Un Athletic en crisis y plagado de bajas visita al Newcastle

Un Athletic en crisis y plagado de bajas visita al Newcastle

La derrota en Anoeta nunca es cualquier derrota para el Athletic. Menos aún cuando se produce en el tiempo añadido (3-2) y deja al equipo de Ernesto Valverde en un estado algo más que incómodo. Decimoprimero en la Liga, a cuatro puntos de puestos de Liga Europa, ya a ocho de posiciones Champions, con cuatro puntos de los últimos 24 y dos tropiezos consecutivos, el penúltimo en San Mamés, frente al Getafe (0-1), el equipo vasco visita al Newcastle en la cuarta jornada de la máxima competición continental en busca de un crédito bastante endeble.

Tampoco en Europa le van bien las cosas al Athletic, que logró sus primeros puntos gracias a la victoria en la pasada jornada ante el Qarabag, no sin una cuota exagerada de sufrimiento a tenor del adversario que tenía enfrente.

Valverde, que termina contrato el 30 de junio y cuya continuidad ya se empieza a poner en duda para la próxima temporada, tiene serios problemas en una delantera que está lejos del rendimiento de la estimulante camada de centrocampistas. Además de con Lamine Yamal, la pubalgia también se ha cebado con Nico Williams, que este miércoles vuelve a ser baja.

Sólo ha disputado cinco de los once partidos de Liga y en tres ingresó desde el banquillo. En la Liga de Campeones únicamente estuvo en el encuentro ante el equipo armenio, con una actuación más que discreta. A la ausencia del delantero se une la de su hermano Iñaki, que continúa recuperándose de su lesión en el aductor derecho. Tampoco estarán Yuri , que sufre una sobrecarga, y Sancet, que tiene afectado el bíceps femoral izquierdo. Maroan Sannadi fue operado el lunes del menisco derecho y estará tres meses de baja.

Son muchos los problemas del Athletic, que espera a un rival decimotercero en la Premier pero octavos en la Liga de Campeones, gracias a sus victorias frente al Benfica (3-0) y el Union Saint-Gilloise (0-4). Los británicos también perdieron en su último encuentro en el torneo doméstico: 3-2 en el estadio del West Ham.

«Tienen buen juego de estrategia porque cuentan con cuatro o cinco futbolistas que pasan del 1,90. Pero no 1,90 raspado, no. Un 1,90 alto. Son difíciles de defender. Es difícil para los equipos de la Premier y lo será también para nosotros. Pero es más una cuestión de concentración», comentó ayer Valverde en conferencia de prensa, en alusión, entre otros, al central Dan Burn y al delantero Nick Woltemade, ambos de 1,98.

El técnico se sinceró tras la derrota frente al Getafe y comentó que por mucha ilusión que despierte la Champions entre los aficionados la prioridad del Athletic ha de ser la Liga.

Sara Sorribes: "Lloraba en los entrenamientos y durante los partidos. Me mataba no disfrutar"

Sara Sorribes: “Lloraba en los entrenamientos y durante los partidos. Me mataba no disfrutar”

El pasado 17 de abril Sara Sorribes Tormo publicaba en Instagram una imagen de su diario personal, escrito a mano, para anunciar que abandonaba el tenis, aún sin saber si «definitiva o temporalmente». «Sufro desde hace meses. He perdido la ilusión», confesaba la tenista castellonense, que acaba de cumplir 29 años. El día 17 de este noviembre volverá a la competición en el WTA 125 de la localidad chilena de Colina, tras un largo proceso de búsqueda interior, con el apoyo cercano de su madre, Manoli, y de su hermano Pablo, y el trabajo junto a su psicóloga. Bronce en los Juegos Olímpicos de París 2024 junto a Cristina Bucsa, la ganadora de dos títulos individuales y seis de dobles en el circuito, 32ª en el ránking en 2022, recibe a EL MUNDO en el Club de Tenis Vall d'Uxó gracias a la mediación de su patrocinador Nara Seguros.

¿Cómo ha sido el proceso de recuperación?
Cuando dejé de jugar no pensaba que pudiese volver. Luego, poquito a poquito, se han ido dando las cosas mejor. Llegó un momento, mediado agosto, en el que sentí más ganas de entrar en la pista porque me encontraba mejor. Por suerte, todo ha ido yendo bien. Y aquí estoy.
¿Cómo se ha enfrentado a ello?
Todo ha resultado difícil. Al principio no puedes hacer nada, no tienes ganas de nada, sólo pasas tiempo durmiendo. No tienes fuerza. Cuando crees que estás algo mejor, lo intentas y vuelves a caer y a precisar mucho tiempo descansando. Al cabo de los meses, después de mucha terapia, muchos pensamientos internos y mucho trabajo personal, vas estando cada vez mejor. El deporte, en general, me gusta y he tratado de practicarlo durante este tiempo para intentar estar más despejada.
¿Qué le diagnosticó su terapeuta?
Depresión. No podía entrar en una pista de tenis. Me levantaba por la mañana y pensaba que cuantas más horas quedasen para ir a entrenar, mejor. Entrar a la pista y querer marcharme de inmediato. Ir a entrenar y no durar más de diez minutos. Ponerme a llorar en mitad de los entrenamientos. Cuando ya llevaba un mes parada, vine a jugar aquí con mi madre y duré tres minutos; me dio un ataque de ansiedad y tuvimos que irnos. No podía. La sensación dentro de la pista era horrible. Fuera tampoco estaba bien, pero en la cancha era aún peor.
¿Lloraba en los entrenamientos?
Sí, y en los últimos partidos también. Era todo muy desagradable.
¿Qué desata esa situación?
Es una acumulación de muchas cosas. Tenía la ilusión de ir a los Juegos Olímpicos de París, lo cual me sirvió como estímulo, pero cuando pasaron ya me quedé sin fuerzas para seguir. Lo intentaba y me decía: 'Bueno, no quieres ir a Estados Unidos porque está lejos. No quieres ir a la gira asiática porque está lejos. No quieres ir a Australia porque está lejos'. Era un indicador fuerte de que necesitaba parar, porque no iba nada bien.
¿Pesaba la tensión competitiva, la rutina de llevar tantos años haciendo lo mismo?
Me mataba no disfrutar, porque el tenis siempre me ha gustado y siempre he jugado por intentar mejorar. Esa ilusión la perdí. Sólo quería que pasasen las horas. Era como venir a fichar. No quería estar ahí. No quería ir a los torneos. Eso, unido a mucha ansiedad, hacían las cosas muy difíciles. Era como si nada tuviera sentido.
Siempre se ha distinguido por su combatividad dentro de la pista. ¿Le ha ayudado esto a salir adelante en este trance?
Me considero una persona fuerte emocionalmente, a quien le gusta encontrar el sentido a las cosas que le pasan. Una tiene que ser valiente para mirar dentro de sí. Pese a ser difícil, he tratado de hacerlo.
¿Dónde regresará?
En principio, si todo va bien, en Colina, en Chile, hay un WTA 125 la semana del 17 de noviembre.
¿Tiene ránking protegido?
Sí, 85 de individual y 40 de dobles, pero de momento no lo voy a usar. Puedes hacer uso de él en ocho torneos durante dos años.
¿Qué se ha permitido durante esta tregua que antes no se consentía?
¡Uf! Muchas, muchas cosas. Pasar tiempo con mi familia sin tener que irme, pasar tiempo con mis amigas, ir a la montaña, hacer planes. '¿Sara, puedes estar aquí dentro de dos semanas? Sí, claro'. He podido leer un montón y disfrutar de la vida con tranquilidad. El mundo del tenis te lleva a un ajetreo difícil de soportar.
¿Con qué frecuencia iba a terapia?
Empecé con dos sesiones a la semana. Ahora ya sólo una.
¿Trabaja con psicólogo desde que empezó a competir?
Llevo bastantes años. Hubo un tiempo en el que paré, pero sí, hace tiempo.
¿Qué dificultades se ha encontrado para enfrentarse a la vida fuera del tenis? ¿Qué ha visto ahí afuera, ajena a una vida tan encapsulada?
No sabes quién eres fuera del tenis. Sabes que juegas al tenis, que lo has hecho bien y que tu vida ha sido eso. Pero te paras, ¿y ahora qué? Me ha encantado ver y entender que hay vida fuera del tenis, que no soy sólo la tenista sino que la Sara que hay fuera, ¡ostras!, me gusta, y me llevo bien con ella. ¿Qué hay fuera? Para mí ha habido un Camino de Santiago maravilloso que me fui a hacer sola. Pero simplemente poder tener una rutina de estar en casa ya me parecía maravilloso.
¿Cómo es la Sara Sorribes que no conocía?
Una persona tranquila, a quien le gusta mucho conversar y aprender, muy amiga de sus amigos, familiar. Una persona muy normal.
¿Llegó a pensar que había perdido lo mejor de su juventud jugando al tenis?
No, porque lo he disfrutado mucho siempre. Creo que todos miraríamos hacia atrás y seguro que algo haríamos diferente. Lo que realmente me pesó fue el momento en el que empecé a no disfrutar las cosas. Todo lo anterior lo había hecho porque quería. Y lo había disfrutado.
¿Qué hubiera hecho diferente?
La gran mayoría de las decisiones serían las mismas, porque son las que me han llevado a ser quién soy y a cómo soy. Creo que si todo lo que he hecho me llevó a parar a los 28 años, está bien hecho. Porque estoy feliz de haberme detenido. Era necesario y he tomado una estupenda decisión.
¿Cuándo la tomó?
En Bogotá. Pierdo el primer día en el individual. Al día siguiente tengo la costumbre de irme a tomar un café con mi libreta, a escribir sobre el partido del día anterior de mis impresiones. Cuando me senté, escribí la carta que después publiqué. Hablé con mi psicóloga y me dijo: 'Sí, Sara, creo que necesitas parar. Y no pasa nada'.
Le gusta llevar un diario.
Me encanta, me libera mucho.
¿Cuándo adquirió esa costumbre?
¡Uf! No lo llamo un diario porque no escribo todos los días. Hace muchos años, igual desde que me fui a Barcelona, cuando tenía 19 o 20. Siempre me han gustado mucho el papel y el bolígrafo. Recuerdo estar en el colegio apuntándome jugadas que ponía en práctica por la tarde, cuando venía a entrenar. Siempre a mano. Lo intenté en el ordenador y no me salía.
¿El deporte de élite es malo para la salud?
[Sonríe] Probablemente sí. Acabas bastante cascado para la edad que tienes.
¿Qué va a cambiar ahora, después de este período?
Para empezar, que creo que si las cosas no van bien, que si decido que esto no es lo que quiero hacer, estoy tranquila porque sé que hay más cosas fuera y que ya las he experimentado. Sé que esa Sara puede vivir sin jugar al tenis, que me gusta mucho la vida fuera del tenis. Eso creo que es básico para empezar. Cuando uno va con menos mochila va mucho más ligero.
Quizás antes había generado una cierta dependencia de la competición.
El tenis te lleva a eso. He intentado tener mi vida fuera y llevarla de la mejor manera, pero el tenis te va comiendo, te va quitando tiempo, llegas a casa y no te apetece hacer nada. Aparte de que estás casi siempre fuera.
¿Hay un sentimiento de indefensión en el circuito?
Compartes vestuario con gente con la que compites y entiendo que muchas jugadoras vayan a su bola. Tienes tu grupo y la gente con la que te llevas mejor, y sobre todo a tu equipo, pero es un deporte muy solitario. En un deporte de equipo puedes compartir con tus compañeras. Aquí cada uno va a lo suyo y todas son rivales. Es difícil generar amistad o encontrar momentos de conversación.
¿Son los problemas mentales algo frecuente entre los tenistas?
Sí, es algo normal. El ritmo es alto y frenético, apenas puedes parar. Vas entrando en ese bucle, te va comiendo el tenis y llega un momento en el que tu cuerpo dice basta. Hay gente que empieza superjoven y que no ha visto otra cosa. Por suerte, cada vez se tiene más en cuenta la salud mental.
Su madre y su hermano han sido la base de su apoyo.
Sí, y también he notado mucho el cariño de gente que me conoce desde pequeñita. Puedes escuchar a la gente que tienes al lado sin tener que irte a los dos días. Siento que parar ha sido algo muy necesario y estoy feliz de haberlo hecho.
Parece que no ha tenido la tentación de abandonarse físicamente.
El deporte me gusta mucho, así que corría, me iba a la montaña, también, como le conté, hice el Camino de Santiago, para lo cual tienes que estar en forma, jugaba algunos días al pádel, me monté un gimnasio pequeñito en casa que no me obliga a salir. Eso me mantenía un poco más despejada de mente.
Pero la raqueta de tenis poco menos que se había convertido en su enemiga.
Mi madre guardó todas las raquetas y ahí se quedaron durante tres meses, aparte del intento que hice con ella. Igual jugaba un día y luego no volvía a hacerlo hasta dos semanas después. Ahora llevo entrenando bien desde principios de septiembre.
¿Ha tenido la oportunidad de ver lo que sucede en su país, de lo que pasa en el mundo, o ya era una persona informada?
No, no lo era, y sí he intentado querer saber más, algo que cuando estás dentro de tu mundo, de tu burbuja, de si gano, de si pierdo, de si la derecha va dentro o no, te pierdes. Ya simplemente poder sentarte con alguien cercano y poder escucharle con tranquilidad porque dispones de ese tiempo era una maravilla.
¿Hubo algún momento en el que se sintiese convencida de dejar el tenis?
Los tres primeros meses hubiese dicho que no volvía. Y feliz de no hacerlo. Al principio estaba deprimida, pero después ya me fui encontrando un poco mejor. Ya era persona, pero no quería jugar al tenis. Y me parecía bien; me decía: 'voy a ver otras cosas y hacia dónde quiero tirar'. Le daba a la cabeza.
¿En qué pensaba?
[Silencio] En la vida, en qué me gustaría hacer después del tenis, a qué me gustaría dedicarme. El periodismo siempre me ha gustado, comentar partidos, hacer entrevistas, ayudar a niñas, tener una escuelita. Iba dándole a la cabeza más allá de pensar en dónde quería tirar la pelota.
¿Qué le preguntaría la periodista Sara Sorribes a la tenista Sara Sorribes?
[Silencio] Que si está contenta con la decisión que tomó.
¿Y cuál sería la respuesta?
Que mucho. Pase lo que pase. Vaya hacia donde vaya el destino. Igual ahora pienso que esto me puede venir bien para volver a jugar y la realidad es otra. Puede ser que vaya a los torneos y no quiera estar allí, y quiera volver a casa. Seguiría estando contenta, porque tal y como estaba no podía seguir.
El Athletic logra su primera victoria después de sufrir mucho ante el Qarabag

El Athletic logra su primera victoria después de sufrir mucho ante el Qarabag

El gol de Leandro Andrade a los 52 segundos incrementó la dificultad del partido para el Athletic, que ya llegaba con deberes pendientes y sufrió lo suyo ante el Qarabag. Los vizcaínos se presentaban urgidos tras sendas derrotas en las dos primeras jornadas, ambas dentro de la lógica, al tratarse del Arsenal, que se confirma como uno de los favoritos del torneo, y de la visita al Borussia Dortmund, saldada con un 4-1. [Narración y estadísticas (3-1)]

Lo ha pasado mal el equipo de Ernesto Valverde sin Nico Williams, cuyo regreso había tenido un efecto revitalizador en un equipo que empezó bien la temporada en el torneo doméstico para entrar en crisis antes de la victoria ante el Mallorca y el empate del pasado domingo contra el Elche. Todos los triunfos rojiblancos llegaron con él sobre el campo, aunque este miércoles estuvo muy por debajo de sus habituales prestaciones.

Reaccionaron bien los locales al desencuentro entre Laporte y Paredes que provocó el 0-1. Plantado en cancha rival, aunque sin demasiado juego, el Athletic vio cómo se sucedían las ocasiones para empatar. La tuvo Sancet tras un pase filtrado de Rego, brillante en la medular, pero no anduvo fino en el remate. Un disparo de Guruzeta, también a pase del joven centrocampista, lo rechazó el guardameta Kochalski. Nico lo intentó desde fuera del área, pero sus buenas intenciones quedaron desbaratadas por la bota de un defensor.

Falta de acierto

Frente a la corriente de esperanza que generaban las apariciones del Athletic por el área del Qarabag pesaba uno de los males recurrentes en este comienzo de temporada, como es la falta de eficacia ante el marco. La lesión de Iñaki Williams en el minuto 37 fue un quebranto más, poco antes de que Guruzeta levantase el ánimo de la hinchada al rentabilizar un formidable pase de Jauregizar, colosal de principio a fin, dejando en evidencia el entramado defensivo del equipo azerí.

Escaso de cualquier vitola, el Qarabag se presentó en San Mamés con el sorprendente balance de dos triunfos en la máxima competición continental, uno de ellos tan llamativo como el logrado en el estadio del Benfica, tras sobreponerse a un 2-0 adverso. El equipo de Gurban Gurbanov explota el carácter lúdico de su presencia en la Liga de Campeones, invitado por derecho a una fiesta donde ni mucho menos se cuenta con él para los mejores bailes.

El Athletic percutió una y otra vez en busca de tres puntos obligatorios. En el horizonte europeo le aguarda viajar a Newcastle y Praga para recibir después al hegemónico Paris Saint Germain. Casi nada. Había indicios más que suficientes para pensar en el segundo tanto, pero el tiempo pasaba y no faltaba alguna inquietante transición del Qarabag, imprevisible y algo caótico.

Nico Williams, ante Pedro Bicalho, el miércoles en San Mamés.

Nico Williams, ante Pedro Bicalho, el miércoles en San Mamés.EFE

Valverde retiró a Gorosabel, Rego y Nico Williams. Su relevo natural, Robert Navarro, se sacó un derechazo a la escuadra desde la frontal del área para hacer el 2-1 a falta de 20 minutos para la conclusión. Navarro mejoró a Nico, como Berenguer había hecho con el lesionado Iñaki. No fue la mejor tarde de los Williams.

Aún tuvo que sacar una pelota de la línea Yuri, quien antes estuvo cerca de cometer penalti. De nuevo Guruzeta, con un remate desde fuera del área, puso fin a la incertidumbre. Tres de los cuatro goles del Athletic en esta Champions son suyos. El puesto de delantero centro tiene dueño.

Victoria Mboko, la canadiense cuyos padres huyeron del Congo, estrella a los 18 años del WTA 1000 de Montreal

Victoria Mboko, la canadiense cuyos padres huyeron del Congo, estrella a los 18 años del WTA 1000 de Montreal

El Masters 1000 de Montreal tuvo una semifinalista del todo insospechada. No conforme con derribar en octavos a Coco Gauff, vigente campeona de Roland Garros y número dos del mundo, Victoria Mboko, canadiense, originaria de la República del Congo, de donde sus padres huyeron durante el régimen de Mobutu Sese Seko, liquidó en cuartos a la española Jessica Bouzas y disputó ante Elena Rybakina el partido más importante en sus 18 años de vida, tras empezar el curso como 333ª y entrar en el cuadro por invitación.

Estamos ante la segunda anfitriona que alcanza la penúltima ronda del torneo desde 1970, después de que en 2019 lo hiciera Bianca Andreescu. Se trata también de la jugadora más joven en la era profesional que se planta entre las cuatro mejores del torneo. Curiosamente, su irrupción coincide con el adiós de su compatriota Eugenie Bouchard, que a los 31 disputó su último partido en la segunda ronda, cayendo ante Belinda Bencic.

Finalista en Wimbledon en 2014, año en el que disputó las semifinales del Abierto de Australia y de Roland Garros y alcanzó el quinto puesto del ránking, Bouchard no logró desarrollar una carrera acorde con las enormes expectativas despertadas. El caso de Mboko podría resultar circunstancial en un circuito atomizado en el que resulta difícil sacar la cabeza, pero lo cierto es que su imponente físico, la poderosa pegada de ambos lados de la cancha, la movilidad, la ambición y la génesis de su carrera invitan a creer en ella.

Sus padres, Cyprien Mboko y Godee Kitadi, recalaron en Charlotte, Carolina del Norte, donde nació Victoria el 26 de agosto de 2006. Pronto se mudaron a Toronto con el afán de abrirse paso en un mundo completamente ajeno y plagado de dificultades. En Burlington, Ontario, la tenista ingresó en la academia de Pierre Lamarche.

En busca de una vida mejor

El prestigioso entrenador canadiense dejaba el pasado mayo una reflexión concluyente en los tiempos que nos toca sufrir, cuando Mboko se plantó en la tercera ronda de Roland Garros llegando de la previa: "Tengo debilidad por quienes vienen del extranjero con el deseo de integrarse en nuestra sociedad. Las familias que se mudan a Canadá a menudo lo hacen por sus hijos. Vinieron para tener una vida mejor. No tenían nada para empezar.Su padre trabajaba de noche, su madre trabajaba en todas partes. Canadá debería estar orgulloso de esta familia", manifestó en ici.radio-canada.ca.

La protagonista de este WTA 1000 de Montreal ha ido dejando un rastro reseñable en su crecimiento. Con 14 años ganó en Serbia su primer torneo ITF, dos cursos después de disputar la final de la Orange Bowl, y en 2022 concluyó sexta en la categoría júnior. Esta misma temporada acumuló 22 victorias consecutivas en torneos de rango inferior.

Ahora a las órdenes de la francesa Nathalie Tauziat, finalista de Wimbledon en 1998, Mboko no olvida los sacrificios realizados por su padre para darle la oportunidad de intentar abrirse paso con la raqueta. Entró en el torneo con el dorsal 85 y suceda lo que suceda frente a Rybakina, se ha asegurado estar en el top 50 cuando termine la competición.

Alexandra Eala, semifinalista la pasada primavera en el WTA 1000 de Miami tras dejar atrás a Iga Swiatek, constituye la analogía más próxima en el tiempo. La filipina es hoy la número 65º del mundo. Leyla Fernández, nacida en 2002 en Montreal, alcanzó a los 19 años la final del Abierto de Estados Unidos. Hoy es 24ª. Emma Raducanu, británica nacida en Toronto, campeona en aquella edición del US Open con 18 años, figura en el puesto 33 en el escalafón y pelea por estabilizarse en el circuito después de abandonarlo durante unos meses por sus problemas para metabolizar el éxito. El ejemplo más solvente e inspirador es el de Mirra Andreeva, la pupila de Conchita Martínez, que recién cumplidos los 18 años cuenta con tres títulos, entre ellos esta temporada Indian Wells y Dubai, y es la número 5 del mundo.

Guardiola se queda solo: con la marcha de Begiristain asume sin su gran aliado el mayor desafío desde que llegó al Manchester City

Guardiola se queda solo: con la marcha de Begiristain asume sin su gran aliado el mayor desafío desde que llegó al Manchester City

Poco después de abandonar el Sporting de Lisboa, el pasado febrero, Hugo Viana ya se rodaba al lado de Tixiki Begiristain, a quien releva definitivamente como director deportivo del Manchester City. El guipuzcoano había anunciado su marcha en octubre de 2024 y su club pagó la correspondiente cláusula por Silva, que llega en un período delicado para los de Pep Guardiola. La eliminación en cuartos de final del Mundial de Clubes frente al Al Hilal fue el remate de un curso nefasto, en el que no consiguió título alguno y a duras penas logró plaza en la próxima edición de la Liga de Campeones.

El adiós de Begiristain se hizo efectivo con el final de julio y el término de su contrato, después de 13 años en los que ejerció una notable influencia en la transformación del City. Bajo su responsabilidad llegaron 21 títulos: una Liga de Campeones, siete Premiers, dos Copas de Inglaterra, una Supercopa y un Mundial de Clubes en su antiguo formato. Ex jugador de la Real Sociedad y del Barcelona, distinguido siempre por su clarividencia y exquisitez, también fue director deportivo en el equipo catalán.

Allí coincidió como futbolista con Pep Guardiola, en el inicio de una relación estrecha con los años. Ferran Soriano, director ejecutivo del City, el hombre que hizo efectiva su contratación por el equipo británico, completa una terna determinante en la explosión de un club tradicionalmente opacado por el brillo y el peso histórico del Manchester United.

Homenaje en el derbi

Sensible a cuanto ha representado en la entidad, el City rendirá homenaje a Begiristain precisamente en el derbi de la Premier, que se disputará el 14 de septiembre en el Etihad. «Todos en el Manchester City queremos agradecer a Txiki por todo lo que ha logrado durante su etapa en el Club, y esperamos con entusiasmo rendir homenaje a su extraordinaria contribución el próximo mes de septiembre», expresó el club a través de un comunicado.

City Studios, la productora de televisión, estrenará A farewell to Txiki [Una despedida a Txiki], documental donde se le rinde un generoso tributo. «Es uno de los mejores de la historia en su puesto», afirma Rodri en esta película donde se traza su trayectoria desde los inicios como futbolista. «Se va una parte de mí», lamenta Pep Guardiola, quien le reconoce su decisiva infuencia para haberse convertido en entrenador. «El desafío era encontrar una identidad», afirma Begiristain, de 60 años, a quien se puede ver también reunido con Guardiola y Soriano, además de en la firma del contrato de Eric Haaland.

Guardiola, que amplió su contrato hasta junio de 2026, se enfrenta a la etapa más difícil en la que será su décima temporada en el banquillo del City. La influencia de Viana, el relevo de Txiki, ya quedó patente en los fichajes de Nico González, Vitor Reis y Marmoush, tres de los futbolistas que forman parte de la acelerada reconstrucción del equipo.

Kevin de Bruyne, eje del equipo hasta el inicio de su declinar el pasado curso y uno de los valiosos fichajes de Begiristain, se fue al Nápoles, pero a Jack Grealish, por el que el City pagó 117 millones de euros en 2021, aún se le busca destino. Apuesta personal de Guardiola, el zurdo no viajó al Mundial de Clubes como consecuencia de su progresiva pérdida de protagonismo y se ha convertido en un problema serio. Cobra 18 millones de euros por temporada, tiene contrato hasta 2027, y será difícil encontrarle un destino donde asuman tan cuantiosa ficha. La opción más plausible a fecha de hoy sería una cesión al Everton.

Sinner, rigor, aplicación y método: "Si ve que te hace daño con una jugada, la repite sin descanso"

Sinner, rigor, aplicación y método: “Si ve que te hace daño con una jugada, la repite sin descanso”

Un adjetivo se impone sobre cualquier otro a la hora de dibujar el estilo de Jannik Sinner, quien, tras ganar en dos ocasiones el Abierto de Australia, imponerse el último otoño en el Abierto de Estados Unidos y perder de modo algo traumático la final del pasado Roland Garros, se redimió ayer en Wimbledon ante Carlos Alcaraz, el mismo adversario de hace poco más de un mes, para conquistar su cuarto título del Grand Slam.

Ese adjetivo es «robótico».

"Alcaraz inventa, varía, diversifica. Sinner es más predecible, pero también cuenta con un nivel altísimo, como ha demostrado después de estar tres meses sin jugar. Exhibe estabilidad, concentración, seguridad y regularidad", dice en conversación telefónica con este periódico Juan Bautista Avendaño, ex jugador, doble campeón de la Copa Davis como integrante del equipo de capitanes de España y ahora director técnico de la Federación Madrileña de Tenis, en cuya descripción del indiscutible potencial del campeón de San Cándido también aparece la analogía con un "robot".

"Al igual que Carlos, también marca una línea muy superior con respecto a todos los demás", apunta Emilio Sánchez Vicario, ex número 7 del mundo y campeón de la Copa Davis 2008 como capitán de España. Su escáner señala condicionantes geográficos. "Viene de los Alpes italianos, es casi medio alemán. Es súper metódico. Si ve que te hace daño sacando abierto en el lado de la ventaja lo va a repetir las veces que haga falta, y así puede jugar los dos o tres primeros tiros a una velocidad superior. Ha ampliado su repertorios gracias a la influencia de Carlitos; ahora cierra más jugadas en la red".

Lejos de la escuela italiana

Nacido en San Cándido, un pequeño pueblo situado en Los Dolomitas, en la frontera entre Italia y Austria, Sinner se sale del estereotipo del tenista italiano, al que se le presupone genio e improvisación. Nada que ver, por ejemplo, con Fabio Fognini, que a sus 38 años, llevó a los cinco sets a Alcaraz en primera ronda de este Wimbledon.

"No suele perder con quien no toca", comenta Tati Rascón, hoy presidente de la Federación Madrileña de Tenis y en su etapa de jugador caracterizado por su juego de saque y volea. "Es riguroso y ordenado. Mantiene un nivel alto de intensidad a lo largo de todo el año. Alcaraz tiene más altibajos, pero también transmite y divierte más".

Rigor, aplicación y método mediante, Sinner se ha convertido en el primer italiano que gana Wimbledon y ha puesto fin a una sangría de cinco derrotas consecutivas ante Alcaraz, con quien litiga por todo en una ya consolidada rivalidad.

"Perder una final del Grand Slam como la de Roland Garros, con tres puntos de partido, aunque fueran al resto y no dependiera plenamente de él, duele mucho. Las rivalidades se alimentan del equilibrio, como sucedió, yendo bastante atrás, entre Borg y McEnroe. La batalla entre ellos se va a dilatar en el tiempo", dice Sánchez Vicario.

Otra velocidad

"Ahora mismo el tenis está en manos de estos dos jugadores. Me sorprendió que Djokovic planteara tanta oposición en las semifinales de Roland Garros. Alcaraz y Sinner juegan a otra velocidad y pertenecen a otra generación", comenta Avendaño.

Son ya 13 partidos entre ambos, con cinco triunfos del italiano, que venía de perder dos veces en Roland Garros, además de en Roma, Pekín e Indian Wells. Había que retroceder a las semifinales de 2023 en la capital china para encontrar su última victoria frente a Alcaraz.

"Tras los tres match points perdidos en París, demostró fortaleza y actitud, recuperó un saque en el quinto set y peleó hasta el final. Ya entonces, dejó claro que tiene bastantes vidas", concluye Sánchez Vicario.

"Es el traspaso que estaba buscando": Zubimendi se va al Arsenal y deja 70 millones en las arcas de la Real Sociedad

“Es el traspaso que estaba buscando”: Zubimendi se va al Arsenal y deja 70 millones en las arcas de la Real Sociedad

"Este es un gran momento en mi carrera. Es el traspaso que estaba buscando y el que quería. En cuanto pones un pie aquí, te das cuenta de lo grande que es este club". Son palabras de Martín Zubimendi recogidas en la página web del Arsenal, el que es ya su nuevo club. El centrocampista internacional con la selección española abandona así la Real Sociedad dejando en las arcas de los donostiarras 70 millones de euros, por encima de lo que señalaba su cláusula de rescisión a cambio de que los británicos puedan pagar a plazos.

«"Puse mi mirada en el Arsenal porque su estilo de juego encaja conmigo. Han mostrado potencial recientemente y lo mejor todavía está por llegar", añadió el vasco, que se reunirá en el Emirates Stadium con su excompañero Mikel Merino, que ya ha completado su primera temporada a las órdenes de Mikel Arteta, también donostiarra y con un breve paso por la Real como jugador.

"Martín es un jugador que nos va a dar mucha calidad e inteligencia futbolística. Se va a acoplar realmente bien y tiene todos los atributos para ser un jugador clave para nosotros. Los estándares que ha mostrado de forma regular en las últimas temporadas tanto para su club como para su selección es lo que nos hace que tengamos tantas ganas de que esté con nosotros", valoró Arteta.

Los Gunners tenían en el radar a Zubimendi desde hace varios meses. Deseado por varios clubes de élite, en especial en Inglaterra, rechazó al Liverpool y en su momento también sonó para el Barcelona y el Real Madrid. Su contratación responde la necesidad del club londinense, semifinalista de la última edición de la Liga de Campeones y subcampeón de la Premier League, tras las salidas de Jorginho y Thomas Partey.

Cariñosa despedida

"Desde los catorce años en Zubieta, el donostiarra ha sido un ejemplo para todos. Compromiso, exigencia y rendimiento máximos los que ha dado pilotando la nave txuri urdin desde el centro del campo", expresó la Real Sociedad en un mensaje de despedida, en el que le desea "la mejor de las suertes". "Esta siempre será tu casa. Lo que nace en el corazón no lo cambia nada ni nadie. Eskerrik asko [gracias], Martín", concluye el mensaje de su ya ex equipo, que sigue padeciendo un severo proceso de descapitalización profesional e inicia una incierta etapa con la llegada como entrenador de Sergio Francisco tras la salida de Imanol Alguacil, quien dirigió el equipo desde marzo de 2018. Con Zubimendi, de 26 años, la Real ganó una Copa del Rey estuvo cinco temporadas consecutivas en competiciones europeas, una de ellas en la Liga de Campeones.

El medio centro ha brillado con la selección estos últimos meses en ausencia de Rodri, Balón de Oro 2024, gravemente lesionado de la rodilla a mediados de septiembre y que regresó a la competición en mayo con el Manchester City. El guipuzcoano ha firmado un contrato de "larga duración" con el club londinense y se une a un centro del campo que incluye a Declan Rice, Martin Odegaard, además del citado Mikel Merino.

Es la segunda incorporación del Arsenal este verano, tras la deLguardameta Kepa Arrizabalaga, y la primera piedra para que Arteta y su equipo den el paso definitivo para ganar un gran título después de tres subcampeonatos de la Premier League consecutivos. Los siguientes pasos en la jefatura deportiva del Arsenal incluyen el fichaje de un defensa central, estando muy avanzada la incorporación de Cristhian Mosquera, del Valencia, y sobre todo de un delantero, posición para la que los anhelos van dirigidos hacia Viktor Gyokeres y Benjamin Sesko.

Sinner afila el servicio en su vuelta a un Grand Slam después de la traumática final de Roland Garros

Sinner afila el servicio en su vuelta a un Grand Slam después de la traumática final de Roland Garros

Los seguidores que colmaron la pista 1 de Wimbledon, en otra jornada de ardor climatológico, con 34 grados de temperatura, dispensaron a Jannik Sinner un significado aprecio. El número 1 del mundo volvía a un torneo del Grand Slam después del drama padecido en la final de Roland Garros, cuando tuvo tres puntos de partido para hacerse con su cuarto major y acabó sometido por la extraordinaria reacción de Carlos Alcaraz. «Es un nuevo torneo, con nuevas oportunidades, un nuevo desafío», comentó a pie de cancha una vez certificada la victoria ante su compatriota Luca Nardi por un plácido 6-4. 6-3 y 6-0.

Entre manifiestas muestras de apoyo, Sinner, eliminado por Alexander Bublik en la segunda ronda del torneo ATP 250 de Halle en su único torneo de transición hacia la hierba del All England Club, sólo necesitó una hora y 48 minutos para dejar atrás al número 95 del mundo, cuya mejor carta de presentación fue la victoria lograda el pasado año ante Novak Djokovic en Indian Wells. Ganador de las dos últimas ediciones del Abierto de Australia y del pasado US Open, el tenista de San Cándido también tiene tareas pendientes en Wimbledon, donde su techo se encuentra en las semifinales de 2023, cuando cayó en tres sets contra Djokovic. Fue un año antes, en cuartos, también contra el serbio, cuando, aún lejos del competidor que es hoy, dejó escapar dos sets de ventaja.

Habrá que esperar a las últimas rondas, donde se le espera, para evaluar el calado anímico del golpe sufrido en París. «Tienes un rival en cada momento, así que estoy muy feliz con respecto a hoy [por ayer]. Obviamente, intento seguir adelante y disfrutar de jugar aquí. Si no lo haces en este tipo de superficies, no sé dónde lo vas a hacer. Estoy feliz de estar aquí y ya veremos que pasa», comentó a la espera de su rival de mañana, el australiano Aleksandar Vukic, 93º, a quien ha derrotado en sus dos cruces previos, ambos en psita dura, el más reciente en Sofía, hace tres años.

Trabajo específico

Sensato y aplicado, aprovechó las semanas previas a Wimbledon para trabajar con especial dedicación el servicio, golpe que adquiere una relevancia capital en este torneo. Ayer, en su debut, sólo perdió 12 puntos con el saque, no concedió una sola pelota de rotura y rentabilizó cinco de las 13 pelotas de break que creó.

«He servido muy bien, especialmente en los momentos importantes. Al principio creo que a los dos nos costó un poco y no hubo muchos peloteos, pero después di un paso adelante. Estoy satisfecho de cómo he terminado el partido», comentó. Magnífico restador, Sinner aún consiente en su servicio un severo margen de progresión, así como en las aproximaciones y movimientos en la red.

En una reciente entrevista con Andy Roddick, Darren Cahill explicó su aterrizaje en el rincón de Sinner, a quien dirige desde hace tres años. El entrenador australiano habló con Djokovic sobre aquel partido de cuartos de final de Wimbledon en 2022, donde el serbio acabó imponiéndose en cinco sets.

Franco, elocuente, el siete veces campeón del torneo le vino a decir que resultaba relativamente cómodo adaptarse al ritmo de pelota de Sinner, que proponía poco más allá de la dureza y profundidad de sus golpes desde ambos lados de la pista. Cahill compartió con su jugador las impresiones de Djokovic, recibidas por el italiano con la máxima atención.

Alcaraz buscará este miércoles (16.00 h., Movistar) la tercera ronda del torneo ante el británico Oliver Tarbet, que superó la fase previa tras recibir una invitación y disputa su primer torneo profesional. El español Jaume Munar protagonizó una de las noticias de la jornada al superar en cinco sets a Bublik, 31º, reciente campeón en Halle y cuartofinalista de Roland Garros. Alexander Zverev, tercer cabeza de serie, se fue precipitadamente tras caer en cinco sets ante el francés Arthur Rinderknech.

Tres títulos y 18 victorias consecutivas: ¿Alguien puede detener a Carlos Alcaraz?

Tres títulos y 18 victorias consecutivas: ¿Alguien puede detener a Carlos Alcaraz?

Si los números son arrolladores, la impresión que transmite en pista, es, si cabe, aún más intimidatoria. Da la impresión de que Carlos Alcaraz en ocasiones gana incluso sin proponérselo. «No venía aquí con demasiadas expectativas», dijo a pie de pista, en el Andy Murray Arena, tras imponerse al checo Jiri Lehecka por 7-5, 6-7 (5) y 6-2, para vencer nuevamente en Queen's, como ya hizo en 2023, y hacerse con su tercer título consecutivo, quinto del año, vigésimoprimero en su carrera.

Lejos de quedarse en una plataforma de lanzamiento de cara a Wimbledon, donde a partir del 30 de junio buscará su tercera corona consecutiva, el coqueto ATP 500 de la capital británica sirvió para constatar la suficiencia con la que el número dos del mundo (las jerarquías, de momento, mienten, o al menos engañan) se maneja sea cual sea el escenario y el oponente.

Desde que perdiera ante Holger Rune el 20 de abril en la final del Conde de Godó, limitado por los problemas físicos sufridos en el último set, por los que decidió después no jugar el Masters de Madrid, Alcaraz ha encadenado 18 victorias consecutivas. Fue campeón en Roma y en Roland Garros, en ambos casos con Jannik Sinner como víctima, y ha vuelto a demostrar en Queen's una asombrosa naturalidad en la adaptación al cambio de superficie. No se trata sólo de la destreza con la que se mueve y de la eficacia con uno de los golpes con los que presenta mayor margen de mejora, como es el servicio, sino también de una mentalidad prestamente ajustada a las nuevas demandas.

Sin lagunas mentales

Si en París, antes de hacer cumbre en una final que agotó los mejores calificativos, pasó por algún trance incómodo por no refrendar las roturas de servicio, como le sucedió ante Lorenzo Musetti en semifinales y frente al propio Sinner, en Londres ha sido muy consciente a la hora de poner en valor el peso de hurtar el saque a sus adversarios y la delgada línea en la que pueden decidirse los partidos en un terreno tan resbaladizo.

Si algo se le puede aún discutir a este tenista de 22 años que ya cuenta con cinco títulos del Grand Slam es, ocasionalmente, la falta de constancia en su juego, ocasionada en gran medida por un legítimo sentimiento de superioridad sobre sus adversarios. Aunque pudiera sorprender, todavía se encuentra en un proceso de aprendizaje, y la hierba le ayuda a ser mejor tenista, a limar esas pequeñas lagunas mentales.

Alcaraz festeja su título en Queen's con los recogepelotas del torneo.

Alcaraz festeja su título en Queen's con los recogepelotas del torneo.AFP

Ante Lehecka, en una final que tal vez hubiera resuelto en dos sets de no mediar la doble falta que acabó por costarle el desempate del segundo, exhibió más aces que nunca en su carrera, 18, y ganó 21 de los 29 puntos jugados con su segundo saque, el 72%. Nunca perdió el hilo de un partido en el que eligió con mimo y acierto entre su inmenso repertorio, sacrificando la brillantez mostrada en semifinales ante Roberto Bautista.

Frente a la relativa insignificancia de los triunfos de Taylor Fritz en Stuttgart, Gabriel Diallo en Hertogenbosch y Alexander Bublik en Halle, y a la espera de lo que suceda esta semana en Mallorca y Eastbourne, la autoridad mostrada por Alcaraz en Queen's le pone algunos cuerpos por encima del resto para Wimbledon. Doble cuartofinalista, Fritz es entre los citados quien más lejos llegó con anterioridad en el All England Club. A la espera de un improbable renacer de Djokovic, que descansa desde las semifinales de París, y con Sinner, superado por Bublik en octavos de Halle y aún convaleciente de los tres match points que se le escaparon en la final de Roland Garros, resulta difícil vislumbrar quién pueda detenerle.

Alcaraz replica la crecida de Lehecka, gana en Queen's su quinto título del año y fortalece su candidatura para Wimbledon

Alcaraz replica la crecida de Lehecka, gana en Queen’s su quinto título del año y fortalece su candidatura para Wimbledon

Llegará un día, seguramente aún lejano, en el que torneos como Queen's serán solo un pequeño trampolín para Carlos Alcaraz, un lugar donde ponerse a punto, con la posibilidad de dejarse ir y guardar fuerzas para aquello que realmente importa. Con 22 años recién cumplidos y una energía rebosante, el español lo quiere todo. Y lo quiere ahora. Este año ha ganado cinco de los 10 torneos disputados, perdió la final del Conde de Godó ante Holger Rune, hizo semifinales de Indian Wells ante Jack Draper, cuartos frente a Novak Djokovic en Australia y Jiri Lehecka en Doha y derrota en el estreno frente a David Goffin en Miami.

Su victoria por 7-5, 6-7 (5) y 6-2, en dos horas y 18 minutos, frente a Lehecka (uno de los cinco jugadores que había osado derrotarle en 2025) este domingo en Queen's, le da el vigésimoprimer título de su carrera, además de fortalecer su candidatura para ganar Wimbledon por tercer año consecutivo. También campeón en Queen's en 2023, cuenta sus finales en hierba por victorias: cuatro de cuatro. En un duelo de considerable exigencia, se mostró de nuevo solvente a la hora de manejar el vocabulario de la superficie. Incluso ganó un juego en blanco, el cuarto del segundo parcial, con cuatro saques directos. Completó 18, su récord personal tras los 15 establecidos en la semifinal frente a Roberto Bautista.

Lehecka es un buen tenista que, condicionado por las lesiones, demora su ingreso en el lugar jerárquico que le correspondería. Es también un jugador algo robótico, al que le falta alma. Saca bien, golpea duro y plano de ambos lados, tiene un swing corto y suele mirar hacia delante, características que le favorecen en superficies rápidas, donde ha ganado sus dos únicos títulos, ambos ATP 250, en Adelaida, en 2024, y en Brisbane, en el inicio del curso.

Paciente

Tras contar con una pelota de break en el quinto juego, solventada por el checo con un saque directo, Alcaraz supo esperar su momento. Gritó "¡Vamos!" cuando apareció la segunda, con el primer parcial igualado a cinco. Ésta sí, jugada y convertida, merced a una derecha a la red de Lehecka. Refrendó con el servicio y puso el 7-5. Su amplia gama de recursos convierte al español en un tenista imprevisible. Siempre parece contar con un arma escondida, de la que hará uso cuando sea necesario.

A diferencia de la tierra batida, la hierba no consiente distracciones. Lo sabe Alcaraz, cuyo grado de implicación es constante. Pese a ello no pudo evitar una doble falta con 5-5 en el desempate del segundo, que le costó el set, en plena crecida del checo. No se lo acabó de creer Lehecka, quien concedió pronto su saque, en el cuarto juego del tercer parcial y ya no encontraría billete de vuelta.

También campeón en Roland Garros, Roma, Montecarlo y Rotterdam, Alcaraz se presentará en Wimbledon con 18 victorias consecutivas y una readaptación inmediata a una superficie donde se mueve como los ángeles. ¿Habrá alguien capaz de detenerle?