Juanmi resucita al Cádiz ante un gris Atlético

Juanmi resucita al Cádiz ante un gris Atlético

Llevaba el Cádiz 24 jornadas sin conocer la victoria. Apenas había conseguido otra antes, pero el último tercio de LaLiga es un espacio de necesidad, de urgencias. En el que los que están en ese pozo, juegan con desesperación y ansiedad, sí, pero también con una energía que no tienen los equipos que están en tierra de nadie. Y lo consiguieron a costa de un triste Atlético, que parecía pensar más en la Champions del miércoles que en afianzar su cuarta plaza. [Narración y Estadísticas, 2-0]

El otro día respondía Xavi que había Liga para ellos, debería Simeone gritar la misma respuesta a su vestuario. Lejos queda el Atlético arrollador de 2023, ese que era un ciclón a la vuelta del Mundial de Qatar. Los rojiblancos son hoy un equipo plano y con algunos retazos de orgullo e intensidad para que, cuando los astros se alineen, puedan golear a una asombrada Unión Deportiva Las Palmas, pero que terminen superados por equipos más hambrientos como Inter y Athletic.

El Cádiz salió famélico. Ganando duelos, como le gusta al Cholo, y tocando el balón con criterio. Especialmente Navarro, incontenible el mediocampista catalán. Suyos fueron los mejores detalles del duelo y especialmente bonito fue el 1-2 que le hizo a De Paul en el mediocampo y con el que arrancó la jugada del primer gol del Cádiz.

Salió el centrocampista de la acción con todo el campo por delante, hizo una pared con Javi Hernández hasta que abrió a la banda para el lateral que la puso al área pequeña donde la esperaba Juanmi entre los centrales. Perdió la marca Paulista y el delantero malagueño despegó como un Airbus para poner el testarazo en la escuadra de Oblak. Podría haber hecho algo más el esloveno, podrían haber hecho mucho más los centrales rojiblancos.

Tiene otro talante el jugador perteneciente al Betis y cedido en los amarillos hasta final de temporada. Quería buscar felicidad en la tacita de plata tras la fallida experiencia en el fútbol saudí. Ya lleva el triple de goles en LaLiga española en una tercera parte de partidos. El fútbol no es solo estados de forma, también son estados de ánimo.

El Atlético parece en depresión tras los últimos traspiés. La distancia en liga con el primero, la eliminación de la Copa y la derrota en la ida ante el Inter no generan la mejor dinámica, como le gusta decir a Simeone, para afrontar los partidos con una mentalidad positiva. Además, llevan varios partidos sin su mejor jugador.

No es que el equipo eche de menos los goles de Griezmann, que también, es que le echa de menos en el último tercio de campo, donde se ganan los partidos. Los delanteros rojiblancos están desasistidos, con un equipo demasiado largo y teniendo ellos que buscarse las jugadas de manera individual o a 45 metros, como un disparo de Correa que, un poco más a la izquierda y hubiera sido un gol de bandera.

La tarde de Paulista

Quien tampoco es que necesite mucho es Juanmi. Le necesita el Cádiz, eso sí, a dos puntos de la salvación tras su victoria ante el Atlético. Pero el malagueño solo tuvo que esperar un nuevo error de su mejor socio, Paulista, para hacer el segundo. Estuvo en todas, el brasileño.

Le salvó el árbitro de un posible penalti por mano en el minuto 40, hace cinco jornadas eso se hubiera señalado. Pero no pudo Oblak hacerlo de una mala colocación en un despeje del Cádiz. Juanmi esperó a que saltara con su mano en la espalda, el central se la comió y el malagueño fusiló a Oblak a 25 minutos del final, 2-0. Para ingerir cianuro.

No aparecía el pundonor atlético salvo en un jugador que siempre muestra orgullo y coraje. Llorente pudo recortar distancias apenas cinco minutos después del segundo gol gaditano tras un testarazo a un buen centro de Riquelme. Ledesma respondió con maestría y Morata, al que le cayó el balón a los pies, no pudo orientar el cuero a portería. Hoy era uno de esos días. El miércoles, no debería ser otro.

Los árbitros, Bellingham... Ancelotti a la defensiva: "Nunca he visto un futbolista tan perseguido como Vinicius"

Los árbitros, Bellingham… Ancelotti a la defensiva: “Nunca he visto un futbolista tan perseguido como Vinicius”

Pasado el susto de Leipzig, el Real Madrid recibe al Celta de Vigo con un Carlo Ancelotti que ha aprovechado la rueda de prensa previa al encuentro para defender, sobre todo, la actitud de sus dos futbolistas estrella.

Jude Bellingham y Vinicius Jr han sido los principales protagonistas de las palabras del técnico italiano. Siendo, el brasileño, uno de los jugadores a los que el propio entrenador tanto en público como en privado, le ha pedido que modere sus actitudes.

No obstante, Ancelotti ha decicido tirar de archivo para defender a su pupilo. "He mirado un poco atrás en la historia y en la estadística... y nunca he visto un futbolista tan perseguido como Vinicius", comenzaba el italiano que aseguraba que al brasileño "le dicen y hacen de todo".

En esta ocasión ha pedido que sea "todo el mundo" el que cambie su actitud para con el brasileño. "Nunca ha pasado que un jugador de tanto talento esté sufriendo tanto", declaraba Ancelotti y recordaba las acciones de Vallecas, en la que le dieron en la cabeza y Leipzig, jugada por la que se llegó a pedir la expulsión del siete del Real Madrid.

También ha merecido su defensa la nueva estrella blanca, JudeBellingham. A su juicio cree que la sanción al inglés de dos partidos por desconsideración a Gil Manzano en el partido ante el Valencia es "exagerada" porque no ha sido "un insulto". Y espera el italiano que "no le hayan tomado la matrícula".

La defensa del italiano se ha extendido también a Rodrygo, cuyo momento de juego hace que sea uno de los futbolistas más cuestionados en las alineaciones del italiano. Para Ancelotti la historia del brasileño en el Real Madrid es de "éxito". "Este año no ha tenido continuidad para marcar, pero sí en el rendimiento. Cuando necesitemos gol, Rodrygo estará ahí", mantenía.

El Real Madrid recibe a un Celta que se juega mucho, "como nosotros", aclaraba el técnico, en un momento de juego en el que "puede que hayan bajado un poco el nivel", según sus palabras. Pero espera recuperar la tensión que, opinaba, perdieron ante el Leipzig. "El equipo jugó poco preocupado. No arriesgamos en la presión, no creo que fuese cansancio psicológico, pero salimos un poco más pensando en que teníamos la ventaja", apuntaba.

Para afrontar este partido ante los vigueses, Ancelotti se planteó la "filosofía Toshack", pero con matices. "Puede ser que el miércoles quiera cambiar a todos, el jueves algo menos y el domingo... tengo que meter un poco de frescura", admitía el italiano.

Al Barça le basta con una genialidad de Lamine Yamal

Al Barça le basta con una genialidad de Lamine Yamal

Actualizado Viernes, 8 marzo 2024 - 23:02

El Barça, puede que sin querer con media cabeza en Europa, flirteó durante muchos minutos con el desastre. Eso habría supuesto no sumar los tres puntos frente al Mallorca. A los azulgrana les costó mucho abrir la lata. Muchísimo. Hasta que Lamine Yamal, con una genialidad cuando el partido entraba ya en su recta final, disipó los nubarrones de tormenta. Su disparo, con rosca, entró casi por la escuadra y le cambió por completo el signo a una velada en la que había estado aparentemente falto de inspiración. El gol, con todo, evidencia también una cosa: los azulgrana necesitan más que encomendarse a golpes de efecto. Tanto para seguir lo más vivos posible en la Liga como para no tirar por la borda la Champions antes de tiempo.

El Mallorca llegaba a Montjuïc con un 2024 lleno de claroscuros. Con cuatro derrotas, tres empates y dos victorias en su haber en la Liga desde el arranque del año, los de Javier Aguirre se encontraban a 8 puntos de distancia de un Cádiz que marcaba el arranque de los puestos de descenso, pero justo también tras convertir Son Moix en una trampa mortal para el Girona. La Copa, además, ha sido otra cosa. De ello pueden dar fe tanto el mismo Girona como la Real Sociedad. La gran incógnita era qué imagen iba a mostrar ante un Barça del que nunca sabes bien qué cara va a mostrar. Incluso dentro de un mismo partido.

Xavi, que tuvo que ver el partido desde la grada por sanción, no sólo acabó por reinventar en gran parte su once en el centro del campo, obligado por las lesiones de Pedri y De Jong. Raphinha, en este caso, fue el encargado de acompañar inicialmente a Gündogan en la medular, pero la gran sorpresa estuvo en punta. Marc Guiu, en este caso, fue el encargado de tomarle de inicio el relevo a Robert Lewandowski. Por dos motivos. Además de la acumulación de minutos que suma en sus botas, el polaco está a sólo una amarilla de la suspensión y el domingo que viene toca visita al Metropolitano. Los azulgrana saltaron al terreno de juego con muchas ganas. Y, pese a la férrea defensa visitante, llegaron con frecuencia a las inmediaciones del área del Mallorca, pero con escaso peligro. Las cosas podrían haber cambiado mucho si Gündogan hubiera acertado a transformar el penalti de Copete sobre Raphinha, concedido a instancias del VAR. Rajkovic, no obstante, le acertó su escasa intención y acabó por desviar su disparo.

El alivio azulgrana

La acción no hundió a los azulgrana, pero sí tuvo un efecto revitalizador para un Mallorca que empezó a ganar más presencia cerca de un Ter Stegen que buscaba celebrar su partido 400 como barcelonista dejando su portería a cero. La falta de mordiente de los puntas a la hora de finalizar sus ataques, la postre, le permitieron marcharse al descanso por lo menos con ese objetivo cumplido. Eso, y la capacidad del joven Marc Cubarsí para batirse exitosamente con cualquier delantero, sea lo veterano que sea. E, incluso, para aportar las convenientes correcciones en cuanto es necesario.

El Barça saltó al terreno de juego en la reanudación hecho poco menos que un manojo de nervios. Por mucho que Joao Félix obligara a Rajkovic a lucirse en el arranque, la producción ofensiva de los azulgrana ni siquiera amenazaba seriamente a un Mallorca cada vez más cómodo en el césped. Lamine Yamal, con un zurdazo al travesaño, dio el primer aviso serio. Un aviso que, a su vez, espoleó a una grada aletargada por el frío y las escasas sensaciones que transmitían los suyos. Y aún animarían más las cosas el salto al terreno de juego de Lewandowski y Vitor Roque. Pero fue Lamine, finalmente, el que la rompió para poner el 1-0 en el marcador, con un disparo tras recorte que entró casi por la escuadra.

El gol alivió a un Barça para el que las urgencias empezaban a ser peligrosas. Le permitió sentirse más cómodo. Y más podría haberlo estado si, en alguna de sus sucesivas llegadas, hubiera podido lograr la sentencia. El Mallorca, sabedor de que aún podía tener alguna opción de pescar al menos un punto, no bajó los brazos en ningún momento y se mantuvo fiel a sus planteamientos. Tal vez, buscando alguna de esas desconexiones que tan caras les han costado a los barcelonistas en la presente campaña. Algo que, para alivio de los de Xavi, no volvió a manchar en esta ocasión un expediente a pesar de todo muy mejorable.

Ancelotti, Guardiola, Xabi Alonso... ¿Por qué los entrenadores de los grandes equipos fueron mediocentros?

Ancelotti, Guardiola, Xabi Alonso… ¿Por qué los entrenadores de los grandes equipos fueron mediocentros?

"Aquí manda usted", le dijo en una ocasión Luis Aragonés a Xavi Hernández. Tras esas palabras, llegó la mejor selección española de la Historia, la única que ha logrado de manera consecutiva Eurocopa, Mundial, Eurocopa. El Sabio de Hortaleza sabía que en el pequeño mediocentro de Terrassa estaba la clave del juego del equipo y así se lo hizo saber. El fútbol, a día de hoy, debe mucho a una posición desde la que hay un especial conocimiento del juego.

"Yo a mis mediocentros, sólo tenía que mirarlos y ya me colocaban al equipo". Es Juan Antonio Anquela, 'Anquelotti', el entrenador de aquel maravilloso Alcorcón que sorprendió al Real Madrid en una Copa del Rey con un juego vistoso el que alaba esa posición y lanza la tesis del razonamiento: "Normalmente, son la conexión con el entrenador".

Carlo Ancelotti, Pep Guardiola, Xabi Alonso, Arteta, Simeone o el citado Xavi, entre otros muchos, fueron "conexiones con el entrenador" en sus carreras como jugadores. Ahora, ocupan los principales banquillos de Europa, unos con más éxito que otros. Estamos en la época de los entrenadores mediocentros.

Ancelotti en el encuentro ante el Leipzig.

Ancelotti en el encuentro ante el Leipzig.EFE

"Quizás la posición sí te permite entender mejor las fases del juego", comienza el gran organizador y hoy entrenador, Rubén de la Red. El que fuera futbolista del Real Madrid, Getafe y de la Selección Española tuvo que dejar el fútbol muy pronto. Tenía 25 años cuando anunció su retirada por problemas de salud, era 2010 y desde ese momento ya se puso con los carnets de entrenador. Probó un poco de comentarista de televisión, pero en seguida se dio cuenta que lo suyo eran los banquillos.

"Estar en el medio te obliga a entender mejor la situación de cada uno de tus compañeros, ahí sí creo que tenemos un plus a la hora de ser entrenadores", apunta De la Red, aunque no cree que el hecho de haber sido mediocentro te convierta en un buen entrenador per se sino que hace falta mucho "trabajo y capacidad de adaptarte a nuevas situaciones".

Esas características son las que ensalzan en la Escuela de Entrenadores de la Real Federación Española de Fútbol de la que Pep Sansó fue director. "Ser capaz de entender el juego es un punto diferencial", destaca Sansó porque es lo que te permitirá posteriormente "crear tu propia idea de juego". Los mediocentros no juegan solo por intuición sino que añaden conocimiento de juego y eso, "sin ser un requisito imprescindible, ayuda mucho a ser luego entrenador", aprecia el formador.

Simeone observa el partido ante el Sevilla.

Simeone observa el partido ante el Sevilla.EFE

Por la escuela en el tiempo en que Sansó era director han pasado los Raúl, Xavi o Xabi Alonso, entre otros muchos. "Alumnos especiales", les califica el formador por las vivencias que han tenido en su carrera, pero les divide en dos tipos: los que llegan con una idea fija como Xavi o Guardiola y los que se adaptan al equipo o a la idiosincrasia del club en el que recalan. "Xabi Alonso ha bebido de muchísimas fuentes y esa influencia se nota en su potencial como entrenador", destaca Sansó. El donostiarra ha pasado por las manos de Mourinho, Benítez, Guardiola o Ancelotti. Casi nada a la hora de ampliar su riqueza táctica en los banquillos.

Porque eso, el estilo o la idea, es lo que define a los técnicos más allá de lo que hayan sido en sus carreras como futbolistas. No obstante, como dice el refranero español, la cabra tira al monte, así que muchos entrenadores tienen un modo de juego, normalmente, parecido al que desarrollaron en el campo. "Mira al Cholo o Xavi. Es un rasgo que aportas al equipo. Inconscientemente tiras hacia lo que más te llena y son tus condiciones como futbolista", cuenta De La Red.

Xavi en el duelo ante Granada.

Xavi en el duelo ante Granada.AP

Otra de las cosas que beneficia a los mediocentros a la hora de convertirse en entrenadores es su capacidad de "hablar, mandar y corregir", como destacaba De La Red de su época de jugador. Esa personalidad ayuda a llevar plantillas, que no es una parte pequeña del trabajo de técnico. "Lo más difícil de un entrenador es manejar el vestuario y que los futbolistas crean en lo que les dices", expresa Anquela.

No se puede decir, precisamente, que José Mourinho sea un mal entrenador. Sin embargo, el mensaje dejó de calar en el vestuario de la Roma. Llegó Daniele De Rossi y el equipo romanista obtuvo 4 victorias en sus primeros cinco partidos. La derrota se la infligió el Inter de Milan, líder destacado de la Serie A italiana. "Soy hijo futbolístico de Spalleti, él dice: 'si juegas bien y pierdes, significa que algo has hecho mal", valoró el que fuera mediocentro y capitán del equipo de la capital italiana.

Mayoría en LaLiga

Xavi, Xabi Alonso, Guardiola, Arteta, Ancelotti, Simeone, cada uno en su estilo, pero todos observando el campo desde los 360º, como le gusta decir a De la Red. Otro jugador que militó en esa posición acaba de ocupar un puesto de entrenador en LaLiga EA Sports. Íñigo Pérez, ex mediocentro de Athletic Club y Numancia entre otros clubes, es el sustituto de Francisco en el banquillo del Rayo Vallecano.

Los mediocentros están de moda en los banquillos. Nueve entrenadores de LaLiga EA Sports han desempeñado su carrera de jugadores en esa posición. Hay una anécdota que cuenta Sansó en unas jornadas de evaluación a los nuevos técnicos en 2018, en las que Luis Enrique bromeó diciendo que no se podían hacer más cursos de entrenadores porque allí había 800 aspirantes a sólo 40 banquillos profesionales.

Afortunadamente, como dice el ex director de la escuela, "el entrenador español es muy valorado en todo el mundo" porque entiende muy bien el juego, lo que le abre la puerta a otros lugares del globo. Si además ha sido mediocentro, en los tiempos que corren, parece que las posibilidades se multiplican.

Más de 39 ultras de Osasuna y Betis detenidos en una macrooperación policial

Más de 39 ultras de Osasuna y Betis detenidos en una macrooperación policial

La Policía Nacional ha detenido a 39 personas relacionadas con los grupos ultras de Betis y Osasuna en una macrooperación policial que ha comenzado de madrugada y que se espera que continúe durante todo el día de hoy.

La Comisaría General de Información de la Policía, la encargada del operativo, espera que el número de detenidos pueda elevarse hasta los 70 según ha confirmado a El Mundo. En el dispositivo, que se está llevando a cabo en Pamplona, Sevilla y Madrid, colaboran las brigadas policiales de estas provincias.

Los sospechosos podrían pertenecer a los grupos ultra de Osasuna y del Betis. Según han confirmado los Indar Gorri, radicales del equipo rojillo, son diez los detenidos de su organización.

"Detuvieron a 10 miembros de la fuerza roja, ¡Seguiremos firmes frente al fascismo! Enséñale los dientes a la represión", escribieron en la red social X.

El otro grupo radical implicado son los United Family, los ultras del Betis, separados del grupo mayoritario que es el Supporters Gol Sur, de ideología de ultraderecha y con numerosos enfrentamientos con los seguidores de Osasuna, de pensamiento de ultraizquierda.

Los arrestos llegan a raíz de una multitudinaria pelea que se produjo en Sevilla en los momentos previos al Betis - Osasuna del pasado 29 de octubre, perteneciente a la jornada 11 de LaLiga EA Sports.

Los hechos de produjeron en la avenida Reina Mercedes, próxima al Benito Villamarín. En la riña se utilizaron palos y se lanzaron bengalas entre los radicales. Según la Policía, a los detenidos se les podrían imputar los cargos de riña tumultuaria, lesiones y desórdenes públicos.

Los miembros de United Family ya provocaron otros incidentes recientes en Madrid en la visita del Betis al estadio Metropolitano. Previo al enfrentamiento entre el Atlético de Madrid y el conjunto verdiblanco, decenas de radicales se enzarzaron en otra pelea multitudinaria con el Frente Atlético en la que volaron contenedores, sillas y taburetes de un bar cercano a la plaza de Grecia en el que comenzó la trifulca.

Ancelotti hace mucho peor al Madrid

Ancelotti hace mucho peor al Madrid

Vergonzoso y horroroso cumpleaños madridista. Todo el viejo continente vio como el Rey de Europa era zarandeado y ridiculizado por un Leipzig que sólo tiene quince años de edad. Y, desde luego, nunca mereció el Madrid siquiera empatar el partido.

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Cumpleaños angustioso y los fantasmas del 'Centenariazo' en una sufrida clasificación del Madrid

Cumpleaños angustioso y los fantasmas del ‘Centenariazo’ en una sufrida clasificación del Madrid

La bóveda del Bernabéu se estrenó en la Champions para alimentar un ambiente que se aventuraba de baja intensidad por el resultado favorable cosechado en la ida, en el Red Bull Arena de Leipzig. El objetivo era multiplicar los decibelios para recrear la coreografía de las grandes noches en un día especial: el 122 aniversario de club dominador de Europa. El recibimiento al autobús de los jugadores fue atronador, como en las jornadas de las épicas remontadas. Todo preparado para una fiesta que resultó menos lustrosa de lo esperado debido a la incómoda visita de un Leipzig que no se acomplejó en un escenario diseñado para intimidar. Los fantasmas del Centenariazo del Deportivo y de la exhibición de Ajax en 2019 se pasearon por el coliseo blanco en otro 6 de marzo.

Jude Bellingham acudió a la cita con rabia porque por la mañana el Comité de Competición le sancionó con dos partidos por menosprecio o desconsideración a Gil Manzano por el «Its a fucking goal» de Mestalla. El Real Madrid recurrirá a Apelación para reducir a anular el castigo del inglés. En principio se perderá los encuentros contra el Celta del próximo domingo en el Bernabéu y el del día 16 contra Osasuna, en Pamplona. Si se mantiene la sanción, Bellingham no volverá a jugar con el equipo de Carlo Ancelotti hasta el 31 de marzo, el domingo de Semana Santa, debido al parón de las selecciones.

El polivalente centrocampista volvió a ser el faro del juego ofensivo de un equipo que presentó una fisonomía distinta a la habitual, con un 4-4-2, con el inglés y Vinicius en la punta y con Valverde escorado a la derecha. Banquillo para Rodrygo y Brahim.

Un cambio de planteamiento que proporcionó más presencia numérica en la medular, para reducir las consecuencias de las pérdidas y para frenar los contragolpes de Dani Olmo y Xavi Simons. Nacho retornó a su posición de central y Tchouameni, a la de pivote. Más cemento en el pasillo de seguridad. Mucho respeto para la escuadra que en la ida convirtió a héroe a Lunin, con aquellas salvadoras paradas.

En la primera parte, el Madrid no se sintió cómodo ante un adversario muy abierto en las bandas. El Leipzig metió el miedo en el cuerpo con cuatro peligrosas llegadas en el área blanca. Silbidos en la grada.

En la reanudación, Ancelotti apeló a Rodrygo y al factor talismán del delantero brasileño en la Champions. Camavinga fue el sacrificado. El relevo apenas alteró la dinámica, con un juego descontrolado del Madrid y con presión constante del cuadro germano. Otra vez las manos milagrosas de Lunin.

Los agobios disminuyeron momentáneamente con el tanto de Vinicuis. Liberación para Ancelotti que celebró el tanto y se olvidó de sus problemas fiscales. Pero la respuesta de Orbán fue inmediata y las pulsaciones volvieron a dispararse y no se calmaron hasta el angustioso final. Sí, hubo otras clasificaciones para cuartos y otros cumpleaños más placidos.

El City ya está en cuartos sin romper a sudar

El City ya está en cuartos sin romper a sudar

El Manchester City - Copenhague fue el partido que cualquiera esperaría de un Manchester City - Copenhague. La Champions suele tener sorpresas maravillosas cada año, pero no concede milagros, salvo que seas el Real Madrid. Así que si el guión de este partido estaba escrito de antemano, ambos actores quisieron seguir cada línea del script y cada fotograma del storyboard. El City no tuvo piedad para avanzar a cuartos. [Narración y Estadísticas, 3-1]

Si ya en la ida el equipo de Guardiola acumuló un 80% de la posesión y más de 800 pases, poco hacía pensar que eso cambiaría en el partido de vuelta. En casa, además, del conjunto citizen donde no ha perdido esta temporada. Además, el equipo ha cogido velocidad de crucero este último mes y ya acecha al Liverpool en la cabeza de la Premier. Esa velocidad la mantuvo en Champions. Inabordable.

Ni cinco minutos tardó el City en adelantarse en el marcador. No sería en una jugada muy masticada, fue a la salida de un córner donde Akanji estuvo más rápido que una defensa danesa medio dormida, pero también vale. Apenas tres después, harían el segundo, también en un saque de esquina. Se lo daríamos a Julián Álvarez, pero Grabara colaboró activamente a que el balón se colara en la red. O el City frenaba o la noche tenía pinta de sangría histórica.

El 2-0 aplacó un poco los ánimos ingleses, conscientes de que, como la gravedad, más tantos acabarían cayendo por su propio peso. Pero eso tampoco hizo que los pupilos de NeestrupHansen se prodigaran demasiado en campo citizen. El sueño había terminado, quizás más lejos de lo que los daneses pensaban en un grupo con el otro Manchester y el Bayern de Múnich.

Y entonces, en un arranque de orgullo y de temeridad, Elyounoussi se lanzó desde su campo en una carrera desesperada hacia el área inglesa, justo es decir que el City repliega más rápido en cualquier entrenamiento, combinó con Oskarsson, que devolvió con un precioso tacón, y recortó distancias. Había que calibrar ahora si ese crochet del sparring volvería a despertar al campeón o seguiría con ese juego cansino de pies.

Despertó el gigante, el insaciable, el animal. Haaland recibió un pase largo, utilizó su cuerpo para proteger el balón de los centrales y pegó un trallazo al primer palo imposible para Grabara. Salto al aire en una celebración de dios noruego y partido finiquitado... otra vez.

El partido continuó por los mismos derroteros de los dos goles de ventaja. Pasada la hora, casi 75% de posesión para el City y más de 600 pases. Eso sí, la más clara fue para el Copenhague tras una excesiva relajación de la defensa citizen. Respondió bien Ederson.

Precaución

Guardiola decidió conservar la salud de los pocos titulares que estaban en el campo, por si se lesionaban como le pasó a Matheus Nunes, pero incluso un City B ganaría la liga danesa con bastantes puntos de ventaja. En una Champions con 48 equipos, se verán desigualdades aún más extremas que la que se pudo ver ayer en el Etihad.

En los últimos minutos, el City tocaba y tocaba pero se olvidaba de atacar la portería contraria, lo que permitía crecer al equipo danés, no por intentar ninguna machada, perdían por cuatro goles la eliminatoria, sino por dar una alegría a la numerosa afición visitante que se había trasladado al Etihad y saltaba y cantaba con su equipo abajo en el marcador.

Como era tiempo de homenajes, Guardiola no quiso ser menos e hizo lo propio con el joven Wright, que estuvo un buen rato esperando que el balón saliera del campo para debutar en Champions por el gigante noruego solo un mes después de hacerlo en la Premier. Nada pasó al final porque nada podía pasar, el guión estaba escrito.

El Madrid casi se quema en un empate agónico contra el Leipzig, pero pasa a cuartos de Champions

El Madrid casi se quema en un empate agónico contra el Leipzig, pero pasa a cuartos de Champions

El Madrid está en cuartos de Champions con mucho sufrimiento y menos felicidad, el mismo sentimiento que Carlo Ancelotti admitía en la previa del partido ante el Leipzig. En un duelo durísimo, impreciso y con menos sangre de la que pedía la ocasión, un gol de Vinicius fue suficiente para equilibrar el de Orban y superar, con la agonía de las noches de Chamartín, una eliminatoria trampa.

En el regreso de la Copa de Europa al Bernabéu, Ancelotti decidió innovar. El italiano es un entrenador enamorado del futbolista centrocampista, la posición que más ejemplifica la evolución de este deporte. Físicos, técnicos, con potencia, pase y gol, Carletto los tiene con todo tipo de virtudes. Y ahora, obsesionado con el fútbol moderno, el transalpino los quiere a todos. Por eso, en un día tan importante y tan trampa como una vuelta de los octavos continentales tras haber ganado la ida, Ancelotti cambió el esquema y encajó a sus cinco centrocampistas fetiche: Tchouaméni, Kroos, Camavinga, Valverde y Bellingham.

El puzle le funcionó sobre la pizarra, pero no sobre el césped. Dejó de lado el 4-4-2 de toda la temporada y mostró un 4-3-3 con el inglés como 9 y el uruguayo como extremo derecho. Y el Madrid naufragó en una primera parte en la que el Leipzig le perdonó varias vidas. Algo que se puede hacer en Chamartín. Los pitos del descanso eran merecidos para un tramo inicial desastroso.

Lento, previsible e impreciso, el Madrid no fluyó entre líneas y no encontró a Vinicius, la única chispa de un ataque demasiado plano. Y atrás sufrió, salvado sólo por los errores de Openda, delantero rival. Dio la sensación, una vez más, de que el conjunto blanco necesita verse medio muerto en la orilla de la Copa de Europa para despertar de verdad.

En el primer aire del duelo, el Madrid ya mostraba debilidad. En el 12, Openda inició su carrusel de oportunidades. Primero remató desviado desde la frontal cuando tenía a Olmo desmarcado en la derecha y en el 15, en otra contra visitante, cruzó demasiado su disparo a la izquierda del portero ucraniano.

Ancelotti abría los brazos en el banquillo desesperado. Y en la hierba, sólo Kroos mostraba claridad. El Madrid jugaba, pero no sabía a qué. Con Valverde en la derecha, los tres del medio, Camavinga, Tchouaméni y Kroos, se estorbaban en la creación y ninguno creaba líneas de pase verticales para combinar con Bellingham y Vinicius. El inglés, también errático, se las ingeniaba para bajar a recibir a la base perdiendo un hombre, casi el único, referencia arriba.

Mientras, el Leipzig esperaba oportunidades con una línea de presión muy adelantada, con Sesko y Openda en el centro y Simons y Olmo en las bandas. Fue imposible para los blancos superar la primera avanzada alemana, que tuvo nuevas ocasiones rozando el descanso. Simons, el mejor, probó a Lunin desde fuera del área y Openda tuvo una volea clarísima dentro del área que rozó la red derecha del portero madridista.

Pitos al descanso

El Madrid no había lanzado a puerta y sólo tuvo un córner tras un tímido intento de Bellingham dentro del área. Nada más de uno de los favoritos al título en la vuelta de una eliminatoria. Peligroso y un tanto vergonzoso, de ahí los pitos multitudinarios del Bernabéu al descanso.

Ancelotti pasó por vestuarios y cambió fichas, convencido de los errores de su equipo. Camavinga, intrascendente e impreciso, se quedó en la caseta para que entrara Rodrygo. El brasileño acumula una mala racha goleadora en Liga, y quizás por eso el técnico decidió sentarle en un día así, pero tiene regate y movilidad, algo de lo que el Madrid careció en el primer tiempo.

Una arrancada suya en el 50 provocó una falta peligrosa a favor del conjunto blanco y animó a la grada, desencantada en el torneo más importante para el club. Un torneo que corrió peligro cuando Vinicius empujó a Orban en una discusión y los alemanes clamaron por una tarjeta roja. El empujón, en el pecho y no en la cara, fue amarilla.

Primero Vinicius, luego Orban

El Madrid encontró respiro cuando se dejó de cálculos y se rindió a sus mayores virtudes: las arrancadas de Bellingham y Vinicius. En el 65, el inglés inició una contra, avanzó y esperó el desmarque del brasileño, en diagonal viendo el espacio libre. Cedió Jude y Vini, de primeras, definió ante Gulacsi.

El Leizpig se resistió a claudicar sentenciado y reaccionó para igualar de nuevo la eliminatoria a los tres minutos. Orban se adelantó de cabeza a Nacho tras un centro de Raum y puso el miedo en el cuerpo al Bernabéu. La pelea volvía a estar a un asalto y el duelo entró en la agonía. La de los visitantes por provocar la prórroga y la del Madrid por evitarla. Ancelotti introdujo a Modric por Kroos y a Joselu por Bellingham para calmar el choque y lo consiguió entre suspiros de alivio. El Madrid puso la mano en el fuego y casi se quema.

Ancelotti decide ir a juicio y se enfrentará a la petición de cuatro años de cárcel de la Fiscalía

Ancelotti decide ir a juicio y se enfrentará a la petición de cuatro años de cárcel de la Fiscalía

El entrenador del Real Madrid, Carlo Ancelotti, ha decidido ir a juicio y defenderse de la acusación de la Fiscalía contra él por delito fiscal. No en vano, ya ha consignado el dinero, que en caso de condena implicaría una reducción de la pena al haber reparado el daño.

La Fiscalía de la Audiencia Provincial de Madrid solicita una pena de cuatro años y nueve meses de prisión por haber defraudado algo más de un millón entre 2014 y 2015, durante su primera etapa como entrenador del Real Madrid.

Según el Ministerio Público, en 2014 habría dejado de tributar 386.361 euros y durante el ejercicio siguiente, 675.718 euros. Por el primero la Fiscalía le reclama dos años y tres meses y por el segundo, dos años y medio.

EL MUNDO ya reveló el pasado mes de julio que la magistrada María Inmaculada Lova, titular del Juzgado de Instrucción 35 de Madrid, había concluido la investigación y que le consideraba responsable de no haber declarado los ingresos derivados de sus contratos publicitarios.

La intención de Ancelotti pasa por discutir que su residencia fiscal en 2015 no estuvo radicada en España tras cerrar su primer ciclo en el conjunto blanco. Esta cuestión fue aceptada por la juez instructora pero la Fiscalía recurrió y ganó el recurso.