"Los pequeños detalles" que devuelven a Rahm toda su pujanza en un Grand Slam tras la caída al fichar por el circuito LIV

“Los pequeños detalles” que devuelven a Rahm toda su pujanza en un Grand Slam tras la caída al fichar por el circuito LIV

Actualizado

Era un hecho irrefutable que el rendimiento de Jon Rahm en los torneos del Grand Slam había decaído desde su fichaje por LIV Golf en diciembre de 2023. Hasta esa fecha, había logrado ganar dos, finalizando en el 52% de sus participaciones dentro de los diez primeros. Sus estadísticas hablaban de 2,09 golpes ganados con respecto a la media del torneo en cada ronda de grandes que disputó hasta entonces. Si comparamos estos números con sus actuaciones en grandes desde 2024 y hasta el reciente PGA, nos encontramos con un 30% de torneos en el top ten y los golpes ganados por jornada cayeron hasta 1,38.

Aunque Rahm nunca ha admitido que su marcha al LIV tenga que ver con este descenso de rendimiento, el pasado Masters de Augusta, donde terminó en el puesto 38, sembró un cierto ambiente de preocupación en torno a él. "He jugado siete torneos este año y seis han sido muy buenos y uno malo, que es el más importante", dijo entonces.

Solo unos días después del fiasco de Augusta, levantaba el segundo trofeo del año en el LIV Golf México. Dos victorias, tres segundos puestos, un quinto y un octavo ha sido el exitoso bagaje en la liga saudita en lo que llevamos de año, pero Rahm de alguna forma necesitaba callar bocas demostrando que sigue siendo competitivo en las citas más importantes.

"Definitivamente tengo que cambiar algunas cosas para seguir avanzando", fue la enigmática declaración a la prensa que dejó en su despedida del Masters. Los acontecimientos se precipitaron desde entonces y el LIV se tambalea en la cuerda floja tras la retirada del dinero del fondo soberano saudita.

"¿Qué significaría para el LIV que ganaras mañana el PGA Championship?", le preguntó un periodista la víspera de la jornada definitiva en la que Jon salía a dos golpes de la cabeza. "Egoístamente pienso en mí y en el legado para el golf español", respondió.

Diez hoyos de locura

El domingo en Filadelfia se coronó el inglés Aaron Rai, que provocó un auténtico cataclismo en los últimos 10 hoyos de Aronimink, jugando en -6 bajo par y ganando con -9. Rahm hubo de conformarse con la segunda posición, a tres golpes del nuevo ganador. No fue una sensación de oportunidad perdida. "He jugado muy buen golf. Esa es la única manera de verlo. Ojalá hubiera manejado mejor la velocidad de los greenes. No conseguía darle el ritmo adecuado a la bola para llegar al hoyo, y esa es la razón por la que no metí más putts".

Un par más de acierto en los greenes es el único debe que dejó el domingo en su mejor actuación en un major desde que milita en el LIV Golf. "Con lo que hizo hoy [por este domingo] Aaron Rai, alcanzarle habría sido muy complicado", comentaba en la rueda de prensa tras la conclusión del torneo.

"Por mi parte, volver a estar en la pelea, pegarle tan bien a la bola y rendir como lo hice hace que haya sido una gran semana. Cuatro rondas bajo par o al par, no puedo pedirme mucho más. Quizás meter algunos putts más, aunque no es nada fácil en estos greenes".

Rahm ha vuelto, si es que alguna vez se fue. Nos consta que desde su entorno sí les preocupaba la presión creciente, como abanderado de LIV, de demostrar su verdadero nivel en las grandes citas. Más aún después de la decepcionante actuación del otro peso pesado, Bryson DeChambeau, que falló el corte en los dos primeros grandes y salió del PGA Championship sin hacer ni una sola declaración.

Sobre esa posible presión, Rahm comentó a las cámaras de Movistar que lo único que verdaderamente le importa "es la opinión de su familia". Del resto, está más que acostumbrado a las críticas desde que tomó el rumbo de aceptar el dinero de Arabia Saudita. Con respecto a los cambios en su preparación, mencionados en el Masters, reconoció que se habían producido, pero no quiso aclarar más. "Siempre pensáis que va a ser algo revolucionario, pero son pequeños detalles", concluía la versión más tranquila y serena del jugador vasco, que tras el segundo puesto se alza duodécimo en el ránking mundial.

El golf español se queda sin Grand Slam: Rahm testigo de la exhibición de Aaron Rai

El golf español se queda sin Grand Slam: Rahm testigo de la exhibición de Aaron Rai

Actualizado

El golf español se quedó sin Grand Slam y Rahm sin tercer major. El PGA Championship pasó de 54 hoyos del grande más apretado de la era moderna, a 10 hoyos de una superioridad aplastante con un culpable de arruinar el espectáculo que la PGA de America llevaba cultivando desde el principio de semana. Un nuevo ganador de major, el inglés Aaron Rai. El número 44 del mundo jugó los últimos diez hoyos con un parcial de -6, para poner un -9 inalcanzable para ninguno de los mejores jugadores del mundo. Rahm, al que, por poner un pero, le faltó una puntito más de brillantez, tuvo que conformarse con la segunda plaza compartida con un -6 final cimentado en una ronda de 68 golpes. Su mejor final en majors desde que está en el LIV Golf, el noveno top-5 que logra en su carrera en torneos del Grand Slam.

De nada sirvió el comienzo furioso del León de Barrika, birdie desde dos metros y medio en el hoyo 1, y desde casi cuatro metros en el hoyo 2, quizás espoleado por las mejores rondas de la mañana, donde Kurt Kitayama igualó con 63 golpes el número más bajo jamás firmado en un major, o Justin Thomas y sus 65 impactos que dejaron un -5 que le daba la condición de líder en casa-club.

El líder Alex Smalley se tambaleaba, pero resistió gracias a un gigantesco putt de par desde nueve metros en el tercer hoyo del día. Rahm perdió el coliderato con el primer tropiezo también en el hoyo 3, un bogey tras enviar su segundo golpe al búnker.

A Smalley le tocó sufrir con el doble bogey en el hoyo 6, momento que aprovechó su compañero Matt Smith para hacer el birdie y deshacer la igualdad de cinco jugadores en -5, y alcanzar el liderato en solitario. La igualdad seguía marcando el domingo. Rahm acumuló su segundo error, con un bogey en el hoyo 7, tras una mala salida por la derecha. Por detrás, ni Scottie Scheffler ni Rory McIlroy lograron recortar diferencias; ambos terminaron el día con 69 golpes, lejos de la cabeza.

El birdie en el par cinco, hoyo 9, devolvió a Rahm a una múltiple segunda posición en -5 junto a Justin Thomas, Cam Smith, Aaron Rai y Nick Taylor.

Al paso de Rai por el hoyo 9 comenzó la exhibición, un eagle desde 13 metros en el par cinco, casi seguido de un birdie en el hoyo 11 para el jugador inglés, que terminó relevando a Jim Barnes como último compatriota en imponerse en el PGA Championship allá por 1919. En el 13 consiguió uno de los birdies clave, con una delicada salida de búnker. En ese mismo par cuatro corto, Rahm dejó escapar el birdie, con lo que el inglés tomó una ventaja de dos golpes y, por primera vez, puso a este PGA Championship en -7.

Tampoco aprovechó el de Barrika una buena opción en el 15. El torneo se decantaba con un enorme hierro del líder en el par cinco del hoyo 16, dejándose una clarísima opción de eagle. No embocaba, pero el birdie le aupaba hasta -8. Pero lo mejor estaría por llegar: Rai apenas pudo reaccionar cuando vio desaparecer su bola en el hoyo del 17, embocando un putt de 21 metros. Ponía el marcador en el -9 definitivo. Por primera vez, Aronimink se rindió a la evidencia de su nuevo ganador y rugió con fuerza enviando una señal inequívoca a Rahm y al resto: el PGA ya había terminado.

Rai, de padres y mujer indios, rozó el birdie en el 18 para para una celebración muy contenida del triunfo más determinante de su carrera. En la historia moderna de los majors, nunca dos europeos habían copado los dos primeros grandes del año. Una victoria diferente para un jugador peculiar, conocido por jugar con dos guantes, por usar tees de plástico de colores y llevar fundas para cada uno de sus hierros.

"Mi familia era muy modesta y mi padre hizo muchos esfuerzos para darme todo lo mejor, también el mejor material de golf, por eso siempre he sentido que tengo que cuidarlo", dijo en una entrevista hace algunos años el nuevo ganador de major, que suma ocho victorias profesionales tanto en Europa, (en todas las divisiones), como en Estados Unidos.

Rahm hace magia para transformar su gris primera jornada del PGA Championship

Rahm hace magia para transformar su gris primera jornada del PGA Championship

Actualizado

Jon Rahm (-1) salió más que ileso, reforzado de una cruenta primera jornada del PGA Championship donde solo 32 jugadores de los 155 participantes consiguieron imponerse a Aronimink Golf Club, un día que se llevó por delante a dos de los grandes nombres y favoritos; Rory McIlroy (+4) con 74 golpes y, sobre todo, Bryson DeChambeau, ya sin margen de maniobra tras entregar 76 golpes (+6). Una jornada donde solo Patrick Reed (-2), entre todos los participantes, fue capaz de firmar una jornada sin errores.

Rahm dormirá a solo dos golpes de un liderato en -3 formado por un diverso grupo de siete jugadores comandado por el número uno del mundo, Scottie Scheffler, que aprieta ya los dientes en la defensa de su título. Componen el variopinto pelotón de cabeza un sudafricano, Aldrich Potgieter; un australiano, Min Woo Lee; un japonés, Ryo Hisatsune; un profesional de club, ya clásico, ya este, su torneo, Alex Smalley; y dos alemanes, Stephan Jaeger y el ganador del PGA de 2010 y ex número uno del mundo, Martin Kaymer. Todos los acompañantes de Scheffler estaban fuera de cualquier cábala inicial que les llevara a levantar el trofeo Wanamaker el domingo.

También sería una sorpresa que lo hiciera Jordan Spieth, lo que le convertiría en el séptimo jugador en la historia en ganar cada uno de los cuatro majors. Llegó el tejano a ser colíder, aunque finalizaría con -1.

Los ondulados greenes y el denso rough fueron las principales defensas de Aronimink, que ha sorprendido a muchos de los participantes en este segundo major de la temporada. Al contrario que la tendencia habitual, la PGA de América ha tendido una trampa para los jugadores. Las preparaciones de los campos suelen ir de más complicados los días de prácticas a menos cuando comienza el torneo. Este año, por lo menos el primer día, se invirtieron las tornas y la jornada inaugural terminó con sensaciones más propias de un US Open.

Rahm, en un día de juego más bien gris, sobrevivió bajo el par gracias a dos chispazos de magia que entonaron la ronda del de Barrika. Su jornada es un enorme ejercicio de contención que se liberó como una olla a presión en dos momentos puntuales: el eagle en el hoyo 2 embocando desde 90 metros y el birdie en el hoyo 8 tras un approach desde 20. El birdie final en el hoyo 9, par cinco, llegó tras dejar la bola dada con su approach. Hasta aquí las buenas noticias; las malas, muy malas, dejan un dato inédito en el jugador de Barrika: ni un solo putt embocado. Para ser justos, el putt más largo convertido por Jon Rahm en los 18 hoyos fue en el hoyo 6 desde metro y medio. Más allá de esa distancia fue incapaz el español de acertar con el hoyo, si bien hay que destacar las dificultades que han tenido todos los jugadores en los greenes y que tampoco gozó Rahm de muchas oportunidades.

Rahm golpeó con la chuleta a un voluntario

La fortuna no acompañó a Rahm en toda la jornada. En el hoyo 7, tras un mal golpe desde el rough, el de Barrika pagó su frustración con la hierba alta del campo. Su gesto tras el fallo fue un swing de rabia contra la hierba que provocó que la chuleta se estampara directamente contra la cara de un voluntario. "No puedo sentirme peor", reconoció. El español admitió tras la ronda que necesita localizar al voluntario para entregarle un regalo y disculparse como es debido. "Es inexcusable y fue algo completamente evitable. Fuera o no mi intención, simplemente no estuvo bien". La PGA de América confirmó que no habrá sanción para el español.

Sí se fue con dos golpes de penalidad el sudafricano Garrick Higgo, el castigo fue por llegar un minuto tarde al tee de salida, incomprensible e inadmisible para un jugador profesional que además estaba a pocos metros del lugar de salida minutos antes de la hora; simplemente un despiste y error de cálculo.

Con respecto al resto de españoles, la historia de David Puig fue opuesta a la de su amigo Rahm. Puig logró terminar con +1 en el puesto 49º. El catalán llegó a tener hasta seis claras opciones de birdie, de las que convirtió la mitad. No es mal arranque, como tampoco lo fue el del debutante Ángel Ayora con +2. Una vez rota la presión de participar en tu primera gran cita, es el momento para que Ayora deje fluir el golf que le ha llevado a convertirse en una de las firmes promesas de este deporte.

El ocaso del LIV Golf sin el dinero de Arabia Saudí: 5.300 millones de pérdidas y el futuro incierto de Jon Rahm o Sergio García

El ocaso del LIV Golf sin el dinero de Arabia Saudí: 5.300 millones de pérdidas y el futuro incierto de Jon Rahm o Sergio García

Cuatro años después de su irrupción en el golf mundial, el LIV Golf afronta su capítulo más oscuro. Lo que nació como una revolución financiada por el Fondo de Inversión Público (PIF) de Arabia Saudí, con la promesa de cambiar para siempre el panorama del golf profesional, se acerca ahora a un final que pocos en el circuito se atreven a pronunciar en voz alta, pero que casi nadie descarta ya en privado.

Las malas noticias han ido goteando hasta casi rebosar el vaso. El circuito saudí ha dejado de serlo en la práctica tras la retirada de Al-Ruymayyan, cabeza visible de la familia real saudí. De los 14 torneos iniciales apenas quedan la mitad. Del estelar plantel de jugadores se echan en falta nombres como PatrickReed o Brooks Koepka. El propio formato ha cambiado: ya no son tres rondas de 54 hoyos, sino cuatro de 72. Y el horizonte financiero está acotado: el PIF ha garantizado fondos solo para los siete torneos que quedan hasta agosto de 2026, en los que se seguirán repartiendo 25 millones de dólares semanales.

Una lenta agonía que nadie quiso ver

En los corrillos del Turkish Airlines Open, celebrado el pasado fin de semana en el National Golf de Antalya, no se hablaba de otra cosa. Los jugadores del DP World Tour observaban con una mezcla de resignación y alivio el declive de la liga rival. No son muchos los que quieren entrar en el tema, y los que lo hacen miden sus palabras con cuidado.

Ángel Ayora, número 103 del mundo y considerado la próxima gran promesa del golf español —llegó a rechazar hasta dos ofertas del LIV— resume bien el sentimiento general: "Había mucho dinero ahí y no sé si había tanto retorno. Viendo cómo está el mundo, no me sorprende que hayan decidido retirar el dinero que invierten."

La hoja de ruta de Ayora es clara: llegar al PGA Tour, y le da igual lo que haya a su alrededor. Como él, muchos otros jugadores señalan que su principal aliciente es poder competir contra los mejores del mundo cada semana, algo que el LIV, en su formato de liga cerrada, nunca llegó a ofrecer con plenitud.

Rahm, el jugador franquicia ante la encrucijada

Si hay un nombre que condensa toda la complejidad del momento, ese es el de Jon Rahm. El mejor golfista español de la historia se convirtió en el gran fichaje del LIV y en el símbolo de su ambición. Ahora, con la liga en cuidados intensivos, el de Barrika habla con una honestidad poco habitual en el mundo del golf profesional.

Cuando se le pregunta por la posibilidad de rescindir su contrato si el LIV dejara de ser el circuito que conocemos, Rahm no esquiva la pregunta, aunque tampoco ofrece certezas: "Yo tampoco soy abogado. No tengo ni idea. Tengo muy pocos talentos en la vida, y leer un contrato o un documento legal no son dos de ellos. Todavía me quedan varios años de contrato y estoy bastante seguro de que hicieron un buen trabajo al redactarlo. No veo muchas salidas y, ahora mismo, no estoy pensando en ello, ya que aún nos queda una temporada por jugar y majors por los que competir."

Sobre la posibilidad de que la liga reduzca sus espectaculares bolsas de premios para sobrevivir, Rahm apunta a que la decisión no puede ser individual: "No se trata solo de mí, es un esfuerzo de equipo. Creo que todos -capitanes, dueños de equipos y jugadores- necesitamos una gran mayoría para que esto funcione. Si el plan de negocio cambia, tendremos que hacer algunas concesiones."

La paz con el Circuito Europeo y la Ryder Cup en el horizonte

En medio de la incertidumbre, Rahm sí cerró esta semana una cuenta pendiente: alcanzó un acuerdo con el DP World Tour que le permitirá volver a ser elegible para la Ryder Cup de 2027, en Adare Manor. Según fuentes cercanas a las negociaciones, el español se habría comprometido a disputar seis torneos del Circuito Europeo de aquí a final de año.

"Nunca me preocupó eso. Había ciertas cosas en las que creía y quería que estuvieran de acuerdo conmigo, y sabía que era cuestión de tiempo", afirmó Rahm, sin querer entrar en los detalles del acuerdo. Y añadió sobre la Ryder Cup: "Aún está muy, muy lejos, pero me alegra pensar que, con suerte, no tendré que preocuparme por nada. Quiero apoyar el DP World Tour."

El único obstáculo que podría afectar a sus compromisos de otoño es el nacimiento de su cuarto hijo. "Ese es el único inconveniente que me impediría estar en el Open de España. Aparte de eso, creo que pueden contar con mi participación", aseguró.

¿Qué pasaría si el LIV desapareciera?

La pregunta que todos evitan, pero que flota en el ambiente de cada torneo, es qué ocurriría con los jugadores en el momento en que el LIV cerrara sus puertas. La respuesta depende mucho del perfil de cada uno.

Las grandes estrellas -Jon Rahm, Bryson DeChambeau- no tendrían dificultades para reintegrarse en el PGA Tour o el DP World Tour. El circuito americano, que en principio sanciona con un año sin competir a quienes se marcharon al LIV, no tardó en conceder una rápida amnistía a Brooks Koepka a cambio de una sanción económica simbólica. Cabe esperar un tratamiento similar para los grandes nombres.

Para los veteranos que quemaron sus naves -Sergio García, Ian Poulter, Lee Westwood, Phil Mickelson-, la situación es más delicada. Sacrificaron relaciones, patrocinadores y posiciones en el ranking para apostar por un proyecto que no ha llegado a cuajar. Algunos ya no tienen edad ni ranking para competir en los grandes circuitos a un nivel relevante.

ANDREW REDINGTONGetty Images via AFP

Entre los jugadores del DP World Tour, las opiniones sobre un posible regreso de los jugadores del LIV están divididas. "No me parecería justo que volvieran sin que haya pasado nada", confiesa un jugador en Antalya que prefiere no revelar su nombre. Aunque reconoce que competirían todos en igualdad de condiciones, y que los puntos del ranking que reparte el LIV le parecen "un tanto injustos" para los jugadores del Circuito Europeo.

Otros tienen una visión más generosa. Rocco Repetto, uno de los españoles con más proyección en el DP World Tour, lo resume con deportividad: "Siento que hay que jugar donde están los mejores. Si vuelven, encantado; son casi todos leyendas y me motiva jugar con ellos."

La burbuja que lo cambió todo, y que ahora pincha

Más allá del destino del LIV, el circuito saudí ha dejado una huella indeleble en la economía del golf. El PGA Tour tuvo que reaccionar subiendo sus bolsas de premios y creando los llamados torneos 'signature', que distribuyen 20 millones de dólares semanales. Para retener a sus grandes estrellas, el circuito americano también tuvo que improvisar bonos de popularidad -el Player Impact Program- que repartió 250 millones entre los jugadores más mediáticos durante cuatro años.

Los números del LIV son, en cualquier caso, difíciles de asimilar. Según datos conocidos, las pérdidas acumuladas desde su creación ascienden a 5.300 millones de dólares. El PGA Tour, por su parte, anunció la semana pasada el despido del 4% de su plantilla de aproximadamente 1.300 empleados. La resaca de la guerra del dinero en el golf la están pagando también quienes nunca jugaron en ninguna de las dos ligas.

Valderrama, última parada española de una liga en retirada

Desde el Real Club de Golf Valderrama, única cita española del LIV Golf en 2025 -prevista para el cuatro al siete de junio-, el mensaje es de tranquilidad. Los compromisos de pago pendientes se han ido cumpliendo con puntualidad, y el torneo se celebrará según lo previsto.

Pero el decorado no puede ocultar la realidad: el LIV Golf afronta su recta final. Lo que queda por dilucidar es si ese final será una disolución ordenada, una fusión con algún otro circuito, o simplemente un apagado silencioso tras el último torneo de agosto. Mientras tanto, los jugadores siguen compitiendo, los managers negocian en los márgenes y el golf, como siempre, sigue adelante.

El golf, huérfano de Tiger Woods, busca un nuevo icono en el Masters de Augusta

El golf, huérfano de Tiger Woods, busca un nuevo icono en el Masters de Augusta

Actualizado

Junto al clásico marcador que flanquea la calle del hoyo 1 del Augusta National hay un letrero con el título Campeones del Masters que no compiten. Junto a los 17 nombres de los ausentes, un padre hace una foto a su hijo y pide que se aparte a un lado. «Muévete, porque está tapando el nombre de Tiger», le dice. Woods, campeón con cinco chaquetas verdes, está entre Tom Watson y Mike Weir. Phil Mickelson (tres chaquetas verdes), seis renglones por encima. Es el único rastro que queda para el gran público de dos de las leyendas más importantes del golf. Por primera vez desde 1994, ninguno de los dos estará en el Masters de Augusta.

Para saber más

¿Cómo es posible que el golf eche tanto de menos a dos jugadores que suman 105 años entre ambos? «Seamos honestos, sin Tiger Woods ni Phil Mickelson el golf sale perjudicado», dijo Patrick Reed, campeón del Masters 2018. «Han sido dos titanes del golf durante las últimas tres décadas, sus estaturas son mucho más elevadas que las del resto y siempre lo serán. Es una gran pérdida no tener a ninguno de ellos en un campo en cualquier lugar», señaló Justin Rose.

Entre los dos campeones acumulan 21 'majors' y 167 victorias profesionales. «Para llegar a ese nivel hay que tener el palmarés que, como Tiger y como Phil, pocos tienen. Como Tiger sólo hay uno que pueda decirlo y como Phil sólo hay un par», reflexionaba Jon Rahm.

Scheffler, Koepka y McIlroy

¿Tiene el golf algún heredero capaz de generar ilusión y atraer a las masas a los campos de golf? La respuesta, ahora mismo, es negativa. Y es que para traspasar esa línea que separa a un jugador con victorias de una leyenda hace falta algo más. «No es algo que los deportistas hagan con intención, han llegado a ser iconos por lo que han conseguido y por su forma de ser. Tienes que tener 'majors' y tienes que tener victorias. A ese nivel tienes a Scottie Scheffler, a Brooks Koepka y a Rory McIlroy. También hay que tener una personalidad especial, una forma de transmitir que conecte con el público», analiza el jugador de Barrika.

Cuando le preguntan a Rahm si alguna vez ha considerado tener ese algo especial, contesta «ojalá», pero él prefiere señalar a otros jugadores. «Scottie Scheffler tiene palmarés, pero yo creo que Rory McIlroy, por su forma de jugar y por lo que transmite, reúne esas cualidades mejor que nadie». Y es que todas las miradas apuntan al campeón defensor de este Masters. McIlroy atesora ese aura especial que conecta con la gente.

«Obviamente hay dos jugadores que no estarán con nosotros este año, lo cual es una pena, pero espero que estén en el futuro, y estoy seguro de que estarán», apuntó el norirlandés antes de la celebración de la cena de campeones, con esas dos ausencias importantes. Woods, tras el accidente y su detención, puso rumbo a Suiza para tratarse de sus adicciones. Mickelson anunció el pasado 2 de abril que estaría fuera por un tiempo prolongado mientras su familia «continúa navegando por un asunto de índole personal».

Palabras de aliento para Tiger

Los jugadores participantes en el Masters de Augusta se han acordado de Tiger, al que le desean lo mejor. «Es un ser humano que está luchando con algún tipo de adicción», afirmó Jason Day. «Sólo quiero decirle que le quiero y que las cosas siempre pueden mejorar», manifestaba un emocionado Fred Couples, ganador del Masters de 1992.

Tiger Woods compitió por última vez en Augusta en 2024, donde terminó en el puesto 60. Por su parte, Mickelson, desde 1994, sólo se perdió una edición, la de 2022; en 2023 terminó segundo y el año pasado falló el corte.

El golf sigue mirando con cierta preocupación la dependencia de Tiger Woods. El día que anunció su intención de estar en Augusta, el mercado de segunda mano de entradas se disparó, encareciendo el precio de cada billete cerca de mil dólares. Tras confirmar su baja en el torneo, los tickets volvieron a su precio, que en los últimos días rondaba los cinco dólares por día de torneo.

Lo cierto es que la 90ª edición del Masters de Augusta llega con ausencias y sin un favorito claro: ni Scheffler ni McIlroy han mostrado su mejor cara en las últimas semanas, un territorio propicio para que Jon Rahm pueda optar a su tercer major y lograr así enfundarse su segunda chaqueta verde.

La mejor version de Jon Rahm cae en el playoff de Sudáfrica ante DeChambeau

La mejor version de Jon Rahm cae en el playoff de Sudáfrica ante DeChambeau

Actualizado

El golf es así de incomprensible. Jon Rahm acumuló 539 días sin victoria y este domingo acarició la segunda en solo 14. Sólo una madera supersónica desde el rough de Bryson DeChambeau frustró el segundo titulo del español.

Tras romper la racha en Honk Kong, Rahm ha llegado al desempate en LIV Golf de Sudáfrica, ya una cita histórica a la altura del multitudinario torneo de Australia en público y ambiente. En la fabricación de este tipo de espectáculos, que acercan el golf a territorios con hambre de golf, LIV está ganado la partida a sus competidores en Europa y Estados Unidos. Es la primera visita de la gira saudí al continente africano y el primer torneo que Rahm disputa en este territorio en toda su carrera profesional.

El español, en medio de la lluvia y un impresionante ambiente, culminó una remontada frente a DeChambeau gracias a una ronda final de 63 golpes. Rahm tuvo un comienzo tibio con tres pares en los primeros tres hoyos y su ronda arrancó con fuerza con el birdie en el hoyo 4, el primer par cinco del día, para encadenar cinco birdies más y un eagle para cerrar la jornada con -8, la ronda más baja de todo el domingo. El español completó la semana con -26 y un único bogey en 72 hoyos.

A 18 días para el Masters de Augusta, Rahm acumula 79 golpes bajo el par en los cinco torneos disputados en LIV, posicionándose como uno de los claros favoritos para pelear por la chaqueta verde, pese a que las condiciones de los campos del LIV no hayan sido las más exigentes ni efectivas para preparar el primer major del año.

El punto de inflexión definitivo de la jornada coincidió con el momento de lluvia más intensa. Rahm arrancó el birdie en el hoyo 16 desde alrededor de cinco metros, mientras el norteamericano que venía por detrás falló su salida al rough y metió un compromiso de dos metros para par. Cerró con fuerza su puño 'el científico', que venía de ganar la semana pasada en Singapur. Rahm dejó colgando su birdie en el 'party hole '(hoyo fiesta) en el 17 y en el 18, tras una gran salida bajo el diluvio, cometió un grave error estratégico enviando su bola al rough. Desde la pesada hierba kikuyu no pudo el español ser preciso y se dejaba una larga oportunidad de birdie en el par cinco final que no convirtió, dejando la victoria en bandeja para DeChambeau.

Tampoco aprovechó Bryson una oportunidad de birdie en el 17 y, con el torneo empatado, el mayor pegador que el golf ha dado, se enfrentaba al par cinco final, largo y pesado por la lluvia, pero ideal para su descomunal potencia. La salida por la izquierda terminó en el rough pisado por espectadores, bajo la atenta mirada de Jon Rahm, esperando a pie de green del 18 sin poder disimular su cara de enfado. Tras un dropaje por acumulación de agua, la posición de la bola del americano mejoró considerablemente, pero envió su madera al bunker a unos 70 metros de green, un golpe complicado con la arena apelmazada por la lluvia, donde apenas logró salir de la trampa. Tuvo la templanza suficiente DeChambeau para hacer un gran approach y salvar el par que llevó a Rahm y al norteamericano, los dos principales nombres del LIV, a disputar un desempate en un desenlace digno del mejor guion.

Southern Guards

En el desempate, Bryson volvió a fallar al rough de la izquierda, ya convertido en un lodazal; volvió a aliviarse sin castigo, pero esta vez a una zona más delicada, donde con la madera, pegó el americano el golpe del torneo: un misil antológico que sobrevolaba el bunker de green, dejando su bola a unos tres metros del hoyo para eagle, un golpe solo al alcance de Bryson, de nadie más. En la respuesta de Jon Rahm, desde la calle y a unos 290 metros del hoyo, dejó su bola corta en el bunker. No tiene la distancia 'Rahmbo' para emular a su rival. Desde algo más de tres metros no tuvo opción de embocar su birdie, dejando la victoria de nuevo a dos putts de DeChambeau, que aseguró su segundo título consecutivo con el birdie. Las dos estrellas se abrazaban en el hoyo 18 ante el reconocimiento del público.

En la agónica clasificación por equipos, el torneo también se resolvió en el último golpe del último partido. Los locales Southern Guards dominaron todo el torneo, contribuyendo a una gran fiesta colectiva, hasta los tres últimos hoyos, donde los Crushers G.C. de Bryson DeChambeau dieron la vuelta a la situación y lograron la victoria con un golpe de ventaja. Tuvo Branden Grace la opción de birdie definitiva en el 18 para culminar una semana histórica para el golf sudafricano. Los miles de espectadores cantaron en el green del 18 el himno sudafricano a capela en uno de los momentos más emocionantes vividos en la gira saudí, antes de que Grace fallara su putt y diera el triunfo con -76 al equipo formado por DeChambeau, Paul Casey, Charles Howell III y el indio Anirban Lahiri.

David Puig terminó quinto con -22 y acumulará algunos puntos vitales para el ranking mundial, donde es el segundo mejor español en el puesto 85. A Puig le quedará un último cartucho la próxima semana en India para ganarse un lugar entre los 50 mejores del mundo y poder jugar el Masters de Augusta. A las puertas del top-10 y de los puntos se quedó Josele Ballester con -17, compartiendo la duodécima plaza. Sergio García finalizó en el puesto decimoséptimo, mientras que Luis Masaveu completó su mejor actuación en LIV desde que compite en las filas de los Fireballs y finalizó vigésimo cuarto.

Jon Rahm se reencuentra con la victoria en su semana más mediática

Jon Rahm se reencuentra con la victoria en su semana más mediática

Actualizado

Jon Rahm lleva toda la semana en el foco mediático, aunque no por los motivos por los que al de Barrika le gusta acaparar los titulares. La victoria en el LIV Golf de Hong Kong pone fin a una sequía de 539 días. Desde septiembre de 2024 en Chicago, 'Rahmbo 'ha ido viendo pasar trofeos por delante: cuatro segundos puestos, varias veces peleando por la victoria, pero por unos u otros motivos los títulos no llegaban para el jugador más consistente del mundo. Este año, tras dos segundos puestos y en el tercer torneo de la temporada del LIV Golf, Jon Rahm ha sellado con un consistente día con 64 golpes su título más ansiado, el primero desde que la liga saudita se amplió a 72 hoyos y el broche a una semana convulsa de un protagonismo no deseado. Rahm se impuso con resultado final de -23 y tres golpes de ventaja sobre el jugador belga Thomas Detry.

La previa del torneo comenzó con las acusaciones al DP World Tour: "de alguna forma nos están extorsionando", comentó el español, único jugador 'rebelde 'que no firmó el acuerdo con el DP World Tour. La fuente de las disputas radicaba en los dos torneos extra que el Circuito Europeo quiere forzar a jugar al español cuando y donde quiera el circuito. Luego Rahm tuvo el gesto de pagar de su bolsillo un avión privado para traer a Hong Kong a ocho jugadores y un caddie atrapados en Dubái y sin posibilidad clara de llegar a tiempo al torneo de esta semana, debido al conflicto bélico que afecta a Oriente Medio. "Me criaron con ciertos valores", comentó el sábado.

Pero el remate y la mejor reivindicación llega con el título. Comenzó la jornada definitiva empatado con Harold Varner III y Thomas Detry en -17. Fue Varner III, con dos birdies en los hoyos 1 y 3, el primero que tomó la iniciativa, aunque rápidamente encontró respuesta del español. Jon no dejó escapar el primer par 5, hoyo 3. Hizo birdie tras un gran segundo golpe desde el rough que le permitió patear para eagle.

Entonces Rahm encadenó tres grandes putts de birdie en los hoyos 4, 7 y 8 desde alrededor de cinco metros, donde el de Barrika es el mejor jugador del mundo de largo. Con esos aciertos alcanzó el liderato. El primer tropiezo del día llegaría en el hoyo 9, con un putt corto fallado, acompañado de tres pares seguidos, donde desperdició opciones claras de birdie. No dio tiempo el español a que llegaran las dudas, ya que encadenó cuatro birdies consecutivos de los hoyos 13 al 16 que dejaron el torneo visto para sentencia. El bogey del 18, con una mala salida a los árboles, quedó en anécdota final previa a la celebración del jugador de Barrika, al que esperaban sus compatriotas en el green del 18. Sergio García y David Puig terminaron con -14 y empatados en la octava posición, que rentará a ambos jugosos puntos para el ranking mundial.

A un mes del Masters de Augusta, primer major de la temporada, Rahm logra su título número 23 desde que se hizo jugador profesional hace casi una década.

Jon Rahm explota contra el DP World Tour y pone en riesgo la Ryder Cup: "Nos están extorsionando"

Jon Rahm explota contra el DP World Tour y pone en riesgo la Ryder Cup: “Nos están extorsionando”

Actualizado

Había mucha expectación por escuchar la postura de Jon Rahm y sus motivos al ser el único jugador que no se ha sumado al acuerdo con el DP World Tour. Desde Hong Kong y en la antesala del torneo del LIV Golf de esta semana, Jon Rahm dejó clara su postura: no firmará el acuerdo propuesto por el DP World Tour en las condiciones actuales, aunque aseguró que habría aceptado si se hubiera respetado el mínimo de cuatro torneos obligatorios.

El circuito europeo anunció el pasado 21 de febrero que ocho jugadores vinculados a LIV Golf habían llegado a un entendimiento para saldar sus multas pendientes, retirar apelaciones y comprometerse a disputar eventos adicionales -más allá de los cuatro obligatorios-. A cambio, no necesitarán solicitar "releases" (permisos) para jugar pruebas del LIV que coincidan en calendario, evitando así sanciones y suspensiones.

Rahm, sin embargo, se negó a aceptar la exigencia de jugar seis torneos y, además, en sedes impuestas por el propio circuito. "Les dije: 'Bajadlo a cuatro eventos, que es el mínimo que marca la norma, y firmo esta misma noche'. No han aceptado. Me niego a jugar seis torneos. No quiero, y no es lo que dicen las reglas", afirmó el español.

La Ryder Cup, en serio peligro para Rahm

El conflicto no es menor. Rahm acumula multas que superan los dos millones de dólares por disputar torneos del LIV sin autorización. Esas sanciones fueron apeladas en septiembre de 2024, lo que le permitió mantener su condición de miembro y disputar la última Ryder Cup. La vista aún no tiene fecha.

Si pierde la apelación, deberá abonar las multas para poder competir en torneos del DP World Tour, incluida la Ryder Cup de 2027 en Adare Manor (Irlanda). Si gana, el Tour podría verse abocado a nuevas disputas legales, aunque ya obtuvo un fallo favorable a sus intereses en 2023 contra otro grupo de jugadores entre los que se encontraba Sergio García. La sentencia entonces respaldó su derecho a imponer sanciones por conflictos de calendario y se espera que el fallo que está próximo a conocerse vaya en la misma línea.

"No me gustan las condiciones que nos están imponiendo. Me obligan a jugar seis torneos y deciden dónde tienen que ser dos de ellos. No estoy de acuerdo", explicó Rahm.

El de Barrika recordó que durante toda su carrera fue miembro dual del PGA Tour y del DP World Tour sin necesidad de solicitar permisos especiales para competir en uno u otro circuito. "Nunca tuve que pedir permisos antes. ¿Por qué ahora sí? ¿Cuál es el problema?", cuestionó.

Ocho jugadores sí aceptaron

Entre los ocho jugadores que sí firmaron el acuerdo figuran nombres como Tyrrell Hatton, compañero de Rahm en Legion XIII, además de Victor Perez, Adrian Meronk, David Puig, Thomas Detry, Tom McKibbin, Laurie Canter y Elvis Smylie.

Esta semana, mientras el DP World Tour celebra el Joburg Open en Sudáfrica, Rahm vuelve a estar técnicamente en infracción al competir en LIV Hong Kong, lo que podría acarrear nuevas sanciones.

El español fue aún más contundente al analizar el trasfondo del conflicto: "Siento que están utilizando nuestro impacto en los torneos para multarnos y beneficiarse en ambos sentidos. En cierto modo están extorsionando a jugadores como yo y a jóvenes que no tienen nada que ver con la política del golf".

Respuesta a McIlroy

Rahm también respondió a declaraciones recientes de Rory McIlroy, que aprovechando unas declaraciones de Rahm donde años atrás comentaba que 'pagaría por jugar la 'Ryder Cup' señaló en referencia al español y Tyrrell Hatton que este era el momento de demostrar su compromiso por la competición con hechos.

"Esa afirmación tendría más sentido si los 12 jugadores tuviéramos que pagar, no sólo dos", replicó Rahm, en alusión a él mismo y a Hatton. "Yo encantado de pagar mi viaje para jugar la Ryder, pero no de pagar para seguir siendo miembro del DP World Tour mientras cumplo un compromiso al que estoy dispuesto".

La situación deja abierto un frente que podría marcar el futuro inmediato del golf europeo y el encaje de los jugadores de LIV en la Ryder Cup. Por ahora, Rahm mantiene su postura firme: cuatro torneos sí, seis no

Elvis Smylie aguanta la presión de Jon Rahm y gana en Riad

Elvis Smylie aguanta la presión de Jon Rahm y gana en Riad

Actualizado

Arrancó una nueva era del LIV Golf. En su quinta temporada, la liga saudí estrenó su polémica cuarta ronda y los puntos para el ranking mundial, y solo el rookie australiano Elvis Smylie impidió que el golf español se llevara un auténtico festín.

El nuevo fichaje de Ripper GC es la próxima esperanza del golf australiano. Smylie aguantó las embestidas de Jon Rahm en una memorable cuarta ronda y conquistó la victoria gracias a un agónico par en el 18, firmando 64 golpes finales.

Rahm protagonizó la carga y la tarjeta del día bajo las luces artificiales del campo de golf de Riad. El español terminó con cuatro birdies finales, en un 63 antológico que, sin embargo, no fue suficiente para presionar al nuevo ganador. En el 18, par 4, Rahm pegó un inmenso drive a green y su bola se quedó colgando, lo que hubiera supuesto un eagle que probablemente le habría dado la opción de disputar un desempate.

No es un gran consuelo la segunda posición del de Barrika, aunque sí los primeros puntos para el ranking mundial, que desde el puesto 97 le permitirán escalar el lunes hasta una posición entre los 70 primeros del mundo.

Otra de las grandes noticias del arranque de la temporada del LIV Golf fue el rendimiento de David Puig, que terminó compartiendo la cuarta plaza. El español de Fireballs GC crece en cada ronda competitiva que disputa. Tras haber ganado ya en el Circuito Asiático y en el DP World Tour, su primera victoria en el LIV Golf está cada vez más cerca. Con su posición dentro del top 10, Puig escalará hasta situarse entre los 80 mejores del mundo y ya mira de reojo al top 50, que le daría acceso al Masters de Augusta, primer major del año.

Josele Ballester cerró con un acumulado de -12 en los dos últimos días, y solo un mal comienzo del torneo impidió que el español terminara mejor que en el puesto 27º, mientras que Sergio García siguió un camino inverso para acabar trigésimo con -11. El último de los Fireballs, Luis Masaveu, concluyó en el puesto 37º.

La victoria por equipos correspondió a los australianos Ripper GC, gracias a la inspiración del novato ganador Elvis Smylie. Cam Smith, capitán del combinado oceánico, se mostraba exultante en la víspera del gran torneo del LIV Golf en Australia, que se disputará en apenas unos días:

"Ganar teniendo a Rahm ahí... no doy crédito", comentaba sobre la hazaña de su pupilo.

Jon Rahm cierra 2025 sin victorias, pero gana su batalla más importante en el LIV

Jon Rahm cierra 2025 sin victorias, pero gana su batalla más importante en el LIV

Actualizado Viernes, 7 noviembre 2025 - 10:06

Jon Rahm ha cerrado el año 2025 sin ningún triunfo en el campo de golf, aunque seguramente ha ganado la batalla más importante de la temporada tras el sorprendente anuncio de LIV Golf, que en 2026 ampliará una ronda más de competición en sus torneos, pasando de 54 a 72 hoyos. Un concepto, el de las tres vueltas, que fue una de las grandes señas de identidad de la gira saudita: la marca se construyó alrededor del número 54, que en números romanos dio origen al naming del circuito LIV.

El 72, en romano (LXXII), resulta ya indescifrable para los genios del marketing, pero la medida viene a reconfortar al jugador bandera de la gira, Jon Rahm, en una de sus reivindicaciones históricas desde que, en diciembre de 2023, hiciera el anuncio que conmocionó al golf. "Me río cuando la gente me relaciona con el LIV Golf. Nunca me ha gustado el formato", declaró públicamente tres meses antes del fichaje. Ya como capitán de Legion XIII, suavizó su discurso: "Digamos que me va a costar un poco adaptarme para competir lo mejor posible en el golf de tres días".

En dos años en la gira saudí, el jugador de 30 años ha ganado dos torneos de los 26 que ha disputado. En esas mismas dos temporadas, fuera del LIV Golf, ha disputado 13 torneos y su casillero se mantiene a cero, un bagaje exiguo para un jugador que, en siete temporadas, casi había alcanzado la veintena de triunfos.

¿Competir solo tres días tiene parte de culpa de los resultados de Jon Rahm? Nadie tiene una respuesta, pero tampoco nadie duda que el cambio será una buena noticia para el exigente nivel competitivo del jugador español. El jugador de Barrika, desde que arrancó en LIV, tomó este cambio como uno de sus caballos de batalla. "Es una victoria para la liga y sus jugadores", reflexionaba ‘Rahmbo’ en el comunicado de prensa remitido por LIV Golf. "El movimiento a 72 hoyos es un paso lógico para la competición, para probarnos más intensamente, y con el crecimiento de público que estamos teniendo es algo que los fans ya estaban reclamando".

Además, la medida podría contribuir a que el ranking mundial contemplara al LIV con mejores ojos y acabe otorgando los ansiados puntos al circuito.

La reacción del público

En general, y a los ojos del ‘circuito rebelde’, todos son parabienes ante el nuevo cambio, aunque, como recordaba esta semana Tyrrell Hatton en Abu Dabi, en una encuesta tras su primera temporada en LIV, solo tres jugadores reclamaron la posibilidad de un cambio a 72 hoyos. De los tres, uno fue Rahm y otro el propio Hatton. Si algo maneja bien el LIV es la comunicación interna entre sus propios jugadores, donde jamás habrá una crítica hacia dentro. Incluso Jon Rahm solo se atrevía a sugerir la posibilidad del cambio en conversaciones privadas y lejos de los focos de una sala de prensa.

El circuito sigue manteniendo su actual estructura con competición individual y por equipos en sus torneos, salidas a tiro por los diferentes hoyos y torneos sin corte. Desde dentro de la gira saudita, surgen los rumores que hablan de un posible corte como lo siguiente en implementarse, aunque no parece que sea algo inminente.

Entre los seguidores más acérrimos al LIV la medida no ha sido acogida con especial cariño, considerando una renuncia a una de sus más significativos valores de identidad y de marca. Más allá de las estrategias de comunicación, el cambio acerca más al LIV y sus jugadores al golf tradicional, y sobre todo genera optimismo en la estrella del Circuito, el dos veces ganador de la orden de mérito del LIV, Jon Rahm.