El Madrid, en manos de un técnico que era defensa

El Madrid, en manos de un técnico que era defensa

El Madrid sigue la estela del Barcelona. Lo malo es que su juego no progresa. Al nuevo genio de Valdebebas se le ocurrió una alucinación. Jugar con un solo delantero, porque Gonzalo nunca existió. Ante un semi colista sólo un delantero y tres medios, más un medio defensivo. Más los cuatro defensas. La alineación de Arbeloa fue como una luz negra de pesimismo.

El enemigo no era el Arsenal. Ni siquiera el Benfica. Era un equipo enfermo que ha cogido la carrera hacia el precipicio de la Segunda División. Peter Lim se ha cargado ya un equipo histórico de la Liga.

Pero es un laberinto mental, dado que Tchouaméni, Camavinga e incluso Valverde en teoría eran tres defensas. Ese era el ficticio centro del campo. Un galimatías tratar de descubrir la ecuación estratégica de la alineación.

Creo que Arbeloa estaba muerto de miedo. Pánico a perder. Esa fue la razón visceral de salir como un equipo acomplejado, sin fútbol y a la espera de algún milagro de Mbappé.

Naturalmente, el Valencia no tenía ni juego, ni moral, ni sistema. Era como un barquito a la deriva en el puerto. Así que la primera parte fue insufrible. Horrible. Entre dos equipos con miedo a perder.

Nada cambió en la segunda parte. Arbeloa creyó que algún gol se pescaría como un fallero mayor por el área che. Y ocurrió el extraño prodigio. Apareció Carreras, que es zurdo, penetró en el área como un cuchicheo y con toda la suerte del mundo, con la derecha, se topó con el gol.

Pues no crean que empezó el baile de los cambios. No. Siguió peor el sermón de Arbeloa. El Madrid se protegía del 0-1 como si fuera el oro de El Dorado. Inaudito. Y, por supuesto, el Valencia pudo empatar. Lucas Beltrán, su mejor futbolista, disparó y Courtois tuvo a su palo derecho como amigo. Pero era el empate.

Los cambios no llegaron hasta el minuto 75. Por fin pudimos vera a un Trent que con los ojos cerrados es mejor que todos los que jugaban, a excepción de Mbappé. Y llegó su gol, tras un contragolpe y el pase mortal de Brahim, que durmiendo es mejor que Gonzalo.

Y sonrió el fenómeno francés. Ya tenía el golito de cada partido. En realidad, Mbappé no estuvo a la altura de su categoría. Pero es que con tanto defensa no recibía ni una sola vez en condiciones. Se quejó hasta de Arda Güler, porque no le filtraba el pase mortal. Estuvo hasta desquiciado.

Y quitó a Güler, como siempre, pero esta vez, antes de que el turco se cabreara, Arbeloa se abalanzó para apretarle en un abrazo. Más falso que el beso de Judas.

El resumen es que el Madrid sigue aburriendo. Y hemos descubierto que un defensa está manejando los millones de un equipo enfermo, sin brillo, sin fuste. Incapaz de hacer jugadas de calidad, ni ante un rival medio muerto.

El Betis rompe la racha invicta del Metropolitano y mete en problemas a Simeone

El Betis rompe la racha invicta del Metropolitano y mete en problemas a Simeone

Actualizado

Una genialidad de Antony y, también, la vuelta a sus peores pesadillas en lo ofensivo condenaron al Atlético ante el Betis en el Metropolitano, escenario de la primera derrota liguera de su equipo. Los verdiblancos, así, se cobraron una revancha muy en caliente por una eliminación en la Copa en la que los rojiblancos, con cinco tantos a domicilio, parecían haber encontrado la mejor manera de castigar la portería contraria. Una efectividad que, visto lo visto sobre el terreno de juego, corre peligro de convertirse en un oasis en medio del desierto. [Narración y estadísticas (0-1)]

Sin goles, no hay victorias. Pelear por la Liga, ahora mismo, parece imposible. En la Copa, mientras, el Barça es una amenaza clara y fehaciente. Y, si no mejoran claramente las cosas, incluso el Brujas puede permitirse soñar con dar la campanada en Europa. Esas son las sensaciones que dejan ahora mismo este tropiezo en casa. Aunque, en el fútbol, las cosas pueden cambiar de forma tan espectacular como inesperada de un día para otro. A eso, sin duda, sí pueden agarrarse los colchoneros.

Los primeros compases fueron un intercambio de golpes en toda regla. Avisó primero Lookman, con un disparo que no encontró el camino de la portería del Álvaro Valles. Más serias, en cambio, serían las advertencias iniciales de los béticos. Ambas, con Bakambu como protagonista. En los dos casos, Jan Oblak se empleó a fondo para evitar que el balón acabara en el fondo de su portería. Sendos avisos a los que les seguirían dos remates de un Julián Álvarez que, junto con Sorloth, lidera la tabla de goleadores rojiblancos en la Liga, pero cuya capacidad anotadora es un poco como el Guadiana, que aparece y desaparece cuando menos te lo esperas, y de un Giménez que buscó la sorpresa ante los que el portero visitante mostró una solvencia fuera de toda duda.

más ganas que puntería

En el otro extremo del campo, mientras, Oblak no pudo en última instancia impedir que un sorprendente disparo de Antony desde la frontal acabara por convertirse en el 0-1. Aún no se habían cumplido los primeros 30 minutos y a los de Simeone les tocaba remar a contracorriente. Tras el tanto, cómo no, se esforzaron por volver a poner las tablas. Con más ganas que puntería, todo sea dicho. El Betis, por su parte, confortado por la ventaja, tendría también alguna que otra opción para echar algo de sal a la herida. Sin éxito, en este caso. Quien sí encontraría el camino de la portería contraria al filo del final reglamentario del primer tiempo sería Lookman.

Su gol de cabeza, servido desde la derecha por Marcos Llorente, acabaría siendo invalidado por fuera de juego. Visto el panorama, el técnico del Atlético movió el banquillo para dar entrada a Le Normand por Ruggeri, Baena por Almada y Sorloth por Julián Álvarez, en busca de aumentar la vigilancia sobre Antony y darle una vuelta a sus opciones en ataque. Y, de hecho, logró muy pronto amenazar a su rival, con un desplazamiento de balón de Koke al que Giuliano trató como pudo de darle una vida extra, pero que no inquietó al meta rival.

Por eso, quizás, El Cholo no tardó tampoco demasiado en darle entrada al tercero en discordia en cuanto a estadísticas anotadoras de los rojiblancos en la Liga: un Antoine Griezmann que, aunque veterano, parece tener todavía bastante que decir, aunque sea partiendo de inicio desde el banquillo. Con el noruego y el francés, el Atlético buscó estirar un poco más sus líneas para igualar lo antes posible. Encomendados, en muchas ocasiones, a la fe inquebrantable de Giuliano Simeone en tareas ofensivas.

Lookman, ante Ruibal, el domingo en el Metropolitano.

Lookman, ante Ruibal, el domingo en el Metropolitano.AFP

La portería del Betis, a pesar de todo, parecía una y otra vez inaccesible. Hasta que Llorente, en su intento de estorbar a Griezmann cuando el rojiblanco buscaba el remate a un medido centro de Giuliano, sí envió el balón al fondo de su propia portería. Pero el tanto, tras unos instantes de suspense, acabaría siendo invalidado a instancias del VAR por fuera de juego.

Los de Pellegrini, vistas las circunstancias, acabaron apostando más por defenderse que por buscar la sentencia, con un ejercicio de orden y paciencia. En el añadido Riquelme dispuso de una fantástica ocasión para el 0-2, con un intento de vaselina neutralizada por Oblak. Muchos habían abandonado ya sus asientos en el Metropolitano, molestos con la imagen de su equipo. Los problemas se amontonan para el conjunto de Simeone, que sólo sacó dos victorias en sus últimos seis partidos.

Aplazan el Sevilla-Girona por el aviso naranja por lluvia y fuertes vientos causado por la borrasca Marta

Aplazan el Sevilla-Girona por el aviso naranja por lluvia y fuertes vientos causado por la borrasca Marta

Actualizado

El partido Sevilla-Girona, de la 23ª jornada de LaLiga y fijado para este sábado (18.30 horas) en el Ramón Sánchez-Pizjuán, ha sido aplazado por el 'aviso naranja' decretado en la provincia sevillana y otras andaluzas por fuertes lluvias y vientos a causa de la borrasca Marta.

Fuentes del club hispalense informaron a primera hora de la tarde de que el encuentro no se disputará y queda pendiente de jugarse en otra fecha, una petición que este sábado el Sevilla FC trasladó oficialmente a LaLiga y a la que también se sumaron la Subdelegación del Gobierno central en esta provincia y el Ayuntamiento de la capital andaluza.

Asimismo, el derbi regional entre el Cádiz CF y el UD Almería de la 25ª jornada de Segunda División ha quedado también suspendido a causa del temporal. El duelo debía disputarse a las 16.15 horas en el Nuevo Mirandilla.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha decretado aviso naranja por viento en la provincia hispalense y amarilo por lluvias y tormentas. En cambio, Cádiz se encuentra bajo alerta naranja por los tres fenómenos mencionados, así como en nivel amarillo por fenómenos costeros.

El Mallorca golea al Sevilla y Arrasate salva una situación crítica

El Mallorca golea al Sevilla y Arrasate salva una situación crítica

Actualizado

El Mallorca sumó un triunfo crucial contra el Sevilla y salió de la zona de descenso tras exhibir mucha puntería con los goles de Vedat Muriqi, Samú Costa, Sergi Darder y Pablo Torre, que neutralizaron el 0-1 del debutante Neal Maupay. Estos tres puntos sacan de una situación crítica a Jagoba Arrasate, ahora con el goal average ganado frante a los hispalenses, que ven quebrada su pequeña racha de dos jornadas sin conocer la derrota. [Narración y estadísticas (4-1)]

A pesar de la difícil situación de ambos equipos en la tabla, la valentía tiñó el arranque del partido, especialmente el de Matías Almeyda. Sin embargo, los bermellones también dieron guerra a la zaga rival y en el ecuador del primer tiempo se adelantaron.

Una acción individual de Jan Virgili fue detenida por José Ángel Carmona, quien zancadilleó sin intención al extremo y provocó un penalti señalado por Soto Grado tras la intervención del VAR. Muriqi transformó desde los 11 metros para certificar su decimoquinto tanto, que iguala su mejor temporada en la isla y ya piensa en grande con 16 jornadas por delante.

Otra vez Virgili

El Sevilla no bajó los brazos y apretó con una buena acción de Akor Adams que provocó una buena intervención de Leo Román, pero el protagonista sería el debutante Maupay. Al filo del descanso, firmó un disparo desde fuera del área que se coló por el ángulo.

Tras el paso por vestuarios, los locales mostraron una entereza pocas veces vista esta temporada tras recibir un golpe y lo devolvieron poco después de reanudar el juego. Otra vez fue Virgili el protagonista, quien llegó hasta la línea de fondo y, con un recorte, puso el balón al segundo palo para el remate definitivo de Samú Costa.

Ahí sí que le costó más al equipo andaluz, más nervioso y errático que en la primera mitad, intentando revertir la situación con la entrada de Alexis Sánchez y Chidera Ejuke, aunque poco le funcionó en la segunda mitad a Almeyda.

Mojica, frente a Ejuke, el lunes en Son Moix.

Mojica, frente a Ejuke, el lunes en Son Moix.EFE

Y en mitad de las dudas, el cuadro local convirtió el 3-1. El mediocentro portugués volvió a ser protagonista con un gran desmarque, que le propició una posición idónea para dar el pase de la muerte a Muriqi, quien se quedó con la miel en los labios porque su disparo rechazó en Sergi Darder y el gol se sumó a la cuenta de éste.

Siguió intentándolo el Sevilla, pero ni su ataque fue fluido ni el Mallorca concedió oportunidades tal y como viene acostumbrando en las últimas semanas. Incluso tuvo tiempo el conjunto de Arrasate para ampliar la renta. Tras un inicio de curso complicado, Pablo Torre cerró el resultado en el último suspiro para estrenarse como goleador con la elástica bermellona.

Un panenka de Mbappé dedicado a Brahim y un registro por encima de Ronaldo Nazario

Un panenka de Mbappé dedicado a Brahim y un registro por encima de Ronaldo Nazario

La energía, la actitud y la concentración fueron otra vez las señas distintivas del Real Madrid. Apenas cuatro días después, frente a un rival con mucha más enjundia que el Mónaco, el equipo de Álvaro Arbeloa volvió a ofrecer un fútbol preciso, intenso, severo en su área y letal en sus transiciones. «No puedo ir contra la naturaleza de mis futbolistas. Todo lo contrario, tengo que aprovecharla», explicó el técnico en la sala de prensa de La Cerámica, en referencia a la velocidad de sus delanteros.

«El compromiso de los jugadores es innegable», reiteró Arbeloa sobre el líder provisional de LaLiga protagonista de cinco triunfos consecutivos. «No diría que hay un cambio muy grande, pero algo ha encajado ahora», analizó Thibaut Courtois. Por cuarta jornada liguera consecutiva, el belga no tuvo siquiera que intervenir antes del descanso. Algo insólito en las cinco grandes ligas europeas en este arranque de 2026. Cumplido el tiempo reglamentario, Courtois únicamente tuvo que blocar un disparo de Alberto Moleiro y despejar un balón aéreo.

Kylian Mbappé había pasado desapercibido durante la primera mitad, víctima de algún desafortunado resbalón, mientras Pape Gueye gobernaba en la medular con su esplendoroso despliegue. El senegalés había recibido en la previa el tributo de La Cerámica por ese gol que había valido un título de la Copa África, mientras Brahim Díaz hacía todo lo posible para esquivar las cámaras desde el banquillo. Por una de esas extravagancias del fútbol tuvo que ser Gueye quien fallase estrepitosamente en la acción del 0-1 de Mbappé. No conforme, el francés provocó y transformó a lo panenka un penalti en el añadido. «Para ti, para ti», espetó al internacional marroquí durante la piña de los festejos. Arbeloa sólo dio minutos a Brahim y Gonzalo García, dejando en paso sus otras tres opciones de refresco.

Güler y Asencio

A ver quién da un mínimo descanso a Mbappé, que acumula 21 goles en sus 20 partidos en el torneo doméstico. A los 27 años, el capitán de los bleus acumula ya 416 tantos en su carrera, dos más que otra leyenda como Ronaldo Nazario.

No tuvo acierto el Villarreal, que este curso no da la talla ante la elite de LaLiga. Tampoco en las botas de Gerard Moreno, impreciso tras una pícara acción a balón parado de Dani Parejo. Fue cumplida la hora de juego, cuando el delantero había dejado ya incontables muestras de la calidad de su pie izquierdo. El único despiste de la zaga visitante a lo largo de la noche.

A la mejoría de Dean Huijsen hubo que sumar la contribución Arda Güler. En sus 80 minutos, el zurdo no sólo apareció con peligro por el balcón del área, sino que ganó seis duelos a ras de césped y sumó otras tres recuperaciones. Se notaba el buen pie de Arda, como los cambios de orientación de Fede Valverde y Raúl Asencio, que permitían situaciones de uno contra uno para Vinicius.

Brahim Díaz y Pape Gueye, tras el pitido final en La Cerámica.

Brahim Díaz y Pape Gueye, tras el pitido final en La Cerámica.EFE

Otra mención de honor merece Asencio, que ahora acierta incluso cuando yerra. Como en ese desliz a cinco minutos para el final, cuando la hinchada amarilla reclamó una mano en el área que no fue tal. Durante más de una hora, el central se sobrepuso a las molestias en su renqueante pierna derecha. Impuso su potencia y colocación en un par de acciones al límite, sin resentirse de una tibia afectada por el estrés traumático.

Mucho más terrible resultó el infortunio de Juan Foyth, el gran pilar de la zaga. El argentino, establecido esta vez como central, se marchó en el minuto 23 con lo que parecía un grave daño en el tendón de Aquiles. De confirmarse, esta desgracia aumentaría la leyenda negra de Foyth, que en los últimos tiempos ya sufrió dos graves lesiones en la rodilla y otra más en el hombro derecho. Pau Navarro tuvo que hacerse cargo de Vinicius desde el inicio. Fue un duelo vibrante, uno de esos piques al límite tan del gusto del brasileño.

Los desaires con Soto Grado empezaron a acentuarse a propósito de un simple saque de banda, aunque cualquier excusa parecía válida frente al árbitro que hace un año le enseñó la roja en Mestalla, tras una presunta agresión sobre Stole Dimitrievski. El asunto vino a empeorar poco antes del descanso, cuando el '7' echó a perder una magnífica oportunidad para el contragolpe por un absurdo empujón sobre Moleiro. Pero no se descentró Vinicius, cuidado hasta la extenuación por Arbeloa. «Mbappé y Vini son los dos mejores jugadores del mundo. Yo sólo puedo agradecer su trabajo», concluyó el ex preparador del Castilla.

Moleiro y Gerard Moreno hacen volar al Villarreal

Moleiro y Gerard Moreno hacen volar al Villarreal

Actualizado

Cuando las cosas no salen y los partidos se atascan, los grandes equipos acostumbran a echar mano de aquello que alguien denominó pegada. Y de ella anda sobrado el Villarreal, que este sábado la sacó a pasear ante el Alavés para liquidar un partido espeso en la primera parte pero que Alberto Moleiro y Gerard Moreno, en poco más de cinco minutos, decidieron en el inicio de la segunda. El canario, que se marchó ovacionado, aún tuvo tiempo de asistir para que Georges Mikautadze anotara el tercero y sentenciara un choque que el Alavés maquilló casi al final gracias a Toni Martínez. [Narración y estadísticas (3-1)]

Superada la media hora de juego, Mikautadze fue el primero en aparecer. El georgiano controló un balón pero su disparo de diestra se marchó desviado por poco. Apenas fue un fogonazo porque el Villarreal era incapaz de darle continuidad a sus intentos mientras el Alavés, con un imperial Pablo Ibáñez en el centro del campo, controlaba el tempo y se permitía el lujo de seguir amenazando, con Carles Aleñá por la izquierda aunque su centro encontró respuesta en la defensa amarilla.

Marcelino no quiso perder más tiempo y movió sus piezas en la segunda parte para dar entrada a Gerard Moreno por un desaparecido Ayoze Pérez. El catalán tardó muy poco en aparecer tras una hábil acción de Mikautadze que remontó la línea de fondo para asistir a su compañero cuyo remate salió desviado junto al poste de Antonio Sivera. Pero no fue ninguno de ellos el encargado de desatascar el partido. De eso se encargó Moleiro, que tampoco había olido la pelota hasta entonces. El canario rebañó un balón en el interior del área para perfilarse y conectar una rosca perfecta que tocó en el poste antes de reunirse con la red.

Jugando a placer

El partido había cambiado y los amarillos parecían oler el miedo en su rival. Y decidieron aprovecharlo. Apenas unos minutos después, una gran triangulación de la delantera obligó a Sivera a evitar el remate de Mikautadze. Pero el rechazo le llegó a Gerard, que no perdonó con un remate de zurda.

El equipo de Marcelino comenzó a jugar a placer, a tocar con comodidad ante un Alavés que, además, tampoco tenía muchas opciones en el banquillo para intentar darle un vuelco al choque. Toni Martínez lo intentó con un disparo de falta que Luiz Júnior atrapó con facilidad. El equipo vasco se quedaba sin tiempo y lo intentaba con disparos lejanos como uno de Aleñá que se marchó rozando la escuadra del brasileño.

Mikautadze, con el balón, el sábado en La Cerámica.

Mikautadze, con el balón, el sábado en La Cerámica.AFP

En el caso del Villarreal, era el momento de poner a correr a sus puntas. Con Pepe ya en el campo, el extremo fabricó una ocasión que Moleiro no acertó a rematar por poco. En la siguiente que tuvo, el Villarreal puso la puntilla al partido con otra acción elegante de Moleiro, que se inventó un pase interior para que Mikautadze superara a Sivera con un toque sutil a media altura.

El meta del Alavés fue el responsable de que su equipo no encajara algún gol más. El propio atacante georgiano tuvo una clarísima que el portero desvió a córner. La relajación fue la causante del tanto encajado a falta de cinco minutos tras un grave error de Thomas Partey, que perdió un balón que Toni Martínez, esta vez sí, convirtió en el 3-1 con un disparo durísimo al que no pudo oponer resistencia Luiz Júnior.

La nueva Real Sociedad de Matarazzo ejecuta al Getafe en el caos del añadido

La nueva Real Sociedad de Matarazzo ejecuta al Getafe en el caos del añadido

Actualizado

La Real Sociedad reinó en el caos del tiempo añadido y ganó en el Coliseum con un tanto en el minuto 96 de Mikel Aramburu con el que derrotó al Getafe, hundido tras celebrar el empate en el 90 de Juanmi Jiménez y tocado moralmente mientras vive rodeado de una larga lista de problemas que auguran sufrimiento. [Narración y estadísticas (1-2)]

Cinco días después de su debut ante el Atlético en el banquillo de Anoeta (1-1), Pellegrino Matarazzo dio otra alegría para una Real que siempre mereció el triunfo. Incluso desperdiciando ocasiones claras con las que confirmar el 0-1 de Brais Méndez. Una salida de David Soria en un saque de esquina permitió a Aramburu ellevarse la victoria.

Los problemas del equipo de José Bordalás son más evidentes cada semana que pasa y las soluciones no llegan. Tiene cinco fichas sin cubrir, seis lesionados, entre ellos todos sus centrales y problemas burocráticos para firmar jugadores en el mercado de invierno. Y para culminar la lista de problemas, Bordalás jugó sin delanteros y con un centrocampista como Mario Martín en la punta de ataque.

Respirando pesimismo

Al Getafe sólo se le vio sufrimiento y un ejercicio de resistencia estéril. Se notaba que ni siquiera la cultura del esfuerzo iba a ser suficiente en el conjunto azulón. Se respiraba hasta pesimismo en la cara de Bordalás, que por una vez apareció sin sus características gafas, que tal vez escondían un cansancio que sin ellas reflejó su rostro.

La consecuencia de tanto hastío dejó al Getafe a merced de la Real, dominadora absoluta del balón. Aun así, le costó sumar ocasiones. De hecho, hasta el descanso, sólo gozó de una, pero fue suficiente. En el minuto 36, Brais aprovechó un mal despeje de Juan Iglesias para batir a Soria con un zurdazo espectacular.

El 0-1 deprimió al Getafe, que volvió de los vestuarios aún más errático, como un equipo sin alma, perdido y a merced de un rival que olió la sangre. Matarazzo adelantó líneas y ordenó una presión sobre los dos centrales de circunstancias del equipo de Bordalás, poco acostumbrados a lucirse con la salida del balón.

Luis Milla, cariacontecido tras una ocasión errada.

Luis Milla, cariacontecido tras una ocasión errada.EFE

Pronto comenzó la cascada de ocasiones y la Real no aumentó su renta en el primer cuarto de hora de milagro. Pudo marcar Gonçalo Guedes con un disparo desde fuera del área y después Mikel Oyarzabal desperdició dos mano a mano ante Soria. El primero, clarísimo tras un error garrafal de Diego Rico en una entrega hacia atrás, lo mandó fuera; el segundo, lo estrelló contra el cuerpo del portero.

Al Getafe aún le quedó un pequeño arranque de orgullo y dispuso de un cabezazo de Mauro Arambarri y de un 'casi remate' de Juanmi, que estuvo a punto de empujar el balón tras un centro de Jorge Montes desde la izquierda.

Esas ocasiones no fueron un espejismo ni una especie de último estertor del Getafe, que como la pasada jornada en Vallecas tiró de orgullo para sacar petróleo. Luis Milla sacó una falta y el hombre menos esperado, Juanmi, que no marcaba un gol en Liga desde la 28ª jornada del curso 2023/24, apareció de la nada para empatar. Sin embargo, esa alegría fue efímera. La grada celebraba un empate milagroso cuando apareció Aramburu para marcar el 1-2. Soria falló en una salida y el jugador de la Real cabeceó picado a la red.

Xabi Alonso ya no tiene vida en el Madrid

Xabi Alonso ya no tiene vida en el Madrid

Actualizado

Vale ya de tanta guillotina perpetua para el Madrid por culpa de su entrenador. Dije antes de que llegara Xabi Alonso que no daba la talla. Pero ahora es una realidad. No tiene más perdón.

La duda ahora es si Florentino Pérez se va a atrever o escucha al nuevo secretario técnico Jose Ángel Sánchez. Pero de no acabar esta agonía, el Madrid se expone a una temporada grotesca. No se puede jugar con tanta duda.

El técnico vasco ya no tiene defensa de ningún tipo. El Madrid es la nada. Sólo vive del increíble Courtois, que salvó una derrota. Y de algunas dentelladas de Rodrygo o Bellingham. Sí, porque Mbappé jugó todo el partido tan sólo para él. Quería goles, sin tener al equipo en su cabeza. Sí que empató al final con Cristiano, de penalti, pero no lo mereció. Hizo un partido horrible.

Luego, en televisión vi la cara del presidente blanco cuando Alonso se atrevió y volvió a quitar a Vinicius. Hubo expectación y en la pequeña pantalla se pudo ver que al presidente no le gustaba nada. Pero Rodrygo le dio la razón a Xabi, porque por la izquierda es mucho mejor que Vinicius, que no hizo absolutamente nada, borrado de la lista de goleadores, mientras su compatriota provocó un penalti y casi dos. No hay más que hablar.

Puede que Vinicius fuera una llamada para la despedida de Alonso, pero el nene del presidente es nada ahora mismo. Y no lo puede vender, porque el mercado del astro está muy a la baja.

En resumen, el partido del Madrid fue un esperpento, frente a un rival rabioso con uno menos.Alonso no sirve ni para animar al equipo, por su exquisita frialdad. Sólo jugó uno de los fichajes de han costado más de 250 millones de euros. Y fue Huijsen, que fue una puñetera vergüenza.

Lento, sin enterarse ni de un maravilloso jugador de casi 40 años como Alexis Sánchez y de la rapidez de Isaac Romero. Huijsen es una farsa como central sin protección. Tantos millones por ese jugador es una barbaridad de las mentes pensantes de la Casa Blanca.

Así que con un endiablada, mediocre y deslavazada plantilla y un errático entrenador, sólo se salva por dos fenónemos: Courtois y Mbappé. Y el último cuando no tiene miedo al error en partidos importantes.

El Madrid es un horror, el futuro es lo peor y lo que faltaba por decir es que se oye en nombre de Davide, el hijo de Ancelotti, justo el que llevó a su padre a los infiernos. En fin, crisis muy profunda en el Madrid, más de lo que ellos creen.

Una vez más el estado del césped del Bernabeú era pésimo. Se pasaron con el riego y destrozaron a los jugadores, que se resbalaban constantemente. Con la famosa lona del cielo del Bernbaeú, la pradera ni se corta ni se engrandece. Es una pesadilla.

Es un estadio sólo de fútbol. No es para la NFL, ni para sala de conciertos, ni para espectáculos pugilísticos u otras habilidades circenses. Es el Bernabéu. No un circo.

Justo desde la NFL, con el retraso de jugar en casa más partidos, el resto ha sido sólo una rémora el Madrid. Sobre todo para Alonso, con angustia perpetua. Sólo porque al presidente no le gusta, no le soporta. Si no les gustó desde el 4-0 del PSG en el Mundialito, debió despedirlo tras el bochornoso 5-2 del Metropolitano. Era el momento para despejar sus inquietudes. No lo hizo y desde aquello el Madrid va de zozobra en zozobra.

Un agobiante triunfo de Xabi Alonso

Un agobiante triunfo de Xabi Alonso

Actualizado

Un gol de los de antaño de dos brasileños, entre Vinicius y Rodrygo rompió el gafe en el Real Madrid. Un partido en que el Alavés parecía que se jugaba una final. Se demostró palmariamente que los jugadores están con Xabi Alonso y que la directiva que buscaba el fin del técnico, que se quedó con cara de tonto.

Cruelmente, la Casa Blanca ha jugado a incidir en los medios con que todo era un ultimátum. Lo cierto es que desde que Vinicius fue relevado ante el Barça parece que Alonso estaba camino del cadalso de cara a la presidencia.

Pues ha resultado que no, que la plantilla lucha con toda su fe en el técnico. Incluso cuenta con Vinicius siempre que no le releven. Y luego está el factor Mbappé. Sin contar con el equipo, el Madrid juega con un gol de más y eso es mucho castigo para un equipo menos técnico como el Alavés, al que le cuesta una barbaridad ver portería.

Con el el empate vitoriano parecía que Alonso ya había subido la escalera del cadalso. Pero no fue así, porque los jugadores mordieron y dieron la cara hasta que Rodrygo marcó el 1-2, refrendando el criterio de Xabi, que siempre quiere que juegue el brasileño.

Una vez más se demuestra que el VAR se manipula desde Barcelona. No aparecieron las repeticiones de ese penalti que le hicieron a Osasuna. No hubo dudas en el empate del Alavés y fue gol con la alabanza del VAR. Sin embargo, un penalti clarísimo a Vinicius en los últimos minutos ni se pudo ver con el VAR. No podía ser más claro el penalti. Y luego hablan de la estirpe del affaire Negreira.

Al final, cuando el Alavés quiso otra vez empatar, ni tenía físico, ni alma. Al revés, el Madrid perdió ocasiones, con un Gonzalo que no puede jugar en este equipo y con un Bellingham que no puede marcar ni con la ayuda del rey Arturo.

Naturalmente alabar un triunfo ante un rival como el Alavés es una trampa saducea. Jamás el Madrid por superioridad técnica puede ganar tan opresivamente, como si se acabase el mundo.

Se dice que la caída en desgracia de Alonso ocurrió cuando en pleno triunfo frente al Barcelona, el técnico se atrevió quitar a Vinicius. El brasileño escupía por la boca y estoy seguro que llamó a papaíto Florentino para que metiera a su entrenador en la cárcel del fútbol.

No hubo apoyo del club en ningún momento a Alonso y ni siquiera el inicuo de Vini le pidió perdón a su entrenador, cuando estaba jugando que daba pena, como tantos partidos desde más de 18 meses. Alonso se descompuso. Vio un complot en el vestuario y ya nunca fue él mismo.

Creo, al contrario, que la carretera hacia el infierno de cara al presidente fue cuando Xabi le djo a Florentino que no quería ya empezar en el Mundial de clubes. Florentino le dijo que eso o no fichaba para el Madrid. Desde aquel día, al presidente no le gusta Xabi ni personal ni futbolísticamente. Lo tiene enterrado en su cabeza. Hay muchos testigos que lo confirman.

¿Cómo es posible que ante el runrún continuo del ultimátum a Alonso, la directiva calle como un muerto y no lo defienda públicamente jamás? Recuerdo que cuando sucedió la primera de sus dimisiones del Madrid, dijo Florentino: "Quizá me he equivocado con tantos mimos a los jugadores". Como dice el refrán: "El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra".

San Mamés cura al Madrid

San Mamés cura al Madrid

Actualizado

Desde luego hay que restregarse los ojos para ver cómo el Madrid ganó 0-3 a los Leones y su fiera parroquia. Una vez más, Mbappé volvió a hechizar con goles decisivos. Sobre todo, el último, algo espectacular ante un Athletic muy pobre, sin ideas y sin goleadores.

Xabi Alonso quiso volver a su personalidad táctica y jugó con tres defensas y dos carrileros. Trent fue un espectáculo con sus sensacionales pases. Luego se lesionó y vuelve a estropear su gran progresión.

Y Valverde jugó más de extremo que nunca, como le gusta al uruguayo. Pero quien hizo una brillante y sorprendente aparición fue Camavinga, que jugó como los ángeles negros de Machín. Incluso a la inteligencia de Mbappé logró un segundo tanto esencial para meter al Athletic en una depresión.

El problema es que Bellingham sigue sin ser una estrella. Corre mucho más que Arda Güler y pelea por cada balón. Pero esta vez jugó muy lejos del área y no le vi casi ni una llegada al área. Está estancado en su personalidad.

Es evidente que Vinicius juega peor a cada partido. El gol que perdió solo ante Unai es el perfecto ejemplo de ya no es el de antes. Ni su sombra. Ahora le cuesta meter un gol más que subir escaleras. Por no hablar de su compatriota Rodrygo, que parece un fantasma con sábana negra y que ya no sirve ni para disparar a puerta.

Aparecieron Arda, Brahim, Gonzalo y el inofensivo Rodrygo. Fueron jugadores persiguiendo al balón. Me sorprende la bajada a los infierno de Brahim. Ha perdido velocidad y confianza, porque Alonso cree muy poco en él. No sé si le vendrá bien ahora marcharse a Marruecos para jugar la Copa África. Lo digo desde otra perspectiva, porque allí lo tienen como a Lamine Yamal y le hacen confundirse cuando vuelve a la vieja Europa.

Es probablemente el peor Athletic que he visto en años. No extraña su deplorable camino en la Liga, acompañado con un castigo sin piedad por la Champions. Equipos de la calidad del Athletic actual no puedo jugar los dos torneos. Es imposible. Le ahogan, le asfixian y le hacen casi inútil ante lo portería contraria. Y no hablo de Nico Williams, que realmente ha bajado al infierno de los futbolistas minúsculos.

La victoria es San Mamés es una cura para Xabi Alonso y un enorme balón de oxígeno. La pregunta es si podrá continuar con esa polivalencia táctica y un orden que desde jornadas no había tenido. Luego está el efecto Mbappé, con alma humana, pero con pura espiritualidad en el futbol