Sinner arrolla a un pusilánime Zverev y se convierte en Madrid en el primer jugador que encadena cinco Masters 1000 consecutivos

Sinner arrolla a un pusilánime Zverev y se convierte en Madrid en el primer jugador que encadena cinco Masters 1000 consecutivos

Asumidos los distintos resultados y contingencias, Madrid no podía esperar sobre el papel una final mejor. Jannik Sinner, el número 1 del mundo y gran dominador del momento, frente a Alexander Zverev, segundo cabeza de serie, un competidor con caché en la capìtal, donde su tenis fluye con especial finura gracias a la altitud.

Sin Carlos Alcaraz, ausente debido a una lesión por segundo año consecutivo, y ya en el cercano y grato recuerdo Rafael Jódar, capaz de tutear al mismísimo Sinner en cuartos de final, el público se aprestaba a disfrutar de un último partido que tiene ya un cierto aroma de clásico después de los sucesivos cruces entre ambos protagonistas, en las últimas ocho ocasiones resueltos del lado del italiano.

No lo quiso así Alexander Zverev, poco menos que derrotado de antemano ante un rival que unió a su manifiesta superioridad la actitud pusilánime del alemán, en algunos trances ridiculizado. Sinner venció por 6-1 y 6-2, en tan sólo 57 minutos, y se convirtió en el primer tenista que logra hacerse con cinco Masters 1000 consecutivos: París-Bercy (2025), Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid, donde nunca había pasado de cuartos de final. Djokovic, en tres secuencias distintas, sumó cuatro seguidos; Nadal hizo lo propio en una ocasión.

Lejos de los grandes objetivos

A sus 29 años, Zverev cuenta con un oro olímpico y 24 títulos de la ATP, siete de ellos Masters 1000, pero se le siguen resistiendo los Grand Slam y está lejos de culminar los propósitos que sugería en sus comienzos.

Si en principio le tocó convivir con la generación de Nadal, Federer y Djokovic, a medida que éstos se fueron retirando o, en el caso del serbio, iniciando su ocaso, aparecieron Alcaraz y Sinner para cerrarle las puertas.

Aplicado como acostumbra, mejor en todos los frentes, también en el servicio, Sinner amplió las distancias que ya había puesto con Zverev en los duelos recientes, el abismo que existe ahora mismo entre los dos mejores jugadores del circuito y quienes vienen detrás.

Si en la final de 2023 al de Hamburgo le tocó salir ruborizado de la central Manolo Santana tras perder por 6-3, 6-1 ante Alcaraz, este domingo, para desconsuelo de unos aficionados que no dudaron en insuflarle ánimo a poco que ofrecía leves síntomas de combatividad, le tocó padecer un sofoco similar, esta vez sin la excusa de que había disputado las semifinales de madrugada.

Sinner tuvo en la final tal vez su partido más sencillo de un torneo del que sale sumamente fortalecido para Roland Garros, donde, además, no estará Alcaraz, con quien ensancha su distancia como número 1 del mundo: 14.950 puntos frente a 12.960.

Kostyuk reivindica el orgullo de Ucrania y gana el título en Madrid ante la rusa Andreeva

Kostyuk reivindica el orgullo de Ucrania y gana el título en Madrid ante la rusa Andreeva

Si algo estaba poco menos que escrito era lo que iba a suceder tras la última pelota de la inesperada final femenina del Masters 1000 de Madrid. Sólo faltaba poder detallar la escenografía. La ucraniana Marta Kostyuk no estrecha la mano a las tenistas rusas que no hayan condenado públicamente la invasión de su país dirigida por Vladimir Putin, algo que solo ha hecho Daria Kasatkina.

Ni siquiera Anastasia Potapova, su víctima en semifinales, que renunció a la nacionalidad rusa para adoptar la austriaca el pasado diciembre, mereció su saludo. Tampoco iba a dispensárselo a Mirra Andreeva, su última opositora en el viaje hacia el título.

Kostyuk, 23 años, vigesimosexta cabeza de serie, se impuso por 6-4 y 7-5 para lograr en Madrid el tercer título de su carrera, segundo esta temporada, que se agrega al logrado en Austin en 2023. Este lunes será decimoquinta del mundo, su mejor ránking hasta la fecha. La flamante campeona se lanzó sobre la arena envuelta en llanto, saludó al juez de silla, pasó de largo ante su oponente, y realizó una pirueta con un salto de espaldas.

Final inesperada

Despedidas prematuramente las principales favoritas, la copa se la disputaban dos buenas competidoras, con amplio bagaje en arcilla esta temporada. Reciente campeona en Rouen, Kosytuk había encadenado 11 victorias consecutivas. Andreeva ganó en Linz e hizo semifinales en Stuttgart.

A la ucraniana le tembló el pulso y cometió doble falta en la primera pelota de set, pero certificó la conquista parcial a continuación e hizo bueno el break logrado en el sexto juego. Más directa en la toma de decisones, la tenista de Kiev no sólo tomó ventaja en el marcador, sino que inició el segundo con una nueva rotura. Andreeva lo rescataría de inmediato, pero el partido entró en un impredecible vaivén donde el servicio cotizaba a la baja. La rusa llegó a contar con dos bolas para igualar a un set, pero no pudo aprovecharlas: restó fuera un segundo saque y nada pudo hacer ante un ace.

A continuación perdió de nuevo su servicio y quedó expuesta a una sentencia que llegó al tercer match point. Con la valentía de la que hizo gala a lo largo de todo el encuentro, frente al juego más especulativo de su rival, Kostyuk remató una victoria cargada de significado para ella, que además de lograr el triunfo más importante de su carrera, exhibió el orgullo de su país. "¡Gloria a Ucrania!", proclamó en el cierre de su discurso tras recibir el trofeo.

Sinner se planta en la final y está a una victoria de convertirse en el primer hombre que gana cinco Masters 1000 consecutivos

Sinner se planta en la final y está a una victoria de convertirse en el primer hombre que gana cinco Masters 1000 consecutivos

Nadie puede detener a Jannik Sinner, que sumó ante Arthur Fils en las semifinales de Madrid su 27ª victoria en un Masters 1000 y buscará este domingo convertirse en el primer jugador capaz de ganar cinco títulos consecutivos de este rango. No alcanzó con la mejoría del francés, avasallado en el primer parcial, para comprometer el porvenir del número 1 del mundo, que respondió a las dificultades agregadas para imponerse por 6-2 y 6-4, en una hora y 26 minutos.

El paralelo de revés con el que consumó la rotura en el noveno juego del segundo set después de un intenso peloteo fue la expresión manifiesta de la distancia entre uno y otro a lo largo del partido.

Campeón el pasado año en Paris-Bercy y esta temporada en Indian Wells, Miami y Montecarlo, Sinner se encuentra a una victoria de conseguir algo insólito, un registro que, se concrete o no, demuestra la temperatura que ha tomado su raqueta y el dominio que ejerce en la competición.

Superado Rafael Jódar en un exigente partido de cuartos de final, Sinner se enfrentaba al hombre que detuvo al español en las semifinales del Conde de Godó para llevarse después del torneo. Fils, vigésimoprimer favorito, llegaba como un tiro, con nueve victorias consecutivas sobre arcilla, dispuesto a poner fin a la espectacular racha del italiano.

Quedaba por ver hasta dónde llegaría el tenis de Sinner, que se confesó fatigado tras el encuentro ante Jódar y tiene en las dos próximas semanas en Roma la penúltima cita antes de Roland Garros, donde, ausente por lesión Carlos Alcaraz, aparecerá como principal favorito.

Una tormenta incontenible

Las dudas sobre su plena implicación en el partido quedaron pronto resueltas. Tras un primer juego de siete minutos en el que el francés mantuvo a duras penas su servicio, Sinner desató una tormenta incontenible, arrinconando a su rival. Dominaba con su servicio y lo hacía también con el resto, castigando cualquier titubeo de su oponente con formidables devoluciones de revés.

Fils no encontraba su saque y pagó un alto precio por ello. Sinner ganaba en todas las circunstancias posibles: los largos intercambios, que alguno hubo, y los cortos, cuando encontraba el camino directo con la pulcritud y potencia de sus impactos. No daba con soluciones el francés, que se vio pronto un set por debajo.

Más afinado en el segundo, también por el receso que se tomó su oponente, nunca se le vio con verdaderas opciones de voltear el marcador. No creó una sola pelota de break e incluso con su mejoría fue siempre con el agua al cuello. Salvó dos amenazas sobre su saque en el quinto juego, pero no fue capaz de neutralizar la que enseñaría a Sinner el definitivo camino del triunfo. Será su primera final en Madrid, el único Masters 1000 donde no había litigado por el título.

Algo se mueve en el circuito: Alexander Blockx, otro agitador a escena

Algo se mueve en el circuito: Alexander Blockx, otro agitador a escena

Algo se mueve en el circuito. Lo recordaba Jannik Sinner tras vencer a Rafael Jódar en cuartos de final: ahora mismo hay jugadores jóvenes muy capacitados que en cualquier momento pueden sorprender. Citaba entre ellos a Alexander Blockx, un belga de 21 años que hasta el pasado torneo de Montecarlo no sabía lo que era ganar un partido sobre arcilla y este jueves, en el encuentro que abrió la jornada, despachó en dos sets a Casper Ruud, defensor del título, y se plantó en Madrid en las primeras semifinales de su carrera.

Ex número 1 del mundo júnior, Blockx es uno de los aventajados de esa generación que parece ajena a la duda. En la misma onda que Jódar, de 19, con quien coincidió en la última edición del Masters para jóvenes, el pasado diciembre, en Jeddah, donde el jugador de Amberes cedió en la final ante el estadounidense Learner Tiem, Blockx es un tenista resolutivo al que no le tiembla la mano.

Así volvió a demostrarlo ante Ruud a lo largo del duelo y en su desenlace, cuando, después de ver esfumarse dos bolas de partido al resto, cerró con naturalidad el encuentro con su servicio y sumó al noruego a su ilustre lista de damnificados en este torneo, en la que figuran Felix Auger-Aliassime, quinto cabeza de serie, y Francisco Cerúndolo, vigésimo, un argentino que se maneja bien en arcilla.

Blockx, que se impuso a Ruud por un doble 6-4 en una hora y 36 minutos, mide 1,91 y destaca por su poderoso servicio y la pegada que distingue a esta camada a la que también pertenece, entre otros, Joao Fonseca, superado por Jódar en tercera ronda, y Martín Landaluce, cuartofinalista en el Masters 1000 de Miami y recién ingresado entres los cien primeros del ránking.

Proyección en el ránking

"He jugado sólido y con algunos golpes increíbles. Me sentí muy cómodo con el saque", comentó Blockx una vez culminada la victoria más importante de su carrera, que le proyecta de momento hasta el puesto 35º del ránking. Hijo de Oleg y Natalia, ambos ex deportistas profesionales de origen ucraniano, alcanzó los octavos de Montecarlo tras disputar la fase previa. "Es muy firme desde el fondo, se apoya bien en su saque y puede hacer muchas cosas: atacar, irse a la red, defender, moverse bien. También tiene buena lectura del juego.No sólo me sorprendió su saque, sino su consistencia desde el fondo", dijo de él Ruud, tres veces finalista del Grand Slam, también subcampeón de las ATP Finals, y, a los 27 años, en un precipitado declinar. El próximo lunes caerá hasta el puesto 25º cuando buscaba regresar a unas semifinales, algo que hizo por última vez hace un año en Madrid.

Aún lejos de discutir con los mejores en los grandes escenarios, la aparición de agitadores de estas características resulta estimulante. Sinner, en su reflexivo discurso tras ver cómo Jódar no le bajaba la mirada en los cuartos del miércoles, dejaba la puerta abierta a lo que pueda suceder en un par de temporadas, también con la incorporación de otros nombres aún por determinar.

"Vamos a intentar competir con ellos, aunque todavía están un paso por delante, pero por eso jugamos, para darnos esa oportunidad", explicaba Blockx en relación a Sinner y Carlos Alcaraz, feliz en un torneo que, por sus singulares características de altitud, también propicia resultados inesperados. "Aquí las condiciones son un poco más rápidas que en la tierra habitual".

Un virus pone en jaque al Mutua Madrid Open: "Estaba intentando no vomitar en la pista"

Un virus pone en jaque al Mutua Madrid Open: “Estaba intentando no vomitar en la pista”

Actualizado

"Hay algo rondando entre los jugadores, un virus. Estoy segura de que estaré bien en un par de días, pero me faltaban las fuerzas, estabilidad, me encontraba muy mal. El viernes estaba incluso peor y pensé que quizá en el partido podría ir mejor", dijo la polaca Iga Switek, una de las jugadoras con más repercusión en el circuito femenino del Mutua Madrid Open, campeona en el 2024, poseedora de seis Grand Slams, entre ellos cuatro Roland Garros.

Y es que la jugadora de Varsovia dejó a medias, sin terminar, su partido de tercera ronda, contra la estadounidense Ann Li. Ganó en el desempate el primer set, perdió el segundo y con 3-0 en contra en el tercero, después de dos horas y cuarto de juego, decidió abandonar, enferma, la competición.

Swiatek desveló que hay un virus rondando entre los jugadores. Y es que desde el arranque de la competición son varios los tenistas, tanto del cuadro masculino como del femenino, que han dejado sus compromisos sin llegar a su fin o, más habitual, ni siquiera han comparecido en pista.

Otros casos significativos

Este domingo, cuando se cumple una semana de competición, ha habido otros dos casos llamativos.

La rusa Liudmila Samsonova no saltó a la pista para jugar su encuentro de tercera ronda contra la checa Linda Noskova que accedió directamente a los octavos de final. Argumentó enfermedad, malestar.

La estadounidense Coco Gauff, tercera favorita, tuvo que ser atendida por el médico durante su compromiso contra la rumana Sorana Cirstea. En un momento del choque, la norteamericana vomitó y requirió la presencia del médico. Continuó, sin embargo, su partido que sacó adelante en tres sets, después de remontar y tras dos horas y 21 minutos de juego.

"Sinceramente, solo intentaba terminar el partido. Fui punto a punto... Creo que, por desgracia, tengo lo mismo que varios aquí. Intentaré darlo todo el lunes; estaba intentando no vomitar en la pista. Fue una sensación muy, muy rara. No sé cómo lo superé", expresó la norteamericana.

Sinner le quita hierro al asunto

El número uno del mundo, el italiano Jannik Sinner, asumió con cierta normalidad los eventuales contagios que han sufrido algunos tenistas que se han dado de baja o se han retirado del Masters 1000 de Madrid estos días: "es algo que puede suceder".

El transalpino, que accedió a los octavos de final de la Caja Mágica tras vencer con facilidad al danés Elmer Moller, indicó que suele pasar poco tiempo en el recinto del torneo pero que cuando alguno cae enfermo, es un riesgo para los demás.

"He oído hablar de muchas bajas. No paso mucho tiempo aquí. Llego un poco antes los días de partido, pero muy tarde los días de entrenamiento. Entreno y luego me voy. Pero así es como hago cada torneo", dijo Sinner.

Son ya varios los jugadores que han tenido síntomas de enfermedad y la respuesta ha sido la presencia de un virus en la mayoría de los casos. La estadounidense Madison Keys se bajó a última hora, poco antes de comenzar el torneo, enferma y con malestar.

También el croata Marin Cilic que después de ganar su partido ante el belga Zizou Bergs y cuando tenía que enfrentarse al brasileño Joao Fonseca, no se presentó al choque a causa de un proceso vírico. El brasileño se clasificó directamente para los dieciseisavos de final y se enfrentará este domingo al español Rafael Jodar.

El francés Corentin Moutet también aludió al asunto. Aunque disputó el encuentro contra el español Daniel Mérida, en el último turno de la pista 3 de la Caja Mágica y fue superado en dos sets, señaló después que no pudo jugar bien ese encuentro "por culpa del virus".

La argentina Solana Sierra, sin embargo, fue de menos a más sin síntomas de afección alguna. Pero tras su triunfo, remontada incluida, ante la turca Zaynep Sonmez, reconoció que había un virus entre los jugadores del que ella, por ahora, se ha salvado. "No sé que puede ser. No nos dijeron nada. Pero tendremos cuidado con la comida e intentar estar alejados de todo y no correr riesgos", indicó la argentina.

Jódar mantiene el pulso ante Fonseca en el duelo generacional y se clasifica para octavos

Jódar mantiene el pulso ante Fonseca en el duelo generacional y se clasifica para octavos

Valiente, fluido, brillante y con la dosis adecuada de templanza, Rafael Jódar superó a Joao Fonseca por 7-6 (4), 4-6 y 6-1 en un formidable partido y alcanzó los octavos de final del Masters de Madrid, donde se enfrentará este martes al checo Vit Kopriva. El español prosigue la racha iniciada con la conquista en el ATP 250 de Marrakech de su primer título ATP. La victoria tiene un valor inmenso al producirse frente a una de las sensaciones del circuito desde hace dos cursos, ante un rival con quien calibrar su asombroso despegue.

El partido respondió plenamente a las expectativas. Ambos jugadores estuvieron a la altura en una confrontación frenética. Tras llevarse el primer parcial en el desempate después de casi una hora, Jódar pagó la pérdida de su servicio en el inicio del segundo en un juego que dominaba por 40-0. Bajó algo sus prestaciones, más inestable de lo que acostumbra y con errores desacostumbrados, excusables en alguien cuyo rendimiento a lo largo del torneo no admite reproches.

Pero nunca bajó los brazos el español, capaz de recobrar el tono y desestabilizar a su rival tras lograr la rotura en el segundo juego del tercer parcial. Fonseca destrozó su raqueta al perder su saque en el y perdió el hilo de la confrontación.

Trayectorias análogas

En una atmósfera apasionada, Madrid asistió al primer duelo entre dos jugadores llamado a convertirse en un clásico a poco que ambos protagonistas refrenden su carácter precoz. Jódar y Fonseca viajan a la velocidad que distingue a un deporte instalado en un constante proceso de aceleración. A sus 19 años, ambos, campeones júnior del Abierto de Estados Unidos, han vivido un crecimiento exponencial con una trayectoria análoga, si bien el brasileño, campeón en el ATP 250 de Buenos Aires y en el ATP 500 de Basilea en 2025 y ganador del Masters para jóvenes un año antes, va unos pasos por delante.

Semifinalista en el Conde de Godó, Jódar logró ante Alex de Miñaur en la ronda previa su primera victoria ante un top ten y se presentaba con un balance de 10-1 sobre arcilla. Solo Arthur Fils, campeón en Barcelona, había sido capaz de superarle. Su partido frente a de Miñaur, a quien solo concedió cuatro juegos, fue impresionante.

Eran cerca de las once de la noche de este domingo cuando se inició un partido que había despertado el lógico interés entre todos los aficionados y especialistas, más aún entre los muchos madrileños que resistieron en la pista Manolo Santana de la Caja Mágica en la víspera de una jornada laborable, secundados por la ruidosa torcida.

Más resolutivo, Jódar salvo tres bolas de break en su primer turno de saque del partido y aprovechó la primera de la que dispuso, en el quinto juego, para abrir brecha en el marcador. No había respiro. Fonseca replicó de inmediato, atacando los segundos servicios de su oponente, que cedió en blanco. Fueron ocho puntos consecutivos los que logró el brasileño, que se puso 4-3. Fue Jódar, no obstante, quien afinó más en el tie-break.

Entre los distintos nexos que les unen se encuentra un estilo homicida, siempre propositivo, en la búsqueda del punto casi en cada pelota, sin concesiones a la especulación. La exigencia era muy alta para el español, también obligado a plasmar sus virtudes en el arte de la defensa ante un hombre con la brutal pegada de Fonseca.

Lo hizo, demostrando un punto de madurez mayor que su oponente hasta desarbolarlo con un 6-1 en el tercer parcial que habla a las claras de cómo se las gasta la nueva gran sensación del tenis español, que ya se ha asegurado saltar hasta el puesto 34º del ránking cuando hace poco más de un año era el 896º.

Swiatek no levanta cabeza: abandona en tercera ronda, víctima de un virus

Swiatek no levanta cabeza: abandona en tercera ronda, víctima de un virus

Son malos tiempos para Iga Swiatek, no hace tanto dominadora del circuito y ahora tratando de retomar el rumbo de su carrera de la mano del español Francis Roig, quien formara parte del cuerpo técnico de Rafael Nadal. La polaca, campeona del Masters de Madrid en 2024, se retiró este sábado en la tercera ronda del torneo cuando perdía con Ann Li por 6-7 (4), 6-2 y 3-0, después de dos horas y cuarto de partido.

"Los últimos dos días me he sentido de manera horrible. Creo que tengo algún tipo de virus. Sé que queréis respuestas, pero principalmente tendría cuidado. Algunas horas he estado bien, pero otras me estaba sintiendo verdaderamente mal. He oído que hay algo en el vestuario, un virus circulando, que se encuentra en algún sitio ahí afuera", comentó en zona mixta la ganadora de seis títulos del Grand Slam.

Cuartofinalista en Stuttgart (Andreeva), eliminada de primeras en Miami (Linette), cuartofinalista en Indian Wells (Svitolina) y en Qatar (Sakkari), se quedó en la misma ronda ante Rybankina en el Abierto de Australia. Hay que viajar hasta el WTA 500 de Seúl, en septiembre del pasado año, para encontrar su último título, el vigesimoquinto en su trayectoria.

Swiatek se hizo con el título en Madrid ante Aryna Sabalenka en la formidable final de 2024, resuelta en el desempate del tercer set, como lo fue la que perdió el año anterior ante la bielorrusa.

La ex número 1 del mundo, ahora cuarta en el escalafón, aún no ha decidido dónde proseguirá su rodaje para Roland Garros, torneo del que es tetracampeona. "Seguramente nos iremos a entrenar a otro sitio, ya que las condiciones en Roma [último torneo previo a París] son completamente diferentes a las que hay aquí. No importa, tenemos mucho tiempo. Lo primero es poder recuperarme. Voy a necesitar unos días para deshacerme de este virus, pero espero estar bien y lista en tres o cuatro días", apuntó.

En el cuadro masculino, Daniel Mérida, que alcanzó recientemente en el ATP 250de Bucarest su primera final del circuito y superó la previa en Madrid, venció al fancés Corentin Moutet por 6-3 y 6-4 y se clasificó para dieciseisavos de final. Rafael Jódar, otro español emergente, semifinalista del Conde de Godó, busca este domingo los octavos ante el brasileño Joao Fonseca.

Un calor desigual en el Mutua: del vacío en los palcos VIPS al desatado fervor del público con sus jugadores

Un calor desigual en el Mutua: del vacío en los palcos VIPS al desatado fervor del público con sus jugadores

Portador de una particular idiosincrasia desde su gestación, en el otoño de 2002, el torneo de tenis de Madrid se enfrenta desde hace algunos años a la imagen de los palcos VIPS casi vacíos durante las primeras fechas de la competición.

Tampoco el público de a pie responde de forma masiva en el arranque de la competición, como pudo percibirse particularmente en el cuadro femenino, donde, a falta de una española con tirón, sigue sin encontrarse una respuesta masiva de los aficionados, e incluso este miércoles, en el debut de Rafael Jódar, con la pista Manolo Santana muy lejos de colmarse, aunque el encuentro se programase a última hora de la tarde y tuviese como protagonista al último semifinalista del Conde de Godó, se vio mucho cemento.

Madrid nació con la idea de ser un torneo diferente, a cierta distancia de la tradición y con iniciativas controvertidas, como fueron los y las modelos recogepelotas y la fugaz aventura de la tierra azul. Prendido casi desde su origen de la figura de Rafael Nadal, el que ahora es el cuarto Masters 1000 del calendario creció al calor de un público propio, distinto, que no encaja de pleno en el estereotipo del genuino aficionado al tenis.

La irrupción de Carlos Alcaraz, quien ha anunciado este viernes que no podrá disputar Roland Garros, fue una bendición para un torneo que, no obstante, se encuentra consolidado, el próximo año cumplirá sus bodas de plata y en 2028 tiene previsto contar con un nuevo estadio, en la línea de permanente crecimiento que postuló Ion Tiriac, su dueño hasta que pasó a manos de IMG.

Un día después de que Jódar, forjado en el Club de Tenis Chamartín, agradeciese el apoyo de la grada, correcta y entusiasta durante su primer partido en el cuadro final del torneo, se produjo un enfrentamiento verbal entre el argentino Marco Trungelliti y un bullicioso grupo de aficionados en la pista 3, durante el tercer set de su encuentro ante Daniel Mérida, en el que el español volvió a superarle, como ya hiciera en la fase previa.

En opinión de Trungelliti no se tomaron las medidas necesarias ni por el juez de silla ni por el supervisor del torneo para atenuar los efectos de una atmósfera por momentos muy candente. "¿Por qué no gritas ahora, cagón?", se encaró con un aficionado el argentino, quien llegó a hablar de racismo.

Fervorosa implicación

A menudo, el público madrileño no duda en tomar partido por los jugadores locales, y en ocasiones lo hace creando una atmósfera cercana a la de un cruce de Copa Davis, como sucedió en este encuentro de primera ronda, donde la contaminación acústica se tradujo en el sonido de algunas bocinas y silbatos.

La Caja Mágica dispone de 393 palcos, cuyo precio, "por razones internas", no se hace público, según apunta la organización a este periódico. Atendiendo a otras fuentes, la horquilla podría oscilar, dependiendo del rango y la ubicación, entre los 26.000 y los 56.000 euros. En el Conde de Godó, que sí explicita el coste de los palcos en su página web, las tarifas van desde los 29.300 hasta los 37.700 euros.

Todos los años hay lista de espera para hacerse con esos pequeños recintos que no sólo permiten disfrutar del tenis desde una perspectiva privilegiada sino recibir atenciones exclusivas y dejarse ver en el entorno de un gran acontecimiento deportivo.

Desde el torneo madrileño se resta importancia a la escasa presencia en los palcos VIPS, algo que estiman coyuntural, consecuencia de la dinámica del juego. "No nos preocupa. Una sesión de tenis tiene una duración media de cinco-seis horas y es normal que los aficionados aprovechen para disfrutar de las distintas opciones que tienen en la Caja Mágica. Estamos felices y orgullosos de ofrecer muchas experiencias dentro del recinto", responden.

El ciclón Jódar destroza a Alex de Miñaur y logra su primera victoria frente a un 'top ten'

El ciclón Jódar destroza a Alex de Miñaur y logra su primera victoria frente a un ‘top ten’

Con Jannik Sinner como atento testigo en la grada, después de ganar, no sin dificultades, en su debut, Rafael Jódar se exhibió su partido ante el australiano Alex de Miñaur, quinto cabeza de serie, y ya está en los dieciseisavos de final del Masters 1000 de Madrid tras cobrarse por primera vez la cabeza de un top ten. Venció por 6-3 y 6-1, en tan sólo una hora y 15 minutos. Su próximo adversario será el brasileño Joao Fonseca, un joven de también 19 años que ha visto detenida su progresión tras insinuar que tiraría la puerta a raquetazos.

Semifinalista del Conde de Godó, Jódar salió sin los nervios de su primer partido ante Jesper de Jong, y dejó claras sus intenciones desde el inicio ante un jugador que concede poco. Aprovechó su segunda opción para llevarse el primer set y desde ahí no flaqueó ni un instante, con un juego plagado de riesgo y siempre propositivo.

Al campeón júnior del Abierto de Estados Unidos en 2024 no le pesa haberse asegurado ya el 35º puesto del ránking y en su primera presencia en el cuadro final del torneo viaja con una brillantez asombrosa. Lo pega todo desde cualquier rincón de la cancha, juega con la determinación que distingue a los mejores y entusiasma a un público que, privado de Carlos Alcaraz y de Martín Landaluce, que fue eliminado de entrada, y aún con Jaume Munar, Pablo Carreño y Alejandro Davidovich (quienes se cruzan este sábado) en danza, le ha adoptado como su principal referente en esta edición del torneo.

Recién iniciado el segundo set, abrió una brecha sustancial en el partido, gracias a una doble falta de De Miñaur, exigido en cada una de sus acciones. El español, que juega como sin con él no fuera la cosa, ajeno a la responsabilidad, mantuvo la hoja de ruta hasta conseguir su objetivo, sin importarle los muy leves atisbos de reacción de su oponente.

Victoria del número 1

Sufrió Jannik Sinner en su estreno en el Masters 1000 de Madrid. El reciente campeón en Montecarlo necesitó elevar su exigencia para deshacerse del francés Benjamin Bonzi, procedente de la fase previa, por 6-7 (6), 6-1 y 6-4, después de dos horas y 20 minutos. "Es una pista única, las condiciones son especiales", comentó el número 1 del mundo, que pagó el peaje de la transición del nivel del mar en el Principado a la altura de la capital de España.

Sinner prosigue así una secuencia que puede convertirle en el primer jugador capaz de conquistar cinco Masters 1000 desde su creación en 1990. Vencedor el pasado año en Paris-Bercy, ha encadenado en este curso triunfos en Indian Wells y Miami, además del mencionado en uno de los templos de la arcilla. Nadie desde 2015, cuando lo hizo Novak Djokovic, había logrado llevarse los tres primeros en una misma temporada.

Bonzi superó una pelota de set en el desempate del primero y nunca bajó los brazos, incluso cuando parecía que su adversario ponía la directa tras hacerse cómodamente con el segundo parcial. Su juego alegre y sin prejuicios y el rodaje que le dio el hecho de haber disputado tres partidos previos le llevaron a discutir por momentos a un Sinner que estuvo por debajo de su mejor nivel. Su próximo oponente será el danés Elmer Moeller, 169º, también obligado a pasar por la fase de calificación, que sorprendió al canadiense Gabriel Diallo, 32º.

Dos horas con Jannik Sinner en la Caja Mágica entre televisiones, 'reels' y 'esenciales': "Tranquilo, estoy acostumbrado"

Dos horas con Jannik Sinner en la Caja Mágica entre televisiones, ‘reels’ y ‘esenciales’: “Tranquilo, estoy acostumbrado”

Acompañar a Jannik Sinner un mediodía es como asomarse a las bambalinas de internet. Detrás de ese 'reel' o de ese 'short' donde el número uno escogerá con qué otro tenista se irá a cenar o cuáles son sus tres objetos esenciales de viaje, hay una coreografía perfecta en la que el número uno salta a toda velocidad de set en set para contestar preguntas y participar en actividades diversas. «Ya está. ¿Queréis alguna cosa más?», les pregunta a los jóvenes responsables de las redes sociales de la ATP con los que acaba de completar una suerte de test del tipo 'fuck, marry, kill'.

«Ahora seguimos», reclama al asombrado periodista de EL MUNDO en mitad de la vorágine. No hay problema, todo lo contrario. Igual que ocurre en la pista, hay algo fascinante en observar los movimientos de Sinner entre las cámaras: alcanza cada pregunta y cada propuesta con la serenidad de los elegidos. Pasa por allí Ben Shelton, que solo debe atender una entrevista, y se cachondea del tinglado. Intenta bromear con el italiano, hacerle reír frente a una cámara, pero éste está en modo trabajo.

Unos meses atrás, el equipo de Jannik Sinner se comprometió con este periódico a organizar una charla con el tenista en la previa del Mutua Madrid Open. Una conversación, un diálogo, una entrevista, ya saben. Los estándares de la profesión dibujan dos personas sentadas cara a cara, con una grabadora en medio. Pero la venta de derechos a televisiones de medio mundo y la producción constante de contenido han convertido un encuentro así en una quimera.

Sinner responde a las preguntas de EL MUNDO

Sinner responde a las preguntas de EL MUNDOJAVIER BARBANCHO

La entrevista tendrá lugar en los diez minutos de tránsito de Sinner desde el comedor del Mutua Madrid hasta el lago -donde le esperan las cámaras- y en los diez minutos de regreso. Parece lo contrario, pero la solución favorece la conversación -qué mejor que hablar paseando- y además permite al periodista vivir un par de horas en la piel del número uno del tenis mundial.

«No te preocupes, estoy acostumbrado», responde a quien escribe cuando le invita a tomarse un respiro entre compromiso y compromiso, porque el ejercicio mental agotaría a cualquiera. Tras la primera ronda de su entrevista con EL MUNDO (la única con un medio escrito), Sinner se sienta en un escenario oscuro montado por la ATP para grabar varios mensajes de esos que pueblan sus anuncios, entre ellos uno de felicitación al Mutua Madrid Open por su 25 aniversario.

Después atiende una rueda de prensa de cinco minutos organizada también a la carrera, sentado en un taburete en mitad de la zona VIP. Vienen luego tres preguntas de Movistar y tres de TVE, que por algo han pagado. Y en mitad de la ronda llegan los juegos.

El castellano de Sinner

De repente, Sinner se encuentra delante de una cartulina de DIN A1 con fotos de los veinticinco o treinta mejores tenistas del circuito y tiene que elegir a quién prefiere para esto y para aquello. De repente, una revista de moda le interroga por sus tres objetos imprescindibles de viaje. No es muy original en las respuestas -no haremos spoilers-, pero solventa ambos compromisos con la misma profesionalidad con la que despacha al resto de televisiones que le esperan. En una hablará italiano; en otra, alemán; en la última, inglés.

«Y ahora en castellano, ¿no?», bromea quien escribe, que sabe que el ganador de cuatro Grand Slam entiende el idioma y empieza a hablarlo. «No, no, aún no me atrevo, todavía tengo que mejorar», reconoce, antes de reconectarse a la entrevista y posar en un pispás para un par de retratos de este periódico. Hay que tener talento para ser el mejor tenista del mundo. Hay que tenerlo dentro y fuera de la pista.