La calma tensa alrededor de Lamine Yamal en la selección

La calma tensa alrededor de Lamine Yamal en la selección

La polémica entre el Barcelona y la Federación española por Lamine Yamal ha terminado. Esto cabría concluir atendiendo a la literalidad de las cosas. A la literalidad, por ejemplo, de estar el futbolista en la convocatoria que ayer dio Luis de la Fuente. A la literalidad, por ejemplo también, de las palabras del seleccionador: «Lamine está en perfectas condiciones. Su entrandor dijo que estaba apto y, viendo el partido del otro día, recuperó su nivel. Estará aquí lo que creamos oportuno porque jugamos dos partidos para estar en el Mundial y aquí deben estar los mejores». Ocurre que, más allá de la literalidad, están los tonos. Y los tonos dicen que esta historia, quizá, todavía no ha terminado.

Para saber más

Porque, hablando de tonos, hablando de frases ambiguas, hay que leer bien lo que dijo Hansi Flick el pasado miércoles, después de ver la mejor versión de su futbolista en lo que va de temporada: «Estoy contento de que haya vuelto a este nivel, pero no sabemos cómo estará el próximo domingo». Los biempensantes elegirán la opción que habla de una duda razonable nacida en la naturaleza misma de la pubalgia que sufre el jugador. Los malpensantes, sin embargo, y alguno hay en la Federación, temen que esa segunda parte esté insinuando algún problema físico de Lamine durante o tras el partido contra el Celta de mañana (21.00 horas), algo que le impediría, como ya ocurrió en octubre, estar el lunes en Las Rozas.

Sigamos con los tonos. El de Luis de la Fuente ayer fue firme, casi desafiante. En la frase ya escrita unas líneas atrás, pero también en la parte donde respondió a una pregunta muy clara. «¿Ha hablado con Flick sobre Lamine?». Respondió con vehemencia esto: «No, no hemos vuelto hablar. No hemos hablado más que una vez, de hecho. Hay tiempo para todo, ya hablaremos. Pero quedó todo claro». Es decir, al seleccionador, en cuanto los servicios médicos, que hablaron con sus colegas del Barça el pasado jueves, le confirmaron que el chico estaba perfectamente, no tuvo ninguna duda. El Mundial se pone en juego y Lamine iba a estar.

Sin embargo, hasta que el lunes a las 20.00 horas no cruce la puerta de la Ciudad del Fútbol no estará todo claro. Hay calma, pero tensa, en la selección con este asunto. Con este jugador, mejor dicho. Con la joya de la corona, con el hombre, el niño más bien, sobre el que gravita ni más ni menos que la intención de ganar un Mundial. Por eso en la Federación la consigna es evitar cualquier situación que pueda enrarecer lo que ocurre alrededor de Lamine Yamal.

Luis de la Fuente, este viernes.

Luis de la Fuente, este viernes.EFE

En esa misma línea hay que interpretar, volvemos a los tonos, lo que reiteró ayer el seleccionador nacional a cuenta del enfrentamiento que tuvo el extremo del Barça con Carvajal (capitán del Madrid y de la selección) en el último clásico. «Nosotros aquí dentro hablamos de muchas cosas. Es muy fácil convivir con ellos. Me quedo con la imagen de Lamine abrazando a Dani con el gol contra Croacia. Lo que pasa en sus clubes... No tenemos ningún problema. Eso aquí no existe», explicó, y, sigamos, por qué no, con los tonos, rebajó la firmeza cuando alguien le cuestionó sobre el proceso que, fuera del campo, debe acompañar el crecimiento de Lamine. Dijo hace un año De la Fuente que todos debían estar cerca de él, pero especialmente el club.

A día de hoy, lo reitera. «Es un proceso natural, tiene 18 años. Hay que acompañarle en esa formación, ayudarle... Como pasa más tiempo en su club, en su club tendrán más oportunidades de acompañarle, asesorarle, ayudarle, etc... Y nosotros aquí, cuando esté, tenemos que hacer lo mismo», afirmó, y lo hizo con una modulación menos firme, más conciliadora, transmitiendo el mensaje de que ante un futbolista de esa edad con ese talento no queda otra que aliarse hasta con el diablo si hace falta para cuidar su crecimiento.

Lamine, cómo no, fue la noticia de una citación donde, por segunda vez consecutiva, no está Álvaro Morata. «Es un jugador con un pasado y un presente increíbles, y para nosotros es un jugador de futuro, y él sabe la situación», zanjó, firme, el técnico.

De la Fuente llama a Lamine Yamal y vuelve a dejar fuera a Morata

De la Fuente llama a Lamine Yamal y vuelve a dejar fuera a Morata

España está a cuatro puntos (para no depender de nada más) del Mundial del próximo año. El sábado 15 en Georgia y el martes 18 en Sevilla ante Turquía se juega finiquitar una clasificación que tiene muy de cara. Y en la lista que ha ofrecido este viernes Luis de la Fuente no hay grandes novedades más allá de la presencia de Lamine Yamal y la ausencia, segunda consecutiva, de Álvaro Morata.

Será la presentación, en el partido de Sevilla, de la nueva camiseta de España, y sobre eso ha girado el vídeo con el que se han dado a conocer los internacionales. El morbo, después de lo que sucedió en octubre, estaba en saber si llamaría a la estrella del equipo. Pues sí. Lamine Yamal, que recuperó su mejor versión el miércoles contra el Brujas, está en la lista. La pubalgia sigue ahí, pero si no ocurre nada raro este fin de semana, el lunes llegará a Las Rozas. Igual que Dani Olmo, que también se tuvo que marchar lesionado en octubre.

La gran ausencia (con permiso de Pedri, que no puede ser llamado al estar lesionado) es la de Morata. El capitán no acude a la selección por segunda ventana consecutiva. En su lugar, se mantienen Samu y Borja Iglesias, que ya estuvieron en octubre. También mantienen su puesto Marcos Llorente y Pablo Barrios, certificando el buen momento del Atlético.

Vivian cubre la baja de Le Normand y regresa también Fabián, ya recuperado de su lesión. Otra de las novedades es Pablo Fornals, que acude precisamente porque no está Pedri.

La lista completa

Porteros: Raya, Remiro y Unai Simón.

Defensas: Marcos Llorente, Laporte, Cubarsí, Huijsen, Pedro Porro, Grimaldo, Cucurella y Vivian.

Centrocampistas: Mikel Merino, Aleix García, Fabián Ruiz, Zubimendi, Pablo Fornals, Baena, Barrios y Fermín.

Delanteros: Dani Olmo, Ferran Torres, Yeremy Pino, Lamine Yamal, Oyarzabal, Borja Iglesias y Samu.

Ni Lamine Yamal puede evitar el aquelarre al Barça

Actualizado Miércoles, 5 noviembre 2025 - 23:11

La extrema fragilidad que muestra el Barça hace que se antojen muy lejanos los momentos en que, a cada golpe como los que le asestó el Brujas, respondía con una remontada contundente, como un púgil que permite un derechazo a la mandíbula, pero no un segundo. Porque espabila y te machaca. Eso fue lo que hizo Lamine Yamal, emerger en el aquelarre para tirar con orgullo y magia de un equipo que se quiebra con suma facilidad. [Narración y estadísticas: 3-3]

Hansi Flick no encuentra ese gen que la temporada pasada hizo que avanzaran en Champions pisando los huesos de los rivales que se cruzaban en su camino. Cierto es que no está Raphinha ni Lewandowski, que cada balón que tocaban era gol, que Lamine empieza ahora a olvidarse del dolor y a dar chispazos para recuperar su magia y que ha perdido al capitán napoleónico en la defensa que era Iñigo Martínez. En la reinvención, el alemán está viviendo una travesía casi humillante.

No le permitió ni un respiro el Brujas porque conocía perfectamente sus debilidades. La línea adelantada de una zaga poco contundente es un caramelo para extremos veloces como Carlos Forbs. Seis minutos tardó en dar un paso adelante el lateral Sabbe y lanzar a la carrera al portugués, quebrando a Balde y poniendo la pelota al punto de penalti para que Tresoldi batiera a un desahuciado Szczesny. El varapalo provocó que Flick convocara una cumbre en la banda para buscar cómo poner freno a algo que todo el estadio entendió que era una estrategia ganadora de los belgas.

Sin embargo, en dos minutos Ferran empató el partido en una jugada casi calcada. Fermín burló su línea de zagueros y le entregó un pase que, a bocajarro, el valenciano, sin vigilancia, mandó al fondo de la portería. Pareció entonces que el Barça entraba en calor y encerraba a los belgas. Estrelló Fermín un latigazo cruzado con la zurda en el poste y Rashford se sumó al acoso, y los errores, mandando por encima del larguero un remate prometedor.

Tanto se volcaron los azulgranas, y con tan poco acierto, que se olvidaron de que el partido también se jugaba en la otra mitad del campo. Con todos los futbolistas arrimados a la frontal, el Brujas armó una contra como si fuera un pinball y dejó solo, otra vez, a Carlos Forbs para, en velocísima carrera, batir a Szczesny.

Antes de los 20 minutos, el Barça perdía y las sensaciones de que Lamine Yamal empezaba a ser reconocible, que Fermín sigue con el colmillo afilado, no eran suficientes y que Koundé estrelló un remate en el travesaño. El Brujas estaba cómodo y explotaba su capacidad de inquietar, aunque de ese estado le pudo sacar al filo del descanso Ferran, a quien Lamine dejó solo ante el guardameta Jackers sin que lograra hacer el empate. Al Barça le estaban saliendo muy caros los errores en su campo y las imprecisiones en el área de los belgas.

A la vuelta del vestuario, un remate del lateral diestro Seys recordó que hacía falta espabilar. Fue entonces cuando Lamine Yamal demostró que el mal de amores siempre puede ser un estímulo. Con la pubalgia aparcada, se echó el equipo a la espalda intentando diabluras, encarando y buscando el hueco para armar un chut. Suya fue la mejor ocasión, cuando estrelló en el cuerpo del portero belga un rechace cazado a un tiro de Rashford. El empuje aún les duró a los azulgranas para que Éric García saliera de la cueva, se acercara al área y soltara un obús que se estrelló en el travesaño. Tres palos llevaban y tenía que llegar la recompensa.

Solo Lamine Yamal podía metérsela en el bolsillo. Agitó su varita y arrancó en un eslalon infinito sorteando un bosque de piernas en el área hasta que Fermín, con un taconazo, lo encontró para que lograra el empate. A punto estuvo de no durarle ni un minuto, porque Forbs volvió a romper a la defensa y, encarando a Szczesny, falló. Su error lo arregló enseguida marcando el tercero, otra vez haciendo añicos la línea culé. No hay manera de ajustar al equipo para minimizar tanto riesgo.

Buscó Lamine, de nuevo, arreglarlo. Primero, con un disparo de rosca que llevaba su copyright y salvó Jacksers, pero el desastre lo pudo agrandar Anthony Taylor cuando vio penalti de Balde a Forbs. Lo enmendó el VAR, pero aún apareció la joven estrella para inventarse un centro que tocó Tzolis para envenenarse y darle al Barça un punto. De nuevo el videoarbitraje salió al rescate de una pifia de Szczesny.

Lamine vuelve a ser Lamine pero no es Pedri

Lamine vuelve a ser Lamine pero no es Pedri

Las noticias inquietantes para el Barça en la capital de Flandes Occidental comenzaron mucho antes de que arrancara el partido, cuando a una inocente pregunta sobre Lamine Yamal, el presidente Joan Laporta anunció que se encargaría personalmente de protegerlo. El entorno que rodea al jugador, y que tanto preocupa al aficionado del Barça, sería monopolizado por la luciérnaga de Luz de gas, de las duchas en Moët & Chandon, del puro en ristre y de las noches en Ibiza. El día en que Lamine se quede en calzoncillos en un control de seguridad en un aeropuerto, el presidente es capaz de anunciar que el jugador ya está preparado para volar solo. De momento, a efectos de resultados, es Lamine quien está cuidando de Laporta, y de paso del resto del Barça.

Hay un esfuerzo porque el futbolista se centre en el fútbol, e incluso los periodistas, por lo que no tiene ningún sentido que se sepa muchísimo más de los detalles de su ruptura con Nicki Nicole que de su pubalgia. Lamine lo está jugado todo, y no hay ningún motivo que impida que este viernes Hansi Flick vuelva a cabrearse con Luis de la Fuente.

Está claro que este noviembre, el Barça no está para hacer corrillos saltando en el centro del campo. Que para eso ya está el Madrid. Pero su juego invita a pensar que tampoco lo estará en mayo, donde probablemente para eso también esté el Madrid.

Lamine volvió a ser Lamine en Brujas. Su partido fue para mandárselo en vídeo a Vinicius, quien se quejó en el Bernabéu de que el 10 del Barça no encaraba. Y de paso verse él el suyo en Liverpool. Incluso viendo el segundo gol, Lamine también fue un poco Messi. Del Messi cuando empataba. Dando un recital sólo superado por el recital que dio el Brujas de salir a la contra.

La peor noticia para el Barça fue constatar que Lamine no es Pedri. El Barça defiende mal, pero eso es irrelevante, porque sucede desde que el 4 de mayo de 1988, Johan Cruyff decidió defender con tres, y que ninguno fuera defensa. El estilo del Barça se convirtió desde ese momento en una lucha permanente por tapar sus carencias con tipos que tuvieran siempre la pelota, y este lustro le toca a Pedri, al que el presidente, por cierto, no ha tenido que prometer cuidar.

Un Athletic en crisis y plagado de bajas visita al Newcastle

Un Athletic en crisis y plagado de bajas visita al Newcastle

La derrota en Anoeta nunca es cualquier derrota para el Athletic. Menos aún cuando se produce en el tiempo añadido (3-2) y deja al equipo de Ernesto Valverde en un estado algo más que incómodo. Decimoprimero en la Liga, a cuatro puntos de puestos de Liga Europa, ya a ocho de posiciones Champions, con cuatro puntos de los últimos 24 y dos tropiezos consecutivos, el penúltimo en San Mamés, frente al Getafe (0-1), el equipo vasco visita al Newcastle en la cuarta jornada de la máxima competición continental en busca de un crédito bastante endeble.

Tampoco en Europa le van bien las cosas al Athletic, que logró sus primeros puntos gracias a la victoria en la pasada jornada ante el Qarabag, no sin una cuota exagerada de sufrimiento a tenor del adversario que tenía enfrente.

Valverde, que termina contrato el 30 de junio y cuya continuidad ya se empieza a poner en duda para la próxima temporada, tiene serios problemas en una delantera que está lejos del rendimiento de la estimulante camada de centrocampistas. Además de con Lamine Yamal, la pubalgia también se ha cebado con Nico Williams, que este miércoles vuelve a ser baja.

Sólo ha disputado cinco de los once partidos de Liga y en tres ingresó desde el banquillo. En la Liga de Campeones únicamente estuvo en el encuentro ante el equipo armenio, con una actuación más que discreta. A la ausencia del delantero se une la de su hermano Iñaki, que continúa recuperándose de su lesión en el aductor derecho. Tampoco estarán Yuri , que sufre una sobrecarga, y Sancet, que tiene afectado el bíceps femoral izquierdo. Maroan Sannadi fue operado el lunes del menisco derecho y estará tres meses de baja.

Son muchos los problemas del Athletic, que espera a un rival decimotercero en la Premier pero octavos en la Liga de Campeones, gracias a sus victorias frente al Benfica (3-0) y el Union Saint-Gilloise (0-4). Los británicos también perdieron en su último encuentro en el torneo doméstico: 3-2 en el estadio del West Ham.

«Tienen buen juego de estrategia porque cuentan con cuatro o cinco futbolistas que pasan del 1,90. Pero no 1,90 raspado, no. Un 1,90 alto. Son difíciles de defender. Es difícil para los equipos de la Premier y lo será también para nosotros. Pero es más una cuestión de concentración», comentó ayer Valverde en conferencia de prensa, en alusión, entre otros, al central Dan Burn y al delantero Nick Woltemade, ambos de 1,98.

El técnico se sinceró tras la derrota frente al Getafe y comentó que por mucha ilusión que despierte la Champions entre los aficionados la prioridad del Athletic ha de ser la Liga.

El Barça impone su autoridad frente a la insolencia del Elche

El Barça impone su autoridad frente a la insolencia del Elche

Actualizado Domingo, 2 noviembre 2025 - 20:44

El Barça consiguió reengancharse a la Liga con una victoria que pintaba clara en el inicio y por la que tuvo que apretar finalmente los dientes. El triunfo frente al Elche, con goles de Lamine Yamal, Ferran Torres y Marcus Rashford para los locales y Rafa Mir reduciendo momentáneamente la ventaja con el 2-1 para los visitantes, permite a los de Hansi Flick recuperar un poco las buenas sensaciones tras la derrota en el clásico. [Narración y estadísticas (3-1)]

Fue un domingo muy movido, de fútbol vistoso, que permitió además el regreso de Robert Lewandowski y Dani Olmo, ya recuperados de sus lesiones, así como una oportunidad para Lamine Yamal de retomar tímidamente sus buenas sensaciones. El Brujas, el miércoles, y el Celta, antes del parón, serán las próximas piedras de toque para confirmar esta recuperación aparente.

No tardó demasiado el Barça en conseguir una ventaja considerable en el marcador. Cuando apenas se habían disputado 11 minutos del duelo, ya mandaba por 2-0. Dos tantos en los que los azulgrana, recuperando en gran parte esa presión que los caracterizó en la primera temporada de Flick, aprovecharon dos errores en el desplazamiento de balón del conjunto visitante para hacérselos pagar muy caros.

Riesgos en la salida

En el primero, Alejandro Balde recuperó el esférico para adentrarse en dirección al área rival y asistir a un Lamine Yamal que, tras su más que discreta actuación en el Bernabéu, se reencontraba con el gol tras recortar a un defensa rival y mandar su disparo al fondo de la red. Apenas un minuto después, sería Ferran Torres, también más que discreto en el último clásico, quien aprovecharía una asistencia de Fermín López, que robó en la medular para correr hacia la portería contraria como alma perseguida por el diablo para aumentar las distancias, celebrado por el valenciano mostrando un mensaje en recuerdo de las victimas de la dana.

Los visitantes, no obstante, lejos de perderle la cara al partido, mantuvieron sus riesgos en la salida desde la defensa. Y, también, todo sea dicho, empezaron a mostrarse contundentes a la hora de cortar los avances rivales. Muchas, demasiadas veces, al límite. Su entrega acabaría por encontrar premio.

Rafa Mir, aprovechando una desconexión defensiva de los locales, recortó distancias tras plantarse con ventaja en el área azulgrana y batir a Wojciech Szczesny con un remate casi perfecto cuando moría la primera parte. Los locales, eso sí, aún tendrían opciones para volver a poner tierra de por medio antes del descanso. La primera, un disparo de Ferran que Iñaki Peña frustró con una felina intervención. La segunda, un remate por encima del larguero de Lamine tras asistencia de Fermín.

El zurdazo de Lamine que valió el 1-0 ante el Elche.

El zurdazo de Lamine que valió el 1-0 ante el Elche.AFP

En la reanudación, unos y otros volvieron a buscar reencontrarse con el gol. El Elche, sobre todo, por medio del hiperactivo Rafa Mir, capaz de buscar el gol desde cualquier rincón, autor de un soberbio disparo que besó el travesaño. En el otro extremo del campo, Rashford se mostraba más que dispuesto a convertirse en su espejo. Y, tras un tanto anulado por fuera de juego de Fermín, el inglés acabó por encontrar el 3-1 tras un buen centro del onubense, quien había aprovechado un medido servicio de falta de Marc Casadó.

El futbolista cedido por el United, además, fue también el protagonista de una acción que provocó amplias críticas contra Sesma Espinosa, siempre superado por el devenir del partido. El árbitro obvió una posible falta sobre el punta, cuya cabeza chocó además con la de Affengruber, la acción se vio prolongada con un remate al poste de Rafa Mir, que optó por seguir en lugar de ceder saque de banda, y Olmo enviando el balón fuera cuando Lamine buscaba pagar con la misma moneda.

Pese a los intentos de unos y otros, tal vez demasiado tímidos en ambos casos, el marcador no volvería a moverse y los locales acabarían por llevarse una victoria más o menos plácida para retomar el segundo puesto.

Pedri se suma a la larga lista de bajas del Barcelona y estará ausente al menos tres semanas

Pedri se suma a la larga lista de bajas del Barcelona y estará ausente al menos tres semanas

Actualizado Jueves, 30 octubre 2025 - 18:03

La enfermería está siendo toda una pesadilla para el Barcelona en este arranque de temporada. Por mucho que el pasado 18 de octubre Hansi Flick lograra recuperar a dos piezas tan importantes como Lamine Yamal y Fermín, con rendimiento por ahora dispar, después de que ambos se vieran obligados a parar por sendas lesiones, un nombre de peso ha vuelto a engrosar sus filas: el de Pedri.

El centrocampista, imprescindible en los esquemas del germano (por eso prácticamente no ha tenido descanso en lo que llevamos de curso) tendrá que estar en el dique seco por lo menos un mínimo de entre tres y cuatro semanas.

El último clásico le salió muy caro al canario. Además de ver dos tarjetas amarillas, que le costaron la consiguiente expulsión y que ya le impedían estar sobre el césped este domingo ante el Elche en Montjuïc, se marchó con unos problemas musculares cuyo diagnóstico ha sido todo un jarro de agua fría: una rotura del bíceps femoral distal de la pierna izquierda que le obligará a perderse, por lo menos, hasta el próximo parón por las selecciones.

Así, el jugador, además del duelo contra el Elche para el que ya estaba descartado, se perderá al menos los partidos frente al Brujas, en la Champions, y el Celta, en la Liga. Si se cumplen las peores previsiones y su ausencia se prolonga hasta finales de noviembre, en este caso también sería baja contra el Chelsea, el Athletic y el Alavés en el torneo de la regularidad. E incluso podría llegar muy justo para medirse con el Atlético de Madrid el próximo 2 de diciembre, en jornada adelantada por la disputa de la Supercopa de España que se celebrará entre el 7 y el 11 de enero en Yeda.

Un futbolista capital

Pedri es desde hace tiempo un jugador capital en el equipo de Flick, no solo por su capacidad de generar juego sino también por su eficacia a la hora de ejecutar la presión y recuperar balones. Dos de los goles del Barcelona en los dos últimos partidos, ante Olympiacos, en la Liga de Campeones, y frente al Real Madrid, nacieron de un robo suyo en las cercanías del área. Su crecimiento ha sido exponencial desde la llegada del entrenador alemán.

Con el canario, ahora mismo la enfermería del Barça cuenta con un total de ocho inquilinos. Marc-André ter Stegen fue de los primeros en caer en ella. El capitán azulgrana, tras un rifirrafe con el club, decidido a buscarle una salida el pasado verano, se operó de una lesión en la espalda y actualmente ni siquiera tiene ficha, dado que se consideró que su lesión era de larga duración.

Gavi, por su parte, tuvo que someterse a una artroscopia en su rodilla derecha, la misma que lo tuvo de baja casi un año tras romperse el ligamento cruzado anterior con la selección española en 2023, por problemas con el menisco interno y su reaparición está prevista para finales de febrero de 2026.

Andreas Christensen, por otro lado, está de baja indefinida por problemas musculares, mientras que Joan García, que tuvo que ser intervenido también por una rotura de menisco, en este caso el interno de su rodilla izquierda, podría reaparecer después del próximo parón por los compromisos de los diferentes combinados nacionales. La recuperación del portero sería bastante más rápida que la de Gavi debido a que en el caso del sevillano se optó por suturar el menisco como mejor método para solventar su dolencia, a pesar de que ello implica un periodo de baja más prolongado.

Raphinha, por su parte, con una lesión en el muslo de la que no acaba de recuperarse del todo, por mucho que se especulara con un hipotético retorno en el último clásico, también volvería en principio a ponerse bajo las órdenes de Flick tras el próximo parón, y Dani Olmo, que regresó de la última convocatoria de la Roja con problemas en el sóleo de la pierna izquierda, podría estar a punto para regresar a los terrenos de juego la semana que viene, ya sea frente al Brujas, en la Champions, o ante el Celta, en la Liga.

Quien parece haber pulverizado las previsiones, finalmente, sería un Robert Lewandowski que, pese a que se señaló que estaría de baja entre tres y seis semanas tras romperse con su selección el pasado 12 de octubre, ya ha hecho una parte del trabajo con el grupo y podría formar parte de la convocatoria para el partido de este domingo frente al Elche.

El laberinto, dentro y fuera del campo, de Lamine Yamal: "El problema es que nadie le marca el camino"

El laberinto, dentro y fuera del campo, de Lamine Yamal: “El problema es que nadie le marca el camino”

En la Ciudad del Fútbol de Las Rozas el vídeo corrió por los teléfonos móviles durante la mañana del sábado 11 de octubre. La selección iniciaba el viaje hacia Elche, donde esa misma noche jugaba contra Georgia, tras no poder desplazarse el viernes por culpa de las lluvias. En las imágenes, publicadas en Instagram por la cantante argentina Nicki Nicole, se veía cómo ella y su novio daban un paseo en helicóptero por las islas croatas que salpican el Adriático. Su novio, claro, es Lamine Yamal, cuyo club, el Barça, había enviado una semana antes un parte médico en el que se hablaba de una «pubalgia» recurrente para justificar su ausencia con España. «¿Y este qué hace?», se oyó en algún despacho.

Para saber más

Esa frase, de hecho, se escucha estos días, estas semanas atrás, tanto en la Federación española como en el Barça. En ambas instituciones preocupa el camino por el que transita Lamine, un niño de 18 años al que toda la industria del fútbol se le ha venido encima de golpe, con lo que eso significa. Esa nueva dimensión en la que ha entrado se complica, según varias fuentes consultadas en Barcelona y en Madrid, por la falta de una figura que sea capaz de guiar al chico en ese océano de fama y dinero en el que ha caído.

«El problema es que nadie le marca el camino, y con 18 años es muy difícil verlo por ti mismo», explica una persona que sigue de cerca el día a día del primer equipo del Barcelona. A Lamine, susurran en la ciudad, nadie se atreve a decirle que no haga según qué cosas. Por ejemplo, no estar en un show de la King's League el jueves por la noche, muy cerca de viajar a Madrid para jugar un clásico. Eso, señalan estas fuentes, es el verdadero problema, y no tanto las palabras de si el Madrid roba o protesta. En este mismo saco cabría la imagen del helicóptero junto a su novia en plena semana de recuperación de una lesión que le está lastrando desde el comienzo de la temporada.

Para convertirse en referencia y que Lamine escuchase a alguien, habría tres vías. La familia, su representante o el club. En el caso de la familia, sólo su abuela, Fátima, o su madre, Sheila, podrían ejercer ese tipo de influencia, pero ambas están muy alejadas de lo que significa su hijo en lo futbolístico. En el caso del representante, Jorge Mendes, también está avisado de lo que está ocurriendo, pero de momento no hay constancia de ninguna actuación más allá de que un grupo de personas de Gestifute están a disposicion de su gran estrella.

Y la última pata es el club. El Barça, en su día, por medio de Jordi Roura, director entonces de la cantera, decidió que entrase en La Masía para aislarlo de su entorno, pero ahora eso ya no es posible, y en el Camp Nou, en sus obras, ya no existe la figura que encarnaron en su momento Juanjo Castillo o Pepe Costa, 'guardianes' de los jugadores en el más amplio sentido de la palabra. Hoy sigue existiendo una Oficina de Atención al Jugador, pero nadie de esa oficina tiene la confianza con Lamine como para que el chico escuche un eventual consejo. Como mucho, le ayudan a buscar piso. Hay, por último, una agencia de comunicación, The Underdogs, que le ayuda en cuestiones de imagen. Un detalle: no se sabe quién, pero alguien convenció a Lamine de no aparecer el martes en una entrevista con un conocidísimo 'streamer' francés.

Pero volvamos a la lesión. Porque la lesión está influyendo, y mucho, en el rendimiento. Los números no son muy llamativos. Este curso lleva tres goles (dos de penalti) y cinco asistencias, mientras que el año pasado, a estas alturas, firmaba cinco goles y 11 asistencias. La diferencia se puede explicar en los cinco partidos que se ha perdido en lo que va de temporada. Pero, más allá de los números, y muy por encima, están las sensaciones. En el Bernabéu fue obvio que Lamine está jugando lesionado. O, al menos, mermado por esa pubalgia.

Nicki Nicole, la novia de Lamine Yamal, en Montjuïc.

Nicki Nicole, la novia de Lamine Yamal, en Montjuïc.EFE

Según los expertos consultados, esta dolencia necesita (si se elige, como así ha sido, un tratamiento conservador), muchas horas de fisioterapia, especialmente antes y después de los entrenamientos, y mucho descanso. La vida del chaval no discurre por ninguno de esos dos caminos, especialmente por el del descanso. Ya sean sus patrocinadores, ya sean los compromisos publicitarios con el club, ya sean sus deseos de comerse el mundo en las redes sociales a los 18 años, con novia famosa incluida, el caso es que no encuentra la solución a sus problemas físicos por esta vía y en Barcelona hay voces que hablan ya de que quizá la operación sea la mejor solución para esas molestias en el pubis que arrastra desde días después de su única estancia con la selección, en la ventana de septiembre.

Allí firmó su único gran partido del curso. Fue en Konya ante Turquía, y se pudo ver al Lamine eléctrico y regateador que le hace diferente. Fue en esos días donde otro detalle llamó la atención de algunos empleados de la Federación. En el entrenamiento abierto del lunes, Lamine no se paró a firmar autógrafos. Sólo se hizo un puñado de fotografías rápidas, lejos de los 10-15 minutos que estuvieron firmado otros compañeros. Son pequeños detalles que hablan del cambio que ha pegado alguien que, en la Eurocopa, se prestaba a todo tipo de bromas, grabaciones, entrevistas o locuras que se le ocurrían al equipo de comunicación.

No preocupa tanto, eso sí, que lo ocurrido con Carvajal al final del clásico pueda enturbiar la selección. De entrada, en noviembre no se van a ver pues Carvajal está lesionado (y es probable que Lamine tampoco acuda de nuevo por la pubalgia). Pero, al margen de eso, el peso del Madrid en este equipo no es, ni de lejos, el que tenían Ramos, Xabi o Arbeloa en la selección de 2011. Hoy el otro madridista habitual es Huijsen, y resulta que Huijsen es inseparable de Lamine. El cuerpo técnico, no obstante, vigila la evolución de la polémica. Y, como todos, se hacen la pregunta que desde casi su aparición ronda por la cabeza de los aficionados: ¿Lamine elegirá ser Neymar o elegirá ser Messi?

Lamine Yamal tiene que aprender a ser humano

Lamine Yamal tiene que aprender a ser humano

Lamine Yamal jugó el clásico andando, totalmente desconectado del juego en la primera parte y sin generar peligro cuando intentó asomar en la segunda. Como a estas alturas no necesitamos pruebas de que nunca se borra, hay dos explicaciones plausibles para su actitud: estaba aún más lesionado de lo que suponíamos, lo que sería una irresponsabilidad por parte de Hansi Flick, o la presión infinita que él mismo se pone le hizo mella por primera vez desde su supersónica aparición. No le vino grande el partido, le vino grande el personaje que ha construido.

Para saber más

Para saber más

La sobreactuación final de Carvajal y Courtois, expertos en gestos así, por lo que había dicho Lamine durante la semana convirtió la anécdota en noticia, pero lo relevante del asunto no es la (escasa) influencia que pudieran tener las palabras de un chaval en una plantilla, la de Xabi Alonso, con más batallas que el Grupo Salvaje de Peckinpah. Tampoco lo es la campaña para convertir chorradas de inmadurez en delitos de cárcel de ciertos periodistas, muchos de los que llevan años denunciando que a Vinicius se le ha demonizado por lo mismo desde su llegada a España. Si a Yamal le da por montar la que montó el brasileño al ser sustituido, hoy están pidiendo la intervención de servicios sociales.

Pero, no, todo eso no es más que folklore que da color para el aficionado y no tiene trascendencia en los vestuarios. Lo realmente importante para Lamine es si le compensa situarse día tras día, declaración tras declaración y gesto tras gesto, bajo la lupa; si asignarse el deber de ganar cada partido solo no acaba siendo contraproducente y convierte al jugador más alegre que hemos visto en años en el alma en pena que deambuló por el Bernabéu; si exigirse una grandeza constante que ni siquiera Messi ofrecía a su edad es una presión imposible de soportar incluso para un portento.

Tal vez esa corona que se coloca pese demasiado. No porque no la merezca ni por lo que piensen los demás, que le da y le debe dar igual, sino por lo que piensa él mismo. Es tan autoconsciente de su genialidad y la exhibe tan abiertamente que se obliga a ser perfecto para acallar a los enemigos y, sobre todo, a su propia cabeza. Y cuando las cosas no salen, se frustra y se flagela. Es más sencillo manejar las expectativas ajenas que las propias. Lamine necesita aprender a ser humano para poder ser extraterrestre.

El Madrid roba, se queja y te gana

El Madrid roba, se queja y te gana

Por primera vez en la historia, el Barça pierde un clásico en Youtube. Lo de que el Madrid «roba y se queja», que le soltó Lamine Yamal en el canal de Youtube de la Kings League al popular influencer Ibai Llanos, parece que encendió a algunos jugadores. Que hay que ver cómo anda el Madrid, que se tiene que enchufar a un clásico por lo que diga un niño de 18 años. Entre los más enfadados andaba Carvajal, que ya tiene edad para «visitar el románico», que diría David Gistau, pero que rumbo a los cuarenta hace esfuerzos por estar en la onda, que es lo que aún decimos los que vamos rumbo a los 50.

Es verdad que si Lamine viera más partidos del Madrid, descubriría que roba menos de lo que piensa, o lo mismo que roban los equipos grandes. Y que si viera más Real Madrid TV descubriría que se quejan mucho más de lo que piensa. Es más, en el Madrid, por quejarse, se quejan hasta por decir que se quejan, escuchando la pitada que había cada vez que Lamine tocaba la pelota.

A mí no me preocupa que Lamine hable mal del Real Madrid, ni que juegue un mal partido o haga fiestas de cumpleaños con enanos. Lo que me parece inadmisible es que empiece a comportarse con la grada y con los rivales como si fuera Vinicius; quien por quejarse, se quejó del nivel de Lamine al propio Lamine en medio del partido, por si algún votante de France Football no se había dado cuenta.

Lo único bueno para el Barça fue el corrillo que montaron los jugadores del Real Madrid en el centro del campo al final del partido. El típico que haces en mayo, cuando sentencias la Liga contra un rival directo, pero que en otoño en el Bernabéu sólo se le permitía al Alcorcón si te eliminaban en la Copa. Piqué siempre decía que lo más grande que había conseguido en su carrera fue que el Real Madrid hiciera una Rúa por ganarles una Copa. El corrillo de los jugadores de Xabi Alonso invita a pensar que creen haber logrado algo muy grande, y eso es muy bueno para el Barça.