Partían condenados y no pudieron evitar su suerte. Mallorca y Girona, dos equipos que en los últimos años han conseguido la proeza de jugar la final de Copa y pasearse por Europa en la Champions, descienden a Segunda División. No lograron arreglar en el último partido todos los errores que fueron acumulando en el tramo final de la temporada y acompañan al Oviedo en el triste camino.
El Girona sabía que jugaba una final en Montilivi y no fue capaz de ganarla, aunque pudo salvarse hasta el último suspiro. Su último descenso hay que buscarlo en la temporada 18/19, hace siete temporadas, y le costó tres más salir de ese pozo. Lo hizo de la mano de Míchel, en un playoffs aunque con un juego que lo convirtió en referencia de la Liga. La inyección del City Group, con jugadores brillantes, no solo le permitió el ascenso en la primavera de 2022, sino que le llevó a la Champions dos años después. Es cierto que ahí comenzó su sufrimiento liguero, que ha acabado por certificar un doloroso descenso y el adiós de un técnico que deja huella. El Elche logró lo que quería en la batalla. Se adelantó con un golazo de Álvaro en el minuto 39 y, cuando Arnau empató en la segunda parte, ese punto les dejaba en Primera un año más, agarrados a una primera vuelta brillante con la propuesta de Eder Sarabia y un empujón en las últimas dos jornadas.
El otro drama de la noche se vivió en Mallorca. Le ganó al Oviedo con goles de Pablo Torre, Manu Morlanes y Muriqi, pero no se dieron todas las carambolas que necesitaba para agarrarse a la salvación. Se acabaron sus cinco temporadas en Primera y la proeza de volver a disputar una final de Copa del Rey, que ilusionó a toda la isla aunque acabara llevándosela el Athletic. El último descenso fue en la temporada de la pandemia, pero de la mano de García Plaza volvió a la temporada siguiente para encadenar años sin sufrimiento con Javier Aguirre y Jagoba Arrasate. Sin embargo, esta campaña se complicó en exceso, provocó el adiós del técnico vasco y la llegada de Martín Demichelis.
Muriqi se lamenta de una ocasión fallada ante el Oviedo.
Del infierno se escapa el Levante, que se puso la soga al cuello en La Cartuja en el minuto 5 cuando Abde adelantó al Betis. Con esa derrota seguía fuera del descenso, pero condenado a depender de otros resultados. Antes del descanso apareció el héroe Carlos Espí, que con la confianza de Luis Castro lleva 11 goles en 2026. Ese punto daba una tranquilidad que se perdió cuando marcó Pablo Fornals.
Aun así, el resto de marcadores le favorecían y era Osasuna quien estuvo con el agua al cuello, pendiente de lo que pasaba en Montilivi, porque si el Girona remontaba, mandaba a Segunda a los navarros. No ocurrió.
Valencia y Rayo vencieron
Con el descenso definido, quedaba en el aire Europa. El Celta se agarró a la Europa League ganando al Sevilla con un tanto de Ilaix Moriba en el arranque de la segunda mitad y sin sentirse amenazado porque, aunque el Getafe puso al Girona contra las cuerdas con un tanto de Luis Milla en el 60, desde ese momento estuvo ya más preocupado de consolidar esa victoria que le metía en Europa de nuevo, aunque fuera en Conference.
Y que por detrás apretaron Valencia y Rayo. Los valencianistas, con Mestalla volcado y comandado por un extraordinario Javi Guerra, remontaron el tanto de Lewandowski para el Barça con un gol del centrocampista y dos más de Rioja y Guido. El Rayo también hizo sus deberes en Vitoria y le dio la vuelta a un marcador que encarriló Toni Martínez antes de que aparecieran Camello y Nteka para ganar el duelo y volcarse en la final de Leipzig.




