La autolisis es la acción de herirse a uno mismo, con el objetivo de que el dolor físico sustituya al dolor emocional. Las conductas autolíticas expresan rabia, frustración o culpa, en opinión del doctor Jesús Fleta Zaragozano, que ha estudiado su crecimiento, especialmente en la adolescencia. Pep Guardiola está en la madurez, pero su frustración no tiene edad. Si los arañazos que confesó haberse realizado, visibles en su rostro, después de que e
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La imagen del técnico del Manchester City, Pep Guardiola, con su cabeza rapada llena de arañazos después de que su equipo se dejara empatar un partido que iba ganando 3-0, ha sido objeto de comentarios, algunos de ellos curiosos, como el del propio técnico: "Con los dedos, con las uñas... quiero hacerme daño".
Nada preocupante. Todo pareció indicar que se trató "de un episodio puntual que reflejó el nivel de ansiedad y tensión que estaba viviendo en el partido, comportamiento de una persona que está viviendo una situación límite y que no puede controlar en ese momento la frustración", comenta Enric Armengou, profesor de psiquiatría de la Universidad Abat CEU de Barcelona.
No soplan vientos favorables para el City, campeón de Europa 2023. Tras cinco derrotas consecutivas, el equipo celeste dejó escapar la victoria a pesar de que en el minuto 74 vencía por 3-0 en el Etihad al Feyenoord, en el partido de la quinta jornada de la Liga de Campeones.
Doloroso empate que se reflejó físicamente en la cabeza del técnico catalán. Se presentó en la rueda de prensa con la cabeza llena de arañazos, lo que despertó en la sala de prensa la curiosidad de los periodistas.
Fue un episodio puntual, no producto de una tendencia
"Hay que distinguir dos aspectos, si se trató de un episodio concreto y puntual o de una tendencia. En un momento puntual te puedes producir autolesiones, lo mismo que el que se pone nervioso y se come las uñas, pero hacerse daño, aunque sea superficial, es más grave. Lo que sucedió con Guardiola habla del nivel de ansiedad que tiene, pero es un hecho puntual en momentos de tensión máxima", explica el profesor Armengou.
Según el especialista, el técnico de los "citizens" debe controlar más las frustraciones. "Su comportamiento fue el de un hombre que está en un momento límite y se reguló haciéndose daño. Otros igual tiran la libreta contra el banquillo o pegan una patada a una botella".
Armengou subrayó que "no hay que darle al asunto mayor trascendencia porque fue un momento de enfado, que no tiene signos, por los antecedentes conocidos, de que se trate de una tendencia, por lo que no debe ser un problema".
El profesor universitario alejó la escena protagonizada por Guardiola de las tendencias de autolesión que, por ejemplo, se manifiestan en los adolescentes.
"Actualmente, en las consultas de psiquiatría, vemos adolescentes que se regulan la frustración y la ansiedad con autolesiones. El problema es que es un recurso conocido y buscado que acaba provocando grandes problemas psicológicos. Además se lesionan en sitios que no se ven para que no se noten las heridas. Lo de Guardiola fue un pronto gestionado de una forma muy inadecuada", explica.
Enric Armengou valoró el hecho de que Guardiola aclarase tras la rueda de prensa que no quiso "restarle importancia a los problemas de salud mental que afectan a muchas personas".
"No se le puede achacar poca sensibilidad con los problemas de ese tipo, simplemente se manifestó con una ironía", al decir que se quería "hacer daño" con los dedos y las uñas". Supo regular y dar la cara, admitiendo un gesto irascible".
También descartó Armengou que se tratara de un problema de autocontrol. "Creo que no se puede hablar de un problema de ese tipo. sería excesivo, de los contrario lo veríamos con ese comportamiento en otros ámbitos. Es un hombre que vive los partidos con intensidad, pero no tenenos constancia de que se le haya ido la olla en ningún momento".
Simeone es un hombre emocionalmente muy potente
También comentó el profesor de la Universidad Abat CEU el golpe de emotividad del técnico del Atlético de Madrid Diego Pablo 'Cholo' Simeone, quien fue presa de las lágrimas cuando en plena entrevista fue preguntado por los 700 partidos cumplidos en el banquillo rojiblanco.
"Simeone es un hombre emocionalmente potente, pero tiene mucha experiencia. Se emocionó y, como no quería montar el número, tuvo un golpe de autoridad tuvo la autoridad marchándose de la entrevista", comentó.
"Los entrenadores son personas muy expuestas, si Guardiola juega mal y pierde tiene que dar la cara ante los periodistas y si Simeone llora la siguiente pregunta sería más lacrimógena. La gente del fútbol suele ser muy disciplinada, a veces demasiado rígidos, pero siempre están a prueba de la afición y la prensa. A veces les encumbran y otras les bajan".
A falta de un cuarto de hora, la única inquietud para Pep Guardiola parecía el reparto de esfuerzos, con la vista en el crucial partido del domingo en Anfield. Por entonces, el doblete de Erling Haaland allanaba un contundente triunfo, el primero en muchas semanas. Sin embargo, los goles de El Hadj Moussa, Santiago Giménez y David Hancko sembraron la desolación en el Etihad. A las cinco derrotas consecutivas hubo que añadir otra decepción del Manchester City (3-3).
En 15 minutos, el equipo de Brian Priske hizo suyo el Etihad con una convicción insultante. Su verticalidad dejó en evidencia a la zaga skyblue y a Ederson, demasiado tibio en los dos últimos goles. Las mismas carencias, corregidas y aumentadas, que facilitaron el 0-4 del Tottenham el pasado sábado.
Para intentar paliarlas, la primera respuesta táctica de Guardiola fue devolver a Rico Lewis al lateral derecho, con Matheus Nunes por delante de Ilkay Gündogan en la línea de medios. Por supuesto, el canterano asumía un papel creativo en el inicio de la jugada, dejando la línea de atrás con sólo tres efectivos. Esta variante cayó tan bien como las evoluciones de Bernardo Silva como novedoso interior diestro.
El fútbol del City no daba un respiro al Feyenoord, sin opciones de pisar siquiera campo rival durante la primera media hora. Timon Wellenreuther salvó al subcampeón holandés con una asombrosa intervención ante Haaland, cuyo rotundo cabezazo bien merecía la red, y otra ante un zurdado de Phil Foden desde la frontal. Jack Grealish, de regreso al once, también pudo anotar el 1-0 con una volea repelida por la defensa.
Un recuerdo para Slot
Aun sin motivos para la euforia, la ruidosa hinchada visitante se arrancó con los acordes del You'll never walk alone y demás cánticos con los que recordar a Arne Slot, el técnico que les hizo campeones en 2023 y que ahora lidera al Liverpool, líder absoluto de la Premier. A los abucheos del Etihad siguió un instante de zozobra, cuando Igor Paixão aprovechó un mal balance defensivo para probar por primera vez los guantes de Ederson.
Guardiola, en la zona técnica, durante el partido ante el Feyenoord.EFE
Guardiola no podía tolerar más despistes en las contadísimas ocasiones que el rival hacía girar a su defensa. De ello parecía conversar con Juanma Lillo en la zona técnica, presa de los nervios por el avance del reloj, cuando Antoni Milambo derribó a Haaland con una alevosa patada. Desde los 11 metros, el noruego anotó su 45º gol en la Champions. Si a ellos añadimos cinco asistencias, se alcanza un récord redondo. Ningún futbolista ha necesitado menos partidos (44) para participar en 50 tantos en la Champions. Ruud van Nistelrooy, que ostentaba el anterior registro, precisó 56.
Si el Feyenoord pretendía ordenar las ideas durante el descanso, la bofetada de realidad resultó aún más dolorosa. No hubo casi respiro entre el remate a la red de Gündogan, rebotado en Hancko, y la cabalgada de Nunes por la derecha, para que Haaland definiera como una aplanadora en el segundo palo. Savinho, Kyle Walker y Ruben Dias salieron entonces a calentar a la banda, totalmente ajenos a lo que se avecinaba.
Roja a Dembélé en Múnich
En el otro partido de la jornada, el Bayern dejó en situación crítica al PSG, merced a un gol de Kim Min-Jae, beneficiario de un error clamoroso de Matvey Sáfonov. El guardameta ruso, gran novedad en el once, evidenció la fragilidad del equipo de Luis Enrique, cuyo audaz planteamiento se deshace ante la falta de contundencia en las áreas.
Sáfonov, en la acción del 1-0 del Bayern.AFP
Bradley Barcola y Ousmane Dembélé, muy lejos de su mejor momento, jamás inquietaron a la zaga de Vincent Kompany. No conforme, el ex barcelonista se ganó una roja absurda en el minuto 57. La sentencia pudo llegar con un tiro de Jamal Musiala repelido por la madera y la mano de Sáfonov. Por séptima jornada seguida, el Bayern mantenía el cero en su portería. En uno de los fondos, los aficionados ya habían recogido su pancarta de protesta contra Nasser Al-Khelaifi.
Bastanten jaquecas aquejan ahora el propietario del PSG. Con sólo tres goles en cinco jornadas de Champions, el campeón francés se jugará su futuro en las tres últimas, viajando a Salzburgo y Stuttgart y recibiendo al City. Quedar fuera del top-24 supondría el golpe de gracia para el megalómano proyecto qatarí.
El lunes, durante la rueda de prensa previa al partido de hoy ante el Feyenoord, Pep Guardiola no se encontraba precisamente cómodo, pero nada más arrancar lanzó una frase lapidaria: "En la vida nada es eterno". Poco después, cuando le preguntaron si ultimaba cambios para esta quinta jornada de Champions, se mostró aún más cortante. "¿Por qué?" Cuando le recordaron las cinco derrotas consecutivas del Manchester City, se extendió durante tres minutos. La mención a los 26 disparos frente al Tottenham y la estrafalaria estadística de los expected goals dejaron paso a otro pensamiento de corte estoico: "Mañana lloverá. Es la vida". Una de las escasas certezas ahora mismo para él.
A los 53 años, tras levantar 18 trofeos con el City, incluidos los cuatro títulos consecutivos de Premier League, Guardiola se enfrenta a la peor crisis de su carrera. Desde su debut con el primer equipo del Barça, el 16 de diciembre de 1990, jamás había enlazado cinco tropiezos. El 0-4 del sábado en el Etihad, idéntico guarismo que el encajado ante el Real Madrid en la Champions de 2014, supuso además la derrota más abultada para el club skyblue desde febrero de 2003 (1-5 ante el Arsenal en Maine Road). La peor racha en la historia reciente del City se remonta a la primavera de 2006, cuando encadenó seis a las órdenes de Stuart Pearce.
"En este momento somos frágiles defensivamente. Empezamos muy bien, como nos suele pasar, pero no pudimos marcar y nos hicieron el 0-1. Después concedimos más, algo difícil de asumir en nuestro actual estado anímico", argumentó tras la humillación ante el Tottenham. El mismo rival que le había apartado de la Champions en 2019. Todo un ogro para Pep, que ha perdido nueve de sus 22 enfrentamientos ante los Spurs, con un balance de 32 goles en contra.
Fragilidad tras pérdida
Los problemas a los que hacía alusión el técnico de Santpedor se centran en la acuciante fragilidad tras pérdida. Durante las 12 primeras jornadas, el campeón de la Premier ha recibido un promedio de 1,2 disparos en acciones de contragolpe, casi el triple que el curso anterior. En realidad, su zaga concede pocos disparos (7,8 por partido, frente a 7,7 del curso pasado y el anterior), un registro sólo superado en las cinco grandes ligas europeas por Bayern y Getafe. El drama para Guardiola estriba en la calidad de esas ocasiones.
Por supuesto, la baja por lesión de Rodri supone un terrible contratiempo para el equilibrio. El doble pivote formado por Rico Lewis, reconvertido desde el lateral diestro, e Ilkay Gündogan, de 34 años, fracasó ante el Tottenham. Aún habrá que aguardar un mes para la recuperación de Mateo Kovacic, aunque el asunto, más que de nombres, se antoja estructural. A la lentitud de los centrales se suma preocupante estado de forma de Kyle Walker, cuyas correcciones en el corte se echan demasiado en falta ahora.
La debacle del sábado oscurece el horizonte del City en la Premier, donde tras 12 jornadas ya cede ocho puntos ante el Liverpool. De modo que la visita del próximo domingo a Anfield podría considerarse el primer match ball para definir la suerte del campeonato. "Si seguimos perdiendo claro que acabaremos octavos o novenos, pero de momento estamos aún segundos", reiteró ayer Guardiola.
Haaland, ante Udogie, el sábado en el Etihad.AFP
Han pasado apenas cuatro días desde que el City confirmase la renovación de su entrenador hasta 2027. En las horas previas a ese anuncio, algunas voces autorizadas filtraron la posibilidad de erigir una estatua a Guardiola o bautizar con su nombre alguna de las tribunas del Etihad. La noticia y el rumor, ahora mismo, se antojan casi mercancía averiada. La única prioridad pasa por ganar al Feyenoord, que acumula cinco victorias seguidas a domicilio, incluidas las más recientes ante Girona y Benfica.
Otro de los objetivos a corto plazo será recuperar a piezas clave como Bernardo Silva o Erling Haaland, cuya confianza se ve resentida por la mala dinámica. El noruego, más errático que de costumbre, sólo ha anotado cuatro goles en los ocho últimos partidos. El portugués, por su parte, parece tan perdido como Jack Grealish, cuyo bagaje de goles y asistencias queda muy por debajo de su talento.
"Han jugado y no deberían"
El desgaste de la plantilla, especialmente la de su núcleo duro, se acrecienta al considerar su elevada edad (29,5 años). Una media rebajada gracias a Haaland y Phil Foden. En este contexto inestable, con el aterrizaje de Hugo Viana para tomar el relevo de Txiki Begiristain en la dirección deportiva, debe plantearse inevitable reestructuración. El primero en asomar por la puerta de salida parece Kevin de Bruyne, cuyo contrato expira el próximo junio.
A la espera de conocer su futuro, el belga dejó ayer un ácido comentario sobre el cierto caos que se ventila ahí dentro. "He visto a mucha gente pasar por la enfermería. Ha habido algunos que han jugado y que no deberían, pero lo hicieron aunque estuvieran lesionados", reveló el 17. Su marcha el próximo verano, como la de Gündogan, liberaría parte de la masa salarial, aunque será el olfato de Viana y Guardiola quien inevitablemente determine el éxito del relevo.
A todas estas tribulaciones hay que añadir el proceso judicial iniciado hace dos meses por la Premier. Las acusaciones de incumplimientos de las normas financieras ponen un jaque a Mansour bin Zayed Al Nahayan y a su Abu Dhabi United Group. De poco sirve negar todos los cargos. Y de nada negar los derroteros de un barco ahora a la deriva. Pese a todo, Guardiola mantiene el optimismo: "Tengo la sensación de que esta temporada haremos cosas muy, muy buenas. No me rindo. Creo que estaremos ahí".
El Manchester City sufrió un durísimo revés este sábado en casa (4-0) ante el Tottenham y disparó todas las alarmas ya que se trata de su tercera derrota consecutiva en la Premier League y la primera como local en este torneo desde noviembre de 2022.
El último revés liguero del City en su Etihad Stadium se remontaba a noviembre de 2022, cuando cayó allí ante el Brentford. La racha sin perder se detuvo en 52 partidos.
El naufragio del vigente campeón en esta 12ª jornada permite al líder Liverpool afrontar con total tranquilidad su visita del domingo al colista Southampton. En caso de victoria, los 'Reds' le sacarán 8 puntos de diferencia a los 'Citizens', segundos en la clasificación.
El Manchester City ve además cómo otros equipos le pisan ahora los talones, ya que tiene a Chelsea (3º), Arsenal (4º) y Brighton (5º), los tres victoriosos en sus partidos del sábado, a apenas un punto.
Lesionados
El mal momento de resultados que vive el City no tiene precedentes desde que Josep Guardiola, que esta semana renovó su contrato hasta 2027, pasara a ocupar el banquillo del equipo en 2016.
En total, teniendo en cuenta todas las competiciones, el Manchester City sufrió su quinta derrota seguida.
"En ocho años, no hemos vivido algo así", admitió Guardiola. "Ahora tenemos que reaccionar y ganar los próximos partidos. Ahora vemos las cosas de una manera, puede que dentro de unas semanas las veamos diferentes", afirmó Guardiola a Sky Sports.
Pedro Porro celebra su gol al City.PAUL ELLISAFP
El equipo sigue acusando la oleada de bajas por lesiones, especialmente las de Ruben Dias, Mateo Kovacic y Rodri Hernández. Este último estuvo el sábado en el césped, para presentar a la hinchada el Balón de Oro que obtuvo a finales de octubre.
El Tottenham, que el pasado mes ya fue verdugo del Manchester City en la Copa de la Liga inglesa, se distanció en el marcador pronto, con dos tantos de James Maddison (minutos 13 y 20) para festejar su 28º cumpleaños. En ambos casos 'ayudó' un marcaje flojo del defensa croata Josko Gvardiol.
La defensa local también hizo aguas en la segunda mitad y tanto el español Pedro Porro (53, 3-0) como Brennan Johnson (90+3, 4-0) pudieron culminar con éxito sus contragolpes.
La estrella ofensiva del City, Erling Haaland, se quedó una vez más frustrado. En el 60 repelió un intento el larguero y el arquero Guglielmo Vicario evitó sus tantos en el 11 y el 79.
Los 'Spurs' consiguen así subir al sexto puesto, con 19 puntos, los mismos que Nottingham Forest y Aston Villa.
La victoria alivia al Tottenham, que en las tres anteriores jornadas había registrado dos derrotas ante equipos de la zona baja, Crystal Palace e Ipswich.
El Manchester City está en su peor racha bajo con Pep Guardiola en el banquillo. El campeón inglés perdió su cuarto partido consecutivo después de que el Brighton le remontada (2-1) este sábado en la Premier League.
El City no había perdido cuatro partidos seguidos en todas las competiciones desde 2006, dos años antes de la adquisición del club por parte de un grupo de Abu Dhabi.
Y Guardiola nunca había perdido cuatro partidos seguidos en ningún equipo de su carrera como entrenador.
Erling Haaland adelantó al City tras 23 minutos de juego con su duodécimo gol de la campaña, pero el Brighton remontó con goles de João Pedro a los 78 minutos y Matt O'Riley en el 83.
La racha de derrotas del equipo de Guardiola comenzó en el duelo de Copa de Liga la semana pasada ante el Tottenham, antes de caer 2-1 en Bournemouth en la liga y 4-1 ante Sporting de Lisboa el martes en la Liga de Campeones.
"Resetear"
El ex entrenador del Barça instó a sus jugadores a "resetear" durante el próximo parón por selecciones. "No sé qué tiene que cambiar tras el parón por selecciones, pero estaremos mejor solo por el hecho de que tendremos jugadores para jugar", aseguró el técnico español, que ha tenido que lidiar en las últimas semanas con una plaga de lesiones.
"Tenemos que resetear las cabezas durante el parón y los jugadores volverán en forma. Tendremos que jugar cada tres días. En los últimos años hemos ganado mucho, pero no hemos tenido tantas lesiones", agregó el técnico, que comentó que el partido contra el Brighton no fue ni mucho menos malo.
"Los chicos jugaron hoy muy, muy bien, así que no tengo nada de lo que arrepentirme. Estuvieron magníficos en muchas cosas. El Brighton estuvo muy bien con el balón y con mucho ritmo arriba. En la primera parte estuvimos brillantes, pero en la segunda estuvimos cansados, apareció la fatiga y ellos pudieron hacer cambios que nosotros no".
Con este resultado, el City puede quedarse a cinco puntos del Liverpool con once jornadas disputadas.
La renovada la Champions azota a los grandes y promueve a los modestos. Aleksander Ceferin se congratula por la repercusión de su invento. El paso por el ecuador de los ocho partidos de la nueva liguilla ha provocado crisis imprevistas entre los dos principales favoritos. El Manchester City, humillado el martes por el Sporting de Portugal, es 10º. El Real Madrid, barrido por el Milan en el Bernabéu, es 18º. Ambos se encuentran apeados de la zona alta de la tabla, esa en la que los ocho primeros quedan exentos de disputar los dieciseisavos de final.
Guardiola reconoce que atraviesa por uno de sus momentos más críticos. «Nos cuesta marcar. Creamos ocasiones y concedemos sin que los rivales hagan mucho. Emocionalmente no hemos sido estables y en esta competición tienes que serlo», dijo tras perder en Lisboa. Esa ha sido la tercera derrota consecutiva en la presente temporada, una racha negativa desconocida en los últimos seis años.
Ancelotti también anda preocupado. En los últimos tres partidos, todos en casa, el Real Madrid ha recibido nueve goles. «Ahora tenemos que empezar a recuperar nuestra mejor versión. Es normal que los jugadores estén hundidos, como lo estoy yo», incidió el italiano tras caer con el Milan.
El pleno del Liverpool
También sufre Luis Enrique, incapaz de buscar las causas del decepcionante camino del PSG, que es 24º. «Llevo 30 años en el fútbol y no consigo explicar esto. Es mala suerte. En toda la Champions hemos sido infinitamente superiores a nuestros adversarios», señaló tras perder con el Atlético en el último minuto. Ese triunfo sacó al grupo de Simeone de la zona crítica.
En estas cuatro jornadas de la liguilla, el Liverpool es el único que ha logrado el pleno de victorias, con 10 goles a favor y sólo uno en contra. Hasta el miércoles, el Aston Villa compartía liderato, pero su derrota ante el Brujas le ha descendido a la octava plaza. Esta es la mejor muestra del gran valor que atesoran los triunfos en este nuevo formato. En el anterior modelo, las derrotas podrían se aliviadas con los partidos de vuelta. Ahora, sin el goal average particular, hay que buscar triunfos y cifras elevadas de goles. En este apartado, los más acertados son el Liverpool y el Barcelona (máximo goleador, con 15).
En el selecto grupo de los ocho primeros se han metido tres inesperados visitantes. El Brest, que se presentó en el sorteo de la Champions con el peor coeficiente (13,366) de los 36 clasificados, es cuarto gracias a las victorias ante Sturm Graz (2-1), Salzburgo (0-4) y Sparta de Praga (1-2) y el empate ante el Leverkusen (1-1). Su próximo rival será el Barcelona. Esta modesta formación, en la que comenzó a despuntar Franck Ribéry, ascendió a la Ligue 1 en 2019.
Cautivador Sporting
El tercer puesto es para el Mónaco del austriaco Adi Hütter, que suma los mismos goles que el Liverpool. Cámara, Embolo y el japonés Takumi Minamino son las piezas básicas de un conjunto que marcha segunda en la Ligue 1.
La segunda plaza es para el Sporting de Portugal, que cautiva por su juego, la efectividad goleadora del sueco Viktor Gyökeres (cinco) y la estrategia de Rúben Amorim, un técnico que ya ha sido elegido para resucitar el Manchester United.
El Atalanta también sorprende con su noveno puesto. El equipo de Gian Piero Gasperini no conoce la derrota, permanece imbatido y tiene ocho puntos, uno más que el Leverkusen y dos más que el Bayern. El equipo bávaro (17º) es otro de los grandes que necesita remontar el vuelo en esta liguilla que levanta dolores de cabeza a los grandes.
Viktor Gyökeres castigó al Manchester City con tres goles para el sorprendente triunfo del Sporting de Portugal. El sueco, de 26 años, aprovechó los despistes del equipo de Pep Guardiola para aumentar su asombrosa cifra, que ya alcanza los 26 tantos en 21 partidos oficiales con su club y su selección. La tercera derrota consecutiva para el City, que no encajaba cuatro goles en la Champions desde 2016. [Narración y estadísticas (4-1)]
El resultado deberá escocer aún más a los hinchas citizen a tenor del dominio durante la primera mitad, donde desperdiciaron grandes ocasiones. Su 74% de posesión y nueve saques de esquina no lograron tumbar al Sporting, que incluso pudo reponerse al madrugador 0-. Bastó un mordisco en la presión para que Phil Foden arrebatase el balón a Morita y batiese a Israel con un zurdazo raso. El octavo gol del internacional inglés en sus 11 últimos partidos en la Champions.
Un revés a la moral del Sporting, que en la previa se había aferrado al recuerdo de aquel triunfo ante el City en 2012. También al asombroso poder rematador de Gyökeres, cuyo primer acercamiento se saldó con un remate sin sustancia ante Ederson. De igual modo, Erling Haaland tampoco encontró portería en sus cuatro acercamientos. El primero, a campo abierto, tras asistencia de Foden y el más difícil, un cabezazo en el segundo palo sacado bajo palos. Israel, con una gran reacción, salvó el 0-2 cuando la volea de zurdas del noruego llevaba el marchamo de la red. Tanta indulgencia acabó por penalizar a los visitantes.
El vértigo del Sporting
Poco antes del descanso, Geovany Quenda encontró un desmarque de Gyökeres, cuya potencia resultó inabordable para Jahmai Simpson-Pusey, un central de 19 años debutante en la Champions. Lo que se antojaba un simple accidente sólo supuso la primera descarga de una tormenta.
Porque al regreso de los vestuarios, el equipo de Rúbem Amorim trazó una perfecta combinación para que Pedro Gonçalves dejase solo a Maximiliano Araújo, cuyo potente remate pasó entre las piernas del portero. El muro citizen volvió a resquebrajarse dos minutos después, cuando Josko Gvardiol frenó una cabalgada de Francisco Trincao con un empujón clamoroso. Desde los 11 metros, Gyökeres no dio opción a Ederson.
Sin balón, el Sporting intentaba alejar lo más posible a Savinho y Bernardo Silva de su zona de influencia. Hasta que el portugués aprovechó un balón suelto en el área para armar un disparo que tropezaría en el brazo de Ousmane Diomandé. La intervención del VAR resultó decisiva para que Daniel Siebert decretase penalti. Haaland, con toda la potencia de su zurda, estrelló el balón contra el larguero. Guardiola quiso dar otro aire a su ataque con Jeremy Doku y Kevin de Bruyne, pero otro penalti de Matheus Nunes sobre Catamo sirvió para que Gyökeres cerrase con su hat-trick una histórica noche para los Leones.
'Hat trick' de Luis Díaz
En el otro choque estelar de la jornada, el Liverpool endosó un contundente 4-0 al Leverkusen, concretado tras el descanso gracias a un triplete de Luis Díaz. El regreso de Xabi Alonso a Anfield había generado tanta expectación que ni siquiera Rafa Benítez quiso perdérselo. Desde uno de los palcos, el técnico asistió al gran despliegue visitante, que durante el primer tiempo jamás titubeó ante la magnitud del escenario. Ni frente a la buena racha del Liverpool, que enlazaba cuatro victorias y un empate ante el Arsenal en sus cinco últimos partidos.
Díaz celebra el 1-0 en Anfield.AFP
Sin embargo, los reds apenas inquietaron a Lukas Hradecky con un libre directo de Trent Alexander-Arnold desviado por la barrera y un chut de Cody Gakpo, repelido con el pecho por el guardameta finlandés. De hecho, la ambición visitante bien pudo fructificar en una cabalgada de Jeremie Frimpong, cuyo remate a gol fue anulado por mano previa ante Kostas Tsimikas.
No obstante, la pausa despejó las ideas del Liverpool, letal y preciso desde entonces. En el minuto 63, un exquisito pase de Curtis Jones hacia el desmarque de Díaz permitió al colombiano un maravilloso toque para salvar la salida del guardameta. En la siguiente oleada, el cuadro de Arne Slot dobló su ventaja tras un centro desde la derecha de Mo Salah que Gakpo cabeceó a la red. Aunque el juez de línea invalidó la acción en primera instancia, el VAR dio validez al 2-0.
Díaz, de regreso al once, aún tuvo tiempo para machacar al Leverkusen en el minuto 83 y el 92, con el que Slot prolonga su formidable momento de forma, con 14 victorias en 16 partidos. El líder de la Premier también se consolida en lo más alto de la Champions, con pleno de triunfos tras las cuatro primeras jornadas.
El Manchester City doblegó al Wolverhampton con un cabezazo de John Stones en los últimos segundos del tiempo añadido, para hacerse provisionalmente con el liderato. El vigente campeón de Inglaterra, con dos puntos más que el Liverpool, aumenta a 31 partidos su racha invicta en la Premier League. [Narración y estadísticas (2-1)]
Tras un saque de esquina botado por Phil Foden, Stones otra vez como héroe para los citizens, ya que hace un mes también salvó un punto ante el Arsenal en el último suspiro (2-2). No obstante, este tanto debió ser examinado durante largos minutos por el VAR, ya que podía interpretarse que en la acción Bernardo Silva molestaba a Jose Sá, aunque finalmente Chris Kavanagh no vio nada sancionable.
Pese al botín de tres puntos, la visita a los West Midlands confirmó la permeabilidad de la defensa de Pep Guardiola. Apenas habían transcurrido siete minutos cuando Jorgen Strand-Larsen a una gran salida de balón de los Wolves, pese a la presión visitante. Los locales aún pudieron doblar su ventaja, aunque Nelson Semedo erró un clarísimo mano a mano ante Ederson.
Gran disparo de Gvardiol
Acostumbrado a un escenario que ya le es familiar, el City no acusó el golpe y cuando aumentó la velocidad en el toque en el último tercio, generó peligro. Toti sacó bajo palos un disparo de Bernardo Silva y un excelso centro de Jérémy Doku no encontró rematador donde debía aparecer Erling Haaland. Aunque el premio lo encontró Josko Gvardiol, con un formidable disparo desde fuera del área.
Se le haría largo el partido al Wolverhampton, centrado en destruir y nunca en construir, en pie por su portero que volvía a lucirse sacando un disparo de Ruben Dias que botaba y ganaba en velocidad. No hubo noticias ofensivas más que una acción del recién entrado Carlos Forbs, en la que no precisó su remate en carrera. El dominio era del City, al que se le acababa el tiempo entre lamentos tras la perdonada por Savinho.
Recurría Guardiola a Foden, de nuevo suplente, y a Jack Grealish, pero a su equipo le habrían señalado pasivo en más de un ataque si en vez de fútbol hubiese jugado un partido de balonmano. Falto de ideas en los últimos metros se lo jugó todo a los minutos finales. Un disparo de Grealish, otro al lateral de la red de Bernardo y cuando el asedio dejaba cuatro saques de esquina seguidos, llegaba el centro de Foden y el testarazo salvador de Stones en el primer palo.
La vista larga y la palabra corta definen a Andrés Iniesta, un personaje introvertido y observador, siempre en busca de un refugio emocional. Hay algo del niño que abandona la casa demasiado pronto. En el fútbol le sucedió algo parecido. El cuerpo de niño no lo abandonó jamás, por lo que, dada su inferioridad física, los algoritmos del juego que generaba su mente, una mente no siempre en paz, como la de todos los genios, necesitaban soluciones. I
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