Un depresivo Atlético da esperanzas al Elche en el manicomio del Martínez Valero

Un depresivo Atlético da esperanzas al Elche en el manicomio del Martínez Valero

Uno en depresión y otro en estado de nervios. Atlético de Madrid y Elche decidieron montar un manicomio en el Martínez Valero que empezó con retraso por fallo del VAR. En los primeros 45 minutos donde hubo cuatro goles y una expulsión. Pero en este hospital psiquiátrico dos hombres tuvieron un duelo sin cuartel: Nico González y Affengruber.

La guerra se la llevó el austriaco, que lo hizo todo. Omnipresente y omnipotente. Los goles del argentino no sirvieron porque la expulsión de Almada pesó demasiado en el bienestar rojiblanco. André Silva, con un doblete, fue el ejecutor final de un equipo colchonero que no puede olvidar la final de Copa. [Narración y estadísticas, 3-2]

No es el Elche la Real, aunque se quisiera vestir como tal al inicio del encuentro. Germán Valera se quiso convertir en Guedes, pero Rafa Mir no atinó, como sí hizo Barrenetxea. El balón se fue alto y con él las esperanzas del equipo ilicitano de arrancar por encima en el marcador. Pese a la presión alta, y a un par de balones perdidos por la zaga rojiblanca que se pudieron complicar, el primer golpe sería rojiblanco.

Es Nico González puro corazón. Un jugador con alma de niño y espíritu de hombre. Juega sin reservas y pelea cada balón como si fuera el último, tanto en ataque como en defensa. Si el Cholo tuviera que proyectar su personalidad en el campo, su estilo estaría entre el del propio González y su hijo. A falta de Giuliano en el campo, el 23 rojiblanco fue el que puso el coraje primero en una diagonal con un disparo flojo y después con una cabalgada desde su propio campo que coronó con el primero del partido tras una delicatesen de Mendoza.

El Atlético parecía quitarse por un momento las penas del último tramo de temporada donde ha perdido seis de los últimos ocho encuentros, aunque serían siete si contamos la final de Copa que se decidió en penaltis. Lo triste es que apenas le duraría ocho minutos esa media sonrisa porque Affengruber se la borraría en una jugada ridícula.

El central ilicitano le hizo la de Godín a Casillas en la final de Lisboa. Se aprovechó del mes y medio que llevaba desaparecido Oblak de los terrenos de juego. El esloveno no se vio para volver en Champions y no le correspondía la Copa y en este primer duelo concedió un tanto al defensor por salir tarde y mal. Ese tanto volvió a hacer creer al Elche, que inclinó el campo con algunas internadas bufalescas del propio Affengruber.

Y en otra del austríaco, Almada decidió secundar la falta de concentración de su portero para dejarse robar la cartera en su propia área. En lugar de recular, tuvo tiempo de mirar al árbitro antes de agarrar al central y provocar el penalti y su expulsión. André Silva no perdonó y el partido se puso cuesta arriba para casi toda la plantilla rojiblanca. Pero no para Nico. El argentino volvió a mostrar todo lo escrito y en otra cabalgada mezcla de técnica y fuerza culminó su doblete con el suspense del VAR. En el campo se decretó en un primer momento saque de puerta hasta que desde Las Rozas avisaron de que el balón no sólo no había salido sino que tampoco lo había conseguido salvar sobre la línea Affengruber, que estaba en todas.

Nico celebra uno de sus tantos en el Martínez Valero.

Nico celebra uno de sus tantos en el Martínez Valero.JOSE JORDANAFP

Tras 45 minutos de manicomio, Cuadra Fernández decretó la tregua del descanso, que la necesitaban unos para bajar pulsaciones y otros para recuperar el aliento. No notaron los rojiblancos jugar con 10 el último cuarto de hora, pero quedaba una parte igual ante un equipo que debía puntuar para seguir vivo en la batalla por no descender. Lo increíble es que la segunda parte ya comenzó con un gol anulado a Baena por fuera de juego. Parecía que nadie quería poner cordura en el césped.

Un equipo desdibujado

El Elche comenzó a monopolizar la posesión aprovechando que el Atlético bajó su bloque casi hasta su área. No era mala opción para un conjunto de Simeone cuyas mayores virtudes aparecen siempre al espacio. El Cholo movió el banquillo pronto, quiso sacar a Barrios para darle minutos y a Griezmann y Giuliano para que buscaran nuevas opciones en ataque. Antes habían salido Pubill y Molina para refrescar la exigida línea defensiva.

Los cambios dieron más balón a los rojiblancos, que se sacudieron un poco el dominio local, con un Griezmann al mando de las operaciones. Aunque el Elche cada vez que probaba a Oblak dejaba sensación de peligro. Mal presagio para los envites de Champions en los que, tras el duelo copero, no parece que ninguno de los dos guardametas del Atlético esté en su mejor momento. Tras un córner, en el que al esloveno le salvó el poste, Affengruber, quién si no, encontró a André Silva para hacer el tercero en segunda jugada.

El Atlético empujó con poco al final. Más por vergüenza que por otra cosa. Y el que más tiene es Griezmann, claro, que puso a prueba a Dituro en el último minuto. Respondió bien el argentino. No hubo tiempo para más. Van a ser largos los partidos mientras se mantengan las esperanzas en la Champions. Demasiado.

Rodrigo Mendoza, el 'clon' de Pedri que debe levantar al Atlético de entreguerras

Rodrigo Mendoza, el ‘clon’ de Pedri que debe levantar al Atlético de entreguerras

Los destinos de Rodrigo Mendoza (Molina de Segura, 2001) y el Atlético de Madrid estaban escritos desde que el joven centrocampista estuvo con su familia en el estreno del Metropolitano en 2017. Dice que verlo de aficionado a hacerlo de jugador "es otra cosa", y más cuando desde invierno ya no lo hace de visitante sino de local. El murciano es una de las apuestas de presente y futuro del Atlético para la posición mediocentro y una de las alternativas a esos titulares que él "veía de niño por la tele". Hoy se medirá a su Elche, el equipo que le catapultó hacia la escuadra de Simeone.

Con Griezmann como referente futbolístico, Mendoza aterrizó por 16 millones de euros en el Metropolitano el pasado febrero. El centrocampista deslumbró en los primeros 23 minutos que dispuso ante otro de sus ídolos y uno de los jugadores al que dicen, incluso el propio futbolista, más se parece. Hablamos de Pedri, con el que comparte agencia de representación y también «una de las mejores experiencias de su vida». El murciano, convocado con la sub-21, jugó uno de los entrenamientos de la selección absoluta en la ventana de septiembre. "No conocía prácticamente a nadie y me junté con Pedri, que me trató genial. Aquel entrenamiento fue un sueño, una locura", contó en una entrevista.

Mendoza consiguió eliminar a su ídolo, tanto en Champions como en Copa del Rey, torneo que finalmente no pudieron ganar ante la Real Sociedad. Y ahora, en estas épocas de entreguerras ligueras, ya que los principales objetivos del Atlético son los torneos del ko, es donde la figura de Mendoza, uno de los pilares del equipo B, adquiere más relevancia. No obstante, el grupo no termina de funcionar, y es que ha perdido seis de los últimos ocho duelos, siete con la derrota en los penaltis de la Copa.

La responsabilidad del murciano es intentar recuperar, desde la batuta del juego, la dinámica positiva que ha perdido el Atlético este último mes. Lo primero para asegurar la Champions e incluso el tercer puesto liguero y lo segundo, para afrontar mejor la eliminatoria de semifinales ante el Arsenal en la máxima competición continental. Hoy, en el Martínez Valero, y el sábado, ante el Athletic en el Metropolitano, serán las pruebas de fuego antes de recibir al conjunto inglés.

Meteórico ascenso desde juvenil

Pero no es Rodrigo Mendoza un futbolista al que le asusten los retos. Ya desde que salió del San Miguel de Molina, sólo necesitó dos entrenamientos para fichar por el Ranero y apenas uno para que el Elche le cogiera para su cantera. Estuvo desde los 15 años viajando casi a diario desde Murcia a la localidad alicantina, haciendo los deberes cuando podía, para cumplir su sueño. Y lo hizo porque "tiene un talento especial", según dijo de él uno de sus formadores en el Ranero, Antonio Morote. Ahora, llega su turno.

El Elche mete en un lío a un Valencia sin puntería ni oficio

El Elche mete en un lío a un Valencia sin puntería ni oficio

El Elche se agarra con uñas y dientes a Primera empujado por la energía del Martínez Valero y a costa de un Valencia que, desperdiciando una veintena de ocasiones, vuelve a meterse en el lío del descenso. A cuatro puntos mira el abismo un equipo que, hace una semana, tenía en su mano poder soñar con Europa. LaLiga se aprieta en el escalón más bajo, ese del que no hay forma de que los valencianistas se escapen. [Narración y estadísticas: 1-0]

No hubo duda desde el inicio de quién se jugaba más en este encuentro. El Elche, sin alardes, propuso y el Valencia, anestesiado, se dejó manejar y apenas opuso resistencia. No es una actitud nueva, pero no hay manera de que se le ponga remedio. Es responsabilidad de Corberán, lo es también de sus jugadores. Nadie se esconde de eso, aunque el remedio sigue sin aparecer. La rabia que acompaña cada derrota, cada golpe, dura lo que una pompa de jabón. No hay aprendizaje para el futuro, no deja cicatriz que recuerde que, para que no duela, hay que emplearse mejor. 35 puntos en 31 jornadas. El Valencia tendrá en Mallorca una final porque lo merece, por su desempeño en los campos, incluso en Mestalla.

En el Martínez Valero, Sarabia quiso el balón. Su salvación pasa por ese estadio y por creer en una idea de juego que, pese al susto de verse abajo, mantiene firme. El control le sirvió para lanzarse en velocidad al área, aprovechando la facilidad que encontraban por la orilla de Thierry. Por allí llegó el primer disparo de Germán Valera. El otro carril también estaba marcado en rojo para buscar el hueco entre Gayà, muy alto, y Cömert, muy obligado. Hasta Sangoré se animó en un ataque en el que acabó pidiendo penalti del capitán valenciano.

Lejos de que este dominio supusiera golpear al rival, el Elche se pudo ver con el marcador en contra a los 15 minutos. De manera inexplicable, Lucas Beltrán, de nuevo titular, no empujó al fondo de la red, con Dituro batido, una asistencia perfecta de Rioja desde la línea de fondo. El sevillano -a pierna natural por la derecha por primera vez en los últimos dos años- había sido capaz de burlar a Petrov y hacer daño. Hasta ahí llegó el colmillo del Valencia, con Guido y Ugrinic incapaces de sujetar a un brillante Febas y a Gonzalo Villar, y Sadiq sin ganarle ni un solo duelo a Affengruber.

Sin pulso de los que vestían como aquellos equipos de Víctor Espárrago y Guus Hiddink, fueron los ilicitanos los que despertaron. Una recuperación de Affengruber y un pase filtrado de Febas permitieron a Rafa Mir encarar a Dimitrievski, aunque el golpeo no encontró puerta. Desde ese momento, los valencianistas se esforzaron en ordenarse, como si eso fuera garantía de algo en un equipo frágil en defensa al que se le vio temblar. No consigue Corberán que sus hombres sean capaces de sostenerse y crecer en los partidos. Viven estancados y con dudas. El ejemplo fue un despeje a córner de Ugrinic que casi se convierte en autogol, o el despiste para dejar a Rafa Mir solo en el área pequeña para cazar un rechazo, con la fortuna de que estaba en fuera de juego.

En la segunda parte, el Elche se encontró con un rival algo más intenso, con Rioja colocando un centro lateral para el cabezazo de Sadiq que el nigeriano, otra vez de manera inexplicable, no conectó. Los dos no tardarían en ir al banquillo. Antes, Rafa Mir volvió a encontrar el pasillo a la espalda de Cömert pero se pensó tanto el disparo que apareció Dimitrievski a sus pies. Dituro también tuvo que salvar primero un tiro de lejano de Ramazani y un golpeo colocado de Gayà, en el segundo palo tras un saque de esquina, que se le colaba rozando el larguero. El veterano cancerbero argentino empezaba su exhibición. Eso sí, lo hizo con su equipo en ventaja.

Había refrescado Sarabia su frente de ataque y no tardó en darle resultado. Febas, aprovechando la lesión de Cömert, en el suelo y pidiendo el cambio, se coló entre la defensa para asistir al chileno Cepeda y que su primer contacto con el balón fuera un gol que sacaba al Elche del descenso. El golpe obligó al Valencia a tocar arrebato y Ramazani, en ese escenario, siempre es protagonista. El belga se marcó una jugada maradoniana, regateándose a todo el Elche para acabar estrellando su disparo en Dituro. El guardameta encadenó otra parada a derechazo lejano de Hugo Duro que iba ajustado al palo.

No paró el asedio, con los locales ya convertidos en un frontón. Lo pudo tumbar Hugo Duro dos veces, le birló el gol Valera, llegando antes para mandar a la grada un centro raso y tenso de Danjuma y después él mismo, atacando mal de cabeza un córner a portería vacía. Estaba mereciendo el Valencia el empate que no llegó. Se activó demasiado tarde y se complica, otra vez, la temporada. "Tenemos 35 puntos que no son suficientes para garantizar que el Valencia no baje a Segunda. Hay que sumar más", admitió Corberán.

Álvaro Rodríguez: "Con 18 años no estaba preparado mentalmente para asimilar lo que me estaba pasando en el Madrid"

Álvaro Rodríguez: “Con 18 años no estaba preparado mentalmente para asimilar lo que me estaba pasando en el Madrid”

El joven delantero del Elche, nacido en Palamós e internacional con Uruguay, vive su mejor momento con cinco goles. En la memoria, el debut con el Madrid siendo todavía un niño. «Raúl es el mejor entrenador que he tenido, se merece entrenar al primer equipo», cuenta a EL MUNDO.

La denuncia racista de El Hilali que paró tres minutos el Elche-Espanyol por el insulto de Rafa Mir: "Viniste en patera"

La denuncia racista de El Hilali que paró tres minutos el Elche-Espanyol por el insulto de Rafa Mir: “Viniste en patera”

El fútbol español se enfrenta a otra denuncia de racismo que salpica la competición y la pone a prueba. La decisión de la UEFA de sancionar de manera preventiva a Prestiani por el presunto insulto racista a Vinicius en el Benfica-Real Madrid puede marcar un antes y un después. Esta vez serán la RFEF y LaLiga quienes tendrán que actuar ante lo ocurrido en el Elche- Espanyol.

Con el partido 1-2, en el minuto 78, el colegiado Iosu Galech, paró el encuentro, cruzó los brazos, el signo de que se activaba el protocolo antirracismo, y se fue a la banda a hablar con Eder Sarabia y Manolo González. Nadie en el estadio comprendía muy bien qué pasaba, pero sí que los protagonistas eran el delantero Rafa Mir y el lateral perico Omar El Hilali en una 'conversación' que produjo mientras esperaban un saque de puerta.

Ambos jugadores se reprocharon conforme se iban alejando el uno del otro y, cuando el árbitro trató de mediar, el marroquí le comunicó el insulto y decidió activar el protocolo. Todo en menos de tres minutos, tras los que reanudó el juego sin que ni siquiera hubiera advertencia por la megafonía del Martínez Valero.

Lo que pasó se conoció a través del acta del colegiado. "En el minuto 78, Omar El Hilali me comunicó que Rafa Mir se dirigió a él en los siguientes términos: «Viniste en patera», no pudiendo ser escuchado por ninguno de los componentes del equipo arbitral. En consecuencia, procedí a activar el protocolo contra el racismo, motivo por el cual el partido estuvo parado durante tres minutos", redactó el árbitro.

De esas palabras, por el momento, no han aparecido imágenes y los dos jugadores se taparon la boca en su cruce de palabras.

El Hilali salió del estadio en silencio y tampoco fue explícito su entrenador, que aseguró en rueda de prensa que no había hablado con su futbolista. "El racismo se debe sacar del fútbol y de la vida. Y todo tipo de insultos", se limitó a comentar.

Más contundente fue Edu Expósito. "Es un acto racista, LaLiga tiene que meterse. Hay micrófonos y cámaras. Además, lo ha escuchado un compañero. A ver si tantas campañas que se hacen sirven para algo", aseguró. Ese compañero más cercano podría ser Urko, cuyo testimonio puede resultar muy relevante.

El Espanyol dio apoyo a su futbolista, que acabó un partido en el que, después del incidente, el propio Rafa Mir marcó el 2-2 desde el punto de penalti tras una clara mano de Carlos Romero. Sin embargo, el club obedecerá el deseo de El Hilali de que el incidente, una vez denunciado, quede en manos de los comités. El Elche y su jugador tampoco han expresado su punto de vista de la denuncia por racismo.

El precedente de Diakhaby

El caso Prestiani y la determinación de la UEFA de sancionar al argentino aunque no hubiera imágenes ni sonidos de lo ocurrido entre el argentino y Vini Jr. ha convertido los indicios, en este caso la reacción del brasileño y el rotundo testimonio de Mbappé, en pruebas de cargo, al menos para que el jugador se perdiera el partido de vuelta.

En LaLiga solo ha habido un precedente similar que la RFEF y LaLiga dejaron sin sanción. El 4 de abril de 2022, en el minuto 29 del Cádiz-Valencia, Diakhaby informó de que el jugador Juan Cala le había insultado. "Interrumpí el partido debido a una confrontación entre jugadores de ambos equipos. El jugador Nº 12 del Valencia C.F. Mouctar Diakhaby, una vez amonestado por discutir con un contrario, me dice textualmente: "Me ha llamado negro de mierda" en referencia al jugador Nº 16 del Cádiz C.F. Juan Torres Ruiz. Este hecho no fue percibido por ningún integrante del equipo arbitral", recogió el acta arbitral.

Aquel partido estuvo parado durante 24 minutos, el Valencia se retiró del campo y solo volvió, ya con Diakhaby en la grada, muy afectado, ante la amenaza de perder los tres puntos. En ese momento, no había protocolo antirracista en LaLiga.

La conclusión del Comité de Competición, en una resolución firmada por Carmen Pérez, fue que "el indicio de la reacción del jugador del Valencia no es la única forma de entender el hecho de la autoría del insulto racista, pues es perfectamente compatible esa reacción con la creencia de haber escuchado el insulto, a pesar de que no se produjo", firmaba.

A eso añadía que "todas las pruebas periciales practicadas por diferentes expertos sobre los archivos audiovisuales concluyen de forma unánime lo contrario" y no existía "ningún testimonio directo ni indirecto del insulto (jugadores de un equipo, jugadores de otro, colegiado, etcétera)".

El Barça pasa por encima del Elche

El Barça pasa por encima del Elche

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Al Barça solo le faltó algo más de efectividad para llevarse un triunfo escandaloso de su visita al Martínez Valero. Los azulgrana se llevaron al final una victoria clara frente a un correoso Elche, capaz a pesar de todo de no perderle nunca la cara al partido, gracias a los tantos transformados por Lamine Yamal, el jugador más eléctrico de los de Hansi Flick sobre el terreno de juego, Ferran Torres y Marcus Rashford. [1-3: Narración y estadísticas]

Álvaro, por su parte, se encargó de poner el momentáneo 1-1 en el marcador para los locales, que tuvieron que multiplicarse también en tareas defensivas para evitar que el balón besara en más ocasiones la red de su portería. Y, de hecho, el hispano-uruguayo tuvo también una oportunidad muy clara para volver a poner otra vez la igualada en el marcador, en los primeros instantes de la segunda parte, que acabaría finalmente por marcharse al limbo. Con su victoria, los azulgrana se aseguran mantenerse una semana más en lo más alto de la tabla, haga lo que haga el Real Madrid en su choque frente al Rayo Vallecano de este domingo.

Que el marcador del Martínez Valero indicara un 1-2 al descanso era poco menos que sorprendente. Tal y como le pasó en Anoeta, el Barça acumuló un buen número de llegadas ante la portería de Iñaki Peña. Ferran Torres fue quien más podía maldecirse. El de Foios tuvo por lo menos cuatro acciones clarísimas para dar más lustre a su estadística de goles marcados, pero solo acertó a enviar el balón al fondo de la red una de ellas. Fue, de hecho, la acción que permitió a los suyos volver a ponerse por delante en el marcador, a cinco minutos del final del primer tiempo. Mucho antes, en los compases iniciales, Lamine Yamal, tras un gran pase de Dani Olmo, se había encargado de poner por delante a los suyos frente a un rival que trató en todo momento de jugar de tú a tú con los de Flick. Una actitud digna de elogio que encontraría premio en el tanto de la momentánea igualada transformado por Álvaro, quien le ganó la espalda a a zaga barcelonista rompiendo su siempre arriesgada táctica del fuera de juego.

La manera en que Frenkie de Jong se revolvió para aprovechar la asistencia de Ferran y la sangre fría con la que acarició el balón ante la salida de Iñaki Peña para devolvérselo acto seguido al Tiburón en la jugada del 1-2fue también más que elogiable. El holandés, de hecho, estuvo entre los más destacados de los primeros 45 minutos, tanto por sus buenas elecciones a la hora de desplazar el esférico como en sus bajadas para recibir entre los centrales e iniciar la jugada. En la reanudación, Rashford entró por un Raphinha que acusó algunas molestias musculares, pero eso no cambió ni un ápice la apuesta del entrenador barcelonista. Fue el Elche, quizás espoleado por verse aún con vida en el partido, no obstante, el que tuvo una gran ocasión para que el marcador volviera a moverse. El disparo de Álvaro, con todo, se perdió lejos del marco defendido por Joan García.

En el otro extremo del campo, mientras, Ferran volvió a marrar una opción aparentemente clara de echar más tierra de por medio. Y las cosas no cambiaron tampoco, al menos inicialmente, con la entrada en el campo de Robert Lewandowski. El Elche, por su parte, se apuntó aparentemente también al juego de errores en el que parecía encasillarse el Barça desaprovechando quizás su opción más clara de poner de nuevo el empate en el luminoso. Tampoco acertó Rashford, quien se plantó solo ante el arquero local tras conducir en carrera durante un buen rato, a la hora de enviar el balón al fondo de la red. El inglés, en cambio, no marró el remate tras una acción en la que Lamine Yamal salvó aparentemente al límite el fuera de banda para plantarse en el área rival y dar una asistencia que, un poco a trompicones, acabaría por convertirse en el 1-3. Los locales, pese al mazazo, no renunciaron a seguir buscando sus opciones en ataque, mientras que los visitantes pudieron levantar levemente el pie del acelerador pensando, por ejemplo, en los cuartos de final de la Copa del Rey frente al Albacete. Con la mala noticia, eso sí, de la postrera lesión de Koundé. El francés se lesionó aparentemente solo, sin que nadie más interviniera en la acción, y tuvo que ser sustituido en la recta final del duelo por un Araujo que, poco a poco, va entrando en los planes de Flick para la zaga barcelonista. Tanto Eric García como el recientemente retornado Joao Cancelo, eso sí, pueden tomarle perfectamente el relevo al galo.

De líder en la Liga Europa a la lucha por sobrevivir en la Liga de Campeones: el desplome del peor Athletic de la era Valverde

De líder en la Liga Europa a la lucha por sobrevivir en la Liga de Campeones: el desplome del peor Athletic de la era Valverde

Hace un año a estas alturas del curso el Athletic lideraba la clasificación de la Liga Europa, era tercero en la Liga EA Sports, igualado con 41 puntos con el Barcelona, entonces segundo, había marcado 33 goles y encajado 20, perdió 2-0 con el Barcelona en las semifinales de la Supercopa de Europa y acababa de ser eliminado en los octavos por Osasuna en octavos de final de la Copa del Rey. El equipo de Ernesto Valverde viajaba a velocidad de crucero por el continente, con el estímulo agregado de vislumbrar la final del torneo en San Mamés, y se posicionaba firme en el torneo doméstico. Más allá del inesperado tropiezo en Copa, que hasta pudo venir bien para acometer objetivos prioritarios, la temporada respondía plenamente a las expectativas.

Este miércoles (21.00 h. Movistar) el Athletic apura en su visita al Atalanta de Bérgamo las escasas opciones de clasificarse entre los 24 primeros en la Liga de Campeones. Es trigésimo, a dos puntos del Qarabag, que marca la frontera para seguir adelante. Ha ganado un partido, ha empatado dos y ha perdido tres. El peor Athletic de la era Valverde es décimo en la Liga EA Sports, con 24 puntos, a 17 del Atlético de Madrid, que señala la última plaza para el máximo torneo continental. Ha marcado 19 goles y soporta 28. Cayó 5-0 ante el Barcelona en semifinales de la Supercopa. Algo ha mejorado con respecto al ejercicio precedente: el 4 de febrero visitará al Valencia en los cuartos de final de la Copa.

Nico Williams, Berenguer y Yuri no viajaron a Bérgamo por problemas físicos, una rémora que figura como principal atenuante para el bajo rendimiento del Athletic, que sufrió el pasado sábado ante el Mallorca (3-2), cierto es que en un partido condicionado por dos discutibles penaltis en contra, su décima derrota en la Liga española. El carrusel de damnificados no ha cesado, con bajas significativas también en defensa, pues a la sanción de diez meses a Yeray Álvarez por dar positivo en un control antidopaje, se unió en diciembre la de Aymeric Laporte, llamado a un papel central en su regreso al club. Egiluz, Prados y Sannadi son otros de los perseguidos por la mala fortuna.

La pubalgia de Nico Williams

Frustrada su marcha al Barcelona, Nico Williams, la gran estrella del equipo, sólo ha tenido una presencia intermitente y atenuada, víctima de una pubalgia a la que ahora se suma una sobrecarga muscular. Oihan Sancet, que en este trance del pasado curso sumaba 15 goles, presenta sólo uno, golpeado también por sucesivas lesiones. En su décima temporada al frente de equipo, la cuarta de su tercera etapa, Valverde trata de levantar a un grupo que emite sensaciones de agotamiento.

En estos momentos parece difícil que el técnico, entre cuyos notables méritos se encuentra volver a llevar al equipo al título de Copa 40 años después, renueve su contrato y ya circulan hipotéticos relevos. Andoni Iraola, que está haciendo un buen trabajo en el Bournemouth y cuenta con el pedigrí de sus 12 brillantes temporadas en el Athletic, sería el mejor situado para un hipotético relevo. Más arriesgada se intuye la opción de Eder Sarabia, que ascendió con el Elche y circula con garbo al frente del conjunto alicantino en la máxima categoría.

El Atalanta es quinto en la Liga de Campeones, con 13 puntos. En caso de conseguir un resultado positivo, y siempre dependiendo de los equipos que le preceden, el Athletic mantendría sus opciones ante el último encuentro de esta fase regular, este 28 de enero, en San Mamés, contra el Sporting de Portugal. En el curso 2024/2025, el Athletic perdió ante el Manchester United en semifinales de la Liga Europa y certificó el tercer puesto en la Liga EA Sports. La mejor noticia para los vizcaínos es que aún queda mucho por jugar.

Chimy Ávila rescata al Betis y el Alavés golpea al Rayo para colarse en los cuartos de final

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Betis y Alavés también estarán en cuartos de final. A los verdiblancos los salvó Chimy Ávila con dos goles de remontada ante el Elche (2-1) y los vitorianos desmontaron al Rayo, algo desquiciado (2-0).

Al Betis le costó entrar en su duelo ante un Elche que, durante toda la primera mitad consiguió tener el control, pero no hacer daño. Las ocasiones más claras fueron para los locales, un cañonazo de Ruibal que rozó el larguero en el minuto 25 y una falta desde la frontal de Lo Celso que atajó el vuelo de Dituro al filo del descanso.

El susto no doblegó al Elche y, en el arranque de la segunda parte, encontró premio. Ruibal apareció de la nada para rebañarle al joven Adam un remate que olía a gol y, de ese saque de esquina, nació el gol. Balón al área pequeña para que la empujara Leo Petrot en el minuto 58. El segundo de los ilicitanos lo evitó el palo cuando Álvaro enganchó un centro perfecto de Josean y, como castigo, vieron cómo una contra dibujada por Fornals y Antony acabaron en el empate del Chimy Ávila. El argentino, con rumores de marcha al Getafe, le dio vida al Betis y lo metió en cuartos con otro gol en el 80.

En Vitoria, el Alavés impuso su ley. El tanteo con el Rayo duró media hora. La lesión de Camello en el 39 y, sobre todo, la decisión de Iñigo Pérez de sacar del campo a Baillu sin motivo aparente pusieron el morbo y distrajeron a los vallecanos que, aún así, tuvieron la mejor ocasión de la primera mitad en un remate de Fran Pérez en el punto de penalti que obligó a lucirse al guardameta Raúl Fernández.

Tenaglia impide a Fran Pérez pelear un balón.

Tenaglia impide a Fran Pérez pelear un balón.EFE

El segundo tiempo arrancó con un libre directo de Gumbau, pero fue el Alavés quien logró golpear. Una pérdida de balón en el inicio de la jugada la aprovechó Denis para colgar una pelota que Mañas, con fe, peleó hasta controlarla y ponerla al punto de penalti donde, en acrobacia, la cazó Toni Martínez para batir a Cárdenas y adelantar a los vitorianos.

De Frutos pudo empatar para el Rayo, sin embargo, la roja a Isi Palazón por una entrada a Aleñá se lo complicó todo un poco más y Carlos Vicente, reservado por Coudet para asestarel golpe, hizo crecer la ventaja en el 89 para amarrar los cuartos.

El Valencia no da para más: se hunde en el descenso tras un empate ante un Elche gris

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"Carlos, vete ya". Lo cantó a coro un Mestalla asqueado que no puede más. La fidelidad tiene un límite y, como de una pasión no se puede dimitir, solo hay una opción: protestar, aunque sea como desahogo porque la Avenida de Suecia queda demasiado lejos de Singapur. El Elche, más gris que nunca, prendió la mecha del estadio con un gol de Diang en el minuto 75 que Pelelu, con un gol de penalti, no pudo apagar. No hay quien aguante tanta mediocridad. [Narración y estadísticas (1-1)]

Corberán llegó hace un año con una varita para salvar al equipo del descenso, pero la magia apenas duró seis meses. Hundido en la clasificación, solo en el palco lo ven capaz de obrar otro milagro. Eso o es que temen más llamar a los Lim para pedirles el cese de otro entrenador.

El Valencia atravesó un calvario ante el Elche. Y no porque le atosigara, sino porque es víctima de sus propios errores, algunos tan inverosímiles que parecen fruto de un mal de ojo. Todo el estadio, asqueado, cansado de empujar, acudió dispuesto a cobrarse facturas. Abroncó a sus jugadores antes de arrancar el partido, la grada de animación le dio la espalda en el primer minuto y no hubo piedad con algún futbolista. Sadiq, el flamante fichaje que esperó en el banquillo su momento, debió pensar que ha vuelto, y esta vez para quedarse, en otro Valencia desquiciado.

Una lesión y un susto

El Elche quiso desplegar su alabado fútbol, pero llegó agarrado al empate a cero al descanso de milagro. Aunque en la estadística la posesión fue suya, Dimitrievski, que se estrenaba en la portería vivió tranquilo. El Valencia encontró la forma de sacar partido a la propuesta casi suicida de Sarabia: cada robo era una ocasión para plantarse ante Dituro. Lo hizo Rioja, en sus duelos con Víctor Chust y abriéndose hueco en una defensa con una pradera a la espalda, pero el sevillano, sobreexcitado después de la suplencia en Vigo, no hizo más que equivocarse.

No había transcurrido un cuarto de hora cuando llegó la primera señal de que al Valencia no le libra nadie esta temporada de empujar una piedra por la ladera sin que, de vez en cuando, corra riesgo de aplastamiento. Eso fue la lesión muscular de Thierry, que hizo a la grada castigar a Foulquier cuando pisó el césped. La marcha del portugués no cambió un panorama en el que el Elche seguía sin arrancar, pero el Valencia, con mal colmillo, no conseguía asestar el bocado y, además, tuvo otro susto. Dimitrievski se fue al suelo con la mano en la rodilla derecha. Una lesión del macedonio, con Agirrezabala en el palco, era otro mal presagio. Por suerte, se recompuso para mantenerse en un duelo soso. Ni el Elche llenaba la vista.

El peligro llegaba a balón parado, desde las esquinas, con balones que Rioja o Pepelu teledirigían al punto de penalti sin encontrar rematador, con contras ganadas en la carrera y perdidas con remates de infantil. Todo en campo ilicitano, con Sarabia intentando que su equipo despertara del sopor, pero todo lo que hizo fue un buen centro de cabeza de Álvaro en el área pequeña que salvó sin despeinarse Copete.

Corberán, el sábado, en la zona técnica de Mestalla.

Corberán, el sábado, en la zona técnica de Mestalla.EFE

El Valencia necesitaba volver del descanso a por más. Un empate no sirve para salir del descenso ni para calmar los ánimos de una parroquia en colerizada ante tanta mediocridad. Por eso aplaudió a Sadiq en cuanto salió a calentar, como quien ve una luz esperanza ante tanta negrura. Lo que llegó fue el gol de del Elche para incendiar Mestalla. Un error de Tárrega en la salida de balón lo aprovechó Pedrosa para asistir a Diang. Pañuelos blancos en la grada y, sobre todo, un cántico contra un entrenador que no consigue que este Valencia no parezca aún más insignificante lo que es.

De un ridículo aún más letal le salvó Diang con una mano en el área que Pepelu, con coraje y personalidad, convirtió en el empate. Esos últimos 15 minutos fueron eléctricos. Ramazani cruzó un disparo ante Dituro, Foulquier se instaló cerca del área y cada pelota a Sadiq era jaleado. Pero los arreones no son suficientes cuando el lastre arrastra cada vez más al abismo.

El Elche fue casi un cementerio para el Madrid

El Elche fue casi un cementerio para el Madrid

Un empate canino, en un par de rebotes, mete al Real Madrid en un gran jeroglífico de existencia. Siempre jugó mejor el Elche, porque tiene en Febas un centrocampista sensacional, que ni si quiera lo huele el Madrid en su equipo. La vida blanca actual es angustiosa, con el inmenso peso de las dudas.

Tras la décimo tercera jornada de Liga, cuando ni siquiera sabes cuál es el equipo titular y ni tampoco conoces el sistema de juego que vas a utilizar, Xabi Alonso se convierte en un entrenador sospechoso, propenso a caer en el circo del fútbol y ser devorado.

Y como hemos dicho que es un rehén de Vinicius, para hacer creer que domina, dejó al brasileño en el banquillo. Igual que a Valverde, otro que ha protestado de la autoridad de su entrenador

Lo cierto es que no tiene jugadores para jugar como lo hacía en el Bayer, con tres centrales. Quería volver a sus raíces y ha vuelto a fracasar. Trent es un sonámbulo todavía y Fran Garcia simplemente no da la talla. No son carrileros fiables.

Encima colocas a Rodrygo por el lado que odia y se convierte en un monigote. A Arda Güler le pones de falso medio centro a setenta metros de la porteria y es más que probable que hayas perdido el compás, la brújula y no sabes donde está la estrella Polar, la de los éxitos.

El Elche fue inteligente, obediente al fútbol y se rió de todo el sistema de Xabi Alonso. Hasta sus goles fueron de dos ex jugadores madridistas. El de Álvaro fue un gol de delantero centro que el Madrid no tiene desde hace años. Quien lleva la Fábrica es simplemente obsceno.

Alonso tiene unos jugadores que no tienen garra, con una frialdad germana y sin genitales para dar patadas milagrosas en el campo. Solo hay un jugador de carácter. Es Antonio Rüdiger, que está lesionado o trata de escaparse del camino del ocaso. La única salvación son los milagros de Mbappé y de Courtois.

El francés lo intentó todo, pero está muy sólo, porque se tiene que buscar él mismo los goles. Sus compañeros no le ayudan, lo ven como un fenómeno lejos de su alcance.

No se le puede matar directamente a Alonso, porque es una víctima también de la política vetusta de la Casa Blanca. Es insoportable pensar que el Madrid pagara por eso llamado Mastantuono y prohiba a fichar a Zubimendi, que era la única petición que había hecho su nuevo entrenador. No sé lo que le queda Alonso. Pero depende de dos dioses llamados Courtois y Mbappé. Es una situación entre el caos y la desilusión madridista