Otra victoria asamblearia

Otra victoria asamblearia

Actualizado Domingo, 23 noviembre 2025 - 22:29

Casi siempre hubo un líder. Lo fue Manolo Santana, en las dos finales perdidas frente a Australia (Sidney, 1965 y 1967). Lo fue Juan Carlos Ferrero, en la primera de las ya siete Copa Davis conquistadas por España, también, aquella vez en casa, Barcelona, frente a los aussies, (2000), y lo fue Rafael Nadal, quien emergió como tenista ante Estados Unidos, en Sevilla (2004), y resultó crucial en 2009, de nuevo en Barcelona, contra la República Checa, en 2011, Sevilla, contra Argentina, y en 2019, Madrid, frente a Canadá. Pero el triunfo que comparte mayores analogías con el que ahora celebra nuestro tenis fue el logrado en 2008, en Mar del Plata, ante la albiceleste. Lesionado Nadal, fue aquella una victoria coral, con Feliciano López y Fernando Verdasco como héroes insospechados. Fue también la primera lograda a domicilio.

BARCELONA / 2000

La eclosión de Ferrero

El viejo anhelo se consumó en el Palau Sant Jordi. Era arcilla, la oportunidad soñada, pero venía una poderosa Australia capitaneada por el legendario John Newcombe. Incluso fuera de su entorno natural, Lleyton Hewitt y Patrick Rafter infundían el respetosuficiente. España estrenaba capitanía colegiada: Javier Duarte, el encargado de ocupar la silla, junto a José Perlas, Juan Bautista Avendaño y Jordi Arrese. Carlos Moyà, que arrastraba malos resultados, se quedófuera del equipo. Y Álex Corretja, pese a contar con el mejor ránking de todos los integrantes, fue relegado al partido de dobles (donde brilló junto a Joan Balcells). Fue la eclosión de Ferrero, quien ganó sus dos partidos y en 2003 levantaría la copa en Roland Garros y se subiría al número 1 del mundo tras disputar contra Andy Roddick la final del Abierto de Estados Unidos. España venció a Australia 3-1.

SEVILLA / 2004

Irrumpe Nadal

El G4 se quedó en G3 tras la marcha de Duarte. En una decisión arriesgada y valiente, mal encajada por el de Villena, los capitanes sacrificaron a Ferrero para apostar por Nadal, entonces un intrépido zurdo de 18 años que contaba con un único título, suscrito meses años en Sopot. Nadal derrotó a Andy Roddick entonces número 1 del mundo, en cuatro sets. Fue también el desquite de Moyà, vencedor de sus dos individuales, ante Mardy Fish, y en el definitivo encuentro frente a Roddick. España superó a Estados Unidos 3-2, tras perder el dobles y con la testimonial derrota de Tommy Robredo contra Fish en un punto que ya no importaba.

MAR DEL PLATA / 2008

El triunfo de los 'galácticos'

Pocos daban un peso por España en su visita a Argentina. Sin Nadal, y con Ferrer en horas bajas por problemas personales, los locales, con David Nalbandián y Juan Martín del Potro, asomaban como claros favoritos en la abrasiva atmósfera de Mar del Plata. Emilio Sánchez ejercía ya como único capitán, de vuelta a la vieja usanza. Feliciano López dio el gran golpe al derribar a Delpo y compartió voluntad y acierto en el tándem junto a Verdasco para tumbar a Nalbandián y Agustín Calleri. Verdasco cerró la gesta venciendo a José Acasuso. Los galácticos, como se conocía a la exótica pareja española, dieron la cara. Argentina 1 España 3.

BARCELONA / 2009

Ferrer es de acero

Radek Stepanek desplegaba todos sus encantos tenísticos y dominaba a Ferrer por dos sets a cero en el inicio de la final. Tan sólo había consentido tres juegos al hercúleo tenista de Jávea en los dos primeros parciales. Pero el hoy capitán español protagonizó una asombrosa reacción para imponerse por 8-6 en el quinto y dejar la serie encarrilada después del cómodo triunfo previo de Nadal ante Tomas Berdych. Feliciano López y Verdasco, consolidados como pareja, dejaron el domingo como un día puramente festivo con su triunfo ante los dos singlistas checos. España venció 5-0 y se consolidó como la potencia hegemónica.

SEVILLA / 2011

No hubo revancha

Tres años después de Mar del Plata, Argentina se presentó en Sevilla dispuesta a la réplica. Del Potro, víctima de las iras de Nalbandian en la final perdida por su país como anfitrión, era esta vez el principal depositario de las ilusiones de los suyos. Peleó hasta el límite en su primer individual, pero también se encontró con la resistencia de Ferrer, ganador en otros cinco parciales. El pinchazo de los 'galácticos' quedó subsanado en el cuarto punto, con victoria de Nadal ante Delpo. No hizo falta jugar más. España 3 Argentina 1. Era la segunda Davis de Albert Costa al frente del grupo.

MADRID / 2019

La elegía de Bautista

España también prosperó en el estreno del formato Piqué, que rompía con la tradición del torneo. En Madrid, en la Caja Mágica, en una semana frenética, de nuevo fue Nadal quien sostuvo al equipo hasta la victoria en el partido definitivo contra Canadá, con Denis Shapovalov al otro lado. Pero Roberto Bautista quedará como el hombre de la ya penúltima Ensaladera española. Después de abandonar la concentración del equipo de Sergi Bruguera por el fallecimiento de su padre, regresó dos días después y sentó las bases del triunfo al imponerse a Felix Auger-Aliassime.

Björn Borg: "Volví al tenis tras mi retirada porque temía morir"

Björn Borg: “Volví al tenis tras mi retirada porque temía morir”

Tanto tiempo después, Björn Borg (Estocolmo, 1956), un tenista que trascendió como ningún otro hasta entonces las lindes de la cancha, ofrece su propia versión de los hechos en una autobiografía coescrita con su esposa Patricia. Los hechos fueron, telegráficamente: 11 títulos del Grand Slam entre 1974 y 1981, una profunda revolución en el concepto del juego, un colosal impacto mediático y popular, una fascinante rivalidad con John McEnroe, una abrupta retirada con tan sólo 26 años y un regreso fallido y fugaz. De todo ello, y de sus efectos nocivos, da cuenta, con estilo frío, quirúrgico, en Latidos. Björn Borg. Memorias, editado en España por Alianza Editorial. Atiende a EL MUNDO en conversación telefónica desde Estocolmo.

¿Por qué ha decidido escribir ahora su autobiografía?
Tuve muchas ofertas en los años noventa, de Inglaterra y Estados Unidos. Les dije que no estaba preparado. Luego las ofertas se sucedieron, pero seguía sin encontrarme listo. Aunque tenga a un gran periodista o escritor como interlocutor, si no tengo confianza con él no soy capaz de sincerarme. Mi mujer está muy vinculada al mundo universitario, es una gran lectora y escribe mucho. Una noche, cenando, le propuse la idea de escribir el libro. Se sorprendió, me pidió tiempo para pensarlo, y al día siguiente me dijo que sí. Llevamos 25 años juntos. Conoce mi vida, conoce el tenis y ha viajado conmigo alrededor del mundo. Nos llevó tres años completarlo.
Al final de la obra, desvela que padece cáncer de próstata. ¿Cómo se ha enfrentado a ello?
Me lo comunicaron en septiembre de 2023. Mentalmente fue durísimo. Tenía que ir a Vancouver como capìtán del equipo europeo de la Laver Cup a finales de mes. Me recomendaron que no fuera, pero acudí. Al regreso, fui al hospital en Estocolmo y me dijeron que estaba muy mal y que debía someterme a una operación en febrero. El tiempo que transcurrió hasta la operación fue terrible. No paraba de pensar. La intervención salió bien. Me someto a chequeos cada seis meses. Ahora me encuentro bien.
Volvamos al tenis. Un campeón indestructible como era usted se tornó vulnerable sin una raqueta en la mano.
Lo dejé a los 26 años porque no me divertía y carecía de motivación. Perdí a buena parte de mis amigos y la esencia de cuanto me rodeaba. Entré en una vida distinta, en años oscuros. Me preguntaba continuamente por qué no había seguido vinculado al tenis de otro modo en lugar de tomar decisiones estúpidas. Incluso ahora me lo sigo preguntando.
Parece un caso elocuente de alguien devorado por su propio éxito.
Encontrar un equilibrio en la vida resulta muy difícil. Cometí errores de manera contumaz. Cuando regresé en Montecarlo, en 1991 [perdió en dos sets ante Jordi Arrese en un acontecimiento que se tornó en decepción] no lo hice porque hubiese recuperado el deseo de competir, sino para encontrarme a mí mismo. Temía morir. Quería seguir viviendo. Tal vez si no hubiera vuelto ahora mismo no estaría hablando con usted. Parece que siempre he tenido a un ángel de la guarda a mi lado, que me ha permitido escapar de la muerte. Fueron años muy, muy oscuros, llenos de demonios.
¿Qué buscaba en las drogas?
Si no eres feliz, pretendes escapar. Drogas, pastillas o demasiado alcohol para huir de la vida. Estaba completamente perdido.
Cree que la necesidad de tener siempre una mujer a su lado tuvo que ver con la soledad que sintió en la pista.
Necesitar siempre compañía ha sido siempre un problema para mí. Empezaba una relación sin haber concluido la anterior. Pero, paradójicamente, cuando mejor me he sentido es cuando he saltado a una pista de tenis, allá donde nadie podía perturbarme, un lugar donde ser yo, estar tranquilo, sentir armonía.
Como explica en el libro, su generación cambió el tenis y lo convirtió en un deporte de masas.
Creo que hicimos mucho por el tenis. Además de llevar el juego a otro nivel, éramos personalidades distintas, capaces de enriquecer la competición. Hoy es un deporte completamente distinto, la pelota se golpea mucho más fuerte, pero también cuenta con muchos atractivos. Ahora mismo la rivalidad entre Alcaraz y Sinner es increíble, procuro no perderme ninguno de sus enfrentamientos. Me encanta seguir vinculado al tenis, porque es algo que está muy cerca de mi corazón.
¿Qué tenía de especial su rivalidad con McEnroe en comparación con la que ha citado o con la de Nadal y Federer o el mallorquín y Djokovic?
Cada vez que jugábamos ofrecíamos grandes partidos y disputamos finales inolvidables en Wimbledon. La gente las sigue recordando. La rivalidad es muy importante para elevar el interés por un deporte, pero no creo que fuera mejor ni peor que otras.
Además de su familia, hay dos personas de gran peso en su vida: Lennart Bergelin y Vitas Gerulaitis.
Fui de los primeros tenistas que viajaba con entrenador. Bergelin fue para mí como un segundo padre. Gerulaitis fue un gran amigo. Vino a visitarme varias veces a Estocolmo y trabamos una estrecha relación más allá del tenis. Era una gran persona. Todavía le echo de menos.
Admite que la codicia por el dinero le llevó a tomar decisiones equivocadas.
Cuando la fama irrumpe en tu vida, la gente espera mucho de ti y eso tiene un efecto perturbador. Puedo entenderlo, pero lo más importante para mí siempre ha sido mi familia.
¿Cuál es el principal consejo que le ha dado a su hijo Leo, que juega en el circuito profesional?
Le gusta el tenis, trabaja duro y tiene su propio equipo. Alguna vez vamos a verle jugar, mi esposa, Patricia, y yo, y sabe que si necesita cualquier cosa puede contar conmigo.
Al igual que Federer, usted era conflictivo en la pista en sus inicios...
Cuando tenía 12 años, rompía raquetas, protestaba, era muy malo. Me suspendieron durante seis meses y cuando volvi ya no abría la boca porque temía que volvieran a castigarme. Así, año tras año fui aprendiendo a no mostrar mis emociones. Me llevo tiempo aprender a comportarme. Luego me bautizaron como Ice Borg.
¿Ha pensado en hasta dónde pudo llegar en el caso de prolongar su carrera?
Tal vez hubiera ganado más títulos y quizás algunos majors más. Quién sabe. Cuando me retiré estaba jugando bien.
Alcaraz posee más argumentos que ningún otro español para consagrarse como maestro

Alcaraz posee más argumentos que ningún otro español para consagrarse como maestro

Novak Djokovic, ausente este año por problemas físicos, ha ganado siete veces las ATP Finals. Roger Federer lo hizo en seis. Hasta Andy Murray, campeón en 2016, se llevó un título en el torneo que reúne a los ocho mejores jugadores del año. De aquel grupo de élite que gobernó el tenis durante más de tres lustros (el escocés con mucho menor protagonismo) sólo Rafael Nadal fue incapaz de levantar la copa. El poseedor de 22 títulos del Grand Slam chocó año tras año con la mayor destreza de sus oponentes en pista cubierta y tampoco tuvo fortuna con las lesiones; fueron varias las temporadas en las que no pudo disputar el torneo, pese a que había reservado plaza con rotundidad.

Resulta difícil imaginar que Carlos Alcaraz no vaya a ganar las ATP Finals. A sus 23 años, con seis títulos del Grand Slam, ya se ha clasificado para cuatro ediciones, aunque en 2022 no pudo jugar por lesión. De sus 24 títulos, sólo ha ganado uno en superficie indoor, el pasado febrero, en Rotterdam. Sin embargo, su constante progresión, explicitada con su presencia en la final del domingo ante Jannik Sinner y la distancia establecida en cualquier tiempoy lugar sobre el resto de sus adversarios al margen del italiano le acreditan como un más que potencial campeón de la Copa de Maestros en los próximos cursos.

Finales a cinco sets

Expresaba Álex Corretja en las vísperas de la final su deseo de que Alcaraz se sumase a él y a Manuel Orantes como el tercer campeón español de un torneo poco amable con los tenistas de nuestro país. Orantes lo ganó en Houston,en 1976, tras superar en la final a Wotjek Fibak cuando la final se disputaba al mejor de cinco sets. Del mismo modo lo hizo en 1998 el hoy comentarista, quien neutralizó dos sets adversos en la final ante Carlos Moyà, en una réplica casi inmediata a su derrota meses antes en la final de Roland Garros.

Nadal perdió dos finales, la de 2010, ante Federer, y la de 2013, frente a Djokvovic. También entraron en la lucha directa por el título Juan Carlos Ferrero, superado por Lleyton Hewitt en 2002, y David Ferrer, neutralizado por Federer.

Semifinalista en 2023 (Djokovic) y eliminado en la fase de grupos un año después, Alcaraz ha dado un salto cualitativo después de llegar mejor que cualquier otro año al tramo final del calendario. Ganó el ATP500 de Tokio y su tropiezo de entrada en el Masters 1000 de Paris-Bercy tal vez hasta le viniese bien para evitar una cierta saturación competitiva antes de una cita en la que no anduvo demasiado lejos del éxito pleno.

Sinner se zafa de Zverev para llegar a semifinales en Turín

Sinner se zafa de Zverev para llegar a semifinales en Turín

Había argumentos contundentes para vislumbrar una victoria de Jannik Sinner ante Alexander Zverev en la segunda jornada del Grupo Bjorn Borg, que se disputó este miércoles en Turín. El italiano, defensor del título, venía de conseguir ante Felix Auger-Aliassime su vigésimoséptimo triunfo consecutivo bajo techo, donde no cede desde que perdió ante Novak Djokovic la final de estas ATP Finals en 2023. En este mismo escenario, la secuencia era de 12 sets seguidos desde que el año pasado se convirtió en el primer jugador en ganar el torneo sin ceder un parcial.

El estrecho 5-4 favorable a Sinner en el cara a cara entre ambos quedaba relativizado por el marcador más próximo: victoria del transalpino por 6-0 y 6-1 en semifinales del Masters 1000 de Paris-Bercy, y por los que le precedieron este mismo año, recientemente en la final de Viena y al comienzo del curso en la del Abierto de Australia.

El alemán, campeón del torneo en 2018 y 2021, volvió a caer, por tercera vez en los últimos 17 días, ante el hombre que gracias a su triunfo se convirtió en el primer semifinalista del torneo. Sinner venció por 6-4 y 6-3, en una hora y 37 minutos, ratificando su autoridad. Tuvo sus opciones de abrir la confrontación Zverev, pero no fue capaz de convertir ninguna de sus siete posibilidades de ruptura.

Otra variante más

A la solidez que le distingue, agregó el también ganador de Wimbledon en este 2025 una variante poco frecuentada en su juego. Se aventuró, casi siempre con éxito, en la utilización de la dejada, tal vez estimulado por la reactualización del golpe que ha llevado a cabo Carlos Alcaraz desde su estallido en el circuito.

Sinner sostiene así su candidatura a terminar el año como número 1 del mundo, si bien éstas fenecerán en la noche del jueves si Alcaraz gana a su compatriota Lorenzo Musetti y suma su tercera victoria en la fase de grupos.

Zverev sigue vivo y se jugará plaza en semifinales ante Auger-Aliassime, que venció en el otro partido del miércoles al debutante Ben Shelton (4-6, 7-6 [7], 7-5). Al igual que le sucediese en su primer encuentro, el estadounidense volvió a emitir síntomas de bisoñez y dejó escapar un triunfo que tuvo muy cerca.

Sinner logra ante Auger-Aliassime su vigesimoséptima victoria consecutiva bajo techo

Sinner logra ante Auger-Aliassime su vigesimoséptima victoria consecutiva bajo techo

Son ya 27 victorias consecutivas las que ha suscrito en pista cubierta Jannik Sinner, que este lunes derrotó a Felix Auger-Aliassime en el inicio de la defensa de su título en las ATP Finals de Turín. El número 1 del mundo, rango que cederá si Carlos Alcaraz suma tres victorias en la fase de grupos del torneo o alcanza la final, venció por 7-5 y 6-1 al mismo hombre a quien derrotó recientemente en la final del Masters 1000 de Paris-Bercy.

El canadiense, un tenista especialmente cualificado en este tipo de superficies, sólo presentó oposición en el primer parcial, para sucumbir después ante un hombre que maneja todos los resortes en indoor. Este miércoles buscará frente a Alexander Zverev, ganador ante Ben Shelton en su debut, una plaza en las semifinales, en el que será el segundo partido del Grupo Bjorn Borg.

Sinner queda ahora a dos victorias de igualar uno de los registros de Roger Federer, quien encadenó 29 triunfos bajo techo entre los años 2010 y 2012. Está a gran distancia aún de John McEnroe, impoluto a la luz de los focos en una secuencia de 47 victorias entre 1978 y 1987. Novak Djokovic, ausente en esta edición tras salir campeón en Atenas, con 35, de nuevo Federer, con 33, e Ivan Lendl, con 32, aún le preceden en la lista.

El italiano, que ha renunciado a liderar a su país, ganador de las dos últimas ediciones, en las Finales de la Copa Davis que se celebran la semana próxima en Bolonia, tiene en este torneo su último gran objetivo de una temporada en la que ganó Wimbledon frente a Alcaraz y se vio superado por el español en las finales de Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos.

Sus posibilidades de volver a cerrar el curso como número 1 pasan por ganar el título y esperar que su gran rival no consiga esas tres victorias en el round robin ni alcance el partido definitivo.

En el otro partido de la jornada de este lunes, dentro del Grupo Jimmy Connors, Taylor Fritz derrotó a Lorenzo Musetti, que ha entrado en el torneo gracias a la baja de Djokovic, por 6.3 y 6-4. El estadounidense se medirá este martes con Alcaraz (14.00 h., Movistar), quien se impuso el domingo, también en dos sets, a Alex de Miñaur. Fatigado después de la durísima final de Atenas que perdió ante Nole, Musetti poco pudo hacer ante la eficacia del estadounidense, que cerró el encuentro con 13 aces.

El Newcastle castiga por arriba a un debilitado Athletic

El Newcastle castiga por arriba a un debilitado Athletic

Los peores augurios se cumplieron para el mermado Athletic en St James' Park, con su tercera derrota en cuatro partidos de la Liga de Campeones. El Newcastle superó a la apañada formación que pudo presentar Ernesto Valverde, con un ejercicio de autoridad en el juego aéreo y una mayor determinación en sus acciones. Sin delanteros y timorato en ambos goles, el equipo vasco se fue diluyendo tras un prometedor inicio y quedó expuesto a una derrota aún más concluyente. Oscuro horizonte en el regreso a la máxima competición continental. Demasiadas tareas pendientes, con viaje al campo del Slavia de Praga y visita del PSG a San Mamés como próximos compromisos.

Llegaba el Athletic decaído, inmerso en una crisis que alimenta la posibilidad de un cambio en la dirección del equipo al final del curso. Los malos resultados, el juego deficiente y los sucesivos problemas físicos, que han puesto el foco sobre la adecuada preparación del equipo, sugerían un partido amargo para los vascos, más aún frente a un rival que empuja lo suyo al amparo de su afición y penaliza cualquier desliz merced a su fútbol vigoroso y a la inusual corpulencia de algunos de sus futbolistas.

Con las derrotas frente al Arsenal y el Borussia Dortmund y un solo triunfo, ante el Qarabag, en la tercera jornada, el Athletic viajaba no sólo justo de efectivos, particularmente en la delantera, sino también de puntos, que ya son urgentes mediada la liga regular de una competición con un efecto perturbador en el campeonato doméstico, donde, a juicio de Valverde, ha de depositar el equipo sus mejores energías.

Errores defensivos

Guruzeta, con fiebre, se unió poco antes del partido a la lista de ausentes en el ataque y Unai Gómez, un centrocampista de combate, jugó como hombre más adelantado. Siguieron los contratiempos. En once minutos el Athletic había visto perforada su portería en dos ocasiones, la primera de ellas invalidada por fuera de juego. No así el remate de cabeza de Burn, uno de los gigantes locales, tras una falta botada con mimo por Trippier. El error en la marca fue elocuente.

Reaccionaron bien los vizcaínos, con un remate de Unai Gómez en el interior del área que rechazó Pope y un gran disparo de volea de Adama que murió en el poste. Con la línea defensiva adelantada, el Athletic lograba neutralizar las pretensiones de su adversario y gobernó el encuentro durante algunos minutos. Faltaba amenaza, más allá de esas dos oportunidades. Poco a poco el Newcastle se afinó en el centro del campo, pero perdió a Gordon, capaz junto a Burn de darle profundidad por la izquierda, antes del descanso.

El cabezazo de Joelinton a centro de Barnes recién iniciada la segunda mitad, ante la inacción de la defensa, dejó definido el encuentro. Quedaba mucho por delante, pero, más allá de un disparo de Nico Serrano, que entró por Robert Navarro, rechazado por el arquero, el Athletic apenas daba señales de vida, como si estuviera más preocupado de minimizar daños. Noche especial para Selton, un juvenil que hizo su debut y mostró finura en un pase de vaselina al que a punto estuvo de llegar Unai Gómez.

Las mejores noticias emergieron del banquillo. Selton, Hierro y Serrano añadieron vitalidad a los rojiblancos, mejorando la circulación de la pelota y alejando el temor a una goleada. Se estiró el Athletic e hizo trabajar a Pope en un tramo final estimulante.

Brotes verdes, algo de oxígeno anímico para un Athletic que ha encadenado tres derrotas consecutivas, pues venía de perder en Getafe y de caer ante la Real Sociedad en Anoeta. A la espera de recuperar juego y futbolistas, asoman alternativas de futuro.

Un Athletic en crisis y plagado de bajas visita al Newcastle

Un Athletic en crisis y plagado de bajas visita al Newcastle

La derrota en Anoeta nunca es cualquier derrota para el Athletic. Menos aún cuando se produce en el tiempo añadido (3-2) y deja al equipo de Ernesto Valverde en un estado algo más que incómodo. Decimoprimero en la Liga, a cuatro puntos de puestos de Liga Europa, ya a ocho de posiciones Champions, con cuatro puntos de los últimos 24 y dos tropiezos consecutivos, el penúltimo en San Mamés, frente al Getafe (0-1), el equipo vasco visita al Newcastle en la cuarta jornada de la máxima competición continental en busca de un crédito bastante endeble.

Tampoco en Europa le van bien las cosas al Athletic, que logró sus primeros puntos gracias a la victoria en la pasada jornada ante el Qarabag, no sin una cuota exagerada de sufrimiento a tenor del adversario que tenía enfrente.

Valverde, que termina contrato el 30 de junio y cuya continuidad ya se empieza a poner en duda para la próxima temporada, tiene serios problemas en una delantera que está lejos del rendimiento de la estimulante camada de centrocampistas. Además de con Lamine Yamal, la pubalgia también se ha cebado con Nico Williams, que este miércoles vuelve a ser baja.

Sólo ha disputado cinco de los once partidos de Liga y en tres ingresó desde el banquillo. En la Liga de Campeones únicamente estuvo en el encuentro ante el equipo armenio, con una actuación más que discreta. A la ausencia del delantero se une la de su hermano Iñaki, que continúa recuperándose de su lesión en el aductor derecho. Tampoco estarán Yuri , que sufre una sobrecarga, y Sancet, que tiene afectado el bíceps femoral izquierdo. Maroan Sannadi fue operado el lunes del menisco derecho y estará tres meses de baja.

Son muchos los problemas del Athletic, que espera a un rival decimotercero en la Premier pero octavos en la Liga de Campeones, gracias a sus victorias frente al Benfica (3-0) y el Union Saint-Gilloise (0-4). Los británicos también perdieron en su último encuentro en el torneo doméstico: 3-2 en el estadio del West Ham.

«Tienen buen juego de estrategia porque cuentan con cuatro o cinco futbolistas que pasan del 1,90. Pero no 1,90 raspado, no. Un 1,90 alto. Son difíciles de defender. Es difícil para los equipos de la Premier y lo será también para nosotros. Pero es más una cuestión de concentración», comentó ayer Valverde en conferencia de prensa, en alusión, entre otros, al central Dan Burn y al delantero Nick Woltemade, ambos de 1,98.

El técnico se sinceró tras la derrota frente al Getafe y comentó que por mucha ilusión que despierte la Champions entre los aficionados la prioridad del Athletic ha de ser la Liga.

Sara Sorribes: "Lloraba en los entrenamientos y durante los partidos. Me mataba no disfrutar"

Sara Sorribes: “Lloraba en los entrenamientos y durante los partidos. Me mataba no disfrutar”

El pasado 17 de abril Sara Sorribes Tormo publicaba en Instagram una imagen de su diario personal, escrito a mano, para anunciar que abandonaba el tenis, aún sin saber si «definitiva o temporalmente». «Sufro desde hace meses. He perdido la ilusión», confesaba la tenista castellonense, que acaba de cumplir 29 años. El día 17 de este noviembre volverá a la competición en el WTA 125 de la localidad chilena de Colina, tras un largo proceso de búsqueda interior, con el apoyo cercano de su madre, Manoli, y de su hermano Pablo, y el trabajo junto a su psicóloga. Bronce en los Juegos Olímpicos de París 2024 junto a Cristina Bucsa, la ganadora de dos títulos individuales y seis de dobles en el circuito, 32ª en el ránking en 2022, recibe a EL MUNDO en el Club de Tenis Vall d'Uxó gracias a la mediación de su patrocinador Nara Seguros.

¿Cómo ha sido el proceso de recuperación?
Cuando dejé de jugar no pensaba que pudiese volver. Luego, poquito a poquito, se han ido dando las cosas mejor. Llegó un momento, mediado agosto, en el que sentí más ganas de entrar en la pista porque me encontraba mejor. Por suerte, todo ha ido yendo bien. Y aquí estoy.
¿Cómo se ha enfrentado a ello?
Todo ha resultado difícil. Al principio no puedes hacer nada, no tienes ganas de nada, sólo pasas tiempo durmiendo. No tienes fuerza. Cuando crees que estás algo mejor, lo intentas y vuelves a caer y a precisar mucho tiempo descansando. Al cabo de los meses, después de mucha terapia, muchos pensamientos internos y mucho trabajo personal, vas estando cada vez mejor. El deporte, en general, me gusta y he tratado de practicarlo durante este tiempo para intentar estar más despejada.
¿Qué le diagnosticó su terapeuta?
Depresión. No podía entrar en una pista de tenis. Me levantaba por la mañana y pensaba que cuantas más horas quedasen para ir a entrenar, mejor. Entrar a la pista y querer marcharme de inmediato. Ir a entrenar y no durar más de diez minutos. Ponerme a llorar en mitad de los entrenamientos. Cuando ya llevaba un mes parada, vine a jugar aquí con mi madre y duré tres minutos; me dio un ataque de ansiedad y tuvimos que irnos. No podía. La sensación dentro de la pista era horrible. Fuera tampoco estaba bien, pero en la cancha era aún peor.
¿Lloraba en los entrenamientos?
Sí, y en los últimos partidos también. Era todo muy desagradable.
¿Qué desata esa situación?
Es una acumulación de muchas cosas. Tenía la ilusión de ir a los Juegos Olímpicos de París, lo cual me sirvió como estímulo, pero cuando pasaron ya me quedé sin fuerzas para seguir. Lo intentaba y me decía: 'Bueno, no quieres ir a Estados Unidos porque está lejos. No quieres ir a la gira asiática porque está lejos. No quieres ir a Australia porque está lejos'. Era un indicador fuerte de que necesitaba parar, porque no iba nada bien.
¿Pesaba la tensión competitiva, la rutina de llevar tantos años haciendo lo mismo?
Me mataba no disfrutar, porque el tenis siempre me ha gustado y siempre he jugado por intentar mejorar. Esa ilusión la perdí. Sólo quería que pasasen las horas. Era como venir a fichar. No quería estar ahí. No quería ir a los torneos. Eso, unido a mucha ansiedad, hacían las cosas muy difíciles. Era como si nada tuviera sentido.
Siempre se ha distinguido por su combatividad dentro de la pista. ¿Le ha ayudado esto a salir adelante en este trance?
Me considero una persona fuerte emocionalmente, a quien le gusta encontrar el sentido a las cosas que le pasan. Una tiene que ser valiente para mirar dentro de sí. Pese a ser difícil, he tratado de hacerlo.
¿Dónde regresará?
En principio, si todo va bien, en Colina, en Chile, hay un WTA 125 la semana del 17 de noviembre.
¿Tiene ránking protegido?
Sí, 85 de individual y 40 de dobles, pero de momento no lo voy a usar. Puedes hacer uso de él en ocho torneos durante dos años.
¿Qué se ha permitido durante esta tregua que antes no se consentía?
¡Uf! Muchas, muchas cosas. Pasar tiempo con mi familia sin tener que irme, pasar tiempo con mis amigas, ir a la montaña, hacer planes. '¿Sara, puedes estar aquí dentro de dos semanas? Sí, claro'. He podido leer un montón y disfrutar de la vida con tranquilidad. El mundo del tenis te lleva a un ajetreo difícil de soportar.
¿Con qué frecuencia iba a terapia?
Empecé con dos sesiones a la semana. Ahora ya sólo una.
¿Trabaja con psicólogo desde que empezó a competir?
Llevo bastantes años. Hubo un tiempo en el que paré, pero sí, hace tiempo.
¿Qué dificultades se ha encontrado para enfrentarse a la vida fuera del tenis? ¿Qué ha visto ahí afuera, ajena a una vida tan encapsulada?
No sabes quién eres fuera del tenis. Sabes que juegas al tenis, que lo has hecho bien y que tu vida ha sido eso. Pero te paras, ¿y ahora qué? Me ha encantado ver y entender que hay vida fuera del tenis, que no soy sólo la tenista sino que la Sara que hay fuera, ¡ostras!, me gusta, y me llevo bien con ella. ¿Qué hay fuera? Para mí ha habido un Camino de Santiago maravilloso que me fui a hacer sola. Pero simplemente poder tener una rutina de estar en casa ya me parecía maravilloso.
¿Cómo es la Sara Sorribes que no conocía?
Una persona tranquila, a quien le gusta mucho conversar y aprender, muy amiga de sus amigos, familiar. Una persona muy normal.
¿Llegó a pensar que había perdido lo mejor de su juventud jugando al tenis?
No, porque lo he disfrutado mucho siempre. Creo que todos miraríamos hacia atrás y seguro que algo haríamos diferente. Lo que realmente me pesó fue el momento en el que empecé a no disfrutar las cosas. Todo lo anterior lo había hecho porque quería. Y lo había disfrutado.
¿Qué hubiera hecho diferente?
La gran mayoría de las decisiones serían las mismas, porque son las que me han llevado a ser quién soy y a cómo soy. Creo que si todo lo que he hecho me llevó a parar a los 28 años, está bien hecho. Porque estoy feliz de haberme detenido. Era necesario y he tomado una estupenda decisión.
¿Cuándo la tomó?
En Bogotá. Pierdo el primer día en el individual. Al día siguiente tengo la costumbre de irme a tomar un café con mi libreta, a escribir sobre el partido del día anterior de mis impresiones. Cuando me senté, escribí la carta que después publiqué. Hablé con mi psicóloga y me dijo: 'Sí, Sara, creo que necesitas parar. Y no pasa nada'.
Le gusta llevar un diario.
Me encanta, me libera mucho.
¿Cuándo adquirió esa costumbre?
¡Uf! No lo llamo un diario porque no escribo todos los días. Hace muchos años, igual desde que me fui a Barcelona, cuando tenía 19 o 20. Siempre me han gustado mucho el papel y el bolígrafo. Recuerdo estar en el colegio apuntándome jugadas que ponía en práctica por la tarde, cuando venía a entrenar. Siempre a mano. Lo intenté en el ordenador y no me salía.
¿El deporte de élite es malo para la salud?
[Sonríe] Probablemente sí. Acabas bastante cascado para la edad que tienes.
¿Qué va a cambiar ahora, después de este período?
Para empezar, que creo que si las cosas no van bien, que si decido que esto no es lo que quiero hacer, estoy tranquila porque sé que hay más cosas fuera y que ya las he experimentado. Sé que esa Sara puede vivir sin jugar al tenis, que me gusta mucho la vida fuera del tenis. Eso creo que es básico para empezar. Cuando uno va con menos mochila va mucho más ligero.
Quizás antes había generado una cierta dependencia de la competición.
El tenis te lleva a eso. He intentado tener mi vida fuera y llevarla de la mejor manera, pero el tenis te va comiendo, te va quitando tiempo, llegas a casa y no te apetece hacer nada. Aparte de que estás casi siempre fuera.
¿Hay un sentimiento de indefensión en el circuito?
Compartes vestuario con gente con la que compites y entiendo que muchas jugadoras vayan a su bola. Tienes tu grupo y la gente con la que te llevas mejor, y sobre todo a tu equipo, pero es un deporte muy solitario. En un deporte de equipo puedes compartir con tus compañeras. Aquí cada uno va a lo suyo y todas son rivales. Es difícil generar amistad o encontrar momentos de conversación.
¿Son los problemas mentales algo frecuente entre los tenistas?
Sí, es algo normal. El ritmo es alto y frenético, apenas puedes parar. Vas entrando en ese bucle, te va comiendo el tenis y llega un momento en el que tu cuerpo dice basta. Hay gente que empieza superjoven y que no ha visto otra cosa. Por suerte, cada vez se tiene más en cuenta la salud mental.
Su madre y su hermano han sido la base de su apoyo.
Sí, y también he notado mucho el cariño de gente que me conoce desde pequeñita. Puedes escuchar a la gente que tienes al lado sin tener que irte a los dos días. Siento que parar ha sido algo muy necesario y estoy feliz de haberlo hecho.
Parece que no ha tenido la tentación de abandonarse físicamente.
El deporte me gusta mucho, así que corría, me iba a la montaña, también, como le conté, hice el Camino de Santiago, para lo cual tienes que estar en forma, jugaba algunos días al pádel, me monté un gimnasio pequeñito en casa que no me obliga a salir. Eso me mantenía un poco más despejada de mente.
Pero la raqueta de tenis poco menos que se había convertido en su enemiga.
Mi madre guardó todas las raquetas y ahí se quedaron durante tres meses, aparte del intento que hice con ella. Igual jugaba un día y luego no volvía a hacerlo hasta dos semanas después. Ahora llevo entrenando bien desde principios de septiembre.
¿Ha tenido la oportunidad de ver lo que sucede en su país, de lo que pasa en el mundo, o ya era una persona informada?
No, no lo era, y sí he intentado querer saber más, algo que cuando estás dentro de tu mundo, de tu burbuja, de si gano, de si pierdo, de si la derecha va dentro o no, te pierdes. Ya simplemente poder sentarte con alguien cercano y poder escucharle con tranquilidad porque dispones de ese tiempo era una maravilla.
¿Hubo algún momento en el que se sintiese convencida de dejar el tenis?
Los tres primeros meses hubiese dicho que no volvía. Y feliz de no hacerlo. Al principio estaba deprimida, pero después ya me fui encontrando un poco mejor. Ya era persona, pero no quería jugar al tenis. Y me parecía bien; me decía: 'voy a ver otras cosas y hacia dónde quiero tirar'. Le daba a la cabeza.
¿En qué pensaba?
[Silencio] En la vida, en qué me gustaría hacer después del tenis, a qué me gustaría dedicarme. El periodismo siempre me ha gustado, comentar partidos, hacer entrevistas, ayudar a niñas, tener una escuelita. Iba dándole a la cabeza más allá de pensar en dónde quería tirar la pelota.
¿Qué le preguntaría la periodista Sara Sorribes a la tenista Sara Sorribes?
[Silencio] Que si está contenta con la decisión que tomó.
¿Y cuál sería la respuesta?
Que mucho. Pase lo que pase. Vaya hacia donde vaya el destino. Igual ahora pienso que esto me puede venir bien para volver a jugar y la realidad es otra. Puede ser que vaya a los torneos y no quiera estar allí, y quiera volver a casa. Seguiría estando contenta, porque tal y como estaba no podía seguir.
El Athletic logra su primera victoria después de sufrir mucho ante el Qarabag

El Athletic logra su primera victoria después de sufrir mucho ante el Qarabag

El gol de Leandro Andrade a los 52 segundos incrementó la dificultad del partido para el Athletic, que ya llegaba con deberes pendientes y sufrió lo suyo ante el Qarabag. Los vizcaínos se presentaban urgidos tras sendas derrotas en las dos primeras jornadas, ambas dentro de la lógica, al tratarse del Arsenal, que se confirma como uno de los favoritos del torneo, y de la visita al Borussia Dortmund, saldada con un 4-1. [Narración y estadísticas (3-1)]

Lo ha pasado mal el equipo de Ernesto Valverde sin Nico Williams, cuyo regreso había tenido un efecto revitalizador en un equipo que empezó bien la temporada en el torneo doméstico para entrar en crisis antes de la victoria ante el Mallorca y el empate del pasado domingo contra el Elche. Todos los triunfos rojiblancos llegaron con él sobre el campo, aunque este miércoles estuvo muy por debajo de sus habituales prestaciones.

Reaccionaron bien los locales al desencuentro entre Laporte y Paredes que provocó el 0-1. Plantado en cancha rival, aunque sin demasiado juego, el Athletic vio cómo se sucedían las ocasiones para empatar. La tuvo Sancet tras un pase filtrado de Rego, brillante en la medular, pero no anduvo fino en el remate. Un disparo de Guruzeta, también a pase del joven centrocampista, lo rechazó el guardameta Kochalski. Nico lo intentó desde fuera del área, pero sus buenas intenciones quedaron desbaratadas por la bota de un defensor.

Falta de acierto

Frente a la corriente de esperanza que generaban las apariciones del Athletic por el área del Qarabag pesaba uno de los males recurrentes en este comienzo de temporada, como es la falta de eficacia ante el marco. La lesión de Iñaki Williams en el minuto 37 fue un quebranto más, poco antes de que Guruzeta levantase el ánimo de la hinchada al rentabilizar un formidable pase de Jauregizar, colosal de principio a fin, dejando en evidencia el entramado defensivo del equipo azerí.

Escaso de cualquier vitola, el Qarabag se presentó en San Mamés con el sorprendente balance de dos triunfos en la máxima competición continental, uno de ellos tan llamativo como el logrado en el estadio del Benfica, tras sobreponerse a un 2-0 adverso. El equipo de Gurban Gurbanov explota el carácter lúdico de su presencia en la Liga de Campeones, invitado por derecho a una fiesta donde ni mucho menos se cuenta con él para los mejores bailes.

El Athletic percutió una y otra vez en busca de tres puntos obligatorios. En el horizonte europeo le aguarda viajar a Newcastle y Praga para recibir después al hegemónico Paris Saint Germain. Casi nada. Había indicios más que suficientes para pensar en el segundo tanto, pero el tiempo pasaba y no faltaba alguna inquietante transición del Qarabag, imprevisible y algo caótico.

Nico Williams, ante Pedro Bicalho, el miércoles en San Mamés.

Nico Williams, ante Pedro Bicalho, el miércoles en San Mamés.EFE

Valverde retiró a Gorosabel, Rego y Nico Williams. Su relevo natural, Robert Navarro, se sacó un derechazo a la escuadra desde la frontal del área para hacer el 2-1 a falta de 20 minutos para la conclusión. Navarro mejoró a Nico, como Berenguer había hecho con el lesionado Iñaki. No fue la mejor tarde de los Williams.

Aún tuvo que sacar una pelota de la línea Yuri, quien antes estuvo cerca de cometer penalti. De nuevo Guruzeta, con un remate desde fuera del área, puso fin a la incertidumbre. Tres de los cuatro goles del Athletic en esta Champions son suyos. El puesto de delantero centro tiene dueño.

Victoria Mboko, la canadiense cuyos padres huyeron del Congo, estrella a los 18 años del WTA 1000 de Montreal

Victoria Mboko, la canadiense cuyos padres huyeron del Congo, estrella a los 18 años del WTA 1000 de Montreal

El Masters 1000 de Montreal tuvo una semifinalista del todo insospechada. No conforme con derribar en octavos a Coco Gauff, vigente campeona de Roland Garros y número dos del mundo, Victoria Mboko, canadiense, originaria de la República del Congo, de donde sus padres huyeron durante el régimen de Mobutu Sese Seko, liquidó en cuartos a la española Jessica Bouzas y disputó ante Elena Rybakina el partido más importante en sus 18 años de vida, tras empezar el curso como 333ª y entrar en el cuadro por invitación.

Estamos ante la segunda anfitriona que alcanza la penúltima ronda del torneo desde 1970, después de que en 2019 lo hiciera Bianca Andreescu. Se trata también de la jugadora más joven en la era profesional que se planta entre las cuatro mejores del torneo. Curiosamente, su irrupción coincide con el adiós de su compatriota Eugenie Bouchard, que a los 31 disputó su último partido en la segunda ronda, cayendo ante Belinda Bencic.

Finalista en Wimbledon en 2014, año en el que disputó las semifinales del Abierto de Australia y de Roland Garros y alcanzó el quinto puesto del ránking, Bouchard no logró desarrollar una carrera acorde con las enormes expectativas despertadas. El caso de Mboko podría resultar circunstancial en un circuito atomizado en el que resulta difícil sacar la cabeza, pero lo cierto es que su imponente físico, la poderosa pegada de ambos lados de la cancha, la movilidad, la ambición y la génesis de su carrera invitan a creer en ella.

Sus padres, Cyprien Mboko y Godee Kitadi, recalaron en Charlotte, Carolina del Norte, donde nació Victoria el 26 de agosto de 2006. Pronto se mudaron a Toronto con el afán de abrirse paso en un mundo completamente ajeno y plagado de dificultades. En Burlington, Ontario, la tenista ingresó en la academia de Pierre Lamarche.

En busca de una vida mejor

El prestigioso entrenador canadiense dejaba el pasado mayo una reflexión concluyente en los tiempos que nos toca sufrir, cuando Mboko se plantó en la tercera ronda de Roland Garros llegando de la previa: "Tengo debilidad por quienes vienen del extranjero con el deseo de integrarse en nuestra sociedad. Las familias que se mudan a Canadá a menudo lo hacen por sus hijos. Vinieron para tener una vida mejor. No tenían nada para empezar.Su padre trabajaba de noche, su madre trabajaba en todas partes. Canadá debería estar orgulloso de esta familia", manifestó en ici.radio-canada.ca.

La protagonista de este WTA 1000 de Montreal ha ido dejando un rastro reseñable en su crecimiento. Con 14 años ganó en Serbia su primer torneo ITF, dos cursos después de disputar la final de la Orange Bowl, y en 2022 concluyó sexta en la categoría júnior. Esta misma temporada acumuló 22 victorias consecutivas en torneos de rango inferior.

Ahora a las órdenes de la francesa Nathalie Tauziat, finalista de Wimbledon en 1998, Mboko no olvida los sacrificios realizados por su padre para darle la oportunidad de intentar abrirse paso con la raqueta. Entró en el torneo con el dorsal 85 y suceda lo que suceda frente a Rybakina, se ha asegurado estar en el top 50 cuando termine la competición.

Alexandra Eala, semifinalista la pasada primavera en el WTA 1000 de Miami tras dejar atrás a Iga Swiatek, constituye la analogía más próxima en el tiempo. La filipina es hoy la número 65º del mundo. Leyla Fernández, nacida en 2002 en Montreal, alcanzó a los 19 años la final del Abierto de Estados Unidos. Hoy es 24ª. Emma Raducanu, británica nacida en Toronto, campeona en aquella edición del US Open con 18 años, figura en el puesto 33 en el escalafón y pelea por estabilizarse en el circuito después de abandonarlo durante unos meses por sus problemas para metabolizar el éxito. El ejemplo más solvente e inspirador es el de Mirra Andreeva, la pupila de Conchita Martínez, que recién cumplidos los 18 años cuenta con tres títulos, entre ellos esta temporada Indian Wells y Dubai, y es la número 5 del mundo.