El Real Madrid se enfrentará al Manchester City en el playoff de la Champions League

El Real Madrid se enfrentará al Manchester City en el playoff de la Champions League

El Real Madrid se enfrentará al Manchester City en el playoff previo a los octavos de final de la Champions, según el sorteo que tuvo lugar este viernes en la sede de la UEFA de Nyon. Si supera la eliminatoria, el equipo blanco, que podía haberse medido al Celtic, su otro posible rival, sabrá posteriormente en el sorteo del 21 de febrero su rival en octavos, que pueden ser el Atlético de Madrid o el Bayer Leverkusen.

Esa ronda de playoff se celebrará entre el martes 11 y el miércoles 12 de febrero y la vuelta, en el Bernabéu, se disputará justo la semana siguiente, entre el martes 18 y el miércoles 19. Los horarios se conocerán durante esta tarde. Los partidos de ida de octavos de final se juegan el 4 y 5 de marzo y la vuelta será el 11 y 12 de marzo.

El Real Madrid llega a las eliminatorias después de una liga en la que estuvo irregular y sólo pudo acabar en undécima posición, a un punto del Top 8 que se clasificó directamente para octavos. En las tres últimas jornadas ante Brest, Salzburgo y Atalanta sumó tres victorias que le permitieron clasificarse sin apuros, pero anteriormente había caído ante Lille, Milan y Liverpool.

El sorteo también emparejó al PSG con el Brest en un duelo enteramente francés; al Benfica con el Mónaco; a la Juventus con el PSV; al Feyenoord con el Milan; al Atalanta con el Brujas y al Borussia Dortmund con el Sporting de Portugal.

"Tenemos los recursos para superar el playoff"

Antes del sorteo, Carlo Ancelotti salió a rueda de prensa en la previa del duelo liguero contra el Espanyol. Todavía sin saber si el Madrid jugaría ante el City o el Celtic, el italiano insistió en que "tenemos los recursos para superar el playoff". "En un mundo perfecto, no jugaríamos el playoff, pero fallamos y no pudimos entrar en el Top 8. Será una eliminatoria entretenida", explicó.

Sobre el calendario, que no se detendrá hasta el parón de selecciones de marzo, Ancelotti admitió que "no hay tiempo de preparación, es recuperación, vídeo y partido para los próximos 40 días. Nuestro trabajo es tener listo y preparado al equipo".

La Champions anti-Superliga golea en emociones, pero con desequilibrios por resolver

La Champions anti-Superliga golea en emociones, pero con desequilibrios por resolver

Uno de los argumentos de los promotores de la Superliga es el de poder presenciar partidos entre grandes de Europa desde el principio. La nueva Champions los ha ofrecido casi sin excepción, como demuestran los encuentros entre Liverpool y Madrid, PSG y Atlético, y Barça y Bayern, sólo en lo que se refiere a los colosos de la Liga española. También los ha enfrentado el Girona, que recibió a Liverpool y Arsenal en Montilivi, aunque en su caso muy penalizado por su posición en los bombos. Más nivel desde el arranque, más partidos, más goles, más dinero en el reparto, que ha sido un verdadero maná para el Barcelona, y más emoción en el desenlace, pero también más desgaste para los equipos, en un momento crítico por el número de lesiones, y más desequilibrios en los emparejamientos. La fórmula, que precisa ajustes, es el contrapeso de la UEFA a la amenazante Superliga de Florentino Pérez.

Los goles siempre han sido determinantes para resolver empates en las fases de grupos, pero al tratarse por primera vez de un grupo único, de 36 equipos, su valor aumentaba exponencialmente, incluso en el 'Top 8', los clasificados directamente para octavos, ya que las posiciones determinan emparejamientos futuros. Tres equipos acabaron empatados a 19 puntos; otros tres, a 16; cinco, a 15; cinco a 13, y cuatro, a 11. El número de goles podía, pues, suponer cinco puestos de diferencia en alguno de los casos. Aunque no llegó a afectar al 'Top 8', cerrado con 16 puntos por el Aston Villa, sí dejó fuera al Dínamo de Zagreb, con peor diferencia de goles (siete en contra) que el Brujas, último clasificado para los 'playoffs' de dieciseisavos.

Ello provocó que esta primera fase de la Champions fuera la que registró mejor promedio goleador (3,26 goles por partido) desde que la UEFA cambió el formato de la Copa de Europa en la temporada 1992/93. En la última jornada, con 64 tantos en 18 partidos, lo superó (3,55).

El Barcelona, segundo clasificado, fue el equipo más goleador, con 28 tantos, 11 más que el Liverpool, primero. No es extraño, pues, que Raphinha fuera el futbolista con más intervenciones en acciones de gol y Lewandowski, el máximo goleador, con nueve dianas, las mismas que Guirassy. Sin embargo, el conjunto azulgrana es también el equipo del 'Top 8' que más goles ha encajado (13). La dualidad reproduce la de la Liga, donde también es el máximo goleador (59), pero el más goleado (24) de los cuatro situados en zona Champions.

Palanca para Laporta

Los goles determinan posiciones pero también millones en esta nueva fórmula con la que la UEFA pasó a incrementar en 400 millones de euros la dotación en premios para los clubes. Para el Barça, gran aliado del Madrid en la Superliga, los 54,5 millones son como una nueva 'palanca'. El Madrid se queda en 37,27, que pueden incrementarse en 11 si juega los octavos más sus ganancias por 'ticketing'. Incluso el Girona, pese a su eliminación, supera los 20 millones.

Un balón de oxígeno para Joan Laporta, en cuyo círculo hay quien le sugiere apearse de la Superliga y acercarse a la UEFA con el 'caso Negreira' en el horizonte. Cuando acabe el proceso judicial, para largo tras el cambio del juez instructor, será el momento de pronunciarse para el organismo europeo.

Sin condicionante por países

Real Madrid y Borussia Dortmund, campeón y finalista de la última edición, no entran en el 'Top 8', donde tampoco están Bayern, PSG y Manchester City, en la peor crisis de la era Guardiola. Ni las predicciones de la IA lo habían previsto, pero el fútbol suele derrotar a los algoritmos. Al Madrid le penalizó su derrota en Lille y uno de sus peores partidos de la temporada, ante el Milan en el Bernabéu. Los puntos logrados por los rivales de los equipos españoles muestran desequilibrios que serán inevitables, porque el punto de partida de la configuración no siempre coincide con los estados de forma.

Los condicionantes que evitan duelos entre equipos del mismo país en esta fase también lo complican. Eliminarlos contribuiría a un equilibrio mayor en lo deportivo y acercaría a esta Champions más a la Superliga, por qué no con un clásico ya en el aperitivo.

El indignante Ancelotti de la Champions

El indignante Ancelotti de la Champions

Un soberbio Rodrygo maquilló otro partido estratégicamente vergonzoso del Madrid de Ancelotti. Sólo le salvan los grandes jugadores, como siempre. Y lo indignante es que no entrara ni entre los tres, ni lo cuatro, ni los cinco, ni los ocho primeros de la primera fase. Fue un ultraje para la historia del Real Madrid .

No estuvo Vinicius, no estuvo Mbappé, pero apareció un rutilante Rodrygo. El brasileño demostró que si jugara por el lado izquierdo desplegaría su enorme calidad, bastante más visible que la de Vinicius.

Es deplorable -y lo he escrito demasiadas veces, más de las que desearía- cómo no juega nada más que en el limbo. Siempre igual. No sabe hacer presión, ni ofensiva ni defensivamente.

¿Cómo quería ante el Brest crear juego con un Valverde que no sabe organizar? Tampoco lució un pobre Modric, con demasiado años para hilvanar juego y defender. Vaya usted a saber la razón por la que ha castigado a un Ceballos en estado de gracia.

Y peor todavía. Sigue castrando la cantera, castigando a un gran jugador como Nico Paz, vendido por un pobre puñado de euros. Una vez más se ha cebado con Asencio, que es como si le molestara. Ahora mismo es una joya de la cantera. No venderá camisetas, pero hasta cojo es mejor que Tchouaméni.

Ancelotti prefiere a jugadores en un asilo futbolístico con Alaba y Modric. Quebrantando las oportunidades a toda la magnifica cantera de Valdebebas. Es un disparate que continúe como entrenador mientras la cúpula madridista ya busca un motivo para prescindir de él. Un misterio.

El Brest, que francamente es un equipo mediocre, puso en graves dificultades a un Madrid que era un continuo desastre táctico. Pudo el Brest empatar por cuestiones de centímetros. Courtois volvió a ser ese dios enorme de la portería. Prueba es que cualquier rival mancha y ensucia a un club con un presupuesto disparatado.

Ya veremos a un Real Madrid convertido en un equipo menor en Europa, luchando para entrar en octavos. Es como si el actual Queen Mary fallase siempre la navegación hasta Nueva York, que es la Champions. En mi opinión esta vez, con un deplorable entrenador, parece imposible. Aunque surjan los ángeles del gol. Qué desperdicio de millones. Exasperante.

El Real Madrid, contra el Manchester City o el Celtic en el playoff; el Atlético o el Leverkusen le esperarían en octavos

El Real Madrid, contra el Manchester City o el Celtic en el playoff; el Atlético o el Leverkusen le esperarían en octavos

El Madrid se presentó en Guingamp sin saber muy bien qué le podría deparar el futuro. En Guingamp, que no en Brest, porque el estadio oficial de su rival no cumple con los requisitos requeridos por la UEFA. Por tanto, el equipo bretón tuvo que buscar un nuevo hogar continental a 110 kilómetros, en el Estadio de Roudourou, propiedad del Guingamp, de la segunda división gala.

Desde allí, el conjunto blanco descubrió que su rival en el playoff previo a los octavos, que disputarán los equipos posicionados entre el 9º y el 24º, será el Celtic de Glasgow o el Manchester City. Siempre con la vuelta en el Santiago Bernabéu.

En la previa, Ancelotti admitió no estar pendiente de las cuentas, «sólo del partido, porque lo más importante es lo que hacemos nosotros». Pero al terminar el duelo, Rodrygo reconocía que en los últimos minutos estaban preguntado por posibles rivales. «¿Ya se sabe?», preguntaba el brasileño al periodista a pie de campo. «Si es el City será difícil, como siempre», declaró.

Posibles cruces

El cruce se sabrá en el sorteo de este viernes y emparejará a Bayern de o Madrid contra Celtic o City. El que gane esos enfrentamientos esperará al sorteo de octavos, que se celebrará el 21 de febrero, y en el que se podrían cruzar con el Atlético o el Bayer Leverkusen. Así lo dicta el nuevo formato de cruces de la Champions, que cruza a los equipos de dos en dos entre el 9º y el 24º, por orden clasificatorio, y envía directamente a octavos a los ocho primeros, también divididos por parejas y con un lugar reservado para cada dos a la espera de dicho sorteo. El Liverpool y el Barça, primero y segundo, esperan en octavos a los dos vencedores de las eliminatorias entre PSG, Benfica, Mónaco o Brest.

Durante los 90 minutos que duró la octava y definitiva jornada de esta nueva Champions, los posibles cruces cambiaron prácticamente cada minuto. El Madrid se puso enfrente del Mónaco, del Benfica, de la Juventus, del Celtic... Rodrygo decantó el duelo con un doblete, anotando su décimo gol en sus últimas once apariciones, y el Madrid perdió la batalla goleadora contra el Dortmund y el Bayern, que también anotaron tres goles y quedaron por encima de los blancos en la clasificación.

A su lado, Bellingham sentenció la cita en el segundo tiempo. El inglés aprovechó una buena asistencia de Lucas Vázquez y marcó su segundo gol en Champions este curso después del tanto anotado en Bérgamo contra la Atalanta.

En los últimos minutos todos estaban más pendientes del ordenador y de los móviles que del césped, con el cuerpo técnico consultando el resto de resultados y posibles rivales. Un gol del Sporting o del Milan evitaba ese posible Madrid-City, pero no sucedió.

Antes del sorteo

Atalanta, 9º, y Dortmund, 10º, se medirán a Sporting de Lisboa, 23º, o Brujas, 24º. Bayern y Madrid esperan a Celtic o City. Milan y PSV, 13º y 14º, se cruzarán contra el Feyenoord o la Juventus; mientras que el PSG y el Benfica, 15º y 16º, disputarán el playoff ante Mónaco o Brest.

Los ocho primeros aguardan en octavos, con el Atlético y el Bayer Leverkusen pendientes del Bayern, el Madrid, el Celtic y el City. De ahí saldrán sus rivales, veremos si un posible derbi madrileño. Recuerden, ese doble emparejamiento se sorteará el 21 de febrero tras el playoff.

Rodrygo lidera ante el Brest una victoria que no alcanza al Madrid para entrar en el 'Top 8'

Rodrygo lidera ante el Brest una victoria que no alcanza al Madrid para entrar en el ‘Top 8’

Rodrygo es un futbolista 'top' fuera del 'Top 8' de la Champions. Como el Madrid. Una situación anormal que penaliza las dudas y los errores en un arranque del torneo deficiente, aunque no catastrófico. Ancelotti está donde siempre, pero con la ceja más levantada. Es su forma de drenar la «mala leche», según dice su hija. Tendrá el Madrid una eliminatoria más que la aristocracia a la que pertenece, incluidos Atlético y Barça, y habrá que ver cuánta incidencia tiene en el desgaste de un curso interminable, con el Mundial de clubes en el horizonte. Puede no ser una eliminatoria cualquiera, porque la mala cabeza de Guardiola ha sido peor que los desvelos del Madrid y puede abocar a los blancos contra el City. Como una final en dieciseisavos. Empieza la cuenta atrás del sorteo.

Los dos goles de Rodrygo frente al Brest, más uno de Bellingham (0-3), no sirvieron al Madrid para un objetivo que parecía virtualmente descartado, pero al menos le permiten jugar los dieciseisavos con la vuelta en el Bernabéu y mejores sensaciones de las que tuvo en Lille, cuya victoria no fue una primavera, ya que está en el 'Top 8'.

Modric, titular

Ancelotti movió un centro del campo donde es difícil sentirse titular. Ceballos se quedó en el banco, pese a los buenos minutos acumulados, Tchouaméni volvió a aparecer en la defensa sin mucho tino, como siempre, y Modric regresó al once. La sensación es que el italiano encaraba el choque con el propósito de ganar, claro, pero no de una forma extremada. Las cábalas que hacían casi imposible llegar a estar entre los ocho primeros no dejaban claro que era más conveniente, dados los cruces. Imposible hacer cálculos.

El sorprendente Brest partía en una situación similar, pero con un punto más. En el caso de los franceses, sucede lo inverso al Madrid, al tratarse de un modesto cuyo objetivo en la Ligue 1 es mantener la categoría. Lo mismo le ocurría el año pasado y acabó tercero. Entrenado por Eric Roy, que llevaba más de una década alejado de los banquillos, y sin poder jugar en su estadio habitual por las condiciones exigidas por la UEFA, su cuento de la Cenicienta continuará, al menos, en dieciseisavos.

Intenciones grandes del Brest

Partió, pues, el Brest con sus intenciones de equipo grande: la defensa adelantada y la presión alta. Al Madrid le incomodó, pero sin llegar a comprometer de verdad a Courtois. Apenas una mano tuvo que mostrar el belga frente a un ataque fogoso pero no preciso durante el primer tiempo. Cuando Ajorque la encontró, en la segunda mitad, le sobró el hombro y su gol no pasó el corte del Brest.

La precisión la tienen los delanteros del Madrid, todos. Rodrygo la puso en práctica en dos remates de forma consecutiva. La primera la rechazó el portero Brizot, al cabecear un centro de Lucas Vázquez. En la segunda, progresó por la izquierda y cruzó para tocar el palo opuesto, que orientó el balón hacia la red. Como si fuera sobre un tapete de billar. Cerró el duelo con su segundo tanto, tercero del Madrid, tras un rechace del portero a tiro de Mbappé.

Rodrygo partía en la izquierda por la ausencia de Vinicius, e hizo realmente de Vini, tanto en su primer gol como en una conducción en la segunda mitad hasta la salita de estar del portero. Con Mbappé por el centro, pitado, Brahim se posicionó en ataque por la derecha, aunque quien exploró la banda de verdad fue Lucas Vázquez, de vuelta tras su lesión. Discutido en lo defensivo, el gallego volvió a demostrar valor en lo ofensivo. De su centro final se benefició Bellingham para marcar el segundo tanto, cerrar el partido y esperar las cábalas: Manchester City o Celtic.

La oportunidad única de Ceballos, "un obseso del fútbol": de la salida de Kroos a la necesidad de Ancelotti

La oportunidad única de Ceballos, “un obseso del fútbol”: de la salida de Kroos a la necesidad de Ancelotti

El público del Santiago Bernabéu despidió a Toni Kroos el pasado 25 de mayo. Disputó 87 minutos ante el Betis, ya con la Liga ganada y unos días antes de levantar la Champions, y se fue ovacionado. En su lugar, simple casualidad o como un mensaje del destino, saltó al césped Dani Ceballos, convertido ahora en nueva brújula de este Madrid que tanto ha sufrido sin el centrocampista alemán. Una brújula inesperada, porque el plan del conjunto blanco era otro. El fútbol, eso sí, tiene estas cosas, y hay pocos más obsesionados con el balón que el de Utrera.

A sus 28 años, que serán 29 en el mes de agosto, Ceballos cumple su octava temporada en la nómina del Madrid. Llegó en 2017,con 20 primaveras, procedente del Betis, y sólo se ha alejado de Chamartín para disputar dos cursos como cedido en el Arsenal. Y se puede decir que nunca ha estado tan bien como ahora. Acumula ya más de 1.000 minutos (1.072), una cifra que supera ya la alcanzada la pasada campaña, y lo que es más importante, se ha convertido en clave del sistema de juego de Carlo Ancelotti.

La ideal del club

La salida de Kroos fue entendida por la directiva del Madrid como el momento en el que Tchouaméni, Camavinga, Valverde y Bellingham debían asumir el centro del campo madridista, reflexión que todavía está presente en los despachos de Valdebebas. Pero de nuevo, el césped juzga las cosas de otra forma. Las lesiones han lastrado el puzle que habían construido las cabezas pensantes del club, primero las de la defensa, obligando a Ancelotti a contar con Tchouaméni en el centro de la zaga y con Valverde a ratos en el lateral derecho. Y después la de Camavinga, actualmente en la enfermería por un problema muscular.

Esa situación ha regalado a Ceballos la oportunidad de su vida. No sólo por los minutos, sino también por su rol. Hasta ahora, el andaluz había sido un complemento de emergencia en la sala de máquinas del Madrid, siempre a la sombra de Kroos y Modric. Alemán y croata eran la calma y el cerebro en un centro del campo de potencia, músculo y verticalidad. Pero ahora, con Kroos retirado y Modric observando el final, Ceballos ha dado un paso adelante.

Ha superado la lesión de tobillo que le alejó del grupo en septiembre y desde diciembre es titular indiscutible, ayudando a una racha del Madrid que sólo ha encontrado dos derrotas: la de San Mamés y la del Barça. Suya es la culpa de la última mejoría del conjunto blanco, concretada en cuatro victorias consecutivas ante Celta, Las Palmas, Salzburgo y Valladolid, todas con él como titular.

Un enfermo del fútbol

El andaluz ha entendido que debía jugar más rápido que en sus primeras temporadas, que era obligatorio mejorar en la parcela defensiva y que tenía que aprovechar la falta de mando y de ideas en el centro del campo, cogiendo el timón del equipo sin dudarlo. Tiene visión, carácter y entendimiento del juego, algo que valorar en Valdebebas. «Es un obseso del fútbol, un entrenador. Te desgrana los sistemas tácticos de todos los equipos europeos, sus jugadores y sus características. Entiende mucho», aseguran desde la ciudad deportiva, donde le sitúan como uno de los líderes del vestuario.

Esa obsesión trasciende el propio fútbol y va más allá, acariciando varios deportes como la NBA o la NFL, donde también está interesado en la táctica. «Va a ser entrenador, seguro», admiten en el vestuario: «Es de los más escuchados».

Su mejoría en sensaciones y en tiempo de juego con el Madrid le han vuelto a poner en la lista de futuribles de la selección. Luis de la Fuente dejó de contar con él tras la polémica con Gavi en 2023 y parecía que su caso estaba cerrado del todo, pero si sigue a este nivel el técnico nacional, que le tenía como un fijo en las inferiores, podría repescarle.

Guerra civil en San Mamés: una minoría radical divide a la grada y echa un pulso al Athletic

Guerra civil en San Mamés: una minoría radical divide a la grada y echa un pulso al Athletic

Apenas siete meses después de que un millón largo de seguidores del Athletic Club abarrotaran las dos márgenes de la Ría para celebrar el título de la Copa del Rey, el virus de la división comenzó a florecer en La Catedral. El grupo más duro de la Herri Harmaila (grada popular, en euskera) lanzó el primer aviso a la directiva de Jon Uriarte el 28 de noviembre y durante 30 minutos del partido contra el Elfsborg sueco dejó de animar. Desde entonces, el chantaje ha ido a más. El millar de seguidores de este colectivo han decidido no volver a animar hasta que la directiva no se comprometa a evitar que la Policía vasca haga su trabajo. El pulso amenaza con enfrentar a la afición cuando Unai Simón e Iñaki Williams levantan la voz para recuperar una «unidad» rota.

Fue el portero internacional -el mejor jugador rojiblanco en el empate de este domingo con el Leganés (0-0)- quien dijo las cosas claras. «Estamos en una buena situación en La Liga y en Europa, que todos hubiéramos deseado al inicio de temporada. Y esta situación que estamos viviendo con la afición es una mierda», denunció tras el agrio empate en San Mamés. La «situación», además, tiene pocos visos de mejora y, como ratificó minutos después Iñaki Williams también en sala de prensa, preocupa mucho en los vestuarios y el palacio de Ibaigane.

El último incidente extiende el chantaje que el grupo Iñigo Cabacas Herri Harmaila (ICHH) mantiene con la directiva hacia el resto de los 45.000 aficionados rojiblancos, incluso los que se sientan junto a ellos. Simón incidió en otra clave ante los medios: «Es triste que se escuche ese runrún, que a gente que quiere animar no se le deje», constató. Una valiente denuncia del guardameta que el Athletic Club secundó 24 horas después al calificar de «absolutamente inaceptables las presiones» que sufrieron quienes intentaban animar.

Las entradas

La directiva ha publicado que facilita 44 entradas y material destinado a la animación (megáfonos, bombos y banderas) para una grada integrada por unos 4.000 socios. Pero este domingo, y con el balón en juego, uno de los líderes de ICHH se encaró contra otro seguidor del grupo Piratak Athletic que, megáfono en mano, intentaba animar en San Mamés.

El megáfono permaneció mudo y los ICHH se apuntaron otra pírrica victoria en una batalla ya a cara descubierta que arrancó en vísperas del partido de Copa contra Osasuna. Los jóvenes radicales declararon la víspera del partido copero que dejaban de «coordinar y participar» en la animación de los partidos. Un día después, el Athletic fue eliminado por Osasuna (2-3) y la amarga derrota agravó la crisis interna.

Los radicales de ICHH argumentan que la directiva de Uriarte no actúa ante una presunta «represión» de la Ertzaintza en los accesos y en la grada de San Mamés. El presidente rojiblanco no ha cedido al chantaje de una minoría que, jornada tras jornada, aparece retratada en los informes que elabora la Liga de San Mamés.

Amenazas a Uriarte

El primero de esta temporada, contra el Getafe (1-1), retrató a este grupo. Según el informe de La Liga, en los minutos 41 y 72 los situados en sus localidades gritaron «¡Puta Barça, eh, eh!». Cuando concluía el encuentro, (minutos 75, 82 y 87), el insultado fue José Bordalás, técnico del equipo rival. El Athletic recibió la pasada temporada sanciones por un total de 49.000 euros por estos cánticos. Todos los gritos recogidos en los informes de La Liga han sido protagonizados por «un grupo de aficionados locales» que se sitúan debajo de las pancartas «Iñigo Cabacas» y «Herri Harmaila». Cabacas fue el aficionado del Athletic que murió el 9 de abril de 2012 tras recibir un pelotazo de goma de la Ertzaintza tras un partido europeo del Athletic.

Además, un miembro de este grupo radical amenazó a Uriarte el pasado 4 de diciembre. Los de Ernesto Valverde habían logrado una vibrante victoria (2-1) frente al Real Madrid cuando un miembro de ICHH se encaró reiteradamente con el presidente advirtiéndole de las «consecuencias de meterse» con ellos. Uriarte denunció ante la Ertzaintza las amenazas e hizo pública su decisión.

Los primeros seis meses de Mbappé, mejor que Cristiano y Ronaldo Nazario: la noche de Bilbao y una versión actual con gol cada 74 minutos

Los primeros seis meses de Mbappé, mejor que Cristiano y Ronaldo Nazario: la noche de Bilbao y una versión actual con gol cada 74 minutos

Ronaldo Nazario, Cristiano Ronaldo y Kylian Mbappé son los grandes delanteros fichados por el Real Madrid en el Siglo XXI. Los que levantaron mayor ilusión y los que asumieron sobre sus hombros la presión de ser el nuevo faro del ataque de Chamartín. El brasileño aterrizó en la capital después de levantar el Mundial 2002, el portugués tras ganar el Balón de Oro de 2008 y el francés firmó como agente libre al terminar unas negociaciones que duraron, entre unas cosas y otras, siete años, en los que disputó dos finales de la Copa del Mundo y venció en una. Llegaron como dioses y como tales fueron juzgados durante su adaptación. Ahora, seis meses después de su fichaje y a la espera de lo que dicte la temporada, podemos decir que Mbappé está cumpliendo las expectativas.

El delantero francés ha sufrido por el camino, pero ya está aquí, asentado en el vestuario, en los roles de la plantilla, en el estilo de juego de Ancelotti, en el ritmo de la Liga española y en su buen nivel físico y mental. Ha alcanzado velocidad de crucero y vuela, habiendo anotado un gol cada 74 minutos desde aquella noche de Bilbao en la que tocó fondo, como reconoció él mismo.

En ese partido contra el Athletic, el francés falló un penalti, otro más sumado a su error en Anfield Road, el Madrid perdió y unos días más tarde Ancelotti anunció que «su adaptación ha terminado». Era el momento de dar un paso al frente.

Mbappé, a sus 25 años, se había estrenado con gol en su debut en la Supercopa de Europa, pero había tardado tres jornadas de Liga en marcar en la competición nacional. Había disputado 1.682 minutos y había marcado 10 goles, dos de ellos de penalti. Es decir, un gol cada 168 minutos. Poco bagaje para un futbolista llamado a dominar el ataque del Madrid.

Mismos disparos, más efectivo

Desde entonces, es otro jugador. Más dinámico más ágil, más involucrado en el juego y, especialmente, más efectivo hacia portería. Es el futbolista que más disparos realiza por partido (4,5) superando a Boniface (Leverkusen, 4,1)), Haaland (City, 4) y Salah (Liverpool (3,9), un dato que no ha variado a lo largo de la temporada. Antes de Bilbao lanzaba 4,6 tiros por jornada y ahora mantiene el promedio, pero es más efectivo.

Desde el encuentro de San Mamés, el 4 de diciembre, lleva 12 goles en 12 partidos, siete de ellos en sólo cinco partidos de Liga, dos en Champions y uno en la Intercontinental, en Copa y en la Supercopa de España. 12 goles en 895 minutos, uno cada 74 minutos.

En total y con su primer hat-trick, son 22 goles en 2.577 minutos, uno cada 117. 15 en Liga y tres en Champions. Una estadística que irá mejorando si mantiene el nivel del último mes y medio de competición. A su temporada le quedan unos 25 partidos, dependiendo del éxito del Madrid. 17 de Liga, tres (mínimo) de Champions, tres (mínimo) del Mundial de Clubes, otro de Copa del Rey... Si sigue a este nivel de efectividad las cuentas son otros 2.000 minutos... Y otros 15-20 goles, situándose casi en los 40 en su primera temporada.

Sus números, 22 goles a 27 de enero en su primera temporada, están al alcance de pocos delanteros en LaLiga. Sólo Lewandowski le iguala, con sus 22 tantos a estas alturas en el curso de su aterrizaje en el Barcelona. El polaco terminó la campaña con 33 goles en 3.954 minutos. Uno gol cada 119, cifras de Mbappé, aunque peores que la versión del galo en el último mes.

Cristiano llevaba 15 goles y terminó con 33

Cristiano Ronaldo, ídolo del galo y gran referente para valorar las actuaciones de Mbappé, sufrió una lesión de tobillo que le hizo perderse ocho partidos en el inicio de su primer curso, además de dos expulsiones, aunque llegó a finales de enero con 15 goles, uno cada 80 minutos. Terminó su primer año con 33 tantos, uno cada 88 minutos.

En el caso de Ronaldo Nazario, su adaptación fue algo más complicada. Tuvo una lesión muscular que le impidió debutar hasta la jornada 4 de Liga, con aquellos famosos dos goles al Alavés, y en sus primeros seis meses sólo anotó ocho goles, todos en Liga. Uno cada 165 minutos. Despertó en la segunda parte de la temporada y acabó su curso de estreno con 29 goles, anotando cada 112 minutos.

Luis Suárez y David Villa, otros de los grandes atacantes de nuestro siglo, marcaron un gol cada 141 y cada 177 minutos en su primer curso en el Barça, 25 y 23 goles cada uno. Mbappé superará a ambos con relativa facilidad, y queda esperar si podrá mejorar la extraordinaria primera temporada de Falcao, otro de los grandes de este siglo, en el Atlético. El colombiano, que en sus primeros seis meses llevaba 16 tantos, finalizó el curso con unos contundentes 36, anotando un gol cada 115 minutos.

Después de cinco meses de adaptación y uno de explosión, Mbappé camina hacia una temporada excepcional a la altura de las expectativas.

Rubén Martín: "A los jóvenes les interesa mucho el fútbol, sólo teníamos que llevárserlo donde ellos estaban"

Rubén Martín: “A los jóvenes les interesa mucho el fútbol, sólo teníamos que llevárserlo donde ellos estaban”

Rubén Martín (Madrid, 1982) está pluriempleado… porque quiere. Es desde hace 15 años uno de los narradores bandera de la COPE y ahora asoma también por Dazn para partidos muy señalados, pero eso es casi un hobby porque donde de verdad gana (mucho) dinero es en internet y redes sociales. Es un caso atípico, quizás único, de periodista deportivo consolidado que se convierte en creador de contenido estrella sin abandonar su trabajo convencional.

Dos mundos que nacieron enfrentados y ahora une un que sigue teniendo las ideas y las prioridades muy claras. La semana pasada falleció repentinamente su madre y empieza por lo más importante: "Te voy a hablar de mucha gente a la que admiro, pero permíteme empezar por la persona a la que más admiro en este mundo: mi padre, Antonio, que está en una pelea que va a ganar y es todo lo que un hijo sueña con tener a su lado. Como va a ser la primera persona que lea esta entrevista, me gustaría que le pusieras cara para tus lectores". Dicho queda.

A ver, ¿periodista o creador de contenido digital?
No hay por qué elegir. Hago un programa todas las mañanas de lunes a jueves en streaming para Twitch y YouTube, pero, al final la radio es mi curro. Lo otro ha sido ha sido una curiosidad que se convirtió en divertimento y acabó siendo un trabajo de rebote.
Una curiosidad muy rentable.
Es cierto. Venimos de un mundo en el que siempre nos ha dado palo hablar de dinero, pero noto que a la gente que curra en este sector no le pasa. Entiendo la curiosidad que despierta el tema, pero no recuerdo una entrevista a un periodista en que le pregunten cuánto gana y sin embargo con esto te lo preguntan siempre. Recuerdo que cuando explotó El Rubius se lo preguntaban siempre y me llamó la atención que no les importa una mierda decir que tienen mucha pasta. A mí me sigue dando reparo porque ahora soy un privilegiado, pero desde que empecé en el periodismo ha sido una profesión súper precaria y yo lo he vivido.

Para saber más

No hay nada de qué avergonzarse en que te paguen bien por tu trabajo.
Es cierto, pero es que, además, yo esto no lo siento como mi trabajo. Por ejemplo, no soy el caso de Gerard Romero, que era un periodista de RAC1, al que le empezó a ir muy bien en lo digital y un día dijo: "Vamos a ver, si yo me dedico sólo a crear contenido voy a ganar 50 veces más que en el periodismo tradicional. No me compensa, no me hace feliz, lo dejo y ya está". Yo no dejo la radio porque me encanta, pero la realidad es que mi fuente de ingresos número uno es, de largo, lo digital y podría vivir de maravilla sólo de eso. En la radio se descojonan de mí llamándome "el de Twitch", pero Twitch ya se quedó en una parte pequeña; son también YouTube, los clips de Instagram, TikTok… Todo eso lo vende mi agencia de publicidad a los patrocinadores. Al final lo que cuenta es en cuánta gente impactas y durante cuánto tiempo. Y eso vale un dinero.
¿Cuánto dinero?
Es imposible decirlo, es muy variable, porque el mundo de internet no está muy regulado todavía. El agente de uno de los streamers más grandes del mundo me dijo: "La primera regla que tiene que aprender aquí un representante es que no hay un precio fijo para nada". Lo cierto es que hay gente que está dispuesta a pagar mucho por algo por lo que tú estarías dispuesta a pagar muy poco. Sinceramente, es una locura.
¿Te preocupa perder la perspectiva?
No, porque tengo memoria. Yo empecé en la SER de Toledo cobrando 200 euros. Cuando me fui a cubrir el Villarreal, me pagaban 580 pavos y al segundo mes de estar allí, llamé a Paco González y le dije que estaba feliz, pero me tenía que volver porque me había fundido mis ahorros y no me daba para vivir. Y eso que vivía en un piso compartido en Castellón y cada vez que venía a Madrid volvía con el coche lleno de tupper de mi madre. En la radio no me iban a pagar más y Paco habló con Alfredo Relaño para que me hiciera cargo del Villarreal en As. Me dieron 500 euros más y con esos mil yo era capitán general. Pienso mucho en aquello para tomar perspectiva. Ahora hay veces que rechazo cosas por un dinero que sé que es una barbaridad, pero no se me va nunca de la cabeza que mi hermana no gana ni mil euros por cuidar de personas mayores, que es un trabajo mucho más importante que el mío.
Siendo agente doble, ¿cómo has vivido esa guerra que se ha dado entre los periodistas deportivos y los creadores de contenidos que hablan de deporte?
La cosa se ha suavizado. Yo a esto llego porque estalla la pandemia y de un día para otro se acaban los partidos y se cierra la radio. Estaba metido en casa y me sentía un absoluto inútil, cuando Ibai Llanos decide organizar un torneo benéfico de FIFA y me llama para ver si quiero narrarlo. No tengo nada que hacer, acepto y de repente entro en un mundo en el que los futbolistas del Madrid y del Barça, que a nosotros ya no nos hablaban, se pelean por jugar el torneo de Ibai. Claro, pensé: "¿Qué pasa aquí, que yo no me he enterado?". Y por esa curiosidad en enero de 2021 empecé en Twitch. Con los primeros directos no había ni horarios ni nada. Estaba yo, al poco Siro López y ya, era todo improvisado. De hecho ahora bromeamos diciendo que cuando nosotros llegamos todo eso era campo. Un poco después me dijo el abuelo [Siro]: "Hay un nicho en la mañana, esa es la hora". Hijo puta, cómo lo vio [risas]. Pasé en la mañana y empezó a entrar cada vez más gente hasta que se ha convertido en un trabajo. Al final no te he respondido a lo de la guerra [risas].
Correcto. ¿Por qué se pusieron tan a la defensiva los periodistas? ¿Miedo?
Es una mezcla de varias cosas. Una es el miedo, sin duda. Desde que estaba en la universidad, el periodismo está en crisis de identidad y de negocio y, en esa situación delicada, de repente vienen unos tipos que no conocemos, no sabemos qué van a hacer y sentimos que pueden ser una amenaza. Un ejecutivo de la radio me definió esta sensación muy bien: "Mira, Rubén, todavía no sabemos si sois los que nos ayudáis a entrar en la siguiente generación o los que nos matáis definitivamente". Eso era así hace tres años, pero ahora se ha tranquilizado la cosa porque los medios han visto que no les ha perjudicado. La COPE, y el resto de las radios están igual, ha acabado 2024 con el récord de facturación y audiencia de toda su historia. Esa es la realidad. Entonces, todo el mundo se ha relajado un poco: "Anda, resulta que los chavales que hacen esas cosas raras no nos mataban". Ahora mi siguiente paso es convencerles de que en realidad no sólo no somos enemigos, sino que somos aliados.
¿En qué sentido?
Sin que nadie me lo dijera, yo empiezo mi stream poniendo un rato de 'El Partidazo' que me interesa y me da para debatir. Es una manera de que la gente de internet conozca lo que se hace en la radio por la noche. Al principio, había muchos chavales que me escribían en el chat y me preguntaban: "Oye, ¿dónde puedo ver este podcast?". Y les tenía que explicar que no es un podcast, que es la radio y que ahora también tiene un canal de YouTube. Hay mil maneras de retroalimentarnos, pero la radio tiene que estar convencida de que somos un aliado y no un enemigo. Poco a poco.
¿Sois una burbuja que va a explotar?
¿Qué es lo que más ve tu hijo? ¿Y dónde?
Youtubers de videojuegos en la tablet.
Y seguro que ni enciende la tele salvo que queráis ver una peli en familia. Esa es la reflexión que yo hago. ¿Dónde está consumiendo tu hijo? En la tablet y en YouTube todo el rato. Tu hijo se ha criado viendo eso, ¿va a dejar de hacerlo según crezca? Mi sensación es que no. Ahora bien, y esto lo he notado en los años que llevo en ello, en internet todo cambia muy rápido y no todo el mundo sobrevive a esos cambios. Conozco youtubers con millones de seguidores que no consiguieron convertir su audiencia millonaria a Twitch. Y ahora pasa con las estrellas de TikTok, que es la plataforma más de moda porque es súper viral, pero muchas intentan hacer contenido en directo en Twitch y no les sale porque son capaces de hacer un clip de 15 segundos muy potente, pero no de mantener dos horas de vídeo. Esos cambios pueden ir acabando con gente, pero surge otra. Si esto de internet es una burbuja, es ya una burbuja muy larga.
En ese ejemplo que pones de mi hijo, surge otra preocupación de boomer: ahora quiere ser youtuber y sé que es algo muy habitual. Se ha promovido esa idea de que cualquiera puede montarse su historia y los niños creen que es fácil.
Eso pasa y hay que serles sinceros. Nunca le diría a mi hijo que se dedicara a crear contenido, porque es como decirle que en vez de estudiar sea futbolista. Y creo que con este tema los grandes han sido muy responsables. Ibai siempre que puede les recuerda que él es una excepción, que no es un ejemplo a seguir. Si un niño ve a Ibai y dice que va a ser streamer, es como si ve a Messi y dice que va a ser futbolista. Hay que quitarle de la cabeza que ese sea un camino a seguir como forma de ganarse la vida. En la época dorada de YouTube hubo chavales que hasta se pudieron retirar del dinero que ganaron. Ahora hay generaciones nuevas, como Lola Lolita o Riverss, que no han pasado por YouTube ni Twitch, pero son capaces de vivir de las marcas que les pagan por videos de 15 segundos en TikTok. Pero son excepciones.
¿Cuál fue la clave para que tú sí lo hayas logrado?
Hay un día muy importante. Nosotros ya habíamos empezado con los directos por la mañana, que aquello era un erial, estábamos Siro, Ángel Martín y yo. Fue el primer año que el Madrid parecía que iba a fichar a Mbappé, el de la oferta de los 200 kilos, e hice un directo del cierre de mercado. Empezó a sumarse gente, gente, gente… Me vio el abuelo y se metió, se metieron unos raperos y, de broche, escriben Ibai y DjMaRiiO, que son madridistas, y me piden entrar. Total, que a las 12 de la noche de un 31 de agosto había dos millones de personas en mi canal viendo el cierre de mercado. Eso cambió un poco todo.
¿Cuántos periodistas de los que al principio te miraban raro ahora te piden consejo?
Recuerdo cómo, al principio del todo, iba a los estadios con una maleta con mi portátil para retransmitir y los compañeros me miraban con sospecha. Ahora ya, muchos de esos me preguntan cómo se hace. Lo entiendo. Es que cuando el abuelo y yo empezamos, no se ganaba dinero. Al menos nosotros pensábamos que no se ganaba dinero. Entramos por las risas. Luego nos hemos quedado por las risas y por el dinero, porque sí se gana. Ahora la gente que entra lo sabe y lo que intenta, que me parece muy bien, es hacerse un camino profesional. Hay un montón de gente que hace muy buen curro, periodistas top como Miguel Ángel Román, Iñaki Aguirregabiria o Rodri Fáez. Hay un montón de gente que va encontrando su camino y es guay.
Vuestro éxito pone en duda eso que sostiene Florentino de que a los jóvenes cada vez les gusta menos el fútbol.
Es que no es cierto. Voy a hacer algo absolutamente impopular que es hablar bien de Javier Tebas, pero creo que LaLiga lo ha hecho muy bien con esto. Sabía dónde estaban los chavales y lo atacó rápido. Mi hijo tiene 14 años y el fútbol le tocaba muy de fondo, pero si le llegaba un vídeo viral en TikTok lo veía. Y el fantasy les vuelve locos. Y LaLiga ha entendido esto bien y lo ha atacado. El fútbol interesa mucho a los jóvenes, si se estaban desenganchando no era por el fútbol en sí sino por cómo se lo dábamos. Sólo teníamos que llevarles el fútbol donde ellos estaban, porque al público no le puedes pedir que venga él a ti. Yo esto lo discutía con la radio, que igual que nos peleamos por meter la señal de la radio en Movistar, tenemos que estar en TikTok, en Instagram, en YouTube o en la nueva red social que salga mañana. Ya encontraremos la manera, no hay problema, pero hay que estar. Hay cierta resistencia a eso.
De nuevo, el miedo al cambio.
Sí, eso tiene más que ver con el género humano que con el periodismo. Todos tendemos a no tocar lo que nos va bien, pero la época en la que el monopolio de la comunicación la teníamos los periodistas se acabó. Hay que asumirlo y adaptarse. Si un futbolista no quiere hablar con nosotros, la gente va a seguir sabiendo lo que piensa porque tiene sus redes sociales y las de su club. Antes nos necesitaba, ahora ya no. En vez de entender eso como un problema, revolvernos y frustrarnos, tratemos de convertirlo en una oportunidad y yo soy muy optimista con esto. Creo que ahora hay más gente consumiendo deporte que hace 20 años, lo que tenemos que encontrar es la manera de monetizarlo. No digo que sea fácil, sólo que no hay más remedio.
Rubén Martín posa para la entrevista en su casa de Madrid.

Rubén Martín posa para la entrevista en su casa de Madrid.SERGIO ENRÍQUEZ-NISTAL

Casi todos los periodistas deportivos presumen de vocación, de que nunca quisieron ser otra cosa, que es un sueño de niños, etc. Tú no.
No, yo no soy vocacional. Quería ser periodista, pero no deportivo. Me encanta el deporte y toda la vida he jugado al baloncesto, pero empecé en información local y siempre pensé que iría por esa línea más social o política. Lo que pasa es que la vida te va llevando. Hice unas prácticas en 'La Tribuna de Toledo' cubriendo política municipal y me ofrecieron quedarme si, aparte de ir al pleno del Ayuntamiento, a las Cortes regionales y a las asociaciones de vecinos, cubría la libranza al de Deportes. Y me fui quedando. Ahora estoy feliz de la vida, pero es cierto que entonces no era lo que me llamaba ni lo que más se llevaba.
En la universidad siempre había ese prejuicio, que es social, de que el periodista deportivo es un gañán.
Sí, es un prejuicio cultural que se ha quedado antiguo. Con el éxito de García y, luego, de De la Morena, la gente dijo "¡Hostia! Muchos oyentes, mucha publi, mucha pasta. A ver si no van a ser gilipollas". Pero aún quedaba cierta sensación de que era algo culturalmente menor, pero luego van llegando periodistas que yo creo que dignifican la profesión porque le suben el nivel a la escritura: Segurola, Juanma Trueba, tú… De golpe, en el periodismo deportivo se escribía muy bien en muchos sitios y eso ha contribuido a quitarnos esa pátina de que somos unos borregos. Una pátina a veces ganada, porque también hemos puesto de nuestra parte. A veces nos ha costado avanzar con los tiempos.
Me dijo Manolo Lama que asume las críticas en ese sentido que recibís en la COPE porque entiende que ahora sois lo que era García cuando ellos llegaron.
Es así, hay que escuchar siempre a Manolo. La popularidad trae muchas cosas buenas y también la crítica mala, pero Lama es sin duda el narrador más importante de la historia del periodismo deportivo en España. Mi tesis doctoral la hice sobre la historia de la radio y es indiscutible. Gaspar Rosety era la hostia, Héctor del Mar también, pero es que Manolo lleva 40 años narrando todo lo más importante y todo mejor que nadie. No existe una figura ni parecida en la radio, quizás sólo Carlos Martínez en la tele, que es el absoluto referente, pero es de pago. Por cierto, me encanta Carlos. Cuando me llamaron para fichar por Dazn, llamé a las dos personas que considero los mejores narradores en tele para pedirles consejo: Carlos Martínez y Miguel Ángel Román, que aparte de un narrador estratosférico es un tío increíble.
Con los tres he hablado en esta serie de los ataques constantes al narrador de fútbol, todo el mundo piensa que vais contra su equipo, ¿cómo llevas tú esa crítica extrema?
No me afecta. El narrador pilla mucho, pero es normal. ¿Cuál es el momento que se recuerda del fútbol? El gol. ¿Quién está gritándote los goles del partidos de tu equipo? Un narrador. Le adoras si marca tu equipo, pero le odias si canta un gol de tu rival. A Carlos Martínez, a Lama, a mí, a todos nos dicen que gritamos más con los goles del rival. Todos los aficionados piensan exactamente lo mismo, lo que demuestra que no es cierto.
Tras tantísimos años narrando al Atleti, ahora se ha puesto de moda en redes decir que eres anti.
Ya, ahora me pasa mucho más porque como narro el Madrid en la tele la visibilidad y la sensibilidad se multiplican, pero yendo el martes al Metropolitano para el partido de Champions, también me pararon atléticos para recordarme la narración viral del triple paradón de Oblak, que fue también contra el Leverkusen. No sé, cuando haces un trabajo nuevo, tú puedes seguir haciendo exactamente la misma persona, pero cambian los ojos del que te ve. Si yo digo del equipo que soy, cosa que nunca haré, seguiré haciendo lo mismo, pero la gente que me escuche ya no me miraría igual. Es un poco cansado, pero parte del juego. No lo llevo mal. Cuando me fui de Twitter no lo hice por la crítica sino porque yo estaba en Twitter para saber lo que pasaba, que es una cosa que aprendí de Carlos Llamas. Él decía que iba a la radio en metro porque ponía la oreja y se enteraba de lo que de verdad habla la gente fuera de nuestro mundo endogámico de periodistas y políticos. Entonces, mi oreja en el metro era Twitter.
Pero dejó de serlo.
Exacto. Hubo un momento en el que Twitter empezó a darme un reflejo equivocado de lo que es la realidad, de lo que la gente habla, y me estaba equivocando dándole una representatividad que no tiene. La tuvo, pero murió. La única razón para seguir era que no ganen los malos, pero estar en un sitio solo por no darles el gusto a gente que no te agrada no es motivo suficiente. Hay más redes sociales con menos hate y, sobre todo y lo definitivo, ya he aprendido que las redes sociales trabajan para mí, yo no trabajo para Twitter. Si Twitter me da dinero o algún rédito profesional, me quedo. Durante mucho tiempo me dio repercusión, pero eso tiene un tope y ya lo alcancé. No me da dinero, no me da repercusión, no me da felicidad… Adiós.
Tras esa fase precaria de Villarreal, vuelves a Madrid, te asientas en la SER y cuando todo va bien estalla el despido de Paco González y el trasvase a la COPE. ¿Cómo se vivió aquello a nivel currito?
Fue un proceso, porque un año antes ya nos pudimos ir y mi perspectiva era que o todos o ninguno, que éramos un equipo al completo: Paco, Manolo y De la Morena. Aunque trabajaba mucho en 'Carrusel', casi era un tío más de 'El Larguero'. El que me trajo de vuelta a Madrid fue José Ramón y siempre le estaré agradecido. Cuando esa primera vez Paco me dice que hay la posibilidad de irse y me cuenta que eso no incluye a De la Morena, le respondí que no lo veía, que me quedaba, eso quedó en nada y ya está. Cuando en 2010 estalló el lío definitivo, yo estaba en Hamburgo para la final del Atleti de Europa League. No lo entendía, no me lo esperaba y mi primera sensación es que se iba a arreglar, seguro. Pero no se solucionó y para mí fue una ruptura emocional porque yo me siento un canterano de la SER, alguien que pasa por las emisoras de Toledo, Móstoles y Villarreal, y fue un golpe personal muy duro.
¿Qué cambió en ese año para que ahora sí te fueras sin De la Morena?
Es lo que me pidió el corazón. Paco es para mí algo más que un jefe, un compañero y un amigo, es familia, y sentía que lo que le habían hecho era una injusticia absoluta. Cuando me dice lo de la COPE y me pregunta si quiero ir, estoy en el Mundial de Sudáfrica, y la SER me hizo una oferta buenísima también, pero escuché el corazón y el corazón me decía: "Le han echado, se han portado mal, hay que irse". Durante el Mundial nació mi hijo y la SER, sin saber si yo me quedaba o me iba, lo hizo todo bien. Cuando volví todos intentaron que me quedara, sobre todo De la Morena, y la oferta económica y profesionalmente era mejor de lo que me podía dar la COPE. En resumen, lo que me ofrecían era ser Manolo Lama, aunque luego descubrí que esa misma oferta se la hicieron a varios más [risas].
¿Nunca te ha tentado eso, alejarte de Lama y ser el narrador estrella de tu radio?
Cuando me lo ofrecen en la SER era el paso natural, porque yo hacía siempre al Atlético y el Madrid cuando no estaba Manolo, pero al final lo decisivo no es ser el uno o el dos, es dónde vas a ser feliz. Hubo un momento en el que tuve una conversación con Paco, le expliqué la oferta que tenía de la SER y me dijo: "Piénsatelo bien, es una oferta para quedarse. Yo quiero que te vengas, pero háblalo con tu familia y decide lo mejor para ti. Si te quieres quedar, quédate y si te quieres venir, vente. Eso sí, si te quedas y luego no te gusta, me llamas". Cuando escuché eso, se acabaron las dudas. Yo quiero estar con esa persona.
¿Y la sombra de Lama?
Es que el Lama es dios, no siento ninguna envidia porque yo no puedo competir con Manolo. Esto es como cuando la gente preguntaba quién iba a sustituir a Pepe Domingo Castaño. ¡Nadie! Es imposible. Con Manolo es lo mismo. Cuando no esté, habrá otro que haga el Madrid o la Selección, pero no será nunca lo mismo. Ni parecido. Lama es quizás el periodista deportivo más conocido de España: la radio, Deportes Cuatro, el FIFA... ¿Cómo me voy a sentir tapado? Al revés, muchas veces pienso que no es que me tape, es que me conocen gracias a él.
Está bien que lo veas así porque no tiene intención alguna de jubilarse.
Lo digo mucho en la radio y me toman a broma, pero Manolo es el que va a pagarnos la jubilación, nos entierra a todos. Te prometo que si me preguntas quién es el que se va a quedar el último ahí, el que cierra el bar, es Lama. Mientras esté él, la radio que tú y yo conocemos existirá. Estoy seguro de que hay gente que sólo escucha la radio por Manolo y espero que siga 20 años más porque tengo un hijo estudiando en Inglaterra y sale caro [risas].
El salto a la tele lo has dado un poco a medias.
La tele al final es una prolongación de la radio, pero dijo una cosa Paquito hablando de cuando le echan de la SER y le ficha Mediaset para el Mundial 2010 que se me quedó. Dijo que si mañana Mediaset le llama para fregar los suelos, allí que va porque, cuando lo necesitaba, ellos estuvieron. Yo siento una cosa parecida con Dazn porque me vinieron a buscar con la idea de que fuera su Carlos Martínez y estuviera con ellos al 100%, pero tuvieron la generosidad de entender que yo no puedo ser lo que ellos querían porque no voy a dejar la COPE nunca, ni por todo el dinero del mundo ni por el mejor trabajo del mundo. Soy Ancelotti cuando dijo el otro día que a él le van a echar del Madrid, pero no se va a ir. Ese soy yo. Dazn lo entendió y ayudó a que encontrásemos una solución buena para todos. Para ellos, porque ficharon a uno mejor que yo, que es Román, y para mí porque me siguen dejando hacer partidos de vez en cuando, que es la hostia.
Y venga a acumular trabajos.
Ya, tío, debería frenar un poco y algo voy logrando. Por ejemplo, estuve a punto de petar en la época de crecer en Twitch porque era muy bestia. Hacía el directo todos los días entre semana, la radio, los viajes de Champions, la tele… No era sano y en un momento dado dije basta. Esto es una idea de Maldini, que es un visionario y hace cuatro o cinco años cuando empezó en YouTube me dijo: "Mi objetivo es que un día yo desaparezca de mi canal y siga funcionando igual". Me quedé la idea y, ahora, si no puedo presentar el directo un día o dos a la semana no pasa nada. Lo hace Roberto Morales y todo sigue igual. Es una cosa que aprendí con Paco González: cuando nos fuimos a la COPE, no se fueron Paco, Manolo y Pepe, se fue un sonido completo con todo el equipo que le deba personalidad. Con mi programa es lo mismo. Si desaparece Rubén, pero siguen José Félix Díaz, Mónica Marchante, Irene Junquera, David Sánchez… para la gente es lo mismo. Está muy bien porque, además, te quita unos kilos de importancia ver que eres absolutamente prescindible hasta en tu propio canal que lleva tu nombre [risas].
El FC Barcelona vuelve a someter al Real Madrid y se alza con la Supercopa de España (5-0)

El FC Barcelona vuelve a someter al Real Madrid y se alza con la Supercopa de España (5-0)

Actualizado Domingo, 26 enero 2025 - 14:36

El FC Barcelona ha superado al Real Madrid en la final de las Supercopa de España con un vendaval de goles (5-0) que ya es un clásico de estos encuentros.

Con prácticamente el mismo once del partido de semifinales, a excepción de Shei y Leupolz, que se lesionó en el último encuentro, las merengues salieron con una actitud defensiva y con poco margen de maniobra ante un inicio dominante de las culers, que recuperaban a Aitana Bonmatí para el duelo.

Hasta el minuto 30, el Barcelona se presentaba como una autentica pesadilla para Olga Carmona, capitana del Real Madrid, que poco o nada podía hacer ante el ataque rival. Fue Caroline Graham quien rompió el empate con un tiro cruzado desde fuera del área que tocó en Lakrar.

El tanto abrió la lata para las culers, que, con un doblete de la polaca Pajor, sentenciaron el encuentro antes del descanso.

A la vuelta de vestuarios, el asedio sobre la portería de Misa era total y Patri Guijarro hacía el cuarto en el minuto 62. El tanto anestesió a las de Toril, que ni siquiera lograron romper la racha de dos años y siete partidos sin meter un gol al FC Barcelona.

Alexia Putellas culminó la goleada de cabeza, logrando la quinta Supercopa de España para el club azulgrana y su primer título del año.