Mbappé es el ángel exterminador

Mbappé es el ángel exterminador

Actualizado Sábado, 25 enero 2025 - 23:41

Un Mbappé en absoluto estado de gracia se bastó el solito para cargarse a un colista Valladolid, que ya no tiene ni espíritu para romper su camino hacia el descenso. Ronaldo vende al club como una ganga al mejor postor. Eso es es deplorable.

La demostración de que Ancelotti es un veterano caduco es que tenía miedo defensivamente a un equipo moribundo. En su empeño de convertir al Madrid en un mamarracho volvió a cometer el pecado de Tchouaméni de central, mientras que castigaba al central Asencio al lateral derecho. Es un técnico absolutamente lejos de la realidad.

Hizo una extraño equipo con Valverde como jefe del equipo y Ceballos, castigado por el cansancio de tantos partidos. Todo ello ante un Valladolid, un colista que lograba incluso tambalear en los primeros minutos a un Madrid detestable.

¿Qué pasó después? Que apareció un increíble Mbappé que es el ángel exterminador del Real Madrid. Aunque sea un equipo que del centro del campo hacía atrás es un mal conjunto. Un peligro con este entrenador.

Lo más impresionante es que el italiano reclame que el Madrid gana y es líder por su gestión tanto estratégica y ejemplar. Es capaz de eso y mucho más. Pero es como un condenado que defiende su caída, aunque sabe perfectamente le van a echar.

El papel de Vinicius

Vuelvo a insistir que Vinicius es una rémora para el juego maravilloso y genial de Mbappé. ¿Por qué? Porque le roba un terreno que él necesita para jugar como una supremacía espectacular. Y eso que esta vez, Rodrygo no le ayudó, porque el brasileño hizo un partido lamentable.

La cuestión es que el mediocre Ancelotti todavía cree que su Vini es mejor, es su estrella ante un Mbappé que esta en otro planeta. Ahora mismo no está al alcance de ningún jugador del mundo.

No me podía creer el segundo gol de Mbappé enjaulado en la red. Le dio un mal pase Rodrygo y no sé cómo lo hizo, como un genial mago, se inventó un gol. Y eso que en el equipo sólo tenía Bellingham para ayudarle.

El inglés mereció hasta algún gol. Logró que le hicieran un penalti bien visible aunque el arbitro no lo había visto.

Me da vergüenza que el gran Ronaldo haya acabado de esta manera con un equipo modesto como el Valladolid. Una pésima gestión . Inconcebible es que ahora quiera ser el presidente del fútbol brasileño. Una entelequia.

De todas formas, Ancelotti no se quita la soga al cuello porque a Florentino no le va a gustar nada que pierda el martes con el Bretois. Pero es peor todavía que un equipo con Mbappé , Bellingham, Rodrygo y Vinicius no logre ni estar entre los ocho primeros de la Champions. No es admisible.

Mbappé logra su primer 'hat-trick' en el Madrid y levanta un dique sobre el liderato

Mbappé logra su primer ‘hat-trick’ en el Madrid y levanta un dique sobre el liderato

Los espacios de Mbappé son inescrutables. La mayoría está por descubrir. El día que Vinicius cumplía una sanción de las muchas que cumplirá sino escapa de sí mismo cuando el personaje suplanta al futbolista, Ancelotti hizo viajar a Rodrygo a la izquierda y mantuvo al francés en el área en una plaza donde iba a encontrar menos espacio. El Valladolid no está para ofrecerlo. Mbappé se movió como se hace en un bosque a oscuras para encontrar la asociación que llevaba al gol. La diferencia y los minutos trajeron el decorado para mostrar al Mbappé que ya conocemos, disparado en la contra y ya sin dudas en el punto de penalti, para lograr su primer 'hat-trick' en el Madrid y levantar un dique sobre el liderato: cuatro puntos sobre el Atlético, que pierde el paso, y 10 sobre el Barcelona antes de su duelo ante el Valencia. El Madrid de los debates es el Madrid de siempre: primero gana y luego se pregunta por lo demás.

La pared con Bellingham, siempre con el tempo justo, fue felina, por la velocidad y la precisión con la que Mbappé arrancó y definió. Del Mbappé lanzado lo sabemos todo. Del Mbappé enjaulado tenemos mucho por descubrir. A su llegada y a su compatibilidad con Vini le ha acompañado el debate, siempre sano, acerca de quién debería ocupar la banda izquierda, el lugar donde ambos explotan su velocidad. La pregunta podría ser otra: ¿Quién ofrece más en el centro? La impresión es que el francés, ya a dos goles de Lewandowski, por ahora Pichichi con 16, sobre todo cuando el Madrid ha de afrontar un ataque posicional, como en Pucela. Nunca es sencillo, pese al dominio, pero puede ser errático si la movilidad de los futbolistas es escasa y juegan en exceso al pie. Hasta que llegó la jugada del gol, a la media hora, el Madrid no lo había hecho con excesiva claridad. Entonces sí, hubo movilidad, conducción, pared y gol, con la participación de Ceballos, Valverde, Bellingham y Mbappé. Mucho talento coordinado y bien empleado.

Ancelotti situó a Brahim en la derecha, porque el hispano-marroquí sabe hacer muchas cosas, no sólo desbordar o marcar. Se mueve bien entre las líneas y es solidario en las ayudas, aunque la orientación del juego en el Nuevo Zorrilla no lo puso el valor como otras veces.

Asencio como lateral

Con Asencio como improvisado lateral derecho por primera vez, al menos en el primer equipo, esa ayuda era lo prudente. Del poco peligro que este Valladolid podía presentar, el mayor estaba en esa banda, dada la presencia de Sylla, exuberante en carrera. Asencio lo anticipó con seguridad y astucia y se aventuró en la salida, pero no es carrilero. Ese no es su toro.

La posición del canario, fuera de su lugar habitual como central, se veía acompañada de la Tchouaméni otra vez junto a Rüdiger. Ancelotti compone la defensa como si hiciera un sudoku, lo que lleva a menudo a demasiados futbolistas fuera de su posición. No le tocó esta vez a Valverde desde el inicio, en el centro del campo junto a Ceballos, aunque el uruguayo fue desplazado a la banda con la entrada de Modric por el sevillano, ya en la segunda mitad. Ceballos suma minutos como titular, porque en el arca perdida de Kroos hay que buscar soluciones. El sevillano está activo, toca mucho el balón y pone orden, pero hay que empezar a pedirle toques más definitivos y pases ganadores.

Una UVI futbolística

En las antípodas del Madrid, como colista, al Valladolid hay que pedirle cosas básicas, pero es difícil en un paisaje devastador. Pucela es como una UVI donde su equipo intenta respirar sin que lo auxilien quienes deben hacerlo, con un Ronaldo que no es precisamente galáctico como presidente y ya piensa en su futuro en la CBF, en Brasil. Mala cosa. Courtois detuvo la electricidad inicial con una intervención ante David Torres para esperar que la calidad impusiera su lógica mientras el Valladolid se desangraba con un penalti inútil. La lógica de Mbappé.

El cambio mental de Mbappé durante su adaptación al vestuario del Madrid: "Tiene una cabeza privilegiada"

El cambio mental de Mbappé durante su adaptación al vestuario del Madrid: “Tiene una cabeza privilegiada”

Justo al terminar la rueda de prensa de Kylian Mbappé, el debate era el mismo entre los periodistas que llenaron la sala de Valdebebas: «Qué bien se expresa». Los mismos que habían alucinado con el perfecto castellano que habló en su presentación como nuevo jugador del Real Madrid volvieron a sorprenderse con el nivel de autocrítica y honestidad de su segunda comparecencia como gran estrella del conjunto blanco. Los focos confirmaron lo que la directiva, el cuerpo técnico y el vestuario llevan observando desde verano: «Tiene una cabeza privilegiada», admiten fuentes cercanas a la plantilla.

Mbappé había permanecido en silencio desde verano, siendo sus únicas palabras las pronunciadas en una mixta en el Bernabéu. Sentado, ante los medios y en Valdebebas o en alguna otra previa europea, ninguna. Este fue su estreno continental. Un debut que le ha llegado en el mejor momento de su temporada, cuando acumula tres encuentros seguidos marcando y dos, ante Celta y Las Palmas, siendo el mejor futbolista del equipo. Son 18 goles entre todas las competiciones, 12 de ellos en Liga, y la sensación de que está cogiendo velocidad de crucero.

Todo después de unos meses complicados, ahogado por la adaptación y la presión de su nuevo escenario. Con Bilbao y aquel penalti fallado como «fondo» de su pesadilla. «Al principio era algo más mental, de decir 'ahora tengo que hacer más'. Estaba bien físicamente, con el equipo, con el grupo... Pero tenía que hacer más. El momento de Bilbao, cuando fallé el penalti, fue un momento de bam, era el momento de cambiar todo, de confirmar que no había venido al Madrid para jugar mal», reflexionó.

«pensaba demasiado»

Aquella cita de San Mamés llegó después de su mala noche en Anfield, donde también falló un penalti, y de dos meses, octubre y noviembre, en los que sólo había anotado dos goles. Cifras preocupantes.

Tras el duelo contra el Athletic, Mbappé marcó de forma consecutiva ante Girona, Atalanta, Pachuca y Sevilla. Y después de medirse a los andaluces admitió que en Bilbao había tocado fondo. Según el propio delantero, «pensaba demasiado». «Después de ese partido cambié mi mentalidad, me impactó no ser capaz de dar todo lo que podía. No lo podía hacer peor. Pensaba demasiado. En cómo moverme, en si ir o no al espacio, en si me acercaba a Vini, si me acercaba a Rodrygo... Pensaba demasiado y no jugaba bien», desarrolló.

La realidad es que el Mbappé de estas últimas semanas es un jugador distinto. Ancelotti mantiene la idea de que intercambie posiciones con Vinicius, permitiendo al brasileño actuar por el centro, pero da libertad al francés para aparecer por donde quiera: en la base, la mediapunta, la izquierda, la derecha, el área... Una situación que, como admiten en Valdebebas, requería «tiempo». «Sólo necesitaba jugar partidos».

Ese proceso de adaptación ha sido clave para entender sus últimos meses, las dudas en las posiciones, en los roles de un vestuario campeón de Liga y Champions... No quería pisar el espacio, deportivo y mediático, de nadie. Todo lo explicó en la sala de prensa. «No es que fuera tímido, pero es que cuando llegas al Madrid tienes que llegar con humildad. No puedo llegar aquí y decir 'eh, tú, pásame el balón, este es mi equipo'. Eso no, se trata de respeto».

Mbappé: "Al principio no estaba tímido, pero no puedo llegar y decir 'eh, tú, pásame el balón, este es mi equipo'"

Mbappé: “Al principio no estaba tímido, pero no puedo llegar y decir ‘eh, tú, pásame el balón, este es mi equipo'”

Kylian Mbappé saltó a rueda de prensa por primera vez desde su presentación. Había pasado por zona mixta, pero no se había sentado ante los medios en Valdebebas desde su primer día en el Bernabéu. Seis meses en los que ha vivido una montaña rusa de emociones, con dos títulos, algunos momentos complicados a nivel personal y una reacción extraordinaria en el último mes y medio. Suma ya 18 goles, 12 de ellos en liga, y está en su mejor forma.

"Al principio era algo más mental, de decir 'ahora tengo que hacer más'. Estaba bien físicamente, bien con el equipo, con el grupo... Y tenía que hacer más, el momento de Bilbao, cuando fallé el penalti, fue un momento de 'bam', de que era el momento de cambiar todo, que no había venido a Madrid para jugar mal", reflexionó el futbolista francés.

En perfecto castellano, Mbappé fue extremadamente autocrítico y sincero con sus meses en Chamartín y con lo que ha ido pensando con el paso de los días. "Cuando eres un jugador como yo, con todo lo que esperaban de mí, cuando no juegas bien la gente habla, pero no es algo personal. Cuando juegas bien hablan bien, cuando juegas mal hablan mal... Yo sabía que podía cambiar la situación", explicó, y reconoció que "me impactó" no ser capaz de dar todo lo que podía dar. "Después de ese partido (Bilbao) cambié mi mentalidad, no lo podía hacer peor, así que tenía que demostrar que tengo calidad y que podía ayudar al equipo", insistió.

A pesar de las críticas, Mbappé admitió que "necesito esa presión". "La gente ha pitado y es normal, cuando juegas en el Madrid tienes que ganar todo", y explicó que antes "pensaba demasiado". "Puedes ver en los partidos que pensaba demasiado, en cómo moverme, en cómo ir al espacio, si me acercaba a Vini, si mi acercaba a Rodrygo... Pensaba demasiado y no jugaba bien", continuó.

Si en el césped ha sufrido, en el vestuario sus meses han sido sensacionales. Le une una gran relación con las estrellas del equipo, como Bellingham y Vinicius, y se ha integrado a la perfección. "No es que fuera tímido, pero es que cuando llegas al Madrid tienes que llegar con humildad. No puedo llegar aquí y decir 'eh, tú, pásame el balón, este es mi equipo'. Eso no, se trata de respeto".

Unos segundos después apareció por Valdebebas Carlo Ancelotti, rechazando que vaya a abandonar por su propia voluntad el club este verano y clamando que se siente "muy querido". "El objetivo es estar los cuatro años del nuevo mandato de Florentino", bromeó, asegurando que "mi final en el Madrid no lo voy a decir yo, jamás".

El técnico declaró que no tiene "envidia" de los fichajes del Manchester City de Pep Guardiola. "Tenemos una plantilla muy completa y, teniendo en cuenta lo que pasó el año pasado, que las bajas subieron el nivel de compromiso, encontramos inspiraciones. Estamos preparados para este año".

El gran 'show' Mbappé

El gran ‘show’ Mbappé

Actualizado Domingo, 19 enero 2025 - 18:50

Mbappé fue el soberbio jugador de siempre, el mago del área, el de los milagros ofensivos y con una facilidad para ser absolutamente increíble. Pudo meter cuatro cinco, seis... los que le hubiera dado la gana ante una Unión Deportiva ridícula, asombrosamente mediocre.

Mbappé fue como un ángel libre porque no estaba Vinicius, que le molesta. Curiosamente, también Rodrygo se transforma de una manera especial, como si le liberaran de una opresión ofe

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El mejor Mbappé del año para que el Madrid remonte a Las Palmas y asalte el liderato

El mejor Mbappé del año para que el Madrid remonte a Las Palmas y asalte el liderato

"Este no es mi Mbappé", admitía Florentino Pérez en los meses más duros de las negociaciones con el futbolista. Una frase que llegó a todos los aficionados del Real Madrid. "Este sí es mi Mbappé", debieron pensar ayer el presidente y las miles de personas que llenaron el Santiago Bernabéu. El delantero se transformó en superstar, anotó dos goles que pudieron ser más, guió la remontada de los blancos ante Las Palmas y asaltó el liderato de LaLiga. [Narración y estadísticas (4-1)]

Y eso que el partido empezó cuesta arriba para el Madrid. Todavía asentándose en el mismo césped sobre el que había sufrido en la noche del jueves copero, los blancos se encontraron por debajo en el marcador en el segundo 28 del partido. En la primera jugada, Moleiro zigzagueó entre rivales, Silva abrió a Sandro en la derecha, el ex del Barça dibujó un buen centro y Silva, llegando a la espalda de Lucas, anotó ante Courtois.

El gol pudo poner al Madrid y a Ancelotti contra las cuerdas en un domingo que parecía propicio para dar un golpe a la moral de Atlético y Barça tras sus pinchazos del sábado. Otro tropiezo madridista provocaría más silbidos en un Bernabéu con más dudas que alegrías. Y ahí apareció Mbappé. El galo había señalado el escudo y había negado con el dedo al anotar contra el Celta después de los abucheos de la grada, y contra Las Palmas hizo directamente suyo el logo del equipo. El Madrid creció a sus hombros.

Rodrygo, en la izquierda

Sin Vinicius, Rodrygo se acomodó en la izquierda y cuajó uno de sus mejores partidos, dejando el centro libre para los movimientos de Bellingham y Mbappé. El francés, más ágil, coordinado y acertado que nunca, empató de penalti en el 17 tras una clara zancadilla de Sandro a Rodrygo. Cillessen ya había salvado varias veces la igualada, pero no pudo detener la pena máxima.

Tras las tablas, el Madrid fue un huracán y sólo los vuelos del portero holandés evitaron más goles, siempre con Mbappé en modo superstar, bailando sobre la marca de los centrales canarios, cayendo a banda, moviendo el ataque y gustándose por momentos. Quitándose toda la presión de los primeros meses.

En el 32, el galo arrancó un contraataque tras sortear la entrada la Herzog. Llegó al borde del área, probó a Cillessen y el despeje del portero llegó a Lucas, que asistió a Brahim para el 2-1. Era un Madrid eléctrico, activo con y sin balón en una versión totalmente distinta a la del equipo espeso y sin ideas que había mostrado en Arabia Saudí y por momentos contra el Celta.

Brahim anota el 2-1, el domingo en el Bernabéu.

Brahim anota el 2-1, el domingo en el Bernabéu.EFE

Con Ceballos, extraordinario, y Valverde en el eje, Las Palmas permitió demasiados metros a Bellingham, Rodrygo y Mbappé y la movilidad de éstos rompió su defensa. En el 36, Rodrygo apareció en izquierda, cedió a Jude dentro del área, el inglés dejó pasar la pelota y Mbappé, de primeras, encontró la escuadra de Cillessen.

Sin tiempo para saborearlo, Mbappé anotaría su hat-trick a los cinco minutos al empujar un pase de Rodrygo tras una gran asistencia de Bellingham por encima de la defensa. El gol, eso sí, acabaría anulado por fuera de juego del francés en el inicio de la jugada. Mbappé era un vendaval y se fue a vestuarios tras disparar al palo izquierdo de Cillessen.

El regreso de Alaba

Después del intermedio, el Madrid mantuvo la marcha. Incansable, necesitado de alegrías y sensaciones. Bellingham perdonó el cuarto al rematar desviado tras regatear al portero y Rodrygo culminó una buena combinación entre Mbappé y Fran García para anotar con facilidad en el centro del área.

El Madrid disfrutó después de varias semanas complicadas, asalta el liderato de LaLiga en solitario y coge aire de cara a las dos últimas jornadas de Champions, claves para conocer su rival en las eliminatorias.

Los canarios jugaron la última media hora en inferioridad tras la roja a Benito, que golpeó en el muslo de Lucas. De modo que Chamartín siguió con el día festivo. Ancelotti le dio minutos a Alaba, de vuelta 13 meses después de su grave lesión de rodilla, Bellingham y Valverde marcaron pero sus goles fueron anulados por fuera de juego y el técnico le dio la oportunidad de debutar a Chema, joven centrocampista del Castilla.

Las sombras del 'Plan Galáctico' del Madrid: dos parches de urgencia, un cerebro, 'jugadores inversión', el Bernabéu...

Las sombras del ‘Plan Galáctico’ del Madrid: dos parches de urgencia, un cerebro, ‘jugadores inversión’, el Bernabéu…

El Real Madrid, campeón de Liga, de Champions, de la Supercopa de España, de la Supercopa de Europa y de la Intercontinental en 2024, ha perdido desde el mes de septiembre 1-0 contra el Lille, 0-4 ante el Barça, 1-3 frente al Milan, 2-0 contra el Liverpool, 2-1 ante el Athletic y 2-5 en el último clásico contra el Barça. Algunas han sido una leve piedra en el camino, un toque de atención, como la de Francia o la de San Mamés, pero las sonrojantes goleadas contra el Barça y la desgracia continental en Anfield y contra los italianos en el Bernabéu han levantado todas las alarmas, con sombras que se repiten en cada encuentro y que preocupan al cuerpo técnico, al vestuario y a la directiva de Chamartín.

La salida de Kroos y la llegada de Mbappé han desestabilizado a un equipo cuya mayor virtud, mencionada por Ancelotti en cada uno de sus éxitos, era el equilibrio. No lo ha hecho por los nombres, sino por los perfiles. El Madrid ha perdido cerebro y ha ganado gol cuando sin cerebro no existe gol. El mercado veraniego era exclusivamente para completar su galaxia con Mbappé y el centro del campo se entregó a Valverde, Tchouaméni y Camavinga. Los cromos eran ideales, pero el puzle de videojuego comenzó a desintegrarse.

Para saber más

Las lesiones de Carvajal y Militao han transformado por completo la plantilla, poniendo a Lucas Vázquez en un foco inesperado y a Tchouaméni en una posición que no domina. Al gallego se le vieron las costuras en aquella semana dramática ante Barça y Milan y el francés cuajó el domingo una de sus peores actuaciones, totalmente superado en la marca, en velocidad y en los duelos individuales.

El 4-2-4 y la parálisis

Al caer Tchouaméni a la posición de central y elegir Ancelotti a Rodrygo por delante de otro centrocampista, el Madrid se rompe, como se pudo ver ante el Barça. El equilibrio que le hizo campeón de Europa en ese 4-4-2 con Bellingham en la punta de un rombo liderado por Kroos ya no existe. Ahora es un 4-2-4 en el que pocas cosas fluyen, especialmente contra los grandes del continente.

En ataque está falto de ideas, paralizado ante equipos que, como el Barça, le dejan sin espacios. No puede dominar el juego como lo hacía con Kroos porque Camavinga y Valverde son todoterrenos imparables, no metrónomos. Y en defensa hace aguas, insistiendo Ancelotti en ese famoso bloque bajo con el que ganó dos Champions. No es otra cosa que cerrarse y buscar la velocidad al contraataque, simple y efectivo, pero imposible con el nivel actual de sus defensa, lastrada por ese Lucas-Tchouaméni del carril derecho y por la poca ayuda de Rodrygo y Vinicius a los laterales.

Y ante los problemas, la búsqueda de soluciones. El cuerpo técnico entendió después de los duelos ante Barça y Milan que Lucas no podía ser titular en partidos grandes y planeó situar ahí a Valverde. Pero perder al uruguayo en el centro del campo era demasiado riesgo. El mercado parece una opción casi obligada para cualquiera, aunque en la dirección de Chamartín se trabaja más por proyecto que por impulso. Los planes por encima de las necesidades puntuales.

Ancelotti y sus futbolistas, tras el 2-5 del domingo en Yeda.

Ancelotti y sus futbolistas, tras el 2-5 del domingo en Yeda.EFE

El fichaje de Alexander-Arnold va por buen camino, pero más para verano, cuando sea libre, que ahora en invierno pagando un traspaso al Liverpool. Como el curso pasado, tras las lesiones de Militao y Alaba, la urgencia deportiva no parece que vaya a cambiar el mapa de los despachos. Ni fue así antes ni parece que vaya a ser así ahora salvo que en Anfield rebajen sus pretensiones.

En el conjunto blanco señalan ese plan como la base principal de sus éxitos recientes. Si uno analiza los fichajes del Madrid en el último lustro, no hay urgencias y sí realidades. La respuesta al adiós de Benzema fue la cesión de Joselu (y adelantar a Bellingham) las llegadas hace tiempo que son 'jugadores inversión', como los llaman en Valdebebas, o gangas a coste cero. De Camavinga y Tchouaméni a Alaba o Rüdiger. El próximo sería Arnold.

Plan deportivo

Hay un plan económico y deportivo sobre la mesa que, de momento y condicionado por las lesiones, deja al vestuario con varias sombras complicadas de corregir. Se buscará un centrocampista organizador y con calidad, pero no en invierno ni con prisa, esperando un paso adelante de Valverde y Camavinga. Se buscará un central joven asumiendo la edad de Alaba o Rüdiger y los problemas físicos de Militao, pero tampoco será con urgencia. Tchouaméni y Asencio son, para el club, soluciones de emergencia y se espera a Alaba.

Se considera que hay piezas suficientes y que es deber de Ancelotti y de los futbolistas a nivel individual hacerlas funcionar. El lateral, conscientes de que Lucas está sólo y que Valverde es mediocentro, podría ser el foco de interés para un parche, pero siempre, como lo que fue Joselu, a coste mínimo.

En la última Asamblea, el Madrid anunció una cifra de negocio de 1.073 millones, 150 más que en 2023, un saldo en tesorería de 83 (40 millones menos), un presupuesto de gasto de plantilla de 482 millones (20 menos que la anterior), una subida en los ingresos de marketing de 90 millones (hasta los 426) y un presupuesto para este curso de 1.127 millones, sin contar los conciertos, pendientes de la pelea legal con los vecinos. Dijo Florentino que no hay que darle "mucha importancia al tema de los ingresos, porque el grueso viene de patrocinadores y estos son espectaculares". Hay dinero, parece, pero también un plan, un carril. Balones a Ancelotti.

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Es difícil competir cada Navidad y alrededores por hacer el mayor ridículo de España. Están los adultos con jerséis de renos (yo, lo confieso), el creciente número de amigos que da la turra en las cenas con sandeces escuchadas en lo de Iker Jiménez e, incluso, el villancico anual de Leticia Sabater. Palabras mayores. Pero desde 2020, cuando decidió vender cualquier atisbo de dignidad y llevar la Supercopa a Arabia Saudí, el fútbol español no admi

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El salto exponencial de Raphinha: ninguneado por Xavi y hombre de confianza de Flick

El salto exponencial de Raphinha: ninguneado por Xavi y hombre de confianza de Flick

Actualizado Lunes, 13 enero 2025 - 18:29

Hasta qué punto puede ser clave un entrenador para cambiar la dinámica de un equipo o, incluso, de un futbolista tiene como claro ejemplo la metamorfosis que ha experimentado Raphinha en el Barcelona. A cuatro meses para acabar la temporada, el brasileño ya ha pulverizado todos sus récords goleadores. Ahora mismo, suma 19 tantos en todas las competiciones. Y, lo que es más importante, se ha convertido en una pieza clave en los esquemas de Hansi Flick gracias a su actitud incansable sobre el terreno de juego.

Una forma de entender el fútbol que hizo que este verano sus compañeros lo nombraran como uno de los capitanes y que el propio Flick, cuando Ter Stegen, el primer capitán, aún no se había lesionado, le designara como responsable de hablar con el árbitro, tal y como ocurre cuando quien lleva el brazalete es un portero. Ese empujón de confianza que le han dado tanto el técnico como sus compañeros de vestuario ha acabado por provocar que Raphinha haya explotado como jugador.

Tras una primera temporada en la que jugó 50 partidos como azulgrana, en los que anotó 10 goles y repartió 12 asistencias, Xavi pareció perder un poco la confianza en sus posibilidades. El curso pasado disputó de un total de 37 encuentros, en los que logró marcar también un total de 10 tantos y dio 13 asistencias. Unos números que llevaron a muchos a estar más que dispuestos a abrirle la puerta de salida de un club que le pagó 58 millones fijos al Leeds, a los que se sumarán hasta nueve más si se cumplen una serie de variables, para hacerse con sus servicios en verano de 2022.

Flirteos con Arabia Saudí

El ahora director deportivo, Deco, era en aquel entonces su agente. El ex centrocampista, no obstante, dejó de serlo a finales de junio de 2023, antes de asumir su actual puesto, y, ahora mismo, no está claro quién dirige sus destinos, si bien Jorge Mendes, aparentemente, movió su nombre entre algunos clubes de Arabia Saudí cuando las cosas no parecían pintar tan bien.

La llegada de Flick fue todo un bálsamo. Y Raphinha, muy apreciado por sus compañeros, ha sabido aprovecharla. «Mi cambio se debe un poco a lo mental y un poco a lo táctico, y también a la confianza que me ha dado el míster y que me dan mis compañeros. Siempre estoy dispuesto a aprender, pese a llevar tres años ya en el club, y la mentalidad con la que empecé esta temporada fue algo diferente a las anteriores», confesaba el brasileño.

Ejerciendo como capitán

El hecho de ver en las redes sociales una camiseta azulgrana con su dorsal y el nombre de Nico Williams, algo que calificó como «una broma de mal gusto», tal vez, le picó en su orgullo y le espoleó a vaciarse aún más en el campo.

Aún sin el brazalete, como ocurrió este domingo cuando Ronald Araujo reemplazó a Íñigo Martínez, ejerce como capitán. Así lo demuestran el gesto de llevarse el botiquín del Real Madrid a la banda para que Mbappé fuera atendido fuera del terreno de juego, como exige el reglamento, o las protestas por una fuerte entrada sobre uno de sus compañeros que le costaron la amarilla estando ya en el banquillo. Nadie, ahora mismo, está dispuesto a dejarlo marchar. La salida del uruguayo también ahora parece más difícil después de la lesión de Iñigo Martínez, baja durante al menos las cuatro próximas semanas.

El nuevo empujón de Arabia Saudí: tentar a Vinicius, una Superliga de ciclismo, 100 millones para boxeo y “no tirar el dinero”

Actualizado Martes, 7 enero 2025 - 20:15

Arabia Saudí fichó a Cristiano Ronaldo, tentó sin suerte a Kylian Mbappé y persigue ahora a Vinicius, que mientras perfila su próxima renovación con el Real Madrid tantea su valor de mercado en tierras árabes. Sabe el brasileño, y especialmente sus agentes, que el Gobierno saudí lo dará todo por convertir su país en una potencia mundial a todos los niveles. Y eso incluye el fútbol y el deporte. El príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, de sólo 39

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