Expectativas e incógnitas del Real Madrid más renovado: el agujero Yabusele, fichajes que no son "héroes" y a la espera de un refuerzo

Expectativas e incógnitas del Real Madrid más renovado: el agujero Yabusele, fichajes que no son “héroes” y a la espera de un refuerzo

Hacía años que el Real Madrid no experimentaba un lavado de cara semejante y de ahí los interrogantes. Que la Supercopa Endesa, donde no perdía un partido desde hacía siete años, no ha servido para mitigar. Los blancos arrancan el curso hoy (18.30 h.) en La Coruña ante el recién ascendido Leyma y el jueves visitan al Bayern en el comienzo de la Euroliga. La trituradora de partidos en la que desde hace tiempo devino el baloncesto continental ya está en marcha y la exigencia, evidentemente, no mengua. Aunque, de momento, el mensaje que traslada Chus Mateo mientras pide un refuerzo es claro: "Necesitamos tiempo".

Para saber más

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Un mercado abierto para el Madrid porque, cuando ya estaba su plantilla a punto perdió de forma inesperada a Guerschon Yabusele, pieza clave. El francés dejó un buen pellizco en la caja con su vuelta a la NBA después de su impresionante despliegue en los Juegos, pero también un hueco enorme. Antes, los blancos, que nada más terminar el curso tuvieron que solventar el culebrón Hezonja, habían perdido a tres de los veteranos sin los que nada se entendería, Sergio Rodríguez, Rudy Fernández (ambos retirados) y Fabien Causeur. Pero también al crecidísimo Vincent Poirier (Carlos Alocén, que apenas contó tras superar su grave lesión, ha fichado por el Gran Canaria).

En su apuesta por la continuidad desde que ya hace 13 años comenzara la era Laso, que después ha mantenido de manera brillante Chus Mateo, cada verano la plantilla sufría un par de pinceladas. Sin ir demasiado lejos, hace un año apenas Facundo Campazzo fue la única cara nueva, aunque en realidad no lo fuera, pues regresaba tras su experiencia fallida en la NBA. Por eso no es que se perciban alarmas en el club, pero si expectativas y quizá ciertas dudas por cómo va a funcionar todo ahora. "Este año no va a ser tan fácil como el pasado porque hay cambios", avisa el entrenador. "Hemos perdido a jugadores importantes", lanzó un Alberto Abalde del que sin duda se aguarda un paso adelante (fue renovado).

Feliz, Abalde y Llull, durante la Supercopa.

Feliz, Abalde y Llull, durante la Supercopa.ACB Photo

Hubo cuatro fichajes y en ellos recaen las incógnitas. Porque, menos el veteranísimo Serge Ibaka, los otros tres nunca han experimentado la exigencia de competir al máximo nivel Euroliga. Andrés Feliz, que hace apenas tres temporadas estaba jugando en LEB Plata y que protagonizó un asombroso estallido en el Joventut, y Xavier Rathan-Mayes, un norteamericano de 30 años bajo el radar (en las últimas siete temporadas ha estado en 14 equipos) que se hartó de meter puntos el año pasado en el Enisey Krasnoyarsk de la liga rusa, ni siquiera han debutado en la máxima competición continental, el destino imposible de esquivar por el Madrid, que perdió la pasada final contra el Panathinaikos. Usman Garuba, otro de vuelta de una NBA en la que pasó desapercibido, llegó a disputar 53 partidos de 2019 a 2021.

Evidentemente, ellos no van a tener la responsabilidad de ser el core del equipo de Mateo. "No necesitamos héroes, sino gente que nos ayude", ha admitido el técnico, que usó la palabra "piernas", es decir, energía y frescura. La responsabilidad de mantener la pujanza del equipo blanco recae, básicamente, en cinco jugadores a los que sumar la sabiduría y la excepcionalidad del capitán Llull. Son Campazzo, Tavares, Musa, Hezonja y Deck. "Se fueron jugadores importantes y nos toca mantener el legado", admitía el argentino, MVP del pasado título ACB.

A sus 33 años, el Facu es el motor (lo volvió a demostrar en Murcia) pero también ya ocupa el vacío dejado por el Chacho y Rudy en cuanto a carisma. Antes de la Supercopa valoró a cada una de las caras nuevas. Y ninguna mejor descripción que la suya.

Rathan-Mayes: "No lo conocía tanto, aunque me había enfrentado a él. Me acuerdo de que nos costó mucho defenderlo. Cuando se rumoreaba su fichaje, me puse algún vídeo de él y, después de verlo entrenarse aquí, es un jugador de tremenda calidad, con muchos puntos, que la pasa bien y puede llevar la pelota. Defiende intenso y dispone de muchos recursos".

Andrés Feliz: "Me encanta porque es supercompetitivo y ganador, pone al equipo por encima de la individual, lo que encaja perfecto en el Madrid. Es duro en los entrenamientos y eso me gusta mucho, quiere ganar, se le ve".

Serge Ibaka: "Es un profesional, está 24/7 en el club para entrenarse, para ayudar a los jóvenes... para todo. Sabe lo que representa jugar en el Madrid".

Usman Garuba: "Es un conocido de la casa que le ha pasado lo mismo que a mí, que ha regresado y se ha encontrado con la dinámica anterior. Eso le ha resultado fácil, aunque quizá le cueste en los primeros meses porque después de dos o tres años en la NBA las cosas son diferentes. Su energía y juventud son valiosas".

También está Hugo González, que debería disponer de los minutos que demanda su calidad, aunque las perlas no siempre tienen su espacio en el Madrid. Y ese fichaje para el que no paran de salir rumores (el último, el de Dylan Osetkowski), aunque Mateo sigue valorando dónde necesita su equipo reforzarse: "No hay prisa".

Julián Álvarez, el tipo tímido y trabajador que hace soñar al Atlético: "La va a romper"

Julián Álvarez, el tipo tímido y trabajador que hace soñar al Atlético: “La va a romper”

En el media day del encuentro de Champions entre Atlético de Madrid y Leipzig había un aficionado vestido de Spiderman con la Copa del Mundo en las manos. Un segundo después de que Julián Álvarez (Calchín, 2000) marcara su primer gol con la rojiblanca, media plantilla hacía el gesto del hombre araña. No ha habido rueda de prensa del Cholo esta temporada donde no hubiera una pregunta por el argentino. Y el post de su presentación en redes sociales ha obtenido más del triple de visualizaciones, 1,1 millones, que cualquier otra pieza audiovisual.

Ése es el impacto que ha tenido el argentino en el entorno rojiblanco y su precio, entre 75 y 80 millones de euros, el segundo más alto de la historia del Atlético de Madrid, multiplica no sólo la necesidad de que triunfe en el club sino la ansiedad por hacerlo del jugador. "Ha venido para jugar", dijo Simeone en la rueda de prensa posterior al encuentro de Champions ante el Leipzig.

Palabra de un técnico que, pese a las apariencias, está dosificando al argentino igual que hizo con el máximo goleador de la historia rojiblanca, Antoine Griezmann, cuando comenzó su andadura en el club. En sus primeros siete partidos, ambos han jugado casi 400 minutos: 397 el francés y 390 el argentino, de los 630 posibles. El Principito, en ese periodo, había aportado una asistencia frente al gol que anotó La Araña frente al Valencia.

Cambiar por un "tema personal"

No obstante, no han llegado los dos en las mismas condiciones a la disciplina rojiblanca. Si Griezmann disputó 54 partidos la temporada antes de fichar, Julián Álvarez ha jugado en 75 encuentros, el internacional con más partidos el curso pasado, aunque el séptimo en minutos con 5.364.

Simeone se fajó en el fichaje de ambos. En una entrevista reciente, Julián Álvarez reveló que el Cholo le llamó varias veces y le envió numerosos whatsapps para que se decidiera por el Atlético. Cosa que hizo, por cierto, porque necesitaba un cambio. "Fiché para intentar encontrar mi mejor versión, quería un cambio más por tema personal", explicó el argentino en una entrevista reciente con ESPN.

Lo cierto es que tanto en el vestuario como en el club se han encontrado a un Julián Álvarez feliz, educado y muy humilde "pese a lo que ha ganado". "Pide permiso para casi todo", cuentan y destacan que es "muy buen compañero". Aunque más próximo a la cuadrilla de argentinos que ya militaban en el Atlético, especialmente a Rodrigo De Paul, explican que es un joven que tiende a estar con todo el mundo y se le ve muy comprometido.

El remate de Álvarez que valió el 0-1 en Vigo.

El remate de Álvarez que valió el 0-1 en Vigo.EFE

Esa actitud se puede ver también dentro del campo. "La jugada del gol comienza en un robo de Julián", concedía el Cholo en la rueda de prensa posterior a la victoria contra el Leipzig. Lo cierto es que el argentino se está fajando en la primera presión del equipo. Y, aunque el gol se hizo esperar, parece que está empezando a encontrarlo el delantero. "No me vuelvo loco por el gol, uno como delantero quiere marcar y más si está en la ilusión de la gente, pero lo más importante es ayudar en otros aspectos también", contaba.

Era el argentino el quinto jugador en expected goals (ocasiones claras de gol) por encuentro del equipo rojiblanco con 1,3 por partido. Le superaban los tres delanteros, con Alexander Sorloth liderando la estadística con 2 por encuentro, y Samu Lino. Sólo que, salvo Griezmann, Álvarez es el que más minutos suma de los otros tres de arriba.

La obsesión del gol

No obstante, pese a que el argentino no es lo que se dice un killer del área, ni un sicario, como llama Simeone al delantero noruego, parece que este año empieza a arrancar. La temporada liguera con más tantos de Julián Álvarez fue la 2021, cuando hizo 18 tantos en 21 partidos con River Plate. Posteriormente, en su etapa en el Manchester City convirtió nueve y 11 goles, en la 2022/23 y 23/24, respectivamente.

En el club tienen confianza plena en el argentino y están seguros que "la va a romper" y más después de su estelar aparición en Vigo. En los entrenamientos, sus compañeros no le ven ansioso por marcar, sino que se muestra contento, aunque no sea muy expresivo en sus emociones. "Me gusta la forma y la pasión con la que ve el fútbol el Cholo", comentaba en cambio el argentino y revelaba que el técnico "es muy intenso en los entrenos para que des tu mejor versión".

Este domingo le llega su primer gran partido. "El derbi es muy importante y tener la posibilidad de jugarlo es muy lindo", admitía el jugador, quien se iba a enfrentar al otro fichaje de relumbrón de esta Liga, sólo que en la otra orilla. Kylian Mbappé, sin embargo, no estará en el Metropolitano por una rotura en el bíceps femoral. Él sabe que ambos despiertan la "ilusión" en sus hinchadas. Mbappé ya ha encontrado su momento con siete goles en nueve partidos con los blancos. Y por fin llega la hora de La Araña.

Los derbis de Vinicius y la 'zona cero' del Metropolitano: "Si le atacan, va a responder"

Los derbis de Vinicius y la ‘zona cero’ del Metropolitano: “Si le atacan, va a responder”

«Si le atacan, responde». Los que mejor conocen a Vinicius Júnior llevan repitiendo desde 2018 la misma frase. No hay rendición en el brasileño, convencido de ganar la batalla contra los insultos racistas que ha sufrido en algunos estadios de España. «No va a parar», insisten, aunque varios le adviertan que no merece la pena responder a los ataques y aunque otros le echen la culpa de los cánticos que recibe. «Es que provoca», le critican. Esta noche vuelve al Metropolitano, zona cero de aquel Baila, Vini, baila que hace dos años lo inició todo. 24 meses después, la polémica no ha cesado.

En septiembre de 2022, Vinicius celebró con un baile un gol al Mallorca en el Bernabéu, como tantos otros futbolistas. El gesto generó muchos comentarios de cara al siguiente partido de los blancos, el derbi contra el Atlético en el Metropolitano. Un comentarista de El Chiringuito le dijo que dejara de hacer «el mono» y Koke le recomendó que no bailara, que «habría lío». Sus compañeros en la selección brasileña le apoyaron con el hashtag #BailaVinibaila, algunos ultras rojiblancos le cantaron «Vinicius eres un mono» antes del duelo y el Madrid marcó. Y Vini miró a la grada y bailó.

Y desde entonces, todo ha escalado hasta el derbi de esta noche, donde la Policía espera un recibimiento muy hostil al Madrid y especialmente al brasileño, y donde LaLiga ha intensificado sus controles sobre los cánticos racistas, utilizando cámaras y denunciando en los juzgados cualquier insulto contra los futbolistas.

«Un problema del fútbol español»

En el pasado, pero todavía en el recuerdo de Vinicius, está el muñeco colgado en la M-30 por miembros del Frente Atlético, los insultos racistas en Mestalla, los «Vinicius, eres un mono» de los aledaños del Metropolitano en ya varios derbis, los gritos de «Vinicius, chimpancé» previos al Atlético-Inter de Champions la temporada pasada... Demasiadas situaciones vergonzosas que el brasileño ha sido incapaz de obviar. No es su estilo. Y quizás eso sea lo que más molesta a sus críticos. No agacha la cabeza.

En el vestuario del Madrid el apoyo es total en el tema del racismo, sin excepciones. «No es un problema de Vinicius, es un problema del fútbol español», ha repetido Carlo Ancelotti. Sus mejores amigos en Valdebebas, especialmente Tchouaméni y Camavinga, han sido sus primeros defensores durante estos meses de polémica.

Eso sí, los más veteranos también le han recomendado que, en los casos en los que no haya insultos racistas y sí presión de los rivales o de la grada, trate de obviarlo. El vestuario, a pesar de todo, es el primero que sabe de la dificultad que eso tiene. Se entiende en las palabras de Ancelotti. «Lo que ha pasado Vini desde que he llegado yo es algo que no se puede soportar. Desde el calentamiento. No es normal, ¿quién lo puede aguantar? Menos fijarse en la figura de este joven y más en lo que pasa en el estadio. Hacen esto porque Vinicius es un peligro deportivo e intentan descolocarlo», admitió el técnico italiano en San Sebastián.

«no soy un santo»

Vinicius ha intentado varias veces reflexionar sobre sus errores y su carácter, como en aquella sorprendente rueda de prensa en Riad, durante la última Supercopa de España, en la que admitió que «no soy un santo». «Intento estar centrado, sé que hablo demasiado, todos quieren pelear conmigo porque saben que va a salir en la prensa, que he hecho esto o lo otro... El míster y mis compañeros me están enseñando lo que tengo que hacer», declaró.

Un par de meses después de aquello y tras el doblete de insultos racistas en el Metropolitano, el brasileño se rompió en otra rueda de prensa, en ese caso en Valdebebas, antes del amistoso entre España y Brasil organizado, entre otras cosas, para mostrar unión entre los países en mitad de la serie de insultos racistas hacia el delantero. «Me insultan porque lucho contra esto», declaró entre lágrimas.

En junio ganó su segunda Champions, marcando un gol que le pone como máximo candidato al Balón de Oro. Y todo en un torneo que confirma sus sospechas, las de su entorno y las del Madrid: «Es un problema del fútbol español, no de Vini». En Europa, el brasileño no ha tenido ningún problema ni ha sufrido insultos racistas. Juega, marca, gana y lo celebra sin guerras ni ataques.

Ahora llega otro derbi justo después de la tercera condena penal dictada en los últimos meses por insultos racistas hacia el futbolista.

Bryan Zaragoza se ceba con el Barça en El Sadar

Bryan Zaragoza se ceba con el Barça en El Sadar

Actualizado Sábado, 28 septiembre 2024 - 23:16

La buena racha del Barça en la Liga llegó a su final en El Sadar. Un Osasuna inasequible al desaliento supo sacarle partido al olfato goleador de Ante Budimir, autor de dos tantos, el segundo de ellos de penalti, a la calidad de un Bryan Zaragoza a quien se le dan muy bien jugar contra los azulgrana y que, además, marcó el 2-0, y a un zapatazo final de Abel Bretones para cortarle las alas al equipo de Hansi Flick. Pau Víctor, en su estreno como titular en el campeonato, y Lamine Yamal fueron los goleadores para un conjunto que escribió en Pamplona sus peores minutos en lo que llevamos de temporada. [Narración y estadísticas (4-2)]

Los azulgrana empezaron a condenarse a la derrota en la primera parte. Más allá de que Flick dejara en el banquillo a jugadores que habían sido clave como Raphinha, Íñigo Martínez o Lamine Yamal, lo cierto es que el Barça se vio desbordado a lo largo de la primera parte por un Osasuna dispuesto a dejarse la piel sobre el césped.

La actitud de los locales, además, se vio complementada por el buen hacer de un Bryan Zaragoza que el año pasado ya hizo estragos ante los barcelonistas vistiendo la camiseta del Granada en Los Cármenes. Suyo fue el centro con el que Budimir, ganándole la espalda a Pau Cubarsí, se encargó de abrir el marcador. Una acción notable que se vería seguida, 10 minutos más tarde, por una genialidad del malagueño para el 2-0.

Capacidad de destrucción

Tras una finta cargada a partes iguales de calidad y sutileza ante un Iñaki Peña al que encaró prácticamente solo tras una fabulosa asistencia de Pablo Ibáñez, sólo tuvo que empujar el balón a la red. De nada les sirvió a los azulgrana protestar una posible falta de Torró sobre Pau Víctor en el arranque de la jugada. Ni el árbitro, Cuadra Fernández, ni el VAR consideraron que la acción, por mucho que el centrocampista rojillo acabara pisando al joven delantero, fuera merecedora de castigo.

Pero, más allá de la falta de solidez en defensa, lo que más sorprendió de la primera parte del Barça fue su incapacidad para generar peligro genuino ante la portería contraria. Algo con lo que también tuvo mucho que ver, desde luego, el enorme desgaste en tareas destructivas que exhibió el equipo de Vicente Moreno a lo largo de unos 45 minutos en los que se vaciaron físicamente.

Tras el descanso, el Barça peleó por meterse en el partido acosando el área local. Pau Víctor, aprovechando la recuperación de Gerard Martín tras un mal saque de Sergio Herrera, tuvo toda la suerte que le faltó al meta osasunista para poner un 2-1 en el marcador que significaba su primer gol en la Liga y la mejor forma de celebrar su primera titularidad en el campeonato.

Los futbolistas del Barça, tras el 3-1 de Budimir.

Los futbolistas del Barça, tras el 3-1 de Budimir.AP

Tras el tanto, Flick movió el banquillo para dar entrada tanto a Lamine Yamal como a Raphinha y los rojillos pidieron penalti por un forcejeo entre Eric García y Pablo Ibáñez que ni el árbitro ni el VAR consideraron punible. Lo mismo sucedió con una entrada contundente de Jules Koundé sobre Budimir en la que el francés, todo sea dicho, tocó el balón. Y, también, con un contacto de Gerard Martín con Bryan Zaragoza.

La zurda de Lamine Yamal

Lewandowski, mientras, entre todas esas acciones, había rozado el gol en un disparo finamente bien salvado por un Herrera que se emplearía más tarde a fondo para salvar una internada de Ferran Torres. Budimir, tras un penalti de Sergi Domínguez, acabaría por cortar el arreón visitante desde los 11 metros. Un golpe definitivo para el líder, que aún debería sufrir un último sopapo. Bretones, en la recta final, largó una volea de zurdas que pilló desprevenido a Peña.

El Sadar enloquecía ante un resultado histórico, aunque aún tuvo que sufrir en los siete minutos del añadido. Todo por la inspiración de Lamine Yamal, que se inventó un golazo a la escuadra desde la media luna. Pese a los dos goles de margen, los nervios atenazaron a la defensa local, que tampoco supo detectar a Ferran Torres en el segundo palo. En ese cabezazo al palo derecho se extinguió definitivamente la noche para el Barça.

El Leverkusen desespera a un Bayern sin puntería

El Leverkusen desespera a un Bayern sin puntería

Actualizado Sábado, 28 septiembre 2024 - 21:44

El Bayer Leverkusen, vigente campeón de la Bundesliga, salió airoso de su visita a Múnich (1-1), donde el Bayern mostró su incapacidad para encontrar el gol y puso fin a su impecable inicio de temporada, donde se había impuesto en sus seis partidos de todas las competiciones. De este modo, Xabi Alonso prolonga su buena racha frente al gigante bávaro, a quien ya arrebató cuatro puntos en sus dos cruces de la pasada campaña.

En cualquier caso, el conjungo de Vincent Kompany deberá extraer conclusiones positivas de su actuación ante un rival que parece haber perdido su aura de superioridad que le hizo sumar su primer título tras 11 años. "Sólo logramos un empate, pero nuestro modo de jugar me impresionó", aseguró Max Eberl, director deportivo del Bayern.

"El objetivo era permanecer compactos y permitir poco", argumentó Granit Xhaka cuando le preguntaron sobre el gran momento de su rival. El Bayern dominó la primera media hora, pero el siempre combativo Robert Andrich remató una imponente volea a la salida de un córner y envió el balón junto al poste izquierdo de Manuel Neuer.

Omnipresente Pavlovic

Era la primera vez que el Bayern marchaba por detrás en el marcador desde que Kompany asumió el cargo. Andrich fue amonestado al minuto siguiente por una entrada sobre Harry Kane, que acabaría la noche con una estadística anómal: cero disparos a puerta. Por entonces, el dominio bávaro se traducía tanto en la posesión (69% al final del partido) como en los pases (710, con 91% de acierto). El largo recorrido de Aleksandar Pavlovic, que parecía multiplicarse en la medular, oscurecía el fútbol del Leverkusen, donde Jeremie Frimpong tampoco lograba acelerar desde el perfil derecho.

Pavlovic empató merecidamente en el minuto 39 con un formidable remate desde fuera del área. También en la primera parte, los seguidores del Bayern en el fondo sur del mostraron pancartas criticando a su club por las tonos grises en la camiseta de su equipo, contrarios a la tradición del club.

Tras el descanso, Serge Gnabry estrelló un balón en el poste y luego en el larguero, mientras Michael Olise desperdició otra oportunidad ante Lukas Hradecky. El guardameta finlandés se alzó como uno de los baluartes de un equipo que sólo inquietó a Neuer con un acercamiento postrero de Florian Wirtz.

La Real Sociedad encuentra su cura goleando al lacrimógeno Valencia

Actualizado Sábado, 28 septiembre 2024 - 21:12

Diez minutos fueron suficientes para que la Real Sociedad engordara su ego a costa del Valencia con algo más que la victoria y los tres puntos. Se curó de sus dudas en un duelo donde, liderados por Sergio Gómez, supieron hurgar en los agujeros de un rival que se vuelve lacrimógeno cuando se aleja de Mestalla. Si los donostiarras no ganaban desde mayo, justo en la visita valencianista, no tuvieron demasiadas dificultades para endosarle una goleada que daña la imagen y el amor propio. [Narración y estadísticas]

Si el plan del Valencia pasaba por jugar con su ansiedad no le pudo salir peor. No espabila. En el minuto 8, Kubo le sacudió a su equipo las dudas en una jugada que desnudó por completo a su rival en tres movimientos: un cambio de juego de Zubimendi para encontrar en la banda izquierda a Barrene, la escapada de Sergio Gómez hasta la línea de fondo a servir una pelota y la visión de Oyarzabal dejando pasar el centro tenso porque aparecía el japonés a la carrera al segundo palo. Habían hurgado en todos los agujeros que les había mostrado el Valencia. "Me irrita porque esto sabíamos que podía pasar y lo entrenamos bastante", confesó Baraja.

Respiraba el Reale y cogía vuelo una Real que sólo había marcado un gol en las primeras partes desde el arranque de temporada. Hacerse dueña del partido no le costó nada. Manejaba la pelota y se estiraba a placer mientras el Valencia apenas podía perseguir sombras. Había optado Baraja por dejar en el banquillo al jugador que más equilibrio le había dado en las últimas jornadas, el argentino Enzo Barrenechea, y por devolverle los galones en ataque a Hugo Duro tras la lesión, pero lo único que consiguió fue que acumulara kilómetros en las piernas sin apenas oler la pelota.

Aun así, Remiro evitó el empate en el minuto 25 atajando un cabezazo picado de Mosquera en un saque de esquina. Fue el único peligro en el área txuri-urdin para enfado valencianista, que vuelve a diluirse cuando se aleja del calor de Mestalla.

El duelo iba madurando y Barrene pudo abrir más hueco si no hubiera cruzado en exceso el disparo que le fabricó Kubo, especialmente activo y obligando tanto a Jesús Vázquez que acabó lesionado. Mientras el Valencia necesitaba ir al vestuario a recomponerse, Aguerd estrenó un balón en el travesaño en un remate acrobático tras un libre directo que cogió por sorpresa a toda la zaga valenciana. Otro error no forzado.

Al inicio de la segunda mitad dieron los valencianistas un paso al frente porque, pese a las sensaciones, el marcador era corto. Por eso probó Pepelu con un disparo lejano que salvó Remiro y también Luis Rioja, muy activo pero poco acertado. Empujaban y Tárrega tuvo el empate cuando se encontró rematando casi sin querer un saque de esquina.

Por si crecía el Valencia, Imanol buscó pólvora con Brais Méndez y el islandés Óskarsson. No pudo elegir mejor. Primero probó Aguerd con un chut lejano que atajó Mamardashvili y ya se percibía que la Real crecía de nuevo mientras Baraja trataba de apuntalar el centro del campo renovando la sala de máquinas. No le pudo salir peor. Sergio Gómez le cogió la espalda a un blando Thierry, encontró a Brais para la carrera y el gallego le regaló el mano a mano su compañero islandés. La respuesta de fue un disparo tímido de Sergi Canós.

El golpe hundió al conjunto valenciano, incapaz de sobreponerse a sus propios errores, despojado de alma y de espíritu y predispuesto a sufrir el tercero cuando, otra recuperación de Sergio Gómez a la contra acabó con un doblete de Óskarsson para hundir a Baraja al fondo de la clasificación.

Pogacar busca en Zúrich la triple corona que sólo alcanzaron Merckx y Roche

Pogacar busca en Zúrich la triple corona que sólo alcanzaron Merckx y Roche

Nuevo desafío para el fenómeno insaciable. Tadej Pogacar, número uno en las listas de apuestas del Mundial de Zúrich, persigue un reto que sólo han culminado dos corredores en toda la historia: la triple corona. Un título honorífico que distingue al ganador en un mismo año de un Mundial y de dos grandes rondas por etapas. El esloveno ya se anotó el Giro de Italia y el Tour de Francia y este domingo se ha propuesto vestirse con el cotizado maillot arcoíris.

Para saber más

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El formidable triplete sólo lo han sellado el belga Eddy Merckx, en 1974, y el irlandés Stephen Roche, en 1987. Ambos se proclamaron campeones del mundo en ruta tras imponerse en el Giro y el Tour. En el ciclismo de carretera no hay un logro más difícil de conseguir. Algunos estuvieron muy cerca de alcanzarlo, imponiéndose en dos grandes vueltas y estando en el podio o muy cerca de él en un Mundial, como Fausto Coppi (en 1949), Bernard Hinault (1978) y Miguel Indurain (1992 y 1993).

Tadej Pogacar, que ha participado cinco veces en los Mundiales, con un tercer puesto, en 2023, como mejor resultado, dispone de un equipo fortísimo, con gente como Primoz Roglic, Jan Tratnik, Luka Mezgec y Domen Novak para consumar un reto que comenzará este domingo a las 10.30 horas y finalizara alrededor de las 17.30 horas. El esloveno, con 85 triunfos en su palmarés, es el gran favorito en una prueba en la que también figuran el belga Remco Evenepoel, ganador del oro el pasado domingo en el contrarreloj individual; el neerlandés Mathieu van der Poel, que defiende título; el estadounidense Matteo Jorgenson, muy fuerte en las segunda parte de la temporada, y el italiano Antonio Tiberi, un escalador muy solvente, ganador el pasado domingo del Tour de Luxemburgo.

Las opciones españolas pasan por Juan Ayuso, que llega muy motivado tras ganar la contrarreloj del Tour de Luxemburgo, y por Pello Bilbao, segundo en el Gran Premio de Montreal, tras Pogacar. Enric Mas, tercero en la Vuelta, acude en uno de sus momentos álgidos de su carrera. «El Mundial es una carrera muy especial, lo afronto con mucha ilusión. Es un recorrido duro y exigente, hay que pensar que cuando llevemos 200 kilómetros aún quedarán 70 más», ha señalado el balear.

La selección española, muy compacta, destaca por la mezcla de juventud y veteranía. Lo peor es que prácticamente todos los elegidos son cabezas de cartel en sus respectivos equipos. Muchos jefes y pocos gregarios para la escuadra de Pascual Momparler. En la lista del seleccionador también aparecen Pablo Castrillo (ganador de dos etapas en la Vuelta a España), Carlos Rodríguez, Mikel Landa, Roger Adriá y Mikel Aranburu.

Los aspirantes al título de Zúrich afrontarán un exigente trazado de 273,9 kilómetros, con 4.470 metros de desnivel, con la salida en Winterhur y la llegada en Zúrich. Tendrán que dar siete vueltas a un circuito final de 27 kilómetros y 501 metros de elevación en Zúrich y en sus alrededores. Se trata de un escenario con dientes de sierra, en el que sobresalen las subidas a Kyburg (1,1 km al 12% de pendiente media y rampas de hasta el 16%), Zürichbergstrasse (1,1 km al 8% de desnivel y paredes del 15%) y Witikon (2,3 km al 5,7% de porcentaje medio y cuestas del 9%).

No es un Mundial tan montañoso como en el que ganó Alejandro Valverde (último español en portar el maillot arcoíris) en Insbruck, en 2018, pero sí está destinado a escaladores con buena punta de velocidad. Ninguno tan voraz como Pogacar.

Ha nacido una estrella: Ángel Hidalgo desafía a Jon Rahm en Madrid

Ha nacido una estrella: Ángel Hidalgo desafía a Jon Rahm en Madrid

Actualizado Sábado, 28 septiembre 2024 - 19:58

La bandera del Masters de Augusta 2023 firmada por su ganador, Jon Rahm, ocupa un lugar de privilegio en la habitación del líder del Acciona Open de España. Y no hace tanto tiempo desde que Ángel Hidalgo vivió la experiencia golfista de su vida hasta ese momento. Hace año y medio, el malagueño acompañó a su amigo, el popular chef Dani García para asistir por primera vez en directo al Masters de Augusta.

Esa semana, alucinado con el Augusta National, Hidalgo confesó a este periódico que había "gozado como un niño" con la experiencia de ver a Rahm enfundarse su primera chaqueta verde. La distancia entre ambos profesionales era entonces tan sideral como estar en el torneo más importante del mundo separados por las cuerdas con las que se aparta a los espectadores.

En muy poco tiempo, esa distancia se acortó, primero consolidándose en el Circuito Europeo, y dando algunos destellos, como un liderato fugaz en un torneo del PGA Tour o este verano cuando el marbellí ganó con el coraje que le caracteriza una plaza para debutar en su primer major, el Open Championship. Hidalgo tuvo que conformarse de nuevo con ver el séptimo puesto de Rahmbo desde fuera de cuerdas tras fallar el corte.

David Puig

Pero este domingo van a volver a reencontrase. La cita es a las 13:05 horas en el tee del hoyo 1 del Club de Campo, esta vez en el partido estelar del Open de España. Como testigo, otra de las perlas de la cantera, David Puig, tercero con -10 y los miles de aficionados españoles que van a abarrotar el campo.

Hidalgo (-13), que saldrá con dos golpes de ventaja, ha sobrevivido a un día muy complicado. Ha nacido una estrella. Hacer 68 golpes en un sábado con la presión del publico entregado a la mejor versión de Rahm sólo queda al alcance de los elegidos, más aún reponiéndote a cada error con birdie. Arrancaba con bogey en el hoyo 2 y respondía con dos birdies consecutivos; tropezaba en el hoyo 12, y recuperaba con nuevos aciertos en el 13, 15 y 18. Un vueltón en toda regla, que tiene que darle crédito como candidato a todo.

Un palo inservible

"Nunca había estado en una situación de este calibre y la vuelta es muy positiva", destacaba. Mientras Hidalgo se hacía estrella, por delante, el campo bullía con cada birdie de Rahm. En el hoyo 4, en el 7 y en el 9. Alcanzaba entonces el de Barrika la segunda plaza en solitario en el Acciona Open de España by Madrid y remataría su impecable ronda de 65 golpes, con tres birdies más para delirio del respetable. Y todo con un pequeño incidente, cuando en sus primeros hoyos su driver se agrietaba en la unión de la varilla con la cabeza. El palo quedaba inservible para el juego y Rahm no lo recuperó hasta el hoyo 14.

"No ha sido para tanto, no es un campo largo y las calles están duras y además tengo distancia con la madera 3", explicaba el dominador del LIV este año, que buscará su cuarta victoria en el Open Nacional y superar a Seve. Puig saldrá a tres golpes del líder, completando un partido estelar que ni los mas optimistas hubieran podido imaginar. "Voy a intentar jugar lo mejor posible, que ya va a ser jodido", concluía Hidalgo, antes de abandonar el campo para una cena con amigos. Pase lo que pase, el golf español tiene una estrella más.

Los cuatro goles y el récord de Cole Palmer ante el Brighton

Los cuatro goles y el récord de Cole Palmer ante el Brighton

Actualizado Sábado, 28 septiembre 2024 - 18:22

Los veteranos de la afición de Stamford Bridge pudieron rememorar a Jimmy Floyd Hasselbaink, mientras otros más jóvenes mencionaban a Didier Drogba y Frank Lampard. Sin embargo, ninguna de esas leyendas logró el hito de Cole Palmer, gran estrella de la sexta jornada de la Premier League tras anotar cuatro goles en 20 minutos de la primera parte ante el Brighton & Hove Albion (4-2). Un récord para el internacional inglés, que aún pudo aumentar su cuenta antes del descanso, con un disparo a la madera y un gol anulado por fuera de juego.

La velocidad y la precisión de Palmer hicieron trizas el entramado defensivo visitante en una de las primeras partes más asombrosas que se recuerdan. Porque el Chelsea debió recuperarse de una cadena de errores defensivos que provocaron el 0-1, antes de desatar un vendaval sobre el área de Bart Verbruggen.

El 1-1 llegó tras un gran desmarque de Nicolas Jackson, que se quedó solo ante el guardameta holandés y cedió para que Palmer sólo tuviese que empujar a la red. Poco después, el ex futbolista del Manchester City anotó desde los 11 metros tras un derribo sobre Jadon Sancho. Desde su llegada a Londres, en el verano de 2023, ha convertido sus 10 lanzamientos de penalti.

Libre directo a la escuadra

No conforme, Palmer sacó lo mejor de su repertorio con un libre directo directo a la escuadra que supuso el 3-1. Una perfecta ejecución acompañada de su tradicional frío festejo. Antes del descanso Palmer pudo batir una vez más a Verbruggen para igualar aquel póker de goles del pasado 15 de abril ante el Everton (6-0). Y aún dispuso de una gran oportunidad para el 5-2, merced a un balón filtrado por Moisés Caicedo, aunque su disparo se perdió ligeramente desviado.

A los 22 años, Palmer supone el mejor activo para el equipo de Enzo Maresca, que con esta victoria se aúpa a la zona noble de la tabla, a sólo un punto de Manchester City y Arsenal. Tras cerrar la pasada campaña con 22 goles, un registro sólo por detrás de Erling Haaland, el nuevo ídolo de los blues ya ha participado en 35 goles su equipo a lo largo de 2024, asistiendo o anotando él mismo. A lo largo de sus 58 partidos en la Premier ya acumula 28 goles y 16 asistencias.

Pablo Castrillo, el ciclista de moda: "Mi hermano lo dejó por una depresión, ha sido una gran enseñanza para mí"

Pablo Castrillo, el ciclista de moda: “Mi hermano lo dejó por una depresión, ha sido una gran enseñanza para mí”

Hacía seis años que un español no ganaba dos etapas en la misma grande. Entonces, 2018, fue, nada menos, Alejandro Valverde en La Vuelta. Ni los más osados hubieran situado en semejante plano a Pablo Castrillo (Jaca, 2001), bajo el radar hasta hace un mes, revolución total del ciclismo nacional ahora. No sólo por sus dos triunfos de etapa, especialmente por cómo se impuso tanto en Manzaneda como en Cuitu Negro. Osadía, perseverancia, agonía y colmillo. Ciclismo del de antes. «A mí es el que me gusta, el de atacar sin mirar los números», cuenta a EL MUNDO el corredor del Kern Pharma (otra revolución), integrante de pleno derecho de la selección que este domingo afronta el Mundial de Zúrich.

¿Le ha dado tiempo en estas casi tres semanas a procesar todo lo que le sucedió en La Vuelta a España?
Tras la Vuelta estaba bastante fatigado, tanto mental como físicamente. La primera semana fue descanso total y la segunda empecé a creerme y a asimilar lo que me había pasado, las dos victorias y todo lo que había conseguido el equipo. Me ha cambiado la vida, bastante. Esos tres días...
Si le cuentan antes lo que iba a pasar...
No me lo hubiera creído. Veníamos bastante bien preparados y con la intención de ganar al menos una etapa, aunque sabíamos que era muy complicado. Con eso nos hubiéramos ido satisfechos como equipo... ¡Ganamos tres etapas, dos mías! Y sobre todo la del Cuitu Negro. Sabía que estaba en buena forma, pero no me lo esperaba para nada.
¿Siente que fue una reivindicación del ciclismo valiente en plena era de los pinganillos y los vatios?
Es que a mí el ciclismo que siempre me ha gustado es ese, el de antes. Desde que empecé a competir he sido valiente. Siempre me ha dado igual si reventaba o no. Es lo que me gusta. Nunca he tenido miedo a atacar en cualquier sitio, aunque muchas veces me ha salido mal. Estas dos victorias son una recompensa a todas esas veces que no salió bien. Es reivindicar el ciclismo de atacar, de ser valiente y de no mirar tanto los números. Aunque sabemos que también son importantes, claro.
¿De dónde sale ese carácter, esa capacidad de agonía?
No lo sé. Desde que empecé en la bici he tenido esa capacidad de sufrimiento, siempre me he exprimido al máximo, es lo que me ha caracterizado. En esta Vuelta lo he sacado al máximo. Las dos victorias de etapa fueron de mucha agonía. Siempre me ha gustado sufrir... y hasta donde pueda llegar. En Manzaneda ataqué a falta de 10 kilómetros para la meta, iba pensando en Manolo Azkona [fundador del Kern Pharma, fallecido ese mismo día], en la familia... eso me da la fuerza para pasar mi límite. En el Cuitu Negro tenía mejores piernas.
Castrillo celebra una de sus victorias en La Vuelta.

Castrillo celebra una de sus victorias en La Vuelta.KERN PHARMA

Indurain decía eso de «sufrir a gusto».
Cuando vas mal y te vas quedando todo el rato, es un sufrimiento que es muy malo, no se disfruta nada. Pero cuando vas bien de piernas, te ves adelante y disputas la etapa, es un sufrimiento que disfrutas, que te impulsa más a seguir.
Explíqueme esa victoria en el infierno del Cuitu Negro, esa rampa final...
Son paredes. He visto bastantes veces repetida la etapa, los últimos tres kilómetros fueron épicos para mí. El ataque a Vlasov y Sivakov... En mi mente tengo el recuerdo de cuando llegó Vlasov hasta mí y en ese descansillo tuve la calma y la sangre fría de tomarme un respiro y mirar cómo iba mi rival. Ahí tuve la decisión de arrancar, de ver hasta dónde podía ir él. Y, efectivamente, Vlasov iba mal y pude llevarme la victoria.
Tan corpulento, no tiene pinta de escalador... ¿Sorprendió a quién no le conocía?
Desde que empecé lo que más me gustó fueron los puertos de montaña. He podido mejorar en el llano, pero la capacidad de subir bien no la he perdido a pesar de que mi cuerpo cambió, de ser un ciclista corpulento. Espero no perderlo.
¿Cómo te miran en el pelotón al día siguiente?
Fue un honor que me felicitaran tantos ciclistas, sobre todo gente como Van Aert. El pelotón te va tratando diferente, con más respeto. Lo malo de eso es que en las siguientes fugas estás más vigilado. Y ya todo es más complicado, en la escapada te dejan la responsabilidad de cerrar los huecos... Así que tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.
Empezó jugando al hockey hielo en Jaca, su pueblo.
Sí, estuve siete años, disfrutando bastante, como un hobbie de chaval. No se me daba mal, era medio buenillo, pero no es que fuera a llegar a ligas profesionales ni nada. Luego influyeron las salidas en bici con mi madre y, sobre todo, cuando estaba mi hermano en el Lizarte e íbamos a todas las carreras. Eso me enganchó a la bici y decidí probarlo en cadetes. Desde el primer momento disfruté muchísimo tanto de entrenar como de la competición, pero nunca pensaba que iba a ser ciclista profesional. Poco a poco te vas centrando, vas viendo que tus capacidades pueden ser válidas para el ciclismo.
¿En quién se fijaba, quiénes eran sus ídolos?
Me enganché al ciclismo tarde. Pero Valverde me inspiró bastante con sus ataques y victorias, enganchaba. Es uno de mis referentes, como Contador y Purito.
Pablo Castrillo, durante la Vuelta a España.

Pablo Castrillo, durante la Vuelta a España.KERN PHARMA

La primera ciclista de la familia fue su madre.
Los veranos en los que íbamos a Cambrils salía con ella con la bicicleta. De ahí me viene el ciclismo, mi madre fue una inspiración. Siempre le ha gustado la bicicleta y ahora el ciclismo femenino va aumentando, ganando popularidad y su nivel va subiendo. Es la presidenta del club del pueblo.
Y su padre corre maratones.
Los dos son militares. Mi padre se jubiló hace años y mi madre hace un mes. Mi padre empezó tarde, con más de 40, pero se hizo unos cuantos maratones. Somos una familia de deportistas y eso es de agradecer para que un niño como yo se enganchara al deporte.
Su hermano Jaime, cinco años mayor, ex ciclista del Movistar y el Kern Pharma entre otros, tuvo que parar. ¿Cómo viviste el proceso?
Mi hermano siempre ha sido un ejemplo, un pilar fundamental. Siempre lo he visto con un motor increíble, capaz de hacer grandes cosas encima de la bici. Pero siempre le ha costado, se ponía mucha presión y acabó desembocando en una depresión. Decidió dejarlo, porque para su salud era lo mejor. Fue una decisión valiente que le ayudó bastante. Estos dos años que ha estado sin bici notaba que le faltaba algo y ha decidido volver [con el equipo portugúes de categoría Continental Sabgal / Anicolor]. Para mí es una decisión muy importante y complicada; después de estar dos años parado meterte en un pelotón profesional, con lo duro que es y con el estrés que hay. Con todo lo que ha pasado han sido unas enseñanzas para mí muy grandes. De que lo primero es intentar disfrutar de la bici, no meterte tanta presión y luego viene lo demás. La bici es importante, pero primero eres una persona que tiene su vida. No todo es la bici.
¿Qué le dijo tras sus victorias?
Estaba feliz y emocionado. Lloró bastante. Me dijo que me mantuviera con los pies en la tierra. Que los éxitos no se me suban a la cabeza. Que siga trabajando como hasta ahora, apoyándome en las personas cercanas que tengo al lado.
¿Nos va a sorprender a todos también en el Mundial?
Esto es un premio para mí, con lo duro que es y el cartel que hay... Tenemos un equipo muy bueno para poder ganar, con Enric [Mas], Peio [Bilbao] y [Juan] Ayuso. Me tocará aportar al máximo a la selección, ayudar lo que se pueda y volver a ir de tapado.
El tema de moda: ¿dónde correrá el año que viene?
Es normal que se hable y que haya rumores después de las dos victorias etapas y de que aún no haya firmado. Ahora tengo que elegir. Me lo estoy pensando, en negociaciones [estaba con Ineos, pero han surgido más pretendientes]. Pensando en lo mejor para mi futuro, para seguir progresando y ver donde está mi techo. Valoro lo económico y lo deportivo, el proyecto, las personas que hay detrás, el grupo de rendimiento... Es una decisión importante.
¿Cómo es Pablo Castrillo cuando se baja de la bici?
Me gusta ir a caminar al monte y mucho jugar al pádel. Me gusta mi pueblo, me ayuda a desconectar.