Del precioso gesto de las camisetas de los jugadores de la Real Sociedad a los cánticos de: "Griezmann, muérete"

Del precioso gesto de las camisetas de los jugadores de la Real Sociedad a los cánticos de: “Griezmann, muérete”

La última vez que unos aficionados desearon a un jugador la muerte, se montó un escándalo que trascendió al mundo del fútbol. Aquel, "Courtois, muérete", terminó con el derbi madrileño suspendido provisionalmente por el lanzamiento de varios mecheros y las consecuencias siguen coleando administrativa y mediáticamente.

En el partido entre la Real Sociedad y el Atlético de Madrid se volvió a oir ese cántico. En esta ocasión fue Antoine Griezmann el que tuvo que escuchar como unos aficionados de un sector de la grada del Reale Arena le deseaba la muerte. Y no es la primera vez que le ocurre al francés, que abandonó la Real en 2014.

Ocurrió en torno al minuto 14 se partido, y se escuchó nítidamente desde el césped, pero el árbitro, Isidro Díaz de Mera, pese a que la megafonía del estadio tuvo que pedir que cesaran ese tipo de proclamas, no lo ha reflejado en el acta oficial del encuentro. También se indicó desde las pantallas gigantes el mensaje: "No a los cánticos racistas, xenófobos e intolerantes, anima y apoya al equipo respetando al rival".

Parte de la afición no valora los 202 partidos y 53 tantos que el jugador galo hizo defendiendo los colores blanquiazules. Quizás escoció más la preciosa jugada que el francés se inventó para que Julián Álvarez abriera el marcador del encuentro.

Tampoco tuvieron un recuerdo para el delantero del Atlético de Madrid, Alexandre Sorloth. No bueno, al menos. El noruego, aunque la temporada pasada militó en el Villarreal, jugó dos años con la Real en diferentes etapas en los que hizo 16 goles. El nueve rojiblanco se llevó una sonora pitada cuando salió al campo.

Ya el recibimiento de la afición a la expedición rojiblanca no fue nada amistoso con varios insultos de por medio. Afortunadamente, no fue tan grave como el de 2022, en el que el autobús en el que viajaban los jugadores y el cuerpo técnico fue apedreado por varios radicales obligando al club y al propio Imanol Alguacil a pedir perdón y a recordar que fue una «minoría que no representa la afición realista».

Detalle con la grada familiar

Sin embargo, los jugadores txuriurdines sí quisieron tener un detalle con los aficionados que se sientan bajo el sector visitante en el Reale Arena, la grada familiar, y que fueron los que tuvieron que soportar otros incidentes violentos. Entre ellos hay muchos niños y menores de edad.

Hay que recordar que, el pasado jueves, tuvieron que soportar como los ultras belgas del Anderlecht les lanzaban trozos de silla y de metacrilato desde su anfiteatro pudiendo haber causado una desgracia. Hubo cinco detenidos por esos incidentes.

Así, al término del calentamiento del encuentro, los jugadores de la Real Sociedad se acercaron a ese lugar para entregar a sus ocupantes varias prendas de material deportivo: camisetas, jerseys y pantalones de entrenamiento.

Álvaro Martín, la retirada en la cima del campeón sin mordaza: "Me he metido en todos los fregados"

Álvaro Martín, la retirada en la cima del campeón sin mordaza: “Me he metido en todos los fregados”

- "Álvaro, en esta entrevista no vamos a hablar tanto de deporte".

- "Mejor, mejor".

A la cita con EL MUNDO, una soleada mañana otoñal, Álvaro Martín acude, como buen marchador, caminando desde casa. El anuncio de su retirada apenas unas semanas después de ganar dos medallas olímpicas en París, sorprendente para la mayoría pero no para él, se ha visto empañado por su polémica con Juan Carlos Rodríguez Ibarra, el ex presidente de Extremadura que le ha acusado falsamente de no pagar los impuestos en su tierra. Aunque eso, lo de meterse en charcos, no es algo que le vaya a asustar. De hecho, es una de las grandes razones por las que lo deja. "Siempre intento defender lo que es justo. Me he metido en todos los fregados, pero duermo con la satisfacción de creer que estaba haciendo lo correcto. Callarnos no es la solución", asegura sobre su vocación reivindicativa, desde la lucha contra el dopaje a la demanda de mejoras en la jubilación de los deportistas, entre otras muchas batallas (también la supervivencia de la marcha) con las que en el futuro pretende seguir de "manera profesional".

Para saber más

A sus 30 años es, a la vez, un jubilado y un estudiante. Un ex deportista y un 'becario' al que el exclusivo y prestigioso despacho Garrigues ha seleccionado para cursar un doble máster con el que ampliar su currículo (es licenciado en Ciencias Políticas por la Complutense y graduado en Derecho por la UNED). Una leyenda del atletismo y un abogado en ciernes que abandonó de golpe sus espartanas rutinas de entrenamiento, su vida de monje en Cieza, "cuatro años con mi pareja a distancia", por los libros, sus carreritas sin reloj y sus pinitos con el crossfit, del que dan fe las heridas en la palma de su mano.

A lo largo de las casi dos horas de encuentro con Álvaro en las instalaciones deportivas de la Universidad Complutense de Madrid nadie se le acerca a pedir un autógrafo o un selfie. No hace ni dos meses que copó portadas con su oro olímpico en el relevo mixto junto a María Pérez, pero pasa desapercibido y le gusta. En un momento de la entrevista se le cuestiona por cómo le gustaría ser recordado. "Es que yo no quiero que se acuerden de mi nombre, sino del ejemplo. Que digan 'ya me acuerdo de uno que consiguió lo máximo con el deporte y a la vez con los estudios'".

Ese 'uno' creció en Llerena, un pequeño pueblo de 6.000 habitantes, rodeado del ejemplo académico familiar ("en mi casa yo soy el más tonto. Mi hermana mayor es ingeniera química, la pequeña es ingeniera aeronáutica, mi padre es ingeniero agrícola y como hobbie se sacó Psicología y mi madre es veterinaria...) y que nunca fue un empollón -"el instituto lo pasé raspado, un director le dijo a mi madre que su hijo lo de estudiar... nada"- ha sido y quiere ser mucho más. Un atleta sin mordaza también, un amante de las causas perdidas al que no le asusta hablar ni de política.

¿No es un poco radical lo de retirarse en el mejor momento de su carrera?
Es un poco raro sí. Pero lo tenía claro desde hace uno año, cuando me confirmaron que estaba seleccionado para entrar en Garrigues. Por la dificultad que entraña, con toda la gente que se presenta y las pocas plazas que hay, y la dedicación y exclusividad que requiere, no iba a poder entrenar al alto nivel. Y qué sentido tiene que me presente a un Mundial para, por ejemplo, quedar entre los 10 primeros, sabiendo que tengo potencial para ganar. Me he tomado este año para ir despidiéndome poco a poco del atletismo. Y en silencio, porque sólo lo sabían mi entrenador y mi pareja. Ha sido como un luto y el día que lo anuncié sentí un alivio.
¿Qué le dijo María Pérez?
Al principio no se lo tomó bien, se enfadó. Cuando estaba comunicando la decisión en el Teatro Romano de Mérida y ella se emocionó para mi fue muy duro, porque hemos crecido juntos. Hemos vivido grandes cosas a la vez, la primera vez que fuimos campeones de Europa, del mundo, el oro olímpico juntos. Y también cosas duras, como el cuarto puesto en Tokio. Va a conseguir otra pareja de baile también muy buena, así que no se tiene que preocupar.
María Pérez y Álvaro Martín, con el oro en los Juegos de París.

María Pérez y Álvaro Martín, con el oro en los Juegos de París.EFE

Lo vivido en los Juegos de París le quedará siempre.
Fue muy bonito. Con lo que sabía... Después del bronce, me quedaba mi última carrera como profesional y fue un colofón. Justo antes de salir me acerqué a mi entrenador intentando no llorar y le dije: 'Jose [Antonio Carrillo], el último baile'. El hombre se quedó un poco pillado. Pero eso no me iba a despistar, iba a ir a muerte. En mi último segmento del relevo, hay un momento en el que Pintado, que había sido campeón olímpico, me deja atrás. Era el último kilómetro y medio de mi carrera deportiva, iba muerto, me dije: 'Hay que dejarse la piel'. Le pasé y le pude dejar a María esa ventaja.
Después de Tokio llegó a pensar que quizá el talento no le daba para ganar una medalla olímpica.
Estaba volviendo en el avión, 14 horas, y pensaba: '¿Y si éste era el tren para ganar la medalla olímpica, se me ha escapado y no va a volver?'. Mi rabia es que no sabía qué más tenía que hacer para mejorar. Pero gracias a estar en el pozo, hundido, he hechos los mejores años de mi carrera. Ser cuarto no es un mal resultado, pero ese mazazo me ha traído todo lo bueno.
¿Por qué estudió Ciencias Políticas?
Me encanta la politología. No ejercer como político, pero sí estudiar todo lo que lo rodea. Me lo pasé genial. En la Facultad de Somosaguas estaba surgiendo Podemos, muchos de mis profesores estaban dentro del partido. A parte de lo teórico, lo estábamos viendo en la práctica. Te gustará o te disgustará, pero teníamos algo práctico delante. No era leerte un tochaco. Fue muy emocionante.
Ha tenido ofertas para entrar en partidos.
Me han ofrecido de todos los espectros políticos entrar en listas, para la Asamblea de Extremadura. Pero no me ha llamado la atención. Ahora mismo esa puerta está muy cerrada. Dentro de 15 años... no sé. Me quiero dedicar a la abogacía. Pero ojo, política hacemos todos. Yo hago política, me meto en asociaciones. La OSCED, por ejemplo, para defender la lengua extremeña.
Álvaro Martín, en la pista de ceniza de la Universidad Complutense.

Álvaro Martín, en la pista de ceniza de la Universidad Complutense.SERGIO GONZÁLEZ VALEROMUNDO

La polarización política te ha tocado en primera persona con las acusaciones de Ibarra.
Mucha gente me dice, 'eres muy valiente, pero a lo mejor no te compensa'. ¿Por temer a alguien no voy a decir aquello que creo que es justo? No me gusta la crispación, todo puede llegar a ser politizado. Lo vimos en el Eurocopa con la selección. Si hacía algo era de izquierdas, si hacía lo otro era de derechas. ¡Pero si están jugando al fútbol! ¿Lamine Yamal está pensando es que es un referente para la izquierda? Pues yo creo que no, que está jugando lo mejor que puede y ya está. Como deportista y ciudadano no me gusta que las siglas del partido pesen más que intentar llegar a un acuerdo con otro. Yo soy del PP, tú del PSOE, nos sentamos aquí sin conocernos y sin decirnos de qué partido somos y a lo mejor llegamos a un acuerdo. Si lo sabemos, se cierra cualquier puerta. Eso da rabia. ¿Cómo van a llegar a acuerdos si cada uno está luchando en su trinchera, en su guerra particular? Hay aspectos en que las disputas son más de niños chicos, que no están a la altura.
¿Cómo extremeño, cómo ve el problema territorial?
Es complejo. Entiendo que las comunidades autónomas compitan entre ellas. Si quieren atraer inversores o grandes empresas, Madrid competirá con Barcelona o Valencia. Lo que no se puede hacer, y voy al tópico, es lo del tren extremeño. Que no es tanto de inversión, es un derecho. No puede ser que España, que es potencia a nivel mundial en temas ferroviarios, tenga a una de sus regiones olvidadas. Nos hemos acostumbrado a un tren parado en verano con 40 grados o trenes de diésel. Que sólo pasa en nuestra tierra. Cómo nos vamos a callar. Igual que en Soria piden una autovía o en Teruel infraestructuras. Por supuesto. Es intentar equilibrar. No tiene sentido que unas comunidades estén muy por arriba y otras muy por abajo. Cuanto más igualitarias, más crecerá el país.
¿Por qué los deportistas no hablan de política?
Muy sencillo. Los patrocinadores, cuando firmas un contrato, te dicen: 'Cuidado con lo que pones en las redes sociales o con lo que dices'. De entrada te avisan de que eso es motivo de la rescisión del contrato. Una vez tuvimos un taller de redes y nos decían: 'si queréis defender causas sociales, que sea la paz en el mundo o que acabe el hambre'. Eso está muy bien, pero si van a abrir un refinería al lado de mi casa, no puedo defender eso. Tú eres un producto, pero yo no soy sólo deportista. Obligarte a no mostrar ciertas opiniones, también es política.
Álvaro Martín posa para EL MUNDO.

Álvaro Martín posa para EL MUNDO.SERGIO GONZÁLEZ VALEROMUNDO

Pero para los deportistas minoritarios, las redes son una fuente de ingresos importante...
Así es, si quieres tener patrocinadores no puedes desviarte de esta línea y eso va a repercutir económicamente. Pero yo siempre he podido decir lo que quería y por eso me he metido en esos fregados. Y también se pueden decir las cosas de forma educada, sin faltar al respeto. Si no estás de acuerdo, por ejemplo, con la Guerra de Israel, no tienes que decir que todos los judíos son unos genocidas.
¿Qué causa te gustaría defender como abogado?
Estoy muy implicado en el tema de la agencia antidopaje. No sólo es una vergüenza a nivel nacional, empieza a serlo internacional. No puede ser que por una cuestión de procedimiento se nos están escapando varios positivos que pueden estar compitiendo. Es un desastre. Y pienso en mí mismo. Alguien puede pensar: 'Álvaro va dopado'. Si mi agencia funciona correctamente y muestra la mayor transparencia posible, desaparecen esas nubes de dudas.
¿Ser como eres te ha traído muchas enemistades?
Me he metido en muchos líos. Y resulta violento. Puedo tener buena relación con una persona, pero si por una situación tenemos que enfrentarnos... Con el tema de la agencia antidopaje, tener que discutir entre los deportistas es desagradable. Porque muchos son amigos míos. Pero siempre he entendido que era el peaje a pagar. Me he hecho pocas enemistades, pero alguna muy importantedepord.
El grito del "faro" Carvajal y un Madrid que busca líder: "Es el referente del grupo"

El grito del “faro” Carvajal y un Madrid que busca líder: “Es el referente del grupo”

La plantilla del Real Madrid está acostumbrada a los gritos de Dani Carvajal. En el vestuario, en el túnel camino del césped, después de escuchar el himno, durante los partidos... Siempre es el primero y el último en alentar a sus compañeros, virtud de alguien que puso la primera piedra de Valdebebas, que ha pasado por todas las categorías del conjunto blanco y que acumula, entre otros trofeos, seis Copas de Europa. Quizás por eso dolió todavía más su grito de dolor en el tiempo extra del duelo ante el Villarreal. Una expresión que silenció el Bernabéu y que se concretó en una triple rotura en su rodilla derecha: en el cruzado, en el colateral externo y en el tendón poplíteo. Estará entre ocho y diez meses de baja.

No es la primera lesión grave que vive el vestuario del Madrid, pero sí, admiten fuentes cercanas al mismo, una de las que más impacto pueden tener en el día a día del grupo. Por la enfermería, todos con problemas en el cruzado, han pasado Courtois, Alaba y Militao, voces importantes y veteranas del cuadro madridista. Pero «Dani es el faro del grupo, el referente», reconocen en Valdebebas, de ahí su renovación hasta 2026 ayer por la mañana.

Ha sido capitán sin llevar el brazalete durante muchos años, hasta que en los últimos dos ha ascendido al segundo escalón tras las salidas de Marcelo y Benzema. Por delante, sólo Modric. Todos extranjeros, muy madridistas, sí, pero ninguno desde la cuna como Carvajal. No porque lo haya vivido, sino porque lo siente. «Por su carácter, su manera de liderar en las buenas y en las malas, su forma de motivar a los demás...», explican en el club.

Por todo esto, la tristeza del vestuario el sábado por la noche era superior a la de cualquier lesión. Una situación que no hace de menos a los que han sufrido, sino que engrandece la figura del lateral de Leganés, clave en los años posteriores a las tres Champions consecutivas.

Profesionalidad que contagia

Después de sufrir numerosos problemas musculares, Carvajal decidió profesionalizar todavía más su día a día. Entrenador personal, trabajo extra en casa y un tema capital: nutricionista y dieta. Es famosa su decisión de dejar el gluten, más anécdota que otra cosa, pero explica muy bien el camino que ha seguido en los últimos cinco años.

Esa profesionalidad ha calado en los jóvenes que han ido llegando a Valdebebas en los últimos años y todos le han copiado, convirtiéndose en uno de los líderes del vestuario. Desde 2021, su mayor problema físico había durado dos semanas y el curso pasado completó la mejor temporada de su vida. Sólo se perdió dos encuentros, marcó en la final de la Champions y fue uno de los mejores de España en la Eurocopa conquistada por los de Luis de la Fuente, acumulando papeletas para estar en una de las primeras posiciones del próximo Balón de Oro. De la Fuente, en su lugar y en el de Ferran Torres, ha llamado a Bryan Zaragoza y Bryan Gil.

¿Quién dará un paso adelante?

A sus 32 años, la grave lesión de rodilla le tendrá lejos de los terrenos de juego hasta la pretemporada del curso 2025-2026, ya con 33 años, con las dudas físicas lógicas de un percance así pero con una madurez mental que él mismo ha admitido que antes no tenía. El grupo, mientras, vivirá un momento «delicado», como reconocen en el club, esperando a ver qué futbolista da un paso adelante en estos meses. «Reaccionaremos, como reaccionamos el año pasado, las graves lesiones sirvieron también de motivación al grupo», advirtió el sábado Ancelotti.

La plantilla del Madrid está llena de jóvenes con muchísimo talento, muchos de ellos con una gran personalidad, pero todavía en el camino de convertirse en líderes de un vestuario. Eso era Carvajal y de eso deja huérfano al vestuario, que ahora deberá apoyarse en otros. Ahí crecerá ahora la figura de Lucas Vázquez, tanto dentro como fuera del césped. El gallego, suplente desde hace años, ya era un peso pesado por su liderazgo, autoridad y ascendencia sobre los jóvenes, pero ahora deberá dar otro paso más.

El club espera que en un futuro jugadores como Bellingham, Camavinga, Vinicius y Mbappé sean también líderes emocionales, pero de momento el vestuario observa a Lucas, Rüdiger, Courtois o incluso Militao, futbolistas con experiencia. Y espera, también, a Carvajal.

El adiós a los motores Renault y un trauma nacional: ¿hay futuro para Francia en la F1?

El adiós a los motores Renault y un trauma nacional: ¿hay futuro para Francia en la F1?

La primera de las 51 victorias de Alain Prost en la Fórmula 1 apestó a pescado. Aquel 5 de julio de 1981, la lluvia descargaba con fuerza sobre el circuito de Dijon, pero ni siquiera así los mecánicos de Renault podían refrigerar el motor de su RE30, un coche turboalimentado que ya les había traído por la calle de la amargura durante las dos primeras citas del Mundial. «Debíamos enfriar la entrada de aire, pero no teníamos hielo seco en el circuito, así que salimos a comprar hielo en una pescadería», relató años después Bernard Dudot, jefe del programa Turbo en Renault Sport. Así se las gastaban aquellos jóvenes ingenieros salidos de Viry-Châtillon. Tipos audaces que hicieron de aquella fábrica uno de los santuarios del automovilismo. Hoy, cuatro décadas después, Renault acaba de confirmar que su factoría ya no producirá más motores de F1 a partir de 2026. Toda Francia, obviamente, ha quedado estupefacta.

Se trata del final de una era para el automovilismo galo, ya que la marca del rombo había suministrado unidades de potencia al Gran Circo desde 1977. Incluso durante las dos etapas en que la escudería Renault no formó en la parrilla (1986-2001 y 2002-2015), los motores de Viry-Châtillon propulsaron a varios monoplazas campeones. Sin ir más lejos, Renault conquistó cinco títulos con Williams (1992, 1993, 1994, 1996, 1997), uno con Benetton (1994) y cuatro más con Red Bull (2010-2013). Por no mencionar las dos coronas mundiales de Fernando Alonso a las órdenes de Flavio Briatore (2005, 2006).

El italiano, en cambio, se ha erigido ahora como el adalid del cese de actividad en la fábrica. Harto de los paupérrimos resultados sobre el asfalto, el actual asesor ejecutivo de Alpine presentó el pasado julio un proyecto para que su escudería compre unidades de potencia en lugar de desarrollar las suyas propias. Según estas estimaciones, los gastos en materia de motores pasarán de 100 millones de euros anuales a menos de 20. Durante el pasado GP de Hungría, Briatore quiso fotografiarse en público junto a Toto Wolff, team principal de Mercedes, dejando muy claras sus intenciones: Alpine pretende convertirse en equipo cliente de las Flechas de Plata a partir de 2026.

«agujero en los bolsillos»

«Dos años más así y el proyecto iba a colapsar por completo», admitió el pasado viernes Luca de Meo, director general de Renault. Durante una cruda entrevista en L'Equipe, el máximo responsable del fichaje de Alonso en 2021 subrayaba que la decisión del cierre le había resultado «desgarradora» aunque inevitable, dado que su división de F1 tiene «un agujero en los bolsillos».

De momento, tras 18 carreras, Alpine deambula penúltimo por del Mundial de Constructores (13 puntos), su peor puesto desde 2016. Pierre Gasly y Esteban Ocon poco han podido hacer con un monoplaza sin prestaciones y víctima de numerosos problemas de fiabilidad. Especialmente en lo relativo a la refrigeración del motor. Desde marzo, en el paddock se rumorea que el equipo dirigido por Bruno Famin ni siquiera puede suministrar piezas nuevas durante algunas carreras.

En apenas tres meses, los ánimos en Viry-Châtillon han pasado de la incredulidad a la indignación. De hecho, su comité de empresa (CSE) ya puso el grito en el cielo ante la posibilidad de una reducción de plantilla (de 500 a 334 trabajadores) a partir del próximo 1 de enero. Ese enfado quedó en evidencia hace un mes durante el GP de Italia, donde algunos trabajadores de la factoría lucieron brazaletes negros mientras hablaban de «traición» y de «vergonzoso abandono al legado del equipo y a 50 años de historia y experiencia en alta tecnología». Renault ha de manejar este conflicto con mucho tino, dado que el Gobierno de Emmanuel Macron aún controla el 15% de su capital.

El reglamento de 2026

De momento, la única tabla de salvación para De Meo y Briatore parece situarse en 2026, con la entrada en vigor del nuevo reglamento técnico, donde los motores ocuparán un lugar de privilegio. Esa normativa de la FIA obligará a un aumento la potencia del motor eléctrico, para compensar la pérdida de rendimiento propiciada por los combustibles no fósiles. Asimismo, los propulsores serán más simples, más baratos y dispondrán de un modo, denominado override, que se active durante los adelantamientos. Un sustituto del actual DRS, pero alimentado por las baterías eléctricas.

Será tiempo para evaluar el esperadísimo desembarco de Audi, la evolución de Honda bajo el capó de Aston Martin, el estreno de Red Bull Powertrains o la hipotética presencia de Ford. Alpine, del mismo modo que McLaren y Williams, comprará las unidades de Mercedes, mientras en Viry-Châtillon seguirán resonando los ecos de aquel visionario llamado Dudot. «En nuestra época estábamos tan seguros de nosotros que logramos convencer a Bernard Hanon, presidente de Renault, de que debíamos entrar en la F1. En ese momento era una idea muy loca, pero él nos siguió la corriente».

Decir adiós en lo más alto: Rosberg, Mark Spitz, Björn Borg y otros deportistas que se retiraron en el mejor momento de sus carreras

Decir adiós en lo más alto: Rosberg, Mark Spitz, Björn Borg y otros deportistas que se retiraron en el mejor momento de sus carreras

Cinco días después de ganar el Mundial de Fórmula 1, Nico Rosberg anunció que se retiraba con 31 años. «Ahora que lo he conseguido, que he escalado mi montaña, que estoy en la cima, me siento bien», explicó. El último partido que Pete Sampras disputó en su carrera profesional fue la final del US Open de 2002, en la que ganó su 14º Grand Slam. «Estoy en paz, he cumplido», aseguró el estadounidense, 32 años entonces. Diez más que Mark Spitz, quizá el ejemplo más extremo de retirada prematura del deporte: el legendario nadador dijo adiós nada más colgarse siete medallas de oro en los Juegos de Múnich de 1972.

En el arcano del deporte, otro episodio sin explicación: el retiro de Bobby Fischer del panorama ajedrecístico a los 29 años, en 1972, cuando se encontraba en la cúspide.

Cuando no hay lesión grave de por medio, el hastío suele ser la razón principal en la rareza de despedirse del deporte a edades tempranas, algo que los avances en preparación física, medicina y dieta han convertido en aún más puntual. El caso de Álvaro Martín, que lo deja nada más ganar dos medallas olímpicas en marcha (bronce individual y oro en el relevo mixto) para centrarse en sus estudios y su carrera de abogado, no tiene apenas precedentes.

En el exigente mundo del tenis, además de Sampras, se encuentran otros ejemplos. Uno de los más sonados fue el de Björn Borg. ¿Hasta dónde hubiera llegado de no haberse retirado con 26 años? Tras perder la final de Wimbledon de 1981 ante John McEnroe, con 11 Grand Slams en su palmarés, entró en un declive de desgana que le llevó a poner fin a una trayectoria que había empezado de adolescente.

Justine Henin era la número uno del mundo cuando anunció su retirada en mayo de 2008. Dos años después volvió al circuito, pero a los seis meses una lesión hizo que dejara definitivamente la raqueta con 29 años. Algo no muy diferente al caso de Ashleigh Barty, quien, en marzo de 2022, con 25 años, puso punto y final a su fulgurante trayectoria sólo semanas después de haber conquistado en Australia su tercer Grand Slam. «Sé cuánto trabajo se necesita para sacar lo mejor de nosotros mismos. Y dejé de tener eso en mí. No tengo la predisposición física y mental ni todo lo necesario para volver a desafiarme al más alto nivel. Estoy agotada», zanjó.

Mark Spitz, en acción.

Mark Spitz, en acción.

La lista no es extensa pero sí hay otros casos llamativos. En el motociclismo, ninguno como el de Casey Stoner, campeón de MotoGP en 2007 y 2011, y retirado en 2012 con 27 años. En su caso, la ansiedad fue el desencadenante del adiós: «Cuanto mejor iba el fin de semana, más quería morir».

Empate a golazos entre un Atlético rácano y una Real que mereció más

Empate a golazos entre un Atlético rácano y una Real que mereció más

Cuando Griezmann deje el Atlético de Madrid, el equipo perderá no sólo al mayor goleador de su historia sino también a su mejor director de orquesta. Lleva el francés unos años teniendo el mismo mapa de calor en el juego rojiblanco que el de un suelo radiante. Está en todas partes y, generalmente, en todas ellas lo hace bien. Solo un equipo acomplejado en ataque impidió que su genialidad valiera una victoria. Sucic igualó la maravilla con un zapatazo desde fuera del área. Empate a golazos. [Narración y Estadísticas, 1-1]

Lo del primer gol, en cambio, no es hacerlo bien, es dar la vuelta al mundo. Hay jugadores que necesitan manosear el balón para provocar algo, Griezmann, con dos toques, atrae, controla y deja solo de tacón a Julián Álvarez para inaugurar el marcador. Si no lo han visto, corran a Youtube, es uno de los goles de la temporada. Casi asiste con otra maravilla de pase para el segundo 10 minutos después al mismo protagonista, pero el argentino se cayó o le derribaron. Dependerá de los ojos del juez que lo mire.

El Principito fue la dulzura ante una semana violenta. Una semana marcada por el fenómeno ultra en los dos frentes. Siete días para olvidar. Y a ello se pusieron ambos contendientes en el césped desde el inicio. Se rehizo la Real a ese empuje rojiblanco inicial echando el balón al piso. Y pudo empatar en una doble oportunidad tras un córner si no es por Oblak. Ya son muchas crónicas citando al esloveno. Todas bien. Lo merece. No es que haya recuperado su nivel, es que vuelve a dar puntos a su equipo. En Lisboa, pese al cuatro a cero, fue el mejor.

Este duelo era de urgencias, con el Atlético a ocho puntos del Barcelona antes del pitido inicial y la Real solo dos por encima del descenso. Quizás unos tienen más puntos de los que merecen y otros menos, pero el fútbol no va de merecimientos sino de goles y el Atlético parece que encontró su goleador.

Julián Álvarez ha abierto la lata y la definición en el primer tanto evidencia que la confianza ha vuelto al segundo fichaje más caro de la historia del Atlético. Además, el argentino, pone trabajo, así que ya tiene ganado no solo a su público sino también a su entrenador. El problema es que, tras el tanto, estuvo desasistido porque el balón, que sólo se juega con uno, lo tenía la Real. Pero los Oyarzábal, Kubo y Becker son futbolistas técnicos, pero no potenciales pichichis. Seis goles en ocho partidos, los datos no les respaldan.

En una cueva

El Atlético se refugió cerca de Oblak en un 5-4-1 a esperar a una Real volcada y necesitada. El problema es que no amenazaba como debería salvo en algún error donostiarra en salida de balón que no pudieron aprovechar. La segunda mitad inició como la primera. Una Real agarrada a la profundidad de Kubo y con más presencia en ataque gracias a la salida de Brais Méndez mientras el Atlético achicando balones y un bloque bajísimo aprovechando la ventaja en el marcador. El japonés era un tormento para la defensa atlética percutiendo sobre Lenglet y Javi Galán tanto por dentro como por fuera.

A medida que avanzaba el partido, la Real perdía fuelle, minada por el resultado, y el Atlético asomaba más desde su cueva. Estirado, muchas veces, por Nahuel Molina, los rojiblancos tuvieron alguna oportunidad ante Remiro. Sin embargo, sin juego trenzado, sin tikitaka, llegó el empate de la Real con un gol de Sucic al primer toque desde fuera del área que se coló por la escuadra de Oblak. Aún pudo ganar la Real, lo necesitaba y lo mereció, pero todo quedó en empate. A golazos.

La caza del ultra si rostro en el Fondo Sur: bronca del Atlético a sus jugadores y tensión con la policía por la protección de datos

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«¡A la primera, nos vamos!»

Mateu Busquets Ferrer es un árbitro joven, de 30 años, con una enorme proyección, y no está dispuesto a que el derbi la contamine.

«¡A la primera, para dentro!»

El Atlético toma nota y siente que el Madrid está en la misma línea, dispuesto a un estallido, por lo que sabe que debe jugar dos derbis en uno.

La «primera» no es un mechero, es un grito racista a Vinicius. Courtois no está en el guion. La lluvia de ira sobre el p

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Este Real Madrid vence por fin, pero no convence

Este Real Madrid vence por fin, pero no convence

Actualizado Domingo, 6 octubre 2024 - 18:50

Rudy Fernández. Sergio Rodríguez. Guerschon Yabusele. Fabien Causeur. Vincent Poirier. La enumeración basta: cinco jugadores de primer nivel en la Euroliga, en el baloncesto internacional, perdidos por el Real Madrid de golpe, por jubilación o por traspaso. Añadan a Carlos Alocén, base de gran proyección -ya lo iremos viendo- al que los responsables blancos no dieron tiempo de juego tras recuperarse de una larga lesión y al que han dejado marchar

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Lewandowski, con un 'hat- trick', le da aún más alas al Barça

Lewandowski, con un ‘hat- trick’, le da aún más alas al Barça

Actualizado Domingo, 6 octubre 2024 - 18:34

Al Barça le bastó con el primer tiempo para sumar una nueva victoria en la Liga. La contundencia ante la portería contraria de Robert Lewandowski, autor de un inapelable hat- trick y que sigue exhibiendo un estado de forma del todo envidiable a sus 36 años, unida a la trabajada estrategia del fuera de juego de los azulgrana, fueron los grandes argumentos del equipo de Hansi Flick para derrotar al Alavés con un contundente 0-3. [Narración y Estadísticas, 0-3]

El triunfo les permite a los barcelonistas marcharse al parón de selecciones manteniendo su ventaja de tres puntos en la cabeza de la tabla con respecto al Real Madrid, si bien sumaron un nuevo contratiempo en forma de lesión. Ferran Torres, que se resintió de unas molestias musculares, tuvo que dejar muy pronto el terreno de juego y obligará así al seleccionador español, Luis de la Fuente, a introducir un nuevo cambio en su lista para los próximos compromisos de la Liga de Naciones.

El Barça dejó el duelo en Mendizorroza prácticamente visto para sentencia en la primera parte. Con un Lewandowski que vive una segunda juventud de la mano de Flick y un Raphinha del todo imprescindible en los esquemas del alemán, los azulgrana se las arreglaron para poner un contundente 0-3 en el marcador en poco más de media hora.

El polaco, de hecho, aprovechó dos buenas asistencias del brasileño, la primera tras servicio de falta y la segunda después de una cabalgada espectacular del ex del Leeds, para anotar sus dos primeros goles de la tarde. Después, haría también lo propio con una buena asistencia de Eric García, relevo de un Ferran Torres que tuvo que dejar el campo a los cinco minutos por lesión, para poner algo más de tierra de por medio en el marcador. Poco antes de esa tercera diana barcelonista, el conjunto babazorro había contado con dos buenas intervenciones consecutivas de su arquero, Sivera, para aspirar a seguir metido en el duelo lo máximo posible.

Los azulgrana , no obstante, no solo marcaban diferencias ante la portería rival. La posesión, de nuevo, era su principal argumento para desmontar los intentos por meterse en el partido de un rival que tenía que fiar gran parte de sus opciones a tratar de sorprenderlos a la contra o por medio del balón parado. Y el Alavés, de hecho, consiguió enviar el balón al fondo de la red al límite del reloj en la primera mitad, pero su acción, tal y como le había sucedido también a Raphinha en el arranque, fue finalmente invalidada por fuera de juego.

Diferencias en la portería

Tras el descanso, el equipo de Luis García Plaza saltó al terreno de juego dispuesto, por lo menos, a reducir distancias en el marcador. Y a punto estuvo de conseguirlo muy pronto, aprovechando un mal palmeo de un Iñaki Peña tremendamente inseguro en los balones aéreos. El remate de Toni Martínez, quien había recogido el mal rechace del arquero, acabaría por se estrellarse en el poste derecho de la portería azulgrana.

Los locales, por supuesto, trataron de intensificar su acoso al área rival, con un Barça más preocupado en el segundo tiempo de conservar la renta conseguida que de ampliarla. Sus intentos, no obstante, carecieron en la mayor parte de las ocasiones de la puntería necesaria para lograr su objetivo. La mejor opción, nacida de las botas de Conechny, le permitió a Iñaki Peña resarcirse de sus dudas con una buena intervención en dos tiempos.

Y más se luciría aún Sivera en dos opciones casi consecutivas para evitar que Ansu Fati, relevo en el césped de Lamine Yamal, diera paso al póquer azulgrana cuando el duelo encaraba ya su recta final. Una recta final que vería también otra buena intervención del portero azulgrana tras un balón muy comprometido en defensa del joven delantero barcelonista. El Alavés, además, en su esfuerzo por meterse en el partido, caía también una y otra vez en la trabajadísima trampa del fuera de juego de los de Flick. Hasta tal punto, que el marcador no volvería a moverse ya hasta el término de un encuentro en el que los barcelonistas retomaron su velocidad de crucero en la Liga.

El equipo del pueblo

El equipo del pueblo

El Atlético de Madrid experimentará en los próximos tres partidos en su estadio una mutilación: el cierre de siete sectores del Fondo Sur, ese gueto donde acampa una tribu de salvajes con denominación de origen que avergüenza a la mayoritariamente sensata grey rojiblanca.

Simeone, adulador demagógico, definió en una ocasión al Atleti como «el equipo del pueblo», dejando al barrial Rayo y a los periféricos Geta y Lega sin representación popular alg

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