La liberación de Julián, la sorpresa de Nahuel y un VAR "manual": "La vida es energía y nosotros pudimos acompañar esa ola"

La liberación de Julián, la sorpresa de Nahuel y un VAR “manual”: “La vida es energía y nosotros pudimos acompañar esa ola”

La cara de Julián Álvarez tras marcar fue un poema. Unos versos de liberación, de alivio y de alegría completa. Lo que comenzó como un arroyo, era ya una riada. Desde el 9 de diciembre no veía puerta, en liga la sequía se prolongaba más de 100 días y Simeone ya no quería responder a preguntas sobres su gran estrella. "Los detalles hablan por sí solos de él. La asistencia a Lookman fue íncreible. El gol lo tiene, por fin ha vuelto y le limpiará para todo lo que viene", expresó el Cholo sobre su pupilo.

Y eso que tardó en conseguirlo. Dos ocasiones claras y 46 minutos de vendaval. Pero por fin llegó, con un disparo a la escuadra reventando la red. Las ganas del argentino de hacerlo desbordaron la portería y a sus compañeros, que se abrazaron a él de manera elocuente. "Momentos malos es lo que se habla, pero yo a Julián lo conozco hace tiempo y es un profesional y una persona que tira para delante. Un ganador. El gol no quiere decir que antes estaba mal y ahora recontrabien", apuntó Nahuel Molina.

El lateral fue la otra sorpresa de la noche. Decimoquinto en minutos de la plantilla, apenas 1.200 y ausente en los últimos encuentros rojiblancos. "Yo también me sorprendí", sorprendió el argentino en rueda de prensa sobre su elección como titular ante el FC Barcelona en este duelo crucial para el Atlético en el único título con opciones reales de victoria. "Agradecido cuando no salían las cosas, me apoyó siempre el cuerpo técnico. Esa energía hace que todos estemos al máximo nivel", añadió.

Lo cierto es que fue de lo más destacado en una exhibición coral de un equipo que realizó ocho remates a puerta por cuatro del Barcelona. Que hizo cuatro tantos, pero que el marcador fue corto para lo que se vio en el campo. "Hoy hicieron un partido que quedará para el recuerdo. Nuestra gente necesita estos encuentros. Semifinales, partidos importantes...", alabó Simeone.

De hecho, el Cholo sorprendió al favorito FC Barcelona con una alineación muy poco cholista, con cuatro delanteros que "interpretaron muy bien el encuentro", aunque uno, Griezmann, fuera el director de orquesta que todo grupo necesita. "Es muy difícil seguir hablando de Koke y Griezmann porque hay un afecto que excede lo que pase de hoy para delante", expresó el técnico.

Lo que excedió las expectativas del entrenador argentino fue una afición eléctrica que llevó al equipo en volandas desde la previa del encuentro. Que no paró de animar a los jugadores y que se hizo notar especialmente en los cinco minutos en los que los 22 jugadores estuvieron pendientes del VAR tras el gol de Cubarsí. "Encontramos una energía en el estadio increíble, la vida es energía y nosotros pudimos acompañar esa ola", apostilló Simeone.

Precisamente esa jugada, finalmente anulada por el VAR, fue amargamente criticada por Hansi Flick en rueda de prensa. Cinco minutos de revisión de los que el CTA se ha visto obligado a dar una explicación. "El sistema generó un fallo en la modelización", comenzó la explicación y "el equipo VAR procedió a lanzar líneas de fuera de juego manuales para llevar a cabo la toma de decisión definitiva y correcta", determinó el organismo.

Pero el árbitro era una anécdota en un 4-0 exiguo para lo que se vio en el campo. Aunque para el alemán hay otra noche mucho más horrible que esta en el Metropolitano. "No, la peor fue contra el Inter. Ahora tenemos una opción de remontar. No será fácil, pero lo intentaremos", concluyó Hansi Flick.

Un comunicado exprés, una espera eterna y una queja de Flick: "Para mí no era fuera de juego"

Un comunicado exprés, una espera eterna y una queja de Flick: “Para mí no era fuera de juego”

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Hansi Flick no se marchó del Metropolitano contento con sus futbolistas. Desde su punto de vista, al Barça le faltó igualar el hambre mostrada por el Atlético durante los primeros 45 minutos. Pero eso no implicó que se dejara en el tintero algunas dudas sobre la actuación arbitral. Muy especialmente, en el gol marcado por Pau Cubarsí, invalidado tras unos minutos que parecieron eternos.

"Qué puedo decir... Primero, empecemos con las amarillas. La primera acción sobre Balde es amarilla. A partir de ahí, igual cambia todo, porque invitas a que jueguen de una forma determinada. Lo otro... Es un lío. ¿Cuánto estuvieron? ¿Siete minutos? Vale, después de ese tiempo, encontraron algo. Para mí, no era fuera de juego, pero ellos lo vieron y no explicaron por qué. Faltó comunicación", se quejó el técnico.

Según señaló el Comité Técnico de Árbitros (CTA) con un comunicado durante el propio partido, algo en absoluto habitual, la gran acumulación de futbolistas en la jugada provocó que el sistema de fuera de juego semiautomático (SAOT) no funcionara correctamente y se tuvo que optar por tirar las líneas de forma manual.

"decisión definitiva y correcta"

"Tras intentar que el sistema recalibrase la modelización, y tras comprobar que no era posible, siguiendo el procedimiento establecido, el equipo VAR procedió a lanzar líneas de fuera de juego manuales para llevar a cabo la toma de decisión definitiva y correcta. Por este motivo, y de manera extraordinaria, el proceso de peritación de la jugada se extendió más de lo normal en el tiempo e hizo que no fuese posible lanzar la recreación a la producción televisiva", explicó el CTA. Más allá de este hecho tan extraordinario, Flick también se quejó de la falta de combatividad de los suyos.

"No presionamos como debíamos, y, por eso, en los primeros 45 minutos aprendimos una muy buena lección. Queda un partido y lucharemos por ello. Si ganamos por 2-0 cada parte, con nuestra gente, remontaremos", aseveró el germano tratando de sacar algo bueno de la debacle.

Flick y Lamine Yamal, el jueves en el Metropolitano.

Flick y Lamine Yamal, el jueves en el Metropolitano.EFE

"En líneas generales, estoy contento con lo que está haciendo el equipo, tenemos muchas lesiones y nos hemos ido adaptando a las circunstancias. Perder forma parte del juego, ha sido una derrota dolorosa, pero estoy orgulloso de mi equipo y sé que volveremos. El Atlético tuvo más hambre desde el principio y eso es lo que quiero de mis jugadores", recalcó el alemán, quien, pese al mazazo, aseguró que esta no ha sido su peor noche en el banquillo azulgrana. "No, mi peor momento fue en la vuelta contra el Inter, el año pasado. Tuvimos nuestras opciones y no las aprovechamos. Ahora, aún las tenemos, y lucharemos por darle la vuelta", arengó.

Quien se marchó con un sabor de boca aún peor, en este caso, fue Eric García autor del 1-0 en propia puerta tras un mal intento de control por parte de Joan García. "Nos vamos a dejar la vida. Sabemos que nos lo va a poner difícil todo el mundo, pero si estamos juntos, podemos darle la vuelta", deslizó el central, expulsado con roja directa a instancias del VAR. "Quedan 90 minutos, en casa, con nuestra afición. Con la gente que tenemos, y con la que vamos a recuperar, no tengo ninguna duda de que podemos cambiar las tornas", sentenció.

El Atlético machacó al pobre Barça

El Atlético machacó al pobre Barça

El Atlético hizo casi el partido perfecto contra un rival como el Barcelona. El equipo de Simeone le superó en casi todo. Puso alma y corazón, corriendo durante todo el partido, algo tan decisivo en el fútbol actual. Incluso diría que el 4-0 final es corto. En un primer tiempo espeluznante y asombroso, los rojiblancos dieron meter hasta nueve o 10 goles. Por ocasiones, desde luego.

El esfuerzo del primer período fue tan impresionante que Simeone decidió jugar su cautivo bloque bajo en la segunda parte . Hubo un gol anulado a Cubarsí, milimétrico. Y durante ese parón de siete minutos para que decidiera el VAR, el Barça entró en una depresión inmensa.

Francamente ese periodo inconexo mató al Barcelona. Le quitó su oremus, con un Lewandowski acabado y un Lamine Yamal que sigue sin ser un matador. Gran jugador, pero no mata.

Incluso tras el 4-1 anulado, el Atlético recobró su ansia. Hasta Sorlorth pudo hacer el 5-0, que hubiera sido la repetición del milagro de La Cartuja. Sin la sabiduría de Griezmann, la facilidad de Lookman y el hijo pródigo, Julián Álvarez, que resucitó con un gol de absoluta clase, el Atlético tuvo que aplicar otro estilo.

Pero Sorloth recogía todas las basuras. Podía aguantar. Aunque con los increíbles Llorente y el correcaminos Giuliano, más el gran capitán Koke pudieron incluso acogotar más al Barcelona, que era como un pajarito perdido en la noche.

Es más, el Barcelona estaba desquiciado y por eso, el mediocre Eric García se fue al vestuario expulsado justamente. Y aún se puso más histérico. Con ese jugador incompleto que es Dani Olmo, autor un partido de vergüenza y el coladero de Balde, el equipo azulgrana nunca encontró su personalidad.

La banda izquierda fue un cuento de hadas para que el Atlético empezara siempre sus goles por el lado derecho. Cuando Fermín es el mejor técnicamente es que algo va mal para Flick. Es un detalle muy malo. Es un gran jugador, pero nunca será una estrella.

Si es verdad que les faltaba el cerebro Pedri, el killer Raphinha e incluso Rashford, pero es obvio que este equipo muestra vacíos defensivos. No quiero imaginar si hubiera jugado contra el Arsenal. Le hubieran metido nueve. Casi seguro.

El Atleti se agarra a la Copa como un escape hacia la gloria. Si es verdad que juega demasiado a la ruleta rusa y a veces se pega un tiro. Pero esta vez, Simeone dio una lección táctica a Flick , que casa día me parece peor entrenador. Su sistema se ha quedado antiguo. Sobre todo, con una defensa pueril.

Nadie sabe lo que ocurrirá en el Camp Nou. Pero está claro que si Simeone sale como una copia exacta del partido del Metropolitano, el Barça perderá un título, que lo dobla por ganado. El Atlético será otra vez la marabunta.

El Atlético fue un vendaval que arrolló al Barcelona en el Metropolitano

El Atlético fue un vendaval que arrolló al Barcelona en el Metropolitano

Lo bueno de los Atlético- Barcelona es que son como un huevo kinder, nunca sabes qué sorpresa va a salir. Lo que sí, es que siempre hay, y esta vez fue de la buena... para los colchoneros. De la que sale una vez cada mucho, aunque el partido fuera un calco al de la Cartuja ante el Betis. Pero los de Simeone sabían que ésta era la última bala del cargador. Con la que no podías fallar. Y así se tiraron a pecho descubierto ante el equipo más goleador de España. Y salieron victoriosos y no por poco. El vendaval de Cataluña vestía de rojiblanco. Fueron cuatro, pero pudieron ser más. [Narración y estadísticas, 4-0]

Mantuvo el Atlético los acordes de Thunderstruck al inicio del encuentro en el Metropolitano. Presión alta y rock and roll. No habían pasado tres minutos y Joan García ya había tenido que intervenir en dos ocasiones una ante un aún deprimido Julián Álvarez y luego salvó un mano a mano de Giuliano tras un pase maravilloso de Griezmann. Quizás el delantero lo pudo hacer mejor, aunque acertó el portero culé.

Sin embargo, desde que su nombre tiene ecos de selección, parece que el catalán ha perdido su aura. El error en el primer gol del Atlético fue de infantiles. El guardameta intentó controlar un pase atrás de Eric con el pie demasiado elevado y el balón le pasó por debajo hasta entrar manso en la meta. La remachó por si acaso Lookman, pero la pelota había traspasado completamente la línea.

Da gusto cuando los equipos juegan u olvidan que hay partido de vuelta. El Atlético lo hizo. Fue a matar o morir. Y no terminaba la grada de celebrar el primer tanto cuando ya se elevó para gritar el segundo. Una contra de cinco pases, cada uno mejor que el anterior, hasta que el balón llegó a los pies de Griezmann. El francés embocó su putt en el segundo palo de Joan García, que sólo pudo mirar y admirar.

Griezmann emboca un disparo ante Joan.

Griezmann emboca un disparo ante Joan.OSCAR DEL POZOAFP

Lo increíble de todo ello es que, entre gol y gol, el Barcelona y Lamine amenazaron seriamente a Musso, pero el argentino y la defensa rojiblanca salvaron in extremis. Sin embargo, fue el larguero el que salvó el remate de Fermín tras un córner. No había tiempo ni para un parpadeo. Griezmann respondió al larguero con un disparo que atrapó Joan García y después Julián siguió con su hastío con un remate tras otra gran jugada a la contra que salvo Koundé.

Pese a las amenazas del Barça, era el Atlético el que golpeaba, como un martillo. A la contra o en combinación. Saben eso de Dr Jeckyll y Mr Hyde que mostró contra el Betis, pues en esta semifinal comenzó como el famoso doctor de Robert Louis Stevenson. Los culés, incluso, debían recurrir a duras faltas para parar el vendaval como una naranja que le hizo Casadó a Giuliano. La espalda de las bandas barcelonistas eran autopistas para el despegue del argentino y Lookman.

Fue el nigeriano el que encontró el tercero tras otra contra de banda a banda de los rojiblancos. Flick se metía en el banquillo desesperado para meter poco después a Lewandowski por Casadó y Simeone corría como loco por la banda para celebrar como el estadio. Una carrera como las que estaban protagonizando sus dos extremos. Absolutamente imparables para Balde y Koundé.

100 días después

Y cuando moría la primera mitad, y cuando parecía que Julián se sentaría de nuevo con cara de circunstancias. El argentino alojó un pase de Lookman en la escuadra de Joan. Cuatro al descanso. 45 minutos soñados. El ejercicio coral no tuvo respuesta, faltaba medio tiempo, pero si el Atlético no encajaba se vería en la final de La Cartuja.

No hay palabras sobre el Barça, porque los culés no mostraron apenas esa versión apisonadora que muestran en la Liga. Aunque amenazaron al inicio del segundo tiempo con un tanto de Cubarsí que el VAR, con un suspense exagerado, en torno a cinco minutos, terminó anulando. Por el Metropolitano sólo apareció la sombra de Lamine, que no Lamine. Y, aunque los blaugranas dominaron la pelota, los rojiblancos disfrutaban al espacio. El duelo terminó al descanso para unos y para otros. Y mejor para el Barça, que aún perdió a Eric a cinco minutos del final. Pudo tener el consuelo de un gol, pero el cabezazo de Lewandowski salió fuera. La Cartuja se toca con los dedos.

España, frente a Croacia, Inglaterra y República Checa en la Nations League

España, frente a Croacia, Inglaterra y República Checa en la Nations League

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La selección española de fútbol se enfrentará a Croacia, Inglaterra y República Checa en primera ronda de la Nations League, según deparó el sorteo celebrado en Bruselas, en el marco del 50º Congreso de la UEFA.

La Roja, vigente campeona de Europa y finalista ante Portugal en la última edición de la Nations League, se volverá a ver las caras con los Three Lions, a los que derrotó en la final de la Eurocopa 2024. También jugará contra Croacia, a la que se impuso en la final de la competición en 2023.

Portugal se medirá con Dinamarca, Noruega y Gales, mientras que los rivales de Francia serán Italia, Bélgica y Turquía. Alemania, Países Bajos, Serbia y Grecia completan el otro de los cuatro grupos de la Liga A.

La competición arrancará el próximo septiembre, después del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Los dos primeros clasificados de cada grupo disputarán los cuartos de final, a finales de marzo de 2027.

El jugador del Villarreal Thomas Partey es acusado de dos nuevos cargos de violación en Londres

El jugador del Villarreal Thomas Partey es acusado de dos nuevos cargos de violación en Londres

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El futbolista Thomas Partey, ahora en el Villarreal, ha sido acusado en un juzgado de Londres de dos nuevos cargos de violación, que se suman a los cinco cargos de violación y uno de agresión sexual que ya pesaban sobre el jugador desde el pasado julio.

Estos dos nuevos cargos parten de una nueva víctima que denunció los hechos el pasado agosto.

En total, Partey está acusado de siete cargos de violación por parte de tres mujeres y de agresión sexual por una cuarta.

El jugador se declaró no culpable de los primeros cargos en una vista que tuvo lugar en Londres en septiembre y quedó en libertad bajo fianza a la espera de los siguientes pasos en el proceso.

Partey tendrá que comparecer en un tribunal de Londres el próximo 13 de marzo sobre estas nuevas acusaciones.

Cuando Partey fichó por el Villarreal lo hizo en condición de agente libre y siendo ya conocidas estas acusaciones. El futbolista acabó contrato con el Arsenal y las acusaciones salieron a la luz cuatro días después.

Una gran Real deja de piedra a San Mamés y ya ve la la final a un paso

Una gran Real deja de piedra a San Mamés y ya ve la la final a un paso

La Real Sociedad le pasó la mano por la cara al Athletic en San Mamés, con un fútbol de altos vuelos que le deja a un paso de la final de La Cartuja. El equipo de Matarazzo concretó su superioridad con el gol de Turrientes, superada la hora de juego, confirmando su formidable estado de forma, con nueve partidos seguidos ya sin conocer la derrota. [Narración y estadísticas (0-1)]

La prudencia guio los primeros pasos del Athletic tanto como sus propias dificultades creativas. El balón no circulaba entre sus centrocampistas y volantes, que lo acarreaban a trompicones. De modo que tuvo que ser Lekue, un lateral no precisamente ducho en tales fines, quien dejase la única pincelada. Regate en un palmo de terreno, centro preciso desde la derecha para el cabezazo duro de Guruzeta, a las manos del portero.

La Real, en cambio, sí tenía un plan prestablecido, con una naturalidad asombrosa para hacer vertical su fútbol. Soler puso sobre aviso, con un disparo a la media vuelta desde el balcón del área, aunque la mejor ocasión fue servida por Guedes, profundizando para la carrera de Pablo Marín. En su duelo frente a Padilla, el canterano txuri urdin, apuntó a la cabeza del portero, que se sacudió el peligro como mejor pudo.

Sin revisión en el monitor

Uno los avales de la Real, aparte de sus ocho partidos sin derrota, era su fantástica actuación en ese mismo escenario hace apenas 10 días, truncada por la inexplicable roja a Brais Méndez. Aun sin los lesionados Kubo, Sucic y Barrenetxea, su caudal ofensivo volvió a crecer por encima de los diques rojiblancos. Guedes, desde la izquierda, desarbolaba a Lekue. Poco antes del descanso, el portugués sirvió desde ese mismo lado un libre directo hacia la frente de Jon Martin, pero Padilla volvió a interponerse, tan efectivo como poco académico.

Tenía el partido por la mano el equipo de Matarazzo, gracias a también la infinita sabiduría de Oyarzabal. En un par de toques del capitán cabía todo el fútbol de la noche. Un disparo de Turrientes, repelido por Laporte, prologó la acción más discutida de la noche. Una mano de Laporte en el área, tan clamorosa como interpretable. Al menos para Sánchez Martínez. Casi cinco minutos anduvo dando vueltas al asunto el árbitro con su colega Melero López en el VAR. Y ni siquiera se acercó al monitor para revisar si se trataba de una acción voluntaria.

Bien pudo agradecer el Athletic tanta confusión, porque antes del descanso, Rego vio al fin una diagonal de Iñaki Williams. A ese disparo sencillo para Remiro hubo que añadir una trifulca entre Adama y Aramburu. Entre tanto trajín se enmascaraban mejor las carencias rojiblancas.

Aramburu, ante Robert Navarro.

Aramburu, ante Robert Navarro.AFP

Dominaban tanto los donostiarras que el descanso suponía para ellos todo un engorro. Así que cuando al fin pudieron reiniciar el juego, Turrientes comandó otra ofensiva con la autoridad de un mariscal. Fue una jugada asombrosa, con el centro de Sergio Gómez desde la izquierda, el remate de Oyarzabal y la aparición milagros de Padilla. No salía de su campo el Athletic. No le llegaba la camisa al cuello a Valverde, que metió cuatro cambios de una vez.

Nico Williams, Ruiz de Galarreta, Selton y Nico Serrano, si de algún modo podrían ordenarse en cuestión de importancia y necesidad. Precisaban calidad, clarividencia, frescura y piernas los locales, pero la suerte de un partido no varía con un simple golpe de timón. La Real era tan superior que sólo necesitaba la puntada final.

Guedes avisó con un disparo de esos que le valieron fama mundial en el PSG y el Valencia. Turrientes, poderosísimo, detectó una indecisión entre Jauregizar y Ruiz de Galarreta para montar la acción del 0-1. Un robo, el pase monumental de Soler hacia Guedes y la llegada del propio Turrientes donde se espera a los cracks.

Con media por delante, el Athletic sólo podía apelar ya a sus ancestrales vínculos con la Copa. Si la Real bajaba la guardia, allí lanzarían sus fauces Los Leones. Un saque de esquina, un coletazo de Nico Williams, cualquier recurso parecía bueno vista su inferioridad. Tan crecido andaba Matarazzo que no dudó en dar minutos a Odriozola, cargado con una amarilla por sus festejos en la banda tras el 0-1.

La intrahistoria del final de la Superliga: la reunión entre Florentino, Ceferin y Al-Khelaifi, la amenaza de los 4.000 millones, la soledad del Madrid...

La intrahistoria del final de la Superliga: la reunión entre Florentino, Ceferin y Al-Khelaifi, la amenaza de los 4.000 millones, la soledad del Madrid…

El 19 de abril de 2021, Real Madrid, Barcelona, Atlético, Milan, Arsenal, Chelsea, Inter, Juventus, Liverpool, Manchester City, Manchester United y Tottenham anunciaron la creación de una nueva competición de clubes en Europa: la Superliga. Una alternativa a la Liga de Campeones liderada por el conjunto blanco y en la que su máximo mandatario, Florentino Pérez, aparecía como primer presidente. Casi cinco años después (58 meses), ese proyecto que empezó con 12 clubes se ha diluido hasta la soledad del Madrid, abandonado mediáticamente por los ingleses en las primeras horas de la guerra con UEFA, por la Juventus más adelante y por el Barcelona esta misma semana. En su batalla judicial contra el organismo de Alexander Ceferin, Florentino y el Madrid encontraron este miércoles una paz que, en plena vorágine bélica, suena en parte a rendición.

Una bandera blanca judicial y mediática conseguida tras ir perdiendo aliados y tras nueve meses de conversaciones, presiones y amenazas, en la que los blancos han decidido poner en pausa su reclamación de 4.000 millones de euros por daños y prejuicios y que está condicionada a que «se implemente un acuerdo definitivo», según el comunicado a tres bandas emitido ayer por el Madrid, la UEFA y la Asociación de Clubes (EFC). Un texto, unos últimos meses y un futuro acuerdo que hay que analizar al detalle.

En la comida de Navidad con los medios de comunicación, celebrada el pasado diciembre en Valdebebas, Florentino aseguraba que «no vamos a renunciar a los cuantiosos daños y prejuicios que nos debe la UEFA por la Superliga. Vamos a reclamar». ¿Qué ha cambiado?

Mesa de negociación

En el momento de ese discurso, en el que seguía manteniendo las armas en alto, el presidente del Madrid ya se sentaba en una negociación a tres bandas con Ceferin y Al-Khelaifi para tratar de llegar a un punto de encuentro en este lustro de trincheras. Incluso el Madrid felicitó al PSG y a su presidente por la Copa Intercontinental conquistada por los franceses a final de año. Mensajes que ahora cobran especial sentido.

Esa mesa de negociación, en la que no ha estado presente Joan Laporta ni ningún representante del Barcelona, ha sido el punto de inflexión para lograr una paz que hace tres meses parecía imposible. Y es que durante todo 2025, representantes del Madrid, de la Superliga y de la UEFA se reunieron sin éxito en ocho ocasiones en mitad de las sentencias judiciales. Anas Laghrari, hombre de confianza de Florentino, y José Ángel Sánchez, director general del club, fueron las voces del Madrid, mientras que Teodoro Teodoridis, secretario general de la UEFA, representó al ente de Ceferin y Bernd Reichard, como CEO, a A22. No hubo acuerdo.

Mientras, los juzgados daban la razón a los intereses del Madrid, aunque el club seguía mediáticamente solo en esa batalla. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y la Audiencia Provincial de Madrid publicaron sentencias que confirmaban el «abuso de posición dominante» de la UEFA al no permitir la creación de nuevas competiciones. Dos sentencias que abrían la posibilidad a una demanda multimillonaria. Ya no se hablaba de la Superliga, sino de dinero.

AP

Así que el 21 de noviembre, A22 inició los trámites para las demandas por daños y prejuicios, que podrían alcanzar los 4.000 millones de euros. En mitad de dicha mediación, los representantes en la mesa de negociación cambiaron. Ya no eran segundos espadas y sí los máximos responsables: Florentino, Ceferin y Al-Khelaifi. A la UEFA no le compensaba ni una posible multa ni una guerra constante contra el Madrid, y los blancos, asumido ya que su nueva competición no se iba a crear, no podían estar constantemente aislados y en pelea con la mayoría de las instituciones.

"Un acuerdo de principios"

Así se ha llegado a ese «acuerdo de principios», como se dice en el comunicado, una extraña definición usada y anunciada para que el Madrid ponga en pausa la reclamación millonaria y detenga las trincheras mientras sigue la mesa de negociación. «Hasta que lleguemos a ese acuerdo, no se renuncia a nada. Todo está condicionado a ese futuro acuerdo», admiten en el Bernabéu, aunque de puertas para fuera la imagen es otra.

Fuentes consultadas por este periódico en la UEFA, en el conjunto blanco y en A22 admiten que ahora se abre «una nueva ventana de diálogo». Una nueva mesa de negociación, pero dentro de la burbuja de la UEFA y no en la trinchera. Ahí, y ya sin la pretensión de crear una competición pero con la multa en el horizonte, desde Chamartín quieren que UEFA sea «mucho más dura» en el Fair Play Financiero, que «mejore» el actual formato y que la competición se emita a través de una plataforma de streaming accesible para todo el mundo, gratuita o a bajo precio, como la usada en el Mundial de clubes. Lo mismo que han querido estos meses cuando la Superliga, todavía herida, seguía viva.

Pero todos estos cambios, se realicen o no en un futuro, ya serán parte de la Champions, no de la Superliga. «Sin la presión del Madrid la Champions no hubiera cambiado», insisten en Valdebebas, pero la toalla de la Superliga está en el suelo.

Marc Bernal, el primer 'niño' de Flick, despliega otra vez las alas

Marc Bernal, el primer ‘niño’ de Flick, despliega otra vez las alas

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La paciencia es la clave del éxito. Así se lo ha recalcado Hansi Flick a un Marc Bernal (Berga, Barcelona, 2007) que estrenó la larga lista de canteranos que el técnico germano ha llevado desde las categorías inferiores hasta el primer equipo azulgrana. Debutó como titular en partido oficial con 17 años y 84 días en el estreno de la Liga en la temporada 2024-25, nada más y nada menos que contra el Valencia, en Mestalla. Y, de hecho, se mantuvo en el once en los dos duelos siguientes, frente al Athletic, en Montjuïc, y contra el Rayo, en Vallecas. En este último encuentro, todo se torció de repente: una acción fortuita con Isi Palazón le provocó una gravísima lesión de rodilla que, de hecho, lo tuvo lejos de los terrenos de juego algo más de un año.

En la Liga, el entrenador ha ido contando con él con cuentagotas. Por eso, con la llegada del mercado de invierno, se multiplicaron los rumores sobre una posible salida para que sumara minutos. El Girona e, incluso, conjuntos como el Ajax o el Galatasaray sonaron como posibles destinos. Pero Flick le instó a que se olvidara de eso y se centrara en ir poco a poco, día a día. Y, al final, tuvo un premio sonado.

El pasado sábado, marcó su primer gol oficial con el primer equipo azulgrana, nada más y nada menos que en el Spotify Camp Nou, tras una larguísima conducción y una definición que firmaría cualquier goleador de postín. «Cuando he marcado, he pensado mucho en el año pasado, en lo mal que lo pasé. Para mí, es una satisfacción muy grande, y también lo es para mi familia. Me he acordado mucho de ellos», confesó tras el pitido final.

«Que le pregunten al Madrid»

En la Liga, por ahora, no ha tenido muchos minutos. Tampoco, en la Champions. En ambos casos, lo más que ha jugado fueron 45 minutos, frente al Alavés, en el torneo de la regularidad, y contra el Copenhague, en Europa. En la Copa del Rey, en cambio, las cosas han sido muy diferentes. Ahí sí que ha podido tener más continuidad. Siempre, arrancando como titular y yendo de menos a más en cuanto a minutos de juego. En los cuartos frente al Albacete, por ejemplo, estuvo más de una hora sobre el césped.

Una progresión que invita a pensar que, quizás, en el encuentro de ida de las semifinales ante el Atlético, puede repetirse la historia. Aparentemente, el primer rival de gran entidad, tras dejar fuera al Guadalajara, al Racing y al conjunto manchego. Algo que, a decir verdad, no le parece del todo cierto a Flick. «Que le pregunten al Real Madrid», espetó el germano, quien no podrá contar para este encuentro ni con Raphinha ni con Marcus Rashford, baja por unas molestias en la rodilla izquierda.

La ya conocida ausencia de Pedri podría cubrirla Bernal. Flick no se cansa de decir que le encanta La Masia. Y lo demuestra con hechos. No en vano, han propiciado el debut en el primer equipo, ascendiendo desde las categorías inferiores, de ocho canteranos más: Gerard Martín, Sergi Domínguez, Andrés Cuenca, Toni Fernández, Dani Rodríguez, Jofre Torrents, Dro Fernández, ahora jugador del PSG, y Tommy Marqués, quien se estrenó el pasado domingo y, por ahora, es el último de una lista que es muy posible que siga creciendo.

El laberinto de Nico Williams y su pubalgia: expertos que se marchan, la necesidad del Athletic, el Mundial...

El laberinto de Nico Williams y su pubalgia: expertos que se marchan, la necesidad del Athletic, el Mundial…

Nico Williams, titular esta noche en el derbi vasco de semifinales de Copa del Rey, es el nombre propio de la temporada en el Athletic Club y uno de los futbolistas a los que se sigue más de cerca en la Federación Española de Fútbol. En Bilbao por su salario, renovado al alza en verano, y por un curso que se ha puesto cuesta arriba por la eliminación en Champions y por la irregularidad en Liga. Y en Las Rozas por la preocupación de cara al próximo Mundial. Siempre con el nombre de Nico pegado al de una lesión que da miedo a los futbolistas por su difícil solución: la pubalgia, cuyo único tratamiento suele ser el descanso.

El delantero lleva jugando con dolor en la zona de la ingle desde el final de la temporada pasada. Se exprimió para acompañar al Athletic a puestos Champions después de ser parte de la España campeona de Europa, pero este curso los dolores han ido a más hasta el punto de condicionar su día a día y de permitirle disputar sólo una vez dos partidos completos de manera consecutiva: en diciembre, contra el Atlético en Liga y el PSG en Champions. En los demás, o se ha quedado en el banquillo o no los ha terminado.

De hecho, sólo ha podido disputar tres de los ocho encuentros de la liguilla de Champions, una ausencia clave en el devenir de los rojiblancos, y en Liga sólo ha jugado tres partidos completos sumando cuatro goles y tres asistencias, números que están lejos de lo que aportaba en años anteriores (5 y 13 en el curso 23-24, por ejemplo).

Renovación por ocho temporadas

Por si fuera poco, la situación se ha complicado todavía más, obligando al Athletic y al futbolista a elegir las 'guerras' en las que debía pelear. No jugó en las semifinales de la Supercopa contra el Barça, pero sí una semana después en Copa contra la Cultural. Jugó ante el Mallorca en Liga, pero paró contra el Atalanta en Champions antes de salir media hora ante el Sevilla, donde sintió bastante dolor, para volver a quedarse fuera en Europa en el decisivo duelo ante el Sporting de Lisboa. Tres días después, fue titular en el derbi vasco de Liga, participó 20 minutos en Copa contra el Valencia y recuperó la titularidad en Liga contra el Levante.

Ernesto Valverde ha ido dosificando al futbolista y a sus dolores dentro de una situación que trae de cabeza al jugador, a su entorno, al club y a los preparadores que han trabajado y trabajan con él. Un día a día problemático en la que hay demasiados intereses cruzados. El Athletic, que paga su sueldo y que le renovó en verano por ocho temporadas más a razón de diez millones por curso, le necesita más que nunca, y Nico se ve en la obligación de ayudar hasta el límite a pesar de que en condiciones normales, que no son las actuales, lo ideal sería parar durante varias semanas e incluso haber pasado por el quirófano antes.

Pero eso, claro, sería no pensar en el presente, algo que el Athletic, 10º en Liga con seis puntos sobre el descenso y a seis de Europa, no se puede permitir. En San Mamés no se quiere oír hablar del Mundial y se exprimen las opciones para tratar al futbolista sin necesidad de un parón demasiado extenso. Una decisión que, según ha podido saber este periódico, ha provocado las idas y venidas de expertos en la lesión, que consideran que lo mejor es parar pero cuya respuesta choca de frente con los intereses del club. Tanto que algunos han durado menos de un mes trabajando con el jugador.

Nico Williams, calentando en Mestalla.

Nico Williams, calentando en Mestalla.Ana EscobarEFE

«Se ha visitado a cuatro especialistas y no ha funcionado el tratamiento aplicado», reconoció hace unos días Mikel González, director general del Athletic. «Estas pubalgias no se suelen operar porque puede ser de tres a seis meses de baja y no te garantizan resultados. Descartamos la operación», resumió, insistiendo en que Nico está poniendo «su compromiso con el Athletic por encima del Mundial». «Sabe que está jugando limitado, pero antepone el club a otras cosas», añadió. En la Federación, mientras, dan por hecho que no podrán contar con él a su mejor nivel durante la Copa del Mundo, y calculan su descanso durante los primeros días del torneo para tirar de él en las eliminatorias.

La realidad de Nico es similar a la que vivió Unai Simón antes de la última Eurocopa. Jugó con dolores en la muñeca durante el curso y el torneo y se operó después, ya sin la presión del club y de la selección. La pregunta es si es mejor un Nico limitado o un Athletic sin Nico durante un tiempo. La temporada dirá.