A la crisis de juego y la irregularidad de los resultados se unen, ahora, las risas. Mal asunto. Que jugadores fueran cazados sonrientes en el banquillo mientras quienes estaban en el campo padecían en Talavera, justo durante los goles locales, no parece, al menos, decoroso y se añade a las dudas en la cúpula del club sobre el control y la sintonía con el vestuario por parte de Xabi Alonso.
El entrenador dijo, ayer, no haberlas visto, en la voluntad de no abrir ningún conflicto más antes de recibir al Sevilla en el Bernabéu, el último compromiso del Real Madrid antes de Navidad. No es que el duelo se trate de un nuevo match ball, porque es la existencia del tolosarra en el banquillo la que se ha convertido en un permanente e insoportable match ball.
«No he visto las imágenes, conseguimos pasar la eliminatoria y ya pensamos en el Sevilla», afirmó, en el mismo tono de siempre, alejado de cualquier declaración que pueda generar polémica. Desde luego, no ha seguido el consejo de su alter ego Pep Guardiola: «Mear con la suya».
Las pipas de 2006
En esas imágenes no sonríe cualquiera. Lo hace Vinicius, suplente en Talavera. También Endrick, pero no es lo mismo. El primero es la estrella que habita en el filo, el futbolista que se rebeló contra su sustitución en el clásico. El segundo, en cambio, se marcha cedido del Madrid.
La situación recuerda a la que ya originó una gran crisis en el Madrid, en el año 2006, cuando Iván Helguera y Míchel Salgado comían pipas mientras el equipo caía estrepitosamente en Mallorca. Las consecuencias de aquel deterioro llevaron a dejar el club al propio Florentino Pérez. Entonces dijo que había malcriado a los futbolistas. Ahora sus dudas van en otra dirección.
«Desde el inicio, hemos tenido una relación cercana, de respeto y cariño. La exigencia es máxima. Es un camino largo, habrá momentos buenos y no tan buenos», explicó Alonso acerca de sus tratos con el club. En otros momentos críticos aseguró haber hablado con Florentino, pero el técnico sabe lo que se dice y se piensa en el entorno del presidente, donde hay voces, o voz, que piden más tiempo para su trabajo.
Los pitos frente al City
La victoria en Vitoria lo concedió, pero el sufrimiento en Talavera no alimenta esa prórroga. La imagen del tolosarra en el banquillo tras el pitido final era elocuente de su situación. El contexto convierte el duelo con el Sevilla, bajo el juicio del Bernabéu, en un partido envenenado. Pero envenenado para todos, también para los futbolistas, pitados por la grada en el último partido disputado ante su afición, frente al Manchester City. Cuidado.
A todos les conviene ganar, pues, al Sevilla, sea en el banquillo, en el campo o en el palco, porque lo único incontrolable es el Bernabéu.
El Real Madrid sufrió para superar la trampa de Talavera, pero lo terminó consiguiendo gracias a dos goles de Kylian Mbappé, uno de ellos de penalti, y aunque sufrió en el tramo final estará en el sorteo de octavos de la Copa. Dos acciones de los locales, el penalti y un tanto en propia portería, limpiaron el camino de los blancos en la Mancha, Nahuel puso pimienta con el 1-2, el galo pareció sentenciar en el 86 y Di Renzo metió el miedo en el cuerpo a Xabi Alonso, en plena diana mediática. [Narración y estadísticas (2-3)]
Cuando cada traspiés es un salto al vacío no hay tiempo para pasos en falso. Así ha entendido Alonso las últimas dos semanas en el Madrid, condicionadas por la crisis de resultados que le ha dejado en el umbral de salida de Valdebebas. Por eso, y por la tentación de un récord propiedad de Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé fue titular en el hogar de la Cenicienta de esta Copa del Rey tras ganar al Málaga y penúltimo clasificado del Grupo A de Primera RFEF.
El galo, ausente contra el City por molestias en la rodilla, disputó los 90 minutos en Mendizorroza y repitió titularidad en el modesto césped de El Prado. Lo hizo para asegurar los goles del Madrid y para ver si era capaz de igualar el récord de tantos en año natural con el cuadro madridista, cuyo dueño es ahora mismo el portugués con 59. 56 tenía el francés al aterrizar en la Mancha.
La estrategia del humilde
El Talavera cumplió la estrategia del humilde. Apretó en los primeros instantes del partido, trató de aprovechar las segundas jugadas, insistió en las bandas, lados supuestamente débiles de los blancos con Fran García y el canterano David Jiménez. Y casi mete en problemas el futuro más cercano de Xabi.
Y eso que Mbappé pudo sentenciar la noche en la primera jugada del partido, cuando Endrick le dejó sólo ante el portero rival. Un gol que hubiera relajado el contexto de Alonso, pero que el '10' erró ante Jaime González.
Endrick, a punto de irse al Olympique de Lyon, protagonizó las mejores arrancadas del Madrid en los primeros minutos. En el 17 aprovechó un taconazo de Mbappé para adentrarse en el área y fue derribado por la defensa, pero Cuadra Fernández no señaló nada ni había VAR (así es en esta ronda copera).
Los jugadores del Talavera, tras el 2-3, obra de Di Renzo.EFE
El empate, pasados 20 minutos, empujó las ganas locales, que veían espacios a la contra con Gallardo, muy rápido por la derecha, y con Di Renzo y Moreno, pareja de delanteros inteligentes y capaces de ganar balones por alto.
El Madrid, mientras, durmió el partido con posesiones eternas ante las dos líneas defensivas de su rival, calcando los encuentros que tiene que afrontar en la Liga. De una banda a otra y vuelta a empezar, sin roturas, sin diagonales, sin apenas movimientos. Es curioso lo que la confianza y el momento puede hacerle a un equipo de fútbol que hace tres meses funcionaba mucho más engrasado.
Ceballos, con un eslalom, y Güler, de falta, intentaron estrenar el marcador, pero sus disparos rozaron los palos de González. Tampoco Mastantuono, de cabeza, pudo poner un gol en su cuenta tras muchas semanas fuera por una pubalgia.
Penalti de VAR... sin VAR
El duelo se acercaba al descanso y al terreno del peligro para el Madrid, que vio la experiencia del Barça en Guadalajara (0-0 hasta el minuto 76). Y encontró premio en el 41 con la decisión de Cuadra Fernández de pitar penalti por mano de Marcos Moreno en el rechace de un córner. El colegiado, sin VAR, se arriesgó a castigar la pena máxima a pesar de las dudas del directo. En el forcejeo con Carreras, el balón impacta en el brazo de Moreno, con la extremidad no demasiado extendida. Penalti de VAR... sin VAR. Mbappé, abajo a la izquierda del portero, marcó su gol número 57 del año. A dos de Cristiano.
La parada de Lunin que evitó la prórroga en El Prado.AP
Si el 0-1 era un palo para el Talavera, justo antes del descanso Farrando se metió en su propia portería un balón enviado al área pequeña por Mbappé, que había realizado una buena carrera por la línea de fondo.
El Madrid sentenció el duelo en dos acciones de su rival y pudo pensar en nuevos horizontes, aunque a ratos sufrió más de la cuenta. Tras el descanso el Talavera se dejó el oxígeno y las piernas en cada jugada y peleó la dignidad y el resultado, corto para los intereses de los blancos, erráticos ante Jaime González.
Lo apretada de la noche, donde un gol metía a los ribereños en el partido, obligó a Alonso a introducir a Rodrygo, Bellingham y Tchouaméni. El vasco adivinaba problemas. Así fue. En el 80, Nahuel culminó una buena contra por la derecha del Talavera y dejó 10 minutos de tensión en La Mancha. Pero intervino de nuevo Mbappé y la pizca de suerte madridista. El galo disparó desde la frontal y su tiro, centrado, no lo atajó González, en su único error de la noche. 58 goles para el delantero. Di Renzo puso el 2-3 y Lunin voló en el descuento para salvar la prórroga... Y a Xabi.
El último -y casi único- destello de la elite del fútbol en Talavera de la Reina se remonta a 1995, cuando Milinko Pantic abrió la pretemporada del Atlético, rumbo a un histórico doblete, con su primer gol de libre directo. Hoy, 30 años después, la cuarta ciudad más poblada de Castilla-La Mancha se engalana para recibir al Real Madrid en la Copa del Rey. No será una noche más para el equipo blanco, pese a las turbulencias en torno a su banquillo, sino la del homenaje a Javier Dorado, fallecido el pasado 27 de febrero, víctima de una leucemia. Natural de Talavera, el ex madridista hubiese cumplido hoy 48 años.
«Siempre, desde el principio de la enfermedad, nos dijo que iba a luchar hasta el final. Cuando se fue complicando todo, nos puso un whatsapp donde nos decía que él había sido un afortunado y que nosotros fuésemos felices, porque la vida tiene estas cosas. Así de bueno era Javi», explica a este diario su hermano José Antonio, que ejerció como presidente del CF Talavera entre 2012 y 2021. Un club, ahora en Primera RFEF, entregado hoy a su paisano, pese a que él nunca defendiese la camiseta blanquiazul. Javi se había iniciado en la Ciudad Deportiva del Madrid, desde donde partió para hacer carrera en Salamanca, Rayo, Sporting de Gijón, Mallorca y Atlético Baleares.
Entre 1999 y 2012 sólo pudo disputar 16 partidos en Primera y 12 en Copa del Rey. De hecho, la gloria le llegó demasiado pronto. Fue el 24 de mayo de 2000, fecha de la final de la octava Copa de Europa. «Mis padres y mi hermana viajaron en un avión fletado para los familiares. Mis hermanos y yo fuimos en coche con unos amigos. Todo sucedió muy rápido, pero fue un momento inolvidable. Especialmente la cena de celebración allí en París, con la Orejona presidiendo la mesa», rememora José Antonio sobre aquel 3-0 al Valencia.
9 de junio de 1999
«Javi era un jugador muy elegante, con mucha proyección. Muy buen chico, muy educado, algo tímido, pero que caía muy bien», relata Javier Casquero, otro talaverano, viejo camarada de los tiempos de la Ciudad Deportiva. «Tenía muy buena pierna izquierda, pero le faltó un poquito de mal genio. Eso es lo que nos dijo Pirri durante una pretemporada, en una de sus valoraciones», apunta su hermano. Un análisis enmendado por Miguel Ángel Corona, nacido también a la ribera del Tajo, canterano del Madrid y actual director deportivo del Panathinaikos: «Me acuerdo perfectamente de su técnica para decidir con centros en los metros finales. Así que quizá se hubiese adaptado mucho mejor al fútbol actual».
El 3-0 del Stade de France supuso una peculiar revancha de Dorado ante el rival que le había amargado su debut con el Madrid. Un 9 de junio de 1999, ida de semifinales de Copa, resuelto con 6-0 en Mestalla. Roberto Carlos tuvo que viajar a un amistoso previo a la Copa América, así que John Benjamin Toshack debió recurrir de inicio al lateral del Castilla. Tras la roja directa a Fernando Redondo, al descanso ya escocía aquel 4-0. En el minuto 77, el galés retiró a Dorado para dar paso a Manuel Tena. Las pesadillas persistieron hasta el 31 de julio, cuando JB dio otra titularidad a Dorado en un amistoso en San Siro, resuelto con 2-3. «La foto que guardo con más cariño es una de Javi con la Champions, junto a Roberto Carlos en Cibeles, pero también tengo mucho aprecio a otra de aquella victoria ante el Inter», admite su hermano.
Porque, en los 90, cualquier triunfo ante un equipo italiano debía interpretarse como un hito. Bien lo sabía Dorado, que llegó a Madrid con 15 años, directo a la pensión Don Juan, situada en la calle Recoletos. «Ahora todo está focalizado en Valdebebas, pero entonces no había una sola sede. Yo estudiaba en el Colegio Cumbre, en la calle Costa Rica», relata Casquero, ex de Getafe y Sevilla. «Nos juntábamos en una sala común de la pensión a ver los partidos por la tele. Había unos cuantos sofás y sillones, pero no cabíamos todos, así que los mayores acaparaban los mejores sitios», puntualiza Corona, ex secretario técnico del Valencia.
José Antonio Dorado, en El Prado.EFE
Las primeras patadas al balón llegaron en la Peña Real Madrid de Talavera, preámbulo de una cita clave, en el Salto de Caballo de Toledo. A aquel partido entre la selección de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid se habían acercado José Martínez Pirri y su jefe de ojeadores, Paco de Gracia. «Nos llamaron por teléfono a casa, porque por entonces no había móviles. Hablaron con mis padres y Javi se marchó para Madrid con 15 años», relata su hermano.
«figura paternal y de respeto»
Más allá de las exigencias de cada entrenador, como el caso de Luis Palmero con Dorado, muy por encima del resto destacaba la imagen de Vicente del Bosque. «Aunque no fuese una persona autoritaria, para todos nosotros Vicente representaba esa figura paternal y de respeto», recuerda el ex centrocampista del Almería. Cuando llegó al banquillo del primer equipo, Del Bosque dio la primera oportunidad a Dorado en el Mundial de clubes, durante el partido por el tercer puesto ante el Necaxa. Un mes después, el 20 de febrero de 2000, el zurdo se estrenaría en Liga, esta vez con un 1-1 mucho más amable en Mestalla.
Hoy, la afición de El Prado rendirá tributo a Javi durante el saque de honor, en el que participarán la mujer y los hijos de Dorado, desplazados desde Mallorca. Este acto debe considerarse una reparación al penoso episodio vivido el 5 de marzo en el Bernabéu, cuando el minuo de silencio en su memoria fue interrumpido por parte de la afición del Atlético. «Si esa gente del Frente hubiese conocido a Javi, estoy seguro que no lo hubieran pitado», concluye su hermano.
Casquero, hijo del histórico capitán del Talavera en los años 60, no acudirá al estadio para atender sus labores de comentarista. Corona, residente en Atenas, deberá conformarse con la nostalgia de aquellos partidos de su infancia, que precedieron al glorioso bienio comandado por Gregorio Manzano (1996-1998). «Tengo un recuerdo muy nítido de acudir a El Prado con mi abuelo, que muchas veces había trabajado como voluntario en las taquillas. Recuerdo, sobre todo a Luengo y Quini», finaliza el ex del Real Zaragoza.
Endrick quiere jugar el próximo Mundial. Es su gran obsesión. A sus 19 años, el delantero del Real Madrid ha desaparecido de las alineaciones del conjunto blanco y, con ello, ha perdido toda la presencia que había ganado en la selección brasileña. Por eso, su gran objetivo en este mercado de invierno es conseguir una cesión que le permita sumar minutos en la segunda parte de la temporada y convencer así a Carlo Ancelotti para que le convoque a la cita mundialista. Y el Olympique de Lyon parece haber accedido a sus peticiones. Según adelantó As y ha podido confirmar este periódico, las negociaciones entre el cuadro galo y el equipo del Bernabéu están muy avanzadas, con el «sí» del futbolista y de su entorno para la operación.
Si las conversaciones terminan en buen puerto, Endrick estaría en Lyon después del parón navideño y ya no contaría para Xabi Alonso en el duelo liguero del día 3 de enero ante el Betis. Antes, le queda un partido para demostrar lo que pueda, si es que el técnico se lo permite. El brasileño apunta a titular en el partido de Copa en Talavera, en lo que será su primera titularidad con el vasco en seis meses, y al estar sancionado en Liga, no podrá ni sentarse en el banquillo en el último encuentro del año, ante el Sevilla en Chamartín.
La vida de Endrick a las órdenes de Xabi Alonso no ha sido fácil. El brasileño fue titular en dos de los partidos del Real Madrid en el mes de mayo, los últimos de Ancelotti en equipo madridista, pero una lesión en los isquiotibiales le hizo perderse el Mundial de clubes. Aún así, y ante el empuje de Gonzalo, viajó a Miami para unirse a la nueva expedición de Alonso para conocer al nuevo cuerpo técnico y recuperarse al lado de sus nuevos jefes.
24 minutos con Alonso
La recuperación le tuvo de baja hasta la mitad del mes de septiembre, volviendo a una convocatoria 124 días después en el duelo ante el Espanyol. A pesar de eso, acumuló ocho partidos seguidos sin minutos, hasta que sumó sus primeros 12 en el 4-0 ante el Valencia. Después, otros siete en la banda, disputando otros 12 minutos contra el City en la última cita de Champions.
En total, Endrick ha jugado sólo 24 minutos bajo las órdenes de Alonso, distando mucho de las oportunidades que le dio Ancelotti en la parte final de la pasada campaña. Al italiano también le costó encontrarle sitio en la amplia rotación del ataque madridista, pero contó con el joven delantero en nueve de los últimos doce partidos del curso en los que estuvo disponible. Un tiempo de juego que ilusionaba al Bernabéu con una siguiente temporada en la que fuera importante.
Mientras, Endrick no faltó en las listas de Brasil, teniendo minutos en los parones de septiembre y octubre de 2024 y en el de marzo de 2025. Pero su lesión y la llegada de Alonso lo han cambiado todo. Joao Pedro, delantero centro del Chelsea, Richarlison, del Tottenham, y Vitor Roque, del Palmeiras, fueron los elegidos por Ancelotti para la posición de nueve en la última convocatoria, jugadores que junto a Vinicius, Raphinha, Rodrygo, Estevao y Cunha parecen ahora mismo por delante de Endrick en el ataque de Brasil.
Por eso Endrick quiere salir, jugar en Lyon y recuperar un puesto en la rotación de la canarinha.
El Tribunal de lo Laboral de París condenó este martes al París Saint-Germain a pagar los atrasos salariales a Kylian Mbappé, aunque no el resto de las peticiones que había hecho el futbolista, que reclamaba más de 260 millones de euros.
Además del salario y las primas reclamadas por el delantero, valoradas en unos 55 millones, el tribunal agregó las vacaciones, lo que eleva la cifra final a 61 millones, según el cálculo efectuado por los letrados del jugador.
El tribunal impuso también la ejecución provisional de la sentencia, por lo que el PSG tendrá que pagar incluso en el previsible caso de que la recurra.
Además, el club vio como los jueces desestimaban todas sus peticiones, que ascendían a 450 millones de euros al considerar "desleal" el comportamiento de Mbappé, a quien reprochan que conocía su intención de abandonar el equipo tras la temporada 2023/2024 pero no lo comunicó.
Los abogados de Mbappé se mostraron muy satisfechos con la sentencia, aunque les otorgara menos del dinero que reclamaban. "Llevamos 18 meses reclamando el pago de los salarios que le debían y es lo que hemos obtenido", dijo a la salida del tribunal la abogada del futbolista, Delphine Verheyden.
Frédérique Cassereau, también letrada del jugador, aseguró que sería "elegante" por parte del club no recurrir la sentencia, que consideró "histórica" porque afianza los derechos de los jugadores frente a los clubes.
El litigio entre Mbappé y el PSG comenzó tras la salida del delantero al Real Madrid en el verano de 2024, al que llegó libre, sin tener que pagar indemnización de traspaso al club francés.
La entidad presidida por Nasser Al Khelaifi no le pagó los últimos tres meses de salario, que consideró que formaban parte del acuerdo verbal alcanzado por el futbolista a principios de aquella campaña, cuando comunicó que no haría efectivo el tercer año de contrato que había rubricado en 2026 y que era opcional.
Entonces el club le apartó del primer equipo y solo le reintegró en el mismo cuando llegaron a ese acuerdo verbal. Pero el futbolista niega su legitimidad al considerar que nunca fue inscrito en la Liga y que no se habló de cifras concretas.
El Caso Negreira sigue copando la actualidad del fútbol español tras las declaraciones de Joan Laporta y algunos exentrenadores del conjunto catalán en el juicio y de las palabras de Florentino Pérez en la comida de Navidad del Real Madrid con los medios de comunicación. A ese discurso se ha sumado esta mañana Xabi Alonso, en la previa del encuentro entre el conjunto blanco y el Talavera en la Copa del Rey.
"En todas las ligas hay árbitros de diferentes personalidades y distintas formas de arbitrar, pero es un caso que hay que investigar y depurar responsabilidades. Lo que ha sucedido aquí... En el extranjero sorprende muchísimo que no haya consecuencias o responsabilidades. Es importante saber qué ha pasado. No es normal y no se puede tomar con naturalidad", reflexionó el técnico vasco en la sala de prensa.
Cuestionado por el comunicado del sindicato de árbitros criticando la postura de Pérez y defendiendo a los colegiados, el entrenador del Madrid declaró que "es legítimo que cada uno defienda sus intereses y alce la voz cuando se siente perjudicado". "Nosotros hacemos exactamente eso", añadió.
Sobre su situación en el banquillo del conjunto blanco, Alonso se abrió un poco a nivel personal. "El Xabi de junio no es el mismo que el de ahora. En esencia sí, pero hay cosas que he aprendido, cosas que he tenido que ajustar de mí mismo, conocer, adaptarme... A los jugadores les pasará lo mismo al ver el tipo de entrenamientos, forma de jugar... Es normal. No somos fotos fijas. Lo interesante es que sea para bien, no para mal. Queda camino por desarrollar", aseguró el de Tolosa, que admitió estar "disfrutando" de su etapa en el club del Bernabéu.
"La unidad es fundamental"
"El cargo te hace saber lo que te toca en cada momento. Disfruto de la oportunidad que tengo, con todo lo que conlleva. Es un orgullo estar aquí y querer mejorar. Hay cosas que me gustaría hacer mejor. Si somos mejor equipo en marzo que ahora será buena noticia", expresó.
Eso sí, reconoció que la comunicación con los responsables del club sigue siendo "buena". "La situación sigue siendo la misma, mantenemos una buena comunicación y estamos juntos en esto. La comunicación es fluida, hay confianza constante, respeto y ambición de querer mejorar. Sabemos que hay momentos buenos y no tan buenos y la unidad es fundamental. Las relaciones se van desarrollando y nos vamos conociendo mejor. El foco son los cuatro días, acabar bien antes del parón, pero siempre con la ambición y exigencia de mejorar, tanto en el vestuario como en el campo".
¿Cuál es el equipo titular del Real Madrid con Xabi Alonso? Complicado saberlo. En los 23 partidos oficiales de este curso (sin contar el Mundial de clubes y pretemporada), el preparador vasco sólo ha repetido alineación titular en una ocasión. Ese 11 lo integran Courtois; Valverde, Militao, Hujsen, Carreras; Güler, Tchouaméni, Camavinga, Brahim; Mbappé y Vinicius. Fue el equipo que comenzó el clásico contra el Barcelona (2-1), aquel de las protestas de Vinicius y del desplante a Xabi, disputado el 26 de octubre, y volvió a juntarse nueve días después en la visita al Liverpool, en la Champions (1-0).
Un 11 distinto al presentado en el primer encuentro de la temporada, 19 de agosto contra Osasuna (Courtois; Trent, Militao, Huijsen, Carreras; Güler, Tchouaméni, Camavinga, Bellingham; Mbappé y Vinicius) y del último contra el Alavés (Courtois; Valverde, Asensio, Rüdiger, Valdepeñas; Güler, Tchouaméni, Bellingham; Rodrygo, Mbappé y Vinicius).
Las certezas más claras tras el análisis del sudoku de las alineaciones titulares presentadas por el técnico tolosarra apuntan a que tiene un grupo de fijos: Courtois bajo los palos, Militao en el eje central de la defensa, Carreras en la banda izquierda, Valverde de multiusos, Tchouaméni de pivote, Bellingham como enganche y Vinicius y Mbappé arriba. El resto de los puestos, debido a las ausencias por lesiones (muchísimas), castigos reglamentarios (numerosos), cambios táctivos (varios) y rotaciones (pocas) quedan abiertos a un amplio margen de aspirantes e interpretaciones. Carvajal podría estar por delante de Trent en la banda derecha, Huijsen superaría a Rüdiger en labores de contención y Güler se adelantaría a Ceballos y Camavinga en la zona de creación. El revulsivo en momentos críticos tampoco ha quedado claro, Brahim, Rodrygo y Gonzalo se han repartido la función de animador del zafarrancho de combate. Franco Mastantuono arrancó firme, pero desde su lesión de pubalgia desapareció de la pizarra.
Larga lista de ausencias
Y es que los contratiempos físicos han condicionado la estrategia de Xabi Alonso. Ante el Manchester City y el Alavés no pudo contar con más de media docena de jugadores. La preparación física y la planificación facultativa erosionan los planteamientos tácticos. Y esa nómina de damnificados ha estado dominada por la presencia de jugadores con lesiones reincidentes. Carvajal apenas pudo disponer de siete partidos tras recuperarse de su lesión de rodilla. Militao, Alaba y Mendy también hicieron camino de ida y vuelta por la enfermería.
Xabi, que nunca pierde las formas, lamenta la extensa lista de ausencias, pero entiende que es algo inherente el fútbol, como dejó claro el pasado sábado en la víspera del viaje a Mendizorroza: «Evidentemente, a pesar de las bajas tenemos fortalezas y equipo suficiente para tener 11 jugadores del Madrid que lo darán todo. Las ganas y el compromiso para ganar van a estar ahí. El del Alavés es un partido importante antes del parón. Los 11 que salgan darán lo mejor».
En el club, algunos se ha acordado de Antonio Pintus, el preparador físico italiano, que tras la llegada de Xabi Alonso ha quedado apartado de la actividad diaria.
4-4-3 y 4-4-2
Las bajas, sin duda, condicionan las alineaciones, pero también han influido la modificación de criterios técnicos del staff de Alonso. Tras el estreno del vasco en el Mundial de clubes parecía que el modelo de tres centrales (utilizado en el Bayer Leverkusen) podría ser una opción, pero sólo lo ha utilizado en momentos puntuales de los partidos. Apostó más por el 4-3-3 y el 4-4-2, siempre en función de la labor de Bellingham, un media punta que ha tardado en encajar en el sistema.
El técnico sabe que el inglés debe jugar, pero este no termina de sentirse cómodo. No es casualidad que la racha más fructífera de resultados del Real Madrid en este temporada se firmara antes de su regreso por la operación de un hombro. El internacional inglés volvió a ser titular ante el Atlético de Madrid y los blancos perdieron 5-2. Antes, el Madrid había ganado a Osasuna (1-0), Oviedo (0-3), Mallorca (2-1), Real Sociedad (1-2), Marsella (2-1), Espanyol (2-0) y Levante (1-4). Ahora, Bellingham ha recuperado su mejor versión y una pieza clave en el grupo de Xabi.
Arda Güler es el único que ha participado en todos los partidos (19 como titular). Lo otros que no se han perdido ninguna convocatoria son Valverde, Mbappé, Vinicius, Brahim y Gonzalo.
«Lo que más preocupa al Madrid es la situación del arbitraje en España». El pabellón de baloncesto de la ciudad deportiva de Valdebebas acogió ayer el clásico encuentro navideño entre los responsables del Real Madrid y los medios de comunicación. Evento que aterrizó en plena actualidad deportiva del primer equipo de fútbol, inmerso en una crisis de resultados, suavizada tímidamente tras el triunfo en Mendizorroza, que tiene a Xabi Alonso contra las cuerdas.
El lunes se vivió con cierta calma tensa y con bastantes dudas en el seno del conjunto blanco, a la espera de los resultados contra el Talavera en Copa del Rey y ante el Sevilla en el último partido del año en el Santiago Bernabéu, para decidir qué hacer con el técnico vasco. Los últimos siete días han sido frenéticos en Chamartín, con la derrota ante el Celta, la reunión en el estadio después del partido, la advertencia de la dirección a los futbolistas sobre su actitud, el 1-2 contra el Manchester City y el triunfo balsámico en Vitoria como punto y seguido a una situación extraña en Valdebebas. Nadie se atreve a pronosticar.
«Puede pasar de todo», es una de las respuestas que llegan desde el césped de la ciudad deportiva madridista, donde nadie sabe muy bien qué esperar de los próximos días. Alonso parecía más fuera que dentro después del duelo ante el Celta, pero la mejoría en intensidad ante el City le dio aire hasta Mendizorroza, donde su equipo sumó tres puntos que calmaron un poco las aguas.
Florentino insiste con Negreira
Aún así, la sensación dentro de la organización madridista es que un pinchazo ante otro rival inferior(al City no se le consideraba como tal) pondría fin al camino del vasco en el banquillo. Algunas voces, sin embargo, confían en que el Madrid termine de despegar en enero y en que las soluciones que están sobre la mesa para sustituir a Alonso, que ahora mismo son Solari y Arbeloa, no cambiarían demasiado la perspectiva actual del conjunto blanco.
En la comida con los medios, Florentino Pérez evitó mencionar el nombre de su entrenador en el discurso que realizó durante cinco minutos ante la prensa. El presidente del cuadro madridista centró sus esfuerzos en el Caso Negreira y en los errores que, según él, han tenido los árbitros que han dirigido los últimos encuentros del Madrid. «Ante el Alavés fuimos arbitrados por un colegiado que nos amenazó antes de una final de Copa. Parece ser que las zancadillas a Rodrygo y Vinicius no son penalti. Es posible que algún club haya descendido víctima del caso Negreira, se ha dañado la imagen de nuestro fútbol y se debe hacer justicia. El juez lo definió como corrupción sistémica y dijeron que eran pagos convenientes, ¿por qué?», reflexionó Pérez.
Más allá de los árbitros, nada. Ni un mensaje de apoyo ni uno de aviso a sus jugadores o a su cuerpo técnico. Nada. El presidente del Madrid y el resto de responsables del conjunto blanco esperan ahora acontecimientos, con el duelo copero contra el Talavera y el de Liga ante el Sevilla como siguientes piedras de toque. Ese es el futuro cercano del club, el único que existe ahora mismo. Después llegará la Supercopa de Arabia, competición que el año pasado hizo mucho daño a Carlo Ancelotti al perder la final contra el Barça por 2-5. Nadie quiere observar tan lejos porque ahora mismo en el Madrid «cada partido es un mundo», como se reconoce de puertas para dentro. Nadie se atreve a decir que será el técnico ahí.
cambio de tono
No hay, pues, una fecha límite para Alonso. Por ahora, todas lo son. La relación con el vestuario, al menos en público, ha mejorado después de la advertencia del club a los futbolistas, y los abrazos de Rodrygo y Vinicius en los partidos ante City y Alavés han reflejado ese cambio de tono de la plantilla, pero los problemas internos siguen siendo similares. El equipo no termina de jugar bien y depende de la calidad individual de sus delanteros, las piezas del centro del campo no encajan, con Alonso buscando nuevas soluciones cada día, y la forma física de los jugadores dista de ser la mejor.
Calma tensa, y con bastantes dudas, antes de la Copa y la Liga. Así es la realidad navideña de este Madrid. Una que puede cambiar en cualquier momento.
Jorge Casado (Madrid, 1989), uno de los puntales del Guadalajara, que buscará este martes dar el gran golpe ante el Barcelona en la Copa del Rey, es todo un trotamundos del fútbol. Sus primeros pasos serios los dio en las filas del Rayo Vallecano, que apostó por incorporarlo cuando tenía apenas 10 años y donde llegó a despuntar tanto que el Real Madrid acabaría haciéndose con sus servicios en 2010.
Aunque inicialmente estaba previsto que jugara para el tercer equipo, acabó por convertirse en una pieza básica para Alberto Toril en un Castilla que llegó incluso a jugar la promoción de ascenso a Segunda División, donde sería finalmente eliminado por el Alcoyano.
Sus buenas maneras tampoco pasaron inadvertidas para José Mourinho, que lo hizo debutar con el primer equipo, como titular, en una vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, en la temporada 2011-12 frente a la Ponferradina, al lado de jugadores como Pepe, Varane, Özil o Benzema, que se saldó con victoria madridista por 5-1. Esa, no obstante, sería también su única aparición.
Ascenso a Primera RFEF
Tal vez debido a ello, para buscar nuevas oportunidades de crecimiento, se incorporaría en 2014 al Betis, que militaba entonces en Segunda, para vivir la primera de las tres experiencias consecutivas de un solo año (le seguirían la Ponferradina y el Zaragoza) tras las que, en 2017, daría el salto a Grecia para jugar en primera desde las filas de un Xanthi con el que también acabaría viviendo algunos claroscuros.
En 2020, sus ganas de volver a casa le llevaron a firmar por el Rayo Majadahonda, club donde permanecería durante cuatro temporadas y donde llegaría a ser capitán hasta que en verano del año pasado firmó en principio por una única campaña por un Guadalajara con el que acabaría rubricando la ampliación de su contrato por un año más el pasado mes de junio.
En el club violeta alaban tanto su ascendencia en el vestuario como su participación en una campaña que acabó culminando con el ascenso a Primera RFEF y, aunque en la Liga se ha perdido siete de los 16 encuentros disputados, con solo una de esas ausencias en el banquillo, sí ha tenido presencia en los dos duelos de Copa que ha jugado el equipo, ante el Cacereño, en primer ronda, y con algo más de 11 minutos sobre el césped y, sobre todo, frente al Ceuta, en segunda ronda, ante el que jugó la totalidad del encuentro.
Duda bajo palos
El partido de este martes frente al Barcelona será un auténtico choque de contrastes. Por una parte, se medirá el conjunto más goleado del Grupo 1 de Primera RFEF, un Guadalajara que, ahora mismo, ha encajado 24 tantos en 16 partidos, tres de ellos este pasado sábado frente al Real Madrid Castilla en el Alfredo di Stéfano, en un partido en el que los visitantes lograron adelantarse en el marcador, frente al máximo goleador de Primera. Los azulgrana, en estos momentos, suman 49 goles a favor en 17 partidos, 14 más que su más directo perseguidor, el Real Madrid de Xabi Alonso.
La gran incógnita del equipo azulgrana, en estos momentos, es quién se encargará de estar bajo los palos en Guadalajara. Por lo pronto, Hansi Flick ya ha dejado claro que Joan Garcia tendrá descanso y que no decidirá hasta este mismo martes si quien deberá tomarle el relevo será Wojciech Szczesny, baja el sábado ante Osasuna por una gastroenteritis, o Marc-André ter Stegen, que sigue mostrándose poco dispuesto a dejar el club pese a que la inactividad podría costarle disputar el Mundial.
El Barcelona, defensor del título conseguido tras imponerse en la final al Real Madrid, llega en un excelente momento después de ganar a Osasuna en la Liga y ratificar el liderato y con la impresión de ser un equipo cada vez más fiable.
Florentino Pérez volvió a la carga contra los árbitros y contra el Barcelona en la comida de Navidad del Real Madrid con los medios de comunicación. El presidente del conjunto blanco fue muy duro con el estamento y admitió que "la mayor preocupación del club es la situación del arbitraje en España".
En la reunión anual con los periodistas, los árbitros y el Caso Negreira coparon el foco del discurso de Pérez, uno de los más duros de los últimos tiempos. "La Navidad es un momento de reflexionar y la mayor preocupación del Madrid es la situación del arbitraje en España. Daña la reputación de nuestra la Liga. Lo ocurrido con Negreira durante dos décadas es obligado que se haga justicia... Y las instituciones han dejado solo al Madrid en esta lucha", declaró.
Florentino lanzó varios dardos a la Liga y a la Federación Española de Fútbol. ¿Cómo es posible que el jefe de los árbitros nos pida que pasemos página? ¿Cómo es posible que la Federación y la Liga se comporten así? Tienen el deber de velar por la integridad de la competición. El caso Negreira es el problema más grave que tiene el fútbol a día de hoy", añadió.
Y continuó, en un discurso que duró casi cinco minutos. "Se han pagado 8 millones por informes de árbitros que nunca fueron conocidos por los entrenadores . Son los informes más caros del mundo. Mancha la imagen de nuestro deporte y existe la necesidad de un cambio radical".
El caso Negreira
Pérez recordó los últimos arbitrajes al Madrid, incluido el de anoche en Mendizorroza. "Ayer fuimos arbitrados por un árbitro que nos amenazó antes de una final de Copa", dijo, refiriéndose a González Fuertes, árbitro de VAR en la final contra el Barça y ayer en Vitoria.
"Parece ser que las zancadillas a Rodrygo y Vinicius no son penalti. Es posible que algún club haya descendido víctima del Caso Negreira. Se ha dañado la imagen de nuestro fútbol y se debe hacer justicia. El juez lo definió como corrupción sistémica.ñ y dijeron que eran pagos convenientes, ¿por qué?", se preguntó.
Florentino evitó referirse a la situación de Xabi Alonso en el banquillo del primer equipo y se centró en la "ilusión por el futuro".