Martín Landaluce: "He sabido forjar un carácter"

Martín Landaluce: “He sabido forjar un carácter”

Cuartofinalista en el Masters 1000 de Miami, Martín Landaluce (Madrid, 2006) se ha estrenado esta semana en el top 100 y llega al Mutua Madrid Open, donde se enfrentará este miércoles al australiano Adam Walton, como uno de los tenistas que despiertan especiales atenciones. Conversa en la Caja Mágica con ELMUNDO y otro medio español. Muestra la templanza y el discurso de un joven con la cabeza bien amueblada.

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Pregunta. Llega este año al torneo mejor que en cualquier otra ocasión, tras un salto cualitativo.

Respuesta. Sí, ahora estoy realmente preparado para jugarlo. Con anterioridad, era algo que se salía de la norma de los torneos por los que me movía. Llego en forma para hacerlo bien, como ya lo he hecho en algún Masters 1000 y en torneos de cierta dimensión. Me estoy metiendo de lleno en el circuito y se puede dar un gran torneo.

P. Aquí jugó su primer partido de un Masters 1000, hace tres años, ante Richard Gasquet. ¿Cómo ha evolucionado desde entonces?

R. Soy completamente distinto en todos los aspectos. Estoy muy satisfecho de todo el proceso. Tengo mucha mayor determinación y voy a por los partidos, genero mis oportunidades y voy a por ellas sin ningún tipo de miedo. Espero que así sea en el partido que viene y que haya más.

P. Tras ganar el Abierto de Estados Unidos júnior en 2022 tal vez le costó manejar las expectativas.

R. Se le puso mucha presión a un chaval de 16 años que recién empezaba a estar bajo el foco. Los primeros meses no fueron fáciles. Pretendía ir al ritmo que habían ido otros jugadores que eran enormes. Pero aquello me ayudó mucho a entender cómo funciona el mundo del tenis y todo lo que hay alrededor. He tenido bastante tiempo y he sabido forjar un carácter tan fuerte como el que tengo hoy y para que no me afecten para nada todo ese tipo de presiones.

P. En Miami, comentó que había aprendido de los mejores jugadores españoles de otras generaciones que había que ser valiente, pero en ¿qué cree que se diferencia de quienes le precedieron?

R. Mi estilo no es genuinamente español. Voy a por puntos más cortos. Juego más encima de la línea, más directo, más plano, un poco alejado del modelo de tierra. En cuanto al espíritu de lucha, toda la historia de nuestro tenis ha sido así y estoy superagradecido de haberles visto toda la vida, de haber coincidido en algún momento con ellos. Como digo, mi estilo es más incisivo, pero se complementa bastante bien con el carácter español.

P. Ya está entre los cien primeros del ránking, algo que quizás desde fuera a veces puede no valorarse lo suficiente.

R. Es algo muy difícil. Hay jugadores de gran nivel que no logran entrar y que tal vez no vayan a conseguirlo. El tenis es un deporte superexigente que requiere hacer todas las cosas bien para meterse en ese ránking. El trabajo está siendo muy bueno. Espero llegar más arriba y darle valor, porque al final, cuando estás en esta posición quieres más, pero es importante ponderar lo conseguido hasta ahora. Llevo muchos años persiguiendo seguir la pista de los jugadores buenos, poder competir con ellos y ganarles.

P. ¿Dónde se ve dentro de tres años?

R. Me veo jugando los mismos torneos y apuntando a ganarlos. Si hago cuartos o semifinales estaré contento, pero creo que para entonces puedo subir bastante en el ránking y hacerlo bien en los Grand Slam.

P. ¿Qué ha marcado la diferencia en su juego para dar este salto de calidad?

R. Lo que más he cambiado es la forma de afrontar los momentos difíciles y de ir a por el partido. Asumo que habrá épocas o torneos en las que precisamente por esa actitud, pierda o peque por exceso, pero creo que es la manera adecuada de proceder.

P. Es un joven de su tiempo. ¿Cómo gestiona las redes sociales y cuanto implican?

R. Estamos conectados casi sin quererlo, pero intento mantenerme al margen lo más posible. Más allá de mantener informada a la gente y de subir fotos a redes sociales, trato de pasar mucho tiempo con la familia, disfrutar de otras cosas y tener aficiones que me mantengan fresco para el tenis y con la cabeza en su sitio.

P. ¿Hubo algún momento desalentador hasta llegar a este punto de su carrera?

R. Trabajo con psicólogo desde los 13 o 14 años, en principio más para la pura gestión de mi propia vida. Obviamente, luego más centrado en el tenis. En ningún momento me he sentido deprimido ni forzado ni he dejado de disfrutar de este deporte. Creo que eso es lo más importante y espero que siga siendo así.

P. ¿El fenómeno Alcaraz ha ejercido como motivación o ha producido el efecto contrario?

R. Cuando me empezaron a comparar con él y con Nadal, entí que se me metía mucha prisa, pero le veo como un referente y un estímulo. Agradezco que esté donde está.

Sinner estrena su número 1 con una racha de 22 victorias consecutivas en Masters 1000

Sinner estrena su número 1 con una racha de 22 victorias consecutivas en Masters 1000

No estará Alcaraz, pero sí Jannik Sinner, que competirá por primera vez en Madrid como número 1 del mundo, rango recuperado gracias a su victoria ante el español en Montecarlo, donde logró su título más importante hasta la fecha sobre tierra batida. Será la cuarta participación del italiano en un torneo donde su techo está en los cuartos de final de 2024, cuando no pudo disputar por lesión la antepenúltima ronda ante Felix Auger-Aliassime.

Sinner presenta una secuencia intimidatoria en torneos Masters 1000. Desde que el pasado 5 de octubre, víctima de severos calambres, se retiró ante Tallon Griekspoor en la tercera ronda de Shanghai, suma 22 victorias consecutivas, las que corresponden a los títulos de Paris-Bercy, en 2025, y de Indian Wells, Miami y Montecarlo en la presente temporada. Desde 2015 nadie había ganado los tres primeros Masters 1000 de la temporada.

Tras descansar la pasada semana, en la cuidada administración de energías para llegar con todo a Roland Garros, donde en 2025 dispuso ante Alcaraz de tres pelotas para hacerse con el torneo, Sinner buscará corroborar su potencial en la superficie, en unas circunstancias muy distintas a las del Principado.

Su presencia será el mayor atractivo de un torneo que cuenta con sobrados reclamos para el público madrileño. Rafael Jódar aparece como brillante semifinalista del Conde de Godó después de conquistar su primer título en el ATP 250 de Marrakech. Martín Landaluce lo hace como cuartofinalista del Masters 1000 de Miami.

La baja de Djokovic era previsible. En el que parece claro que será su último curso en activo, el ganador de 24 títulos del Grand Slam pasará de puntillas por la tierra batida, en busca de apurar sus remotas opciones de añadir un major a sus incomparables registros en Wimbledon o el Abierto de Estados Unidos. Su derrota de entrada ante Matteo Arnaldi en la pasada edición quedará como la despedida de un torneo que ganó en tres ocasiones: 2011, 2016 y 2019. Hoy se presenta el torneo y se sortean los cuadros, con la presencia de los dos defensores del título: Casper Ruud y Coco Gauff, además de José Luis Martínez- Almeida, alcalde de Madrid, y de Feliciano López y Garbiñe Muguruza, codirectores de la competición.

Sinner completa en Miami el 'Sunshine Double' y relanza la pelea por el número 1 con Alcaraz

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Tan sólo un turno de servicio aguantó Jiri Lehecka, que llegaba intacto en esa suerte en la final de Masters 1000 de Miami ante Jannik Sinner. El italiano quebró en el tercer juego y empezó a sentar las bases para convertirse en el octavo jugador capaz de lograr la Sunshine Double, el triunfo en una misma edición de Indian Wells y el torneo que concluyó en esta madrugada española tras demorarse una hora y media el inicio de la final debido a la lluvia y verse interrumpida durante otra hora y cuarto tras el inicio del segundo set. Venció por un doble 6-4 en una hora y 33 minutos.

El italiano salvó tras lograr la rotura tres amenazas sobre su saque y confirmó el camino para seguir los pasos de Roger Federer, el último capaz de suscribir dos triunfos consecutivos en la gira americana de primavera en pista dura.

Sinner recupera la iniciativa y añade interés al curso de tierra batida, donde se presentará con posibilidades de arrebatar el número 1 del mundo a Carlos Alcaraz, sorprendido en tercera ronda por Sebastien Korda. Este lunes saldrá a 1.190 puntos del español, que ya se rueda para Montecarlo y defiende 4.300 en los torneos de peso que se avecinan. Se trata del vigésimosexto título de la ATP para el transalpino y de su séptimo Masters 1000.

En su primera final de un torneo de este rango, Lehecka, como es lógico ante la calidad de su adversario, mostró más dudas que en actuaciones precedentes, las que le habían permitido dejar atrás, entre otros, a Taylor Fritz, séptimo favorito, Martín Landaluce, la sensación del torneo, y Arthur Fils, a quien sólo concedió cuatro juegos en semifinales, pero se ha de elogiar su carácter firme y perseverante.

El partido se detuvo en el inicio del segundo set, con 15-30 para Sinner. El regreso a la cancha fue para el checo un ejercicio de supervivencia, sometido a las continuas acometidas de su oponente sobre su saque. Resistió hasta el noveno juego, al que llegó tras haber neutralizado nueve de las diez opciones de break. El italiano, que sumó diez saques directos, no perdonaría a continuación, aprovechando su primera bola de partido.

¿Quién es Martín Landaluce, la nueva promesa del tenis español? Ganador del US Open Júnior en 2022, 1,93 de altura y estudiante de ADE

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Paralelamente a la hegemonía establecida en el circuito por Carlos Alcaraz, se vivía en el tenis español una cierta desazón ante la falta de jugadores capaces de competir con garantías. Alcaraz cubrió de inmediato el inmenso vacío dejado por la retirada de Rafael Nadal, pero tras el murciano, y sin obviar el peso de un jugador como Alejandro Davidovich, no acababan de despegar jóvenes que insinuaron su talento con éxitos en categoría júnior.

Tres de los últimos cinco campeones del Abierto de Estados Unidos en esa estrato son de nuestro país: Dani Rincón lo ganó en 2021, Martín Landaluce en 2022 y Rafael Jódar, quien ya empieza a hacer sus pinitos entre los mayores, en 2024. Nunca ha sido sencilla la transición. Tampoco para Martín Landaluce, quien, paciente, constante, sin caer en el desaliento porque los resultados no acabasen de constatar su indiscutible potencial, siguió buscando su lugar.

Este martes, en el Masters 1000 de Miami, el madrileño de 20 años consiguió la victoria más importante de su carrera al vencer en octavos de final a Sebastian Korda (36º), que había segado el camino de Carlos Alcaraz en la ronda previa. Y lo hizo, no sólo a través de la plasmación de sus cualidades con la raqueta, sino también en un ejercicio de valentía y fortaleza mental que le permitió escapar de una pelota de partido con un resto ganador en el desempate del segundo set y sostenerse ante el renacer de su oponente, quien, tras ser atendido en dos ocasiones por problemas de espalda, volvió de un 0-3 en el tercer parcial para igualar a tres y después a cuatro. El español se impuso por 2-6, 7-6 (6) y 6-4.

"Necesitaba un gran golpe y conecté un ganador. Es una gran sensación salvarlo así. Todos los españoles tienen ese espíritu luchador. Ferrero, Ferrer, Nadal, Carlitos... He estado viéndoles a lo largo de mi carrera y ahora estoy aquí. Así que tenía que intentarlo", comentó sobre la forma de neutralizar el match point.

Enorme potencial

Procedente de la fase previa, que esta vez logró superar, a diferencia de lo sucedido en el Abierto de Australia y en el reciente Masters 1000 de Indian Wells, Martín Landaluce alza la voz en Miami, avalado por las señas de identidad que distinguen a los tenistas de clase alta. Desde sus 1'93, con buen servicio y contundencia desde ambos flancos, le gusta dictar las pautas por las que ha de discurrir el juego.

"Desde la primera vez que le vi, salvando las distancias, que a día de hoy son grandes, le asocié con hombres como Del Potro, Safin o Rublev. Obviamente, y como a cualquier tenista tan joven, aún le queda por definir su identidad. Vas cambiando algunas cositas, tratas de aprender aquello que te funciona mejor y eliminar lo que no te da buenos resultados", le retrataba en conversación con este periódico Óscar Burrieza, el principal responsable de su formación y crecimiento, hace unos años, antes de disputar en Madrid su primer partido de un Masters 1000.

Identificado con las características de Alexander Zverev, Landaluce ha ido dando los pasos acertados, siempre con Burrieza al frente del equipo. Tras empezar de niño en el Club de Tenis Chamartín, hace tres años se trasladó a la Academia de Rafael Nadal, donde también le asesoran Esteban Carril y Gustavo Marcaccio.

Quien se ha convertido en la sensación del segundo Masters 1000 del curso, compatibiliza el tenis con sus estudios de Administración de Empresas. Cerca de atravesar la frontera del top 100, le espera en cuartos el checo Jiri Lehecka (22º). En segunda ronda también dejó atrás al ruso Karen Khachanov (15º).

Carlos Alcaraz y una crisis previsible: "Ha acumulado demasiado y se ha desbordado; ha sufrido una lesión psicológica"

Carlos Alcaraz y una crisis previsible: “Ha acumulado demasiado y se ha desbordado; ha sufrido una lesión psicológica”

Fue en Navidad cuando Carlos Alcaraz creyó encontrar el equilibrio. Durante tres semanas entrenó en las pistas de su infancia en el Real Club de Campo de Murcia y fue feliz rodeado de familia y amigos, más feliz que nunca. En la cima del tenis mundial, por fin todo encajaba. Sin la obligación de desplazarse a Valencia para estar junto a su exentrenador Juan Carlos Ferrero, su físico y su mente conectaban, la vida era maravillosa, como quedó demostrado en el Open de Australia. Pero no era tan fácil. Aquel júbilo ahora es un recuerdo y lo que queda es el último partido. Alcaraz, eliminado en tercera ronda del Masters 1000 de Miami, enfadado consigo mismo y con el mundo.

«¡Hoy no puedo más! ¡Es un no parar! ¡Quiero irme ya a casa! ¡No puedo más! ¡No puedo más, tío! ¡No puedo más!», gritaba antes de certificar su derrota. La paz interior, por los aires. ¿Qué había cambiado? En realidad, nada. La desesperación ante SebastianKorda solo es un aviso de que, por muy bien que vayan las cosas, el hastío siempre estará al acecho.

El tenis es agotador, no hay remedio. Desde principios de año, Alcaraz apenas ha estado un par de semanas en Murcia entre torneos y compromisos. De Corea del Sur, donde jugó un amistoso con Jannik Sinner, al Open de Australia; de allí a Bahréin para asistir a la pretemporada de la Fórmula 1 y a Qatar para el ATP 500 de Doha, y de allí a los dos Masters 1000 de Estados Unidos. Cuando estuvo por casa aprovechó para ver a su familia y quedar con sus amigos para ir al karting, pero poco más. Tenis, tenis y más tenis. Al final tenía que pasar.

"Es una lesión psicológica"

«Tendemos a atribuir poderes sobrenaturales a los deportistas, pero son humanos como todos. Carlos ha estado acumulando demasiado durante muchas semanas y ha habido un momento en el que se ha desbordado emocionalmente. Ha sufrido una lesión psicológica, como podía sufrir una lesión física. Quizá le ha faltado más prevención, o cuidar más los descansos, o trabajar más sus fuentes de bienestar. Eso es lo que va a poder hacer ahora», explica la psicóloga Josefina Cutillas, que trabajó con el número uno hasta los 15 años e incide en una máxima: «Lo que le ha pasado no es tan raro ni tan grave».

«Carlos es transparente, y bajo mi punto de vista eso le engrandece. Con él podemos ver lo difícil que es ser una estrella del tenis. Antes los campeones tendían a ocultar estas situaciones, pero estoy segura de que las vivían igual», cuenta Cutillas. El público español se acostumbró al prodigioso autocontrol de Rafa Nadal, pero el resto de las grandes leyendas vivieron momentos de frustración sobre la pista. Todos. Hasta Roger Federer rompió alguna raqueta -una de ellas precisamente en Miami-.

Quizá la mayor diferencia de Alcaraz con sus predecesores esté en el tipo de partidos en los que explota, pues prácticamente nunca le ha pasado en un Grand Slam ni en semifinales o finales de Masters 1000. El vaso siempre se colma en rondas iniciales y eso también tiene una explicación. «Desde que era pequeño, el motor de su motivación siempre han sido los retos y disfruta en ese contexto. Ante una situación de presión máxima se crece. Pero eso no quiere decir que no lo esté viviendo. Después, cuando llega la descompresión, aparecen los problemas. Por ejemplo, no sé hasta qué punto ha gestionado las emociones de ganar en Australia», analiza Cutillas, que sabe cuál es la solución.

¿Y ahora qué hacer?

En los próximos días, Alcaraz podrá estar con los suyos y recuperar el equilibrio perdido desde Navidad. Después de su derrota ya regresó a El Palmar y esta misma semana regresará a los entrenamientos en el Real Club de Campo de Murcia, pero lo importante no será lo que haga con la raqueta. Será lo que haga fuera de la pista. La recuperación mental es esencial para encarar lo que le viene.

Si decide mantener su calendario, a mediados de la semana próxima ya debería viajar al Masters 1000 de Montecarlo para encadenar luego el Trofeo Conde de Godó en Barcelona, el Mutua Madrid Open y el Masters 1000 de Roma. La lógica impone que renuncie a una de sus competiciones, pero el tenis es agotador, no hay remedio. Si Sinner vence en Miami, el español deberá defender su número uno del ranking ATP con uñas y dientes hasta llegar a Roland Garros, que arranca el 24 de mayo.

La reacción de Alcaraz no es suficiente para frenar a Korda y cae en la tercera ronda en Miami

La reacción de Alcaraz no es suficiente para frenar a Korda y cae en la tercera ronda en Miami

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Carlos Alcaraz, número 1 del mundo, cayó eliminado en tercera ronda del Masters 1.000 de Miami (Estados Unidos) a manos del tenista local Sebastian Korda, número 36 del ranking, quien estuvo sublime en todas las facetas del juego.

Korda venció por 6-3, 5-7 y 6-4 al español en 2 horas y 17 minutos de juego. El murciano reaccionó en el segundo set cuando el estadounidense sacaba para ganar, pero no fue capaz de imponerse de nuevo en la tercera manga. "Hoy no puedo más", repitió varias veces Alcaraz a su equipo en la pista.

El número 1 no guardará buen recuerdo de sus dos últimas actuaciones Miami, después de que el año pasado perdiese en su debut en el torneo contra el belga David Goffin. Y eso que fue la primera pista en la que levantó su primer Master 1000 en 2022 con solo 18 años. Desde entonces, no ha podido regresar a la final para buscar un título que no logró Rafa Nadal ni ningún otro tenista español.

Alcaraz había arrancado el año con un pleno de 16 victorias, pero en la última semana ha encajado una derrota en semifinales de Indian Wells y esta en tercera ronda, lo que provoca que Jannik Sinner, ganador en Indian Wells, le recorte terreno en la clasificación mundial.

Un regreso a la medida para Sinner, que vuelve con victoria en Roma: "Es un día extraordinario"

Un regreso a la medida para Sinner, que vuelve con victoria en Roma: “Es un día extraordinario”

Cae la noche sobre Roma y el público aclama al número 1 del mundo, que en su regreso a las pistas después de cumplir tres meses de sanción por dopaje se ha impuesto al argentino Mariano Navone por 6-3 y 6-4, en una hora y 37 minutos. Jannik Sinner, el vencedor de los dos últimos torneos del Grand Slam, está de vuelta cuando el curso de arcilla entra en combustión. Ahora, como local, ayer, ante las 10.800 personas que colmaron el Foro Itálico. A partir del día 25, en Roland Garros, el Tourmalet de la tierra batida.

El tenista italiano, de 23 años, consigue su vigésimosegunda victoria consecutiva, tras ganar el pasado año los Masters 1000 de Shanghai, las ATP Finals, revalidar el título de la Copa Davis al frente de Italia e imponerse en el Abierto de Australia. El último jugador capaz de superarle fue Carlos Alcaraz en la final del Masters 1000 de Pekín. «Che bello», escribe sobre la cámara de televisión recién consumado el feliz retorno.

«Es un momento muy importante para mí y para todo mi equipo. Hay algunas cosas que puedo mejorar. No todo el tiempo he tenido buenas sensaciones, pero es normal después de tanto tiempo sin jugar. Estoy muy contento. Es un día extraordinario», comentó una vez concluido el encuentro, ya a la espera de Jesper de Jong, su rival de mañana.

Sin grandes cambios

No han sucedido grandes cosas en las alturas desde que aceptó el castigo impuesto por la Agencia Mundial Antidopaje por clostebol, después de que su fisioterapeuta le aplicase un aerosol durante un masaje. Sinner, que había disputado en Melbourne su último partido hasta la fecha, superando en la final a Alexander Zverev, mantiene con holgura el primer puesto del ránking, con 1.645 puntos de ventaja sobre el alemán, su inmediato perseguidor, pese a su ausencia en Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid. Jack Draper, Jakub Mensik, Alcaraz y Casper Ruud se repartieron los títulos en las cuatro grandes citas recientes.

Ha sido su primer partido sobre arcilla desde que cayó en semifinales de Roland Garros 2024, también frente al español, con quien protagoniza una apasionante rivalidad sea cual sea el torneo, sea cual sea la superficie. Algunos espectadores se han calzado una camiseta en la que puede leerse «¡Forza Jannik!». Corean su nombre en cuanto lo consiente la secuencia del juego. A Navone, 99º, coriáceo, digno, le ha tocado un papel incómodo y grato a la vez. Como dijo en la previa, no siempre se tiene la oportunidad de jugar ante el número 1 del mundo.

Sinner salva una bola de rotura con pelota a la línea y rompe a continuación para despegarse 3-1. Aún no del todo afinado, se va hasta los 24 errores no forzados y necesitará dos roturas en el segundo set para cerrar el partido.

Alcaraz se enfrenta este domingo (alrededor de las 20.30 h., Movistar) a Laslo Djere en tercera ronda.

Draper refrenda su gran momento y se medirá con Ruud por el título en Madrid

Draper refrenda su gran momento y se medirá con Ruud por el título en Madrid

Jack Draper, acaso el tenista más en forma del momento, buscará este domingo en Madrid (18.30 h., Teledeporte) frente a Casper Ruud su segundo Masters 1000, tras vencer hace pocas semanas en Indian Wells. El gigante británico, que ya tenía asegurado su ingreso en el top 5, derrotó a Lorenzo Musetti, quien pese a la derrota se estrenará este lunes entre los diez mejores del ránking, por 6-3 y 7-6 (4), en una hora y 57 minutos. Se trata de un enfrentamiento inédito, entre un jugador de 23 años que asoma con una pegada descomunal y unas condiciones idílicas para hacerse fuerte en el tenis que se impone en el circuito, y un hombre de 26, ya con una historia detrás.

Será la tercera final de un torneo de este rango para Ruud, que perdió en 2024 en Montecarlo (Tsitsipas) y en 2022 en Miami (Alcaraz), y también se inclinó en las ATP Finals 2022 (Djokovic). Fue subcampeón en Roland Garros 2022 (Nadal) y 2023 (Djokovic), al igual que en el US Open de 2022 (Alcaraz). El noruego, que ganó al argentino Franciso Cerúndolo por 6-3 y 7-5, está ante la posibilidad de lograr su título más importante, el decimotercero en su global.

Musetti, fino estilista de revés a una mano, lo intentó frente a un rival que le había derrotado en sus tres disputas anteriores, pero se encontró con una tarea complicada. El zurdo londinense, que buscará su primer título en arcilla, salvó una pelota de rotura con 3-4 en el segundo set y neutralizó la crecida del finalista en Montecarlo, quien, no obstante, defendió su suerte hasta el desempate.

Aryna Sabalenka, número 1 del mundo y doble campeona del torneo, se mide hoy (18.30 h.) con Coco Gauff, que viene de arrollar a Iga Swiatek, defensora del título. La estadounidense manda en el cara a cara por 5-4 y ganó el último partido entre ambas, en las WTA Finals.

Ruud aprovecha las concesiones de Cerúndolo y disputará en Madrid su tercera final de un Masters 1000

Ruud aprovecha las concesiones de Cerúndolo y disputará en Madrid su tercera final de un Masters 1000

Condenado por el desacierto en la conversión de pelotas de rotura, sólo tres de 18, Francisco Cerúndolo perdió frente a Casper Ruud en la primera semifinal del Masters 1000 de Madrid. Bajo el techo retráctil de la Caja Mágica, el noruego se impuso por 6-4 y 7-5 y disputará su tercera final de un torneo de esta jerarquía, tras perder la de Montecarlo el pasado año y la de Miami, en 2022.

Ruud, tres veces finalista en torneos del Grand Slam y de unas ATP Finals, impuso su mayor templanza en un partido donde estuvo en desventaja en ambos parciales y pidió atención médica debido a dolor en el pecho mediado el primer set. Cerúndolo, que había dejado en su camino a Alexander Zverev, primer cabeza de serie, y Jakub Mensik, reciente campeón en Miami, se alzará este lunes al puesto 18 del ránking, el mejor de su carrera.

Antes de la resolución, el argentino dispuso de sus tres últimas opciones de break, con 0-40, para situarse con 6-5 y servicio, ante la posibilidad de igualar el encuentro a un set. Dilapidadas de nuevo, acabó por ceder en el segundo punto de partido.

Un Djokovic declinante se despide de entrada ante Arnaldi en la Caja Mágica

Un Djokovic declinante se despide de entrada ante Arnaldi en la Caja Mágica

Queda por ver si habrá sido la última de las 13 presencias de Novak Djokovic en Madrid, el campeón de 2011, 2016 y 2019. El ex número 1 del mundo y ganador de 24 títulos del Grand Slam ve cómo encanece sin remedio su raqueta en el que puede ser el año de su adiós al circuito. A los 37, recién llegado de caer de entrada en Montecarlo, también se despidió sin apenas rechistar en la Caja Mágica, que le tributó el homenaje propio del único superviviente del añorado Big Three.

Djokovic ya había anunciado en su regreso Madrid que no tenía grandes expectativas. A diferencia de otras ocasiones, en las que recibió el trato del taimado oponente de las estrellas locales, ya fuera, en su momento, Rafael Nadal, o Carlos Alcaraz, esta vez la grada supo interpretar que podía estar ante el adiós del mejor jugador de siempre.

Matteo Arnaldi, 44º, 23 años, aprovechó las oportunidades que poco a poco le fue brindando un Nole corto de juego, físico y actitud y se impuso por 6-3 y 6-4, en una hora y 41 minutos. Prueba evidente de lo poco que esperaba de sí el de Belgrado fue la nula beligerancia gestual, las escasas muestras de enfado ante sus errores, como las dos dobles faltas consecutivas con las que entregó el primer parcial.

Lejos de sí mismo

Aún con argumentos para alcanzar las semifinales del Abierto de Australia después de vencer a Alcaraz o de quedarse a una victoria de su título número cien al presentarse en la final de Miami, lo cierto es que Djokovic, ahora número cinco del mundo, es un tenista desfigurado en relación con el que llegó a gobernar la competición como ningún otro.

Le quedan arrebatos del viejo Nole, como el que reclamaba el apoyo del público mediado el segundo set, tras acercarse a una rotura que le pudo situar 4-2 y saque. Resistió Arnaldi en un juego que se revelaba determinante para el desenlace. Honores también para el italiano, cuyo serio y eficaz trabajo merece ser puesto en valor.

Cerrado ya el debate sobre el mejor tenista de siempre, ya con el oro olímpico que se le negó durante tanto tiempo y certificó frente a Alcaraz en el que es hasta ahora su último título, Djokovic parece seguir en activo sólo en busca de ese 25º Grand Slam, con el que pasaría también por delante de Margaret Court, logro que ahora mismo se antoja harto improbable.

Tuvo un arranque de orgullo tras perder su saque en el séptimo juego del segundo parcial, con tres bolas de break para reabrir el partido. Se esfumaron las tres. Y con ellas su fugaz paso por Madrid, que acompañó su marcha con una estremecedora ovación, con el torrente de aplausos discutidos durante tanto tiempo.