El tobillo de Mbappé, la sonrisa de Vinicius y el enfado del Villarreal con el árbitro: "Si es difícil ganar en el Bernabéu, con estas cosas más"

El tobillo de Mbappé, la sonrisa de Vinicius y el enfado del Villarreal con el árbitro: “Si es difícil ganar en el Bernabéu, con estas cosas más”

"He jugado muy bien y quiero seguir así". Vinicius Júnior recuperó la sonrisa en el sábado noche del Santiago Bernabéu y el Villarreal mostró su rabia. El brasileño, superada ya la polémica de sus partidos saliendo desde el banquillo, sumó su quinta titularidad consecutiva y anotó su primer doblete de la temporada, acumulando ya cinco goles en Liga. "Quiero seguir con esta confianza y hacer cada vez más".

"Vini ha hecho un muy buen partido, una actuación decisiva. No solo por el primer gol, sino por la primera parte, el desequilibrio que ha tenido... Me gusta cuando le veo sonreír y disfrutar, ha estado cerca del hat-trick que hubiera redondeado su partido", destacó Xabi Alonso.

En el submarino, la sonrisa irónica de Marcelino García Toral al ser preguntado por la labor del árbitro fue constante en cada una de las cuestiones que lanzaron los periodistas. "No voy a hablar del árbitro", repitió, aunque su tono y sus frases dejaban caer el enfado por el penalti de Marín a Vinicius que dio lugar al 2-1 y especialmente por la segunda amarilla a Santiago Mouriño antes del 3-1, aunque el jugador se había arriesgado a varias tarjetas en la primera parte.

"Le facilitas al rival ponerse por delante en el marcador. La segunda amarilla... Que lo vea el CTA y decida. Seguro que estuvo todo bien", comentó. "Aunque me hagáis 200 preguntas del árbitro no voy a hablar. Si hay tantas, algo raro pudo pasar", añadió. En el césped, Santi Comesaña fue más contundente: "Para pitar el penalti tiene que ser algo más. Nos hace muchísimo daño y es que solo hay que ver cómo se tira, con los dos pies por delante. Y la expulsión igual. Mouriño sólo se pone delante. Si es difícil ganar en el Bernabéu, con estas cosas, más", declaró el centrocampista del Villarreal.

El 2-0 tuvo su miga en el lado del Madrid. Mbappé, que ha marcado cuatro penaltis esta temporada, dejó tirar el penalti a Vinicius. Una decisión hablada entre los futbolistas y que no fue elección de Alonso, que en rueda de prensa dejó claro que el francés era el lanzador principal del equipo. "Han decidido ellos. El lanzador sigue siendo Kylian. Hoy ha sido su decisión", comentó el técnico.

Cuestionado sobre la labor arbitral, Alonso fue irónico: "Si Marcelino no ha querido hablar, yo tampoco". Y elogió el partido de sus futbolistas: "Había que trabajar el partido. En la primera parte nos ha faltado velocidad para girar y atacar el lado contrario", describió.

Las lesiones de Mbappé y Mastantuono

El partido dejó la duda sobre el estado físico de Mbappé y Mastantuono. El francés se retiró en el minuto 83 tras hacerse daño en el tobillo en la acción del tercer gol del Madrid. Se tiró en el suelo, se tocó el tobillo y pidió que entraran las asistencias. Se retiró por su propio pie, con evidentes signos de dolor, y su presencia con Francia en el parón de selecciones es más que dudosa. Según el Madrid, sufre un ligero esguince en su tobillo derecho.

En una situación parecida está Mastantuono, que terminó cansado el partido y siendo sustituido por Brahim en el tramo final. El argentino, convocado por la albiceleste, sufre una pequeña sobrecarga en los isquios, según el club, por lo que su viaje a Argentina no está asegurado. "No podemos decir ahora mismo si van a ir con sus selecciones o no", dijo Xabi, pendiente de las pruebas médicas que pasarán sus futbolistas este domingo.

El último protagonista del duelo fue Fede Valverde, lateral derecho titular del Madrid por orden de Alonso, a pesar de toda la polémica que rodeó al uruguayo durante toda la semana. "A mí no me lo dijo (que no quería jugar de lateral). Todos hemos visto cómo ha jugado de lateral y puede jugar en varias posiciones. Fede es muy generoso con el equipo. Le gusta sentirse útil e importante y eso es lo que queremos. No ha puesto ningún impedimento en ningún momento", señaló el tolosarra.

Fermín Aldeguer logra en Indonesia su primera victoria en MotoGP; José Antonio Rueda, campeón del mundo de Moto3

Fermín Aldeguer logra en Indonesia su primera victoria en MotoGP; José Antonio Rueda, campeón del mundo de Moto3

Actualizado Domingo, 5 octubre 2025 - 11:23

Fermín Aldeguer reinó en un Gran Premio de Indonesia marcado por las caídas. El murciano se alzó con la victoria, la primera de un rookie desde que Jorge Martín hiciera lo mismo en 2021, y se convirtió así, con 20 años y 183 días, en el segundo piloto más joven de la historia en subirse al primer escalón del podio en MotoGP, solo por detrás de un Marc Márquez que se marchó lesionado de Mandalika. Marco Bezzecchi, quien firmó otra vez una pésima salida pese a partir desde la pole, se lo llevó por delante tratando de remontar en los primeros compases de la carrera y el de Cervera, tras una aparatosa caída, ni podía mover el brazo derecho, el mismo que le obligó a pasar cuatro veces por el quirófano. Su hermano Álex, mientras, tras una gran remontada, rozó el segundo puesto, que finalmente cayó en manos de un muy combativo Pedro Acosta, y tuvo que conformarse con terminar tercero.

"No puedo decir que esté muy bien, pero dentro de lo malo, parece que ha salido barato. Es la clavícula, parece que tengo los ligamentos rotos, y ahora hay que estar pendientes de Madrid", señaló Marc, con el brazo en cabestrillo, ante los micrófonos de DAZN. Ángel Charte, director médico de MotoGP, ya había explicado tras una primera revisión que la radiografía parecía indicar que había una pequeña fractura pero que, al tratarse de un hombro con múltiples intervenciones, lo más conveniente era llevar a cabo un TAC en la capital de España. "Son cosas que pasan, un día te pasan a ti y otro día, a otro. Marco ha venido a pedirme disculpas. Ahora de lo que se trata es de llegar a Madrid y el tiempo que digan los doctores será el que pasaremos recuperándonos", sentenció el de Cervera con resignación y, también, por qué no decirlo, un cierto alivio.

Su imagen, en este caso, contrastó en gran parte con la de un Fermín Aldeguer que estaba prácticamente en una nube tras su primera victoria en MotoGP. "No me lo creo, estoy súper contento. Tengo muchas palabras de agradecimiento, a toda mi gente, a mi familia, a Ducati y al equipo Gresini. Antes de la carrera ya sabíamos que tenemos este potencial y hay que seguir así, porque tenemos sed de más", recalcó el murciano. "Estoy bastante contento, cometí un error en la salida y perdí demasiadas posiciones, aunque luego pude ir remontando. Adelantar es muy difícil, ser tercero es fantástico y quiero darle la enhorabuena a mi compañero Fermín por la victoria", señaló poco antes Álex Márquez. "Sabemos que a nuestra moto le cuesta, por eso tenemos que estar contentos de estar en el podio. Tenemos un buen potencial para estar allí constantemente y hay que mejorar, pero no estamos tan lejos como al principio del año", zanjó por su parte un Pedro Acosta que peleó hasta el final para, por lo menos, llevarse la segunda plaza.

El de Mazarrón, de hecho, firmó una muy buena salida y llegó a rodar por delante de todos en los primeros compases de una prueba que, además de Bezzecchi y Marc Márquez, tampoco pudieron completar Enea Bastianini, Pecco Bagnaia ni Joan Mir. Pero, en cuanto Aldeguer logró ponerse por delante, su dominio ya fue tiránico. Cimentado, también, en las continuas peleas por el resto de puestos de cabeza que se producían a sus espaldas. Eso, a la postre, le permitiría sellar un triunfo incontestable, con una máxima ventaja sobre sus perseguidores de algo más de 9.1 segundos. En cuanto al resto de pilotos españoles, Raúl Fernández fue finalmente sexto, pese a haber estado en la pomada durante un buen rato, al igual que un Álex Rins al que la pérdida de rendimiento de los neumáticos acabó por condenarlo a la décima plaza.

Rueda, campeón de Moto3

El sevillano José Antonio Rueda (KTM) se ha adjudicado matemáticamente el título mundial de Moto3 al imponerse en Indonesia en una carrera con un final muy accidentado que obligó a mostrar bandera roja a Dirección de Carrera. Rueda estaba disputando la victoria de una carrera que lideraba cuando sus compatriotas Adrián Fernández (Honda) y David Muñoz (KTM) se tocaron, lo que hizo que éste último cayera de manera violenta y fuese la causa de la bandera roja.

Con nueve victorias y 13 podios, Rueda, cuyo peor resultado de la temporada ha sido una quinta posición, dejando al margen su 'cero' de Qatar por la rotura del motor de su KTM, se ha proclamado campeón del mundo a cuatro carreras del final de la temporada, un hito deportivo al alcance de muy pocos pilotos y que pone sobre la mesa la gran superioridad ejercida por este joven andaluz a lo largo de la temporada.

José Antonio Rueda, tras conquistar el título de Moto3.

José Antonio Rueda, tras conquistar el título de Moto3.ADI WEDAEFE

El Madrid salvó al amarillo

El Madrid salvó al amarillo

Al Madrid le dio suerte el amarillo. Al revés, solucionó un partido en principio complicado, por la aparición, por fin, de Vinicius, que incluso jugó todo el partido. Y marcó dos goles.

Mbappé no fue la estrella del partido. Incluso le regalo el penalti a Vini para que casi lo fallara, pues está imposibilitado para tirar un penalti. Y Mbappé, que casi nunca estuvo en posición estelar, se fue con su gol habitual, gracias a la generosidad de Brahim, que no juega nunca por culpa de la orden de que juegue Mastantuono, que hoy en día es peor jugador.

Parece que la presencia constante de Mastantuono es casi una obligación de la Casa Blanca. Pero el argentino no está para jugar. Y está más verde que el trigo verde.

Por otra parte, Alonso todavía crea muchas dudas de su continuidad. En un momento clave irrumpió con Belligham y Camavinga y quitó a Arda Güler y a Ceballos, que son creadores de juego. Metió Alonso a su equipo en un lío por "bien queda". Incluso el inglés sólo tuvo la obsesión de marcar, el equipo le importaba un pito. Lo peor es que Bellingham ya no es es necesario en el Madrid.

Xabi Alonso fue más o menos salomónico con Valverde, que jugo de lateral, pero como un semi carrilero, algo que tampoco le ayuda, porque el capitán del Madrid ni siquiera pudo ejercer de corredor de la banda derecha. Le cortaba el paso el impertinente Mastantuono, que es como un grano en el pie madridista.

Valverde, lo quiera o no, mejoró mucho con respecto a cuando jugaba de creativo. Es el mejor lateral derecho del Madrid. Ni Arnold ni mucho menos Carvajal. Hoy día Valverde lucirá como lateral. Su largas galopadas incita a que triunfe y cada día sea más imprescindible.

Mbappé le puso un gol cantado a Mastantuno, que desperdició puerilmente. Hay un inmenso error en el fútbol actual, que practican todos los que disparan a puerta. En lugar de machacar y disparar con el empeine, se empeñan con chutar con el exterior del pie. Le ha pasado en otras ocasiones. Cuando se toca con el exterior, el balón entonces siempre sale más flojo y cualquiera aparece para rechazar el disparo.

Marcelino, en principio, tuvo más miedo que vergüenza. Casi puso todo el equipo delante del portero. Cuando se se dieron cuenta los amarillos de que el Madrid ataca posicionalmente muy lentamente y , por tanto, no hace ni una sola ocasión de gol, Thomas se echó hacia adelante para que se le fuera arriba el equipo.

Y, casi se ponen por delante, pero Courtuois apareció milagrosamente. Hasta un golazo de Mikautadze puso en peligro al Madrid, porque con Bellingham y Camavinga, el Madrid jugaba sin centro creador ni defensivo: un equipo absolutamente partido.

Le va a venir bien el parón a Xabi Alonso para paliar el soberano ridículo que hizo en el Metropolitano. Ningún madridista lo olvidará jamás . Con este trago positivo con el Villarreal es como si hubiera ganado una armisticio, pero nadie esta seguro de Alonso.

McLaren, frente a su espejo de los años 80: "Norris y Piastri han sido excesivamente caballerosos"

McLaren, frente a su espejo de los años 80: “Norris y Piastri han sido excesivamente caballerosos”

En Marina Bay, donde hace un año sumó 40 puntos, McLaren sólo necesita 13 para conquistar por segundo año consecutivo el Mundial de Constructores. Es decir, con subir hoy a uno de sus pilotos al podio acabará con la débil resistencia de Mercedes y Ferrari, incapaces durante las 17 carreras previas de seguir el ritmo de los coches papaya. Nada pudo hacer tampoco Red Bull, que sumó cuatro victorias gracias a Max Verstappen, pero que se vio penalizada por el pésimo rendimiento de los compañeros del holandés. Por el contrario, el dominio de McLaren se ha concretado gracias a la regularidad de Oscar Piastri y Lando Norris, enzarzados en la lucha por el título de pilotos, donde el australiano cuenta con 25 puntos de ventaja. De hecho, la escudería de Woking repetirá título por primera vez en casi cuatro décadas. Una actualización de aquella edad de oro con Ayrton Senna y Alain Prost.

La décima corona permitirá a McLaren desempatar con Williams y situarse en segundo lugar del palmarés, sólo por detrás de Ferrari (16 títulos). Un hito más en la leyenda del equipo de Woking, que cuenta con poderosas razones para mirarse en su propio espejo y compararse con aquel que dominó con puño de hierro entre 1988 y 1990. Desde el GP de Azerbaiyán 2024, cuando puso fin a 847 días de dominio de Red Bull, la hegemonía de McLaren no encuentra rival. Con su peculiar modo de afrontar las carreras, establecido en lo que ellos mismos conocen como las papaya rules. Unas normas no escritas que han levantado infinidad de comentarios dentro y fuera del paddock.

«Siempre me ha gustado que continúen con nuestra tradicional manera de gestionar las carreras. Darles dos coches completamente iguales, como dos gotas de agua y que los pilotos luchen», arranca Jo Ramírez, histórico miembro de McLaren, donde trabajó entre 1984 y 2001. «Para Piastri y Norris, el equipo es lo primero y después vienen ellos. Aunque me temo que va a llegar el momento, en las últimas carreras, en que no van a querer ceder ningún punto a su compañero. Como dicen en inglés, va a haber fireworks [fuegos articiales]», cuenta el mexicano a EL MUNDO.

«Respeto mutuo admirable»

El modo de llevar esta rivalidad, dentro y fuera del garaje, ha sorprendido a la mayoría de analistas, incluido Ramírez. «Hasta ahora se han comportado de un modo excesivamente caballeroso», admite el ex coordinador de McLaren, aún asombrado por lo visto en el último GP de Italia, cuando los mecánicos perjudicaron a Norris con un pit-stop muy lento y el equipo pidió después a Piastri que cediese la posición a su compañero. Una decisión imposible de entender en 1988, cuando Senna y Prost se impusieron en 15 de las 16 carreras de aquel Mundial. «Fue algo increíble. Siempre me doy un golpe en la espalda para agradecer haber estado en McLaren durante aquellos años. En 1988, Senna y Prost se tenían un respeto mutuo realmente admirable», rememora Ramírez.

Si nos atenemos a lo que McLaren se ha empeñado en filtrar, la relación personal entre Norris y Piastri no sólo se ha resentido durante las 17 carreras de 2025, sino que se ha hecho más fuerte. A través de sus redes sociales, la escudería de Woking ha publicado vídeos en las que ambos comparten bromas y confidencias. Los dos jóvenes han interiorizado tanto la cultura del equipo, que la sola idea de desafiar esas papaya rules se antoja imposible.

Han pasado 37 años desde aquel legendario Mundial 1988, el último año de los turbocompresores, cuando Honda siguió mejorando cada semana su motor, mientras Ferrari pensaba más en los propulsores atmosféricos previstos para 1989. A bordo de aquel MP4/4, sólo dejaron escapar el triunfo en el GP de Italia, que acabó en manos de Gerhard Berger gracias a un choque de Senna con el rookie Jean-Louis Schlesser a dos vueltas para la bandera a cuadros.

Senna, al volante del MP4/4, en el Mundial de 1988.

Senna, al volante del MP4/4, en el Mundial de 1988.MCLAREN F1

Aquel buen ambiente estallaría en mil pedazos sólo un año después, cuando Beco y Le Professeur traspasaron una y otra vez los límites, en contra de los deseos de su equipo para su beneficio propio. Una situación que podría repetirse hoy por culpa de Verstappen, a quien Ramírez considera «el mejor piloto de la historia». «La diferencia de pilotaje entre Max y el resto es muy grande», sostiene ante el peligro que acecha sobre Piastri y Norris. Tanto buen rollo podría esfumarse de un plumazo. «Me parece que esa armonía ha sido algo muy genuino. Al principio pensé que podrían favorecer algo a Norris sólo por el hecho de que llevaba más tiempo en el equipo y porque es británico. Sin embargo, hay que admitir que la igualdad en la mecánica y en la aerodinámica es completa», explica quien fuese mano derecha de Ron Dennis.

Hoy, Zak Brown, CEO de McLaren, y Andrea Stella, team principal, mantienen los valores impuestos por el británico. «Me gusta que dejen a los pilotos pelearse entre ellos», reitera Ramírez, que sigue muy de cerca la labor de Stella, a quien ya conocía desde la etapa del italiano en Ferrari. «Tiene un valor humano muy grande. No puede decirle a alguien que haga algo que no pueda hacer él. Yo también empecé desde abajo, barriendo la oficina, haciendo el café y limpiando los coches. Se ha ganado a pulso la confianza y el respeto de todos los ingenieros y los trabajadores», finaliza.

Entre sus 17 temporadas en Woking, saldadas con siete títulos de constructores (1984, 1985, 1988, 1989, 1990, 1991, 1998), Ramírez destaca el ambiente interno en el box. «Los mecánicos y los ingenieros nos divertíamos muchísimo. Cada año hacíamos una fiesta en Australia donde invitábamos a todos nuestros rivales. Cualquiera que llevase un pase de la F1 podía acceder al local, que no era demasiado grande. Cuando uno salía, otro entraba», relata. La vibración de su voz, a los 84 años, aún se amplía cuando se anima con una síntesis. «He tenido una vida fantástica en el deporte que más me gustaba. Pude disfrutar los mejores años de la historia de la F1, entre los 60 y comienzos de siglo XXI. A partir de ahí, el dinero se impuso al deporte».

Vinicius y Mbappé neutralizan la rabia del Villarreal

Vinicius y Mbappé neutralizan la rabia del Villarreal

El Madrid consiguió ante el Villarreal una victoria de peso. De esas que son casi un parto ante un rival de Champions que jugó de tú a tú contra los blancos. El alivio de Almaty es ahora oxígeno antes del parón por los compromisos internacionales tras los goles de Vinicius, que anotó un doblete sanador, y de Mbappé, pichichi, ante el submarino, que metió miedo con el tanto de Mikautadze y protestó el penalti del 2-1 y la roja a Mouriño. [Narración y estadísticas (3-1)]

Xabi Alonso usó la alineación para mandar un mensaje contundente: «Aquí mando yo». Después de la polémica de los últimos días alrededor de Fede Valverde, que ha reconocido en varias ocasiones que no le gusta jugar de lateral derecho y que incluso «no he nacido para jugar ahí», el técnico tolosarra le entregó al uruguayo, capitán, el carril derecho. Como en la polémica de Vinicius y sus cambios, Alonso se mantuvo firme. Además, Xabi dejó en el banquillo a Bellingham, titular en el Metropolitano, y a Camavinga para apostar por Ceballos y Mastantuono, ojito derecho del entrenador en estas primeras semanas.

Y el argentino respondió con intensidad y fútbol. Fue el mejor del Madrid en una primera parte en la que los blancos fueron de más a menos. Sometieron al Villarreal, que apareció sin Mikautadze ni Pépé, sus estrellas, y pudo adelantarse en el marcador a través de la cabeza de Tchouaméni o el pie izquierdo de Mastantuono, pero el submarino aguantó y terminó teniendo las mejores ocasiones del primer tramo cuando el Madrid bajó el ritmo de juego.

Oluwaseyi, ante Courtois

Mastantuono hizo suyo el partido con sus diagonales desde la banda derecha. Muy activo a la hora de amenazar a su par, el argentino hizo de conexión entre el centro del campo y la delantera ante la apatía de Güler, más desaparecido en la noche del sábado.

Tchouaméni tuvo la más clara del Madrid en el minuto 21, pero su cabezazo tras centro de Vinicius se marchó rozando el palo izquierdo de Tenas. Esa ocasión aceleró a los locales, que presionaron alto en varias jugadas y pudieron marcar. En el 22, Veiga salvó ante un remate de Mastantuono después de un robo de Ceballos y en el 26 un buen centro del argentino lo sacó Comesaña cuando Tchouaméni se preparaba para marcar.

A partir de ahí, bajón madridista y empuje castellonense con Oluwaseyi como punta de lanza de sus contraataques. El delantero canadiense tuvo en el 40 el mejor intento de los visitantes. Una transición rapidísima en la que le ganó en velocidad a Militao y Huijsen y erró ante Courtois, que se hizo gigante en el mano a mano y aguantó sus amagos.

La acción de Mourinño ante Vinicius castigada con la segunda amarilla.

La acción de Mourinño ante Vinicius castigada con la segunda amarilla.AFP

El primer tiempo terminó con el partido roto, con el Villarreal llegando fácil hasta los dominios de Courtois y con Mastantuono, otra vez, rozando el gol ante Tenas. Tras el descanso, Xabi olió sangre en el perfil de Mouriño, con amarilla ante Vinicius, y en la primera jugada el Madrid encontró el gol. El brasileño encaró a su par, le regateó fácil ante el miedo del defensa a la segunda tarjeta y su disparo tocó en Comesaña para despistar a Tenas.

El Villarreal se desperezó con Mikautadze y Pépé, que entraron en el descanso y fueron un tormento para Militao y Carreras. Su velocidad fue la mejor arma de un Villarreal que siguió aprovechando las transiciones rápidas, pero que se encontró con un penalti de Rafa Marín sobre Vinicius en el que el brasileño, lanzador en lugar de Mbappé, puso el 2-0. El canterano madridista trabó con la pierna derecha al delantero y Cuadra Fernández pitó penalti. Protestó el Villarreal, pero el VAR no cambió la decisión del árbitro.

Mbappé, con un golpe en el tobillo

Vinicius definió abajo, a la derecha de Tenas, que rozó la pelota pero no acertó a detenerla, y sumó su primer doblete del curso. El gol noqueó al Villarreal durante dos minutos, los que tuvo Bellingham para sentenciar el choque. El inglés, que entró por Güler, falló dos ocasiones claras ante Tenas y dio aire a los visitantes, que recortaron distancias al minuto siguiente con un buen tanto de Mikautadze desde la frontal.

El Madrid entró en dudas por un instante, pero la rabia fue del Villarreal, que protestó la segunda amarilla a Mouriño por un manotazo a Vinicius. Como en el penalti, el VAR confirmó la decisión del árbitro y dejó a los de Marcelino con uno menos. Autopista para los blancos, que fallaron varias claras pero sentenciaron con el gol de Mbappé a pase de Brahim antes de irse lesionado por un golpe en el tobillo.

El Madrid se pone líder con 21 puntos, dos por encima del Barça, que este domingo visita al Sevilla.

Xabi Alonso gana el pulsito de Valverde

Xabi Alonso gana el pulsito de Valverde

El pulso con Valverde era un pulsito, porque el uruguayo es uno de los capitanes, pero un capitán del servicio. Un pulso con Xabi Alonso sólo lo resiste una prima donna. Si Valverde decidió aclarar públicamente que no se había negado a jugar en el lateral es porque, verdad o mentira, entendió que era necesario aclarar algo. Mal asunto. Había dicho, también públicamente, que no se sentía cómodo en el puesto. Al siguiente partido, frente al Villarreal, ocupó ese lugar, en minusvalía por las lesiones de Trent y Carvajal, y recibió un mensaje sin palabras, pero cargado de intenciones. Lo que puede llevar al once al uruguayo es la polivalencia.

Centrocampista físico pero de conducción, no de posición, Valverde es una pieza a contraestilo con lo que busca Alonso, que quiere velocidad de balón entre las piezas, no piezas arriba y abajo en el centro del campo. Eso delante, con Mbappé y Vinicius, que poco a poco se reencuentra tras un inicio apocado en el área y en el ego por el arranque del francés, merced a goles que son como caramelos balsámicos. El pie de Comesaña ayudó a tragar el primero. La mano de Arnau Tenas no impidió el segundo, de penalti.

El orden táctico y las posesiones largas favorecen menos a Valverde que los estallidos del calculado desorden de Ancelotti. El Madrid busca ahora el control, no el box to box para el que el uruguayo es un portento. Por esa razón Alonso ha quitado el polvo a Ceballos. Eso no quiere decir que no haya momentos para desatarse, especialmente en las segundas partes, con el Madrid en ventaja en el marcador y espacios por delante.

Los hubo ante el Villarreal, con una llegada y asistencia del uruguayo a Bellingham. Ello, sin embargo, podría implicar la suplencia, sobre todo cuando vuelvan los titulares del lateral, y entender que se puede ser importante sin ser titular. Lo han de comprender Valverde y su entorno, porque quienes viven de los jugadores suelen ver más fantasmas de los que hay en un vestuario.

Valverde cumplió ante un Villarreal tímido, más tiempo donde es peor -en su propio campo- que donde es mejor. Una de sus recuperaciones, en situación de mucho peligro, fue aplaudida por el Bernabéu, que coreó su nombre. Valverde levantó el dedo como un triunfador, aunque el triunfador era su entrenador.

Cuando los ricos y las 'celebrities' asaltan el 'green' y el golf es lo de menos

Cuando los ricos y las ‘celebrities’ asaltan el ‘green’ y el golf es lo de menos

Actualizado Sábado, 4 octubre 2025 - 22:29

Tras la Ryder Cup ha comenzado todo un clásico en el calendario del circuito europeo, que cumple esta semana 40 años de historia en tierras escocesas. Es el Dunhill Links Championship, con sede en tres de los más míticos campos: Old Course, Carnoustie y Kingbarns, ubicados en la localidad de Saint Andrews, la meca golfística a la que cada año viajan cientos de aficionados de todo el mundo. Todavía con los ecos de la victoria europea de la pasada semana, el foco de ahora va más allá del puro deporte del golf. El torneo, al igual que sucede en Estados Unidos con el evento de Pebble Beach que se juega a principios de cada año, reúne a toda una constelación de celebridades divididas entre cantantes, deportistas, actores o personalidades del mundo empresarial.

Escocia esta semana concentra tanto poder que el conjunto del grupo de amateurs participantes aglutima más dinero que el PIB de España. Sólo basta con ver algunos ejemplos: Michael Bloomberg, el empresario estadounidense que llegó a ser alcalde de Nueva York y que posee una fortuna de más de 90.000 millones gracias a la empresa de información financiera que lleva su apellido, o Johan Rupert, el anfitrión y una de las personalidades más ricas e importantes de Sudáfrica, con un conglomerado de empresas muy diversificado. Tampoco ha faltado este año Yasir Al-Rumayyan, gobernador del fondo de inversión pública saudita, que levantó el polémico LIV Golf a base de millones. Se estima que Al-Rumayyan, que está compartiendo torneo con Patrick Reed, maneja unos fondos de 900.000 millones. Otro de los participantes es Allen Zhang, empresario chino, padre de la aplicación WeChat y una de las grandes fortunas de Asia.

Estos son los pocos días del año en los que un amateur puede compartir las cuatro jornadas de competición con algunos de los mejores profesionales del mundo. La sensación de jugar en un campo mítico, preparado en las mejores condiciones posibles, rodeado de público y toda la parafernalia de un torneo que reparte cinco millones para el ganador profesional, es única.

Catherine Zeta-Jones

A estos nombres se unen rostros muy conocidos, como las estrellas de la gran pantalla Michael Douglas y su mujer Catherine Zeta-Jones, el estadounidense Bill Murray o el británico Matthew Goode (conocido por su protagonismo en la película Match Point o en la serie Downton Abbey), que está jugando junto al golfista español Alex del Rey. Otros privilegiados en el torneo escocés son los músicos Huey Lewis o Tico Torres (batería de Bon Jovi), la superestrella irlandesa Ronan Keating, David Farrell (Linkin Park) o Brad Simpson (The Vamps).

También hay celebridades del deporte, como Sir Andy Murray, el extenista y todo un ídolo local, o Wayne Gretzky, leyenda del hockey, que juga con su yerno, el golfista norteamericano Dustin Johnson. A última hora, Luis Figo no pudo llegar hasta Escocia, como estaba previsto, pero sí estuvo fue el neerlandés Ruud Gullit. Sir AP McCoy, el mejor jinete de persecución de obstáculos de la historia, también vuelve al Alfred Dunhill.

Tampoco quisieron perderse el evento el ganador de las 300 millas de Indianápolis, Danny Sullivan, o el campeón olímpico en remo Steve Redgrave, y una de las leyendas del cricket en Inglaterra, Shane Warne. Entre todos los deslumbrantes nombres, sólo figura un español: Beltrán Gómez de Acebo, un asiduo a este torneo, el primo del Rey Felipe VI, dirige una empresa inmobiliaria.

Ana Patricia Botín

Al contrario que en el torneo homólogo que se juega en Estados Unidos, no todo se compra con dinero. En Pebble Beach todavía comercializan a precios desorbitados plazas sueltas por si algún golfista amateur adinerado quiere pasar cuatro días rodeado de estrellas en campos de golf increíbles. En California vimos en alguna ocasión a Ana Patricia Botín, presidenta del Banco Santander, compartiendo torneo con un influyentes hombres de negocios norteamericanos y estrellas de Hollywood.

La filosofía del Alfred Dunhill ha cambiado y no contempla una comercialización directa de sus plazas. De hecho, en la página web del torneo, se dice que el comité del campeonato «solicita amablemente cualquier consulta o propuesta de plazas para jugadores amateur». El citado comité anima a cualquier candidato a que envíe un email donde «incluya su hándicap oficial, los clubes de golf de los que es socio, sus actividades fuera del campo y cualquier información relevante que considere que justifique su solicitud de invitación».

Lo que aún esta claro es quién esta mas deslumbrado esta semana, si las celebridades por jugar al golf junto algunos de los grandes nombres del ámbito profesional o los propios jugadores, ahora rodeados de tanto poder e influencia.

Carlos Sainz y Alex Albon, descalificados por una irregularidad en el alerón trasero

Carlos Sainz y Alex Albon, descalificados por una irregularidad en el alerón trasero

Menos de dos semanas de su podio en Bakú, Carlos Sainz volvió a probar el lado amargo de la Fórmula 1, que ya le venía acompañando durante sus 16 primeras carreras con Williams. Sólo un par de horas después del final de la sesión clasificatoria en Marina Bay, los dos coches de la escudería británica fueron descalificados por la FIA, por culpa de una irregularidad en el alerón trasero.

Durante la pertinente revisión del alerón del DRS, los comisarios encontraron que los dos monoplazas de Williams superaban el límite máximo de 85 milímetros a ambos lados del área exterior de dicho ala. Dado que este tipo de infracciones no suelen admitir ningún tipo de interpretación por parte de la FIA, ambos fueron excluidos de sesión del sábado.

De este modo, Sainz partirá decimonoveno mientras Alex Albon ocupará el último puesto de la parrilla. Un funesto epílogo a una jornada ya de por sí bastante gris sobre el asfalto. Pese a algunas mejoras apuntadas el viernes, el piloto madrileño había caído eliminado en la Q2, ocupando la decimotercera plaza, justo por detrás de su compañero.

Pésima racha en Marina Bay

Nada más conocerse la penalización, James Vowles, team principal de Williams, emitió un comunicado donde calificaba lo sucedido como "tremendamente decepcionante" para el equipo. "Estamos investigando de forma urgente lo sucedido. En ningún momento buscábamos una ventaja de rendimiento y los alerones traseros habían superado anteriormente nuestras propias revisiones. Sin embargo, sólo hay una medición que importa y aceptamos totalmente el dictamen de la FIA", expresó el ex colaborador de Toto Wolff en Mercedes.

"Cada vez que instalamos un alerón con mayor carga aerodinámica parecemos un poco menos competitivos", advirtió Sainz el jueves, antes de tomar asiento en el FW45. Después de tres carreras consecutivas en los puntos, el panorama se oscurece para la escudería de Grove, que no logró colar ningún coche en el top-10 en sus cinco últimas participaciones en Marina Bay. De hecho, su último piloto en puntuar allí fue Lance Stroll, octavo clasificado en 2017.

La quinta posición en el Mundial de Constructores, con 29 puntos de ventaja sobre Racing Bulls, otorga a Williams cierta tranquilidad para tomar decisiones en este tramo final de Mundial. En cualquier caso, lo más probable es que en la actual coyuntura decida romper el parc fermé, para realizar cambios aerodinámicos en su monoplaza y la carrera desde el pit lane.

El Valencia sigue dando pasos atrás y resucita al Girona

El Valencia sigue dando pasos atrás y resucita al Girona

El Valencia sigue siendo un espectro en los campos, sin identidad y transparente para los rivales que, aunque vivan angustiados, encuentran la manera de imponerse y hacerle daño en el marcador... y en el orgullo. Sin demasiado esfuerzo o, incluso, sin merecerlo. Eso fue lo que hizo el Girona, resucitar amparado en Gazzaniga y exprimiendo cada una de las ventajas que se encontró. Cuatro disparos entre los tres palos y dos goles, máxima efectividad del conjunto de Michel, que acabó con 10 en el campo. [Narración y estadísticas: 2-1]

En Montilivi, el equipo de Corberán volvió a tropezar en la misma piedra. Sin juego, sin patrón y sin tensión. Ni en jugada ni a balón parado. Como ante el Espanyol o el Oviedo. Solo durante diez minutos de la segunda mitad se vio algún brote verde, arrancado de cuajo y sin piedad. La cura que necesitaba el vestuario después de tanto arañazo acabó convertida en más sal en las heridas.

El técnico mandó mensajes, quizá demasiados para la necesidad que tenía el equipo de reconciliarse consigo mismo y con la propuesta que desde el banquillo se viene haciendo. Sentó a Javi Guerra, Gayà, Almeida y Hugo Duro, y mandó al campo a un tierno Thierry que pronto salió en la foto de los errores groseros, letales.

No tardó ni tres minutos el Girona en avisar de que quería curarse de un mal inicio de temporada que le mantenía en la cola de la tabla justo en este partido. Portu se coló entre Jesús Vázquez y Diakhaby, obligando al central a una carrera que le reventó el isquio y a Agirrezabala a atajar la pelota con un palmeo extraño. La lesión del guineano provocaba otro cambio con la salida de Copete en una línea donde solo Tárrega tiene el mando. Y no es infalible.

Despiste de Thierry

Al Valencia le penalizan cada uno de sus errores porque le falta jugar al fútbol. Ni Pepelu ni Santamaría ni Lucas Beltrán hilvanaban un pase que pudiera dejar en ventaja a Danjuma o encontrar a Diego López y Rioja en los costados. Era misión imposible y el Girona lo aprovechó. Una pelota en largo de Vitor Reis buscando a Asprilla a la espalda de Thierry. Con el portugués despistado, la encontró de manera literal, y el rebote lo cazó Vanat incorporándose al área con un derechazo a la escuadra. Dos disparos había tenido el Girona en 18 minutos y uno fue gol.

No fue hasta pasada la media hora cuando el Valencia empezó a reaccionar, tímidamente. Un disparo de Diego López tras un ataque comandado por Danjuma, otro de Jesús Vázquez desde la frontal a las manos de Gazzaniga y Agirrezabala apareciendo para evitar que Portu, otra vez por el pasillo entre Copete y Vázquez, se plantara en la línea de fondo.

Algo tenía que hacer el banquillo valencianista para espabilar, y fue mover las fichas del frente de ataque. Con Danjuma pegado a la orilla izquierda ganó presencia y hasta un disparo que rozó el larguero. Pero los errores se sucedían y Tárrega, obligado a ser quien sacaba la pelota, puso en apuros a su portero, antes de salir cual general de caballería, para forzar una falta en la frontal que Pepelu no pudo ajustar.

Reacción en la segunda parte

En el descanso, el Valencia se encomendó a Javi Guerra y despertó. Sus arrancadas buscando el área intimidaban, y de una de ellas, aunque a trompicones, nació un disparo de Diego López al travesaño. Avisó el asturiano y no tardó el golpear cuando Danjuma telegrafió un centro al primer palo que convirtió en el empate. La irrupción del centrocampista y la decisión de acostar a la banda al neerlandés hizo que el Valencia sometiera al Girona. Sufrió Gazzaniga para sacar un derechazo desde la frontal de Guerra con el que arrancaron seis minutos de locura.

El guardameta argentino vio cómo Tárrega le ponía en aprietos con una media volea, Thierry estrelló un zurdazo en el larguero y Copete a punto estuvo de sorprender con un testarazo. Pareció que el Valencia había encontrado el camino... pero no fue así. Salió el Girona del agobio para encontrarse con una falta que se sacudió Agirrezabala ante el primer remate de Vanat pero, mientras Thierry miraba, apareció Arnau con más colmillo. Otra vez al equipo le penalizaba la pelota parada, la falta de tensión y competitividad, como hizo Puado en el 90+6 en Cornellá y como imitó Ilic en Mestalla en el 86.

Competir era la única manera que tenía el Valencia de remontar, con Hugo Duro, Ramazani y la ventaja que le daba la expulsión de Iván Martín, por doble amarilla. No pudo rentabilizarla a pesar de un asedio muy improductivo.

El Barça, en manos de Rashford

El Barça, en manos de Rashford

Actualizado Sábado, 4 octubre 2025 - 18:20

Marcus Rashford se ha convertido en los últimos cinco partidos en el argumento ofensivo más fiable del Barça. Aunque el delantero inglés aún está pendiente de estrenar su cuenta anotadora en la Liga (los dos goles que figuran ahora mismo en su casillero los consiguió ambos frente al Newcastle, en el estreno de esta temporada en la Champions de los azulgrana), es actualmente el futbolista que acumula más asistencias en los esquemas que maneja Hansi Flick.

El británico, que llegó el verano pasado como cedido desde el Manchester United una vez consumado el fiasco con Nico Williams, acumula cinco asistencias, repartidas en los duelos frente al Valencia, el Getafe, el Oviedo, la Real Sociedad y el PSG. Ante el conjunto francés, Ferran Torres se encargó de recogerla para inaugurar el marcador de un partido en el que los barcelonistas, finalmente, acabaron cayendo por 1-2.

Con Raphinha todavía de baja por lesión y la recaída que, según ha informado el club, ha tenido Lamine Yamal en sus molestias en el pubis precisamente tras el partido contra el vigente campeón de Europa, el nombre de Rashford está tomando un gran peso específico. Todo invita a pensar que, en el once que Flick alineará este domingo a las 16.15 horas en el Sánchez-Pizjuán para afrontar su compromiso ante el Sevilla, el último previo al parón por las selecciones, el inglés actuará como atacante por la izquierda mientras que el sueco Roony Bardghji, por su parte, se encargará casi con toda seguridad de cubrir la ausencia del joven crack de Rocafonda por la derecha. El técnico alemán, incluso, no descarta que esta baja vaya a prolongarse en el tiempo incluso más de las tres semanas anunciadas inicialmente por el club. «No sabemos cuándo volverá... Con esta lesión no es fácil, no es un problema muscular. No sabemos si estará a punto en dos, tres o cuatro semanas. No sé siquiera si estará para el clásico... Hay que gestionar los minutos. Trabajará con el equipo de recuperación, irá paso a paso y ya veremos cómo evoluciona», señaló el germano.

En las palabras de Flick, además, pudo leerse un cierto arrepentimiento por, quizás, haberle dado la titularidad demasiado pronto. Ante el PSG, fue de más a menos y su aportación defensiva fue como mucho más que discreta. «Todo el mundo sabe de su calidad, pero es mi responsabilidad darle la carga de minutos adecuada cuando vuelva. Y lo haré. Si los jugadores no están al máximo, se centran en sus puntos fuertes, y con el balón es increíble, pero también hay que estar bien sin balón. Hay que gestionar muy bien los minutos», esgrimió el alemán, quien recalcó, además, que sus comentarios sobre De la Fuente estaban enfocados, sobre todo, en proteger a su futbolista y que, tal vez, se pasó un poco de frenada. En cambio, por otro lado, si ha sabido andarse con pies de plomo con la progresión de Rashford dentro del equipo. Inicialmente, le dio minutos de manera progresiva en la Liga y apostó por alinearlo como titular en St James' Park. Una apuesta sin duda del todo ganadora.

Allí, el inglés fue absolutamente determinante, con un partido muy completo afianzado además con los dos goles que le dieron la victoria por 1-2 a su equipo. Ante el Getafe, en el siguiente partido, arrancó como suplente. Flick no tolera la impuntualidad, ni que sea mínima, y Rashford puede atestiguarlo de primerísima mano. Contra el Oviedo, la Real y el PSG, en cambio, volvió a formar parte del once inicial y sus buenas actuaciones le han permitido volver a la convocatoria de Inglaterra. Lo único que le falta, ahora, es estrenar su cuenta anotadora en la Liga.