El Bernabéu, en el partido más triste, enjuicia a Florentino, Arbeloa y al vestuario dividido

El Bernabéu, en el partido más triste, enjuicia a Florentino, Arbeloa y al vestuario dividido

Juicio en el partido de la amargura. El público del Bernabéu dicta sentencia este jueve tras la sucesión de escándalos en un vestuario dividido, la decepción por una temporada frustrante y la insólita comparecencia de un presidente que denuncia una confabulación contra el madridismo.

Después de la derrota en el Camp Nou y del segundo título consecutivo del Barça en la Liga, el equipo de Álvaro Arbeloa teme una bienvenida hostil, como aquella en el encuentro ante el Levante. El el palco también recelan con una escala alta de decibelios.

En el aspecto meramente deportivo, la cita contra el Oviedo queda en un segundo plano, uno juega con la decepción de perder el campeonato, y el otro, con la certeza de la pérdida de categoría. El morbo radica en conocer cómo el estadio responde ante la indolencia de unos jugadores señalados por sus peleas y escaso compromiso con el grupo. Muchas miradas se dirigirán hacia Tchouaméni tras su enfrentamiento con Valverde, que acabó con el uruguayo en un hospital y fuera de los terrenos de juego por dos semanas por un traumatismo craneoencefálico.

Pero el más esperado es Kylian Mbappé, tras su escapada a Cerdeña y su ausencia en el duelo contra el Barcelona por su dolencia muscular. El francés se ha entrenado con el grupo en las dos últimas jornadas y, salvo cambio imprevisto, estará listo para recibir al colista de Primera. Otra asunto es si Arbeloa cree oportuno colocar al máximo goleador del equipo en el 11 titular. En la conferencia de prensa del miércoles no despejó las dudas: «Kylian tendrá minutos para demostrar su compromiso con el club y a pesar de esas cuatro tarjetas intentar jugar estos tres partidos que quedan».

El técnico insistió en que no quiere hablar sobre su futuro y la previsible vuelta de Mourinho y, una vez más, apeló a la unidad del grupo: «Siempre he dicho que el Madrid es más fuerte cuando su afición y el equipo están juntos. Así ha sido durante la historia, somos una familia. Siempre volvemos, el Madrid siempre vuelve».

Arbeloa también incidió en que a pesar de las últimas derrotas no se puede tirar la toalla. «La exigencia es muy grande, no nos conformamos nunca. Perder duele, más que a otros clubes. Volveremos a ganar con el apoyo de nuestra afición. Hay una doble vara de medir, siempre ha estado ahí. Llevamos dos años sin títulos, otros llevan muchos más. ¿Cuántos han ganado las Champions que tenemos nosotros? Y se pone en tela de juicio la estabilidad del club. Pero el socio no es tonto, entiende y le duele este maltrato», exclamó.

Para el penúltimo partido de la temporada en el Bernabéu (la clausura será el día 23 ante el Athletic) será duda Dean Huijsen, recientemente recuperado de una gripe. Carvajal, que ha superado la lesión producida por un golpe en un dedo de un pie, podría disponer de algunos minutos. La despedida aguarda al capitán y referente de la cantera.

El Madrid tendrá enfrente a otro equipo depresivo. El colista Oviedo afronta los tres últimos partidos sabiendo que ya ha descendido de categoría. En su primera visita al estadio del Madrid en los últimos 25 años, intentará dar una alegría a su afición. Un asunto de orgullo y respeto. «Quedan tres partidos y representamos a un club muy prestigioso y a una hinchada muy fiel, hay que tratar de ganar en el Bernabéu para mitigar esa tristeza. Se merecen todo por el respaldo permanente a los jugadores», señaló el técnico Guillermo Almada.

kpd