El joven delantero del Elche, nacido en Palamós e internacional con Uruguay, vive su mejor momento con cinco goles. En la memoria, el debut con el Madrid siendo todavía un niño. «Raúl es el mejor entrenador que he tenido, se merece entrenar al primer equipo», cuenta a EL MUNDO.
En el asedio del Etihad, el Madrid y Lunin soportaron el lanzamiento de 18 córners por parte del Manchester City. Uno tras otro, el conjunto blanco consigió evitar que alguno de ellos terminara en gol y complicara una eliminatoria de absoluto sufrimiento. Pero ayer, en el minuto 6 del Clásico que podía decidir la Liga, en el primer córner del duelo, Raphinha puso un centro al segundo palo, Lunin intentó alcanzar el balón pero falló al calcular sus tiempos y Christensen cabeceó a la red el 0-1 de los de Xavi Hernández. Podría haber sido el comienzo de la remontada azulgrana en Liga, pero no, fue una remontada, otra más, de un Madrid que se niega a ser vencido.
El Barça se presentaba en el Bernabéu a ocho puntos y después del fracaso contra el PSG no quería escaparse de la lucha por el campeonato. Ancelotti, mientras, deslizó las obligadas rotaciones de Carvajal y Mendy pero apostó por su once de gala, aunque con Tchouaméni y Camavinga fuera de posición y Modric y Kroos compartiendo centro del campo. «Tienes que tener una fe y un carácter increíble, porque esto no es casualidad. Este equipo tiene algo que no empuja adelante», admitió Modric tras el duelo.
El escenario, además, estrenó virtudes. Chamartín presentó su nuevo videomarcador de 360 grados, una serie de pantallas led unidas por todo el anillo superior, de once metros de alto en los fondos y seis en los laterales. Bellingham, en su paseo previo a cada encuentro, alucinaba con la nueva tecnología.
Volviendo al césped, Vinicius empató desde el punto de penalti tras una falta de Cubarsí sobre Lucas. «¡Pero si se tira! ¡Se tira!», repetía Xavi al cuarto árbitro. No hubo dudas y el brasileño puso las tablas antes de que la otra polémica del duelo. En el 28, Lunin sacó sobre la línea un remate de Yamal y Soto Grado estuvo unos minutos esperando a que el VAR decidiera si era gol o no. La Liga no posee la tecnología que sí hay en otros campeonatos para avisar al colegiado cuando el balón supera la red, así que el VAR tuvo que decidir con las repeticiones de televisión.
Gündogan, incrédulo, le insistía al árbitro que viera su reloj. No sabía el alemán que la herramienta no funciona en el fútbol español. Al rato, Tebas salía al paso de las críticas y compartía en Twitter varios errores de la tecnología de gol en otras ligas europeas que sí disponen de ella. «No hay que callarse, es una vergüenza», criticó Xavi tras el duelo. «Dije que ojalá el árbitro pasara desapercibido y acertara. Y no ha pasado ninguna de las dos cosas. Es una lástima. Con el partido que hemos hecho, lo normal es ganar», añadió.
Ancelotti, por su parte, prefirió centrarse en el partido: «No quiero opinar de lo que ha dicho Xavi. Hemos sido capaz de dar hasta la última gota de energía. Eso de que el Barcelona merecía ganar... Hay que verlo».
El clásico dejó a Bellingham como protagonista, pero también a Lucas Vázquez. El inglés rompió sus más de dos meses de sequía en Liga y catapultó al Madrid al título con su 17º gol, a uno del Pichichi Dovbyk. El gallego, mientras, culminó una semana de ensueño. En el Etihad se puso a dar toques al balón antes de su penalti en la tanda y ante el Barça fue titular y participó en los tres goles. Provocó el penalti, marcó el 2-2 a pase del brasileño y asistió en el 3-2. «Faltando cinco minutos estábamos en una falta en contra y diciéndonos: 'Vamos a por el gol, a ganar'. Es eso lo que representa este club y este escudo», admitió Lucas tras el duelo.
En Twitter, Bellingham, que bailó con el gallego tras el tercero, ponía palabras al partido de Lucas: "Lucas Vázquez, p... leyenda".
Un histórico triunfo que completa el 3-0 madridista en los clásicos de este año: los dos de Liga y el de la Supercopa, algo que no pasaba desde la temporada 1935-1936. «Súmale seis al Barça y réstale seis al Madrid. Es lo que ha decidido la Liga», admitió Xavi.
El Madrid deja la Liga vista para sentencia, escapándose a once puntos a falta de 18. Los blancos deben enfrentarse a Real Sociedad, Cádiz, Granada, Alavés, Villarreal y Betis.
"¿Cómo va a venir el Rey hasta Sevilla y no se va a presentar el Real Madrid a una final de Copa?" La tarde andaluza tuvo de todo, con los focos y la tensión esparcidos por varios puntos de la ciudad. Por un lado, el Estadio de La Cartuja, sede de la previa de un clásico decisivo en el futuro a corto plazo del fútbol español y del banquillo del conjunto blanco. En sus pasillos aparecieron a mediodía Ricardo de Burgos Bengoetxea y Pablo González Fuertes, cuyas palabras crearon un efecto mariposa que provocó una reacción histórica del Madrid, muchas llamadas, muchos nervios y, nueve horas después, la decisión definitiva: el Madrid, a pesar de un drástico enfado que le llevó a no presentarse a la previa, anunciaba que jugaría la final.
Las lágrimas de De Burgos, árbitro principal del encuentro, mentando a su hijo y a cómo le decían que tenía "un padre ladrón" dieron la vuelta al país, aunque fueron las palabras de González Fuertes, deslizando una huelga y asegurando que tenían que tomar "medidas serias" ante los ataques de Real Madrid Televisión las que echaron gasolina al fuego de la final de Copa.
La reacción del Madrid fue tan inesperada como contundente. "Suspendemos todo". A las siete menos cuarto de la tarde, media hora antes de la esperada rueda de prensa de Carlo Ancelotti, el mensaje saltaba en todos los móviles de la sala de prensa de La Cartuja. El Madrid no acudía a la previa de la final. Lo nunca visto.
"Nunca se ha planteado renunciar"
En ese momento, Rafael Louzán, presidente de la Federación, trataba de calmar los ánimos de la directiva blanca en varias llamadas de teléfono con José Ángel Sánchez, director general del Madrid. En el club blanco no entendían el show, así lo llamaban, de la rueda de prensa, mientras que la RFEF, que admitía el poco tacto de González Fuertes en sus palabras, no daba crédito a los amagos sobre no presentarse a la final. Lo consideraban una respuesta desmedida.
En ese momento, entramos en el terreno de la incertidumbre. Las voces desde el hotel NH Collection, sede del Madrid en Sevilla, eran contradictorias. Unos apostaban por no jugar y dar el golpe sobre la mesa definitivo, pero otros tenían dudas por la cantidad de aficionados que ya se habían desplazado a la ciudad.
Después de un par de horas de debate interno, a las 22:15 aterrizó en la web del Madrid el comunicado final: "El club nunca se ha planteado renunciar a jugar la final". Dicho, con muchas dudas, pero hecho.
En la RFEF esperaban el gesto de responsabilidad del Real Madrid, sin dejar de reconocer que la polémica pudo evitarse. Consideran que González Fuertes no pensó en la trascendencia de sus palabras, que el Real Madrid interpretó "en tono amenazante" y que durante horas tuvieron en vilo no sólo a la Federación, también a la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Sevilla y los patrocinadores. "Todo un año de trabajo", admitían fuentes federativas. "Ha sido muy inoportuno", aseguran. La muestra de transparencia que quiere mantener la RFEF esta vez se convirtió en un problema.
Los árbitros alzan la voz contra Real Madrid TV y De Burgos Bengoetxea acaba llorando
"La venda antes de la herida"
Son conscientes en la RFEF de que el Real Madrid es muy sensible con los árbitros porque son constantes las críticas, y no sólo a través de su televisión. "Si fuera por ellos, los cambiarían a todos", advierten algunas voces. El plan de Louzán desde que llegó a la presidencia pasa por crear, de manera inmediata, una comisión en la que está representado el conjunto blanco. De cara a la próxima temporada, se conformará "un órgano de participación activa" para poner fin a las polémicas que ponen en peligro la competición. "Como las cosas sigan así, estamos a muy poco de que paren el fútbol", advierten desde la Federación.
Por eso, el pulso lanzado por el Real Madrid no podía acabar en un cambio del equipo arbitral. "¿Cómo vamos a quitar a un árbitro un día antes de la final porque lo pida un club? Es imposible", añaden. Sería una declaración de guerra a un colectivo al que Louzán necesita tener de cara. Su relación con Medina Cantalejo es fría y su continuidad al frente del Comité Técnico de Árbitros sigue en el aire. Eso lo saben algunos colegiados, que son fieles a su presidente, como González Fuertes.
Si el Real Madrid no ha provocado un cambio en el equipo arbitral, ¿qué sentido tenía lanzar este pulso? Hay una explicación que corre por los pasillos federativos. "Quieren ponerse la venda antes de la herida, por lo que pueda pasar en el campo", advierten.
Mientras, Joan Laporta apareció triunfante en la cena oficial junto al presidente Louzán y José Luis Sanz, alcalde de Sevilla. Pasara lo que pasara, el Barça había echado la tarde frotándose las manos ante un espectáculo esperpéntico. Un sainete de nueve horas que acabó como esperaba: habrá final de Copa.
América sigue sorprendiendo a Europa y al mundo entero. Después de las victorias del Botafogo y el Inter Miami sobre el PSG y el Porto, hoy ha sido el Flamengo el que ha dado otra de las grandes sorpresas del Mundial de clubes. El conjunto dirigido por Filipe Luis, ex del Atlético de Madrid, ha remontado al Chelsea y ha terminado sometiendo al cuadro londinense en un final de dominio absoluto: 3-1, seis puntos de seis posibles y el liderato de su grupo encauzado hacia octavos de final.
El fútbol europeo está en el tramo final de su temporada y el americano en mitad de la misma, pero aún así el Mundial está dejando resultados totalmente inesperados. El Oporto ha sido una de las grandes decepciones, empatando contra Palmeiras y perdiendo ante Inter Miami. Pero muchos otros han sufrido. Benfica no pasó de las tablas ante Boca, igual que el Dortmund contra el Fluminense o el Inter deMilán frente a Monterrey. El jueves, el PSG cayó ante Botafogo y hoy ha sido el Chelsea el que ha hincado la rodilla ante un Flamengo comandado por Bruno Henrique.
El delantero de 34 años dio la vuelta al gol inicial de Pedro Neto con un tanto y una asistencia en apenas tres minutos, poco tiempo después de sustituir a De Arrascaeta en un cambio clave de Filipe Luis.
Junto a él, el joven Wallace Yan, de 20 años, que sentenció el duelo en el 83 con el 3-1. Después de empezar el torneo con victoria ante el Esperance de Túnez por 2-0, este triunfo les deja con pie y medio en los octavos de final y con muchas opciones de ser primeros del Grupo D.
El Chelsea, por su parte, se desinfló en el encuentro. Comenzó con dominio y con efectividad en el gol de Pedro Neto, pero el paso de los minutos, el físico, el calor y el superior estado de forma de los brasileños terminaron decantando el duelo. Tampoco ayudó Nico Jackson, que saltó desde el banquillo en la segunda parte y acabó expulsado en su primera acción por una salvaje entrada.
El Flamengo, líder del Brasileirao o guiado también por los veteranos Jorginho, ex del Chelsea, y Danilo, ex del Madrid, autor del segundo gol, aguantó con calma los últimos instantes del duelo y selló una remontada extraordinaria.