La metamorfosis de Vingegaard para ganar el Giro: cambio de calendario, menos viajes y el entrenador que relanzó a Van Aert

La metamorfosis de Vingegaard para ganar el Giro: cambio de calendario, menos viajes y el entrenador que relanzó a Van Aert

La metamorfosis de Jonas Vingegaard arrancó después de los altercados en Madrid provocados por los manifestantes contra Israel y en favor de Palestina. Después de anotarse la accidentada Vuelta a España del pasado año, el danés decidió dar un golpe de timón a su carrera para buscar nuevos objetivos y generar más brío para seguir retando a Tadej Pogacar.

En el eje de ese nuevo ciclo aparece el Giro de Italia, que arranca este viernes en Bulgaria con una etapa llana con salida en Nessebar y meta en Burgas, a orillas del mar Negro. Por delante queda un recorrido de 3.468 kilómetros, con siete finales en alto (jornadas 7ª, 9ª, 14ª, 16ª, 17ª, 19ª y 20ª ). La etapa reina es la 19ª: Feltre-Alleghe (Piani di Pezzè), 151 km con ascensiones al Passo Duran, Coi, Forcella Staulanza, Passo Giau y Passo Falzarego, en los Dolomitas. Otra jornada que marcará distancia será la 10ª: crono llana de 40 km entre Viareggio y Massa. La prueba concluye el 31 de mayo, en Roma.

Vingegaard, que debuta en la Corsa Rosa, ganó la Vuelta de 2025 y los Tour de Francia de 2022 y 2023 y ahora pretende unirse a la selecta nómina de los siete vencedores de las tres grandes rondas: Jacques Anquetil, Felice Gimondi, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Vincenzo Nibali, Chris Froome y Alberto Contador.

«Después de ganar la Vuelta necesitaba un cambio. Ya contaba con triunfos en dos grandes carreras, sólo me faltaba el Giro. Entonces me reuní con el equipo Visma, entendieron mis necesidades y modificamos la planificación prevista. Además, ya llevábamos cinco años repitiendo calendario. Me motiva mucho ganar el Giro», ha explicado el líder del Visma.

Un nuevo de rumbo también inspirado en Pagacar, que en 2024 afrontó con éxito la doble conquista Giro-Tour. «Estoy convencido de que el Giro me servirá para llegar más fuerte al Tour de Francia. No será como un entrenamiento de calidad, pero me ayudará mucho. Noto que hay una nueva energía en el equipo y dentro de mí», ha dicho en Eurosport.

Los expertos aseguran que afrontar el Giro con la intención de ganar supone un gran desgaste que suele pasar factura en el Tour. «Se asumen muchos riesgos, lo que hizo Pogacar hace dosaños es algo extraordinario», inciden.

Sólo dos carreras

Ese cambio de calendario y estrategia se ha traducido en una reducción de kilómetros y de viajes en la primera parte del curso. Una caída en enero, en un entrenamiento en Málaga, provocó su ausencia en el Tour de UAE. Hasta el inicio del Giro, Vingegaard sólo ha disputado dos carreras, pero con resultados espectaculares. En 15 días de competición se anotó la Volta a Catalunya y la París-Niza, en ambas ganó dos etapas. Abruma a sus rivales.

«Sigo convencido de que las rondas por etapas son las carreras que mejor se ajustan a mis características, y en ello voy a seguir centrándome. Si me preguntaran qué prefiero si ganar el Tour de 2026 o sumar las grandes, respondo que vencer en el Giro», ha señalado en el digital belga La Dernière Heure.

Vingegaard acude a la salida de Bulgaria tras realizar una preparación en altura en el Teide, donde ha coincidido con Sepp Kuss, su gregario de primer nivel, que ha publicado en Strava divertidas imágenes de sus entrenamientos por las solitarias carreteras de la montaña tinerfeño.

Nuevo supervisor

Los entrenamientos han sido controlados por su nuevo entrenador, el ex ciclista neerlandés Mathieu Heijboer, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, que antes relanzó la trayectoria de Wout van Aert. Hasta el pasado enero y durante los últimos siete años, Vingegaard estaba supervisado por Tim Heemskerk. Con la llegada del nuevo técnico, el danés buscaba más motivación y frescura. Ese cambio también ha ido acompañado de una profunda remodelación del equipo Visma, que arrancó el curso con las bajas de Simon Yates, Van Baarle, Valter, Bennot, Kooij y Uijtdebroeks. Sus puestos fueron ocupados por Armirail, Barré, Doul, Fiorelli, Piganzoli y Kielich.Los dos últimos han sido seleccionados para este Giro.

Vingegaard es el rival a batir en una edición de la Corsa Rosa diseñada para su lucimiento. Sus principales enemigos, ante las ausencias de Almeida, Del Toro y Carapaz, serán el británico Adam Yates (UAE) y el colombiano Egan Bernal (Ineos). Las opciones españolas en la general pasan Enric Mas (Movistar), que sólo ha competido 10 días, terminó 24º en la Volta a Catalunya. Los otros ochos españoles que parten de Bulgaria son Juanpe López, García Cortina, Marc Soler, Javier Romo, De la Cruz, Pablo Sevilla, Igor Arrieta y David González.

''Allí comenzó todo'': se cumplen 20 años del primer triunfo de Valverde en Lieja, que terminó con los complejos de los españoles en las clásicas

”Allí comenzó todo”: se cumplen 20 años del primer triunfo de Valverde en Lieja, que terminó con los complejos de los españoles en las clásicas

Todo comenzó hace 20 años en Ans, en el vibrante desenlace de La Decana, en las orillas del caudaloso Mosa. El 23 de abril de 2006, por primera vez un español ganaba la Lieja-Bastoña-Lieja, el Monumento más longevo. Alejandro Valverde fue pionero en la clásica de las Ardenas tras derrotar en el sprint a los italianos Paolo Bettini y Damiano Cunego.

Una victoria que inauguró ciclo y saldó deudas. «Allí comenzó todo». Alivio y felicidad para José Miguel Echavarri. «Con Pedro Delgado y Miguel Indurain habíamos sido cuartos, pero ahora, por fin, lo hemos conseguido. Se ha cumplido un sueño», confesó el alma mater del equipo Caisse d'Epargne, heredero del histórico Banesto.

Ese triunfo consagró como clasicómano a El Bala, que ya había exhibido sus zarpazos en batallas de un día, con los subcampeonatos del Mundo en ruta de 2003 (Hamilton) y 2005 (Madrid). Entonces, Valverde (26 años) acudió lanzado a la salida Lieja, en un luminoso domingo de abril. El miércoles anterior se anotó, por primera vez, la Flecha Valona. En el Muro de Huy doblegó a Samuel Sánchez y al neerlandés Karsten Kroon. El domingo anterior se desfondó en el tramo final de la Amstel Gold Race, conquistada por el luxemburgués Frank Schleck. El murciano se saltó los turnos de comida y llegó apajarado, un error del que aprendió. En el maratón de Lieja consumió pastelitos y geles cada 10 kilómetros.

Aquella tarde, junto a las minas de hulla en Ans, limítrofe con la industrial Lieja, Valverde terminó con los complejos de los españoles en las clásicas y cautivó para siempre a Eusebio Unzué. Años después, el director navarro afirmó que nunca había tenido a sus órdenes a un ciclista tan versátil: «Alejandro tiene la santa virtud de convertir cualquier carrera en la que participa en un objetivo de victoria. Sabe colocarse, elegir el momento justo y adaptarse a distintos escenarios».

Valverde consumó una eficaz labor de desgaste del Caisse d'Epargne durante una prueba de 262 kilómetros, salpicada por una docena cotas martirizantes. En los últimos 20 km, el grupo cabecero quedó reducido a una quincena de unidades. Entre ellos figuraba Purito Rodríguez, compañero de Valverde, que inquietaba a todos con amagos de arrancadas que beneficiaban al murciano. También estaban Óscar Freire, el más rápido, pero muy castigado por las ascensiones a las colinas de San Nicolás y Ans; Martín Perdiguero, un verso suelto; Bettini, un fino cazador; Ivan Basso, en plenitud de forma, ese año ganaría el Giro de Italia, y Danilo di Luca, ambicioso, en el curso anterior se había anotado la Amstel Gold Race y la Flecha Valona.

En el sprint, El Bala se colocó en la zona delantera, pero sin marcar el ritmo. Arrancó el germano Patrick Sinkewitz, el español se situó a su estela y a falta de 100 metros para la llegada le superó con facilidad. A Valverde le dio tiempo para levantar el brazo izquierdo e indicar el número uno. Fue su primer triunfo en La Doyenne y el inicio de una largo idilio. Luego repetiría triunfos en 2008, 2015 y 2017. Se quedó a una victoria de igualar el récord de Eddy Merckx.

«Ganar una carrera como la Lieja es muy especial. Tengo dificultades para encontrar las palabras adecuadas para explicar lo que siento por ser el primer español que vence aquí. En cierto modo, he escrito una página», recalcó un emocionado Valverde. También destacó la estrategia de su equipo: «Purito hizo un trabajo enorme en el tramo final. Yo no he podido responder a cada ataque, he preferido esperar. Sabía que era uno de los más rápidos, pero no podía fiarme de Bettini y Perdiguero».

Aquel éxito otorgó a Valverde los puntos necesarios para desbancar al belga Tom Boonen en el liderato del UCI Pro Tour. En 2006, el ciclismo español comenzaba a mostrar su poderío. Ese año estalló la Operación Puerto, pero esa es otra historia.

Ahora, la Lieja-Bastoña-Lieja está dominada por Tadej Pogacar. El esloveno acude este domingo a la clásica belga con el objetivo de sumar su cuarto triunfo, igualar el registro de Valverde y así quedarse a sólo uno del récord de Merckx. El cuarto Monumento' de la temporada se presenta con el morbo añadido de saber si Paul Seixas, el nuevo fenómeno francés, será capaz de presentar batalla a Pogacar. El galo, con sólo 19 años, es la gran sensación del año, con sus exhibiciones en Vuelta al País Vasco, Flecha Valona, Vuelta al Algarve, Faun-Ardèche Classic. El esloveno también contará con la oposición de Remco Evenepoel, que afronta la carrera pletórico tras imponerse el pasado domingo en la Amstel Gold Race.

Plasma rico en plaquetas, láser, radiofrecuencia y corrientes: así será el tratamiento "conservador" de Lamine para llegar al Mundial

Plasma rico en plaquetas, láser, radiofrecuencia y corrientes: así será el tratamiento “conservador” de Lamine para llegar al Mundial

Cerrada la puerta de la Liga y abierta la ventana del Mundial. Lamine Yamal, tras el lanzamiento de penalti que otorgó la victoria al Barça ante el Celta, sufrió una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda que le impide participar en la Liga. Podría estar de baja durante un mes y medio, justo para llegar al campeonato de selecciones, que arrancarán dentro de 50 días. Lo previsible es que el delantero no esté en plenitud de condiciones para los primeros partidos del torneo. España debutará el 15 de junio contra Cabo Verde.

Luis de la Fuente respira aliviado y Hansi Flick se resigna a perder a su jugador más determinante. Al Barcelona, que acaricia el título de Liga, le restan seis encuentros, ante Getafe (mañana), Osasuna (2 de mayo), Real Madrid (día 10), Alavés (13), Betis (17) y Valencia (24).

El Barcelona aseguró ayer que Lamine seguirá un tratamiento conservador. Esta es la segunda lesión del extremo de Rocafonda en esta campaña. La anterior fue una pubalgia que le hizo perderse cinco partidos. Por cierto, que el Real Madrid también ha confirmado que Militao y Arda Güler sufren sendas lesiones en los bíceps femorales: el brasileño en la pierna izquierda y el turco, en la derecha. En el club del Bernabéu creen que ambos jugadores se perderán el resto de la temporada y son dudoso para el Mundial.

Los expertos en medicina deportiva sostienen que la lesión en el bíceps femoral es una de las más habituales en futbolistas, pero sobre todo en jugadores explosivos, como Lamine. «Este músculo trabaja al límite en acciones como el sprint o los cambios de ritmo. La clave de la recuperación de Lamine Yamal va a depender fundamentalmente del lugar en el que se localiza la lesión, siendo un caso mucho más problemático si esta rotura se sitúa cerca de la inserción del músculo con el tendón (unión miotendinosa)», advierte Luis García, fisioterapeuta y osteópata, responsable del área Fisioterapia en la Clínica iQtra Medicina Avanzada.

«De esta manera estaríamos hablando de unos plazos que podrían prolongarse entre cinco y ocho semanas, aunque en el deporte de élite estos plazos tratan de acortarse al máximo mediante tratamientos como el plasma rico en plaquetas (PRP), que aporta factores de crecimiento y ayuda a optimizar la reparación del tejido muscular, fisioterapia invasiva como la Electrolisis Percutánea Intratisular (EPI) o no invasiva con láser de alta potencia o radiofrecuencia; todas ellas encaminadas a mejorar la vascularización y el entorno biológico de la lesión», añade Luis García.

Este especialista apunta que el gran reto al que se enfrenta Lamine no es sólo la recuperación, sino evitar recaídas: «Los isquiotibiales, y el bíceps femoral es uno de los tres músculos que componen los isquiotibiales, tienen una alta tasa de recidiva si no se respetan los tiempos biológicos de curación y una correcta readaptación. Es necesario hacer un abordaje progresivo que combine control de la carga, trabajo de fuerza y una reintroducción gradual al gesto deportivo».

En este sentido coincide con el doctor Pedro Luis Ripoll, que apunta que esta lesión tiene un índice de recaída del 30%. «Hay que tener mucho cuidado. Hay que ser extremadamente precavidos con los plazos de la recuperación... No hay que meter presión al jugador», dijo en Radio Marca. El galeno también advirtió de que en esta temporada nueve jugadores del Barça han padecido lesiones en el bíceps femoral, y seis de ellos tuvieron recaídas.

Luis García recalca que la vuelta a la competición no debe marcarla el calendario, sino la funcionalidad del jugador: «Deberá regresar cuando haya ausencia de dolor, recuperación completa de la fuerza y capacidad para realizar esfuerzos máximos sin riesgo. Forzar una reincorporación precoz puede aumentar significativamente el riesgo de recaída y prolongar el tiempo total de baja».

Sin prisas, pues, con Lamine.

El fenómeno Paul Seixas continúa asombrando con un debut triunfal en la Flecha Valona y también reta a Pogacar

El fenómeno Paul Seixas continúa asombrando con un debut triunfal en la Flecha Valona y también reta a Pogacar

Debut memorable del nuevo fenómeno en las Ardenas. Paul Seixas (19 años) se adjudicó este miércoles la Flecha Valona, la clásica que precede a la Lieja-Bastoña-Lieja, donde el domingo se enfrentará Tadej Pogacar. El ciclismo se congratula con la victoria del francés, que se postula como nuevo enemigo del esloveno en pruebas de un día.

Seixas, que venía de arrollar en la Vuelta al País Vasco, venció en el Muro de Huy con una autoridad insultante, como sólo hace los elegidos. La Flecha Valona siempre se decide con un sprint en rampa en el Muro de Huy, una ascensión de un kilómetro al 9% de desnivel. Para ello es necesario presentarse en el comienzo de la cota en la cabecera del grupo principal. Seixas afrontó la curva previa a la subida en primera posición y no abandonó es puesto en toda la escalada. Marcó un ritmo imposible de seguir para Lenny Martínez, Mauro Schmid, Benoit Cosnefroy, Romain Grégoire, Alex Baudin y Mattias Skjelmose.

El escalador francés apretó en las curvas de herradura y fue soltando a sus rivales sin levantarse del sillín, imponiéndose por potencia, por desgaste. Schmid fue segundo y Jon Izagirre, espléndido, séptimo

Paul Seixas sprintó en los últimos 40 metros y se presentó en la meta en solitario, sin el acoso de unos adversarios que ya van acostumbrándose a las exhibiciones de una chaval que encandila a Francia y a todo el ciclismo mundial. ''Esto es increíble, hace un año veía esta carrera por televisión y ahora estoy aquí ganando. Tengo que dar las gracias al equipo, que en todo el tiempo me ha ayudado. Sin mis compañeros esto no hubiera sido posible'', señaló el nuevo ídolo francés tras curzar la línea de meta.

El francés está rubricando una temporada espléndida, con seis triunfos conseguidos en Vuelta País Vasco, Vuelta al Algarve y Faun-Ardèche Classic. En Francia se ha abierto un debate sobre si es conveniente que acuda al próximo Tour de Francia. Muchos consideran que aún es precipitado, que debe seguir creciendo. También afirman que no sería conveniente que abandonara el Decathlon para fichar por el UAE, la escuadra de Pogacar.

Mientras tanto, él sigue ampliando su palmarés. Su próximo reto en la Lieja-Bastoña-Lieja, donde desafiará a Pogacar. El cuarto Monumento de la temporada promete emociones fuertes, dado que también participará Remco Evenepoel, vencedor del pasado domingo de la Amstel Gold Race.

El diabólico sudoku de la Liga y su objetivo (¿imposible?) de meter a nueve equipos en los torneos europeos

El diabólico sudoku de la Liga y su objetivo (¿imposible?) de meter a nueve equipos en los torneos europeos

Regresa la Liga enfilando la recta final del campeonato y mirando el escalafón de Europa. Cuestión de prestigio y, también, de suculentas fuentes de ingresos. Cuando la lucha por el título quema sus últimos asaltos, adquieren notoriedad los aspitantes a entrar en las competiciones continentales. En principio, hay cuatro puestos para la Champions, dos para la Europa League y uno para la Conference League. Pero esta relación podría ampliarse hasta nueve si se resuelve un diabólico sudoku.

A la Liga le corresponden cuatro puestos con acceso directo a la Liga de Campeones que, salvo cataclismo imprevisto, serán para Barcelona, Real Madrid, Villarreal y Atlético de Madrid. Habría una quinta plaza si el Atlético de Madrid y el Rayo Vallecano -únicos supervivientes en las competiciones europeas- hacen que España mantenga la distancia con Alemania en el ránking UEFA. En la actualidad, la Liga cuenta con 21.406 puntos y la Bundesliga 21.214 puntos. La primera posición es para la Premier Lague, con 26.569 puntos.

El Atlético se mide al Arsenal en semifinales de la Champions y el Bayern se enfrenta al PSG. Rojiblancos y bávaros podrían enfrentarse en la final de Budapest (30 de mayo). Para los madrileños sería la revancha de aquella maldita final (con doble partido) del año 1974.

El Rayo también busca su primer título europeo y para ello debe desprenderse del Estrasburgo en semifinales de la Conference League (30 de abril y 7 de mayo) y derrotar en la final (27 de mayo, en Leipzig) al vencedor de la otra semifinal entre el Shakhtar y el Crystal Palace.

Los necesitados éxitos del Atlético y Rayo deben ir acompañados de las derrotas del Bayern en la Champions y del Friburgo en la Europa League. El equipo de Julian Schuster, que eliminó al Celta en cuartos de final, se mide en semifinales al Braga. La final del torneo se disputará el 20 de mayo en Estambul. Para esa hipotética quinta plaza de la Champions optan, a priori, Betis, Celta y Real Sociedad.

El triunfo del club donostiarra en la Copa del Rey también abre un abanico de posibilidades. Su victoria en La Cartuja le garantiza un puesto en la Europa League, pero en el caso de que se clasificara para la Champions (si España obtuviera esa quinta posición y la Real diera caza al Betis, que hoy es quinto) dejaría ese puesto para otro equipo.

En la nómina de aspirantes a la Europa League figuran el Betis, que, conviene insistir, es quinto en la tabla de clasificación (46 puntos), Celta, sexto (44) y Getafe, octavo (41).

Si la Real Sociedad consiguiera esa quinta plaza, en la Europa League habría dos equipos y la posibilidad de un tercero si el Rayo Vallecano conquista la Conference, dado que le otorga plaza directa para la Europa League, y no queda entre los nueve primeros de la Liga. Entonces, con la plaza extra del Rayo, a los cinco de la Champions se les sumarían los tres en la Europa League y el que falta de la Conference, una competición a la que ahora optan Getafe, Osasuna, Espanyol, Athletic y Girona. Cerca del 50% de las escuadras de Primera División podrían acceder Europa, otro problema diabólico para Javier Tebas a la hora de cuadrar el calendario. En esta temporada, ocho equipos arrancaron en las tres competiciones continentales.

La Primera División retorna este martes con duelos directos entre escuadras de clase media que afectan directamente a las clasificicaciones continentales: Athletic-Osasuna y Girona-Betis. Para el miércoles queda el Real Sociedad-Getafe y para el jueves, el Rayo Vallecano-Espanyol y el Oviedo-Villarreal.

Así es Paula Blasi, la nueva joya española que supera a ganadoras del Tour de Francia: alumna de Pogacar,formada en el duatlón y nacida en el mismo pueblo que Lamine Yamal

Así es Paula Blasi, la nueva joya española que supera a ganadoras del Tour de Francia: alumna de Pogacar,formada en el duatlón y nacida en el mismo pueblo que Lamine Yamal

Hito sin parangón de la nueva joya del ciclismo español. Paula Blasi (Esplugues de Llobregat, 2003) consiguió en los bosques de Valkenburg lo que antes no sólo fue imposible para Joane Somarriba o Dori Ruano, sino también para Miguel Idurain, Alberto Contador, Óscar Freire, Alejando Valverde o Samuel Sánchez. La catalana se impuso este domingo en la Amstel Gold Race, la clásica neerlandea que siempre fue hostil para el ciclismo español. Una victoria para enmarcar conseguida a lo grande, un reflejo de la fenomenal trayectoria que acompaña a una corredora acostumbrada a los podios. El pasado año se proclamó campeona de Europa en ruta y logró el bronce en el Mundial sub 23. Todo lo bueno que apuntaba en categorías inferiores se consumó ayer en la prestigiosa clásica de primavera.

Paula Blasi, nacida en la misma localidad que Lamine Yamal, se coronó en la primera cita del tríptico de las Ardenas ante las mejores del planeta. La española venció como sólo lo hacen las privilegiadas. Para firmar su proeza se fijó en Tadej Pogacar, su ídolo, con el que comparte maillot. La española milita en el UEA, la formación que ha encumbrado al esloveno. Se unió al grupo de Emiratos el pasado año, tras sorprender por su rápida progresión.

Blasi comenzó tarde en el ciclismo. Se formó en el duatlón, especialidad que abandonó en 2024 tras lesionarse en el Campeonato de España, desde ese momento decidió dejar la carrera a pie y centrarse en el ciclismo. Pleno acierto. En 2024 se proclamó campeona de España de contrarreloj sub'23. Un año después se adjudicó una etapa en el Tour de Romandía y se consagró en el Mundial de Ruanda. Ella y la navarra Paula Ostiz ( 19 años) tomaron el relevo de una osada generación.

Un sueño

Blasi, como hace Pogacar, atacó de lejos, en la ascensión del emblemático Cauberg, a más de 20 kilómetros de la llegada, y ya no miró atrás. Con autoridad, sin descender el ritmo y bajo la lluvia, desafió a un selecto grupo de perseguidoras, entre las que figuraban la polaca Kasia Niewiadoma (Canyon) y la neerlandesa Demi Vollering (FDJ), dos ganadoras del Tour de Francia y de la Amstel Gold Race. «No pensaba ni correr hoy. Tengo que meditar lo que ha pasado porque no me puedo creer lo que ha pasado. Me dijeron que atacara, ataqué, y estoy viviendo un sueño", dijo la española en la meta.

La inesperada vencedora se aprovechó del marcaje de unas perseguidoras que se negaron a colaborar en la captura de la española. A 15 de la meta atesoraba cerca de 20 segundos de renta y 42 sobre el grupo de las favoritas. La lluvia no atemorizó a la española. En la última ascensión al Cauberg incrementó la cadencia de pedaleo y se presentó en la meta con 37 segundos de ventaja sobre Niewiadoma y Vollering. Manos a la cara y brazos al cielo.

«A menudo he ido haciendo la goma durante la carrera. Así que opté por la escapada para salir de este pelotón un poco loco. Y ha dado resultado. Voy a necesitar tiempo para asimilarlo. Es increíble. Ni siquiera estaba previsto que participara en esta carrera. Me llamaron en el último momento para sustituir a compañeras lesionadas», dijo Blasi tras abrazarse a Mavi García, que terminó 13ª, en un gesto simbólico del relevo en el ciclismo español.

Evenepoel golpea primero en las Ardenas y reta a Pogacar

Evenepoel golpea primero en las Ardenas y reta a Pogacar

Una sucesión interminable de colinas surca los bosques que delimitan las fronteras entre Países Bajos, Bélgica, Francia, Luxemburgo y Alemania. Las Ardenas acoge un laberinto de muros, zonas de emboscadas, sólo aptas para valientes, como Remco Evenepoel, que este domingo se adjudicó la 60 edición de la Amstel Gold Race, la carrera de la cerveza que abre el tríptico del tramo final de las clásicas de primavera.

El belga (26 años) impuso al danés Mattias Skjelmose (ganador en 2025) en la sinuosa cita neerlandesa, un maratón de 257 kilómetros y 32 ascensiones que nació en Maastricht y rindió trayecto en Valkenburg. El doble campeón olímpico tensó la carrera a falta de 40 kilómetros, cuando sus gregarios del Bora asumieron la cabeza de pelotón de los mejores. En la cota de Wysebosweg se cayeron Vauquelin y Jorgenson. Remco se marchó con el francés Romain Grégoire y el danés Mattias Skjelmose. Por detras viajaba un grupo con Pello Bilbao e Ion Izaguirre. A 20 kilómetros se quedaron solos Evenepoel y Skjelmose, repetición del duelo del pasado año. Sólo faltaba Tadej Pogacar.

En la cuarta ascensión al emblemático Cauberg, con el público enfervorecido en las vallas, Evenepoel ascendió a ritmo, controlando al danés, reservando fuerzas para la recta llana de los últimos tres kilómetros. Ahí, el belga cedió la iniciativa al Skelmose, se colocó a su estela y a falta de 150 metros lanzó un sprint imparable con el que se resarció del tercer puesto del año pasado.

Esta ha sido la última edición de la Amstel Gold Race gestionada por el ex corredor y seleccionador neerlandés Leo van Vliet. A partir del próximo año toma el relevo su compatriota Tom Dumoulin, ganador, en 2027, del Giro de Italia y del Mundial de contrarreloj.

Resurrección del belga

En esta temporada, Evenepoel arrancó de manera meteórica en la Challenge de Mallorca, Vuelta a la Comunidad Valenciana y Tour de UAE. Luego flaqueó en la Volta a Catalunya (quinto) y resucitó en el Tour de Flandes (tercero).

Con su triunfo en la clásica neerlandesa, Evenepoel lanzó un mensaje directo a Tadej Pogacar, que este año ha decidido prescindir de la Amstel Gold Race y Flecha Valona. Su único objetivo del tríptico de la Ardenas es la Lieja-Bastoña-Lieja del próximo domingo, un Monumento que ha ganado en tres ocasiones, las dos últimas de forma consecutiva, en 2024 y 25. El esloveno supera en una victoria a Evenepoel, ganador en 2022 y 2023.

El fenómeno belga desafía a un Pogacar que la semana pasada mostró su perfil humano al ser derrotado por Wout van Aert en la París-Roubaix. Una vulnerabilidad que anima a otros adversarios del esloveno, como el portentoso Paul Seixas (19 años), que ha sido espoleado por una prensa gala necesitada de nuevos héroes. Francia le aclama y está ansiosa por presenciar un morboso desafío. Seixas acudirá el miércoles a la Flecha Valona -segundo asalto del tríptico de las Ardenas- con la intención de imponer su velocidad en rampa y alcanzar la plenitud de forma para la Lieja-Bastoña-Lieja del domingo.

En este curso, Seixas ha impactado con sus exhibiciones en País Vasco, Vuelta al Algarve y Faun-Ardèche Classic. Su posible fichaje por el equipo de Pogacar y su debut en el próximo Tour de Francia se han convertido en cuestiones de Estado. La última vez que Pogacar y Seixas se enfrentaron fue en la Strade Bianche, donde firmaron, respectivamente, la primera y la segunda plaza. El domingo se reencontrarán en un combate al que también se apunta un motivadísimo Evenepoel y un Skjelmose en línea ascendente.

La deriva de Óscar Freire, un tipo peculiar: orden de alejamiento, desapariciones y comentarios impropios: ''No me lo puedo creer se conocen desde niños''

La deriva de Óscar Freire, un tipo peculiar: orden de alejamiento, desapariciones y comentarios impropios: ”No me lo puedo creer se conocen desde niños”

La armonía duró 23 años en la casa de Óscar Freire. Un tiempo marcado por la distancia que separa las iglesias Virgen Grande (Torrelavega) y Puente San Miguel (Reocín). En el primer templo, el domingo 26 de octubre de 2003, Óscar y Laura salieron comiéndose a besos y cogidos del brazo tras una boda a la que asistieron amigos y compañeros del pelotón: Joseba Beloki, José Iván Gutiérrez, Francisco Mancebo, Daniele Nardelo y Manolo Beltrán. En el segundo santuario, el pasado domingo, ella se sintió intimidada, discutieron y él la sujetó «fuertemente» por un brazo. A la salida de la capilla, ella se dirigió al cuartel de la Guardia Civil y presentó una denuncia por agresiones, amenazas, vejaciones y acoso.

El triple campeón del mundo en ruta, aquel que cautivó a todos por su osadía en los Mundiales de Verona (1999 y 2004) y Lisboa (2001), fue detenido poco después de la finalización de la París-Roubaix, esa carrera que tanto le apasiona, y pasó la noche en el calabozo de Torrelavega. El lunes por la mañana, el juez Guillermo Casal, titular del Número 5 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Torrelavega, le condenó por un delito leve de injurias y le impuso una pena de nueve días de localización permanente en un domicilio diferente al de la víctima y una orden de alejamiento de su mujer durante seis meses.

Ese fue el sprint más triste del tres veces vencedor de la Milán-San Remo, el mejor clasicómano español. El peor momento de los 50 años del ex ciclista y de su pareja, que tienen tres hijos (el mayor, Marcos, es ciclista profesional y milita en el equipo de Tadej Pogacar). En las últimas semanas habían iniciado el proceso de divorcio. Ambos fueron «novios de toda la vida». Estaban unidos desde críos. Han vivido en Lugano, Coldrerio (Suiza) y Mijares, cerca de Torrelavega, donde tiene un enorme chalet. Desde 2023, la relación comenzó a deteriorarse y ahora ha tocado fondo. La sinuosa deriva de la vida de Óscar Freiere extraña, y mucho, a su entorno más cercano.

A Jose Antonio Mantilla, amigo del ex corredor y ex entrenador de su hijo Marcos, le cuesta asimilar lo sucedido: «No me lo puedo creer. Yo siempre les he visto bien, sin aparentes problemas. Se conocen desde niños, desde que tenían 15 años. Se hicieron novios y siempre han estado juntos. Me extraña mucho lo ocurrido este domingo. Hace unos días, Óscar paseaba con su hijo pequeño por Suances», dice.

Mantilla, técnico del equipo Bathco de Besaya, asegura que Óscar y Laura hacían un tándem perfecto: «Nadie duda de que Freire era muy buen corredor, con unas condiciones excepcionales con las que habría llegado a profesional por su propia valía, pero lo que tengo claro es que no habría sido el campeón que fue sin la ayuda de su mujer. Ella le ayudó siempre, le cuidó como nadie.Óscar lo sabe muy bien».

Su hijo Marcos, también ciclista

El deporte, como no podía ser de otra manera, siempre ha marcado la vida de Freire. Tras 14 temporada en el ciclismo se retiró en 2012 y en 2016 debutó como piloto de rallys. Fue entrenador de su propio hijo, Marcos. «Al principio, tanto mi mujer como yo no queríamos que Marcos se dedicara al ciclismo por los peligros y riesgos que acarrean las competiciones y los entrenamientos, pero al final hemos tenido que aceptarlo. Yo le acompaño a las carreras, pero su madre lo lleva fatal y no va a verle. Ya sufrió mucho conmigo y ahora le toca lo de Marcos... Sé lo difícil que es llegar a ser profesional», explicaba en un reportaje publicado en ELMUNDO en octubre de 2023, antes de que todo empezara a ir mal.

Freire, como aseguran sus vecinos de Torrelavega, siempre ha sido un «tío muy singular, algo despistado». En su etapa de ciclista se perdía en los días de entrenamiento, se le olvidaban las citas. El 5 de febrero del pasado año se ausentó un par de días de su domicilio y su esposa denunció el caso. A las pocas horas, el ex corredor apareció sano y salvo en su casa. Todos los medios se hicieron eco de la noticia. Él despachó el caso con un comunicado en el que aseguraba que su marcha se debió a un «asunto estrictamente personal». También exigió que se respetara su intimidad y cesaran los comentarios en las redes sociales. Esas ausencias no eran extrañas, pero nunca fueron tan prolongadas como entonces.

Este suceso se produjo poco después de que no fuera elegido como seleccionador nacional de ciclismo, un puesto que recayó en Alejandro Valverde. Freire aseguró que José Vicioso, presidente de la Federación Española, le traicionó. Declaró que no fue elegido porque él no sabe moverse en política.

En los últimos años ha colaborado en varias emisoras de radio. En la pasada Vuelta a España recibió numerosos ataques por criticar, con comentarios impropios, a los que querían boicotear la carrera. «Son perroflautas agresivos que siempre buscan pelea», exclamó un campeón que ha emprendido una extraña deriva.

Pascal Sergent: el loco romántico del ciclismo que custodia y repone los adoquines de la París-Roubaix

Pascal Sergent: el loco romántico del ciclismo que custodia y repone los adoquines de la París-Roubaix

Una cuadrilla con palas, azadas, escobas y carretillos sale del Café Chez Françoise, en Troisvilles, en dirección a Roubaix para inspeccionar los 60 kilómetros que albergan los 29 sectores adoquinados de la clásica más tremenda. Ellos son los pavimentadores que moldean joyas singulares, miembros de la asociación Les Amis de Paris-Roubaix, fundada en 1989 y dedicada a la preservación de la legendaria prueba ciclista, que este domingo celebra su 123 edición. Tadej Pogacar busca su primer triunfo en el único de los cinco Monumentos que falta en su palmarés.

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Una treintena de altruistas reparan las icónicas zonas de pavés de la carrera más dura. Estas piedras cortadas, con un peso que ronda los 20 kilos, proceden de las canteras de Lessines y a finales del siglo XIX se clavaron en los caminos para facilitar el paso de carruajes en un terreno siempre embarrado. Ahora, esos bloques grises se degradan por el transito de tractores que recolectan remolacha en los meses de otoño. Cada año, Les Amis de Paris-Roubaix, con la ayuda de varios institutos de horticultura, reparan los tramos dañados. Sin ellos, esas impagables imágenes del Bosque de Arenberg, Mons en Pévèle o Carrefour d l'Arbre serían imposibles. Al mando de ese atípico ejército figura Pascal Sergent (Roubaix, 1958), ex ciclista aficionado que desde 2025 ejerce como presidente de esa asociación y que ahora explica para EL MUNDO la labor y la filosofía de los guardianes de los adoquines.

Se entiende que el mantenimiento de las calzadas de adoquines supone un enorme esfuerzo humano y organizativo.
Para mí, la París-Roubaix es una dedicación constante durante todo el año desde hace décadas. Tengo 68 años, con ocho asistí por primera vez a la llegada de la carrera, en 1966, y desde entonces sólo he faltado a la edición de 1999, ganada por mi amigo Andrea Tafi. Tengo el honor de presidir la asociación Les Amis de Paris-Roubaix. Nosotros consideramos un deber preservar los tramos de adoquines para garantizar el futuro de esta carrera emblemática.

¿Cuántas personas integran su grupo y de qué nacionalidades son?
Contamos con cerca de 300 miembros, repartidos por todo el mundo, aunque quienes trabajan directamente en la conservación de los adoquines son principalmente franceses y belgas. Estas personas dedican entre 20 y 30 días al año a las labores de restauración. Junto con ASO (organizador de la carrera) definimos las prioridades de intervención en los distintos sectores.
¿Reciben ayudas públicas o donaciones de aficionados y ciclistas?
Efectivamente, contamos con el respaldo financiero de ASO y de diversas instituciones públicas, en particular de la Región Hauts-de-France. Las cuotas de los socios también contribuyen a financiar los trabajos. Además, publicamos entre tres y cuatro números anuales de nuestra revista, Le Haut du Pavé, que se distribuye entre los miembros.
¿La París-Roubaix supone muchos sacrificios personales o familiares?
. Para mí no es un sacrificio, sino una elección plenamente consciente, aunque exija una dedicación considerable. También invierto mucho tiempo en la investigación y recopilación de archivos históricos. Soy autor de alrededor de 60 libros, de los cuales cerca de 15 están dedicados a la París-Roubaix. Es una labor exigente, pero impulsada por la pasión.
Usted es uno de los últimos románticos del ciclismo. ¿Qué le aporta y qué valores transmite este deporte?
¿Romántico? No sabría decirlo, pero lo cierto es que el ciclismo y su historia me apasionan. Es un deporte que transmite valores fundamentales, como respeto, esfuerzo o exigencia personal.
Dos especialistas repone un tramo de la París-Roubaix.

Dos especialistas repone un tramo de la París-Roubaix.LES AMIS DE PARIS-ROUBAIX

Les Amis de Paris-Roubaix también gestionan un museo, situado en el emblemático velódromo de final de la carrera, con bicicletas, maillots, libros, trozos de adoquines y fotos de históricos ganadores, como Eddy Merckx, Fabian Cancellara o Johan Museeuw. La prueba, nacida en 1896, sólo se dejó de disputar en ocho ediciones debido a las dos guerras mundiales y la pandemia de covid. El récord de victorias (cuatro) lo comparten los belgas Tom Boonen y Roger De Vlaeminck. Este domingo, Mathieu van der Poel pretende igualar ese registro y convertirse en el primero en sumar cuatro triunfos consecutivos.

En su opinión, ¿cuál ha sido la victoria más épica, emocionante o espectacular en la París-Roubaix?
La respuesta no es única. Desde una perspectiva histórica, ha habido grandes campeones y ediciones memorables. Puedo mencionar a Charles Crupelandt, único vencedor local (ganador en 1912 y 1914), Fausto Coppi, Rik van Looy, a De Vlaeminck o Merckx. En lo personal, destacaría la llegada de 1966, cuando yo tenía ocho años y junto a mi padre vi ganar a Felice Gimondi. Recuerdo las victorias de Franco Ballerini, un amigo muy cercano, en 1995 y 1998, y de Andrei Tchmil, otro amigo, en 1994. La París-Roubaix está llena de momentos profundamente emotivos. Ese es, precisamente, su encanto.
Doué y Kvaratskhelia tumban a un Liverpool que salió temeroso y reaccionó tarde en el Parque de los Príncipes

Doué y Kvaratskhelia tumban a un Liverpool que salió temeroso y reaccionó tarde en el Parque de los Príncipes

Pegada de campeón para decidir el primer asalto de unos cuartos de final de la Champions con aroma a revancha. El PSG, merced al acierto goleador de Doué y Kvaratskhelia, derrotó al Liverpool que acudió con temor al Parque de los Príncipes y que cuando intentó desprenderse de sus angustias ya resultó tarde.

En la víspera, Luis Enrique advirtió de que una de las claves de la cita sería controlar la posesión, manejar el tempo del partido. Para ello debía dominar el centro del campo, con Vitinha desbrozando el camino y cerrando las salidas de pase de Szoboszlai y Wirtz en la zona de tres cuartos. Así lo hizo en el inicio del encuentro.

El PSG abrió el campo para la facilitar las maniobras de Kvaratskhelia por la izquierda, de Dembélé por el centro y de la pareja Hakimi-Doué por la derecha. El arranque fue efectivo para los parisinos. A los 11 minutos, en la primer acercamiento a la portería rival, Doué abrió el marcador con un lanzamiento parabólico desde el borde izquierdo del área.

El Liverpool salió temeroso. Arne Slot tenía la obligación de cambiar una tendencia negativa (venía de perder 4-0 con el Manchester City en los cuartos de la FA Cup y de poner en peligro su clasificación para la próxima Champions), pero apostó por ser precavido, dejando en el banquillo a Salah y presentando una defensa con tres centrales y dos carrileros.

El Liverpool, en la visita al campeón, se auto motivó apelando a una doble revancha. Ekitiké quería saldar cuentas pendientes con un club que le traspasó tras apartarle de la actividad diaria y con Luis Enrique, que sólo contó con él durante ocho minutos en el primer partido de la liga francesa 2023-24. En la pasada temporada, los reds fueron eliminados por el PSG en los octavos de final tras ganar 0-1 en París y luego perder en su feudo en la tanda de penaltis. Aquella victoria cambió la historia del equipo parisino y dejó muy lastimado al inglés.

Unas heridas que anoche Slot intentó cicatrizar con un planteamiento cauto, con una defensa muy poblada, descolgando sólo a Ekitiké. Szoboszlai ponía las gotas de calidad. El húngaro hacía la competencia a Kvaratskhelia en el reparto de versatilidad y dinamismo.

Con el paso de los minutos, el Liverpool fue estirando las líneas, pero sin eficacia. En la primera parte sólo inquietó la portería de Safonov con un lanzamiento de Frimpong. Esa apertura facilitó los contragolpes de Dembelé y Duoé. El chaval de 20 años, poco después de la media hora, pudo marcar de nuevo pero fue superado por Mamardasvili en un duelo directo.

Luis Enrique se encontraba cómo con un dominio posicional que continuó en el segundo episodio. Dembélé erró una excelente ocasión con una lanzamiento dentro del área a los 10 minutos de la reanudación.

El Liverpool sostenía la figura con actitud combativa, presionando y robando el dominio. Mac Allister apretaba en la media punta y lograba conectar con el dinámico Ekitiké. A la hora de partido, los reds se desprendiendo de sus miedos, pero cuando parecía que iban a despegar llegó, en el minuto 65, el gol de Kvaratskhelia, tras recibir un pase de Joao Neves, y demostrar, una vez más, sus virtudes regateadoras dentro del área. Cinco después, el árbitro español Sánchez Martínez evitó la sepultura del Liverpool al anular, tras petición del VAR, un penalti de Konaté.

El último cuarto de hora fue agónico para los reds. En ese momento, Arne Slot, por fin, se acordó del banquillo, pero se olvidó de Salah. Introdujo cuatro cambios: Curtis Jones, Isak, Gakpo y Robertson para voltear la situación, pero todo resultó inútil. La vuelta volverá a ser complicada para los británicos.