El homenaje de Davinchi, jugador del Getafe, a su padre, una de las víctimas del accidente de tren en Córdoba: "Es el mayor acto de amor que puedo hacer por ti"

El homenaje de Davinchi, jugador del Getafe, a su padre, una de las víctimas del accidente de tren en Córdoba: “Es el mayor acto de amor que puedo hacer por ti”

Actualizado

El mundo del fútbol se ha visto golpeado por el fatídico accidente de dos trenes en la localidad cordobesa de Adamuz. Uno de los fallecidos es David Cordón, padre de Davinchi, jugador del Getafe.

Cordón, que tenía 50 años, también fue futbolista y militó en el Atlético de Madrid, el Sevilla o el Recreativo de Huelva, entre otros clubes. Además, pasó por la selección española de fútbol playa.

El padre del futbolista azulón había ido a Madrid para ver el partido del equipo de su hijo, que está lesionado, contra el Valencia en el Coliseum. Después del encuentro, cogió el tren de vuelta a Huelva, viéndose involucrado en el accidente ferroviario.

El homenaje de Davinchi, jugador del Getafe, a su padre, una de las víctimas del accidente de tren en Córdoba

Después de que se conociera la noticia, Davinchi quiso rendir homenaje a su padre con una emotiva carta que publicó en su cuenta de Instagram. "Sé que el Señor de las Penas y la Virgen del Amor te tienen a su lado y juntos me guiaréis durante toda mi vida. Me llenarás de fuerza en momentos de dificultad y siempre recordaré aquello que tanto nos decías: siempre felices y hacia delante", comienza.

"Todo lo que haga en esta vida siempre será por el lucero más grande que tengo en el cielo. Como me dijeron una vez: 'Cuando el camino se hace duro, solo los duros hacen el camino'. Tú fuiste siempre un luchador y me lo enseñaste desde el primer momento. Ese es el mayor acto de amor que puedo hacer por ti, demostrar que puedo con todo y que nunca me rendiré. Te amo, papá", concluye el jugador del Getafe.

Las condolencias del Getafe por la muerte del padre de Davinchi

El Getafe también mostró sus condolencias por la muerte del padre de su futbolista. "Lamentamos, profundamente, confirmar la noticia que nunca hubiéramos querido publicar. Nos invade el dolor por el fallecimiento de David Cordón Cano, padre de nuestro jugador Davinchi en el trágico accidente de Adamuz, Córdoba. Te conocimos hace siete meses y en poco tiempo nos conquistaste por tu sencillez, simpatía y generosidad. ¡Te echaremos mucho de menos! Descansa en paz, querido amigo", escribió el club madrileño en su cuenta de X.

Alcaraz lee la respuesta en el viento ante Hanfmann y alcanza la tercera ronda del Open de Australia

Actualizado

Un par de horas antes del partido, Carlos Alcaraz comía una pechuga de pollo en el restaurante Cambio de Tercio que hay dentro de la Rod Laver Arena, estudiaba el vaivén de los árboles del Melbourne Park a través de la enorme cristalera del local y reconocía lo que venía: no iba a ser fácil. El verano en el sureste de Australia es tan feliz como el verano en cualquier parte del mundo —no hay quien entienda a los amantes del frío—, pero hay días en los que se esconde. Se levanta un viento frío antártico y tú vas en pantalón corto. Se levanta un viento frío antártico y Alcaraz debe lidiar con ello sobre la pista.

Como en la primera ronda ante Adam Walton, su victoria en segunda ronda del Open de Australia frente a Yannick Hanfmann, por 7-6(4), 6-3 y 6-2, fue compleja, incómoda, antiestética. Todavía no ha disfrutado de un día tranquilo en el Grand Slam. Quizá llegue en tercera ronda, el viernes, ante Corentin Moutet.

O quizá no llegue en todo el torneo; también sería lógico. En su regreso tras dos meses de parón, Alcaraz está en busca de ese ritmo, ese feeling, ese no sé qué que te da la competición, y cuando lo encuentre se enfrentará a los rivales más poderosos. Ante Hanfmann apareció nervioso, perjudicado por el cambio de hora —debutó de noche y esta vez era mediodía— y molesto por el viento. Después de ciertos puntos ofreció gestos de extrañeza e incluso lanzó algún desaire; quejas al aire, nunca mejor dicho. En el primer set, un periodo que duró 78 minutos, empezó con problemas con su derecha que le llevaron a varios errores no forzados y muy pronto se descubrió con un break en contra. El 1-3 en el marcador era una amenaza.

Hubo un buen rato en el que a Alcaraz no le salía nada. Si hacía un malabarismo con la raqueta, se le caía. Si jugueteaba con las pelotas, se le escapaban. Pero la rotura de su servicio por parte de Hanfmann le obligó a reaccionar lo más rápido posible. En el juego siguiente recuperó el break y en el tie-break decisivo estuvo brillante. Su saque y su revés paralelo, los dos golpes que mejor le están funcionando en Australia, le dieron el triunfo, y el resto del encuentro fue de otra manera. Antes de empezar el tercer set, de hecho, Hanfmann se quedó con dolor abdominal y su juego se resintió.

Buen nivel de Hanfmann

Fue una pena para él. Porque hasta ese momento había merecido más, mucho más, como mínimo llevarse algún set. A sus 34 años, fuera del Top 100 del ranking ATP, el alemán se presentaba ante Alcaraz como un rival de vuelta de todo. Un tipo fuerte, uno de tantos, ya en declive. Ciertamente, el español podía incluso recordar cómo en 2019, cuando solo tenía 16 años, le venció en el challenger de Sevilla e imaginar un triunfo asequible. Pero Hanfmann proponía una reivindicación.

WILLIAM WESTAFP

Con una derecha deliciosa, muy parecida a aquella que dio gloria a Andy Murray, tomó todos los riesgos posibles y asedió a Alcaraz todo lo que pudo. Su resto, metido dentro de la pista, demostraba que, si tenía que morir, lo haría con las botas puestas. En la Rod Laver Arena, ante una audiencia millonaria, estaba decidido a probar que su tenis puede ser mejor de lo que indica su palmarés. Y con ello obligó al número uno a actuar como número uno. Entre el viento, los cambios de hora y la falta de ritmo, Alcaraz siguió en pie, que es, al final, lo único imprescindible.

"El público mira el ranking y pienso que será un partido sencillo. Pero cada rival es diferente y hay rivales que hacen sentir incómodo ne la pista. Además las condiciones cambian, el otro jugué de noche, hoy había viento... Estoy muy contento de haber superado el primer set y haber mejorado después", analizaba el español que, al final el encuentro, mandó un mensaje a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz: "Mucho ánimo a lo que está pasando en España".

Vinicius, tras unos días "muy complicados" por los pitos: "No quiero que me abucheen en casa"

Vinicius, tras unos días “muy complicados” por los pitos: “No quiero que me abucheen en casa”

Hubo que esperar a la séptima jornada para disfrutar del primer gol de Vinicius en la presente Champions. Sus dos asistencias frente al Mónaco le allanaron el camino para el MVP de una noche donde redondeó sus números en el gran torneo continental: 30 goles y 30 asistencias en 72 partidos. Tras el caluroso abrazo con Álvaro Arbeloa, la amplia sonrisa frente a los micrófonos, donde admitió haber pasado "unos días muy complicados por los pitos".

"No quiero que me abucheen en mi casa, donde me siento muy cómodo. En los últimos partidos no me sentí cómodo porque cada vez que hacía algo mal me abucheaban", reveló Vinicius ante las cámaras de Movistar. "No siempre estaré en mi mejor nivel técnico, pero siempre lo he dado todo. Si a otros les falta gol, intento asistir; si tengo que defender, intento defender", agregó, en referencia tanto a sus pases a Kylian Mbappé y Franco Mastantuono para el 2-0 y el 3-0 como a sus cinco recuperaciones.

No obstante, para calibrar la influencia del brasileño resulta siempre más pertinente revisar otra estadística. La que Arbeloa ya había mencionado en la previa. Y esta vez fueron cinco regates, cuatro de ellos resueltos con éxito. "Siempre estoy en el centro de todo y no quiero estarlo por cosas fuera del campo. Quiero estarlo por lo que he hecho por este club", zanjó el '7' blanco.

"a todo el madridismo"

"Cuando está feliz es el más desequilibrante", reiteró, por su parte, Arbeloa, desbordante de felicidad en la sala de prensa. "Ese abrazo que me ha dado, no era tanto al entrenador, sino a todo el madridismo", refrendó el ex técnico del Castilla. Cuando le mencionaron que hace ahora una década, Zinedine Zidane tomó las riendas para terminar alzando tres Champions consecutivas, extremó la prudencia. Primero recordando el complicado compromiso del sábado en Villarreal y después la visita de la última jornada a Da Luz, donde debería cerrarse el pase al top-8.

Tras el ridículo en Copa del Rey ante el Albacete y la mala primera parte contra el Levante, el Madrid recuperó algunas de esas señas de identidad que tanto había buscado Xabi Alonso. De hecho, Mbappé cautivó al Bernabéu con una carrera de 60 metros hacia atrás que evitó el gol del rival. Aunque ni siquiera así Arbeloa parece dispuesto a cambiar sus prioridades. Ninguna tan decisiva como tener felices a sus estrellas. "Kylian y Vini están haciendo un gran esfuerzo, aunque tampoco te voy a engañar. Quiero que hagan un buen trabajo, ver un equipo que corra junto, pero que luego puedan estar frescos para marcar las diferencias", subrayó.

Esa capacidad para el desequilibrio resulta aterradora en el caso de Mbappé, quien con sus 11 goles en seis partidos igualó un récord de Cristiano Ronaldo. El portugués ya había anotado esa cifra en la primera fase de la temporada 2015-16. Su sucesor aún puede desbancarle el próximo miércoles si marca al Benfica de José Mourinho. De momento, el Mónaco se ha confirmado como una de sus víctimas favoritas, ya que acumula 16 intervenciones de gol ante su ex equipo, sólo por detrás de sus datos contra el Lille (17) y el Montpellier (21).

La celebración de Bellingham, tras el 6-1.

La celebración de Bellingham, tras el 6-1.AP

En cualquier caso, el Madrid aún cuenta con mucho margen para confirmar su mejoría. De hecho, en una noche tan plácida recibió 20 disparos y Thibaut Courtois tuvo que realizar seis paradas, las mismas que hace un par de meses frente al Manchester City. Por no mencionar que los locales, pese a su mayor intensidad, cubrieron menos campo: 111,2 km frente a 113,5 del equipo dirigido por Sébastien Pocognoli.

Quien no suele economizar esfuerzos es Jude Bellingham, protagonista por su extraña celebración del 6-1. "Mucha gente dice muchas cosas. Puedes llorar o disfrutarlo. Les devolví la broma a los aficionados. Yo sé la verdad", explicó el internacional inglés, a propósito de su gesto, a modo de brindis. Apenas 72 horas después de ser obsequiado con varias broncas, el ex centrocampista del Dortmund pudo redimirse con el Bernabéu. "Siempre he dicho que los aficionados trabajan toda la semana, pagan para venir aquí y tienen derecho a hacer lo que quieran", finalizó.

La mejor medicina contra los pitos

La mejor medicina contra los pitos

Actualizado

Demasiado necesitaba el Real Madrid una goleada en la Champions. Ha llegado en el momento justo. Cuando la crisis aparecía con hierbas venenosas, con un entrenador novato y con la grada dispuesta a cualquier escándalo.

Creo que los dos primeros goles, los de Mbappé, fueron decisivos. Sí, porque eran los dos tantos que daban la tranquilidad, la posibilidad del que el Madrid mostrara su ansiedad por convencer.

Además, la buena noticia es que Vini en el segundo tanto le dio un pase genial y matador a Mbappé. No le pitaron apenas y se esforzó como un poseso, aunque a veces no le salía nada bien. Hasta que llegó su soberbio gol y tuve la sensación de que su alegría contenida era como su llamada hasta los cielos del Madrid, otra vez.

El Madrid jamás tuvo graves problemas con un Mónaco santo y fácil. A veces, no se sabe si tú juegas bien. Es porque el rival ha sido muy malo. El resultado final de seis a uno es, francamente, un escándalo. El Mónaco no tuvo ni picaresca ni rebeldía. Además, Ansu Fati, que parece un ex-jugador, desperdició la única ocasión de gol de lo monegascos .

Parece que Arbeloa ha recuperado jugadores. Ha creído a Mastantuono y el argentino por fin hizo al gol. Además, un gol con la derecha, a pase espectacular de Vini, que se ha convertido en un generador de pases de gol.

También acertó el nuevo entrenador blanco con un serio Camavinga de lateral izquierdo, que no le gusta, como a Valverde por la derecha, pero hay que subrayar que los dos laterales fueron decisivos en la provocación tanto ofensiva como defensiva.

En cuanto al errático Bellingham, no le encuentro solución. Falla un gol seguro y encima se ríe. Luego, corrió, perseveró y marcó un gol en los minutos de la basura. Lucha, al menos, por ser el de antes

Bueno, el espectáculo de Mbappé es el más impresionante . Metió dos goles y quiso que sus compañeros disfrutaran de poder de marcar. Es un fenómeno y es el mejor jugador del mundo. Lo demuestra con goles. Once goles en seis partidos de Champions.

Seguro que para que Arbeloa disfrute de un triunfo maravilloso soñado, inventado en las mejores historias para un nuevo entrenador. El Madrid se sanó con goles, muchos, pero lo que más le gustó al Bernabéu es el esfuerzo, la seriedad del equipo y su ambiciones incluso para triunfar en Europa.

Pudo ser la goleada de diez u once goles si no hubiera habido tanto egocentrismo. Es otra historia . La mejor medicina contra de los pitos.

El Villarreal también cae ante el Ajax en su aciago paso por Europa

El Villarreal también cae ante el Ajax en su aciago paso por Europa

Actualizado

Tampoco en la despedida de la Champions ante su afición consiguió el Villarreal regalarle una victoria. El equipo de Marcelino cayó derrotado ante el Ajax en otra noche aciaga en un torneo que se la ha atragantado desde el principio. El tercer peor equipo de esta Liga se llevó ante el segundo peor tres puntos que aún le permiten soñar gracias a un gol de Edvardsen en el 90, después de otro ejercicio de ineficacia del conjunto amarillo.

El Villarreal encontró pronto las costuras del Ajax pero le faltaba acierto y algo de fortuna para aprovecharlas. Poco más de cinco minutos bastaron para comprobar que el equipo de Fred Grim iba a sufrir corriendo hacia atrás y en el balón parado. Una pérdida de Mokio propició el primer contragolpe amarillo para Pepe, cuyo tiro tapó un defensa para provocar un córner que empezó a dejar en evidencia la inocencia de la defensa neerlandesa en ese tipo de jugadas. Para suerte suya tenían a Jaros bajo palos, que voló hasta el poste para sacar el remate de Cardona y salvó de nuevo a los suyos tras rematar Pepe en el segundo palo un nuevo saque de esquina.

El Ajax, que aún tenía alguna remota opción de regatear la eliminación de la Champions, pretendía mandar y lo hacía, pero con un juego muy plano, sin ninguna profundidad salvo cuando el lateral Gaaei se incorporaba por banda derecha. Así llegó su mejor, y prácticamente única, ocasión en el primer tiempo. Tenas sacó una gran mano para despejar el remate de Wijndal, que llegaba totalmente solo al segundo palo.

Después no estaría tan fino el guardameta catalán en el gol del Ajax, el único borrón en un regreso a la portería en el que se le vio ágil con los pies y acertado a la hora de sacar en largo buscando sobre todo a Oluwaseyi. La potencia en carrera del canadiense era otro de los problemas para la defensa del Ajax, sólida cuando tenía tiempo para ordenarse en dos líneas de cinco por delante de su portero pero exigida en las transiciones del Villarreal. Y eso que no estaba excesivamente fino el equipo de Marcelino a la hora finalizar sus contragolpes. Dos buenas carreras de Oluwaseyi acabaron en un remate al lateral de la red y un pase que no pudo rematar Ayoze, quien lo volvería a intentar con un disparo desde la frontal que se fue por muy poco.

Ventaja fugaz

Fue a la tercera cuando encontró premio Oluwaseyi, ya tras el descanso. El joven Bouwman no calculó bien el bote en un balón largo y cuando quiso reaccionar ya encaraba el jugador del Villarreal hacia portería para poner el balón, esta vez sí, lejos del alcance de Jaros.

Como viene siendo costumbre en esta Champions, la alegría le duró poco al Villarreal, que vio como el Ajax empataba en su siguiente llegada con un poco de fortuna. Lanzó Gloukh una falta lateral metiendo el balón al área en busca de una cabeza y la que apareció fue la de Comesaña, que peinó hacia su portería sorprendiendo a un Tenas cuya salida fue mejorable.

El marcador volvía a estar igual pero el partido ya era otro, mucho más abierto, con alternativas en una y otra área y un Ajax más incisivo. Y certero. Fue la puntería la que acabó marcando la diferencia. No la tuvo el Villarreal, con un Pepe totalmente negado ante el gol. Hasta tres llegadas claras al área tuvo el francomarfileño y no fue capaz de aprovechar ninguna ante un inspirado Jaros.

El Ajax, en cambio, sí aprovechó las suyas. Avisaron los neerlandeses con un tiro de Klaasen que atajó Tenas y remataron en el 90, con una buena acción colectiva que culminó Edvardsen a pase de Gaaei. Fue el último trago amargo para La Cerámica en esta Champions para olvidar del Villarreal.

Vinicius revive en un partido redondo ante el Mónaco bajo el efecto balsámico de la Champions

Vinicius revive en un partido redondo ante el Mónaco bajo el efecto balsámico de la Champions

La Champions trajo su bálsamo a un Bernabéu con las heridas en carne viva. Un bálsamo con componentes muy indicados para los males del Madrid. En primer lugar, porque el regreso a la competición que da sentido a su historia siempre impone solemnidad, y en la solemnidad no encajan los pitos. En segundo, porque no todos los que pitan estaban, con un público más heterogéneo en el paisaje europeo que en la Liga. Como si el tendido del 7 de las Ventas se llenara de "guiris". El equipo necesitaba esa atmósfera esponjosa tanto como los espacios que dejó un Mónaco naif, atrevido en ataque pero hipotenso en defensa, que no está como cuando empezó el torneo. Para Vinicius, Mbappé y el resto fue como volver al paraíso perdido.

Cuajó, pues, el Madrid un partido redondo (5-1) y en paz que consolida al equipo en el 'Top 8'. Es donde lo dejó Xabi Alonso, pero después de lo de Albacete cualquier cosa podía ocurrir. El Madrid pudo correr, como le gusta. Lo hizo con muchísima precisión, como demuestran los dos primeros goles, en transiciones precisas, con interactuación de la mayor parte de los futbolistas de ataque y finalización de Mbappé. Eran los episodios de juego más brillantes del Madrid en tiempo, y eso debe ser un punto de partida para Arbeloa, enredado en sus declaraciones. Si lo que sucedió ante el Mónaco se debe ya a su trabajo, que calle y continúe. Serio en la banda, observó, aplaudió, abrazó a Vinicius y dio sus primeros minutos al canterano Meso.

Buena presión

El Madrid corrió pero también presionó, de principio a fin. El Mónaco no lo soportó. El conjunto del Principado está en la zona templada de la Champions, pero muy lejos de sus buenas épocas. Llegaba al Bernabéu después de cuatro derrotas consecutivas. El regreso de Pogba debía ser el mástil de su proyecto. Ausente en el Bernabéu, de momento es un fiasco. La apuesta por Ansu Fati, situado detrás de Balogun, un delantero físico e incómodo, apenas devuelve la sombra del futbolista que asombró con su irrupción en el Barcelona. La rodilla ha sido el peor de sus rivales.

Arbeloa volvió a utilizar a Valverde como lateral y colocó a Camavinga en la banda izquierda. Las bajas obligan a maniobras que no gustaban en el pasado, ni en la hierba ni más arriba. Güler regresó al centro del campo con Bellingham y Tchouaméni, y Mastantuono apareció junto a Mbappé y Vini. Del centro del campo en adelante, idéntico a lo elegido por Xabi Alonso. Mbappé estuvo en su papel, con dos goles, Vinicius ofreció dos asistencias, al francés y a Mastantuono, y de su centro llegó el cuarto tanto, al introducir el balón en su portería Keher.

El abrazo a Arbeloa

Al brasileño le faltaba su gol, aunque con semejante producción como había hecho, nadie se lo iba a reclamar. Sin embargo, estaba ante una gran oportunidad de redimirse, con más espacios que nunca. Cuando pudo maniobrar en la frontal del área, buscó el instante y colocó el balón en la escuadra. Se giró y apenas lo celebró. Fue en busca de sus compañeros y de Arbeloa, al que abrazó. Nadie le ha dicho tantas veces «te quiero» en los últimos días. La vida de Vini es como vivir permanentemente en un puente. De un lado, el amor; del otro, el odio.

El alto rendimiento fue global, porque, además de Vini y Mbappé, Mastantuono hizo uno de sus mejores partidos como madridista, clave en la acción del primer gol y autor del tercero. Valverde, Mastantuono, Valverde y Mbappé fue la secuencia de ese tanto, impecable. El segundo empezó en la espuela de Camavinga, con Güler y Vini en el trámite antes del tanto del francés. Mejor aún.

El preludio llenó los depósitos de autoestima del Madrid ante un Mónaco que se acercó a Courtois, pero sólo encontró el gol por una frivolidad de Ceballos. En cada paso adelante, dejó su campo lleno de minas ante un Madrid insaciable, que no dejó de robar hasta el gol de Bellingham, sexto en un día de redención.

El Bernabéu, del desencanto a la reconciliación tras el abrazo entre Vinicius y Arbeloa

El Bernabéu, del desencanto a la reconciliación tras el abrazo entre Vinicius y Arbeloa

Cuando vio el balón en la escuadra, Vinicius se giró como si nada, dio media vuelta y se abrazó con Aurelien Tchouaméni. A su lado, Kylian Mbappé reclamaba unidad en la piña, en el festejo del equipo. Una vez bien apretados todos, el autor del 5-0 acudió a la zona técnica para reunirse en el abrazo con Álvaro Arbeloa, que le recibió no como a un amigo, sino como al hijo pródigo. De la recuperación de Vinicius depende el futuro del técnico. Bien lo sabe el Bernabéu, que seguirá exigiendo cada noche lo suyo al astro brasileño.

Fue un martes feliz de Champions, que falta hacía por Chamartín. Una goleada vital para acceder al top-8, culminada por el clamoroso reconocimiento a Jude Bellingham, autor del 6-1. Quién lo iba a imaginar en la previa, cuando sólo cundía el desencanto. Desde las siete y media, mientras el autobús del equipo descendía por Concha Espina, se sentía ya el frío de este enero poco propicio para el gran torneo. El gélido ambiente derivó en la indiferencia cuando el equipo de Arbeloa inició el calentamiento. Entre el escaso público que ya se había acomodado apenas pudieron distinguirse los aislados silbidos de los tímidos aplausos.

Llegado el turno de las alineaciones, el atronador volumen de la megafonía dejó escaso margen para emitir un veredicto. Desde la grada de animación, situada en el Fondo Sur, se desplegó una pancarta en recuerdo de las víctimas del accidente de Adamuz, por las que además se guardó un minuto de silencio. No de los altavoces, por supuesto, que ni siquiera conocen el descanso en un instante tan sagrado.

Arbeloa, impávido

La resolución definitiva quedaba pospuesta, pues, a cuando echase a rodar el balón. Y desde ese minuto uno quedó en el olvido aquel ambiente hostil del sábado frente al Levante. Nada de broncas cada vez que recibían Fede Valverde o Bellingham. Apenas unos pitos para Vinicius, atenuados por el madrugador 1-0, por el que Mbappé pidió disculpas a la afición del Mónaco, que colmaba sus butacas en un rincón del Fondo Norte.

Desde una esquina de la zona técnica, las manos en el bolsillo del pantalón, Arbeloa asistía impávido a la victoria. En la misma actitud contemplativa de sus dos primeros partidos, economizando cada gesto, cada una de esas órdenes que dice guardarse porque no alcanzan en la lejanía a sus futbolistas. El más apartado de su zona era Vinicius, tan habituado últimamente a que le regalen los oídos.

El brasileño, para lo bueno y para lo malo, juega ajeno a todo. A su ritmo, sin importarle el qué dirán. Ni le pesó errar una buena ocasión en el minuto 8, ni se le vio eufórico tras servir el 2-0, ni pareció arrepentido tras su disparatado error que casi aprovecha Folarin Balogun. Quedaba poco para el descanso y el madridismo tuvo que dividirse entre la protesta y el aliento.

Bellingham, ante Caio Henrique, el martes en el Bernabéu.

Bellingham, ante Caio Henrique, el martes en el Bernabéu.AFP

Por mucho que se empeñe el club, desde todos sus estamentos, la gente sigue sin comprender la falta de actitud de Vinicius en tareas defensivas. Sobre todo en comparación con Mbappé, a quien ahora se le ve en la obligación de dar ejemplo, como buen capitán in pectore. En más de una ocasión quiso animar el francés a sus compañeros de ataque a acompañarle en el esfuerzo. Sin ningún éxito, por otra parte.

La tibia de Asencio

Aunque en realidad sí hubo un instante, nada más sacarse de centro tras el 2-0, en que el Madrid se volcó en campo rival con esas ganas que le exige su gente. Un episodio aislado, anecdótico y que, por tanto, resulta aún más significativo. En la actual dinámica tanto da que sea Antonio Pintus quien active a los muchachos en el calentamiento. No hay piernas frescas, por mucho que sean jóvenes. De hecho, el once inicial de Arbeloa, con 24 años y 152 días de promedio, fue el más tierno del Madrid en Champions desde diciembre de 2018.

Esa edad media se elevó tras el descanso, por culpa de la sustitución de Raúl Asencio, víctima de un fuerte golpe en la tibia derecha. El rol de Dani Ceballos como mediocentro pasó más desapercibido que el primer gol de Mastantuono en Chamartín, saludado por el inevitable: "Franco, Franco". No hubo más coros cuando retiraron al argentino, sólo el inevitable runrún contra Ceballos por la absurda pérdida que facilitó el gol de Jordan Teze.

El estadio aún tuvo tiempo de lamentar el excesivo egoísmo de Vinicius, sólo él capaz de desperdiciar una clamorosa ocasión para el 7-1. Muchos desfilaron satisfechos camino al hogar cuando el '7' recogía el galardón de MVP. Mbappé, siempre atento a cada detalle, le premió con un formidable empujón para celebrarlo.

El Real Madrid del impecable Lyles confirma su despegue con una paliza al Armani

El Real Madrid del impecable Lyles confirma su despegue con una paliza al Armani

De repente, cesó el ruido. Porque el Real Madrid de Scariolo vence y convence. Ni siquiera atravesó una crisis. Fueron dudas, desacierto, momentos de desconexión. Y algunas derrotas, no muchas. La del Barça en el Palacio, en ACB, fue el toque de atención o el punto de partida. Ante el Armani Milán los blancos corroboraron el estupendo fin de semana, la revancha ante los azulgrana, el campeonato de invierno en Liga tras tumbar al Valencia. Seis victorias desde aquel 4 de enero y, sobre todo, la sensación de fluidez, de rodillo. El equipo de Peppe Poeta no le duró este martes ni medio partido. [106-77: Narración y estadísticas]

Porque al descanso, el Madrid (en el que descansó, de los habituales, Llull) había pasado por encima de los italianos con una acumulación de sus virtudes. A su renacida defensa -¿qué fue de encajar 100 puntos por norma?- se unió la puntería que es, de momento, la gran asignatura pendiente. En 17 minutos ya iban siete triples (de 11) y 50 puntos como si nada. Como encesta Trey Lyles, con una facilidad insultante. Así fueron sus 11 puntos casi seguidos que hicieron temblar al Armani.

El Madrid fluía, 14 asistencias, y cada elemento que aparecía en cancha elevaba el listón. Como si los mecanismos empezaran a funcionar. El Armani, que acudía al Palacio con alguna baja importante (Bolmaro), trató de reaccionar tras el paso por vestuarios. Pero su energía se transformó en tal precipitación que su entrenador -que sustituyó al legendario Ettore Messina- acabó por hasta quitarse la corbata. Ya perdían por 23 (62-39), tras la enésima contra blanca. Y, al rato, cuando Lyles volvió a la cancha, de 27 (75-48).

Maledon, defendido por Josh Nebo, del Armani Milan.

Maledon, defendido por Josh Nebo, del Armani Milan.SERGIO PÉREZEFE

Porque el canadiense (10 temporadas NBA en su espalda), que pasea por el centro de Madrid probando cafeterías y compartiendo experiencias con sus fans en redes sociales, es una delicia. El factor desequilibrante que ha encontrado Scariolo desde el banquillo, demasiado para casi cualquier defensa con su variedad de ejecución. Se fue con 17 puntos en 17 minutos... como si nada.

El duelo había muerto demasiado pronto. Apenas unos minutos para Bryan Dunston tras un tiempo lesionado. Y confianza de Scariolo para los menos habituales -Kramer (12 puntos), Len, Okeke...-, que llegaron a estirar el marcador hasta la treintena (98-68) con los triples de Andrés Feliz. 25 asistencias, cinco jugadores por encima de la decena... El jueves aguarda el Mónaco, uno de los últimos que zarandeó al Madrid. Ahora ambos compiten en las cumbres de la Euroliga. Otra buena prueba para comprobar el despegue de este Madrid.

De líder en la Liga Europa a la lucha por sobrevivir en la Liga de Campeones: el desplome del peor Athletic de la era Valverde

De líder en la Liga Europa a la lucha por sobrevivir en la Liga de Campeones: el desplome del peor Athletic de la era Valverde

Hace un año a estas alturas del curso el Athletic lideraba la clasificación de la Liga Europa, era tercero en la Liga EA Sports, igualado con 41 puntos con el Barcelona, entonces segundo, había marcado 33 goles y encajado 20, perdió 2-0 con el Barcelona en las semifinales de la Supercopa de Europa y acababa de ser eliminado en los octavos por Osasuna en octavos de final de la Copa del Rey. El equipo de Ernesto Valverde viajaba a velocidad de crucero por el continente, con el estímulo agregado de vislumbrar la final del torneo en San Mamés, y se posicionaba firme en el torneo doméstico. Más allá del inesperado tropiezo en Copa, que hasta pudo venir bien para acometer objetivos prioritarios, la temporada respondía plenamente a las expectativas.

Este miércoles (21.00 h. Movistar) el Athletic apura en su visita al Atalanta de Bérgamo las escasas opciones de clasificarse entre los 24 primeros en la Liga de Campeones. Es trigésimo, a dos puntos del Qarabag, que marca la frontera para seguir adelante. Ha ganado un partido, ha empatado dos y ha perdido tres. El peor Athletic de la era Valverde es décimo en la Liga EA Sports, con 24 puntos, a 17 del Atlético de Madrid, que señala la última plaza para el máximo torneo continental. Ha marcado 19 goles y soporta 28. Cayó 5-0 ante el Barcelona en semifinales de la Supercopa. Algo ha mejorado con respecto al ejercicio precedente: el 4 de febrero visitará al Valencia en los cuartos de final de la Copa.

Nico Williams, Berenguer y Yuri no viajaron a Bérgamo por problemas físicos, una rémora que figura como principal atenuante para el bajo rendimiento del Athletic, que sufrió el pasado sábado ante el Mallorca (3-2), cierto es que en un partido condicionado por dos discutibles penaltis en contra, su décima derrota en la Liga española. El carrusel de damnificados no ha cesado, con bajas significativas también en defensa, pues a la sanción de diez meses a Yeray Álvarez por dar positivo en un control antidopaje, se unió en diciembre la de Aymeric Laporte, llamado a un papel central en su regreso al club. Egiluz, Prados y Sannadi son otros de los perseguidos por la mala fortuna.

La pubalgia de Nico Williams

Frustrada su marcha al Barcelona, Nico Williams, la gran estrella del equipo, sólo ha tenido una presencia intermitente y atenuada, víctima de una pubalgia a la que ahora se suma una sobrecarga muscular. Oihan Sancet, que en este trance del pasado curso sumaba 15 goles, presenta sólo uno, golpeado también por sucesivas lesiones. En su décima temporada al frente de equipo, la cuarta de su tercera etapa, Valverde trata de levantar a un grupo que emite sensaciones de agotamiento.

En estos momentos parece difícil que el técnico, entre cuyos notables méritos se encuentra volver a llevar al equipo al título de Copa 40 años después, renueve su contrato y ya circulan hipotéticos relevos. Andoni Iraola, que está haciendo un buen trabajo en el Bournemouth y cuenta con el pedigrí de sus 12 brillantes temporadas en el Athletic, sería el mejor situado para un hipotético relevo. Más arriesgada se intuye la opción de Eder Sarabia, que ascendió con el Elche y circula con garbo al frente del conjunto alicantino en la máxima categoría.

El Atalanta es quinto en la Liga de Campeones, con 13 puntos. En caso de conseguir un resultado positivo, y siempre dependiendo de los equipos que le preceden, el Athletic mantendría sus opciones ante el último encuentro de esta fase regular, este 28 de enero, en San Mamés, contra el Sporting de Portugal. En el curso 2024/2025, el Athletic perdió ante el Manchester United en semifinales de la Liga Europa y certificó el tercer puesto en la Liga EA Sports. La mejor noticia para los vizcaínos es que aún queda mucho por jugar.

Sin Lamine y bajo la sombra del adiós de Ter Stegen

Sin Lamine y bajo la sombra del adiós de Ter Stegen

Actualizado

El Barça necesita ganar este miércoles al Slavia de Praga para tratar de meterse entre los ocho primeros de esta fase de liga de la Champions y ahorrarse la eliminatoria previa a los octavos de final. Para lograrlo, en un entorno mucho más gélido que al que están acostumbrados los barcelonistas, no podrá contar con un Lamine Yamal que tuvo que quedarse en Barcelona por sanción, dado que ya ha visto tres amarillas en lo que llevamos de competición.

Tampoco estará un Marc-André ter Stegen que anunció este martes por la mañana al vestuario su marcha al Girona en calidad de cedido. Según se destaca desde el entorno barcelonista, con la llamada cláusula del miedo, que le impedirá a Míchel alinearlo ante sus ex compañeros salvo que el club gerundense pase por caja.

"Ha hablado con nosotros y, para mí, es un referente muy grande. Crecí viéndolo en el equipo, después ha sido mi capitán y quiero desearle mucha suerte. Esta etapa le irá muy bien para coger confianza tras su lesión y me alegro por él", aseguró Alejandro Balde en la rueda de prensa previa al encuentro.

Una confesión que tomó a Hansi Flick un poco por sorpresa. "¿Está confirmado? ¿Balde lo confirmó? Bueno, sí, esta mañana Marc dijo al equipo que se iba al Girona. Es un fantástico portero, pero decidimos apostar por otro con vistas al futuro del club y creo que fue la decisión correcta. Le deseamos lo mejor, es una persona fantástica y cruzamos los dedos para que pueda ir a Mundial con Alemania", desveló el técnico barcelonista, quien, sin embargo, fue mucho más lacónico al hablar de Dro.

"La situación es la misma", se limitó a señalar el germano sobre el canterano. Balde, en cambio, sí se explayó un poco más. "Cada jugador tiene su carrera, piensa diferente y hay que respetar la decisión de cada uno. Quiero desearle lo mejor, y seguro que le irá muy bien, porque tiene mucha calidad y es un gran chico. Espero que todo el mundo respete su decisión", apostilló el lateral.

Sin embargo, el defensa pasó de puntillas sobre algunas decisiones discutidas de Gil Manzano en el duelo frente a la Real del domingo pasado. "Son decisiones en las que no podemos hacer nada, en situaciones muy justas, con muchas dudas. Nosotros tenemos que centrarnos en lo nuestro", sentenció. "Estoy decepcionado por el resultado del domingo, pero jugamos a un nivel muy alto. Tenemos que ser más resolutivos ante la portería contraria", apostilló por su parte el entrenador, que quiso a su vez poner sobre aviso al vestuario sobre el Slavia.

Con Pedri y Raphinha

"Esto es la Champions, en todos los partidos hay presión. El Slavia defiende muy bien, presiona muy bien. En el último partido lo jugaron a mediados de diciembre y han tenido mucho tiempo para prepararse, pero nosotros lo que queremos es ganar los dos partidos que tenemos ahora en Europa", señaló Flick. El germano se mostró esperanzado en cuanto a la presencia sobre el césped tanto de Pedri, pese a la dura entrada sufrida en Anoeta, como de Raphinha, baja en San Sebastián por un golpe. "Creo que sí, eso espero. El lunes se entrenó y creo que podrá jugar", aseguró el alemán acerca del delantero brasileño, un jugador clave en sus esquemas. "Después del partido me dijo que estaba bien y el lunes me repitió lo mismo. Es uno de nuestros jugadores más importantes. Junto con De Jong, forman un centro del campo de gran nivel", apostilló sobre el canario.

En cuanto a la baja de Lamine Yamal, Flick elogió la entrega del que podría ser una de sus opciones para sustituirlo: el sueco Roony Bardghji. "En los partidos en los que ha jugado lo ha hecho muy bien, con un muy buen rendimiento. Para él no es fácil, porque normalmente quien juega en esta posición es Lamine, pero se está entrenando a un nivel muy alto", zanjó.