El United sorprende a Guardiola en Wembley y le arrebata la FA Cup

El United sorprende a Guardiola en Wembley y le arrebata la FA Cup

Actualizado Sábado, 25 mayo 2024 - 18:39

Por fin pudo sonreír Alex Ferguson en la grada. Por fin pudo sacar pecho Erik Ten Hag. Por fin el Manchester United se quitó el rol de secundario que ha vestido durante una década y venció al Manchester City para levantar la Copa de Inglaterra (0-2).

Los 'Diablos Rojos', eternos perdedores del derbi de Mánchester en los últimos años, noquearon al vigente campeón y evitaron que los de Pep Guardiola se convirtieran en el primer equipo en la historia en ganar Premier League y Copa de Inglaterra dos años seguidos.

Los doblegaron saliendo a la carrera, aprovechando las oportunidades que tuvieron y con un André Onana espectacular bajo palos hasta un fallo en los minutos finales que estuvo cerca de truncar el triunfo.

Pero el gol tardío de Jeremy Doku no opacó la gran victoria del United, la más importante de los últimos seis años, por el momento y por el rival. Incluso también por la forma de hacerlo, desarmando a Guardiola haciendo correr hacia atrás a su defensa.

Ten Hag, al que se ha criticado con razón por su falta de libreto y de ideas, propuso un partido con el que pillar a la espalda a Gvardiol, el más lento de los cuatro de atrás del City, y le funcionó con rapidez.

En la primera pelota que Dalot pudo mandar para que Alejandro Garnacho saliera corriendo, Stones se quedó clavado en el perfil contrario y habilitó al argentino, que fue al choque con Gvardiol, que por cuerpo ganó con facilidad.

Sin embargo, el croata, en una falta de entendimiento total con Stefan Ortega, le intentó ceder la pelota sin espacio para reaccionar. El esférico superó por arriba al alemán y dejó a Garnacho sin portero para que empujara el 0-1.

El tanto del United contrastaba con las imprecisiones en los últimos tres cuartos del City y, de hecho, el 0-1 nació de una pérdida de Rodrigo Hernández, que este sábado perdió su condición de invicto en 74 encuentros, la más larga del fútbol europeo.

El carril de Gvardiol era una mina para el United, que se relamía cada vez que Kyle Walker no llegaba para corregir y ayudar. El aviso del 0-2 lo fabricaron Garnacho y Marcus Rashford, pero el argentino partió en fuera de juego y el gol fue bien anulado.

El 0-2 real volvió a aparecer por la banda del croata. Esa vez, la jugada fue más estática, con una combinación rápida de Garnacho para Bruno que, de primeras, habilitó a Kobbie Mainoo en una posición inmejorable. El joven centrocampista inglés, que estará en la Eurocopa, engañó a Ortega y le pilló a pie cambiado, para dar una ventaja inesperada de 0-2 al United.

Haaland, desaparecido

En un partido en el que al City le costó horrores crear ocasiones, más allá de un tiro al larguero de Erling Haaland, las ocasiones de los celestes llegaron desde fuera del área, con dos lanzamientos de Walker que Onana despejó de manera espectacular.

El camerunés, uno de los mejores del partido, dio emoción en los minutos finales al 'comerse' un tiro de Doku, pero la posible remontada, con el añadido de siete minutos por delante, quedó en nada y el United, ocho años después, se proclamó campeón de la Copa de Inglaterra.

Pogacar, el demonio esloveno, muestra su grandeza en el Monte Grappa

Pogacar, el demonio esloveno, muestra su grandeza en el Monte Grappa

"La commedia è finita". El Giro dictó su sentencia definitiva, resumen de las parciales. A falta de la última etapa, un paseo, un desfile de honor, de Roma a Roma, la carrera coronó a Tadej Pogacar. Un jalón más en su camino tras la estela de Hinault y Merckx, sus modelos a imitar, sus referentes a perseguir.

Pogacar ganó su sexta etapa tras un trabajo de progresiva demolición de su equipo, el UAE, en una de las mayores demostraciones de potencia colectiva que cabe contemplar. Toda la etapa fue una intensa espera hasta el momento de afrontar la segunda ascensión al Monte Grappa, 18 kilómetros al 8% de media y picos del 15% y el 17%. Una subida tendida, que iba matando despacio, como un veneno paciente, ingerido a pequeñas dosis.

La escapada precoz del día corrió a cargo, bajo la lluvia, de Davide Ballerini y Lorenzo Germani. Se les unieron poco después nueve hombres, entre ellos Andrea Vendrame (el vencedor del viernes) Rubén Fernández y, en su enésima demostración de fuerza y ganas, Pelayo Sánchez. Hicieron camino hasta que, de pronto, abruptamente, se irguió ante ellos el Grappa. Para entonces ya lucía el sol.

En el grupo de delante y en el pelotón trasero, el coloso fue depurando la carrera, preparándola para el segundo y crucial asalto. Lo afrontaron en cabeza Pelayo, Jimmy Janssens y Giulio Pellizzari, que habían dejado a sus exhaustos compañeros de fatigas. La carrera empezó de nuevo cuando Janssens se rindió y Pelayo, que no se rinde nunca, no dio, sin embargo, más de sí. Pellizzari echó a volar, estableciendo una pugna entre él y el resto del mundo, representado por el UAE, que mantenía con la lengua fuera a los restos del pelotón.

Uno tras otro, los hombres de blanco se fueron inmolando al servicio del de rosa. Cuando Majka, el último escudero del rey, expiró, el ángel, el demonio esloveno desplegó, a 5,4 km. de la cumbre, sus alas, a la vez que las de Pellizzari, héroe de 20 años, empezaban a encoger.

Pogacar se lo tragó en cuatro pedaladas y lo abandonó a su suerte en tierra de nadie. Pero el chaval se agarró como una lapa al grupo de quienes peleaban por el podio, disputándose entre ellos los restos del manjar, mientras Pogacar cubría en imperial soledad los 30 km. que quedaban para la meta.

Este Giro ha sido el de un hombre aislado, acompañado solamente por su propia grandeza. Tras él, a un mundo de gestas y minutos, un bloque numeroso de corredores indefinidos. En cierto modo, calcinados por la luz del vencedor, no han existido.

El Atlético despide la temporada con media sonrisa

El Atlético despide la temporada con media sonrisa

No fue la misma actitud la del Atlético que en el último partido en el Metropolitano. Tampoco la de Simeone, que decidió dar los minutos a Vermeeren que el belga no ha disfrutado desde su llegada en el mercado invernal y puso a su equipo a morder a una Real Sociedad muy pasiva en su despliegue. Y así despidieron los rojiblancos la temporada, con una victoria y media sonrisa.

Igual escocieron los halagos del técnico al Real Madrid en la previa. "Mejor equipo del mundo", "va a seguir creciendo", "ha rejuvenecido la plantilla", dardos hacia las dianas que el argentino creía que tenía que disparar.

El vestuario las sintió. Tanto, que apenas costó un pase en profundidad de De Paul a la carrera de Llorente para encontrar la espalda no a uno sino a los dos centrales y al lateral derecho donostiarra. La embocó Lino, pero bien pudo ser Griezmann si el balón va algo más corto. Flaco favor le hicieron Elustondo, Pacheco y Traoré a Remiro en su lucha por el Zamora.

El posible doblete del brasileño casi llega cinco minutos más tarde si llega a colocar mejor el cuerpo a una dejada de Correa tras un precioso eslalon en el área donostiarra. Blandísima la defensa de la Real con Le Normand, un deseado refuerzo rojiblanco para la temporada próxima, viendo el espectáculo desde el banquillo.

No es que el central venga a rejuvenecer la plantilla, tiene 27 años, que son uno menos que Hermoso y seis que Savic, ambos jugadores en la rampa de salida del equipo, pero no cabe duda de que su rendimiento ha merecido la atención rojiblanca.

Mostraron los rojiblancos el orgullo del que carecieron en el duelo ante Osasuna. Y fueron suyas las principales ocasiones del primer tiempo, incluyendo un palo tras un intento de gol olímpico de Correa. Estuvo muy activo el argentino, otro cuyo nombre también está en la presunta lista de bajas del año próximo.

La más clara de los locales antes del descanso la protagonizó Brais Méndez, el más activo de los donostiarras en el encuentro. Su picadita en el mano a mano ante Oblak se encontró el sobaco del esloveno, que poco después sacó una buena mano a una falta sacada por Zakharyan con bastante mala uva.

Vermeeren fue el primer cambio del Cholo, en parte por la rigurosa tarjeta amarilla que le sacó Sánchez Martínez, en parte porque no acaba de haber conexión entre el argentino y el belga aunque este, tras su sustitución, tuviera un cariñoso gesto con el jugador. Se había fajado, pero tampoco había destacado en el encuentro.

Dominio sin fruto

Su salida coincidió con el despertar de la Real Sociedad que amenazó hasta en dos ocasiones a Oblak a través de Becker y Kubo. En la primera tapó Giménez y en la segunda respondió bien el esloveno. El Atlético, agazapado como ante el Getafe y Mallorca, esperando su opción de sentenciar.

El partido perdía ritmo, con el toque cansino de la Real, que solo lo aceleraban Kubo o Becker. Alguacil no quería despedir la temporada en el Reale Arena con derrota y sacaba a Oyarzábal para agitar el ataque.

Sin tiempo si quiera para el capitán txuriurdin de romper a sudar, Correa, que ya enfilaba el banquillo, hacía el segundo. El tanto sería anulado por el línea después de que el argentino embocara, decisión que confirmaría el VAR por centímetros.

Pese al dominio local, estaba más cerca el segundo del Atlético que el empate de la Real. De hecho, como si de un deja vú se se tratara, Morata emprendió una carrera en solitario hacia Remiro, similar a la que enfiló en Dortmund. Como en Alemania, el madrileño decidió la picadita, como en Alemania, en balón se marchó rozando el poste.

Quizás fue el último servicio del delantero al club rojiblanco. Un jugador que ha vivido una temporada de dientes de sierra con un terrible valle final. Como el del equipo, aspirante a casi todo en enero y fuera de todo en abril. Al menos, de laliga se despidió con una media sonrisa. Como la de Reinildo, que sentenció el choque en el descuento, su primer gol como rojiblanco. El pase, por cierto, de Morata.

Charles Leclerc vuela hacia la 'pole' y Fernando Alonso se pierde en el tráfico

Charles Leclerc vuela hacia la ‘pole’ y Fernando Alonso se pierde en el tráfico

Una estampa devota corre estos días de mano en mano entre los tifosi desplazados a Mónaco. Se trata de la efigie de Charles Leclerc ataviado con los símbolos de la Santa Cruz de Cristo y el lema Ovunque Proteggimi (protégeme en todas partes). La enésima muestra de la veneración por Il Predestinato, autor de la 250ª pole de Ferrari en la Fórmula 1. Leclerc impuso su talento en el Principado (1:10.270) por delante de Oscar Piastri y Carlos Sainz, mientras Fernando Alonso se desplomaba en la Q1, víctima del tráfico.

A pie de garaje, Piero Ferrari, hijo de Il Commendatore, festejaba con la lógica euforia muy cerca de Nicolas Todt, agente de Leclerc y continuador de otro mito de la Scuderia. Desde su fichaje en 2019, una de las obsesiones de su piloto pasaba por un triunfo en casa. Bajo aquel balcón desde donde seguía las carreras de niño. Ahora, como en 2021 y 2022, queda demasiado cerca como para dejarlo escapar. Por una vez, sin que sirva de precedente, el temible Max Verstappen partirá desde la sexta plaza.

Leclerc venía dominando a su antojo desde el viernes, así que, a la hora de la verdad hubo de limitarse a juntar las piezas. Pese a algunas molestias con los pedales mantuvo el rumbo con firmeza. Incluso si eso contravenía las órdenes de su ingeniero de pista. Cuando Bryan Bozzi le pidió pasar por boxes para probar un tercer juego de neumáticos, se opuso con firmeza. "¡Quedémonos fuera!", exclamó. Había temor, obviamente, a la réplica postrera de Verstappen. Sin embargo, el tricampeón mundial tocó el muro camino de Santa Devota (1:10.567), cediendo terreno también frente a Lando Norris y George Russell.

En cinco centésimas

De la tercera a la séptima plaza, el orden se manejó en apenas cinco centésimas. Y Sainz, como un trueno en el último sector, saboreó lo mejor de la tarta (1:10.518). Pese a los habituales devaneos de Ferrari, el madrileño se siente en una posición privilegiada. De su firmeza ante McLaren y Verstappen, dependerá el podio, o incluso el 1-2, rojo.

De momento, la escudería dirigida por Fred Vasseur ya ha cumplido la mitad del trato. Pese a la pericia de Leclerc, cualquier eventualidad podría haber echado abajo el sábado. Aquí hay que medir cuidadosamente la carga de gasolina, porque cada gramo puede traducirse en milésimas. Y elegir el momento de salir al asfalto, en busca del momento idóneo, evitando los líos del tráfico. De inicio, Alex Albon ya se cruzó en el camino de Sainz, mientras Leclerc arrastraba algo en el alerón delantero.

No sólo había que mirar al coche de delante, sino anticiparse a lo que vendría a continuación. A falta de banderas amarillas y siniestros, la Q1 demostró la importancia de este último factor. Ferrari complicó la existencia de Leclerc con una estrategia más bien errática. "Estamos en la peor posición, fuera de fase respecto a los demás", lamentó el monegasco.

El tapón de Alpine

Desde sus asientos en el Paddock Club, cientos de invitados VIP apuraban su cóctel, totalmente ajenos al drama de Aston Martin. Alonso había buscado sitio ralentizando en la Rascasse, antes de lamentar su suerte por radio: "Hay un tráfico horrible". Antes de lanzarse a por el tiempo, en el garaje decidieron un pequeño cambio en el alerón delantero. Todo terminaría afectando para consumar el desastre. Los Alpine, cosas de la fatalidad, se interfirieron en su camino. Incluso con las gomas nuevas, el asturiano no supo encontrar ni el espacio ni la inspiración para completar su vuelta: 18.7, en el primer parcial, 34.0, en el intermedio y 19.1 para cerrar. A 22 centésimas de un Daniel Ricciardo que venía penando desde el viernes.

Aún peor corrieron las cosas para Sergio Pérez, ganador en el Principado hace dos años. El mexicano, antepenúltimo, sólo rodó más rápido que Valtteri Bottas y Guanyu Zhou, ambos con Sauber. Christian Horner, team principal de Red Bull deberá evaluar las causas, aunque no parece tolerable que la distancia entre Pérez y la elite sea cada día mayor.

De hecho, tampoco debería asumirse con tanta naturalidad en Aston Martin que Lance Stroll ni siquiera presentase oposición en la Q2 frente a los Visa Cash de Yuki Tsunoda y Ricciardo. Con su 1:11.563, el hijo del propietario quedó a 34 centésimas del corte, marcado por el Williams de Alex Albon. Hasta ese momento, los favoritos se habían turnado en cabeza con asiduidad desconcertante. Del doblete de Mercedes para abrir la Q1, a una gran vuelta de Lando Norris con la que dominó la segunda criba. Mientras tanto, Verstappen se mantenía a la expectativa.

Ergin Ataman, el excéntrico y polémico entrenador que vuelve a amenazar al Real Madrid y que fracasó con Musa: “Tuvimos algún roce”

Actualizado Sábado, 25 mayo 2024 - 17:10

Ergin Ataman es genio y figura, un entrenador siempre rodeado de polémica, un tipo sonriente y confiado también, que el sábado llegaba a la rueda de prensa oficial de la Euroliga acompañado, cómo no, por su hijo Sharp. El ya no tan pequeño de 13 años ha ido siempre de la mano de papá, siempre en primera fila, en cada viaje ya fuera del Efes o ahora con el Panathinaikos, a la vera de las estrellas del equipo, día lectivo o no. "Conoce todo lo que pasa en el vestuario. Me sigue a todos los lados y habla mucho conmigo sobre los partidos", dice de él su padre, al que incluso le hace el 'scouting' de los rivales.

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Ergin es odiado y amado y en esa ambivalencia se siente feliz. Le ha costado lo suyo llegar a la cima, pero ya es una leyenda tras los dos títulos logrados con Efes, el último en la final de 2022 ante, precisamente el Real Madrid. El miércoles, a su llegada al hotel de Berlín, los aficionados del Fenerbahçe le recibieron con algún altercado. "Un pequeño incidente con gente pequeña", despejó después con su sorna habitual. La misma que le llevó a despedirse del Palau hace tres años recordando a la afición culé sus dos títulos cuando fue expulsado: "Soy el campeón". O la que le hizo prometer hace meses que "llevaría la séptima estrella al OAKA".

Sus críticas a los árbitros y las consiguientes sanciones por ello ya no sorprenden a nadie. El último conflicto ocurrió durante la serie de cuartos contra el Maccabi, la que permitió a los griegos volver 12 años después a la Final Four. Tras perder el primer partido en el OAKA dijo que se iría del club si no conseguían el objetivo. Luego arremetió contra los colegiados y no se presentó a la rueda de prensa y la Euroliga le sanción con 35.000 euros en total. También después de un rifirrafe contra los de Tel Aviv les acusó de amenazarle. "Alguien del staff de Maccabi, no sé quién porque no llevaba la acreditación, me dijo: 'Ya verás en Israel. Ya verás lo que te hacen los sionistas'".

Cuando este verano fue fichado por el decaído Panathinakos, parecía una apuesta realmente arriesgada. No era la primera vez que Ataman, que también es seleccionador turco, entrenaba fuera de su país -tuvo una etapa en Italia, en el Montepaschi Siena al que llevó a la Final Four y en la Fortitudo Bolonia-, pero mezclar su personalidad con la del igualmente inflamable Dimitrios Giannakopoulos, presidente griego, no parecía una buena idea. Y tampoco el comienzo del curso fue alentador, pese a los millonarios refuerzos -entre ellos Kostas Sloukas, arrebatado al eterno rival-, pero la reacción de la segunda parte de la temporada fue estupenda, 17 victorias en los últimos 22 partidos para acabar segundos, sólo por detrás del Real Madrid al que mañana en el Uber Arena intentarán impedir el back to back. "Chus quiere ganar dos veces consecutivas. Pero no quiero darle ese récord porque fui el último en lograrlo en la Euroliga. Entonces, esa será otra motivación para mí", bromeó ante su colega.

La vida de Ataman y sus bravuconadas -llegó a decir que su Efes podría disputar los playoffs de la NBA- bien podría dar para una una película. Su abuelo materno fue Ministro de la Guerra en Turquía y sus familiares por parte de padre son poderosos empresarios dedicados a la fabricación de calcetines para Turquía y para Italia (de ahí su dominio del idioma). Él sería el villano de ese guion y seguramente le encantaría verse en el papel.

Pero más allá de todo lo que le rodea, también están sus éxitos deportivos. Ha ganado casi 30 títulos y lo que logró en el Efes está a la altura de los mejores equipos de la historia de la Euroliga. Aunque también tiene sonoros fracasos y uno de ellos estaba este sábado sentando a su vera en el Uber Arena. Cuando Dzanan Musa regresó renegado de la NBA fue a parar a las órdenes de Ataman y aquello no funcionó bien. "Gané la Euroliga, pero no le di mucho tiempo. Fue un error. Lo perdimos. Espero que no se quiera vengar en la final", trató de templar gaitas con el bosnio. El propio Dzanan recordó aquella temporada 2020/2021, la anterior al fichaje por el Breogán que le cambió la vida. "Llegué a mitad de temporada y no podía esperar jugar mucho. Conoces el carácter de Ergin y el mío. Tuvimos algún roce en la cancha y fuera. Pero todo es respeto entre nosotros. Ganamos el título ese año. Hizo un trabajo increíble. Y aprendí mucho de Shane [Larkin] y Vasa [Micic], me ayudaron mucho a estar en esta posición", explicó el alero del Madrid.

'Muchachos', el documental sobre la victoria de Argentina en Qatar, se ha estrenado en Madrid

‘Muchachos’, el documental sobre la victoria de Argentina en Qatar, se ha estrenado en Madrid

Actualizado Sábado, 25 mayo 2024 - 16:38

Ha sido el documental más visto de la historia en Argentina. Fue su tercera Copa del Mundo, pero se vivió como ninguna. El documental 'Muchachos, la película de la gente', que narra cómo se vivió aquella Copa del Mundo, se ha estrenado esta mañana en nuestro país, con un acto en el Palacio de la Prensa de Madrid.

Dirigida por Jesús Braceras, recientemente premiado con el Premio Platino por su serie 'Barrabrava', la película cuenta como los argentinos se unieron como nunca en torno a su selección durante ese mes de diciembre y cómo salieron masivamente a celebrarlo por las calles de todo el país. El actor Guillermo Francella ha sido el encargado de poner la voz a las imágenes y las vivencias de los hinchas argentinos.

La selección de Scaloni llegaba con esperanza al Mundial tras conseguir la Copa América, pero una derrota inesperada ante Arabia Saudí en el primer partido lo complicó todo. Los argentinos se temieron lo peor en la primera parte del segundo partido ante México, pero en un gol de Messi en el 64 y otro de Enzo Fernández en el 87, impulsaron a la selección hacia la victoria. Sufrimiento, emoción y locura a partes iguales.

El documental se emitirá todos los domingos en el edificio de la calle Callao y los martes y sábados en los Cinèmes Girona de Barcelona. Según palabras del propio director: "Qatar es la mejor historia de la historia de los mundiales", un hecho que provocó que después de estar solo cuatro semanas en la taquilla, la película superara el millón de espectadores.

Además, Braceras también ha querido destacar el papel de su capitán, que terminó levantando la Copa en la que era su última gran oportunidad para lograrlo.

El sueño de Aleix, la pesadilla de Bagnaia y la remontada histórica de Marc Márquez

El sueño de Aleix, la pesadilla de Bagnaia y la remontada histórica de Marc Márquez

Actualizado Sábado, 25 mayo 2024 - 16:15

El español Aleix Espargaró (Aprilia RS-GP) sumó su primera victoria de la temporada en una carrera esprint y lo hizo en el Gran Premio de Cataluña de MotoGP, en el que anunció su retirada al final de la temporada, en tanto que los también españoles Sergio García Dols (Boscoscuro) e Iván Ortolá (KTM) lograron la primera 'pole position' de su carrera deportiva en sus respectivas categorías.

Espargaró parece obsesionado con completar con el mayor número de éxitos su despedida de la competición, pues antes que vencer la esprint ya consiguió la 'pole position', aunque para ello se viese beneficiado por la caída de los tres líderes consecutivos que tuvo la prueba, el español Raúl Fernández (Aprilia RS-GP) primero, en la curva diez, y después el surafricano Brad Binder (KTM RC 16) y el vigente campeón, el italiano Francesco Bagnaia (Ducati Desmosedici GP24), ambos en la curva cinco.

Junto a Aleix Espargaró acabaron en el podio los españoles Marc Márquez (Ducati Desmosedici GP23), que protagonizó una brutal remontada desde la decimocuarta plaza en la formación de salida hasta la segunda, por delante de Pedro 'Tiburón' Acosta (Gas Gas RC 16).

El líder del Mundial, el español Jorge Martín (Ducati Desmosedici GP24), se tuvo que conformar con la cuarta posición final, pero sigue primero con 135 puntos, con 37 de ventaja sobre Marc Márquez, que ahora es segundo.

Raúl Fernández propició un fuerte tirón en cuanto se vio al frente de la carrera que le permitió marcar la vuelta rápida tanto en el tercer giro como en el cuarto, en el que ya contaba con casi nueve décimas de segundo de ventaja (0.874), pero su alegría duró poco, pues en la curva diez de la quinta vuelta cometió un error que le hizo acabar por los suelos, dejando el liderato en manos de 'Tiburón' Acosta, perseguido desde muy cerca por Binder, Bagnaia, Aleix Espargaró, Jorge Martín y Marc Márquez.

Acosta perdió el liderato a manos de Binder, quien también acabó por los suelos en la curva cinco y heredó su posición Bagnaia, quien consolidó poco a poco la primera plaza frente a los ataques de Aleix Espargaró, con Acosta y Márquez un poco más atrás.

Nuevo golpe de efecto en la última vuelta, en la que 'Pecco' Bagnaia, se fue por los suelos en la fatídica curva cinco y le dejó la victoria en bandeja a Aleix Espargaró, por delante de un Marc Márquez que estudió a Pedro Acosta para superarlo a final de recta y cerrar todos los huecos hasta la bajada de la bandera de cuadros.

Moto 2 y Moto 3

El español Sergio García Dols (Boscoscuro) culminó su actuación en la tanda oficial de entrenamientos de Moto2 para conseguir su primera 'pole position' y, además, estableció un nuevo récord de la categoría al rodar en 1:41.894, batiendo su mejor marca personal y de la categoría, establecido por la mañana con 1:41.917.

El español Iván Ortolá (KTM) consiguió también la primera 'pole position' de su carrera deportiva al ser el más rápido en la clasificación de Moto3, un hito deportivo que ya logró el pasado año pero que le arrebataron por usar un aceite en su moto fuera del reglamento técnico del campeonato.

Ortolá marcó un mejor tiempo de 1:46.749, más lento que el récord que por la mañana consiguió el colombiano de origen español David Alonso (CFMoto), de 1:46.111, quien no pudo superar algunos pequeños problemas durante la clasificación oficial y saldrá sexto. El líder del campeonato, el español Daniel Holgado (Gas Gas), saldrá desde la tercera línea.

Xavi deja la puerta abierta a un posible regreso en el futuro

Xavi deja la puerta abierta a un posible regreso en el futuro

Actualizado Sábado, 25 mayo 2024 - 13:59

Con la conciencia muy tranquila y orgulloso de la labor que ha llevado a cabo en el Barça. Así es como Xavi quiere despedirse, otra vez, del club de su vida. Dejando, eso sí, la puerta abierta para un posible regreso y deslizando también que no acaba de estar de acuerdo con la decisión que ha tomado el presidente, Joan Laporta, por mucho que tenga que respetarla. "El presidente me transmitió por qué cree que el club necesita un cambio de rumbo, en este caso de entrenador, y no me queda otra que aceptarlo. Soy un hombre de club y siempre estaré a disposición de lo que necesite el Barça. Deseo lo mejor a todos, sobre todo a los jugadores, que deben ser los protagonistas para que esto siga rodando", señaló.

"Hasta el día de hoy, seguía motivado, ilusionado y con la ambición intacta. Creía en la plantilla, en que podíamos hacer cosas interesantes, cambiando pequeñas cosas, pero no ha podido ser", recalcó un Xavi al que, a pesar de todo, le gustaría poder volver al banquillo azulgrana en un futuro. "¿Por qué no? Me gustaría, claro. Es el club de mi vida. Lo he disfrutado y también lo he sufrido, hemos pasado una montaña rusa de emociones, pero no me cierro la puerta, ni mucho menos. Ojalá se dé la posibilidad de volver", apuntó el técnico, quien apostilló que sigue dispuesto a renunciar a cobrar su último año de contrato. "Lo que dije en su momento, así será. Sois periodistas, buscadlo, no lo voy a repetir", aseguró. Hace prácticamente un mes, en una rueda de prensa muy diferente, en la que se confirmaba su continuidad, dejó claro que, si se iba, no iba a cobrar ni un euro y que ese dinero podía destinarse al nuevo entrenador.

En su discurso, dejó entrever que está algo dolido por las formas, por mucho que respete la decisión del presidente. "Soy un hombre de consenso ,y ,sobre todo, un hombre de club. Me he adaptado a las circunstancias que, por desgracia, tenemos ahora. El presidente me dio sus razones y no me queda otra que aceptarlas. Laporta es el que toma las decisiones", insistió, para recalcar poco después que es el máximo dirigente quien debe exponer sus motivos. "Las razones son suyas, no mías, y, a partir de aquí, sólo me queda aceptarlas. Creo que debería explicarlas él mismo", apuntó. "No he de valorar si es justa o no esta decisión, saben mi opinión, he sido muy claro siempre. No es bueno que opine de si es bueno o malo, quiero marcharme en paz, agradecido. La palabra es agradecimiento por haber podido servir al club que quiero", zanjó.

Los 20 minutos mágicos en los que el Real Madrid acabó con el Olympiacos: “ritmo y rebote”, la cerveza de Chus Mateo y el “cuerpecillo” del Chacho

Actualizado Sábado, 25 mayo 2024 - 01:47

"No dudes de que me voy a tomar la cervecita. Y mañana, ya tocará analizar a Panathinaikos". Chus Mateo estaba especialmente satisfecho en las entrañas del Uber Arena. Cada vez desprende más seguridad en sí mismo y no es para menos. El domingo ante Panathinaikos (20.00 h.) puede ganar su segunda Euroliga en dos años. El inicio de semifinal del Real Madrid fue una oda al trabajo previo, al plan de partido tan milimétricamente diseñado por el técnico madrileño. Esta vez, gracias a finiquitar tanto la serie de cuartos contra Baskonia como la de ACB contra Gran Canaria por la vía rápida, tuvo más tiempo si cabe para preparar la cita más importante de la temporada. Y el 28-10 de salida lo demuestra.

Para saber más

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El entrenador blanco resumió las claves. La entrada de Eli Ndiaye (titular como en la pasada Final Four), con Hezonja al tres, respondía a una misión fundamental. Controlar el rebote junto a Tavares. Eso es el maná del baloncesto blanco, la clave para poder correr, para herir a la mejor defensa de Europa, la misma que había dejado en menos de 60 puntos al Barça en los dos partidos finales de la serie de cuartos, el quinto en el Palau incluido. No había nada al azar. "Hemos entendido perfectamente lo que teníamos que hacer para batir a Olympiacos. Controlar el ritmo del partido y correr después del rebote", resumió Mateo, que reconoció que ese acierto inicial (cuatro de cuatro para empezar) le dio "ventaja".

Otro elemento fundamental fue el de anular a los gigantes del rival. Ahí, pletóricos Tavares y Poirier, en una pintura que estuvo repleta de agresividad -"la verdad que me han dado muchos palos, pero sabíamos que iba a pasar eso", concedió el africano-. Otro dato estadístico difícil de creer. Entre Moustapha Fall, Nikola Milutinov y Moses Wright sólo lanzaron una vez a canasta en todo el partido. "Es verdad que no tuvieron asistencias. Pero para jugar contra Tavares y Porier... hay que estar mejor preparado mentalmente. Esos primeros minutos nos han costado demasiado", resumió Giorgios Bartzokas.

La entrada temprana de un Causeur que no venía contando, la posterior de Llull, Campazzo dividiendo la zona y optando ora por el pick and roll, ora por el pase abierto a la esquina. Todo estaba previsto en la pizarra. El Olympiacos sólo pudo atrapar seis rebotes en la primera mitad, uno en el segundo acto. En la segunda, en plena remontada a la desesperada, cogió 25, 11 ofensivos. "Hemos tenido la mala suerte de jugar contra el Madrid en una gran momento. Su talento, su experiencia, su plantilla y la dirección de su entrenador. No empezamos como deberíamos. Metieron los tres primeros triples y cogieron confianza. No diría que estábamos asustados, pero no hicimos el mejor acercamiento a este partido", reconoció un rato antes un apesadumbrado Bartzokas.

Chus Mateo celebra la victoria contra Olympiacos.

Chus Mateo celebra la victoria contra Olympiacos.CLEMENS BILANEFE

Cuando Llull puso la asombrosa máxima (54-29), la primera parte de la hoja de ruta estaba completada. Incluso mejor que en los planes previstos. Hacer 56 puntos al descanso a Olympiacos resulta una quimera. También estaba claro que los griegos, con su carácter, iban a intentar regresar. Y ahí, de nuevo, el temple de Mateo. "Sabíamos que no era suficiente. Hemos seguido luchando y sabíamos que podían volver. Cuando nos golpeaban con triples y rebotes ofensivos, hemos estado juntos y hemos sido capaces de controlar el ritmo al final con dos bases y el reloj corriendo", explicó el entrenador blanco, que elogió especialmente a dos hombres.

El primero fue Hezonja y su actitud defensiva. Chus se rompió con el croata cuando este se lanzó al suelo con todo a robar una balón. "Es bonito verlo jugar en ataque. Cuando lucha en defensa, para mí es algo grande, cuando roba un balón... Muestra su carácter. Cuando hacen algo para el equipo me hace sentir orgulloso", dijo. Y el otro es Sergio Rodríguez, fundamental en esos instantes de amenaza helena. Acabó con ocho puntos y cuatro asistencias y todo el saber hacer que atesora en su veteranía. En la que posiblemente sea la última Final Four de su carrera. "Es una maravilla ver al Chacho con su cuerpecillo, cómo va sacando pases. Nunca ha tenido un físico extraordinario, pero se mantiene bien. Nos da clases magistrales. Es una gozada poder coincidir con él. Estoy encantando. Le hemos cuidado para que llegara bien. Y se siente cómodo en las Final Four", elogió al tinerfeño.

Aston Martin y Mercedes, atados a un mismo destino

Actualizado Viernes, 24 mayo 2024 - 23:38

Desde el anuncio de su renovación hasta 2026, Fernando Alonso sólo ha sumado nueve puntos en las tres últimas carreras. Su peor balance con Aston Martin desde el pasado septiembre, cuando tuvo que conformarse con seis en Monza, Singapur y Suzuka. La inercia del equipo, quinto en el Mundial con poco más de la mitad del botín de Mercedes, se antoja tan delicada como la de las Flechas de Plata, relegadas de la lucha por los podios por McLaren y Ferrari. Aunque lo preocupante de este declive paralelo es que no debe achacarse a la casualidad, sino a una suma de razones técnicas que vienen hilvanando, para lo bueno y para lo malo, su destino.

Hace apenas un año, Alonso se quedó muy cerca de su tercera victoria en el GP de Mónaco, que terminaría escapándose por culpa de las cambiantes condiciones atmosféricas y la velocidad de Max Verstappen. Ayer, tras renunciar al programa de mejoras aerodinámicas, apostando por una configuración menos ambiciosa pero con la que se siente más confiado junto a los muros, el asturiano rodó a sólo 18 centésimas de Charles Leclerc, autor del mejor crono del día (1:11.278).

El trazado más lento del Mundial no servirá para extraer conclusiones definitivas sobre el paquete estrenado en Imola. Tampoco la próxima cita del calendario en Montreal. Sin embargo, Aston Martin necesita comprender cuanto antes el comportamiento de su monoplaza, que la pasada semana se mostró demasiado errático en la clasificación y sin ritmo durante la carrera. Unas carencias calcadas a las de Mercedes, la escudería que le suministra la suspensión trasera y la caja de cambios.

Desde el inicio del Mundial, el equipo dirigido por Toto Wolff viene arrastrando deficiencias estructurales que representan una herencia envenenada para Alonso. Mercedes no encuentra un equilibrio entre la parte trasera -que sobrecalienta los neumáticos- y la delantera -que no logra ponerlos en temperatura-. De igual modo, Aston Martin sufre una tremenda degradación en las gomas de atrás y falta de equilibrio en la parte delantera, que se traduce en un demoledor subviraje. Mantenerse en la trazada ha resultado casi una heroicidad para Lance Stroll y Alonso.

El canadiense reiteró ayer sus quejas sobre el comportamiento nervioso del AMR24 en los virajes y sus agobios para tomar los pianos. Un sentimiento compartido por Alonso, que venía de probar muchas novedades en Imola. «Tenemos que seguir trabajando en el equilibrio del coche», sentenció el doble ganador de las 24 Horas de Le Mans, absolutamente consciente de la situación. En la tarde de ayer, con el alerón delantero viejo y un trasero específico de alta carga aerodinámica, exhibió su voracidad de siempre (1:11.753), con seis centésimas de margen sobre Verstappen.

La propia naturaleza de estos monoplazas hace que al añadir carga, con la que se mejora el paso por curva, la conducción se vuelva mucho más crítica. De sobra lo saben en Mercedes, donde Hamilton lideró ayer los primeros libres (1:12.198) y únicamenteentregó 18 centésimas por la tarde ante Leclerc. El heptacampeón montaba un ala delantera antigua, mientras George Russell, tercero y décimo, sí contó con el nuevo paquete.

El pasado domingo, tres horas antes de la salida en Imola, Aston Martin intentó ofrecer explicaciones. Tom McCullough, jefe de rendimiento, tuvo que componer su mejor sonrisa en el hospitality ante la docena de preguntas que se le venían encima. Como la tarde iba a terminar igual de torcida, con Alonso último bajo la bandera a cuadros, Mike Krack debió admitir lo evidente. "El coche es difícil de conducir", dijo el team principal. Las actualizaciones aerodinámicas habían supuesto un pequeño paso en cuanto a rendimiento, pero también habían llevado a la grava al asturiano. Y aquel accidente durante la FP3 representa un feo precedente en Montecarlo.

Pese a la millonaria inversión de Lawrence Stroll y el febril trabajo en la fábrica, lo cierto es que Aston Martin necesita un golpe de timón. En primer lugar, para mantener encendida la llama de Alonso, ya que el ovetense siempre precisa un proyecto competitivo (y si no se lo aseguran, nadie sabe lo que sucedería con su contrato). En segundo lugar, para deshacerse de esta engorrosa herencia de Mercedes. En condiciones normales, pese a las evoluciones estrenadas en Imola y Miami, las Flechas de Plata siguen a siete décimas de Red Bull.