El corajudo debut de Rafael Jódar y una corriente de ilusión

El corajudo debut de Rafael Jódar y una corriente de ilusión

Se fue Roberto Bautista, eliminado por el argentino Thiago Agustín Tirante, en la que supuso, a los 38 años, su última presencia en el torneo de Madrid, despedido con el lógico cariño por el público y homenajeado en la arena por Feliciano López, ahora director del Mutua y en su momento contemporáneo en el circuito, y Garbiñe Muguruza, codirectora. No llegó, al igual que sucedió el pasado año, Carlos Alcaraz, lesionado en la muñeca. Las esperanzas locales residen en esta ocasión en tres jugadores que acaban de dar el estirón: Rafael Jódar, Martín Landaluce y Daniel Mérida.

Alcaraz tomó de inmediato el relevo de Rafael Nadal, pero España fue perdiendo peso en el circuito tras el final de una brillante generación que se apaga definitivamente, donde aún resisten a base de entusiasmo Pablo Carreño y el propio Bautista, que seguirá hasta que termine el año. La sexta Copa Davis data de 2019, aún con Nadal como líder de un equipo en el que el castellonense tuvo un papel capital.

Hoy España cuenta con cuatro tenistas entre los 50 primeros y ocho entre los cien: Alcaraz, 2º, Alejandro Davidovich, 24º, Jaume Munar, 38º, Rafael Jódar, 42º, Bautista, 93º, Carreño, 94º y Landaluce, 99º. Mérida es el 102º.

Rafael Jódar, quien, tras ganar en el ATP 250 de Marrakech su primer título, alcanzar las semifinales del Conde de Godó y vencer este miércoles en Madrid al neerlandés Jesper de Jong (2-6, 7-5 y 6-4), se ha asegurado el 37º lugar la próxima semana, fue el primero de los tres en comparecer. Campeón júnior del US Open 2024, el madrileño, de 19 años, se estrenó con los debidos honores frente a un público deseoso de caras nuevas con proyección. Nervioso, precipitado, lo pasó mal. No fue capaz de ganar un solo servicio en el primer set, pero aprovechó la quinta bola para llevarse el segundo. Fue atendido en dos ocasiones en el tercer parcial, donde vio cómo su rival revertía su ventaja de 3-1 y saque. Siguió de pie y logró la rotura definitiva en el noveno juego, aprovechando el primer match point. Hace un año era 900 del mundo.

El apoyo de la grada

"Este partido lo he sacado yo y todo el público", dijo sobre la pista. "He empezado con muchos errores. Sabía que había que ponerse duro. En estos partidos se demuestran los verdaderos jugadores. Ahora a recuperar bien y a pensar en el viernes", agregó, en relación con su próximo encuentro, ante Alex de Miñaur.

Martín Landaluce, 20 años, también madrileño, cuartofinalista en Indian Wells, recién incorporado al top 100, jugará este jueves ante el australiano Adam Walton (alrededor de las 19.00 h.). Tras ponerse de largo en los Masters 1000 hace tres cursos, gracias a una invitación del torneo, el campeón júnior en Nueva York en 2022 se presenta ahora con otra impronta, como un jugador más hecho y con lícitas aspiraciones a prosperar en el cuadro, como reconocía el lunes en una entrevista con este periódico.

Daniel Mérida, 21 años, con el mismo origen que sus coetáneos, viene de ganar a Marco Trungelliti en la previa, y curiosamente, volverá a vérselas con él este jueves (alrededor de las 19.00 h.) ya en el cuadro principal, dado que el argentino salió beneficiado como lucky looser, con la fortuna del perdedor en esa fase de calificación. Mérida perdió recientemente su primera final del circuito en el ATP 250 de Bucarest.

Jóvenes, vigorosos y sobradamente preparados, responden al estereotipo de los competidores que exige el tenis actual. Los tres rondan o sobrepasan el 1,90. Van con todo en cada bola y, como demostró Jódar, también saben sufrir, argumentos que alimentan buenas expectativas.

Martín Landaluce: "He sabido forjar un carácter"

Martín Landaluce: “He sabido forjar un carácter”

Cuartofinalista en el Masters 1000 de Miami, Martín Landaluce (Madrid, 2006) se ha estrenado esta semana en el top 100 y llega al Mutua Madrid Open, donde se enfrentará este miércoles al australiano Adam Walton, como uno de los tenistas que despiertan especiales atenciones. Conversa en la Caja Mágica con ELMUNDO y otro medio español. Muestra la templanza y el discurso de un joven con la cabeza bien amueblada.

Para saber más

Para saber más

Pregunta. Llega este año al torneo mejor que en cualquier otra ocasión, tras un salto cualitativo.

Respuesta. Sí, ahora estoy realmente preparado para jugarlo. Con anterioridad, era algo que se salía de la norma de los torneos por los que me movía. Llego en forma para hacerlo bien, como ya lo he hecho en algún Masters 1000 y en torneos de cierta dimensión. Me estoy metiendo de lleno en el circuito y se puede dar un gran torneo.

P. Aquí jugó su primer partido de un Masters 1000, hace tres años, ante Richard Gasquet. ¿Cómo ha evolucionado desde entonces?

R. Soy completamente distinto en todos los aspectos. Estoy muy satisfecho de todo el proceso. Tengo mucha mayor determinación y voy a por los partidos, genero mis oportunidades y voy a por ellas sin ningún tipo de miedo. Espero que así sea en el partido que viene y que haya más.

P. Tras ganar el Abierto de Estados Unidos júnior en 2022 tal vez le costó manejar las expectativas.

R. Se le puso mucha presión a un chaval de 16 años que recién empezaba a estar bajo el foco. Los primeros meses no fueron fáciles. Pretendía ir al ritmo que habían ido otros jugadores que eran enormes. Pero aquello me ayudó mucho a entender cómo funciona el mundo del tenis y todo lo que hay alrededor. He tenido bastante tiempo y he sabido forjar un carácter tan fuerte como el que tengo hoy y para que no me afecten para nada todo ese tipo de presiones.

P. En Miami, comentó que había aprendido de los mejores jugadores españoles de otras generaciones que había que ser valiente, pero en ¿qué cree que se diferencia de quienes le precedieron?

R. Mi estilo no es genuinamente español. Voy a por puntos más cortos. Juego más encima de la línea, más directo, más plano, un poco alejado del modelo de tierra. En cuanto al espíritu de lucha, toda la historia de nuestro tenis ha sido así y estoy superagradecido de haberles visto toda la vida, de haber coincidido en algún momento con ellos. Como digo, mi estilo es más incisivo, pero se complementa bastante bien con el carácter español.

P. Ya está entre los cien primeros del ránking, algo que quizás desde fuera a veces puede no valorarse lo suficiente.

R. Es algo muy difícil. Hay jugadores de gran nivel que no logran entrar y que tal vez no vayan a conseguirlo. El tenis es un deporte superexigente que requiere hacer todas las cosas bien para meterse en ese ránking. El trabajo está siendo muy bueno. Espero llegar más arriba y darle valor, porque al final, cuando estás en esta posición quieres más, pero es importante ponderar lo conseguido hasta ahora. Llevo muchos años persiguiendo seguir la pista de los jugadores buenos, poder competir con ellos y ganarles.

P. ¿Dónde se ve dentro de tres años?

R. Me veo jugando los mismos torneos y apuntando a ganarlos. Si hago cuartos o semifinales estaré contento, pero creo que para entonces puedo subir bastante en el ránking y hacerlo bien en los Grand Slam.

P. ¿Qué ha marcado la diferencia en su juego para dar este salto de calidad?

R. Lo que más he cambiado es la forma de afrontar los momentos difíciles y de ir a por el partido. Asumo que habrá épocas o torneos en las que precisamente por esa actitud, pierda o peque por exceso, pero creo que es la manera adecuada de proceder.

P. Es un joven de su tiempo. ¿Cómo gestiona las redes sociales y cuanto implican?

R. Estamos conectados casi sin quererlo, pero intento mantenerme al margen lo más posible. Más allá de mantener informada a la gente y de subir fotos a redes sociales, trato de pasar mucho tiempo con la familia, disfrutar de otras cosas y tener aficiones que me mantengan fresco para el tenis y con la cabeza en su sitio.

P. ¿Hubo algún momento desalentador hasta llegar a este punto de su carrera?

R. Trabajo con psicólogo desde los 13 o 14 años, en principio más para la pura gestión de mi propia vida. Obviamente, luego más centrado en el tenis. En ningún momento me he sentido deprimido ni forzado ni he dejado de disfrutar de este deporte. Creo que eso es lo más importante y espero que siga siendo así.

P. ¿El fenómeno Alcaraz ha ejercido como motivación o ha producido el efecto contrario?

R. Cuando me empezaron a comparar con él y con Nadal, entí que se me metía mucha prisa, pero le veo como un referente y un estímulo. Agradezco que esté donde está.

Sinner estrena su número 1 con una racha de 22 victorias consecutivas en Masters 1000

Sinner estrena su número 1 con una racha de 22 victorias consecutivas en Masters 1000

No estará Alcaraz, pero sí Jannik Sinner, que competirá por primera vez en Madrid como número 1 del mundo, rango recuperado gracias a su victoria ante el español en Montecarlo, donde logró su título más importante hasta la fecha sobre tierra batida. Será la cuarta participación del italiano en un torneo donde su techo está en los cuartos de final de 2024, cuando no pudo disputar por lesión la antepenúltima ronda ante Felix Auger-Aliassime.

Sinner presenta una secuencia intimidatoria en torneos Masters 1000. Desde que el pasado 5 de octubre, víctima de severos calambres, se retiró ante Tallon Griekspoor en la tercera ronda de Shanghai, suma 22 victorias consecutivas, las que corresponden a los títulos de Paris-Bercy, en 2025, y de Indian Wells, Miami y Montecarlo en la presente temporada. Desde 2015 nadie había ganado los tres primeros Masters 1000 de la temporada.

Tras descansar la pasada semana, en la cuidada administración de energías para llegar con todo a Roland Garros, donde en 2025 dispuso ante Alcaraz de tres pelotas para hacerse con el torneo, Sinner buscará corroborar su potencial en la superficie, en unas circunstancias muy distintas a las del Principado.

Su presencia será el mayor atractivo de un torneo que cuenta con sobrados reclamos para el público madrileño. Rafael Jódar aparece como brillante semifinalista del Conde de Godó después de conquistar su primer título en el ATP 250 de Marrakech. Martín Landaluce lo hace como cuartofinalista del Masters 1000 de Miami.

La baja de Djokovic era previsible. En el que parece claro que será su último curso en activo, el ganador de 24 títulos del Grand Slam pasará de puntillas por la tierra batida, en busca de apurar sus remotas opciones de añadir un major a sus incomparables registros en Wimbledon o el Abierto de Estados Unidos. Su derrota de entrada ante Matteo Arnaldi en la pasada edición quedará como la despedida de un torneo que ganó en tres ocasiones: 2011, 2016 y 2019. Hoy se presenta el torneo y se sortean los cuadros, con la presencia de los dos defensores del título: Casper Ruud y Coco Gauff, además de José Luis Martínez- Almeida, alcalde de Madrid, y de Feliciano López y Garbiñe Muguruza, codirectores de la competición.

Sinner completa en Miami el 'Sunshine Double' y relanza la pelea por el número 1 con Alcaraz

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Tan sólo un turno de servicio aguantó Jiri Lehecka, que llegaba intacto en esa suerte en la final de Masters 1000 de Miami ante Jannik Sinner. El italiano quebró en el tercer juego y empezó a sentar las bases para convertirse en el octavo jugador capaz de lograr la Sunshine Double, el triunfo en una misma edición de Indian Wells y el torneo que concluyó en esta madrugada española tras demorarse una hora y media el inicio de la final debido a la lluvia y verse interrumpida durante otra hora y cuarto tras el inicio del segundo set. Venció por un doble 6-4 en una hora y 33 minutos.

El italiano salvó tras lograr la rotura tres amenazas sobre su saque y confirmó el camino para seguir los pasos de Roger Federer, el último capaz de suscribir dos triunfos consecutivos en la gira americana de primavera en pista dura.

Sinner recupera la iniciativa y añade interés al curso de tierra batida, donde se presentará con posibilidades de arrebatar el número 1 del mundo a Carlos Alcaraz, sorprendido en tercera ronda por Sebastien Korda. Este lunes saldrá a 1.190 puntos del español, que ya se rueda para Montecarlo y defiende 4.300 en los torneos de peso que se avecinan. Se trata del vigésimosexto título de la ATP para el transalpino y de su séptimo Masters 1000.

En su primera final de un torneo de este rango, Lehecka, como es lógico ante la calidad de su adversario, mostró más dudas que en actuaciones precedentes, las que le habían permitido dejar atrás, entre otros, a Taylor Fritz, séptimo favorito, Martín Landaluce, la sensación del torneo, y Arthur Fils, a quien sólo concedió cuatro juegos en semifinales, pero se ha de elogiar su carácter firme y perseverante.

El partido se detuvo en el inicio del segundo set, con 15-30 para Sinner. El regreso a la cancha fue para el checo un ejercicio de supervivencia, sometido a las continuas acometidas de su oponente sobre su saque. Resistió hasta el noveno juego, al que llegó tras haber neutralizado nueve de las diez opciones de break. El italiano, que sumó diez saques directos, no perdonaría a continuación, aprovechando su primera bola de partido.

Martín Landaluce planta cara a Lehecka, pero cae por 7-6 (1) y 7-5 en cuartos de final de Miami

Martín Landaluce planta cara a Lehecka, pero cae por 7-6 (1) y 7-5 en cuartos de final de Miami

Podía sospecharse, con un alto grado de comprensión, que Martín Landaluce implosionara después de situarse por primera vez en los cuartos de final de un Masters 1000. Lo hizo con suma brillantez, tras neutralizar una bola de partido ante Sebastian Korda, certificando su progresión. Jiri Lehecka, 22º, era una frontera aún mayor que el hombre que sorprendió a Carlos Alcaraz en tercera ronda. Landaluce planteó combate durante dos horas y dos minutos, antes de caer por 7-6 (1) y 7-5.

El checo, poseedor de dos títulos ATP, es un hombre con un recorrido estimable en el circuito, un tenista peligroso, particularmente en superficies como la de Miami, a quien las lesiones han privado de una ventura mayor hasta la fecha. Es fácil establecer analogías entre ambos. Diríamos que Lehecka representa una versión más madura del español, quien, a sus 20 años, ingresa en un escenario nuevo después del esmerado tránsito recorrido desde que se proclamó campeón júnior del Abierto de Estados Unidos en 2022.

Lejos de dejarse ir, Landaluce defendió los argumentos que le habían traído hasta aquí desde la fase previa. Llegó con garbo hasta el desempate del primer set, tras superar cuatro pelotas de rotura a lo largo del set, pero pagó caros dos errores, una doble falta y una apresurada dejada en la cinta.

Si Lehecka se había mostrado más certero con el servicio en el primer set, Landaluce mejoró en el segundo y apretó con el resto, lo que le dio en el quinto juego su primera bola de break, sofocada por el checo. Landaluce no desfallecía, como tampoco lo hacían sus acólitos, bulliciosos en la grada. Sufría Lehecka, exigido, con la necesidad de buscar ángulos arriesgados para encontrar rédito, acaso sorprendido por la severa oposición a la que debía hacer frente.

Landaluce volvió a llegar hasta la orilla, superó las tres primeras pelotas de partido con la valentía que ya le distingue. No así la cuarta. Su derecha se fue larga. Sale del torneo como número 102º del mundo y, más allá de la progresión cualitativa, deja la impronta de un tenista con el que habrá que contar a partir de ahora.

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Paralelamente a la hegemonía establecida en el circuito por Carlos Alcaraz, se vivía en el tenis español una cierta desazón ante la falta de jugadores capaces de competir con garantías. Alcaraz cubrió de inmediato el inmenso vacío dejado por la retirada de Rafael Nadal, pero tras el murciano, y sin obviar el peso de un jugador como Alejandro Davidovich, no acababan de despegar jóvenes que insinuaron su talento con éxitos en categoría júnior.

Tres de los últimos cinco campeones del Abierto de Estados Unidos en esa estrato son de nuestro país: Dani Rincón lo ganó en 2021, Martín Landaluce en 2022 y Rafael Jódar, quien ya empieza a hacer sus pinitos entre los mayores, en 2024. Nunca ha sido sencilla la transición. Tampoco para Martín Landaluce, quien, paciente, constante, sin caer en el desaliento porque los resultados no acabasen de constatar su indiscutible potencial, siguió buscando su lugar.

Este martes, en el Masters 1000 de Miami, el madrileño de 20 años consiguió la victoria más importante de su carrera al vencer en octavos de final a Sebastian Korda (36º), que había segado el camino de Carlos Alcaraz en la ronda previa. Y lo hizo, no sólo a través de la plasmación de sus cualidades con la raqueta, sino también en un ejercicio de valentía y fortaleza mental que le permitió escapar de una pelota de partido con un resto ganador en el desempate del segundo set y sostenerse ante el renacer de su oponente, quien, tras ser atendido en dos ocasiones por problemas de espalda, volvió de un 0-3 en el tercer parcial para igualar a tres y después a cuatro. El español se impuso por 2-6, 7-6 (6) y 6-4.

"Necesitaba un gran golpe y conecté un ganador. Es una gran sensación salvarlo así. Todos los españoles tienen ese espíritu luchador. Ferrero, Ferrer, Nadal, Carlitos... He estado viéndoles a lo largo de mi carrera y ahora estoy aquí. Así que tenía que intentarlo", comentó sobre la forma de neutralizar el match point.

Enorme potencial

Procedente de la fase previa, que esta vez logró superar, a diferencia de lo sucedido en el Abierto de Australia y en el reciente Masters 1000 de Indian Wells, Martín Landaluce alza la voz en Miami, avalado por las señas de identidad que distinguen a los tenistas de clase alta. Desde sus 1'93, con buen servicio y contundencia desde ambos flancos, le gusta dictar las pautas por las que ha de discurrir el juego.

"Desde la primera vez que le vi, salvando las distancias, que a día de hoy son grandes, le asocié con hombres como Del Potro, Safin o Rublev. Obviamente, y como a cualquier tenista tan joven, aún le queda por definir su identidad. Vas cambiando algunas cositas, tratas de aprender aquello que te funciona mejor y eliminar lo que no te da buenos resultados", le retrataba en conversación con este periódico Óscar Burrieza, el principal responsable de su formación y crecimiento, hace unos años, antes de disputar en Madrid su primer partido de un Masters 1000.

Identificado con las características de Alexander Zverev, Landaluce ha ido dando los pasos acertados, siempre con Burrieza al frente del equipo. Tras empezar de niño en el Club de Tenis Chamartín, hace tres años se trasladó a la Academia de Rafael Nadal, donde también le asesoran Esteban Carril y Gustavo Marcaccio.

Quien se ha convertido en la sensación del segundo Masters 1000 del curso, compatibiliza el tenis con sus estudios de Administración de Empresas. Cerca de atravesar la frontera del top 100, le espera en cuartos el checo Jiri Lehecka (22º). En segunda ronda también dejó atrás al ruso Karen Khachanov (15º).

Landaluce y Jódar, los dos españoles que buscan el relevo de Alcaraz en las Next Gen ATP Finals

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Las Next Generation ATP Finals van a cumplir 10 años, pero siguen siendo un torneo extraño.

Extraño por las fechas: a partir de mañana y hasta el próximo domingo, a las puertas de la Navidad. Extraño por el lugar: en un pabellón bajo techo de Yeda, Arabia Saudí, muy cerca de la Meca. Y extraño por el formato: los partidos se juegan al mejor de cinco sets a cuatro juegos y hay punto de oro después del empate a 40.

Es una competición a destiempo, difícil de seguir, pero en el tenis no hay otra ocasión así para los menores de 20 años.

Los ocho clasificados, entre ellos dos españoles, Martín Landaluce y RafaJódar, se repartirán un botín de más de dos millones de euros que pueden hacer que doblen, tripliquen o incluso cuadrupliquen lo que han ganado en su aún corta vida en el tenis. De hecho, el fijo por participar, 130.000 euros, ya es más de lo ingresado por Jódar en toda su carrera, 68.000 euros.

"Hay nervios, pero los nervios siempre son oportunidades", resume su compatriota, Landaluce, con acierto: en efecto, ambos están ante una gran oportunidad.

Un torneo sin favoritos claros

En otras temporadas, las Next Generation ATP Finals estaban decantadas antes de empezar: había favoritos de los que nadie dudaba. En 2021, cuando Carlos Alcaraz levantó el título, ya era el número 32 del mundo y se enfrentó a otros Top 100 como Sebastian Korda, Lorenzo Musetti o Brandon Nakashima.

Esta vez los aspirantes tienen menos solera. Las renuncias de Jakub Mensik y Joao Fonseca han hecho que solo haya un candidato entre los 100 mejores del ranking ATP, el estadounidense Learner Tien, número 28, y el resto apenas tiene experiencia en el circuito profesional.

Sin ir más lejos, Jódar todavía no ha jugado ningún partido ATP y ha conseguido la clasificación gracias a sus tres victorias recientes en torneos Challenger. Los datos demuestran dos cosas: que a los jóvenes cada vez les cuesta más destacar en el tenis y que, pese a todo, España tiene relevo.

Dos españoles por primera vez

Después de Jaume Munar (2018), Alejandro Davidovich (2019 y 2020) y el propio Alcaraz (2021), por primera vez el país tendrá a dos representantes en el torneo que reúne a las mayores promesas mundiales y eso ofrece esperanza. Hoy faltan españoles en la élite, pero el futuro parece despejado.

A sus 19 años, Landaluce y Jódar ya llevan algunas temporadas prometiendo, aunque el camino de ambos es muy distinto. Landaluce, madrileño, entrena en la Rafa Nadal Tennis Academy de Manacor y ha optado por un ascenso clásico en el circuito ATP.

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Campeón del US Open júnior de 2022, el año pasado ya ganó su primer Challenger y este 2025 ha disputado su primer Grand Slam y ha conseguido su primera victoria en un Masters 1000. Su progresión no es prodigiosa, no es Alcaraz, pero poco a poco va encontrando su lugar.

"Estoy aprendiendo a manejar la presión, las expectativas que los demás tienen. Eso es mucho para un jugador de 17 o 18 años. Ahora me siento más centrado", cuenta quien ya ha debutado en la Copa Davis y ambiciona un lugar en el Top 100 del ranking global el año próximo.

Camino universitario

Para Jódar, la meta es otra. También de Madrid y también campeón del US Open júnior, en su caso en 2024, ha empezado a estudiar en la Universidad de Virginia, en Estados Unidos, y eso ha cambiado su trayectoria.

Volcado en la liga universitaria, la NCAA, apenas tiene semanas libres para participar en torneos contra profesionales y eso hará que tarde más en destacar. Por ejemplo, al contrario que Landaluce, Jódar no ha participado este 2025 en los torneos clasificatorios de los diferentes Grand Slam.

"Tenía dos opciones justo después de mi carrera júnior: ser profesional o ir a la universidad. Elegí la universidad porque creo que Virginia es un gran lugar para crecer como tenista", explica Jódar, que estos días en las Next Generation ATP Finals podrá medirse a sus coetáneos.

Él y Landaluce han caído en el llamado grupo de la muerte, junto a Tien y el noruego Nicolai Budkov Kjaer, pero ambos saben que están ante una gran oportunidad.