Hay bolas que ya están muertas, su trayectoria lleva irremediablemente a segundo bote, cuando Carlos Alcaraz aparece, las rescata, las eleva y las convierte en arte. A veces es incomprensible; en realidad, siempre se entiende. Vuela el español en el Open de Australia más rápido que nunca, más rápido si cabe para alcanzar los cuartos de final por segunda vez consecutiva. Ante Novak Djokovic -que este domingo venció a Jiri Lehecka por 6-3, 6-4 y 7-6(4)- se revivirá el duelo intergeneracional después de las últimas finales de Wimbledon y de los Juegos Olímpicos de París con un condicionante: la actual frescura en las piernas de Alcaraz.
Su tenis alberga todavía ciertas dudas, la adaptación a los cambios realizados en la pretemporada está a medias, pero con esas piernas parece inalcanzable. Ante Jack Draper, en octavos de final, apenas necesitó una hora y media para superarle por 7-6 y 6-1 antes que el británico se retirara extenuado y dolorido.
Era un desenlace previsible, pero había que empujar a Draper al abismo. El británico, amigo de Alcaraz, que ha llegado incluso a compartir su lema -cabeza, corazón y cojones-, había acumulado en las tres rondas previas en Melbourne un desgaste exagerado y apareció en la Rod Laver con las fuerzas justas. Llevaba tres victorias en cinco sets y más del doble de horas de juego que el propio Alcaraz. Pero tampoco quería rendirse desde un inicio. En el primer set, con su habitual juego de saque y derecha tuvo sus oportunidades e hizo temblar a Alcaraz. No en vano ya le había derrotado el año pasado en Queen's, aunque sobre hierba, una superficie propicia.
"No quería ganar así"
Hubo momentos de peligro. Pese a romper pronto el servicio de Draper, Alcaraz pudo complicarse la jornada, incluso el torneo, después de una discusión con el juez de silla, el irlandés Fergus Murphy, que le llevó a dobles faltas consecutivas y a un break en contra. Para entonces el español ya sumaba demasiados errores no forzados -acabó el set con 21 por 21 'winners'- y la distracción podría haber ido más allá; Draper llegó a estar con 5-5 y 0-30 a favor. Pero Alcaraz supo enmendar lo ocurrido, arreglar el marcador y, tan eléctrico como se encuentra, llevarse el set y el partido.
"No es la manera en la que quería ganar. Obviamente estoy contento, pero al mismo tiempo un poco triste por Jack. En la pretemporada ya sufrió una lesión que no le permitió preparar bien la temporada y no hay podido estar al máximo", comentó Alcaraz, que confesó que v ería el partido de Djokovic mientras recibe tratamiento de su fisioterapeuta, Juanjo Moreno, y dejar entrever que le gustaría medirse con él."Este joven llamado Novak Djokovic parece que juega bien", ironizó primero y finalizó: "Hemos jugado unas cuantas veces y siempre ha sido emocionante".
Paula Badosa, en paz consigo misma; a ver quién es capaz de derrotarla. Tranquila, más tranquila que nunca, aparece en la Margaret Court y tranquila, más tranquila que nunca, resuelve su partido de octavos de final del Open de Australia ante Olga Danilovic por 6-1 y 7-6(2). Llegarán los cuartos y allí estará Coco Gauff, la actual número tres del mundo, pero esta Badosa es capaz de ir más allá.
"Antes del partido ni yo me reconocía, estaba muy relajada. Normalmente paso por una montaña rusa de emociones, mezclo momentos buenos con momentos malos, pero esta vez me he sentido muy segura. También vi el vídeo del otro día [la discusión con su entrenador, Pol Toledo] y pensé que tenía que comportarme mejor", aseguraba la española después de la victoria que la confirma de regreso a lo más alto del tenis.
Si en el último US Open ya estuvo entre las ocho mejores, ahora repite en Melbourne, una racha que sólo había vivido otra española antes: Arantxa Sánchez-Vicario entre 1997 y 1998. Su regreso al Top 10 del ranking ya es un hecho y quiere más. "He pasado por muchas cosas en los últimos años, no sólo la lesión de espalda, pero soy una guerrera. Ahora realmente estoy disfrutando del tenis y de lo que supone tener una carrera tenística. Entrar en la pista y ver una grada llena es una sensación increíble que ahora gozo de verdad", admitía Badosa y reclamaba su presencia en la pista central del Grand Slam, la Rod Laver, donde muy posiblemente disputará su próximo encuentro.
Un segundo set de serenidad
Lo merece. Ante Danilovic fue una mujer con una misión: nada le molestó, nada le alteró. Si en las rondas anteriores sus victorias remontaron dudas, en esta ocasión no hizo falta. Muy segura con su servicio, arrolló a una Danilovic temblorosa en el primer set y cuando la serbia empezó a jugar, Badosa aceptó el reto. En el segundo set la española necesitó recuperar dos breaks, pero lo hizo confiada, serena, firme.
Danilovic, hija del ex jugador de baloncesto Predrag Danilovic, posee una de las derechas más potentes del circuito y hubo momentos en los que parecía indomable. Pero le falta temple y experiencia en los grandes escenarios y Badosa lo explotó sin dudarlo. Cuando fue necesario, aguantó, aguantó y aguantó. Quizá le faltó más variedad en su juego, obligar a Danilovic a jugar de otra manera, pero lo suplió con su actitud. La diferencia en errores no forzados -14 de Badosa por 23 de Danilovic- acabó siendo decisiva, como se vio en el tie-break. Por primera vez, la española está en cuartos del Open de Australia y ahora, tan tranquila, es capaz de ir más allá.
El Barça que avasallaba en Liga fue un espejismo. No aparece y el campeonato se le atraganta ahora que sus rivales se aceleran. Hace tiempo que perdió su ventaja y la alegría que muestra en las copas y en Europa se esfuma y flaquea cuando debe engancharse a la pelea doméstica. Se enredó en el Coliseum y mira de lejos el liderato que un día atesoró. [Narración y estadísticas (1-1)]
El Getafe es experto en preparar encerronas. Desde 2019 había conseguido que el Barça cayera en la trampa una y otra vez. No sólo no ganaban los culés, sino que en las últimas cuatro temporadas no habían ni siquiera conseguido marcar. La dificultad parecía que iba a durar nueve minutos. Quiso Bordalás ahogarles en la zona de creación, evitando que el balón fluyera a los costados para Lamine Yamal y Raphinha. Pero la efervescencia de su plan la desbravó Pedri encontrando un pasillo imaginario al corazón del área donde apareció Koundé con un desmarque en diagonal. Se lanzó Soria a los pies del francés sin quedarse un balón y, a trompicones, lo mandó el lateral al fondo de la red.
Con la ventaja pareció que el Barça podía desmadejar a un equipo en el que sólo Coba por la orilla izquierda mostraba ímpetu en ataque. Volcados en la contraria estaban los azulgrana, encontrando flancos por donde perforar el muro. Lo pudo hacer Raphinha cabeceando un centro de Koundé, otra vez en el área. Flick se llevaba las manos a la cabeza porque Lamine había retado a Rico para encontrar a Gavi, que vio aparecer al lateral francés y dejó que pusiera la asistencia. Se habían colado por las grietas del Getafe sin aprovecharlo para engordar el marcador. Y eso, en el Coliseum, se paga.
protocolo antirracismo
En una contra, fueron los hombres de Bordalás los que se sacudieron el primer golpe. Una jugada iniciada por Aleñá, que se apoyó en Milla, facilitó el remate de Coba en el segundo palo. El rechace de Iñaki Peña acabó en los pies de Arambarri, quien sólo tuvo que empujar el balón a la red. Koundé rompió el fuera de juego. El equipo menos goleador había descosido al Barça, que tenía que empezar a roer de nuevo el hueso para no ver como espectador la pelea por el título.
Nunca es el Getafe un rival cómodo en su fortín, pero al Barça ya no le quedan vidas. La exhibición en el Clásico de la Supercopa o ante el Betis no suman puntos, ni siquiera parecen haber dado el impulso suficiente. Lo sabe el técnico alemán, que volvió a llevarse las manos a las cabeza cuando, al filo del descanso, Lewandowski tampoco acertó a cabecear entre los tres palos un centro telegrafiado de Balde. La necesidad empujaba a los dos equipos a desatarse en la segunda parte, que arrancó con González Fuertes activando el protocolo antirracismo por la denuncia de gritos desde la grada.
Flick buscó hacer correr más la pelota poniendo a De Jong al mando. Casi lo nubla Arambarri después de que Uche corriera a la espalda de Cubarsí y encontraran con un taconazo a Djené para que se la dejara del cara a uruguayo, que tuvo doble castigo: su remate acabó en las manos de Iñaki Peña y se lesionó.
Los futbolistas del Barça, tras el 1-1 de Arambarri.AP
No tardó en responder el Barça con una escapada de Raphinha que buscó a Lewandowski y el polaco a Lamine, que apareció para pegarle mordida. Ante la necesidad, la estrella comenzó a soltar chispazos que electrizaron a los culés. No fue suficiente para tumbar a un equipo acostumbrado a mascar hormigón y esperar el error del rival. Lo pudo provocar Uche en un contragolpe y Flick respondió mandando al campo a Dani Olmo. La aceleración tenía que ser máxima sin caer en la precipitación.
Nada le salía porque enfrente tenía a un rival curtido en estas batallas, capaz de compactarse y volverse pétreo al tiempo que explota su capacidad de sorpresa, como hizo Djené rematado a las nubes un centro de Uche o Diego Rico cazando una carambola tras un córner que estrelló en el pecho de Iñaki Peña. El Getafe no dejó de buscar su oportunidad sin olvidarse de los deberes encomendados por Bordalás. Y si fallaban, estaba David Soria, que salvó con la manopla un disparo lejano de De Jong.
Reclamó el Barça penalti por un abrazo de Uche a Koundé y Lamine siguió insistiendo en buscar centros a Raphinha, que remató a bote pronto al lateral de la red. No había manera de encontrar la vía de tumbar al Getafe y la losa de haber sumado seis puntos de los últimos 24 es ya demasiado pesada.
Duele mucho ver que todo el trabajo que has hecho contra un club grande se puede venir al traste en una acción en el último minuto de partido. Duele más si consideras que esa acción, un penalti en contra, la ha estado reclamando tu rival desesperadamente cuando tú consideras que estaba al límite del reglamento.
Primero fueron los gestos al banquillo de Diego Simeone de Borja Jiménez de que hablan mucho y después, tras las pertinentes réplicas rojiblancas y el posterior fallo de Griezmann desde los once metros, vino el de las lágrimas y unas palabras que captaron las cámaras de la retransmisión: "A llorar, ahora vas a la sala de prensa y lloras".
Tras el feo incidente y la victoria del Leganés sobre el Atlético para cortar su racha de 15 victorias seguidas, la mejor en la historia del club, fue Borja Jiménez el que fue a rueda de prensa no a llorar sino a disculparse por lo ocurrido en el banquillo. Lo hizo antes de responder a ninguna pregunta tras el paso del Cholo por la misma silla en la que él estaba sentado.
"Antes de todo quería pedir disculpas porque me han cogido haciendo un gesto, que en el fragor de la batalla y durante el penalti, entre los banquillos siempre nos decimos muchas cosas sin ninguna mala intención, pero quería disculparme porque hice un gesto que no me representa", apuntó Jiménez de los incidentes en la banda.
Reveló el propio entrenador del Leganés que no tuvo la oportunidad de hablar con Simeone ni antes ni después del partido por lo rápido que entró y salió el argentino del terreno de juego, pero que sí pudo debatir con algunos miembros del vestuario rojibllanco pero no de la polémica.
No obstante, seguro que si Simeone tiene motivos para llorar no son arbitrales sino por la inesperada derrota de su equipo. Era sólo la segunda en liga, sí, pero cortaba una racha de 15 victorias seguidas. "Hemos recorrido 15 partidos maravillosos, récord en la historia del club, fue un camino muy bonito que nos benefició en Liga, Copa y Champions", apuntó el técnico argentino.
Habló también de dolor, el Cholo, pero es consciente de que esto es fútbol y la derrota es algo tan normal como la victoria, aunque no para él en los últimos tiempos. "Cuando uno se acostumbra a ganar luego es más difícil perder porque es muy lindo. Obviamente duele perder, pero es parte del camino y hay que aceptarlo", apuntó.
De hecho, sus números en el Atlético siguen siendo los de un entrenador más acostumbrado a festejar que a lamentar. Hablamos de 423 victorias en 710 partidos por solo 132 derrtotas y 156 empates. Sigue el Atlético líder de la liga por delante de Barça y Real Madrid pese al buen juego culé. "Pensar que el Barcelona perdió cinco partidos y es probablemnete el que mejor juega y quizás no había tenido que perder ninguno, bueno es fútbol", comentó.
Matagigantes
Uno de esas derrotas se la infligió también el Leganés, con un ejercicio de resistencia como el de este sábado en Butarque. Dmitrovich se tuvo que esmerar en ambos duelos e hizo de su portería un muro. Si el portero serbio recibió 15 disparos sobre su portería ante los culés, los rojibancos hicieron 19. La posesión en cambio fue en un 80% para los culés frente al 67% de los colchoneros en los duelos con los pepineros.
"El nivel de exigencia debe ser ganar siempre. Pasó también como cuando ganamos al Barça y después perdimos con el Villarreal. Si ganáramos siempre estaríamos arriba y no es nuestra realidad, pero todos los encuentros valen puntos. Tenemos que disfrutar. Esta semana hemos ganado a dos equipazos como Atlético y Almería", comentó Jiménez.
«Mi sueño es tener una familia increíble». Poco después de convertirse, con 38 años y 147 días, en el segundo jugador más veterano en alcanzar los octavos de final del Abierto de Australia desde 1988 (Roger Federer fue el anterior, en 2020), Gael Monfils confesaba los anhelos lógicos a una edad improbable para grandes aspiraciones profesionales.
Casado con la también tenista Elina Svitolina, que se sumó a la fiesta con su victoria ante Jasmine Paolini, cuarta cabeza de serie, el francés, 41º en el escalafón, tiene ya una hija junto a la ucraniana, Skaï, nacida en octubre de 2023.
El jugador parisino se impuso este sábado a Taylor Fritz, cuarto cabeza de serie, por 3-6, 7-5, 7-6 (1) y 6-4, para prolongar la secuencia de victorias iniciada con la conquista en el ATP 250 de Auckland del decimotercer título de su carrera. Hay que viajar hasta 1977 para encontrar un campeón más provecto. Fue Ken Rosewall, vencedor en Hong Kong a los 43, cuando el tenis aún estaba lejos de las demandas físicas que ya hace tiempo le caracterizan. «Sigo jugando para estos partidos, ante grandes jugadores, en grandes estadios, frente a grandes aficiones, con buena energía», dijo el héroe de la jornada una vez culminada su primera victoria ante un rival del top 5 en casi 17 años.
Contemporáneo de Richard Gasquet, quien se ha quedado en la fase previa en Melbourne, y de Rafael Nadal, que se retiró el pasado noviembre en la Copa Davis, Monfils, acaso el menos talentoso de los tres, mantiene su pujanza amparado en las cualidades atléticas que siempre le distinguieron y en una incombustible pasión por el juego. En 2004 estuvo a un paso de cuadrar el Grand Slam júnior, tras ganar el Abierto de Australia, Roland Garros y Wimbledon.
Un servicio letal
Ante Fritz, 11 años más joven, finalista del último Abierto de Estados Unidos y presente en los siete últimos octavos de los majors, ganó el 82% de los puntos con su primer servicio y suscribió 24 aces, el último de ellos para cerrar el partido. El californiano, consumado sacador, se quedó en 12 servicios directos. «Sirvió de foma increíble, escondiendo bien las direcciones; nunca pude leer bien dónde iba a enviar la pelota en los puntos importantes», admitió Fritz. «Cuando no conectaba el primero, lograba enormes saques cortados. Incluso entonces, cuando sí adivinaba las direcciones, eran muy difíciles de restar por el efecto que llevaban. Era muy complicado hacerle daño; lo devolvía todo. Si continúa jugando así, será duro vencerle para cualquier jugador».
El partido se vivió con intensidad y colorido en la grada, con nutrida presencia de seguidores franceses que encorajinaron a Monfils, quien disputa su 19º Abierto de Australia y 65º Grand Slam. Encadena ocho victorias consecutivas después del triunfo en Auckland. Sólo Novak Djokovic, que le derrotó antes, en la segunda ronda de Brisbane, ha conseguido detenerle esta temporada.
Eliminado de inicio Stan Wawrinka, de 39 años, Monfils es el más viejo del cuadro. Tendrá como próximo adversario a uno de los jugadores emergentes. Siendo menos reactivo, Ben Shelton, 22 años, 21º del ránking, también 1,93, presenta analogías con el estilo del hombre al que se medirá por primera vez. Dos tenistas con hechuras de playmaker en busca de los cuartos.
El fichaje de invierno para Carlo Ancelotti es un vienés de 32 años, hijo de un músico y de una miss de Filipinas. El refuerzo para la mermada línea defensiva del Madrid sale de un interminable túnel tras cicatrizar las heridas en el gimnasio de Valdebebas. Reaparece David Alaba tras retrasar todos los pronósticos de recuperación.
El central se rompió el ligamento cruzado de la pierna izquierda el 17 de diciembre de 2023 en un encuentro contra el Villarreal. Tras ser intervenido quirúrgicamente se apuntó que podría estar listo para el inicio de la siguiente temporada, pero su retorno se fue aplazando ante la desesperación del jugador y del cuerpo técnico del club, que considera al austriaco una valiosa pieza por su experiencia y polivalencia: se mueve con acierto en la zona central y en el lateral izquierdo. Ahora, 13 meses después, está preparado para volver a sentirse futbolista. El entrenador italiano ha adelantado que podría intervenir en el encuentro de este domingo (16.15 horas) en el Bernabéu contra Las Palmas, una cita en la que los blancos optan al liderato tras la derrota del Atlético en el feudo del Leganés.
«A David Alaba le falta ritmo pero está bien. La rodilla responde muy bien, estará en la convocatoria, no va a empezar el partido, pero puede tener minutos. Está muy cerca de entrar al equipo», afirmó el entrenador, que espera que el austriaco alcance un nivel alto a mediados de febrero, cuando comienza a disputarse la parte mollar de la temporada. Salvo imprevistos, Alaba será el único refuerzo en una defensa sin lateral derecho y con sólo dos centrales.
«Espinas que duelen»
La operación de Alaba fue satisfactoria, pero todo se complicó por un desgaste del cartílago que le provocaba dolores por el rozamiento de los huesos de la rodilla. Un contratiempo que angustiaba al defensor, que se refugió en sus creencias religiosas para aliviar la larga ausencia. Es miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, un credo cristiano protestante que se distingue por su observancia del sábado como día de reposo. La Biblia rige su modo de conducta.
Alaba, por su trayectoria y carácter extrovertido, es uno de los jugadores con más ascendencia en el vestuario. Ya poco sorprende a un futbolista que destaca por su formación multicultural. El austriaco es hijo de George, un nigeriano músico, rapero, dj, miembro del grupo étnico de los Yorubas y estudiante de Económicas. Su madre, Gina, fue miss Filipinas en la década de los 80 y trabajó como enfermera en Austria. En el palmarés de Alaba figuran, entre otras distinciones, dos Ligas, dos Supercopas de España, una Copa del Rey, 10 Bundesligas, cinco Supercopas de Alemania, dos Champions, dos Supercopas de Europa y dos Mundiales de Clubes.
Con su retorno, Rüdiger podrá disponer de más minutos de descanso, pero también podría frenar la progresión de Raúl Asencio. Una vuelta que agrada a Ancelotti, que ayer respondió a Simeone sobre los presuntos favores arbitrales tras el penalti no señalado al Celta en la Copa del Rey de esta semana. «Son cosas que a veces se dicen para la galería. Creo que todo el mundo del fútbol es consciente de lo que ha representado el Real Madrid en estos 125 años de historia. Todo el mundo del fútbol lo tiene muy claro. Supongo que son espinas que duelen», señaló el italiano, que este domingo no podrá contar con los sancionados Vinicius y Modric ni con el lesionado Camavinga.
Los Hispanos no dieron opción de Japón. Con un destacado estreno de un Petar Cikusa, que fue nombrado mejor jugador del partido, se impusieron con contundencia a Japón por 39-20 y, tal y como se esperaba, rubricaron su presencia en la siguente fase del Mundial de Balonmano que se está celebrando de manera conjunta en Croacia, Dinamarca y Noruega.
Decisivo para los intereses españoles también lo fue Gonzalo Pérez de Vargas, capaz de firmar un muy buen encuentro al igual que su homólogo en la portería nipona, un Daisuke Okamoto que tuvo mucho que ver con el hecho de que el resultado no fuera más abultado para los españoles. Suecia, este lunes a partir de las 20.30 horas, será la auténtica primera piedra de toque para medir el estado de forma del conjunto de Jordi Ribera.
España ya dejó meridianamente claras sus intenciones en la primera parte del duelo. Por mucho que su rival fuera capaz de ponerse muy pronto por delante con un 0-2, los Hispanos, con un más que notable trabajo defensivo, en el que Pérez de Vargas dejó también sus habituales buenas intervenciones, y un ataque fulgurante consiguió marcharse al descanso con un más que claro 20-11 en el marcador. Y eso que, de nuevo, el guardameta contrario, Okamoto, puso mucho de su parte para impedir que las cosas fueran aún más contundentes.
El esguince de Daniel Fernández
Con Carlos Álvarez en este caso como máximo anotador, bien escudado además por un juego ofensivo coral, con Ian Tarrafeta e Imanol Garciandia destacándose por encima del resto, cada uno con tres tantos, el conjunto de Ribera apenas dio opciones a los japoneses. Petar Cikusa, además, en sus primeros minutos en el torneo, dejó también excelentes detalles de calidad en una primera media hora en la que Daniel Fernández dio el gran susto. El extremo tuvo que retirarse tras torcerse el tobillo izquierdo en una mala caída, pero pudo realizar parte del calentamiento previo a la segunda parte con el resto de sus compañeros y todo parece indicar que su lesión se quedará en un leve esguince.
De nada le sirvió a Japón, mientras, tratar de calcar el arranque en la reanudación. Por mucho que los japoneses repitieran su parcial inicial de 0-2 para recortar distancias, el equipo de Jordi Ribera no tardó en dar un fuerte golpe sobre la mesa para lograr una primera máxima diferencia de 17 goles, con un parcial de 13-5 en el que el Cikusa volvió a dejar varios chispazos de su enorme talento y en el que tanto su hermano Djordje como Alex Dujshebaev y Abel Serdio tuvieron también una participación destacada.
Bajo los palos, además, los Hispanos pudieron contar también en todo momento con la solvencia habitual de un Pérez de Vargas capaz de firmar 16 paradas en 34 lanzamientos recibidos. El conjunto nipón buscó sobreponerse, siempre apoyado en las buenas intervenciones de su guardameta, tal vez el más destacado de los suyos con 14 paradas en 50 lanzamientos, pero sus intentos acabarían por verse frustrados a partir de la expulsión de Yamaguchi, por una acción temeraria sobre un Djordje Cikusa que acabaría también propiciando a su vez la expulsión de Nakaoki con una finta rapidísima.
En la década de los 80, España destacó en el mapa del golf mundial gracias a las gestas del prodigioso Severiano Ballesteros. Entonces, los aficionados a este deporte no superaban los 20.000. Mientras se apagaba la figura del genio de Pedreña, conquistador de cinco majors, emergió José María Olazábal, ganador de dos chaquetas verdes y que se convirtió en referente durante los 90. Con la llegada del nuevo siglo, Sergio García tomó el relevo, alzando de nuevo la bandera rojigualda en el Augusta National. En la década pasada, Jon Rahm se consolidó como la nueva estrella, popularizando el término Spanish hands, utilizado por periodistas ingleses para describir el inigualable talento ibérico. Ahora, con Rahm en el LIV Golf y con más de 300.000 jugadores en España, es el momento de mirar hacia abajo pensando en el futuro. Las noticias son alentadoras. Estos son los integrantes del repóquer de herederos del vasco.
DAVID PUIG
Este barcelonés de 23 años es una joya que Sergio García tiene amarrada en su equipo Fireballs. Resulta paradójico y hasta misterioso que el rendimiento de Puig ha sido mejor fuera de su circuito base, el LIV, que dentro de la multimillonaria gira. Actualmente ocupa el puesto 107 del ranking mundial y tiene dos victorias (Malasia y Singapur) en el Circuito Asiático. Una de las gestas del año, no suficientemente reconocida, fue suya: clasificarse para los Juegos Olímpicos, tras la estela de Rahm, tras disputar sólo siete torneos.
Puig, durante un torneo del LIV Golf.LIV
Ya ha jugado tres de los cuatro majors y quiere estrenarse en el Masters de Augusta. Sus planes para 2025 pasan con compaginar sus presencias en el LIV Golf con invitaciones en el DP World Tour, donde pasará a ser miembro afiliado. El primero de los torneos que disputará será el Ras Al Khaimah Championship de la próxima semana.
ÁNGEL AYORA
Este malagueño tiene 20 años y es el 187º del mundo. Se ha estrenado como miembro en el DP World Tour en los torneos de final de año y comenzará su temporada también en Ras Al Khaimah. Hace un año, el panorama de Ayora era muy diferente, tras su paso al profesionalismo, no tenía un circuito donde competir. El jugador formado en La Cañada sólo contaba con la posibilidad de invitaciones del Challenge Tour (segunda división del Circuito Europeo). Pero le bastaron. Ayora ganó y firmó una sólida temporada que le proporcionó la tarjeta del DP World Tour. Creció y los saudíes se fijaron en él.
Martin Kaymer, ex número uno del mundo, le hizo una oferta formal para competir en su equipo, los Cleeks, con dos años de contrato, con un fijo y la posibilidad de pelear en 14 torneos sin corte y con suculentos premios. El último clasificado se asegura 50.000 dólares, más dinero del que se embolsó por su victoria en el Challenge y un poco menos de lo que ingresó hace unas semanas por ser quinto en Sudáfrica, su mejor resultado en el DP World Tour. «Cada uno tiene sus principios, pero mi principal motivación no es el dinero, si no me hubiera ido al LIV», ha recalcado. Su gran objetivo es llegar a Estados Unidos, conseguir la tarjeta del PGA Tour y estrenarse en la Ryder. «Por mi cabeza pasa poder jugar la Ryder este año, creo que lo puedo conseguir pero soy consciente de que es muy difícil», subraya el andaluz, que destaca por su consistencia y swing (para muchos el mejor y más estético del golf profesional en Europa).
JOSELE BALLESTER
El jugador de Castellón protagonizó la gran hazaña del golf español en 2024: ganar el US Amateur. A los 21 años, fue el primer español en la historia en imponerse en una de las competiciones más duras. Este triunfo le permite disputar en 2025 tres majors: Masters de Augusta, US Open y Open Championship. «Me ha aportado mucha confianza, la victoria me hace pensar que puedo conseguir grandes cosas, incluso como profesional», señala. Josele deslumbra en el equipo Arizona State, que compite en el recién creado PGA Tour University, un campeonato de torneos universitarios, en el que el ganador es premiado con la tarjeta del PGA Tour. De momento Ballester marcha segundo, con seis meses por delante con estatus amateur.
Ballester, con el trofeo del US Amateur.AFP
Pese a los cantos de sirena del LIV que ya le han llegado, su gran objetivo es el Circuito Americano, pero él prefiere vivir el día a día, y ahora se centra en su debut en el PGA Tour. Ha recibido una invitación para participar en el Phoenix Open, que levantará el telón la primera semana de febrero. «Es un honor debutar en el PGA Tour y más en casa. Es cierto que al final de año pedí un par de invitaciones que no me dieron. El pasaporte manda y el hecho de que no sea americano puede influir», comenta Josele, que no tiene aún claro su futuro. «No he pensado qué camino voy a escoger, lo decidiré cuando termine la temporada, mi objetivo es lograr la tarjeta del PGA Tour». Josele destaca por su carisma y potencia de golpeo.
EUGENIO LÓPEZ-CHACARRA
Tiene 24 años y con 22 ganó el premio económico más elevado en un evento del LIV (cerca de cinco millones de dólares). Sin embargo, su historia ha tomado un camino inverso. Y es que el madrileño no renovó con los Fireballs de Sergio García y ha decidido no seguir compitiendo en el LIV. Eugenio López-Chacarra buscará en el Circuito Asiático y en las oportunidades que vaya teniendo en otros circuitos los ansiados puntos del ranking mundial. Quiere codearse con los mejores jugadores en los torneos del grand slam y en su planificación figuran las previas del US Open y Open Championship.
López-Chacarra, tras su triunfo en Bangkok en 2022.AP
«He estado muy bien en el LIV y estoy muy agradecido. El LIV me ha dado el dinero que jamás pensé que pudiera ganar, me ha resuelto mi vida y la de mis futuras generaciones, pero ahora quiero hacer historia», sostiene el español, que también ganó un torneo del Asian Tour y que ahora mira al PGA Tour. «Tengo una sanción y hasta el 23 de septiembre de 2025 no podré competir en ningún evento bajo el paraguas del PGA Tour ni en ninguna previa», advierte.
LUIS MASAVEU
A sus 22 años ha sido el sustituido de López-Chacarra en los Fireballs de García y en unas semanas comenzará su etapa en el LIV. «Estoy muy contento de dar este paso, es una oportunidad y estar en el equipo de Sergio es gratificante», apunta un jugador que ya se ha estrenado como profesional y que todavía quiere seguir formándose: «Voy a jugar todos los tour que pueda. El LIV, International Series del Asian Tour y Challenge Tour, puedo aprender mucho». Masaveu cayó ante Ballester en las semifinales del US Amateur en su primera experiencia compitiendo en Estados Unidos.
Masaveu, en una imagen de 2022.LUIS TEJIDO
El madrileño es un rara avis que no quiso saber nada de suculentas becas de las prestigiosas universidades americanas. Él se formó por su cuenta en España y ya el año pasado se clasificó para The Open Championship pasando el corte junto a los mejores profesionales del mundo. «No me voy a poner objetivos, quiero ir hoyo a hoyo y olvidarme incluso de donde estoy jugando», concluye Masaveu, que acaba de terminar los últimos exámenes de su carrera para centrarse en su nueva etapa profesional.
Bajaba poco a poco el sol sobre el abarrotado estadio de Butarque y faltaban hamacas y gafas de sol para disfrutar de un partido en enero. Uno recuerda los horarios de Copa, esos que llevaron un Real Madrid - Celta hasta más de las 12 de la noche, y reflexiona acerca del momento en que el fútbol o los que lo organizan, se alejó de los aficionados. Encima, Leganés y Atlético de Madrid quisieron, cada uno con sus armas, ofrecer un buen espectáculo sobre el césped. La diferencia es el arsenal, claro. A día de hoy el rojiblanco es numeroso y potente... pero ya no imbatible. El Matagigantes lo volvió a hacer, como ya consiguiera en Montjuic. Un gol y a aguantar. Sufrió menos de lo esperado. [Narración y estadísticas (1-0)]
No pudo aprovechar el Atlético lo bien que funcionó la banda derecha con un ya regularísimo Giuliano y un renacido Molina. Eran un puñal ante la vigilancia con la mirada de Juan Cruz y Dani Raba.Javi Hernández vivía un calvario, hasta el punto de que se jugó un disgusto con una colleja al Cholito, en cada ataque del Atlético que percutía y percutía sin parar. Faltó pólvora a las percusiones. Julián Álvarez y Griezmann, por un poste o por el otro, perdonaron en las primeras ocasiones del partido.
Aunque quien tuvo verdaderamente el primer gol del partido fue Juan Cruz. El argentino, en modo Superguerrero de Goku, disparó con mucho peligro a los 44 segundos de duelo y el balón se fue por centímetros. La otra clarísima del Leganés la disfrutó Miguel tras una cesión corta de Le Normand. Oblak tapó bien el mano a mano y apagó la luz al nueve pepinero.
Jugar cada tres días
Especialmente apagado estaba el mediocampo del Leganés, numeroso, pero incapaz de contener el fútbol que proponía el Atlético. El partido estaba demasiado suelto y Borja Jiménez se echaba las manos a la cara casi cada vez que el Atlético merodeaba el área de Dmitrovic y lo hizo mucho. Se temía que el entrenador local se dejara en el rostro los mismos surcos que Guardiola, pero la sangre no llegó al río.
El partido fue perdiendo intensidad a medida que avanzaba la primera parte. El Leganés, probablemente, notara el esfuerzo de la batalla ante el Almería. No es lo mismo para unos y otros jugar cada tres días. Quizás el Atlético, viendo el caudal ofensivo que generaba en el primer tiempo, esperara, como se suele decir, que la victoria, la 16, cayera de madura. Gran error.
Quiso equilibrar el caudal ofensivo entre bandas el Cholo al inicio de la segunda parte con la salida de Lino y, como si de una partida de ajedrez se tratara, Borja Jiménez sacó a Javi Hernández por Brasanac para poner defensa de cinco. Los primeros cinco minutos fueron blanquiazules y, encima, los culminó con el gol de córner de Nastasic, el primero de la temporada, que entró como un avión, solo por el punto de penalti. Lo peor no es que se hubiera defendido mal el saque de esquina, sino que el córner lo cedió De Paul tras un pase a la nada que Le Normand no quiso ir a buscar.
Remontada imposible
Tocaba a los de Simeone remontar. No les es ajeno esta temporada, siete veces lo ha hecho, cuatro en liga. Es el equipo del Cholo un conjunto resiliente. Sin embargo, el tanto les golpeó fuerte. Es como si le hubieran insuflado un vial de la vulnerabilidad que no han tenido durante 15 encuentros. Tardó casi 15 minutos en hacer el primer disparo. Fue Lino, un tiro lejano y con poco peligro. Necesitaban los colchoneros conectarse al partido por lo civil o por lo criminal. Pero quien llegaba cada vez con más peligro era el Leganés, que podía haber ampliado su diferencia si Raba y Cruz hubieran estado más precisos.
El Atlético buscaba centros laterales para remontar el duelo, pero quizás se le olvidaba que les faltaba su nueve tanque. Se lesionó Sorloth ante el Elche y los tres de arriba apenas pasaban del 1,70. Así era muy difícil. Hasta que el Leganés se pegó un tiro en el pie, pero Griezmann no quiso hurgar en la herida. Una mano en un córner se convirtió en penalti que el francés no pudo aprovechar. Tampoco Niño, el canterano que pudo ser el héroe rojiblanco, acertó con su disparo postrero. Hoy era uno de esos días.
Decía Jon Rahm hace tiempo que el LIV genera vínculos. En cada equipo se forma una pequeña familia con sus desavenencias y sus filias, pero al fin y al cabo, una familia. Y la de los Legionarios (Legión XIII) esta semana ha sufrido un contratiempo, la baja del capitán Jon Rahm, tras quedarse fuera del corte. Algo poco habitual. Se quedó un poco huérfano Tyrrel Hatton y también el que parece que será nuevo fichaje del equipo, el también inglés Tom Mckibbin.
Antes del anuncio que se hará en los próximos días, Mckibbin está considerado una de las promesas mas rutilantes del golf europeo con tarjeta del PGA Tour y DP World Tour, pero será el único jugador con un estatus de elite que decida este año cambiar de aires. Casi todos lo fichajes del LIV para esta temporada han sido remiendos, excepto el del jugador inglés.
Rahm se inspiró en las legiones romanas de Julio César para el nombre de su equipo, y este domingo, con el líder de Legión XIII caído en combate, intentará Hatton vengar su nombre con su décima victoria profesional. El inglés acumula siete solo en Europa, de las cuales cuatro pertenecen a las Rolex Series (Rahm tiene cinco). Su palmarés se complementa con el Arnold Palmer del PGA Tour y el LIV de Nashville conquistado el año pasado.
Arranque supersónico
Hatton (-12) terminó la tercera jornada con 68 golpes (-4) suficientes en un día de viento racheado y cambiante para alcanzar la segunda posición y asediar al australiano Daniel Hillier (-13) líder en solitario del torneo. En la quinta posición Tom Mckibbin (-8) espera a una distancia de cinco golpes ser también una alternativa a la victoria.
Desgraciadamente poco o nada aportarán los golfistas españoles en la lucha por el título, siendo Iván Cantero (-3) el mejor en el puesto 31 tras otro arranque supersónico con tres birdies consecutivos. Terminaría la jornada con +1 pidiendo la hora y con problemas tan serios desde el tee con el driver, que incluso hacían plantearse al asturiano darle castigo mañana en la bolsa. Nacho Elvira (-1) apenas logró mantener su resultado bajo el par después de firmar 75 golpes. Con el par aparecen Adrián Otaegui y Alfredo García Heredia compartiendo el puesto 50, mientras Ángel Hidalgo cierra la clasificación con +1 empatado en la posición 67.
Excepto Hatton, ninguna de las grandes figuras sobresalieron en la tercera ronda y aspirar a la victoria para Rory McIlroy parece un imposible. El norirlandés ha ido de menos a más en el torneo y hoy firmó 69 golpes, con un resultado global de -6 que le dejan a siete del líder del torneo.