Lamine Yamal podrá jugar el Mundial con España. No podrá participar en ninguno de los seis partidos que le quedan al Barça antes de terminar la Liga, pero sí estará a las órdenes de Luis de la Fuente el próximo 30 de mayo. Así lo ha comunicado oficialmente el Barcelona.
“Las pruebas realizadas han confirmado que el jugador del primer equipo Lamine Yamal tiene una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda. El jugador seguirá un tratamiento conservador. Lamine Yamal se perderá lo que resta de la temporada y está previsto que esté disponible para la disputa del Mundial”, dice el texto del club azulgrana.
El futbolista se lesionó en el minuto 40 del partido de este miércoles contra el Celta al lanzar el penalti que supuso el único gol del partido para su equipo, que venció (1-0) y mantiene la distancia de 9 puntos respecto al Real Madrid, con seis jornadas por disputarse.
Se alivia en parte el miedo que recorrió el Camp Nou cuando el futbolista, después de marcar, miró al banquillo, pidió el cambio y se tumbó en el césped ante la atónita mirada de sus compañeros. Después se levantó, caminó hacia el banquillo, recibió el abrazo de su entrenador, Hansi Flick, y se metió dentro del vestuario.
Tras pasar una mala noche, en la mañana de este jueves, pasadas las 11.00 horas, entraba en la ciudad deportiva del Barça, donde ha pasado las pruebas médicas pertinentes, que han puesto nombre a una lesión que ya se filtraba desde el propio club en la noche del miércoles. Aunque no hay confirmación oficial, los plazos hablan de una rotura muscular.
El problema ahora es para Luis de la Fuente, que recibirá el 30 de mayo, día del inicio de la concentración, a su estrella en los últimos días de su recuperación, lejos del ritmo competitivo con el que se supone que debía llegar. España tiene, antes de comenzar el Mundial (el lunes 15 de junio contra Cabo Verde), dos partidos amistosos, uno el día 4, sin rival y sede confirmados, y otro el día 8, contra Perú en la ciudad mexicana de Puebla.
Victoria merecida, corta y rotunda de España con un sólo gol pírrico ante Dinamarca, una selección sucia y que defraudó. La diferencia en juego, en sentido ofensivo y con un espíritu vencedor fue evidente.
Luis de la Fuente se asienta en un trono mundial de técnicos mundiales. A cada partido se supera con su estilo de presionar, de angustiar al enemigo. Sólo falta un poco más de velocidad de balón, aunque besar el cielo no es fácil.
Los daneses no
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El ex entrenador sueco Sven-Göran Eriksson confesó este miércoles que espera ser recordado como "un buen hombre", al conocerse en enero de 2024 que padece un cáncer de páncreas terminal y habiéndose apartado de la actividad futbolística, tras una dilatada carrera como seleccionador inglés y técnico de equipos como la SS Lazio, el IFK Göteborg y el SL Benfica, entre otros.
El ex técnico será el protagonista del próximo documental de Amazon Prime Video, 'Sven', y, en palabras recogidas por el diario inglés 'Mirror', dijo que ha tenido "una buena vida" y que cree que "todos tememos el día de nuestra muerte, pero la vida también es muerte".
"Hay que aprender a aceptarla tal y como es. Con suerte, al final la gente dirá 'sí, era un buen hombre', pero no todo el mundo lo dirá. Espero que me recuerden como un tipo positivo que intentaba hacer todo lo que podía. No lo lamentéis, sonreíd. Gracias por todo, entrenadores, jugadores, público... Ha sido fantástico. Cuídate y cuida tu vida. Y vívela. Adiós", concluyó Eriksson.
A sus 76 años, en enero de este año anunció en la radio sueca P1 que le habían detectado ese cáncer inoperable y que le quedaba "como mucho un año de vida". "Todo el mundo puede ver que tengo una enfermedad que no es buena, y todo el mundo supone que es cáncer, y lo es. Pero tengo que luchar contra ella el mayor tiempo posible", comentó al respecto.
Eriksson era consciente de que "en el mejor de los casos" su esperanza de vida sería "alrededor de un año", pero que sus médicos tampoco podían "estar totalmente seguros". "Es mejor no pensar en ello. Hay que engañar al cerebro. Podría ir por ahí pensando en eso todo el tiempo y sentarme en casa y sentirme miserable y pensar que tengo mala suerte y cosas así", indicó.
En el documental, el ex seleccionador de Inglaterra prefiere ahora ver "el lado positivo de las cosas" y no enterrarse "en los contratiempos" surgidos a raíz de su enfermedad terminal, aunque sabe que "este es el mayor contratiempo de todos".
Tras una larga vida dedicada al fútbol, en febrero de 2023 dejó el puesto de director deportivo que ocupaba en el club sueco Karlstad debido a problemas de salud. Anteriormente, se había convertido en el primer seleccionador extranjero de Inglaterra, cuando fue nombrado en 2001 para dirigir a los 'Three Lions'. El sueco fue el entrenador en el Mundial de 2002, la Eurocopa de 2004 y el Mundial de 2006, llegando en los tres torneos hasta los cuartos de final.
Como técnico también dirigió al Degerfors IF y al Göteborg en su país natal, con el que conquistó la Copa de la UEFA, así como al Benfica, donde en dos etapas cosechó tres Ligas y una Copa de Portugal; luego entrenó a la Sampdoria, con la que se proclamó campeón de la Copa de Italia, y la AS Roma, con la que logró otra Copa de Italia.
Pero su etapa más destacada como entrenador de clubes la vivió con el vecino del conjunto 'giallorosso', la Lazio, con la que levantó una Serie A, una Supercopa de Europa, una Recopa de Europa, dos Copas de Italia y dos Supercopas transalpinas en las cuatro campañas en las que dirigió al conjunto romano, entre 1997 y 2001.
También ocupó los banquillos del Manchester City y del Leicester City, durante una temporada en cada caso, pero sin lograr ningún título. A nivel de selecciones dirigió a México, Costa de Marfil y Filipinas, que fue su última experiencia como entrenador entre 2018 y 2019.
En marzo de este mismo año, Eriksson también pudo cumplir su sueño de entrenar al Liverpool FC sobre el césped de Anfield, cuando se hizo cargo de las Leyendas del club para un partido benéfico en un estadio 'red' con las gradas abarrotadas.
El club inglés Manchester United anunció este martes sus planes para construir un estadio con 100.000 butacas que el copropietario Jim Ratcliffe declaró que será "el mejor del mundo".
El club de la Premier League ha estado barajando la posibilidad de remodelar el histórico Old Trafford o de construir un nuevo estadio en la misma zona. Ahora confirma. El United confirma ahora su "intención de emprender un nuevo estadio de 100.000 butacas como pieza central de la regeneración del área de Old Trafford".
El club espera que el nuevo estadio, cuyo coste se estima en 2.000 millones de libras (2.600 millones de dólares), esté terminado en cinco años, si bien no se conoce la fecha de inicio de los trabajos. Este martes se mostraron además varias maquetas e imágenes conceptuales del nuevo Old Trafford y de las zonas adyacentes obra de los arquitectos 'Foster + Partners', elegidos en septiembre para diseñar el barrio del estadio.
"Tiene que ser uno de los proyectos más emocionantes del mundo", ha expresado Norman Foster en un comunicado. "Todo empieza con la experiencia de los aficionados, acercándolos más que nunca al terreno de juego y cultivando acústicamente un enorme rugido", ha explicado.
Según ha descrito el arquitecto, "el estadio está contenido por un enorme paraguas, que recoge energía y agua de lluvia, y cobija una nueva plaza pública que tiene el doble de tamaño que Trafalgar Square".
Imagen digital del proyecto del nuevo estadioManchester United
"El día de hoy marca el inicio de un emocionante viaje hasta la entrega del que será el mejor estadio de fútbol del mundo y el centro de un renovado Old Trafford", dijo Ratcliffe. "Nuestro estadio actual nos ha servido de manera brillante durante los últimos 115 años, pero se ha visto superado por los mejores establecimientos del mundo del deporte", añadió.
El United anunció que el estadio y el más amplio proyecto de regeneración de la zona tiene el potencial para aportar 7.300 millones de libras adicionales (9.400 millones de dólares) a la economía británica, incluyendo una posible creación de 92.000 puestos de trabajo.
El nuevo estadio tendrá un aforo bruto de 104.000 localidades, el segundo mayor de Europa por detrás del Camp Nou de Barcelona (105.000) y superando a Wembley, con 90.000 localidades.
El mástil más alto del estadio alcanzará los 200 metros de altura, con lo que superará al edificio más alto de Manchester, la Torre Beetham, de 169 metros. Según el club, el estadio será visible hasta 37,4 kilómetros de distancia, tanto desde el cercano Peak District como desde partes de Cheshire y las afueras de Liverpool, en condiciones óptimas.
"El United es el club de fútbol favorito en el mundo y, en mi opinión, se merece un estadio que corresponda a esa talla", declaró Ratcliffe en Londres el martes. "Es todo un desafío construir un estadio de 100.000 butacas pero Reino Unido necesita un estadio con ese tipo de envergadura en el norte de Inglaterra y creo que es el mejor lugar para construirlo".
Imagen digital del proyecto del nuevo estadioManchester United
Este proyecto de un nuevo estadio ha contado con el apoyo del legendario entrenador Alex Ferguson, quien ganó 13 títulos de Premier League durante sus más de 26 años de reinado. "El Manchester United debería esforzarse siempre por ser el mejor en todo lo que hace, dentro y fuera del césped, y eso incluye el estadio en el que jugamos", dijo Ferguson.
"Old Trafford guarda muchos recuerdos especiales para mí pero tenemos que ser valientes y aprovechar esta oportunidad para construir un nuevo hogar, adecuado al futuro en el que se pueda hacer historia".
El United está atravesando un momento complicado, dentro y fuera de lo deportivo: 14º clasificado en Premier League, el club arrastra una deuda cercana a los 1.000 millones de libras.
El estadio actual de Old Trafford es el campo de Inglaterra con mayor capacidad, gracias a sus 74.000 localidades. Ha sido la casa del United desde 1910, pero en los últimos años se ha criticado su estado, con problemas de fugas desde el techo. El club se ha quedado rezagado con respecto a estadios como el Emirates Stadium del Arsenal y el Tottenham Hotspur, que organizan eventos y conciertos adicionales para aumentar los ingresos, algo similar a lo que ocurrirá con el Everton, que abandonará Goodison Park al final de la temporada para trasladarse a su nueva sede en Bramley-Moore Dock.
El Supporter's Trust del club, órgano de los aficionados, declaró por su parte que es vital que se consulte a los fans a lo largo del proceso. "¿Aumentará el precio de los billetes para expulsar a los fans locales? ¿Dañará la atmósfera, que es la prioridad de los aficionados en el campo?", se preguntó en un comunicado, en el que también interroga sobre el impacto del nuevo estadio en la deuda del club y en la inversión deportiva "en un momento de necesidad".