Una sucesión interminable de colinas surca los bosques que delimitan las fronteras entre Países Bajos, Bélgica, Francia, Luxemburgo y Alemania. Las Ardenas acoge un laberinto de muros, zonas de emboscadas, sólo aptas para valientes, como Remco Evenepoel, que este domingo se adjudicó la 60 edición de la Amstel Gold Race, la carrera de la cerveza que abre el tríptico del tramo final de las clásicas de primavera.
El belga (26 años) impuso al danés Mattias Skjelmose (ganador en 2025) en la sinuosa cita neerlandesa, un maratón de 257 kilómetros y 32 ascensiones que nació en Maastricht y rindió trayecto en Valkenburg. El doble campeón olímpico tensó la carrera a falta de 40 kilómetros, cuando sus gregarios del Bora asumieron la cabeza de pelotón de los mejores. En la cota de Wysebosweg se cayeron Vauquelin y Jorgenson. Remco se marchó con el francés Romain Grégoire y el danés Mattias Skjelmose. Por detras viajaba un grupo con Pello Bilbao e Ion Izaguirre. A 20 kilómetros se quedaron solos Evenepoel y Skjelmose, repetición del duelo del pasado año. Sólo faltaba Tadej Pogacar.
En la cuarta ascensión al emblemático Cauberg, con el público enfervorecido en las vallas, Evenepoel ascendió a ritmo, controlando al danés, reservando fuerzas para la recta llana de los últimos tres kilómetros. Ahí, el belga cedió la iniciativa al Skelmose, se colocó a su estela y a falta de 150 metros lanzó un sprint imparable con el que se resarció del tercer puesto del año pasado.
Esta ha sido la última edición de la Amstel Gold Race gestionada por el ex corredor y seleccionador neerlandés Leo van Vliet. A partir del próximo año toma el relevo su compatriota Tom Dumoulin, ganador, en 2027, del Giro de Italia y del Mundial de contrarreloj.
Resurrección del belga
En esta temporada, Evenepoel arrancó de manera meteórica en la Challenge de Mallorca, Vuelta a la Comunidad Valenciana y Tour de UAE. Luego flaqueó en la Volta a Catalunya (quinto) y resucitó en el Tour de Flandes (tercero).
Con su triunfo en la clásica neerlandesa, Evenepoel lanzó un mensaje directo a Tadej Pogacar, que este año ha decidido prescindir de la Amstel Gold Race y Flecha Valona. Su único objetivo del tríptico de la Ardenas es la Lieja-Bastoña-Lieja del próximo domingo, un Monumento que ha ganado en tres ocasiones, las dos últimas de forma consecutiva, en 2024 y 25. El esloveno supera en una victoria a Evenepoel, ganador en 2022 y 2023.
El fenómeno belga desafía a un Pogacar que la semana pasada mostró su perfil humano al ser derrotado por Wout van Aert en la París-Roubaix. Una vulnerabilidad que anima a otros adversarios del esloveno, como el portentoso Paul Seixas (19 años), que ha sido espoleado por una prensa gala necesitada de nuevos héroes. Francia le aclama y está ansiosa por presenciar un morboso desafío. Seixas acudirá el miércoles a la Flecha Valona -segundo asalto del tríptico de las Ardenas- con la intención de imponer su velocidad en rampa y alcanzar la plenitud de forma para la Lieja-Bastoña-Lieja del domingo.
En este curso, Seixas ha impactado con sus exhibiciones en País Vasco, Vuelta al Algarve y Faun-Ardèche Classic. Su posible fichaje por el equipo de Pogacar y su debut en el próximo Tour de Francia se han convertido en cuestiones de Estado. La última vez que Pogacar y Seixas se enfrentaron fue en la Strade Bianche, donde firmaron, respectivamente, la primera y la segunda plaza. El domingo se reencontrarán en un combate al que también se apunta un motivadísimo Evenepoel y un Skjelmose en línea ascendente.




