta posición, Aleix Espargaró fue octavo, Maverick Viñales, décimo, Joan Mir, decimotercero, Álex Rins, decimosexto y Augusto Fernández, finalmente, decimoséptimo. Mención especial, además, merece el séptimo puesto logrado por un Fabio Di Giannantonio a quien un error con el cambio le llevó dar con sus huesos en el asfalto en la sprint race del sábado.

En el reino de Merckx

En el reino de Merckx

Actualizado Domingo, 10 marzo 2024 - 17:37

Desde los años 80, la aparición de un corredor superlativo remite indefectiblemente a Eddy Merckx, la unidad de medida, la tabla de equivalencias del ciclismo. En su grandeza intacta, en su inmunidad, Merckx no deja de suponer un freno, amén de un to

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
Evenepoel se une a la fiesta de los mejores y se adjudica la etapa de clausura de la París-Niza

Evenepoel se une a la fiesta de los mejores y se adjudica la etapa de clausura de la París-Niza

Tres zarpazos consecutivos abrieron una herida profunda en una presa sin capacidad de respuesta. El depredador Remco Evenepoel se adjudicó la etapa de clausura de la París-Niza tras un ataque contundente a falta 43 kilómetros para conclusión de la meta. El belga se une a la fiesta de los grandes en este inicio de la temporada tras las exhibiciones de Tadej Pogacar en la Strade Bianche y de Jonas Vingegaard en la Tirreno-Adriático. Los tres se desafiarán en julio en un Tour de Francia apasionante.

El triunfo en la general de la París-Niza fue para el estadounidense Matteo Jorgenson, ex del Movistar y ahora compañero de Vingegaard en el equipo Visma. El mejor resultado de la historia del corredor de 24 años que destacó en las categorías inferiores de Estados Unidos y que en 2020 fue fichado por Eusebio Unzué. En la escuadra telefónica estuvo hasta el pasado año..

Evenepoel atesora esa ambición que distingue a los mejores. ''Es un pequeño bastado. Él y los corredores de su generación son perros que come carne de perro. No respeta nada'', aseguraba recientemente Geraint Thomas, ganador del Tour de 2018.

Evenepoel arriesga con osadía, sin temor a las consecuencias imprevistas. Ayer atacó en la subida en el col de Peille y descolgó con facilidad al líder Brandon McNulty, que le aventajaba en la general en 26 segundos. A la ofensiva del belga sólo se unieron Jorgenson (líder virtual en el último tramo de la última etapa) y el ruso Aleksandr Vlasov, vencedor en la jornada del sábado. Antes se había quedado cortado Egan Bernal.En la subida a puerto de Eze, la ventaja superaba el minuto y medio. La carrera estaba perdida para McNulty, que ascendía junto a Primoz Roglic.

En el ascenso a Quatre Chemins, a nueve kilómetros de la meta, cedió Vlasov y la ventaja con el grupito de perseguidores superaba los dos minutos. Jorgenson ya tenía asegurado el triunfo en la general. Ambos colaboraron en el descenso hacia Niza. En el sprint, el belga impuso su fortaleza y el estadounidense se adjudicó su primera gran carrera. Una victoria de calidad que le otorga un peso relevante en el Visma, la escuadra dominadora en el inicio de temporada.

En el podio, el norteamericano compartió protagonismo con un Evenepoel que el pasado febrero se anotó la general y una etapa de el Algarve. El belga, con sólo 25 años, ya suma 54 triunfos. Casi nada.

El Real Madrid sufre para ganar al Tenerife: "Que la gente dude"

El Real Madrid sufre para ganar al Tenerife: “Que la gente dude”

De nuevo la incomodidad, la falta de foco, los errores sin sentido y las sonrisas olvidadas. Como avanzar en el lodo. Ha entrado en barrena de juego el Real Madrid y no es momento oportuno, con toda la fiesta a la vuelta de la esquina. "Hemos jugado mejor. Y estamos preparados para el tramo final. Volveremos a estar bien. Nos une mucho que la gente dude", se sinceró Chus Mateo tras el alivio del triunfo ante el Lenovo Tenerife, un rival de esos que no perdona crisis y que luchó hasta la misma orilla en el WiZink. [80-78: Narración y estadísticas]

Falló Jaime Fernández la jugada decisiva cuando todos esperaban -hasta su entrenador- el balón en las manos de Kyle Guy. La canasta que hubiera dado un triunfo agónico al Tenerife, que siempre le mantuvo la cara al partido, incluso cuando en la segunda parte Llull y Causeur intentaron reanimar al Madrid. Parecían haberlo logrado cuando emergió la dinamita de Guy para un final en el alambre y un poco más de dudas.

El Tenerife es perro viejo y ha enderezado su rumbo tras un extraño inicio de temporada. Era consciente de que acudía para hurgar en la herida blanca y se plantó serio y confiado en el WiZink, con tres triples de Fitipaldo para amanecer. Las pérdidas eran un lastre, especialmente desacertados los bases en los pases, tanto Campazzo como después Alocén (descansó Sergio Rodríguez). Nadie lucía, apenas las culminaciones de Poirier y un triple de Abalde para cerrar el primer acto.

Fitipaldo y Campazzo, durante el partido en el WiZink.

Fitipaldo y Campazzo, durante el partido en el WiZink.Daniel GonzalezEFE

Más dominantes todavía los de Txus Vidorreta después, haciendo pupa a una defensa del Madrid que tiene poco que ver con la de comienzo de curso. A la vuelta del descanso, el cuarto triple de Fitipaldo y el primero de Kyle Guy encendieron las alarmas (43-49). Reaccionaron los blancos a ese desafío con un 16-4 de parcial, con Musa y especialmente con dos triples de Causeur, que dieron vida al perímetro de su equipo (el jueves ante el Fenerbahçe se quedó en dos de 14).

Causeur es el paradigma del tramo que atraviesan los de Chus Mateo. Su energía es diferencial. Su actitud defensiva la que contagia al resto. Y siempre guarda en su zurda algún triple clave. Volvió a igualar el Tenerife y se encontró con el amor propio del francés y de Llull, otro parcial de 9-0 que ponía al Madrid en la pole para el trabajado triunfo.

Y, sin embargo, todo se resolvió en la agonía. Porque el Madrid se confió y porque el talento de Guy es imparable. Falló Jaime Fernández ante la defensa de Campazzo y, tras los tiros libres de Llull, una falta de Tavares evitó el lanzamiento triple de Doonerkamp que hubiera podido forzar la prórroga.

"Xurxo" Strand Larsen, el otro gigante noruego: de una adolescencia con Haaland al pulpo y los goles en el Celta

“Xurxo” Strand Larsen, el otro gigante noruego: de una adolescencia con Haaland al pulpo y los goles en el Celta

Un delantero nórdico con cierta virtud para el gol siempre será El Thor de (inserte aquí el equipo). El tópico está claro. Por eso en el fútbol actual no hay un Thor del balón como Erling Braut Haaland. Así, con el nombre completo, que suena con más poderío. Un delantero gigante, de 194 centímetros de altura, melena larga y rubia, que bebe dos litros de leche diarios y mete más goles que nadie en el planeta. Y quizás por eso, porque lo de Thor ya estaba adjudicado, al protagonista de estas líneas no le ha quedado más remedio que abrazar un nombre más común, más campechano, más natural, más gallego: Xurxo.

Jørgen Strand Larsen, así, con el nombre completo, con poderío, también es noruego, como Haaland. También nació en el año 2000, en febrero, cinco meses antes que el atacante del Manchester City. También es un gigante, aunque en su caso de 193 centímetros, uno menos. No tiene el pelo largo, liso y rubio, sino oscuro, rizado y corto. Y no bebe leche, come pulpo. Lo dicho: más campechano, menos Dios.

Larsen no es Thor, es Xurxo, apadrinado así por la afición y el vestuario de un Celta de Vigo del que es ahora bandera y máximo goleador antes de aterrizar esta tarde en el Santiago Bernabéu para jugar contra el Real Madrid. Xurxo, se lo imaginarán, es la traducción al gallego de Jorge y Jørgen, consecuencia de la rápida adaptación del futbolista a Galicia y a la Liga, de la que es también uno de sus grandes anotadores. Acumula 9 dianas, empatado con Vinicius, En-Nesyri o Iñaki Williams, a 7 goles de Bellingham, sancionado los próximos dos partidos, a 6 de Mayoral, lesionado para lo que resta de temporada, y a 5 de Morata. Es decir, el noruego todavía puede estar en la pelea por los primeros puestos del Pichichi.

Más allá de las comparaciones, siempre odiosas, la realidad es que los apellidos Larsen y Haaland han ido bastante unidos durante los 24 años de vida de los dos futbolistas. El del Celta sería el delantero centro noruego con mayor valor de mercado (15 millones) si no existiera el citizen (180), comparten convocatoria en la absoluta de Noruega y jugaron juntos en las categorías inferiores de su país. En la Eurocopa sub'17 de 2017, por ejemplo, cayeron en fase de grupos y se enfrentaron, entre otros, a la Inglaterra de Phil Foden y Jadon Sancho. Larsen con el número 10 y como delantero centro y Haaland con el 14 jugando como extremo izquierdo.

Carácter mediterráneo

El paso del tiempo les alejó, uno hacia la cima del fútbol mundial y el otro hacia el trabajo constante para labrarse un futuro. Larsen pasó por el equipo juvenil del Milán, donde le entrenó Gattuso y se empezó a contagiar del carácter mediterráneo que ahora le ha hecho más fácil la vida en España.

«Tiene mucho sentido del humor. No es el típico tío escandinavo que te puedes imaginar de primeras», cuentan desde Vigo, a donde llegó en el verano de 2022 procedente del Groningen neerlandés a cambio de 12 millones de euros. En una temporada y media en Galicia ya habla español «casi a la perfección» y se ha aficionado, quién no, al pulpo y al marisco. Al principio le costó un poco asentarse deportivamente, presionado también por la cifra que se había pagado por él. No era indiscutible y no se estrenó en Liga hasta la jornada 13 del pasado curso. Pero este curso todo ha cambiado. Ha sido titular en todas y cada una de las 27 jornadas de Liga y ha entendido mejor cómo se ataca y se defiende en el fútbol español. Físico nunca le ha faltado, trabajado desde la infancia, cuando compaginaba el fútbol con el tenis, el hockey sobre hielo y el golf, y ha ganado en resistencia.

En el horizonte, un sueño que no esconde: jugar en la Premier League y, si puede ser, en el equipo del que es fan desde pequeño, el Liverpool. Sus características de juego aéreo, físico, potencia y gol cuadran con el estilo británico y el Celta ya recibió el interés de clubes ingleses el pasado verano. En Vigo se remiten a la cláusula, que ronda los 40 millones. Hoy, en Chamartín, nueva oportunidad para Xurxo.

El “pequeño beso” de Fernando Alonso y las “tres o cuatro décimas” para el futuro

Actualizado Sábado, 9 marzo 2024 - 22:35

Las diferencias entre Fernando Alonso y Lance Stroll se concretaron en Jeddah de un modo sutil, pero también evidente. Fueron un par de centímetros los que separaron a los pilotos de Aston Martin. Un distancia, casi inapreciable, entre el toque del canadiense contra el muro de la curva 22 y el "pequeño beso" del bicampeón a las protecciones de la curva 9. El error que desencadenó el abandono de Stroll en la quinta vuelta frente a la apuradísima (y afortunada) rectificación de Alonso cuando restaban 12 giros para la bandera a cuadros.

"Todo está bien", tranquilizó Alonso a sus ingenieros a través de la radio. El roce conra el muro no había causado daños al AMR24, así que podría aguantar el ritmo hasta la bandera a cuadros. Sostener ese ligero margen sobre George Russell, que no daba tregua con su Mercedes. No era precisamente una situación para disfrutar, pero Alonso supo sostenerla del mejor modo. "Quería mantener a George a más de un segundo y fueron vueltas de mucha exigencia mental. No quería que cogiera el DRS, porque entraría en ese juego de no hacer vueltas óptimas. Ahí tienes que utilizar varias veces la batería para que no te adelante y se pierde mucho tiempo".

Nada más bajar del coche, como de costumbre, todo se había ordenado ya en su cabeza. "Ha sido una carrera exigente y estresante, tanto física como mentalmente", adelantó, antes de un análisis más pormenorizado. Según el propio Alonso, su puesto más plausible en meta habría sido el noveno. Sin embargo, se alinearon varias circunstancias favorables. En primer lugar, la baja de Carlos Sainz, recién operado de apendicitis. Después, la decisión de Lewis Hamilton y Lando Norris de no parar tras el safety car, dividiendo la estrategia de Mercedes y Ferrari. "Nos aprovechamos bien de ello", se felicitó Fernando. No fue un sábado de euforia, pero sí había razones para cierto optimismo.

«Volvemos al sitio que merecemos»

La visita vespertina de José Mourinho al garaje verde concitó las primeras sonrisas. Hubo algún codazo en el paddock en torno al ex entrenador de la Roma, aunque no tantos como junto a Anthony Joshua, que apenas unas horas antes había llevado al delirio al Kingdom Arena con un KO en el segundo asalto. La carrera se presentaba cuesta arriba, pero se cerró con 10 suculentos puntos para la tropa de Mike Krack.

Porque no conviene olvidar que Aston Martin, al igual que en la última cita de 2023, sigue siendo el quinto equipo de la parrilla. Y de poco sirven, de momento, sus alentadoras tandas de clasificación de los entrenamientos. "A una vuelta conseguimos calentar los neumáticos y tenerlos listos para clasificación, pero luego volvemos al sitio que merecemos. Un poco por detrás de McLaren y Mercedes. Quizás Ferrari y Red Bull sí están un paso por delante y eso será lo que más nos cueste alcanzar", ratificó el doble ganador de las 24 Horas de Le Mans.

"Haremos todo lo contrario"

Según los cálculos de Alonso, el AMR24 necesita "tres o cuatro décimas" por vuelta para poder codearse con los de arriba. No ya para cuestionar la jerarquía de Max Verstappen, pero sí para luchar por los podios frente a Sergio Pérez, Charles Leclerc y Sainz. Esos ajustes aerodinámicos, más desarrollados que los traídos al Corniche Circuit, con los que abordar el salto cualitativo. Dentro de dos semanas se esperan más evoluciones en Melbourne.

Y un poco más adelante, Suzuka puede marcar una tendencia definitiva. El exigente trazado japonés jamás perdona a los indecisos. «En 2023 no pusimos una pieza nueva hasta el GP de Canadá. Ahora haremos todo lo contrario. El coche es bueno, pero representa solamente una base, así que lo cambiaremos a lo largo de todo el Mundial", finalizó Alonso.

Sainz, Bearman, Alonso, Verstappen... Mis héroes en Jeddah

Sainz, Bearman, Alonso, Verstappen… Mis héroes en Jeddah

Actualizado Sábado, 9 marzo 2024 - 21:52

Es imposible definir con palabras lo que es la Fórmula 1. Este deporte es una mezcla de hechos, de gestos, de decisiones. Es un exprimidor de almas que te obliga a no fallar, a no equivocarte, a estar siempre dispuesto a afrontar cualquier gesta, cua

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->