Así es Paula Blasi, la nueva joya española que supera a ganadoras del Tour de Francia: alumna de Pogacar,formada en el duatlón y nacida en el mismo pueblo que Lamine Yamal

Así es Paula Blasi, la nueva joya española que supera a ganadoras del Tour de Francia: alumna de Pogacar,formada en el duatlón y nacida en el mismo pueblo que Lamine Yamal

Hito sin parangón de la nueva joya del ciclismo español. Paula Blasi (Esplugues de Llobregat, 2003) consiguió en los bosques de Valkenburg lo que antes no sólo fue imposible para Joane Somarriba o Dori Ruano, sino también para Miguel Idurain, Alberto Contador, Óscar Freire, Alejando Valverde o Samuel Sánchez. La catalana se impuso este domingo en la Amstel Gold Race, la clásica neerlandea que siempre fue hostil para el ciclismo español. Una victoria para enmarcar conseguida a lo grande, un reflejo de la fenomenal trayectoria que acompaña a una corredora acostumbrada a los podios. El pasado año se proclamó campeona de Europa en ruta y logró el bronce en el Mundial sub 23. Todo lo bueno que apuntaba en categorías inferiores se consumó ayer en la prestigiosa clásica de primavera.

Paula Blasi, nacida en la misma localidad que Lamine Yamal, se coronó en la primera cita del tríptico de las Ardenas ante las mejores del planeta. La española venció como sólo lo hacen las privilegiadas. Para firmar su proeza se fijó en Tadej Pogacar, su ídolo, con el que comparte maillot. La española milita en el UEA, la formación que ha encumbrado al esloveno. Se unió al grupo de Emiratos el pasado año, tras sorprender por su rápida progresión.

Blasi comenzó tarde en el ciclismo. Se formó en el duatlón, especialidad que abandonó en 2024 tras lesionarse en el Campeonato de España, desde ese momento decidió dejar la carrera a pie y centrarse en el ciclismo. Pleno acierto. En 2024 se proclamó campeona de España de contrarreloj sub'23. Un año después se adjudicó una etapa en el Tour de Romandía y se consagró en el Mundial de Ruanda. Ella y la navarra Paula Ostiz ( 19 años) tomaron el relevo de una osada generación.

Un sueño

Blasi, como hace Pogacar, atacó de lejos, en la ascensión del emblemático Cauberg, a más de 20 kilómetros de la llegada, y ya no miró atrás. Con autoridad, sin descender el ritmo y bajo la lluvia, desafió a un selecto grupo de perseguidoras, entre las que figuraban la polaca Kasia Niewiadoma (Canyon) y la neerlandesa Demi Vollering (FDJ), dos ganadoras del Tour de Francia y de la Amstel Gold Race. «No pensaba ni correr hoy. Tengo que meditar lo que ha pasado porque no me puedo creer lo que ha pasado. Me dijeron que atacara, ataqué, y estoy viviendo un sueño", dijo la española en la meta.

La inesperada vencedora se aprovechó del marcaje de unas perseguidoras que se negaron a colaborar en la captura de la española. A 15 de la meta atesoraba cerca de 20 segundos de renta y 42 sobre el grupo de las favoritas. La lluvia no atemorizó a la española. En la última ascensión al Cauberg incrementó la cadencia de pedaleo y se presentó en la meta con 37 segundos de ventaja sobre Niewiadoma y Vollering. Manos a la cara y brazos al cielo.

«A menudo he ido haciendo la goma durante la carrera. Así que opté por la escapada para salir de este pelotón un poco loco. Y ha dado resultado. Voy a necesitar tiempo para asimilarlo. Es increíble. Ni siquiera estaba previsto que participara en esta carrera. Me llamaron en el último momento para sustituir a compañeras lesionadas», dijo Blasi tras abrazarse a Mavi García, que terminó 13ª, en un gesto simbólico del relevo en el ciclismo español.

Evenepoel golpea primero en las Ardenas y reta a Pogacar

Evenepoel golpea primero en las Ardenas y reta a Pogacar

Una sucesión interminable de colinas surca los bosques que delimitan las fronteras entre Países Bajos, Bélgica, Francia, Luxemburgo y Alemania. Las Ardenas acoge un laberinto de muros, zonas de emboscadas, sólo aptas para valientes, como Remco Evenepoel, que este domingo se adjudicó la 60 edición de la Amstel Gold Race, la carrera de la cerveza que abre el tríptico del tramo final de las clásicas de primavera.

El belga (26 años) impuso al danés Mattias Skjelmose (ganador en 2025) en la sinuosa cita neerlandesa, un maratón de 257 kilómetros y 32 ascensiones que nació en Maastricht y rindió trayecto en Valkenburg. El doble campeón olímpico tensó la carrera a falta de 40 kilómetros, cuando sus gregarios del Bora asumieron la cabeza de pelotón de los mejores. En la cota de Wysebosweg se cayeron Vauquelin y Jorgenson. Remco se marchó con el francés Romain Grégoire y el danés Mattias Skjelmose. Por detras viajaba un grupo con Pello Bilbao e Ion Izaguirre. A 20 kilómetros se quedaron solos Evenepoel y Skjelmose, repetición del duelo del pasado año. Sólo faltaba Tadej Pogacar.

En la cuarta ascensión al emblemático Cauberg, con el público enfervorecido en las vallas, Evenepoel ascendió a ritmo, controlando al danés, reservando fuerzas para la recta llana de los últimos tres kilómetros. Ahí, el belga cedió la iniciativa al Skelmose, se colocó a su estela y a falta de 150 metros lanzó un sprint imparable con el que se resarció del tercer puesto del año pasado.

Esta ha sido la última edición de la Amstel Gold Race gestionada por el ex corredor y seleccionador neerlandés Leo van Vliet. A partir del próximo año toma el relevo su compatriota Tom Dumoulin, ganador, en 2027, del Giro de Italia y del Mundial de contrarreloj.

Resurrección del belga

En esta temporada, Evenepoel arrancó de manera meteórica en la Challenge de Mallorca, Vuelta a la Comunidad Valenciana y Tour de UAE. Luego flaqueó en la Volta a Catalunya (quinto) y resucitó en el Tour de Flandes (tercero).

Con su triunfo en la clásica neerlandesa, Evenepoel lanzó un mensaje directo a Tadej Pogacar, que este año ha decidido prescindir de la Amstel Gold Race y Flecha Valona. Su único objetivo del tríptico de la Ardenas es la Lieja-Bastoña-Lieja del próximo domingo, un Monumento que ha ganado en tres ocasiones, las dos últimas de forma consecutiva, en 2024 y 25. El esloveno supera en una victoria a Evenepoel, ganador en 2022 y 2023.

El fenómeno belga desafía a un Pogacar que la semana pasada mostró su perfil humano al ser derrotado por Wout van Aert en la París-Roubaix. Una vulnerabilidad que anima a otros adversarios del esloveno, como el portentoso Paul Seixas (19 años), que ha sido espoleado por una prensa gala necesitada de nuevos héroes. Francia le aclama y está ansiosa por presenciar un morboso desafío. Seixas acudirá el miércoles a la Flecha Valona -segundo asalto del tríptico de las Ardenas- con la intención de imponer su velocidad en rampa y alcanzar la plenitud de forma para la Lieja-Bastoña-Lieja del domingo.

En este curso, Seixas ha impactado con sus exhibiciones en País Vasco, Vuelta al Algarve y Faun-Ardèche Classic. Su posible fichaje por el equipo de Pogacar y su debut en el próximo Tour de Francia se han convertido en cuestiones de Estado. La última vez que Pogacar y Seixas se enfrentaron fue en la Strade Bianche, donde firmaron, respectivamente, la primera y la segunda plaza. El domingo se reencontrarán en un combate al que también se apunta un motivadísimo Evenepoel y un Skjelmose en línea ascendente.