El corajudo debut de Rafael Jódar y una corriente de ilusión

El corajudo debut de Rafael Jódar y una corriente de ilusión

Se fue Roberto Bautista, eliminado por el argentino Thiago Agustín Tirante, en la que supuso, a los 38 años, su última presencia en el torneo de Madrid, despedido con el lógico cariño por el público y homenajeado en la arena por Feliciano López, ahora director del Mutua y en su momento contemporáneo en el circuito, y Garbiñe Muguruza, codirectora. No llegó, al igual que sucedió el pasado año, Carlos Alcaraz, lesionado en la muñeca. Las esperanzas locales residen en esta ocasión en tres jugadores que acaban de dar el estirón: Rafael Jódar, Martín Landaluce y Daniel Mérida.

Alcaraz tomó de inmediato el relevo de Rafael Nadal, pero España fue perdiendo peso en el circuito tras el final de una brillante generación que se apaga definitivamente, donde aún resisten a base de entusiasmo Pablo Carreño y el propio Bautista, que seguirá hasta que termine el año. La sexta Copa Davis data de 2019, aún con Nadal como líder de un equipo en el que el castellonense tuvo un papel capital.

Hoy España cuenta con cuatro tenistas entre los 50 primeros y ocho entre los cien: Alcaraz, 2º, Alejandro Davidovich, 24º, Jaume Munar, 38º, Rafael Jódar, 42º, Bautista, 93º, Carreño, 94º y Landaluce, 99º. Mérida es el 102º.

Rafael Jódar, quien, tras ganar en el ATP 250 de Marrakech su primer título, alcanzar las semifinales del Conde de Godó y vencer este miércoles en Madrid al neerlandés Jesper de Jong (2-6, 7-5 y 6-4), se ha asegurado el 37º lugar la próxima semana, fue el primero de los tres en comparecer. Campeón júnior del US Open 2024, el madrileño, de 19 años, se estrenó con los debidos honores frente a un público deseoso de caras nuevas con proyección. Nervioso, precipitado, lo pasó mal. No fue capaz de ganar un solo servicio en el primer set, pero aprovechó la quinta bola para llevarse el segundo. Fue atendido en dos ocasiones en el tercer parcial, donde vio cómo su rival revertía su ventaja de 3-1 y saque. Siguió de pie y logró la rotura definitiva en el noveno juego, aprovechando el primer match point. Hace un año era 900 del mundo.

El apoyo de la grada

"Este partido lo he sacado yo y todo el público", dijo sobre la pista. "He empezado con muchos errores. Sabía que había que ponerse duro. En estos partidos se demuestran los verdaderos jugadores. Ahora a recuperar bien y a pensar en el viernes", agregó, en relación con su próximo encuentro, ante Alex de Miñaur.

Martín Landaluce, 20 años, también madrileño, cuartofinalista en Indian Wells, recién incorporado al top 100, jugará este jueves ante el australiano Adam Walton (alrededor de las 19.00 h.). Tras ponerse de largo en los Masters 1000 hace tres cursos, gracias a una invitación del torneo, el campeón júnior en Nueva York en 2022 se presenta ahora con otra impronta, como un jugador más hecho y con lícitas aspiraciones a prosperar en el cuadro, como reconocía el lunes en una entrevista con este periódico.

Daniel Mérida, 21 años, con el mismo origen que sus coetáneos, viene de ganar a Marco Trungelliti en la previa, y curiosamente, volverá a vérselas con él este jueves (alrededor de las 19.00 h.) ya en el cuadro principal, dado que el argentino salió beneficiado como lucky looser, con la fortuna del perdedor en esa fase de calificación. Mérida perdió recientemente su primera final del circuito en el ATP 250 de Bucarest.

Jóvenes, vigorosos y sobradamente preparados, responden al estereotipo de los competidores que exige el tenis actual. Los tres rondan o sobrepasan el 1,90. Van con todo en cada bola y, como demostró Jódar, también saben sufrir, argumentos que alimentan buenas expectativas.

Un depresivo Atlético da esperanzas al Elche en el manicomio del Martínez Valero

Un depresivo Atlético da esperanzas al Elche en el manicomio del Martínez Valero

Uno en depresión y otro en estado de nervios. Atlético de Madrid y Elche decidieron montar un manicomio en el Martínez Valero que empezó con retraso por fallo del VAR. En los primeros 45 minutos donde hubo cuatro goles y una expulsión. Pero en este hospital psiquiátrico dos hombres tuvieron un duelo sin cuartel: Nico González y Affengruber.

La guerra se la llevó el austriaco, que lo hizo todo. Omnipresente y omnipotente. Los goles del argentino no sirvieron porque la expulsión de Almada pesó demasiado en el bienestar rojiblanco. André Silva, con un doblete, fue el ejecutor final de un equipo colchonero que no puede olvidar la final de Copa. [Narración y estadísticas, 3-2]

No es el Elche la Real, aunque se quisiera vestir como tal al inicio del encuentro. Germán Valera se quiso convertir en Guedes, pero Rafa Mir no atinó, como sí hizo Barrenetxea. El balón se fue alto y con él las esperanzas del equipo ilicitano de arrancar por encima en el marcador. Pese a la presión alta, y a un par de balones perdidos por la zaga rojiblanca que se pudieron complicar, el primer golpe sería rojiblanco.

Es Nico González puro corazón. Un jugador con alma de niño y espíritu de hombre. Juega sin reservas y pelea cada balón como si fuera el último, tanto en ataque como en defensa. Si el Cholo tuviera que proyectar su personalidad en el campo, su estilo estaría entre el del propio González y su hijo. A falta de Giuliano en el campo, el 23 rojiblanco fue el que puso el coraje primero en una diagonal con un disparo flojo y después con una cabalgada desde su propio campo que coronó con el primero del partido tras una delicatesen de Mendoza.

El Atlético parecía quitarse por un momento las penas del último tramo de temporada donde ha perdido seis de los últimos ocho encuentros, aunque serían siete si contamos la final de Copa que se decidió en penaltis. Lo triste es que apenas le duraría ocho minutos esa media sonrisa porque Affengruber se la borraría en una jugada ridícula.

El central ilicitano le hizo la de Godín a Casillas en la final de Lisboa. Se aprovechó del mes y medio que llevaba desaparecido Oblak de los terrenos de juego. El esloveno no se vio para volver en Champions y no le correspondía la Copa y en este primer duelo concedió un tanto al defensor por salir tarde y mal. Ese tanto volvió a hacer creer al Elche, que inclinó el campo con algunas internadas bufalescas del propio Affengruber.

Y en otra del austríaco, Almada decidió secundar la falta de concentración de su portero para dejarse robar la cartera en su propia área. En lugar de recular, tuvo tiempo de mirar al árbitro antes de agarrar al central y provocar el penalti y su expulsión. André Silva no perdonó y el partido se puso cuesta arriba para casi toda la plantilla rojiblanca. Pero no para Nico. El argentino volvió a mostrar todo lo escrito y en otra cabalgada mezcla de técnica y fuerza culminó su doblete con el suspense del VAR. En el campo se decretó en un primer momento saque de puerta hasta que desde Las Rozas avisaron de que el balón no sólo no había salido sino que tampoco lo había conseguido salvar sobre la línea Affengruber, que estaba en todas.

Nico celebra uno de sus tantos en el Martínez Valero.

Nico celebra uno de sus tantos en el Martínez Valero.JOSE JORDANAFP

Tras 45 minutos de manicomio, Cuadra Fernández decretó la tregua del descanso, que la necesitaban unos para bajar pulsaciones y otros para recuperar el aliento. No notaron los rojiblancos jugar con 10 el último cuarto de hora, pero quedaba una parte igual ante un equipo que debía puntuar para seguir vivo en la batalla por no descender. Lo increíble es que la segunda parte ya comenzó con un gol anulado a Baena por fuera de juego. Parecía que nadie quería poner cordura en el césped.

Un equipo desdibujado

El Elche comenzó a monopolizar la posesión aprovechando que el Atlético bajó su bloque casi hasta su área. No era mala opción para un conjunto de Simeone cuyas mayores virtudes aparecen siempre al espacio. El Cholo movió el banquillo pronto, quiso sacar a Barrios para darle minutos y a Griezmann y Giuliano para que buscaran nuevas opciones en ataque. Antes habían salido Pubill y Molina para refrescar la exigida línea defensiva.

Los cambios dieron más balón a los rojiblancos, que se sacudieron un poco el dominio local, con un Griezmann al mando de las operaciones. Aunque el Elche cada vez que probaba a Oblak dejaba sensación de peligro. Mal presagio para los envites de Champions en los que, tras el duelo copero, no parece que ninguno de los dos guardametas del Atlético esté en su mejor momento. Tras un córner, en el que al esloveno le salvó el poste, Affengruber, quién si no, encontró a André Silva para hacer el tercero en segunda jugada.

El Atlético empujó con poco al final. Más por vergüenza que por otra cosa. Y el que más tiene es Griezmann, claro, que puso a prueba a Dituro en el último minuto. Respondió bien el argentino. No hubo tiempo para más. Van a ser largos los partidos mientras se mantengan las esperanzas en la Champions. Demasiado.

El fenómeno Paul Seixas continúa asombrando con un debut triunfal en la Flecha Valona y también reta a Pogacar

El fenómeno Paul Seixas continúa asombrando con un debut triunfal en la Flecha Valona y también reta a Pogacar

Debut memorable del nuevo fenómeno en las Ardenas. Paul Seixas (19 años) se adjudicó este miércoles la Flecha Valona, la clásica que precede a la Lieja-Bastoña-Lieja, donde el domingo se enfrentará Tadej Pogacar. El ciclismo se congratula con la victoria del francés, que se postula como nuevo enemigo del esloveno en pruebas de un día.

Seixas, que venía de arrollar en la Vuelta al País Vasco, venció en el Muro de Huy con una autoridad insultante, como sólo hace los elegidos. La Flecha Valona siempre se decide con un sprint en rampa en el Muro de Huy, una ascensión de un kilómetro al 9% de desnivel. Para ello es necesario presentarse en el comienzo de la cota en la cabecera del grupo principal. Seixas afrontó la curva previa a la subida en primera posición y no abandonó es puesto en toda la escalada. Marcó un ritmo imposible de seguir para Lenny Martínez, Mauro Schmid, Benoit Cosnefroy, Romain Grégoire, Alex Baudin y Mattias Skjelmose.

El escalador francés apretó en las curvas de herradura y fue soltando a sus rivales sin levantarse del sillín, imponiéndose por potencia, por desgaste. Schmid fue segundo y Jon Izagirre, espléndido, séptimo

Paul Seixas sprintó en los últimos 40 metros y se presentó en la meta en solitario, sin el acoso de unos adversarios que ya van acostumbrándose a las exhibiciones de una chaval que encandila a Francia y a todo el ciclismo mundial. ''Esto es increíble, hace un año veía esta carrera por televisión y ahora estoy aquí ganando. Tengo que dar las gracias al equipo, que en todo el tiempo me ha ayudado. Sin mis compañeros esto no hubiera sido posible'', señaló el nuevo ídolo francés tras curzar la línea de meta.

El francés está rubricando una temporada espléndida, con seis triunfos conseguidos en Vuelta País Vasco, Vuelta al Algarve y Faun-Ardèche Classic. En Francia se ha abierto un debate sobre si es conveniente que acuda al próximo Tour de Francia. Muchos consideran que aún es precipitado, que debe seguir creciendo. También afirman que no sería conveniente que abandonara el Decathlon para fichar por el UAE, la escuadra de Pogacar.

Mientras tanto, él sigue ampliando su palmarés. Su próximo reto en la Lieja-Bastoña-Lieja, donde desafiará a Pogacar. El cuarto Monumento de la temporada promete emociones fuertes, dado que también participará Remco Evenepoel, vencedor del pasado domingo de la Amstel Gold Race.

Absuelven definitivamente a Neymar y a la ex directiva del Barça de irregularidades en su fichaje en 2013

Absuelven definitivamente a Neymar y a la ex directiva del Barça de irregularidades en su fichaje en 2013

Actualizado

El Tribunal Supremo ha absuelto de manera definitiva a Neymar y a los exdirectivos del FC Barcelona que le ficharon en 2013. Ambas partes estaban acusadas de los delitos de corrupción en los negocios y estafa impropia en la modalidad de contrato simulado. Finalmente, la gran sala ha resuelto en el mismo sentido que la Audiencia Provincial de Barcelona.

La sentencia recoge en sus hechos probados que la mercantil DIS, que fue la querellante, "adquirió en fecha 6 de marzo de 2009 los derechos económicos derivados de los derechos federativos del jugador de fútbol profesional Neymar Da Silva Santos Júnior, que en ese momento pertenecía a la plantilla del Santos Futebol Clube. A cambio de la adquisición de esos derechos, DIS le pagó cinco millones de reales brasileños".

Posteriormente, el Barça firmó un pacto con el jugador para que cuando quedara libre firmara por ellos y abonó una cantidad sobre la que la querellante entiende que hubo fraude porque debió estar integrada en sus derechos económicos a percibir como indemnización. No obstante, el club adelantó su fichaje a 2013 y mantuvo que no sólo pagó el pertinente traspaso sino también la parte que correspondía a DIS, que se cifra en 6,8 millones de euros.

Para el alto Tribunal la clave es que ser titular del 40% de los derechos económicos del jugador no te convierte en el de los derechos federativos, que son los que permiten que el jugador pueda fichar por otro club. Eso se produce, según normativa FIFA, en el momento del transfer, que es cuando ambas entidades se ponen de acuerdo para el traspaso.

La sentencia, por tanto, descarta que existiera una simulación contractual o un soborno encubierto. Para los magistrados, no hay pruebas de que las partes actuaran con mala fe para defraudar a DIS. De hecho, interpretan que los acuerdos eran reales y que perseguían un objetivo deportivo legítimo: garantizar el fichaje del futbolista brasileño antes de otros clubes europeos.

Juicio del Bernabéu, pitos a Mbappé, Camavinga y Vinicius y 'perdón' del brasileño: "Espero que Vini se quiera quedar muchos años en el Madrid"

Juicio del Bernabéu, pitos a Mbappé, Camavinga y Vinicius y ‘perdón’ del brasileño: “Espero que Vini se quiera quedar muchos años en el Madrid”

La ausencia de partidos de Liga durante el fin de semana de la final de la Copa alejó a la plantilla del Real Madrid del Santiago Bernabéu durante un par de días más de lo esperado. Pasó casi una semana entre la dolorosa derrota en Múnich contra el Bayern, no que provocó la eliminación de los blancos en la Copa de Europa, y el regreso a Chamartín para recibir el veredicto de su afición antes de iniciar el último esfuerzo en una Liga prácticamente decidida.

La conclusión de la previa en la Castellana es que el público parece haber desconectado del equipo tras el resultado de Alemania. La hora del partido, nueve y media de la noche, no ayudaba a llenar las gradas en un martes laborable, pero la distancia de nueve puntos hasta el Barça hace de estos siete encuentros ligueros una llamada de atención demasiado escasa para la afición madridista.

Eso sí, los que se dieron cita en el Bernabéu dictaron su propia sentencia. Hubo indiferencia cuando los jugadores saltaron a calentar y al anunciarse la alineación por megafonía, con el audio a todo volumen, pero cuando empezó el partido los silbidos se centraron en dos futbolistas: Vinicius Júnior y Kylian Mbappé. El brasileño estaría ya acostumbrado a ello porque desde la crisis del equipo bajo el mando de Xabi Alonso ha sido el foco de la crítica de la grada, pero ésta había salvado al francés hasta ahora.

Mbappé, que no marcaba en Liga desde el 8 de febrero pero anotó dos tantos en la eliminatoria contra el Bayern, fue pitado cada vez que tocó el balón durante los primeros minutos del partidos. Algo menos que Vinicius, pero se notó el enfado del público con él.

El tanto del francés en el primer tiempo le sirvió para recibir algunos aplausos, aunque no cruzó sus brazos en la celebración como acostumbra. Se quedó quieto, sonrió y abrazó a sus compañeros. Más tarde, falló una vaselina y recibió nuevos pitos. Su gol le distancia un poco más de Muriqi en la pelea por el Pichichi de la competición. Mbappé suma 24 tantos, por 21 del kosovar.

Vinicius, por su parte, tuvo su redención en la segunda parte al marcar un gran gol desde fuera del área. Lejos de mostrar su sonrisa, el brasileño levantó los brazos, hizo un gesto de 'perdón' y se besó el escudo del Madrid.

"Vini ha hecho un gran esfuerzo en momentos complicados y se ha echado el equipo a la espalda. No podemos negarle la actitud, no se esconde y tiene una gran valentía. Es un gran madridista, siente mucho la camiseta y me alegra cuando al final el público le recompensa con aplausos", aseguró Arbeloa, que espera que "Vinicius se quiera quedar muchos años en el Madrid". "Creo que Vini cuenta con el cariño de la afición", insistió.

A pesar del foco sobre las dos grandes estrellas del equipo, la pitada de la noche se la llevó Eduardo Camavinga cuando entró al campo. En su caso, la mayor parte del estadio abucheó su nombre cuando la megafonía anunció el cambio por Tchouaméni, y el público, en un volumen mucho mayor que con Mbappé y Vinicius, le silbó cada vez que tocó el balón. Su error en Mallorca y su expulsión en Múnich han torcido del todo su temporada y la del Bernabéu, que vivió su peor entrada del año: 61.468 espectadores.

Fue una alineación sin Carvajal, que volvió a ser suplente: "Tengo 23 jugadores y cualquier jugador del Madrid tiene opciones para ir al Mundial. Si me lo permitís, voy a pensar en lo mejor para mi equipo", contestó Arbeloa a la prensa.

El Madrid es un puro disparate

El Madrid es un puro disparate

Casi al borde del abismo, con unos disparates que había imaginado ese espectro de entrenador que es Arbeloa. El Madrid, al fin, logra una victoria tras encadenar cuatro derrotas consecutivas. Rozando el disparate, porque ganó salvado por la campana y con un Alavés que parecía el Bayern en el segundo tiempo.

No jugó mal el Madrid en la primera parte, aunque la renta fue escasa, con el solitario gol de Mbappé, que incluso pareció darle vergüenza celebrar. Vinicius parecía un loco atacando con los mismos trucos ya muy vistos.

Pero la segunda parte, amén del golazo de Vinicius, fue una auténtica vergüenza, perpetrada por ese ignorante Arbeloa, que solo le hace la pelota a sus jugadores. Sin criterio ni imaginación, se comportó como un esperpento, cometiendo errores tácticos y realizando cambios absurdos. Estúpidos.

Arbeloa le dio todas las oportunidades al Alavés para ganar el partido. En un gesto de inutilidad, quitó a Bellingham y a Güler. No se conformó con eso: luego aparecieron Camavinga, Brahim y Mantantuono, por orden directiva. Qué mediocre argentino. Incluso le dio unos minutos para contentar al impertinente que es el veterano capitán Carvajal, en su viaje a los infiernos, que una vez más parece vivir en el pasado.

Cuatro o cinco ocasiones tuvo el Alavés para empatar el partido, y solo la mala suerte evitó otra vergüenza mayúscula del Madrid. El Alavés logró acortar distancias cuando apenas quedaba un minuto, a punto de partir en dos al equipo blanco.

El Madrid tiene un calendario de pánico para los últimos seis partidos y cuenta con un entrenador indigente. Pensé en este equipo ante el Barcelona: puede ser una hecatombe madridista o, peor aún, un fracaso infinito. El club azulgrana espera con cierta malicia, sabiendo que es la mejor oportunidad para lograr otra goleada de cinco tantos.

Ya sabemos que para los barcelonistas es casi más importante golear al Madrid que ganar la Liga. Sería el colmo de la catástrofe, la guinda de una segunda temporada en blanco. Más blanco que nunca.

Y hay otras muchas reflexiones: entre la hora (las nueve y media) y la situación irrisoria del equipo blanco, se produjo una de las mayores caídas de asistencia en el Santiago Bernabéu de los últimos años. El estadio es muy bonito, pero el equipo es muy feo. Y lo veo con ojos cada vez más pesimistas. Es un dislate total. Salir de esta crisis será algo más que un laberinto.

Mbappé y Vinicius marcan para la redención en la ajustada victoria del Madrid ante el Alavés

Mbappé y Vinicius marcan para la redención en la ajustada victoria del Madrid ante el Alavés

El mismo equipo que si estuviera en la Champions. No lo está. Arbeloa lo tiene claro, tanto como que lo que acaba mal, puede acabar muy mal. Hay diferencias. De lo que pasé no se le van a pedir explicaciones, siempre que el Madrid no entré en una deriva que dañé la imagen más de lo que ya lo está. Es un curso para cerrarlo con decoro, nada más, y no provocar un plebiscito en el Bernabéu que ya no tendría a Arbeloa como objeto. La cuestión estaría más arriba. El entrenador, pues, puso la alineación de gala contra la pereza y la desidia, y contra los pitos, tibios contra Vinicius y sonoros cuando apareció Camavinga. Por lo demás, la grada se contuvo. Marcaron Mbappé y Vinicius, pidió perdón el brasileño y todos a casa sin sobresaltos, salvo por el gol tardío del Alavés y la lesión de Militao, aunque también sin emociones, dada la distancia a la que se encuentra el Barça en la Liga. Cuando eso ocurre, el Bernabéu es como una caja de bombones sin azúcar.

La sal del Alavés no fue la necesaria para que el público tuviera la tentación de soplar. Quique Sánchez Flores quería ese sonido en su antigua casa, aunque para ello tendrían los suyos que haber encontrado el gol de la sorpresa. Cuando llegó, en el añadido, ya no había tiempo. A los dos minutos lo tuvieron. Ángel Pérez ganó el duelo a Carreras para plantarse escorado en los dominios de Lunin. Tenía varias decisiones posibles. Escogió la peor. Al llegar a ese lugar, a ese instante, es donde la calidad distingue.

Apenas dos minutos ya habían mostrado una constante en el partido, y es la irregularidad defensiva del Madrid, dinámico y agresivo con el balón, impreciso e inseguro sin él. Todo tiene un porcentaje imputable al entrenador, pero en el trabajo defensivo es mayor en el debe.

Lesión de Militao

Arbeloa comenzó con Militao como titular, al igual que en Múnich, junto a Huijsen. En las bandas, Trent y Carreras. Si Carvajal esperaba minutos, apenas tuvo la limosna, en el segundo tiempo. Lejos de la actividad, el defensa está, hoy, muy lejos del Mundial. El brasileño se lesionó, en cambio, en el área contraria, en un remate forzado que dio en el travesaño. Nada más levantarse, pidió el cambio, debido a las molestias que sintió en la misma rodilla en la que sufrió la última intervención. Mal asunto. Las primeras exploraciones, sin embargo, despejaron los peores presagios. El salto de calidad que da la defensa blanca cuando reparece Militao es proporcional al suspiro contenido que provoca cada una de sus muecas.

Rüdiger, el sustituto, garantiza la entrega, pero no es lo mismo. Sin apenas rodaje, Toni Martínez le ganó la posición con un remate acrobático que se fue al palo. El mismo jugador volvió a tener otro remate en la misma jugada, repelido por Lunin. Lo más peligroso del Alavés llegaba ya sin Militao. Los de Quique encontraron cómo llegar al área madridista, con un Lucas Boyé muy activo, pero sin precisión en el último pase o la definición ante Lunin. Quique afiló al Alavés, que tuvo opciones, como otro remate al palo de Parada. El gol e Toni Martínez, en tiempo añadido, llegó tarde.

Más trabajo que el ucraniano tuvo Sivera, rápido en sus intervenciones. Nada se le puede reprochar al portero alavesista en el primer tanto, ya que el disparo de Mbappé lo desvió un defensor, y mucho pedirle es que hubiera atajado el disparo de Vinicius. Esas cosas sólo están alcance de algunos elegidos. Todos saben los nombres, no es necesario pronunciarlos.

El hecho de que los dos tantos del Madrid llegaran en disparos desdesde fuera del área es sintomático de que las incursiones en el rectángulo no le dieran fruto. Las tuvo, pero con falta de claridad en el último pase. Lo mejor fue un regate eléctrico de Mbappé, un relámpago al que no le siguió el trueno.

El francés estuvo activo, del mismo modo que Vinicius. Saben lo que pesan en el Madrid y saben que están bajo juicio en lo que resta de temporada. También lo tiene claro Arbeloa, que cuando comenzó con los cambios, no los movió del terreno de juego. Bellingham, sin embargo, se fue en el primer turno y lo hizo con mala cara. Había corrido el inglés, pero no había aportado demasiado. Se trata de un futbolista que hay que recuperar para el futuro, pero que no ha vuelto a ser el de su fulgurante arranque en el Madrid, ni con Xabi Alonso ni con Arbeloa, lesión mediante. El entrenador quiso darle explicaciones. No hacía falta.

Salvo por la ausencia de Courtois, no hubo ni una concesión en el once. La aristocracia, al completo. Si hay que remar, que remen; si hay que escuchar pitos, que los escuchen. La consecuencia ha sido la suplencia de Thiago Pitarch, la rúbrica de Arbeloa en este equipo. Ya no lo es, aunque lo diriga en este final que verá a los mismos hasta su desenlace.

Rodrigo Mendoza, el 'clon' de Pedri que debe levantar al Atlético de entreguerras

Rodrigo Mendoza, el ‘clon’ de Pedri que debe levantar al Atlético de entreguerras

Los destinos de Rodrigo Mendoza (Molina de Segura, 2001) y el Atlético de Madrid estaban escritos desde que el joven centrocampista estuvo con su familia en el estreno del Metropolitano en 2017. Dice que verlo de aficionado a hacerlo de jugador "es otra cosa", y más cuando desde invierno ya no lo hace de visitante sino de local. El murciano es una de las apuestas de presente y futuro del Atlético para la posición mediocentro y una de las alternativas a esos titulares que él "veía de niño por la tele". Hoy se medirá a su Elche, el equipo que le catapultó hacia la escuadra de Simeone.

Con Griezmann como referente futbolístico, Mendoza aterrizó por 16 millones de euros en el Metropolitano el pasado febrero. El centrocampista deslumbró en los primeros 23 minutos que dispuso ante otro de sus ídolos y uno de los jugadores al que dicen, incluso el propio futbolista, más se parece. Hablamos de Pedri, con el que comparte agencia de representación y también «una de las mejores experiencias de su vida». El murciano, convocado con la sub-21, jugó uno de los entrenamientos de la selección absoluta en la ventana de septiembre. "No conocía prácticamente a nadie y me junté con Pedri, que me trató genial. Aquel entrenamiento fue un sueño, una locura", contó en una entrevista.

Mendoza consiguió eliminar a su ídolo, tanto en Champions como en Copa del Rey, torneo que finalmente no pudieron ganar ante la Real Sociedad. Y ahora, en estas épocas de entreguerras ligueras, ya que los principales objetivos del Atlético son los torneos del ko, es donde la figura de Mendoza, uno de los pilares del equipo B, adquiere más relevancia. No obstante, el grupo no termina de funcionar, y es que ha perdido seis de los últimos ocho duelos, siete con la derrota en los penaltis de la Copa.

La responsabilidad del murciano es intentar recuperar, desde la batuta del juego, la dinámica positiva que ha perdido el Atlético este último mes. Lo primero para asegurar la Champions e incluso el tercer puesto liguero y lo segundo, para afrontar mejor la eliminatoria de semifinales ante el Arsenal en la máxima competición continental. Hoy, en el Martínez Valero, y el sábado, ante el Athletic en el Metropolitano, serán las pruebas de fuego antes de recibir al conjunto inglés.

Meteórico ascenso desde juvenil

Pero no es Rodrigo Mendoza un futbolista al que le asusten los retos. Ya desde que salió del San Miguel de Molina, sólo necesitó dos entrenamientos para fichar por el Ranero y apenas uno para que el Elche le cogiera para su cantera. Estuvo desde los 15 años viajando casi a diario desde Murcia a la localidad alicantina, haciendo los deberes cuando podía, para cumplir su sueño. Y lo hizo porque "tiene un talento especial", según dijo de él uno de sus formadores en el Ranero, Antonio Morote. Ahora, llega su turno.

Dos horas con Jannik Sinner en la Caja Mágica entre televisiones, 'reels' y 'esenciales': "Tranquilo, estoy acostumbrado"

Dos horas con Jannik Sinner en la Caja Mágica entre televisiones, ‘reels’ y ‘esenciales’: “Tranquilo, estoy acostumbrado”

Acompañar a Jannik Sinner un mediodía es como asomarse a las bambalinas de internet. Detrás de ese 'reel' o de ese 'short' donde el número uno escogerá con qué otro tenista se irá a cenar o cuáles son sus tres objetos esenciales de viaje, hay una coreografía perfecta en la que el número uno salta a toda velocidad de set en set para contestar preguntas y participar en actividades diversas. «Ya está. ¿Queréis alguna cosa más?», les pregunta a los jóvenes responsables de las redes sociales de la ATP con los que acaba de completar una suerte de test del tipo 'fuck, marry, kill'.

«Ahora seguimos», reclama al asombrado periodista de EL MUNDO en mitad de la vorágine. No hay problema, todo lo contrario. Igual que ocurre en la pista, hay algo fascinante en observar los movimientos de Sinner entre las cámaras: alcanza cada pregunta y cada propuesta con la serenidad de los elegidos. Pasa por allí Ben Shelton, que solo debe atender una entrevista, y se cachondea del tinglado. Intenta bromear con el italiano, hacerle reír frente a una cámara, pero éste está en modo trabajo.

Unos meses atrás, el equipo de Jannik Sinner se comprometió con este periódico a organizar una charla con el tenista en la previa del Mutua Madrid Open. Una conversación, un diálogo, una entrevista, ya saben. Los estándares de la profesión dibujan dos personas sentadas cara a cara, con una grabadora en medio. Pero la venta de derechos a televisiones de medio mundo y la producción constante de contenido han convertido un encuentro así en una quimera.

Sinner responde a las preguntas de EL MUNDO

Sinner responde a las preguntas de EL MUNDOJAVIER BARBANCHO

La entrevista tendrá lugar en los diez minutos de tránsito de Sinner desde el comedor del Mutua Madrid hasta el lago -donde le esperan las cámaras- y en los diez minutos de regreso. Parece lo contrario, pero la solución favorece la conversación -qué mejor que hablar paseando- y además permite al periodista vivir un par de horas en la piel del número uno del tenis mundial.

«No te preocupes, estoy acostumbrado», responde a quien escribe cuando le invita a tomarse un respiro entre compromiso y compromiso, porque el ejercicio mental agotaría a cualquiera. Tras la primera ronda de su entrevista con EL MUNDO (la única con un medio escrito), Sinner se sienta en un escenario oscuro montado por la ATP para grabar varios mensajes de esos que pueblan sus anuncios, entre ellos uno de felicitación al Mutua Madrid Open por su 25 aniversario.

Después atiende una rueda de prensa de cinco minutos organizada también a la carrera, sentado en un taburete en mitad de la zona VIP. Vienen luego tres preguntas de Movistar y tres de TVE, que por algo han pagado. Y en mitad de la ronda llegan los juegos.

El castellano de Sinner

De repente, Sinner se encuentra delante de una cartulina de DIN A1 con fotos de los veinticinco o treinta mejores tenistas del circuito y tiene que elegir a quién prefiere para esto y para aquello. De repente, una revista de moda le interroga por sus tres objetos imprescindibles de viaje. No es muy original en las respuestas -no haremos spoilers-, pero solventa ambos compromisos con la misma profesionalidad con la que despacha al resto de televisiones que le esperan. En una hablará italiano; en otra, alemán; en la última, inglés.

«Y ahora en castellano, ¿no?», bromea quien escribe, que sabe que el ganador de cuatro Grand Slam entiende el idioma y empieza a hablarlo. «No, no, aún no me atrevo, todavía tengo que mejorar», reconoce, antes de reconectarse a la entrevista y posar en un pispás para un par de retratos de este periódico. Hay que tener talento para ser el mejor tenista del mundo. Hay que tenerlo dentro y fuera de la pista.

Jannik Sinner: "Juego porque me divierte, aunque no lo demuestre"

Jannik Sinner: “Juego porque me divierte, aunque no lo demuestre”

Todavía no ha tenido tiempo de pasear por Madrid. Lo reconoce con pesar Jannik Sinner mientras recorre los pasillos de la Caja Mágica, donde el número uno del tenis mundial y estrella del Mutua Madrid Open permite que EL MUNDO le acompañe un par de horas en su apretada agenda de compromisos previos al primer entrenamiento en la pista Manolo Santana. «Tengo ganas de darme una vuelta, pero llevo sólo dos días aquí y estoy priorizando mucho el descanso, dormir el máximo posible para llegar bien al torneo», explica.

No prodiga las sonrisas, pero se expresa con una sensibilidad muy propia. El tópico del tenista-máquina resulta difícil de sostener: es un joven más cercano de lo que aparenta. «Soy un chico normal. Tengo una familia normal, tengo amigos normales. Todo esto [señala las cámaras de televisión] es un caos, pero lejos de aquí puedo escoger quién soy y con quién estoy. En realidad es mucho más fácil de lo que la gente piensa. Rodeado de mi gente no tengo que pensarlo mucho para mantener los pies en la tierra».

¿Su seriedad es timidez?
Forma parte de mi método. Es mi manera de estar lo más concentrado posible en la pista. Sé que no hago muchos gestos a la grada, pero es la forma que he encontrado para competir. A mí me encanta jugar al tenis. No juego porque tenga que hacerlo, juego porque me divierte, aunque quizá no lo muestro tanto. Luego fuera de la pista disfruto mucho de la vida y de mi gente. Me siento más afortunado por la familia que tengo, los amigos que tengo, el equipo que tengo, que por mis títulos.
Ha empezado a hacer vlogs de su día a día en YouTube. ¿Quiere que el público le conozca mejor?
No soy de la generación de TikTok. Si me tengo que distraer durante un torneo llamo a algún amigo, juego a la Play Station o directamente miro YouTube un rato. Me gusta ver vídeos largos, donde hablan de temáticas diferentes, divulgación de ciencia o de geopolítica, también de cosas más profundas. El mundo está cambiando mucho y saber de todo es importante. También suelo ver entrevistas o vlogs de otros deportistas y me apetecía mostrar mis cosas también.
Cuando no está jugando, ¿puede disfrutar de la vida en los torneos?
Sí, sí. Cada semana vivo algo diferente, diferentes entornos, diferentes personas. Cada año vamos a las mismas ciudades, pero es agradable conocerlas cada vez más, descubrir nuevos lugares, explorar los sitios. Esa es la parte más bonita de la vida en el circuito.
¿Y la que menos?
Dar entrevistas es duro, no te lo puedo negar. Pero no es por hablar con los periodistas, es porque muchas veces te hacen la misma pregunta. Entiendo que es parte de mi trabajo e intento que no me quite energía.

Las aficiones de Sinner

Si está en su casa, en Mónaco, ¿qué le divierte cuando no entrena?
Estar con mis amigos y, cuando tengo unas horas libres, conducir. Después de los entrenamientos a veces cojo el coche y simplemente conduzco por las carreteras de allí. Sin rumbo, por placer. Si tuviera más tiempo me gustaría incluso ir a circuitos y practicar mi conducción. También soy un gran fan de la Fórmula 1, por supuesto, me encanta verla y más ahora con Kimi [Antonelli, líder del Mundial].

JAVIER BARBANCHO

Nació y creció en los Alpes italianos, donde sus padres aún regentan un refugio, el Rifugio Fondovalle. ¿Echa de menos la montaña?
Echo de menos esquiar, echo mucho de menos esquiar. Cuando era niño esquiar era una gran parte de mí como persona y me gustaría poder esquiar más. Cuando visito a mis padres, en invierno, lo sigo haciendo, sin pensar en las lesiones, porque lo necesito. Me da calma mental. No puedo resistirme a hacerlo, aunque puede haber riesgo. Esquiar también es parte de ese disfrute de la vida.

Su relación con Alcaraz

Es interesante porque viene de un entorno muy distinto al de su gran rival, Carlos Alcaraz. ¿Cree que le costará motivarse sin él en este Mutua Madrid Open?
El tenis necesita a Carlos y yo también necesito verle en el cuadro. Esa es la verdad. Es un poco diferente cuando él no está aquí. Verle lesionado no es lo que quiero y espero que vuelva lo antes posible. Especialmente espero que esté en Roland Garros. Pero el tenis también es así. Espero que nuestras carreras sean muy largas y a veces voy a saltarme algunos torneos y él a veces va a saltarse algunos. El deporte también tiene esa cara.
¿En la gala de los premios Laureus llegaron a hablar de su lesión?
No, no, es algo muy personal, muy privado. Todos pudimos ver que llevaba una férula de inmovilización y que estaba lesionado, pero no hablamos sobre ello.
Mantienen una relación muy cercana, pero la mayoría de las veces el éxito de uno depende del fracaso del otro. ¿Cómo saben de qué temas hablar y de qué no?
Obviamente no hablamos de todo. También es normal. No hablamos de temas desde un punto de vista personal. Hablamos de cosas generales y siempre es agradable pasar tiempo con Carlos. Es un chico muy amable, siempre lo ha sido. Pero hay cosas que los dos preferimos guardarnos para nosotros.

JAVIER BARBANCHO

No ha jugado mucho, pero... ¿Se siente apreciado aquí en España?
La verdad es que sí. Veo que los aficionados tienen mucha pasión y que puedo tener una buena conexión con el público. Entiendo que esa relación viene de Carlos y de la amistad que tenemos fuera de la pista. La gente se da cuenta de que es algo bonito y positivo, que no es impostado. A él le pasa lo mismo en Italia. Tengo ganas de aclimatar, de entender esta superficie y de sentirme cómodo. Recuerdo que cuando era niño vi algunos partidos aquí cuando la tierra batida era azul, partidos de Roger [Federer], por ejemplo. Como niño me parecía curioso.

Una evolución necesaria

Después de perder en el último US Open prometió cambios en su juego y ahora viene de ganar en Indian Wells, Miami y Montecarlo. ¿La transformación ya ha terminado?
Nunca va a terminar. Como tenista siempre intentas mejorar y siempre puedes aprender cosas nuevas. Todo el mundo hace lo mismo, no sólo yo. Incluso los que están en el fondo del ranking pueden jugar muy bien y cada detalle puede marcar una gran diferencia. Por ejemplo, en los últimos meses he trabajado mucho el saque, me he centrado en ello y sigo haciéndolo. La evolución debe seguir siempre, no hay una línea de meta.
La remontada de Alcaraz en Roland Garros el año pasado también se la tomó como un aprendizaje. ¿Nunca en su vida se ha dejado llevar por la frustración?
Creo que no. La derrota siempre es una oportunidad para ganar. Está claro que no siempre puedo pensar en positivo y estar feliz. Mentiría si dijera que lo hago. Pero lo más importante del deporte es entender lo que te ha ocurrido y tirar adelante. Eso es decisivo. Tienes mucho ganado si eres capaz de olvidar rápido los pensamientos negativos. Yo sé que todo depende de cómo te sientas como persona. Si te sientes bien, si no tienes problemas fuera de la pista, es un poco más fácil darle la vuelta a las derrotas.