El Bernabéu, en el partido más triste, enjuicia a Florentino, Arbeloa y al vestuario dividido

El Bernabéu, en el partido más triste, enjuicia a Florentino, Arbeloa y al vestuario dividido

Juicio en el partido de la amargura. El público del Bernabéu dicta sentencia este jueve tras la sucesión de escándalos en un vestuario dividido, la decepción por una temporada frustrante y la insólita comparecencia de un presidente que denuncia una confabulación contra el madridismo.

Después de la derrota en el Camp Nou y del segundo título consecutivo del Barça en la Liga, el equipo de Álvaro Arbeloa teme una bienvenida hostil, como aquella en el encuentro ante el Levante. El el palco también recelan con una escala alta de decibelios.

En el aspecto meramente deportivo, la cita contra el Oviedo queda en un segundo plano, uno juega con la decepción de perder el campeonato, y el otro, con la certeza de la pérdida de categoría. El morbo radica en conocer cómo el estadio responde ante la indolencia de unos jugadores señalados por sus peleas y escaso compromiso con el grupo. Muchas miradas se dirigirán hacia Tchouaméni tras su enfrentamiento con Valverde, que acabó con el uruguayo en un hospital y fuera de los terrenos de juego por dos semanas por un traumatismo craneoencefálico.

Pero el más esperado es Kylian Mbappé, tras su escapada a Cerdeña y su ausencia en el duelo contra el Barcelona por su dolencia muscular. El francés se ha entrenado con el grupo en las dos últimas jornadas y, salvo cambio imprevisto, estará listo para recibir al colista de Primera. Otra asunto es si Arbeloa cree oportuno colocar al máximo goleador del equipo en el 11 titular. En la conferencia de prensa del miércoles no despejó las dudas: «Kylian tendrá minutos para demostrar su compromiso con el club y a pesar de esas cuatro tarjetas intentar jugar estos tres partidos que quedan».

El técnico insistió en que no quiere hablar sobre su futuro y la previsible vuelta de Mourinho y, una vez más, apeló a la unidad del grupo: «Siempre he dicho que el Madrid es más fuerte cuando su afición y el equipo están juntos. Así ha sido durante la historia, somos una familia. Siempre volvemos, el Madrid siempre vuelve».

Arbeloa también incidió en que a pesar de las últimas derrotas no se puede tirar la toalla. «La exigencia es muy grande, no nos conformamos nunca. Perder duele, más que a otros clubes. Volveremos a ganar con el apoyo de nuestra afición. Hay una doble vara de medir, siempre ha estado ahí. Llevamos dos años sin títulos, otros llevan muchos más. ¿Cuántos han ganado las Champions que tenemos nosotros? Y se pone en tela de juicio la estabilidad del club. Pero el socio no es tonto, entiende y le duele este maltrato», exclamó.

Para el penúltimo partido de la temporada en el Bernabéu (la clausura será el día 23 ante el Athletic) será duda Dean Huijsen, recientemente recuperado de una gripe. Carvajal, que ha superado la lesión producida por un golpe en un dedo de un pie, podría disponer de algunos minutos. La despedida aguarda al capitán y referente de la cantera.

El Madrid tendrá enfrente a otro equipo depresivo. El colista Oviedo afronta los tres últimos partidos sabiendo que ya ha descendido de categoría. En su primera visita al estadio del Madrid en los últimos 25 años, intentará dar una alegría a su afición. Un asunto de orgullo y respeto. «Quedan tres partidos y representamos a un club muy prestigioso y a una hinchada muy fiel, hay que tratar de ganar en el Bernabéu para mitigar esa tristeza. Se merecen todo por el respaldo permanente a los jugadores», señaló el técnico Guillermo Almada.

El mensaje de la carta de Riquelme a Florentino, entre el halago y la advertencia: "He de dejar claro que cumplo con todos los requisitos"

El mensaje de la carta de Riquelme a Florentino, entre el halago y la advertencia: “He de dejar claro que cumplo con todos los requisitos”

Guante de seda y puño de hierro. Enrique Riquelme, propietario de Cox, ha tardado poco más de 24 horas en responder al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, de manera firme pero respetuosa tras ser aludido de manera indirecta en su rueda de prensa del martes en Valdebebas. Uno de los "niños", como despectivamente se refirió a él el máximo mandatario blanco, ha utilizado la carta como medio de contestación a las veladas acusaciones de que querían "quitar el Real Madrid a sus socios".

Desde un foro de un diario mexicano, el empresario bromeaba este miércoles con el presentador sobre la posibilidad de aspirar a la presidencia del Real Madrid. "No sé si se hizo noticia por eso o porque tengo acento mexicano", bromeó poco antes de anunciar que había enviado una misiva abierta al actual máximo mandatario blanco. "Como madridista, siempre estaré disponible para el Real Madrid", ha añadido en esa cita.

En la aludida carta, de poco más de 500 palabras, el alicantino ha viajado desde el halago hasta la advertencia, la amenaza velada. No se ha arredrado un joven de 37 años ante el poderoso empresario de casi 80. "Dirijo una empresa de 170.000 trabajadores y un volumen de negocio de 50.000 millones de euros", se jactaba Florentino el martes ante una sala de prensa en Valdebebas abarrotada. Eran los viejos trucos de boxeador veterano, golpear primero y exhibir músculo.

No le han servido frente al pujante púgil que viene de cerrar una operación de 4.000 millones de euros tras comprar la filial mexicana de Iberdrola, que ha multiplicado el valor de su compañía hasta situarla en un valor de 1.000 millones. Desde el país americano ha mandado su nota el empresario. Su comunicado y su advertencia. Sus halagos y sus peticiones. En ese territorio se ha movido el mensaje del posible candidato a la presidencia del Real Madrid en este adelanto electoral que anunció el presidente.

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Reproducción de la carta que el empresario Enrique lt;HIT gt;Riquelme lt;/HIT gt; ha enviado al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez DEPORTES, FUTBOLMUNDO

"Estimado Presidente, permítame trasladarle, antes de cualquier otra consideración, mi más sincero respeto y agradecimiento por todo lo que usted ha representado para el Real Madrid durante estas últimas décadas". Lo dice el socio número 43.858 del Real Madrid Club de Fútbol, una persona aficionada al club blanco desde pequeño. Alguien que también sabe apreciar las bondades conseguidas y enumeradas en Valdebebas por el mandatario blanco. El mejor club del siglo XXI, siete Champions y siete Ligas (menos otras siete "que le robaron" según el presidente), una de las mejores marcas mundiales y, como escribe Riquelme, "la entidad deportiva más admirada del mundo".

Lanza el joven, no se sabe si con segundas o con primeras, que entiende perfectamente que "cualquier decisión que adopte estará guiada por su amor al Real Madrid y por su deseo de proteger la institución". Tenía Florentino tres años más de mandato, las últimas elecciones celebradas en enero de 2025, en las que no había más candidatos, así se lo permitían. Sin embargo, el máximo mandatario blanco ha querido adelantarlas "para defender a los socios del Real Madrid". Pero dice Riquelme que en estos momentos el "madridismo merece tiempo, serenidad y reflexión".

Tiempo y reflexión

Tras los halagos, comenzó el texto a virar hacia la petición de tiempo que el candidatable cree imprescindible para fomentar "la participación real de los socios y madridistas del futuro". "Nuestro Club, tras casi veinte años sin un proceso electoral participativo donde se convoca a los socios a construir juntos el Real Madrid, mantiene unos plazos reglados que no se corresponden con el fomento de la participación y escucha que requieren las democracias modernas", escribe. Y lo cierto es que los estatutos del club, tan pronto se publiquen las elecciones en el Tablón de Anuncios del club y dos periódicos de Madrid, conceden tan sólo 10 días para presentar las candidaturas. "Los socios, repartidos por toda España y en el extranjero, merecen tiempo y sosiego para debatir con calma el futuro del Real Madrid", apunta.

Así, Riquelme pide a Florentino un diálogo para tener la posibilidad de acordar "un proceso más amplio" para realizar un proceso más "transparente e innovador" que permita asegurar "otros veinte años de estabilidad, liderazgo y grandeza para el Real Madrid". Lo hace, además para garantizar "la unidad del madridismo" como "el mejor legado para el futuro del Real Madrid".

La advertencia

Pero, entre halagos y peticiones, Riquelme se hace mayor dentro del propio texto y se quita la etiqueta de "niño" que le puso Florentino. "He de dejar claro, para evitar insinuaciones que desvíen el objetivo último de esta propuesta de diálogo y unidad, que cumplo con todos los requisitos económicos y de antigüedad para presentar una candidatura", escribe alguien que posee el 65% de Cox según la CNMV, lo que supone unos 600 millones de euros de una compañía cuya acción se ha estabilizado por encima de los 10 euros. Muy por encima de los 187 necesarios como aval personal que marca el artículo 40 de los estatutos del Real Madrid, así como los 20 años de socio, requisito que también cumple.

Riquelme sueña y ha soñado con presidir el Real Madrid, como dijo en una entrevista que concedió a la Cope en 2021. Un objetivo que pudo parecer inalcanzable en algún momento, pero que hoy ya no resulta una quimera. Florentino ha querido ningunear como rival y le ha retado en la arena. "Veremos si recogemos el guante los próximos días y da tiempo a hacer algo que tenga sentido y siempre lo haré pensando en lo mejor para el Real Madrid", ha dicho en el foro. Los requisitos los cumple, falta saber si también tendrá los apoyos.

¿Podrá Florentino fichar a Mourinho o renovar a Vinicius en pleno proceso electoral?

¿Podrá Florentino fichar a Mourinho o renovar a Vinicius en pleno proceso electoral?

Más allá de la esperpéntica rueda de prensa de Florentino Pérez, dos cosas han trascendido entre los ataques del presidente del Real Madrid: va a convocar elecciones y él va a presentar su candidatura para "defender a los socios". La pregunta que deja esta convocatoria es la maniobrabilidad que tendrá el club para obrar, por ejemplo, en el mercado y afrontar las operaciones que tenga pendientes como la de afrontar la vuelta de José Mourinho o la renovación de Vinicius Junior.

Lo primero que hay que fijarse es en los plazos. El proceso electoral del Real Madrid viene regulado en el artículo 40 de los estatutos sociales del club. Hay cuatro supuestos para su realización que son final del mandato, decisión del presidente, dimisión o inhabilitación o moción de censura. En este caso estaríamos ante el segundo supuesto ya que el mandato de Florentino Pérez terminaba en 2029.

Ahora, la Junta Electoral tiene dos días para iniciar el proceso electoral, que lo hará tras "anunciarse en el tablón de anuncios dispuesto al efecto en la sede social y publicarse en, al menos, dos periódicos de Madrid". Pasadas estas 48 horas se inicia un proceso de 10 días naturales para la presentación de candidaturas en las que el elegible debe, principalmente, llevar más de 20 años de socio del Real Madrid y presentar un aval con su patrimonio personal de un 15% del presupuesto general de gastos del Club, es decir, unos 187 millones de euros.

La Junta Electoral comprobará las candidaturas al día siguiente a su presentación y, de ser rechazadas, estas tienen dos días para presentar un recurso. En el peor de los escenarios, este proceso podría durar máximo 13 días. Si sólo hubiera un candidato al término de ese plazo, éste resultaría automáticamente elegido, que es lo que le ha pasado a Florentino desde 2009. De haber dos o más, las elecciones se deberían producir en un máximo de 15 días agotado el plazo de la presentación.

Con lo cual, el club estaría inmerso en un proceso electoral que podría durar en torno a un mes. ¿Qué pasa entonces con el funcionamiento normal de la institución? Nada. El artículo 39 de los estatutos dice que "el Presidente y la Junta Directiva salientes continuarán en el pleno ejercicio de sus funciones hasta la toma de posesión del Presidente y de la Junta Directiva que resulten elegidos".

Vinicius Jr, en el clásico ante el FC Barcelona.

Vinicius Jr, en el clásico ante el FC Barcelona.EFE

Legalmente, Florentino Pérez y su Junta Directiva podrían afrontar durante este proceso tanto la contratación de José Mourinho como la renovación de Vinicius Junior, dos operaciones de decenas de millones de euros. Sólo la ética y el sentido común impedirían al presidente firmar estas 'hipotecas' de, dicen, tres años para el técnico, y cinco para el jugador, sin conocer si él estará en el cargo al terminar el proceso electoral.

Código de Comercio

"Los contratos que pudiera firmar el actual presidente tendrían, en principio, plena validez y eficacia jurídica, de modo que la candidatura entrante debería respetarlos en sus propios términos", cuenta a EL MUNDO Álvaro Gómez de la Vega de Jofre Sports Law. Únicamente cabría analizar si en dichos contratos se hubiera pactado alguna cláusula resolutoria vinculada a un eventual cambio en la presidencia o en la estructura de gobierno del club (haciendo una analogía con un cambio de control del Código de Comercio).

No obstante, la viabilidad de este tipo de estipulaciones es reducida, tanto porque podrían ser cuestionadas al interpretarse como cláusulas arbitrarias establecidas en beneficio exclusivo de una de las partes, como porque el mero relevo en la Presidencia del Real Madrid Club de Fútbol no equivale, con carácter general, a un cambio de control de la entidad.

En un mes pueden pasar muchas cosas y una de ellas, por ejemplo, es el comienzo del Mundial de fútbol en Estados Unidos, México y Canadá. El Madrid quería dejar cerradas ambas operaciones y quizás también alguna salida antes de esa cita. ¿Puede hacerlo Florentino? Sí. ¿Debe hacerlo? Eso ya depende de la conciencia de cada uno.

El Alavés se agarra a la permanencia con una trabajada victoria ante el Barça

El Alavés se agarra a la permanencia con una trabajada victoria ante el Barça

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Quizás fue por la resaca de la celebración de esa victoria por 2-0 ante el eterno rival en el clásico que le dio matemáticamente la Liga. O, tal vez, por sucumbir a la tentación de tomarse un merecido respiro tras unas últimas semanas apretando los puños. O, lo más seguro, por las urgencias del Alavés por sumar una victoria que le permita agarrarse con uñas y dientes a una permanencia en Primera División que, este año, parece estar más cara que nunca. Sea como sea, lo cierto es que fue el conjunto de Quique Sánchez Flores el que acabó por llevarse el gato al agua en Mendizorroza. En este caso, con una victoria mínimo por 1-0 ante el Barcelona, gracias a un solitario gol de Diabate en las postrimerías de la primera parte y a una defensa total y absolutamente acérrima cuando, ya en el segundo tiempo, los azulgrana redobladon su inicialmente poco convencido acoso a la portería contraria. En este caso, con más ganas que éxito y claridad, todo sea dicho.

Con el título ya definitivamente en las vitrinas del Barça, Hansi Flick apostó por introducir varias rotaciones en el once con respecto al que alineó precisamente en el último clásico. Bajo los palos, Szczesny. En la zaga, Koundé, Balde y un nuevo debutante: Álvaro Cortés. En la medular, Casadó y Bernal. Y en punta, Roony y Lewandowski. De todos, quien más destacó fue precisamente el que se estrenaba, un Cortés a quien el técnico germano ha estado siguiendo muy de cerca y que se mostró tremendamente cómodo en el centro de la zaga azulgrana.

En el arranque, los barcelonistas llegaron con más insistencia al área contraria, pero los que tendrían sin duda más peligro en sus botas serían los futbolistas de un Alavés acuciado por una victoria tan urgente como necesaria visto cómo se ha puesto la desacostumbradamente multitudinaria lucha por evitar el descenso.

Rebbach, incansable, trató de ser todo un estilete por la banda izquierda del ataque babazorro, mientras Ángel Pérez hacia también lo propio por la derecha. Este último, precisamente, fue el encargado de forzar el córner que, a la postre, le permitiría al conjunto que dirige Quique Sánchez Flores irse al descanso mandando por 1-0 en el marcador. Diabate, tras recibir de un compañero que cabeceó un despeje como mínimo poco acertado de Rashford, envió el balón al fondo de la red casi en el último suspiro del primer acto.

Tendría otra ocasión clara el costamarfileño para aumentar la ventaja los locales en los compases iniciales del segundo tiempo. Su remate, algo forzado tras centro de Rebbach, se encargaría de desbaratarlo Szczesny. A partir de ahí, y, sobre todo, con el ingreso en el campo de Ferran, Pedri y Xavi Espart, los azulgrana obligaron a los locales a aferrarse a un tremendo ejercicio de supervicencia mientras el Barça buscaba, con ahínco, volver a poner las tablas en el marcador para tratar de seguir aspirando a cerrar el campeonato con 100 puntos en su casillero. Un objetivo que, con la derrota en Mendizorroza, ya es del todo imposible.

Enrique Riquelme pide "diálogo" a Florentino, pero le advierte de que cumple los requisitos para ser presidente del Real Madrid

Enrique Riquelme pide “diálogo” a Florentino, pero le advierte de que cumple los requisitos para ser presidente del Real Madrid

Tras ser señalado que no nombrado por el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, en su rueda de prensa de ayer en Valdebebas, Enrique Riquelme, empresario propietario de Cox, ha querido responder al máximo mandatario blanco a través de una misiva en la que ha pedido tiempo para fomentar "la participación y escucha que requieren las democracias modernas" en referencia a las inminentes elecciones a la presidencia del Real Madrid.

"Nuestro Club, tras casi veinte años sin un proceso electoral participativo donde se convoca a los socios a construir juntos el Real Madrid, mantiene unos plazos reglados que no se corresponden con el fomento de la participación y escucha que requieren las democracias modernas", ha esgrimido el empresario.

Riquelme asegura que "los socios, repartidos por toda España y en el extranjero, merecen tiempo y sosiego para debatir con calma el futuro del Real Madrid" y por eso ha solicitado al presidente un diálogo con la posibilidad de ampliar el plazo electoral para tener tiempo a presentar su alternativa a la candidatura de Pérez.

El presidente, que se encontraba en directo en una entrevista junto a Josep Pedrerol en La Sexta, ha respondido inmediatamente a esta petición y asegura que no conoce a Riquelme y que él también es un hombre ocupado tanto con el club como con su empresa. "Yo no pedí más tiempo para conseguir los avales", ha esgrimido.

En la misiva, el empresario también ha recordado a Florentino que cumple "todos los requisitos económicos y de antigüedad para presentar una candidatura". "Cuento con la capacidad económica y experiencia financiera que requiere el Real Madrid", ha comenzado para luego recordar la operación de 2.000 millones que ha realizado recientemente con su empresa. "Pero creo sinceramente que este camino que le propongo sería lo mejor para los socios, para la institución y para el futuro del club", ha añadido.

El empresario se ha despedido apelando a "garantizar la unidad del madridismo". "Las instituciones verdaderamente eternas son aquellas que saben unir experiencia y renovación, pasado y futuro, legado y continuidad", ha escrito Riquelme y ha insistido en la necesidad de un proceso "participativo, sosegado y transparente" como "el mejor legado para el futuro del Real Madrid".

El Atlético se lleva un triunfo ante Osasuna con dos zarpazos

El Atlético se lleva un triunfo ante Osasuna con dos zarpazos

Nunca es justo el fútbol. O pocas veces. O quizás nos acordemos menos de las veces que lo es. El Osasuna no debió perder su duelo contra un Atlético de Madrid ya casi de vacaciones, pero no pudo ni aprovechar la expulsión de Llorente. Se quedó sin tiempo y los rojiblancos ya le habían metido sendos zarpazos (1-2). Lookman y Sorloth fueron los leones. Barja hizo creer, pero el tiempo se extinguió sin recompensa.

En una de esas loterías que son los onces de los equipos sin objetivos a final de temporada, Simeone decidió cimentar su medio campo, con tres mediocentros y Almada, y salir sin delanteros de referencia. Lookman y Griezmann debían inquietar a centrales con poca movilidad como Catena y otros que tienden a tener despistes como Boyomo.

El Osasuna de Lisci estaba en ese terreno de nadie que, con nueve puntos por jugarse, puede aspirar a casi todo, pero necesita un concurso casi perfecto. Así que los rojillos plantearon un once ofensivo para aprovechar la falta de objetivos rojiblanca. No tuvieron suerte finalmente y no será porque no lo intentaron.

El partido estaba feo hasta que se cumplió la ley del ex de manera inversamente proporcional. Más que meter un gol, Javi Galán concedió uno al Atlético gracias a un penalti muy inocente que transformó Lookman. Casi sin carrera, engañó a Aitor Fernández sustituto de Sergio Herrera.

Los rojillos reaccionaron con valentía. Dispusieron de varias ocasiones tres saques de esquina casi consecutivos, pero Catena y Budimir no terminaron de encontrar la portería de Musso, sustituto de Oblak, quizás en un favor de Simeone para introducir al argentino en la lista definitiva del Mundial después de entrar entre los 55 de Scaloni.

Aunque el fallo garrafal fue poco después cuando Koke cedió sin fijarse a su espalda al portero argentino, pero quien estaba ahí era Budimir. El delantero croata, sin oposición, la echó arriba. Lisci, que ha pasado de temer por el descenso a soñar con Europa, se echaba las manos a la cabeza.

Parecía increíble que con tantos centrocampistas y jugadores que quieren el balón, el Atlético no lo disfrutara en el primer tiempo. Los rojillos le ganaron la posesión en un 60/40, pero los rojiblancos llegaban a oleadas como en una cabalgada de Pubill que salvó a Aitor in extremis.

Hubo tiempo para la polémica poco antes del descanso. En un despeje de puños, Musso rozó a Budimir y el árbitro Guzmán Mansilla señaló la pena máxima. El VAR corrigió al colegiado ya que percibió claramente, que el argentino, en contra de lo ocurrido en la Copa con la Real, toca balón y el roce al croata es residual.

Los navarros se echaron encima del Atlético a la vuelta de vestuarios, pese a que Simeone cambiara a Almada por Sorloth en un giro ofensivo. Lisci respondió metiendo a Raúl García de Haro para ayudar a Budimir en su pelea con Le Normand y Hancko.

Demasiado castigo

Osasuna llegaba, pero no lo hacía de manera clara ante un Musso que no había hecho una parada en la primera hora. La hizo en el 65, a un cabezazo de Budimir que fue como un martillo. Pudo ser el empate, pero lo negó el argentino. En cambio, lo que llegó poco después fue el segundo tanto del Atlético. Lo hizo Sorloth, tras un centro de Llorente que envenenó involuntariamente Moi Gómez. Ya en el vuelo del balón se veía la cara de lamento de Catena, consciente de que no llegaba y el esfuerzo del equipo se iba por la borda.

Dispusieron los rojillos de 15 minutos en superioridad numérica por expulsión de Llorente. No fue tiempo suficiente para la gesta pese al gol de Kike Barja. El sueño europeo deberá esperar porque se antoja complicado en los seis puntos que les quedan. Quizás la gesta del Rayo en la Conference obre lo que no pudieron los rojillos en el césped. Pero bueno, las matemáticas están para los creyentes.

Florentino Pérez convoca elecciones en el Real Madrid en una esperpéntica rueda de prensa: "Me tendrán que echar a tiros"

Florentino Pérez convoca elecciones en el Real Madrid en una esperpéntica rueda de prensa: “Me tendrán que echar a tiros”

Fue una hora larga, con 20 minutos iniciales de retraso, la que empleó el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, no para evaluar la crisis deportiva y extradeportiva que afecta al club blanco, sino para arremeter contra los supuestos "enemigos" que le quieren echar de la entidad y, de paso, convocar elecciones. "A partir de mañana intentaré que no nos quiten la propiedad. Lucharé con todas mis fuerzas", ha apuntado el mandatario para luego añadir: "Yo lucho contra todos".

En una comparecencia esperpéntica, inconexa, con puntos hilarantes de pura estupefacción, con numerosas repeticiones acerca de una presunta campaña tanto contra el Real Madrid como contra su persona, Florentino ha querido señalar a "los malos" que quieren acabar con el Real Madrid. Ha señalado a la prensa, principalmente, a los ultras y hasta a los reventas como responsables de los males que acechan a la entidad. "He tomado esta decisión porque se ha provocado una decisión absurda, una campaña contra el Real Madrid y contra mi", ha manifestado.

La comparecencia, que ha comenzado a las 18.20 horas, con Florentino tomando la mesa principal de la sala de prensa solo, con una pila de apuntes, tenía a decenas de periodistas pendientes de lo que diría el presidente. Sus primeras palabras han sido contundentes: "No voy a dimitir"

Las mejores frases de Florentino Pérez durante su comparecencia: "Lamento decirles que no voy a dimitir"EL MUNDO / MARCA (Vídeo) / AP (Foto)

Posteriormente, el mandatario blanco ha ido alternando los momentos en los que ha destacado su labor frente al Madrid, en el que ha recordado sus 66 títulos (37 de la sección de fútbol y 29 de la de baloncesto) con los ataques principalmente a la prensa. "En el Real Madrid mandan sus socios y no los periodistas", ha especificado para luego disparar durante largo rato a ABC y a una de sus cabeceras recientemente desaparecida, Relevo, de la que dice, se creó para "meterse con el Real Madrid y con Florentino Pérez con la financiación de la Liga".

Tras tener palabras agrias con varios periodistas presentes en la rueda de prensa, el presidente ha retado a los supuestos candidatos que "actúan en la sombra" para derrocarle "que se presenten". "Las convoco este año para que haya candidatos", ha esgrimido para luego nombrar a "ese señor que habla con las eléctricas que tiene acento mexicano". "Me tendrán que echar a tiros porque tengo el apoyo de todos los socios del Real Madrid", ha añadido.

El presidente ha recordado varias veces los 26 años que lleva al frente de la entidad y en cómo ha conseguido hacerla crecer hasta convertirla, según ha enumerado, en el mayor club del mundo y en una de las mayores marcas. "No hay Madrid mas glorioso. Me da vergüenza decirlo pero me han elegido el mejor presidente de la historia. De todos los clubes", ha apuntado.

Dentro de esta campaña de desprestigio contra la entidad que preside, el presidente no se ha querido olvidar del caso Negreira, "el mayor caso de corrupción del fútbol Mundial". Florentino Pérez ha anunciado la creación de un dossier que será remitido a la UEFA respecto a todas las cosas que consideran sospechosas respecto al arbitraje español. "Yo he ganado siete Champions y siete Ligas. Podia haber ganado 14, pero las otras me las han robado", ha apuntado.

Los periodistas han intentado preguntarle acerca de la actualidad del Real Madrid, que era lo que parecía que había llevado al presidente a la convocatoria, pero Florentino no ha querido comentar la crisis extradeportiva que afecta a la institución salvo el incidente que enfrentó a Tchouamení y Valverde en el vestuario.

Bronca en el vestuario

"Me parece muy mal y peor que lo hayan sacado a la luz", ha comenzado el presidente para luego añadir que no ha habido ningún año de los 26 que ha estado como presidente que no se hayan pegado "dos o cuatro jugadores". "Para mí es peor la filtración porque implica que hay algo más. En mis 26 años de historia es la primera vez que lo veo y eso me preocupa", ha admitido.

El jefe de prensa del Real Madrid, Juan Camilo Andrade, ha intentado que la comparecencia terminara poco después de la media hora, pero Florentino se ha aprestado a continuar porque no tenía "nada mejor que hacer". No obstante, una hora después, el presidente, tras aceptar una decena de preguntas, se despedía de los medios para iniciar el proceso de una elecciones que, dice, aún no sabe cuándo se convocarán.

Sergio Ramos compra el Sevilla por 450 millones: "Es algo personal"

Sergio Ramos compra el Sevilla por 450 millones: “Es algo personal”

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«Es algo personal», dicen en el entorno de Sergio Ramos. «A lo mejor vemos el año que viene al primer presidente-jugador de la historia de nuestra liga», bromea un amigo. Lo cierto es que tras su breve paso por el Monterrey (34 partidos, 8 goles), el defensa de Camas no ha hecho pública su retirada. «Está para jugar, lo que no sé es si tiene ya la cabeza en eso», concluye.

Ramos ha cerrado, junto a Five Eleven Capital, un acuerdo para comprar el paquete mayoritario del Sevilla. La operación está valorada en torno a los 450 millones de euros, a los que habría que restar la deuda, y alcanzaría aproximadamente el 80% del capital social. El pacto queda pendiente de la formalización notarial, de los contratos definitivos y de las autorizaciones de LaLiga y del Consejo Superior de Deportes.

El precio por acción se sitúa por encima de los 3.000 euros. La deuda reconocida ronda los 90 millones y el plan de los nuevos propietarios contempla una ampliación de capital de hasta 100 millones para aliviar la tesorería, aumentar el límite salarial e ir más desahogados al mercado estival. El calendario, en cualquier caso, quedará condicionado por la situación deportiva del equipo, todavía pendiente de certificar la permanencia. Quedan nueve puntos en disputa y el Sevilla sólo está a tres del abismo.

El acuerdo supondrá, casi con toda seguridad, el final de la etapa de José María del Nido Carrasco como presidente. Una vez se formalice la compraventa, el consejo actual dará paso a una nueva estructura de gobierno. Del Nido Carrasco, muy señalado por la afición, ha quedado atrapado entre la crisis de la institución, la tragedia deportiva y el muro emocional entre palco y grada. Su padre, que lleva años pleiteando contra el club, tampoco ha tenido relevancia en la negociación.

Ramos no compra un club pacífico. Se hará cargo de un Sevilla que ha pasado de ser modelo de gestión a vivir en la urgencia, en el caos y en lo imprevisible. Desde la temporada 2022-23, por el banquillo han pasado nueve entrenadores: Lopetegui, Sampaoli, Mendilibar, Diego Alonso, Quique Sánchez Flores, García Pimienta, Caparrós, Matías Almeyda y Luis García Plaza. En la dirección deportiva, tras la salida de Monchi, tampoco hubo continuidad, con Víctor Orta primero y Antonio Cordón después. El resultado ha sido una plantilla deteriorada, fichajes sin rendimiento, ventas obligadas y un equipo que lleva varias temporadas coqueteando con el descenso. Europa, donde los nervionenses se convirtieron en héroes, ya es sólo una quimera.

La figura de Monchi había sobrevolado toda la operación. En enero, cuando empezaron los rumores de interés por parte de Ramos, era un nombre fundamental. Su relación con el futbolista, su peso en la historia reciente del club y su ascendencia sobre la afición lo convertían en un ancla para cualquier reconstrucción. Sin embargo, su fichaje por el Espanyol, anunciado este lunes, lo ha sacado de la ecuación. Monchi será director general deportivo del club catalán y no podrá formar parte del equipo de Ramos, al menos en esta primera fase. El sevillismo, vemos, también es una forma de viudedad.

El nuevo propietario visible del Sevilla tendrá que resolver, en un verano que será agitadísimo, algunos asuntos urgentes: definir el consejo, decidir la continuidad de Cordón y Luis García Plaza, hacer una profunda limpieza en la plantilla, ir al mercado a vender un proyecto ilusionante, recuperar crédito ante la afición y, sobre todo, fijar una línea deportiva creíble. Buscar un sello. Imaginar un estilo. El club conserva parte de su encanto: el Ramón Sánchez-Pizjuán, una ciudad deportiva remodelada, una masa social exigente y una historia de ensueño. Pero hace tiempo que el navío blanquirrojo navega a la deriva; sin estilo y sin esperanza.

La operación tiene, además, una carga sentimental que, en los primeros meses, será imposible de separar del negocio. Ramos salió de la cantera sevillista, debutó muy joven, se marchó al Real Madrid en 2005 y construyó allí una trayectoria monumental. Pero también dejó heridas abiertas en Nervión. Celebró goles, desafió a una parte de la grada, pidió perdón y regresó en 2023 para cerrar una cuenta pendiente. Su vuelta como futbolista fue intensa, pero breve. No se mantuvo. Y ahora vuelve por otra puerta, la acristalada que da entrada a los palcos, las tardes soleadas y los balones que no se sudan sobre la hierba, pero que se sufren igual.

Por eso en su entorno insisten en que es «algo personal». Que todo esto va más allá de los números. Que Ramos no sólo compra acciones. Compra el club que lo formó, que lo discutió y del que nunca logró destetarse. Busca poder, influencia y un papel emocional en la reconstrucción. Pero quizá, íntimamente, busca también otra cosa. Una reconciliación definitiva con los colores de su infancia. Una forma de redención en el mismo sitio donde empezó todo.

Lo que la superioridad del Barça en la Liga dice de Madrid y Atleti

Lo que la superioridad del Barça en la Liga dice de Madrid y Atleti

Si el Barça aprieta, no hay Valverde que anime el vestuario del Madrid después del Clásico. Le caen seis. Es tan superior ahora mismo en España que ni siquiera necesita a Lamine y Raphinha para jugar a un deporte diferente a sus rivales; también tiene ausencias el equipo blanco, todo hay que decirlo. Las más graves, un entrenador y un director deportivo. Ni siquiera los antis, que vivimos con pánico crónico a que el cielo se derrumbe sobre nuestras cabezas en forma de Champions inverosímil o gol de Darth Vader en el descuento, auguramos una resurrección inminente. El posible regreso de Mourinho genera más expectación cómica que miedo. Si el antimadridismo está tranquilo, miren a Mbappé, algo huele a podrido en Chamartín.

La superioridad aplastante de los de Hansi Flick, un equipo divertidísimo pero aún incompleto, dice mucho del deprimente estado de una Liga española que afronta las tres últimas jornadas plagada de partidos de la basura en la mitad alta de la tabla. Parece la NBA en marzo. El Barça es campeón con total merecimiento, como lo fue el curso pasado, pero las eliminatorias contra equipos serios, ni siquiera élite (Inter en 2025, Atleti ahora), recuerdan que aún está lejos de la cima europea.

No es culpa del modelo del alemán, como se apresuran a señalar los oportunistas cada vez que le acribillan al espacio. El PSG va camino de repetir Champions con la misma idea y el Bayern, otro kamikaze, ha sido su única amenaza, pero jugar con tanto riesgo exige una calidad individual extrema en todos los futbolistas que el Barça aún no alcanza. La tiene arriba, claro, con un top 3 fabuloso (Lamine, Raphinha, Pedri) y Fermín amenazando con sumarse, pero le faltan un nueve, un cinco (quizás Bernal) y, sobre todo, defensas con el nivel suficiente para ayudar a Cubarsí a cubrir latifundios sin casi ayudas. No es lo mismo ser suicida cuando los que vuelven a la carrera son Nuno Mendes y Hakimi que cuando son Cancelo y Eric García (¿Koundé vive?). Y su problema es que, por más que a los periodistas afines les encante fabular con fichajes de 100 millones, esos jugadores tienen precios que hoy no puede pagar.

El último salto de los azulgrana es complicado... pero al menos es posible. Tras él, el Madrid no sabe a dónde va y el Atleti no parece tener intención de ir a ningún lado, feliz en su adosado en el extrarradio. El Barça no ha ganado la Liga, la ha conquistado sin visos de soltarla en un largo tiempo.

El consejo a Arbeloa para evitar (sin éxito) la descomposición del Madrid: "Pégate a Vinicius"

El consejo a Arbeloa para evitar (sin éxito) la descomposición del Madrid: “Pégate a Vinicius”

Hay una frase que define las situaciones que han marcado la temporada del vestuario del Real Madrid, acabada definitivamente después de la derrota contra el Barça en el clásico del Camp Nou. Un año sin títulos y dos cursos con Kylian Mbappé en plantilla en los que los blancos sólo han levantado la Supercopa de Europa y el Mundialito en la segunda mitad de 2024.

Vayamos a la frase. Cuando después de la Supercopa de EspañaÁlvaro Arbeloa sustituyó a Xabi Alonso al frente del banquillo del conjunto blanco, el técnico salmantino recibió las opiniones y consejos de aquellos que habían experimentado antes que él lo que era el día a día de Valdebebas. Personas que sabían de primera mano lo que ocurría en esas cuatro paredes de la Ciudad Real Madrid.

Fueron varias llamadas de teléfono y mensajes de Whatsapp en los que preguntó y le respondieron, en los que hubo intercambio de impresiones. Y una recomendación sobrevoló más que otras en el análisis de ese duopolio Mbappé-Vinicius que había agrietado la etapa de Alonso: "Pégate a Vini", le dijeron al otro lado del teléfono. No como orden, sino como consejo.

Es importante entender la ascendencia del brasileño en el grupo para comprender el desarrollo de estos últimos meses en el Madrid, enfatizados desde esa frase por el técnico del primer equipo. Su importancia y su influencia, constatada en el brazalete que llevó en el clásico y en la necesidad del club de que actúe como pacificador del vestuario. "A Vini le quieren todos", admiten fuentes cercanas a la plantilla. "No se lleva mal con nadie, ni siquiera con Mbappé", insisten. Sus compatriotas brasileños, Camavinga, Bellingham, Valverde, Carvajal, Courtois, Trent, Brahim... Durante estos últimos años, y especialmente a base de goles y asistencias en eliminatorias y finales de Champions, Vinicius se ha ido ganando la confianza de sus compañeros. Su carácter dentro del campo, algo inestable por momentos, ha podido enfadar puntualmente a alguno, pero todos le han defendido cuando han tenido que hacerlo.

Fuera del campo, ha organizado cenas de equipo o torneos de pádel en momentos del curso sin tantos partidos, siendo de nuevo el referente del vestuario en ese sentido. Ante la salida de futbolistas clave para el grupo, como Modric, Kroos, Nacho, Lucas o Joselu, el brasileño, tercer capitán, ha sido el encargado de intentar poner pegamento entre todas las piezas.

Y claro, llegamos entonces al adiós de Ancelotti y a la llegada de Xabi Alonso. La relación entre el tolosarra y Vinicius es de sobra conocida y no hace falta pararse demasiado a recordarla, pero sí merece una mención justo después del análisis de la importancia de la figura del brasileño en el vestuario.

Vinicius iba a ser suplente en las semifinales del Mundial de clubes, inició en el banquillo en el debut del Madrid en esta Champions y rotó durante las primeras jornadas de Liga. Mientras Mbappé era titular indiscutible, el enfado del brasileño comenzó a recorrer el vestuario antes incluso de su cambio contra el Barça en el clásico de octubre.

Dos grupos

A partir de ahí, parte de la plantilla que había levantado dos Champions con Vinicius como indiscutible se alejó de Alonso. Otros, eso sí, se quedaron a mitad de camino, provocando las grietas profundas que desembocaron en las tensiones de las últimas semanas. "En cuanto a la relación con el entrenador, hay dos grupos", admitían en el mes de diciembre fuentes cercanas a la plantilla. Algunos futbolistas eran partidarios de las ideas de Xabi, como Mbappé o Tchouaméni, pero otros, cercanos a Vinicius, asumían que lo mejor para la cohesión interna era cambiar de entrenador.

Ese cambio de técnico marcó a la plantilla. Unió de nuevo a gran parte del grupo con el entrenador, potenciado también por los elogios de Arbeloa a las estrellas del equipo. Mensajes muy claros y directos que tenían un objetivo evidente: recuperar la confianza del vestuario.

Pero cuando llegaron las derrotas, el grupo se volvió a romper a todos los niveles. Jugadores enfadados con Arbeloa por sus pocos minutos, como Carreras, Ceballos, Carvajal o Camavinga, futbolistas molestos con compañeros por su actitud, la plantilla renegando de Mbappé por su viaje a Italia, pesos pesados como Tchouaméni y Valverde peleándose... Ya no había dos grupos, sino una descomposición evidente en la que Vinicius, ayer primer capitán en el Camp Nou, está intentando poner paz. "Necesitan un tiempo sin verse y más autoridad", aseguran desde Valdebebas.

En la solución a esos problemas aparece ahora Jose Mourinho, pero el club también ha vuelto a mirar a Vinicius, clave en la reestructuración del grupo. Una responsabilidad de la que parece alejarse Mbappé, ausente ante el Barça por su lesión muscular y muy lejos de ser fuera del campo el líder que con sus goles parece dentro. El club, que también está disgustado con el galo por esta segunda parte del curso, parece renegar de ese liderazgo. El mensaje a Mourinho, o al siguiente, parece ser el mismo: "Pégate a Vinicius".